T

tomast

Usuario (Argentina)

Primer post: 18 oct 2013Último post: 2 jun 2014
2
Posts
1950
Puntos totales
66
Comentarios
Atencion a la nueva estafa de Movistar
Atencion a la nueva estafa de Movistar
InfoporAnónimo6/2/2014

El curro #TuGo de Movistar Digamos que hay una empresa que por brindarte un servicio te cobra una tarifa adecuada. Supongamos que esa empresa no te puede brindar el servicio por el cual te cobra (por no invertir) y sin embargo te sigue cobrando. Pensemos en una empresa que para minimizar el impacto de cobrarte por lo que no te brinda, usa tus propios recursos, ajenos a su operación (y por los cuales estás pagando a otra empresa), para solucionarte en parte el problema que te genera por no darte el servicio. Consideremos que por usar (gratuitamente) esa otra plataforma, que pagás vos, la empresa te cobra igual por el servicio que no puede brindarte. Ahora fijate en qué consiste el copadísimo programa #TuGo que está promocionando Movistar Argentina. Según anuncia en su site "TU Go es la aplicación exclusiva de Movistar que te permite tener tu número en todos tus dispositivos y comunicarte a través de Wi-Fi. Ya no necesitas tener un Smartphone, con TU Go podés usar tu número en tablets, notebooks y PCs". Con este sistema, Movistar te invita a descargar una App para que puedas celebrar conversaciones o enviar mensajes de texto vía transmisión de datos desde tu proveedor de Internet. Te invita a todo esto porque no hay señal para comunicarse ni enviar datos por el 3G que pagamos los usuarios. Por tanto, si no hay señal de celular, la aplicación debería ser gratuita y compensatoria por el servicio que no te brindan y por el cuál pagás. Es decir, utiliza la Wifi que le estás pagando a tu preveedor de Internet para generar las comunicaciones que no puede brindarte mediante su sistema. De esa manera le permitís a Movistar Argentina que use tu red para cubrir su propia inoperancia. Hasta ahí, no ofrecen nada que ya no estén brindando de manera gratuita empresas como Whatsap, Viber, iMessage de Apple o LineMessenger, pero pagando. Porque #TuGo no es gratis. Existen además varias aplicaciones directas tanto para PC o Mac que realizan la misma y exacta función que #TuGo y gratis, pero Movistar Argentina las bloquea en los celulares de sus clientes. Son esas apps que bajás del appstore, por ejemplo y quedan cargando. Mirás los comentarios y en toda América funcionan, incluso en usuarios de Movistar de, por ejemplo Perú, Chile o Colombia, pero acá no. Ni siquiera son gratuitas las llamadas entre dos usuarios conectados a TuGo en las que cada uno de ellos utiliza a su proveedor de Internet y de Movistar únicamente la plataforma "gratuita" de la App. Según los términos y condiciones, usan tu WiFi para que hagas o recibas una llamada o envíes o recibas un sms, pero el tiempo en el aire o el envío te lo facturan. Además de que pagarás como si la comunicación se hubiera realizado desde la plataforma del servicio por el cuál te factura Movistar, esta aplicación en el "futuro" dejará de ser gratuita. . Además del costo y de los cargos que te aplicarán, si usás el bendito #TuGo en la "modalidad SCM", que significa que si contestás o emitís una llamada no por WiFi sino por tu "Servicio de Comunicaciones Móviles" pero desde la aplicación, te cobran igual la transmisión de esos datos. Como esta transmisión de datos extra, lógicamente, no va a ser soportada por tu proveedor de Internet, TuGo avisa que es posible que operen recargos (de tu proveedor de Internet que obviamente no querrá transmitir datos que factura otra empresa), que correrán por tu cuenta. Pero además, deja claro que si se cortara la señal de Internet -cosa común, con pequeños saltos que interrumpen la transmisión y que generalmente son imperceptibles salvo que estés bajando una película-, te van a cobrar "hasta un minuto extra". Al aceptar la descarga de la App también aceptas, no sólo que en un futuro, más cercano que lejano, te cobren por usarla, sino que no se hacen cargo de la aplicación, de sus errores, confiabilidad, virus, etc., que puedas recibir desde ella. La genial aplicación que promocionan con personalidades geniales, y que como ya no les alcanza con silenciar a los medios de comunicación y periodistas a fuerza de las pautas publicitarias, ahora Movistar salió a comprar tuiteros; no permite la realización de llamadas de emergencia y además avisa que utilizará la plataforma para seguir ganando dinero con tu señal de Internet al mandarte publicidad que no podrás rechazar ya que aceptaste esa posibilidad al bajarte la App. Los políticos ya ni denuncian ni proponen iniciativas de control o castigo al pésimo servicio de telefonía móvil de estas empresas, porque como dicen en privado "para qué hacer algo que no tendrá repercusión en los medios" que están amordazados por los billetes que reciben en publicidad. Les dejo un ejemplo del descaro y lo berreta en que pueden convertirse los medios no sólo por esa impunidad sino por la ignorancia y desinterés como usuarios y lectores: En la edición impresa del sábado 24 de mayo de 2014 del diario La Nación de un lado había una publicidad a una página de #TuGo y en la otra página, una nota periodística describiendo sus bondades. Y como si todo esto fuera poco, se reservan también la posibilidad de cambiar lo que denominan los "T&C", es decir los Términos y Condiciones cuando se les cante. TuGo como todo el servicio de Movistar es una enorme estafa a la que miles de usuarios accederán por lo copado y genial de sus promociones. Como esas con las que ya nos bombardearán durante el Mundial y luego con Movistar Nieve, desde la Leñas, y otras frivolidades, en lugar de brindar el servicio que nos merecemos y por el que estamos pagando. Todo se compra y vende, no voy a ser tan ingenuo, pero si algo tenía Twitter Argentina era que, salvo algunos como Jorge Rial quién vende entre $5.000 y $7.000 cada tuit de políticos, por ejemplo, los fakes y tuiteros de segmentos específicos se mantenían medianamente alejados del barro de tener que vender sus entradas. Sólo basta poner #TuGo en el buscador a partir del 21/05/2014 y verás cómo vendieron por un plato de arroz sus TLs a favor de una estafa tan alevosa y descarada como pocas veces se ha visto de una empresa privada. Un abuso de confianza y estafa encubierta como la que actualmente realiza la empresa madre, Telefónica de Argentina que ya no entrega líneas de telefonía fija y en cambio propone adherirse al sistema de telefonía por GPRS: (General Packet Radio Services) que, casualmente entrega Movistar. Tiene forma de teléfono fijo pero lleva un chip de celular y el servicio más económico ronda los $100 mensuales. Es decir, esconden las líneas fijas para facturar más con ese curro del teléfono que parece fijo pero cuesta como un celular porque es un celular. Movistar y las otras empresas de telefonía móvil, que operan de manera cartelizada, amparados por la impunidad de tener como controladores a sus siervos, como son los de la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC), son la mayor defraudación a sus clientes de una empresa privada argentina. Si tenés más info, metela en los comentarios, si te pinta, difundí. No me llames, tengo Movistar.

1·881
112
La Misteriosa casa de la 9 de julio
La Misteriosa casa de la 9 de julio
Ciencia EducacionporAnónimo10/18/2013

Don Rafael Díaz nunca imaginó que su esfuerzo iba a traducirse en un sueño realizado. Terminaba el siglo XIX. El tenía 15 años, era vendedor en una mercería de la calle Chacabuco y a la noche dormía sobre el mostrador del negocio. Su empleador, ante el empeño de Díaz, le auguró: "Usted va a ir al Paraíso, Rafael, usted tiene un chalecito reservado en el cielo". Ese fue el origen del chalet que se levanta en la cima del edificio de Sarmiento 1113, que se asoma sobre la 9 de Julio y que tiene como vecina la mismísima punta del Obelisco. Ahora está casi escondido bajo carteles publicitarios. Son pocos los ángulos desde los que se lo ve. Cada tanto, algún peatón que cruza la gran avenida cree descubrirlo. "¿Y eso? ¿Qué loco hizo un chalet ahí arriba? ¿Quién vivirá ahí?" Y no. Vivir ya no vive nadie. Ahora funcionan oficinas. Pero hace muchos años sí... La idea de tener una casita en el cielo obsesionó a don Rafael. Y no quiso esperar hasta la otra vida. Un día él iba a tener un edificio de diez pisos -en el que sólo se vendieran muebles-, coronado por un chalet normando como uno que había visto en Mar del Plata. En 1927 terminó de construir su sueño. Inauguró Muebles Díaz, que se convirtió en una de las grandes tiendas de Buenos Aires. Todo el mundo la conocía como la mueblería del chalecito. Mónica Abal de Schiavon, su bisnieta, cuenta que el hombre decidió hacerse una sucursal de la casa. Vivía en Banfield. No podía volver a almorzar: entonces, creó allí un segundo hogar. Comía en la primera planta. Hacía una siestita, ni muy corta ni muy larga, y volvía a trabajar. Su chalet no sólo rascaba la panza al cielo. En días claros, permitía ver la costa del Uruguay. Le gustaba mirar la ciudad. Desde esas ventanas, el señor Díaz vio, bloque por bloque, cómo levantaron el Obelisco en 1936. También fue testigo de la apertura de la 9 de Julio. Nada de eso estaba cuando él llegó. De hecho, el señor Díaz sabía que la publicidad era la clave del negocio. Pero no quería pagar por ella. Y supuso que el chalecito era la mejor publicidad. Pero cuando él edificó, la calle era muy angosta y no había ángulo desde el cual divisar la casita. Tuvo suerte. O ayuda desde lo alto. Porque pronto se abrió la 9 de Julio. Y el chalecito pasó a ser parte de la típica postal de Buenos Aires, una ciudad en la que todavía corrían los tranvías. Hoy, para llegar al chalet hay que subir por ascensor. En la planta baja funciona la administración del edificio, y en el primer piso, oficinas con alfombra gris y muebles modernos. El techo es de teja francesa. El comedor conserva el bow window con vitrales. Sobrevivieron las baldosas con arabescos del baño. Al último piso se llega por una escalerita de caracol. Está vacío. Pero mantiene la esencia de la casa. Los ventanales enmarcan una vista única. Es posible estar bajo el techo a dos aguas de un altillo y mirar cara a cara, la punta del Obelisco. En la terraza se mantiene una decena de maceteros repletos de flores, una pincelada de cómo se vería cuando don Rafael la convirtió en un jardín donde se exponían muebles de exterior. Cuentan los nietos que en los años 40 y 50 el negocio fue una de las mayores mueblerías de América latina. La decadencia llegó cuando las grandes tiendas por departamento dejaron de ser iconos de Buenos Aires. Don Rafael falleció en 1968. El negocio quedó en manos de sus hijos y, hacia fines de los años 70, los pisos se alquilaron para otros usos. Y con el auge de los carteles lumínicos, el pequeño gran chalet, el símbolo del sueño del señor Díaz, quedó tapado Por años estuvo abandonado. Y oculto. Fue sede de una agencia de modelos y el laboratorio de un fotógrafo. Y así fue como los porteños terminaron desconociendo la historia de aquella casita. Cada tanto, alguno se sorprende: ¿quién habrá sido el loco que se hizo semejante chalet en la punta de un edificio y asomándose a la 9 de Julio?

69
12
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.