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Contraindicaciones de los piercing orales y periorales En mujeres embarazadas en caso de emergencia posparto presentaría dificultades a la hora del manejo de las vías aéreas como pueden ser el sangrado y el edema en el caso de laringoscopia o extubación (12). Generalmente se produce una mayor inflamación de las encías con lo que la presencia del piercing produciría un efecto traumático continuo con el consecuente sangrado de las encías. En los que tienen enfermedades que alteran la cicatrización, tales como la diabetes. Los individuos con infecciones en piel Herpes, verrugas, o infecciones bacterianas. Para las personas con enfermedades en la piel tales como psoriasis o vitíligo no es aconsejable la colocación de la joya. Contraindicación absoluta en alérgicos al material de la joya o adorno. En personas que padecen enfermedades cardíacas congénitas por el riesgo de endocarditis No recomendable el uso del piercing en personas tratadas con anticoagulantes por el riesgo de hemorragia. Posibles alteraciones causadas por piercings orales y periorales Las complicaciones que pueden derivarse de los piercing orales y periorales no solo se producen durante la perforación, sino también en cualquier momento a lo largo de la vida de la joya en el cuerpo. A CORTO PLAZO 1. Inflamación, dolor e infección local de la lengua: Los tejidos que rodean al piercing tras la perforación, están inflamados y ulcerados creando dolor. La inflamación y el dolor son las complicaciones más frecuentes (6,8). Tras 6-8 horas postprocedimiento comienza un proceso inflamatorio local, alcanzando su auge a los 3-4 días posteriores a la intervención. 2. Alteraciones radiográficas: Debe de retirarse previo a una exploración radiográficas, debido a las imágenes radiodensas que puede producir en el frente anterior principalmente, provocando un impedimento a la hora de ver determinadas estructuras. 3. Trauma sobre la encía: Eritema y edema: El eritema localizado, resultó la afección más encontrada en implantaciones bucales con 23,80% 4. Alergia: El metal del que esta constituido la joya podría ocasionar una reacción alérgica, angioedema, actuando como alergeno, el cuerpo libera histamina y otras sustancias químicas al torrente sanguíneo como reacción del sistema inmune. 5. Bacteriemia: La bacteriemia, presencia de bacterias en el flujo sanguíneo, es una situación frecuente y normalmente no provoca síntomas; aunque si se presentan síntomas como fiebre, escalofríos, temblores y un enrojecimiento circundante a la perforación. 6. Angina de Ludwig: Es un tipo de celulitis aguda que cursa con una inflamación en la región submaxilar y submental e infección bacteriana aguda, agresiva, de instauración y diseminación rápidas y progresiva. Bilateral. A LARGO PLAZO 1. Acúmulo de placa bacteriana y sarro: El piercing es una zona de retención de restos alimenticios, y de higiene más compleja; por ello es un foco de bacterias que llegan a causar halitosis. El piercing provoca acumulación de placa y cálculo 2. Ingestiones y aspiraciones: Provocadas por una mala fijación, mala manipulación durante su colocación o por movimientos con gran presión, pueden ocasionar lesiones respiratorias o digestivas. 3. Alteraciones del habla y la masticación: Con los piercings puede ser habitual, en lugares como la lengua, que haya una mayor dificultad al masticar, hablar y pronunciar, sobre todo letras como la s, sh, th, ph, t y v. 4. Hiperplasia tisular y epitelizaciones: Puede ir acompañado de dolor y edema. La perforación de los tejidos blandos puede cicatrizar de forma hiperplásica. Un factor que puede contribuir a las lesiones hiperplásicas es el movimiento continuado del piercing en el tejido sobre el que se inserta. La herida causada por la colocación del piercing puede evolucionar, tras varios meses, con el recubrimiento epitelial del mismo, complicando el momento de su retirada 5. Malposición dentaria: Sólo una revisión de la literatura consultada, de Urbiola et al ha relacionado el piercing oral, lambret, con una linguoversión de incisivos inferiores debido a un desequilibrio de fuerzas musculares 6. Dehiscencia y Pérdida ósea: Un piercing puede llegar a provocar una pérdida ósea horizontal localizada por el trauma constante que hace la joya 7. Traumas, fisuras y fracturas: Son las lesiones más frecuentes descritas por el uso de los piercings intraorales . El hábito de empujar y jugar con el pendiente contra los dientes o, simplemente, el hecho de tener un objeto extraño en la boca puede ocasionar fracturas, fisuras, abrasiones o desprendimientos de espículas de esmalte provocando, sobre todo si existe implicación pulpar, sensibilidades a substancias frías o dulces o al respirar y la aparición de dolor al ejercer una presión en el diente afectado. 8. Fibroma traumático, hiperplasia fibrosa inflamatoria, quiste de retención mucosa: La persistencia de estos aditamentos en boca da origen a lesiones que van desde un edema, hasta lesiones reactivas tipo Fibromas, mucoceles o hiperplasias fibrosas inflamatorias 9. Sialorrea: El piercing oral provoca hipersalivación o aumento de flujo salivar como una de las posibles complicaciones causadas por éstos 10. Corrientes galvánicas: provocado por el contacto de una amalgama de plata y piercing de acero inoxidable . La corriente galvánica del piercing metálico en contacto con restauraciones metálicas podría producir sensibilidad pulpar 11. Desgarros: Los desgarros fueron las complicaciones peribucales más frecuentes (31,2%), en su estudio de 425 estudiantes de educación secundaria y preuniversitaria El Universo estuvo constituido por 425 estudiantes de Educación Secundaria y Preuniversitaria con edades entre 11 y 17 años 12. Recesión gingival: Leichter indica que hay más recesión en una persona con piercing que sin él y que los casos que se presentan son de personas con clases II y III de Miller (11). los colocados en la lengua provocaban la recesión en la cara lingual de los incisivos anteroinferiores junto con un aumento en la profundidad de las bolsas periodontales; los piercings colocados en el labio inferior provocaron recesiones en la cara vestibular de los incisivos inferiores sin aumentar la profundidad de las bolsas periodontales. 13. Endocarditis: Como ya hemos marcado con anterioridad en el apartado de contraindicaciones, se han visto casos de endocarditis valvulares en pacientes que han sufrido una alteración cardíaca con anterioridad y no estaban medicados Tratamiento Ante la presencia de sangrado incontrolado, el tratamiento correcto sería recibir una atención inmediata. Si se transmiten enfermedades a través de la colocación del piercing el tratamiento irá en función de esa patología. Si existiese el paciente presenta una inflamación y dolor fuertes de la lengua causada por el piercing prolongadamente habría que quitar la joya, prescribir enjuagues como la clorhexidina, antiinflamatorios sistémicos, en algunos casos, desbridamiento profiláctico de los espacios afectados y recetar antibióticos; todo ello unido a un posterior seguimiento del paciente . Cuando la inflamación de la lengua se presenta de forma generalizada, afectando a la faringe u órganos contiguos o comprometa a la deglución o respiración, el tratamiento será urgente con la administración de antibióticos y corticoides sistémicos. Ante cualquier signo o síntoma de alergia, el piercing oral o perioral debe ser retirado. Si el piercing provoca al paciente una angina de Ludwig, el tratamiento debe ser hospitalario, enérgico y multidisciplinario, con antibiótico terapia intensa acompañada de ciertas medidas, dependiendo de su gravedad, como es el desbridamiento profiláctico de todos los espacios afectados y el control del grado de dificultad respiratoria. Ante la presencia de un acúmulo de placa bacteriana, cálculo supra o subgingival, recesiones gingivales y movilidad dentaria, deberemos aconsejar también la retirada del piercing; además daremos instrucciones de higiene oral, realizaremos una profilaxis y un raspaje y alisado radicular en la región afectada con el fin de reducir la inflamación, el sangrado gingival y la posible pérdida de soporte óseo (6). Ha habido un aumento de pacientes en clínicas odontológicas con piercing orales y periorales en estos últimos años y estos deberían de tener un seguimiento más exhaustivo debido a las posibles complicaciones que acarrean los piercing orales y periorales, ya que estos pueden dar patologías muy variadas desde una leve inflamación local hasta grandes infecciones diseminadas, enfermedades de transmisión, etc. Antes de ponerse un piercing el odontólogo debe informar sobre las posibles patologías y sobre todas las medidas preventivas para evitar las posibles complicaciones que implican los piercings orales y periorales, las localizaciones donde hay mayor incidencia de complicaciones, los cuidados que hay que llevar a cabo, las condiciones de asepsia e instrumental estéril del lugar en el que se vaya a hacer. mas informacion del tema consulta a: http://dental-e.com/blog/2009/09/piercing-oral-%C2%BFdaninos/