tiasma7
Usuario (Argentina)
Medidas tipo La longitud de la vagina en humanos varía según razas y genotipos es de 8 a 11 cm como promedio. Tiene en su cara anterior una longitud de 7 cm, mientras la posterior, que es la más larga, mide 9 cm. Sin embargo puede dilatarse, aumentando su longitud tres o cuatro centímetros más de lo normal. La túnica mucosa forma bastantes pliegues (arrugas vaginales, dependiendo la orientación de las mismas según la especie) y en ocasiones llega a cerrar por completo la luz vaginal. Dos capas: Epitelio: Su diámetro oscila mucho, promedio 3 cm. En el epitelio, no mucoso, plano estratificado, existe gran cantidad de glucógeno durante la fase proliferativa o luteica, producido por células eosinófilas, cuya fermentación, producida por la flora bacteriana (bacilos de Döderlein), que lo transforma en ácido láctico, confiere el carácter ácido a la superficie del epitelio vaginal. Durante la fase secretora, el grosor de esta capa disminuye considerablemente, y su citología también cambia, dominando la situación las células basófilas, junto con leucocitos y diversas bacterias. Es en esta fase (y no en la anterior) cuando la eyaculación masculina (a través del pene) puede producir con mucho mayores probabilidades el embarazo (concepción), pues en la fase anterior la luz vaginal se encuentra cerrada. Es, de hecho, en la fase secretora cuando se generan más infecciones (debido a la ausencia de ácido láctico). Es posible que esta etapa "inofensiva" ayude a la supervivencia de los espermatozoides. Además, los leucocitos de la lámina propia pueden ayudar a evitar alguna infección (es posible que algún microorganismo atraviese el epitelio vaginal). Lámina propia: Es el tejido laxo conjuntivo que une el epitelio a las capas musculares. En su zona profunda existen fibras más gruesas y vasos de mayor calibre, dándose así tejido eréctil, formando esos vasos las llamadas cavernas vasculares. Túnica adventicia Se trata de tejido conectivo laxo, que contiene un gran plexo venoso. Relación entre vagina y vulva Vista del tramo inicial de la vagina, tras los labios menores 1. Labios mayores. 2. Clítoris. 3. Labios menores. 4. Uretra. 5. Glándulas de Skene. 6. Vagina. 7. Glándulas de Bartolino. La vulva y la vagina son parte fundamental en las relaciones sexuales y en el parto, y por su proximidad –en lenguaje coloquial–, tiende a confundirse a la primera, con el nombre de la segunda, lo que es un error conceptual. La vulva es la parte externa –órganos genitales externos– del aparato reproductor femenino, e incluye varias estructuras –como son los labios genitales, el clítoris, las glándulas de Skene y Bartolino, y la salida al exterior de la uretra y vagina–. La vagina es una de las partes de los órganos genitales internos del aparato reproductor femenino, que a su vez, incluye otros órganos, como el útero, trompas de Falopio u ovarios. La vagina entonces, es el conducto fibro-musculoso que une el útero con la vulva –el exterior–, y su visualización, a simple vista, es imposible. En las imágenes de la derecha se han separado manualmente los labios mayores y menores, para poder tener una visión de la parte inicial del conducto por su cara interior. Funciones de la vagina Sirve para la canalización del flujo menstrual durante la menstruación. Es el orificio por el que el hombre introduce el pene en estado de erección durante el coito. Es la vía por donde se introduce el semen con los espermatozoides para la fertilización de uno o más óvulos de la mujer. Facilita el acto sexual, por la lubricación de las secreciones de las glándulas de Bartholin. Es la salida del feto y de la placenta del útero al final del período de gestación. Sexualidad y mitos El pene (el órgano sexual masculino) se introduce en la vagina durante el coito. La vagina es, junto con el clítoris y el punto G, una de las áreas que cuentan con el mayor número de terminaciones nerviosas. El cunnilingus (el contacto sexual de los genitales femeninos a través de la boca y la lengua de otra persona, sea ésta hombre o mujer) es una de las múltiples posibilidades de obtener placer para una mujer. Hay diferencias individuales notables al respecto: hay mujeres que obtienen placer sexual única o principalmente a través del cunnilingus, hay mujeres que obtienen placer sexual única o principalmente con la penetración del pene. En algunos bebés (en realidad menos de los que se creía hasta ahora), la vagina está protegida por el himen o "virgo", una membrana fina con algunas perforaciones que permiten salir la menstruación. Normalmente esta membrana se desgasta o se pierde por factores de la vida común (la actividad deportiva, la manipulación, etc.). En tiempos pasados, era creencia común que las mujeres debían conservar el himen intacto hasta que tuvieran la primera relación sexual, cuando se suponía que se rompía con la penetración del pene y causaba un breve sangrado. Sin embargo, hoy en día se sabe que hay múltiples mitos al respecto: son en realidad muy pocas las mujeres que nacen con una membrana (ya sea completa o incompleta) y, de las que nacen con ella, son también en realidad muy pocas las que, en su primera relación sexual, presentan un sangrado y/o dolor (mitos que ha estudiado a fondo el equipo del sexólogo mexicano Óscar Chávez Lanz). En algunas culturas que todavía le dan gran valor a la virginidad femenina, este hecho es el factor más usado para determinar la pérdida de la virginidad y para juzgar y censurar la sexualidad de la mujer.