themulti666
Usuario (México)
Tu tienes una fuerza de voluntad limitada porque para darle uso necesitas energía en forma de oxígeno y glucosa. Por eso es más difícil decir "no" cuando estás cansado Un pensamiento es una vía física en el cerebro. Cuando más veces tengas un pensamiento, la "huella" que dejará será más grande y te será más fácil recordarlo. Por eso nunca es una buena idea pensar "¿Por qué no valgo para nada?". Hablando de pensar, una persona tiene unos 70.000 pensamientos diarios, aunque muchos se repetirán. Así que haz que la mayoría de esos pensamientos sean positivos. Aunque seas una persona que use más el hemisferio izquierdo, cada 90 o 120 minutos tu cerebro tendrá más actividad en el hemisferio opuesto (más sobre los ritmos ultradianos del cerebro). Leer en voz alta acelera el desarrollo cerebral en niños Replantear los acontecimientos negativos de manera positiva, altera las conexiones neuronales haciéndote una persona más feliz. Pesa un kilo y medio pero consume más del 20% de la energía del organismo. Tu cerebro tiene 10 elevado a un millón de formas diferentes de conectar sus neuronas. Hay 1,1 billones de células en el cerebro. 100 mil millones son neuronas. La información que más lento va por tu cerebro va a 418.43 km/h. Cuando naciste, tu cerebro era desproporcionadamente grande en comparación con otros órganos. Si pierdes sangre del cerebro, tardarás unos 10 segundos en perder el conocimiento Tu cerebro no tiene nociceptores (receptores del dolor). Aunque la amígdala regula el peligro, el cerebelo el control motor, el sistema límbico las emociones, etc, esto es algo engañoso ya que no actúan de manera independiente y todas necesitan de otras zonas del cerebro para que se cumpla su trabajo. Tu visión periférica mejora de noche Dejando a un lado las enfermedades neurodegenerativas, tu cerebro nunca olvida la manera de aprender y cambiar, porque es plástico y las neuronas son capaces de reconectarse por sí solas. Es un mito que utilicemos solo el 10% del cerebro. Si aún lo crees, córtate un trocito a ver que pasa. Si pudieras medir tus ondas cerebrales, no las verías bajar cuando duermes. Esto es básicamente porque el cerebro se encarga de otras funciones, como la digestión, las pulsaciones cardiacas o mantener tu presión arterial, más que nada para evitar la molestia de amanecer muerto. Investigaciones han puesto de manifiesto que el hipocampo, que maneja la conciencia visual-espacial, es mayor en los taxistas de Londres. Allí los taxistas se pasan meses o incluso años aprendiéndose todas las calles de la ciudad para poder sacarse la licencia. Hasta hace relativamente poco, los científicos creían que el cerebro era la única zona del cuerpo que no generaba nuevas células. Ahora se sabe que en algunas zonas del cerebro del individuo adulto se producen nuevas neuronas. Tienes unas células llamadas neuronas espejo. Entre otras cosas, son las responsables de que sientas un golpe recibido por otra persona. Cuando alguien toma cocaína, se activa el centro del placer (nucleus accumbens), liberando dopamina y serotonina. Por suerte, no es la única manera de hacerlo. El ser capaces de hacer varias cosas a la vez es un mito. Puedes hacerlo, otra cuestión es que lo hagas bien. Según la Universidad de Utah, solo un 2,5% de las personas son capaces de hacer varias cosas a la vez sin que se vea afectado su rendimiento. En la mayoría de las personas el cerebro cambia constantemente de una acción a otra tan rápido que tenemos la ilusión de la multitarea. Tu cerebro te está engañando constantemente, ya que no puede procesar todos los detalles que ve. Por eso simplemente los rellena con lo que supone que hay ahí. Tampoco graba tus recuerdos como un vídeo, sino que guarda los fragmentos más importantes y cuando intentas rememorarlos, los rellena en base a tu experiencia previa. Debido al punto anterior, tu cerebro tiene gran facilidad para crear recuerdos falsos. Cuando unos científicos mostraron a unas personas imágenes modificadas de ellos en varios eventos de unos años antes, podían recordarlo perfectamente a pesar de no haber estado allí. Habrá ocasiones en las que jurarías que algo pasó como tu recordabas pero nunca pasaron. La razón por la que muchas personas chinas tienen dificultad para pronunciar la "r" es porque ese fonema no existe en su idioma. Si su cerebro no está expuesto a un idioma que lo contenga antes de los 3 años, la zona del cerebro que interviene en su pronunciación se dedicará a otra tarea. Tu cerebro es bastante malo distinguiendo entre la realidad y la ficción. Por eso las películas de terror dan miedo y las películas porno triunfan a pesar de sus guiones. El cerebro tampoco es muy bueno para concentrarse, necesitando un descanso como mucho cada 90 minutos. Por eso cuando estudias, es mejor tomarse varios descansos cortos que uno muy largo.
Estos hechos acontecieron hace algunos años en las cercanías de Bétera, un pueblo valenciano en el que antiguamente había un manicomio. En él se encontraban personas enfermas de distintos males psíquicos (trastornos en la personalidad, psicosis, paranoias,...) pero uno de sus pabellones estaba destinado en exclusiva a criminales ya que los jueces en alguno casos habían decidido que era mejor que dichos criminales entrasen en una institución donde podían tratar sus problemas mentales antes que en la cárcel donde seguramente lo único que se conseguiría es agravarlos. A unos quince kilómetros del psiquiátrico vivían los hermanos garcía. Eran tres hermanos que se dedicaban al cuidado de unas pequeñas tierras que habían heredado de sus antepasados, los cuales siempre habían vivido por la zona. Juan, que así se llamaba el menor de los hermanos siempre iba acompañado de su fiel perra Laika, que era un pastor alemán precioso que se habían encontrado perdida por una carretera cercana. Los tres hermanos compartían una humilde casa de labradores con una sola habitación en la que habían colocado tres literas, un minúsculo aseo y una cocina de leña, típica de las zonas rurales. El poco tiempo libre del que disponían, pues como de todos es sabido a las labores del campo hay que dedicarles muchas horas, lo pasaban en un pequeño comedor en el centro de la vivienda jugando a las cartas o escuchando un viejo transistor que tenían sobre la repisa de la chimenea. Una tarde de otoño después de haber pasado todo el día en el campo se dispusieron a volver a casa y cocinar unas patatas con un poco de carne que habían comprado hace unos días en el pueblo. Una vez en casa mientras pedro preparaba la cena para Juan y para Román que era el mayor de los hermanos, escucharon por la radio que Ricardo Ruiz Pérez se había fugado del psiquiátrico de bétera y que podía andar por los alrededores. Ricardo Ruiz era un peligroso psicópata, al cual encerraron por el asesinato y violación de cinco menores. Tardaron varios meses en descubrir los hechos pues él solía descuartizar a sus víctimas y echárselas de comer a una jauría de perros que tenía en una finca de Murcia. Los asesinatos de Ricardo fueron muy seguidos por el pueblo español ya que entre sus víctimas se encontraban tres hermanas de una misma familia y esto conmocionó a la opinión publica. Los tres hermanos se sintieron angustiados por la noticia ya que ellos como el resto de españoles habían seguido las fechorías de Ricardo. Durante la cena el tema de tertulia fue el recuerdo de los asesinatos y la poca seguridad que había en el psiquiátrico, ya que era incomprensible que se hubiese podido escapar un asesino como éste. Sobre las diez de la noche se prepararon todos para ir a dormir. En la habitación Pedro dormía en la litera superior, Román en la del centro y Juan en la de abajo. Debajo de la litera de Juan dormía Laika, a la que le encantaba que Juan por las noches antes de dormir le rascase el lomo y ella como muestra de cariño le lamía siempre la mano. Media hora más tarde estaban ya todos acostados y prácticamente dormidos por el cansancio acumulado del día anterior. Pasaron las horas y de repente algo sobresaltó a Juan, había escuchado como el chirriar de la puerta, se mantuvo expectante durante unos segundos y luego introdujo su mano debajo de la cama para acariciar a su fiel amiga, ésta se lo agradeció como de costumbre, con unos lametones en la mano, esto tranquilizó a Juan ya que si alguien intentase entrar en la casa ella sería la primera en darse cuenta y se volvió a dormir profundamente. Pasaron las horas y por la ventana del cuarto comenzaban a entrar los primeros rayos de luz a la diminuta estancia. Pero más que la luz del sol lo que despertó a Juan fueron unas pequeñas gotas que caían sobre su rostro. abrió poco a poco los ojos mientras se llevaba las manos al rostro donde notaba que caían las gotas y noto que tenían un tacto espeso, cuando finalmente abrió los ojos vio que esas gotas procedían del colchón de Román y que ese color rojizo que desprendían sólo podía ser sangre. Se levantó de un salto de la cama y miró a su hermano Román, se quedó paralizado de terror, estaba amordazado y con una infinidad de cuchilladas en su cuerpo y sobre él también caían gotas de sangre provenientes del colchón superior donde un cuchillo atravesaba el cuello de su hermano pedro. Juan, incrédulo ante la barbarie que estaba presenciando, se arrodilló en el suelo llorando y allí pudo encontrar a su querida perra Laika con el morro atado y abierta en canal y entre las patas de esta una nota ensangrentada donde se podía leer "los locos tambiÉn sabemos lamer". Juan, aterrado, notificó los hechos a la policía diciendo que Ricardo Ruiz había asesinado a sus hermanos y a su perra, pero la policía no le creyó. Juan fue acusado del asesinato de sus hermanos en un desdoblamiento de personalidad y encerrado durante veinte años en el psiquiátrico de Bétera, donde pudo averiguar que Ricardo había sido detenido dos horas después de su fuga en una carretera con dirección a Barcelona.
link: http://www.youtube.com/watch?v=Mfz-6ZDnRr4 “Investigadores Rusos a finales de los 40´s mantuvieron a 5 personas despiertas por 15 días utilizando un estimulante basado en gas. Los tuvieron encerrados en un ambiente sellado para monitorear cuidadosamente el uso de oxígeno, de manera que el gas no los matase, debido a las altas concentraciones de gas. Esto fue antes de que existiera el circuito cerrado, por lo que tuvieron que usar micrófonos y ventanas con grosor de 5 pulgadas para observar a los sujetos.. El cuarto estaba lleno de libros, cobijas para dormir -pero ninguna cama-, agua corriente, baño y la suficiente cantidad de comida para que los 5 sobrevivieran por un mes. Los sujetos de prueba eran prisioneros políticos y de guerra declarados enemigos del estado durante la Segunda Guerra Mundial. Todo estuvo bien por los primeros 5 días; los sujetos rara vez se quejaban después de que (falsamente) se les había prometido su libertad si aceptaban tomar parte de la prueba y no dormir por 30 días. Sus conversaciones y actividades fueron monitoreadas y los científicos notaron que conforme pasaba el tiempo, ellos hablaban sobre incidentes traumáticos de su pasado. Después de 5 días se empezaron a quejar de las circunstancias y eventos que los llevaron a donde estaban y empezaron a demostrar paranoia severa. Dejaron de hablar entre ellos, y comenzaron a murmurar de manera alterna en los micrófonos. De manera extraña, todos parecían creer que podían ganar la confianza de sus captores si traicionaban a sus camaradas. En un principio se creyó que esto era un efecto del gas. Después de 9 días, el primero de ellos empezó a gritar. Corría por todo el cuarto gritando repetidamente por 3 horas seguidas. Después, trato de continuar gritando, pero solo podía dar un grito ocasional. Los científicos postularon que físicamente se había destrozado las cuerdas vocales. La parte mas sorprendente de este comportamiento fue como sus compañeros reaccionaron a esto. O mejor dicho, como no reaccionaron… Continuaban murmurando en los micrófonos hasta que el segundo de los prisioneros comenzó a gritar. Dos de los prisioneros que no gritaban, tomaron los libros y llenaron pagina tras pagina de sus propias heces, y de manera calmada, los pusieron sobre las ventanas del cuarto. Los gritos cesaron de repente. Al igual que los murmullos de los micrófonos. Pasaron otros 3 días. Los investigadores checaban los micrófonos constantemente para asegurarse de que trabajaban, porque creían que era imposible no escuchar sonidos con 5 personas dentro. El consumo de oxigeno indicaba que los 5 debían seguir vivos. De hecho, el consumo de oxigeno era el necesario para 5 personas que hacían ejercicio extenuante. En la mañana del catorceavo día, los investigadores hicieron algo que no debían hacer para llamar la atención de los prisioneros: Utilizaron el Intercom dentro del cuarto, esperando provocar respuestas de los prisioneros, pues temían que estuviesen muertos, o en estado vegetal. Anunciaron: “Abriremos el cuarto para probar los micrófonos. Aléjense de las puertas y acuéstense con las manos atrás en el piso o se les disparara. Se le otorgara la libertad a uno de ustedes si obedecen”. Para su sorpresa, escucharon solo una frase, con voz calmada: “No queremos ser liberados”. Hubo gran debate entre los investigadores y fuerzas militares que financiaban el proyecto; sin poder provocar mas respuestas utilizando el Intercom, finalmente se decidió abrir el cuarto a la media noche del día numero 15. Se limpio el gas del cuarto, y se lleno de aire fresco. Inmediatamente, voces de los micrófonos, empezaron a objetar. Tres voces diferentes rogaban por la vida de sus seres queridos, que encendieran el gas nuevamente. Se abrió el cuarto para sacar a los prisioneros. Gritaron mas fuerte que nunca, al igual que los soldados, cuando vieron lo que había dentro: Cuatro de los sujetos seguían “vivos”. Las raciones de los pasados 5 días no habían sido tocadas. Habían pedazos de carne de las costillas y pantorrillas del sujeto muerto colocados dentro del drenaje del centro del cuarto bloqueándolo, permitiendo que 4 pulgadas de agua se acumulara en el piso. Los cuatro “sobrevivientes” también tenían pedazos de piel y carne arrancada de sus cuerpos. La destrucción de tejidos y la exposición de huesos en la punta de sus dedos indicaba que las heridas fueron infligidas por las manos, y no con los dientes, como era de suponerse. Al examinarlos, se descubrió que la mayoría de las heridas fueron auto infligidas en su mayoría. Los la piel y los órganos detrás de las costillas fueron removidos; mientras que el corazón, los pulmones y el diafragma seguían en su lugar. El tracto digestivo de los cuatro sujetos podía verse trabajar, digiriendo comida. Rápidamente se hizo aparente estaban digiriendo su propia carne, y que ellos la arrancaron y se la comieron en el transcurso de los días. La mayoría de los soldados eran fuerzas especiales Rusas en las instalaciones, pero aun así, muchos se negaron a regresar al cuarto para sacar a los prisioneros. Éstos sin embargo, insistían a gritos que los dejaran dentro y de manera alterna rogaron y demandaron que se encendiera el gas nuevamente, para evitar quedarse dormidos. Para sorpresa de todos, los sujetos pusieron una resistencia feroz durante la extracción. Un soldado Ruso falleció cuando un sujeto le mordió el cuello, otro fue gravemente herido cuando otro de los prisioneros le mordió la arteria femoral y los testículos. Otros 5 soldados perdieron la vida, si se cuentan a aquellos que se quitaron la vida en las semanas consecuentes al incidente. Durante la lucha, uno de los prisioneros daño su bazo, sangrando de manera casi inmediata. Se intentó sedar al sujeto, pero fue imposible. Se le inyectó más de 10 veces de la dosis humana de Morfina, y aun así lucho como un animal rodeado, rompiendo las costillas y un brazo de un doctor. Se veía latir su corazón al máximo por dos minutos completos, mientras se desangraba, y continuó gritando por mas de 3 minutos, atacando a quien se le acercara, repitiendo la palabra “más” una y otra vez, cada vez mas débil, hasta que cayó en silencio. Los otros 3 sobrevivientes, fueron inmovilizados fuertemente y llevados hacia instalaciones médicas. Dos de ellos, con cuerdas vocales intactas, demandaban continuamente más gas para permanecer despiertos. El más herido de los tres, fue llevado al único cuarto de cirugía que había en las instalaciones. En el proceso de su preparación para colocar nuevamente sus órganos en su lugar, se notó que el sujeto era totalmente inmune a los sedantes. Peleó furiosamente cuando el gas anestésico se le estaba colocando. Se necesitó un poco más de anestesia de la normal para sedarlo, pero al momento que sus ojos se cerraron, su corazón se detuvo. En la autopsia, se encontró que en su sangre había 3 veces la cantidad normal de oxígeno. También se rompió 9 huesos en la lucha para no ser controlado. El segundo sobreviviente, era el que primero gritó del grupo. Con sus cuerdas vocales destruidas, el no pudo objetar la cirugía, y solo reaccionaba agitando violentamente la cabeza en desacuerdo cuando se le administraba el gas anestésico. Afirmó violentamente con la cabeza cuando alguien sugirió hacer la cirugía sin anestesia, y no reaccionó durante la misma, que duro 6 horas en la cual se intentó reemplazar sus órganos abdominales y cubrirlo con lo que quedaba de su piel. El cirujano afirmó que era médicamente imposible que el sujeto siguiera con vida. Una enfermera aterrada que ayudó en la cirugía, comento que la boca del paciente formaba una sonrisa cada vez que sus ojos se encontraban. Cuando la cirugía termino, el sujeto miró al cirujano y empezó a hacer sonidos fuertemente, como tratando de hablar. Asumiendo que esto era de gran importancia, el cirujano le entrego un papel y una pluma, para que el paciente pudiera comunicarse. “Sigue cortando” escribió… Se le hizo la misma cirugía sin anestesia a los otros dos sujetos. Se les tuvo que inyectar un paralítico, pues ellos reían constantemente, y le era imposible realizar la operación al cirujano. Una vez paralizados, solo podían interactuar con sus ojos. En el momento en que pudieron hablar nuevamente, exigieron una vez más el gas estimulante. Los investigadores trataron de averiguar porque se lastimaron de esa forma a si mismos, y por qué querían el gas nuevamente. La única respuesta fue: “Debo permanecer despierto”. Se reforzó a los 3 sujetos y los devolvieron al cuarto, para espera de su destino. Los investigadores, enfrentando la furia de sus “benefactores” militares por haber fallado las metas del proyecto, consideraron dar eutanasia a los prisioneros. El comandate, un ex-KGB vio potencial en el proyecto, y en su lugar decidió ver que pasaría si ponían el gas nuevamente. Los científicos se negaron rotundamente, pero al final, tuvieron que aceptar. En preparación para ser sellados nuevamente en el cuarto, los prisioneros, fueron conectados a un monitor EEG. Para sorpresa de todos, los tres dejaron de pelear en el momento que se dieron cuenta que los regresarían al gas. En este momento, era obvio que los tres estaban haciendo un gran esfuerzo por mantenerse despiertos. Uno de los prisioneros estaba murmurando una canción; el sujeto mudo, peleaba con sus ataduras de piel, como si tratara de enfocarse en algo. El último sujeto mantenía su cabeza en la almohada, y parpadeaba rápidamente. Siendo este el primero al que se le puso el EEG, la mayoría de los investigadores monitoreaban sus ondas cerebrales con sorpresa. Eran normales la mayor parte del tiempo, aunque algunas veces aparecía una línea recta de manera inexplicable. Parecía que repetidamente sufrían de muerte cerebral. Mientras analizaban los datos, una enfermera notó que los ojos del sujeto se cerraron. Sus ondas cerebrales cambiaron inmediatamente por las de sueño profundo, luego se pusieron rectas, y de manera simultanea, su corazón se detuvo. El único sujeto que quedaba que podía hablar comenzó a gritar para que lo encerraran en ese momento. Sus ondas cerebrales mostraba las líneas rectas del sujeto que acababa de morir por quedarse dormido. El comandante dió la orden de sellar el cuarto con los dos prisioneros dentro, junto con 3 de los científicos. Uno de los 3, inmediatamente tomó un arma y abrió fuego contra el comandante, matándolo de un tiro entre los ojos. Después apuntó al prisionero mudo,y le voló el cerebro. Apunto al prisionero que quedaba vivo, mientras que los demás investigadores escaparon del cuarto. “No me encerraran con estas cosas! No contigo!”, le gritaba al prisionero que estaba atado al camastro. “QUE ERES?!” Demandó. “Necesito saber”!” El prisionero sonrió “Tan fácilmente te has olvidado de mi?”, el prisionero preguntó. “Somos ustedes”. “Somos la locura que esta encerrada en todos ustedes, rogando por libertad en cada momento de tu vida, desde lo mas profundo de tu mente animal. Somos aquello de lo que te escondes en tu cama todas las noches. Somos lo que duermes y silencias y paralizas cuando te vas a tu cielo nocturno, donde no te podemos alcanzar”. El investigador hizo una pausa. Apunto al corazón del prisionero y disparo. El EEG mostró una línea recta mientras el sujeto débilmente murmuró “Casi… tan… libre… suscribanse a mi canal http://www.youtube.com/user/themulti6662
link: http://www.youtube.com/watch?v=Hw-hWkCUCgQ Azrael es el Arcángel de la Muerte. A él se le atribuye el rol de separar el alma del cuerpo al momento de la muerte, así como también la capacidad de ayudarnos a superar nuestro temor a la muerte en virtud de una mayor comprensión de la misma. Según cuenta una historia, este noble arcángel se autoexilió del Cielo para cumplir su misión. Azrael es el Arcángel de la Muerte en varias tradiciones extrabíblicas. Está presente en el sijismo, en el islamismo, en el cristianismo e incluso en el judaísmo. Su nombre deriva de “Izrail”, nombre presente en el Corán y que se traduce como “Quien a Dios ayuda”. Comúnmente conocido como “Malak al-Mawt” entre los musulmanes, Azrael es en esencia el ángel que separa el alma del cuerpo al momento de la muerte, guiándola después hacia la oscuridad eterna o la luz del Creador, según pesen más los méritos o deméritos del alma en cuestión. Diversos han sido los nombres con los cuales se ha visto asociado este arcángel: Ashriel, Azaril, Azriel, Izrail, y Ashrail, entre otros. . UN ARCÁNGEL DE ASPECTO SINIESTRO En cuanto a su aspecto, por lo general Azrael es representado con una espada o una guadaña en virtud de su asociación con la clásica personificación de la muerte en forma de esqueleto vestido de negro. La vestimenta de Azrael suele ser una larga sotana o túnica negra con una capucha, lo cual no es fortuito pues el negro ha sido el color arquetípico de la muerte en distintos tiempos y culturas, tanto de Occidente como de Oriente. Existe sin embargo una representación mucho más impactante del Arcángel Azrael. A saber, en el Islam se lo describe como un ángel de setenta mil pies y cuatro mil alas, con un cuerpo cubierto de tantos ojos y lenguas como personas hay sobre la Tierra. Claramente se ve que la representación es simbólica, estando ligada al papel que se le da de ser quien escribe los nombres de las personas en el Libro de la Muerte. Por último, una interpretación más realista ha sugerido que Azrael es un arcángel rodeado por una luz blanquecina, no ya del blanco resplandeciente de la túnica de Gabriel, sino de un blanco mortecino y representativo de la naturaleza de la muerte. . AZRAEL Y SU MISIÓN Azrael tiene el título del Ángel de la Transición porque ayuda al ser humano en el difícil tránsito de la muerte. Este papel puede ser abordado desde distintas ópticas, pasando por la clásica visión en que Azrael separa el alma del cuerpo y acompaña al alma a su destino, hasta aquella perspectiva algo heterodoxa de la reencarnación entendida de una forma más perteneciente al esoterismo que a la religión, perspectiva en la cual Azrael es el guía espiritual del alma en el momento de pasar de una vida a la otra, tanto en el caso en que esa alma tiene que pasar (antes de encarnar) por diversos planos sutiles o lugares de estancia, como en el caso (enmarcado en otras teorías) en que esa alma tiene que asumir un cielo o infierno temporal y transitorio entre una y otra existencia. Es en esa función de Ángel de la Transición donde Azrael se encarga de dar paz al alma de quien va a morir, no solo en el momento de la muerte y en los instantes previos, sino en la difícil crisis que constituye el préambulo de angustia y agonía propio de aquellos casos en que el individuo sabe que la muerte está próxima, tal como el caso del enfermo terminal (de SIDA, cáncer, etc.) o, por poner un ejemplo extremo, el caso de alguien que va a morir ejecutado o torturado. Y es que, y esto hay que señalarlo, Azrael no requiere que su ayuda sea solicitada para ayudar. Él simplemente está allí, incluso para muchos de los que no creen en su existencia. Mas él no se limita a ayudar al sujeto que va a morir: también ayuda a quienes sufren la agonía y la muerte de quien pasará al otro mundo. Es así que él derrama su “energía sanadora y luz divina”, otorgando consuelo, serenidad, aceptación y, sobre todo, una comprensión sabia y profunda de la muerte, no ya como el inquietante paso del ser a la nada, sino como el tránsito en que el sujeto abandona sus elementos transitorios y perecederos, triunfando sobre el vacío de la disolución en virtud de aquello que hay de eterno en él. Lo visto remite a la función de Azrael en torno a la muerte y su preámbulo, pero él, sobre todo para quienes piden su ayuda directamente o simplemente solicitan a Dios o a los seres de luz ayudas vinculadas a su función, puede ofrecer sus servicios. Tal es el caso de las personas que atraviesan crisis existenciales vinculadas a la comprensión de la muerte. Individuos que se preguntan cuál es la naturaleza de la muerte, que guardan un profundo miedo hacia ésta, o que se dejan hundir en la depresión pensando en que todo acabará con la muerte, en que sobrevivirán pero perderán su esencia, en que sus almas tendrán un destino desconocido pero ciertamente angustiante, o en que no tienen salvación y estarán condenados al suplicio eterno una vez dejado este mundo. En esos y otros casos Azrael puede inspirar en el sujeto en crisis la idea o las ideas pertinentes para una comprensión adecuada de la muerte, como también puede insuflar una profunda confianza en que el Creador no abandona a sus hijos en las crueles y mecánicas redes de la causalidad aparente, o bien un intenso sentimiento de esperanza de salvación que permita, en quienes están estancados en la culpa, salir del remordimiento e iniciar el camino de la reformación. Lo anterior muestra que el papel de Arcángel de la Transición es algo más amplio de lo que podría parecer, y esa amplitud abarca todavía otros aspectos. Así, toda crisis existencial puede, en tanto concebida como transición, ser potencial espacio para la ayuda de Azrael, pudiendo este arcángel colaborar en la liberación del dolor, de la ira acumulada, del sentimiento de soledad y de confusión, etc. Según cierta concepción de la tradición ocultista, Azrael es un ángel de los Registros Akásicos, siendo estos unos registros etéricos (el éter es un fluido intangible que penetra todo en el universo) de todo lo que ha sucedido desde el inicio de los tiempos y por tanto de los karmas buenos y malos de cada individuo. Otro planteamiento ocultista dice que Azrael es el Ángel del Espíritu, título éste que denota la capacidad de Azrael para ubicar nuestros cuerpos sutiles (el etérico, el astral, el causal, etc.) y el estado en que estos se encuentran, independientemente de la dimensión en que se encuentren. Finalmente y debido al vínculo intrínseco entre la actividad mediúmnica y el mundo de los espíritus desencarnados, algunos han dicho que Azrael suele ofrecer consejo y asistencia a los médiums que trabajan de manera seria y correcta, sobre todo si tienen el firme propósito de ayudar a las almas en pena que padecen sufrimiento y confusión en el más allá. . AZRAEL EN DISTINTAS TRADICIONES RELIGIOSAS Judaísmo En el misticismo judío comúnmente se lo refiere como “Azriel”, no como “Azrael”, y frecuentemente se lo ve como una personificación del mal, aunque no como la personificación del mal o el mal en sí. Sin embargo el Zohar (libro sagrado perteneciente a la tradición cabalística) retrata a Azriel como un ser bondadoso que comanda legiones angelicales y recibe las plegarias de los creyentes que han alcanzado el paraíso. El experto Lodge Magan, en su libro Dragon’s Blood #2- Practical Necromancy, nos dice que: ‹‹En el judaísmo la visión del Ángel de la Muerte es similar. Él quita la vida con una gota de veneno, mientras está de pie junto a la cabeza de la persona agonizante, preparado para capturar el alma que deja el cuerpo a través de la boca. Azrael habita en el Tercer Cielo. Sí el pecador confesaba su falta, el ángel de la muerte no lo podía tocar, porque entonces uno es protegido por Dios. En la literatura judía, Azrael es un espíritu, asumiendo una forma que es influenciada por las creencias de las personas, sus actos y su fe: para el hombre honesto y correcto, él aparece en la hora de la muerte como un bello arcángel, para los pecadores, en una forma horrenda y macabra. En su visión, uno puede morir de miedo.›› Cristianismo En el paleocristianismo (cristianismo primitivo) se confundía a Azrael con Azra, descendiente de los sacerdotes de la tribu de Aarón y escriba durante el periodo del segundo Templo de Jerusalén. Otra creencia planteaba que Azrael era el profeta Esdras, profeta que vaticinó la venida de Cristo y que subió al cielo sin haber pasado por la muerte física, razón esta en virtud de la cual se llegó a especular que él era Azrael. Por su parte, el hereje Marción habló de Azrael como el Ángel de La Ley (la ley de Moisés), basándose en parte en la asociación entre el periodo teológico de La Ley con el sacrificio —en ese entonces se ofrendaban animales a Dios, pero el último sacrificio fue Cristo, con quien se inauguró el periodo teológico de La Gracia, en el cual el hombre era librado de la muerte por el poder redentor de El Salvador— y por lo tanto con la muerte. Pese a todo lo dicho, Azrael no pertenece al cristianismo actual: ni al católico ni al protestante (evangelista, mormón, adventista, etc.), no al menos a nivel oficial o canónico. Por ello, si algún cristiano cree en Azrael, esa creencia es más una realidad de fe personal, extrabíblica y no-oficial. Islam El Corán dice que el Ángel de la Muerte toma el alma de cada persona en el momento de la muerte, sin embargo aclara que solo Alá (Dios) conoce cuándo morirá cada persona y a dónde será llevada su alma. Se cree que su poder es tan grande que, simbólicamente hablando, se necesitaban 70,000 cadenas para contenerlo, teniendo cada una la longitud de un viaje de miles de años. Según la tradición, cuando alguien muere Allah lee el nombre del fallecido y Azrael tiene 40 días para cumplir con su rol de separar el alma del cuerpo. Pero su llegada puede variar. Cuentan las leyendas que ésta viene cargada de paz y olores paradisíacos cuando un hombre es justo, pero que está acompañada de demonios torturadores (que atormentan al moribundo en el proceso de tránsito) cuando un hombre es malvado. Según cierta leyenda, Azrael está continuamente escribiendo los nombres de las personas que nacen y borrando los de las personas que mueren. Para la teología islámica, Azrael (nombrado como “Azrail, Azaril, Azariel o Izrail”) será el último ser en morir (muerte previa al Juicio Final). Algunos relatos de la tradición islámica refieren encuentros entre el Ángel de la Muerte y los profetas. Un ejemplo impactante de eso es la historia (símbólica en gran medida) de Moisés, quien también es venerado en el Islam. Así, dicen que Azrael había ido a tomar el alma de Moisés pero éste se negaba a morir. “Aquí tienes un siervo que se niega a morir”, le dijo Azrael a Dios y después, forcejeando con Moisés, éste le dio un palmazo que le sacó uno de sus millones de ojos: el ojo que representaba que Moisés estaba en la lista de los que probarían la muerte… . LA HISTORIA DE AZRAEL Esta conocida historia tiene su origen en la tradición islámica aunque posteriormente fue recibiendo elementos de otras tradiciones, llegando finalmente a ser una expresión del sincretismo propio del esoterismo contemporáneo. La historia es como sigue: Poco tiempo después de su creación, a Azrael le fue asignado el estudio de algo que hasta el momento no se comprendía muy bien en el Cielo: la disposición de las almas humanas tras la muerte. En efecto, se conocía que algunas almas habían llegado al Cielo (temporal en esta teoría de reencarnación) como consecuencia de méritos adquiridos en la mecánica de la reencarnación y el olvido (al volver a nacer), pero no se sabía a dónde iban las otras almas y qué pasaba exactamente con las almas tras la muerte. Fue ante esa situación que Azrael se ofreció a rastrear las almas de los humanos, algo que hasta ese momento ningún ángel había hecho bien, siendo él el primero en conseguirlo. Sin embargo lo que halló fue indignante: muchos humanos, particularmente los de peor naturaleza, estaban siendo torturados en el llamado “reino inferior”. Y es que, en sus inicios, tal reino era un lugar de oscuridad, aislamiento, soledad, vacío y ausencia de Dios, pero no era un lugar de torturas, y los demonios lo habían convertido, sin autorización de Dios, en un espacio de suplicio y perversa mortificación. Ya no era más el Sheol: era el Infierno. Cuando Azrael dio las noticias en el Cielo, la indignación general se encendió, pues, además de infligir torturas, los demonios a veces ozaban destruir a ciertas almas, tomándose así una potestad que ni él mismo Dios había ejercido pese a ser el único con derecho moral para hacerlo. Pero también, según informó Azrael, los demonios estaban reteniendo almas que no habían cometido faltas suficientes para ser llevadas al “reino inferior”; y, finalmente, aquellos crueles ángeles caídos procuraban retener eternamente a las almas que no destruían, cometiendo con ello la injusticia de pretender dar un castigo eterno e infinito a quienes tenían una culpa finita. Como contramedida a tanta injusticia y compensación a su labor, Azrael ascendió al rango de Arcángel, comprometiéndose en dicho ascenso con la labor de asegurarse de que ninguna alma se dirigiera equivocadamente a un lugar que no fuera el Cielo. Él y su hueste de ángeles seguidores ayudarían a los espíritus de los muertos a librarse de sus cadenas, rescatarían almas salvables de los dominios de Satán, e impedirían a los ángeles caídos tomar cualquier alma que no les perteneciese. Fue así que el Arcángel de la Muerte y sus ángeles comenzaron sus misiones de reconocimiento en busca de almas por salvar en el Infierno. Pero ayudar a los muertos no era suficiente, por lo que Azrael les dijo a sus ángeles que debían ayudar a los humanos vivos a prepararse para la muerte, a comprenderla, aceptarla y no temerla si sus actos eran buenos. Pasado el tiempo, entre los seres de luz llegó a pensarse que Azrael y su coro rechazaban hasta cierto punto el Cielo. Finalmente Azrael expresó su decisión de autoexiliarse junto a su coro, no porque él y sus ángeles no amaran la compañía celestial, sino porque su compasión por los humanos era tan grande que preferían servir a Dios en la oscuridad con tal de evitar que las almas sufriesen un destino injusto al morir. Se convirtieron entonces en abnegados ángeles, en seres que iluminaban los lúgubres territorios de la muerte con la blancura impoluta de su ardiente bondad. Las siguientes serían sus misiones principales: 1) buscar y separar fantasmas y demonios de sus lazos corpóreos y etéricos, 2) cazar y destruir a las almas que no tienen salvación y pertenecen a los demonios, 3) guiar a su destino a los humanos que mueren, contribuyendo a que se les de una segunda oportunidad (en la rueda de reencarnaciones) si es preciso, 4) luchar contra los demonios que promueven la muerte, 5) rescatar almas salvables del infierno . CONTACTANDO CON EL ARCÁNGEL DE LA MUERTE Arriba vemos una versión moderna, simbólica y estilizada del sello o sigilo de Azrael. Su presencia no es necesaria para el desarrollo del ritual que después presentaremos, de modo que se lo ha puesto únicamente para satisfacer la curiosidad intelectual. Muchos ocultistas hablan de la invocación a Azrael concibiéndolo no como un ser real sino como un ser simbólico, como una personificación de la muerte dotada de un gran poder a la hora de canalizar las energías psíquicas y espirituales del mago en relación al fin de contactar con el poder espiritual inherente a las fuerzas propias de los dominios de la muerte, concebida como algo que, si bien en sí mismo no tiene vida, se manifiesta como presencia viva y dinámica en la experiencia espiritual del hombre. Por eso, antes de presentar un ritual de invocación a Azrael, Lodge Magan nos aclara que: ‹‹Un trabajo de muerte puede servir para algunos propósitos: uno puede intentar una invocación a la muerte como un rito de entropía y destrucción o una maldición lanzada a una victima elegida o uno puede invocar a las formas del dios de la muerte para el bien del conocimiento y comprensión del morir. En el segundo caso, uno invoca a símbolos y conceptos asociados con la muerte con el fin de facilitar el proceso de morir y para transformar el miedo y ansiedad, que es usualmente relacionado con ésta, en la fuerza de vida creativa.›› Veamos ahora el ritual que Lodge Magan nos propone: -Procure que sea de noche. -Tome un baño (preferiblemente en agua fría) antes del ritual. -Consiga una pequeña (no tanto) campana. -Póngase una túnica negra. -Comience por preparar una vela negra y una vela roja. -Si puede, queme incienso, el de mirra es una buena opción. -Abra el ritual encendiendo la vela negra y haciendo sonar una campana. -Recite lo siguiente: Lepaca Kliffoth! ¡Azrael! ¡Azrail! ¡Ashriel! ¡Azaril! ¡Azriel! ¡Izrail! Escúchame ¡mensajero divino! ¡Sombras y fantasmas! ¡Levántense de las fosas del cementerio y vengan a mi llamado! ¡Tú, quien separas el alma del cuerpo y trae el sabor del veneno mortal! ¡Ven del abismo de Oscuridad! ¡Ángel de la Muerte! ¡Espíritu de muchos rostros y miles de alas! ¡Guía de las almas muertas! ¡Tú, quien llevas a los mortales al Otro Lado! ¡Quien se aproxima con los espectros y criaturas de la noche! ¡Escucha mi llamado! Enciende en mí la llama negra de la muerte, ¡la esencia del Dragón Negro! ¡Llévame al borde de la muerte y la vida, para que pueda probarla y sumergirme en su éxtasis! ¡Muéstrame la Muerte para que pueda conocer la Vida! ¡Arranca el velo negro de la ignorancia la cual cubre mis ojos! -Concéntrese y visualice que entra al lugar un ángel vestido de negro, con veinte alas y una espada. -Imagine con gran viveza que el ángel corta cada parte de su cuerpo con la espada, procurando sentir que le libera de las ataduras corporales y mundanas con cada parte que le corta. -Prosiga en la visión anterior por el tiempo que sea necesario hasta que sienta un gran vacío interno y un sentimiento de aislamiento y soledad. -Recite lo siguiente: El fuego oscuro del Dragón Negro esta ardiendo ahora dentro de mi! Yo soy la sombra el fantasma, listo para dejar la existencia terrenal! Espíritus de la Oscuridad, ¡conviértanse en mis compañeros en mi viaje al reino de los muertos! ¡Ángel de la Muerte! – ¡llévame al Otro Lado! -Acuéstese boca arriba con los brazos cruzados sobre el pecho, en la posición que tendría si estuviese en un ataúd. -Sienta que su cuerpo astral se vuelve cada vez más ligero y Azrael lo eleva, llevándolo al otro mundo. -Viaje a su pasado más remoto, de ésta vida y, si puede, de vidas anteriores. -Recuerde todo lo que le ha ocasionado sus mayores miedos, deseos, debilidades y fortalezas. -Procure sentir y percibir como todo aquello que alguna vez trajo cosas negativas y debilitantes, se constituye ahora en fuente de fuerza y determinación. -Una y solo una vez que haya logrado lo anterior, vuelva a su estado de conciencia normal y levántese. -Quítese la ropa como símbolo de que ha removido su pasado. -Apague la vela negra y encienda la vela roja, símbolo de esa vida nueva y de esa fuerza que está naciendo y levantándose en usted, ardiendo con la “llama dadora de vida” y otorgándole ese sentido de totalidad y poder interior. -Recite las siguientes palabras finales: Despierto del sueño mortal y comienzo una nueva vida, ¡Con el fuego del Gran Dragón Rojo! ¡Qué así sea! ¡Ho Drakon Ho Megas! -Medite por un rato en el sentimiento de poder que fue despertado en su interior, después finalice el ritual.
link: http://www.youtube.com/watch?v=_u5TVgEZJCg Corría el año 1908 en la ciudad de Puebla, y los llamados “montepíos” (casas de empeño) abundaban y proliferaban bajo el ala indiferente y corrupta —las autoridades se llevaban parte de las ganancias de los montepíos— del gobierno de Porfirio Díaz. No era un hecho sorprendente, teniendo en cuenta que, si bien el Porfiriato representó una época de crecimiento económico, en la práctica ese crecimiento económico se veía ensombrecido por la injusticia social inherente a la enorme polarización (los pobres se empobrecían, los ricos se enriquecían, la clase media se estancaba) de las diversas clases sociales, cosa que a la larga habría de estallar en la subversión de la revolución. Era en ese ambiente de injusticia que los usureros explotaban a sus clientes, tomando todo lo que podían de ellos cual egoístas sanguijuelas. Ropa, muebles, relicarios, vajillas de plata, joyas, incluso los juguetes de los inocentes niños: nada excluían sus manos codiciosas. Pero, entre esos usureros con mucho dinero y poca nobleza, destacaba uno al que casi todo el pueblo detestaba: el señor Villa, conocido como “Horta” entre los habitantes de la ciudad. Horta era un tipo amargado, codicioso, avaro, materialista, extremadamente egoísta, un tipo que nunca tuvo piedad de sus clientes más desesperados o de los mendigos sedientos que le imploraban centavos con los labios resecos y la mirada carcomida por el sufrimiento. Era calvo, bajo de estatura, rechoncho como un cerdo, con las extremidades y el cuerpo repleto de abundante vello. De actitud ostentosa, Horta adoraba llevar las manos repletas de gruesos anillos engarzados de piedras preciosas. La gente lo aborrecía tanto que a veces lo maldecían al pasar por su negocio; mas, como eran tan evidentes sus manos, la maldición que estaba de moda era un: “¡Qué Dios te seque la mano!”. Pasaron así los días y en la memoria popular quedó grabada la imagen de Horta, sentado en su casa de cambio de la calle Merino, contando y apilando monedas de oro junto a la Gangosa, que era como le decían (por antipatía) a su mujer. Toda su vida fue un maldito avaro, pero un día la muerte llegó; y, al parecer, Dios le secó la mano… O al menos eso se quiso hacer creer, para darle un castigo aunque sea después de muerto. Fue así que, según se cuenta, en el diario El Duende salió publicada una noticia sobre la “Mano Negra”. Se trataba de la mano de Horta, a la cual se había visto trepar por los muros del cementerio de San Francisco. La creencia de que la mano era de Horta se originó en una entrevista con un sepulturero que dijo haber visto a la mano, y que no era una mano cualquiera sino una mano grande, llena de vellos negros, y de anillos engarzados con gemas… El asunto es que el suceso comenzó a repetirse y cada noche, a eso de las once, una mano negra (de lejos no se veían las joyas, solo la negra silueta) trepaba por los gruesos muros del camposanto. No era una cosa de este mundo: era una mano espectral, que ascendía sin caerse como propulsada por una oscura magia, que se movía tétricamente como una cruel tarántula, ansiosa por envolver en las redes del miedo o de la muerte al espantado testigo o a la incauta víctima que, sin verle, no advierta su sigiloso desplazamiento por la tierra o los muros. Y es que, en un instante letal, la Mano Peluda saltaría sobre la presa o ascendería por su ropa hasta llegar a su cara, donde con sus gruesos dedos le arrancaría los ojos para finalmente descender al cuello, estrangularlo, dejar el cadáver allí y volver —con teletransportación o algún otro método fantasmal— a su tumba, donde se reuniría con los demás despojos mortuorios. Según la leyenda, la Mano Peluda siguió viéndose durante un tiempo hasta que finalmente desapareció (hoy nadie en Puebla dirá que la Mano Peluda sigue apareciendo…). Aclaración sobre la Leyenda: La leyenda que acabáis de leer es la versión de la Mano Peluda que se originó en el Porfiriato, muy poco antes de la Revolución Mexicana. En varios países latinoamericanos la gente ha escuchado hablar de la Mano Peluda. Las versiones de la leyenda son muchas; pero, en México, es tan conocida que ella y un famoso programa radiofónico (en que se cuentan historias de terror) comporten el mismo nombre. La Mano Peluda también se conoce como “Mano Pachona”, “Mano del Diablo” o “Mano Negra”. Las teorías sobre su origen son diversas: es la mano cercenada de una bruja, la mano de un joven que se masturbaba excesivamente (recuérdese el mito popular de que le crecen pelos en la mano a quien se masturba mucho), la mano de un obrero cortada en un accidente, la mano del mismo Diablo en busca de víctimas, etc… En cuanto a la supervivencia de la leyenda, quizá la razón principal esté en la utilidad que tiene para asustar a los ingenuos niños pequeños cuando se portan mal. “Te va a llevar la Mano Peluda”, “te va a jalar el pie mientras duermes”, “te va a coger la cara y a arrancarte los ojos si no te comportas”: esas y otras declaraciones similares suelen expresársele a los pequeños, y hasta es posible que, más de un padre o de una madre, haya intentado dar confiabilidad a la historia empleando una escoba con un guante por la noche… Los lugares en que la Mano Peluda aparece son muchos: debajo de la cama y de los muebles, o en el inodoro, esperando a que la víctima haga sus necesidades para salir y darle un buen susto… Si se trata de la versión en que es la mano que un obrero perdió en un accidente y ahora busca venganza, la Mano Peluda puede aparecer en fábricas, en vías de tren abandonadas o, por qué no, en una de esas siniestras obras de construcción abandonadas… Por último y si pensamos que es la mano del Diablo, podría aparecer escalando algún muro, trepando como una maléfica y enorme tarántula en busca de alguien que merezca saborear un anticipo del Infierno y sus tormento
Mucho se ha hablado sobre la carrera espacial, que fue la época cuando los Estados Unidos de América y la Unión Soviética competían por la conquista del espacio. Se ha hablado del satélite Sputnik, del cosmonauta Yuri Gagarin, del primer hombre en la luna… Sin embargo, considero que los sucesos de los que nadie habla son los más interesantes. Tal es el caso de Josef Petrenkov. Era el año 1968, las grandes potencias mundiales estaban en su apogeo tanto económica como tecnológicamente. Los avances de la ciencia habían permitido al hombre realizar hazañas que en otras épocas sólo en sus sueños y fantasías se podían realizar. En ese entonces Estados Unidos se preparaba para llevar al primer hombre a la luna. A pesar del grado de confidencialidad que se manejaba en el desarrollo de la misión, éste no fue suficiente para evitar que la inteligencia secreta de los soviéticos se enteraran de sus planes. Los soviéticos, naturalmente, querían estar un paso adelante de los norteamericanos, y en absoluto secreto pusieron en marcha una de las misiones más ambiciosas hasta la época, la cual consistía en lanzar un vehículo espacial tripulado por dos cosmonautas que orbitaría la luna por cuarenta y ocho horas. El objetivo de la misión era tomar mediciones del satélite natural permitiéndoles llevar a cabo un alunizaje meses antes de la gran potencia del oeste. Así entonces, en el mes de octubre de 1968, despegó desde un aeródromo en Kazajstán un cohete Soyuz. Sus tripulantes eran los cosmonautas Ivan Pavelovich y Josef Petrenkov. La misión marchó de acuerdo a lo planeado durante las primeras cuatro fases, pero es debido a lo ocurrido durante la quinta fase —orbitar alrededor de la luna por dos días terrestres— que los soviéticos negaron la existencia de la misión. Aunque las probabilidades de fracaso en este tipo de expediciones son muy altas, nadie imaginaba que lo que estaba a punto de ocurrir sería tan extraño, al grado de que la unión soviética no planearía una misión cerca de la luna hasta después de cuarenta años. En la base de control se estaba dando seguimiento a la misión. Se acababa de efectuar con éxito la intersección de la órbita lunar y se hacían los preparativos para orbitar la luna y encender los aparatos de medición. Dos horas después de haber iniciado la quinta fase se perdió la comunicación con el vehículo espacial por doce minutos. Cuando se logró restablecer la comunicación ya no se escuchaba la voz del cosmonauta Ivan Pavelovich en el intercomunicador. Los operarios en Tierra intentaron averiguar el estado de Pavelovich y ordenaron a Josef Petrenkov que explicara la situación. Aun con la insistencia de los operarios Petrenkov no respondió de manera concreta; sólo habló durante dos o tres minutos divagando entre oraciones extrañas e ideas sin terminar. Parecía no prestar atención a lo que preguntaban en Tierra y se limitó a hablar ininterrumpidamente hasta que se perdió la comunicación con el vehículo espacial de manera permanente. Estas fueron las últimas palabras de Josef Petrenkov: «Estoy a punto de comenzar con la novena vuelta de la órbita de la luna. Todas las acciones que realicé durante mi vida apuntan hacia este momento. Ni en mis sueños más espectaculares me imaginaba en una situación tan maravillosa como ésta. Todos los años de entrenamiento y de estudio sin lugar a duda han sido fructuosos: al fin podré ver con mis propios ojos el lado oscuro de la luna. Es difícil describir la alegría de ver algo que nunca nadie ha visto antes, y que serán pocas en realidad las personas que podrán estar en esta situación durante mi generación y las generaciones futuras. Se podría decir que mi compañero de misión, Ivan, tuvo también el honor de ver semejante maravilla cósmica, aunque dudo que fuera la misma experiencia para él. Traté de convencerlo pero no sólo se negó a intentarlo, sino que también trató de quitarme la oportunidad. Le dije que sería la epítome de nuestras vidas si por un momento abandonáramos la nave para flotar libremente en el universo; le dije que no era lo mismo observar las maravillas del cosmos a través de una ventanilla de seis centímetros de diámetro que observar dichas maravillas con nuestros ojos allá afuera. Pero él se negó. Empezó a decir que no teníamos los trajes necesarios para practicar lo que se denomina “caminata espacial” y que si abríamos la escotilla la nave se despresurizaría y moriríamos instantáneamente. Yo por supuesto sabía todo aquello, mas no me importó; lo último que quería y quiero hacer es flotar en la obscura y vacía ingravidez del infinito. Le dije que él no tenía que salir de la nave, pero que yo saldría, y nada en el mundo me haría cambiar de parecer. Cuando traté de abrir la escotilla intentó detenerme por la fuerza y me gritaba histéricamente que ambos moriríamos. En realidad no quería hacer lo que hice… Ahora considero que fue lo correcto. Estrangulé a Ivan Pavelovich. Y es momento de realizar lo que más deseo y lo único que se interpone entre mí y el cosmos es una mísera escotilla. Después de ver la majestuosa y a la vez misteriosa luminiscencia de la luna y las estrellas, estoy convencido que flotando en los sin fines del universo estaré más cerca de la inmortalidad de lo que cualquier ser humano estará jamás. Siento que de esta manera podré dejar atrás mi cuerpo como un simple recuerdo de que alguna vez fui un ser antropomórfico. Puedo sentir mi mente expandirse, como si lo comprendiera absolutamente todo, y puedo sentir cada objeto, cada molécula, cada átomo que conforma la nave, la luna, la Tierra y el universo. Quiero que el vacío y yo seamos uno». Tras la última palabra pronunciada por Patrenkov se perdió la comunicación con el vehículo. Se sabe que la escotilla fue abierta unos segundos después. Pero lo que es aún más misterioso, es el hecho de que varios minutos luego de que la escotilla fuera abierta, la nave cambió de curso. Esto es particularmente extraño porque las órdenes de curso fueron introducidas a la nave desde adentro, algo imposible, pues los tripulantes no hubieran podido sobrevivir a la despresurización. Según radares en Tierra se pudo averiguar el nuevo curso de la nave, el cual era las Pléyades. Por muchos años se intentó restablecer comunicación sin éxito. Se dice que ocasionalmente son recibidas transmisiones de radio provenientes del vehículo, donde se escucha la voz de un hombre, diciendo lo siguiente: «Puedo escucharlos, murmurando atrás de las estrellas». mi blog http://creepypastass.blogspot.mx/
link: http://www.youtube.com/watch?v=GjmJQbipgpY Cuenta la leyenda que había un pueblito llamado seorimícuaro en Irlanda del Norte, la población de seorimícuaro era realmente pequeña, se dice que eran cerca de 57 habitantes, entre ellos ancianos de más de 80 años los cuales eran los más sabios de la comunidad. Sí bien es sabido que las personas de Irlanda les encanta beber cerveza, en el año de 1930 un hombre de pelo rizado, de color castaño, de estatura alta, carismático y con su sombrero típico de la zona se encontraba bebiendo en un tipo bar de la zona de seorimícuaro, este personaje debo aclarar que no era nativo de dicha comunidad, el venia de Dublín en Irlanda para ser más exactos, unas horas antes había discutido fuertemente con su mujer porque este le había sido infiel, este hombre le había suplicado que lo perdonara, sin embargo la mujer con raíces de brujería, ya que sus antepasados habían practicado la brujería de generación en generación , lo maldijo y le dijo que esa noche iba a pagar por esa infidelidad y le deseo la muerte con una sinceridad que reflejaban sus ojos, cubiertos por el llanto y una mirada penetrante que aparentaba entre tristeza, decepción y un evidente enojo. Finalmente el hombre desconcertado entro a su auto, lleno el tanque en una gasolinera y se fue sin rumbo fijo, esperando que el destino lo guiara, sin imaginarse lo que iba a experimentar horas más tarde… Pues bien, situándonos nuevamente en el bar de seorimícuaro donde comenzó el relato, pedía cerveza tras cerveza, evidentemente perdió la cuenta de todo lo que había tomado, ya estaba ebrio el hombre. Minutos más tarde entro una joven con una vestimenta un poco peculiar y diferente a la que vestían en el pueblo de seorimícuaro. La chica llevaba un corsé evidentemente ajustado, sombrero, botas y un pantalón muy ajustado, sin embargo su vestimenta parecía de otra época a la que estaban viviendo, la mujer era preciosa, tenía ojos azules con una mirada muy fuerte, tez blanca, un cuerpo delgado y muy bien torneado, era preciosa, casi como si de un Ángel se tratara. La mujer al ver al hombre ya muy ebrio, se le acerco y se sentó al lado, el hombre aunque ebrio, le dijo a la mujer que si le podía invitarle algo, a lo que asintió la mujer, estuvieron platicando mientras tomaron cerca de 3 rondas más en el bar de seorimícuaro, hasta que finalmente ya el hombre no podía más, incluso le costaba ya bastante hablar, la mujer se ofreció a llevarlo a su casa, debido a que el hombre no era de la civilización de seorimícuaro, el hombre no podía hacer mucho, ella lo ayudo a salir del bar, lo subió al coche, la mujer tomo sus llaves, encendió y se fueron por un extraño camino, oscuro, pasaron por el bosque, el hombre medio se despertó y se dio cuenta de que algo iba mal, era un lugar muy alejado de cualquier casa o choza, con lo que le pidió que detuviera el auto, la mujer volteo con una cara desfigurada y muy vieja y le dijo que sus minutos estaban contados, el hombre forcejeo con lo que terminaron estrellándose contra un árbol, horas más tarde cuando ya había amanecido en seorimícuaro, encontraron el cuerpo de aquel hombre sin vida y despedazado, le habían sacado los ojos y no los encontraron por ningún lado, al parecer se los habían llevado como trofeo. El hombre por la identificación que llevaba, la autoridades lograron contactar a la novia para que identificara el cuerpo o lo que quedaba de él, asombrosamente, la novia con la que había discutido horas antes llevaba consigo heridas en la cabeza y algunos arañazos en las manos como si hubiera tenido un accidente automovilístico. Nunca se supo que paso en ese lugar en seorimícuaro, con aquel hombre que estuvo bebiendo mucho en aquel bar, ni tampoco se supo que sucedió con aquella hermosa chica con rostro angelical y esa vestimenta tan peculiar y antigua.
link: http://www.youtube.com/watch?v=IjCUzlaQJDA Tengo fobia a los payasos, ver uno simplemente hace que me den escalofríos y que quiera alejarme de él lo más pronto posible. Hace ya unos 24 años, cuando tenía tan solo 6 años de edad, estaba viviendo en casa de mi abuela, ya que mis padres estaban siempre teniendo discusiones y la abuela decidió que era mejor que me quedara con ella unos días mientras se tranquilizaban, pero esos tres días serian todo lo contrario a tranquilidad, se convertirían en la memoria más horrible de mi vida. El primer día que llegué a casa de la abuela me sentía de lo más triste por mis padres, todavía podía escuchar cómo se gritaban uno al otro, mi abuela, quien siempre me ha querido mucho, me llevo hacia su cuarto, donde había un cofre con algo de polvo encima, como si no lo hubieran tocado en muchos años, abrió el cofre y dentro de él se encontraban muchas chucherías viejas que ya no recuerdo, pero lo que más llamo mi atención, fue que del fondo del baúl saco un muñeco muy extraño, era la figura de un payaso, pero este tenía algunas deformidades, como que su cuello era mucho más largo de lo normal, y su cuerpo era redondo de la parte de abajo, no daba un aspecto gracioso, si no llamativo, pero lo que más me llamo la atención fue esa sonrisa que tenía, una cara completamente pálida, con ojos pequeños y negros, hasta podías observar tu propio reflejo en ellos, labios remarcados con pintura roja muy finamente alrededor de ellos, la abuela me lo quiso obsequiar como un compañero para no sentirme solo, al principio lo acepte con gusto, ya que me parecía un juguete bastante divertido con esa forma de pino que tenia, sin embargo, las cosas se volvieron bastante feas esa noche. Antes de irme a dormir con "Flappy" (que era el nombre que le había puesto al muñeco) jugué un rato con él en mi cuarto, en un cierto momento me di cuenta de que tenía anudado un cordón debajo de su camisa de payaso, cuando desanudé ese cordón, me di cuenta de que era una cuerda para que el payaso hablara. Obviamente, no dude en jalar esa cuerda, al principio no hacía nada, la jale un par de veces más, y entonces el payaso abrió su boca, pero lo que decía, no eran palabras, eran sonidos como si un pizarrón fuera rasgado, entonces empezó a mover la mandíbula de una manera un tanto violenta, mientras esos chirridos se ahogaban por si solos, era el sonido más espantoso que jamás había escuchado, así que arroje a Flappy en una esquina, y me fui a dormir con ese tormentoso sonido que no paraba de dar vueltas en mi cabeza. Al siguiente día, le dije a mi abuela sobre el problema de Flappy, entonces ella extrañada, lo tomó y se lo llevo a revisarlo para ver cuál era el problema, yo esperé en la sala nervioso por ese molesto sonido, y sin darme cuenta, ese chillido volvió a sonar, ahora era más bien el chillido de una señora llorando desesperadamente, gritando de forma desgarradora, en ese momento sólo me tapé los oidos e intenté no pensar en ese sonido. De pronto la abuela estaba bajando las escaleras lentamente, paso por paso, y estaba pálida, la abuela se me acercó lentamente me levantó del suelo y empezó a presionar mi garganta, casi me rompe el cuello mientras me gritaba obscenidades y maldiciones, escuché como gritaba desesperadamente, me soltó y rompió el cristal de un viejo reloj que tenia, y con los cristales, se saco los ojos mientras estos le chorreaban sangre por todas partes, se corto la quijada desde las mejillas dándole una aspecto cadavérico impactante, luego se tiro al suelo y empezó a azotar su cabeza violentamente una y otra vez contra el suelo, primero vi como se rompía sus propios dientes, luego su nariz, luego su cráneo, y falleció desangrada en el suelo de su propia sala, en ese momento yo estaba en estado de shock, después de presenciar aquel acto satánico de sangre, solo me quedo quedarme parado observando el cuerpo de la abuela, entonces solamente subí las escaleras, tome a aquel muñeco y salí caminando de la casa tranquilamente, no llore y ni siquiera produje sonido alguno, solo camine lejos de ese lugar. Escuche que al día siguiente, mis padres encontraron al cuerpo de la abuela, no estoy seguro, porque nunca lo pude comprobar, puesto que nunca regrese con ellos y anduve vagando solo por las calles sobreviviendo de lo que podía encontrar, y mi único acompañante es Flappy.... aunque hay algo que me intriga de el hoy en día, en su ropa de payaso, tiene marcadas huellas de color rojo de unas manos, pero no unas huellas normales, eran de manos pequeñas... como si lo hubiera manchado un niño con manos ensangrentadas mi blog:http://creepypastass.blogspot.mx/