thesuperkripton
Usuario (Argentina)

hola a todos quieria mostrarles este dibujo que realice no es el gran dibujo pero espero que les guste al principio ya habia realizado el dibujo con lapiz y luego lo remarque con lapicera negra aqui comienzo a realizarle de a poco la sombra ya va tomando un poco mas de forma jeje y el resultado final, espero les guste gracias por visitar mi post
La verdadera historia detras de la pelicula Basada en hechos reales EL ORIGEN DEL MAL (THE POSSESSION) nos trae terror con origen en el folclore judío, los dibbuk. Las posesiones se han puesto de moda en el cine, y la película EL ORIGEN DEL MAL (POSSESSION) nos trae una terrorífica versión basada en hechos reales acaecidos recientemente. Nadie mejor que Ole Bornedal, un experto en el cine de terror (El vigilante nocturno) para contárnosla, y patrocinada por Sam Raimi (director de Arrástrame al infierno (2009), y de la anterior trilogía de Spider-Man). Uno de los mayores y más oscuros temores del ser humano a lo largo de la historia ha sido el de las posesiones: la escalofriante idea de que tu cuerpo y tu mente sean controlados por una fuerza inhumana e insaciable con intenciones siniestras. Se ha especulado sobre todo tipo de demonios y fantasmas que acechan nuestras almas. Entre ellos, los dibbuk tienen un carácter singular. Según el folclore judío, existe un tipo de dibbuk (que literalmente significa “apegado”) maligno que vaga por el limbo y sobrevive fusionándose con una persona viva y habitando su carne. Para mantener a estas temibles fuerzas alejadas, los carpinteros de antaño construían unos cofres especiales para atrapar a los dibbuk (y el inconcebible mal que representaban)… para siempre. Aunque existen historias de dibbuk de la época de la Biblia, su resurgimiento durante este siglo se debe unos escalofriantes hechos acontecidos recientemente que saltaron a los titulares de todos los periódicos. En el año 2004, la periodista de Los Angeles Times Leslie Gornstein escribió un artículo sobre un hombre que estaba subastando en eBay un artículo de lo más inquietante: según él se trataba de una auténtica “caja dibbuk”, un objeto que había inspirado tal terror a cada uno de sus sucesivos dueños, incluido él mismo, que estaba deseando deshacerse de él. La historia del objeto subastado narraba los efectos que éste había tenido sobre sus dueños hasta la fecha: caída súbita del cabello, pesadillas que aterrorizaban a toda una familia, enfermedades repentinas, visiones tenebrosas y voces inexplicables. Uno de los testigos aseguraba haber tenido una terrible racha de mala suerte que el vendedor comparó con “el infierno desatado”. Aquella caja, que captó el interés de los investigadores de lo paranormal de todo el mundo, no tardó en ser vendida a un conservador de un museo universitario llamado Jason Haxton. Haxton empezó a indagar y a documentar la macabra historia de tormentos que, supuestamente, la caja había infligido a sus dueños, y a examinar los curiosos objetos que contenía, ayudado por místicos judíos familiarizados con los mitos y leyendas sobre los dibbuk. Finalmente, se consiguió rastrear el origen de la caja hasta una superviviente del Holocausto de 103 años de edad. La mujer, que había llevado la caja con ella hasta Estados Unidos tras la guerra, había advertido a sus familiares (al parecer en vano) que nunca jamás intentaran abrirla. Hubo muchos a quienes la escalofriante historia les fascinó. Una de esas personas es Sam Raimi, un cineasta que ha dejado huella en la historia del cine de terror con su maestría para introducir elementos inesperados en la narración. Aunque ha dirigido las tres entregas de la exitosa saga de Spider Man, Raimi siempre se ha mantenido fiel a su amor por un terror genuino y primario, y por las historias que enfrentan al público a los misterios de origen esotérico que, todavía, siguen siendo inexplicables. Puesto que la caja dibbuk era completamente real y su efecto sobre la gente era de terror, Raimi pensó que la historia cumplía todos los requisitos para convertirse en una aventura cinematográfica de las que mantienen a los espectadores en vilo durante toda la película y que se queda metida en el cuerpo incluso después de terminada la proyección.

El Wendigo El Wendigo es descrito como un ser raquítico, hasta el punto de inanición, su piel esta tensada a lo largo de su cuerpo ajustándose a sus huesos. El color de su tez es similar a las cenizas de la muerte, y sus ojos parecen estar hundidos en sus cuencas, donde deberían estar sus labios ahora solo hay vestigios de piel y sangre, sucio y apestoso el Wendigo tiene ampollas en su piel y exude un olor de descomposición, a muerte y corrupción. Es sabido que el Wendigo es un espíritu que prefiere habitar lugares solitarios, por ello suele esconderse en bosques, lo cual le permite acechar silenciosamente a su presa, nunca esta a la vista y espera el momento indicado para abalanzarse sobre ella. Según la leyenda este ser mitad humano mitad bestia llama a sus víctimas por su nombre, la llamada se asemejaría al embrujo de las sirenas e impulsa a los que la escuchan a adentrarse en el bosque donde las da caza. El Origen del Wendigo Esta leyenda nace de las tribus de Norte America y Canada y se puede encontrar en el folclor de varias tribus de Nativos americanos, en especial los algonquinos. Esta tribu habitaba en lo que ahora es Alaska y Quebec y tenía fuertes creencias espirituales y chamánicas, sus ritos y creencias eran conocidas como “animismo”, creían que todos los elementos de la naturaleza, ya sean animales, vegetales, montañas o ríos entre otros, tenían espíritus que podían hacer tanto el mal como el bien, estos espíritus eran considerados deidades para ellos. Es en estas creencias donde aparece el espíritu del Wendigo, el cual comprendía los vicios como la glotonería, la avaricia y cualquier exceso, nunca se quedaba satisfecho y después de matar y consumir a otra persona, siempre estaba al acecho de nuevas victimas. En muchas tradiciones, los humanos que eran consumidos por la avaricia fácilmente podían convertirse en Wendigos, este mito se usaba como un método para motivar la cooperación y moderación en el comportamiento de los miembros de la tribu. Este espíritu es fuertemente asociado con el invierno, el norte, y el frío; como también la hambruna e inanición, esto se refleja en el hecho por la falta de comida y la muerte a causa de esto. En los mitos que rodean al Wendigo, se lo representa como un ser humano, que después de ser poseído por un espíritu maligno, pasa a transformarse en una bestia sin moral, consumida por un hambre tan voraz por la carne humana que cazará y matará a todo con el que se cruce hasta que fallezca de inanición. El ritual para convertirse en este monstruo consistía en consumir carne humana, la leyenda del Wendigo originalmente se creo para prevenir a las tribus indias de caer en el canibalismo durante los tiempos de escasez de comida y en los que fríos inviernos que aislaban su fuente de alimento, se sabe que durante estas penurias no era extraño que se practicara el canibalismo entre tribus. El Wendigo, un espíritu malvado o solo un trastorno psicótico El primer reporte escrito de esta legendaria criatura fue hecho por Paul Le Jeune, un jesuita misionero que servía en Quebec, a principios del siglo XVII, en 1636 el Padre Paul envió a sus superiores en Roma un reporte donde se quejaba de una mujer nativa, quie en un trance espiritual previno que Atchen iba a atacar la aldea, en la carta el cura describía al Atchen como una especie similar a un hombre lobo. Los últimos informes de la aparición de un Wendigo se dio en un pueblo llamado Rosesu en el norte de Minnesota, fue registrado a finales del siglo XIX y en las primeras dos décadas del siglo XX, durante este período ocurrieron una serie de muertes inexplicadas hasta que finalmente cesaron. La psicosis por Wendigo (también conocido como Windigo o Witiko) es un trastorno que se producía entre las tribus Cree, Montagnais-Naskapi, Ojibway y Saulteaux de Canadá y Alaska. La persona que la sufría dejaba de comer, y sus síntomas eran náuseas, vómitos y malestar ante la comida normal. También podían producirse episodios de insomnio o alucinaciones. Si no se paraba este estado la persona afligida empezaba a manifestar el temor de que el Wendigo (un espíritu) lo poseyera y acabara convirtiéndose en caníbal. Era común que antes de que esto ocurriera, el enfermo pidiera a los miembros de su tribu que lo mataran. El trastorno mental “Psicosis por Wendigo” se refiere a una condición mental donde la persona afligida desarrolla un apetito insaciable por comer carne humana incluso cuando hay otros alimentos a su disposición, es producido tras haber practicado el canibalismo en situaciones de estrés donde no hay alimentos. Esta psicosis es identificada como un síndrome de cultura determinada, el cual es una combinación de síntomas psicosomáticos y psiquiátricos que pertenecen a una enfermedad reconocible sólo en una sociedad o cultura. En muchos casos los sujetos afectados por este trastorno son ejecutados antes de que puedan causar daño al resto de la comunidad, sus comportamientos están caracterizados por actos violentos y la perdida de capacidad para socializar con las personas que lo rodean. El conflicto moral en este caso radica en el hecho de que el Wendigo fue una persona, quien por padecer de hambruna recurrió al canibalismo para sobrevivir, aunque en muchas ocasiones la persona que sobrevive por este medio sufre de culpa y remordimiento, prefiriendo ser ejecutado por su crimen a vivir con ello y seguir haciéndolo. El espíritu del Wendigo solo pide más y más, nunca da. En la enciclopedia canadiense se describe al Wendigo como un espíritu que posee a personas débiles obligándolos a realizar varios tipos de comportamiento anti social, el más notable es el canibalismo.