T

thenewdream90

Usuario (México)

Primer post: 6 mar 2012Último post: 18 jun 2012
6
Posts
36
Puntos totales
0
Comentarios
C
Creepypastas - Oia voces y Detras del televisor
ParanormalporAnónimo5/30/2012

Oia Voces Todo comenzó hace dos meses, mi amiga Déborah me llamó llorando pidiéndome el número de teléfono de mi amiga Nieves, una tarotista profesional. Le pregunté que le pasaba, y me dijo que escuchaba voces que nadie más oía. Al principio me lo tomé a chiste, pero me asusté mucho cuando vino a mi casa. Estábamos hablando sentadas en el sofá y de repente Déborah puso sus ojos en blanco, comenzó a hablarme en un idioma que yo no entendía y cuando volvió en sí, se echó a llorar diciendo que volvía a escuchar esas voces. Le ordenaban que matara a una chica, ahorcándola de una manera terrorífica (que prefiero no explicar), porque merecía morir. Déborah se levantó y marchó corriendo para su casa. Un mes más tarde, leí en la prensa que una chica apareció ahorcada de la misma manera que me explicó Débora de como debía matarla. Estoy muy asustada, Déborah lleva semanas desaparecida, nadie sabe nada de ella. Sólo espero que ella no tuviera nada que ver con la muerte de aquella chica. Detras del televisor (Por Joaquin Vazquez) La historia comienza a principios del 2000, un niño de a penas 7 años, siempre dormía con el televisor apagado y cubierto por una manta blanca. Sus padres un dia llenos de curiosidad le preguntaron: Hijo, ¿porque cubres la tele por la noche? Porque ellos pueden entrar. Sus padres, pensando que su hijo solo jugaba, como cualquier otro niño, ignoraron lo dicho. Pero una noche ellos salieron rumbo a una celebración, y contrataron a una niñera para que cuidara de su hijo. Un poco pasados de copas, los padres volvieron a casa, eran aproximadamente las 2 de la mañana, para su sorpresa encontraron a la niñera en la escalera llorando, el señor le preguntó que habia pasado, la niñera al levantar la vista dijo con desesperació: Se lo llevaron. Los padres subieron al cuarto del niño y solo encontaron un rastro de sangre y la tele encendida en una señal de interferencia... link: http://www.youtube.com/watch?v=SaCla2G1pWo

0
1
C
Creepypasta - La Mochila Rosa
ParanormalporAnónimo3/8/2012

Si alguna vez te encuentras una mochila rosa en la calle, no deberías abrirla, por desgracia yo la abri y me encontre un libro de dibujos,al principio lo observe por curiosa. en la primera pagina decia. Ella es Lisa, es mi amiga. Mi mamá y mi papá no pueden verla, entonces dicen que es mi amiga imaginaria. Lisa es una linda amiga. en la segunda pagina. Hoy traté de plantar una flor en el patio. Traté de plantarla en la caja de arena, pero Lisa dijo que allí su papá estaba descansando, así que la planté en un vaso de lodo. luego en la tercera pagina. Lisa estuvo conmigo en la escuela hoy. La llevé para que la conocieran todos, pero la Srta Monroe se enojó, porque no podía verla. Lisa se puso triste, así que escondió el borrador de la pizarra. la cuarta pagina. Ayer fue mi cumpleaños. Mami compró pizza, pero nadie vino. Lisa dijo que vinieron a la entrada y se fueron. Pero dejaron regalos. Me regalaron 3 barbis, un par de zapatos y 5 dólares. Yo y Lisa jugamos a las barbies. en la quinta pagina. La Srta Monroe no vino hoy, así que nuestra sustituta hoy se llama Srta Digman. Ella es linda y bonita, y nos deja tener tiempo libre. Me gustaría que fuera siempre nuestra profesora. la sexta pagina. Hoy yonathan Parker robó mis crayones, La Srta Digman no pudo encontrarlos, así que hizo que el me diera sus crayones, Lisa vino a la escuela también, pero la Srta Digman no la puede ver. Ella dice que cree que Lisa es real. despues en la septima pagina. Ayer, Lisa y yo fuimos a caminar, hasta que salió la luna. Papi se enojó y dijo que Lisa era estúpida, falsa, y ella desapareció. Hoy Lisa no vino a la escuela, pero la Srta Digman dijo que la Srta Monroe no volverá. luego en la octava pagina. Papi estuvo en el trabajo todo el día ayer. El no vino a casa para cenar, hoy todavía está en el trabajo. Mami me puso un flan para el almuerzo. ¡El flan es mi favorito!. la pagina nueve decia. Extraño a Lisa, Papi está realmente ocupado en el trabajo, no vino a casa el fin de semana. Mamá está enojada con el. Voy a escribir una carta a Lisa. en la pagina 10, escribio la carta que decia. Querida Lisa. Te extraño. Por favor vuelve. Lo siento que papi fuera grosero contigo. Eres mi mejor amiga. la ultima pagina decia. Lisa volvió ayer. Ella se disculpó por dejarme, y dijo que mi papá nunca volvería del trabajo. Lisa dijo que el y la Srta Monroe están descansando igual que su padre. Espero que se despierten pronto. link: http://www.youtube.com/watch?v=l6cqcbMOmY8

1
3
C
Creepypasta - La niña del pasillo
ParanormalporAnónimo3/15/2012

“Gran Plaza Hotel”, era lo que decía en la parte superior de la fachada del lujoso inmueble, a la entrada José sostenía su maleta en la mano derecha. “Vaya que mis jefes se lucieron” pensó. Por su trabajo como conferencista se veía obligado a viajar a cada rincón del continente, ahora se encontraba en Houston, Texas. Sus jefes pagaban sus viajes, hospedajes y comidas a donde fuera a dar su conferencia, y esta vez lo habían mandado a lo que a su ver, era el mejor hotel que había visto en los últimos meses. Respiró profundo y entró al lobby del hotel. Buenas Tarde señor saludó el recepcionista con una sonrisa patética y claramente fingida y una cortesía que Harry Houdini habría sido él el que caería en la ilusión. ¿Tiene reservación? “No solo vengo a ver si puedo quitarte tu trabajo bailando desnudo sobre el mostrador” pensó molesto José. Si, reservación para el señor José Castillo respondió tratando de devolver la falsa sonrisa al empleado. Éste tecleo en su computadora unos momentos y esperó. –Ah si por fin respondió –Aquí está. Permítame un segundo y se metió en la parte trasera de la recepción. José esperó totalmente molesto, odiaba que le hicieran esperar tanto, solo quería subir y descansar un poco, pues la conferencia sería a las 7 de la mañana. ¿Señor? Firme aquí por favor dijo el empleado extendiéndole un papel con el sello del hotel. José lo hizo y el recepcionista le facilitó la llave de su habitación, el control remoto y unas tarjetas para canjearlas por toallas de alberca. Botones llamo el recepcionista a un joven parado en la puerta del hotel. Disfrute su estancia con nosotros, señor Gracias Contesto José arrebatándole la llave y el control. Subió las escaleras con lentitud, el botones caminaba tras el con su equipaje. Buscó la habitación 324; estaba ubicada en el tercer piso con vista a la alberca. ¿Todo bien señor? preguntó el botones al entrar en el cuarto y dejar la maleta en el suelo. Si, lárgate de aquí contesto José arrojándole un billete en la mano y empujándolo fuera cerrando la puerta tras de sí. Estúpidos latosos se dijo para él mismo. Recorrió la habitación, prendió la televisión y se quitó los zapatos. “Esto sí que es vida” pensó al tiempo que se recostaba en la cama. Poco a poco se quedó dormido. Debían ser más de las 12 cuando unos leves toquidos sonaron en su puerta, al principio le pareció que venían de algún sueño y no les dio importancia, pero cada vez se hicieron más insistentes que lo sacaron de su sopor. “¿Quién diablos puede venir a estar molestando a estas horas?” pensó muy molesto. Se levantó de la cama y se asomó por la mirilla… no había nada. “Malditos bromistas, ya me las pagarán”. Se dispuso a regresar a la cama, cuando los toquidos volvieron a sonar en su puerta, giró sobre sus talones, caminó a la puerta, quitó el seguro con cuidado y la abrió de golpe. En el umbral estaba una niña con un pijama rosa de Hello Kitty y un osito de peluche en la mano. Tenía el cabello castaño lacio que le llegaba a la espalda. Andaba descalza y sus ojos enrojecidos e hinchados delataban que había estado llorando largo tiempo. ¿Has visto a mi papi? preguntó la niña con voz llorosa. José se le quedó viendo extrañado, sacó la cabeza por la puerta para ver si no había nadie cerca, ni un alma. La volvió a mirar, tendría por lo menos 5 años, y era raro que una niña de esa edad anduviera sola merodeando por el inmenso hotel. ¿Has visto a mi papi? volvió a preguntar la niña. No, se quien sea respondió. La niña lo miró directo a los ojos, esa mirada infantil hizo que un escalofrío recorriera su espalda. Ella dio media vuelta y se alejó por el pasillo y se perdió de la vista de José al dar la vuelta en el recodo del pasillo. Aun sorprendido, cerró la puerta lentamente, puso el seguro y se metió en la cama. “Que niña tan rara” pensó “¿Qué hará sola a estas horas por el hotel? ¿Dónde está su madre?”. Sin darle más importancia al asunto se quedó dormido… La conferencia lo había dejado agotado, había durado más de 3 horas y todavía se tuvo que fumar la maldita comida con los aristócratas de la región, maldita bola de idiotas, como los detestaba. Tener que escuchar conversaciones de señoras ricachonas y mochas le provocaba nauseas. Esas monas de doble moral que intentan cubrir con Channell las huellas de sus adulterios. Patéticas, mil y un veces patéticas. Llegó al hotel cuando ya estaba oscureciendo, subió a su cuarto ignorando los comentarios “amables” del recepcionista, se puso algo más cómodo y bajó a cenar. La variedad del buffet era al menos muy amplia y muy deliciosa para su gusto; se sirvió carne de puerco con papas, junto con un enorme vaso con CocaCola con hielo. Comía muy a gusto, sin importarle que la gente le viera raro por comer con gran apetito. Te digo que la vi sonó una voz a sus espaldas. Mentira, solo es un pretexto para no hacer tu trabajo respondió otra. Lo juro, estaba ahí. Esa niña con su osito de peluche. Te juro que si la vuelvo a ver renuncio Vaya marica. Está bien, te cambiaré de piso, pero te prohíbo que hables con los demás sobre esto José volteo para ver quiénes eran los que discutían, se encontró con un encargado de limpieza y el gerente. “¿Niña con peluche? ¿Será la que yo vi?” pensó inquieto. Sacudió su cabeza para alejar esa tonta idea y mejor de dispuso a comer las deliciosa cena que había en su plato. Cuando terminó subió a su habitación a descansar, al día siguiente se dispondría a haraganear un rato en la alberca y pasarla bien. Entró al cuarto, arrojó su saco a la silla del tocador y los zapatos salieron volando en cualquier dirección. Encendió la televisión y subió el volumen para poder oír las noticias de la noche mientras tomaba una ducha. El vapor del agua lo envolvió mientras el agua caliente reparaba el cansancio que sentía por la carga del día, se relajó en la tina y se quedó profundamente dormido. Unos leves toquidos en la puerta lo sacaron de su sueño, pero no era la puerta de entrada… era la puerta del baño. “¿Estaré soñando?” pensó alarmado. Esta vez estaba seguro de que no se trataba de un sueño. Los toquidos siguieron cada vez más insistentes, tomó una toalla y salió de la tina. Pegó su oreja en la puerta y escuchó atentamente. ¿Señor Castillo? Su botella de vino Sonó una voz del otro lado de la puerta. José abrió la puerta furioso, el botones estaba del otro lado con un carrito con una botella de vino tinto, una copa y un recipiente con hielos. ¡¡¡Maldito bruto!!! ¿Es que quieres matarme de un susto? le gritó José mientras se recargaba en el marco de la puerta. Lo siento señor. Pero es que nadie abrió la puerta de afuera y pensé en dejársela en el cuarto. Pero se me hizo de mal gusto no avisar que yo estaba aquí contestó el botones nervioso. Que considerado. La próxima vez has lo que tengas que hacer y esfúmate Dijo furioso José. Si señor contestó el botones saliendo a toda prisa de la habitación. “Pero el bruto en realidad soy yo” se dijo José, había olvidado que pidió una botella de vino en recepción. “Tal vez con una copa se me baje el susto y el coraje” pensó al tiempo que tomaba la copa y le ponía hielos. Se sirvió el vino y bebió, se paseó por la habitación y salió al balcón, admiró el hotel y lo grande que era la alberca, su atención se centró en una rubia que estaba recostada en un camastro. “Hasta voy a ligar aquí” se dijo pícaro. Unos leves toquidos se dejaron oír en la puerta de entrada, José entró muy molesto, se encaminó a la puerta. ¿Qué no te dije que te esfumaras? dijo mientras ponía una mano en la perilla de la puerta. ¿Has visto a mi papi? preguntó una voz infantil del otro lado de la puerta. José se quedó pasmado, se alejó de la puerta sin atreverse a siquiera volverla a tocar de nuevo. ¿Has visto a mi papi? volvió a preguntar la voz que se quebró con un aire macabro. ¡¡NO!! ¡¡VETE!!! Gritó José. No se escuchó nada más, por un breve periodo de tiempo no se atrevió a moverse de su lugar. “¿Se habrá ido?” se preguntó. Poco a poco se acercó a la puerta y se asomó por la mirilla, no había nada. Quitó el seguro y lentamente giró la perilla y abrió la puerta. En el pasillo no había nada, salvo unas personas que ya se habían alejado por el pasillo. Miró de un lado a otro, no había nadie. “Apenas la primera copa y ya estoy borracho” se recriminó. Volvió a entrar en su habitación y cerró la puerta. Puso el seguro y caminó al centro de la habitación. ¿Has visto a mi papi? La voz que sonó dentro de la habitación hizo que José soltara la copa y se estrellara en el piso regando los vidrios y el vino por toda el área. Lentamente, muy lentamente giró. Dentro de su habitación estaba la niña con su osito de peluche en la mano y su mirada llorosa lo paralizó de miedo. La niña caminó lentamente hacia él. ¡¡Aléjate!! gritó José mientras le arrojaba la botella de vino y el recipiente con hielos. L a niña ni siquiera se inmuto ante las agresiones y siguió caminando hacía José. Papi, susurro la niña mientras extendía sus brazos hacía José. ¡No! Yo no soy tu padre Manoteaba con desesperación. Papi, repitió la niña caminando lentamente hacia José. José se levantó con el pánico dibujado en el rostro, caminó hacia atrás, los vidrios de la copa se le encajaron en los pies, pero el miedo le impedía sentir algún dolor. La sangre se dibujaba en el piso y creaba imágenes de ultratumba. Papi ¿Por qué me ahogaste en la tina? le preguntó la niña con voz llorosa. –Yo te quería mucho papi. Ya me voy a portar bien ¡NO SOY TU PUTO PADRE! Vociferó José perdiendo el control. La niña lo abrazo con sus manitas frías de muerta, sintió el aire de la muerte recorrer su cuerpo, la sangre de sus pies le hizo resbalar y caer por el balcón de su habitación. Los peritos de la policía ponían una cuerda para asegurar la zona donde había caído el cuerpo de José. Arriba en su habitación un detective incrédulo le hacía la misma pregunta por enésima vez al botones. Entonces usted salió de la habitación cuando le entrego la botella de vino Sí, señor. Ya le dije muchas veces que si contestó el joven sumamente nervioso. ¿Y no lo notó raro? Más bien furioso señor. Se enojó por que entré a la habitación a dejar la botella Bien. Creo que será suficiente, puede retirarse dijo el detective dándose la vuelta. El botones de levantó de la silla y salió con paso apurado de la habitación. Solo un borracho que se cayó del balcón se dijo el detective mientras encendía un cigarrillo. –Encárguense del cuerpo, tomen las pruebas necesarias y vámonos de aquí les ordenó a sus subordinados. Si señor contestaron los peritos. Al salir de la habitación sintió un frío extraño en la nuca, el detective volteó para todos lados pero no vio nada raro salvo los flashes que salían de la habitación donde se levantaban las evidencias para el papeleo correspondiente al caso. “Joder, malditas muertes. Me hacen ver y sentir cosas” Terminó de bajar las escaleras, pasó junto a la recepción que lucía totalmente vacía sin el encargado. Salió del hotel y subió a su auto. Arrancó el motor y se alejó del hotel. Sintió tentación de mirar por el espejo retrovisor y dar una última ojeada a la fachada del hotel: Parado en el vestíbulo estaba un José pálido y cadavérico, lo observaba muy fijo, llevaba un osito de peluche en la mano izquierda y a su lado derecho, de la mano, estaba una niña de cabello castaño que con la mano que tenía libre le decía adiós mientras se perdía en la distancia. link: http://www.youtube.com/watch?v=KLbwet8fVzo&feature=youtu.be

0
0
C
Creepypasta - Solo En Casa
ParanormalporAnónimo3/7/2012

Era una noche como cualquier otra, pero esta vez Javier estaba solo en su casa, sus padres estaban de vacaciones en otro país, Javier era un joven que apenas empezaba la universidad, era un joven de cabello negro, ojos marrones y alto. estaba en su escritorio viendo las nuevas noticias en las redes sociales, lo clasico de cualquier joven, aquel muchacho estaba hablando con una amiga, cuando de repente escucho la puerta principal abrirse, lo primero que el hizo fue bajar para ver quién o qué originó que se abriera la puerta, la puerta estaba cerrada, esto lo confundió mucho, regreso a su silla en el escritorio, volvio a su charla con su amiga, de repente con el reflejo del monitor vio una joven con el pelo largo y alborotado, vestido blanco largo hasta los tobillos, javier se quedo paralizado hasta que aquella aparicion movio la cabeza hacia su hombro como si estuviera buscando algo, despues de esto, Javier hizo lo que cualquier persona hubiera hecho, girar bruscamente para ver a esta extraña aparicion, pero lo unico que paso es que escucho a alguien bajar la escalera a una velocidad muy rapida, como si tratara de escapar de alguien, Javier no sabia que hacer, ya se hacia de noche, Javier tenia que dormir, era dificil saber que queria la visitante, despues de un tiempo de reflexión y pensamientos quedo dormido, despues de un tiempo, sintio como lo miraban desde la esquina de su habitacion, busco por toda la habitacion y exactamente estaba ahi una sombra, alta y fornida, que no quitaba la vista del muchacho, aquella mirada le penetraba desde lo mas exterior de su cuerpo hasta el centro del alma, cuando de repente en un movimiento brusco, se caen los libros del estante, cuando Javier reacciono y volteo a observar que fue ese sonido, la silueta ya se habia ido, en ese momento se dio cuenta que eran las 3 de la mañana, no podia cerrar los ojos, mucho menos dormir lo unico que podia hacer era esperar hasta mañana, decidio prender la television, podria entretenerse hasta el dia de mañana, pero, la señal habia caido, ningun canal funcionaba, no era problema, agarro la computadora, no tenia bateria y el cargador no estaba en su lugar, como si alguien quisiera que volviera a la cama , pero Javier no se daria por vencido tan facilmente, decidio por ponerse a estudiar, pero cuando iba a recoger los libros que se habian caido del estante todos calleron en la pagina seis seis seis, decidio ver el reloj, seguia marcando las 3 de la mañana, un corto circuito, un fallo electrico probablemente, no, ya nada era logico. Pensó que podría salir de ese horrible momento en su propio hogar, quiso salir por la puerta principal, busco las llaves por los cajones del mueble alado de la puerta, no estaban, alguien las habia agarrado, decidió salir por la puerta de atras, pero solo veia a un niño afuera en el patio, de aproximadamente 10 años, camisa blanca con manchas rojas y con algunos moretones en los brazos, aquel niño jugaba con las llaves de la puerta principal, el cual solo observaba a Javier con una mirada fija y diabólica, como si viera a alguien ser asesinado, y disfrutara de tal visión, Javier estaba paralizado en este momento lo unico que podia hacer era ver al niño despues de unos segundos, intento abrir la puerta al niño no le gusto lo que queria hacer, le advirtio con su mirada, Javier no quiso hacer caso le parecio buena idea seguir intentando, el niño le habia advertido mucho se acerco lentamente a la puerta, la abrio Javier no tuvo mas remedio que hacerse para atras lentamente, el niño tenia una mirada de frustración increible como si hubiera un demonio dentro de el, en un momento repentino aquel muchachito abrio la boca, para dar un fuerte grito con el cual mostraba que los dientes no eran normales que los tenia verdes y putrefactos, Javier corrio hacia el baño, se encerro esperando que se callara, solo se tardo unos segundos, se escucho el silencio, abrió despacio la puerta lo primero que alcanzo a ver fue el reloj, lo que vio era imposible, marcaba las 3 de la mañana, el miedo lo aterro al ver esto, seguramente una pesadilla, trato de abrir y cerrar los ojos, se dio cuenta de que esto era real, salio corriendo del baño sin voltear la cabeza hacia atras, por el miedo de que aquel pequqño visitante siga ahi, aunque, el niño no era el unico que estaba ahi, el sentia como habia ms gente que le miraban. Se acurruco en una esquina de su pequeña y oscura habitacion donde podia oir distintas voces a su alrededor y toda clase de ruidos desde pasos a gritos, palabras en su idioma hasta otras que no se podian entender el sentia como pasaban de minutos a horas, las horas se convirtieron en dias, le crecieron ojeras, se le marcaron las costillas de no comer, tenia la piel palida y los labios resecos. decidio acabar con esta pesadilla viviente, abrio el cajon de arriba, donde saco la navaja suiza que su padre le regaló, acomodo la navaja en su delgado cuello, antes de acabar con esto, decidio ver el reloj, este marcaba las 3 de la mañana. link: http://www.youtube.com/watch?v=q7n-tqn7wp8

5
3
C
Creepypasta - Roumsey la historia de un copografo
ParanormalporAnónimo3/6/2012

Para esta historia se recomienda la discrecion del espectador Desde que estaba iniciando la primaria, los niños lo miraban con desprecio, hasta asco en algunas ocasiones. Era un niño que había nacido con un tumor benigno, el cual poco a poco iba deformando su cabeza. Toda su vida en la primaria estuvo llena de insultos y apelativos para nada agradables, lo curioso fue que desde pequeño sentía placer, gozo, una sensación sublime al practicar la coprofagia. A mediados de la secundaria tuvo un accidente al trepar un árbol, se golpeó la testa y la protuberancia en el lado derecho de su cabeza se acentuó mucho más y como consecuencia, en los días posteriores, los apodos en el colegio se multiplicaron, a partir del incidente, ni sus padres ya le prestaban atención, olvidándolo casi por completo. Cuando estaba en el último año de la secundaria, viajaba con sus padres a visitar a su abuela, la cual estaba agonizando; al regresar a su ciudad, tuvieron un accidente en el que sus padres fallecieron, quedando entonces rumsey huérfano. Los niños en el orfanato eran excesivamente despiadados con él y sí, como ya haz pensado, lo violaron en múltiples ocasiones; todos los niños menores eran los únicos que le tenían compasión y pena. Hubo ocasiones en que tuvieron que llevarlo al hospital más cercano como producto de las seguidas violaciones que sufría y que como consecuencia le desgarraban el ano. Poco a poco rumsey se daba cuenta de que hubiera sido mejor jamás haber nacido y cuando estaba a punto de ahorcarse con una toalla realizó que él no podía suicidarse, que haber nacido con esa deformidad no era por puro gusto de la naturaleza y exactamente en el mismo instante en el que llegó a la conclusión de que él era valioso, también se percató de que odiaba a la humanidad. Al llegar el amanecer con los primeros rayos del sol, rumsey y los demás huérfanos se vistieron e iniciaron con la rutina diaria, se prepararon para desayunar y fueron al colegio. En la clase de anatomía, el profesor sorprendió a los alumnos con una rata dopada e hizo una demostración de cómo extraer el corazón, los intestinos y el cerebro de una rata, sin embargo la escena que más impactó a rumsey fue la de la extracción de los intestinos, porque vio como el excremento todavía no deyectado chorreaba cual vómito y conociendo sus manías coprófagas, se le hizo agua la boca. Durante todo el transcurso del colegio al orfanato, esa imagen de las heces fecales recorriendo el cadáver de la rata estaba en su cabeza, deseaba probar ese tipo de desecho que todavía no había tenido contacto con el exterior. La clase del profesor de anatomía, intacta en la memoria de rumsey azotaba sus pensamientos más locos, hasta que llegó la hora de dormir y todos los huérfanos, incluyendo nuestro protagonista fueron a sus respectivas camas. En medio de la noche, rumsey se despertó con los pasos de pol, que tenía aproximadamente la misma edad de nuestro coprófago, además, pol fue el que hace 5 días había mandado a rumsey al hospital por otro desgarro anal. pol ya estaba en el baño más de 15 minutos a lo que nuestro deforme amigo supuso que estaba masturbándose o defecando, esta última palabra cayó como un rayo en la memoria de rumsey, sin perder tiempo fue a la cocina de puntillas, cogió el cuchillo que pensó era el más afilado y se dirigió al baño, esperó en la puerta unos 10 minutos más hasta que pol salga de los servicios higiénicos y cuando éste lo hizo, rumsey amenazándolo con el cuchillo reparó que guardara silencio e hizo una incisión con el arma en la zona izquierda del cuello de su víctima, al poco rato pol yacía muerto desangrado, rumsey se dirigió al inodoro y todavía estaban las heces ahí, puso al cadáver en posición de cuadrúpedo, extrajo el excremento del retrete e introdujo el medio kilo de deposición fecal en el ano de pol; todavía no se sentía a gusto y al oler sus manos colmadas de estiércol sintió que algo se erectaba entre sus piernas, sí amigos míos, también era coprofílico; rumsey empezó a violar el cadáver de su víctima llegando a eyacular dentro del ano de pol; sacó su miembro viril lleno de excremento y fue en este momento en el que recordó la clase del profesor de anatomía, como consecuencia, tomó el cuchillo e hizo una incisión desde el ombligo hasta debajo de los testículos, ya no había demasiada sangre, los órganos no se parecían mucho a los de la rata, pero con facilidad localizó el intestino grueso, 3 metros que contenían restos de deposición fecal, rumsey estaba en el paraíso, o al menos eso pensó, llegó a visualizar el fin del intestino que daba al ano, lo cortó con ternura y vio el excremento que había introducido hace media hora mezclado con su semen, en menos de 5 segundos, esa masa repugnante ya se encontraba en la boca de nuestro querido amigo deforme trastornado. Al fin rumsey estaba satisfecho, ahora si puedo morir feliz, pensó; notó que ya eran las 4:30 de la madrugada, no le importó y se quedó dormido junto al cadáver. rumsey abrió los ojos y se vio atado a una cama, todos los demás huérfanos tenían un cuchillo en la mano, cuando se aseguraron de que rumsey esté consciente hicieron una fila, eran 37 adoptivos; cada uno pasaba, le hacía un corte y se iba, quién sabe a donde. Y así fueron 13 cortes en el pecho, 20 dedos amputados, lo castraron, le extirparon las 2 orejas, pero faltaba un niño, tenía miedo, miraba a rumsey con pena, hasta que alguien dijo: "Mira lo que le hizo a tu hermano", entonces el niño dirigió la miraba a una esquina de la habitación, efectivamente, ahí estaba el cadáver de pol; meditó por un momento, suspiró muy profundamente y luego de un par de minutos empezó a cercenar la zona abdominal de rumsey, desde el ombligo hasta debajo de los testículos. link: http://www.youtube.com/watch?v=dioYwG-OVbA

30
0
C
Creepypasta - Carolina
ParanormalporAnónimo6/18/2012

René era un niño muy curioso, juguetón y travieso. Como cualquier niño de 7 años le gustaba jugar con sus amiguitos en la calle, jugar pelota, trepar a los árboles y andar en bicicleta. Gozaba ir a fiestas infantiles, sobre todo si había un brincolín inflable. René era hijo único y el primer nieto de sus abuelos, por lo tanto lo cuidaban mucho y a el le encantaba ir a casa de sus abuelos. Pasaba las tardes viendo la televisión y comiendo papa fritas. Pero había un problema, algo que le daba mas miedo que la muerte misma: a René no le asustaba el coco, tampoco la oscuridad, ni lo se pudiera esconder debajo de su cama. Nada de esto le daba miedo, no, de ninguna manera, lo que le daba miedo, mucho pero mucho miedo estaba sentada en la cama de su abuela. De ojos azules, un cabello rubio y rizado y sus mejillas rosadas. Vestida con un pequeño vestidito negro con lunares de colores y zapatitos blancos. Su nombre: Carolina. Ella era una muñeca de plástico que cierto tiempo atrás le habían regalado a su abuela. Sonreía, una sonrisa que a cualquiera lo resultaba tierna, pero a René le causaba pavor. Cada vez que llegaba a casa de su abuela René cerraba la puerta de la habitación principal, pues el solo hecho de ver a la muñeca sentada en la cama le producía el peor de los nervios. Trató de esconderla, de quemarla, de tirarle a la basura, trató de todo para deshacerse de ella pero siempre le descubrían. Pareciese que Carolina se negaba a irse. Cada vez que su abuela mostraba a la gente su muñeca René sentía como si le observara a través de esos malignos ojos azules, como si el espíritu de un asesino estuviera dentro de ese cuerpo de plástico. Con el tiempo el miedo aumentó y a pesar de confesar su temor a sus padres y abuelos Carolina seguía en su sitio. Día con día sentía esos ojos azules posados en su nuca, dispuesta a atacarlo en cualquier instante y el pavor crecía. Un día, René estaba en la sala viendo la televisión cuando por alguna razón volteó a la habitación de su abuela, no supo si sus ojos y su mente le jugaron una mala pasada, pero lo que vió casi hizo que la locura se apoderara de el. Carolina estaba sentada mirando hacia el, sus ojos ahora eran rojos, su rostro dibujaba una mueca grotesca y con su pequeña mano le saludaba. René intentó gritar pero el aire se le atoró en su garganta, intentó correr pero se mantuvo estático. La muñeca lo seguía mirando y él simplemente se desplomó en el sillón. Cuando despertó Carolina había vuelto a su sitio, no sipo si lo había imaginado o si lo había visto realmente. Llorando y con la piel pálida por el tremendo susto, René acudió con su madre. Le rogó que ya jamás volvieran a esa casa, pues Carolina no era buena. Su madre preocupada intentó calmarla y después de un rato logró que se durmiera. Pero lejos de calmarse y olvidar lo sucedido, las cosas empeoraron para René. Ahora no sólo la veía en casa de sus abuelos… ahora la veía en sus sueños. Cada noche se sentía acosado por esa diabólica figura de plástico, soñaba que se levantaba de donde estaba sentada y le seguía a todos lados. La veía parada en el umbral de su puerta, reflejada en las ventanas, a los pies de su cama, la veía por todas partes, maldiciéndolo, asustándolo, persiguiéndolo. Cada noche era una pesadilla recurrente, René no lo podía soportar mas y decidió tirar de una vez por todas a Carolina. Se quedó a dormir en casa de sus abuelos y cuando todos estaban profundamente dormidos se levantó, tomó a la muñeca evitando verla a los ojos, salió sigiloso de la casa y depositó a Carolina en el contenedor de basura, se dio la vuelta y cuando estaba por entrar a la casa escuchó una risita a sus espaldas. Entró a toda carrera a la casa, no pudo dormir. Temprano en la mañana escuchó el camión recolector de basura acercarse, se asomó por la ventana y miró como tiraban a Carolina dentro del camión. Todavía al alejarse, alcanzó a ver que entre la basura se asomaba la cabeza de Carolina, quien con una sonrisa burlona le decía adiós, como diciendo: “Nos volveremos a ver, René. Mas pronto de lo que piensas”. link: http://www.youtube.com/watch?v=mfq1JjWg2cg&feature=youtu.be

0
2
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.