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Primer post: 18 jul 2013Último post: 18 jul 2013
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algo de la cultura maya
Ciencia EducacionporAnónimo7/18/2013

como están gentes traigo un post sobre la cultura maya para los que les interesa aprender sobre las culturas mesoamericanas alguna tarea o simplemente por cultura general. el post es amplio con datos e imágenes así que comencemos Territorio La civilización maya habitó una gran parte de la región denominada Meso américa, en los territorios actuales de Guatemala,Belice, Honduras, El Salvador y en el comprendido por cinco estados del sureste de México: Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán, con una historia de aproximadamente 3000 años. A partir del año 292, conforme a las estelas o monumentos de piedra con las cuales acostumbraban a historiar su propia tradición, y hasta el siglo IX, los mayas desplegaron un período de esplendor, el cual dejó su marca sobre otras culturas mesoamericanas. Los especialistas en demografía histórica especulan que a mediados del siglo VIII, en pleno esplendor del Período Clásico, la población maya de las Tierras Bajas pudo haber llegado a los trece millones de habitantes. Durante dos mil años, los mayas lograron desarrollar una sofisticada cultura en un medio ambiente sumamente adverso como la selva tropical de las Tierras Bajas. Ocuparon un territorio caracterizado por una diversidad ecológica enorme, la cual les proponía distintas exigencias. Las poblaciones de las planicies del norte, cuyo subsuelo está surcado por ríos subterráneos, dependían de la emergencia de cenotes o lagos naturales, y de la acumulación en cisternas, llamadas chultunes. Más al sur el territorio se puebla de ríos, aguadas y pantanos, dando lugar a la región montañosa de Chiapas-Guatemala, y a las regiones costeras. La vida de los mayas fue de base urbana, con un entorno campesino y agrícola. Alrededor de los monumentales edificios políticos y ceremoniales, los palacios y templos, con el frente de sus casas orientadas hacia los puntos cardinales, se ubicaban los barrios de los artesanos, los comerciantes y los agricultores. A continuación se situaban las tierras labradas. El Mayab puede ser percibido como una red continua de viviendas y campos de cultivo, solamente interrumpida por los accidentes topográficos, y anudada por los grandes centros urbanos. Periodos Culturales Mayas PRE-CLASICO Pre-clasico inferior (1500-800 aC): en este momento se inicia la vida agrícola de los pueblos. El sitio conocido más antiguo es La Victoria, situado en la costa guatemalteca del Pacífico. Se trata de una pequeña aldea con escasa población, cuyo nivel tecnológico era rudimentario, con una economía de autosuficiencia y como organización social estaba la familia. Sus creencias eran de tipo animista; practicaban ritos mágicos para obtener buenas cosechas y rendían un culto sencillo a los muertos. Pre-clasico medio(800-300 aC): hay un crecimiento demográfico, por lo que aumenta el número de pueblos y aldeas. Un pequeño grupo de gentes que pretende poseer poderes sobrenaturales se separa del grupo productivo para dedicarse a actividades mágicas. En cada pueblo o aldea se construye un local especial para dichas actividades, el cual consistía en una choza mayor que las demás y edificada sobre una plataforma, esto es el embrión de lo que más tarde serían los centros ceremoniales. Durante este periodo llegaron al área maya grupos portadores de una cultura establecida en la costa del Golfo Atlántico, la cultura olmeca, quienes aportaron nuevos conocimientos como el calendario, una incipiente escritura, la deidad del jaguar y la práctica de esculpir colosales cabezas humanas. Pre-clasico superior (300 aC-300 dC): la población sigue expandiéndose. La diferenciación social fue precisándose, y el grupo que en su origen fue de magos y hechiceros se había vuelto una clase superior que ya no sólo era intermediaria con las fuerzas naturales y las deidades, sino también dominaba y explotaba al pueblo. Los centros ceremoniales se fueron integrando y las chozas-templo se edificaron sobre pirámides. Comienza la edificación de estelas y altares que simbolizaban a los dioses y a sus representantes humanos. Izapa muestra la transición entre la cultura olmeca y la maya. La élite gobernante mandaba hacer esculturas en su honor y ordenaba ricas ofrendas para sus funerales. La choza dejó lugar a una construcción con muros de mampostería con techo de palmas. En el Petén florecieron Tikal y Uaxactún, Kaminaljuyú en los Altos guatemaltecos y en Yucatán: Dzibilchaltún, Acanceh, Izamal y Maní. CLASICO Clasico temprano (300-600 dC): la cultura maya llega a su cristalización durante este período. La agricultura había progresado en algunas regiones debido al uso de terrazas de cultivo y canales de riego. La expansión demográfica se registra en la fuerte expansión de los centros habitacionales y el crecimiento de los que ya existían. El comercio interno y externo contribuye al impulso económico. En arquitectura se inicia el uso del techo de bóveda falsa, tan característico de la arquitectura maya. Hay un gran desarrollo en el área de la astronomía, matemáticas, escritura y calendario, aunque estos eran armas de poder de la clase dominante. La cual integra una teocracia, en donde lo religioso y lo civil estaban íntimamente ligados. Florecieron grandes centros que se llenaron de pirámides, templos y palacios; numeroso monumentos de piedra y pinturas murales glorificaban a los dioses. Entre las ciudades importantes destacan Tikal, Uaxactún, Calacmul, Dzibilchaltún, Oxkintok, Izamal, Acanceh etc. Clásico tardío (600-900 dC): en el clásico tardío las ciudades del área central alcanzan su momento de mayor belleza arquitectónica, entre estas destaca Copán, a la cual Stephen, quien exploró la región en 1839, llamó "un valle romántico y asombroso, en el que...los espíritus fantásticos que servían al Rey Salomón parecen haber sido los artistas. Palenque es otra de las ciudades que sobresalen en este período tanto por su belleza como por su desarrollo sociopolítico. En el norte de Yucatán, Uxmal, Kabah, Labná, entre otras alcanzan su apogeo, desarrollando además un estilo arquitectónico muy característico de la región, el estilo Puuc, el cual se extiende tanto hacia el este como al oeste. Las características principales de este estilo son los revestimientos de cuadros muy delgados de piedra caliza sobre el núcleo de mampostería, piedras de bóveda en formas de cuña, cornisas decoradas, columnas redondas en los portales, medias columnas empotradas, repetidas en varias filas; y empleo exuberante de mosaico de piedra en las fachadas superiores, con la reiteración de las caras ordinarias de la serpiente del cielo, con largas narices en forma de gancho, así como grecas y diseños semejantes a celosías. El arte maya tiene sus mejores representaciones durante este período, por ejemplo, se erigieron numerosas estelas por todos los sitios, principalmente los del área central, en donde los escultores mayas se revelan como maestros del bajorrelieve. En pintura los murales de Bonampak, que datan del año 800 dC. Es una obra maestra que relata la historia de una batalla, de su secuela y de los festejos por la victoria. En cuanto a cerámica, los alfareros mayas lograron efectos cromáticos de gran brillantez en sus vasijas, las piezas polícromas del Clásico Tardío a veces están pintadas con la misma pericia narrativa que las pinturas murales. En Yucatán había una cerámica gris pardusco o café, llamada pizarra, de diseño sencillo pero de una gran durabilidad, lo que evidencia una evolución en la tecnología alfarera. ruinas de copan murales de Bonampak o la capilla sixtina de mesoamerica alfarería maya COLAPSO Colapso del área maya central(fines del siglo IX a principios del XV): este apogeo de una brillante civilización iba a determinar en el área central su propio colapso. Para explicarlo se han sugerido diversos fenómenos naturales, cambios climáticos o teremotos; plagas y epidemioas que provocaron el abandono de los sitios; el agotamiento de los suelos por el sistema agricola utilizado, la intrusión de creencias extranjeras; la invasión de grupos portadores de una cultura no maya. Alberto Ruz Lhuillier, eminente arquologo mayista; considera que el colapso del área maya central pudo haberse debido a pugnas internas entre la clase dominante y la población campesina, que culminaron con la aniquilación de la primera. Las actividades culturales cesaron y los pueblos carentes de dirigentes aptos no pudieron organizar un nuevo sistema y se limitaron a ocupar los edificios destinados al culto y a la residencia de los señores y probablemente volvieron a un régimen semejante al qu prevalecía duranrte el preclásico inferior y sobrevivieron así hasta la conquista española, con una economía de autosuficiencia, un sistema social comunitario y un bajo nivel cultural. POSTCLASICO Postclasico temprano (1000-1250 dC): pero mientras el área central había llegado a su ocaso, en los Altos de Guatemala y en el norte de Yucatán había una serie de invasiones procedentes de la frontera occidental y del altiplano mexicano que dieron lugar a una cultura híbrida, maya-nahua. Los primeros en llegar fueron en Yucatán los chontales o putunes, que al final del período clásico se habían internado hasta el Petén, siguieron los itzáes, quienes arribaron a la costa oriental por vía maritima, luego los xiues, y finalmente otra oleada dirigida por el jefe y sacerdote tolteca Quetzalcoatl expulsado de Tula en 987 dC. y convertido en Kukulcán. El comercio recibió un furte impulso con el centro de México y América Central. La producción artesanal, la extracción de sal, la producción de miel, copal, algod,on y cacao se incrementaron; los grandes mercaderes estaban ligados con la nobleza. Yucatán tuvo un extraordinario auge cultural, principalmente Chichén Itzá. Se modificaron los conceptos religiosos y las expresiones estéticas. La presion sobre la clase productora debió aumentar, ejercida ahora por el militarismo, coludido con el sacerdocio, la aristocrácia y los mercaderes. Esta preción debió culminar en algún movimiento de violencia que llevó a Chichén Itzá a un trágico final hacia 1250 dC. Postclasico tardío (1250-1524/1541): había una desintegración económica, política y cultural de la sociedad maya. La cual se encontraba ahora organizada en casicazgos que luchaban constantemente entre ellos. El clima bélico obligó a construir murallas alrededor de las ciudades (Mayapán, Tulum,etc). Mayapán dominaba el norte de Yucatán y desarrolló un intenso comercio con Centroamerica a través de puertos de intercambio escalonados sobre la costa oriental. Las contradicciones del sistema agravadas por las presiones del militarismo, la presión mercantil y las guerras entre los cacicazgos, produjeron otro intento por parte de los oprimidos, y en una cruenta rebelión, la familia que gobernaba Mayapán, la de los Cocom fue aniquilada y la ciudad arrasada. Ochenta años más tarde, otro grupo de extranjeros procedente de otro continente invadió el área maya y comenzó a imponer su dominio sobre el pueblo maya, poniendo fin a tres milenios de la historia autóctona de los mayas. 1.general maya 2.guerrero maya 3.recluta campesino maya Literatura El Popol Vuh, es la obra literaria más completa entre los mayas. Contiene fragmentos de la cosmogonía, religión, mitología, tradiciones de las emigraciones e historia de los quichés. La expresión Popol Vuh está compuesta de los términos en idioma k’iche’: Popol - reunión, comunidad, casa común, junta y Wuj que significa libro. El Popol Vuh (el nombre k’iche’ se traduciría como: Libro del Consejo o Libro de la Comunidad) es una recopilación de varias leyendas de los k’iche’, el pueblo de la cultura maya demográficamente mayoritario en Guatemala. El libro tiene un gran valor histórico, así como espiritual. Se le ha llamado, erróneamente, Libro Sagrado o la Biblia de los mayas k'iche's. Es una narración que trata de explicar el origen del mundo, la civilización y los diversos fenómenos que ocurren en la naturaleza. Una de las partes que componen el Popol Vuh narra las andanzas de dos pares de gemelos emparentados. Los primeros son hijos de los adivinadores de ceniza, Xpiyacoc y Xmucané, y recibieron los nombres calendáricos Hun Hunahpú (Uno Hunahpú) y Vacub Hunahpú (Siete Hunahpú). Los libros del Chilam Balam Uno de los primeros cuidados del clero español después de la conquista, fue enseñar a los indios a escribir su propia lengua haciendo uso de las letras del alfabeto castellano. Aunque se suponía que los indígenas harían uso de esta nueva escritura exclusivamente para los fines de la nueva religión cristiana, los indígenas se las ingeniaron para escribir una cantidad considerable de profecías, mitos, rituales, sucesos corrientes y, lo más importante de todo, sinopsis cronológicas de su historia. Durante la centuria que siguió a la Conquista se escribieron en el norte de Yucatán algunos de estos manuscritos indígenas. Se les ha dado el nombre de Libros de Chilam Balam, lo cual puede traducirse como "El libro del adivino de las cosas ocultas". Originalmente debe haber habido muchos de estos libros manuscritos pero sólo unos cuantos han llegado hasta nosotros. Se les distinguía entre sí agregándoles el nombre del pueblo en que fue escrito cada uno. Se conocen fragmentos de uno diez o doce, siendo los más importantes los Libros del Chilam Ba¡lam de Maní, Tizimín, Chumayel; Kaua, Ixil, Tusik y el Códice Pérez, manuscrito del siglo XIX que contiene transcripciones de varios otros cuyos originales se han perdido. Históricamente hablando, las secciones más significativas de los Libros de Chilam Balam son los u kahlay katunob, o crónicas principales de la historia maya. Hay cinco de estas crónicas que se conservan en los libros del Chilam Balam, una en el de Maní, otra en el de Tizimín y tres en el de Chumayel. en este último se dan los resúmenes más exactos de la historia de la Epoca Postclásica. Ciertamente no hay duda de que los u kahlay katunob de los Libros de Chilam Balam son traducciones literales de los códices históricos mayas, cuyos originales se han perdido. Páginas del Chilam Balam de Ticul, escritas en el siglo XVIII, que se exhiben en el Museo del Pueblo Maya en Dzibilchaltún, Yucatán, México. Religión El poderío de la naturaleza La selva imprimió por completo la percepción de la realidad. Los mayas creían que una energía biocósmica atravesaba a las personas, a los animales, a las plantas y a los seres inanimados, imprimiéndoles su razón de ser. A mayor carga de energía, mayor era la categoría y la importancia de cada ser vivo, cosa, o deidad. Los mayas creían que el descomunal gasto que realizaban los dioses se reponía con la sangre humana de los sacrificios. La creencia en el poder combustible de la sangre muestra dioses vulnerables. Por el contrario, destacaba el papel de los hombres para mantener el universo. Los mayas representaban la superficie de la tierra como la espalda del caimán, o como una tortuga marina, que sostenía a la ceiba, un árbol gigante sobre el cual se apoyaba el cielo. Al resguardo de su sombra descansaban los sacerdotes, los guerreros muertos en combate, y las mujeres fallecidas en el parto. El cielo se asociaba con la imagen de la serpiente de dos cabezas, imagen de la dualidad de la vida y la muerte. Más allá de la tierra y el cielo, los mayas otorgaron la mayor atención al subsuelo o inframundo. Además de ser la morada de los muertos y los dioses, era la fuente de la vida, y del maíz, el componente fundamental de su dieta. El Xibalbá, o País de los Muertos, era un reflejo del mundo terrenal. Construían las pirámides como representación del interior de la tierra. Centrada en el subsuelo, la noción maya del Otro Mundo abarcaba una dimensión más compleja, un universo paralelo al de los seres vivientes, el cual incluía el cielo, la superficie terrestre, la profundidad del océano y la espesura de la foresta. El Otro Mundo era el lugar donde se resguardaban los secretos del cosmos y del transcurso del tiempo, los misterios de la vida y el destino de los seres humanos. Panteon maya El panteón maya en base al que se construyó el relato mitológico de este pueblo, abarca un conjunto de dioses adorados al unísono. Los mayas basaron sus creencias en la observación de los fenómenos naturales, lo que denotó un carácter místico con claves naturalistas, en el que el conocimiento científico y las creencias religiosas, constituyeron un todo indisoluble, sobre el cual organizaron la sociedad, la política y las distintas actividades humanas. Hunab Ku, dios principal en el universo maya, centro de la galaxia, y mente y corazón del creador, reúne el aspecto masculino y femenino de la naturaleza, constituyendo la deidad creadora por excelencia. los mayas eran politeístas, y es más, cada uno de ellos poseía diferentes atributos, por lo que, consecuentemente, un solo dios puede verse representado de varias maneras, además de tener matices positivos y negativos, no quedándose así los mayas tan sólo en la dualidad aparente de dioses de la vida y bienestar (el de la fertilidad, maíz, lluvia,…), y del sufrimiento y dolor (dioses de la guerra, de las malas cosechas, es decir, de todo lo malo). Ahora bien, al contrario de lo que algunos puedan pensar, los dioses no eran representaciones divinas con forma humana, sino que eran una plasmación metafórica basada en mitos (extraídos de su propia cultura) de la ideología maya. De esta forma, eran los dioses los que atribuían de sentido a la jerarquización de la sociedad maya, y a la existencia de todo cuanto les rodeaba. Hunab Ku Considerado el centro de la galaxia, al mismo tiempo mente y corazón del creador, Hunab Ku es el dios principal en el universo maya. En él se conjugan el aspecto masculino de la naturaleza, tanto como el femenino, permitiendo una deidad creadora que, según el mito, tres veces dio origen al mundo, habitado en primera instancia por Genios, a la postre por una especie siniestra llamada dzolob, y finalmente por los Mayas. En esta dimensión mitológica existían deidades o esencias menores, aunque Hunab Ku estaba situado en el centro absoluto de todo lo que existía y de lo que no existía también. Dentro o por fuera de los márgenes del espacio-tiempo; latente, manifiesto o no manifestado, sin forma, y existente en sí mismo. Por eso era considerado el supremo ser, padre de todos los dioses, imposible de ser nombrado o representado por palabra o concepto alguno y que, sin embargo, era esencia de toda medida o movimiento; era concebido como el ser de todos los seres que fueron, son y serán; la síntesis que comprende a todos los opuestos; sin ser espíritu ni materia, era la causa de ambas, trascendiendo el pensamiento y los actos; atravesando el más allá de punta a punta. Así, Hunab Ku equivalía a la existencia absoluta, que involucra todos los aspectos: el espíritu, la materia caótica, atómica o seminal del cosmos. Todo el universo ha surgido, según la mitología maya, desde las entrañas de este absoluto; de Hunab Ku sale, y a él retorna, en su paso a través de la existencia que él mismo representa. Chaac Chaac, también llamado Chaak, es una deidad asociada al agua y las lluvias. Fue considerado como una de las tantas manifestaciones de Itzamná, y el pueblo acudía a su ayuda para la obtención de buenas cosechas, de modo que como deidad tenía un papel de extrema relevancia en el panteón maya, y su culto se incrementaba sobre todo en zonas con escasez de agua, como la península de Yucatán, en donde se lo vinculaba, precisamente por la falta de importantes fuentes fluviales, a cuevas o depresiones acuíferas en la tierra, sitios que funcionaban como portales de ingreso al inframundo. Representado por lo general como un anciano con cuerpo anfibio, quizá una rana o un reptil, tenía una trompa larga que se extendía hacia arriba y en general aparece sosteniendo un martillo, símbolo del rayo o el trueno. Los investigadores sostienen que esta deidad fue posiblemente introducida a la cultura maya desde el centro de México, a través de los Zapotecas o los Teotihuacanas, trazando equivalencias con deidades tales como Tláloc o Pitao Cocijo. En edificios mayas se lo ve también representado a través de un desdoblamiento de cuatro facetas, ordenadas a los cuatro puntos cardinales del cosmos: el rojo del este, el blanco del norte, el negro del oeste y el amarillo del sur. Como dios de la lluvia, tenía potestad sobre las tormentas, el granizo, el hielo y los rayos, por lo que también era temido al mismo tiempo que reverenciado. Como dios del agua, estaba relacionado con lo interno del hombre y su energía creadora. Itzamná En la mitología de Yucatán, Itzamná encabezaba el panteón de los dioses mayas. Las crónicas relatan la vida de un supremo sacerdote llamado Zamná, fundador de innumerables pueblos, dueño de una sabiduría extraordinaria con la que enseñó a la gente de su tiempo el arte de la agricultura, las letras y la medicina, entre otras ciencias. A través de los tiempos, su figura y fama crecieron entre los habitantes de la península, dotándolo cada vez de mayor prestigio hasta que, bajo la denominación de Itzamná, fue promovido a deidad del panteón maya. La etimología de su nombre no tiene una sola interpretación: normalmente se lee una combinación de las partículas itzam, o lagarto, y naaj, o casa. Otra acepción entiende que al nombre Zamná se le introdujo el prefijo de raíz lingüística litz, que menciona a las secreciones en general, como la savia, la resina o el semen, aunque también es relacionada con la dote de hechicero. En algunas representaciones, el rostro de este dios se identifica con el sol y con las lluvias, aspecto que lo vincula en forma directa con la agricultura, si bien tradicionalmente Itzamná fue considerado hijo del dios único Hunab Ku, y era señor de los cielos, del día y de la noche. En los códices aparece generalmente representado por la cara de un viejo de grandes mandíbulas desdentadas y mejillas profundamente hundidas, y su nombre está escrito mediante dos jeroglíficos, uno de los cuales contiene un signo que alude al día Ahau, día del rey o señor, el más importante de los veinte días mayas. Yum Kaax Señor del maíz joven, considerado incluso el maíz en sí mismo, Yum Kaax es el dios maya a cuyo cargo estaba la agricultura, la abundancia pletórica de la vida, y la prosperidad. En la cosmovisión de la península de Yucatán, la diversidad múltiple y la singularidad de lo uno, estaban íntimamente relacionadas en un micro y macrocosmos espejado. Así, el alma que habita un cuerpo humano ha pasado antes por todas las instancias de existencia, a través de los elementos que habitan la naturaleza, desde un mineral, pasando por la roca, hasta los animales y conglomerados naturales, como montañas y ríos, adquiriendo en cada ciclo la sabiduría que le corresponde hasta su máxima expresión en el hombre realizado. Yum Kaax, a quien se representó en la figura de un joven sosteniendo con sus dos manos una mazorca, es la encarnación divina de un ciclo de muerte y resurrección, símbolo del viaje ascendente de las almas a través del universo. Era considerado hijo de Itzamná y el dios Ixchel, vigilante de la selva. Sufría los embates de las sequías y era protegido del dios de las lluvias. En el período clásico fue concebido como la advocación de Hunahpú, gemelo del dios Popo Vuh, quien tras su muerte revivió en la forma de Yum Kaax, evento que fue representado por el surgimiento de este dios desde las entrañas de la tierra, emergiendo del caparazón de una tortuga, en la leyenda de “La resurrección del maíz”. Era un dios benévolo, directriz de la agricultura y la naturaleza, amo de los bosques y la juventud. Ah Puch Ah Puch (que significa “el descarnado”) es una de las principales deidades mayas, rey del inframundo y sus nueve niveles subterráneos, en donde habitan los dioses vinculados con la muerte, la germinación y la fecundidad. También conocido con el nombre de Yum Kimil, existen varias denominaciones para invocarlo, todas ellas relacionadas con el mundo de los muertos: Kisin (que significa el flatulento), Cimil (o señor de la muerte) y Kimi (muerte), entre otros. Aparece representado con el cuerpo de un esqueleto y la cabeza de un jaguar, con adornos de cascabeles o campanas, que son alusiones a su existencia. Ya sea mostrando las costillas o la columna vertebral, su cuerpo siempre es evidenciado con signos de descomposición putrefacta o cadavérica. Su nombre, al igual que el de Itzamná, de quien Ah Puch es la antítesis, se escribe también a través de dos jeroglíficos, constituyendo entre ambos los dos únicos nombres dentro del panteón maya con esta característica inequívoca que denota suprema jerarquía. En el caso de Ah Puch se utilizan el símbolo de una calavera con los ojos cerrados y el de un cuchillo de pedernal, empleado para sacrificios. Como Itzamná, también este dios era patrono de uno de los días más importantes en el calendario maya, el Cimí, día de la muerte. Dios de la guerra y los sacrificios de vidas humanas, a la caza de los enfermos para conducirlos al inframundo, Ah Puch aparece acompañado por el perro, la lechuza, y los cascabeles, todos signos de mal agüero. Quetzalcóatl Quetzalcóatl, es una de las principales deidades de las civilizaciones prehispánicas, presente en casi toda la Mesoamérica del siglo XV, que tiene desde su origen, un sin fin de misterios: considerado por diferentes historias como un hombre, un mito o una leyenda. El origen de su nombre parte del náhuatl y significa “Quetzal”, ave de hermoso plumaje y “Coatl” que quiere decir serpiente, derivando en lo que comúnmente se conoce como la “Serpiente Emplumada”. Esta deidad fue una de las más populares en la tradición prehispánica, hace referencia a la unión de las aguas pluviales y las terrestres, lo cual, entre los pueblos agrícolas, era indispensable para su sobrevivencia, por lo que marcaba el origen de la vida misma. Cuenta la leyenda que cuando la creación del mundo había terminado, los dioses y humanos vivían en armonía, todos eran felices, a excepción del dios Quetzalcóatl que veía con enojo como los humanos eran subyugados por los demás dioses. Por lo que decidió adoptar la condición humana para compartirles el conocimiento y el arte que poseían las deidades. Al llegar al mundo de los humanos vagó por muchas tierras hasta llegar a Tollan, lugar que se dice, actualmente está en México dentro del Estado de Hidalgo. A su arribo se estaba ofreciendo un sacrificio en honor de su hermano Tezcatlipoca, y enfurecido por esta barbaridad, detuvo la ejecución. El sacerdote que realizaba el sacrificio, gritó furioso, mientras el cielo se tornaba gris con nubes que anunciaban una gran tormenta, rayos y truenos. Quetzalcóalt los calmó y les dijo que mientras él estuviera en Tollan la ciudad florecería como ninguna. Acto seguido alzó las manos al cielo y los vientos empezaron a soplar, despejando las nubes. Desde ese entonces, los hombres quisieron rendirle culto como a una deidad. Rechazó cualquier clase de lujo y los invitó a vivir con humildad y a aprender con la pureza del alma. A partir de ese momento, Tollan creció y prosperó. El dios en forma de humano les enseño a cultivar las semillas del maíz, a trabajar el jade, oro y la obsidiana, a teñir el algodón, el arte de la astronomía, enriqueció su escritura, fomentó el culto a los dioses y prohibió los sacrificios humanos, en lugar de eso les enseñó el autosacrificio punzándose con espinas de maguey. Creó una orden de doncellas que se dedicarían a la limpieza y mantenimiento de los templos, en fin, la ciudad se convirtió en una ciudad grande, bella y sagrada. Jerarquia social La agricultura ha constituido la base de la ECONOMÍA MAYA desde la época precolombina y el maíz es su principal cultivo. LOS MAYAS cultivaban también algodón, frijol (poroto o judía), camote (batata), yuca y cacao. Las técnicas del hilado, el tinte y el tejido consiguieron un elevado grado de perfección. Como unidad de cambio se utilizaban las semillas de cacao y las campanillas de cobre, material que se empleaba también para trabajos ornamentales, al igual que el oro, la plata, el jade, las conchas de mar y las plumas de colores. LOS MAYAS formaban una sociedad muy jerarquizada. Estaban gobernados por una autoridad política, el HALACH UINIC, JEFE SUPREMO, cuya dignidad era hereditaria por línea masculina, y el ALMA KAN, SUMO SACERDOTE. El jefe supremo delegaba la autoridad sobre las comunidades de poblados a JEFES LOCALES O BATABOOB, capataces de explotación agrícola que cumplían funciones civiles, militares y religiosas. La unidad mínima de producción era la familia campesina, que cultivaba una ‘milpa’ (parcela de una 4-5 hectáreas) mediante el sistema de rozas, para atender a sus necesidades y generar, a veces, un excedente del que se apropiaba la clase dirigente. eso ha sido todo espero haya gustado comenten y puntuen

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