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tavogarione

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Primer post: 4 dic 2008Último post: 31 dic 2008
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Programacion Cosquin 2009...
InfoporAnónimo12/23/2008

Registrate y eliminá la publicidad! hola esto es lo que pude encontrar de la programacion del cosquin 2009... La programación central de Cosquín 2009 Los artistas que formarán parte de los bloques de apertura, medio y cierre de cada noche son los siguientes: Sábado 24: Abel Pintos, Raly Barrionuevo y Los Tekis. Domingo 25: Leandro Lovato, Illapu y Luciano Pereyra Lunes 26: Facundo Toro, Nacha Guevara y Jairo, y el segmento chamamecero con Antonio Tarragó Ros, Ramona Galarza, Los de Imaguaré, Mario Bofill y Los Alonsitos. Martes 27: Mosqueteros del Tango (Raúl Lavie, Rubén Juárez y Guillermo Fernández) y Sergio Galleguillo y Los Amigos. Miércoles 28: Peteco Carabajal, Los Huayras y Chaqueño Palavecino Jueves 29: Teresa Parodi y Liliana Herrero, Dúo Coplanacu con Cuarteto de Cuerdas y León Gieco. Viernes 30: Los 4 de Córdoba, Víctor Heredia y Los Guaraníes. Sábado 31: Luis Salinas, Los Kjarkas y Soledad. Domingo 1: Cuti y Roberto Carabajal, Mariana Carrizo y Jorge Rojas. ELENCO ARTÍSTICO · ABEL PINTOS · ARGENTINO LUNA · ARIEL PETROCELLI E ISAMARA · ANGELA IRENE · CAnto 4 · CARLOS DI FULVIO · CLAUDIA PIRAN · CHAQUENO PALAVECINO · CUTI Y ROBERTO CARABAJAL · CHANGO SPASIUK · DUO COPLANACU · FACUNDO TORO · ILLAPU · JAIRO · JUAN FALU · JORGE ROJAS · LEANDRO LOVATO · LEON GIECO · LUIS SALINAS · LUCIANO PEREYRA · LOS CARABAJAL · LOS 4 DE CORDOBA · LOS GUARANIES · LOS MOSQUETEROS DEL TANGO (Rubén Juarez, Raúl Lavié, Guillermo Fernandez) · LOS TEKIS · LOS HUAYRAS · LOS KJARKAS · MARIA OFELIA · MARIANA CARRIZO · MARIANA CAYON · NACHA GUEVARA · NESTOR GARNICA · OPUS CUATRO · PETECO CARABAJAL · RALY BARRIONUEVO · ROXANA CARABAJAL · RUBEN PATAGONIA · SERGIO GALLEGUILLO Y SUS AMIGOS · SOLEDAD · SUNA ROCHA · TERESA PARODI Y LILIANA HERRERO · VICTOR HEREDIA · VIVA EL CHAMAME (Antonio Tarragó Ros, Ramona Galarza, Los de Imaguaré, Mario Boffil, Los Aloncitos y cien acordeonistas en escena). · GANADORES PRE COSQUIN · DELEGACIONES PROVINCIALES · DELEGACIONES INTERNACIONALES Venta de abonos Desde los primeros días del mes de Octubre se están receptando las llamadas de todas aquellas personas que quieran adquirir abonos para disfrutar de todas las lunas del 49º Festival Nacional de Folklore Cosquín 2009, a realizarse del 24 de Enero al 01 de Febrero de 2009. Para ingresar en dicha lista de espera, deben comunicarse a los teléfonos de esta comisión: 03541 – 454559 / 450044. El precio de los abonos por las nueve noches es de $600. Agotados

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Festival de Jesus Maria.....
InfoporAnónimo12/23/2008

Registrate y eliminá la publicidad! Las noches de Jesús María día por día Viernes 9 Los Guaraníes Gisella Santa Cruz Juan y Lucas Osvaldo Gonzalez Silvia Lallana Pablo Lobos Carlos DiFulvio Flaco Peña Antonio Figueroa y su trio Tuakai Taqui Jineteada Entrada general $ 17 Jubilados $ 10 Menores gratis Sabado 10 Jorge Rojas Claudia Pirán Carlos Sánchez Quique Ponce Cuti y Roberto Carabajal Beto Moya Los Integrantes Cuarto Creciente Trío Los duendes Los Rundunes Velia Puiatti Tropillas Entabladas Granaderos Entrada general $28 Jubilados $15 Menores $5 Domingo 11 Los Kjarkas Piñón Fijo 5 Sentidos Amboé Las Diablada de Oruro Rumbo Norte Los Arrieros de Salta Los del Suquía Victor Quinteros Los Dioses del Chamamé Runa Kay Tropillas Entabladas Granaderos Entrada general $20 Jubilados $10 Menores $5 Lunes 12 Víctor Heredia QV4 Doña Jovita Markama Yayo Quesada y Los Fronterizos Los Cuatro de Córdoba Yamila Cafrune Los Sauzales Alma de Luna Hugo Nikel y su Conjunto Los Taytas Pochi Chavez Estirpe Salteña Entabladas Entrada general $20 Jubilados $10 Menores $5 Martes 13 El Chaqueño Palavecino Canto 4 Las voces de Oran Monchito Merlo Alazanes Jessica Benavidez Los del Naciente Los Nachos Jorge Tissera Rubén DePaoli Broche de Oro Estirpe Salteña Entabladas Entrada general $28 Jubilados $10 Menores $5 Miercoles 14 Atahualpa por Jairo Trío San Javier Los de Alberdi Mariana Cayon La Copla Entrada general $20 Jubilados $10 Menores $5 Jueves 15 Los Tekis Los Alonsitos Entrada general $20 Jubilados $10 Menores $5 Viernes 16 Ricardo "Chiqui" Pereyra Los Legales Facundo Toro La Chacarerata Santiagueña Entrada general $22 Jubilados $10 Menores $5 Sabado 17 Peteco y Roxana Carabajal Los Manseros Santiagueños Entrada general $28 Jubilados $10 Menores $5 Domingo 18 Soledad Deolinda Argentino Luna Entrada general $18 Jubilados $10 Menores $5 Historia Corría el mes de Mayo de 1965, cuando la Cooperadora de la Escuela 1er Teniente Morandini de Jesús María, por la imperiosa necesidad de recaudar fondos para solventar la atención de los niños, celebra una reunión el 19 de ese mes. En la misma, Juan Manuel Corrales sugiere realizar un Festival de trascendencia. Varias fueron las opiniones sobre cómo realizarlo, pero fue la idea propuesta por Enrique Jarbas Pereyra la que fue aprobada por unanimidad: realizar un festival de doma. Convencidos de la relevancia que tendría el evento, por idea del Sr. José R. Castillo, se resuelve invitar a todas las Cooperadoras de las Escuelas de Jesús María. Inicialmente se sumaron 10 Cooperadoras, luego se fueron adhiriendo las de Colonia Caroya y Estación Caroya, conformando lo que se denominó, "Unión de Cooperadoras Escolares". La Comisión Directiva estaba presidida por Juan Manuel Corrales. El trabajo mancomunado de todas las voluntades logró llevar adelante con absoluto éxito el primer festival que se inauguró en enero de 1966. El maestro de ceremonias, Ricardo Smider, junto a la animadora Lisa Ferrer y los locutores Ulises Guerreri y Carlos de Negri supieron entretener a un público asistente de 45.000 personas. La cartelera artística estaba conformada por Los Cantores de Quilla Huasi, Alberto Merlo, Los de Córdoba, los del Suquía, Héctor Roca, Jorge Cafrune, El Chango Nieto y Abel Figueroa entre otros. El espectáculo de doma, por su parte contaba con el animado relato de Raúl Romanutti. El resultado, una recaudación de $ 7.643.700 de la moneda nacional vigente en ese momento, cumplió con creces el objetivo planteado. Estos sueños convirtieron al Festival en el espectáculo más grande de América en su género, atrayendo en cada edición a más de 300 mil espectadores que viven en persona esta fiesta popular y un sinnúmero de televidentes y radioescuchas que lo siguen desde sus hogares en todo el país. Un ejemplo de Unión y Solidaridad Desde 1965, un grupo de hombres y mujeres unidos por una causa común conformaron la Sociedad de Cooperadoras Escolares de Jesús María y Colonia Caroya. Sus integrantes, pertenecientes a de las comisiones cooperadoras de diez escuelas de la zona, decidieron organizar un evento popular que permitiese reunir fondos para distintas obras a favor de la niñez escolar. Esta herencia de tradición, cultura popular y amor a la tierra que desde entonces se repite año a año se convirtió en solidaridad para miles de niños. Inspirados por estos valores, cada jornada festivalera une a 600 almas: padres de las cooperadoras, integrantes de la Comisión Directiva y colaboradores que voluntaria y desinteresadamente trabajan denodadamente para que Jesús María repita el éxito que soñaron sus fundadores. Los resultados de cada festival están plasmados en cada una de las actuales 20 escuelas en comidas, útiles, libros, material pedagógico, gabinetes informáticos, salones multiuso, gimnasios cubiertos, baños dignos, perímetros cercados, aulas para cada uno de sus grados con amplias paredes con revoques pintados, laboratorios de especialidades, bibliotecas, veredas de material y hasta agua corriente para una escuela rural. Pero no todo está en escuelas. El Festival también solventa los gastos del Gabinete Psicopedagógico que brinda servicios a todas las escuelas. Sus profesionales (psicólogas, psicopedagogas, fonoaudiólogas, psicomotriscistas), atienden a niños con dificultades de aprendizaje. Estos alumnos son asistidos también por una Asistente Social, que forma parte del equipo del gabinete. Funciona también un Consultorio Odontológico, que atiende gratuitamente a todos aquellos alumnos que no tengan acceso a mejorar su salud bucal. Este enorme el esfuerzo económico que realiza el Festival, para que los chicos de hogares humildes se desarrollen y crezcan con iguales oportunidades, físicas e intelectuales, que sus compañeros de escuela. El Festival, una suma gestos solidarios, es el aporte concreto de Jesús María y Colonia Caroya a la identidad nacional. Jesús María creció, amalgamando la existencia espiritual y económica a la niñez escolar exaltando el coraje gaucho. La organización, sostenida por el pueblo, convirtió el magnífico Festival de Doma y Folklore en la lección más conmovedora de auténtico desvelo por la niñez de la zona, la que, increíblemente, ennoblece toda actitud humana, desde el aula hasta el coraje gaucho que heredaron los jinetes. Conozca a los integrantes de la Comisión La Jineteada, color y coraje En Jesús María, se realiza la jineteada de potros reservados, donde los jinetes deben aguantar sobre el lomo del bagual (un caballo sin domar), durante un determinado lapso de tiempo que dependerá de la categoría en la que esté demostrando su destreza el gaucho. Existen tres categorías: Categoría "A" - Crina limpia o Potro Pelado. Categoría "B" - Grupa sureña o Cuero. Categoría "C" - Bastos c/ encimera sin boleadoras. La Crina Limpia En esta categoría se puede usar una lonja que va alrededor del pescuezo del animal como único sostén fuerte del jinete, quién no puede dejar de trabajar el animal con las espuelas. Tiempo de monta: 8 segundos. La Grupa Sureña o Surera: En esta categoría no se usan estribos, pero se utiliza un cuero de oveja sujetado por un cinchón. El jinete debe sujetar las riendas con una mano y el azote (huasca, talero, etc.) con la otra. Tiempo de monta: 12 segundos El Basto con Encimera: Aquí el hombre no deberá perder los estribos ni "charquear" (tocar al animal con las manos). En las otras categorías el charqueo también quita puntos. Tiempo de monta: 15 segundos. Una vez tocada la campana que anuncia la finalización de la prueba, el jinete no debe seguir castigando ni jineteando y si así lo hace, se le aplica descuento de puntos. En la clasificación se tiene en cuenta la siguiente tabla de puntaje: El jinete: máximo 10 puntos. El potro: máximo 5 puntos. Espuela: máximo 5 puntos. Elegancia: máximo 5 puntos. El potro debe es largado con el anca hacia los corrales. En el palo (palenque), exclusivamente deben estar: los palenqueros, el jinete y un ayudante del mismo. Las riendas son de suela, cuero crudo o curtido, lisas, no trenzadas y sin nudos. Su uso es obligatorio, dándose en la monta, con vuelta en la mano del jinete. El rebenque o guacha, se debe usar tomado de la manijera en las categorías de Grupa y Bastos. El Comisario de Pista Es la única autoridad dentro del campo de jineteadas y sus decisiones deben ser acatadas por los jinetes y todas las personas que deben permanecer dentro de la pista. Queda descalificado en el acto el jinete que castigue al potro en la cabeza o de cualquier otro modo maltratase al animal. El largo y tipo de espuelas variará de acuerdo al tipo de monta, se recomienda el uso de la bota e' potro (calzado hecho con cuero de cuarto trasero de potro) pues es firme pero un tanto flexible. Las espuelas provistas por la Comisión Directiva son de hierro y de ocho y cinco pinchos, según la categoría. En el caso que se cortare la manijera del rebenque, el jinete podrá echar mano al poncho o el sombrero y con ellos, a quisa de rebenque podrá adjudicarse puntos para su haber. Tanto delegados como jinetes, deberán vestir a la usanza tradicional de la zona de donde provienen. La vestimenta permitida será: Sombrero o boina, pañuelo al cuello, camisa, bombacha, botas de cuero o botas de potro o alpargatas de yute. Fuente: www.jesusmaria.org.ar

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Mas De 30 Mitos y Leyendas De Arqentina... parte 1
InfoporAnónimo12/7/2008

Continua....... Las luciérnagas Isondú fue el hombre más hermoso entre todos los guaraníes. El más alto, el más fuerte, el más hábil. Había que verlo disparando una flecha, remando en la canoa, bailando en las ceremonias de los payés (médico hechicero). Cuando era chico, no había madre en su tevy (familia extensa de los guaraníes que configuraba una unidad social y ocupaba una única gran vivienda) que, al verlo reírse, no le hiciera una caricia y, cuando le llegó la hora del tembetá (amuleto guaraní que llevaban los hombres adultos. Consistía en un palito en forma de T que atravesaba el mentón) ya había muchas indiecitas que querían casarse con él. A todas les gustaban sus manos diestras, su mirada penetrante y su perfume a madera. Junto con el amor que despertó en tantas muchachas, se despertó también la envidia de los hombres. Los que habían jugado con él sobre las hojas de palmera y más tarde en los claros o en el río ahora le tenían rabia. Por eso prepararon la emboscada. A Isondú lo esperaron un atardecer. Temprano habían cavado el pozo en el camino y lo habían disimulado bien: ya se sabe que los guaraníes eran especialistas en cazar con trampas, y esta ya estaba lista. Después se sentaron a esperar, y a tomarse la chicha de maíz que habían llevado. Isondú volvía de la aldea vecina, donde tenía parientes. Venía solo, pensando en una chica que había conocido allí, la única muchacha que estaba seguro de poder querer. Sin duda pronto se casaría con ella, ya se la imaginaba junto a él, con el cuerpo adornado con pinturas y una flor - la orquídea más hermosa que él pudiera encontrar - en su largo pelo negro. Contento y cansado iba por los caminos de la selva, espantándose los mosquitos de tanto en tanto. A él, tan grande y fuerte, se lo veía pqueño al lado de los árboles inmensos. Cuando faltaba poco para llegar a su aldea, empezó a escuchar las risas y los gritos de sus enemigos. Pero no se inquietó, porque era joven, no le tenía miedo a nada y había sido siempre demasiado dichoso como para suponer que se acercaba la desgracia. Cuando escucharon sus pasos, los otros se quedaron callados. De pronto, Isondú tropezó entre unas lianas y cayó en el pozo. Los otros salieron enseguida de sus escondites y empezaron a reírse y a burlarse de él: - ¡Isondú! ¡Isondú! ¡Te cazamos como a un tapir! - A ver, ¿de qué te sirve ahora ser tan valiente? - ¡Isondú! ¡Ahí va un anzuelo para que muerdas! ¿O querés que llamemos a tu mamita para que te salve? Y mientras tanto le tiraban palitos, frutos y unas bolitas de arcilla dura con las que cazaban ratones y los pájaros. Isondú les gritaba: - Pero, ¿qué hacen? ¿qué les pasa? ¿qué les hice yo, cobardes? - Y desde abajo les devolvía los proyectiles. Uno de los agresores le contestó: j- Ya vas a ver si somos cobardes. - Y agarró su maza y le pegó a Isondú en un hombro, en la cabeza, en la espalda... Los demás se envalentonaron y entre insultos hicieron lo propio: el cuerpo de Isondú se fue llenando de cardenales y de sangre, y allí quedó, acallado, caído sobre un costado en el fondo del pozo. En la selva era casi de noche. Los asesinos seguían en el borde de la trampa, paralizados por el miedo. De pronto vieron confusamente que Isondú se movía, que su cuerpo tomaba de a poco la forma de un insecto y que en el lugar de cada herida se encendía una lucecita. Isondú agitó sus alas y salió volando: ya estaba libre. Un momento después centenares de Isondúes se dispersaban en la selva, debajo del techo que forman allí los árboles, los helechos y las lianas, iluminando intermitentemente la noche guaraní. Muchos de estos insectos traspusieron los ríos, dejaron atrás la selva y se perdieron en el campo. En la Argentina, algunos le siguen diciendo "isondúes", otros los llaman "bichos de luz, otros "tuquitos" y otros luciérnagas. En las noches más oscuras vuelan a nuestro alrededor, y, cuando creemos que se han ido, se encienden otra vez unos metros más allá, como estrellas terrenales. El Lobisón o Lobizón Este ser llegó a la Argentina a través de Brasil, y se tiene noticias de él en el Litoral (N.E.). Si una familia tiene siete hijos varones, la maldición cae sobre el séptimo. Se dice que es un hombre alto, delgado y con mucho pelo. Antes de convertirse anda muy nervioso y se enoja fácilmente, puede transformarse en los cementerios o cercanías y sobre todo cuando el acólito florece y la luna está llena. Se alimenta con carroña y cuando anda por el monte puede morder a los desprevenidos. Cuando muerde o salpica con sangre o saliva a sus víctimas, éstas pueden transformarse. Según Elena Bossi, para protegerse del lobisón hace falta: - una bala bendecida en 3 iglesias (7 según otros). No se debe apuntar al bulto sino a la sombra. - un cuchillo bendecido que tenga forma de cruz. - una linterna con pila bendecida (de lo contrario no alumbrará). - una alpargata (cuando se le pega al lobisón con una alpargata, se vuelve persona). Se lo puede atar; pero tiene que ser con lana abierta de tejer. Así se queda quietecito cuando lo enlazan. Si es perro lobisón hay que sujetarlo del cuello; si es perra lobisona, de la mitad de la espalda (media res). Hay que herirlo sin que se dé cuenta, de lo contrario atacará y matará (sic). La Laguna del Tesoro Nos transcribe el genial Octavio Cejas en su "Tukma Mágico" una anécdota recopilada en Alpachiri, Tucumán, a Delicia de Cabrera: "Una vez mandaron a un hombre algo inocentón a campear unos bueyes que se habían refugiado entre las malezas del bosque, en las lomas y cerrilladas de más arriba de Arcadia. A los días volvió con el cuento de que había dado con una laguna de gran tamaño rodeada de alisos y nogales, saúcos y totoras; que él, oculto entre unos helechos gigantescos, vio en el agua, sentada en una piedra que sobresalía, a una mujer muy bella que se hacía pasar un peine de oro por sus cabellos que rebrillaban con luces de ese metal. Dijo el hombre que las aguas se habían agitado bravamente cuando comenzó a emerger un toro de astas doradas que llegó hasta la orilla arrastrando una pesada cadena de oro. El caso se difundió rápidamente. Los hombres más corajudos y codiciosos se fueron en expedición. Llevaban oculta intención de enlazar a la bella y al toro a quien consideraban su guardián. Se cansaron de deambular entre montes y cerros y no hallaron ni rastros de la laguna y sus moradores". Se cuenta que de todo el imperio inca se llevaba oro a Cajamarca, Perú, para pagar la recompensa que liberaría al Inca Atahualpa, pero al enterarse de que Pizarro mató al Emperador indio, los tesoros se arrojaron en el camino, pero bien ocultos. una de esas cargas fue a parar a una laguna que luego se denominó Laguna del Tesoro; en dicha laguna, en el fondo, junto a los invaluables tesoros, se encuentra un gigantesco toro de astas doradas (algunas versiones representan al toro color negro) que hace enloquecer las aguas y sale al encuentro de todo aquel que intente recuperar el oro allí oculto. El Hornero El Hornero es un pajarito que arma su nido, por lo general, en la cercanía de los humanos, el nido tiene dos compartimentos, en el cual el más protegido es el de la hembra. Se dice que romper nido de horneros atrae a la tormenta. Cuando llueve se pasea por el nido, alborozado, dejando sus huellas. Esta leyenda, de origen, nos cuenta que Jahé, hijo único de su padre, salió a cazar un carpincho, luego de una larga jornada, el cansancio lo hizo dormirse a orillas del río. Al despertar vio salir de las aguas a una hermosa joven y quedó totalmente enamorado, para poder pretender a la joven debía someterse a una prueba como el resto de los jóvenes: se envolvían en cueros mojados de animales (retobar) que a medida que se secaban iban achicharrando a los muchachos. Al final sólo quedaron 2: Jahé y Aguará. Cuando Aguará pidió que lo sacaran, todos acudieron a ayudarlo y por unos segundos se olvidaron de Jahé. Al ir a aflojar su tortura, vieron que de adentro del cuero salía un pajarito pequeño, esta avecita hizo su nido con paja y barro y que la joven de la cual Jahé se enamoró, se convirtió en pájaro y fue su compañera. Anécdota: nos contó el querido Hipólito Marcial, que en su Santa María natal, vio de niño cuando un tordo se adueñó del nido de una pareja de horneritos. Al no poder correr al intruso, las laboriosas aves empezaron a revolotear el horno en forma infructuosa, entonces, aprovechando que el tordo se encontraban en el interior, directamente comenzaron a tapiar la entrada a gran velocidad hasta que la cerraron casi por completo; de inmediato se dirigieron a otro árbol y comenzaron una nueva vivienda. Nacimiento de la Guitarra Hilario no conocía más que la soledad. Y al principio no le importaba. ¿Qué podía faltarle a un gaucho joven, si tenía un rancho donde cobijarse, un caballo incansable y unas cuantas ovejas que atender? Andar por esos campos interminables que su caballo tan bien conocía, hilvanando y deshilvanando un silbido que corte el silencio del campo que se aquieta... Así fue como comenzaron Hilario a cansarse de su soledad y las cosas a suceder. El aborrecía el silencio. Por eso buscaba el rumor del arroyo, o se entretenía escuchando el canto de los pájaros. Azuzar las ovejas, el "vamos bonito" mientras picaba con el rebenque el anca sudada del caballo, eran los pocos diálogos de su vida solitaria. Una tarde que anunciaba lluvia, Hilario se fue a dormir, lo hizo de a ratos sobresaltado por los rayos y relámpagos, hasta que al fin se durmió profundamente. Soñó con la lluvia de voz serena y melodiosa. Cuando despertó, Hilario ya sabía: necesitaba compañera. La tarde siguiente lo encontró a Hilario con camisa limpia, domando su pelo tieso. Llegó al pueblo y no la vio al principio, entre la gente que se juntaba frente a la pulpería. Fue cuando dio vuelta a las casas para buscar el pozo que la escuchó cantar un aire alegre inclinada sobre el fuentón. Era la muchacha con la que había soñado, con su voz, su cara y su cuerpo, y se llamaba Rosa. El la llevó al rancho y allí se acabó su soledad. El, ahora, apuraba el regreso de su trabajo. Rosa resumía toda su felicidad. La desgracia vino un día en que Amuray, el cacique de una tribu indígena, también se enamoró de esa criolla tan graciosa, tan amante y tan fiel. El indio esperó la oportunidad, primero quiso seducir a Rosa, inútilmente, finalmente, una tarde, un rato antes de que Hilario regresara, asaltó el rancho y se la llevó. Hilario se extraño de que su mujer no saliera a esperarlo. Al llegar al claro el viejo silencio volvió de pronto, pero esta vez era un grito. El gaucho comprendió, no tuvo más que ver el desorden del rancho, el agua volcada en el patio y las manchas de sangre sobre la tierra. Al galope y con el corazón apretado, siguió el rastro. La persecusión duró poco, pero la lucha fue feroz. Al ver a Rosa herida, Hilario se avalanzó sobre Amuray y con un certero puntazo de cuchillo hizo que soltara a la cautiva. A duras penas pudo sostener a la desmayada Rosa, que, antes de llegar al rancho, ya estaba muerta. Hilario, abrazado al cadáver, llamó a su amada con el sinfín de palabras que ella le había enseñado y lloró con toda la pena mientras caía la noche. El gaucho se quedó dormido bajo las estrellas con la cabeza sobre el cuerpo querido, sólo con el sueño llegó el alivio. No lo despertó el alboroto de los pájaros ni el resplandor del sol, sino una música desconocida y tan cercana que parecía brotar de su propio cuerpo. Cuando tomó conciencia, llegó la pena del recuerdo y la sorpresa de ver que sus brazos ya no rodeaban el cuerpo de su compañera sino una caja de madera con forma de mujer apenas perlada por el tenue rocío del amanecer. El Tordo Pájaro de plumaje negro que vive en la mayor parte de nuestro territorio y países vecinos. Una leyenda guaraní dice que para establecer su superioridad en el mundo, gavilanes y halcones mandados por el águila emprendieron terrible lucha contra cuervos y chimangos capitaneados por el carancho, y contando con la ayuda de los últimos vencieron los primeros y la derrota fue total para los vencidos. El tordo se hallaba dentro de su casa cuando la misma fue quemada por los cuatro costados. A punto estuvo de perecer el tordo, y el color negro que posee le quedó desde entonces. El cardenal se tiñó de sangre su copete. Y los cuatros fueron atados de a dos y remitidos prisioneros. Cuando recuperaron su libertad, por costumbre siguieron marchando así. El tordo es un ave que suele apropiarse de los nidos de las demás aves. Así, tuve la oportunidad - nos narra Hipólito Marcial - de ver a un tordo que corrió a una parejita de horneros de su "hornito". Los pobres desalojados revoloteaban alrededor de la puerta de su nido, sin producir ningún efecto intimidatorio en el azabache usurpador. De repente, ambos pajaritos bajaron al borde de la acequia, y sin tardanza comenzaron a juntar barro y al cabo de una media hora, habían enterrado vivo al tuco invasor, para luego formar su casa en otra rama del mismo nogal. Leyenda del río Agua de Oro Caminaron durante largo rato hasta llegar a un claro. Los sonidos parecían diferentes y de pronto todo quedó bajo una luz casi mágica; allí, entre una base pedregosa, brotaba un líquido dorado que se perdía en un río salpicado de brillos de oro puro y despedía reflejos en todas direcciones. Hace muchos años, tanto que ni las montañas abuelas lo recuerdan, un visitante llegó a la tribu. Según dijo, era sobreviviente de una guerra cruel desatada entre la gente de su padre, un gran cacique, y una tribu de costumbres guerreras. Es decir que era un príncipe y solicitaba amparo, pues no le quedaba nadie en la Tierra. El cacique ordenó inmediatamente que se le diera alojamiento y comida y solemnemente anunció que sería nuevo habitante de sus dominios. Y desde entonces, cada uno fue aceptando al joven, que con ellos compartía los días tranquilos de la vida. Pero no se trataba de un muchacho como todos; pasaba largos ratos espiando las chozas de los demás. Juntaba pequeños objetos que encontraba por ahí, no hablaba con nadie, ni siquiera con la hija del jefe, que se había enamorado de él. Un día, el cacique de la tribu lo mandó a llamar. Invitándolo a conocer los alrededores, prometió mostrarle un sitio secreto, una especie de tesoro. Caminaron durante largo rato hasta llegar a un claro. Los sonidos parecían diferentes y, de pronto, todo quedó bajo una luz casi mágica; allí, entre una base pedregosa, brotaba un líquido dorado que se perdía en un río salpicado de brillos de oro puro y despedía reflejos en todas direcciones. El príncipe indio pareció enloquecer con tanta riqueza a sus pies. Agredió repentinamente al cacique, quien cayó al suelo sobresaltado. El joven corrió hasta las aguas, mientras gritaba juntando cuanta piedra podía en sus ropas. El cacique le advirtió que tuviera cuidado pero, ensordecido por su ambición, el muchacho se internó entre las piedras y desapareció arrastrado por la corriente. Momentos después, todo era calma en el valle y el cacique, espantado, volvía a la tribu a contarle a su gente la historia del presunto príncipe. El río se encuentra en el departamento de Colón, a pocos kilómetros de la capital de Córdoba. Tiene apariencia de oro porque corre sobre lechos de sílex y arenisca, de los cuales los rayos del sol arrancan centelleantes destellos. Leyenda del Champaquí Se dice que arriba mismo del Champaquí hay una laguna con aguas coloradas que tiene muchos encantos. Un toro negro de astas doradas que le rebrillaban con el sol y que echa fuego por la boca, la nariz y ojos, cruza las aguas nadando. Y a la orilla, una niña de cabellos de oro, por cierto, hermosa, se sienta, dejando su medio cuerpo de pez en las aguas, y se pone a cantar canciones muy tristes y atractivas, mientras se peina con un peine de oro. Esta sirena siempre se aparece a medianoche y el toro suele aparecer y bramar fuerte a las doce del día. Cuentan -según Julio Viggiano Esain, en “Leyendas Cordobesas”- que esta mujer, para atrapar a los viajeros siempre está a la orilla de la laguna con la mitad linda del cuerpo para afuera y la otra mitad debajo del agua, y que canta unos hermosos cantos en los atardeceres, envueltos en hermosas nubes, dorada por el sol, y que el viento lleva lejos su canto de sirena. En una reunión de arrieros se contó lo del toro de astas de oro, entonces uno de ellos, le pidió a la mujer que cebaba mates que le prestara el Rosario. Lo besó y dijo: “Ahurita sí le juro que de volver traigo el toro o no vuelvo más… te lo juro…”. Ahí nomás preparó su caballo, se colocó los guardamontes, se armó de un largo lazo y sin despedirse de nadie, salió. -Volvete, Amaranto, volvete… -No m’hi volver nada… Amaranto montado toda la noche llegó a la orilla del lago o laguna en la cumbre del Champaquí. Estuvo espiando entre las sombras de la noche. No vio nada, pero se escuchaban unos hermosos cantos de sirena, que emborrachaban de placer al oírlos. Pero no veía nada… Por ahí, nomás, ya muy de noche y a eso de las 12 vio que del medio de la laguna salía el cuerpo de un hermoso toro, brillándole las astas y echando fuego por los ojos, narices y boca. Amaranto, ahí nomás, montó en su caballo, se acercó a la orilla, preparó el lazo y cuando estuvo a tiro, largó el lazo al toro, enlazándolo… Cuando el toro sintió el lazo en el pescuezo pegó un terrible bramido que hizo temblar toda la sierra… Las aguas empezaron a revolverse y a volcarse por la falda de la montaña, inundando el valle… Amaranto, bien afirmado a su caballo tiró del lazo y el toro pegó otro bramido. Entonces se hizo un gran hoyo en las aguas y en él cayó Amaranto con su caballo. Cuando la laguna ya volcada en las serranías se secó, no quedó rastros de Amaranto ni de su caballo… Leyenda de Camin Cosquín y Cosco-Ina En las primeras décadas del año 1500, después de producirse el derrumbe del Imperio de los Incas, provocado por la fuerza que impusieron los conquistadores españoles que llegaron a América, se produjo la inmigración masiva de esa raza milenaria, rumbo al sur, hacia nuevos horizontes, en busca de paz y tranquilidad, cargando en las alforjas de sus mulas, todo lo que pudieron de sus fabulosas riquezas, desconociéndose hasta hoy su destino. A partir de entonces, los españoles destacaron una expedición al mando de Jaime de Aragón, según datos históricos, hacia la avanzada más austral del imperio; se dice que fue con el propósito de arrebatarles las riquezas y tesoros que llevaban consigo en el éxodo. Esa avanzada más austral se enclavó en un vallecito atravesado por el río Yuspe, que nace en las Sierras Grandes (Los Gigantes), y coronado al este por el majestuoso cerro Supaj Ñuñu (Seno de Virgen), hoy Pan de Azúcar. Los paisajes, la frondosidad de sus algarrobos y su reconfortante clima la convertían en un oasis, hecho que explica porqué esta raza indígena, pobladora de esta zona, era extremadamente pacífica. Fue así que en el año 1526 comienzan a llegar a Cosquín, por medio de “chasquis”, las primeras noticias, que desde el Alto Perú venían bajando seres humanos de otros continentes, vestidos con ropas brillantes y acorazadas; ésta situación despertó la preocupación y el alerta los habitantes de ese poblado, los que, comandados por el Camin (jefe), implantaron una severa vigilancia, que duró nada menos que nueve años. “Hasta que una mañana - dijo el historiador Aníbal Montes - de primavera, mientras alegres muchachas se bañaban y jugaban en la desembocadura del Ampato Mayo (arroyo que baja del cerro) se produjo lo que se temía”… ¡Por primera vez llegaban a Cosquín los conquistadores españoles, bajando por el noroeste después de haber pasado por el pueblo de Ayampitín, en pampa de Olaen, hoy en ruinas…! Durante el primer período de permanencia en dicha expedición de este lugar, los indígenas tuvieron que soportar cualquier cantidad de abusos, malos tratos, explotación y sometimiento de sus mujeres, creando un clima de disconformidad y reacción en Camin Cosquín, hombre alto y robusto quien vivía con una hermosa india llamada Cosco-Ina, su esposa. La belleza de Cosco-Ina despertó la codicia de un oficial español, componente de la expedición, quién no perdía ocasión de cortejar con sus pretensiones amorosas a dicha india. Y fue así que, al enterarse Camin, se enfrentó con el oficial en franco duelo, dándole muerte. La reacción de la patrulla expedicionaria fue inmediata; ordenando la captura del Camin, quien fue perseguido por las sierras varios días. Por la Quebrada de los Leones trepó la sierra y enfiló hacia el cerro Supaj Ñuñu, donde posteriormente fue acorralado. En desventaja para la lucha se defendió arrojando grandes piedras por las pendientes, que tuvieron en jaque a los españoles por varias horas. Esta situación no podía durar mucho tiempo, hasta que al final tomando la determinación más extrema, prefiriendo la liberación a cambio de su vida; tomando por la pendiente en desenfrenada carrera, llega al borde de los enormes despeñaderos ubicados en la ladera norte y, como si fuera un cóndor que inicia un raudo vuelo, con ímpetu se arrojó al vacío, para luego desplomarse en el abismo, donde encontró la muerte, muerte que lo reviviría en el tiempo, como un símbolo redentor de la libertad. Por unos instantes todo fue silencio. Sólo se oía el viento entre los riscos y el murmullo del arroyo en el fondo de la honda quebrada, donde yacía su cuerpo inerte. Cosco-Ina, con la esperanza de volverlo a ver, permaneció expectante durante varios días, con su mirada hacia el cerro, que con su muda imponencia, parecía dictarle la sentencia de un mal presagio. Entre tanto se producía el regreso de los perseguidores del Camin, con los cuáles esquivó el encuentro presintiendo una mala noticia, que no quería escuchar ni concebir. Fue así que Cosco-Ina decidió alejarse del lugar encaminándose, hacia las montañas con la esperanza de su amado y escapar juntos hacia otros lugares lejanos donde rehacer sus vidas. Durante varias jornadas deambuló por los cerros y quebradas, exclamando a cada paso, con toda la fuerza de sus pulmones, el nombre de su hombre, sin obtener respuesta alguna; hasta que en las postrimerías del tercer día, se dirigió hacia la cumbre del Supaj Ñuñu, con el fin de obtener más campo de observación; al tiempo que se derrumbaba esa esperanza y una idea se iba encarnando en ella; encontrarlo vivo, o morir junto a él. Largo y escabroso fue el sendero que le tocó recorrer, y así, mientras ascendía la empinada cuesta, una ansiedad infinita la impulsaba a subir más y más rápido; cuando de pronto, una bandada de jotes, que planeaban en círculo sobre un punto fijo y al norte del cerro la hizo estremecer, y presintiendo la tragedia, corriendo bajó hasta el borde de los abruptos de los empinados espeñaderos, con el fin de observar mejor, o atraída por una intuición y, agudizando la mirada, pudo ver horrorizada, el cuerpo de su amado que yacía en el fondo de la honda quebrada. Abatida y sin consuelo, permaneció inmóvil durante largo tiempo, mientras el dolor le carcomía el alma, y entrecortados sollozos la ahogaban, la aferrada idea se convertía en decisión: morir junto a su amado y en el mismo sitio. Ya era muy tarde, el sol en el ocaso caía detrás de las Sierras Grandes, cuando Cosco-Ina a manera de despedida, observaba por última vez su terruño, y en un lastimero y largo grito, exclamó: “¡Camin…! y abriendo los brazos como intentando un planeo, saltó al vacío para ir al encuentro de su amor perdido. Esta vez no hubo silencio. ¡El eco en las montañas repitió por mucho tiempo aquel grito lastimero de Camin… Camin… Camin…! Mientras la penumbra de la noche iba cubriendo con su poncho, aquel lugar. Allá en lo alto, dos cóndores se elevaban circundando el cerro, cada vez más hasta perderse en la inmensidad celeste de ese diáfano cielo de las Sierras cordobesas. Desde entonces, al llegar la primavera. A orillas del arroyo de cantarinas aguas que vierten del majestuoso Supaj Ñuñu, las acacias rojas se cubren con sus racimos granates, como si fueran gotas de sangre, que se derramaron aquella vez, en aras de la libertad del amor y la fidelidad. Leyenda del hornero - Versión II Frente a la entrada de su choza el indio transformaba el barro en hermosas vasijas y pulidos platos. No en vano era el mejor alfarero de su pueblo. Su alegría era grande, al día siguiente iba a casarse con la joven más hermosa de la tribu, también alfarera. Esa noche, como todas las noches previas a un matrimonio, se reunieron en consejo las familias de los novios con el cacique y el hechicero para la ceremonia de presagios. El hechicero bailó, como siempre lo hacía, cantó… como siempre lo hacía y luego… arrojó al fuego un puñado de bayas como siempre. Y fue entonces… cuando sucedió lo que nunca ocurría… el fuego se apagó, un viento muy fuerte tiñó con cenizas a los concurrentes y cuando todos miraban horrorizados lo ocurrido, el hechicero presagió grandes desgracias derivadas de aquel matrimonio. Bajo tal influencia el cacique prohibió su realización. Los enamorados convinieron fugarse a la selva donde establecerían su hogar. A la noche siguiente huyeron, pero los indios los persiguieron lanzando flechas con agudas y e envenenadas puntas. Cuenta la vieja leyenda que cuando los jóvenes caían mortalmente heridos, un revuelo de plumas y trinos surgió en el lugar. Cuenta la vieja leyenda que ambos se transformaron en esas hermosas y simpáticas avecillas que empleando su habilidad para modelar hacen, cantando, su nido de barro. Cuenta esa vieja leyenda que así nació el hornero, pájaro laborioso de los campos argentinos. Leyenda del Algarrobo Hace mucho tiempo había un pueblo aborigen que vivia muy feliz, comían de los frutos de la tierra y estaban sanos porque usaban las plantas como medicinas. Pero la gran riqueza les hizo olvidar sus deberes cotidianos, dejaron de levantar los altares a sus dioses, permitieron que las herramientas de trabajo se enmohecieran y se olvidaron de sus campos. Se dedicaron solamente a las fiestas y las diversiones. Tuca, la hija del gran cacique, rezaba para que la desgracia no cayera sobre ellos, pero el dios sol, enojado por la pereza del pueblo, arrojó sobre ellos sus poderosos rayos y quemó la tierra, convirtió sus reservas en granos de polvo y escaseó el agua. Tuca corrió hasta un altar y dejó alimentos, encendió un fuego para quemar hierbas olorosas y rezó a la Pachamama. Vencida por el llanto se quedó dormida, tuvo un sueño en el cual la diosa Pachamama se le aparecía y le decía: “levántate Tuca, y junta los frutos del árbol que te cobija, y así tu pueblo se salvará y lo llamará con tu nombre. Tuca se despertó y miró hacia arriba, un árbol gigantesco le había prestado su sombra y de sus ramas colgaban vainas marrones cuya forma nunca haría pensar que servían de alimento. Tuca juntó las vainas y corrió a llevárselas a su gente. Así conocieron al algarrobo que los salvó del hambre y la perdición. Web de la municipalidad de Mina Clavero Gran parte de los pueblos existentes desde los inicios de la cultura humana, nos ha dejado en herencia, miles de artefactos arqueológicos indescifrables, de carácter sagrado, como representaciones de animales, humanos y objetos, pinturas y grabados, etc... Además nos han legado extrañas leyendas de enfrentamientos entre seres Divinos y humanos. También rituales sagrados y misteriosos, celebrados a la luz de las estrellas. En todos los casos: lugares, obras de arte, y rituales de carácter secreto, que nuestros ancestros hacían por alguna importantísima razón, ya que dedicaban gran parte de su tiempo y esfuerzo en su elaboración, pero cuyos significados y finalidad última han permanecido ocultos. Por ello La Guarida le ofrece una serie de Leyendas del Lugar, para que las conozca, las comprenda y las lleve junto a su corazón…. Capilla del Monte En 1585, se le concedió a Don Bartolomé Jaime las tierras que hoy ocupan Capilla del Monte y sus alrededores. La merced entregada al colonizador español, provincia india de Yaque Sequis, fue repartida a su muerte en seis partes, correspondiéndole cada una de ellas a cada una de sus seis hijas. Las tierras que hoy ocupa la población fue heredada por doña Lucia G. Jaime, devota de San Antonio, en 1617. Esta dama española hace construir un oratorio de pobre arquitectura colonia, con piedra y adobe, que abundan en el lugar, y a partir de entonces, en los documentos cartográficos aparece el nombre de “Estación de San Antonio del Monte”. La antigua capilla, estaba enclavada en la parte baja de la actual, a la altura de las hoy calles 25 de Mayo y Pueyrredón. La rodeaban bosques inmensos de palmeras, plagados de vizcacheras y cuevas de pumas. La imagen central del oratorio era una talla en madera de San Antonio de Papua, imagen que aun se conserva, no así la capilla que en 1924 es demolida para dar paso a la nueva Capilla. En esta época ya era párroco de la localidad un cura gaucho, paralela sus andanzas al otro de tras la sierras, el cura Brochero. Este cura, venido enfermo, y para buscar salud en el Pueblo de San Antonio, ahora Capilla del Monte, no era otro que el recordado Padre Gómez. Que en 1921, llegó a Capilla del Monte, con intención de quedarse poco; hasta que el clima de la región le devolviese la salud que había perdido por Morón, sus pagos, en la provincia de Buenos Aires. Y a propósito del cura Gómez, todavía, y creemos que por mucho tiempo, los viejos capillenses recuerdan sus andanzas por la zona. Cerro Uritorco Cuenta la leyenda, que vivía, hace muchos siglos, una tribu de los comechingones, llamada Timbres. Su cacique, pacifico pero temido por su fuerza, desposase con un india, con quien se profesaban un entrañable amor. De ellos nacieron dos niñas mellizas, y luego otros hijos que vinieron a dar más felicidad a su vida de paz y trabajo. Envidioso de tanta felicidad, un cacique de otra tribu vecina pretendió robar la esposa del Thimbu. Enterado éste, se trabó en ruda lucha; pero quiso el destino que el demonio se posase sobre el brazo del indio ladrón y diese muerte al jefe Thimbu. Lucho luego con la amante esposa para poseerla, pero ésta para no traicionar a su marido muerto, se transformó en agua y comenzó a correr entre cerros y valles. El cacique Thimbu, muerto, es Utiroco, y quedó tendido mirando al cielo para siempre. Observando el cerro, veremos su semejanza con el perfil de un hombre yaciente. Y su compañera transformada en agua cristalina, entre cerro y quebradas, es el Río Calabalumba. Las hijas mellizas de este fiel matrimonio son Las Gemelas que nunca se alejaron de sus padres muertos. Uritorco, transformado en el actual cerro, siguió protegiendo a su pueblo; y a la verdad que su mole granítica, protege a la zona de tempestades y ventiscas. Calabalumba sirvió para refresco y alegría de su tribu, que siguió viviendo en sus riberas. Todo el Uritorco derrama sus aguas en él; tempestuoso en épocas de lluvias, oradó la piedra formando cavernas y refugios para su gente y, manso en épocas de sequía, trajo fecundidad para sus cultivos. Dicen los turistas que en él se bañan, que notan que sus aguas acarician y producen una sensación de infinita paz. Cerro Uritorco 2 Nos cuenta que viril Cerro fue un joven indio enamorado de la bella hija de un hechicero, que se convirtió en una satánica figura para perseguir el amor maldecido de Uritorco y Calabalumba. Huyeron, fugitivos y acosados por el negro demonio de muerte, hasta que alcanzados por el Uturunco, se transformaron ambos… El, en el magnifico Cerro y Ella, en ese río de lagrimas que brota de su pecho de piedra. Pero el hechizo de ese amor perduró en conjuro para siempre. Por eso es que, el que contempla el Cerro queda embuido de ese halito de amor que irradia, hermoso y raro, sus camaleónicas tonalidades embriagan los sentidos y mareados de sensaciones, solo deseamos su presencia eterna en nuestra retina y el nunca acabar de mirarlo. Los que nacimos bajo la protección de su magnética influencia o aquellos que como turistas se plantaron asombrados por primera vez a la vista de su secular figura pétrea, jamás retrotraerse a su atracción que emana bienestar. Al Uritorco lo serpentea un camino que posibilita una vibrante emoción sobre los precipicios. El Comienzo Antes de la conquista de América, que concluyó con la muerte de casi todos los aborígenes y el robo de sus pertenencias, el Cerro Uritorco era considerado sagrado por los indígenas de la época. La tradición oral que llega a nosotros a través de las creencias populares de los ancianos lugareños, nos dice que estas tribus contemplaban extasiados las luces o entidades cósmicas que surcaban los cielos, atribuyendo ente fenómeno a los espíritus de los muertos milenarios que emergían de sus tumbas, cuanto mas grande era la luz, mayor energía demostraba tener el espíritu visitante. Los grupos aborígenes consideraron al Cerro Uritorco un centro de convocatoria energético y religioso donde se tuvieron lugar los rituales de acuerdo a sus calendarios, como la mayoría de las civilizaciones indígenas de todo el continente Americano. En cuanto a los indígenas de la zona, en este punto destacamos que realizaban bailes tomados de las manos y entonaban cantos llamados mantras (cantos especiales para llamar a entidades astrales). De acuerdo a estudios de expertos se puede determinar que los morteros que están en diferentes zonas cercanas al Uritorco, fabricados por los indígenas, eran empleados en rituales mágicos y sagrados, y con el uso de estos pozos en las piedras podían ver diferentes constelaciones, se ha determinado que en la parte inferior de los morteros estaba representado el cosmos con sus campos de fuerza. De acuerdo a la historia narrativa es posible afirmar que los indígenas de esas zonas podían ver hombres que caminaban, algunos sin tocar el suelo, por las sierras y desaparecer de forma imprevista, seres que tal vez venían de la profundidad del planeta o de planetas vecinos, es mas aceptada la versión que estos entes divinos provenían del interior de la tierra, tal vez desde una población intraterrena llamada ERKS. Ciudad de Erks. “El Misterio de la Ciudad Oculta” Los estudiosos del tema opinan que no todos los seres humanos comunes tenemos la suficiente capacidad para VER lo que esta ante nuestros ojos o bajo nuestros pies, esa capacidad solamente la tienen algunos elegidos o quienes se inclinan hacia el campo de la fe, que no solamente puede mover montañas sino que quizá logre que podamos VER lo que nuestros ojos no perciben y lo que nuestros pies no pueden pisar. Erks puede ser vista y visitada!! En la sierra del Pajarillo, ladera norte del Cerro Uritorco, por la acción del tiempo se acumularon distintos sedimentos que formaron extrañas formas en sus piedras y esta razón podemos encontrar distintas figuras relacionadas a los seres humanos, tales como obeliscos y hasta la silueta difusa de una ciudad perdida. Es un conjunto de piedras color rojo y el lugar se lo conoce con el nombre de “Los Terrones”, desde ese lugar y con la experiencia necesaria para el caso, podría ser divisada en una noche clara la ciudad perdida, o la ciudad que se encuentra en otra dimensión , cuya vista esta destinada par pocos mortales. Cientos de personas dicen haber ingresado mental o físicamente a esta ciudad, a la que describen como enorme y espaciosa, cruzada por canales secos por donde transitan naves de luminosas y etéreas, en el centro de la ciudad se encuentra el Templo de la Esfera o de los Tres Espejos, en estos espejos, los habitantes de Erks intercambian datos cósmicos. De tanto estudios que se han realizado, muchos estudiosos del tema afirman que se trata de una ciudad que sirve fundamentalmente para concretar una comunicación cósmica y contribuye al intercambio de sabiduría, por estas razones, la zona es considerada única en el planeta tierra ya que seria el primer epicentro energético cósmico comunicacional. ERKS significa: ENCUENTRO DE REMANENTES COSMICOS SIDERALES. Hay cientos de hipótesis tratando de explicar la razón de los fenómenos respecto de la ciudad ERKS y un “Bastón de Mando” o “Bastón del Mando”. Se hablo de que la estructura interna del cerro Uritorco, Cerro Macho o Cerro de los Loros, por contener elementos naturales (pirita, azufre y otros similares), es una fuente de abastecimiento extraterrestre, lo que llevo a pensar que la base de la montaña, en su interior, es una gran base construida por seres de otro planeta. Existen pruebas que en la década del 30, en las cercanías del Cerro Uritorco fue encontrado un elemento con forma de bastón. Este bastón es de piedra y recibió el nombre de “Bastón de Mando” o “Piedra que habla” La leyenda de este bastón se remonta, según los investigadores, a unos 8000 años, un jefe indio (cacique) llamado Volcán de la tribu de los Comechingones lo mando a construir y en este reside la forma mágica la gran sabiduría de la humanidad toda. Algunas mitologías muy antiguas de la India, Afganistán, Persia, Parir y el Tibet, extrañamente hablan de este hecho hace 7 u 8 mil años. Tales leyendas tomarían realismo en el siglo 12 con la aparición en Germania de un caballero que desempeñaba tareas en la corte Real Inglesa del Rey Arthur. Aparentemente, este hombre llamado Perdifal, y trajo además una cruz de un templo y los depositó en las montañas denominadas de Viaravá en las llamadas Sierras Chicas de Córdoba. La leyenda está sostenida por un relato épico con escasa credibilidad histórica, pero en este caso, la existencia de una serie de textos aporta a este enigma, un carácter de realismo. Involucrando a las tierras de Argentina y fundamentalmente a Córdoba. Una de estas culturas indígenas fue llamada Ampajango con más de 10.000 años de antigüedad. Acerca del Bastón de Mando De acuerdo a datos encontrados en la Red, en 1948, el arqueólogo alemán Jorge von Hauenschild, estudioso de la tradición del Grial y el Bastón de Mando, examinó meticulosamente la pieza concluyendo que: -“El pulido es característico del período neolítico por lo cual se calcula su antigüedad en 8.000 años AC”. El Bastón tiene una longitud de 1,10 m., está trabajando de forma cónica, con 4 centímetros en su parte mas ancha en la base. El peso total es de cuatro kilos. Por estudios realizados con detectores electromagnéticos y espectrales, se comprobó que el mismo genera intensos campos electromagnéticos de origen desconocido. Se supone que estos campos podrían generar en alguien con ciertas condiciones energéticas específicas, una “conexión” parafisica con otras realidades o conocimientos extras. Otros opinan que este bastón es la “llave” para ingresar al Santo Grial, que no sería otra cosa más que un camino al conocimiento supremo y al cual se accederá únicamente teniendo el “Bastón de Mando”. “Únicamente es necesario tener fe para ver los que otros no pueden apreciar y poseer un tacto espiritual para tocar lo que otros no pueden palpar”. Los Terrones Entre los peñascos, vemos uno que es llamado por los lugareños como el Terrón Hablador. Así se lo denomina por la claridad con que repite -en eco- la palabra de sus visitantes. Los lugareños saben la historia triste de este Terrón hablador. Cuando los descendientes de Don Bartolomé Jaime, lugarteniente de Jerónimo Luis de Cabrera-fundador de Córdoba- estaba poblando esas comarcas, un criollo pobre pero muy trabajador, a quien la leyenda le llamó Eudoxio, se enamoró locamente de una china, trenzada y cariñosa: La Clemira. Juntos edificaron el rancho y lo rodearon de un corral de chivos, alguna vaca y caballada como para arar en el valle y sembrar el maíz de su mazamorra. Pero al tiempo, la Clemira, que resulto ser ligera como galgo y demasiado querendona, se le fugó con el Criaco, gaucho compadrito y vago, pero guitarrero, famoso por ladrón de chinas ajenas. Herido en su corazón de gaucho bueno, Eudosio, lloró a su prenda perdida y la busco por cerro y valles. A los años, flaca, clinuda y con mucha hacienda, pero toda sobre su cuerpo, volvió la Clemira; había sido reemplazada por el ladino ladrón, así como ella en su época reemplazó a otra. Estaba Eudoxio leñando en el monte unos quebrachos para subsistir sin tanto hambre –aunque todavía con dolor- al verla, su amor de antes se le transformó en sangre y brotó por sus ojos negros. Su cruza de quietud española y sabiduría india, de nada le sirvieron, y, de un golpe de hacha, partió el cráneo de la china. Atormentado por los demonios que entraron a poseerlo, enfiló para los montes y llegado a Los Terrones se sentó a llorar su desventura. Su pecho, sin él quererlo, empezó a gritar el nombre de su china amada y sentía que alguien le contestaba. Pero su mente atormentada, no sólo oía el eco -que de eso se trataba su audición- sino que también oía voces de llanto de la muerta. Ciego de miedo y dolor se paró sobre sus piernas temblorosas y quiso el destino, o el demonio que lo poseía, que la greda cediera bajo su peso y cayese entreverado con su tierra querida al vacío. Allí quedó en el fondo de una vertiente, hoy hecha arroyo, y su sangre fue abono para plantas que desde ese momento curarían los males físicos y de amor de los vecinos de la comarca. Ongamira A principios de siglo, paseó su desgarbada y mal vestida osamenta, un gaucho, muy rico por herencia en dinero y por experiencia en sabiduría. Anfitrión de muchos artistas argentinos que conocieron y gozaron de su hospitalidad en su tapera. Un hombre que a decir de los pocos que lo conocieron y que aún viven, sólo cambiaba su ropa, cuando estas se le caían de a pedazos. Este gaucho era Don Samuel Córdoba. Su tapera sirvió de recepción a artistas como Mecha Ötiz, Atahualpa Yupanqui y a personajes relevantes de la historia de Córdoba, como Don Deodoro Roca. Todos ellos saborearon sus famosos asados con cuero. Pero el gaucho Don Samuel Córdoba, no dormía en su tapera, sino que lo hacia donde lo sorprendiera la noche; y como sus dominios eran inmensos, la más de las veces lo sorprendía al sereno y hacia su cama con el inseparable apero, un cuero de oveja mal oliente por haberlo curtido el, si saber hacerlo, pues hasta las patas le había dejado y su perro con mas garrapatas de dientes. El Zapato “Cada trece lunas… en El Zapato” Hace cientos de años, los aborígenes, pobladores de la zona, se reunían en el lugar. Cuenta la leyenda que cada trece lunas -un año de nuestro calendario- en la zona al abrigo del “Zapato”, se reunían los caciques, hechiceros, curanderos y jefes guerreros de todas las tribus para meditar y deliberar. Mientras los hechiceros pedían amparo y sabiduría al Zapato; los caciques se reunían rodeando una mesa, que la naturaleza les había colocado a quinientos metros de esta joya de arquitectura natural, que es la mole del Zapato. Sobre uno de los muros naturales del cañón del Río Dolores, lugar elegido para la construcción del Dique El Cajón, más exactamente sobre la barranca del lado oeste, existe una piedra que adopta la forma de una mesa de tres patas. Esta seria la mesa deliberativa de la reunión de caciques de las tribus Comechingones cada trece lunas. Mientras sus hechiceros, magos y curanderos, pedían también reunidos al pie del Zapato, sabiduría y visión para seguir guando a sus tribus. Águila Blanca Aquí termino sus días el Gaucho Barce, fugitivo de la Justicia por varios años. Por cuestiones de “miedo reciproco”, según cuanta don Firulete, se cimentó un profundo odio entre el prófugo de la Justicia y quien la esgrimía en ese momento, “el Alcalde” del pueblo, un tal don Juan Manuel Olmos, hombre influyente, rico, justo y leal, muy apreciado por sus dones. Ambos sabían que eran contadas las horas que restaban para un definitivo enfrentamiento con mal fin. Una fría y oscura noche de Agosto, el pendenciero quiso madrugar. Armado con un trabuco naranjero y el infaltable facón al cinto, montado en un overo -que era una pinturita-, el gaucho Barce se llego hasta la casa de Don Juan Manuel, ubicada en Corral Viejo, hoy Águila Blanca. El dueño de casa recién terminaba de cenar y aun estaba en la mesa cuando irrumpió el gaucho Barce, trabuco en mano; asesto el arma sobre el pecho del azorado don Juan Manuel, tomándolo indefenso.-“vengo a verte, así no me seguís buscando”. Milagrosamente, el gatillo celoso y el índice tembloroso hicieron que el tiro se desviara y fuera a impactar en una imagen de San Antonio que estaba sobre una repisa. Ni lerdo ni perezoso, don Olmos, manoteó el machete y de un solo golpe cercenó la mano del agresor. –“Estoy rendido, no me mates…”, gritaba el gaucho Barce. Pero el fin era inevitable. Desde la cocina, la esposa del Alcalde, disparo sobre el maleante y termino con su vida. Lo importante, que don Juan Manuel Olmos, agradecido por vida de San Antonio, fue uno de los que ayudo a construir la nueva Capilla donde hoy se rinde culto al Santo Patrono.. Río Dolores Por las márgenes de este río paseó su figura de gaucho vago y ventajero a mediados del siglo pasado, Don Ceferino Quevedo, el tío Severo, para muchos de sus parientes que aun viven, allá por los altos. El tío Severo, gaucho mentiroso y embaucador, anduvo cosechando oro extraído por manos ajenas, mas trabajadoras que el. Juntó muy pocas pepitas y más piedras en una alforja y salió a realizar algún cuento del tío por las estancias vecinas. Hasta se afeitó esa vez su dura y poco espesa barba de charlatán Llego con su mulo y su alforja a un campo de gente rica y trabajadora. Con cara de comerciantes acaudalado, palabra amena y como si supiera, quiso comprar cien vacunos al dueño. Decía que tenía pensado echar mil a su campo. Confiado el hacendado encerró los 100 vacunos en un corral. El tío Severo le preguntó si sabia de algún otro ganadero que tuviese hacienda de primera para ir a comprarle más. Informole que a diez leguas estaba un amigo de él que tenía lo que buscaba. Entonces el tío Severo ofreció al hacendado dejar la hacienda cuatro o cinco días y le pidió efectivo en préstamo, pues no lo llevaba encima. Le dejaría en garantía la alforja llena de pepitas de oro del río Dolores y además parte de las monedas de oro del tesoro que el con un amigo habían descubierto, y, que en la época se comentaba que los Jesuitas habían escondido al ser echados del país. Palpó el hacendado el peso de la alforja y creyendo en la seriedad del comprador, entregó una fuerte suma, aceptando quedarse en garantía con la alforja. A los diez días, y como el tío Severo no volvía, dio parte a la policía para abrir la alforja con el oro, pues no quería demostrar estar aprovechándose. Cual no seria el disgusto cuando constató que en la alforja había solo piedras y tejuelas juntadas a la orilla del río dolores, y que sus pesos fuertes habían volado con el tío Severo, que le había hecho “El Cuanto del Tío”. Leyenda de los Molles “árboles sagrados” Cuenta la leyenda que había un cacique llamado Alimin, enamorado de la india Miskhi. A la llegada de los españoles, un oficial, Rodrigo de Soria, quiso raptar a la joven india. Los aborígenes enamorados huyen internándose en los bosques de Molles y viéndose rodeados por los perseguidores, se matan. De allí en más los molles, árboles sagrados de nuestra región flechan a los que buscan su sombra vengando así la muerte de los enamorados. Huertas Malas Detrás del Uritorco, y en un inmenso embudo entre cerros; tierra de una vegetación exuberante. Duraznillos florecidos en primavera, dan calidez al paisaje serrano. Su vegetación, vertientes y cuevas al pie del Cerro Macho, dan lugar a, pensar que en otras épocas sus pobladores vivían en el lugar como en el paraíso terrenal. La llamada “Cuevas de los Vientos”, curiosamente enclavada al pie del Cerro, produce una corriente de aire que con su fuerza no deja crecer malezas a su entrada. Plagada de víboras, -no todas venenosas- y pájaros; en días de verano sin brisa, la corriente de aire que expele produce un bramido, que en la noche, ante el silencio de la oscuridad, parece la boca del Uritorco que suspirase. Es el “bramido” del cerro, que a veces impresiona. Mas abajo, otra cueva; sus paredes son de un brillante gris acerado y se la conoce como “La cueva de la Plata”. Los paisanos de la zona, cuentan que sus abuelos, hablaban de un hombre, que bajaba de los Altos y vendía frutas secas a los vecinos del pueblo. Pedía en cambio ropas viejas y algún trozo de tocino o grasa. Era un hombre alto, muy rubio, de espesa y larga barba y cabello; ojos azules, buen mozo. Vestía pantalones ajustados, chaquetilla larga y calzaba con cuero de guanaco que cazaba en el lugar. Lo llamaban “El Ermitaño de la Huertas Malas”, y era amigo de las víboras, de los pájaros y de los pumas. Las frutas las cosechaba de plantas que el mismo había sembrado; y no son otras que los duraznillos e higueras, que hoy creemos salvajes y que en el lugar abundan. Vivía en una casa hecha contra la piedra, al pie del Úritorco. El mismo la fabricó con tino de arquitecto y todavía mantiene sus muros. Se alimentaba de yuyos, frutos y carne de animales salvaje que cazaba con trampas que el mismo fabricaba. Hacia 1870, dejó de bajar al pueblo; y dicen que fue asesinado por ladrones que lo creían rico en plata y oro, que suponían el había encontrado en la zona. Lo cierto es que los huesos no pudieron encontrarse. Los menos jóvenes del pueblo, dicen que “El Ermitaño de las Huertas Malas”, era un capitán Español, que lucho en la batalla de Tucumán, y que, en desbande y mal herido, perdió contacto con los suyos que huian hacia Salta y enfiló hacia el Sur. Así llego a las Huertas Malas y se afincó en el lugar hasta el día que lo mataron. Su acento muy castizo, que desentonaba con el serrano de los lugareños; su forma de vestir y su palabra década de costumbrismo español, pueden hacer verdad la leyenda que tras este personaje se ha creado. La leyenda del Algarrobo Esto sucedió hace mucho tiempo, en la época que los españoles comenzaron la conquista de estas tierras de América. Un día, los indios Comechingones, muy asustados, vieron que unos hombres de piel blanca, cargados de armas, avanzaban sobre ellos. Venciendo su temor, los hombres del cacique Comechingón Ipachi Naguán lucharon contra los hombres blancos. La lucha fue larga, y el hambre y el cansancio fueron debilitando a los Comechingón. Ipachi Naguán, entonces, decidió guiar a su pueblo hacia un bosque de algarrobo y allí pidió a los dioses que protegieran a sus mujeres y niños. En un momento, todo pareció perdido, pero entonces sucedió lo inesperado. Las ramas de los algarrobos comenzaron a sacudirse y desde las alturas calló una lluvia de frutos que se abrieron y dejaron ver sus semillas. Esas algarrobas fueron el mejor alimento para los indígenas, que comieron hasta hartarse. Después se sintieron con más fuerzas, volvieron a la batalla y vencieron a los españoles. El fruto del algarrobo había salvado a los habitantes de esta tierra. Comechingones -pequeña referencia histórica- Huárpidos. En español, su nombre significa "morador de cuevas". Había dos grupos lingüísticos: el del norte, que hablaba la lengua benia, y el del sur, o camiares. Localización: habitaban en cuevas desde la zona de Cruz de Eje hasta la de Achiras en el sur, en la provincia de Córdoba. En San Luis ocupaban el área de Conlara. Hacia 1543 Diego Fernández, cronista de Diego de Rojas, describe a los Comechingones de las sierras cordobesas. Lo que más le llamo l a atención a Fernández, fue que estos indígenas usaban barba. La pilosidad es una característica de la raza huárpida y no es común en otros grupos de América. Los describió "de alta estatura y de mayor pilosidad y pigmentación que otros indios...". Origen La antigüedad de los comechingones en las sierras cordobesas parece muy remota; la gruta de Candonga fue habitada desde los primeros tiempos de la era presente; pero son anteriores todavía los aborígenes de los yacimientos de Ongamira y Observatorio, pues todavía no conocían la alfarería y predominaba en ellos el instrumental lítico y de hueso. Alberw Rex González estudió el horizonte precerámico de las sierras cordobesas, el yacimiento de Ayampitin en Pampa de Olaen, el abrigó de Ongamira, la gruta de lntihuasi, en San Luis. Los restos arqueológicos hallados tendrían una antigüedad de cinco milenios, según O. Menghin. Elementos de la época paleolítica como las puntas de lanza o jabalina, de piedra y en forma de hoja de laurel, hallados en varios lugares, perduraron hasta la llegada de los españoles; probablemente aquellas "medias picas" de que hablan los documentos de la época de la conquista fuesen esas antiguas lanzas o jabalies...

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la guna de mar chiquita.. maravila natural de cba.....
InfoporAnónimo12/4/2008

Registrate y eliminá la publicidad! hace unos meses la agencia cordoba turismo y el diario la voz de l interior hicieron un concurso para elegir las 7 maravillas naturales de la provincia de cordoba elegidas por los cordobeses. entre 30 postulantes la ganadora fue esta lagua aca les dejo un poco de info y algunas fotos... si les gusta la idea es subir las 7... Mar Chiquita (Córdoba) El espejo de agua más grande del país Además de gozar de ese título, Mar Chiquita es el quinto lago de planicie en el mundo y la mayor cuenca cerrada de Latinoamérica. En el nordeste provincial ocupa 6.000 kilómetros cuadrados. País Argentina Región Córdoba Superficie 6.000 km² Altitud 71 msnm Profundidad 19 m Afluentes Dulce, Primero, Segundo Ciudades Miramar Mar Chiquita es un gran lago salado que se encuentra en la provincia de Córdoba, en el centro de Argentina. Es también conocido como Mar de Ansenuza y, hasta mediados del s. XIX como "Laguna de los Porongos" (por una especie de "calabacilla" así llamada, Lagenaria vulgaris) aunque esta última denominación ha quedado reservada a una serie de lagunas menores que se encuentran algunas decenas de kilómetros al noroeste. Es la mayor superficie lacustre de la Argentina y uno de los más grandes lagos salados endorréicos del planeta Tierra; según los ciclos seculares de hemiciclos húmedo y seco (inundación/sequía) su superficie ronda los 6.000 km², con una mínima registrada históricamente de 1.984 km², y su volumen los 14.483 km³. Está ubicada al nordeste de la provincia de Córdoba, próxima a los confines con las provincias de Santa Fe y Santiago del Estero, ubicándose el centro de este lago aproximadamente entre los 30°30′0″S 62°40′0″O / -30.5, -62.66667. La Mar Chiquita es el epicentro de una cuenca endorréica cuyos principales afluentes son los ríos Dulce (también conocido, según la zona, como Salí, Míshqui M"yu y Petri), río Primero o Suquía y río Segundo o Xanaes. El río Dulce aporta sus caudales desde el noroeste y los ríos Primero y Segundo lo hacen desde el suroeste. Antes de alcanzar la laguna, sus afluentes forman "bañados" (humedales) sobre una superficie de casi 10.000 km². Los más importantes de éstos se ubican en la zona al norte de la laguna, llamada Bañados del Petri. Otro aporte de aguas importante es subterráneo; en efecto, en gran medida la laguna es una afloración del acuífero guaraní. El llamado borde de los Altos del Chipión o Cuesta de Morteros resulta un verdadero dique natural en el este de la laguna, que impide el flujo superficial de sus aguas hacia la cuenca del Plata; también es elevada la costa sudeste, en la zona llamada Barrancas del Saladillo. En cambio, por el norte y oeste las costas son bajas y poco precisas, existiendo algunas lomadas muy bajas que se entroncan con ramificaciones de las Sierras de Córdoba. La falla geológica sobre la cual se forma —reactivada durante el plegamiento andino— es, como las Salinas Grandes, el lecho de un arqueano golfo marítimo; por esta causa abunda el sulfato de sodio que saliniza sus aguas de la gran laguna. La salinidad de las mismas fluctúa en relación a los aportes fluviales; cuandos estos se incrementan la salinidad disminuye, variando en un rango de 250 a 30 mg/L. Las sales predominantes son el cloruro de sodio, sulfato de sodio, sulfato de calcio y sulfato de magnesio. Con todo, el agua de Mar Chiquita es más salada que la oceánica, aunque muchas especies de agua dulce han podido adaptarse y habitar sus aguas, en especial los pejerreyes (Odontesthes bonariensis). Si bien constituye por sí sola un ecosistema, la laguna de Mar Chiquita se encuentra en el sector más meridional de la Región Chaqueña, allí donde tal bioma se vuelve transicional con el de la Región Pampeana. La vegetación de sus costas es halófila, aunque casi inmediatamente se encuentra un denso bosque natural de chañares, quebrachos, e isletas de palmeras. Las precipitaciones medias anuales alcanzan los 758 mm, la temperatura media anual es de 18,5°C. Abunda la avifauna, con unas 350 especies (alcanzando un 25% del total de las especies de aves autóctonas que hoy viven en Argentina); se destacan las grandes bandadas de flamencos, diversas especies de patos, garzas, gallaretas, loros, y aves migradoras como el halcón peregrino que llega hacia diciembre desde Alaska etc. En sus aguas se crían "nutrias" (coipos o quillás). Lo antedicho ha motivado que la mayor parte de la laguna de Mar Chiquita así como los bañados del río Dulce constituyan una extensa Reserva Provincial de Córdoba: Bañados del Río Dulce y Laguna de Mar Chiquita (existen intenciones de transformarla en Parque Nacional). Tal Reserva Provincial está integrada a la Red Hemisférica Global de Aves Migratorias, es miembro de la organización Living Lakes y desde mayo de 2002 ha sido designada Sitio Ramsar. Con verdadero aspecto de mar interior (el viento provoca oleaje elevado), muy interesantes paisajes y excelente clima, es zona turística aunque aún poco conocida y explotada. Las costas occidental y septentrional están prácticamente deshabitadas y por este motivo presentan paisajes naturales vírgenes y de difícil acceso en donde, entre otros animales silvestres, se encuentran aguaraguazús y pecaríes. Con todo en su costa sur se han desarrollado poblaciones que obtienen recursos del turismo: Miramar, Balnearia, Marull, La Para, Altos del Chipión etc. Al oeste se encuentra la antigua población de Morteros (fundada como fortín en el s. XVII sobre un asentamiento de sanavirones o salavinones. Régimen hídrico Las precipitaciones medias en la región son de 758 mm/año y la temperatura media anual es de 18,5 ºC, el índice de evaporación es intenso, más aún al ser reforzado por los importantes vientos (principalmente provenientes de los cuadrantes suroeste y noreste) que discurren libremente por las llanas regiones que rodean a Mar Chiquita. Cifras Profundidad máxima (2005): 19 m Altitud media sobre el nivel del mar: 70 a 71 msnm (en el 2005 el pelo de agua se encontraba a 70,63 m) Volumen de agua -aprox.- en 2005: 100 millardos de m³/100 km³ La salinidad varía según el ciclo de aportes hídricos entre un mínimo de 28,7 a un máximo de 270,7 g/L (William 1993), esto es: de 2,87% a 27,07%. Los componentes minerales principales en forma de hidrosoles (según análisis efectuados por el C.I.Q.A.P.A Instituto de la UCA de Córdoba) son: • Residuo seco: 78,7% • Potencial hidrog. (pH): 8 • Sodio (Na): 28,2 g/l • Cloruro: 36,9 g • Sulfato: 11 g • Calcio (Ca): 528 mg/l • Magnesio (Mg): 360 mg/l • Potasio (K): 283 mg/l • Litio (Li): 10 mg/l • Hierro (Fe): <1 mh/l • Mercurio (Hg) : <0,01 mg/l Notar que las aguas con tal composición química embeben las arenas, limos y arcillas del lecho y las costas, motivo por el cual ciertas playas de Mar Chiquita poseen arenas con propiedades terapéuticas; de modo que estas son utilizables para las llamadas arcilloterapia y barroterapia, y muy valiosas para cosmética natural. Variaciones cíclicas de la salinidad Las precipitaciones en las regiones avenadas por los ríos Primero y Segundo y, especialmente, el Petri o Dulce son actualmente muy variables. Por tal motivo también es -según el aporte de aguas dulces de tales ríos- muy variable el tenor de la salinidad en Mar Chiquita o Ansenuza. Por ejemplo los caudales del río Dulce relevados en el dique Los Quiroga ubicado en el centro de la provincia de Santiago del Estero y a más de 400 km de la desembocadura del río en Mar Chiquita han sido los siguientes: • Período cuasi decenal: 1977 a 1986: 146 m³/s • Período precedente de 9 años: 1968 a 1976: 50 m³/s • Período de 6 años 1968 a 1973: 39 m³/s • Período de 3 años 1974 a 1976: 98 m³/s Sin embargo el embalse de Los Quiroga se encuentra a mucha distancia de Mar Chiquita y en el trayecto desde el mismo, el río Dulce pierde mucho caudal por evaporación e infiltración subterránea ( realimentando al Acuífero Guaraní) o por utilización humana (para riego, uso hogareño e industrial). De este modo en el principal brazo del delta que el río Dulce tiene al desembocar en la Mar Chiquita el caudal promedio de las aguas de este río disminuye de 30 a 40 m³/s. Todo esto significa que el aporte hídrico del Dulce puede pasar de poco más de 0 m³/s a unos 130 m³/s. Como ocurrió a fines de los 1960 y durante el período 1977-1986. Esto significó un aporte de 41 millardos de m³ de agua solo por el río Dulce, cifra que se duplica al sumársele los aportes de los ríos Primero y Segundo. Tales aportes han hecho que el nivel de Mar Chiquita se haya elevado 9 m desde los períodos reseñados y que el rango de la salinidad de las aguas haya disminuido de 275 a 29 g/L lo cual ha significado una extraordinaria variación en un breve lapso (si bien se ha mantenido casi invariable la salinidad de las arcillas y limos). Riqueza en Biodiversidad Mar Chiquita (Córdoba) es un paraíso para los amantes de la naturaleza, dada la riqueza y abundancia de su fauna y su flora. En la reserva se llevan registradas 329 especies de aves de las cuales 142 corresponden a especies directamente relacionadas con ambientes acuáticos, 35 especies de reptiles, 16 de anfibios (ranas y sapos), y un número todavía no precisado de mamíferos entre los que son comunes el coipo o nutria (Myocastor coypu) que se explota comercialmente en Miramar, los zorros, los hurones, las comadrejas y el puma. Las aves constituyen el grupo más diverso, abundante y vistoso. Entre las especies más atractivas están los flamencos, emblema de la laguna. Mar Chiquita tiene el privilegio de contar con tres de las seis especies de flamencos que hay en el mundo: el flamenco austral o chileno (Phoenicopterus chilensis) es el mas común, habiéndose registrado hasta 100.000 ejemplares. Nidifica en grandes colonias en islas alejadas de la costa. El flamenco andino o parina grande (Phoenicoparrus andinus) y el flamenco de James o parina chica (Phoenicoparrus jamesi) son especies poco comunes que visitan la región en invierno, migrando desde las lagunas andinas de gran altura del norte de la Puna argentina, chilena y boliviana, donde se reproducen. Los chorlos o chorlitos (familia Scolopacidae) son otro grupo de aves de gran importancia en Mar Chiquita. Estas avecillas son grandes voladoras. Algunas especies vuelan todos los años a Canadá y norte de Estados Unidos, donde crían, para regresar de nuevo durante el invierno boreal, que corresponde a nuestro verano austral. El chorlo mas característico de este grupo de grandes migradores es el chorlo tricolor (Steganopus tricolor) del cual se han visto hasta medio millón de ejemplares en ciertos años. Otras aves características incluyen las gaviotas, garzas, cisne blanco y de cuello negro, y muchas especies de patos. Como resultado de la marcada disminución registrada en la salinidad del agua, Mar Chiquita fue colonizada por el pejerrey (Ondonthestes bonariensis), el cual dio lugar a una industria pesquera de importancia. En la actualidad solo se permite la pesca deportiva. Importancia de Mar Chiquita Los humedales como Mar Chiquita prestan servicios ecológicos fundamentales y regulan los regímenes hídricos y la biodiversidad, constituyendo un recurso de gran valor económico, científico y recreativo. Mar Chiquita y los bañados del río Dulce son un tesoro natural para la provincia de Córdoba. Tiene valor paisajístico, por cuanto presenta un escenario de gran belleza que atrae al viajero; valor de biodiversidad, debido a que alberga una gran cantidad de plantas y animales que forman parte del patrimonio natural de Córdoba y de Argentina; y valor arqueológico, ya que en el área se encuentran restos de culturas indígenas adaptadas a la vida en los bañados. Además, tiene valor económico para sus habitantes, generando recursos a través del turismo tradicional, el ecoturismo o turismo de la naturaleza, el turismo dedicado al mantenimiento de la salud que aprovecha el valor curativo de sus aguas y fangos. Otra importante actividad económica está representada por la ganadería en los pastizales del Río Dulce y los ingresos generados por la pesca deportiva del pejerrey que tiene a Mar Chiquita como destino destacado. espero que les guste.... saludos... fuente: wikipedia

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Cosquin Rock 2009........ El festival de Montaña.....
InfoporAnónimo12/7/2008

Aca les dejo la grilla del cosquin rock 2009 GRILLA DE ARTISTAS Dia 1 (Viernes 13 de Febrero 2009) ESCENARIO PRINCIPAL Babasonicos (A Confirmar) Catupecu Machu Intoxicados Las Pastillas del Abuelo León Gieco Los Cafres Massacre Volador G TEMÁTICO HEAVY Horcas Logos Tren Loco Lethal Mastifal Razones Concientes Imperio [b Escenario Resistance Tour Resistance Tour Dia 2 (Sábado 14 de Febrero 2009) ESCENARIO PRINCIPAL Almafuerte Cielo Razzo Deep Purple Eruca Sativa Kapanga La Vela Puerca No Te Va Gustar TEMÁTICO PUNK 2 Minutos Misfits Flema Bulldog Cadena Perpetua Astenia Daño Cerebral Betania Escenario Nuevas Tribus (Presentación Oficial del disco) Juan Terrenal ROKO Santa Esquina Ojos de Piedra La Madre del Borrego Drako Dia 3 (Domingo 15 de Febrero 2009) ESCENARIO PRINCIPAL Las Pelotas Los Gardelitos Los Piojos Motorblues Ratones Paranoicos Viticus TEMÁTICO REGGAE Resistencia Suburbana Fidel Riddim Dancing Mood Dale Roska La Pata de la Tuerta Escenario UMI (Unión de Músicos Independientes) Somos Jardín Matías Foreiter Disidentes Años luz La Tolva Richtcher Lash Out Anacrónica

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Mas De 30 Mitos y Leyendas De Arqentina... parte 1
InfoporAnónimo12/7/2008

Hola aca les dejo un compilado con algunas leyendasd de argentina saludos Leyendas De las incontables leyendas anónimas que hacen referencia a nuestro árbol y que fueran recopiladas por autores de diversas latitudes, hemos seleccionado las dos que siguen a continuación por varios motivos. En ambas, el algarrobo es el "personaje" central del relato y no una mera decoración o "personaje secundario". En las dos leyendas su fruto cumple la misión de salvar de una situación límite a los actores de los dramas, poniéndose énfasis así en el valor nutritivo de la algarroba. Pero, además, ambas historias marcan dos eras de América: la primera leyenda, que pertenece a nuestra región cordobesa, está ambientada en época de la conquista; la segunda, en cambio, se sitúa en los tiempos precolombinos. El algarrobo, así, parece significar un elemento de unión para dos realidades históricas que nosotros, los habitantes actuales de América, tenemos desvinculadas. Leyenda del Algarrobo Esto sucedió hace mucho tiempo, en la época en que los españoles comenzaron la conquista de estas tierras en América. Un día, los indios comechingones, muy asustados, vieron que unos hombres de piel blanca, cargados de armas, avanzaban sobre ellos. Venciendo su temor, los hombres del cacique comechingón Ipachi Naguan lucharon contra los hombres blancos. La lucha fue larga, y el hambre y el cansancio fueron debilitando a los comechingones. Ipachi Naguan, entonces, decidió guiar a su pueblo hacia un bosque de algarrobos y allí pidió a los dioses que protegieran a sus mujeres y niños. En un momento, todo pareció perdido, pero entonces sucedió lo inesperado. Las ramas de los algarrobos comenzaron a sacudirse y desde las alturas cayó una lluvia de frutos que se abrieron y dejaron ver sus semillas. Esas algarrobas fueron el mejor alimento para los indígenas, que comieron hasta hartarse. Después se sintieron con más fuerzas, volvieron a la batalla y vencieron a los españoles. El fruto de los algarrobos había salvado a los habitantes de esta tierra. (Anónimo) La algarroba (Leyenda Quichua) Era en tiempos de los Incas. Los quichuas adoraban con las principales honras a Viracocha, señor supremo del reino. También adoraban a Inti, a las estrellas, al trueno y a la tierra. Conocían a esta última con el nombre de Pachamama, que es como decir "Madre Tierra" y a ella acudían para pedir abundantes cosechas, la feliz realización de una empresa, caza numerosa, protección para las enfermedades, para el granizo, para el viento helado, la niebla y para todo lo que podía ser causa de desgracia o sinsabor. Levantaban en su honor altares o monumentos a lo largo de los caminos. Los llamaban apachetas y consistían en una cantidad de piedras amontonadas unas encima de las otras, formando un pequeño montículo. Allí se detenía el indio a orar, a encomendarse a la Pachamama, cuando pasaba por el camino al alejarse del lugar por tiempo indeterminado o simplemente cuando se dirigía al valle llevando sus animales a pastar. Para ponerse bajo la protección de la Pachamama, depositaba en la apacheta, coca, llicta, o cualquier alimento que tuviera en gran estima, seguro de conseguir el pedido hecho a la divinidad. Respetuoso de la tradición y de las costumbres, el pueblo quichua jamás había olvidado sus obligaciones hacia los dioses que regían sus vidas. Pero llegó un tiempo de gran abundancia en que los campos sembrados de maíz eran vergeles maravillosos que daban copiosa cosecha, la tierra se prodigaba con exuberancia y la ociosidad fue apoderándose de ese pueblo laborioso que, olvidando sus obligaciones, abandonó poco a poco el trabajo para dedicarse a la holganza, al vicio y a la orgía. Se desperdiciaba el alimento que tan poco costaba conseguir, y con las espigas de maíz, que las plantas entregaban sin tasa, fabricaban chicha con la que llenaban vasijas en cantidades nunca vistas. Fue una época sin precedentes. El vicio dominaba a hombres y mujeres. Ellos, en su inconsciencia, sólo pensaban en entregarse a los placeres bebiendo de continuo y con exceso, comiendo en la misma forma y danzando durante todo el tiempo que no dedicaban al sueño o al descanso. Los depósitos repletos proveían del alimento necesario y nadie pensó que esa fuente, que les proporcionaba granos y frutos en abundancia, se agotaría alguna vez. El desenfreno continuaba y nada había que llamara a ese pueblo a la reflexión y a la vida ordenada y normal. Llegó la época en que se hacía imprescindible sembrar si se pretendía cosechar, pero nadie pensaba en ello. Inti, entonces, al comprobar que el pueblo desagradecido olvidaba los favores brindados por la Pachamama, queriendo darles su merecido, resolvió castigarlos. Con el calor de sus rayos, que envió a la tierra como dardos de fuego, secó los ríos y lagunas, los lagos y vertientes y, como consecuencia, la tierra se endureció, las plantas perdieron sus hojas verdes y sus flores, los tallos se doblaron y los troncos y las ramas de los árboles, resecos y polvorientos, parecían brazos retorcidos y sin vida. En los géneros aún quedaban alimentos, y en los cántaros, chicha. ¿Qué importancia tenía, entonces, para esas gentes, que las plantas se secaran y que el río hubiera dejado de correr, y seco y sin vida, mostrara las paredes pedregosas de su lecho? Mientras durara la chicha no podría desaparecer la felicidad ni la alegría. Pero un día llegó en que, con asombro, comprobaron que los graneros no eran inagotables y que, para servirse de sus granos y de sus frutos, era necesario depositarlos primero. El alimento comenzó a escasear, y con ello las penurias, la miseria y el hambre hicieron su aparición. Recapacitaron entonces los quichuas, decidiendo volver a trabajar los campos y a sembrarlos. Pero el castigo de Inti no había terminado y la tierra, cada vez más reseca y dura, no se dejaba clavar los útiles con que pretendían labrarla, y así era imposible poner la semilla. La desolación y la miseria fueron soberanas de ese pueblo que, en un instante, olvidó las leyes de sus dioses y sus obligaciones con la vida. Los animales, flacos, sin fuerzas, morían en cantidad y parecía mentira que esos campos, que al presente se asemejaban al más desolado de los páramos, hubieran podido ser, alguna vez, praderas alegres cubiertas de hierbas y de árboles o de extensas plantaciones de maíz, en las que los frutos se ofrecían generosos. Los niños, pobres víctimas inocentes de los pecados y de la disipación de los mayores, débiles, flacos, con los rostros macilentos, los ojos grandes y desorbitados, verdaderos exponentes de miseria y de dolor, sólo abrían sus bocas resecas para pedir algo que comer. Los más débiles morían sin que nadie pudiera hacer algo por ellos. El sol caía a plomo. De una de las casas de piedra que se hallaban en los alrededores de la población, una mujer salió, corriendo desesperada. Era Urpila que, enloquecida porque sus hijos morían de hambre y de sed , arrepentida de las faltas cometidas en los últimos tiempos, demostrando a todos su vergüenza, su pecado y su olvido de Inti y de la Pachamama, corría a la primera apacheta del camino a pedir protección a la Madre Tierra y a depositar su ofrenda de coca y de llicta, últimas porciones que había podido conseguir. Llegó a la apacheta y, casi sin fuerzas, comenzó a implorar: Pachamama, Madre Tierra, Kusiya... Kusiya... Lloró y se desesperó ante el altar de la diosa, prometiendo enmienda y sacrificios. Extenuada, sin fuerzas para continuar, se sentó en el suelo, apoyando su cuerpo cansado en el tronco de un árbol que crecía a pocos pasos y cuyas ramas secas parecían retorcerse en el espacio. Tan grande era su fatiga, tanta su debilidad, que, vencida, bajó la cabeza y no tardó en quedarse profundamente dormida. Tuvo sueños felices. La Pachamama, valorando su arrepentimiento, llenó su alma de visiones de esperanza y acercándose a ella, con toda la grandeza que como diosa le concernía, le habló generosa: No te desesperes, mujer. El castigo ha dado sus frutos y el pueblo, arrepentido como tú misma de su ocio y desenfreno, retornará a su existencia anterior, que es la justa, la verdadera. La vida renacerá sobre la tierra que volverá a brindar sus frutos y su belleza. Cuando despiertes, y antes de irte, abre tus brazos y recibe las vainas que ha de regalarte este "Arbol", desde hoy sabrás. Que las coman tus hijos y los hijos de otras madres, que con ellas calmarán su hambre y apagarán su sed. Tu humildad y tu arrepentimiento han hecho posible este milagro que Inti realiza para ti. Cuando Urpila despertó, creyó morir, tal era su decepción. El aspecto de la tierra en nada había variado y la visión había desaparecido. Se convenció de que su sueño había sido sólo eso: un sueño. Pero, recapacitando, volvieron a su mente las palabras de la Pachamama y recordó al "Arbol". Levantó entonces sus ojos hacia las ramas que parecían secas, y tal como la diosa lo anunciara, las vainas doradas se ofrecían a su desesperación como una esperanza de vida. Cambió en un instante su estado de ánimo dándole fuerzas extraordinarias. Se levantó ansiosa y cortó... cortó los frutos generosos hasta que entre sus brazos no cupieron más. Entonces corrió al pueblo, hizo conocer la nueva y todos se lanzaron a buscar las milagrosas vainas color castaño, mientras ella repartía entre sus hijos el tesoro que encerraban sus brazos de madre y que le había concedido la Pachamama. El pueblo volvió a la vida y veneró desde entonces al "Arbol Sagrado" que fue su salvación y que ha partir de ese día les brinda pan y bebida que ellos reciben como un don. Ese árbol venerado es el algarrobo, que tiene la virtud, además de las nombradas, de ser, en tiempos grandes sequías, el único alimento de los animales. (Anónimo) Recopilada por Leonor Lorda Perellón La leyenda de “La pelada de la Cañada” - Córdoba Corría el año 1885, año en que se implantaba la Ley Nacional del Servicio Militar Obligatorio. Además en ese mismo año, Leopoldo Lugones fundaba el primer Centro Socialista. Por esos tiempos, todavía Córdoba se alumbraba por las noches, con farolitos a gas de carburo de calcio y la ciudad se constituía en una aldea esencialmente religiosa, que se acostaba con murmullos de rezos y se despertaba al tañer de las campanas de sus iglesias. Se vivía en una época de duendes y fantasmas. La superstición o la credulidad del pueblo, se entremezclaba con creencias esotéricas, donde proliferaban sucedidos y leyendas que corrían en las tertulias familiares llegando esos comentarios a atemorizar las mentes infantiles, hasta en las horas de “las inevitables siestas”, creando duendes y fantasmas, merced al clima propicio de aquella sociedad. En cada baldío o zanjón, la imaginación de aquellos habitantes creaba un fantasma, nos atreveríamos a pensar. Los lugares mas aprensivos por lo sombrío del panorama, solía ser La Cañada, culpable también de las inundaciones traicioneras. Fue justamente en La Cañada, especialmente en el trayecto desde Las Cinco Esquinas hasta su desembocadura con él rió, que empezó por aquellos años a aparecer un fantasma, que durante largo tiempo provocó el temor de muchos cordobeses, para después convertirse en una leyenda. Las características de este aparecido, según los comentarios, de los que decían que lo vieron: “Era movediza, tenía una lustrosa pelada, vestía de blanco y crecía y sé encogía con facilidad”. Tratábase de “La Pelada de la Cañada”. De Pronto se aparecía cerca de la Capilla del Niño Dios (que se ubicaba en la intersección de la calle San Juan y La Cañada), como por las inmediaciones de la vieja fábrica de porcelana, por la calle Rioja. Tal vez aprovechando la fama de “la Pelada de la Cañada”, sin dudas, habrían aparecido algunos imitadores. Pero lo cierto es, que entre los asaltados por este fantasma, habría un comerciante “turco” que decía se le había aparecido por la fabrica de porcelana. Lo interesante del caso, era que del susto recibido, no podía bajarse del caballo que montaba, y pretendía por ese inconveniente, hacer la denuncia desde su cabalgadura. Cuentan que el comisario no encontraba la manera de hacer descender del animal al denunciante y al preguntarle el “por qué de su actitud”, contestole el turco de marras: >Pasar señur comesario, que la Belada de la Cañada, ha asustado al caballo mío y ahora no dejar bajar al pobre turco… Preguntando en la oportunidad el Comisario: >Usted, ¿no se asunto, amigo? Respondiendo el turco: >Yo simplemente ensuciar pantalones, señur comisario. Para terminar de contar esta anécdota, diremos que tiempo después unos soldados del Regimiento 4 de Ingeniería que tenían sus cuarteles precisamente en la vieja fábrica de porcelana entre la calle Rioja y La Cañada, le hicieron una celada al fantasma. No se sabe si fue el autentico o no, lo que sí se sabe es que le dieron una soberana paliza. LA SERPIENTE Y LA SANTÍSIMA VIRGEN CORDOBESA En los primeros tiempos la serpiente volaba por los aires. Un día yendo la Santísima Virgen en una burrita con el Niño Dios en brazos por un camino que iba a Nazaret a la casa de su prima Santa Isabel, dicen que en el camino por donde iban había una higuera blanca. Al ver pasar la Santísima Virgen, una serpiente voladora que estaba en la higuera voló y espantó la burrita, volteando a nuestra Señora, y haciéndole golpear al Niño. Entonces la Virgen dolorida por el golpe exclamó: - Maldita serpiente que te verás para siempre arrastrándote con tu vientre, no volarás más y que todos mis descendientes te persigan... Y mirando a la higuera la maldijo, para que no diera su fruto en ese tiempo. Por eso es que la higuera nunca da brevas blancas, sino el higo, segundo fruto... La Salamanca Es una fiesta organizada en honor al macho cabrío en algún socavón de roca alejado del poblado. En ella se sirven exquisitos manjares y bebidas y se baila y canta hasta la primera luz del amanecer. En la Salamanca se encuentran brujas, almas condenadas, y demonios de los infiernos. En Tucumán se han encontrado Salamancas en las localidades de Las Cejas, Monteros, Tafí (Salamanca del Siambón) y en otros lugares no tan conocidos (Valles Calchaquíes). Se dice que a la Salamanca pueden ingresar todos aquellos que deseen hacer un pacto con el Diablo o adorarlo. Al ingresar al socavón se debe besar los cuartos traseros de un carnero y luego entregarse a la orgía. En las noches suele oírse el estruendo de la música y carcajadas de los condenados. Si alguien pasa cerca de la Salamanca y no desea ser tentado a ingresar, debe llevar un Rosario en la mano o bien ser un hombre de mucha Fe. La gente que participa de la Salamanca puede estar varios días sin dormir y no se les nota el cansancio, además son "agraciados" con algunas virtudes como la ejecución de instrumentos, la capacidad de canto, la oratoria, etc. signos estos característicos de haber firmado un contrato con el Diablo. LA NIÑA DE LOS CABELLOS DE ORO CÓRDOBA En San Carlos Minas, Piedras Anchas, El Sauce, Talainí (Minas), dicen que hace muchos años vivía por ahí una niña muy bonita, que tenía un hermoso cabello rubio y ondeado, y por ello, todas las mujeres le tenían envidia. Un buen día una señora fue de visita a su casa y al ver el cabello tan hermoso de la niña, le dijo: - ¡Qué hermoso cabello!... Al otro día, de mañana, al levantarse temprano, notó que le faltaba el cabello, pues durante el sueño se lo habían cortado. La curiosidad de los vecinos dice que son los duendes quienes durante la noche entran por el ojo de la llave y despacito se lo deben haber cortado, llevándose consigo los hermosos cabellos y escapándose, otra vez, por el ojo de la llave. Dicen que los duendes son chiquititos y con un gran sombrero en la cabeza y que los ven bailar, reír y dar vueltas en torno a la pieza mientras cortan los cabellos durante el sueño. Así como a la niña le robaron los hermosos cabellos de oro, los duendes por el ojo de la llave penetran en las casas y hechizan a las niñas hermosas entregadas al sueño, les roban sus encantos y las flechan con sus malos conjuros... Dicen que estos duendes o duendecillos son los lobizones o duendes chicos. La Mulánima También llamada Alma-mula, este engendro es una mujer condenada por pecados muy graves en contra del pudor. Galopa por los campos haciendo un ruido metálico estruendoso - como si arrastrara cadenas -; echa fuego por la boca, los ollares y los ojos y mata a la gente a dentelladas o a patadas. Se la ve sólo de noche y su apariencia es la de una mula envuelta en llamas.. En Tafí del Valle se ha encontrado, en la "Ruta de Birmania" (camino que lleva al Ojo de Agua y que pasa por detrás de la Loma del Pelao), una piedra con una pisada de este animal. Se comenta que sólo un hombre con mucha Fe o muy valiente puede escapar de su infalible ataque. Para repelerla o defenderse se debe repetir tres veces "Jesús, María y José". Algunas personas dicen que el Alma-mula es el Diablo mismo. La Mujer tigre Antiguamente no existía la muerte sobre la tierra, los hombres toba no conocían su miedo, hasta que un niño que había nacido sin padre trajo el conocimiento de la muerte y el fuego. En esa época salió un día a mariscar el hombre-loro acompañado de su mujer, el hombre no sabía que su mujer era una mujer-tigre, que comía a las personas. Cuando llegaron al monte el hombre subió a un árbol a buscar nidos de loros, desde allí fue tirando pichones para que su mujer los guardara en una bolsa, pero al mirar hacia abajo vió que ésta comía los pichones crudos y tuvo mucho miedo, trató de escapar pero la mujer lo alcanzó y se lo comió, solamente guardó su cabeza en una bolsa. Cuando regresó a la casa sus hijos extrañaron la ausencia de su padre, buscaron entonces en la bolsa porque tenían mucho hambre, cuando encontraron la cabeza se asustaron mucho y corrieron a dar aviso al hombre carancho, los tres corrieron a esconderse pero la mujer-tigre los perseguía, en tanto iba comiendo a toda la gente que encontraba. Los tobas se escondieron en lo alto de un árbol yuchán, muy alto para que la mujer-tigre no pudiera alcanzarlos. El hombre-carancho sabía que el poder de la mujer estaba en sus uñas, entonces cuando la mujer-tigre los encontró y saltó para agarrarlos, este hombre le cortó las uñas y la mujer cayó muerta. Bajaron del árbol y quemaron el cuerpo de la mujer, de sus cenizas creció la planta del tabaco. LA MACHÍ Para los araucanos de Argentina y Chile, médico hechicero. Consiste en una especie de casta. En cada tribu la machi es una especie de concejero del caudillo. Dice Ramón Pardal que funda su poder en sus conocimientos de medicina y en sus relaciones con los espíritus. Según Pardal "reunían en su persona los atributos del médico y sacerdote, sirviendo en tal carácter para las enfermedades del cuerpo y del alma". "El MACHI -agrega- era el oráculo, el consejero de la paz o de la guerra, el que impetraba las lluvias en tiempo de sequía y el mediador entre los hombres y los demonios. Usaba vestiduras especiales, hacía vida solitaria y por temporadas se retiraba a vivir en cavernas, dedicándose a prácticas ascéticas". Casi siempre es de sexo femenino, siendo el MACHITUN la ceremonia tradicional en que ejerce como médica o hechicera. Por su parte Renato Cárdenas Alvarez aporta lo siguiente: MACHI: Oficio comunitario que en Chiloé fue desempeñado por un hombre y tardíamente por mujeres. El machi ha sido el curandero local, a través de plantas medicinales y de otras técnicas heredadas ancestramente. Pero, además, ejerció el rol de chamán y animador del panteón mágico-religioso de su cultura, pues, así como hoy la ciencia busca el control de la naturaleza, así entonces la magia -cuyos secretos manejaba el machi- pretendía igual fin. Fue, además el animador principal del nguillatún. Hoy la machi no es más que una curandera o consejera, en relación a males provocados por brujos. ["Un ser supremo o un espíritu le revelaba a través de gestos exteriores -un sueño, u otro llamado interior- que estaba determinada por fuerzas sobrenaturales para ser chamán. A partir de entonces, se iniciaba un largo proceso de instrucción por parte de una machi anciana, proceso que se acentuaba a medida que se acercaba el proceso de consagración. Si bien la función cotidiana básica era la de curar enfermos, debería, a su vez, lograr los conocimientos que le permitieran descubrir al brujo o a quien causara la muerte. También debía conocer los secretos para controlar el clima, predecir hechos futuros o descubrir cosas ocultas. Y junto a esto, todo un repertorio de fórmulas, oraciones, ensalmos, conjuros, cantos, bailes y una gran destreza en el uso del cultrún o cultrunca, como se llamó en Chiloé a este tamborcillo. (R. Cárdenas et Al. Los Chono...)] [Gusinde registró -a comienzos de este siglo- 324 plantas, usadas como purgantes, vomitivos, sudoríferos, abortivos, afrodisíacos, etc. Demuestran -agrega- un profundo conocimiento de la anatomía, llegando a efectuar lavados intestinales con una vejiga llúa). Dowling, señala:"...tiene un conocimiento exacto del valor medicinal de cada planta y de cada substancia (pero no le interesa la composición química de la planta o de una determinada substancia, como tampoco su efecto medicinal o su acción medicinal). Todo esto involucra una acción divina en la que siempre está presente Ngenemapún durante la elección de la planta o substancia y Ngenechén durante la curación, con sus simbólicas ramas de canelo." ] EL PLUMAJE DE LOS PÁJAROS LEYENDA CALCHAQUÍ VOCABULARIO Inti: Sol Mama-Quilla: Luna Pachamama: Madre Tierra. Tumiñico: Picaflor. Cuéntase que en épocas muy remotas ya existían, en nuestros campos y bosques, plantas que ostentaban flores de preciosos y variados colores; fuesen éstas grandes o pequeñas, de corolas múltiples o sencillas, de exquisito perfume o sin él. Pero si las flores podían lucir sus hermosos colores, no sucedía lo mismo con nuestros pájaros, cuyo plumaje era en todos igual: es decir, del color de la tierra con que los hicieran el dios Inti, Mama-Quilla y la Pachamama. -Nosotros -pensaron con toda justicia nuestros pájaros- también podemos, como las flores, lucir en nuestras plumas esos mismos colores con que ellas llaman la atención, haciéndose admirar tanto. Y como era deseo de todos los pájaros poder lucir en su cuerpo plumas de bonitos y vivos colores, resolvieron reunirse para pensar en el medio de conseguirlo. ¡Qué divina algarabía hubo en el bosque aquella mañanita a la salida del sol!... Apenas disipadas las sombras de la noche, se dejó oír entre el ramaje el bullicio de los pajaritos al despertar en sus nidos y la inquieta charla de los que, en ligero vuelo, se ubicaban a la espera de las deliberaciones. Cantos melodiosos, trinos delicados, agudos silbidos, voces alegres, murmullos ligeros, mil rumores y grandes cuchicheos llenaban de vida el verde follaje. Los más madrugadores, como la calandria, el hornero, la cachila, el churrinche y el jilguero, fueron los primeros en abandonar sus nidos, recomendando a sus pichoncitos mucha obediencia y cuidado mientras durara su ausencia. Millares de pájaros, cantando todos a la vez, llegaban poco a poco, y aumentaban el regocijo de aquella hermosa madrugada, prestándole animación con su revolotear inquieto sobre las plantas y las flores. Jamás habíase visto reunión más llena de alboroto y alegría. El sol despuntando en el oriente, el reflejo de su luz sobre las hojas tiernas de las plantas, la frescura de la brisa, la fragancia y belleza de las flores, el grato albergue a la sombra de los árboles y la delicada armonía de los cantos de las aves: he ahí el indescriptible cuadro de aquella notable asamblea de pájaros de nuestra tierra, que querían para sus plumas los colores de las flores. Cada uno de los concurrentes manifestó su modo de pensar, y las opiniones fueron discutidas en el mayor orden y con perfecta educación. Algunos deseaban poseer un solo color en su plumaje, mientras otros aspiraban a muchos diferentes; éstos ansiaban tonos suaves, aquellos los pretendían muy vivos y brillantes. -Pero, ¿cómo conseguiremos dar color a nuestras plumas? -se preguntaban. En esto consistía el más importante de los problemas y la mayor dificultad para resolverlo. Después de discutir varias opiniones, algunos propusieron hacer un viaje al cielo para pedir al dios Inti la gracia de que pintase sus plumitas con los colores con que había pintado las flores. A todos les pareció magnífica la idea, y batieron sus alitas en señal de aprobación. También idearon la forma de manifestarle su contento, en el caso de que les concediese la gracia: elevarían en su honor un himno de gratitud, uniendo todos sus más melodiosos cantos; himno que sería mucho más solemne y hermoso que aquel con que cada uno lo saludaba en la alborada de cada nuevo día. Sin pérdida de tiempo, comenzaron a prepararse para realizar el viaje. Lo suponían largo y peligroso; pero estaban decididos a realizarlo, con tal de lucir el hermoso plumaje con que tanto soñaran. Reunidos nuestros pájaros en bandadas numerosísimas, emprendieron su viaje en una mañana hermosa, pensando regresar antes de la entrada del sol. Dejémoslos en viaje, camino del reino del dios Inti y, mientras tanto, veamos por qué algunos se quedaron en la tierra, sin volar al cielo en busca de color para sus plumas. Uno de ellos, nuestro laborioso hornerito, se quedó construyendo su nido. Ya sabemos que su plumaje está muy de acuerdo con su arte de humilde y sabio constructor. Desde entonces e hornero orienta siempre su nido hacia el sol. La tacuarita o ratona no viajó, porque sus pichoncitos eran aún muy pequeños y estaba enseñándoles a volar. Desde entonces sólo canta cuando brilla el sol, y lo hace mirando hacia él. El pirincho o pirirí tenía la tarea de ser útil en unos sembrados; y como siempre fue tan cariñoso y buen compañero del hombre, desde aquella época se lo quiere más por bueno que por bello. La calandria tuvo por misión alegrar la soledad del bosque con su cantar maravilloso. Y lo hizo con arte tan exquisito; puso en su canto tanta gracia y armonía, que desde entonces es el pájaro cantor que no tiene rival en toda América. Y hubo uno pequeñito, que por ser tan pequeñito no pudo volar al cielo. Era el tumiñico. Este diminuto pajarito quedó volando, inquieto y ligero, sobre las flores del bosque. Parecía una grácil mariposa visitando las corolas más bonitas y vistosas. Era tal su impaciencia, esperando el regreso de los pájaros viajeros, que no se quedaba quietecito ni un instante, ni asentaba sus patitas en el suelo (como ahora). Así anduvo todo el día, de flor en flor, volando delicada y sutilmente. Llegó la hora del crepúsculo. Los viajeros no aparecían. Y pasó también la noche sin que ellos regresaran. El alba de un nuevo día animó el bosque con el despertar de los pájaros que habían quedado en él. Llenos de ansiosa curiosidad revoloteaban de rama en rama, preguntándose la causa de semejante demora. El tumiñico no cesaba de volar entre las bonitas flores que tenían sus corolas salpicadas de gotitas de rocío, que brillaban a la luz del sol con destellos de piedras preciosas. ¿Qué había ocurrido allá lejos, muy cerca del reino del Dios Inti, hacia el que se dirigían contentos y optimistas los pajarillos de la selva?... ¿Habrían ofendido a los dioses con su audacia, y tal vez recibido por ello algún castigo?... ¿Volverían con sus plumitas pintadas?... ¿O habrían perecido en el largo viaje?... Éstas y otras mil preguntas se oían entre el susurro de la fronda, en forma de trinos entrecortados y murmullos confusos. Lo que había ocurrido, no lo imaginaban los pajarillos del bosque. Fue algo tan magnífico y sobrenatural; tan digno de alabanza y de gratitud, que el recuerdo de aquel hecho extraordinario nos llega a la memoria cada vez que admiramos los bellísimos colores que lucen la mayoría de nuestros pájaros. Inti, Dios supremo que dominaba el aire, la tierra y el agua, considerando muy justas las aspiraciones de sus alados hijitos, decidió que ellas se convirtieran en realidad. Y la realidad fue hermosa. Veréis cómo: -Estas tiernas avecillas no podrán llegar a mí-, se dijo Inti. Con el calor de mis rayos se quemarán sus alitas y no podrán volar. Es preciso que pinte sus plumitas suavemente y con dulzura. ¿Y qué hizo?... Reunió algunas nubes que había en el cielo, les ordenó que lo ocultasen y que hicieran caer una copiosa lluvia, justamente en el lugar por donde viajaban las aves en su busca. Éstas encontraron el refugio de un bosque para resguardarse del aguacero que tan inesperadamente parecía detenerlas en su valiente ascención. Luego Inti hizo que las nubes se apartasen para dar paso a sus hermosos rayos. ¡Y cuál no fue la sorpresa y la alegría de nuestros pajaritos, cuando vieron aparecer en el cielo el más espléndido arco iris que jamás se haya visto!... Atraídos por la hermosura de sus divinos colores, todos volaron presurosos y se posaron dulcemente en él a fin de que les diese un poquito de belleza para sus deslucidos plumajes. Cada uno quería elegir el color que más le agradaba. Y así fue como ellos iban de acá para allá, recorriendo el arco iris en procura del encanto de sus siete colores. El cardenal metió su cabecita con copete en la franja roja, y con eso se quedó muy contento. El dorado se paseó largo rato por la amarilla. Por eso sus plumitas son ahora de ese tono. Al jilguero también le gustó el amarillo y se paseó un ratito por él, quedando negra su cabecita, porque la noche llegó y borró el arco iris. El churrinche se tiñó casi todo de color rojo vivo, y dejó sus alitas oscuras como las sombras de la noche. Tantos colores eligió el sietevestidos, los recorrió tanto en todas direcciones, que consiguió para sus plumas todos los que le dio el arco iris. Por eso lo llamamos también "sietecolores". Y así como éstos, todos eligieron libremente el color de su plumaje. Luego decidieron regresar. Por la noche volaron sin descansar. Deseaban llegar al bosque lo más pronto posible, para mostrar a sus compañeros el color de sus plumas como prueba de la bondad del dios Inti. Por eso, al amanecer del día siguiente, instantes después de que los pájaros del bosque abandonaran sus nidos, mostrándose inquietos y afligidos por la tardanza de sus valientes amigos, se vio algo así como una lluvia de flores que caía sobre el verde follaje de los árboles: eran las bandadas de mil pájaros que traían en sus plumas los bellísimos colores del arco iris. Y otra vez, ¡qué divina algarabía la del bosque aquella mañana de primavera! Los recién llegados trataban de lucir en toda forma sus nuevos y vistosos plumajes. Mientras algunos se paseaban coquetones dando saltitos sobre el verde césped, otros desplegaban sus alitas con toda gracia y donaire, y otros levantaban el copete de sus pintadas cabecitas. Ante tanta belleza, ¡cuántos trinos de alabanza!; ¡cuántos gorjeos de admiración!; ¡cuántos gorgoritos de alegría!; ¡cuántos murmullos de asombro!... En el barullo y confusión de la llegada de los felices viajeros, por los revoloteos de todos y los saltos y piruetas de los pichones ante fiesta tan completa, ninguno había advertido que entre ellos faltaba el picaflor. ¿Dónde estaba? ¿Por qué no compartía el regocijo de todos? ¿Por qué no concurría él también a la fiesta de la gracia y del color? Inmensa, indescriptible fue la sorpresa de todos los pájaros instantes después, cuando, en rapidísimo, vivaz, inquieto e incesante vuelo, llegó hasta ellos el diminuto tumiñico; el más pequeñito de todos; ¡el más lindo entre los lindos! Una sola exclamación salió de todos los piquitos. -¿Cómo tienes esas plumas tan brillantes y preciosas si tú no has volado hasta el arco iris? Picaflor oyó esta pregunta y otras muchas que le hicieron sus amiguitos del bosque, y no supo responder. Vino en su ayuda una flor, que dijo: -Tumiñico tiene ahora los colores del iris, los de nuestros pétalos y los de las piedras preciosas, porque ama la luz, la miel de los cálices y las gotas de rocío... Picaflor se miró en el agua tranquila de un arroyito cercano, voló de una flor a otra, y lanzando al aire su gritito, dijo: -¡Cantemos a Inti el himno prometido! Y el coro de las mil voces armoniosas de la selva se elevó hasta el cielo. Esta leyenda fue adaptada de la Biblioteca "Petaquita de Leyendas", de Azucena Carranza y Leonor M. Lorda Perellón, Ed. Peuser, Bs. As. 1952 y de "Antología Folklórica Argentina", del Consejo Nacional de Educación, Kraft, 1940. EL PECHO COLORADO Y EL GORRIÓN Ésta leyenda se refiere al origen del Gorrión y del Pecho Colorado o Estornino Fueguino. Hace muchos años hubo entre los Onas un guerrero de corta estatura, pero muy ágil, fuerte y valiente, que desafió a luchar a todos los hombres de una tribu vecina. Éstos eligieron como campeón a un gigante de poderosa musculatura que doblaba en estatura y peso al desafiante. Llegado el momento de la confrontación de las dos tribus reunidas rodearon a sus campeones y comenzó el torneo. De pronto el gigante agarró a su rival con una mano de los cabellos y con la otra del cuello, comenzando a tirar y apretar con fuerza creciente amenazando ahogarlo. No por eso se amilanó el pequeño, en un momento oportuno, propinó a su rival un feroz golpe de puño en la nariz obligándolo a soltarlo, en tanto la sangre manaba en abundancia. Cuando se separaron, el gigante con el pecho manchado de sangre se convirtió en el hermoso estornino fueguino, en tanto que el pequeño, con su copete y su mancha en el cuello, quedó transformado en el gorrión. LaCiudad de los erks Si bien nuestro planeta no es hueco ya la ciencia ha demostrado que está surcado por grandes túneles y amplísimas cavernas, cuya formación no se ha podido determinar si fueron producto de los cambios geológicos o construidos por antiguas civilizaciones hoy desaparecidas. Las entradas a este mundo subterráneo son innumerables y se encuentran en todos los continentes y aún bajo el agua. La existencia de lagos de profundidad desconocida, o cavernas con accesos que aparecen y desaparecen inexplicablemente dan origen a infinidad de historias. La leyenda del cerro Uritorco cuenta que hace mucho tiempo hubo un cacique de la tribu de los comechingones, que gobernaba con justicia a su pueblo y que dominaba las fuerzas de la naturaleza y del cielo porque poseía conocimientos que había obtenido en una profunda cueva que solo él conocía. También se cuenta que el caballero Parsifal custodio del Santo Grial viajó a esta Montaña Sagrada buscando el Bastón de mando o Piedra de la sabiduría. Y es esta historia del siglo XII la que indujo en este siglo a científicos, místicos, aventureros, e incluso expediciones militares a la búsqueda de la Ciudad de ERKS. La literatura hermética habla de ciudades subterráneas comunicadas entre sí habitadas por seres muy evolucionados algunos de origen terreno y otros no. Encuentro de Remanentes del Cosmos Sideral es una ciudad de sabiduría con una energía especial que la llaman energía ono ozone, los seres que la habitan saben utilizarla y nos ayudan a recibir esos conocimientos. La clave es la armonía en el movimiento, debemos ser coherentes con lo que hacemos, decimos y sentimos. La Ciudad de ERKS existe en un plano de vibración más elevado que el del hombre actual por eso podemos verla con los ojos físicos pero, sólo si nos preparamos para ello. Aún así el cielo nocturno nos regala diariamente un espectáculo de energías en movimiento, esferas, tubulares o formaciones de naves que responden a nuestros pensamientos. Desde el plano espiritual ERKS será el refugio de la nueva raza en los difíciles tiempos de los cambios por venir. Cuando se visita esta zona aún desconociendo los efectos de la actividad del lugar, todo se redimensiona, aceptamos el mensaje y no cuestionamos al mensajero. Ceferino Namuncura La devoción a Ceferino Namuncurá, a nivel popular, es una de las más importantes de Argentina ya que se ha extendido por todo el país. Para ello juegan, en primer lugar, su condición de aborigen, su bondad, su inteligencia, y también su muerte, acaecida lejos del país, cuando contaba poco más de 18 años. Nació en Chimpay, en valle del Río Negro, el 26 de Agosto de 1886. Era hijo de Manuel Namuncurá y una cautiva blanca chilena, Rosario Burgos. Pero ya el cacique Manuel era una sombra de su pasado de lanzas, malones y orgullo. Su infancia en el áspero escenario patagónico no puede sospecharse que haya sido muy feliz. Los padres salesianos, Monseñor Caglieto y Padre Milanesio, obtuvieron el permiso de sus mayores para educar al pequeño, a quien sin duda dejaron partir con mucho pesar. Así paso por el Colegio Pío IX en Buenos Aires en 1897, y por Viedma en 1903. Una cruel enfermedad, la tuberculosis, que en esa época hacía estragos, obligó su traslado a Italia, donde estuvo atendiendo su salud física al mismo tiempo que se preparaba en el orden religioso católico. Su devoción crecía y su salud decaía, hasta que en 1905, un 11 de mayo, muere. Sus restos regresan al país en 1924 y reposan en Fortín Mercedes, provincia de Buenos Aires, no muy lejos de Bahía Blanca, hacia donde peregrinan muchos fieles para solicitar su intercesión y cumplir promesas con ex votos de ofrenda, los que se multiplican en diversas formas en todo el territorio nacional. En 1945, se inician las gestiones para que Ceferino Namuncurá sea beatificado, teniendo en cuenta el movimiento popular de fe que acompañaba desde la muerte a su figura. Hasta ahora la iglesia lo reconoció como Venerable, siendo necesario para llegar a la beatificación la comprobación de por lo menos dos milagros, los cuales deberán contar con ciertas certificaciones de cardenales y médicos. Puede verse como una concesión de la Iglesia la venta de sus estampas y oraciones en santerías católicas, y otras imágenes, que se adquieren en cantidades excepcionales, lo que viene a reafirmar la dimensión asombrosa que tiene su culto. Faltaría mencionar los pequeños y simples "monumentos" que se levantan a la vera de rutas y caminos, frente a los cuales se detienen los viajeros a rezar una oración al "santito", dejándole velas prendidas. El "santito de las tolderías" ha inspirado hondamente a muchos poetas, escritores y artistas, entre otros Osvaldo Guglielmino, José M. Castiñeira de Dios. COMO NACIERON LOS PICAFLORES Cerca del lago Paimún, oscuro y silencioso como un estanque, donde el tiempo se amansa junto con la corriente, el preferido de los patos y los juncos, vivían hace mucho tiempo dos hermanas: Painemilla y Painefilu. Las dos eran jóvenes y hermosas, y un día un gran jefe extranjero se enamoro de Painemilla. La muchacha y el inca se casaron y se fueron a vivir a su hermoso palacio de piedra, construido en la cercana montaña de Litran-Litran. Pronto Painemilla supo que esperaba un hijo, y el inca convoco a los sacerdotes para que hicieran sus profecías. Uno de ellos dijo que nacerían un varón y una mujer, y que los dos, en señal de distinción, tendrían en el pelo una hebra de oro. Como se acercaba el momento del nacimiento y el inca tenia que viajar al norte, Painemilla le pidió a Painefilu que subiera al palacio para hacerle compañía. Así se reencontraron las dos hermanas, pero las cosas ya no fueron como antes, Painefilu sentía una envidia inconfesable de Painemilla, de su vida que parecía tan fácil, tan placida, colmada de abundancia y de amor... Odiaba su facilidad para hacerse querer y su aparente ignorancia de los malos sentimientos... le dolía verla acariciar distraídamente su vientre que crecía, mientras se sentaba a tejer o a trenzar los Kupulhues, y sola, durante muchas noches, no pudo pensar en otra cosa mas que en los ojos amantes con que el inca había mirado a su hermana al despedirse. Painefilu trataba de disimular sus sentimientos y cuidaba mucho a Painemilla, pero sentía que el mundo se achicaba a su alrededor, que el corazón se le volvía pesado y duro y que ya no podía levantar la cabeza para mirar a nadie a los ojos. Con el nacimiento pareció enloquecer: convenció a su hermana de que había parido una pareja de perritos y escondió a los hermosos mellizos que habían recibido en sus brazos. Hizo fabricar un cofre, acomodo en él a los bebes y mando que lo arrojaran en la zona más correntosa el lago Huechulafquen. En el palacio Painemilla lloraba espantada, mientras amamantaba a dos perritos. Cuando el inca estuvo de vuelta, no hubo manera de que perdonara a su mujer. Furioso, dando enormes pasos que resonaban sobre las piedras del piso, con su mano alzada como para castigarla, echo a Painemilla, la mando a vivir a la cueva de los perros e hizo matar a los cachorritos. Painefilu, sombría, siguió viviendo en el palacio, cada vez mas callada, como si todo lo que había pasado pudiera tragárselo el silencio. El agua del Huechulafquen se abrió para recibir el cofre donde dormían los hijos de Painemilla y sé cerro sobre él cubriéndolo de espuma. Pero la caja se asomo unos metros mas allá y se mantuvo milagrosamente a flote, oscilando entre las olas, nadando en círculos en los remansos, atascándose a veces entre las piedras y las plantas de la orilla... dicen que Antü, el padre Sol, desde le cielo, descubrió el cofre por el brillo de su cerradura de oro y decidió protegerlo, dándole calor o sombra según lo necesitara... hasta que, cierto día, un hombre viejo que pasaba junto al lago vio el cajoncito brillante, muy cerca de la costa. Entonces lo saco del agua y se lo llevo a su casa, admirado de su hermosa cerradura dorada, pero no lo abrió enseguida porque era la hora de comer y no quería hacer esperar a su vieja esposa. La pareja comía su chaskin cuando escucho unos sonidos extraños, como el entrechocar de huesos, que provenían del cofre. Lo abrieron con cuidado y encontraron a los rubios mellizos de hermosos cabellos entre los cuales se destacaba, mas largo y brillante, un pelo de oro. Los viejos mapuches se asombraron mucho de los recién nacidos, que se pusieron a crecer ostensiblemente apenas los alzaron del cajón. Y los criaron con amor, aun sabiendo que nunca serian como ellos esos extraños y hermosos niños que nunca comían, y que, sin embargo, se hacían tan grandes como hijos de dioses. Un día, mientras el inca paseaba tristemente por las inmediaciones del lago, pensando, como siempre, en que era un padre sin hijos, un esposo sin esposa y en que nunca comprendería bien por que, vio a los mellizos que jugaban junto al bosque. Le atrajeron de inmediato esos chicos solitarios, un niño y una niña, que tendrían la edad de los suyos si estos hubieran sido humanos como se esperaba... quiso conversar con ellos y, al acariciar la cabeza del varón, sintió en su palma el pelo de oro. Y de esa manera, en un instante, los tres se reconocieron. Pero el muchachito enfrento al Inca con violencia: No podemos llamarte padre!!! Echaste a mama del palacio!!! Pasa frío y hambre entre los perros!!! Se abriga con un cuero pelado y tiene que disputarle la comida a los animales!!! Era una reina y vive peor que un perro, porque piensa y recuerda....!!! Te repito: no podemos llamarte padre!!! Conmocionado, el inca mando que llevaran a los mellizos al palacio de Litrán. Una vez allí, su hijo volvió a increparlo: - Queremos ver a mama ahora mismo!!!! No nos quedaremos ni un minuto si no la liberan y le devuelven el respeto que se merece!!! Si no es así, te juro que no mandaras por mucho tiempo!!!! El inca obedeció, y así fue como Painemilla y sus hijos se reunieron, se conocieron y no se separaron nunca más. De Painefilu, la traidora, se vengaron sus propios sobrinos. La ataron, la empujaron afuera del palacio y la obligaron a sentarse sobre una roca. Entonces el muchacho saco un objeto que tenia guardado, alzo hacia el sol la pequeña piedra transparente y rogó: - Ayúdame, Antü!!! Que todo tu calor atraviese mi piedra mágica!!! Que se convierta en rayo, en antorcha, en la llama más azul, para destruir a Painefilu!!!! El prodigio se cumplió, y de Painefilu solo quedo un montón de cenizas. Pero un pedacito de su corazón no alcanzo a quemarse, y cuando llego el viento a dispersar los vestigios, de entre el remolino ceniciento salió volando un pajarito tornasolado. Era el Pinsha, el Picaflor, que según los mapuches predice la muerte, que vive inquieto y triste como Painefilu. No se posa en las ramas ni roza con sus alas el follaje como los otros pájaros; tiembla, tiembla de miedo constantemente y, como si esperara un castigo, se esconde en cavernas oscuras o se aferra con desesperación a los acantilados. El Crespín Esta leyenda revela un drama conyugal, que habría sido originado por la conducta de una mujer amante del libertinaje, que abandonó a Crespín, el marido, para entregarse a toda clase de diversiones. Un día, aprovechando que Crespín se encontraba trabajando en sus sembradíos, se alejó de la vivienda dejándole un mensaje por intermedio de un vecino, en el que le hacía saber que había resuelto abandonarlo definitivamente, para divertirse libremente en los bailes del lugar. Enterado el marido de tal determinación, resignóse a vivir solo. Un día este enfermó... enterada de lo ocurrido acudió a verlo, mas que nada acosada por un cargo de conciencia. Tomando la misión de ir en busca de la curandera, en el trayecto ésta se encontró con una fiesta de la que no vaciló en compartir, haciendo caso omiso de la misión que traía. En lo mejor de la fiesta, fue avisada por un vecino que había fallecido Crespín. Sin darle mayor importancia respondió: "Hay tiempo para llorar" y siguió bailando. Pasaron los años, carente de los atractivos de su juventud y arrepentida de su pasado, retornó en busca del marido para pedirle perdón, en la alucinante creencia de encontrarlo vivo. Al comprobar que el rancho estaba deshabitado, se marchó hacia los sembradíos mientras lo llamaba continuamente: "Crespín... Crespín...". Habría ingresado a los montes convertida en pájaro para purgar sus faltas dejando escapar, año tras año, su grito estival. El Chajá Nos narra Félix Coluccio en su imperdible "Diccionario Folklórico Argentino" que el chajá habita en zonas de lagunas y ríos, y si bien es un ave con habilidad para volar muy alto como las demás rapaces, vive como animal domesticado. Es un ave monógama y lo único que lo separa de su pareja es la muerte , por ello se las ha llamado aves del amor, aves inseparables. Esta leyenda tiene influencia religiosa, y nos cuenta que dos jovencitas estaban lavando la ropa en un río cuando llegaron Jesús y San Pedro, quienes habiéndoles pedido agua para beber, las muchachas le alcanzaron agua con jabón y por eso fueron maldecidas, y al querer irse, en lugar de decir yajá (vamos, en guaraní), dijeron chajá y salieron volando convertidas en pájaro. Desde entonces sus carnes no sirven para comerse pues es pura espuma, y como se dice comúnmente: pura espuma como el chajá. Nos cuenta Coluccio que en el Chaco hay una versión parecida: Dos mujeres lavaban su ropa cuando se acercó una anciana para pedir agua, éstas le acercaron agua sucia y con jabón y se dijeron la una a la otra: yajá. La viejita, que era la Virgen María, al darse cuenta de la maldad de ellas, las convirtió en aves para gritar eternamente: chajá, chajá. Se dice que si se duerme con una pluma de chajá debajo del colchon, se tendrá un oído fino y alerta. El duende Se dice que es un niño que murió sin ser bautizado o un niño malo que golpeó a su madre. Es muy pequeño, lleva un sombrero grande y llora como una criatura. Tiene una mano de hierro y otra de lana, cuando se acerca a alguien le pregunta si con cuál mano desea ser golpeado. Algunos dicen que, sin importar la elección, el duende golpeará siempre con la de hierro. Otros, en cambio, aseguran que los desprevenidos eligen la de lana y que es ésta la que en realidad más duele. Posee unos ojos muy malignos y dientes muy agudos. Suele aparecer a la hora de la siesta o en la noche en los cañadones o quebradas. Tiene predilección para con los niños de corta edad, aunque también golpea sin piedad a los mayores. En la zona de los Valles Calchaquíes existen dos historias muy curiosas con respecto al duende: Una cuenta que un arqueólogo, internándose en el cerro a horas de la siesta escuchó el llanto de un niño. Al acercarse vio un párvulo en cuclillas y con la cabeza gacha. Cuando le preguntó si qué le sucedía, el niño alzó su maligno rostro y mostrando sus agudísimos dientes al tiempo que sonreía, le dijo: - Tatita, mírame los dientes... El "gringo" salió corriendo tan veloz como las piernas le daban y nunca regresó. La otra historia, narrada por Lucindo Mamaní, de Tafí del Valle, cuenta que se vió al duende conversando en un zanjón con un niño que estaba a su cuidado (actualmente un prominente médico). Al acercarse don Lucindo, el duende -llamado "enano del zanjón" por los lugareños- salió huyendo. El palo borracho A este extraño árbol, con forma de botella, ciertas tribus de la zona del río Pilcomayo, lo llaman "Mujer" o "Madre pegada a la tierra" y esto viene porque... .En una antigua tribu que vivía en la selva, había una jovencita muy linda, a la cual codiciaban todos los hombres, pero ella sólo amaba a un gran guerrero. Y se enamoraron profundamente... hasta que cierto día la tribu entró en guerra. El partió a la contienda y ella quedó sola prometiéndole amor eterno... Pasó mucho tiempo y los guerreros no volvían... mucho tiempo después, se supo que ya no lo harían. Perdido su amor... la joven cerró todo sentimiento pues la herida abierta en su corazón ya no podría sanar... Se negó a todo pretendiente... Una tarde se internó en la selva, entristecida, para dejarse morir... Y así la encontraron unos cazadores que andaban por allí... muerta en medio de unos yuyales. Al querer alzarla para llevar el cuerpo al pueblo, notaron, asombrados que de sus brazos comenzaron a crecer ramas y que su cabeza se doblaba hacia el tronco. De sus dedos florecieron flores blancas. Los indios salieron aterrados hacia la aldea. Unos días después, se internaron los cazadores y un grupo más al interior de la selva y encontraron a la joven, que nada tenía de muchacha, sino que era un robusto árbol cuyas flores blancas se habían tornado rosas. Comentan que esas flores blancas lo eran por las lágrimas de la india derramadas por la partida de su amado y que se tornaban rosas por la sangre derramada por el valiente guerrero.

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Todo lo que buscas......Venite a Cordoba...
Todo lo que buscas......Venite a Cordoba...
TurismoporAnónimo12/31/2008

Cordoba..... Corazon de mi Pais Ubicada en América del Sur, en la República Argentina. La provincia de Córdoba limita al norte con Catamarca y Santiado; al este, con Santa fe y Buenos Aires, al sur, con la Pampa; y al oeste,con la Rioja y San Luis se encuentra comprendida entre los 29º30´ y 35º De Latitud sur, y los 61º 47´ y los 65º 46´ de longitud oeste de greenwich. Córdoba está ubicada en el corazón del corredor bioceánico del Mercosur, en un cruce obligado hacia distintas regiones del país y del bloque comercial argentino. A minutos del centro y por modernas rutas , los viajeros pueden llegar a la ciudad y disfrutar de todos sus beneficios. En el departamento Capital existen sistemas de transporte de larga, media y corta distancia, que intercomunican la Capital con distintas localidades, tanto provinciales como interprovinciales y de países vecinos. La conexión con éstos está dada de Córdoba Capital, pasando por otras localidades importantes dentro del país, teniendo conexión con todos los países limitrófes. En cuanto a nivel nacional, el transporte autobús está dado con todas las capitales provinciales del país La histórica ciudad de Córdoba nació del deseo de vincular el Alto Perú con el Río de la Plata mediante lo que se conoció como el Camino Real. Córdoba es la segunda ciudad más importante de la Argentina y la principal de la región central del país. Si bien se encuentra en un extenso valle, a su alrededor gana altura por distintos sistemas serranos que le aportan un microclima propio. Tiene una temperatura máxima promedio de 24º C y la mínima es de 11º C durante los inviernos. La bella ciudad de Córdoba se ofrece al turismo no sólo por su historia, sino también por sus imponentes paisajes, llenos de lugares atrapantes y de variadas sorpresas para los visitantes. En avión, se puede llegar directamente al Aeropuerto Internacional de Pajas Blancas, pero la terminal de ómnibus local es la que recibe a la mayoría de los visitantes que llegan desde todo el país. En sus calles y paseos aparecen huellas de la antigua arquitectura colonial mezclada con modernos edificios. Todo, alternado con parques y espacios verdes como el Parque Sarmiento, diseñado a fines del siglo XIX, que logra darle oxígeno a esta gran urbe y a sus habitantes. El turismo en Córdoba y en el resto de la provincia cuenta con cientos de actividades inagotables para que el visitante se sienta a gusto. Hablando de circuitos dentro de la ciudad, aparecen las caminatas por las peatonales que enlazan la plaza San Martín con la centenaria Catedral, el Cabildo Histórico, la Casa de Trejo y distintos museos, entre tantos otros. En las afueras de la capital cordobesa se pueden efectuar distintas actividades de turismo aventura o turismo alternativo, como excursiones en vehículos 4x4, pesca de pejerreyes y truchas en sus diques, mountain bike, parapente o trekking en una de las regiones más bellas de la Argentina. Al caer el sol, la ciudad presenta una activa vida nocturna y cultural que se manifiesta en las salas llenas de espectáculos artísticos y de esparcimiento. La música típica de Córdoba es el cuarteto (cuyos grandes exponentes son el famoso Mona Giménez y el recordado Rodrigo) y sus bailes son otro de los íconos de nuestro país. El fernet con cola, como dicen los cordobeses, es la bebida típica con que se recibe al visitante y que engalana en su sabor el verdadero “sentir cordobés”. Córdoba es una ciudad para sentirla y disfrutarla plenamente durante las cuatro estaciones del año. Eventos Temporada 08/09 16 y 17 De enero Rally Dakar Enlace: 161 km | Especial: 545 km | Enlace: 47 km | Total: 753 km Córdoba tendrá el privilegio de ser el único lugar del país donde se podrá disfrutar del Rally Dakar Argentina-Chile como si fuera una etapa del Rally Mundial ya que las miles de personas que se acercarán tendrán permitido el acceso a los lugares especialmente preparados para vivir de cerca el paso de los autos. La adrenalina que significa presenciar el Rally más famoso del mundo se comenzará a sentir en Córdoba a partir del viernes 16 de enero cuando los competidores, conformando una gran caravana, atraviesen nuestra provincia preparada desde ya para afrontar este nuevo desafío que concluirá su paso por la etapa local el sábado 17. Los participantes, que recorrerán por ruta cerrada los caminos montañosos tan típicos de la geografía cordobesa, tendrán la oportunidad de sentir de cerca el aliento de los miles de fanáticos del Rally que una vez más se unirán para vivir en Córdoba este inolvidable evento. A la belleza natural de la provincia se le suma su gran experiencia acumulada durante años como sede del Rally Mundial que la convierte en el sitio ideal para recibir un evento de tal magnitud 9 al 18 de enero Festival de Doma y Folklore de Jesus Maria Mas info de Jesus Maria en http://www.taringa.net/posts/info/1911939/Festival-de-Jesus-Maria_____.html 7 al 19 de enero Pre Cosquin Ya se han realizado todas las sedes del PreCosquín distribuidas a lo largo y lo ancho del país. Los ganadores de cada sede en los respectivos rubros competirán en próxima edición del CERTAMEN PARA NUEVOS VALORES PRECOSQUIN 2009 a realizarse en Cosquín del 7 al 19 de enero. Aquí se irán presentando día a día los artistas para dejar sobre el escenario mayor de américa todas sus ansias de lograr el triunfo y tener un lugar reconocido en el Festival Mayor. Del 23 al 1 de febrero Cosquin 2009 Porgamacion e info de cosquin visita http://www.aquicosquin.org/ 13, 14 15 de Febrero Cosquin Rock Mas info en www.cosquinrock.com del 13 al 16 de Febrero Festival de Peñas de Villa Maria El Festival de Festivales se llevará a cabo del 13 al 16 de Febrero de 2009 en el Anfiteatro Municipal de Villa María y contará con la participación de Jorge Rojas, el Chaqueño Palavecino, Soledad, Pimpinela... Mas info y Programacion en http://www.turismoenladocta.com.ar/index.php?option=com_content&task=view&id=425&Itemid=503 Cartelera Teatral de Carlos Paz Todo el verano....Tan todas la por un sueño e acerca la temporada de verano en nuestra ciudad y los espectáculos de la cartelera teatral. En Portal Carlos Paz te ofrecemos los detalles de los artistas que realizaran su temporada en Villa Carlos Paz. Nuestra ciudad se prepara para vivir una de las mejores temporadas con las principales figuras del espectáculo nacional que estarán presentes en la villa convirtiendo a la "perla de Punilla" en la principal plaza teatral del país. Durante la segunda quincena de diciembre se producirán los estrenos de aquellos espectáculos que servirán de "bandera de largada" para la temporada 2009. Moria Casán, Nazarena Velez, Florencia de la V, Jesica Cirio, Valeria Archimó, Mónica Farro, Adabel Guerrero, Belén Francese, el negro Alvarez, Cacho Buenaventura, Hugo Varela, Emilio Disi, Rodolfo Ranni, Iliana Calabró, Jorge Corona, Cacho Garay, entre otras personalidades, serán algunos de los protagonistas del próximo verano en la ciudad. Resta aún confirmar la presencia de Mariano Martínez y Pampita y otras figuras que también formarán parte de una de las mejores temporadas, en materia de espectáculos, de Villa Carlos Paz. - What Pass Carlos Paz? - Teatro Coral (Av. 9 de Julio en el área peatonal). Con Moria Casán, obra de Atilio Veronelli y con producción de Luciano Garbellano. Junto a la Casán y desde el jueves 18 de diciembre, estarán Nazarena Vélez, Luis Ventura (los fines de semana), Marcela Feudale, Belén Francese, Juan Acosta, el Turco Naím, Mauricio Jortack y bailarines. Entradas: $ 75 a $ 100, y $ 120 arriba del escenario. - Fiesta en el lago - Teatro del Lago (Belgrano 81 - Tel. 03541- 420979 / 4273107) Producción de Gerardo Sofovich, se instalará -aparentemente desde el 18 de diciembre el music hall con Florencia de la V, el Negro Alvarez, Valeria Archimó, Adabel Guerrero, Mónica Farro, Mago Black y elenco. Entradas: $ 60, $ 80, $ 100 y $ 120. - La Revista Latina - Sala del Candilejas I (Pasaje Niní Marshal - Tel. 03541- 422314 / 426039) A partir del 19 de diciembre una apuesta de Daniel Comba y Andrea Stivel, con la participación de IIiana Calabró, María Martha Serra Lima, Hugo Varela, Jessica Cirio, Campi, Bicho Gómez y Flopy (ex integrante de Gran Hermano). Entradas desde $ 70. - Enteramente crazy. Cacho Buenaventura - Candilejas 2 (idem Candilejas I) Entradas de $ 70 a $ 90. - La jaula de las locas - Teatro del Sol I (Gral. Paz. 250 - Tel. 03541- 422393) A partir del 25 de diciembre, , de miércoles a domingo de con Emilio Disi, Rodolfo Ranni, Guillermo Bredeston, Mercedes Carreras, Carlos Rotundo, Guillermo Gramuglia, Esteban “Bam Bam” Morais, Hugo Olmos y Marta Rottemberg, con dirección de Roberto Antier y producción de Javier Faroni. Entradas entre $ 60 y $ 80. - Flores de acero - Teatro del Sol I (misma sala que el anterior) Lunes y martes, con Nora Cárpena, Marta González, Carolina Papaleo, Irma Roy, Dorys del Valle y Luciana Ulrich. Narra la historia de seis amigas diferentes y especiales que comparten la misma peluquería en un pequeño pueblo. La enfermedad de una de ellas hace cambiar el eje cotidiano de sus encuentros en la peluquería y sus vidas tomaran otra forma de ver las cosas pero siempre con fuerzas para seguir adelante con lo que la vida les depare. - Entre nosotros, compadre. Cacho Garay - Teatro del Sol II Lunes a jueves. Entradas: $ 50 y $ 60. - Piñón Fijo - Teatro del Sol II Viernes a domingo. Entradas: $ 40, $ 50, $ 55. - Carlos Paz tiene Corona - Teatro del Sol III Desde el 26 de diciembre de martes a domingo. Con Jorge Corona, Ivanna Brodowski, Natali Weber, Julieta Gómez, Mery Osma, Diego Vozza y elenco. Entradas: $ 50. - QV4 “Dèjá Vu”- Teatro Libertad (Av. Libertad y Alberdi) El trío humorístico-musical tucumano estrenará a partir del 26 de diciembre Deja vú con funciones de miércoles a domingo. Entradas promedio: $ 50. - Soñando por un chiste - Mario Devalis - Teatro Libertad Lunes y martes. Entradas promedio: $ 50. - Flaquito Feo, casi un ángel - Teatro Holiday Cinemas (9 de Julio 53 - Planta alta - Tel. 03541- 435924) El “Flaco” Pailos actuará, desde el 26 de diciembre, junto al Japo Molas, Compañía Makumba, Boris Bobrow y Mago Matus. Entradas: $ 50 y $ 70. - La risa es bella en vivo - Teatro Zorba (9 de Julio y Montevideo) Desde el 18 de diciembre de martes a domingo, con Fredy Villarreal, Fernando Ramírez y Sebastián Almada. Entrada $60 - Fuente: Autoentrada - Mister Crazy - Teatro Zorba Sólo los lunes, con Pablo Rey y elenco. - Dos más dos, stress - Teatro Cómico (Av. 9 de Julio en Gal. Argeo) A partir del 17 de diciembre y de martes a domingo. Comedia dirigida por Damián de Santo y actuada por Gonzalo Urtizberea, Denise Dumas, Gustavo Conti, Verónica Perdomo y Juan Yacuzzi. Entradas $ 70. Para resevas llamar al (011) 155-175-4759 ó (011) 156- 598- 1902. - Yaco y Manolo - Teatro Cómico Sólo los lunes, y desde el 5 de enero, habrá funciones de la comedia de Raúl Suppo, con José Maldonado y Adriana Quevedo. - Para recargarse de risa. Parte VII - Teatro Concert (Av. 9 de Julio 59) Con Eduardo Accietto y Laura Sainz se dará de lunes a miércoles a partir del 25 de diciembre. - Camarín - Teatrino Desde el 29 de diciembre, un unipersonal cómico-musical con Gabriel Ulla y dirección de Pablo Rey. - Espectáculo de humor - Teatro Bar. General Paz 27 Con Carlos Sánchez, Andrea Estévez, Valeria de Genaro y Jean Carlos. Jueves a martes. Entradas: $ 6o Circuitos Turisticos: CordobaCapital Sitios para Visitar en Cordoba Capital La Ciudad de Córdoba Capital propone numerosos lugares para visitar, en los cuales el turista se sentirá en continuo contacto con las raices culturales e históricas de la región y del país. El turismo en Cordoba remarca la importante influencia de las misiones jesuitas en la provincia, demostrado en sus caminos, fachadas, instituciones y tradiciones. La Manzana Jesuítica En ella el visitante encontrará rasgos de antaño, que con el paso del tiempo parecen ir cobrando mayor valor económico y sentimental. Encierra la Iglesia de la Compañía, la Capilla Doméstica y la Residencia de los padres; el Rectorado de la Universidad Nacional de Córdoba y el Colegio Nacional de Montserrat. Cada uno de estos edificios fueron nombrados Monumentos Históricos Nacionales y ofrecen interesantes propuestas para que el turista visite y recorra. Academia Nacional de Ciencias Parte de la Manzana Jesuitica, actualmente funciona allí la sede del Museo de Paleontología de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Cordoba. Creada durante la presidencia de Sarmiento, fue la primera del país. Quién inspiró la instauración de la Academia fue Germán Burmeister y la fecha de fundación fue el 11 de septiembre de 1869. Cabildo Un sitio histórico muy interesante para visitar, ya que la superficie sobre la que se levanta fue adjudicada cuando se fundó la ciudad en 1589. Entre idas y vueltas, en el año 1813 engalanó el Escudo Nacional y más adelante una torre con reloj y campanario. Atrae por ser el único cabildo argentino que tiene arcadas solamente en la planta baja. Catedral Reliquia religiosa de Cordoba Capital, que deslumbra por su espectacular arquitectura colonial. La delicadeza de su decoración inspira gran tranquilidad e invita a que el turista la visite al menos por un momento para conocer sus rincones sagrados. Es imperdible fascinarse con el Sagrario de plata o las rejas de la puerta central, que marcan un verdadero estilo. Teatro del Libertador General San Martín En este sitio el visitante podrá conocer la trayectoria de varios artistas de renombre que recorrieron este escenario. Además, este teatro de Córdoba Capital abre sus puertas para que los visitantes puedan disfrutar de espectáculos, bailes y banquetes. Museo Eclesiástico Dean Gregorio Funes Verdadero lugar de recuerdos, dentro de sus instalaciones los turistas encontrarán muestras de gran valor religioso. En este terreno vivió Fray Manuel Mercadillo, quien fuera el primer obispo de Córdoba, por el año 1699. Museo Histórico Provincial de Sobremonte Testimonio incomparable de los antepasados, se encuentra ambientada especialmente con muebles y detalles del S. XVIII, que se distribuyen en 26 habitaciones y cinco patios internos. Observatorio Astronómico, Museo Meteorológico Nacional y Servicio Meteorológico Nacional Su creación se debe a una idea concretada por el Domingo Faustino Sarmiento durante su Presidencia, y fue en aquellos tiempos una de las instituciones más importantes del mundo. A partir de 1955 depende de la Universidad Nacional de Córdoba. Carloz paz inculada por una moderna autopista con la capital provincial y situada en el sector sur del Valle de Punilla, Villa Carlos Paz es el destino turístico más visitado de la región. El lago San Roque, que baña sus costas, forma un escenario especial para el desarrollo de las actividades recreativas. Deportes náuticos como el canotaje, natación, navegación a vela o a motor, windsurf y una continua prestación de catamaranes son algunos de los servicios que se brindan en el sector. La ubicación estratégica de Carlos Paz la convierte en el punto ideal para organizar paseos y excursiones con dirección a los cuatro puntos cardinales. Al norte se puede recorrer todo el Valle de Punilla; al oeste se vive la aventura de transitar por Los Gigantes; al sudoeste se accede a Traslasierra por el camino de las Altas Cumbres; mientras que al sur se transita la zona de los grandes diques y embalses y el conocido Valle de Calamuchita. El aire de las sierras y los hermosos paisajes invitan a realizar actividades como trekking, mountain bike, cabalgatas, rappel y pesca, atesorando experiencias deslumbrantes. La vida nocturna en Villa Carlos Paz es muy importante y se refleja en la cantidad de discotecas, salas de espectáculos, cines, restaurantes, confiterías y en el casino, que le otorga un brillo particular a la ciudad. Cerca de esta villa se encuentran las localidades de Capilla del Monte, La Cumbre y La Falda, que se pueden visitar y retornar en el mismo día a Villa Carlos Paz. Cosas Para hacer.... Teatros Balnearios Boliches Excursiones Trekking Parapente Cabalgata Escalada Solo cordoba Las Sierras, el Rio, Las Chichises Y el Fernet... Y el Cuarteto.... Saludos desde Cordoba.....y un muy buen año 2009

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