tristajuegos
Usuario (Venezuela)

Cuantas personas nacen y mueren por segundo,minutos y horas Es una pregunta que de seguro muchos se la han hecho. ¿Cuántas personas mueren al día en el mundo? y de esta pregunta surge otra: ¿Cuántos nacen al día? La respuesta a esta interrogante se encuentra líneas abajo, gracias al U.S. Census Bureau, que nos estima un promedio de nacimientos y muertes, por año, mes, día, hora y hasta minutos en el mundo. Sin dudas, como dicen muchas veces, siempre esta muriendo y naciendo alguien. --------------------------------------------------------------------------------------------- Unidad de Tiempo Nacimientos Muertes Crecimiento Año 131,940,516 56,545,138 75,395,378 --------------------------------------------------------------------------------------------- Mes 10,995,043 4,712,095 6,282,948 ----------------------------------------------------------------------------------------- Día 361,481 154,918 206,563 -------------------------------------------------------------------------------------- Hora 15,062 6,455 8,607 ----------------------------------------------------------------------------------- Minuto 251 108 143 ------------------------------------------------------------------------------- Segundo 4.2 1.8 2.4 ------------------ Cada hora mueren aproximadamente 6000 personas y nacen 15000 personas. Impresionante, pensar que en este momento alguien esta muriendo y otra naciendo. Bueno Eso Es Todo... Espero Les Aya Servido
¿Sabias Que? Si Unes America Con Africa Forman Un Tiranosaurio Rex.? ¿Que Es Un Tiranosaurio Rex? Es un género representado por una única especie de dinosaurio terópodo tiranosáurido, que vivió a finales del período Cretácico, hace aproximadamente 67 y 65 millones de años, en el Maastrichtiano, en lo que es hoy Norteamérica. La especie tipo y única especie válida Tyrannosaurus rex donde rex significa rey en latín, comúnmente abreviado como T. rex, es una figura común en la cultura popular. Vivió a través de lo que es ahora Norteamérica occidental, con una distribución mucho más amplia que otros tiranosáuridos. Es uno de los últimos dinosaurios no avianos en existir antes de la extinción masiva del Cretácico-Terciario. Como otros tiranosáuridos, Tyrannosaurus fue un carnívoro bípedo con un masivo cráneo balanceado por una larga y pesada cola. En relación con sus largos y poderosos miembros traseros, los miembros superiores del Tyrannosaurus eran pequeños, pero inusualmente poderosos para su tamaño, y terminaban en dos dedos con garras. Aunque otros terópodos rivalizan o superan con Tyrannosaurus rex en tamaño, era el tiranosáurido más grande conocido y uno de los mayores depredadores conocidos de la tierra, midiendo hasta 13 metros de largo,1 y más de 5 metros de alto a las caderas,2 y pesaba alrededor de 6 a 8 toneladas.3 Por mucho fue el más grande carnívoro en su ambiente, Tyrannosaurus rex debió haber sido el superpredador, cazando hadrosáuridos y ceratópsidos, aunque algunos expertos han sugerido que era principalmente carroñero. El debate si Tyrannosaurus era un depredador dominante o un carroñero es uno de los más largos en la paleontología. Con más de 30 especímenes de Tyrannosaurus rex identificados, algunos de los cuales son esqueletos casi completos. Tejido conjuntivo y proteínas se ha informado en por lo menos uno de estos especímenes. La abundancia de material fósil ha permitido la investigación significativa en muchos aspectos de su biología, incluyendo historia de vida y biomecánica. Los hábitos de alimentación, fisiología y velocidad potencial de Tyrannosaurus rex son algunos temas de discusión. Su taxonomía es también polémica, con algunos científicos que consideran a Tarbosaurus bataar de Asia como una segunda especie de Tyrannosaurus y otros que mantienen a Tarbosaurus como género separado. Varios otros géneros de tiranosaúridos norteamericanos también han sido sinonimizado con Tyrannosaurus Comenta El Debate Que Hay Con ShintaHimura9 No Cree En Los Dinosaurios ShintaHimura9 dijo:Che. todabia seguis creyendo en los dinosaurios? Que gente...

Como este es mi Post y lo que tengo en las manos, es lo que queda de mi libro, antes de que se deteriore por completo voy a dejar unas anotaciones escritas para leerlas cuando y donde me de la gana. Si puedes compralo. Mucho he fatigado mi cerebro respecto a la cuestión de cuál es la mejor forma de transcribir esta receta del éxito que he descubierto, y me parece aconsejable darla tal como me llegó a mí; es decir, si relato parte de la historia de mi vida, se advertirán con claridad las directrices para mezclar las sustancias que proporcionan el aliño para lograr la perfección del plato. En vista de que, gracias a mi experiencia, he podido descu brir el único y gran secreto del éxito en cualquier empresa del mundo, considero acertado, ahora que mis días están contados, beneficiar a las generaciones venideras con todos los conocimientos que poseo. No pediré disculpas por el modo en que me expreso, ni por carecer de mérito literario, excusándose éste, según sé, por sí mismo. Herramientas mucho más pesadas que la pluma han sido mi legado y, asimismo, el peso de los años me ha paralizado parte de la mano y del cerebro; sin embargo, puedo contar los hechos, que considero son el fruto que hay dentro de la nuez. ¿Qué importa la forma en que se rompe la cáscara para obtener la sustancia que ha de utilizarse? No dudo que usaré, en este relato, expresiones que han permanecido en mi memoria desde mi más tierna infancia; porque, cuando un hombre alcanza mi edad, parece que percibe los avatares acaecidos en su juventud con más claridad que los eventos de fechas recientes; tampoco importa mucho cómo un pensamiento es expresado, si sirve de ayuda y se comprende su significado. Probablemente sea así; y nacerán hombres, generaciones después de que yo me convierta en polvo, que vivirán para bendecirme por las palabras que escribo. Mi padre, por aquel entonces, era un marino que a temprana edad abandonó su vocación y estableció una plantación en la colonia de Virginia, donde varios años más tarde nacería yo, acontecimiento que tuvo lugar en 1642; esto ocurrió hará unos cien años. Mejor habría sido para mi padre si hubiera hecho caso del sabio consejo de mi madre, que era permanecer en la profesión en la que fue educado, pero no lo hizo, y el buen barco que capitaneaba fue trocado por las tierras de las que estoy hablando. Aquí empieza la primera lección que debe aprenderse: El hombre no debería cerrar los ojos a cualquier valor que exista en la oportunidad que tenga en sus manos, recordando que un millar de promesas para el futuro no deberían pesar nada en comparación a la posesión de una simple pieza de plata. Cuando cumplí diez años, el alma de mi madre voló y, dos años más tarde, mi estimado padre fue tras ella. Yo, al ser su único vástago, me quedé solo; no obstante, había unos amigos que durante un tiempo cuidaron de mí; es decir, que me ofrecieron un hogar bajo su techo -de lo cual disfrutaría durante cinco meses. De los bienes de mi padre nada heredé; pero, con los conocimientos que adquirí a través de los años, llegué a la convicción de que los amigos bajo cuyo techo había vivido una temporada lo defraudaron y, por tanto, también a mí. Del período que transcurrió desde que tenía doce años y medio hasta que cumplí los veintitrés no haré una exposición aquí, puesto que aquella época nada tiene que ver con este relato; si bien, unos años después, al tener en mi posesión la suma de diecisiete guineas, las cuales había ahorrado de los frutos de mi trabajo, tomé un barco hacia Boston, donde empezaría a trabajar, primero como tonelero, y después como carpintero de un barco, aunque siempre cuando la nave ya había atracado, puesto que el mar no se encontraba entre mis deseos. La Fortuna sonríe en ocasiones a una futura víctima por pura perversidad. Tal fue una de mis experiencias. Prosperé, y a los veintisiete años era propietario de la tierra en la cual, menos de cuatro años antes, había trabajado a sueldo. La Fortuna es un jade que uno debe exprimir; no hay que mimarla. Aquí empieza la segunda lección que debe adquirirse: La Fortuna es siempre esquiva, y sólo puede retenerse por la fuerza. Tratadla con ternura y os dejará por un hombre más enérgico. (En eso, creo que no es diferente a otras mujeres que conozco.) . Por entonces, el Desastre (que es uno de los heraldos de los espíritus rotos y las resoluciones perdidas) me hizo una visita. El fuego destruyó mis tierras, no dejándome nada en sus ennegrecidos caminos, excepto deudas, las cuales yo no podía afrontar. Hablé con mis amistades y conocidos, buscando ayuda para comenzar de nuevo, pero el fuego, que había quemado mi solvencia, también parecía haber consumido sus simpatías. Así que, en un corto período, ocurrió que no sólo lo había perdido todo, sino que además estaba totalmente endeudado con otros; y por ello me enviaron a prisión. Pude recuperarme de mis pérdidas, pero no de esta última indignidad, la cual quebró mi voluntad, por lo que quedé irremediablemente desesperado. Más de un año permanecí detenido en prisión; y cuando salí, ya no era el mismo hombre feliz e ilusionado que había entrado allí, contento con su suerte y confiando en el mundo y su gente. La vida tiene muchos senderos, y de todos ellos la gran mayoría conducen abajo. Algunos se convierten en precipicios y otros son menos abruptos, pero al final no importa con qué inclinación se haya fijado el ángulo, pues todos llegan al mismo destino ... el fracaso. Y aquí empieza la tercera lección: El fracaso existe tan sólo en el sepulcro. El hombre, mientras vive, no cae en él; siempre puede dar la vuelta y ascender por el mismo camino por el cual descendió; y puede que encuentre otro menos abrupto (si bien, de logro más largo), y más adaptable a su condición. Cuando salí de prisión, estaba sin un penique. No poseía nada en el mundo más allá de las pobres vestiduras que me cubrían y un bastón que el carcelero me había permitido retener, por no tener nigún valor. Sin embargo, como era un trabajador habilidoso, rápidamente encontré empleo con buen salario; no obstante, como había probado las mieles de la riqueza terrenal, me poseyó el descontento.Me volví malhumorado y perezoso; con lo cual, para animarme y para olvidar las pérdidas que había soportado, pasaba todas mis noches en la taberna. No bebí licores en demasía, sólo de vez en cuando (porque siempre había sido casi abstemio), pero sí reí y canté, y repliqué graciosamente, y bromeé con mis holgazanes compañeros; y aquí podría incluirse la cuarta lección: Buscad, camaradas, por entre los diligentes, pues aquellos que sean perezosos destruirán vuestras energías. Me producía gran placer, en aquellos tiempos, narrar, a la más mínima provocación, la historia de mis desgracias, e insultar a los hombres a quienes consideraba que me habían dañado por no haber acudido en mi ayuda. Además, encontraba un placer infantil en escamotear a mi patrón, cada día, unos minutos del tiempo que me pagaba; lo cual es más deshonesto que un robo completo. Este hábito continuó y creció en mí hasta el día en que desperté, encontrándome no sólo sin empleo, sino también sin carácter, lo que significaba que no podía esperar conseguir trabajo con ningún otro patrón en la ciudad de Boston. Fue entonces cuando me consideré un fracasado. Puedo comparar mi condición de aquel momento con la de un hombre que, descendiendo por la pendiente de una montaña, pierde su punto de apoyo. Cuando más fuerte es el resbalón, más rápido desciende. También he oído describir esta condición con la palabra «Paria» que, según entiendo, se refiere a un hombre que siempre está en contra del resto del mundo, y el cual piensa que son los demás hombres los que están en su contra; y aquí empieza la quinta lección: El Paria y el leproso son lo mismo, puesto que ambos son abominaciones a la vista del hombre, aunque difieren mucho, pues el primero puede volver a tener una salud perfecta. Éste es enteramente el resultado de la imaginación; el último tiene la sangre envenenada. No daré ninguna disertación acerca del deterioro gradual de mis energías. Nunca es conveniente extenderse mucho en las desgracias (esta frase también es digna de recordar). Será suficiente si añado que vino el día en que yo no poseía nada con qué comprar comida y vestimentas, y me encontré convertido en un mendigo, excepto en las raras ocasiones en que podía ganar unos peniques o, tal vez, un chelín. No pude conseguir un empleo seguro, por lo que mi cuerpo enflaqueció, y mi espíritu no fue nada más que una sombra de lo que había sido. Mi condición, por aquellos tiempos, era deplorable; no tanto por mi cuerpo, así sea dicho, como por mi mente, que se encontraba enferma de muerte. En mi imaginación me veía a mí mismo apartado del mundo entero, puesto que había descendido realmente al fondo; y aquí comienza la última lección que debe aprenderse (la cual no pienso explicar en una sola frase, ni en un párrafo, pero necesito adaptarla al resto de esta historia). Bien que recuerdo mi despertar, puesto que ocurrió en la noche cuando, realmente, me recobré de mi sueño. Mi cama era un montón de virutas apiladas en la parte trasera de la tienda de barriles donde una vez había trabajado a sueldo; mi techo consistía en una pirámide de toneles bajo la cual me había instalado. La noche era fría y yo estaba helado, si bien, paradójicamente, había estado soñando con luz y calor, y me saciaba de manjares. Sé que pensaréis, en cuanto describa el efecto que la visión tuvo sobre mí, que mi mente estaba perturbada. Así es, puesto que es la esperanza de que las mentes de otros pueden ser igualmente influenciables lo que me determina a emprender el trabajo de este escrito. Fue aquel sueño lo que me hizo creer... no, saber... que estaba poseído por dos identidades; y fue mi mejor yo quien me prestó la ayuda por la que había suplicado en vano a mis conocidos. Había oído describir este estado con la palabra «dualidad». No obstante, dicha palabra no explica mi situación. Un doble no puede ser nada más que un doble, y ninguna mitad posee una individualidad propia. Pero no filosofaré, ya que la filosofía no es nada más que un vestido de gala para decorar una figura vacía. Más aún, no fue el sueño en sí mismo lo que me afectó; fue la impresión que me causó y la influencia que ejerció sobre mí lo que logró mi liberación. En una palabra, fue entonces cuando llené de coraje a mi otra identidad. Después de haberme movido con mucha dificultad a través de una tempestad de nieve y viento, me acerqué a una ventana, miré hacia el interior y vi a aquel otro ser. Era alegre y saludable; ante él, en el hogar, ardía un fuego de leños; su semblante reflejaba la consciencia de su propia fuerza; y era física y mentalmente musculoso. Llamé a la puerta con timidez y él me invitó a entrar. Había una amable sonrisa de burla en sus ojos cuando me indicó con un gesto que me sentara junto al fuego, pero no pronunció ninguna palabra de bienvenida; y, una vez me hube calentado, salí de nuevo a luchar contra la tempestad, y cargué con la vergüenza que el contraste entre nosotros dos me había obligado a aceptar. Fue entonces cuando desperté; y ahora viene la parte extraña de mi relato, puesto que al despertar no estaba solo. Había una presencia conmigo, intangible para los demás, tal como descubrí más adelante, pero real para mí. La Presencia tenía mi imagen, si bien era impresionantemente distinta. Su frente, sin ser más alta que la mía, parecía más redonda y llena; sus ojos, claros, directos y rebosantes de ánimo, brillaban con entusiasmo y resolución; sus labios, barbilla y ... ¡ay!. .. todo el contorno de su cara y figura era enérgico y determinado. Era tranquilo, firme y confiaba en sí mismo. Yo estaba encogido, temblaba con nerviosismo, y temía las sombras intangibles. Cuando la Presencia se marchó, la seguí, y durante todo el día no la perdí de vista, excepto cuando desaparecía por un rato tras algún portal al que yo no osaba entrar; en tales lugares, yo esperaba su vuelta con ansiedad y espanto, puesto que no podía menos que maravillarme de la temeridad de la Presencia (tan igual a mí y, no obstante, tan diferente) por atreverse a entrar donde mis propios pies temían pisar. También parecía como si me condujera a propósito a los lugares y a los hombres donde y ante quienes más temía aparecer; a las oficinas con las que alguna vez negocié; a aquéllos con quienes había tenido tratos financieros. Durante todo el día perseguí a la Presencia, y por la noche la vi desaparecer tras los portales de una posada famosa por su alegría y por su buen vivir. Yo fui a buscar la pirámide de toneles y virutas. Aquella noche no soñé con el Mejor Yo (así es como lo he designado), aunque cuando desperté de mi sueño él estaba cerca de mí, siempre mostrando esa tranquila sonrisa de burla amable que de ninguna manera hubiera podido confundirse por pena o por otro tipo de condolencia. Su menosprecio me hirió profundamente. El segundo día no fue distinto del primero, puesto que se trató de una repetición de su precedente, y de nuevo estuve condenado a aguardar afuera durante las visitas que la Presencia hizo a lugares de donde gustosamente me habría marchado si hubiera poseído el coraje necesario. Es el miedo lo que expulsa el alma del cuerpo de un hombre y lo convierte en algo despreciable. Muchas veces intenté dirigirme a ella, pero las palabras resonaban en mi garganta de un modo ininteligible y el día acabó como su antecesor. Esto ocurrió muchos días, uno después del otro, hasta que dejé de contarlos; sin embargo, descubrí que la constante asociación con la Presencia estaba produciendo un efecto sobre mí; y una noche, cuando desperté entre los barriles y percibí que estaba conmigo, osé hablar, si bien con marcada vacilación.-me aventuré a preguntar; y di tal respingo, que quedé deshecho, cuando oí mi propia voz. La pregunta pareció haber complacido a mi compañero, ya que creí percibir menos mofa en su sonrisa cuando respondió. -¿Quién eres?.Yo soy aquello que soy -fue la respuesta-. Soy lo que tú has sido; soy el quién que tú puedes volver a ser; ¿por qué lo dudas? Soy el hombre hecho a semejanza de Dios que una vez poseyó tu cuerpo. En una ocasión vivimos juntos en él, no en armonía, puesto que eso nunca puede ocurrir, ni siquiera en unidad, ya que eso es imposible, pero como residentes en comunidad que rara vez peleaban por su completa posesión. Entonces tú eras insignificante, pero te volviste egoísta y exigente hasta que ya no pude habitar contigo, y por ello me fui. Hay una entidad-más y una entidadmenos en cada ser humano que nace en la Tierra. Cualquiera de éstas que se vea favorecida por la carne se vuelve dominante; entonces, la otra se inclina a abandonar la habitación, temporalmente o para siempre. Yo soy la entidad-más de ti mismo; tú eres la entidadmenos. Yo poseo todas las cosas, tú, ninguna. Este cuerpo que hemos habitado los dos es mío, pero está sucio, y así no quiero vivir en él. Límpialo y tomaré posesión. -¿Por qué me persigues? -pregunté a continuación a la Presencia. -Eres tú quien me ha perseguido a mí, y no yo a ti. Puedes existir sin mí por un tiempo, pero tu camino va descendiendo y al final está la muerte. Ahora que te acercas al término reflexiona acerca de si sería prudente limpiar tu casa e invitarme a entrar. Apártate, entonces, del cerebro y la voluntad, y échalos de tu presencia; sólo con esa condición volveré a ocuparlos de nuevo. -El cerebro ha perdido su poder -dije balbuceando-. La voluntad es débil ahora; ¿puedes enmendarlos?. -¡Escucha! --exclamó la Presencia, y se elevó por encima de mí, mientras yo me agachaba de forma abyecta a sus pies-. Para la entidad-más de un hombre, todo es posible. El mundo le pertenece, es su propiedad. No le preocupa nada, no siente ningún temor, nada le frena; no pide privilegios, sino que los exige; domina y no puede rebajarse; sus peticiones son órdenes; la oposición huye cuando se acerca; eleva montañas, llena los valles y viaja en un nivel llano en el que se desconocen los tropiezos. Después de eso, volví a dormirme y, cuando desperté, me pareció estar en un mundo diferente. El sol brillaba y yo era consciente del gorjeo de los pájaros por encima de mi cabeza. Mi cuerpo, que el día anterior se hallaba tembloroso e incierto, se había vuelto vigoroso y lleno de energía. Contemplé la pirámide de barriles, sorprendiéndome por haberla estado utilizando tanto tiempo y de forma constante, y maravillándome por haber podido pasar la noche anterior bajo su refugio. Los sucesos de la noche anterior se me presentaron de nuevo, y miré a mi alrededor buscando la Presencia. No la pude ver, pero algo más tarde descubrí, agazapada en un rincón lejano a mi lugar de reposo, una figura pequeña, despreciable y temblorosa, de rostro y figura deforme, y de apariencia sucia y desaliñada. Se tambaleaba al caminar, y se aproximó a mí lastimosamente; pero yo reí en voz alta con crueldad. Quizá fue entonces cuando supe que se trataba de la entidadmenos, y que la entidad-más estaba dentro de mí, aunque no era consciente del todo. Además, tenía prisa por marcharme; era extraño que no me invadiera ningún pensamiento del día anterior. Pero el ayer se había ido ... el hoy estaba conmigo y acababa de comenzar. Tal como una vez había sido mi costumbre diaria, volví mis pasos en dirección a la taberna en la que con anterioridad había consumido mis días. Saludé alegremente con la cabeza cuando entré, y sonreí agradecido por los saludos que me devolvieron. Hombres que me habían ignorado durante meses inclinaron la cabeza con amabilidad cuando pasé ante ellos por la transitada calle. Fui al lavabo, y de ahí a la mesa de desayuno; más tarde, cuando pasé por el bodegón, me detuve un momento y dije al patrón: -Ocuparé la misma habitación que utilizaba anteriormente, si está disponible. Si no lo está, otra servirá hasta que pueda obtenerla. Entonces salí y corrí a toda prisa hacia la tonelería. Había un gran carro en el patio y varios hombres lo cargaban con barriles para un envío. No formulé ninguna pregunta pero, cogiendo varios toneles, me dispuse a arrojarlos a los hombres que trabajaban a lo alto del cargamento. Cuando aquello terminó, entré en la tienda. Había una banqueta de trabajo vacante; reconocí su desuso por el revoltijo que había en ella. Era la misma en la que yo había trabajado. Quitándome el abrigo, limpié enseguida losdesechos. Un momento después, me encontraba sentado, con mi pie en la palanca, cortando duelas. Una hora más tarde, e l capataz entró en la sala y se detuvo sorprendido al verme; ya había un buen montón de due1as cortadas limpiamente a mi lado, puesto que en aquellos días yo había sido un excelente trabajador; no hubo ninguno mejor pero, ¡ay de mí! ahora la edad me había despojado de mi antigua destreza. Respondí a su no pronunciada pregunta conesta breve, pero comprensible frase: -He vuelto al trabajo, señor. Asintió con la cabeza y continuó, comprobando el trabajo de los otros hombres, si bien luego miró de reojo en mi dirección. Así finaliza la sexta y última lección a aprender, aunque aún hay más qué decir, puesto que desde ese momento fui un hombre próspero, y en poco tiempo, ya poseía otro astillero, y había adquirido una gran cantidad de bienes terrenales. Os ruego que, cuando leáis lo que viene, prestéis mucha atenci6n a las siguientes advertencias, puesto que de ellas depende la palabra «éxito» y todo lo que ello implica. Cualquier bien que deseéis será vuestro. Deberéis, empero, extender la mano y tomarlo. Aprended que el conocimiento del poder dominante que está en vuestro interior significa la posesi6n de todas las cosas alcanzables. No temáis a ningún fantasma, puesto que el miedo va unido a la entidad-menos. Si tenéis alguna habilidad, utilizadla; el mundo debe aprovecharla y, por tanto, vosotros también. Sed compañeros diarios y nocturnos de vuestra entidad-más; si hacéis caso de esta advertencia, no podréis equivocaros. Recordad que la filosofía es una discusión; el mundo, que os pertenece, es un cúmulo de hechos. Id, por tanto, y haced lo que sintáis que debéis hacer; no atendáis a ademanes que os tentarían a apartaros; no pidáis permiso a ningún hombre para actuar. La entidad-menos pide favores: la entidad-más los otorga. La Fortuna os espera a cada paso que deis; asidla, amarradla, y conservadla, puesto que es vuestra; os pertenece. Empezad de nuevo ahora mismo con estos consejos en la cabeza. Alargad la mano y alcanzad la entidadmás que, quizá, nunca habéis utilizado antes, excepto paragrandes emergencias. La vida es una emergencia de lo más grave. La entidad-más está si empre a vuestro lado; limpiad vuestro cerebro y fortaleced vuestra voluntad. Tomará posesión. Os espera. Empezad esta noche; empezad ahora, en este nuevo día. Estad siempre en guardia. Cualquiera que sea la entidad que os controla, la otra revolotea a su lado; tened cuidado, no sea que el mal entre en vosotros, aunque sea por un momento. Mi tarea está terminada. He escrito la receta del «éxito». Quien la siga, no fracasará.Dondequiera que yo pueda no haber sido enteramente comprendido, la entidad-más de quien lo lea suplirá la deficiencia; y es en ese Mejor de Uno donde coloco la carga de impartir a generaciones venideras el secreto de este bien quetodo-lo-ocupa ... el secreto de ser como sois por dentro.
La leyenda cuenta que la Atlántida era una isla de grandes dimensiones, se podría considerar un continente, según algunas hipotesis en el Mediterráneo, en otras versiones en el Océano Atlántico, fue destruída por un terremoto o tsunami que inundó totalmente sus tierras dejándola por siempre sumergida bajo las aguas y olvidada en el pasado. Sus habitantes poseían una tecnología y cultura muy superior a la de los contemporáneos de su época y fueron decisivos en los avances de todas las culturas mundiales. Su ubicación les permitía el acceso a culturas tan dispares como la egipcia y la Maya y eran consumados viajeros, dominando con sus barcos todos los mares y océanos del planeta. La similitud entre estructuras arquitectónicas como las piramides Mayas y Egipcias, o el parecido fonético de algunas palabras en culturas separadas por aguas y miles de kilómetros de distancia se deben según los partidarios de la existencia de dicha isla o continente y a la influencia que los Atlantes (nombre con el que habitualmente se designa a los habitantes de la Atlántida) gracias a su avanzada tecnología marcaron culturas de todo el mundo Nacimiento y caida de la Atlantida: La leyenda de la Atlántida parte de Platón hacia el 350 a.C., el cual, en los diálogos Timeo y Critias, cuenta la historia de una civilización floreciente que vivía en una isla "más allá de las columnas de Hércules" (nombre antiguo del Estrecho de Gibraltar). Él aseguraba basarse en el sabio griego Solón, que 200 años antes decía haber oído en Egipto que una isla había sido destruida "al oeste" como consecuencia de un gran cataclismo que la sumergió en las aguas en tan solo unas horas. En más o menos 20 páginas describe esta floreciente cultura, sus ciudades y abundancias y como debido a una afrenta a los dioses (eran adoradores de Poseidón) fueron castigados y una serie de cataclismos les sumergieron en las aguas. Hasta aquí podría parecer la típica historia moralista tan habitual en Mitología griega, pero numerosos estudiosos a lo largo de la historia han buscado su significado real pues en gran cantidad de culturas existen mitos similares a los de la Atlátida de Platón, según algunos de ellos existe una especie de memoria histórica o componente real en dicha historia y si bien la mayoría de las hipotesis fueron desestimadas por falta de pruebas o demostrada su invalidez, es cierto que de tratarse de un leyenda fue de gran difusión en una edad tan temprana del hombre que pervivió en diferentes y dispares culturas. Ubicacion de la Atlantida: La imagen romántica de una isla fabulosa tragada por el mar, ha significado que su ubicación haya sido buscada desde la época de Platón, aunque nadie está seguro si existió realmente muchos son los investigadores que la buscaron, una empresa no del todo descabellada, pues al fin y al cabo también la Troya de Homero se creía producto de la fantasía, hasta que el arqueólogo Heinrich Schliemann la descubrió en 1903. Las ubicaciones sugeridas para la Atlántida, incluyen lugares diversos a continuación enumeraré algunas de las ubicaciones más nombradas: En el Mar Mediterráneo :Del relato de Platón se deduce que la civilización atlante debió florecer hace más de 12.000 años. Este dato no puede ser exacto en ningún caso, puesto que en aquellos remotos tiempos todavía no existía ninguna cultura evolucionada que trabajara los metales, estuviera gobernada por reyes y dominara los mares con sus barcos. En cuanto a la localización del misterioso continente, el texto del filósofo ateniense lo sitúa "más allá de las Columnas de Hércules", y esto significaba, según la concepción de la antigüedad, al otro lado del estrecho de Gibraltar, es decir, en el océano Atlántico. Pero atención, recordemos que la fábula procede de los antiguos egipcios y, para ellos, la isla perdida se llamaba Keftiu (el nombre que tenían para Creta). La fuente de información de Platón, el legislador y estadista Solón, pensaba naturalmente en griego, de modo que traduciría las indicaciones del sacerdote egipcio a su propia lengua, pudiendo producirse por esto algunos equívocos. Posiblemente los egipcios tenían en mente un lugar totalmente diferente al referido por Solón, ya que para esta civilización confinada en el valle del Nilo, el mundo conocido terminaba no ya en el Atlántico, sino en el mismo Mediterráneo. La teoría que desde 1909 ha sumado más adeptos afirma que la Atlántida fue Creta u otra isla cercana, la de Santorini. Por consiguiente, la civilización atlante se identificaría con la minoica. Son muchos los datos que apoyan esta tesis. Para los antiguos egipcios, Creta constituía un lugar de interés a causa de su cercanía y su fuerza, aunque resultaba casi inaccesible debido a su ubicación en mitad del Mediterráneo. Por otro lado, la decadencia y caída de esta civilización encaja con el dramático final descrito por Platón: hacia el año 1500 a.C. una tremenda erupción volcánica en la isla de Thera (hoy llamada Santorini) originó terremotos, tsunamis y lluvias de cenizas que acabaron por dar el golpe de gracia a aquella cultura de la Edad del Bronce, que ya había sufrido anteriores seísmos. La fecha es lo único que no concuerda, pues recordemos que, según Platón, la Atlántida debió florecer alrededor de 12.000 años atrás. Sin embargo, pudo ocurrir que el informador egipcio de Solón se hubiera basado para sus cálculos en uno de los calendarios lunares al uso en aquella época, confundiendo al griego, quien habría tomado los años lunares por solares. En tal caso, la fecha referida por el sacerdote sería el año 1200 a.C. aproximadamente, lo cual coincide, admitiendo un margen de tolerancia de dos o tres siglos, con la explosión de Thera. En cualquier caso, por bien que suene esta hipótesis -desarrollada y defendida sobre todo por los investigadores griegos Angelos Galanopoulos y Spyridon Marinatos- también tiene sus puntos débiles. Así, la clasificación cronológica de los diferentes estilos cerámicos de la isla de Santorini demuestra que esta cultura sobrevivió al menos cincuenta años a la erupción del volcán. La Atlántida no se hundió, por tanto, en este lugar. Y menores son las posibilidades de que se tratara de la cercana isla de Creta; Cnosos, el centro de la cultura minoica, no se colapsó hasta algunos siglos después de la erupción del volcán y, como todos sabemos, la isla continúa en su sitio. En el Océano Atlántico:El relato de Platón hablaba de una enorme isla "más allá de las columnas de Hércules" este dato hacia suponer que debía encontrarse en el Océano Atlántico y durante siglos investigadores del tema la situaron en dicho emplazamiento. Dicha teoría fue totalmente rechazada en 1.950 cuando se demostró la tectónica de placas y se comprobó que no existen ni existieron vestigios de ningún continente sumergido. Hasta que dicho teórico emplazamiento se demostró que no era correcto, investigadores como Ignatius Donnelly, quien publicó su libro Atlantis: The Antidiluvian World en 1882, obra que conocería más de cincuenta ediciones y que sirvió de punto de partida para numerosas teorías posteriores. Donnelly estudió los enigmas de distintas culturas y elaboró a partir de tan misteriosos ingredientes una hipótesis irresistible: la Atlántida fue un continente entre Europa y América que se sumergió y que incluso llegó a constituir un puente terrestre entre ambos mundos. Los principales datos que corroborarían su teoría son los siguientes: la lengua de los aztecas posee asombrosas semejanzas con la de los egipcios. (Esto no es exacto, dicen los escépticos; el parecido procede de una interpretación errónea de los signos de la escritura azteca). Los egipcios no fueron los únicos que construyeron pirámides; también los antiguos pueblos centroamericanos levantaron este tipo de estructuras, de modo que debió existir algún contacto entre ellos. (Tonterías, afirman los detractores de Donnelly; una forma geométrica tan elemental puede inspirar a cualquier arquitecto espontáneamente, sin que tenga que copiar de nadie). Donnelly no ofrecía nuevas pruebas de la existencia de la Atlántida, sino una síntesis tan brillante como persuasiva de las ya existentes, echando mano de informaciones procedentes de campos tan diversos como la arqueología, la oceanografía, la filología, la geología, la historia, la mitología, la etnología, la zoología y la botánica para argumentar la historia de Platón y con la intención de demostrar que sin un continente que hubiera servido de puente las coincidencias que proponía no hubiesen podido darse. La Atlántida en América:Al ser descubierto el nuevo continente surgió como es lógico una nueva teoría, ¿Podría ser América el continente descrito por Platón?, ¿era posible que las tierras descubiertas por Cristobal Colon fueran parte de la isla soñada? La respuesta parecía ser no pues parecía muy improbable con la tecnología de la época que relataba Platón pudiesen realizarse viajes en barco a tan larga distancia y más cuando se describían flotas de 1200 barcos que conquistaban allá por donde pasaban con sus tropas. Un dato cuando menos curioso sobre esta teoría es el siguiente: En una sesión de trance realizada en 1933, el vidente norteamericano Edgar Cayce describió de una forma colorista y fantástica la vida en aquella antigua civilización, prediciendo, además, que una parte de ella sería encontrada en el año 1968. Y en efecto, un año más tarde de lo vaticinado se descubrieron en el fondo marino frente a las Bahamas ciertas estructuras aparentemente realizadas por la mano humana. La localización de la Atlántida en esta zona ya había sido propuesta por otros investigadores, que sin duda se remitían a los datos aportados por el geógrafo romano Marcelo, del primer siglo antes de nuestra era. Según él, el continente perdido habría estado integrado por siete islas pequeñas y tres grandes, la mayor de ellas de 1.000 estadios de diámetro, lo que equivale aproximadamente a 200 kilómetros. ¿Debemos, pues, buscar los restos de la Atlántida en el Caribe? La mayor de las islas antillanas, La Española, tiene un tamaño que coincide más o menos con el calculado por el sabio Marcelo. Sin embargo, estas especulaciones tienen muy poco que ver con la descripción de Platón. Las formaciones de piedra encontradas son según los expertos tan solo una formación rocosa insólita y no tienen nada que ver con la mano del hombre y aún en el caso de ser estructuras arquitectónicas creadas por el hombre parece muy poco probable que perteneciesen a la Atlántida que relataba Platón y con casi total seguridad serían parte de una cultura megalítica aun desconocida. Civilizacion Maritima: A diferencia de otras civilizaciones extinguidas bien documentadas, como la Maya, la Micénica o la Babilónica, sobre las que se ha podido reconstruir un lenguaje común, precisar lugares geográficos y trazar contactos específicos con culturas contemporáneas, en el caso de la Atlántida esto no ha sido posible. Así y todo, hay innumerables hebras deshilachadas que parecen proceder de una misma madeja, por muy enmarañada que esté. ¿Qué pensar, por ejemplo, de los mitos universales que preservaron el remoto conocimiento de la precesión de los equinoccios, un fenómeno astronómico supuestamente descubierto por Hiparco en el 127 a.C.?. El hecho de que este ciclo se complete cada 26.000 años sugiere que los humanos habrían estado observando el cielo sistemáticamente durante milenios, según expusieron con todo detalle Giorgio de Santillana y Hertha Von Dechend. Los mapas preservados por marinos como Piri Reis, con la Antártica cartografiada sin hielo hace males de años, confirman también que un conocimiento semejante sólo podía haber sido acumulado por una civilización marítima anterior a los cambios de nivel sufridos por el mar a finales de la última edad glaciar, hace unos 11.500 años. Muchos consideran que la Atlántida fue una fantasía elaborada por Platón, en sus diálogos Critias y Timeo, pero eso no ha impedido su búsqueda por parte de numerosos historiadores, eruditos, geólogos, submarinistas, paleontólogos y arqueólogos, sin olvidar a los visionarios ocultistas y dotados psíquicos. La historia que estos últimos nos han contado es sin duda más fascinante que la ofrecida por arqueólogos y exploradores. Con fragmentos reunidos por unos y otros, la investigadora norteamericana Shirley Andrews, intentó esa reconstrucción en su obra "Atlantis, Insights from a Lost Civilization" (Llewellyn, 1997). En esta visión, la Atlántida se despliega ante nuestros ojos como un mundo muy parecido al nuestro en algunos aspectos. Hallazgos Inexplicables: Pese a sus errores, los psíquicos informan con frecuencia sobre sucesos a los que no tienen acceso los historiadores, ya que se apoyan en vías de información que no están limitadas por el tiempo ni por el espacio. Por otra parte, el material Canalizado, encaja con algunas de las fuentes tradicionales relativas a la civilización Atlante. Aunque ellos lo nieguen. ¿Basaron sus relatos en las fuentes escritas conocidas? ¿Acaso se influyeron unos a otros a través de la percepción extrasensorial, como ha sugerido el investigador psíquico Alan Vaughan? Helena Petrovna Blavatsky (1831-1891) sobre el mundo Atlante, supuestamente obtenidos a partir del estudio de las tradiciones ocultistas orientales y mediante comunicaciones con otros planos, influyeron poderosamente a toda la corte de videntes posteriores. Algunas de sus propuestas resultaban absurdas y descabelladas en su época, pero un siglo después han recobrado vigor. Por ejemplo, la de que seres inteligentes anteriores al hombre coexistieron con los dinosaurios parece cada vez más plausible a la vista de los inexplicables hallazgos de huellas y fósiles humanoides, correspondientes a aquella época, en diversas zonas del planeta. Por ejemplo, el doctor C. N. Dougherty descubrió en 1971 en el Valle de los Gigantes (Texas) numerosas huellas de Saurios de diversas especies, junto a otras de pies humanos de gran tamaño, en el mismo estrato geológico. Éste y otros descubrimientos semejantes parecerían dar la razón a Blavatsky, a los Vedas y a otras muchas antiguas tradiciones. El mapa de la antigüedad de la Tierra y el esquema de la evolución humana mediante diversas Razas Raíz, divididas en Subrazas, trazados por esta ocultista, resultan más que discutibles. Pero, a medida que van aflorando fósiles humanos, cada vez de mayor antigüedad, parecen ir confirmándose algunos de sus datos. Es preciso señalar, no obstante, que las Razas Raíces de Blavatsky, no se corresponden con nuestro concepto habitual de raza, ni siquiera con el de humanidad, ya que la primera sólo habría existido en el plano astral. La segunda o hiperbórea, se acercaba más a los hombres actuales, pero estaba muy vinculada con el plano etéreo; y habitaba el norte de Asia y parte del Ártico. En tercer lugar estaban los habitantes de Lemuria, desaparecida en el Pacífico. La humanidad actual sería la quinta raza, mientras que la cuarta correspondería a los Atlantes: eran bastante altos, estaban divididos en dos sexos y su avanzada civilización habría dado origen a las conocidas por nosotros. Sin embargo, al igual que Lemuria, su sociedad fue destruida por diversos cataclismos. Según los teósofos, las razas sexta y séptima que nos seguirán serán de nuevo más etéreas. Manuscrito Tibetiano: ¿Cómo obtuvo Blavatsky esta información? Según ella, lo hacía accediendo a los registros Akásicos, mientras entraba en trance y consultaba antiguos manuscritos tibetanos, o bien recibía los dictados de sus guías espirituales, los Mahatmas. En su obra fundamental, "La Doctrina Secreta", recogía extractos de uno de esos manuscritos, Las Estancias de Dzyan (Ed. Sirio), que Blavatsky afirmaba haber visto en un monasterio de los Himalayas. Un discípulo suyo, W. Scott Elliot, también recopiló mucha información por esa vía. En su libro, "Historia de la Atlántida" (1896), ofrecía fechas concretas de los diversos cataclismos que la destruyeron y aseguraba que había ocupado la mayor parte del actual océano Atlántico. Su cronología geológica resultaba ser absolutamente inviable, pero algunas de sus propuestas merecen consideración. Según él, la Atlántida se extendía desde la actual Groenlandia hasta la mitad de la actual Sudamérica y durante su larga existencia estuvo habitada por Subrazas (Así llamadas para distinguirlas de las siete razas raíces, a su vez divididas en siete). Los Lemurianos habrían medido más de 3,5 metros de estatura y algunos de sus descendientes pervivirían en algunas zonas del planeta, como Africa y Australia. Según esta fuente, los Atlantes evolucionaron a partir de los Lemurianos. Entre sus Subrazas se contaban los primeros Sernitas y mongoles, pero la principal Subraza regente de la Atlántida habría sido la Tolteca, que conquistó el continente. Antes de la destrucción final, un grupo de iniciados Toltecas emigró a América y Egipto. John A. West demostró que la erosión sufrida por la Esfinge de Giza, no se debía al viento del desierto, sino a la acción de la lluvia. Tal hallazgo suponía datar la Esfinge en al menos 9.500 de antigüedad, en vez de 4.500 como se creía. Una obra de tal magnitud sólo pudo haberse construido con unos conocimientos arquitectónicos, astronómicos y matemáticos de una cultura muy anterior a la Egipcia. Algo semejante podría decirse de la arquitectura de Tiahuanaco, construida supuestamente por los toltecas que emigraron a América. Pero la cuestión de las razas Atlantes, propuestas por los Teósofos no termina aquí. El ariosofista Jörg Lanz Von Liebenfels (1874-1954), uno de los que mayor influencia parece haber ejercido en la primitiva ideología del Nacional Socialismo Alemán, compartía las creencias de los Teósofos sobre Lemuria y la Atlántida, pero fue más allá que ellos en relación con las razas y Subrazas Atlantes. Von Liebenfels comenzó comparando favorablemente la antropogénesis ocultista de Blavatsky, con los hallazgos de la paleontología contemporánea. No tardó en afirmar que había descubierto la fuente de todo el mal en el mundo y el significado auténtico de las Escrituras, incluidas las ocultistas, como Las Estancias de Dzyan. El resto vino por añadidura. Según él, la octava estancia se refería a cómo los primeros Lemurianos ANDRÓGINOS, se dividieron en dos sexos y atrajeron el castigo Divino al engendrar monstruos con otras especies, atractivas pero inferiores: Tomaron animales hembras muy bellos, pero descendientes de otros que no tenían ni alma ni inteligencia. Engendraron monstruos, demonios malvados. Según Von Liebenfels, la cuarta raza raíz Atlante, se había dividido en diversas subespecies puras y bestiales, correspondiéndose éstas con los primeros antropoides y los monos antropomórficos: El error fatal de los descendientes de los antropoides (Hombres Dioses), la quinta raza raíz de los Arios Homosapiens, habría sido mezclarse repetidamente con los descendientes de los monos (Hombres Animales). En relación con esto último, el investigador Nicholas Goodrick Clarke, señala en "Las raíces ocultas del Nazismo" que la consecuencia fue la creación de varias razas mixtas, que según el protonazi Liebenfels, amenazaban la autoridad sagrada de los Arios, en todo el mundo. Las raíces de la eugenesia Nazi, se encuentran aquí, e ideas similares han persistido entre aquellos visionarios de la Atlántida, que se han atrevido a hablar de sexo. La canalizadora Ingrid Bennett, lo ha hecho. Gracias a la ayuda de sus guías y ayudantes espirituales, entre ellos Nube Blanca y Águila Blanca, esta Sanadora y Médium Holandesa, afincada en Nueva Zelanda, desde niña ha canalizado muchísima información sobre su pasada vida en la Atlántida como Guardiana del Cristal. En sus informes ofrece datos sobre la vida íntima de los Atlantes: Las relaciones sexuales eran muy activas y los mantenían sanos. El sexo era tan importante, como el comer y el dormir. Algunos tenían relaciones con animales o con seres mitad humanos mitad animales, como los centauros. La perversión de las costumbres en la última etapa Atlante, no se limitó sólo a la práctica del bestialismo, sino también a la de la magia. Ésta terminó por minar su sociedad, según asegura, entre otros muchos, Daphine Vigers en "Atlantis Rising" (1952): hace unos 10.000 años, los egoístas dirigentes de la Atlántida perdieron interés en el progreso científico y su respeto por el antiguo conocimiento desapareció. A medida que éstos dedicaban sus energías a peligrosas prácticas ocultas, la magia negra reemplazó gradualmente a la Religión. Diversos autores han afirmado que la causa del desastre final, se debió precisamente a la práctica de la magia, pero otros lo han atribuido a su avanzada tecnología, la cual les habría permitido manejar poderosas energías cosmotelúricas, que acabaron escapando a su control y provocaron un gran desequilibrio en la Naturaleza. Según Scott Elliot, la tercera raza Atlante, los Toltecas, eran gigantes. Medían 2,5 metros y vivían en la fabulosa Ciudad de las Puertas Doradas, una gran urbe circular con canales, la misma que el sacerdote Egipcio Solón, describió a Platón. Era muy similar a la Khorsabad amurallada del Rey Sargón II, en Sumeria, que estaba enterrada bajo las arenas en tiempos del filósofo griego. También se parecía a la capital de los Aztecas en México y a la de los Incas en Perú, que Platón desconocía. Era, según la descripción de este último, una ciudad circular con palacios, puertos y dársenas. Los recintos de tierra estaban amurallados y recubiertos de metales: el primero de bronce a modo de barniz, el segundo de estaño y la acrópolis de Oricalco, un metal hoy desconocido que relumbraba como el fuego. Esta ciudad tenía también numerosos templos dedicados a diversas deidades, muchos jardines, piscinas al aire libre, gimnasios, cuarteles y un hipódromo gigantesco cuyo circuito, de un estadio de largo, discurría en círculos concéntricos. La parte de la Atlántida que daba al mar se describe como llena de acantilados, pero en la ciudad central había una campiña rodeada de montañas. Este edificio ha sido descrito con bastante detalle por el visionario F. S. Oliver, en su obra "Caminante entre dos mundos" (1952): tenía forma piramidal y en su interior había grandes cristales colgando del techo que creaban un efecto de luz especial. Una plataforma elevada de granito rojo ocupaba el centro del templo y poseía un gran bloque de cuarzo cuyos destellos no dañaban la vista, pero producían un fuego útil para las cremaciones y sacrificios. Excepto por la citada ciudad, los Atlantes no solían construir grandes urbes debido a su impacto medioambiental. Según expone Murry Hope en su obra "Practical Atlantean Magic" (1991), sus comunidades eran pequeñas y las casas construidas hace unos 12.000 años eran circulares. El psíquico Dale Walker, por su parte, indica que construyeron grandes torres como faros cerca del mar... Templos de gran belleza llenaban la Tierra. En ellos, la combinación de luz, color, sonido, magnetismo y energías de pensamiento se canalizaban mediante cristales para hacer maravillas en el campo de la Sanación. Este no es el único dato que aporta Walker sobre la forma en que los Atlantes ejercían la medicina. Sus informes van mucho más allá: cuando era preciso, los sacerdotes Sanadores conectaban con las mentes de los pacientes para conseguir que las células del cuerpo se separaran, dejando al descubierto el órgano enfermo. Las células a su alrededor se soltaban y forzaban al órgano hacia la superficie del cuerpo, donde el Sanador lo tomaba y lo introducía en una cámara de rejuvenecimiento. Las células rejuvenecían solas... No había dolor ni sangre ni traumas. Esta información no es la única capaz de despertar escepticismo respecto a lo que nos cuentan sobre la civilización Atlante. Sin embargo, existen otras aportaciones mucho más interesantes, como la de Cayce, el vidente que nos ha dejado el mayor legado psíquico sobre la Atlántida. Conclusion: La tectónica de placas no deja lugar a dudas, no hay lugar para la Atlántida, ningún continente o isla de dimensiones como las descritas pudo haberse sumergido o inundado sin dejar pruebas de ello. Por lo cual tenemos que pensar que de ser algo mas que un mito deberíamos buscar la Atlántida entre las tierras ya conocidas, probablemente una isla mediterranea, alguna región europea que fuera mal interpretada en los mapas o traducciones de textos antiguos, otras hipotesis barajan la posibilidad de que se tratara de las Azores e incluso en Suecia
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Seis pasos para aprender rápido temas difíciles Aquí os muestro una estrategia que me parece útil para aprender temas difíciles y pesados. En varias ocasiones he seguido estos pasos para aprender sobre economía, investigar, escribir y aprender lenguajes de programación. Algunas personas se han sorprendido por la velocidad a la que puedo aprender este tipo de habilidades, pero pienso que cualquiera puede hacerlo con una planificación adecuada. Por supuesto, también lo puedes utilizar para aprender por tu cuenta cosas interesantes, pero mucha gente no tiene problemas para aprender cosas divertidas. Vale, aquí están los pasos… Paso 1: Bombardeate con información Mucha gente intenta digerir temas complejos de manera lenta y metódica. Subrayan cosas, y releen párrafos diez veces e intentan comprenderlos. Esta técnica puede funcionar en ocasiones, pero mucha gente se desanima y lo deja antes de acabar. Nuestros cerebros odian esta manera de aprender. En vez de eso, intenta leer todo el material de la manera más rápida posible. No te preocupes si no lo comprendes todo, sólo sigue leyendo. Oblígate hasta acabar el maldito libro de texto, y no te preocupes sobre cuánto aprendes. Evita de momento los ejercicios o tests y simplemente continua avanzando. Hay personas que pueden leer un libro de texto en un par de sentadas, pero yo no. Me gusta tratar con partes de 10-20 páginas, entonces lo dejo y hago cualquier otra cosa durante un rato para dejar a mi cerebro descansar. Si haces esto tres o cuatro veces durante el día, puedes acabar un libro de 600 páginas en aproximadamente dos semanas. Sólo me detengo para ir hacia atrás cuando hay algún concepto que se repite mucho y no sé qué significa. Entonces me permito leer uno o dos párrafos clave sobre el tema, pero no más. El resto del tiempo me reto a mi mismo para acabar con el libro lo más rápidamente posible. Paso 2: Identifica los conceptos clave y hazlos tuyos Una vez has finalizado con el texto, piensa sobre cuáles eran los conceptos clave. No te concentres en los detalles en este paso, sólo identifica aproximadamente las 10 ideas que componen las bases del tema. Míralas de nuevo, e intenta definirlas de la manera más simple que puedas. Es importante definirlas con tus propias palabras, con un ejemplo, en vez de aprenderlas de memoria. Por ejemplo, el diario The Economist define el concepto de coste de oportunidad como: “El coste real de algo es lo que dejas por conseguirlo. Esto no sólo incluye el dinero utilizado en comprarlo (o hacerlo), también los beneficios económicos que no conseguiste por haber comprado (o hecho) ese algo particular y, por lo tanto, no puedes comprar (o hacer) otra cosa. Así que puedes decirte a ti mismo: “El coste de oportunidad significa no ser capaz de gastar tus recursos en algo porque ya los has usado en otra cosa. Puedo emplear la noche del sábado en hacer deber, lo que supone el coste de oportunidad de que no puedo usar ese tiempo en ver películas.” Paso 3: Sólo memoriza lo que es absolutamente necesario Muchos hechos y figuras pueden pasarse por alto. No llenes tu mente con trivialidades que puedes encontrar con un simple click de ratón. En vez de concentrarte en los datos, concéntrate en las ideas del tema. No obstante, en cualquier materia, hay algunas cosas que es necesario memorizar. Limita la lista de estas lo máximo posible, de manera que sólo estes recordando lo que sea absolutamente y definitivamente necesario. Hay muchas clases de trucos para memorizar cosas, pero el que yo encuentro más útil es muy simple. Simplemente repito diez veces en voz alta lo que tengo que recordar. Entonces, espero hasta más tarde e intento recordarlo. Si no puedo, lo vuelvo a mirar y lo repito en voz alta otra vez. Entonces espero un rato más y lo intento recordar de nuevo, y repito el proceso todas las veces que sean necesarias. Normalmente, puedes grabar un hech.o en tu cerebro rápidamente de esta manera. Paso 4: Obtén algo de realimentación sobre tus conocimientos Ahora que has llenado tu cabeza con cosas es momento de obtener algo de realimentación sobre cuánto has entendido. Una buen método es haciendo algún tipo de exámen de prueba. Puedes encontrar exámenes de prueba de muchos temas en internet, o puedes intentar hacer algunos de los ejercicios del libro de texto. De nuevo, divide esta tarea en trozos si es necesario, haciendo unos cuantos tests distintos durante unos cuantos días. Probablemente, cuando te evalúes, te des cuenta de que lo estás haciendo muy mal. Al fin y al cabo, leíste el libro lo más rápido posible. Pero si miras las preguntas que hiciste mal te asombraras de la velocidad con la que comienzas a entender material detallado. Lo que estas intentando es contruir una base sobre el tema que te ocupa y, entonces, indagar en los detalles. Probablemente esto sea muy confuso al principio, pero normalmente lo verás más claro cuando le enseñes a tu cerebro como se relacionan los conceptos. Lo importante aquí no es llegar a la respuesta correcta, sino mirar en qué te has equivocado y aprenderlo. Haz esto lo más rápido posible. Intenta no leer capítulos enteros a no ser que sientas que es absolutamente necesario. Paso 5: Bombardeate con más información de otras fuentes Ahora es el momento de obtener información de otras fuentes. Habitualmente escuchar algo dicho de manera distinta me ayuda a comprenderlo mejor. También hace más flexible mi comprensión. No estoy sugiriendo leer otro libro de texto completo. Lee unos cuantos artículos cortos en revistas o páginas web. Paso 6: Obtén realimentación real Es la hora de obtener un poco de realimentación del mundo real. Si has aprendido un idioma, intenta hablar con una persona nativa en ese idioma. Si te has enseñado anatomía, intenta mantener una charla sobre el tema con un doctor. El mejor conocimiento del mundo real que puedes obtener es cuando intentas usar tus conocimientos para conseguir reconocimiento y fortuna (a pequeña escala, por supuesto). En otras palabras, lánzate al vacio. Únete a un grupo de discusión sobre el tema e intenta argumentar algo a alguno de los participantes. O intenta obtener un trabajo pagado usando tus nuevos conocimientos. Bueno, ahí estan, mis seis pasos para aprender una asignatura o tema difícil rápidamente. Por supuesto, el tiempo que necesites depende de cuánto trabajo le dediques, pero este es el método más eficiente que he encontrado en términos de conocimiento adquirido en relación con el tiempo y el esfuerzo necesarios. Usando este método, puedo llegar a tener un amplio conocimiento sobre cualquier tema en uno o dos meses.
hola amigos de T! les traigo aki una buena forma de matar el tiempo ò divertirsee con un amigo, bueno comenzemos. Si te gustan los personajes de South Park estás de suerte porque con el Estudio de South Park podrás crear tu propio avatar al estilo de Eric Cartman, Stan Marsh, Kyle Broflovski, Leopold “Butters” Stotch, Tweek o Kenny McCormick (el pobre chico encapuchado que casi siempre muere en los episodios de la serie). Realizar el avatar es muy sencillo y encontrarás montones de opciones para personalizar tu personaje de South Park, de verdad os digo que la cantidad de combinaciones es increíble: * Podrás modelar su aspecto físico (ojos, boca, pelo, piel, cuerpo, manos y piernas), además podrás añadirles rasgos faciales como cicatrices o parches para el ojo, también puedes añadirles barba, bigote, etc. y ponerle gafas o distintas mascaras. * Podrás cambiar el fondo de tu avatar * Si no te parece suficiente podrás dotar a tu personaje con diferentes armas como cuchillos, motosierras o espadas láser al más puro estilo South Park. Y por supuesto tendrás un buen vestuario en el que seleccionar la ropa para tu avatar pudiendo incluso añadir distintos motivos a las camisetas (banderas, iconos, miniaturas, etc.) para personalizarlo aún más. Aquí tienes una muestra de lo que puede hacerse online con este creador de personajes de South Park: Bueno ¿te ha gustado?, pues te aseguro que lleva muy poco tiempo hacer cualquiera de ellos. Si te ha convencido y quieres crear tu propio personaje de South Park lee este mini tutorial: 1º) Dirígete al Estudio de South Park y elige como idioma el ingles pinchando sobre “English” (el tutorial está basado en este idioma). No te preocupes si no tienes ni idea de ingles ya verás que no lo necesitas. 2º) Se te abrirá una ventana en la que podrás empezar a crear tu avatar de South Park. Como todo viene en ingles aquí tienes una imagen con la traducción al español para que no te líes: 3º) Empieza ha pinchar sobre cada opción para ir añadiendo características a tu creación. Como consejo te diría que empieces eligiendo un fondo, para hacerlo pincha donde dice “BACK” y podrás elegir entre un color fijo para el fondo o una imagen como puedes ver en la muestra de arriba. Cuando hayas elegido el fondo pincha en “SKIN” para darle color a la piel de tu muñeco, de esta forma aparecera la figura a la que ya podrás ir añadiendo todo lo que quieras. 4º) Cuando hayas terminado con la figura de tu muñeco de South Park llegará la hora de añadirle algunos complementos o accesorios, para hacerlo debes pinchar sobre “STUFF” y aparecerán las siguientes opciones que yo he traducido en la imagen para que las entiendas mejor: Cuando tengas completamente personalizado tu avatar llega el momento de guardarlo. Como la página desde la que se crea no tiene esta función ellos mismos nos dan como metodo para guardar nuestra creación el que hagamos una captura de pantalla. La forma de hacerla es la siguiente. 1º) Pulsa la tecla de tu teclado llamada “Impr Pant” aunque tal vez también puede llamarse “Impr PetSist” o algo similar. Si no sabes como localizarla aquí tienes una imagen que te lo aclara: 2º) Después abre tu programa de edición de imagen favorito, si no tienes ninguno puedes usar el Paint que viene con Windows. Para abrir el Paint tan solo tienes que seguir esta ruta: “Menú Inicio” >> “Todos los programas” >> “Accesorios” >> “Paint” 3º) Cuando tengas el Paint abierto pulsa a la vez la tecla “Control” (en la esquina inferior de tu teclado, a la derecha o la izquierda) y la tecla “V” y aparecerá la captura que hiciste con la tecla “Impr Pant”. Luego solo tienes que guardar la imagen y listo. Por último para mostrarte que puedes hacer tu propio avatar de South Park en tan solo un minuto he realizado este vídeo: link: http://www.youtube.com/watch?v=5Yi8p6uVlp4 Para empezar deberéis ir a la Pagina Oficial de la película de los Simpsons, una vez allí podréis elegir idioma, entre los cuales se encuentra el español (castellano). Pero os voy a dar un consejo, lo mejor es que pincheis directamente en “ENTER SITE” y cargar la página en ingles, la razón es que si intentéis crear el avatar de los Simpsons desde la versión en español, el proceso se vuelve un pelín lento, sin embargo desde la página en ingles lo podréis hacer más rápido y no tiene dificultad ninguna. El vídeo siguiente está realizado desde la página de los Simpsons en ingles y como veréis es muy sencillo crear el avatar, tan solo tenéis que elegir si quereis que vuestro avatar sea chico o chica (male o female), en el vídeo veréis como elegir entre ambos. Cuando terminéis de crear el avatar podéis elegir entre descargar una imagen en formato “jpg” o “ico” para usarla como icono. También se puede dejar que la página se encargue de crear automáticamente el avatar pulsando en el botón que representa unos dados. De esta manera se creará un avatar aleatorio entre los muchísimos personajes de los Simpsons. Por último comentaros que cuando le deis a descargar la imagen el proceso puede tardar hasta un minuto, tened paciencia, si por casualidad al final da error, no os preocupéis y volver a darle al icono de descarga. Bueno espero que les guste este pequeño manual y también espero sus comentarios y puntos

jajajajajaja Estoy cansado pero mañana pondre mas imagenes añadanlo a favoritos
"mejorado" jajajajajaja cada dia, 10 imagenes mas. jeje

Hola..!! Aquí mi post en que le e puesto mas empeño espero les guste..!! Nota Perdí la cuenta cuando llegue a las 210 imágenes XD Graficos Gracias por verlo hasta aquí