tyncholoco
Usuario (Argentina)
Todo parecía indicar que las Ultrabooks de Intel iban a estacionarse en un rango de precios relativamente aceptable como para alejar a ciertos usuarios de los diseños de Apple, pero no fue otro sino AMD quien pateó el tablero recientemente con el lanzamiento de su plataforma Trinity, colocando mucha presión en el mercado “low-end”. Y casi de la nada, Intel está por presentar a dos nuevos modelos de procesadores Celeron ULV. Esto desató rumores de nuevas ultra-portátiles con chips Celeron en su interior, y aunque Intel ha negado sistemáticamente esta posibilidad, la diferencia de costo entre estos nuevos Celeron y los procesadores Core seguramente presentará un dilema para los OEM. La historia es más o menos así: AMD levantó el embargo sobre Trinity hace algunos días, y aunque la plataforma carga con algunos de los “pecados” de sus antecesores (Trinity usa módulos Piledriver, que a su vez están basados en Bulldozer), ha demostrado ser superior a la plataforma Llano tanto en CPU como en GPU y rendimiento de batería, colocando en apuros a las soluciones de vídeo integrado de Intel. Además, AMD está trabajando de forma sostenida en su concepto de “procesamiento heterogéneo”, incrementando cada vez más el rol del GPU en el procesamiento general de un ordenador. Inicialmente pensadas para competir con Apple, algunas ultra-portátiles con el formato de referencia de Intel ya se ubican en el rango de los 800 dólares (con descuento) al otro lado del Atlántico, y no hay dudas de que el hardware de Intel supera en rendimiento a la opción de AMD. Sin embargo, las capacidades de Trinity no sólo pueden evolucionar en los próximos meses, sino que la plataforma abre la puerta a sistemas portátiles de muy bajo costo, tan bajo que Intel no podría competir con su hardware actual. El nombre Celeron ha tenido cierta reputación gris entre los usuarios en los últimos años, pero se mantienen como chips de muy bajo costo. Aún así, Intel rechazó la posibilidad de ultra-portátiles con CPU Celeron. Antes del lanzamiento oficial de las Ultrabooks, los OEM hicieron varios reclamos a Intel por el alto costo de su hardware. Con algunas ofertas disponibles uno podría pensar que dichos reclamos quedaron atrás, pero la presencia de Trinity demuestra que esto no fue tan así. El último movimiento de Intel nos muestra que está a punto de lanzar dos nuevas variantes de procesadores Celeron ULV, el 807 y el 877. El precio de estos chips estaría ubicado en 70 y 87 dólares respectivamente, una diferencia notable frente al promedio de 250 dólares (y hago énfasis en “promedio”) que un OEM debe pagar para instalar un Core i5 dentro de una portátil. Las especificaciones no serían nada del otro mundo: El nuevo Celeron 877 se perfila como un chip que tendrá un total de dos núcleos y dos hilos de procesamiento con una frecuencia de 1.4 Ghz (otros portales reportan 1.5 Ghz), mientras que el modelo 807 usa una frecuencia de 1.5 Ghz, pero cuenta con un solo núcleo y dos hilos gracias al Hyper-Threading. De acuerdo a los reportes, ambos procesadores están basados en Sandy Bridge, poseen vídeo Intel HD integrado, y su punto más atractivo está en su TDP, de apenas 17 vatios en ambos casos. Siguiendo un proceso lógico, automáticamente se pensó en la posibilidad de una variante de Ultrabooks con procesadores Celeron ULV Sandy Bridge en reemplazo de los más costosos Core. Un cálculo rápido ubicaría a estos sistemas en un rango de precios no mayor a los 700 dólares. Ahora, Intel ha negado y desautorizado cualquier reporte sobre Ultrabooks con Celeron, argumentando que por cuestiones de marca registrada, de duración de batería y tiempos de respuesta cortos al salir de suspensión, las Ultrabooks deben utilizar tecnología Core. Estos nuevos Celeron no estarían solos en la partida, ya que Intel continúa ampliando su oferta de procesadores Ivy Bridge, y dos de ellos, el Core i7-3367M (346 dólares) y el Core i5-3427M (225 dólares) estarán destinados a futuras Ultrabooks. ¿Cambiará Intel de opinión? Mi sensación es que no, y para que una portátil pueda llevar la marca “Ultrabook”, necesita un CPU Core, sea Sandy o Ivy Bridge. Sin embargo, habrá que ver cómo reaccionan los OEM... (N. del. R.: Al parecer Intel ha estado observando la asociación de la marca registrada Ultrabook en diferentes artículos, y ha requerido a varios sitios especializados limitar la aplicación de dicha marca a información relacionada con ultra-portátiles calificadas. El artículo recibirá las ediciones necesarias en caso de que sean solicitados cambios posteriores.)
Cathy Hutchinson, que desde hace más de quince años no puede mover sus brazos y piernas, ha conseguido mover un brazo robótico y beber de una botella de café. Gracias a una interfaz conectada a un sensor implantado en su cerebro, esta mujer de 58 años es capaz de controlar el dispositivo con su mente. El adelanto ha sido posible gracias al trabajo del neurocientífico John Donoghue de la Universidad de Brown y publicado en la revista Nature tiene el potencial de cambiar la vida de los pacientes tetrapléjicos en el futuro cercano. En los últimos años hemos visto varios dispositivos que pueden ser controlados con la mente. Incluso, algunos han tenido sus cinco minutos de fama como mandos de juegos, aunque si somos estrictos, ninguno se ha convertido en un éxito de ventas. La tecnología parece estar lo suficientemente madura, pero por algún motivo las aplicaciones prácticas del control de dispositivos mediante el pensamiento no termina de despegar. Sin embargo, los avances en ese campo siguen siendo sorprendentes. En la última edición de la revista Nature se puede leer un artículo que da cuenta como un equipo de trabajo dirigido por el neurocientífico John Donoghue de la Universidad de Brown ha hecho posible que pacientes tetrapléjicos consigan controlar brazos robóticos con su pensamiento. Cathy Hutchinson, que desde hace más de quince años no puede mover sus brazos y piernas, tiene 58 años de edad y ha participado en este proyecto. Gracias a una interfaz desarrollada por el equipo que conecta una serie de electrodos implantados en su cerebro con el ordenador que controla el brazo robótico, ha sido capaz de beber de una botella de café sin ayuda de nadie. Cathy Hutchinson ha conseguido controlar un brazo robótico con la mente Al igual que otros sistemas de este tipo, el dispositivo de la Universidad de Brown interpreta los pensamientos del paciente gracias a un pequeño implante recoge las señales eléctricas que se generan en las neuronas de la corteza motora. Lo interesante de este sistema es que sin necesidad de un entrenamiento explícito hace posible que un paciente de estas características pueda controlar dispositivos tan complejos como un brazo robótico, en varias dimensiones. El proyecto dirigido por Donoghue se inició en 2006 y se conoce como “Proyecto Braingate”. En sus primeras etapas los pacientes utilizaban su mente para controlar un cursor sobre la pantalla de un ordenador. Cathy, que ha sido parte de Braingate desde el principio, dice que en esa época “estaba paralizada entre la impresión y la incredulidad, pero fui capaz de mover el cursor por la pantalla”. Más tarde, el equipo conectó el sistema a un brazo robótico -un modelo diseñado por la agencia espacial alemana- y tanto Cathy como otros pacientes fueron capaces de controlar los movimientos del brazo artificial con una enorme precisión. Por supuesto, el sistema se encuentra aún en una etapa experimental, y aunque muchos aún se preguntan si alguna vez las personas que padecen diferentes grados de parálisis disfrutarán de estos avances en su vida cotidiana, ese día parece estar cada vez más cerca.