sinsombras
Usuario (Argentina)

Aquí una interesante descripción del filósofo Julián Marías.Sinceramente no se si esta en otra post, solo pretendo compartirlo con ustedes. "Hace unos años alguien le pidió a un filosófo español, gran conocedor del pueblo argentino- estuvo en nuestro país en más de 30 oprtunidades- y de sus costumbres y, con un gran cariño por nosotros, que hablara de los argentinos, pero con visión desde fuera del bosque y de toda pasión... Esto fue lo que dijo el filósofo español: " los argentinos están entre vosotros, pero no son como nosotros. no intentéis conocerlos, porque su alma vive en el mundo impenetrable de la dualidad. Los argentinos beben en una misma copa la alegría y la amargura. hacen música de su llanto- el tango- y se ríen de la música de otro; toman en serio los chistes y de todo lo serio hacen bromas. Ellos mismos no se conocen. Creen en la interpretación de los sueños, en freud y en el horóscopo chino, visitan al médico y también al curandero, todo al mismo tiempo. Tratan a Dios como "El barba" y se mofan de los ritos religiosos aunque los presidentes no se pierden un Tedeum en la Catedral. No renuncian a sus ilusiones ni aprenden de sus decisiones. No discutáis con ellos jámas!! Los argentinos nacen con sabiduría!! Saben y opinan de todo!! En una mesa de café y en programas de periodistas o políicos arreglan todo. Cuando los argentinos viajan, todo lo compara con Buenos Aires. Hermanos son "El pueblo Elegido"...por ellos mismos. Individualmente, se caracterizan por su simpatía y su inteligencia. En grupo son insoportables por su griterío y apasionamiento. Cada uno es un genio y los genios no se llevan bien entre ellos; por eso es fácil reunirlos, pero unirlos...imposible. Un argentino es capaz de lograr todo en el mundo, menos el aplauso de otros argentinos. No le habléis de lógica.La lógica implica razonamiento y mesura. Los argentinos son hiperbólicos y desmesurados, van de un extremo a otro con sus opiniones y sus acciones. Cuando discuten no dicen "no estoy de acuerdo", sino "usted esta equivocado". Aman tanto la contradicción que llaman "Bárbara" a una mujer linda; a un erudito lo bauitizan "Bestia"; a un mero futbolista "Genio" y cuando manifiestan extrema amistad te califican de "Boludo". Y si el afecto y confianza es mucho más grande, "Eres un Hijo de Puta". Cuando alguien les pide un favor no dicen simplemente "SI", sino "Como no". Son el único pueblo del mundo que comienza sus frases con la palabra NO. Cuando alguien les agradece, dicen NO, de nada o NO...con una sonrisa. Los argentinos tienen dos problemas para cada solución. Pero intuyen las soluciones a todo problema. Cualquier argentino dirá que sabe como se debe pagar la deuda externa,enderezar a los militares, aconsejar al resto de América Latina, disminuir al hambre de África y enseñar economía en USA. Los argentinos tienen metáforas para referirse a lo común con palabras extrañas. Por ejemplo, a un aumento de suelos le llaman..."Rebalanceo de ingresos", a un incremento de impuestos, "Modificación de la Base Imponible" y a una simple devaluación, "Una variación Brusca del Tipo de Cambio". Un plan economico es siempre, "Un plan de ajuste" y a una Operación financiera de Especulación la denominan "Bicicleta". Viven como dijo Ortega y Gasset, una permanente disociación entre la imagen que tienen de si mismos y la realidad. Tienen un altísimo número de psicologos y psiquiatras y se ufanan de estar siempre al tanto de la última terapia. Tienen un tremendo súper ego, pero no se lo mencionen porque se desestabilizan y entran en crisis. Tienen un espantoso temor al ridiculo, pero se describen a sí mismos como liberados. Son prejuicios, pero creen ser amplios, generosos y tolerantes. Son racistas al punto de hablar de "negros o judíos de mierda", o "cabecitas negras". Los argentinos son italianos que hablan español. Pretenden sueldos norteamericanos y vivir como ingleses. Dicen discursos franceses y votan como senegaleses. Piensan como zurdos y viven como burgueses. Alaban el emprendimiento canadiense y tienmen una organización boliviana. admiran el orden suizo y practican un desorden tunecino. Realmente "Son un Misterio". Juñián Marías, quien fuera discipulo de Ortega y Gasset, mantuvó una estrecha y afectuosa relación con argentina, país que visitó más de 30 veces. estoy plenamente convencido que esta definición que hiciera de los argentinos tuvo la mejor de las intenciones a pesar que sean muchs los que se sienten ofendidos por sus palabras y lo toman a la "argentina". Personalmente adhiero a la definición que de nosdotros hizo el filósofo español. En la esperanza que llame a la reflexión, espero lo disfruten, Hugo h. Vecchiet- Octubre 2008. BUENO, gente aquí termina el post, coincido en varias cuestiones!.Saludos y espero que les haya gustado y que no se sientan ofendidos cada cuál se sentirá identificado o no.... Saludos:
Interesante texto …. De esto y mucho más habla!!, largo, extenso pero interesante… para leerlo y sacar conclusiones…. “La creciente expansión de los monocultivos de soja RR ha barrido con los cinturones verdes de producción de alimentos locales y también que oficiaban como morigeradores de los impactos propios de la agricultura con agrotóxicos, que rodea los pueblos. Estos corredores estaban generalmente constituidos por montes frutales, criaderos de animales pequeños, tambos y chacras de pequeños agricultores. Ahora los monocultivos llegan a las primeras calles de las localidades, y las aerofumigaciones impactan en forma directa e inmisericorde sobre las poblaciones. El mundo en estos días parece sacudido por sucesivos y generalizados terremotos, terremotos económicos como la debacle de los bancos y de los mercados, terremotos ideológicos como el conflicto de los paradigmas que desubica a la izquierda convencional y que los lleva a jugar una y otra vez el juego de las Corporaciones, terremotos y crisis de autoridad como la del papado y la de prácticamente todas las máximas autoridades civiles, terremotos en nuestras emociones y sentimientos, causados por matanzas y nuevos genocidios como en Palestina, y además, la crisis superior a todas las crisis, porque es la que pone en riesgo la casa del hombre: la crisis ecológica, la contaminación generalizada y los acelerados cambios climáticos. Es un momento en que el mundo requiere conducciones firmes y basadas en principios morales. Lamentablemente no es lo que abunda. Todo lo contrario, sobreabunda a nivel de los líderes, la improvisación, el oportunismo, la mirada clavada en horizontes cercanos y coyunturales, y la falta de mística. Hoy se produce el extraño fenómeno de que los pueblos parecen ser más lúcidos que sus presuntos líderes. Grave situación que anticipa fuertes e inevitables desgarramientos institucionales. En la Argentina, lo vivimos y experimentamos a diario. Es evidente que la zona del dengue coincide como un guante con el territorio en que se extienden los monocultivos de la soja. No obstante, parece que a ningún funcionario se le ocurre reflexionar sobre tal casualidad, como para interrogarse al menos, acerca de la desaparición masiva en ese inmenso espacio, de todos los depredadores naturales del mosquito, como consecuencia de la saturación de tóxicos por parte del modelo productivo que respaldan. Mientras tanto, el descubrimiento tardío de alguna prensa progresista de los impactos causados por los agrotóxicos sobre las poblaciones, es una mera demostración de que todo resulta válido en la confrontación electoral para “limar” al adversario. Algunos dirigentes han pasado de esa manera en no mucho tiempo, de impulsar en sus zonas los cursos de capacitación para cocinar con soja a la denuncia furibunda contra los sojeros. Muy bien, uno se dice y les dice, bienvenidos compañeros, a la pelea contra la soja y la biotecnología. Pero no, les hablamos y ellos no nos responden, en realidad no nos ven o hacen cómo que no nos ven. No nos ven y tampoco nos mencionan, sencillamente, de pronto hemos dejado de existir…. Hemos sido invisibilizados, nos hemos convertido en exiliados mediáticos ignorados por los nuevos discursos políticamente correctos, mientras los cursos rápidos sobre el campo y los transgénicos suben el valor de sus acciones, debido a la demanda creciente en el campo del oportunismo. No se apuren compañeros, esfuércense y con algún tiempo de repetir esas palabras tan raras como transgénicos, glifosato, surfactantes, 2.4D, endosulfán, Roundup Ready y organismos genéticamente modificados, lograrán la correcta pronunciación aunque les lleve todavía un tiempo saber a qué están refiriendo… Es un año electoral y sabemos bien que vale todo, que los discursos tienen poco que ver con la realidad y que vivimos en el reino de las promesas rotas y del photoshop. Lo sabemos, lo sabemos hace mucho tiempo, aunque ahora vivamos una especie de paroxismo del mal gusto generalizado, que tal vez anticipe un final de fiesta sin pizza y sin champaña… Decíamos a principios del años 2006 como resultado de los dos primeros años de Campaña contra las Fumigaciones, en nuestro primer informe a la opinión pública y las autoridades políticas: “La creciente expansión de los monocultivos de soja RR ha barrido con los cinturones verdes de producción de alimentos locales y también que oficiaban como morigeradores de los impactos propios de la agricultura con agrotóxicos, que rodea los pueblos. Estos corredores estaban generalmente constituidos por montes frutales, criaderos de animales pequeños, tambos y chacras de pequeños agricultores. Ahora los monocultivos llegan a las primeras calles de las localidades, y las aerofumigaciones impactan en forma directa e inmisericorde sobre las poblaciones. Además, las máquinas fumigadoras se guardan y se lavan dentro de las zonas urbanas contraviniendo toda norma de prevención, los aerofumigadores suelen decolar de los aeroclubes de las propias localidades y cruzan los pueblos chorreando venenos cuando se dirigen o cuando retornan de sus objetivos sin que la autoridad municipal lo impida. Los granos se almacenan por razones de comodidad de los sojeros en enormes silos ubicados generalmente en zonas céntricas de los pueblos, y diseminan con el venteo de los granos partículas tóxicas que afectan el corazón de las pequeñas urbanizaciones. Caravanas de miles y miles de camiones cargados de porotos de soja cruzan los pueblos ribereños hacia los puertos, dejando a su paso regueros de muerte en las poblaciones que viven a orillas de las rutas. La agricultura industrial de la soja es sinónimo de desmontes, degradación de suelos, contaminación generalizada, degradación del medio, destrucción de la Biodiversidad y expulsión de poblaciones rurales. Sin embargo, puede haber consecuencias aún mucho más horrendas. Creemos haber descubierto a partir del caso de las madres del barrio Ituzaingó, los elementos necesarios para confirmar una vasta operatoria de contaminación sobre miles de poblados pequeños y medianos de la Argentina. Se esta configurando una catástrofe sanitaria de envergadura tal, que nos motiva a imaginar un genocidio impulsado por las políticas de las grandes corporaciones y que solo los enormes intereses en juego y la sorprendente ignorancia de la clase política logran mantener asordinado. El cáncer se ha convertido en una epidemia masiva y generalizada en miles y miles de localidades argentinas y el responsable es sin lugar a dudas el modelo rural”. Sí, lo dijimos, lo dijimos, inclusive, en estos mismos micrófonos de Radio Nacional, lo dijimos sin que hubiese oídos oficiales que registraran lo que decíamos. Los asesinos seriales continuaron su festival de víctimas y alguna vez en alguna de las localidades los vecinos nos confesaron con tremenda compasión, que ya no luchaban contra los sojeros y los fumigadores contra los que habían comenzado las denuncias no muchos años antes. Que todos habían muerto de cáncer en el transcurso de esos pocos años, y que ahora estaban luchando, contra los hijos de aquella anterior generación de productores y de contaminadores. Y decir esto que decimos es importante para nosotros, porque esta Campaña ha sido tremendamente desgastante y comprometida, pero ha sido una campaña sin odios con el otro. Ha sido como todas las luchas ecologistas, una lucha por la vida, también por la vida del otro. Del otro que nos contamina y que también es víctima, más que de su codicia, de su propia ignorancia. Y aquí estamos llegando al corazón de un pensamiento, al corazón de una reflexión necesaria en estos momentos en que el genocidio queda al descubierto, y cuando los que recién descubren la matanza, comienzan a buscar culpables. En el común de la gente, tanto del campo como de la ciudad, las instituciones que forman opinión pública, sembraron muy firmemente la idea de que los tóxicos de la agricultura son “remedios” y esta palabra remedio es una palabra clave para develar ahora la terrible conspiración de que fuimos víctimas por parte de las Corporaciones. Todavía los informes oficiales del Estado argentino refieren a Fitosanitarios, no a tóxicos de la agricultura. Y esos informes que hablan de fitosanitarios, no están escritos precisamente, por los fumigadores. No, están escritos por profesionales capaces en su materia, profesionales que estudiaron en las Universidades argentinas donde el Pueblo pagó sus estudios, esos profesionales tienen títulos y doctorados asimismo, en Universidades extranjeras en cursos y post grados, que el Estado Argentino solventó, esos profesionales trabajan en oficinas y escritorios alejados de todo riesgo de contaminación y cobran sueldos mensuales que multiplican por cien o por doscientos, el de un pobre banderillero al que se lo convenció, de que debía soportar con estoicismo el baño químico, cada vez que el avión o el mosquito fumigador llegaba al límite ese del campo, en que él estaba allí parado, haciendo la marcación con su banderita roja… Ahora como es un año electoral, parece que los sojeros son los meros convictos, los sojeros y los aplicadores, entonces, los autores intelectuales de este modelo genocida, se permiten recordarnos que ellos son progresistas y señalan a los culpables, que no son en cierta medida sino las víctimas también de las políticas de Estado que se planearon y ejecutaron, desde la Secretaría de Agricultura, pero en especial desde el INTA y el SENASA. Ahora, porque es un año electoral, resulta que hasta el CONICET descubre que esos doscientos millones de litros anuales que se han estado arrojando cada año, sobre las tierras y los pueblos argentinos, son altamente tóxicos. Pero han transcurrido doce años en que ese crimen fue avalado día por día, doce años en que se silenció a quienes lo denunciábamos, doce años en que perdimos nuestros trabajos en el Estado, doce años en que acallaron los informes de centros de investigación que de manera valiente denunciaban los daños crecientes a los ecosistemas y a la salud humana, mientras toneladas y toneladas de tóxicos se continuaban derramando en forma implacable sobre los pueblos del interior… Ahora, desde la prensa adicta resulta aceptable reconocer, en un año electoral, el poder letal de esos productos que hasta ayer llamaban fitosanitarios, y que insistían con infinita crueldad e irresponsabilidad, en que podían beberse como el agua sin perjuicio alguno para la propia salud. Y eso no solo lo hemos escuchado de notorios sojeros como el Dr. Víctor Trucco de AAPRESID, la Asociación de siembra directa. Recuerdo que lo dice en la película que hiciéramos con Nicolás Sarquís en el año 2003 desde la Secretaria de Cultura de la Nación, película que se llamaba “Soja ¿panacea alimentaria o arma silenciosa?” y que fuera transmitida reiteradamente por la televisión nacional con el respaldo del entonces secretario de Cultura Rubén Stella. En esa película Sarquís lleva la cámara a repetir de manera graciosa para el público, el gesto teatral de Trucco de echarse al garguero una copita de glifosato. Que el glifosato se podía beber como agua fue dicho innumerables veces, también, alguna vez por altos funcionarios tales como los Secretarios de medio ambiente de las provincias de Santa Fe y de Entre Ríos, que lo han manifestado en público sin sonrojarse. Aún más todavía, he podido escucharlo de boca de un humilde profesor frente a sus alumnos adolescentes, en una escuela agraria del partido de Saladillo, lo cual resultó además de penoso, de una tan extrema peligrosidad que conmueve por sus posibles consecuencias sobre el alumnado joven. No han sido solamente los empresarios entonces, los que han asegurado tal desmesura, sino que han estado por detrás los técnicos y los científicos avalando tales sandeces, en los marcos de una Argentina claramente colonizada por Monsanto. Y quien dude de ello, que se interrogue acerca del papel de nuestro Ministro de Ciencia y tecnología en estos asuntos tan delicados, que tienen que ver con lo que llamamos la Sociedad del Conocimiento y que una vez más, y con ropajes actualizados, refieren a la vieja colonización pedagógica de que nos hablaba don Arturo Jauretche. Y por último, en medio de la actual fiesta mediática en que funcionarios y prensa oficial reconocen al fin que los fitosanitarios provocan malformaciones embrionarias y otros daños espantosos, me permito recordar que actualmente me encuentro querellado por calumnias e injurias ante el Señor Juez Federal Norberto Oyarbide, por un funcionario de SENASA que habría aprobado esos mismos agroquímicos. Quiero recordarlo porque no sea cosa que tenga yo que festejar desde Villa Devoto la razón de lo que hace tantos años venimos afirmando. Jorge Eduardo Rulli http://horizontesurblog.blogspot.com/ Espero que les haya interesado...y compartan sus ideas o críticas! La idea es informar esta situación. Saludos.
Interesantisimo texto de Ignacio Ramonet!!! y como siempre vigente George Orwell, 1984. Comentarios, críticas o solamente una lectura con críterio. Control social total Ignacio Ramonet Le Monde Diplomatique "Siempre esos ojos que miraban, vigilantes, en el trabajo o comiendo, en casa o en la calle, en el baño o en la habitación, en vigilia o en el sueño: no había privacidad posible". George Orwell, 1984 . Ya nadie duda de que estamos todos vigilados, observados y fichados. En el paseo, en el mercado, en el autobús, en el banco, en el metro, en el estadio, en el aparcamiento, en las carreteras... alguien nos está mirando por el ojo de las nuevas cerraduras digitales. Múltiples mallas de vigilancia nos acosan por todo el planeta, la mirada penetrante de los satélites nos persigue desde el espacio, las pupilas silenciosas de las cámaras nos controlan por las calles, el sistema Echelon (1) inspecciona nuestras comunicaciones, y los chips RFID (2) revelan nuestro perfil de consumidor. Cada uso del ordenador, de Internet (Google, YouTube, MySpace...) o de la tarjeta de crédito deja huellas imborrables que delatan nuestra identidad, nuestra personalidad, nuestras inclinaciones. Se ha cumplido el viejo recelo de George Orwell que nos pareció, durante tanto tiempo, utópico o excesivamente paranoico (3). Se ha roto el necesario equilibrio entre libertad y seguridad. Con la intención de proteger al conjunto de la sociedad, las autoridades, en nuestras modernas democracias, tienden hoy a ver en cada ciudadano a un virtual maleante. La guerra sin cuartel contra el terrorismo -preocupación dominante en el último decenio- ha procurado una impecable coartada moral y favorecido la acumulación de un impresionante arsenal legal (4) que está permitiendo llevar a cabo el proyecto de control social integral. Los "progresos" tecnológicos (informático y digital) también han ayudado y las autoridades tienen cada vez mejores herramientas para la vigilancia electrónica. "Habrá menos privacidad, menos intimidad, pero mayor seguridad", nos dicen. Y en nombre de ese nuevo imperativo categórico, se ha instalado de modo progresivo e indoloro, un régimen de dominación que podemos calificar de "sociedad de control". Con la particularidad de que -a diferencia de las precedentes "sociedades disciplinarias" que confinaban a los rebeldes o descarriados en lugares cerrados (cárcel, reformatorio, manicomio)-, la sociedad de control encierra a los sospechosos (o sea, a casi todos los ciudadanos) al aire libre y los mantiene bajo acecho constante. A veces, mediante los aparatos-chivatos que libremente ellos mismos han adquirido: ordenadores, teléfonos móviles y otros dispositivos informáticos (tarjeta de crédito, agenda electrónica tipo Palm, billetes de transporte, GPS, etc.). Y otras veces, gracias al uso de sistemas discretos y emboscados que atisban los movimientos de cada persona, como los radares de carreteras o las cámaras de videovigilancia (5). Éstas se han multiplicado hasta tal punto que, en el Reino Unido, por ejemplo, donde se han instalado más de cuatro millones de ellas (una por cada quince habitantes), una persona puede ser filmada hasta 300 veces al día... Las nuevas cámaras Gigapan, de ultra alta resolución (más de mil millones de píxeles) permiten, en una sola imagen y por un vertiginoso efecto de zoom, el fichaje biométrico del rostro de cada uno de los miles de espectadores presentes en un estadio, en una manifestación o en un mitin político (6). Aunque los estudios serios demuestran la poca eficacia de la videovigilancia, lconfianza en esta tecnología sigue en aumento. Aprovechando la paranoia antiterrorista que ellos mismos han creado, algunos gobiernos han constituido batallones de confidentes voluntarios civiles que informan de lo que oyen y ven a las autoridades. El Departamento de Justicia de Estados Unidos lanzó en 2002, bajo la presidencia de George W. Bush, la Operation Tips (Operación Soplos) para convertir en confidentes a más de un millón de trabajadores cuya particularidad era la de entrar en los hogares de la gente (fontaneros, antenistas, albañiles, electricistas, jardineros), que debían llamar a un número de teléfono de la policía si notaban algo sospechoso. Pasar de una sociedad informada a una de informantes es el proyecto que acaba de lanzar la Asociación de Sherifs de frontera de Texas ( Texas Border Sheriff ‘s Coalition ) que ha colocado quince cámaras de videovigilancia a lo largo de la frontera con México en puntos aislados y estratégicos. Las cámaras están conectadas a Internet (www.blueservo.net) y cada ciudadano, a través del mundo, instalado en su casa frente a su ordenador, puede espiar las áreas desérticas texanas o las riberas del Río Grande. Si ve pasar a algún emigrante clandestino puede denunciarlo con un simple correo electrónico. Cerca de treinta millones de individuos, de diversos países, ya han aceptado la función de confidente voluntario de la policía de Texas para luchar contra la inmigración clandestina. Es fácil de imaginar que, con la agravación de la crisis económica actual y el brutal aumento de la xenofobia, si se instalase en Europa, a lo largo de las costas del Mediterráneo, un sistema semejante de cámaras de vigilancia, el número de espías civiles voluntarios sería sin duda importante. Es una de las perversiones de la actual sociedad de control: desea convertir a los ciudadanos, a la vez, en vigilados y en vigilantes. Cada uno debe espiar a los demás, al tiempo que es él mismo espiado. O sea, en un marco democrático en el que cada individuo está convencido de vivir en la mayor libertad, la realización del objetivo represivo máximo de las sociedades totalitarias. Notas: (1) Sistema de espionaje planetario de las llamadas telefónicas y del correo electrónico, dependiente de la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense (NSA, por sus siglas en inglés). (2) Identificación por radiofrecuencia. (3) Orwell lo concibió, en 1948, para denunciar a la sociedad estalinista, en contraste con el Occidente "de democracia y libertad". (4) La Ley de Videovigilancia aprobada en 1997 permitió, en España, la instalación en lugares públicos de cámaras de vigilancia "para velar por la seguridad ciudadana". Uno de los aspectos más criticados de esta Ley es que la mayoría de los ciudadanos ignora que están siendo filmados, algo que vulnera la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) de 1999. (5) Léase Armand Mattelart, Un Mundo vigilado , Paidós, Barcelona, 2009. (6) Véase, por ejemplo, la imagen de la toma de posesión del Presidente Barack H. Obama: http://gigapan.org/viewGigapanFullscreen.php?auth=033ef14483ee899496648c2b4b06233 Léase también, Carlos Martínez, "Todos fichados", Rebelión , 30 de marzo de 2009. FUENTE:
Por Jaime Breilh. Médico Investigador “El Telégrafo” del Ecuador Los que trabajamos en la investigación de los impactos colectivos en salud sabemos que hay que hurgar profundo para comprender bien el origen, las verdaderas víctimas y aun los beneficiarios –aunque parezca mentira- de las epidemias. En la historia más reciente de la humanidad ciertas enfermedades transmisibles de rápida propagación, y que provocan efectos agudos con algún grado de letalidad, a la par que han alcanzado enorme resonancia e incluso pánico en la ciudadanía, nos dejan lecciones fundamentales sobre la interpretación y el afrontamiento de estas epidemias del siglo XXI. Dicho de otro modo, la respuesta inmediata y responsable que ha dado el Ministerio de Salud a los niveles de alarma fijados por la OMS, nos tranquiliza por un lado, pero por otro nos confronta al desafío urgente de comprender lo que verdaderamente sucede. Al igual que la gripe aviar, la epidemia porcina y su transmisión al ser humano tiene su origen en la cría transnacional de animales. Al amparo de los tratados de libre comercio han florecido gigantes empresas porcícolas como las Granjas Carroll, en México, propiedad de Smithfield Foods, y con filiales en todo el mundo. Ese tipo de agrotecnología de punta, orientada a la elevación de la productividad, se monta siempre sobre condiciones peligrosas de confinamiento animal masivo y contaminación ambiental. De ahí la multiplicación de ambientes perfectos para la recombinación de virus de distintas cepas para su diseminación. A pesar de voces de alarma de las comunidades y universidades, los mega negocios de la globalización despliegan sus maquinarias de lucro impunes y sobreprotegidas por los tratados. Los balances de esas epidemias, como sucedió con la gripe aviar, nos muestran que muchas veces su casuística no necesita ser siquiera desbordante, con que se acumulen casos visibles y una campaña mediática que alimente el pánico, se abren jugosos negocios para las transnacionales farmacéuticas y de biotecnología como GlaxoSmithKline, Gliead Sciences y Roche, que controlan la producción de antivirales y vacunas; las epidemias son inmejorables oportunidades de negocio. En un trabajo de Silvia Ribeiro publicado en la Jornada de México a finales del mes pasado, se explica cómo al solo anuncio de la nueva epidemia en México, las acciones de Gilead subieron 3 por ciento, las de Roche 4 y las de Glaxo 6 por ciento. Nosotros los pueblos del mundo debemos desentrañar las lógicas perversas del “capitalismo del shock” y responder preguntas clave: ¿Por qué epidemias más numerosas y severas no alcanzan la resonancia y los niveles de respuesta que ameritan? ¿Por qué los gobiernos y organizaciones que defienden el capitalismo agresivo y el libre comercio, dispuestos a gastar millones en insumos curativos y vacunas, no asumen como parte de la prevención los correctivos de fondo sobre las industrias peligrosas? Y hablando de virus “mexicanos” los ecuatorianos deberíamos preguntarnos además: ¿Cuál virus es más pernicioso para un proyecto de defensa de la vida, la cepa viral porcina incubada en Veracruz, y cuya penetración en el país será seguramente limitada, o el virus del dinero sucio del cartel mexicano de Juárez que parece haber penetrado en la política ecuatoriana para enviciarla, según lo denuncian El Comercio de Perú y El Mercurio de Chile el 12 de Abril de este año. Fuente: El Telegrafo.
Por Alfredo Grande “La exclusión necesariamente supone pobreza. Pero la pobreza no supone, necesariamente, exclusión.” “Hay miedo a la libertad pero no hay pánico a la esclavitud. Sonamos.” (aforismos implicados) Matan a tiros a un chico de 16 años en medio de una pelea por un predio Se enfrentaron ocupantes y vecinos que rechazan una usurpación. Hay, además, cinco heridos. El conflicto en torno al predio de Lanús Oeste donde se iba a hacer una planta de la Asociación de Curtidores y que fue tomado hace más de 20 años, ayer terminó en tragedia: un chico de 16 años murió a balazos y cinco personas resultaron heridas, tras un enfrentamiento entre vecinos de Villa Diamante y ocupantes del asentamiento. Según informó la Policía bonaerense, por la muerte quedó demorado un vecino de 60 años, a quien se acusa de haber efectuado los disparos desde el techo de su casa. Los incidentes empezaron cerca del mediodía, cuando unos 250 ocupantes del predio de 36 hectáreas se dirigían a protestar a la sede de la Asociación de Curtidores de Buenos Aires (ACUBA), acompañados por un patrullero. En el camino atravesaron el barrio Villa Giardino, en Villa Diamante. Según fuentes policiales, cuando llegaron a la esquina de Florida y Primero de Mayo un hombre salió de su casa y empezó a insultarlos. Los manifestantes respondieron y tiraron piedras, una de las cuales le rompió un vidrio a un auto estacionado, que era del hijo del dueño de casa. Furioso, el hombre buscó un arma, subió al techo y empezó a disparar. Además de matar a Contreras, hirió a tres hombres y dos mujeres, que fueron trasladados al Hospital Gandulfo. El vecino, que quedó demorado en la comisaría 5ª de Lanús, fue identificado como Antonio Baldazarre, de 60 años, y sería italiano. Según señalaron algunas fuentes, en el lugar habrían hallado una pistola calibre 22, otra 9 milímetros y una carabina. (Diario Crítica de la Argentina 30/05/09) (APe).- La lucha de clases nunca termina. Las formas que toma a veces son inescrutables. Y muy alejada del deseado enfrentamiento entre burguesía y proletariado. Entre otras varias cosas, porque el poder burgués logró reciclarse como neoliberalismo y al proletariado se lo flexibilizó de tal modo que, si antes no logró unirse, ahora está separado en multiplicidad de identidades. Es cierto que algunas gozan de personería jurídica, y otras tienen personería histórica y política. Pero la contradicción fundante que haría estallar al capitalismo, se fue diluyendo desde los 90. Mirar la bancarrota del General Motors con alegría, me parece similar a la alegría de los riverplatenses cuando Boca fue eliminado de la copa. En el mal de muchos, solo los tontos encuentran consuelo. Sin discutir si somos tontos, sí puedo afirmar que somos muchos los que no buscamos las formas más banales del consuelo. La actualidad de nuestra cultura nos sorprende en dos aspectos que, en cierto sentido, son inesperados, o al menos, no eran esperables: 1) la confirmación de la teoría del derrame, pero es un derrame contaminado. Según los gurúes, ya que no los gurises, el enriquecimiento sin fin de los muy ricos derramaba sobre el empobrecimiento sin fin de los muy pobres. No era una profecía de la equidad, el mercado nos libre, pero al menos la publicidad de una distribución berreta de una infinitesimal parte de la riqueza. O sea: derramaba champán extra brut frizé de la copa de los poderosos, y goteaba termidor en tetra en los vasitos de cartón reciclados de los impotentes. O sea: no es solamente el tema de la cantidad sino lo que denomino “el salto cualitativo invertido”. Una dialéctica donde no hay superación, sino una constante degradación a formas primarias de resolución del conflicto social. Los genocidios de diversa intensidad como solución no final, sino permanente, del exceso de población sobrante. 2) La dialéctico del amo y el esclavo remixado como estática del excluido / incluido. La lucha de clases congelada, suspendida en el tiempo y el espacio histórico político, inaugura la tragedia del pasaje de la clase a la casta. La población sobrante se convierte literalmente en nicho del mercado. En tanto no tiene la menor ocasión ni posibilidad de consumir, el sistema capitalista predador los manda por centenares al peor de los nichos posibles: el de las perversas estadísticas del Indec. ] Por algo digo: cuando un funcionario arma un registro único, lo único que tiene es el registro. No solamente abandonan todo intento de transformar el mundo, sino que pretenden que registrarlo es condición necesaria y suficiente del acto de gobernar. Sumamos estos dos elementos: derrame contaminado y encuentro de una clase y una casta. El estado de derecho, supuesto árbitro del conflicto social, degrada a una fila de centuriones impidiendo de una manera laxa, la batalla cuerpo a cuerpo. Es un enfrentamiento atávico entre nómades por necesidad, contra sedentarios por deseo. La necesidad tiene cara de hereje, y la mayor herejía para el sistema capitalista sería satisfacerla. Los herejes golpean en el baluarte de la patria burguesa: la familia y la propiedad. La tradición es negociable, los otros términos no. Incluso la familia puede estar perforada por la violencia, el abuso sexual, el incesto, el irredento machismo reciclado, pero es un packaging que los sistemas de dominación no pueden abandonar. En cierto sentido, toda familia adopta códigos mafiosos de supervivencia. Por ejemplo: la mafia del danonino, mientras 30 niños menores de un año son asesinados diariamente por un arma mortal registrada, no en el Renar, sino en los ¿tres? poderes del Estado de Derecho. Estos sedentarios no hacen diferencia entre la cantidad de estrellas que mide su sedentarismo, desde el precario hasta las orgullosas torres construidas en meses y que, por la dudas, intentan no ser gemelas. La civilización de los metros cuadrados propios, aunque pocos, contra la barbarie de los asentamientos en terrenos contaminados. Las familias patricias hicieron asentamientos 5 estrellas, posteriormente denominadas estancias. Los sedentarios de esas tierras, los pueblos originarios, fueron exterminados. Pero como era un desierto, conquistarlo fue la jactancia de los no intelectuales. En este desarrollo de la pampa y ciudad bárbara, no hay desierto, ni siquiera metafórico, que valga. Lo que me preocupa es que la barbarie ecológica que termina con bosques para transformarlos en desiertos (alguien podría escribir la parábola de Aníbal, el huno, a Globocopatel)sea en realidad una forma de pensar la solución permanente del conflicto social y político: que los nómades no sean siquiera sombra de su sombra. Que sean reabsorbidos por un desierto donde solo habrá espacios para autopistas con peaje/pernadas contundentes, y castillos interconectados por redes alámbricas de 220 voltios y redes inalámbricas de muchísimas megas. Multiplicidad de castas organizarán la vida de diferentes tribus, con un código de barras en el culo para poder identificar fácilmente al que lo está rompiendo (estado, ONG, corporación, banco transnacional, particular). Los faraones estarán más allá de toda justicia, incluso la denominada por mano propia. Pero al menos, mientras podamos, evitemos una fatal confusión: no son pobres contra pobres. Los pobres unidos quizás serán vencidos, pero no se exterminarán entre ellos. La única solidaridad posible se encuentra todavía entre ellos. La fórmula “pobres contra pobres” encubre, más allá o mas acá de la voluntad de las partes, que la contra es siempre de las castas propietarias… de algo. Lo único que siempre tendrá cara de hereje es la defensa irrestricta de cualquier forma de inclusión. La pobreza cuando es menos que la exclusión, también es cultivo propicio de un dengue político y social, es decir, del modo fascista de concebir la vida. Los muy pobres/excluidos ya no podrán ser proletarios, pero solamente en alguna forma de unión podrán recuperar alguna forma de fuerza. Fuente: Pelota de TRapo.
Interesante articulo de Lacolla, en el que alerta sobre el peligro de que el Imperio en su decadencia, sus elites en la crisis difundan y extiendan el miedo en las sociedades al "caos y el terrorismo" llevendo a estas a aceptar un "nuevo orden global”. El tipo de gobierno? un gobierno mundial totalitario, policial, cercenador de las libertades civiles y promotor de las desigualdades. Política Global El ariete del miedo La manipulación del temor se ha convertido en una fuerza propulsora de la política mundial. ¿Es esto parte de la arremetida sistémica para generar un gobierno global? El mundo actual es complejo y sus coordenadas tienen por fuerza que ser incomprensibles para quienes lo viven -o lo sufren- si no cuentan con una visión panorámica que abarque sus características generales. Este suele ser el caso, sin embargo, de la mayoría de la gente, que padece sus envites y remolinos sin representarse bien lo que está pasando. La política y la información suelen estar tan sesgadas a favor de los intereses dominantes que esa comprensión se hace casi imposible. Un texto abarcador, por breve y en consecuencia simplista que sea, siempre puede ser útil. Para quienes lo leen, y para quien lo escribe, pues le permite ordenarse otra vez resumiendo lo percibido y reasumiéndolo de nuevo como plataforma para desentrañar la realidad. El punto inicial es percibir el conjunto como unidades de tiempo y distinguir en ellas las tendencias dominantes que marcaron su curso. Hay muchas definiciones. Dejamos de lado las que están influidas en forma manifiesta por los intereses de parte y recitan la Vulgata de la democracia formal, con la eterna lucha entre el bien y el mal, abstraída de las circunstancias históricas. Entre las otras formas de acercarse a nuestro tiempo, elegimos la del materialismo histórico. La clásica es la de Eric Hobsbawm, que define a nuestra época como “la era de los extremos” y se refiere al “siglo XX corto” como el contenido en el espacio cronológico que va de 1914 a 1989, aproximadamente. También está la de Giovanni Arrighi, que habla del “siglo XX largo” y se remonta a los albores de la Edad Moderna para examinar el desarrollo del capitalismo, el fenómeno que más profundamente ha modificado el planeta desde el surgimiento de las sociedades organizadas. Y asimismo la de Samir Amin, que pone el énfasis en la crítica sistemática del capitalismo. Se nos ocurre que la más pertinente a los fines de esta nota es la de Hobsbawm, pues ofrece un espacio más manejable y provisto de rasgos más reconocibles para el público, aunque no es necesario que se hayan de compartir todos sus puntos de vista. El hecho fundamental sobre el que se asienta nuestra época es la crisis de senectud del modelo capitalista y la necesidad de encontrarle una alternativa que permita continuar la expansión tecnológica y económica sin poner al mundo al filo de la explosión. El punto crítico en esta ecuación es a su vez la necesidad de establecer algún tipo de gobierno mundial que no esté gravado por los rasgos que identifican al sistema capitalista: la concentración inclemente de la ganancia en base a su principio fundador, la maximización de esta, no importa cuál sea el precio que los seres humanos hayan de pagar por ella. Esta hipótesis, que enfatiza la legitimidad del predominio del más fuerte, hizo carrera en diversos uniformes ideológicos, pero es quintaesencial al sistema. Esta misma hipótesis es, sin embargo, la del modelo que sigue estando en vigencia, propulsado por los centros de poder, que persisten en la instalación de un sistema supranacional de libre mercado caracterizado por el desarrollo desigual. No hay duda de que, al reparo del capitalismo, se produjeron desarrollos económicos y científicos espectaculares que dinamizaron al mundo, arrancándolo de la lentitud con que había estado evolucionando. Pero a la vez tensó la cuerda hasta el punto de ruptura y hoy es el día en que sigue estirándola al proponer un esquema unitario global fundado en ese mismo principio. De concretarse esa aspiración, la polarización distintiva del sistema implicaría el reino de la desigualdad absoluta y nos llevaría al fin de la historia, pero no en la acepción de Francis Fukuyama –que advertía sobre la aparición de una suerte de era del aburrimiento, con un poder central dispensador de dádivas o represión policíaca, según los casos- sino en la de una sucesión de estallidos que podrían arrastrar a todos por igual. Nuestro tiempo puede ser definido justamente por este rasgo central, la lucha por la hegemonía y, simultáneamente, por los motivos ideológicos que se infiltraron en esa disputa primaria y que en algunos casos profundizaron esta y en otros intentaron inyectarle un principio de coherencia superadora del caos. Estos son los aspectos que hacen a nuestra época tan terrible e interesante a la vez. Imperialismos La lucha por la hegemonía mundial moderna preexistía a la primera guerra mundial, pero fue esta la que la hizo explícita. El mapa se dividió, entre 1914 y 1945, entre las potencias establecidas, que intentaban conservar lo ganado, y las potencias emergentes, que ponían en discusión esa supremacía. Las primeras residían en Europa, en Gran Bretaña y Francia básicamente, y las segundas se fueron articulando en unos pocos estados europeos que intentaron modificar el sistema. Alemania en lo esencial, e Italia en segunda fila, arribadas con retardo a su revolución burguesa, intentaron recuperar el tiempo perdido y en algún momento se lanzaron al asalto de la fortaleza. Otras potencias exteriores a Europa, sin embargo, se constituirían en las ganadoras de esta disputa civil europea; Estados Unidos, en primer término, expresión del sistema capitalista más concentrado, beneficiario de una posición geopolítica envidiable y emblemático del concepto de Nación-continente, avanzaría hasta constituirse en la primera superpotencia del mundo. Rusia, por su parte, replicaría a marchas forzadas esa evolución, en condiciones muchísimo más difíciles, y Japón, por su lado, daría una expresión distorsionada al despertar de los pueblos coloniales cuando se lanzó a fundar una Esfera de Coprosperidad Asiática en la cual el Imperio nipón asumía las veces de los imperios europeo y norteamericano. El choque se produjo en primer término en Europa, donde Alemania puso en tela de juicio, por su peso económico, su poder militar y su disciplina social, al predominio franco-británico. Situada en el centro del continente, disfrutaba de unas líneas de comunicación internas que le permitían aplicar presión militar en el oriente y en el occidente sin exagerar su despliegue logístico. Gran Bretaña era la potencia mandante en el bando aliado, que integraba a Francia y a Rusia, y hacía tiempo que veía el crecimiento alemán como una amenaza a ese equilibrio de poderes en el cual ella había representado durante siglos el fiel de la balanza, cosa que le permitía ejercer una primacía de hecho en los asuntos mundiales. La dinámica implícita en estas rivalidades acarreó el estallido de la guerra cuando se produjo una situación propicia, como fue el asesinato de Sarajevo. El choque militar derivó a una situación de impasse, que se rompió primero al producirse la revolución de 1917 en Petrogrado, que sustraería a Rusia del conflicto y permitiría que Alemania volcase todo su esfuerzo sobre el frente occidental; y poco después con la entrada de Estados Unidos en el conflicto, que dotó al bando aliado de un peso específico y de un material humano que iba a cerrar las brechas abiertas entre los contendientes europeos por la irracional guerra de desgaste. La victoria aliada, sin embargo, no fue aprovechada para efectuar un reordenamiento racional del planeta. Veinte años más tarde el mismo escenario se repitió, a escala mucho más grande todavía. Adolfo Hitler libró una batalla contra el tiempo al pretender configurar a su país como una nación-continente, similar los mismos Estados Unidos y a la Unión Soviética. La locura de su pretensión residía en su descabellado voluntarismo y en el mito de la superioridad biológica de la raza alemana, que cegaron cualquier posibilidad de reclutar a la población no germánica al servicio de su idea. Cuatro años antes de su muerte en el bunker de la cancillería de Reich, Hitler se había suicidado invadiendo a Rusia a fin de poner en práctica sus aspiraciones a expensas de la población eslava. Estados Unidos salió como el único auténtico vencedor de la segunda guerra mundial y esto sentó su preponderancia. La Unión Soviética, desangrada y técnicamente más atrasada que el poder norteamericano, sólo hasta cierto punto podía contrabalancearlo. Después de de treinta años de “guerra fría” la URSS en definitiva se reveló incapaz de igualar el dinamismo del bloque occidental liderado por Washington. Vaciada de los contenidos ideológicos que la habían impregnado en sus orígenes y que habían servido de modelo a la rebelión de muchos pueblos coloniales después de la guerra, se derrumbó sobre sí misma. El eclipse del último contendiente de peso que se plantaba frente al modelo anglosajón de concentración capitalista, dio a este la convicción de que el camino estaba expedito para implantar una hegemonía por la que trabajaba desde los ’70, desde el momento en que los reaganomics, la escuela de Chicago y el consenso de Washington habían lanzado un programa económico dirigido a abolir las conquistas del “Estado Benefactor”. Estas se habían articulado en Occidente como expediente para pacificar su frente interior, muy conmovido por la guerra, salvo en Estados Unidos, y enfrentar a Rusia. La financiarización de la economía, su énfasis en lo especulativo antes que en lo productivo; la agresión contra el Estado en tanto este podía funcionar como elemento equilibrante y moderador entre las clases y el crecimiento tecnológico que minaba las bases sobre las que se había asentado la anterior sociedad al reducir el empleo y envolver al mundo en una red de comunicaciones instantáneas, cambiaron las coordenadas de la situación mundial. La ambición hegemónica estuvo siempre presente en el bloque anglosajón, expresivo de las tendencias más radicales del sistema capitalista. La caída de la URSS suministró la ocasión tan deseada de uniformar el planeta de acuerdo a los criterios de los grupos que concentran el dinero y con él monopolizan los campos de la economía, la tecnología, el poder político, el espacio comunicacional y, lo último pero no lo menos importante, el poder militar. La terapia del electroshock “La terapia del shock” denominó Naomi Klein, siguiendo una frase acuñada por Eduardo Galeano, a la forma en que el sistema dominante tuvo y tiene de asentar su poder. A partir de los ’70 una serie de experimentos en desestabilización se cebaron en Indonesia y en los países de América latina, creando las condiciones para el derrocamiento de los gobiernos populares y para la implantación de las dictaduras militares que aplicaron por la fuerza los principios del librecambio y la abolición de la función del Estado como elemento moderador de la lucha entre las clases, reservándole tan sólo la potestad policial, de la que hicieron uso a una escala sin precedentes. La floración de una inestabilidad fogoneada por el simplismo político de los sectores extremistas de la guerrilla suministró el pretexto para los golpes de Estado, que abrieron el camino a la opción represiva, cuya oleada barrió con la insurgencia pero también con las estructuras sindicales y con los parámetros defensivos de las sociedades sometidas a ese tratamiento. Cuando las dictaduras agotaron su función, se consintió el paso a la instalación de unas democracias domesticadas, que permitían al sistema global salvar la cara y que no hacían sino refrendar legalmente el curso asumido por los regímenes de fuerza que las habían precedido. El modelo neoliberal avanzó sin trabas por el mundo, erradicando resistencias y reduciendo a los sectores populares a condiciones de indefensión sin paralelo en el pasado. La oleada pareció quebrarse al cambiar el siglo, como consecuencia de las revueltas anárquicas que provocó en América latina, por ejemplo; pero estas no llegaron a concretarse en una efectiva reversión del modelo salvo en contados países, como Venezuela y Ecuador, que no disponen de un peso geoestratégico suficiente como para crear una alternativa. Una década más tarde, la crisis del modelo implantado por la Escuela de Chicago se hizo aun más patente, al determinar la implosión del mercado de capitales en Estados Unidos y la extensión de ese cataclismo al resto del mundo. Ahora bien, ¿estamos frente a una crisis sistémica determinada por las contradicciones del capitalismo, o estamos asistiendo a otro capítulo de la terapia del shock? Por aventurado que pueda parecer, nos decantaríamos más bien por la segunda hipótesis. La metodología probada, a escala nacional o regional, en la década de 1970, podría extenderse, en alas de la crisis económica, a todo el globo, a fin de instaurar un gobierno mundial que se ejerza, manu militari, sobre el conjunto de la sociedad moderna. El terrorismo se ha convertido en el tema recurrente de la doctrina de la seguridad mundial que manejan los centros de poder. ¿Pero se trata de un terrorismo espontáneo, o es inducido por el sistema? La guerrilla sirvió, en los ’70, para ayudar a confinar a los movimientos de corte nacional y popular en un vacío político al desacreditarlos por el ejercicio marginal de una violencia que estaba fuera de escala respecto de los objetivos que se proponía. Ahora el fantasma del Terror, con mayúscula, suministra el pretexto para un contraterrorismo de alcances mucho mayores que el del fenómeno al que dice querer combatir. “Shock and awe” En el vocabulario militar a veces se expresa la realidad con una crudeza y transparencia que no se suelen encontrar en el ámbito diplomático o político. La guerra lanzada contra Irak en 2003 se realizó bajo el lema del“shock and awe” (shock y temor reverencial). La expresión es reveladora y se conecta con la doctrina que en los ’70 sirvió para poner de rodillas a las clases o a los Estados díscolos respecto al modelo. Hay inclusive un matiz de cierta religiosidad en la frase, como si exigiese la prosternación del sujeto pecador ante la deidad que impone el orden. El miedo se ha convertido en el invitado de todos los días en los medios de comunicación. Y cada vez abarca a círculos más amplios de gente. Los elementos que producen el caos existen, desde luego. Pero en la maraña informativa que lo ilustra que enfatiza son consecuencias y no las causas que lo producen. Los coches bomba, los terroristas suicidas, el desempleo que crece y alcanza ya a las naciones industrializadas, la inseguridad, la droga, el desorden económico y las plagas que no cesan de aflorar de un tiempo a esta parte a lo largo y a lo ancho del planeta –el sida, la gripe aviar, la gripe porcina, el calentamiento global-, son vectores de miedo a gran escala. Frente a esta avalancha de informaciones nefastas, ¿no llegará el momento en que la opinión mayoritaria, poco predispuesta al análisis circunstanciado de los problemas, reclame un solo gobierno mundial para oponerse al caos general que se instala en el planeta? El fomento de la ansiedad y la incertidumbre puede ser el expediente maestro para lograr ese punto de ruptura psicológica. La crisis económica en este sentido puede fungir como detonante de una etapa de inestabilidad creciente, que sin embargo no provocará cambios sistémicos porque en principio el sistema dominante no cree tener que vérselas con una oposición político-militar e ideológica capaz de sostener la apuesta. Hay unas expresiones de Henry Kissinger que resumen, velándolo apenas, este punto de vista. “En definitiva –dice Kissinger- la tarea principal es definir y formular las preocupaciones generales de la mayoría de los países, así como de todos los grandes Estados respecto de la crisis económica, teniendo en cuenta el temor a una Jihad terrorista… De inmediato esto debería ser acordado en relación a una acción estratégica… Así los Estados Unidos y sus socios potenciales se otorgarán una oportunidad única para transformar este instante de crisis en una visión cargada de esperanza…” Este objetivo se asemeja, salvando las diferencias determinadas por las distintas circunstancias históricas y por la evolución cultural que se ha producido, a la desaforada pretensión hitleriana de imponer por la fuerza un Nuevo Orden en Europa. Pero la tentativa actual en el sentido de disciplinar el planeta generando un totalitarismo de nuevo género (militar, tecnológico, espacial, informático, económico, comunicacional, cultural y político), es mucho más abarcadora que la del nazismo, y se envuelve además en una apariencia de espontaneidad que la hace doblemente peligrosa. La multiplicación indiscriminada de la información, su confusa distribución y la inserción eventual de puntos de vista que escapan a la ideología dominante pero que naufragan en la multiplicidad oceánica de una oferta informativa inabarcable, dan a esta una apariencia de espontaneidad que la hace mas creíble. Ello tiende a paralizar la capacidad de intelección del público y convertirlo en una marioneta de los dueños del sistema, haciéndolo dócil a los impulsos que le caen encima. Los Estados Unidos, otrora reducto de una legalidad republicana que funcionaba por cierto a favor de las clases poseyentes, pero que poseía un código de justicia que imponía ciertos límites a los excesos del poder económico, está en tren de perder sus preciadas libertades civiles, mientras la Reserva Federal sigue determinando el curso de la economía mundial, con escasa ingerencia del poder político. Es significativo que, en medio de la barahúnda, no se haya pensado en ningún momento en reducir los gastos militares. De hecho el presupuesto militar de Estados Unidos ha sido incrementado una vez más, a pesar de que representa ya más que los gastos que en ese rubro se generan en el resto del mundo. Al paso que vamos, la crisis que sacude a las grandes potencias puede desembocar en una dislocación geopolítica mundial, que brindará la ocasión de hacer “productiva” esa inversión y ofrecerá una oportunidad –riesgosa, pero oportunidad al fin-, de mantener la preponderancia norteamericana y arribar, por ese expediente, a acelerar los ritmos de un gobierno mundial que tendría, desde luego, a Washington como centro irradiante del poder. Sobran los escenarios para desencadenar el conflicto e incluso hacer aparecer a EE.UU. como víctima de una agresión ante su propia opinión pública. Un ataque terrorista en gran escala contra Norteamérica, la cambiante situación de Pakistán y el pretexto que brindaría la posible amenaza de su armamento nuclear; Irán y las tensiones en el área del Golfo, el Cáucaso y el Asia central son polvorines a cielo abierto. La réplica o los remezones que los estallidos en esos lugares podrían provocar, no tienen porqué disuadir a los grupos anónimos que configuran la estrategia global de seguir adelante para salvaguardar los fundamentos de su hegemonía planetaria. Envueltos en su invisibilidad o su carácter inasible, esos núcleos de poder se convierten en un deus ex machina ciego, incapaz de sentir el peso de su propia responsabilidad. Compete a las élites políticas y militares del planeta, sin embargo, comprender lo que está pasando y esforzarse por frenar la deriva hacia el caos, disfrazada de proyecto de un orden mundial que no puede ser, de hecho, otra cosa que un monumental desorden. [1] Samir Amin: El capitalismo en la era de la globalización, págs. 17 a l9. Paidós 1999, Barcelona. [1] Naomi Klein: La doctrina del Shock. El auge del capitalismo del desastre. Paidós 2007, Barcelona. [1] Citado por Olga Chetvérikova en Une crise utilisée comme moyen pour instaurer un État totalitaire mondial, Global Research del 2 de mayo de 2009. Fuente.

Especial Elecciones Nacionales en Bolivia. Por Josefina Blanco Pool El jueves a la tarde en la plaza central de Santa Cruz, se realizó el acto del principal opositor del gobierno central. La confrontación, el atropello y la impunidad patoterista de un grupo de jóvenes de la juventud cruceña. La tan ponderada hospitalidad del santacruceño si bien no puede opacarse, puede si mostrar una fisura o lado que hasta el momento no habíamos observado en los jóvenes. Es muy notoria la diferencia entre las opiniones de los jóvenes que apoyan a Evo Morales, o el joven que apoya el cambio de las políticas del MAS, sin ser militante del mismo, que el joven participante, simpatizante del candidato Manfred Villa. Lejos de caer en el lugar de la ideología participativa o doctrinaria de algunos de los partidos, sin menoscabarla pero sin adentrándonos en la misma, podemos ver claramente estas diferencias; por un lado visualmente están un grupo de jóvenes, autoconvocados en su mayoría y aquellos pertenecientes a sindicatos y gremio sociales, quienes compartían en términos fraternales con todos el “encuentro democrático” como fue catalogado el acto del MAS. Esto podía verse en todos y cada uno de los autoconvocados y grupos organizados, familias, niños, mujeres, jovenes universitarios; toda una reunión de colores, saberes y culturas; de creencias y de ovaciones casi paternalistas al presidente Evo Morales Ayma. Una fiesta popular, originaria, revolucionaria y pacífica. ¿Qué pudimos observar en la plaza 24 de septiembre, en el acto del político de Manfred Villa Reyes? Recorrer la plaza principal de Santa Cruz en la espera del candidato presidencial, fue en un clima totalmente diferente al acto del movimiento del MAS. Las diferencias claves estuvieron marcadas por una menor cantidad de público partipantes, en su mayoría jóvenes y adolescentes nucleadas o identificadas con remeras partidarias o en la línea de la juventud cruceña. En este recorrido pudimos observar en cada una de las esquinas de la plaza, grupos de jóvenes repartiendo banderas partidarias, panfletos y calcomanías del candidato a presidente del Plan para El progreso de Bolivia, Manfred Villas Reyes. Lo particular de la actitud de estos grupos fue la clara posición, tal como el panóptico de Foucault, del espacio, las personas participantes o interesados en asistir al acto y de los puestos de venta de los collas alrededor de la plaza. Trabajadores que fueron desplazados de la plaza y de sus alrededores por personal encargado de la organización del acto. Una clara situación de delimitar el espacio publico, negar el derecho a trabajar, siendo echados sin miramientos: su condición Colla y originaria no era bienvenida. Otro hecho que permite dimensionar esta actitud controladora y de cuasi inteligencia de estos grupos y la impunidad con la que actúan, y desmontar la clara postura radicalizada y hostil es la propia experiencia. El grupo Juventud Cruceña y la hostilidad con la prensa argentina. Luego de realizar un recorrido por la ciudad, partimos dispuestos a cubrir el acto de Manfred en la plaza central; ya llegando a una de las esquinas de entrada a la plaza 24 de septiembre, uno de nuestros compañeros se quitó la Wipala (símbolo de la plurinacional de etnias, simbología del partido del MAS) que llevaba en su cuello. Consideramos que era un símbolo que quizás provocaría confrontación con los simpatizantes opositores del MAS que se encontraban concentrados en la plaza, y teniendo respeto por esto y la libertad de expresión de este movimiento; nuestro compañero la guardo en su bolsillo. Como periodistas extranjeros que íbamos a cubrir el acto partidario, consideramos que esta actitud era la adecuada para no generar susceptibilidades y evitar complicaciones. Ya adentrándonos al interior de la plaza (una plaza con calles empedradas, con una hermosa iglesia, muy parecida a la plaza San Martín de la ciudad de Córdoba), hicimos el registro de un par de imágenes, haciendo un primer recorrido para tener las primeras impresiones y poder visualizar algunos dirigentes de las agrupaciones presentes partidarias al candidatos o ciudadanos simpatizantes, para realizar algunas entrevistas y conocer sus opiniones. Habíamos organizado la jornada laboral de la misma manera que realizamos la cobertura del Movimiento Al Socialismo; presenciar el acto, entrevistar a las agrupaciones y ciudadanos presentes, dar una visón general del por qué Manfred Villas Reyes debe ser elegido como presidente del país andino. Lamentablemente nada de esto pudo realizarse. ¿Qué fue lo que sucedió? Un grupo de 20 jóvenes con remeras de la agrupación juventud cruceña en medio de la plaza, nos acorralaron, indagando nuestra procedencia, porque estábamos allí y si llevábamos con nosotros una Wipala. Algo bastante curioso para nosotros, ya que como comentaba, no solo guardamos la Wipala antes de entrar ala plaza, sino que además había pasado bastante tiempo de aquella situación; simplemente que había pasado? No sólo nos “identificaron”, nos “rastrearon” en una plaza concurrida, y nos “interceptaron pidiéndonos explicaciones. Frente a esta situación tensa, les comentábamos que éramos de Argentina y que nuestro trabajo era cubrir las elecciones nacionales y que nuestra acreditación de prensa la obtendríamos en La Paz; que habíamos estado en el acto del MAS el día anterior y no habíamos tenido ningún inconveniente. Ante esto, la respuesta fue categórica y con un tono de bastante ofuscación “vayan entonces a cubrir a La paz, acá no. Sin acreditación no van a estar en esta plaza”. Reiteramos nuestra profesión, nuestra situación y del trabajo que estábamos realizando viniendo desde Argentina para poder cubrir las elecciones nacionales; sin embargo la actitud fue la misma intolerancia de este sector juvenil. Nos quedamos un rato mas en la plaza, pero la presión discursiva y hasta corporal que recibimos de este “grupo de jóvenes santa cruceños” nos obligaron a retirarnos del lugar. Con la bronca latente, con la sensación clara y real de haber sido censurados y apretados por este grupo de inteligencia, optamos por resguardar nuestra integridad física, para evitar mayores conflictos y retirarnos. Confieso que no fue fácil retirarnos, la impunidad, la impotencia vivida y la negación de tener el derecho de transitar en un espacio publico como la plaza, sumado a la crispación del trato, hizo que nuestra actitud diríamos “revolucionaria- conflictiva” según la mirada de estos jóvenes, de quedarnos allí, fuera analizada por todos quienes nos sentimos vulnerables pero a la vez queríamos valer nuestro derecho como personas y luego como profesionales. Luego de estas sensaciones y ya convencidos que la partida de la plaza fue la mejor opción de protección que teníamos; recordábamos lo sucedido a un colega cordobés quien fue agredido brutalmente por este grupo de “jóvenes santacruceños” cuando realizó en el año 2008 el informe del conflicto y masacre de Pando. El atropello, la inseguridad y la impunidad fueron reales, visibles y contundentes. El “Camba”, el “Colla”. Dos países en uno. Las fracciones ideológicas al interior de Santa Cruz, muestran claramente la division ideológica y de pertenencia con la cual se identifican los jóvenes santacruceños. Por un lado los collas, los jóvenes de clase media santa cruceños que buscan la pacificación, la convivencia cultural y la inclusión de todos, bregando por la plurinacionalidad en la construcción del país; por otro los autodenominados “cambas” que se distancian de los “indios, los bolivianos, de los collas”, grandes grupos de familias oligárquicas y de mucho poder que defienden la autonomía de regular todas las funciones municipales sin reparo ni control del Estado nacional. Estos grupos que conforman la media luna oriente proclaman la separación y entienden que las divisiones al interior del país son necesarias a nivel económico, social y cultural. Intentar proponer un registro de la experiencia, de lo analizado, lo visto, en estos días puede quizás sintetizarse en las voces de los ciudadanos santacruceños. Ana María, artesana, “tanto hemos luchado que por fin se están dando los logros, luego de muchas marchas, detenciones... en este proceso de cambio la mayoria de los barrios populares de los pueblos, que antes estabamos abandonados, ahora estamos representados porque tenemos un padre de la Patria (Evo Morales). Estamos incluidlos como ciudadanos. Rubén Ortiz Rivero se apuro para separarse de su nacionalidad. “Yo soy camba, no tengo nada de boliviano, nosotros no tenemos nada que ver con los collas, somos conquistadores, no conquistados. Somos dos razas distintas. Nunca nos vamos a unir”. “Este proceso esta dirigido por ellos, los del occidente y este indio (Evo Morales) es un resentido social. No lo queremos ni ver. Nosotros queremos autogobernarnos, que nuestras riquezas queden sólo para bien de Santa Cruz.” Fuente.

Estuve cubriendo las elecciones nacionales en Bolivia, aca comparto con ustedes las primeras impresiones, ire subiendo de a poco 4 notas; la última q ue cuenta el día de las elecciones y la gran fiesta democrática del pueblo bolviano!. Especial Elecciones Nacionales en Bolivia. Por Josefina Blanco Pool Llegada a Bolivia. Las primeras impresiones. El viaje al país andino implica un recorrido de muchas horas y de vivir experiencias distintas a las que puede estar acostumbrado un viajero común. Las diferencias no solo están en las largas horas de viaje, sino en los colores y los sabores locales que uno va descubriendo en los lugares donde puede detenerse unos minutos. La amabilidad y el respeto es la marca distintiva de los bolivianos que hemos encontrado en cada uno de los sitios. La predisposición del pueblo andino se ve en las mujeres, niños y hombres que trabajan de la venta de artesanías, comidas típicas, aromas caseros y de trabajo artesanal. Nuestro punto de partida fue Yacuiba, en lugar fronterizo destinado a la venta de productos regionales y típicos de Bolivia, venta de mercaderías y puestos de venta para turistas que vienen de distintos puntos del mundo. En este sentido, es fácil quizás ser un turista más o pasar desapercibido, el encuentro de culturas es evidente y la cantidad de extranjeros, son marcas distintivas de un país en el que la pobreza y la pluriculturidad se vive y se siente en las calles. En este sentido, la mixtura de las etnias y la superposición de culturas hacen de Bolivia y de Yacuiba, en este caso, un lugar signado por estas particulares y acentuadas a su vez con la presencia de extranjeros de países europeos. En Yacuiba, sitio fronterizo y una de las entradas de Bolivia, se pudo presenciar un clima calmo en relación a las elecciones, la panfletaria electoral si bien estuvo presente en las paredes del pueblo, el continuo transcurrir de la población demuestra que es un sitio que vive de las actividades relacionadas a la atención de y para los turistas. Esto situación, no implica un desconocimiento en si, de las elecciones, sino demuestra la actividad comercial de un pueblo que, según las voces que vamos escuchando, ha mejorado a través del desarrollo de políticas impulsadas por el gobierno nacional. Por ejemplo un taxista nos comentó que “gracias a Evo (Morales) ahora las autorías están asfaltadas, que gracias a sus políticas el pueblo tiene lo que se merece”; “el haber quitado el poder a las logias oligárquicas de algunas familias que detentaban el poder ha generado rechazo, pero el cambio esta, y todo esto es gracias a Evo”. Ya llegando a los departamentos que conforman la región conocida como la media luna, (Bení, Pando, Santa Cruz) distritos politicamente e ideológicamente hostiles al gobierno central, las opiniones se tornan diferentes y la actitudes frente al gobierno central comienzan a mostrar esta tendencia a la polarización de opiniones y de posturas frente al Movimiento Al Socialismo. Santa Cruz de las Sierras es un distrito cosmopolita que muestra efectos de la globalización en sus calles. Una ciudad con lugares tradicionales, casas añejas y estructuras de vanguardia, muestran este mosaico de clases sociales en la organización de sus espacios, organismos municipales y lugares públicos. Con más de un millón de habitantes, Santa Cruz se muestra como una meca económica, cultural, y social, de gran atractivo para el empresariado nacional y extranjero. Al recorrer sus calles los paisajes y coloridos de la mixtura de la aculturización se ve reflejado en los puestos de venta de collas con los grandes boutiques de moda de marcas europeos y extranjeras. Son postales de un municipio que ha crecido y ha acomodado sus servicios al turista y a las demandas de ciertos sectores enriquecidos del país. Un dato esclarecedor de esta dicotomía que ha generado en los bolivianos las políticas de autonomía y de reivindicación de los pueblos originarios impulsado por el Mas, es la lectura de expresiones a través de graffitis en diferentes paredes, en los cuales se puedo leer claramente “ muerte a los collas hediondos”, “basta de muertes”. Expresiones que canalizan una actitud de rechazo, odio y discriminación frente al pueblo indígena, que luego pudimos reconocer en voces de ciudadanos, comerciantes santa cruceños. La capacidad de utilizar este recurso artístico, bien ponderado como medio de expresión y de lucha reivindicativa, aquí es utilizada como una lucha ideológica que no solo abre frentes hostiles sino que son frases altamente interperlativas y discursos netamente confrontadores que pudieron ser comprobados en las voces de algunos comerciantes y ciudadanos santa cruceños. Parque urbano- Santa Cruz de las Sierras. Acto de campaña del Movimiento al Socialismo. El Parque Urbano es un importante espacio verde a las afueras del casco céntrico de Santa Cruz, allí se realizo el acto de campaña del Movimiento Al Socialismo que presenta como candidato al actual presidente Evo Morales. Una multitud de organizaciones sindicales, sociales y autoconvocados asistieron al encuentro autodenominado “por el cambio”. El proceso de revolución cultural y democrática impulsada por el gobierno central, con la inclusión de las culturas originarias, de los movimientos de masas y del campesino urbano rural, fueron las agrupaciones que se hicieron eco de este llamado al cambio y estuvieron presentes en el acto del miércoles. Desde las 16 hs hasta las 21 hs , una multitud de gente acompaño con banderas, insignas y cánticos , el acto electoral en el cual se presentaron los candidatos y diputados del partido, se llamo a la “revolución democrática y pacifista ,a la unidad y el trabajo de todos y todas los bolivianos” para continuar con este proceso histórico de cambio para el país andino. Un dato muy importante de destacar fue la actitud de los medios locales de Santa Cruz de las Sierras, quienes no publicaron en sus paginas la presencia del mandatario en el municipio, desconocimiento que se vivencio en los ciudadanos quienes tampoco sabían de la realización del acto, solo algunos nos brindaron alguna información no muy precisa del acto y del lugar del evento. No obstante a esto y a pesar de esto una multitud emocionada se acerco a encuentro, militantes, simpatizantes con el MAS, familias, niños, mujeres, hombres, movimientos sociales, cooperativas y agrupaciones juveniles; quienes amenizaron la espera del discurso presidencial, con la presentación de grupos musicales folcloricos en el escenario central y con la música andina de algunos grupos convocados al encuentro. A pesar de las ideas de encono y disgusto en la opinión de algunos santa cruceños, miradas altamente radicalizadas en algunos casos, de “odio”, “Racismo y discriminación ”frente a los collas y a las medidas del gobierno central de inclusión y soberanía ciudadana para estos; pudimos advertir que la clase media profesional y el joven universitario apoya este proceso “histórico de cambio”, se incluye en el y ha generado espacios de participación y militancia. Como apreciaciones finales del acto, el proceso esta instalado, la revolución pacifista y de unión y de identidad bolivariana, implica aunar miradas y establecer la pluriculturidad como realidad consecuente de los pueblos y etnias del país. La lucha y la reivindicación esta en defender este proceso y el llamado del gobierno central es ese, consagrar una revolución cimentada en ideales de “paz, divinidad, esperanza y democracia”. El compromiso de los bolivianos es ser garantes de este proceso de cambio que es un reto histórico , para apoyar que las medidas desarrollistas implementadas puedan generar cambios mas profundos y radicales en el pueblo; lograr que la pacificación y la igualdad cultural y social sea un derecho de todos y todas los bolivianos. Fuente.
Extenso texto, pero muy interesante!..para leerlo con tiempo. Del G20 a Durban II, las cartas tapadas por Silvia Cattori* Con la crisis económica y financiera como telón de fondo, del G20 a Durban II, cumbres y conferencias internacionales tienen lugar una tras otra sin que los medios dominantes nos expliquen gran cosa sobre su importancia ni lo que realmente se decide en esos encuentros. Silvia Cattori recogió los análisis de Thierry Meyssan sobre la reorganización del mundo que se está produciendo. Él estima que, a la sombra de Obama, viejos conocidos han retomado el poder. Luego del paréntesis de la guerra en Irak, Washington vuelve a su proyecto de guerra contra el terrorismo y de globalización forzosa. Silvia Cattori: ¿Cuáles eran los objetivos de Estados Unidos en el reciente G20 de Londres? ¿En qué medida fueron alcanzados? ¿Se logró el apoyo de una mayoría de dirigentes políticos? Thierry Meyssan: Las dos cumbres de jefes de Estado y de gobierno del G20, en Washington y posteriormente en Londres, consagraron la supremacía de la finanza anglosajona y establecieron las premisas de un gobierno económico mundial bajo el liderazgo anglosajón. La tercera cumbre será en Nueva York, y se desarrollará al margen de la Asamblea General de la ONU; lo cual es una forma humillar a esa asamblea y de confirmar la existencia de un directorio económico de los 20, equivalente del directorio del Consejo de Seguridad, al margen de las instituciones de la ONU. Sin embargo, a pesar de los abrazos en público, no hubo ningún acuerdo político entre los miembros del G20. Las declaraciones finales enumeran principios generales que no comprometen a nadie y acciones precisas adoptadas todas al margen de la cumbre y que en ningún caso conciernen a todos los participantes a la vez [1]. Por lo tanto, es posible que la cumbre de Londres no resulte más que una farsa. La política financiera y económica de la administración Obama es elaborada por un complicado sistema de organismos. Y está en total continuidad con la de la administración Bush [2]. Hay que recordar que los planes Bush-Paulson fueron presentados al candidato Obama y aprobados por éste último antes de ser sometidos a la aprobación del Congreso. El secretario del Tesoro, Tim Geithner, sucesor de Henry Paulson, ya venía trabajando con Paulson desde hacía meses. Geithner empezó su carrera escribiendo los textos económicos de Henry Kissinger. En pocas palabras, el cambio no existe más que en la propaganda electoral de Barack Obama. El presidente del Consejo Económico Nacional de Estados Unidos es Lawrence Summers, el mismo economista que organizó, en 1999, el desmantelamiento de las legislaciones implantadas durante la crisis de 1929 para tratar impedir nuevas crisis. En aquel entonces, su objetivo era favorecer una especulación sin límites para absorber las riquezas del mundo hacia Wall Street. Y actualmente sigue persiguiendo ese mismo objetivo a través de los diferentes planes de salvamento, de estabilización, etc. que se le van ocurriendo. El Comité de Consejeros Económicos de la Casa Blanca, bajo la dirección de la historiadora Christina Romer, considera que la guerra contra Irak fue lo que provocó la crisis financiera. No reportó gran cosa a los anglosajones, pero los endeudó muchísimo. Según la señora Romer, una especialista en la crisis de 1929, la guerra, por consiguiente, no constituye una solución para la crisis, sino una de sus causas. Contradiciendo los análisis clásicos de sus colegas historiadores de la economía, la señora Romer afirma que no fue la Segunda Guerra Mundial lo que permitió que Estados Unidos saliera de la crisis de 1929, ni tampoco el New Deal de Roosevelt, sino la afluencia de capitales europeos que se produjo a partir de 1936 y del «aumento de los peligros». Por lo tanto, sería conveniente provocar un fenómeno idéntico en este momento. Por su parte, el Comité de la Casa Blanca para la Recuperación Económica, bajo la presidencia de Paul Volcker y articulado con las autoridades británicas, se preocupa por aprovechar la crisis para reestructurar las transnacionales y permitirles comprar por unas migajas la mayor cantidad posible de empresas. Los franceses ya han podido comprobar el amargo sabor de sus recomendaciones con el cierre de la fábrica Caterpillar de Grenoble. El gran jefe de esa transnacional es miembro de ese Comité de la Casa Blanca [3]. Inicialmente, el Consejo de Summers estaría coordinando la aplicación de esas estrategias. Pero todo recayó, en definitiva, en el Consejo de Seguridad Nacional que dirige el general James Jones y donde el inevitable Henry Kissinger y su ex socio Brent Scowcroft supervisan las decisiones día a día. A la opinión pública la mantienen distraída hablando de la diferencia de color de la piel entre Bush y Obama mientras que los mismos individuos siguiendo ejerciendo el poder, y ejerciéndolo de la misma manera. Concretamente, durante los últimos meses, los anglosajones orientaron la política de sus «clientes» (en el sentido imperial romano del término, o sea de sus protegidos) para que saquen a flote el sistema bancario internacional. Los Estados, y por lo tanto los pueblos, han tenido que pagar las pérdidas de los banqueros anglosajones. En ciertos casos, los Estados han nacionalizado bancos –parcial o totalmente– creando así el equivalente de los fondos soberanos de los Estados petroleros. El sistema especulativo, que provocó la crisis, ha sido por consiguiente avalado y los Estados se han convertido en sus actores directos. Para salvaguardar el nivel de vida de los anglosajones se adoptaron tres decisiones: En primer lugar, se reforzaron los medios del FMI y del Banco Mundial para exprimir al Tercer Mundo. Los países pobres son los primeros que tendrán que contribuir a mantener los ricos a flote, si sus pueblos no son diezmados antes por la próxima crisis de los alimentos. En segundo lugar, se abrió la cacería de capitales para lograr que los fondos depositados en los países que no pertenecen al G20 emigren hacia Estados Unidos, el Reino Unido y sus paraísos fiscales [4]. Para lograrlo, los anglosajones y su «bobo útil», Nicolas Sarkozy, proclamaron «el fin del secreto bancario», o sea el fin de la protección de la vida privada. Está claro que todos los fraudes y abusos podrán continuar como antes, con la condición de que se cometan a través de los bancos anglosajones, en las Bahamas o en las islas anglo-normandas. Los suizos serán sin dudas las primeras víctimas de esta extorsión a gran escala. Finalmente, si no bastara con lo anterior, los anglosajones tienen previsto desestabilizar a algunos países ricos para forzar la emigración de los capitales que allí se encuentran. Ya se hizo un experimento a escala natural en Grecia. La CIA y el MI6 enviaron por autobús a toda una serie de delincuentes reclutados en Kosovo y Albania para provocar desórdenes en los principales barrios de diferentes ciudades griegas. Inmediatamente se produjo una fuga de capitales. Esto no es una política exclusivamente estadounidense sino más bien una política anglosajona tendiente a salvar Wall Street y la City simultáneamente. Los principales responsables económicos de la administración Bush (Geithner, Volcker, etc.) son miembros de la muy discreta Pilgrim’s Society, cuya asamblea anual en Londres se desarrolla bajo la presidencia de la reina Isabel II de Inglaterra mientras que el vicepresidente de la sección estadounidense es Henry Kissinger. Silvia Cattori: ¿Piensa usted que el desarrollo de la crisis económica provocará un declive rápido y duradero de la posición de Estados Unidos en el mundo? Thierry Meyssan: Yo no soy economista sino analista político. Pero eso no me impide responder a esa pregunta ya que la política económica de Estados Unidos se encuentra hoy en manos de políticos y militares, no en manos de economistas. Washington ha escogido la fuga hacia delante. Henry Kissinger ha afirmado que la crisis era una ocasión inesperada de terminar de imponer la globalización explotando el debilitamiento de todos los que se oponían a ese proceso. Esa forma de pensar es, a mi entender, un síntoma del hybris, o delirio de poder. Ese tipo de razonamiento ya ha llevado a más de imperio hacia su propia destrucción. Washington quiere salir de la crisis rediseñando el mundo a su propia conveniencia, pero sin cambiarse a sí mismo. Eso puede llevar a una ruptura brutal. La lógica de los imperios exige que todo comience por la rebelión de los vasallos y el despertar de fuerzas centrífugas. Eso podría ser un desgajamiento en el seno de la OTAN o de la Unión Europea, seguido de disturbios internos en Estados Unidos y de procesos de secesión. No es una predicción sino una deducción elaborada mediante la aplicación de los modelos históricos a la situación actual. Yo me limito a describir el sentido natural de la caída, aunque hay que tener en cuenta que los hombres siempre pueden escribir su propia historia. Pero esta deducción tiene muchas probabilidades de hacerse realidad si se tiene en cuenta que los dirigentes estadounidenses siguen moviéndose en el mismo sentido y se niegan obstinadamente a interrogarse sobre su propio sistema. Mi amigo el profesor Igor Panarin [5], un estudioso de los movimientos separatistas surgidos en Estados Unidos durante la última década, estima que estos han alcanzado una fase de maduración. El profesor Panarin prevé la primera secesión para el año 2010 y la dislocación de Estados Unidos al cabo de 5 años para dar paso al nacimiento de nuevos Estados. Su reflexión se basa a la vez en el modelo de dislocación de la URSS, en factores étnicos específicos de Estados Unidos y en conflictos históricos internos existentes en el seno de las sociedades anglosajonas. Los regímenes títeres que Washington ha ido implantando en numerosos países no sobrevivirían al derrumbe de Estados Unidos. Asistiríamos entonces a una profunda transformación del paisaje político mundial, como sucedió con la desaparición de la URSS. Lo que estoy diciendo puede parecer surrealista, pero a principios de 1989 nadie preveía que el Pacto de Varsovia y la URSS iban a desaparecer a finales de 1991. Silvia Cattori: ¿En qué medida esa evolución tendría repercusiones a corto y mediano plazo en el poderío militar de Estados Unidos y con qué consecuencias? Thierry Meyssan: Por el momento, Estados Unidos sigue ahí. En la selva, un animal se hace más peligroso cuando está herido. Ignoramos si los dirigentes estadounidenses son capaces de mantener la sangre fría que mostraron Mijaíl Gorbatchov y su equipo ante la muerte de su propia patria. Por ser hijo de una socióloga que trabajó en programas de contrainsurgencia de la CIA en Indonesia, por haber sido recibido formación de Zbignew Brzezinski en la universidad de Columbia y probablemente en el seno de la Comisión Trilateral, Barack Obama ha puesto su talento al servicio de la National Endowment for Democraty (NED), organismo creado por los neoconservadores para concretar las acciones de desestabilización externa de la CIA [6]. Es por eso que su bagaje personal lo llevará espontáneamente a privilegiar la acción secreta. Y todo hace pensar que Washington está preparando varias de ellas, sobre todo en América Latina. Por lo pronto, vemos que mientras la prensa occidental se regodea en la selección del «firts dogs» [La mascota de la Casa Blanca. NdT.] y otras anécdotas para distraer al público, Estados Unidos se dedica a nuevas agresiones. Por ejemplo, grupos kosovares formados por la CIA han cometido actos de vandalismo en ciudades griegas. Otro ejemplo, los servicios secretos rumanos, bajo las órdenes de la CIA, acaban de realizar un intento de toma del poder en Moldavia, y nadie reacciona, aunque Rumania, la potencia subcontratada para cometer esa agresión, es miembro de la Unión Europea. En todo caso, la mayoría de los analistas piensa que George W. Bush nunca ejerció realmente el poder, sino que lo hacían otros que estaban detrás de él. No veo por qué el cambio de presidente habría cambiado esa realidad. En Estados Unidos el poder pertenece, en primer lugar, a los militares. Ellos tienen que hacer frente a la crisis financiera, les falta cerca del 25% de los recursos necesarios para concretar el presupuesto 2009 del Departamento de Defensa. Eso quiere decir no sólo tienen que renunciar a la adquisición de nuevo equipamiento sino que tampoco pueden renovar el anterior y, además, van a tener que reducir muchísimo los acostumbrados presupuestos. Al principio, Robert Gates y sus mentores, Brent Sowcroft y Henry Kissinger, decidieron no renovar los contratos de los mercenarios en Irak y detener los astronómicos programas de armamento. Después, se vieron obligados a suspender el supuesto «escudo antimisiles» y el mantenimiento de la «fuerzas nuclear de disuasión». Todo eso fue presentado como un gesto de buena voluntad hacia Rusia y como una iniciativa unilateral a favor de un mundo sin armas atómicas. Pero no será suficiente si se mantiene la crisis financiera. En el plano estratégico, es un momento de retirada. El Pentágono busca la manera de salir de Irak con la frente alta y trata de poner en manos de sus aliados el despliegue militar en Afganistán y Pakistán. De hecho, ese Estado de 173 millones de habitantes ya explotó y va a ser imposible no intervenir allí porque habrá que supervisar en manos de quién va a caer la bomba pakistaní. Silvia Cattori: ¿Cómo evolucionarán las relaciones de los países occidentales con Irán y la pugna que han emprendido fuerzas militaristas, específicamente Israel y el ferviente apoyo de Francia, sobre la «amenaza nuclear» iraní? Thierry Meyssan: El proyecto de ataque contra Irán correspondía únicamente a la agenda de los partidarios del rediseño del Gran Medio Oriente, o sea el lobby petrolero y el movimiento sionista. Los neoconservadores inventaron el mito del programa militar iraní y este fue repetido por una prensa incauta, que ya había repetido anteriormente el mito de las armas de destrucción masiva de Sadam Husein. Estuvimos al borde del bombardeo atómico contra Irán, pero esa opción fue desechada por los llamados «generales rebeldes» en diciembre del año 2007 [7]. En 2008, Obama se puso al servicio de éstos últimos, como anunció públicamente el general Colin Powell, y ellos lo ayudaron a instalarse en la Casa Blanca. Así que no hay razones para pensar en un regreso a la opción de atacar Irán. Las conversaciones entre Washington y Teherán se desarrollan de forma simultánea a través de varios canales y están muy adelantadas. El Pentágono necesita el apoyo de los iraníes en Irak y en Afganistán. Además, Washington tiene que tratar de seducir a Teherán para apartarlo de Moscú y prevenir así que la influencia rusa se extienda por el Medio Oriente. Da lástima oír como Nicolas Sarkozy y a Bernard Kouchner siguen fustigando a Irán cuando sus amos estadounidenses ni siquiera necesitan ya que ellos sigan ladrando en ese sentido. También resulta grotesco oír como los dirigentes israelíes siguen amenazando a Irán sin disponer de lo necesario para concretar sus amenazas. Con el apoyo de la administración Bush por debajo de la mesa, Tel Aviv tenía previsto bombardear Irán durante los Juegos Olímpicos. Israel había alquilado dos bases aéreas en Georgia y había estacionado allí sus bombarderos. Técnicamente, tenía la posibilidad de hacerlos despegar de Tbilisi para bombardear objetivos en Irán y traerlos de regreso a la Palestina ocupada, mientras que –debido a la distancia y la autonomía de vuelo de esos aviones– era imposible realizar esa operación desde la Palestina ocupada. Pero Rusia, que firmó un acuerdo de defensa con Irán [8], intervino en cuanto se le presentó la ocasión para destruir las instalaciones israelíes en Georgia, y Estados Unidos no reaccionó. Más claro aún, en respuesta a últimas declaraciones israelíes las autoridades rusas recordaron que todos los técnicos de la central nuclear [iraní] de Bushehr son rusos. En otras palabras, bombardear las instalaciones nucleares iraníes equivale a matar ciudadanos rusos y a entrar en guerra con Rusia. Silvia Cattori: En ese contexto general, ¿qué papel está tratando de desempeñar Estados Unidos en el seno de la OTAN y qué obstáculos pudiera enfrentar para llevar a cabo sus objetivos? Thierry Meyssan: Para entender lo que está en juego hay que entender primeramente lo que está pasando desde hace 9 años. En el 2000, cuando la clase dirigente estadounidense “arregló” las elecciones e impuso a George W. Bush en la Casa Blanca, el proyecto era instaurar «un nuevo siglo americano». Esa gente pensaba que Estados Unidos tenía que aprovechar su ventaja militar para convertirse en un imperio global. Para concretar ese viraje, habían programado un shock sicológico, «un nuevo Pearl Harbor» –según su propia expresión. Eso fue el 11 de septiembre. Aquel día, Henry Kissinger definió la «guerra global contra el terrorismo» [9]. Explicó que el objetivo no sería castigar a los autores de los atentados sino destruir «el sistema» que obstaculizaba el predominio estadounidense, de la misma manera que la respuesta al ataque de Pearl Harbor no fue castigar a Japón sino destruir todo lo que pudiera oponerse al poderío de Estados Unidos. Pero, durante el año 2003, la administración Bush-Cheney se apartó del mandato que la clase dirigente estadounidense le había dado. Decidió colonizar Irak e instrumentó la explotación de ese país por una empresa privada: la Autoridad de la coalición en Irak, instaurada según el esquema de la Compañía de Indias [10]. El general Brent Scowcroft fue el primer líder estadounidense que se opuso a ese proyecto [11]. Pero no lo hizo en nombre del derecho internacional, como Dominique de Villepin, sino porque aquel proyecto digno de tiempos pasados iba a «desviar a Estados Unidos de la guerra contra el terrorismo». Scowcroft fue el ideólogo de los generales que se pronunciaron, en 2006, en contra del proyecto de ataque contra Irak. Ejerció una influencia preponderante sobre la Comisión Baker-Hamilton a través de su hijo espiritual, Robert Gates, a quien logró poner a la cabeza del Departamento de Defensa. Es también el propio Scowcroft quien actualmente sirve de consejero a Obama en lo tocante a todas las nominaciones vinculadas a la defensa y a la política exterior. Y el general James Jones, consejero para la seguridad nacional, ha admitido personalmente que recibía órdenes diariamente, no del presidente Obama sino de los eternos cómplices Brent Scowcroft y Henry Kissinger. Luego del paréntesis 2003-2006 de la colonización, estamos ahora de regreso en el punto de partida que fue el 11 de septiembre. El objetivo asignado a la administración Obama es la reanudación de la «guerra contra el terrorismo» que el dúo Bush-Cheney nunca debería haber relegado al segundo plano. A la OTAN, que Bush y Cheney no lograron movilizar contra Irak, se le pedirá que contribuya a la guerra contra el terrorismo –y posiblemente también a la supuesta prevención de genocidios. Afganistán es uno de esos casos. Robert Gates y, posteriormente, Barack Obama han subrayado que si los europeos no van a Asia Central tendrán que enfrentar varios 11 de septiembre en sus propios territorios. Lo mismo sucede en el Océano Índico, donde Estados Unidos está experimentado con un nuevo pretexto: la piratería. Desarrapados provistos de información excepcionalmente sensible y de armas de último modelo abordan barcos de todo tipo, desde yates de veraneo hasta barcos mercantes cargados de armas, para animar a los aliados. Recientemente se montó una historia digna de Hollywood, con el valeroso capitán Philips dispuesto sacrificar su propia vida para salvar a su tripulación, antes de ser salvado él mismo por los comandos SEAL estadounidenses. En todo caso, el objetivo sigue siendo el mismo: encontrar una causa noble que justifique un despliegue militar capaz de destruir todo lo que se oponga al poderío estadounidense. Los medios estadounidenses de difusión incluso comparan aquello con la Guerra contra los Bárbaros, en la que Estados Unidos, el Reino Unido y Holanda se enfrentaron al Imperio Otomano. Fue con esa perspectiva que la OTAN emprendió a mediados de marzo la operación Allied Protector frente a las costas del cuerno africano. Se trata de una ampliación de la operación Active Endeavour (control de Mediterráneo), que comenzó después del 11 de septiembre. Silvia Cattori: ¿Qué consecuencias tendrá la crisis económica mundial sobre la política de Estados Unidos en el Medio Oriente? ¿Los regímenes árabes aliados de Washington van a proseguir su política de alineamiento a pesar de la aversión que sus pueblos sienten por Estados Unidos? Thierry Meyssan: En el Medio Oriente, al igual que en otras partes, Washington no dispone ya de los medios que necesitan para su política y sus empleados van a tener que pensar en modificar sus planes. La administración Obama, que piensa poder controlar la crisis financiera, ha decidido congelar el Medio Oriente durante el tiempo necesario para la convalecencia de su propia economía. Sus protegidos tienen por lo tanto la garantía de poder mantenerse a corto plazo. Pero muchos de ellos piensan que Estados Unidos no podrá reponerse y que van a verse abandonados, de la misma forma en que la URSS enferma abandonó a los regimenes comunistas de Europa Oriental. Eso explica la actitud de ciertos actores que quieren negociar compromisos con el eje Teherán-Damasco-Hezbollah-Hamas mientras haya oportunidad de hacerlo. Pero se trata, por el momento, de la actitud individual de algunos oportunistas, no de un vuelco de regímenes. Silvia Cattori: ¿Cómo repercute todo esto, en su opinión, sobre la cuestión palestina? Thierry Meyssan: Para poder llegar a la Casa Blanca, Obama constituyó una coalición heteróclita que incluye tanto a los generales nacionalistas que se niegan a emprender guerras para servir los intereses israelíes como a la facción «realista» del movimiento sionista. Esa coalición está conciente de que puede explotar por causa de la cuestión israelí y sabe que cada uno de sus componentes está por lo tanto obligado a hacer concesiones y a llegar a un acuerdo. Mantener la colonia judía en Palestina seguirá siendo un objetivo importante para Estados Unidos, pero los israelíes no pueden esperar una ayuda que vaya más allá. No pueden tratar de emprender ninguna aventura militar durante este periodo. Incluso obedecieron a la administración Obama cuando esta les exigió que interrumpieran las operaciones contra Gaza al principio de la ceremonia de investidura, a más tardar. Ahora hay que enfocar las cosas desde otro ángulo: ¿Cómo podrá Washington seguir protegiendo a la colonia judía en Palestina de producirse revoluciones populares que derroquen al gobierno egipcio y a la Autoridad Palestina? Silvia Cattori: ¿Cuál es su apreciación sobre el choque que se produjo ayer entre Irán y los países de la Unión Europea en la conferencia Durban II de las Naciones Unidas? Thierry Meyssan: Uno de los principales objetivos de la conferencia de Durban era dar una calificación al sionismo. En 1975, la Asamblea General de la ONU adoptó una resolución que señalaba que «el sionismo es una forma de racismo y de discriminación racial» [12]. Durante la conferencia por la paz en el Medio Oriente celebrada en Madrid, la Asamblea General derogó aquella resolución en saludo a la nueva actitud de Israel [13]. Cuatro años más tarde, el asesinato de Yitzhak Rabin a manos de un fanático judío ponía fin a toda esperanza de paz. Desde entonces se hizo necesario el restablecimiento de la resolución de 1975 para combatir ese mal. Eso es lo que se intentó hacer en Durban I y lo que debería suceder en Durban II. El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, adoptó una posición previa que consiste en decir que todos los Estados miembros luchan contra el racismo y que, por lo tanto, ninguno es racista. Estados Unidos, que recuerda la humillación que sufrió el secretario de Estado Colin Powell en Durban I, decidió boicotear la conferencia. Francia designó un embajador especial, el cabildero sionista Francois Zimeray [14], para que saboteara la conferencia, además de la secretaria para los Derechos Humanos, Rama Yade, quien dedicó toda su energía a ese fin. Varios gobiernos se habían puesto de acuerdo de antemano para abandonar la sala durante el discurso del presidente iraní, y eso fue lo que hicieron sus embajadores. Lo que vimos fue un extraordinario espectáculo de intoxicación. Antes de que el presidente pudiera terminar su primera frase, tres miembros de la Unión de Estudiantes Judíos de Francia disfrazados de payasos crearon un disturbio en la sala. El show continuó después, cuando los embajadores de la Unión Europea abandonaron la sala. Todo fue para que el público occidental no se enterara de lo que iba a decir la delegación iraní. ¿Y qué dijo el presidente Ahmadinejad? No llamó a borrar Israel del mapa ni negó el genocidio judío. Nunca lo ha hecho, contrariamente a lo que afirman las calumnias de la prensa atlantista [15]. No. Lo que hizo fue aportar elementos de reflexión [16]. Según él, la creación del Estado de Israel no fue una reparación por los crímenes cometidos contra los judíos de Europa durante la Segunda Guerra Mundial sino la continuación de la ideología racista que caracteriza no sólo al nazismo sino también al colonialismo. Los judíos de Europa fueron víctimas del racismo, como hoy lo son los palestinos, los afganos y los iraquíes. No se trata de asimilar el régimen sionista al régimen hitleriano –dos realidades fundamentalmente diferentes– sino, de manera mucho más amplia, de abrir el debate sobre la ideología occidental. Después de establecer ese punto, Mahmud Ahmadinehad denunció el papel del Consejo de Seguridad en la inmunidad de los crímenes racistas que se cometen en Palestina, en Afganistán y en Irak. Y concluyó reclamando la supresión del derecho de veto de las grandes potencias en el seno del Consejo de Seguridad. Abogó por [la creación de] instituciones democráticas, en las que cada Estado disponga de un voto con el mismo valor, inclusive en el FMI y en el Banco Mundial, cuyo sistema de votación es actualmente de carácter censitario. Para Ahmadinejad, la ideología racista se expresa en el seno de la ONU mediante el sistema de jerarquías establecido entre los Estados, en cuya cúpula se encuentran los 5 miembros del Consejo de Seguridad. En definitiva, la actitud de los anglosajones y los europeos, quienes boicotearon la conferencia, crearon un disturbio durante su discurso y abandonaron la sala, demuestra que ellos rechazan [la creación de] instituciones democráticas y confirma lo que dijo el presidente iraní. Silvia Cattori Periodista suiza. Fuente:Red de Prensa No Alineados
Un texto extenso pero con mucha información importante... Es necesario comprender y asumir que el usurpador inglés ocupa militarmente un tercio de nuestro territorio y manifiesta la intención de expandirse a la mitad a futuro en nuestra Antártida, con el peligro siempre pendiente de que lo haga incluso a territorio patagónico continental para afianzar logística y militarmente áreas usurpadas y pretendidas. Ya lo intentó abiertamente en 1908 con una Carta Patente del rey Edward, y solapadamente en 1921 durante los sucesos hoy conocidos como “ la Patagonia trágica”. Durante las dos Guerras Mundiales utilizó nuestros mares e islas como teatros de operaciones. Actuando como mediador atizó nuestros conflictos con Chile. También promovió guerras en la región entre países hermanos. Sistemáticamente se ha negado a tratar la cuestión de la soberanía con Argentina, a pesar de las numerosas Resoluciones de Naciones Unidas emitidas a partir de la década del ’60. Su intransigencia y accionar agresivo en el área han provocado graves situaciones a lo largo de nuestra historia, como la llamada Guerra de Malvinas iniciada en el incidente de las Georgias del 21 de marzo de 1982. Ya en 1951, después de un episodio de intercambio de disparos entre argentinos y británicos al Norte de la Península Antártica , el Presidente Perón recibió al embajador inglés quien planteó que esos territorios correspondían a su corona por integrar las “Falklands Dependencies”. Perón respondió: “eso me recuerda a alguien que se llevó un perro de mi casa y luego me quiso hacer un pleito reclamando el collar…”. En ese mismo lugar disputado a tiros, al año siguiente el entonces capitán Jorge Edgard Leal fundó nuestra actual Base Esperanza. Sirva esto de ejemplo para entender que siempre el simple accionar argentino en la región tensó las relaciones con el ocupante, y que siempre ese ocupante tuvo injerencia en nuestros asuntos internos provocando situaciones desfavorables y episodios sangrientos, como los golpes de estado de 1955 y de 1976, colaborando antes con sectas terroristas que desestabilizaron a los gobiernos constitucionales a derrocar, y luego con los gobiernos de facto instalados, inicialmente favorables a sus intereses. Los argumentos ingleses La corona inglesa -que sujeta a Gran Bretaña-, ante la falta de argumentación jurídica válida usa tres argumentos para intentar legitimar su ocupación: 1) el paso del tiempo (usucapión/ estoppel ); 2) la “autodeterminación” de los isleños y 3) la fuerza militar [el temor persuasivo] El 1er argumento, período de permanencia (usucapión) y desinterés del reclamante (doctrina Estoppel) Fue y quedó demolido el 2 de abril de 1982: a meses de que se cumplieran los 150 años del despojo de 1833 y de ocupación permanente, los argentinos recuperamos por 74 días nuestra integridad territorial desafiando a la potencia usurpadora. Se demostró allí el interés manifiesto del Pueblo Argentino por esta región usurpada, diluyendo con este hecho concreto cualquier intento de aplicar la doctrina del estoppel (omisión ante el accionar de otro Estado, que evidencia desinterés sobre la región reclamada). Nuestros caídos y VGM asumieron su destino decidida y dignamente frente al abuso de un enemigo superior en recursos materiales, conscientes de que lo hacían en justicia por una razón histórica trascendente y por la honra de su patria hacia el pasado, el presente y su futuro. Aquel 14 de junio en que Menéndez rindió la Guarnición Malvinas , el usurpador británico inició una nueva ocupación de la hoy que transcurrieron 27 años. Nuestros caídos no lo hicieron en vano: el enemigo usurpador había perdido la continuidad y permanencia del viejo ciclo iniciado en 1833. [Para comprender el espíritu de este 1er. argumento, o la razón del enemigo, es necesario saber que el derecho inglés se basa en la costumbre, en el paso del tiempo y en el acatamiento o la aceptación de la voluntad del rey, impuesta muchas veces por la fuerza. Gran Bretaña es el único Estado de la Unión Europea que no tiene ni tuvo jamás constitución escrita. La corona es el Estado: por su voluntad puede disolver el Parlamento y solo con su sello se pueden movilizar tropas (sin su sello no puede actuar ni una sección de tiradores). Eso de “el rey reina pero no gobierna” es otra falacia engendrada para preservar la imagen del monarca cuando se toman decisiones antipáticas (como el hundimiento del ARA Gral Belgrano), así “la culpa” y su desgaste la asumen sus ministros o gente reemplazable. La base estructural de su Derecho son las colecciones históricas de Decretos Reales llamadas “Cartas Patentes” y la jurisprudencia o colecciones de fallos o sentencias. Las Cartas Patentes expresan simplemente la voluntad del rey que declara, prohíbe o concede según el caso y sin límites a su voluntad. La otra fuente de su Derecho es la Costumbre, aspecto en que estos conquistadores se hicieron especialistas después de dominar a escoceses y galeses. Luego, al especializarse en el tráfico de esclavos, observaron que aquellos nacidos y crecidos en cautiverio eran más dóciles y sumisos que los capturados en la jungla. A la segunda generación nacida en cautiverio ya la idea de libertad o dignidad eran consideradas por los jóvenes esclavos delirios seniles de los ancianos. Así utiliza el ocupante colonialista el paso del tiempo para que aceptemos la situación de hecho y acatemos su voluntad. También ese 2 de abril del ’82 se refrescó una memoria que parecía adormecida en un denso letargo de opio importado. No debemos olvidar que su filosofía esencial dominante surge de un idioma que tiene un solo vocablo para indicar los conceptos “ser” y “estar”: el verbo “to be”. De allí tal vez surja esa cosmovisión patética sobre el ser humano, que niega el “deber ser” (lo recto, lo justo que se expresa en nuestras leyes escritas), a partir de un sádico concepto de pragmatismo del poder.] El 2do argumento, “la autodeterminación” de los isleños. Este argumento netamente falaz, se refiere a una población trasplantada a la cual la corona comenzó a prestar atención para utilizarla como argumentación política para fraguar inexistentes derechos luego de los sucesos bélicos del ’82. Esos pobladores –por lo general descendientes de súbditos “expulsados” de las islas británicas por motivos políticos u otros-, jamás pudieron elegir a su gobernador ni optar libremente por su organización política: aceptan de hecho, sin referéndum, las decisiones y Cartas Patentes o decretos de la corona. El número histórico de los allí nacidos nunca superó, ni supera hoy, los 2.300 habitantes. Para tener una idea de lo que esto significa pensemos que cuando en las Islas Georgias (San pedro) funcionó la Compañía Argentina de Pesca desde 1904 hasta 1965, ya en 1930 su población superaba los 1.800 habitantes. Para dimensionar con más precisión la magnitud de la cuestión invito a comparar con las cifras de población de algunos puertos patagónicos argentinos situados a similar latitud y poca distancia relativa: 1) Caleta Olivia/ año 2001: 36.060 habitantes. 2) Puerto Deseado/ año 2001: 10.250 habitantes. 3) Puerto Santa Cruz/ año 2001: 3.470 habitantes. 4) Comandante Piedrabuena/ año 2001: 4.170 habitantes. 5) Puerto San Julián/ año 2001: 6.150 habitantes 6) Río Gallegos/ año 2001: 78. 960 habitantes. 7) Puerto Grytviken/ año 1928: 1.850 habitantes - (dato histórico Islas Georgias – San Pedro). Es decir, los territorios usurpados del Atlántico Sur están hoy vacíos y “vaciados” por el ocupante. Los archipiélagos de Georgias y Sándwich no tienen ya población estable alguna, solo son patrullados militarmente, y solo durante el verano van unas pocas personas a las Georgias para recibir al turismo. A las Sándwich no envían a nadie ni siquiera durante el verano. Sin embargo la corona inglesa no devuelve tampoco estos archipiélagos vacíos ni se aviene a discutir la cuestión de la soberanía con la República Argentina según lo determinan varias Resoluciones de Naciones Unidas. Hay mucha mayor distancia entre las Malvinas y estos dos archipiélagos deshabitados que entre Malvinas y las costas patagónicas. Conscientes hoy de que la baja población les juega en contra, actualmente atraen a trabajadores de otras regiones del Commonwealth e incluso de sudamérica para incrementar artificialmente las cifras de supuestos isleños. Estos inmigrantes no gozan de iguales derechos que los allí nacidos de descendencia falklander y así todo no han logrado alcanzar nunca los 3.000 habitantes estables, pues la mayoría no se afinca en forma permanente. Las únicas líneas regulares que enlazaron la región por años con Argentina y el mundo fueron precisamente argentinas: la empresa naviera mercante ELMA y la línea aérea LADE que construyó en Malvinas el primer aeroparque. ¿Tiene entonces algo que ver la declamada “autodeterminación de los isleños” que argumenta Inglaterra con los auténticos móviles y objetivos del ocupante..? Hoy resulta evidente que sus únicos intereses han sido y son militares y económicos basados en la situación geoestratégica de la región y su potencial de recursos naturales vivos y minerales. El 3er argumento, la fuerza: derecho de las bestias según Cicerón. Sería bueno conocer la cifra exacta de habitantes en la isla Gran Malvina pues resultará asombrosa su escasez, ya que los isleños malvinenses están aglutinados en Puerto Argentino con alguna gente desparramada en la isla Soledad. El número de soldados de la guarnición militar que los defienden de sus “vecinos infernales” (según se refirió a nosotros, los argentinos, un parlamentario inglés) es de más de 3.500 y llegó a superar los 5.000. Es decir, los militares de la “Fortaleza Falkland’s” superan ampliamente la cantidad de habitantes allí nacidos. Es indudable que se trata más de un enclave militar estratégico que de un anacrónico enclave colonial convencional. Allí despliegan armas de todo tipo de las usadas por la OTAN , incluyendo probablemente misiles nucleares o proyectiles de cabeza atómica (fijos o en tránsito). No lo sabemos. Pero sí sabemos que en esas, nuestras aguas, se hundieron buques con reactores y armas nucleares durante la batalla de 1982. Gran Bretaña nunca presentó un informe fehaciente sobre el tema, que podría perjudicarnos al igual que a los isleños a quienes cínicamente el gobierno inglés dice amparar. Esto contradice los Tratados de Tlatelolco y de Asistencia Recíproca (TIAR) que abarcan estos territorios insulares y marítimos pertenecientes al Continente Americano y a la República Argentina. Una ley británica prohíbe abrir los archivos de la guerra del ’82 durante 90 años: nuestros nietos se llevarán varias sorpresas. Ya transcurrieron 27, paciencia: solo faltan 62 años. Tal vez por ese entonces los mares de la zona - probablemente ya bajo nuestra jurisdicción-, colapsen por radiación atómica y conoceremos la causa y el origen: el uso de ese tipo de elementos durante la guerra y el secreto que encubre la desidia británica para resolver este problema potencial nunca denunciado por nuestras autoridades en los foros internacionales correspondientes. El Reino Unido procura respaldo a su usurpación ofreciendo incorporar a la Unión Europea nuestro Atlántico Sur en calidad de “Territorios Británicos de Ultramar”. Cada vez que dicha constitución (o el nuevo apodo con el que la disfrazan: Tratado de Lisboa) fue plebiscitada, como en Francia, Holanda o Irlanda, resultó rechazada. De haber sido aprobada, los 27 estados de esa Unión hubiesen quedado obligados a defender esos territorios como propios en el campo económico, diplomático y militar. Ahora Inglaterra hizo pública una nueva artimaña para lograr el deseado apoyo: ofrece su Fortaleza Falkland’s como Base militar OTAN, en la que desplegarían sus tropas y usarían sus emblemas. La indigna condición argentina de “aliado extra-OTAN” obtenida con claudicantes políticas que repudiaron nuestra raíz aborigen americana, está siendo nuevamente mofada por las potencias europeas: Roma no paga traidores. Los ingleses razonan que “si la guerra es la continuación de la política por otros medios, la política entonces será la continuación de la guerra”. Desde ese criterio actúa el ocupante, promoviendo su injerencia en nuestros asuntos internos como la economía y la política en general. Nuestro Ministerio de defensa se jacta de no tener actualmente hipótesis de conflicto, mientras un tercio del territorio nacional permanece ocupado militarmente por esa potencia extra continental. Es hora de prestar atención al peligro que entraña para nuestra Patagonia la potencial expansión de esa indeseable presencia, que tal vez se vea pronto reforzada por otras naciones europeas. La alegre óptica de nuestros legisladores Mientras tanto hoy, un análisis “malvinista” pero desmalvinizador que hace pública en su página web el “Observatorio Parlamentario Cuestión-Malvinas” del Poder Legislativo Nacional, en su capítulo “Situación actual” muestra a los argentinos activos y preocupados en < colaborar con el desminado de lo que fueron nuestras posiciones defensivas. Esmerados para que el ocupa se sienta como en su casa, se facilitan tareas engorrosas como la exploración para que la explotación de recursos en su exclusivo beneficio, sea rentable y resulte sencilla. También hablan de mutua “colaboración” en el relevamiento del talud de la Plataforma submarina para solicitar a la Convemar la extensión de derechos a las 350 millas .> Solo falta que se nos exija bajar el volumen de la música porque podría fastidiar a los ocupas. Si bien en su inicio esa web declara que lo expresado en la página no compromete al pensamiento político gubernamental sobre la cuestión, esto lo hace aún más confuso e inextricable, pues en muchos conceptos contradice lo expresado recientemente en varios foros por la Presidente de la Nación, responsable directa de la Defensa Nacional y las Relaciones Exteriores. Algún “bajado de los barcos” habrá descubierto Malvinas en 1982, pero el Pueblo Argentino las tiene muy presentes desde 1833. El desembarco argentino del 2 de abril de 1982 concretó un antiguo anhelo popular anunciado por los jóvenes civiles del Operativo Cóndor en 1966 al aterrizar un avión en el hipódromo del entonces Puerto Stanley. Se cerraba entonces la prolongada etapa de metódica paciencia argentina abonada con oscilantes reclamos, tímidos o firmes según los estilos de cada gobierno. "buenos y malos" Supe que aquel trágico 14 de junio del ‘82, día de la rendición de la Guarnición Malvinas, festejaron de forma vergonzante generales y oficiales “procesistas”, muchos de los cuales seguramente aplaudieron o participaron en las crueldades contra sus conciudadanos durante la llamada “guerra sucia” o en el asesoramiento a los “contras” nicaragüenses, y por entonces se convertían en decididos “pacifistas- humanistas” al tener que batirse contra una fuerza invasora regular extranjera. Una actitud más repudiable que la del virrey Sobremonte en 1806, que para algunos parece hoy ser doctrina y ejemplo de conducta. Curiosamente coincidieron entonces la “izquierda sepoy’s”* con la “derecha sepoy’s”: su majestad une a sus servidores y divide a los pueblos. Así surgió la perversa tesis de situar a la Tatcher como “libertadora” o enemiga de las dictaduras que ellos habían instalado, emplazando el cimiento de una continua acción sicológica sobre el pueblo argentino conocida como maniobra de “desmalvinización” o prédica desmalvinizadora, que se basa fundamentalmente en sembrar ignorancia y en distorsionar la realidad: sostienen que “no importa lo que suceda o haya sucedido sino lo que la gente crea que sucedió o sucede, ya que la representación de los hechos tiene un efecto político concreto”. Técnicas de dominación largamente acuñadas desde los tiempos de la conquista británica de la India, Sudáfrica y los puertos de China. Mahatma Gandhi, el libertador hindú, decía al respecto: “una mentira consensuada por multitudes no se convierte en verdad, ni una verdad por todos ignorada se transforma en falsa.”. Por entonces Churchill catalogaba a Gandhi en la cámara de los lords del parlamento inglés como “un santón nazi semidesnudo…”. Esto recuerda a esa canción de Violeta Parra que dice “cuando miro al bueno/ tan lejos del malo…” Pablo Crocchi – Buenos Aires, 22 de abril de 2009 nota: Sepoy [en inglés, cipayo] Fuente:http://unapatriadapormalvinas.blogspot.com/2009/04/malvinas-un-analisis-sobre-la.html