waldemahalo
Usuario (España)
Como saber si alguien te está mintiendo es muy facil lo unico que hay que hacer es mirar unas de estas cosas 1º cuando miente se le secan los lavios de los nervios y se lo estas chupando bastante tiempo. 2ºcuando miente le pica la nariz y se arrazca 3 cuando miente empieza a hacer movimientos a ponerse mas nervioso temblar... etc 4º cuando miente su parpadeo de ojos son más veces continuas parpadea muchas veces 5ºcuando miente si mira para arriba es otra si la persona con las que estas hablando a coincidio y a echo tres de las frases anteriores eske sin duda te está mintiendo

Hola, este concurso va a ser muy cortito pues tendreis que leer bastante pos empezemos; Lo primero que teneis que hacer para hacer un graffiti es haceros un boceto con vuestro graffiti un bozeto es un dibujo para sabes como vah a quedar para hacer eso teneis que cojeros letras o invetar aquií os dejo una pagina para que aprendais a hacer la letras http://www.graffiticreator.net/ Lo segundo es comprarte unos botes podeis empezar con unos botes del chino que se llaman Pynti Plus y son muy malos pero pa empezar están muy bien: eston son los pinty Luego están los Montana que son los sprays que usamos todos los que graffiteamos: Los pinty se pueden comprar en chino los montana en tiendas de graffiti o en tiendas oficiales como la de madrid Los 3º que teneis que hace es ir algun lao que no pase gente y pintar en muro xD esto es complicao porque si te pillan es una multa aunque siempre puedes buscar un siteo abandonao o tuyo o alguien que te deje pintar si te pillan depende como este la poli te cae multa o quitarlo para ir mejorando solo es practica practia y mucha practica preguntas sobre el graffiti: ¿Qué son los tags? Los tags es tu firma que mucha gente va haciendo por todos siteos aqui os dejo letritas para tags Un toy es uno que no sabe pintar (graffitear) como un insulto pero para los graffiteros Crew grupo para hir a pintar por hay metros... etc ---------Historia del graffiti----- La palabra "graffiti" tiene sus orígenes en la palabra griega graphein que significa escribir. Esto evolucionó en la palabra latina graffito. Graffiti es la forma plural de graffito. Cuándo empezó el grafitti? Pues la historia moderna de graffiti se remonta a los años 60 cuando empezó en Nueva York, influído por la música hip-hop. Los primeros artistas de graffiti se dedicaban a firmas, y vivían y pintaban en Nueva York. Uno de los primeras artistas de graffiti firmaba TAKI 183 y fue entrevistado por el New York Times en 1971. Su nombre verdadero era Demetrius y era un joven griego que trabajaba como mensajero en Nueva York. Pintaba su firma en todos los sitios donde entregaba documentos y paquetes. Se hizo famoso y muchos jóvenes empezaron a imitarle y a buscar sitios cada vez más difíciles y llamativos donde dejar su firma. Tal vez el nombre TAKER que se utiliza para los rotuladores gruesas de tinta permanente utilizadas por los grafiteros tiene su orígen en la primera firma de graffiti conocida, TAKI 183. Pronto, cientos de jóvenes en Nueva York, especialmente aquellos atraídos por la música rap y hip hop, empezaron a firmar por toda la ciudad, tanto que las autoridades tuvieron que gastar más de $300.000 (es decir 80.000 horas laborables) en la limpieza del metro. El objetivo de estos primeros graffiteros era dejar su firma en el máximo numero de sitios posibles. Ganaban fama, dentro de los círculos de graffiteros, según el número de firmas y según los sitios en los que lograban firmar. Cuánto más peligroso, más estatus. Paralelamente, Keith Haring un artista, empezó a pintar sus dibujos en sitios públicos, primero pegando posters y luego pintando directamente sobre muros y los paredes de los metros de Nueva York. Al ser un tipo de arte tan distinto, Haring se hizo famoso, y pronto museos de arte en la ciudad empezaron a exponer sus obras. Se puede conocer más sobre la obra de Keith Haring en esta página web: http://www.haring.com o ver un vídeo de Haring pintando en el metro de Nueva York aquí. El video tarda unos minutos en cargarse, sobre todo si tienes una conexión lenta pero merece la pena. Una vez cargado, pincha Start Movie que aparece en letra blanca a la derecha de la página, debajo del texto. Poco a poco el graffiti callejero, inspirándose en los diseños de Haring, se iba incorporando en la cultura Hip Hop, rap y break dancing y empezó a extenderse a otros países. Tuvo su momento más fuerte durante los setenta, pero luego empezó a perder popularidad. Pero hace una década una de las cadenas nacionales más populares de los Estados Unidos emitió un programa de televisión sobre el graffiti y de repente volvieron a aparecer firmas y arte graffitero no solo por los Estados Unidos, sino por sitios urbanos en todo el mundo y sobre todo en ciudades europeas. HISTORIA DE MUELLE PIONERO; En esta sección hablaré de los inicios del graffiti en España, limitándome brevemente al movimiento de graffiti autóctono en el Madrid de los 80 (el Madrid de La Movida), pero sobre todo me he centrado en el relato sobre, quizás, el personaje más representativo de la época: Muelle. Muelle se impuso en el Madrid de los años ochenta sólo por su apodo convertido en rúbrica, una firma donde no había demasiados propósitos artísticos. La espiral terminada en punta de flecha que hacía de vector a la lectura bajo las letras, no era apropiadamente un dibujo, sino un recurso caligráfico bastante elemental. A la larga, no tuvo mucha fortuna en aquello de colocar su creación (en realidad su nombre), tener un galerista, probar con otros soportes. Soñaba Muelle con derechos de autor, con tener un buen local y mejores instrumentos para ensayar con sus colegas del grupo de rock donde tocaba; soñaba con poder hacer en una imprenta de verdad aquellas pegatinas que esmeradamente coloreaba a mano , y soñaba buscando incansablemente el muro limpio que se viera bien al pasar (como su última obra importante: la firma a seis colores en la M-30, ya borrada). Sus cálculos en las estaciones del metro le crearon enemigos, tanto entre el funcionario del metropolitano como entre los propios chicos del grafito, pues había quien iba detrás para emborronar la obra o algún imitador, que siempre detectaba. Lo que Muelle no previó jamás es que su firma se iba a quedar como parte de una geografía de la que se participa sin conciencia y con mucha prisa. La firma de Muelle se ve pero no se mira. Con algo de buena voluntad, algo habrá de conservar, que hoy, arrancar trozos de muro pintarrajeados y guardarlos, tras lo de Berlín, no resulta nada raro. El que tenga un Muelle que lo cuide. Ya no habrá más. Juan Carlos Argüello, Muelle, murió a los 29 años víctima de un cáncer. El profeta de los grafiteros castizos, que adornó el Madrid de la segunda mitad de los ochenta con su peculiar marca, alumbró a toda una pléyade de guerreros del aerosol que usaban los muros de la ciudad para expresar una actitud y una ética distintas a las convencionales. Ahora, después de miles de pintadas, la herencia mural de Muelle es escasa. Pero el concejal de cultura está dispuesto a exhibir alguna de sus obras si recibe solicitudes para ello. Sería un homenaje póstumo al artista callejero que dió bastante trabajo a otro servicio municipal, el de Limpiezas. Un empleado de ese departamento se refería al artista callejero como "ése que puso de moda el guarrear la ciudad". Muelle había dejado de actuar en 1993,al considerar que su "mensaje" estaba ya "agotado". Casi todas sus huellas y las de sus epígonos han sido borradas por bayetas municipales, y sus retoños pintan garabatos inspirados en las nuevas culturas de baile. Muelle se hizo, literalmente, un nombre en las calles del Madrid de la movida. A partir de 1984 difundió su mote (que arrancaba desde la escuela, por haberse hecho una bicicleta con un muelle gigante de amortiguador) por el perfil estético de la ciudad, a través de miles de pintadas. Primero en el barrio de Campamento, donde vivía. Después por toda la Villa y Corte, e incluso por toda España. Casi siempre con nocturnidad. Al principio sus obras eran meras firmas. Posteriormente empezó a sombrearlas con colores o con dimensiones de profundidad, que le aproximaban a la estética del grafito neoyorquino. Los años de práctica también le proporcionaron unos sólidos principios éticos. Muelle fue seleccionando sus lienzos, concentrándose en superficies muy visibles, tapias de solares o vallas publicitarias(por las que sentía predilección, ya que consideraba su "mensaje" como un antídoto contra el bombardeo de imágenes que nos invade). Evitaba lugares de interés cultural o natural. Le preocupaba, incluso, el hecho de que los aerosoles que usaba se cargaran la capa de ozono. Lo suyo, como él mismo decía, era una historia carismática, democracia cultural en movimiento, corte de mangas al sistema. Voluntad de expresión de un chaval de barrio con ganas de dejar impronta, tanto plástica como sonora (aporrear los parches de su batería era su otra pasión). No admitía bromas al respecto: en diciembre de 1985 Muelle registró su logotipo en la propiedad industrial, y nunca permitió que su nombre quedara ligado a marca o establecimiento alguno. El dinero para el maletín repleto de rotuladores y aerosoles salía de su bolsillo. Incluso llegó a poner pleitos a un par de agencias de publicidad, acusándolas de haber plagiado parte de su logo. Hasta llegó a denunciar, en junio de 1988,al mismísimo ayuntamiento de Madrid, con ocasión de una ilustración en la revista Villa de Madrid que reproducía su marca. Y es que con el consistorio no parecía llevarse bien. En 1987 fue sorprendido mientras plasmaba su rúbrica sobre el pedestal de la estatua al oso y el madroño, pocas horas después del emplazamiento definitivo de ella en la entonces recién remodelada Plaza del Sol. Multado con 2500 pesetas, Muelle defendió ardorosamente, como un moderno Veronés la validez de su arte callejero ante los tribunales. La repercusión de su hazaña le valió para salir en los periódicos, en una de las pocas veces en que relajó su reacia actitud hacia los medios de comunicación. Un año más tarde, cuando operarios municipales limpiaban la estatua de la Cibeles, todas las cubiertas del andamiaje que rodeaba la estatua aparecieron firmadas por él. Su actividad transcurrió al margen de las instituciones. Pero éstas son las únicas que pueden preservar lo que queda de su obra (después de haber destruido la mayoría), como el enorme logo en rojo que saluda a la Red de San Luis, varios metros por encima de la acera, a la altura del número 32 de la calle de la Montera. Es una de las pocas pintadas de Muelle que aún existen en la ciudad. El concejal de cultura deja abierta la puerta a la conservación de alguna pieza. Pero no es el único protagonista. Muelle también viajó con su arte fuera de Madrid y allá por donde anduvo no se recató en dejar huella. La huella del aerosol. En Madrid, la mole del depósito de agua que se alza siniestro y gris a la altura de Plaza de Castilla sigue intacto. Todavía no ha sucumbido a los sprays de Muelle. Pero la osadía de algunos seres alcanza cotas insospechadas y cualquier día los madrileños madrugadores pasarán ante la estructura de hormigón y pensarán que aún no se han despertado. Porque un día cualquiera del invierno que se avecina descubrirán en ese portento de la fealdad ingenieril un toque de color, una "M" realizada con un "looping" y una rúbrica en forma de tirabuzón terminado en una flecha. Ese día se habría cumplido el que según afirman es el sueño de Muelle. Arrepentido de anteriores y lacónicas manifestaciones a la prensa, celoso de su propia imagen hasta el punto de desear ser un nuevo caballero inexistente, como el de Italo Calvino, Muelle no quiere que su presencia salga del plano en que se manifiesta su firma, sobre las tres dimensiones de los seres humanos y se personalice. Los recortes de prensa, la policía, los juzgados y el ministerio de Industria, donde ha quedado registrado el nombre para evitar posibles pirateos comerciales, aseguran que tras esa firma colorida y omnipresente se esconde un tal Juan Carlos Argüello, residente en el barrio madrileño de Campamento. Pero Muelle quiere seguir siendo el caballero inexistente; ha cambiado la armadura por una chupa de colores, el alazán por una Vespino petardeante y ya no es un hidalgo "de adarga en astillero" sino de spray en mano. De niño empezó a ser conocido por los chicos del barrio como Muelle el día en que, según cuenta la leyenda, completó una bicicleta completamente destartalada con un inmenso muelle recogido no se sabe en qué oscuro vertedero. Ahora empieza a ser tan emblemático en Madrid como el oso y el madroño. Precisamente, una pintada en el pedestal de este monumento provocó el descubrimiento de que tras aquella firma fantasma había una persona concreta. Fue un desafío para Muelle, un cebo para que el sereno de la zona se le echara encima y avisara con su walkitalkie a sus compañeros: "trincado al Muelle". Siete de ellos acudieron para ver al que hasta entonces no había sido más que una sombra fugaz que dejaba a su paso una estela de color; haciendo caso omiso de unas calles que a esa hora están plagadas de prostitutas y borrachos que salen de algunos de los templos de la posmodernidad, navajeros y yonkis sosegados ,los serenos rodearon a Muelle; estaban entonces, según testigos presenciales, como si en una operacióm milimétricamente planeada hubieran capturado al enemigo público número uno. Este no fue el único encuentro con los guardianes de la ley. Su primera detención se había producido cuando un guarda jurado lo pescó estampando su firma en un cartel publicitario del metro. El juez le puso una multa de 2500 pesetas, una primera multa a la que se fueron sucediendo otras hasta las 12000 pesetas, canjeables por dos días de cárcel, que pagó el mes pasado. En otra ocasión, una noche, se hallaba realizando una pintada en la zona de Embajadores. Notó-cuenta un amigo indiscreto-que había sido controlado por un Nissan de la policía. Saltó a la moto y, callejeando, intentó una huída desesperada. Desembocó en una avenida y...¡Maldición: un semáforo en rojo! Su respeto por las normas de circulación lo puso en manos de la poli. -¿Eres tú el que estabas haciendo la pintada? -¿Qué pintada? -¡Hombre, un listillo! -Sí, era yo. -¿Tú eres el Muelle? -Sí,¿por qué? -¿Te importaría firmarnos un autógrafo? Con su popularidad han crecido los amigos apócrifos y, cuentan, él se divierte tirando de la lengua a la gente que inventa leyendas ,inexistentes amistades y supuestas correrías nocturnas spray en mano. No ha faltado quien atribuyó las pintadas a una agresiva e imaginativa campaña publicitaria orquestada por una multinacional; quien aseguró que obedecían a las herméticas maniobras de infiltración de una secta, quien aducía saber de buena tinta que en realidad se trataba del lanzamiento de un nuevo colchón de muelles indeformables. Lo cierto es que una conocida fábrica de colchones llegó a ofrecer cinco millones de pesetas por la marca, oferta que fue rechazada por el grafitero para estupefacción de su madre y orgullo de sus seguidores. No siempre que Muelle se ha visto envuelto en asuntos judiciales ha sido en calidad de denunciado. Según afirma un incondicional de Muelle, un concejal de distrito pone auténtica saña en el borrado de las rúbricas, llegando los servicios de limpieza enviados por él a respetar otras pintadas realizadas junto a las mismas. En otras ocasiones, los "limpias" del ayuntamiento pasan de todo y respetan sus pintadas. Paradójicamente, nuestro héroe ha llegado a denunciar el uso indebido de su marca en la revista Villa de Madrid, editada por el ayuntamiento. También denunció el plagio de su rúbrica en el lanzamiento publicitario de un coche, pero para alguien que se gasta su escaso presupuesto en rotuladores y sprays resulta oneroso interponer una demanda penal. El ayuntamiento de Parla llegó a pedirle que impartiera un cursillo de pintadas a los chicos de la localidad para que aprendieran a canalizar sus ímpetus pictóricos sin destrozar el entorno. Y es que Muelle, después de casi una década de aprendizaje práctico, está orgulloso de su respeto ciudadano: sólo pinta en aquellos lugares baldíos, paredes abandonadas, tristes vallas de obras, en los que su impronta no daña monumentos o da un toque decorativo al paisaje urbano. En su casa, además de haber desesperado a su madre por el furor con que decora las paredes, realiza los bocetos y pruebas de color que tiznarán la ciudad; es lógico: una pintada polícroma puede llegar a costarle 5000 pesetas (hablamos de los tiempos de los Novelty y de los "Duplix", ojo, la gente de la vieja escuela sabe lo que costaban esos botes en aquella época). A sus veinticinco años se ha convertido en un famoso desconocido; su casa se llena de niños de los rincones más variados de Madrid que le piden una rúbrica en la camiseta o que convierta sus nombres en un graffiti. Deseoso de mantenerse en el anonimato y, a la vez, comunicarse, ha abierto un apartado de correos, el #####, al que mandan caricaturas, firmas con logos, y cartas de amas de casa, niños y profesores. Cuentan que se siente feliz con lo que él llama su "carisma" y sólo le preocupa que puedan confundirlo con uno de esos "niñatos" que pintan en cualquier superficie. (Extraído de un artículo de 1991) Los llamados flecheros madrileños reperesentan a un colectivo de jóvenes graffiteros madrileños de la época de los 80 que desarrollaron un estilo de graffiti autóctono, desligado por completo del original movimiento de graffiti neoyorkino tal y como hoy lo conocemos. El término flecheros viene de la inclusión de flechas en sus firmas. Estos tags surgen de forma espontánea y natural, sin referencia alguna al graffiti importado desde los EEUU, siendo el pionero en nuestro país Muelle a principios de los 80 y seguido por otra serie de escritores símbolos de una época como Rafita, Max 501, Blek "La Rata", Glub, Remebe, Tifón, Josesa Punk... Con una filosofía de graffiti definida, en parámetros generales, por un respeto a los monumentos y lugares artísticos y por el emplazamiento arriesgado de sus pintadas, generalmente en céntricas calles o autopistas. Se caracterizaban, además, por el hecho de engordar su firma añadiéndole bordes, brillos y sombras para hacerla destacar. Ésto le confería un estilo específico y una gran personalidad a la insignia de cada uno. Un dato importante a destacar es, como ya se ha dicho, la desvinculación de estos graffiteros con el graffiti proveniente de EEUU (el cual ya llegó a Europa dentro del paquete Hip Hop). Nos encontrábamos así con que muchos de estos graffiteros eras heavies, rockeros o símplemente no pertenecían a ninguna tribu urbana, en contra de lo que pasaría en la llegada de la segunda oleada de graffiteros a principio de los 90, donde este movimiento estaba más ligado al rap y en general al movimiento Hip Hop.

Partiendo de un paralelismo con la teoría de la imagen, según la cual, todo objeto tiene unos grados de realismo en cuanto a su representación, siendo el primero el propio objeto y el último una abstracción total del mismo, el graffiti se estructura también en base a unos grados, en este caso de complejidad, los cuales se rigen por dos criterios básicos: El primero sería el “grado de abstracción”, según sea la intencionalidad del escritor, la búsqueda de estilo o de legibilidad. El segundo factor sería el "grado de interpretación" del espectador. En este caso lo que prima por encima de todo es la legibilidad o los elementos repetitivos para poder llegar de una manera más efectiva al ojo del receptor. Se ha hecho una clasificación aleatoria por orden de complejidad. Retomando un poco de historia del apartado del graffiti en el metro neoyorkino, partiré de la forma más sencilla de representación del graffiti (un tag) donde la sencillez de las letras transmita la autoría del escritor, llegando hasta la abstracción total de una obra, donde el único factor reconocible de su autor es el estilo. Este término se refiere al elemento más bajo en esta escala de complejidad debido a la relativa sencillez y al escaso tiempo empleado en su ejecución. Los tags son la base del graffiti y nacen con él a finales de la década de los 60, perdurando aún hasta nuestros días. Podríamos señalar dos motivos fundamentales que hicieron que estos predominasen por encima de las demás formas básicas. En primer lugar, en los principios del graffiti, los escritores además de no conocer otras formas de expresarse, no buscaban la complejidad ni el estilo, todavía no había llegado la "guerra de estilos", lo que llevó a los escritores a simplemente escribir su nombre con letras legibles y el mayor número de veces posible. El otro motivo es la imposibilidad de realizar algo más complejo debido a las escasas referencias de las que podían influenciarse en los primeros momentos, así como las limitaciones técnicas de aquella época (recordemos que los materiales empleados no estaban destinados para este uso). Esta fase de máxima proliferación se da a mediados de los 80 y de aquí hasta nuestros días en los que todavía pervive el afán por plasmar la firma en el mayor numero de sitios posibles. Formalmente todos los tags no son iguales y se puede marcar una evolución en su estilo. En un principio eran sencillos y muy legibles, su composición solía ser el apodo o nombre del escritor acompañado dell número de su calle. Representantes de este método fueron Fran 207, Chew 127, Bárbara 62, Julio 204 y, principalmente, Taki 183 pionero de los "Motion Tags" nombre con el que se bautizó a marcar los vagones (superficies en movimiento). Los tags comenzaron a proliferar muchísimo así como el incremento de gente que pintaba. Esto hizo a los escritores tomar un cambio de mentalidad en cuanto a la composición formal de sus firmas, se dedicaron a embellecerlas para que estas no pasaran desapercibidas entre el revoltijo de pintadas que en esas fechas llenaban los vagones del metro y las paredes de la ciudad. Se puede decir que esta etapa es el antecedente de lo que más tarde se conocería con el nombre de "Guerra de Estilos". Se añadían elementos originales a las firmas, como por ejemplo Kool Jeff que convirtió la "J" en el rabo de un demonio o Lee 163 unió las dos "E", Cay 161 y Snake 131 ponía coronas sobre sus nombres, etc. A pesar de estos toques de originalidad, las firmas siguieron siendo bastante claras y legibles. Todo esto cambió con la llegada de un escritor de Phildelphia llamado Top Cat, quien introdujo un estilo de tag alargado y con la base más ancha conocido como Broadway Elegant. A partir de este acontecimiento se produce una revolución estética en las firmas, surgiendo así tres nuevos estilos: 1. Brogway Elegant: Este es el estilo característico de la zona de Manhattan y marcado por la influencia de TOP CAP al llegar a esta zona de NewYork. Escribía su nombre con letras alargadas, finas y muy juntas. El pie de letra era bastante ancho como si las letras estuvieran levantadas sobre pequeñas plataformas, estas firmas eran difíciles de entender pero eso hizo que destacasen más. Todos estos factores hicieron que muchos escritores de la zona de Manhattan adoptaran este estilo. 2. Brooklyn: Este cambio de estilo hizo reaccionar a los escritores de Brooklyn, los cuales adoptaron también su propio estilo basado en el uso de letras separadas y mucho más decorativas, adornadas con corazones, flechas y espirales. Estos adornos serían el anticipo de lo que más tarde se utilizaría en estilos más complejos. 3. Bronx: El estilo de esta zona tuvo un periodo de popularidad y consistía básicamente en una fusión de los dos anteriores. No conformes, los escritores prefirieron desarrollar su propio estilo para destacar más. Esto, junto con las innovaciones técnicas de los materiales que usaban, les proporcionó más libertad y facilidad de movimientos, concentrándose así en otros aspectos que no fuesen sólo el estilo de su pintada, sino en el tamaño y los colores de la misma. Hay una nueva etapa de transición, en la que escritores como Stay High 149, entre otros, empezaron a escribir sus nombres en color blanco y con letras finas aunque de tamaño mayor que las firmas corrientes, lo que les hizo destacar y permitió a los primeros tags evolucionar en la escala del tamaño. El descubrimiento de la válvula ancha permitió a los escritores realizar obras de mayor tamaño y darle a los tags un elemento jamás antes utilizado llamado outline (borde o filete), que consistía en una línea más fina a un color que bordeaba la forma de las letras gruesas de una firma a otro color distinto. El primero en realizarlas fue Super Kool en 1972 en el apartadero de la calle 221. Este tipo de letras se basan principalmente en el diseño básico de Super Kool con la diferencia de que son letras más gruesas, redondeadas y relativamente sencillas que constan de color de relleno y borde. Su precursor original fue Phase 2, que decidió explotar este estilo creando un amplio número de variantes del mismo: - Phasemagotical fantástica: Letras pompa rodeadas por estrellas. - Pompa nublado: Letras pompa envueltas en una forma a modo de nubes. - Tablero de ajedrez: Letras pompa sombreadas. - Pompa gigante: Letras pompa desproporcionadamente más grandes en su parte superior. - El chorro exquisito: Letras pompa torcidas y rayadas. El término Throw-up o vomitado o pota, como su propio nombre indica, se refiere a una versión chapucera en principio de la letra pompa. Son letras con poco diseño, ya que su finalidad era cantidad y no calidad, de ahí que se intenten rellenar las letras con la menor cantidad de pintura posible, generando normalmente un relleno "rayado" en el cual se notan los trazos del aerosol. Al ser tan versátil a la hora del bombardeo, fue ganando adeptos entre los escritores de graffiti. Algunos los perfeccionaron llegando a conseguir diseños impactantes con un tiempo de ejecución mínimo, incluso usándolos a modo de "icono" y perfeccionándolos. Un buen ejemplo de throw-up convertido en marca del escritor es el de Seen o Cope 2, que llegaron a unir calidad y cantidad, aunque sin duda el icono por excelencia de los vomitados (no tanto por su calidad, sino por su cantidad y emplazamiento) fue Cap. El throw-up fue el estilo más utilizado en los 80 en el metro neoyorkino, donde la tensión del momento obligaba a realizar piezas de gran rapidez. Este tipo de letras prescinde de un diseño complejo y original. Son letras muy simples, generalmente gruesas y con rellenos sencillos, legibles y de gran tamaño. Su principal función es la legibilidad, generalmente estan pensadas para ser leídas fácilmente a distancia o el cortos espacios de tiempo, por ejemplo una pieza pintada en un lugar o gran altura o una pieza en una pared de cara a una carretera transitada. No hay ningún escritor a priori que desarrolle este estilo, ya que muchos escritores maestros de otros estilos alguna vez lo han podido utilizar dependiendo del emplazamiento de su obra. Llegamos en esta escala de complejidad a un grado bastante alto dentro del graffiti y quizás el más popular y extendido, el wild style, el estilo genuino de la parte sur del Bronx. Surgió como resultado de una búsqueda de unas cada vez más complejas letras, donde aparte de las mismas, se pueden apreciar adornos y formas puramente estilísticas que no forman en realidad parte de la letra: Conexiones, círculos, semicírculos, espirales, picos y, sobre todo, el elemento más caracterísico y el icono universal del graffiti: Las flechas (con todad sus variantes), que si bien no aparecen como símbolo de arma o violencia, si le proporcionan un dinamismo muy característico a toda pieza que posea alguna. Con la llegada del estilo salvaje, se produce una auténtica Guerra de estilos, provocando diferentes piezas, unas más legibles y otras más barrocas, en ocasiones la legibilidad es nula y la única manera de identificar a su autor es el estilo. Dentro del wild style también nos podemos encontrar con diferentes grados de complejidad, podemos diferenciarlos (de manera arbitraria para poder entenderlo) en dos categorías con subdivisiones a su vez en ellas: 1. COMPOSICIÓN A. Estático: Lo podemos denominar así por su carácter más geométrico, con ángulos más marcados, líneas más rectas y pocas curvas. Estos elementos pueden ser aplicables a las propias letras o a sus adornos y conexiones. B. Dinámico: En el que las formas de las letras y las conexiones son más redondeadas, estilizadas y suavizadas. Tienen, en conjunto, más movimientos y son, por decirlo de alguna forma, más desenfadadas. 2. MORFOLOGÍA A. Semi wild style: El menos complejo en su construcción aunque no por ello menos estilizado. Suele constar de unas letras por lo general legibles y algún complemento puntual que no resta visibilidad al nombre del escritor. Se podría destacar aquí a Dero, un escritor neoyorkino. B. Wild style: Algo más complejo que el anterior, la forma de las letras se pierde más entre los abundantes complementos y adornos, aparte de la propia forma de las letras, que suele ser más compleja. Es quizás el estilo más común de graffiti y el estilo por excelencia, aunque hay muchos buenos escritores que lo desarrollan, hay muchos otros escritores de calidad que no lo practican. Como pioneros de este estilo o escritores que lo han popularizado podemos nombrar a algunos del Bronx como T-Kid, Seen, Ces, Cope 2, TAT's Crew y muchos otros, aunque se considera al inventor de este estilo a Kase 2, un escritor neoyorkino de los años 70. En Europa hay multitud de escritores que lo han desarrollado, podemos citar algunos como Bates o Swet en Dinamarca, Dare en Suiza, Can 2 o Phos 4 en Alemania o Fasim en España, aunque la lista sería interminable. C. Estilo California: Sería el "hiper wild style", es un grado de complejidad tal, que no llega incluso a distinguirse las letras de los complementos y adornos, roza la abstracción de no ser por que se reconocen elemento como el relleno, el borde, el 3D. De la misma manera que el wild style busca crear estilo y lllamar la atención mediante su complejidad de formas y combinación de colores, el model pastel busca crear un efecto de tridimensionalidad en las letras, es por lo tanto un estilo muy efectista, donde incluso a veces el diseño de las letras pasa a un segundo plano y cobra más importancia el relleno de las mismas. Los efectos de trideminsionalidad se consiguen de muchas maneras, tanto por el uso del color, como por la forma en las letras creando perspectiva o cambiando el ángulo de visión de las mismas. Generalmente este estilo prescinde de elementos formales del graffiti convencional, como por ejemplo el trazo o los brillos, y adopta otros recursos como degradados o planos de color. Generalmente necesita más dedicación y su carácter es menos espontáneo y más artístico. De hecho, suele ser el estilo de graffiti que más suele gustar a la gente ajena al movimiento. A diferencia del wild style genuino de Nueva York, este estilo nace en Europa, aunque posteriormente también llegó a Estados Unidos, llegando a usarlo escritores genuinos de otros estilos como Seen o Ces. También podemos dividir este estilo en dos categorías arbitrarias, aunque las combinaciones son en realidad infinitas: 1. 3D con diseño wild style: Se trata de la fusión de dos estilos, una pieza con diseño wild style, pero sin bordes y con cierto carácter volumétrico y juegos de luz y sombra. Podemos mencionar a dos escritores (entre muchos otros), inicialmente de wild style, que han desarrollado piezas con su estilo genuino pero en carácter tridimensional: Ces de Nueva York y Dare de Basilea. 2. Model pastel: Es estilo tridimensional propiamente dicho, donde desaparece la línea exterior dando paso a juegos de color, a veces en la misma gama cromática y otras con simple planos de color y formas determinadas. También hay distintos grados de acabado, unos más pulidos y realistas, con un trabajo minucioso y mucha limpieza, y otros más efectistas, con trazos sueltos pero eficaces generando dobleces en las letras. Podemos destacar en este estilo (también estre muchos escritores) a Daim y Loomit en Alemania. El primero trabajando a partir de unas letras más legibles y con un acabado muy pulido y el segundo letras menos legibles y desproporcionadas con un acabado más efectista. Entre estas dos clasificaciones podemos mencionar un estilo intermedio. Consiste en letras de caracter tridimensional por su forma, estructura y tratamiento del color en cuanto a luces y sombras pero con rasgos propios del graffiti convencional como contorno exterior en las mismas perfilando su forma. Dos escritores que desarrollan un estilo a caballo entre el graffiti convencional y el tridimensional son Kelzo en Inglaterra y Delta en Holanda. Un estilo más reciente basado en la trasgresión de los elemento formales y estéticos del graffiti, es decir, desdibujándolo, creando formas "incorrectas", deformidades, colores repelentes a priori y, en definitiva, generando un estilo sucio. El riesgo que conlleva este estilo es saber si realmente el escritor lo realiza por intencionalidad propia o bien por incapacidad a hacerlo bien, por lo que algunos escritores de este estilo también pintan piezas más convencionales para demostrar que realmente saben pintar. Este estilo es originario de Francia y uno de sus máximos exponente fue Honet por la antigüedad de sus obras. En España podemos destacar en este estilo a Inupié (Pie), quien añade unos elementos y colores a sus letras de formes que puedan dar a pensar que es un escritor novato, cosa que ha desterrado varias veces con piezas de un estilo más convencional. Este es un nombre arbitrario para desugnar un estilo de graffiti relativamente novedoso. Es de los primeros indicios que muestran la posterior fusión de todos los estilos, donde en una misma pieza, unos conviven con otros. En este estilo las letras cobran un carácter propio adoptando formas de objetos, fusionando así el dibujo de letras tradicionales en el graffiti con complementos como personajes u objetos. Así tenemos que una calavera se convierte en una "O" en una pieza del escritor neoyorkino Sento, o quelas letras tienen actitudes humanas como una "E" llevando una gorra de Dume. También podríamos encasillar aquí las piezas que estan compuestas por formas reconocibles formando parte de las mismas y dándoles un aspecto orgánico y de objetos. Es el ejemplo de Sender en Holanda u otros elemento que le dan un aspecto cibernético a las letras en el caso de Seak en Alemania. Los personajes surgieron principalmente para acompañar a las letras, auque hoy en día son muchos los escritores que basan su obra íntegramente en la cración de personajes. Algunos provienen del graffiti genuino, empezaron pintando letras en las calles y lo han derivado a personajes. Otros provienen del mundo del arte, les gustaba dibujar personajes, cómics o lo que fuese y han acabado plasmándolos en la pared. Hay quien se atreve incluso a practicar las dos disciplinas, letra y personajes. Los personajes surgen en el metro de Nueva York. Los escritores los plasmaban influenciados por personajes mediáticos de dibujos animados o del cómic. Como ya se vió en un apartado anterior tuvo especial influencia la obra de Vaughn Bode, aunque también unos cuantos personajes de otros cómics o de series televisivas. Estos personajes daban más riqueza a las obras y permitían expresar mejor una idea, un mensaje o un estado ánimo del escritor. La inclusión de personajes populares dió paso a que algunos escritores crearan los suyos propios, permitiéndoles crear auténticos "murales" (aún siendo sobre vagones de metro) como por ejemplo a Lee, quién lo usó en ocasiones para transmitir mensajes con trasfondo social, permitiendo que el graffiti no fuese sólo un nombre, sino también una idea y transmitiese mensajes. También hay diferentes grados de representación en los personajes. Nos encontramos así con algnos de carácter pictográfico (Inupié, Hask), caricaturas, animales u objetos, con estilo cómic o ilustrativo (Mode 2, Rostro, Toast, Can 2 o incluso de carácter realista (Sip, Alex, Sex 69), etc. La lista sería una vez más infinita. Podrían considerarse los iconos una derivación de los personajes. Como rasgo esencial, un icono suele ser más esquemático y fácil en su ejecución. Su función es la de llamar la atención y crear una mayor pregnancia en el ojo del espectador. Es más facil de recordar un icono que un nombre. Algunos escritores llegaron casi a sustituirlos por su firma. Se busca sobre todo en los iconos la originalidad y el impacto. Sus formas de presentación son muy variadas, desde un color a varios y de objetos simples a algunos más complejos: un chupete, una pluma, una rodaja de limón, un rollo de papel... Algunos utilizan objetos pictóricos como un rodillo de pintor, una mancha de pintura, etc. Uno de los iconos más conocidos es el del escritor madrileño Suso33 y su famosa plasta de pintura, representando una mancha de pintura personalizada con ojos y boca adoptando diferentes formas y colores. Otro representativo es la mano de Nami en Barcelona, realizada casi siempre en dos colores, negro y crema. También destacaba en Barcelona El Xupet Negré, un dibujo simple de un chupete de color negro. Llendo un poco más lejos hay quien usa su tag a modo de insignia, llegando un momento en que no se lee, simplemente se ve ve y se reconoce. Es el caso del anteriormente mencionado Muelle o más actualmente el caso de Buni (ambos en Madrid). Otros han convertido un throw-up en un icono como Seen en Nueva York o Jon 1 en París. Se podría considerar como el grado extremo de la escala donde el graffiti pierde ya su identidad. Si bien sigue realizándose con aerosol, el único rasgo que le liga al graffiti es su ubicación o que el autor sea un escritor de graffiti. En ocasiones sólo pierde la forma de las letras y, lo que en una pieza convencional sería un relleno de colores, degradados y pompas, pasaría a ocupar la superficie entera del soporte pero sin ninguna forma de letra definida. Se podr´ía destacar como pionero en este estilo al neoyorkino Futura 2000, quien ya en los 80 llenaba vagones enteros con pinturas abstractas. Lo mismo ocurrió con Phase 2 (el inventor de las letras pompa) quien acabó pintando murales enteros con formas de graffiti pero sin referente alguno a ninguna letra. Toda obra de graffiti convencional, independientemente de sus estilo o grado de complejidad, tiene por norma general una serie de componentes comunes. En rasgos generales, estos son algunos de los componentes de toda pieza de graffiti, aunque como ya he dicho, pueden prescindir de ella. Partiendo de la base que una pieza de graffiti es la forma de unas letras tenemos: 1. La forma propia de la pieza (por decirlo de alguna manera su alma o para materializarlo más, su esqueleto). 2. El relleno (visible o no), es decir un borde de unas letras en color en una pared blanca tendría como relleno de la letra el propio blanco. 3. El borde, que es lo que define la forma de la letra. A veces visible (en un wild style) o a veces invisible (en un estilo 3d). 4. El fondo, que a veces será la propia pared (diremos que no tiene fondo) y otras tendrá uno o varios colores. 5. La nube, que es un plano de color detras de las letras pero que no rodea toda la superficie alrededor (pueden ser formas circulares, cuadrados, estrellas y un sinfín de formas). 6. Power Line, una línea exterior al contorno que, generalmente sive para separar la pieza del fondo. 7. Brillo, líneas que dentro del relleno de la letra van pegadas o semipegadas al borde exterior de la misma. 8. Destello, que puede formar parte o no de los brillos e intenta emular un destello de luz. 9. 3D, que puede ser de muchas clases: a un color o a varios, con colores planos o degradados, con puntos, opacos, del mismo color que el borde, pueden ser también a modo de sombra paralela, llegar hasta el suelo, etc. 10. Remates, como los serif en las tipografías románicas, son pequeños adornos que no definen la forma de la letra pero si la estilizan, la compensan o la hacen más estable. 11. Conexiones, son formas que unen unas partes de la letra con otras pero no forman parte de las letras (a veces si). Su finalidad es entrelazar las letras. 12. Flechas, que las puede haber de muchos tipos. A veces forman prte de la propia letra y otras solo como elementos aislados o a modo de adorno, a veces salen de las conexiones y otras de los remates. Otras veces forman parte del fondo, etc. 13. Firma del autor, ya que a veces lo que pone en la pieza no es el nombre del autor, sino una frase o palabra, por lo que éste estampa su firma para dar a conocer su autoría. 14. Inscripciones que complementan la pieza, como grupos a los que pertenece, dedicatorias, año, etc. Pueden ir a modo de tag o bien formar un subconjunto de letras más modesto que el principal. Puede haber más elementos que conformen una pieza de graffiti, puede que se me olvide alguno, y, por supuesto, ninguno de ellos es imprescindible a la hora de realizar una obra. ¿Hacia dónde evoluciona el graffiti? Como toda tendencia artística, el graffiti también se ve afectado por una evolución lógica que desemboca en muchas y muy diferentes disciplinas que plantean un nuevo interrogante: ¿Cuando el graffiti pierde su identidad y pasa a convertirse en otra cosa? En ocasiones no hace falta estar ante una pintada para afirmar que lo que vemos es graffiti o proviene de un escritor de graffiti. Haré un rápido comentario sobre algnunas de las desembocaduras de este fenómeno. Obviamente, no me extenderé mucho en esta exposición, ya que de por sí cada una de ellas podrían ser objeto de otro trabajo y desvirtuaría la esencia del presente. 1. ARTE (Pintura y escultura) En ocasiones el graffiti abandona su ubicación habitual pasando a formar parte de otros soportes como lienzos, tablas, papel, etc. Así como distintos materiales aparte del aerosol. Abandona su carácter transgresor y espontáneo para convertirse en algo plástico, por lo que la experimentación con formas, colores y soportes desvirtúan, a veces casi por completo su identidad. En el ámbito de la pintura, se parte de los tradicionales bocetos en papel previos al desarrollo de una pieza, los cuales se van haciendo más complejos hasta dar el salto a otros soportes (lienzos, cartones, tablas...). Así, lo que empezó como un boceto de guía a una obra definitiva, se convierte en una obra final. Las aplicaciones en este género hacen que muchos escritores de graffiti conviertan esta habilidad en un modo de ganar dinero, ya sea por su talento con el dibujo (trabajando como ilustradores), en sus ideas (como diseñadores), en su técnica (pintura mural o rótulos) o en su vocación como artistas (exponiendo y vendiendo obras). En el campo de la escultura, mucho escritores encontraron otras formas de representación en sus diseños. Escritores de model pastel, como por ejemplo Daim, comenzaron a trabajar esculturas con su nombre. El graffiti aquí piere sus soportes y ubicaciones tradicionales, pero aún conserva su estética y su autoría. Nos encontramos con obras de todo tipo en todo tipo de materiales: madera, piedra, cartón, escayola, y un largo etcétera. 2. PUBLICIDAD (Diseño, carteles, pegatinas e intervenciones) Basándose en la función publicitaria de captar la atención, el graffiti adopta diversas técnicas y recursos publicitarios para hacer efectiva su intención. Se empiezan a utilizar las pegatinas como soporte rápido y efectivo. Permite una mayor elaboración y un menor riesgo en su puesta en escena. Las pegatinas más conocidad son las americanas a modo de tarjeta de visita en las que figura una banda en la parte superior en la que se cita: "Hello, mi name is (Hola, mi nombre es)" en las que un espacio inferior en blanco permite plasmar el tag o el dibujo de su autor. No sólo esto, las pegatinas evolucionaron hasta impresiones a un color o varios colores con y distintos tamaños con diseños totalmente personalizados de sus autores, permitiendo una lucha por destacar entre ellos. La aparición de los diseños de escritores en carteles les hizo dar el salto a formatos cada vez más grandes. El soporte puramente publicitario se convierte ahora en el arma de los escritores de graffiti, abaratando costes y ganando visibilidad y rapidez en su ejecución. Des taca en este género los carteles y diseños de OBEY GIANT, quién aparte de su ciudad de origen, Los Ángeles, ha inundado medio mundo con sus carteles representando el rostro de André el gigante. Por último expondré algunos de los innumerables ejemplos de otra de las vertientes en las que han desembocado algunos escritores de graffiti: Las intervenciones urbanas, que como su nombre indica, se refiere a la colocación de elementos interactuando con el paisaje urbano. Aquí, la esencia del graffiti se reduce de tal manera que el único factor que asocia las intervenciones urbanas con él es su emplazamiento -la calle- y su procedimiento -la ilegalidad- aparte del anonimato de su autor. Los materiales y las formas son muy dispares: Siluetas en papel pegadas sobre señales de tráfico, plantillas pintadas a spray sobre una pared, troquelados en cartón pluma pegados en cualquier superficie, formas con pincel y pintura directamente sobre el suelo urbano, azulejos pequeños a modo de mosaico, y un sinfín de técnicas alternativas a los rotuladores y el aerosol. Desde la incorporación de algunos escritores de graffiti a alguna de estas nuevas tendencias, ns encontramos con que estas acciones ya no atraen sólo a gente proveniente de este arte callejero. La intencionalidad artística y el conceptualismo a veces intelectual de algunas de estas acciones, hacen que gente ligada al mundo del diseño, el arte o la música, incluso activistas políticos vean en estos medios de expresión un medio para manifestar sus inquietudes. Por tanto es difícil discernir y diferenciar en ocasiones si el autor de estas obras lleva en sus adentros el afán de los escritores de graffiti por dejar su nombre de manera anónima demostrando su estilo o conlleva una preparación y meditación artística de la que se expera su posterior reconocimiento en una exposición. En el fondo no hay duda. Si nos encontamos con una firma en una pared que nada tiene que ver con una rúbrica ni la caligrafía personal de alguien, si nos encontramos con unas grandes letras que nada tienen que ver con un rótulo comercial, si vemos una pintada con estilo en un lugar que no debiera, no dudemos, seguramente eso si sea graffiti.