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El arte de la masturbación y sus técnicas Muchos mitos se tornan frente a esta antigua práctica de entregarse placer asimismo. Lo que sí es cierto es que es una acción de lo más normal, donde mujeres y hombres la practican con la misma frecuencia. La masturbación es uno de los tabúes más delicados, pero cada vez más aceptados en nuestra cultura. La palabra proviene del vocablo latino manus stuprare, que quiere decir, violarse a sí mismo, tener estupro con uno mismo; nada menos que el molesting himself, como lo dice la rígida expresión inglesa que causa hasta miedo. A través del tiempo la masturbación, en algunas tribus o culturas, ha sido signo de rituales propios de su existencia. En la Grecia clásica, la masturbación era considerada como una válvula de escape cuando no se tenía pareja. Las mujeres hindués empleaban penes artificiales y los hombres muñecas con aberturas vaginales hechas con frutas, hortalizas y hojas. Los taoístas chinos censuraban la masturbación masculina por la creencia de que se perdían sustancias esenciales, pero consentían la estimulación femenina. Las mujeres japonesas emplean objetos huecos llenos de mercurio, que mantenían dentro de su vagina para obtener sensaciones eróticas al caminar. “La masturbación ocurre fundamentalmente cuando la persona siente deseo sexual y no tiene la pareja con quien poder expresarlo” afirma el sexólogo y urólogo Rodrigo de la Fuente. “Es un fenómeno absolutamente normal y que expresa, en el fondo, un desahogo desde el punto de vista erótico sexual de la persona”. MITOS Algunos mitos que existían para las personas que se masturbaban era que se volverían locos, quedarían ciegas o enanas, les saldrían jorobas o verrugas en la cara o pelos en las manos ¡Todo esto era y es falso! La masturbación no causa ningún daño a ninguna edad en ninguno de los dos sexos, explica el médico psiquiatra y psicoanalista Alex Oksenberg, “es una conducta esperable, incluso necesaria en la exploración de la sexualidad, especialmente durante la adolescencia”. MUJERES NO El primer mito que hay que derribar es el más obvio: decir que las mujeres no se masturban. Durante años se pensó que sólo el hombre sentía la necesidad de buscar el autoerotismo. Las féminas tienen la misma necesidad en especial en épocas como la pubertad y adolescencia en donde comienzan a descubrir su sexualidad. (La experta de Ugarte dictará hoy a las 19.00 hrs. Un taller de sexualidad para mujeres en Pedro de Valdivia 1356, Providencia) HOMBRES MÁS El experto Rodrigo de la Fuente niega que los hombres se masturben más que las mujeres. La causa de las encuestas donde se arroja esta aseveración, tiende a estar exagerada por la respuesta de los hombres, pero ambos sexos lo hacen con la misma frecuencia. Sin embargo, el doctor Oksenberg afirma que es más frecuente en los hombres. “No es raro entrevistar a mujeres que nunca lo han practicado, por razones culturales, de educación o sicológicas”. A esto se suma el 88,3 por ciento de los hombres italianos que afirma masturbarse una vez por semana. NO CON LA PAREJA Otra vieja idea, falsa, que se resiste a sucumbir: Los hombres y las mujeres continúan masturbándose después de establecer relaciones de pareja. La psicóloga clínica Nerea de Ugarte López afirma que es importante dejar claro que no tiene nada de "anormal". “Muchas mujeres sienten que si su pareja se masturba es por que ellas no lo satisfacen y muchos hombres piensan que es porque ya no los desean”, comenta la especialista. ¿PREVIENE EL CANCER? El sexólogo de la Fuente explica que “en ningún sentido previene los problemas de próstata, como tampoco ayuda a la eyaculación precoz. La psicóloga Nerea de Ugarte añade que “no es que ayude a la eyaculación precoz, pero se utilizan técnicas de masturbación para el tratamiento de la `disfunción del control eyaculatorio`, pero siempre en un encuadre terapéutico y un plan de tratamiento”. AISLACIÓN SOCIAL La masturbación no produce aislamiento sentencia de la Fuente. “Si un varón se aisla por deseo erótico o sexual estamos hablando de problemas de sicopatía, y ese es un problema más bien mental, un deterioro de tipo psiquiátrico”. ¿APOYO VISUAL? El doctor Oksenberg afirma que en la enorme diversidad de sexualidad, “la masturbación puede o no llevarse a cabo con el apoyo de imágenes de tipo sexual, ya sea fotos, películas o juguetes sexuales tanto en hombres como en mujeres”. De Ugarte añade que “los hombres generalmente son más visuales para la estimulación, las mujeres son más integrales, visuales, auditivas, olfativas, pensamientos evocados de recuerdos, etc.”. “Las fantasías sexuales de las mujeres son bastante más elaboradas que las masculinas, imaginan situaciones, conversaciones y contextos armados. Los hombres pueden sólo mirar una foto y lograr desencadenar la respuesta sexual”, afirma la especialista. ¿MAYOR FRECUENCIA? De Ugarte explica que cualquier práctica sexual que se vuelva compulsiva, utilizada como único medio para sentir placer, y que intervenga con la operatividad cotidiana, se torna patológico”. La psicóloga comenta que si un sujeto utiliza la mayor cantidad de horas de su día masturbándose y pensando en masturbarse y como única forma de excitación, se torna en una práctica patológica” ¿ORGASMO? Oksenberg afirma que el “60% de las mujeres requiere de una estimulación directa del clítoris para obtener un orgasmo, sea esta hecha por su pareja, por un `sexual toy` o por sí misma y no hay como medir la sensación subjetiva de la mujer, solo lo puede saber cada mujer en su interior”. Un dato curioso es que en Facebook los seguidores aumentan día a día para reconocer esta práctica y dar paso al día internacional de la masturbación. Cabe rescatar ante esto la magistral frase de Woody Allen: “La masturbación es hacer el amor con la única persona que amamos verdaderamente”. Mirate Este Post: