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Usuario (México)

Tuve este problema después de dar formato a mi máquina, ya que instalé una tarjeta de audio ASUS Xonar D1 y una de video NVIDIA GeForce 9500 GT, con los controladores más actuales y bajados desde la pagina del fabricante. ASUS Xonar D1 NVIDIA GeForce 9500 GT En el panel de control aparecían la tarjeta de audio integrada en la tarjeta madre y la recién instalada Xonar D1, así que decidí deshabilitarla desde la BIOS. De esta forma solo quedo la Xonar D1. Contentísimo por haber hecho lo que deseaba. Instale lo programas de uso cotidiano: Office, Winrar, Ccleaner, reproductor de audio y video (The KMPlayer),TuneUp, Antivirus (Microsoft Security Essentials), etc. Todo perfecto. Pero ¡Oh! Sorpresa el audio tanto de la música como de los videos se oía entrecortado cuando abría alguna otra aplicación. Hice infinidad de recomendaciones que encontré en la red: Deshabilitar el lector óptico, revisar los controladores de la tarjeta de audio, la transferencia de datos del disco duro, desfragmentar los discos duros, checar si hay virus, desconectar todo y volver armar todo, revisar todos los cables, etc. sin ningún resultado. Pensando en que pudiera ser hice un recuento detallado de todo el procedimiento que efectué y me di cuenta que deje que Windows instalara los controladores de todo el demás hardware. Entonces hice un escaneo con la pagina: http://www.ma-config.com/ que me pareció magnifica ya que no tuve que instalar ningún programa, solo instalo un plugin para detectar la configuración de la PC, esta es la mia: y de ahí, descargar los controladores compatibles con esta configuración. Da otra pagina donde están todos los componentes y los que necesitan que se actualice el controlador, descargue los controladores, los instale y problema resuelto. Deseo que les sea útil esta información y Gracias.
¿Quién es el Dr. Ayala? El Dr. Leonel Ayala García es el fundador de los Grupos de Psicoterapia Colectiva de la Línea del Dr. Ayala (GSA), cuya actividad principal es el auxilio psicológico para todas aquellas personas que sufren estrés constante y conflictos de relación interpersonal derivados mayormente de una casi nula capacidad para manejar emociones y también para quienes poseyendo una personalidad dañada en su estructura básica buscan evadir la realidad mundana a través de alguna sustancia química como la droga o el alcohol. Distribuidos por los cinco continentes del mundo, pero asentados mayormente en los países americanos de El Salvador, Nicaragua, Ecuador, Honduras, Guatemala, México y USA, los grupos de GSA han contribuido significativamente al desarrollo social de los pueblos endonde se han asentado, gracias a que algunos de sus miembros, quienes antiguamente fueran considerados como parias sociales, hoy han superado adicciones nocivas y se han reinsertado en la vida productiva, académica o comercial de sus respectivos países colaborando en la construcción de un futuro más promisorio. Y digo que algunos de sus miembros superaron adicciones porque hay ahí quienes tuvieron alguna vez necesidad de consumir droga o alcohol, pero también muchos otros que nunca lo hicieron; y sin embargo, asisten frecuentemente a las actividades grupales. La explicación a esto último consiste en que el verdadero fin de GSA trasciende por mucho la simple búsqueda de la abstinencia de alcohol o drogas, pues esto en realidad implica sólo un sencillo esfuerzo de voluntad dirigida. Nacido en 1935 en la ciudad de San Miguel, al oriente de la Republica de El Salvador en la América Central, en 1954 el joven Leonel Ayala se traslada a la Ciudad de México, con la firme intención de iniciar sus estudios de cirujano dentista en la Universidad Nacional Autónoma de México, los cuales termina en el año de 1959. Como casi todos los jóvenes de hoy, el Dr. Ayala tuvo contacto con el alcohol en sus años de estudiante, sin embargo muy pronto se alejó de él para siempre no tanto por el sufrimiento que el ingerirlo le causara, sino indiscutiblemente porque descubrió que el alcohol le restaba capacidad pensante y claridad de pensamiento. El Dr. Ayala inicia su trabajo humanitario con los grupos de Alcohólicos Anónimos tradicionales mejor conocidos como doble A 24 horas, con la clara convicción de que al acudir no ayudaba a los otros, sino que a través de ellos se ayudaba a sí mismo. Casi de inmediato, al darse cuenta de los malos tratos verbales y a veces hasta físicos que ahí recibían los enfermos que acudían por ayuda, decide formar su propio movimiento basado en el amor, la paz y el respeto irrestricto a los enfermos en tanto que seres humanos. Surgen así en el año de 1967 los grupos de GSA, los cuales en un principio tuvieron como objetivo primordial brindar ayuda a aquellos hombres que reconociendo tener problemas derivados de su adicción al alcohol, quisieran cambiar a una mejor forma de vivir combatiendo en primera instancia el hábito pernicioso de ingerirlo, para posteriormente atacar el verdadero origen del problema. Así, a los pocos años de haber iniciado su trabajo en GSA, el Dr. Ayala empieza a plantear, porque ya lo tenía claro desde tiempo atrás, que la raíz auténtica del problema no era la ingesta de alcohol en sí misma, sino el constante estrés que todo hombre padece causado por una errónea manera de interpretar los acontecimientos y circunstancias de la vida cotidiana. También, el Dr. Ayala descubre que el problema del alcohólico, del adicto a las drogas y en general de todo aquel abstemio que no vive feliz, tiene implicaciones de carácter sociológico que determinan la forma en cómo el hombre va construyendo su estructura emocional y afectiva. Estructura que define, como dijera Heidegger, su “encontrarse en el mundo”, es decir, su estado de ánimo con el que enfrenta la vida. Ahora bien, según el Dr. Ayala, los rasgos constantes de este estado de ánimo son el estrés y la aflicción, mientras que la génesis de la estructura emocional-afectiva está en la educación social imperante, toda vez que el hombre es enseñado a hipervalorar de tal forma la riqueza material y el dinero, que pone en su posesión o carencia prácticamente su Ser mismo; y a su constante búsqueda dedica tiempo, trabajo y capacidades, perdiendo de vista que sus valores esenciales son Ser, Vivir y Pensar. Plantea además, que en toda sociedad normalmente constituida se educa y valora al hombre con base en la díada aprobación-desaprobación, pero que infortunadamente lo que predomina es la desaprobación. Como consecuencia lógica, el humano vive queriendo hallar su propio valor afuera de él mismo, por un lado buscando las cosas materiales que lo hacen sentirse importante ante los demás, y por otro, persiguiendo prestigio social. Como es evidente, esto es vivir ajeno a sí mismo, alienado; por ello es que en la vida cotidiana todo hombre normalmente socializado no es él mismo, sino que vive en función de lo que los demás piensan y opinan de él. Todo esto por sí solo no se constituye en un conflicto existencial, pero el problema comienza cuando, o bien no consigue riqueza material ni prestigio social, o bien cuando aún habiéndolo conseguido en abundancia se da cuenta que por dentro sigue vacío de sí mismo. En cualquiera de los dos casos, termina por sentir hostil al mundo, y por sentirse él mismo, indefenso y susceptible ante cualquier circunstancia o acontecimiento que no ocurre como desea. Y como casi nunca encuentra al mundo a la medida y agrado de sus expectativas, el dolor psicológico aparece por consecuencia. Al hombre, pues, le duele vivir en un mundo que no es como él quisiera. También por eso es que pronto buscará huir de él, ya sea obnubilando su razón y sentidos con sustancias químicas, o buscando cualquier otra forma de evasión no relacionada precisamente con drogas o alcohol; por ejemplo, aislarse totalmente de los demás. El Dr. Leonel Ayala afirma que la mejor salida a esta problemática emocional que aqueja al hombre de hoy, está en la buena relación interpersonal; es decir, en una relación entre seres humanos basada en el afecto, el respeto y la aceptación del otro tal y como es: en la amistad. Lograr esta relación es el objetivo primordial de GSA. Siendo GSA un conglomerado que no maneja publicidad alguna, ordinariamente sólo es conocido por miembros y familiares, sin embargo tal labor humanista no podía pasar desapercibida para el mundo. Así, los gobiernos de los Estados Unidos de Norteamérica y de las repúblicas de El Salvador y de Nicaragua, han reconocido al Dr. Ayala como un hombre que lucha por el bien de la humanidad a través del servicio a los demás. En el 2003, la alcaldía de Nueva York en unión con sus representantes ante el Senado norteamericano, declararon el 22 de septiembre como “Día del Dr. Ayala”; el mismo reconocimiento recibió de San Francisco, Los Ángeles y San José, en el estado de California; mientras que El Salvador lo ha declarado “Hijo Meritísimo de la República de El Salvador”, entre otros muchos reconocimientos. En el año de 1976 GSA llega a Querétaro, uno de los estados más beneficiados por el trabajo del Dr. Ayala, pues hay aquí cerca de 500 grupos, y en todo el país aproximadamente 2000. Quienes conocen al Dr. Leonel Ayala, contestan perfectamente la pregunta que titula este texto con una sola palabra: dicen, que el doctor es simplemente un AMIGO. !Gracias Dr. Ayala!