T

turkheim

Usuario (Argentina)

Primer post: 24 abr 2011Último post: 24 abr 2011
1
Posts
0
Puntos totales
0
Comentarios
Dos Textos de el Misantropo (literatura barata, pero real)
Dos Textos de el Misantropo (literatura barata, pero real)
ArteporAnónimo4/24/2011

Extraidos del blog siganlo, se los recomiendo El Mapa del Laberinto "Hay juegos de ajedrez en que el primero que mueve una pieza es quien decide si gana o pierde el juego" Existía en la isla de Creta, un rey, de nombre Leuco. Este, gobernó un tiempo después del conocido rey Minos, y se sentía obsesionado por el laberinto que Dédalo había construido en la isla. Cierto día, decidió que tan magnifico edifico no debía dejarse a la ruina así porque si, pero decidió hacerle ciertas modificaciones, porque no lo consideraba justo para quien entrase. El laberinto era tan intrincado que nadie lograba salir de alli por merito propio. Solo tres personas salieron, y las tres por usar trucos que los sacaran de tal trance. Por medio de andamios ordeno a cien esclavos subir al techo del laberinto, encontrar el lugar donde se encontraba el ya putrefacto minotauro, y ubicar una bestia traída del bosque, de suficiente ferocidad para vencer al más fornido guerrero. También ordeno cubrir el techo con rejas de bronce, para que nadie se valiera de artilugios para volar, como lo había hecho ya Dédalo, y su hijo, cuando fueron confinados al laberinto. Junto con los trabajadores, este rey envío a personas para que confeccionaran un mapa del laberinto, pero en vez de enviar a sus arquitectos e ingenieros, envío a sus magos y adivinos, quienes produjeron un mapa tan complicado como el laberinto mismo, lleno de enigmas y adivinanzas. Luego de esto, el rey, ejecuto a todo quien haya subido sobre el laberinto, destruyo los andamios y construyo defensas para que nadie escalara las murallas. Acto seguido construyó una salida, haciendo un hueco en el muro. A esta le puso una puerta que solo podía ser abierta desde dentro, y la decoro con árboles, plantas y flores, tanto dentro como fuera. Luego de terminar la maravilla, ofreció a quienes estaban presos y a los esclavos de su propiedad, el conseguir la libertad si ellos atravesaban el laberinto. Todos los meses entraba un reo o u siervo al edificio. Pero nadie lograba salir. Cuando se acabaron los prisioneros. Leuco, ofreció a cada hombre libre de la ciudad cuantiosas riquezas, y tierras en abundancias. Eso tentó a muchos hombres buenos, que entraron al laberinto y no volvieron. El rey confiado en lo justo de su juego, ofreció como premio a su hija en matrimonio, y con ella la sucesión de la corona cretense, confiando que la mayor determinación de los hombres los podría liberar, cada uno de los que deseaban entrar, se les ofrecía el mapa de los adivinos, cuando lo aceptaban, los llevaban a las puertas del laberinto y los encerraban bajo llave. Los que entraban experimentaban la confusión, el cansancio, la sed, el hambre, la ira, la soledad y la desesperación, hasta que encontraban, luego de varias semanas, la sala en la que la bestia habitaba. Muchos otros hombres intentaron, incluso Menesteo, hijo de Acasto, quien estaba secretamente enamorado de la hija de Leuco. Ni él ni ninguno de quienes entraron no lograron salir. Acasto Deucalónida, su padre, era un capitán micénico, que trabajaba como mercenario para el rey. Este, al ver a su hijo desaparecido y probablemente muerto por Leuco, se sublevo, y tomo prisionero al rey. El soberano trato de justificarse exponiendo la justicia implícita en el laberinto. Pero el capitán no la aceptaba. Para probarlo lo metió al mismo rey en la construcción, ofreciéndole su libertad, su reino y su servicio si salía con vida. Se le ofreció el mapa, como a cualquier otro, pero el rey no lo aceptó. Lo encerraron en el laberinto. A los veinte días, las puertas de la salida se abrieron, y salió el exhausto rey, casi al borde de la muerte. Acasto, quien ahora era vasallo de Leuco, ordenó a sus siervos que le diesen todos los cuidados que necesitara. Cuando estuvo recuperado, el capitán le pregunto a Leuco como logro salir, si acaso el mapa tenia alguna trampa. El rey respondió:- El laberinto fue construido para poder salir sin ninguna trampa. El mapa es fantástico, logra explicar como llegar a cualquier punto del laberinto por el solo uso de la razón, especialmente al recinto del minotauro, donde reside la bestia. Pero no muestra la salida, que es la solución de este juego, porque esta fue construida después de la confección del mapa. Cuando entre sufrí la confusión, el cansancio, la sed, el hambre, la ira, la soledad debido a la impresionantemente compleja maravilla de Dédalo. Pero decidí hacerle caso a mi razón y la apliqué a mis sentidos y a la realidad. Logre una cierta definición con el olfato que me permito comprender que mientras mas me acercaba al recinto de la bestia, más sentía en los pasillos y los salones el fétido olor de los cadáveres de los que habían entrado antes. Sin embargo, mientras más me acercaba a la salida, mejor sentía el aroma de las flores que la adornaban, y así, después de mucho andar, y perder la paciencia y la noción del tiempo muchas veces logre encontrar la salida-. FIN Jorge Luis Buendía Carta de Don Quijote al mundo romantico: Desde la observación que uno tiene del mundo uno nota que la verdad ya no es la realidad para muchas personas. El conocimiento ha superado a la sabiduría y la enciclopedia es el resumen de ese conocimiento. No hay nada absoluto para nadie, sin importar lo ilógico que eso sea. El mundo se rige por la voluntad general y por los instintos, no hay una meta, un fin. Tampoco hay un principio cierto. La única ley es la de no dañar al otro. El hombre pasa a ser una especie. Se guía por su instinto, hace lo que quiere hacer en el momento, en el acto, sobre eso se basa la misma sociedad. Por lo cual entendemos que tampoco la sociedad es fija, se muta. El centro de todo es el individuo. No existe nada que sea superior a uno mismo, porque nada permanece, nada es esencial, solo hay accidentes. No hay necesidad de una patria, ni de una familia. No vale la pena luchar por cosas tan banas, pues es irracional sacrificarse por cosas que no son superiores a uno. Un hijo no es distinto a un padre, un esposo no es distinto a cualquier persona. Nadie vale más que uno mismo. Es inútil el concepto de dignidad, en que cabeza cabe que una persona puede valer mas que otras, si todos obran según su propio beneficio. No existe la gente buena ni mala, eso seria discriminar. No esta bien amar a alguien, se deben amar a todos por igual, todos deben ser lo mismo, porque es lo que la sociedad pide, es irrefrenable. Nos debemos abandonar plenamente a ella. Todo lo que vemos nuevo, por mas aberrante que nos parezca, lo debemos aceptar simplemente por el hecho de que sucede, porque nadie lo impone, pues no hay nada superior en lo cual las cosas se basan. Por esto mismo ha surgido una militancia. Hay que destruir todas las barreras que nos dividen, que nos diferencian. Porque somos todos iguales debemos destruir con la mayoría (porque ya no prima la cualidad sobre la cuantidad) a quien se opone. Revolucionarnos contra la historia, la fe, la cultura, las naciones, la familia, los conceptos, el saber. Destruir todos los paradigmas y formular ninguno, porque eso atenta contra la igualdad y el placer individual. No existe ninguna moral ni ninguna ley, podemos usar la que nos venga en gana para destruir al enemigo, nadie puede detenernos, porque usamos nuestro sagrado derecho de hacer lo que queramos para destruir lo que nos intenta quitar ese derecho. No esta mal hacer eso, pues yo me siento bien con hacerlo, no siento ninguna culpa ni he transgredido nada. Nadie puede juzgar si lo que uno hace esta bien o esta mal, solo si le impido a alguien hacer lo quiera, no si atento contra su integridad, pues ese es un concepto que no tiene sentido, porque a veces lo que uno desea va en contra de la integridad. Si no se queja me da la libertad a mí de hacer lo que quiera, los demás se deben mantener al margen, es mas deben aceptar lo que hago, por pernicioso o depravado que parezca. Pues no hay nada superior al individuo, nada tiene valor, lo que esta puede no estar mañana, es inútil vivir. No hay un fin, ni un principio, lo que tenemos agradable no sirve de nada si tiene algo que no nos agrade, para que sufrir, si en definitiva somos un ser para la nada. Pero me niego a vivir así, aun si fuera cierto, aun si nunca halle la respuesta. No dejare de luchar por lo que es bueno y verdadero. Si la razón no me basta usare mi fe para compensarla, aunque me duela, aunque lo sufra, no me dejare vencer, luchare contra esos molinos de viento. No me importa si quizás este equivocado es un riesgo que voy a tomar la vida tiene otra sazón cuando se tiene algo por lo que luchar, por lo que vivir, por lo que morir. No tendré otra regla más que el amor y la justicia. Pues con la justicia, luchare para dar lo merecido a quienes me ofrecieron todo lo que he recibido. Y solo por amor haría tal cosa sin ningún tipo de interés. Hare lo posible por devolver el nombre a los conceptos, así podemos nombrar a las cosas por lo que son. Esa será mi verdad, la verdad, la única verdad, la realidad. Me basare en lo que veo que es verdadero, pues no soy suficiente como para conocer todo. Solo me preocupare es conseguir el saber. Seré un enano, pero en hombros de gigantes. El hombre ha acumulado durante mucho tiempo su saber: en la historia, en la literatura, en las artes, en las ciencias, en la cultura, en la tradición. Solo espero que haya más almas románticas como la que tengo. Que sean capaces de ir a morir en una guerra; o de enseñar lo que esta bien o esta mal; o de formar integralmente una familia; o dedicarse toda una vida únicamente a pedir por otros. Debo aclarar que el enemigo no es un ejército de satanás, no son gente mala que solo quiere hacer el mal y condenarnos, no están poseídos, ni son demonios que quieren dominar el mundo, no nos enfrentamos a la gente, sino al error. Confiamos que los ideales valen más que la vida, porque son superiores. Ideales como la justicia, el amor, el orden, el esfuerzo. Particularmente la justicia: justicia para con Dios, para con la Patria, por los trabajos y sufrimientos de los que nos consiguieron los bienes y libertades materiales y espirituales. Debemos luchar por lo que nos pertenece, por lo que es nuestro, por lo que debe seguir siendo nuestro, y de nuestros hijos. Debemos siempre buscar la paz, no aceptarla, porque somos la sal del mundo. Luchar hasta la muerte, aun si no logramos la consecución de ese fin tan noble, dejarle la posta a otro, así nunca se perderá y nuestros sacrificios habrán sido perfectos, sino, tanto nuestros sufrimientos como lo de los otros que estuvieron detrás nuestro habrán sido en vano. Sigamos luchando, cultivemos la tradición, la ortodoxia. No por una simple nostalgia a lo pasado, sino por la devoción a las verdades que son superiores a nosotros, seamos fundamentalistas, porque un hombre sin fundamentos es como una casa sin cimientos. a todos los fundamentalistas locos, perseguidos y romanticos: mantenganse firmes y dignos. Don Quijote Omar Ahmed Berenger espero que les haya gustado, recuerden visitar el blog y si les gusta, seguirlo

0
0
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.