tomy_wheel11
Usuario (Argentina)
Este es un tutorial para hacer lo imposible,ganarle a tu novia en una discución 1 : ¿Estoy Gorda? En esto muchos sufren e incluso fracasa...pero si tu novia te dice "¿Estoy Gorda?" le tenes que decir es: -No,no estas gorda-. Y si te dice: -¡Mentís! , ¡Si estoy gorda! Contestale: -Entonces... si estas gorda ¿por que me preguntas a mi? Si te contsta: -Por que sos mi novio Contestale: Para mi no estas gorda si vos te ves gorda ese es tu problema Eso la va a dejar callada lo que quiere decir,pregunta 1 superada. 2 : ¿Quien es esa zorra? Todas las novias son celosas te ven hablando con una amiga y ya te quieren dejar diciendo " Esa zorra es tu amante" bueno si eso te sucede esto es lo que tenes que decir (el dialogo esta formulado con los dialogos que una mujer diria) : ¿Quien es esa?-Novia. Es una amiga mia-Vos. ¡Mentira! ¡esa zorra es tu amante!-Novia ¿Asi? Demostralo-vos. Los vi juntos-Novia ¿Nos besavamos?-vos. No -Novia. ¿Nos agarrabamos la mano?-vos. No -Novia ¿Nos abrazabamos?-Vos. No -Novia. ¿Entonces? ¿por que decís que es mi amante? - Vos. Los vi sentados juntos -Novia. ¿Y eso nos hace novios? - Vos. No pero...- Novia. ¿Que? ¿ahora senarse uno alado del otro es ser novios? entonces vos cuando te sentás alado de tus amigas ¿eso te hace lesbiana? no,entonces no tenes ninguna escuza para decir que ella es mi amante- Vos. Jejejeje Segunda pregunta resuelta. Bueno eso fue todo si quieren que conteste unas preguntas mas avisenteme hasta otro post
Hola amigos de taringa hoy les traigo unas nuevas viñetas de Cuanto Cabron espero que les guste Lo Que Realmente Pasa El Primer Dia De Clases Un Universo paralelo No Quiero Ir Al Colegio Examenes... Que La Fuerza Te Acompañe Y Que el Agua No Te Falte Lo Eh Logrado Duchas... Ella si Save Estropear Canciones... Bueno Eso Fue Todo Espero que Les Alla Gustado Si Quieren Mas Diganme Comenten su critica
Hola Taringueros ¿Como estan? hoy les traigo mi quinto post y mi tercer creepypasta peroo...¿que es un creepypasta? un creepypasta es una historia de terror en forma anonima que transita por internet para asustar a la gente. Bueno ahora lo principal... El Telefono Publico -Este chico si que es irresponsable- Me quejaba yo por las 2 horas que se demoraba mi amigo Dayer, quien con su voz de ”niño bueno” nos dijo ”a las 10 am estoy en el parque”, y solo estabamos yo y mi otro amigo Jose Luis. A Jose Luis no parecia importarle mucho, el se distraia viendo a los niños jugar futbol, ”que mal juegan” me decia. En un momento de aburrimiento, decidimos echar una siesta en el parque mientras esperabamos que Dayer llegara, después de todo, sin el no podiamos ir a un lugar, que no especifico pero solo digo que el solo nos podia dejar entrar. Antes de echarme a dormir, pude notar a una chica hablando por el telefono publico, solo me fije, no le preste atención y me heche a dormir. Una rama que me cayó del arbol bajo el cual dormia me hizo saltar de golpe. Lo primero que hize fue fijarme la hora. -25 minutos y ese idiota no llama- dije yo volviendo a quejarme del irresponsable de mi amigo. -Dale mas tiempo, y no me hables que quiero dormir- me dijo Jose Luis, quien fue el primero en llegar, y claro, el primero en cortar su sueño. En eso al voltearme para volver a mi siesta, veo que la chica seguia hablando por el teléfono público, lo raro era que desde que la vi, ella no hablaba, parecia más bien que estaba escuchando. Ya habian pasado 25 minutos o mas desde que la vi, quien sabe desde que momento haya estado ahi, y de por si no es normal que una persona este tanto tiempo en un teléfono público. -Cuantas monedas habrá gastado- me dije pensativo, y decidí en vez de dormir, observarla. Mis ojos se rendian ante el sueño, pero yo seguia mirandola. Habrían pasado unos 15 minutos más pero ella seguia ahí, en el teléfono público, sin hablar y sin depositar monedas. -Oye Jose Luis, ¿te has fijado en esa chica de aya?- le dije a mi amigo mientras lo sacudia para llamar su atención. -Que tienes esa chica- me respondió. -Esta parada ahi hace mas de 40 minutos sin decir nada. -Tal vez esta hablando con su novio, dejala en paz ademas a ti que te interesa lo que haga. Poco despues de que Jose Luis dijera eso, pude notar que la chica colgó el telefono, solo después que una sonrisa se marcara en su rostro. -Mierda, vamos a ver- le dije a Jose Luis, empujándolo para que avanzara. Pero grande fue mi sorpresa cuando nos dimos cuenta de que el teléfono que ella estaba utilizando estaba descompuesto y al parecer, hace mucho tiempo. -Tal vez es una enferma mental- me dijo Jose Luis sin importarle mucho. Unos minutos después llego mi amigo Dayer y nos fuimos a ese lugar, del cuál no les puedo dar información. Al día siguiente, fui a llamar desde un teléfono público a mi papa ya que necesitaba que me lleve a un lugar que no conocia para una entrevista de trabajo. Como yo vivía cerca de la ubicación del teléfono público desde donde llamaba esa misteriosa chica, pasé por ahi solo ppor curiosidad. Ahí estaba. La misma chica hablando o escuchando, o creyendo escuchar desde el telefono. ”Esta loca” pensé, y busqué otro teléfono público desde donde llamar a mi padre. Pero mi naturaleza desde pequeño siempre había sido la de ser curioso, siempre me atrajo el misterio, el terror y cosas que necesiten valor para demostrarse, esta era una de ellas y yo lo sabía, como tambien sabía que ella no estaba loca, o por lo menos no tanto. Al día siguiente decidi sentarme en el parque y ver si llegaba. Llegé a las 9 am puesto a que las dos veces que la vi fue poco después de las 10 am y a las 10:30 am, entonces creí que vendría más temprano. Hasta que a las 9 y 35 llegó. Tomó el telefono, y púso una moneda. Se quedo callada. Puse a andar un cronometro para tomar el tiempo en que demoraba esa llamada. Mis ojos eran seducidos una vez más por el sueño pero mi convicción era mas grande y luche por mantenerme despierto hasta que esa chica soltara el teléfono. Exactamente a la hora volvió a sonreir y soltó en telefono. 1 hora. 1 hora que demoró la llamada y solo púso una moneda. La curiosidad me mataba, entonces decidí esperar hasta que se fuera de mi vista, para correr al teléfono y esta vez hacer yo una llamada. Hize lo mismo, puse una moneda y espere. El telefono como siempre apagado ¿cual era el truco?, como tenia una hora decidi dejar el telefono de tal manera que no se corte la llamada, despúes de todo como esta alogrado nadie se preocuparia de devolverlo a su sitio. Minutos antes de que llege la hora, volví y cojí el teléfono. Ya solo faltaban segundos para cumplir la hora y descubrir si ciertamente esa chica era una enferma mental, o si el teléfono, pues, no era inservible despúes de todo. Fué grande mi sorpresa cuando al cumplirse la hora escuché una voz gruesa que me hizo saltar. -Pardos- dijo la voz que no volvió a repetir ruido alguno. Me quedé con el telefono en la mano. Una voz. Una hora despúes una voz me dijo ”Pardos”, pero ¿que significaba lo que me dijo? Al llegar a casa me llamaron los de mi entrevista de trabajo, y me dijeron que me habían aceptado, que empezaria a trabajar la proxima semana y que el día de mañana debia acercarme para firmar el contrato. Estaba realmente contento por la nueva oportunidad que se me daba cuando sono mi celular, pero esta vez eran de otra empresa, de Pardos Chicken, y como tambien habia enviado mi curriculum a ellos, me llamaron para una entrevista. Pero ya tenia trabajo asegurado, deberia decirles ”no gracias” o simplemente colgarles. Cuando hiba a hacer eso, me acorde de la voz del teléfono público. ”Pardos”. No perdia nada en ir e intentar. Fue lo mejor que pude hacer. Resultó que el puesto que me ofrecian tenia mas beneficios que el trabajo al que ya me habían aceptado y tenia mucha mejor paga. Así que decidi quedarme con Pardos. Estaba realmente agradecido con la voz del teléfono público que decidi volver a visitarlo. Ese mismo día se me habian perdido 5 soles, pero no les di importancia, todavia tenia un sol para llamar desde ese teléfono público. Hize lo mismo, deposite la moneda, deje el teléfono, me fui a descansar, y volvi en una hora. Al llegar, volvi a escuchar la voz, solo que esta vez me dijo con un tono entrecortado ”En-el-patio”. Colgé. Rápidamente fui a casa y vi el patio. No había nada, excepto algo brillante en medio del pasto, una moneda de 5 soles, seguro se me debio haber caido mientras llegaba a casa y no lo escuche porque el pasto no hizo sonar su caída. Estaba tan agradecido con ese telefono, que comenze a utilizarlo para todo. Si se me perdia algo recurria a el, si debia tomar una decision recurria a el, ya casi se había convertido en un amigo intimo para mi, aunque claro, no le conté a nadie lo del teléfono, ni si quiera a mi familia. Todo hiba bien, de maravilla, hasta que llegó ese fatidico día. Bueno, yo hiba a comprar tranquilamente a la tienda que estaba a la vuelta de mi casa cuando me tope con ella. Era la chica que vi por primera vez usando ese telefono público. Yo segui caminando pero ella se me puso en medio y me dijo ”No vuelvas a usar mi telefono” y se fue. Bah! no le hiba a hacer caso, es un teléfono público y todos tienen derecho a usarlo. Además si lo volvia a usar que hiba a hacer ¿llamar a la policia? por un momento vacilaba con esos pensamientos sin darme cuenta en el lio que me había metido. Ese mismo día, después de usar el telefono para saber que juego descargar a mi computadora, vi a esa chica de lejos. Ella estaba mirandome atenta desde una esquina, y wao, si que parecia fuera de orbita. Estaba como drogada, tenia una mirada fuerte, y al ver que yo la vi, corrio hacia mi. Rayos estaba sangrando, tenía cortes por todos sus brazos y piernas. Ella corria de una manera alocada, a la par gritaba desmesuradamente ”MI TELEFONO MI TELEFONO DEJA MI TELEFONO TE LO ADVERTI” mientras corria como si no le importara que un carro la atropellara al cruzar la pista, como si yo fuese su objetivo, su prioridad para clavar esas tijeras que llevaba en su mano. Sin pensarlo dos veces corri. No podia volver a casa, ella me seguiria y sabria donde vivo, ¡seria peor!. Eran aproximadamente las 6 de la tarde y no había casi ningún alma en la calle a quien pedir ayuda. Pero como yo era muy rápido logre perderla, fue en ese momento que una idea llego a mi mente. ¡Ya se! me dije, utilizaria el telefono para saber como deshacerme de ella o como calmarla, lo que sea que me diga el teléfono sera sobre ella y me ayudará, después de todo, siempre me dice cosas que debo saber. Deposite una moneda, lo deje colgando, rápidamente me escondí en el parque, en una pequeña habitacion donde se hallaban las herramientas del conserje de la municipalidad y cerré con llave. Al pasar una hora decidí asomarme a ver si la chica estaba por ahi, al ver que no estaba, corri rápidamente al teléfono público. Solo faltaban dos minutos. ¡Rayos! debi salir cuando solo faltaran segundos. Espere dos minutos con el corazon en mi mano, volteando y girando a ver cada calle y cada extremo de la pista haber si se acercaba esa extraña muchacha deseando escuchar esa gruesa y entrecortada voz emergiendo del teléfono público. Llegó el momento y pegue mi oido al teléfono, dandome cuenta lo mucho que había llegado a depender de el ultimamente y que por culpa de ese teléfono mi vida estaba colgando de un hilo. Escuche su voz, esa voz que siempre me había ayudado, esa voz que me tenía encadenado a su dependencia, voz sabia a la que recurria en momentos de necesidad, me alegre al oirla una vez más, aunque al terminar de escucharla me di cuenta de que todo era en vano, y que esa voz me podia decir que camino tomar pero no alterar el camino, mostrarme la manera de resolver el problema, pero no resolverlo. No recuerdo nada más despúes de haber escuchado la voz salir de el teléfono público, tal vez todo paso tan rápido que ni siquiera lo sentí, solo recuerdo lo que la voz me dijo: ”Detras-de-ti”. Bueno eso fue todo por el creepypasta espero les alla sacado un sustito y les alla gustado. como siempre Adios y comenten su critica

Holaaa Amigos de Taringa! ¿todo bien? hoy les traigo mi quinto creepypasta espero que les guste ¿Que es un creepypasta? un creepypasta es una historia de terror narrada en forma anonima que transita por el internet para asustar a la gente. Bueno ahora a lo principal el creepypasta En El bus Las calles, caminos y polvosos carriles de Colombia han sido territorio fértil para mitos y leyendas incluso antes de la llegada de los españoles. Se habla de cuentos como “La Patasola”, un alma en pena de una pierna que por siempre está en la búsqueda de su hijo, y como “El Duende”, un trasgo con las piernas invertidas que conducía viajeros a su perdición, por siglos perturbando su tranquilidad. Aunque estas historias principalmente inquietaban a aquellos que circulaban o residían en áreas rurales, el crecimiento de las ciudades trajo consigo un florecimiento de leyendas urbanas cimentadas en la desconfianza que todavía albergamos en algún lugar dentro de la tecnología moderna. Un ejemplo de esto es el bus fantasma que presuntuosamente merodea las calles de la ciudad por las noches. Según se relata, mujeres jóvenes que lo abordan desacompañadas son encontradas mutiladas en campos de la periferia unos días después; una irreparable mirada de profundo terror ilustrando el momento de su último, atormentado aliento. ….Con eso dicho, dado a que ciertamente no eres una jovenzuela —al menos no la última vez que revisaste— y son las cuatro treinta en un martes por la tarde, buses fantasmas y duendes minusválidos son la última cosa en tu mente. Has estado usando el sistema de transporte público de Bogotá por más de dos décadas, y tu mayor preocupación es que los niveles de tráfico han estado todo excepto manejables desde que el último alcalde tomó el cargo. Sin embargo, tu casa está a ochenta bloques de distancia, así que tu única opción es esperar hasta que el bus correcto llegue. Caminar seguramente llevaría más que lidiar con algún embotellamiento. ….Cuando el bus mostrando la señal de ruta que esperabas se asoma, su tarifa es doscientos pesos más baja que la cobrada estos días. Indicio que el vehículo en cuestión es más antiguo y un poco menos confortable que la mayoría, pero a ningún conductor de buses en la historia le ha importado un comino eso. Ciudadanos que se consideran más ricos y “por sobre” este medio de transporte pagan siete veces más por ser paseados en un taxi, estadísticamente exponiéndose a mayores probabilidades de ser asaltados. Más poder para ellos, ¿eh? ….Nunca uno que deja ir la oportunidad de conseguir más descuento, le preguntas al conductor si te llevaría sólo por mil. Los ojos del hombre ni se apartan del camino en lo que toma tu billete y lo desliza en el monedero colgando de la palanca de cambios. Satisfecho, diriges tu atención a la cabina; lo que haría este viaje ideal sería un asiento desocupado. ….Curiosamente no hay suficientes pasajeros como para que alguien tuviera que ir de pie. Unos cuantos asientos disponibles a la vista, así que escoges uno en la izquierda, por el centro del bus. Tanto el asiento del pasillo como el de la ventana están libres, y suspiras agradecido en lo que te recuestas sobre uno con tu pierna descansando en el otro. Este viaje no debería llevar mucho. ….La radio del conductor está apagada y la batería de tu celular murió hace una hora; sin nada más que hacer pasas el rato viendo por la ventana, observando vendedores ofrecer su mercancía y conductores moviendo su cabeza al ritmo de cual fuera la música que escuchan. La posición que tomaste rápidamente comienza a volverse incómoda para tu espalda, entonces te enderezas y te das un momento para examinar a tus compañeros de viaje. Ninguno de ellos parecen estar viajando juntos, dado que todos están en silencio mirando al frente del bus. Son también inusualmente viejos —no en el sentido que tienen más de cien, pero en que ninguno parece tener menos de sesenta y cinco—. Encuentras esto un poco extraño, y por un momento la idea de que no perteneces ahí se dispara en tu mente. Es un pensamiento tonto, pero combinado con el particularmente fuerte —aunque no necesariamente atípico— olor a moho y metal te hace esperar impaciente el final del viaje. Como restan todavía otros treinta o cuarenta bloques, vuelves a mirar por la ventana y dejas que tu mente fluya por un tiempo. ….El anuncio de la Pastelería de Pacho te saca de tu ensueño veinte minutos después. Te levantas y haces tu camino a la salida posterior, donde buscas por el pequeño botón plateado que le hará al conductor saber que has llegado a tu parada. Cuando lo encuentras bajo la puerta, notas que nadie ha abordado ni salido del transporte desde que te subiste. Dejándolo a un lado como otra extraña coincidencia, presionas el botón y te agarras de la ….Estás acomodado en tu asiento, tu vista dirigida hacia el frente del bus. ….Qué… ¿qué acaba de pasar? Miras alrededor y distingues que todos están sentados como hace un segundo. Tratar de hacer contacto visual con ellos es inútil, parecen estar perdidos divagando en lo que sea que sus viejas mentes divaguen. La necesidad de decir algo te llega, pero escoges permanecer silente. ¿Qué dirías, de todas formas? Estabas probablemente tan sumido en tus pensamientos que simplemente imaginaste haberte levantado a sonar la campana del conductor. Sí, más seguro fue eso. Además, estás dos bloques por sobre tu parada, debes bajar del bus. Te levantas —una vez más— y te diriges a la salida trasera, algo intranquilo por el estoico desinterés de los otros pasajeros por lo que ocurre a su rededor. ….Ahí está el botón, justo donde recuerdas que estaba. Excepto que no puedes recordarlo, por supuesto, pues nunca has estado realmente aquí atrás; quizá le viste de reojo cuando entraste al bus. Tras agarrar el pasamanos —estos conductores ocasionalmente paran al mero instante que suena la campana—, pones tu pulgar en el botón ….Estás acomodado en tu asiento, tu vista dirigida hacia el frente del bus. ….Un frío desgarrador recorre tu espalda, que no decae, y en su lugar se esparce a través de cada una de tus extremidades. No es un cambio de temperatura en tu cuerpo o el ambiente, es el escalofrío que sientes cuando de pronto eres consumido por ese miedo que ligeramente precede al terror. No sabes exactamente qué ocurre, pero te quieres ir, ya no quieres seguir ahí ni un momento más. Un sentimiento de amarga soledad ahora está royendo tu mente; lo que sea que estas persona a tu alrededor piensan, claramente no les interesa en lo absoluto lo que está pasando contigo. ….Por lo tanto, una vez más decides guardar silencio y sólo levantarte de tu asiento, obviando el hecho de que lo hiciste con menor agilidad de la que normalmente lo hubieras hecho. Lo único que pretendes en este momento es salir del bus. Además, ya ha avanzado más de diez bloques pasada tu calle, una desagradablemente larga distancia para caminar. ….En lo que reanudas tu trayecto hacia la parte trasera, una anciana mujer en las últimas filas voltea hacia ti. Su expresión no te dice nada, pero la manera en que te mira —en tu torso, para ser precisos—, como si fueras sólo otra parte del vehículo llevan más allá la casi abrumadora sensación de terror ahora corriendo a través de tus venas. La ignoras, no puedes entrar en pánico, no ahora. Te paras en la parte trasera del bus y en lugar de ir por el botón, le gritas al conductor. Le dices que pare, que te deje ir, que ya has sonado la campana dos veces, pero nada viene de él. Le maldices, le dices de qué morirá y deseas terribles males que caigan sobre su ser, pero la puerta continúa asegurada. El hombre no está escuchando. O no le importa. O no quiere que te bajes. Pero a ti no te interesa lo que él quiere o no, así que te agarras del pasamanos, das un paso atrás que te da impulso, y tiras una sólida patada directo a la columna de bisagras que ….Estás acomodado en tu asiento, tu vista dirigida hacia el frente del bus. ….Te toma un momento darte cuenta de la situación. Quizá más que un momento, un minuto completo. Y en lo que comprendes la poca intensión del bus de permitirte bajar de él, también te das cuenta que tu rodilla derecha duele con una innatural y punzante tensión. Es la misma pierna que usaste contra la puerta, y ahora se siente que está al borde de estar rota. Aunque esto rápidamente se vuelve una preocupación distante cuando estimulas el músculo con un masaje, porque ahí es cuando te das cuenta de tus manos. ….Éstas no son manos para alguien de 30 años. Son arrugadas, marcadas por bien definidas venas e incluso pigmentadas por paños de la edad. Mientras le das más de un vistazo a tus manos y brazos, incontenible horror envuelve cada rincón de tu psique. Tocas tu rostro y percibes una rugosidad que no debería tener lugar en tus mejillas. Tu cabeza está cubierta por unas cuantas hebras de cabello anémico; con la yema de tu dedo reposando sobre tu áspero cuero cabelludo, una chispa de electricidad brota a través de él y va hacia dentro, hasta las profundidades más íntimas de tu ser. Tus ojos se despojan de todo brillo, completamente abiertos e incrédulos. Debes abandonar este bus maligno, debes irte de una vez antes de que finalice lo que ha comenzado. ….Cuidadosamente haces tu camino fuera del asiento y te diriges al frente, hacia el conductor. Quizá puedas razonar con él, o quizá puedas azotarlo a muerte con una linterna o algo, como siempre hay una variedad de utensilios y aparatos en el frente de l ….Estás acomodado en tu asiento, tu vista dirigida hacia el frente del bus. ….Te toma unos buenos cinco o diez minutos asimilar lo que está pasando contigo, entender que tu vida está yéndose frente a tus ojos. Tus manos son ahora como esas de tu abuela, tu espalda molesta desde su base, y todo el recorrido hasta tu cuello; tus ojos apenas pueden concentrarse en las enormes señales estampadas sobre las ventanas. Tu mente denota carecer también de su previa agudeza, te lleva un tanto decidirte por efectuar otro atentado para salir del bus. ….Quizá la violencia no es la respuesta, quizá puedas abrir la puerta con gentileza. Quizá si consideras al bus como algo viviente, un gentil ser viviente en vez de un ente demoniaca, te dejará salir, quizá… ….La anciana te está viendo de nuevo. Adviertes su chaqueta azul, que es demasiado grande para ella; si vistiera con una blusa de la misma talla, colgaría libre fuera de su delgada contextura. Una fina, vacilante lágrima se forma en su rostro, y se desliza serpenteante por sus delicadas fracciones para acabar en su muñeca con un deje melancólico. Hay un reloj Totto verde alrededor de esa muñeca, de la clase que actualmente es la onda entre los niños de la secundaria. ….Examinas la puerta. Dos paneles unidos por una línea vertical de bisagras, recubierta desde la derecha por una almohadilla de caucho para evitar lesiones al maniobrarla. La puerta está ligeramente hundida hacia el interior, y notarlo se proyecta en ti con un último despojo de esperanza. Si sólo pudieras introducir ….Estás acomodado en tu asiento, tu vista dirigida hacia el frente del bus. ….¡Qué carajos! ¡¿Qué carajos está pasando?! ¡Mis manos, son viejas, son las de un bendito anciano!, ¡todo mi cuerpo lo es! ….El señor detrás de ti se pone en pie, te vuelves a él y le gritas; le tomas de su rostro y aplicas presión con tu mano, y le gritas, que te diga cómo bajar; de su boca intenta salir un murmullo escoltado por hilos de sangre tejidos por su roída dentadura… ….Por Dios, sus dientes…; mis dientes, son diminutos, polvo casi, ¡¿qué carajos, cuánto tiempo he estado aquí?! A la mierda, voy a romper la ventana con mi codo y me vale que me lo fracture; no quiero morir aquí, no ….Estás acomodado en tu asiento, tu vista dirigida hacia el frente del bus. ….Tras un considerable periodo de tiempo, te enfocas insistente en tus manos. Son las repulsivas, artríticas, teñidas en sangre garras de una vieja bruja que ha visto más que la porción de horrores de su generación. ….¿Vieja bruja? Esa no es la expresión correcta. Tu rodilla todavía duele, pero no tanto como tu codo. Se siente roto… Ah, sí. El bus. Te debes bajar del bus. Sabes que te debes de bajar de él ya. No recuerdas exactamente por qué, pero es imprescindible que lo hagas. Es urgente. Era urgente. Estás tan cansado. ….Tratas de sacar tu cuerpo del asiento pero tu rodilla se tambalea bajo el peso; y caes. Debes bajarte del bus. Recuerdas estos buses, solían llevarte al trabajo. Te recuestas. Intentarás bajar del bus, en un momento. Necesitas descansar. El bus puede esperar. ….Estás acomodado en tu asiento, tu vista dirigida hacia el frente del bus. ….Estás acomodado en tu asiento, tu vista dirigida hacia el frente del bus. Fin Bueno bueno espero que les alla gustado y eso es todo esperen mi proximo post y como digo siempre Hasta otro día comenten su critica

Hola amigos de Taringa ¿como les va? hoy les traigo mi sexto creepypasta disfrutenlooo ¿Que es creepypasta? un creepypasta es una historia de terror escrita en forma anonima que transita por la internét Ahora el creepy No leas en voz alta Antes que empezar mi relato, no pido que lo creas, dudo que lo creas la verdad, tan solo te pido que lo leas atentamente, puedes hacerme ese favor, ¿No?. Bien, debo empezar diciendo que soy un chico como cualquiera, voy a la universidad, salgo con amigos y claro, también una que otra vez tengo de ocio estar en el computador. Me gusta todo lo que tenga que ver con lo paranormal ¿Qué puedo decir? Simplemente me llama la atención, leo seguido historias por Internet, me gusta investigarlas, me emociona de algo forma ello y hasta siento cierto morbo, si, se que eso no es algo tan normal ¿o si? Bueno, tampoco es que eso sea lo importante en este relato pero es bueno saberlo, saber que a alguien tan “normal” como yo le pudo pasar algo que hasta el día de hoy no se lo explica. Aún recuerdo el día que comenzó todo, era miércoles, la fecha exacta no la recuerdo pero era invierno, tenia vacaciones por lo que podía hacer lo que quisiera, dormir tarde, comer a la hora que quisiera… Aclaro también que esas semanas estaba solo, mis padres habían ido a otra ciudad a ver a los hermanos de mi madre, yo no quise ir puesto que sabía que mi aburrimiento allí seria mucho. En fin, eran aproximadamente las doce de la mañana, hacia frío y había dormido hasta esa hora porque la noche anterior me había quedado hablando con unos amigos por msn. Lo primo que hice fue levantarme y dejar salir a mi gato al patio, luego revise lo que había para preparar la comida luego, me bañé y volví a mi habitación, como de costumbre encendí la computadora y lo primero que hice fue ver una pagina de historias de miedo haber si habían actualizaciones –La noche anterior había leído todas las que había podido-, para mi fortuna efectivamente había una historia nueva hace tan solo unos segundos publicadas, emocionado hice click en la historia para comenzar a leer. Unos minutos pasaron, la página no cargaba, algo que me extraño, pues tenia una Internet rápida. Más minutos pasaron, mi desesperación aumentaba, si me preguntan porque seguía esperando que cargaba, no sabría que responder, lo normal hubiera sido cerrar la pagina, ¿No?. Finalmente cargo, un alivio para mi pero… había algo extraño, no era la pagina que acostumbraba a leer, los colores de esta pagina eran extraños, ni siquiera puedo describirlos bien, pero eran colores vivos, parecía que se salieran de la pantalla. Igualmente me parecía una buena página y mi morbo era mayor. La historia estaba en un post e inmediatamente empecé a leerla, pero no se podía decir que era una historia, cuando observe la publicación tan solo estaban escritas palabras extrañas –No las voy a escribir, no me lo pidan-, cabe destacar que cuando leo lo hago en voz alta. Bueno, me pareció absurdo, una broma de mal gusto pero ya había leído de todas formas esas extrañas palabras, grave error. No pasaron ni tres segundos y sentí un fuerte ruido en el primer piso –Mi habitación esta en el segundo-, baje tan rápido como pude, había tomado mi raqueta de tenis por si cualquier cosa, peor resulto que no había absolutamente nada, suspire de forma pesada y volví a subir, para mi sorpresa al regresar, mis cuadernos, juegos etc, estaban todos desordenados, fue la primera vez en mi vida que sentí un inmenso miedo ¿Qué estaba pasando?. No supe como reaccionar, estaba supuestamente solo en casa ¿Cómo había ocurrido algo como eso? Mi primera opción fue pensar en llamar a policía pero rápidamente descarte eso al sentir ciertas y burlonas risas en el piso de abajo, me asome por las escaleras nuevamente encontrándome que no había nada, ya concluyendo que esto era algo sobrenatural. Pasaron unos minutos y parecía todo calmado una vez más, tenía miedo y era normal por lo que no pensé en ningún momento en investigar mi casa, me encerré en mi habitación y de nuevo me senté frente al escritorio donde estaba el pc, me decía a mi mismo que era producto de mi imaginación, sugestión por tantas historias leídas. Levante mi mirada para ver el monitor, la pagina extraña de antes había desaparecido y estaba nuevamente en la pagina que acostumbraba a frecuentar, la actualice y extrañamente la “historia” de antes había desaparecido, pregunte por el chat si alguien más la había visto pero nadie lo había hecho, extrañado no seguí insistiendo en el tema pero conté lo que me había pasado con los ruidos y risas a los usuarios conectados. En ese momento nadie quiso hablar, pensaba que se animarían a decir algo siendo que como yo, le gustaban esas cosas, pero nada. Uno de los conectados se decidió a escribir por fin, tan solo me dijo “Si lo que dices es cierto amigo, es mejor que huyas cuanto antes, antes dijiste algo sobre una historia extraña, ¿verdad? ¿Tenia unas frases extrañas?” Le conteste que si, “Mira, como sabes muchas historias de terror son falsas, pero hubo una vez que publicaron una de la historia sobre otra historia que al hacerle click te redirigía luego de varios minutos a una pagina sumamente extraña y con la publicación de la historia, el autor decía que la publicación tan solo tenia palabras sin sentido pero que realmente era una invocación diabólica por lo que no se debía pronunciar en voz alta, el autor publico las palabras pero luego de días borraron la historia de aquí, por el hecho que muchos chicos pensando que era un Creepypasta lo habían pronunciado, luego decían por el chat que sentían ruidos, risas y hasta gritos, varios días después jamás volvían a aparecer por la pagina y una que otra persona que investigaba esto se encontraba con la sorpresa que los chicos habían muerto, cierta la historia que te cuento o no, ten cuidado”. Era realmente escalofriante, sobretodo porque explicaba todo lo que había pasado hasta ahora. Lleno de miedo y angustia, gire mi cabeza para levantarme pero justo al momento de girarme mis ojos se encontraron a centímetros de un rostro deforme, no era humano, sus ojos eran grandes y penetrantes, al mismo momento gritó, todo esto paso en segundos y yo llorando de solo el miedo cerré mis ojos, al abrirlos esa cosa se había ido. Sentía escalofríos, los pelos de mi mis brazos estaban de punta y al otro lado de la puerta de mi habitación se escuchaban pasos, no de una persona o dos, de muchas y pisadas fuertes, risas malévolas, burlonas, no sabia que hacer, no se imaginan el miedo que experimentas en una situación así. Abrí la puerta temeroso, esperando cualquier cosa pero si iba a morir algo, no tenia sentido esperar y dejar que esas cosas jugaran conmigo, para mi sorpresa, no había ya nada. Debo decirles que hasta el día de hoy, esas cosas me siguen pasando no es todo el tiempo menos mal, no puedo decir que ya me he acostumbrado y ahora mismo escribo esto temeroso, esperando que esas cosas diabólicas no tengan ganas de jugar conmigo hoy, aunque confieso que me siento observado, probablemente en este mismo momento estén riendo para si mismos, burlándose de mi mientras escribo esto para desahogarme, para saber que aun mantengo algo de cordura, pero que esas criaturas no piensen que me están ganando, después de todo, no pueden seguir jugando conmigo si me quito la vida. Bueno amigos eso fue todo esperen mi proximo post espero que les alla gustado Hasta Otro Momento