thesagitario1988
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Este año, además de ser bisiesto, tendrá un día, el 30 de junio, que durará un segundo más para poder ajustar los relojes humanos con el período de rotación de la Tierra, según informó el Observatorio Naval de Estados Unidos. El año bisiesto se introdujo para reajustar el calendario gregoriano de 365 días de 24 horas cada uno con la realidad de la órbita terrestre en torno al Sol, y la rotación de la Tierra sobre su eje cada 23 horas, 59 minutos y 59 segundos. Esa diferencia se va acumulando y cada cuatro años el calendario contiene un día adicional, el 29 de febrero, según recordó el Observatorio Naval que es la agencia que lleva la "hora oficial" en Estados Unidos. La invención de los relojes atómicos ha permitido una medición del tiempo mucho más precisa y en 1970 un acuerdo internacional reconoció la existencia de las dos escalas de tiempo: el período de rotación del planeta, y el llamado Tiempo Universal Coordinado, o UTC. El Servicio Internacional de Rotación de la Tierra y Sistemas de Referencia Saltar, establecido en 1987 por la Unión Astronómica Internacional y la Unión Internacional de Geodesia y Geofísica, es la organización que observa la diferencia entre las dos escalas y señala cuándo debe insertarse o quitarse un segundo del UTC para mantener a ambas escalas con una diferencia de menos de 0,9 segundos. Para crear el UTC se genera primero una escala de tiempo secundaria, conocida como "tiempo atómico internacional" o TAI, que consiste en el UTC sin segundos añadidos o quitados. Cuando se instituyó el sistema en 1972 se determinó que la diferencia entre el TAI y el tiempo real de rotación de la Tierra era de 10 segundos. Desde 1972 se han añadido segundos en intervalos que van de seis meses a siete años, y el más reciente se insertó el 31 de diciembre de 2008. Después de que se añada el segundo extra a fin de junio, la diferencia acumulada entre el UTC y el TAI será de 35 segundos.
Existen sólidas evidencias que indican la existencia de enormes reservas subterráneas de agua en Marte. Este hallazgo ha reforzado la idea de que el Planeta Rojo pudo, en algún momento, albergar vida y aumenta las probabilidades de establecer colonias humanas allí en un futuro próximo, según un artículo de la revista Geology. Por primera vez, un grupo de investigadores de la Universidad de Nuevo México, ha conseguido aportar sólidas evidencias de que en el interior de Marte también hay agua. Y mucha, por cierto. "La búsqueda de agua en el Sistema Solar es uno de los principales objetivos de las ciencias de exploración planetaria porque el agua juega un importante papel en muchos procesos geológicos y se necesita para que se produzcan los procesos biológicos tal y como los entendemos en la actualidad. Si excluimos a la Tierra, Marte es el lugar más prometedor del Sistema Solar interno para encontrar agua.", según los datos de la revista Geology. Examinando la composición de dos meteoritos marcianos (el Shergotty, caído en la India en 1865 y el Queen Alexandria, encontrado en 1994 en la Antártida), los investigadores han llegado a la conclusión de que el manto de Marte (el estrato de roca que hay entre la corteza y el núcleo) contiene entre 70 y 300 partes por millón de agua, un porcentaje sorprendentemente similar al del manto terrestre. Los dos meteoritos contienen el mismo porcentaje de agua a pesar de sus diferentes historias geológicas, los investigadores creen que esa agua se incorporó al manto hace miles de millones de años, durante la propia formación del planeta. La investigación también sugiere la respuesta a otro enigma sobre el agua marciana. En concreto, la forma en que el líquido elemento logró llegar desde el interior hasta la superficie del planeta. Los científicos creen que esa "migración" se debió a la actividad volcánica.
La epidemia de la obesidad ha surgido porque dormimos menos. La falta de sueño se asocia a la grelina y la leptina, hormonas relacionadas con el apetito y a una mayor predisposición a la obesidad y a la insulinorresistencia. Así lo señaló Gema Früchbeck, recientemente nombrada presidenta de la Sociedad Europea para el Estudio de la Obesidad. Früchbeck sostuvo que aquellas personas que intentan disminuir de peso y sufren de falta de sueño van a tener mayor dificultad. No se debe considerar de forma aislada, pero sí de forma sinérgica, ya que la suma de esto más el estrés, poca actividad física y mala alimentación, devienen en obesidad. En una entrevista para elmundo.es, la investigadora manifestó que uno de los grandes retos para combatir la obesidad es insistir en el cambio de vida de los pacientes que no suelen estar motivados. “Tendemos a minimizarlo como un problema estético, y no es solo eso. La obesidad no duele pero sí mata…Los médicos solemos tratar la hipertensión y la diabetes con pastillas, pero el problema de base no lo atajamos de forma tan contundente”, explicó. La obesidad infantil es otro problema grave. Gema Früchbeck alertó sobre el futuro de estos niños, declarando que ellos serán los obesos del futuro si no se cambian los hábitos. Además, advirtió que ya se están dando casos de niños con diabetes tipo 2, que antes solo se daba en adultos con colesterol alto y apnea del sueño. Para luchar con eficacia, Früchbeck propuso alternativas transdisciplinares, como poner en contacto a todas las partes implicadas: sociedades científicas, profesionales sanitarios, políticos, empresas urbanas de transporte, de ocio, de alimentación, y ofrecer así soluciones conjuntas. Para la nutricionista está claro que se necesita un cambio global, ya que el estrés con el que vivimos nos lleva a tomar alimentos de forma compulsiva para recibir placer.
Todos los días son más las voces que se oponen a los abusos sexuales y violaciones alrededor del mundo. En Sudáfrica, la doctora Sonette Ehlers inventó un mecanismo que proporcionará un castigo ejemplar al violador que pretenda forzar a una mujer a tener relaciones sexuales. Se trata de un preservativo que tiene dientes y se coloca en la vagina de la misma forma en que se pone un tampón. El Rape-Axe, nombre del invento, tiene dientes que atrapa el pene del agresor, produciéndole un gran dolor e imposibilitandolo para orinar o caminar. Solamente los médicos podrán retirar este dispositivo. “Es como una mordida que detiene y lastima al violador. La herida es peor cuando el abusador intenta sacar el pene de la vagina. Así el hombre queda imposibilitado de orinar y de caminar”, explicó su inventora, según informa eltiempo.com. Ehlers, se inspiró en un caso de la vida real de una mujer, que afirmó haber querido tener “dientes ahí abajo” en el momento de que se cometiera contra su integridad un acceso carnal violento. A pesar de que esta invención pueda generar mayor seguridad y protección a las mujeres vulnerables a esta problemática social, se ha originado una polémica respecto a cómo pueda reaccionar el violador al momento de ser atacado por este mecanismo.
Comer frente a la computadora es más peligroso de lo que pensamos. En principio porque el escritorio de trabajo es considerado uno de los ambientes más contaminados que existen. Solo nuestro teclado, mouse y mesa contienen 400 veces más bacterias que un baño. Adicional a ello una reciente investigación desarrollada por la Universidad de la Ecología Humana, en Ucrania, indicó que “el campo electromagnético de la computadora destruye la estructura molecular del agua y la comida, haciéndolos nocivos para nuestra salud”. Los científicos colocaron frente a una computadora una serie de alimentos y luego los analizaron. Los resultados arrojaron que la estructura molecular de los alimentos se ve afectada de manera negativa y eso tiene consecuencias en nuestro organismo, informó Telesur. Esto hace que los alimentos pierdan propiedades y muchas veces generen trastornos y enfermedades en el organismo. “Los efectos negativos de los alimentos pueden desarrollar a largo plazo trastornos como la enfermedad de Alzheimer o Parkinson”. MÁS DAÑOS Eso no es todo. Como se han informado diferentes oportunidades comer frente al escritorio puede generar sobrepeso. Los estudios indican que la alimentación es una actividad que debe concentrar todos nuestros sentidos. Si estamos atentos a otras cosas no mediremos las cantidades de alimentos y a la postre comeremos más. En referencia a la contaminación y las bacterias presentes en nuestro ambiente de trabajo. Estas pueden causar descompensaciones, enfermedades o malestares estomacales. Por ello, es recomendable desinfectar el lugar antes de poner nuestra comida sobre el escritorio y nuestras manos antes de empezar a comer.

Estados Unidos. El cortisol en exceso puede causar desequilibrios de insulina, aumento de apetito y retención de grasas, así como disparar los niveles de estrés y todas sus afectaciones. El tipo de alimentación, la falta de sueño, los cambios de temperatura, incluso la ansiedad por algún tipo de evento, pueden aumentar la presencia de cortisol, lo cual dispara también los niveles de estrés. De manera particular, existen alimentos que pueden aumentar los niveles de insulina, lo que conducen a la liberación de esta hormona. Por ello, para que puedas controlar tus niveles de estrés a través de una dieta saludable, te presentamos algunos alimentos cuyo consumo debes moderar, de acuerdo con un estudio de la Yale University School of Medicine, en Estados Unidos. 1. Cafeína. Se trata de una sustancia adictiva y estimulante que ayuda a mejorar la agudeza mental y el rendimiento, a corto plazo, pero también aumenta la presión arterial y puede causar palpitaciones y temblores, así como aumentar la ansiedad y los problemas de sueño. Puede asimismo ser adictiva. Está presente en el café, algunos tipos de té y en chocolate. 2. Picante. La gente que se estresa con facilidad muchas veces no es capaz de procesar de forma adecuada la comida. Si la ansiedad produce complicaciones digestivas, como gastritis, entre otras, evita las comidas picantes para reducir la incomodidad. 3. Grasas y carbohidratos. En un estado de estrés se tiende a consumir alimentos precocinados. Éstos suelen contener grandes proporciones de grasas saturadas e hidrogenadas, así como sal, conservadores y otros aditivos, por lo tanto, además, se aumenta el riesgo de sufrir obesidad. 4. Sodio. La presencia de sal en exceso en la dieta no sólo conduce a la retención de líquidos y malestar, sino que también elevan la presión arterial y empeoran los niveles de deshidratación y ansiedad. 5. Alcohol. En pequeñas cantidades el alcohol induce a un estado de relajación. Sin embargo, si su consumo supera los límites recomendados, pueden perjudicar seriamente a la salud tanto física como psicológica, e intensificar el estrés en lugar de aliviarlo. 6. Dulces. El azúcar contribuye a elevar las hormonas relacionadas con el estrés. Los picos de insulina que acompañan el consumo de azúcar pueden generar fatiga e irritabilidad. 7. Bebidas energéticas. Son de las peores bebidas para quienes sufren de estrés debido a la combinación de azúcar y cafeína. Asimismo, estos productos pueden empeorar los cuadros de ansiedad debido a la acción que tienen sus compuestos sobre el sueño y la presión arterial, como la taurina.