sucre123
Usuario (República Dominicana)

no puedo aceder a mi cuenta alguien me la a hakeado por favor ayuda
Un Día, zarpó un barco a alta mar. Iban 20 hombres Era un viaje de 50 días y entre ellos se encontraba un fiel Cristiano de quien todos en la tripulación se burlaban. Un Cristiano Marinerito. Una noche estallo el cuarto de máquinas y se hundió el barco sobreviviendo solo el fiel Cristiano al naufragio. El único sobreviviente de un naufragio estaba sobre una pequeña isla desierta. Estaba orando fervientemente, pidiendo a Dios que lo rescatara. Todos los días revisaba el horizonte buscando ayuda, pero ésta nunca llegaba. http://historico.portalmix.com/cine/bd/naufrago/img/fotos/naufrago_foto_004.jpg Ya Cansado, eventualmente empezó a construir una pequeña cabaña para protegerse y proteger sus pocas posesiones. un día se fue a pescar y regreso corriendo al ver que se quemaba su choza y no pudo salvar nada. espués de haber perdido todo, anduvo vagando en la isla como sonanbulo, ya sin esperanza El náufrago estaba confundido y enojado con Dios y llorando le decía: '¿Cómo pudiste hacerme esto?', y se quedó dormido sobre la hamaca. Temprano a la mañana siguiente, escuchó asombrado la sirena de un buque que se acercaba a la isla. ¡Venían a rescatarlo!. Al llegar sus salvadores les preguntó: '¿Cómo sabían que yo estaba aquí?'. Y ellos les respondieron: 'Vimos las señales de humo que nos hiciste...' Es fácil enojarse cuando las cosas van mal, pero no debemos perder La Fe en Dios , porque Dios está trabajando en nuestras vidas en medio de las penas y el sufrimiento. para darnos crecimiento espiritual y más Fe en Él Recuerda la próxima vez que tu pequeña choza se queme. . . . No Pierdas la Fe Puede ser simplemente una señal de humo que surge de la GRACIA DE DIOS. Por todas las cosas negativas que nos pasan, debemos decirnos a nosotros mismos siempre: DIOS TIENE SIEMPRE UNA RESPUESTA POSITIVA PARA TODAS LAS COSAS NEGATIVAS. Suena quizá ridículo, pero sin fe qué seríamos? Creemos firmemente que algo MUY BUENO está a punto de ocurrir. Los Ángeles existen. Y los que aún no tienen alas son a quienes llamamos amigos. Y TÚ eres un amigo, alguien muy querido para mí. Algo MARAVILLOSO llegará para ti y tus seres queridos

El ser humano es omnívoro y consume alimentos que no son de difícil digestión. Su aparato digestivo es similar al de otros vertebrados de características similares. El proceso digestivo La digestión bucal La digestión se inicia en la boca con la trituración mecánica del alimento (masticación), con su humedecimiento por la saliva (insalivación) y con el comienzo de la digestión química de los glúcidos presentes en el alimento. Esta digestión química se debe a que la saliva contiene una enzima, la ptialina, que ataca esos compuestos. El bocado de alimento se convierte en una masa uniforme y húmeda, llamada bolo alimenticio, que es desplazada por la lengua hacia la faringe en el proceso de deglución. La digestión gástrica El bolo alimenticio recorre el esófago impulsado por movimientos peristálticos y llega al estómago, impidiéndose su retroceso por una válvula llamada cardias. En el estómago, las musculosas paredes del mismo mezclan el alimento con los jugos gástricos, ricos en ácido clorhídrico y enzimas digestivas, que degradan el alimento en componentes cada vez más pequeños, hasta formar una papilla blanquecina, llamada quimo. La digestión intestinal El quimo va pasando poco a poco del estómago al primer tramo del intestino delgado, el duodeno, a través de otra válvula, llamada píloro. El alimento, ya bastante degradado, es atacado por los jugos intestinales (producidos en las paredes del duodeno), ricos en enzimas, por el jugo pancreático (producido en el páncreas), también rico en enzimas, y por la bilis (producida por el hígado), que contienen sales biliares, unas moléculas que hacen que las grasas se emulsionen, de modo que las enzimas pueden actuar sobre ellas. La digestión química que se realiza en el primer tramo del intestino (llamado duodeno) completa la digestión de todas las moléculas orgánicas de los alimentos. Se forma una papilla llamada quilo, en la que ya están todas las unidades básicas que serán absorbidas. La absorción La absorción es la incorporación de los nutrientes, las unidades químicas básicas que forman los alimentos, a la sangre. La absorción se produce mayoritariamente en los tramos del intestino delgado, llamados yeyuno e íleon. Las paredes del intestino aquí están muy replegadas (tienen vellosidades) para aumentar la superficie de intercambio y así absorber la mayor cantidad posible de nutrientes. Cada vellosidad intestinal presenta internamente una red de capilares sanguíneos y vasos quilíferos (capilares linfáticos) que recogen los nutrientes para incorporarlos al torrente sanguíneo. La egestión La egestión es el acto que finaliza la acción del aparato digestivo. Consiste en concentrar y expulsar los restos no digeridos. Los residuos de la digestión, procedentes del íleon, llegan al intestino grueso (al tramo llamado ciego), en el que se producen las heces fecales. En primer lugar, los restos no digeridos suben por el colon ascendente (parte derecha), donde tiene lugar la reabsorción de agua y de algunos elementos, como el sodio. Los restos continúan por el colon transverso (de derecha a izquierda de la cavidad abdominal) y bajan por el colon descendente (parte izquierda), donde se almacenan en forma de heces fecales. Finalmente, para ser expulsadas, estas llegan al recto, que se abre al exterior por el ano. El acto de expulsión de las heces se denomina defecación.

A pesar de que la ciencia parece estar "obsesionada" con la obesidad, hay muchas preguntas que hasta ahora no se han logrado responder. ¿Por qué, por ejemplo, algunas personas parecen estar siempre comiendo lo que quieren y no aumentan de peso? ¿Y por qué otros individuos viven constantemente a dieta y no pueden bajar de peso? Un experimento llevado a cabo en la BBC para el programa de documentales "Horizon" reclutó a 10 voluntarios para intentar responder a estas preguntas. Los 10 individuos -todos delgados y que nunca habían estado a dieta- pasaron cuatro semanas devorando toda la pizza, papas fritas, helado y chocolate que quisieran. A la vez se les dijo que no hicieran ningún tipo de ejercicio y que caminaran lo menos posible. Durante las 4 semanas del estudio los voluntarios tenían que duplicar la cantidad de calorías diarias que consumían usualmente, que variaban de 3.500 en las mujeres a 5.000 en los hombres. El experimento fue vigilado por el doctor Rudy Leibel, especialista de la Universidad de Columbia en Nueva York. El científico cree que todos tenemos un peso natural biológicamente determinado y que nuestro cuerpo lleva a cabo todo tipo de esfuerzos para mantenerse en ese peso, seamos delgados o gordos. "El organismo constantemente tiende a tratar de que regresemos al peso corporal normal que nos corresponde" afirma el especialista. Pero, agrega, hay otros factores que también influyen en el peso de una persona. "50% se debe a nuestros genes y el otro 50% probablemente se debe al medio ambiente", dice. "Si una persona tiene el gen de la enfermedad de Huntington -explica- padecerá la enfermedad en el 100% de su tiempo. Pero éste ciertamente no es el caso con la obesidad". El experimento fue más fácil para unos voluntarios que para otros. Gen asociado a la obesidad La respuesta podría estar en nuestros genes. En específico en el llamado gen FTO, el primer gen asociado a la obesidad. Estudios en el pasado han revelado que los adultos que tienen una variante de este gen pesan en promedio más que los que no la tienen. Una de las participantes en Horizon La dieta típica en el estudio consistió de postres, chocolates, grasas y azúcar. Además, el FTO puede influir en el apetito, lo que hace que la gente no sepa cuando tiene el estómago lleno. Por otra parte, la gente que no tiene esta variante encuentra más sencillo resistirse a la comida. El doctor Leibel cree que en algunas personas, como las que no pudieron cumplir su cuota de calorías, el apetito casi no fluctúa, aunque quieran comer más o se les ordene que lo hagan. "Hay que pensar que es una especie de termostato y que cada persona tiene un punto fijo marcado" explica el doctor Liebel. "Cuando el peso se reduce debajo de ese punto, el cuerpo se esforzará para recuperar el peso que ha perdido", agrega. Y aunque el exceso de calorías puede provocar en mucha gente un aumento de la grasa corporal y por lo tanto de peso, su apariencia no parece alterarse. Esto ocurre porque en lugar de grasa, el peso se incrementa en el músculo a medida que la tasa metabólica de la persona aumenta. Tal como afirma la doctora Carel le Roux, otra especialista que vigiló el estudio, ésta es otra razón por la que mucha gente no parece engordar a pesar de comer mucho. "Los estudios han demostrado que esta tendencia de aumentar músculo y no grasa cuando comemos en exceso está genéticamente determinada", explica. Y así, gracias a sus genes, cuando el experimento terminó los voluntarios pudieron volver a su peso normal sin dificultad y sin llevar a cabo dietas o regímenes estrictos. Los acostumbrados a llevar a cabo ejercicio físico o practicar deportes encontraron muy difícil la limitación impuesta en su esfuerzo físico. "Comer mucho fue muy fácil ya que estoy acostumbrado a comer más de lo normal cuando me preparo para una carrera" dice Thomas Patel-Campbell, un entusiasta deportista que participó en el estudio. "Fui uno de sólo dos voluntarios que no nos enfermamos durante todo el experimento. Pero lo que fue muy difícil fue limitarme a sólo 5.000 pasos al día", expresa. El menú típico de los participantes consistía principalmente en postres, tentempiés, papas fritas con alto contenido de grasa, guisos grasos, etc. Muchos participantes, sin embargo, no pudieron mantener esta glotonería y todas las semanas vomitaban. Y a dos voluntarios les fue imposible consumir la cuota de calorías que se les asignó cada día. Después de cuatro semanas, los voluntarios habían subido entre 3,5 y 5,5 kilos. De los dos que no cumplieron su cuota, uno aumentó sólo medio kilo. Y el otro experimentó una disminución ligera en su grasa corporal, a pesar de haber aumentado 5,7 kilos. Estos resultados, dicen los expertos, demuestran las distintas formas en que el cuerpo humano puede comportarse cuando se le enfrenta con un exceso de calorías.