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Usuario (Irán)

El uso de anabólicos puede producir infertilidad efectos adversos depresión atrofia testicular Impotencia Efecto euforizante Hipertensión Colesterol alto Ginecomastia(bubis) Con la llegada del calor, la mentalidad del culto al cuerpo se exacerba; sacarse la remera y poder lucir un torso musculoso lleva a muchos jóvenes a apelar a cualquier artilugio sin pensar en las consecuencias. Tal es el caso de los anabólicos que ofrecen resultados en poco tiempo y sin esfuerzo, estimulan el desarrollo muscular y el rendimiento físico. Estas sustancias pueden producir graves daños a la salud, sin embargo en esta época del año se produce un pico en su consumo. Una de las consecuencias más comunes es la infertilidad que puede ir acompañada de impotencia. Los esteroides anabólicos son homólogos sintéticos de la testosterona, que es la hormona que elaboran los testículos. Cuando es administrada exógenamente se activan mecanismos de retroalimentación, el cuerpo percibe el exceso y se produce una inhibición de los órganos que la producen; estas sustancias interfieren en la maduración de los espermatozoides y se disminuye su cantidad. Esto se llama "feedback negativo", en algunos casos la sobresaturación es tan grande que directamente se inhibe la producción generando esterilidad e impotencia. El médico endocrinólogo Ricardo Estrella explicó que el 90% de los anabólicos producen este daño colateral y agregó que como contrapartida también pueden tener un efecto "euforizante" es decir que producen una estimulación de la erección casi permanente, lo cual puede comenzar al tercer o cuarto día de ser administrados. Entre las probables consecuencias se cuentan la posibilidad de padecer cáncer de hígado o de cerebro, producen además aumento de la tensión arterial y de los lípidos, es decir que sube el colesterol en sangre, lo cual conlleva trastornos hepáticos y riesgos cardíacos. El preparador físico de un gimnasio agregó que como se produce hipogonadismo (achicamiento de las gónadas), esto trae consigo ginecomastia, que es el desarrollo de las glándulas mamarias, caída del vello corporal y cambios en la voz. Para el reconocido médico deportólgo Matías Roby cada organismo reacciona de manera diferente, por lo que ante una misma dosis algunos pueden sufrir alteraciones más rápidamente que otros. El especialista subrayó que "lamentablemente están fuertemente instalados en la sociedad y no existe conciencia de sus consecuencias; se usan muchísimo por lo que el Departamento de Farmacia debería hacer un control más exhaustivo". "En Mendoza hay una venta ilegal de estas sustancias, debería archivarse la receta en las farmacias como se hace con un psicotrópico, sin embargo en algunos casos esto no sucede así pueden conseguirse en el mercado negro de medicamentos y hay casos en que los mismos preparadores físicos se los dan a los deportistas y ellos también tienen su ganancia", denunció Roby. El uso medicinal que tienen los anabólicos es en casos de insuficiencias hormonales y el tratamiento de enfermedades catabólicas que son aquellas en que el organismo se autoconsume al llegar a la vejez. Según el deportólogo no deberían usarlos los deportistas, en realidad es un dopping, es el uso de una sustancia que no está permitida. Mal uso Las posibilidades de padecer consecuencias no deseadas se incrementan con el uso sostenido, es por eso que algunos hablan de que lo que suele aconsejarse es usarlos 3 o 4 meses y descansar, sin embargo lo que realmente hacen es ir alternando diferentes tipos de sustancias, principalmente con la hormona de crecimiento que es la que se usaba con el jugador Lionel Messi. El problema es que hacen cócteles peligrosos y las dosis no se controlan. Generalmente la forma de administración de anabólicos es algo que se va pasando de boca en boca sin intervención médica alguna y lo que es peor es que como es algo que cada uno hace por su cuenta suele suceder que aumentan las cantidades. En cuanto a la abstinencia, es más psicológica que física. "Al dejar de consumirlos el cuerpo experimenta cambios y son tan narcisistas que eso los atormenta", señaló Roby. El preparador físico consultado sostuvo que si bien en el gimnasio no se dan estas sustancias se puede sospechar de varios que las utilizan pero no dicen nada y que se nota porque algunos chicos son muy delgados y repentinamente aparecen con una gran masa muscular. Los músculos anabolizados están más llenos de líquido, mientras que los que son producto de la alimentación y el ejercicio son más rocosos, más consistentes, añadió. Y destacó: "Es necesario educar, así como se hace con el consumo de drogas". En algunos gimnasios explicaron que existen productos alternativos que además de lograr efectos similares pueden redundar en un aporte beneficioso para la salud. Tal es el caso de suplementos dietarios que se venden en las farmacias o dietéticas, que aportan aquellos elementos que pueden estar faltando en la dieta. Por ejemplo proteínas, aminoácidos, vitaminas y polivitamínicos. Pero es importante mantener siempre una dieta equilibrada. fuente http://www.losandes.com.ar/notas/2011/1/10/anabolicos-puede-producir-infertilidad-544120.asp
EL PAPILOMAVIRUS HUMANO ¿Qué es el HPV? Hay 100 tipos diferentes del HPV o el papilomavirus humano, un virus común que es algunas veces llamado el virus de las verrugas. Esto es porque ciertos tipos de HPV causan verrugas en las manos, los pies o los genitales (pene o vagina). Los tipos de HPV que causan verrugas que se pueden ver en los genitales (vulva, vagina, pene o los testículos) o en el ano (trasero) son diferentes a los que causan verrugas en las manos y los pies. Hay personas que pueden tener el HPV y aún así tener verrugas que no se pueden ver a simple vista (sin un lente especial). Hay otros tipos que pueden crear células anormales (que cambian y no son saludables) en el cérvix o en el ano, y en algunos casos, pueden desarrollar cáncer después de muchos años sin tratamiento. ¿Cómo se transmite (se pasa)? El HPV y las verrugas genitales son normalmente transmitidas por contacto directo de piel a piel durante el sexo vaginal, oral o anal con una pareja que tiene el virus. HPV puede infectar cualquier persona que está sexualmente activa. Una persona puede que no sepa enseguida o hasta nunca, si se ha infectado con el HPV. Las verrugas genitales no siempre aparecen enseguida. Y a muchas personas que tienen el HPV nunca les aparecen las verrugas ni ningún cambio de las células en el cérvix o el ano. Es diferente para cada persona. Algunas personas podrán ver las verrugas: Dentro de varias semanas después de tener sexo con una persona con el HPV Dentro de varios meses después de tener sexo con una persona con el HPV (está es la situación más común) Dentro de varios años después de tener sexo con una persona con el HPV NUNCA (y puede que nunca sepan que tienen el HPV) Ya que es posible que las verrugas genitales no aparezcan hasta semanas, meses o años después de la infección, puede ser difícil saber exactamente cuándo te infectaste con el virus y quién te lo pasó. RECUERDA: El HPV y las verrugas genitales son muy comunes. El HPV es la enfermedad transmitida sexualmente más común en los Estados Unidos. Muchas personas no saben que lo tienen. Muchas personas infectan a su pareja sin querer. Puede que no sepas enseguida que tienes una infección de HPV o verrugas genitales. ¿Cuáles son los síntomas? Algunas veces el HPV vive en la piel sin causar verrugas ni otros cambios en la piel que se puedan ver. Esto se llama infección de HPV latente (o escondida). Algunos hombres y mujeres desarrollarán una irritación en la piel que parecen granitos sin pus (que se conoce como "ojo de pescado" visibles en el área genital. Estas son verrugas genitales visibles. Algunos hombres y mujeres tienen cambios pequeños en la piel que no se pueden ver a simple vista. Esto se llama HPV subclínico. Los médicos y enfermeras pueden encontrar éstos mirando la piel con instrumentos especiales que amplifican (hace que se vea más grande) el área. Algunas mujeres tienen cambios anormales en las células de su cérvix a causa de tener el virus de verrugas genitales, estos cambios pueden ser encontrados con un Papanicolaou ("Pap smear" en inglés). Algunas personas sabrán que tienen HPV cuando: Ven verrugas o piel elevada (como un granito sin pus u "ojo de pescado" dentro de o en sus genitales o los genitales de su pareja. Su médico o enfermera ve verrugas que están dentro o alrededor de la vagina; en el pene; en las bolas o huevos; la uretra (hueco del pene) y dentro de o alrededor del ano (trasero). El resultado de su Papanicolaou es anormal. Un Papanicolaou anormal puede ser la primera señal que algo no está bien. Puede ser una señal para la mujer que el HPV está presente-pero esto NO es una prueba directa para el HPV. ¿Se cura el HPV? No hay cura para el HPV pero las verrugas y otros cambios de células causados por el virus se pueden tratar. Los expertos no están de acuerdo en cuanto a si el virus desaparece por completo, o si lo que pasa es que se suprime (se controla) tanto por el sistema inmunológico (las defensas del cuerpo) que no se detecta ni con pruebas muy sensibles. La mayoría de las personas con el HPV no tienen problemas con el virus porque las defensas de su cuerpo controlan el virus y esto previene que se convierta en un problema. El HPV sí se puede tratar y se puede controlar si se desarrollan síntomas. Debes de ir a un médico o una clínica si: Notas cambios en tu piel como granitos sin pus¿ o la piel elevada¿ en o cerca del pene, la vagina, la vulva, el ano, los testículos o el área donde la pierna se une con el torso ("groin" en inglés). Tu pareja te dice que tiene HPV genital o verrugas genitales. Eres hembra y estás activa sexualmente (tienes sexo). Las mujeres que están teniendo sexo deben de hacerse un examen de la pelvis, un Papanicolaou y hacerse pruebas para las enfermedades transmitidas sexualmente. Si eres varón y estás activo sexualmente (tienes sexo) debes hacerte un examen físico cada año y hacerte pruebas para las enfermedades transmitidas sexualmente. ¿Hay vacuna para el PVH? En la actualidad, en los EEUU hay dos vacunas disponibles contra el PVH: Gardasil® y Cervarix®. La Administración de Alimentos y Drogas de los Estados Unidos (o FDA, por sus siglas en inglés) aprobó Gardasil® para el uso en mujeres de 9 a 26 años de edad y Cervarix® en mujeres de 10 a 25 años de edad. Gardasil® también ha sido aprobada para el uso en hombres de 9 a 26 años de edad. Aquí tiene algunos datos sobre las vacunas contra el PVH: Lo mejor es vacunarse contra el VPH antes de empezar a tener relaciones sexuales. Ambas vacunas tienen cerca de 100% de efectividad contra los dos tipos más comunes de PVH asociados con el cáncer de cuello uterino. Además, Gardasil® también tiene gran efectividad en la prevención de los dos tipos de PVH que se encuentran en la mayoría de los casos de verrugas genitales (estos tipos de PVH no están asociados con el cáncer de cuello uterino). La vacuna se administra en tres dosis. Una vez de recibir la primera dosis, necesitará aplicarse la segunda 2 meses después. La tercera dosis debe ser aplicada 6 meses después de la primera. Las vacunas contra el PVH no protegen contra todos los tipos del virus. Las mujeres que reciben la vacuna contra el PVH aún necesitan tener exámenes regulares de Papanicolaou siguiendo la recomendación de su médico. Se están realizando investigaciones para ver si las vacunas pueden proteger contra otros tipos de cáncer causados por el PVH (como el cáncer de pene, ano, cabeza o cuello). Los expertos esperan que la vacuna también vaya a servir en proteger contra estas otras enfermedades Fuente http://www.quierosaber.org/pvh.html Una de cada tres argentinas sexualmente activas tiene HPV El 30% de las mujeres sexualmente activas en Argentina tiene HPV, un virus que puede provocar cáncer de útero más frecuentemente en las menores de 25 y las mayores de 50 años si no hay prevención, controles y uso del preservativo, afirman especialistas. Hebe Vázquez, de la Fundación Centro de Estudios Infectológicos (Funcei) y miembro de la Sociedad Argentina de Infectología (SAI) dijo que hablar del virus del papiloma humano (HPV) "no es lo mismo que hablar de cáncer" y que "aún no se puede medir el impacto de las vacunas en la prevención". "El 30% de las mujeres de menos de 25 años con una vida sexual activa tiene el HPV. La incidencia es del 25% en mujeres de entre 30 y 40 años y a partir de esa edad declina, para volver a ser del 30% en las de más de 50", precisó la infectóloga de la SAI. Según explicó, las mujeres mayores son las más afectadas junto a las menores de 25 porque "se combinan dos factores: la prolongación de la vida sexual activa asociada a la baja adherencia a la cultura del preservativo". "En realidad, todas las personas que mantienen relaciones sexuales tienen riesgo de contraer el virus, pero hay algunos factores que aumentan las probabilidades de infectarse", indicó. Tener parejas múltiples -vincularse sexualmente con más de una persona en el lapso de tres meses- "es un factor de riesgo que incluso aumenta la probabilidad de contagio si se trata de nuevas relaciones", advirtió. Tanto los virus del papiloma humano no dañinos como los ligados al cáncer se transmiten por contacto de piel a piel. Es decir, que toda persona que en alguna ocasión tuvo contacto íntimo con otra infectada puede contraer la infección y transmitirla, señaló. Hombres. La infectóloga explicó que aunque las mujeres son las más afectadas por el HPV hay un 20% de hombres sexualmente activos que sufren la infección. "El hombre se puede infectar sin presentar ningún síntoma. Por eso, a toda mujer que haya sido diagnosticada de infección HPV se le aconseja el control de su pareja", dijo la médica. Vázquez contó hoy que las dos vacunas que se aplican en el país desde 2006 tendrán seguramente un impacto en la evolución de la enfermedad, pero que aún ese dato no se puede medir. "Tendrán que pasar cinco años después de que integren el calendario oficial de vacunación para estar en condiciones de medir el impacto", dijo Vázquez y aclaró que hoy en día la vacunas no son accesibles a todos por su alto costo. Hoy se cuenta en el país "con Gardasil, que previene el cáncer de útero, las verrugas genitales y displasias de bajo grado" y la vacuna Cervarix, que previene contra el cáncer, detalló en referencia a esos medicamentos desarrollados por laboratorios internacionales. "Los tipos de virus que enfrentan estas vacunas son responsables del 70% de los cánceres cervicales", señala el artículo. Prevención. No obstante, la experta advirtió que la prevención a nivel de toda la comunidad pasa hoy por hoy por los controles ginecológicos (papanicolau y colposcopía) y el uso del preservativo durante las relaciones sexuales. En ese sentido, Vázquez apuntó que "en relación al HPV, el uso de preservativo ofrece una cobertura del 80%. No es un 100% efectivo, porque el dispositivo solo cubre la piel del pene, y para contraer el virus no hace falta que haya penetración". Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se diagnostican en el mundo cerca de 500 mil nuevos casos de cáncer de cuello de útero y 288 mil mujeres mueren por esa enfermedad. En Argentina hay 7.000 casos nuevos anuales y mueren 5 de cada 100.000 mujeres, precisa la OMS y señala que más de un 99% de los casos de cáncer cervical están ligados a infecciones de larga duración con los virus del papiloma humano de alto riesgo. "Esperemos tener la vacuna en el calendario en poco tiempo", manifestó Vázquez, aunque estimó que no se abrirá esa posibilidad hasta fin de año "debido a que en el tema vacunación hay otras prioridades para este año". El HPV es una de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) "sobre las que hay que tener un seguimiento periódico", dijo. Para la experta, el concepto epidemiológico "es importante porque implica no actuar sobre la enfermedades (ETS) sino sobre las infecciones, que muchas veces no presentan síntomas pero si tienen la capacidad de propagar el virus. fuente http://www.lavoz.com.ar/argentina/una-de-cada-tres-argentinas-sexualmente-activas-tiene-hpv Todo lo que es necesario saber sobre el HPV El HPV- o Virus de Papiloma Humano- infecta el tracto genital inferior: vulva, vagina, cuello uterino y región perianal. Y aunque es más frecuente en las mujeres, el hombre puede infectarse por HPV presentando las mismas lesiones que la mujer, expresándose como verrugas planas, como manchas en el pene o región perianal. Si bien el porcentaje de infección en el hombre es menor, muchas veces actúa como reservorio y transmisor. La vacuna abre un camino importantísimo en la prevención del cáncer de cuello uterino y tal vez, a futuro, permita la erradicación de esta enfermedad. El HPV es una de las enfermedades de transmisión sexual más frecuentes en la actualidad - se cree que entre el 70 y 80 % de las población sexualmente activa estará infectada antes de los 50 años- y presenta más de 100 tipos. Dentro de esos tipos hay algunos de alto riesgo que pueden llevar al cáncer, los más conocidos y los que provocan la gran mayoría de los cánceres son el 16 y el 18. Si bien la mayoría de los tipos de HPV no tiene consecuencias graves, el 99,7% de los casos de cáncer de útero han sido producidos por esta enfermedad, lo que no significa que todas las mujeres que tengan el virus vayan a desarrollar cáncer de útero. Mujeres y hombres sexualmente activos deben cuidarse y también es recomendable la precaución durante el embarazo para evitar el parto vaginal en el caso de que se detecte la presencia de lesiones que puedan poner en riesgo al bebé. Subtipos de HPV Hay alrededor de 100 subtipos de HPV los cuales se diferencian según su capacidad oncogénica o no. Dentro de los HPV oncogénicos y de más alto riesgo, los más frecuentes son el 16,18,31,33,35,39. Dentro de los no- oncogénicos (HPV de bajo riesgo) se destacan el 6,11, 40,42,43,44. La hibridación molecular es un procedimiento mediante el cual, con una muestra citológica obtenida en forma similar al Pap, se puede conocer si estamos ante una infección por HPV de alto o bajo riesgo. No indica que subtipo es, solo si es oncogénico o no. La importancia de la hibridación molecular no es tal como se cree, ya que la mayoría de las lesiones producidas por un virus oncogénico retrogradan espontáneamente, por lo que conocer que tipo de virus causa la infección no es imprescindible; no obstante, esta técnica tiene indicaciones precisas sobre todo ante lesiones que persisten a lo largo del tiempo, a las que trataremos para evitar la progresión hacia el cáncer de cuello, y también como parte del seguimiento de una paciente ya tratada. Diagnóstico Según la Dra. Marianela Atencio, del departamento de Ginecología y Patología cervical de Halitus Instituto Médico, “Se calcula que entre 60 y 80% de la población puede estar infectada con el virus pero sin saberlo porque no provoca o da mínimos síntomas. La única manera en que las mujeres pueden detectarlo es si realizan la consulta ginecológica y se realizan un Papanicolau y una colposcopía. El Papanicolaou es un estudio ginecológico de rutina que, en estos casos, permite detectar la presencia del virus de HPV en el cuello del útero. Es posible que muestre signos dudosos, pero puede indicar la presencia de células cervicales anormales, es decir, que poseen una apariencia diferente, en la zona y esto es uno de los efectos más inmediatos de la presencia del virus del papiloma humano. Por otra parte, la colposcopía es un estudio simple - complementario al PAP- que permite observar el cuello uterino y que facilita la identificación de las lesiones provocadas por HPV. Si los resultados lo indicaran, puede realizarse luego una biopsia dirigida para obtener una muestra de tejido para el análisis que confirme o no el diagnóstico”. Si bien la aparición de verrugas genitales es uno de los signos más frecuentes de la presencia de HPV –visibles en los labios externos o en los muslos, o invisibles por presentarse en la vagina o en el cuello del útero-, en algunos casos, una persona con las defensas inmunológicas fuertes pueden combatir el virus y jamás se enterará de que lo padeció. Es por eso que en algunos casos, la infección se mantiene latente y esa persona transmite el virus a otro por desconocimiento. “Si una mujer recibe un diagnóstico de HPV es importante que el hombre realice la consulta correspondiente para, en caso de haber sido contagiado, que el tratamiento sea para ambos y así impedir que vuelvan a contagiarse. Si el hombre presenta verrugas es recomendable la consulta con un urólogo para descartar la presencia de HPV. A los hombres no se los suele estudiar por HPV salvo que la mujer presente el virus o que el hombre manifieste verrugas. Hay que tener presente que tiene una persistencia de un 10 al 20% lo que requiere los controles ginecológicos de rutina”, define Atencio. El HPV no se cura, lo que se curan son las lesiones que provoca, esto no significa que la persona se cura de la infección sino que sigue latente en el cuerpo y puede provocar otra lesión. Por todo esto es importante estar alerta y realizar una consulta cuando uno de los miembros de la pareja presenta HPV, si aparece picazón o molestias en la zona vaginal durante un tiempo prudencial, si descubre protuberancias o inflamación en la región genital o alrededor o incluso si la piel de esa zona cambia su color o su aspecto. El Dr. Sergio Pasqualini, Director de Halitus Instituto Médico, agrega: “Si bien la infección por HPV se considera de transmisión sexual se ha demostrado que existen otras vías de infección, por ejemplo, en pacientes inmunodeprimidas, por autoinoculación o fomites, etc. El uso del preservativo es, en primera instancia, una forma de minimizar el riesgo, si bien como la zona testicular y la base del pene no están cubiertas, no elimina las posibilidades de contagio en un 100%. Por otra parte, debería evitarse compartir baños de inmersión, toallas y sábanas con quienes tienen HPV. Y teniendo en cuenta que el diagnóstico precoz es la mejor herramienta, es indispensable que las mujeres se realicen un Papanicolau y una colposcopía- que permiten detectar lesiones por HPV- una vez al año. No debe olvidarse que las lesiones por HPV tienen cura, lo que no significa que desaparezca la infección que, como todo virus sigue latente en el cuerpo y puede volver a manifestarse”. Proteínas E6 Y E7 La Dra. Atencio especifica: “Estas proteínas se encuentran en la estructura del virus y tienen que ver con la capacidad de replicación y de integración al genoma de la célula huésped undefined se cree que cuando estamos en presencia de un virus oncogénico la capacidad de unirse al genoma es alta, no así en los virus no-oncogénicos”. Tratamientos Es muy amplio el abanico de posibilidades de tratamientos dado que no todos los HPV van a generar lesiones cervicales visibles en la colposcopía y, aún en presencia de lesiones, puede ser necesario un tratamiento expectante, es decir, sólo control con PAP, hasta algo más invasivo como una conización, esto es, una biopsia ampliada de cuello uterino. “En el caso de las verrugas vulvares o anales existen métodos conservadores como topicaciones con ácido tricloroacético en forma semanal o imiquimod, un inmunomodulador que se usa en forma de tópico o escicionales como criocirugía, o leep. El médico será el que, según el grado y tipo de lesiones, proponga el tratamiento adecuado para cada paciente”, agrega Atencio. La vacuna La especialista continúa: “Hoy contamos con una prevención secundaria realizando PAP, colposcopía, captura híbrida para diagnosticar y tratar estas lesiones impidiendo que progresen y también con vacunas que impiden la infección viral de algunos tipos de HPV”. La política de prevención secundaria del cáncer de cuello mediante PAP ha permitido reducir tanto la incidencia como la mortalidad por esta enfermedad y la inmunoprofilaxis deberá hacer del cáncer de cuello uterino una patología prevenible y reducir hasta un 70% la incidencia de la enfermedad. Pero la vacunación es importante. “Dos tercios de las infecciones por HPV se adquieren en los dos primeros años de actividad sexual y el 50% de las mujeres sexualmente activas tendrán uno o más tipos de HPV infectando su aparato genital a lo largo de su vida, por eso es importante hablar de la vacuna. Las vacunas que existen actualmente son vacunas que no nos evitan el cáncer, lo que evitan es que nos contagiemos el HPV. Es ideal dárselo a las pacientes jóvenes que no han tenido aún relaciones sexuales ya que no han tenido posibilidad de contagio. Aún están en investigación las vacunas que tratan el HPV una vez producido el contagio”. Y el Dr. Sergio Pasqualini agrega: “Lo mejor que podría hacerse es la vacunación inteligente, es decir, a los grupos de mayor riesgo. La vacuna es más útil en regiones y personas más expuestas, aquellas que inician las relaciones sexuales muy tempranamente o que llevan una vida promiscua y si bien el cáncer de cuello uterino tiene mayor incidencia en los niveles socioeconómicos bajos el HPV no sólo se presenta en esos niveles socioeconómicos. Hay que acompañar esos cambios sociales, por eso creo que una vacunación inteligente sería la mejor opción”. Prevención Podemos hablar de dos tipos de prevención. La prevención secundaria es la pesquisa de lesiones intraepiteliales por PAP. La sensibilidad de la detección es del 51% con una especificidad del 98%. Según la Dra. Atencio, “la reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR), que es una técnica de estudio molecular, incrementa la sensibilidad para detección de DNA de HPV. Este estudio consiste en que, por intermedio de la reacción en cadena que se hace mediante la extracción de secreción del cuello uterino o mediante el estudio del tejido extraído, por ejemplo, por biopsia, se puede obtener la tipificación individual del virus, a diferencia de la antes mencionada captura híbrida, que solo diferencia entre subtipos de alto y bajo riesgo”. Hay dos vacunas en el mercado: Gardasil: vacuna cuadrivalente contra los subtipos 16 y 18, los que causan aproximadamente el 70% de los cánceres de cuello, y contra los subtipos 6 y 11 que causan el 90% de las verrugas genitales. Dosis: tres aplicaciones, día 0, a los dos y a los 6 meses. Vía intramuscular. Cervarix: vacuna bivalente contra HPV 16 y 18. Dosis: tres aplicaciones, día 0, al mes y a los 6 meses .Vía intramuscular. “Estas vacunas tienen indicaciones específicas. Mujeres sin haber iniciado las relaciones sexuales entre 9 y 12 años. Y menor efectividad en aquellas de 13 a 26 sin actividad sexual. Si bien se demostró la efectividad en hombres, no es una recomendación actual dada la baja incidencia de lesiones malignas en aparato genital masculino. Y no existen contraindicaciones, salvo aquellas pacientes alérgicas a algún componente de la vacuna. Actualmente está en estudio la vacuna para la cura del HPV, sin obtenerse aún resultados y en etapa experimental”, concluye la especialista. Fuente http://www.asteriscos.tv/noticia-salud-1520.html si vas a comentar alguna boludez, antes, mirá esto así dimensionas lo que es el hpv. listooo saqué la imagen asquerosa... busquen hpv en google imagenes los mas curiosos.......