so_human
Usuario (Argentina)
link: http://www.wegiveadamn.org La campaña "give a damn" es para todas las personas a las que le preocupa la igualdad de gays, lesbianas, bisexuales y transgénero. una campaña estadounidense, para mostrar el apoyo a la igualdad, ya sea en ámbitos de trabajo, familia, sociedad. Es necesario manejar el inglés para poder informarse en esta página, si les interesa les aconsejo hechar un vistazo, tiene videos muy interesantes e historias muy impactantes. Pongamos todos nuestro granito de arena para que se termine esta discriminación sin sentido, no sólo es nuetro país sino en el resto del mundo, porque en todos lados hay gente sufriendo por su preferencia sexual. La discriminación empieza por el miedo, el miedo a lo extraño, y el miedo de ver la fragilidad del ser humano. Seamos un poco más inteligentes y mostremosle una sonrisa a lo desconocido, que siempre tiene algo que enseñarnos!

La idea de este post es dar un poco de conocimiento sobre algo tan cotidiano como la religión, y quizá mover algo en las mentes para que los que les interese el tema puedan sacar de sí mismos una creencia propia. Serán aceptadas todas las opiniones con buenos tratos Religión: f. Conjunto de dogmas,normas y prácticas relativas a una divinidad. Como muchos sabrán, la religión viene siendo parte de la historia humana desde los principios de la existencia. Los humanos en pleno avance de conocimientos como la agricultura necesitaban encontrar un fundamento a lo que veían que pasaba en la naturaleza. Los egipcios veían la crecida del Nilo, que fertilizaba las orillas, y no podían hacer otra cosa que imaginar algo mayor y más perfecto de lo que ellos eran, algo que manejaba algo que ellos no podían manejar. Y así, al igual que otras religiones tanto políteistas como monoteístas han buscado desde los inicios explicar lo inexplicable. Creo que en sus inicios la religión es, en realidad, muy sana. El hombre adora, pide, reza. Trata de llegar a algo superior, porque admite algo superior. Pero este mismo despertar, concientizarse de algo mayor se ha ido de las manos del hombre, que hoy es soberbio y cree que conoce la verdad, ¿qué verdad es esa? Bueno, todos sabemos cuán distinta puede ser la respuesta depende de quién nos hable, todas la religiones tienen sus dogmas, todas saben para qué dios (o los dioses) nos trajo(o trajeron) al mundo, qué quieren de nosotros. Solemos creer, muy equivocadamente, que una religión es verdadera, y el resto no nos interesan, porque dios está en la religión de nuestra familia. Preguntémosle a un católico(común y corriente) qué cree de la adoración a imágenes que han llevado a cabo los hindúes, o qué piensa de el trato de los hombres musulmanes a las mujeres. Más que probablemente, al tema de los hindúes no podran dar mucha más respuesta que el hecho de que son ideas de seres sobrenaturales y muy posiblemente ni tengan la necesidad de decir que estos dioses no existen, porque es sencillamente imposible que se les cruce por la cabeza que esto no sea así, ni siquiera hay necesidad de aclaralo. Con respecto a el trato a las mujeres en la religión islámica, más que seguro no estarán de acuerdo, no estarán de acuerdo con la falta de respeto, con quitarles la libertad de elección sobre su vida, no estarán de acuerdo con el maltrato. Claro está, jamás se les ocurrirá no estar de acuerdo con estos tratos sobre un homosexual. Los religiosos son incapaces de dejar en paz al que no cree, al que admite no saber, e incluso al que llama a dios con otro nombre, al que cree que dios es algo distinto. Todas las religiones (hasta donde conozco, sólo el budismo ha quedado al margen de ésto, y cabe aclarar que éste no es religión en el sentido occidental, sino más bien una filosofía de vida) han cometido actos atroces contra los otros, los "enemigos". Este pensamiento de conocer el plan de dios, de ser elegidos por dios, ha dado a las distintas religiones la creencia de que tiene que combatir el esepticismo, la variedad, la diversidad. Todas las religiones creen ser dueñas de la verdad, y proclamar amor, amor hasta donde hay iguales, porque en cuanto se encuentran a un opuesto el amor se olvida, la tolerancia que muchas proclaman parece esfumarse, el respeto, el libre albedrío...inclreíblemente parece que esto sólo vale con los que piensan igual. Es el miedo a encontrarse algo distinto, el razonamiento (a gusto o disgusto) no nos lleva a dios, nos lleva, sí, a ser incapaces de explicar ciertas cosas, y ésto es a lo que tanto miedo le tienen los religiosos, el terror a que no halla nada preparado después de este mundo, el horror de pensar que quizá ni siquiera este mundo existe, la impotencia ante un universo inmenso, una tierra que gira y no se puede detener, un mundo que a veces parece llevarnos por delante. Y los religiosos se esconden de todo esto, se refugian bajo una mentira (y no digo que esta mentira sea la fe en sí, sino la absurda creencia de tener la verdad), así empiezan a creer, realmente, que son discípulos elegidos especialmente por dios, creen la mentira que, en el fondo, saben que es una mentira. Saben que dios (si existe) nos creó a todos, a ellos (los religiosos), a mí, a los orientales, a los homosexuales, a Hitler con sus problemas mentales, a Gandhi con su pasión por la justicia, a las serpientes que nos matan de una mordedura, a los mosquitos que matamos de un golpe. La obsesión y el miedo de las religiones es lo que hace miles de años viene creando odio e impotencia, la idea de superioridad, la horrorosa matanza del "otro", porque es tener un enemigo en común lo que une falsas amistades. Es con esto con lo que debemos terminar, no es la fe, ni mucho menos dios (o lo que haya, si hay algo) lo que causa estos horrores, es la fragilidad de la mente humaana, que es incapaz de simplemente aceptarla, dejemos de mentirnos, no porque hayamos nacido en un ambiente cristiano hace que cristo sea el hijo de dios, porque esto es tan verdadero para el cristiano como lo es la idea del Buda para el budista. Pongámosle un alto a la represión, al odio, a la discriminación. Si vamos a seguir una religión sepamos conocerla, sepamos ver más allá de la Torá, de la Bilbia o de cualquier libro sagrado, y aceptemos que fue escrito por hombres, y muchas cosas que dice tienen que ver con cuestiones históricas, no revelaciones divinas ni mandatos. Dejemos de matar en nombre de dios, cualquiera sea. Nadie cree en un dios malo, yo me pregunto ¿qué tiene de bueno el dios que manda a matarnos entre humanos?ese dios mas bien se divertiría con la miseria link: Les aconsejo el libro "Dios no es Bueno" de Christopher Hitchens
Bueno, ya que hoy es 17 de agosto, aniversario del nacimiento del grandísimo Oliverio Girondo, les dejo una reseñita biográfica y los poemas de él que más me gustan, que si bien a veces pueden ser un poco raros, o incluso hasta difíciles de leer, me parecen buenísimos, y bien se merece ser recordado... Poeta argentino nacido en Buenos Aires en 1891, en el seno de una familia adinerada que le procuró una esmerada educación en importantes centros educativos europeos. Estudió Derecho, y muy pronto, a raíz de sus contactos con los poetas exponentes de la vanguardia europea, publicó en 1922 su primer libro de poemas, «Veinte poemas para ser leídos en el tranvía», seguidos luego por «Calcomanías» en 1925, «Espantapájaros» en 1932, «Persuasión de los días» en 1942, «Campo nuestro» en 1946 y «En la masmédula» en 1954, obra que constituye en su trabajo más audaz en el campo de la poesía. Al iniciarse la década de los años cincuenta, guiado por su interés en las artes plásticas, incursionó en la pintura con una marcada tendencia surrealista, gracias a su profundo conocimiento de la pintura francesa. En 1961 sufrió un grave accidente que le disminuyó sus condiciones físicas. En 1965 viajó por última vez a Europa y a su regreso a Buenos Aires, falleció en 1967. No se me importa un pito que las mujeres... No se me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de sorportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme! Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase, tan locamente, de María Luisa. ¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos? ¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus miradas de pronóstico reservado? ¡María Luisa era una verdadera pluma! Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba del comedor a la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa. Volando realizaba sus compras, sus quehaceres... ¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando, de algún paseo por los alrededores! Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado. "¡María Luisa! ¡María Luisa!"... y a los pocos segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma, para llevarme, volando, a cualquier parte. Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia que nos aproximaba al paraíso; durante horas enteras nos anidábamos en una nube, como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón, en hoja muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo. ¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera..., aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas! ¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes... la de pasarse las noches de un solo vuelo! Después de conocer una mujer etérea, ¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre? ¿Verdad que no hay diferencia sustancial entre vivir con una vaca o con una mujer que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo? Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando. Poema 12 Se miran, se presienten, se desean, se acarician, se besan, se desnudan, se respiran, se acuestan, se olfatean, se penetran, se chupan, se demudan, se adormecen, se despiertan, se iluminan, se codician, se palpan, se fascinan, se mastican, se gustan, se babean, se confunden, se acoplan, se disgregan, se aletargan, fallecen, se reintegran, se distienden, se enarcan, se menean, se retuercen, se estiran, se caldean, se estrangulan, se aprietan se estremecen, se tantean, se juntan, desfallecen, se repelen, se enervan, se apetecen, se acometen, se enlazan, se entrechocan, se agazapan, se apresan, se dislocan, se perforan, se incrustan, se acribillan, se remachan, se injertan, se atornillan, se desmayan, reviven, resplandecen, se contemplan, se inflaman, se enloquecen, se derriten, se sueldan, se calcinan, se desgarran, se muerden, se asesinan, resucitan, se buscan, se refriegan, se rehuyen, se evaden, y se entregan. Que los ruidos te perforen los dientes... Que los ruidos te perforen los dientes, como una lima de dentista, y la memoria se te llene de herrumbre, de olores descompuestos y de palabras rotas. Que te crezca, en cada uno de los poros, una pata de araña; que sólo puedas alimentarte de barajas usadas y que el sueño te reduzca, como una aplanadora, al espesor de tu retrato. Que al salir a la calle, hasta los faroles te corran a patadas; que un fanatismo irresistible te obligue a prosternarte ante los tachos de basura y que todos los habitantes de la ciudad te confundan con un madero. Que cuando quieras decir: "Mi amor", digas: "Pescado frito"; que tus manos intenten estrangularte a cada rato, y que en vez de tirar el cigarrillo, seas tú el que te arrojes en las salivaderas. Que tu mujer te engañe hasta con los buzones; que al acostarse junto a ti, se metamorfosee en sanguijuela, y que después de parir un cuervo, alumbre una llave inglesa. Que tu familia se divierta en deformarte el esqueleto, para que los espejos, al mirarte, se suiciden de repugnancia; que tu único entretenimiento consista en instalarte en la sala de espera de los dentistas, disfrazado de cocodrilo, y que te enamores, tan locamente, de una caja de hierro, que no puedas dejar, ni por un solo instante, de lamerle la cerradura. Visita No estoy. No la conozco. No quiero conocerla. Me repugna lo hueco, la afición al misterio, el culto a la ceniza, a cuanto se disgrega. Jamás he mantenido contacto con lo inerte. Si de algo he renegado es de la indiferencia. No aspiro a transmutarme, ni me tienta el reposo. Todavía me intrigan el absurdo, la gracia. No estoy para lo inmóvil, para lo inhabitado. Cuando venga a buscarme, díganle: "se ha mudado". Fuente: http://amediavoz.com/