vaale93
Usuario (Argentina)

Según los investigadores James y Peter D'Adamo la buena o mala asimilación de los alimentos está condicionada por nuestro grupo sanguíneo. Hasta el punto de que en cada grupo -A, B, AB y O- hay alimentos que son perjudiciales, otros beneficiosos y otros neutros. Es más, aseguran que muchas enfermedades pueden deberse al mero consumo de alimentos no adecuados para nuestro grupo sanguíneo. Otros, en cambio, nos ayudarían a sanar. Incluso afirman que en ello está la razón de que muchas personas no consigan adelgazar cuando se ponen a dieta. En suma, el doctor Landsteiner descubrió la razón de por qué unas personas fallecían después de una transfusión de sangre y otras no: sus sangres no eran compatibles. Desde entonces sabemos que: Las personas con sangre del tipo 0 son "donadoras universales". Es decir, pueden donar sangre a cualquiera de las que tienen otros tipos de sangre pero sólo pueden recibir la suya propia. Las personas del tipo AB son "receptoras universales", es decir, pueden recibir sangre de todos los demás pero sólo pueden donar a los de su propio tipo. Las personas del tipo A pueden recibir sangre de su mismo tipo y del grupo 0 pero no de las de los tipos B y AB. Y puede donar a los de su mismo tipo y a las de tipo AB. Y, -Las personas del tipo B pueden recibir sangre de su mismo tipo y del grupo 0 pero no de las de los tipos A y AB. Y puede donar a los de su mismo tipo y a las de tipo AB. Este descubrimiento le sería recompensado a Karl Landsteiner con el Premio Nobel de Medicina y Fisiología en 1930. Cabe añadir que Landsteiner descubrió tres antígenos más (M, N y P) similares a los antígenos de los grupos A y B pero, a diferencia de éstos, su presencia en los glóbulos rojos no supone la existencia en la sangre humana normal de aglutininas naturales. Y posteriormente otro en 1940 -junto a Alexander Salomon Wiener- que bautizaría como antígeno D o factor Rh (llamado así porque lo encontró en el suero de conejos inmunizados con sangre procedente de un mono de la especie Macacus Rhesus). Este antígeno tiene su importancia cuando la madre no tiene el antígeno y el padre sí ya que en el segundo embarazo los anticuerpos específicos anti-Rh que desarrolla la madre pueden atravesar la placenta y provocar el aborto o una enfermedad hemolítica en el recién nacido que cursa con ictericia: la temible eritroblastosis fetal. Finalizo diciendo que posteriormente se llegarían a descubrir hasta 42 antígenos distintos en los glóbulos rojos si bien su incidencia es al parecer notablemente menor y no vamos por tanto a entrar a profundizar en ello. Alimentos Beneficiosos, Neutros o Desaconsejados En suma, Peter D'Adamo clasifica los alimentos en relación con los cuatro grupos sanguíneos en beneficiosos, neutros y desaconsejados. Los primeros son -en cada grupo sanguíneo- los que desarrollan un papel nutricional óptimo asegurando además una actividad antioxidante, antimutágena y anticancerígena. Podríamos decir que son "alimentos medicinales". Los segundos llevan a cabo un papel meramente nutritivo. Y los terceros son los que contienen sustancias no digeribles para los individuos de un determinado grupo sanguíneo debido a sus lectinas específicas porque provocan la reacción defensiva del sistema inmune que los aglutina para poder luego eliminarlos. Características Generales del Tipo 0 Según Peter D'Adamo las personas con sangre del tipo 0 presentan -siempre hablando en general- un sistema inmunitario potente y muy activo, tendencia a una actividad tiroidea lenta, dificultad de adaptación a nuevas condiciones ambientales y nutricionales, bienestar con actividad física o deportiva regular e intensa y un aparato digestivo muy eficiente capaz de metabolizar dietas ricas en proteínas (carnes magras, pescado y marisco). En cuanto a los alimentos que le son muy beneficiosos o perjudiciales puede encontrarlos el lector en el recuadro. Los que no figuran son considerados neutros pero, en general, las personas del tipo 0 deben: 1) Consumir frutas y verduras en abundancia pero reducir el consumo de las crucíferas (coliflor, coles de Bruselas, berzas...) y las hortalizas de la familia de las solanáceas (berenjenas, patatas, etc.) excepto los tomates 2) Consumir carnes magras equilibrando esa aportación con verdura. Deben evitar sin embargo la carne de cerdo, los embutidos, las carnes en conserva y los alimentos en salazón. 3) Consumir pescado y marisco a excepción de pulpo, salmón ahumado, arenques en salazón, caviar y pez gato así como el pescado salado, secado o en conserva. 4) Limitar o evitar el consumo de leche, lácteos, quesos y huevos. Están en cambio permitidos la mantequilla, los quesos frescos magros y los quesos de soja. 5) Eliminar todo producto que contenga trigo y limitar los que llevan maíz y cereales. 6) Evitar las bebidas gaseosas, las colas y el café prefiriendo el té. 7) Practicar alguna actividad física de forma regular. Les van mejor los deportes competitivos que requieren intenso esfuerzo físico. 8) En presencia de problemas utilizar productos fitoterapéuticos o infusiones de diente de león, menta, olmo, fucus, tila, alholva, regaliz, lúpulo y rosa canina. Y evitar las de equinácea, áloe, bardana, genciana, barba de maíz o ruibarbo. Cabe añadir que los alimentos que favorecen el aumento de peso en las personas del tipo 0 son el gluten del trigo, el maíz, las judías, las lentejas y las crucíferas (coles, coliflor y coles de Bruselas). Por el contrario, favorecen la pérdida de peso las algas marinas, la sal yodada (de forma muy moderada), los pescados y mariscos, la carne de hígado, las espinacas y el brócoli. Características Generales del Tipo A Las personas con sangre del tipo A presentan según D'Adamo -hablando en general, insistimos- un sistema inmunitario vulnerable, una buena adaptación a condiciones ambientales y nutritivas estables, bienestar con una actividad física o deportiva relajante, un aparato digestivo frágil que tolera mal la carne, la harina de trigo, la leche y los lácteos, y al que le va mejor una dieta vegetariana rica en cereales y legumbres. Las personas del tipo A deberían pues: 1) Basar su dieta en el consumo de fruta, cereales, legumbres y verduras. 2) Consumir pescado sólo en pequeñas cantidades (carpa, mero, bacalao, merluza, salmón, sardina, trucha) excluyendo los pescados planos como el lenguado y la platija. 3) Limitar o evitar el consumo de carne pero evitando los embutidos, las carnes -especialmente si están en conserva- y los alimentos salados o ahumados (embutidos, carnes en conserva, alimentos en salazón...). 4) Evitar el consumo de leche y productos lácteos. En cambio, la soja y sus derivados le son particularmente beneficiosos. 5) No consumir alimentos precocinados. 6) Consumir de forma habitual semillas oleaginosas y frutos secos pero evitando las nueces brasileñas y los pistachos. 7) Reducir el consumo de productos a base de harina de trigo. 8) Practicar actividades físicas relajantes (yoga, Tai-Chi, bicicleta, natación, excursiones...). 9) Utilizar en caso de malestar productos fitoterapéuticos o infusiones de manzanilla, cardo mariano, equinácea, valeriana, áloe, bardana y espino albar pero evitar la barba de maíz y el ruibarbo. Cabe agregar que los alimentos que favorecen el aumento de peso en las personas del tipo A son las carnes, los alimentos lácteos, las habas y el exceso de trigo favoreciendo el adelgazamiento los vegetales, los aceites vegetales, la soja y la piña. Características Generales del Tipo B Las personas con sangre del tipo B presentan según D'Adamo un sistema inmunitario activo, facilidad de adaptación ambiental y nutricional, bienestar con actividades físicas o deportivas moderadas y equilibradas, y un aparato digestivo eficiente que le permite seguir una dieta variada y equilibrada con leche y lácteos pero que posee poca tolerancia a los embutidos, la carne de cerdo, el marisco, las semillas y los frutos secos. Las normas generales a seguir por las personas del tipo B serían: 1) Llevar una dieta variada y equilibrada. 2) Consumir abundantes frutas y hortalizas de hoja verde. 3) Consumir carnes magras pero evitando las de pollo y cerdo así como los embutidos. 4) Consumir pescado pero evitar los mariscos. No se recomiendan las gambas, los cangrejos, la langosta, los mejillones, las ostras, las almejas, el pulpo, las anchoas, la anguila y los caracoles. 5) Consumir huevos, leche y productos lácteos (es el único que los tolera bien). 6) Limitar los productos a base de trigo y maíz. 7) Limitar el consumo de semillas y frutos secos. 8) Practicar actividades físicas moderadas y equilibradas como los ejercicios aeróbicos, la bicicleta, la natación, el yoga o el tenis. 9) Utilizar en caso de malestar productos fitoterapéuticos o infusiones de salvia, menta, ginseng, eleuterococo o regaliz pero evitar las de tila, lúpulo, ruibarbo, áloe, barba de maíz y alholva. En cuanto a los alimentos que favorecen el aumento de peso en las personas del tipo B son el maíz, las lentejas, los cacahuetes, las semillas de sésamo, el trigo y el trigo sarraceno favoreciendo el adelgazamiento los vegetales de hoja verde, el té de palo dulce, la carne -especialmente la de hígado-, los huevos y los lácteos. Características Generales del Tipo AB Las personas con sangre del tipo AB presentan según D'Adamo un sistema inmunitario vulnerable, facilidad de adaptación a las condiciones de vida modernas, bienestar con una actividad física o deportiva relajante que exija esfuerzos moderados y un aparato digestivo frágil que precisa una dieta mixta moderada y tolera mal las carnes rojas, la pasta, las alubias y los frutos secos. Las normas generales a seguir por las personas del tipo B serían: 1) Limitar el consumo de carnes rojas y evitar las carnes en conserva o ahumadas así como los embutidos. 2) Consumir pescado y marisco pero evitando la langosta, las gambas, los cangrejos, las ostras, las almejas, el pulpo, la lubina, las anchoas y la anguila. 3) Evitar el consumo de productos a base de harina de trigo y limitar el consumo de pasta. 4) Consumir leche, lácteos y quesos... salvo cuando al hacerlo haya producción excesiva de moco con afecciones de las vías altas respiratorias. En tal caso deben suprimirse. 5) Consumir frutas -especialmente ciruelas, uvas, piña y frutas del bosque- y hortalizas en abundancia -sobre todo tomate-. 6) Preferir las grasas vegetales -primando el aceite de oliva- pero evitar el vinagre. 7) Eliminar los encurtidos y la pimienta. 8) Preferir las actividades físicas y deportivas relajantes que exijan sólo esfuerzos moderados. 9) En caso de malestar utilizar productos fitoterapéuticos o infusiones de manzanilla, cardo mariano, equinácea, eleuterococo, regaliz o espino blanco pero evitar las de tila, lúpulo, áloe, barba de maíz, alholva y ruibarbo. Terminamos comentando que los alimentos que favorecen según Peter D'Adamo el aumento de peso en las personas del tipo AB son las carnes rojas, el maíz, el trigo, el trigo sarraceno, las alubias, las judías y las semillas de sésamo mientras favorecen el adelgazamiento las verduras, las algas marinas, los pescados, los lácteos, la piña y el tofu. bueno amigos/ amigas espero que les guste mi posta, a mi me intereso saber sobre mi grupo sanguineo ..

Aunque somos la especie más evolucionada la raza humana es probablemente la raza más infeliz. ¿Nuestra inteligencia es un regalo o un castigo? Creo que la raza humana está en el punto álgido de su infelicidad pues se ha quedado en el camino entre la mente retrasada y la mente evolucionada. Cuando ves a cualquier retrasado mental y le conoces te das cuenta inmediatamente que es alguien feliz, o al menos la mayoría, cosa que no puedes decir de una persona con un coeficiente intelectual normal. Cualquier perro o animal que ves, está tranquilo, feliz, conforme con lo que tiene, a gusto, tal vez el simple hecho de mirar un gato te puede enseñar que es realmente valorar la vida. Los perros no se preocupan por si llegarán tarde al trabajo, por lo que pensará su dueño o si éste les va a dejar por otro pese a no tener ninguna prueba, tampoco son inseguros. Una persona puede estar 2 años con pareja y esos 2 años desconfiar de su pareja, agobiarla y cansarla con ataques de celo repentinos y recurrentes. Yo, personalmente, jamás he visto a un perro que se te eche a llorar cada dos por tres porque tiene miedo de que le dejes, en ese aspecto los perros nos ganan en inteligencia, un perro simplemente disfruta a tu lado, juega contigo, ni siquiera se plantea la posibilidad de que lo abandones, el juega, se ilusiona al verte, come, duerme y es muy feliz. ¿Por qué tú no puedes ser feliz como un perro? ¿Acaso tendría que bajar mucho tu cociente intelectual? No creo que sea eso, lo que tienes que hacer es valorar lo que tienes, dejar de ir en bus preocupado y sumergido en tus problemas, mayoritariamente absurdos, para mirar por la ventana y apreciar la gran ciudad dónde estás. Dejar de estar aburrido y deprimido en tu trabajo para valorar que aún en crisis tú tienes la suerte de tener trabajo y poder seguir con tu vida con toda normalidad. Dejar de comer con desganas y deprimirte en tu sofá para valorar que ahora mismo estás ahí y no en una tribu perdida de África dónde cada segundo de su vida lo destinan a buscar comida y agua y tú solo dedicas a eso 30 minutos a la semana, incluso ellos puede que sean más felices que tú. Hoy en día si te paras en la calle y observas a la gente, parecen todos zombies andando, con caras largas, tristes, mirando al suelo, viendo a sus semejantes como enemigos en vez de amigos, comparando, desconfiando, yendo a la defensiva, prácticamente nadie está disfrutando el momento. ¿Te has convertido tú en uno de esos zombies incapaz de valorar lo que tiene? Cómo aprender a valorar lo que tienes Me gustaría que vieras ahora y repasaras mentalmente aquello que crees que es importante en tu vida, imagínate primero todo lo imprescindible que si te lo quitaran ahora tu vida cambiaría un montón. Pese a que has pensado unas cuantas cosas seguramente desprecias muchas veces esas cosas y no les tienes el aprecio que realmente tienen que tener por eso muchas personas terminan perdiendo partes importantes de su vida y se quedan amargadas y solas. Ahora imagínate que te quitan todo eso que tanto aprecias, imagínate que te lo arrebatan todo de un día para otro, quiero que te recuestes en una cama, cierres los ojos y te imagines con todos los detalles esa situación, sino puedes acostarte en la cama simplemente cierra los ojos y hazlo. El nivel de realismo de la situación dependerá de tu capacidad imaginativa, si eres incapaz de sentir malas emociones con esa situación tu capacidad imaginativa es totalmente nula, algo bastante grave por cierto. Aquí se demuestra la frase de: “no valoras algo, hasta que lo pierdes” aunque realmente hay cosas que no solo no hay que valorarlas, sino que hay que perderlas (una pareja que te maltrata es mejor no valorarla y perderla ya que vivirás mejor). Pero el caso común es que se valora poco lo que realmente vale y se valora mucho cosas sin sentido. Vamos al trabajo para ganar dinero en vez de ir para hacer lo que nos gusta y ser felices para luego gastarnos el dinero en cosas inútiles que terminan en el fondo del armario en dos días y aunque nos bombardean con publicidad masiva e indiscriminadamente eres tú y solo tú el responsable de un consumismo positivo. Piensa que siguiendo con tu actitud a parte de la posibilidad de perder aquello que más quieres pero que no lo valoras puedes terminar más solo que la una y más amargado de lo que estás, hay que empezar a valorar las cosas porque si algo roza lo irónico y lo absurdo es que nuestro cociente intelectual sea 10 veces superior al de un perro pero que nosotros seamos incapaces de apreciar las cosas como lo hace un perro. ¿No es irónico? Valora lo que tienes, saborea los momentos, desde el instante que te levantas de la cama hasta que te despiertas al día siguiente debes valorar todos y cada uno de los puntos de tu vida. Yo nunca me levanto deprimido y triste pensando: “Vaya mierda de día”, me levanto ilusionado pensando cuál será el artículo del día, siendo consciente de lo afortunado que soy por poder vivir y estar invirtiendo constantemente en un proyecto propio, en un sueño propio en el que absolutamente nadie de mi entorno creía ni apoyaba pero que sin embargo a día de hoy vuela cada vez más alto. No soy uno de esos aburridos autónomos cansado de trabajar, aburrido que ya ha dejado de valorar lo que hace, soy alguien que valoro cada segundo de mi vida y con quien la comparto, alguien capaz de contemplar la belleza de una foto y apreciar ese digno instante, alguien que cada segundo de su vida se siente agradecido por haber nacido en un país dónde la sanidad es pública y no se tiene una visión comercial de la misma, alguien que agradece cada segundo de su vida el apoyo y felicitación de miles de lectores. A veces me gusta ponerme a mirar por el balcón y fijarme en la calle, en los detalles y aprecio mucho ese momento porque antes no lo he podido hacer debido a que compartía piso con hasta 8 personas. ¿Y porqué compartí piso con hasta 8 personas? Porque soy muy tolerante, moldeable, no solo me adapto a cada contexto sino que lo aprecio y me siento muy afortunado por ser capaz de apreciarlo. Hay gente atrapada en los recuerdos, en las buenas sensaciones de los recuerdos y eso es porque son incapaces de apreciar el presente. Tal vez mi mayor virtud no sea la capacidad creativa, emprendedora, literaria… sino la capacidad de apreciar las cosas ya que esto me permite desarrollar todas las demás. Ten en cuenta que apreciar las cosas no significa conformarte con lo que tienes, todo lo contrario, significa apreciar lo que tienes y trabajar para mejorarlo si el caso lo requiere, significa ser capaz de entrar en contacto con tus sentidos, tus emociones y disfrutar de lo que te rodea en vez de vivir amargado, frustrado y cabreado. Mira más por la ventana del autobús, mientras te relajas en la silla del trabajo piensa y visualiza lo afortunado que eres, disfruta una buena película dejando que tu cuerpo sea un receptor y amplificador de emociones, aquí lo principal es que tus emociones positivas fluyan y te permitan apreciar y valorar todo lo que concierne a tu vida y tienes a tu alrededor. Disfruta de una vez la vida y deja de amargarte porque en tu vida tienes mucho que disfrutar.