soyusert
Usuario (Argentina)
La oposición boliviana criticó al presidente por respaldar la decisión de Rafael Correa al tiempo que niega desde hace tres meses el salvoconducto a un senador al que Brasil le concedió refugio. Mientras, EEUU no reconoce el concepto de "asilo diplomático" Dirigentes opositores al gobierno de Evo Morales criticaron el "doble discurso" del mandatario, quien defendió el asilo político que Ecuador le concedió a Julian Assange y cuestionó al Reino Unido por no otorgarle el salvoconducto para que pueda salir del país. Esta misma situación repite el propio Morales desde hace tres meses con el senador opositor Roger Pinto, a quien Brasilia le concedió el refugio diplomático. Pinto debe enfrentar en Bolivia varios juicios por corrupción que él sostiene que son parte de una persecución política del Gobierno, al cual acusa de vínculos con narcotraficantes. "Hay una coincidencia impresionante entre el gobierno del presidente Morales y el del primer ministro (británico, David) Cameron, parece que hubieran copiado los argumentos", dijo el diputado Fabián Yacsik, del centroizquierdista Movimiento Sin Miedo. "Lo que ha ocurrido tanto en la embajada del Ecuador (en Londres) como en la embajada de Brasil (en La Paz) es exactamente lo mismo", opinó el analista internacional Carlos Hugo Molina, quien argumentó que la calificación de la validez del asilo corresponde sólo al país requerido. Esto fue en respuesta a los comentarios de la ministra de Comunicación, Amanda Dávila, quien trató de diferenciar los casos con el argumento de que WikiLeaks hizo denuncias de alcance político "con pruebas absolutamente incuestionables", pero que Pinto no había presentado ninguna evidencia. Morales cuestionó a Gran Bretaña por la supuesta amenaza de intervenir la embajada ecuatoriana. "Inglaterra (...) se equivoca, esa amenaza es una agresión no sólo a Ecuador, es a Bolivia, a Sudamérica, a toda Latinoamérica", declaró. Mientras, el gobierno de Estados Unidos dijo que no reconoce el "asilo diplomático" que Ecuador otorgó a Assange. “Nuestra nación no forma parte de la Convención de 1954 de la OEA sobre el Asilo Diplomático y no reconoce el concepto como una cuestión de derecho internacional", dijo en un comunicado el Departamento de Estado. "Creemos que se trata de un asunto bilateral entre Ecuador y Gran Bretaña y que la OEA no tiene ningún papel en esta cuestión", aseguró el gobierno estadounidense. Pese a que Washington no forma parte de la convención de 1954, utilizó varias veces la inmunidad en sus misiones diplomáticas para proteger a militantes en países considerados no democráticos, como China.
Lo diseñó el ingeniero Michael Hoffmann y sus colegas del California Institute of Technology, ganadores de un concurso patrocinado por Bill Gates. Entérate cómo funciona Los inventores se llevaron el premio de 100 mil dólares otorgado por la fundación de Bill y Melinda Gates, preocupados por el creciente problema que generan los desechos humanos. Lo presentaron durante la Feria de Reinvención del Inodoro, llevada a cabo en Seattle, Estados Unidos. La elaboración del proyecto comenzó en 2011 y contó con una financiación de 400 mil dólares. Funciona con energía solar y tiene un costo de 5 centavos de dólar por cada vez que es utilizado. El sol impulsa la acción de un reactor electromecánico que procesa el agua y los desperdicios humanos y los transforma en fertilizante e hidrógeno, que se almacena como energía. El agua que sobra puede ser reutilizada para seguir alimentando el inodoro. Para la prueba se utilizaron 189 litros de heces falsas, hechas a base de arroz y porotos de soja. El segundo puesto lo obtuvo un equipo de la Universidad de Loughborough, Gran Bretaña, que fue premiado con 60 mil dólares. Este retrete convierte los desechos en carbón vegetal y agua limpia. El tercer lugar, con un premio de 40 mil dólares, quedó para un diseño realizado por investigadores de la Universidad de Toronto, que también produce agua limpia con las heces y la orina. La preocupación que llevó a Bill Gates a invertir 40 millones de dólares en total se relaciona con que, según la Organización Mundial de la Salud, unos 2.500 millones de personas en todo el mundo no tienen acceso a baños sanitarios. Esto es desencadenante de numerosas enfermedades.