warlock555
Usuario (Estados Unidos)

El valor del Conocimiento, no tiene precio Un ingeniero que fue llamado a arreglar una computadora muy grande y extremadamente compleja... una computadora que valía 12 millones de dólares. Sentado frente a la pantalla, oprimió unas cuantas teclas, asintió con la cabeza, murmuró algo para sí mismo y apagó el aparato. Procedió a sacar un pequeño destornillador de su bolsillo y dio vuelta y media a un minúsculo tornillo. Entonces encendió de nuevo la computadora y comprobó que estaba trabajando perfectamente. El presidente de la compañía se mostró encantado y se ofreció a pagar la cuenta en el acto. - ¿Cuánto le debo? preguntó. - Son mil dólares, si me hace el favor. - ¿Mil dólares? ¿Mil dólares por unos momentos de trabajo? ¿Mil dólares por apretar un simple tornillito? ¡Ya sé que mi computadora cuesta 12 millones de dólares, pero mil dólares es una cantidad disparatada! Le pagaré sólo si me manda una factura perfectamente detallada que la justifique. El ingeniero asintió con la cabeza y se fue. A la mañana siguiente, el presidente recibió la factura, la leyó con cuidado, sacudió la cabeza y procedió a pagarla en el acto, sin chistar. La factura decía: Servicios prestados: Apretar un tornillo............ US $1 dólar Saber qué tornillo apretar.... US $999 dólares Para todos aquellos profesionales que día a día se enfrentan con la desconsideración de quienes por su propia ignorancia no alcanzan a entenderlos. RECUERDA: "SE GANA POR LO QUE SE SABE, NO POR LO QUE SE HACE".
Me equivoqué al estudiar Ingeniería Informática Bien este trabajo me lo encontre por ahi, pero esta de moda leerlo en mi Universidad, parece que es como una especie de desmotivacion para todos los que estudiamos, Ingenieria en Computación o en Sistemas Computacionales. #Advertencia! La siguiente información es una recopilacion de distintos puntos de vista, para usos academicos y no me hago responsable, solo es de caracter Informativo link: http://www.youtube.com/watch?v=ezB3JcP1lz0 «Si, me equivoqué, lo reconozco. Es la primera vez que escribo en esta web y lo hago más que nada para desahogarme y para ver si de paso puedo ayudar a alguien para que no cometa los mismo errores que cometí yo. Comenzaré por el principio. Tuve mi primer ordenador a los 13 años (maldito regalo) un Amstrad CPC 128Kb con pantalla monocromo, todo un lujo para la época. Pasaba horas y horas con él, en aquellos tiempos no había internet y todo lo que podía hacer era jugar o programar con el “basic” que traía incorporado en su puñetera memoria ROM». A continuación el texto -algo largo-. No me extraña que haya tantos desertores de la informática -y tanto teleco o físico metido a informático. «Pasaron los años y crecí con la maldita máquina que en aquellos tiempos era toda una diversión. Mi curiosidad era extrema, me aprendí de memoria el condenado libro de 500 páginas que traía el aparatito, en donde se enseñaba a programar en “basic”, y poco más. Ni siquiera tenía sistema operativo, el condenado engendro arrancaba con el interprete de “basic”. » Me preguntaba como algunos juegos que me compraba no estaba escritos en “basic” sino que venían en un extraño fichero ilegible cuyo nombre acababa en exe. Que cosa más extraña. Además esos juegos se ejecutaban más rápido que los programitas que yo hacía con el “basic”. Me compré revistas sobre el tema y...bingo!...eran un fichero ejecutable. Mi curiosidad se disparó, quería un nuevo ordenador más rápido y quería un compilador de lenguaje C. Quería hacer cosas profesionales, convertirme en un verdadero hacker de la informática. A esto ayudaba el montón de películas de hackers adolescentes (como yo en aquella época), que empezaron a salir a la palestra por aquella época. Recuerdo una que me marcó mucho. Se titulaba “Juegos de Guerra”, protagonizada por Mathew Broderik. La peliculita iba de un chaval “hacker” de poco más de 16 años que ponía en jaque al gobierno americano desde el ordenador de su habitación. En aquella época yo quería ser como él. Tenía muchos pájaros en la cabeza. » Ya con 15 años tuve acceso a un imponente 8086, 640 KB, pantalla color, uff, vaya máquina. Y yo con mi compilador en C que me compré por correo. Me hice todo un experto en C, C++, gracias a los libros que venían con el compilador, que dicho sea de paso me costó una pasta (nadie me lo copió...). Tenía yo 17 años cuando estaba acabando COU (Curso de Orientación Universitaria, para los jovenzuelos que no sepan lo que es), corría el año 1992, las olimpiadas y la Expo de Sevilla. En aquellos tiempos ya era todo un “viciado” de la informática. Y me pregunté ¿Qué voy a hacer?. ¡Quiero estudiar informática! Allí me enseñarán todos los secretos que ahora no se (no había internet), me convertiré en hacker y ganaré mucho dinero. Que equivocado estaba.... » Aprobé, por poco, la selectividad y entré. ¡Estoy dentro! ¡Lo conseguí! No cantes victoria, insensato, eso me diría a mi mismo si pudiera volver al pasado. Pero no puedo. Bueno, comencé el primer año con un entusiasmo desbordante, aprobé todas las asignaturas y creo recordar en una o dos saqué matrícula de honor. Pensaba que esos conocimientos me serían muy útiles. Por aquella época, 1994, ya comenzaba a implantarse internet en la universidad pero a muy baja escala. Casi todos los aprendices de hackers iban cargados de disketes a la universidad para llenarlos de fotos guarras, aprovechando que allí había acceso por internet a algunos foros y news que colgaban dicho material. Si es que...lo primero es lo primero....Al poco tiempo internet comenzó a estar accesible en los hogares con los modems de poquitos baudios a través de la línea telefónica pero pocos se lo podían permitir. » Lo primero que noté en mi primer año de Ingeniería Técnica Informática (más tarde me pasaría a la superior) fue la total y absoluta ausencia del sexo femenino en mi puñetera facultad. Eso fue muy duro para mi, pero mi vocación era entonces lo más importante. Las clases se hacían eternas, aquello era el servicio militar, ni una mujer, y las pocas que habían no sabias si realmente lo eran o no. Que conste que he conocido a chicas muy guapas durante la carrera pero la mayoría eran trolls disfrazados de veintiañeras. Supongo que para ellas sería el paraíso, pues estaban muy solicitadas, no es de extrañar, con un ejercito de “futuros hackers” con las hormonas a flor de piel. Para mi no fue el paraíso, fue algo muy duro. Menos mal que existía la biblioteca de la universidad y allí si que había material, umm, jeje. Bueno, dejando a parte el tema de las mujeres, volvamos al tema que nos importa ahora. No solo lo pase mal por esta cuestión sino porque me di cuenta, ya debería ir por el tercer año cuando noté esto, que me estaba volviendo muy, muy introvertido. » Esto lo notaba en que cuando pasaba dos o tres horas delante de la pantalla, si venía alguien a hablar conmigo o yo tenía que hablar con alguien, me notaba muy nervioso. Eso también me pasaba en mi casa, era como que estar con el ordenador me desconectaba del mundo y luego cuando volvía a este me encontraba con que no reaccionaba demasiado bien a las situaciones. Creo que esto lo habréis sentido la mayoría que ha programado alguna vez o que pasa mucho tiempo frente a la pantalla del puñetero ordenador. Otra cosa que no soportaba ya por aquella época era la puta manía que tienen los ordenadores de dar fallos inexplicables, eso me volvía loco, me pasaba horas y horas, incluso durmiendo, pensando en el puto problema de ayer y que podría haber sido, era insoportable. Además tenía la mala costumbre de querer programar por mi cuenta y hacer pequeños proyectos, sobre todo de gráficos y juegos, que me quitaban mucho tiempo y que a veces me volvían loco con su putos errores. » Ya por aquella época, con 20 años, me gustaba enseñar lo que hacía a mis padres y amigos (los pocos que tenía porque con el tiempo que pasaba frente a la puñetera pantalla no me daba tiempo para tener nada). Con 13 o 14 años también enseñaba los programas que hacía, pero entonces no me daba cuenta de las verdaderas reacciones de los “espectadores”. ¡Me mentían! Me decían que en realidad era muy bonito y que siguiera haciendo cosas. Pero en realidad pensaban: “Vaya forma más tonta de perder el tiempo, anda que yo iba a estar ahí haciendo el gilipollas con la maquinita”. Con 20 años ya había hecho algún que otro programa. Hice uno de un mapa de España que me costó un huevo y parte del otro y cuando se lo enseñé a mi padre descubrí otra cosa nueva sobre la informática, “el trabajo del informático NADIE LO VE”. Daba igual que me hubiera costado dos meses hacer aquel puto mapa de España, a mi padre no se le ocurrió otra cosa que decirme: “y ¿no puedes hacer que salgan también los ríos, las montañas, etc?” Estuve a punto de responderle: “si claro, y también puedo hacer que salgamos nosotros, y los extraterrestes y la puta madre que los pario, ¡no te jode!”. Nada de valorar mi trabajo. Se creería que lo había hecho en unas horas.... Desde entonces aprendí que el trabajo del informático solo es valorado por uno mismo, los demás no tienen ni puta idea de lo que cuesta. Solo un informático puede valorar el trabajo de otro informático, es una verdad como un templo, vaya puta mierda de verdad. » Pero sigamos que aún hay más. No os durmáis. Por aquella época ya me estaba dando cuenta de muchas cosas. Antes parece que vivía en la inopia. Creo que fue porque por aquella época se creía que la informática tendría mucho futuro y ganaríamos una pasta, hablo del año 1995 aproximadamente. Por entonces yo tenía la irreal idea de que al final los ordenadores podría llegar a tener consciencia y yo sería uno de los científicos que sabría descifrar los enigmas del cerebro y de la consciencia. Uff, cuantos pájaros en la cabeza!, que equivocado que estaba!. Los ordenadores nunca tendrán consciencia, si lo dudáis solo teneis que pasaos por una clase de universidad de inteligencia artificial, redes neuronales, etc, os daréis cuenta de la moto que os quieren vender. Bueno, volviendo al tema, con 20 años y un futuro prometedor de ingeniero informático olvidé todos estos problemas y seguí adelante con mi vocación de “hacker adolescente”, pero los años pasaban y la realidad no se parecía a las películas. ¡Las películas son un fraude! ¡Vaya descubrimiento chaval!. » Llegamos a 1996, me paso de la técnica a la superior, umm, ya soy yo un tío importante, voy a ser ingeniero superior, ¡vaya gilipollez! Seguí estudiando y estudiando como un negro, porque la puta carrera era difícil de cojones, pero lo peor de todo es que las cosas más difíciles de la carrera son las que menos me sirven ahora. Bueno voy a abreviar un poco. Año 2000 acabo la carrera. Vale. Ahora a trabajar. Pero...¿a trabajar de que?. Encontré trabajo y ahora os voy a hablar de mi experiencia laboral. » Si os tengo que resumir en una palabra el trabajo de programador, esta palabra sería AISLAMIENTO. El trabajo del informático no es un trabajo normal. Es un trabajo muy estresante. Dependes de una maquina la cual puede tener infinitos fallos, que tú debes resolver. Es un trabajo en el que estás solo, repito, solo. Es un trabajo mental que no dura solo las horas de trabajo sino que te lo llevas a casa. El mejor ejemplo que puedo poner de llevarte trabajo a casa es cuando intentas compilar una cosa y el puto compilador te da un error inexplicable que nadie en el mundo sabe lo que significa, esa sensación de impotencia no se la deseo a nadie. No me puedo imaginar un trabajo que pueda provocar esa puta sensación de indefensión frente a la jodida máquina, dan ganas de darle una patada al puto ordenador y mandarlo a tomar por culo. Puedes pasar días con ese puto error (a mi me ha pasado) y nadie en el mundo (ni con internet) sabe lo que pasa, y tu trabajo depende de eso, es desolador, desquiciante, puede acabar con la moral de cualquiera. » Por no hablar del tipo de jefes y de compañeros que te sueles encontrar. El tipo de jefe suele ser el típico “listo” que ha llegado allí por enchufe, no tiene porque se ingeniero en informática ni nada, todo vale, teleco, matemático, físico, químico, abogado, ¿fontanero?, da lo mismo, programar sabe todo el mundo. Por supuesto el piensa que tu titulo de ingeniero no vale nada, pues el está por encima de ti y además sin estudiar. Demostrar a alguien que no sabe de informática lo bueno que eres es imposible. La valía de un informático no suele importar. Lo que importa es que tragues con todo sin rechistar. Los compañeros suelen ser por lo general otros “pringaos” como tu. Suelen ser buenas personas, serios, introvertidos, como no puede ser de otra manera pues las horas frente al ordenador dejan su marca. Tu estás en el mismo saco que ellos, y tenéis los mismos problemas, a excepción de los trepas, que con esos mejor ni hablar. En mi trabajo pasábamos la mitad del tiempo maldiciendo a los trepas y el puto día que decidimos dedicarnos a la informática. Es de los peores trabajos que puedo imaginar. Después está el sueldo que es una puta miseria y que en los últimos años la cosa va a peor. Todo son becarios, contratos de practicas, y si no te gusta pues a la calle, que ya vendrá otro de fp a hacer tu trabajo. » Trabajar de programador es un trabajo que mina la moral de cualquiera. Es un trabajo en el que nunca puedes dejar de estudiar cosas intrascendentes y que a nadie, es decir, a nadie en el puto mundo, con dos dedos de frente, se le ocurriría estudiarlas. Cada dos por tres aparecen nuevas putas APIs (Application Programming Interface, para los que no saben lo que significa) que vete tu a saber quien coño las habrá programado para hacerlas tan enrevesadas, nuevos leguajes que aparecen cada dos meses salidos de no se sabe donde, ni para que. Esto no era la informática que yo me había imaginado de pequeño, esto es un puto infierno. Pero hablemos un poco más de los compañeros. Lo peor es dar con el “friki” de turno viciado hasta la muerte con la informática, que sabe todas las pijadas, la tarjeta gráfica más potente, el procesador top, etc, pero que en realidad sabe menos que tú de la “informática real”. Lo malo es que aunque él sepa menos que tú, da la impresión, al jefe, de que sabe más, y en el mundo de la informática la apariencia que des lo es todo. Da igual que seas un programador en C++ de la ostia y quites el sentio con tus bucles while, ¡da lo mismo! si no pareces un “friki” de la informática no se te va a valorar. » Más cosas de trabajar como informático. Es un trabajo que esta muy mal visto. Dices que eres informático y la gente casi que te da el pésame y te acompaña en el sentimiento. La sabiduría popular es muy grande, se huele que trabajar de informático no es ningún chollo, independientemente del sueldo. Se hacen horas extraordinarias que nunca se pagan, y si no te gusta a la calle. Lo peor de todo, según mi punto de vista, es que tienes que estar siempre actualizándote, es decir, después de haber aprendido un puto leguaje de programación que a nadie en su sano juicio se le hubiera ocurrido aprendérselo, ahora parece que ya no sirve y te tienes que aprender otro que hace lo mismo, pero que es totalmente diferente del anterior. Es decir, el informático siempre tiene la cabeza llena de cosas que NO LE IMPORTAN A NADIE y eso al final se nota. El trabajo mental del informático equivale al trabajo mental que realizan 50 fontaneros, o 200 barrenderos, etc, es decir, la mente del informático es explotada sin piedad y además te pagan cuatro duros. » Un ejemplo, lunes 9 AM, llega mi jefe: “Mira, te tienes que estudiar está bonita API de 500 páginas, creo que una semana podrás, y después me haces un programa en leguaje x2r4 que extraiga la retribución incremental de los registros impares al cuadrado, lo compilas, me haces una librería dinámica, lo documentas todo, y me hace una interfaz de usuario ¿lo has entendido? Ok. Tiene que estar en dos semanas ehh. No te duermas”. » Y yo pienso: “¿Que cojones hago yo aquí aprendiéndome una puta API de los cojones, para hacer un puto programa sin sentido, por cuatro duros y además aguantar que mi jefe se lleve todo el mérito, ¿Qué cojones hago aquí si cualquiera con menos estudios cobra más que yo, y además, en su trabajo, no se tiene que aprender putas APIs, ni gilipolleces que a nadie le importan? En resumen, ¿Qué cojones hago yo aquí?” » Bueno, ¡como veis no me gusta la informática! Me gustaba, pero ahora sé lo que es, ¡y la odio! » Odio saber que he sido engañado desde pequeño, por mi mismo y por la sociedad, diciéndome lo bonita que era la informática y su gran futuro, TODO ERA MENTIRA. Odio que la informática sea una PUTA MIERDA y que yo no me haya dado cuenta antes. Odio los putos errores de los ordenadores, compiladores, interpretes, y demás mierda, que tantas horas me han hecho pasar en vela sin saber que hacer. Odio estar horas y horas frente al ordenador programando cosas que ¡NO LE IMPORTAN A NADIE! Odio llegar a casa y estar pensando horas y horas en problemas que NO ME IMPORTAN NI A MI, ¡NI A NADIE! Odio que mi profesión no se valoré pues NADIE tiene ni puta idea del trabajo que hay detrás de lo que yo hago. Odio que mi trabajo no se pueda ver, pues nadie que no sea informático tiene ni puta idea de lo que significa un proyecto informático, una línea de código fuente, un compilador, una instrucción for, o un puto puntero a char. Odio trabajar sentado todo el puto día delante de un ordenador escribiendo gilipolleces en una pantalla, escritas en un lenguaje que no significa nada, que no sirve para nada y que no le importa a nadie. Odio haber estudiado 6 años de mi vida una puta carrera que NO SIRVE PARA NADA más que para poder hacer oposiciones de grupo A. Odio estar horas y horas programando y levantarme y tener la sensación de que todo lo que he estado haciendo durante ese tiempo es una PUTA GILIPOLLEZ SIN SENTIDO ALGUNO. » Tengo que decir que no estoy alterado y que todo esto lo digo desde la frialdad más absoluta. Es mi experiencia y así la cuento, cada uno puede interpretar o intuir la verdad que pueda haber detrás de mis palabras. Muchos me entenderán e incluso les habré quitado las palabras de la boca. La informática es una profesión muy dura y desagradecida, solo valdría la pena si estuviera extremadamente bien remunerada, y aún así, yo no volvería nunca. Prefiero barrer un suelo a escribir una línea más de código fuente. Por lo menos así la gente sabría cual es mi trabajo y mi mente no estaría inundada de palabras clave sin sentido, de punteros a ninguna parte, de bytes incompletos o de bits desesperados. Quiero que mi mente no este, nunca más, llena de esa basura informática que nadie entiende, que nadie comprende ni desea, que no sirve para nada y que es absolutamente agotadora. » A los que os estéis planteando estudiar informática, lo único que os puedo decir, es: ¿Habéis sentido alguna vez esa frustración que se siente cuando no eres dueño de la situación y no puedes hacer nada para arreglar el problema? Pues esa sensación tan abominablemente desgarradora es la que tendréis a lo largo de vuestra “vida informática”. Una sensación de estar haciendo cosas que no tienen sentido, que no valen para nada y que no importan a nadie. Dependeréis de una máquina falible, que fallará cuando menos te lo esperes. Cuando creas que nada puede ir mal, el compilador te dará un error inexplicable que nadie sabrá lo que significa. Cuando después de días enteros sin dormir, creas que lo has hecho todo bien y que nada puede fallar, el sistema operativo se borrará a sí mismo entrando en un bucle de formateo de todo el disco duro y no podrás hacer nada para evitarlo. Cuando creas que tu trabajo será valorado, te darás cuenta de que a nadie le importa. Cuando creas que la informática puede llenar tu vida, te darás cuenta de que la informática no tiene ningún sentido. » Tenemos tanto intrusismo profesional porque nuestro trabajo es una MIERDA y la mierda atrae a las moscas». Cabe decir que este Articulo se ha hecho viral en Universidades de México tales como la UNAM y el IPN.
Electrónica: Cómo probar diodos y transistores Medir diodos y transistores Es una tarea muy sencilla. Pero saber hacerlo es otra cosa muy distinta que requiere de ciertos cuidados y atenciones especiales que trataremos de transmitirte en esta nota. Para realizar el trabajo debes disponer de un multímetro, que puede ser digital o analógico. Aunque el primer modelo mencionado es más sencillo de utilizar y de leer, te recomendamos que para esta tarea utilices uno analógico, de aguja común, y con posibilidades de medir resistencias X 10.000 Ohms o valores superiores. Pero como seguramente tienes uno digital, comenzaremos la explicación utilizando uno de ellos. Repasemos la teoría del diodo Un diodo es el resultado de la unión entre dos semiconductores que, de acuerdo a sus características constructivas, se denominan materiales N y P. Los materiales N se caracterizan por poseer, dentro del silicio que lo forman, impurezas que agregan electrones libres, mientras que los del tipo P tienen impurezas que carecen de electrones respecto al silicio, es decir, abundan los “huecos” o “lagunas” formadas por los faltantes de electrones. Unidos apropiadamente de manera física, forman una unión o juntura N-P, quedando a ambos lados de la construcción dos sectores bien definidos que, en la práctica, se los conoce como Cátodo y Ánodo, respectivamente. Durante la fabricación, y al momento de unirse los materiales entre sí, se produce un fenómeno de invasión electrónica en el material contiguo y carente de este elemento. Este movimiento sucede hasta un punto en que la juntura adquiere un ancho que se puede considerar eléctricamente “neutro” ya que los electrones ocuparon el espacio vacío de los huecos. Esa franja se transformó en un semiconductor homogéneo y estabilizado. Entonces, para poder atravesar ese sector, un electrón debe movilizarse con fuerza hacia el otro lado para tapar un hueco, ya que un semiconductor no es conductor, es semiconductor. Esa fuerza es la tensión de juntura del diodo, que varía de un modelo a otro (dependiendo de la estructura atómica de los materiales que lo forman). También podemos agregar que si le hacemos circular corriente en un sentido, el dispositivo lo permitirá, pero si lo intentamos a la inversa, se comportará como un interruptor abierto. Veámoslo en imágenes prácticas. 1) Medición de un Diodo polarizado en forma directa (conduce) 2) Medición de un Diodo polarizado en forma inversa (no conduce) De esta forma obtendremos las mediciones de un diodo en correcto estado de funcionamiento. En un sentido, el multímetro nos indica el potencial que posee la juntura N-P del diodo y, en el sentido inverso (observa el color de las pinzas), la conducción se interrumpe indicando que la lectura está fuera de rango. La mejor recomendación que podemos darte al momento de medir cualquier componente, sea semiconductor o no, es desconectar al menos uno de sus terminales del sitio donde se encuentre montado (soldado). Si no desconectas uno de los terminales del diodo, puedes obtener mediciones confusas que tal vez te induzcan a actuar erróneamente. Por ejemplo: si tienes en un circuito un diodo conectado con una resistencia en paralelo (dependiendo del valor de la resistencia mencionada) puedes creer que el diodo esté en mal estado cuando en realidad es la resistencia la que te brinda conducción en ambos sentidos. Recuerda siempre estas dos premisas fundamentales: desconecta uno de los terminales del diodo y mídelo en ambos sentidos, es decir, invirtiendo las puntas del multímetro. Cuando trabajas con un multímetro a aguja, la situación mejora en el aspecto de la seguridad de la medición, especialmente cuando se mide una juntura N-P en sentido inverso, es decir, en el sentido en que no presenta conducción. La posibilidad que aquí aparece es la de poder aumentar la escala de medición de resistencia. De esta forma, podremos llegar a medir pequeñas fugas imperceptibles al multímetro digital. Un multímetro analógico clásico ¿Por qué el multímetro digital no permite medir las fugas mencionadas? Muy sencillo. Porque no aplica la suficiente tensión al circuito bajo ensayo. Las tensiones utilizadas para realizar las mediciones por parte de un multímetro digital son inferiores. Una medición efectuada en una escala de X 10K es suficiente y correcta para lograr una buena “medición inversa” en una juntura N-P o viceversa. Un ejemplo sencillo de probar esto es que con un instrumento a aguja, un simple LED alcanza a encender, mientras que con uno digital no luce con igual intensidad. ¿Y con los transistores? Debemos primero definir y conocer la construcción y estructura física de un transistor para saber bien lo que vamos a medir. Como todos saben o han escuchado o leído, los transistores “bipolares” se concentran en dos grandes grupos: los N-P-N y los P-N-P, siendo su simbología también muy conocida y vista en cada lugar que se hable de circuitos electrónicos. Transistores bipolares básicos Para comenzar, seleccionamos un tipo de transistor al azar (el NPN). Puedes ver en el dibujo siguiente que lo obtenido es muy similar a la estructura que antes conocíamos del diodo. A la unión N-P preexistente le agregamos un nuevo bloque semiconductor (tipo N), y el conjunto resultante se transforma en un dispositivo de tres terminales de conexión y dos tipos de silicio. Bloques que componen un transistor NPN Si hubiésemos elegido para los extremos el material tipo P (carente de electrones, con exceso de huecos) y para el bloque central uno del tipo N (exceso de electrones), nos hubiera quedado un transistor P-N-P. Aclaración importante: El dibujo mostrado no tiene nada que ver con la realidad física de un transistor. Lo hemos dibujado así para que puedas apreciar las partes que lo componen y que puedas conocer cómo se denominan. Si observas el dibujo, verás dos líneas rojas que representan a las dos junturas que se han formado a ambos lados del terminal denominado BASE por la unión de los materiales N y P, respectivamente. Si asocias esta particularidad física con los diodos, con sus junturas N y P, lo mostrado equivale a esto: Equivalencia armada con diodos simples Entonces, puedes darte cuenta que todo se reduce a medir dos diodos. ¡Cosa que ya sabías hacer! Si aplicas el mismo razonamiento, ahora podrás descubrir que un transistor NPN equivale a dos diodos conectados en oposición con sus ánodos unidos. Al centro, se encuentra el COLECTOR y, a la derecha, el EMISOR. Como resultado, tenemos al multímetro con su llave selectora colocada en su posición para medir DIODO; en dicho multímetro leemos que: BASE – EMISOR conduce, BASE – COLECTOR conduce, y COLECTOR – EMISOR lógicamente no conduce. ¿Por qué decimos lógicamente? Porque allí no estamos midiendo una juntura en directa sino que al momento de realizar la medición hay que atravesar dos junturas, según el gráfico antes visto. Una de ellas sí quedaría polarizada en “directa”, pero la otra no; esto hace que la medición sea equivalente a un circuito abierto. Entonces, puedes extraer del análisis hecho que entre COLECTOR y EMISOR nunca habrá conducción en ninguno de los sentidos y en ninguno de los tipos de transistores bipolares NPN o PNP que intentemos medir y controlar. Aclaración importante: No existen sólo dos tipos de transistores bipolares. Nosotros elegimos para la explicación los más elementales que son el NPN y el PNP. Con el tiempo y la práctica descubrirás una cantidad interminable de variantes de combinaciones N y P, que forman transistores de características especiales y que además agregan, dentro del encapsulado, diodos, resistencias y hasta otros transistores creados en el entorno de diseños muy específicos para aplicaciones también muy específicas. Debes acostumbrarte ahora a poder determinar fácilmente la identificación de los terminales de un transistor. Es decir, cuál es la BASE, cuál es el EMISOR y cuál es el COLECTOR. Para facilitarnos la vida a todos, los fabricantes entregan las famosas hojas de datos o datasheets que te brindan la información completa del encapsulado y de las características eléctricas más importantes del transistor. DatasheetCatalog.com es un sitio muy completo y en castellano que te permite fácilmente acceder a las hojas de datos de millones de transistores. Sólo debes descubrir la característica o nomenclatura correcta del BJT (Bipolar Junction Transistor) que desconoces y buscarlo. Una vez que tengas la data en tu mano, resta la medición y nada más. Con el tiempo y los años te acostumbras a reconocer los encapsulados por la función, la nomenclatura, el package (encapsulado), y cualquier característica física que te indique dónde están los terminales. Por último, cuando debas reemplazar un diodo o un transistor ya que éste ha resultado defectuoso o está dañado, procura hacerlo con otro de la misma nomenclatura para mantener el correcto funcionamiento del equipo que estás reparando. Consejos de NeoTeo 1 - Desconecta uno de los terminales del diodo antes de medirlo. 2 - Si es un transistor, se recomienda desconectar dos terminales: BASE y EMISOR. 3 - Utiliza la posición DIODO al medir con un multímetro digital. 4 - Si utilizas un instrumento de aguja, mide en R X 1. 5 - Si tienes dudas al medir una juntura en polarización inversa, utiliza un instrumento analógico en R X 10K. 6 - Sólo reemplaza un semiconductor por otro de iguales características. Fin del post.

Adapta un Multímetro para medir Ohms de Bajo Nivel Convertir el multímetro a un metro miliohm. Este adaptador (publicado en la revista Silicon Chip) permitirá la medición de baja resistencia con un multímetro digital. Por desgracia, el método que he diseñado para conectar con el multímetro no se describió. Una batería alcalina y el LM317 conectado como se muestra proporciona una constante de 100 mA a través de la resistencia para ser probado y su multímetro digital mide el voltaje a través de ella. Un rango de 2 voltios medirá a 20 ohmios y un rango de 200 mV a 2 ohms. La construcción podría consistir en la fijación de la LM317 dentro de una pequeña caja y soldar las resistencias de sus piernas. No pasa corriente cuando los leeds se desconectan por lo que si están aisladas correctamente se requiere ningún interruptor. El tornillo de conectores de las sondas están hechas por aserrado una sección de tornillo de una tira terminal 2 del tornillo. Un plomo está soldada a la parte inferior del conector a continuación, encogimiento del calor es empujado sobre él. El encogimiento del calor proporciona el protector de cables para el plomo y envuelve el tornillo. Para colocar una sonda de metro se debe empujarlo a través del encogimiento del calor y hacer el tornillo. Para Obtener Precisión usando resistencias de 1% debe estar dentro del 5% y está ayudado por la corriente de prueba no tener que pasar a través del multímetro. La resistencia de los Leeds de transporte de corriente y la resistencia de contacto de los conectores de tornillo se compensa automáticamente. Para una mayor precisión de la corriente puede ser medida y un factor de corrección observadas o los valores de resistencia seleccionado por exactamente 100 mA. (0.1A) Antes de utilizar la comprobación de que el medidor no se verán perjudicados por la tensión de la batería completa está impreso en los rangos de tensión que va a utilizar y tener en cuenta que la corriente y el voltaje que las salidas de adaptadores podrían dañar los componentes sensibles de un circuito a prueba. Resistance of a fuse being measured at .016 ohms.

Descubierta (y corregida) una vulnerabilidad grave en el kernel Linux Tenia ya un tiempo que no hacia un post, en este caso quiero dedicarle este post a Linux un SO muy conocido, odiado y amado por algunos en fin me sorprendio al ver esta noticia en mi feed de RSS. No es un buen año para los administradores de sistemas. A los fallos en librerías SSL como Heartbleed se une hoy un fallo grave en el núcleo Linux que permitiría a un atacante hacerse con el control completo de un ordenador con sólo ejecutar un programa. El fallo se habría introducido en 2009 en la versión 2.6.31-rc3 del kernel: cinco años en los que la vulnerabilidad ha pasado desapercibida (o al menos, eso esperamos). Sólo ha sido descubierta por un desarrollador que estaba haciendo pruebas y que la ha reportado de inmediato para que sea corregida. El parche para el núcleo Linux ya está disponible y la mayoría de distribuciones ya han publicado la actualización en sus repositorios. La vulnerabilidad está en el sistema de terminales virtuales (PTY), que permite simular terminales para interactuar con ciertos procesos. Por ejemplo, es lo que usa vuestro programa de consola (Konsole, GNOME Terminal, iTerm...) para poder interactuar con la terminal del sistema (suele ser bash si no lo habéis cambiado). Cuando la PTY se configura con dos opciones concretas (LECHO, !OPOST), el sistema espera que sólo haya un proceso escribiendo al mismo tiempo. Lo que hace el exploit es precisamente lo contrario: lanzar dos procesos (técnicamente, dos hilos) que escriben al mismo tiempo en la misma terminal. Por asi decirlo, es como si conectáis dos teclados al ordenador y escribís en los dos al mismo tiempo. Esto es lo que se llama una condición de carrera en informática: hay dos tareas ejecutándose a la vez, y dependiendo del orden en el que ejecuten cada instrucción se puede producir un fallo. En este caso, si la ejecución es como la que veis en la siguiente tabla, el atacante consigue que el núcleo escriba en un espacio de memoria que no estaba reservado. ¿Qué puede pasar cuando este ocurre? El otro día vimos a raíz de la vulnerabilidad de Internet Explorer que fallos de este tipo, en los que un programa escribe más allá del espacio que tiene reservado, pueden permitir al atacante ejecutar el código que quiera. En este caso, en la prueba de concepto que se ha compartido, el exploit llama a dos funciones del núcleo de Linux que dan permisos de administrador (root) al programa que se está ejecutando. Es decir, que con sólo ejecutar un programa, el atacante tiene acceso ilimitado al ordenador. ¿A quién y cómo afecta este fallo? El fallo afecta principalmente a máquinas Linux compartidas, como por ejemplo servidores de Internet compartidos. En ellos, cada usuario tiene una cuenta restringida para que sólo pueda moverse en sus propios archivos y no hacer nada malo. Con este exploit, podría escalar privilegios y tomar control de todo el servidor compartido. También es posible que se use este fallo como parte de una "cadena" de ataques. Un atacante consigue entrar en una cuenta sin privilegios en un ordenador remoto aprovechando otra vulnerabilidad, y gracias a este exploit se hace con el control completo del sistema. Podría afectar incluso a sistemas Android, especialmente vulnerables por culpa de las políticas de actualización de los fabricantes. Por suerte y como se dice arriba, la vulnerabilidad ya ha sido corregida y ya está en los repositorios de las principales distribuciones, así que deben de actualizar en cuanto puedan. Fin del Post