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Usuario (Argentina)
Oxum Oxum, orixa del río del mismo nombre que corre en Nigeria, en territorio Ijexá e Ibeju. Es la segunda esposa de Xangó, habiendo vivido anteriormente con Ógúm, Orumila y Oxossi. Las mujeres que desean tener hijos se dirigen a ella, pues es ella quien domina la fertilidad, gracias a los lazos que mantiene con Ìyámí-Àjé (mi madre hechicera). Sobre este aspecto una leyenda dice: Cuando todos los orixas llegaron a la tierra organizaban reuniones donde las mujeres no eran admitidas. Oxum se enfureció por ser dejada de lado y no poder intervenir en las deliberaciones. Para vengarse, volvió estériles a las mujeres e impidió que las actividades de los orixas resultasen favorables. Desesperados los dioses recurrieron a Olodumaré, le contaron que las cosas no llegaban a buen fin pese a las buenas intenciones. Olodumaré pregunto si de sus reuniones participaba Oxum, asombrados, respondieron que No, entonces, les dijo que sin Oxum presente ninguna de las empresas podría dar buenos resultados. Ya en la tierra, invitaron a Oxum a sus asambleas, esta se negó, pero termino aceptando después de mucho rogarle. Así, las mujeres volvieron a ser fértiles y los proyectos llegaron a buen término. Osum es llamada Iyàlóòde (ialode), titulo conferido a las personas que ocupan un lugar importante entre las mujeres de la ciudad. Además ella era dueña de las aguas dulces, sin la cual la vida sobre la tierra no seria posible. Sus axes, lo constituyen piedras del fondo del río, joyas de cobre y peines de caparazón de tortuga. El gusto de Oxum por el cobre (el metal más precioso del país Yoruba en esos tiempos) es mencionado en loas a ella dirigidas Mujer elegante que tiene joyas de cobre macizo. Es una clienta de los mercaderes de cobre. Oxum limpia sus joyas de cobre, antes de limpiar a sus hijos La salutación a Oxum: Oré Yè Yè O ! ! ! (Llamemos la benevolencia de la madre) DATOS PARA TENER EN CUENTA PARA AGRADAR A ESTA ORIXA FECHA DE SU FIESTA:8 de Diciembre REGENCIA DE ESTA ORIXA EN LA SEMANA: Dias Sabados NUMERO DE VIBRACIÓN O AXE: 8 COLOR: Amarillo COMIDAS DE AGRADO: Maiz amarillo, melón, duraznos, miel pura METALES: Cobre y Oro FERRAMENTAS:Espejo, peine, corazón dorado, sol de oro o dorado, anillos de oro con rubies o topacios. ECÒ DE OXUM: Agua miel perfume y petalos de flores amarillas REGENCIAS SOBRE EL CUERPO HUMANO: Corazòn, utero, estòmago, sangre, ovarios, antebrazo,manos, huesos del antebrazo, huesos de la mano y huesos de la cintura pelvica.- LUGAR DE DESPACHO PARA SUS OFRENDAS: Rìos,cascadas, playas de agua dulce, cataratas, en piedras cercanas a una playa. post dedicado ah: trompita de pava silbadora(vos saves) feliz data a todas las hijas de oxum
la kimbanda Entidades expertas en realizar o desmanchar trabajos de brujería o magia negra, cultuado por toda casa abierta de cultos afro-americanos, defensor y custodia del terreiro (templo), generalmente ubicado en la entrada principal donde se le ofrendan velas, puros, bebidas y comidas. Las ofrendas a dejar según sea su afinidad y el Exu interpelado, puede ser la orilla de un río, en el cementerio, una encrucijada, monte, selva, etc, etc. Exú es la representación viva de la materia, de allí que cobra un rol primordial en los rituales, y los trabajos de magia. Cuenta la leyenda que Olorum envió a Exú a trabajar sobre las sombras,luego de algún tiempo, EXU decidió no regresar más junto a Dios, coronándose asimismo como "EL REY DE LAS ZONAS OSCURAS", pues, esa parte oscura alguien también debía atenderla. Por ello se dice que si bien Exú son espíritus de luz, es también parte de las sombras. Otra leyenda nos cuenta que Olorum (Dios) le dió las facultades de abrir los límites entre un espacio de luz y uno de oscuridad; el don de ser libre y de escoger entre lo bueno y lo malo; el conocimiento y memoria de todo, pudiendo enriquecer su sabiduría con las experiencias propias, la inteligencia de entender a cualquier tipo de criatura. También le concedio la posibilidad de poder crear seres utilizando su propia energía. Ademas de poder viajar en el tiempo para conocer el pasado y el futuro de cualquier ser, pero no de conocer su propio futuro. Y por ultimo, le dió el poder de dividirse creando seres semejantes pero con energías o poderes inferiores a las de él. De allí que los EXUES y la POMBAS GIRAS, se comprenden como energías creadas por EXU, o tal y como conocemos a ELEGUA, la fuerza primordial en el reino de EXU o KIMBANDA. En la mitología JE JE NAGO, EXU era una ORIXA ayudante de OMOLU (SEÑOR DE LA PESTE Y LA MUERTE). Entidades espirituales más allegadas al plano terrenal, con todas las costumbres y vicios, condenadas a vagar por el espacio, surgen en Umbanda como "Exus", donde generalmente aparecen como "almas sufridoras", que deben ser adoctrinadas, lo que revela una fuerte influencia del espiritismo Kardecista. Las manifestaciones de dichas entidades se producen en ceremonias o sesiones las cuales se denominan de "kimbanda o línea roja". Tanto el Exu (hombre) y Pombagira (mujer) dependen de sus respectivos jefes de legiones y falanges, las mismas supervisadas por "Bará" (San Antonio en el sincretismo religioso). Divididos en dos "pueblos" Exus de "povo da calunga" (cementerio) cuyo color en las vestimentas de los mediums, guías o collares de protección y velas, es el blanco y negro, y "povo da encruzilhada" (calles) donde en los items nombrados predomina el color rojo y negro. Según la mitología Gege-nago, Exu era el nombre propio de un Orixá, ayudante y compañero de Omulu, señor de la peste, de la viruela y de la muerte. En kimbanda, Exu Caveira, Exu Ganga, Exu das sete Cruces, Exu Tirirí, Exu Capa Preta, o en la manifestacion femenina Exu Maria Padilha, Exu Sete Saias, Pombagira das Almas, Exu Cigana, Exu Maria Mulambo, - para citar los más populares -, siguen siendo ayudantes de Omulu, esto es, de un Orixá. Entidades expertas en realizar o desmanchar trabajos de brujería o magia negra, cultuado por toda casa abierta de cultos afro-americanos, defensor y custodia del terreiro (templo), generalmente ubicado en la entrada principal donde se le ofrendan velas, puros, bebidas y comidas. Las ofrendas a dejar según sea su afinidad y el Exu interpelado, puede ser la orilla de un río, en el cementerio, una encrucijada, monte, selva, etc, etc. LOS REINOS DE EXU Los Reinos de Exù están conformados por una ordenada y jerarquizada energía Espiritual de la kimbanda, a saber: El mayoral de este reino, está agrupado por tres grandes fuerzas unidas , “ la trilogía del universo” haciendo una sola. Ellas son: ASTAROTH, BELZEBUTH, LUCIFER (nombres sincretizados por el esoterismo) Estos reyes de la kimbanda, son los pilares a un numerosísimo ejército espiritual, dando origen a los diferentes reinos que gobiernan. ASTAROTH:este mayoral es la energía de dos grandes Exùs: Exù Beludo, y Exù Dos Ríos. BELZEBUTH: este mayoral es la energía de otros dos grandes Exùs: Exù Tranca Rùas y Exù Tirirí. LUCIFER: este Mayoral es la energía de otros dos grandes Exùs: Exù Marabó, y Exù Mangueira. Estos grandes espíritus, tienen a su cargo a un número importante de colaboradores que están a su cargo, y así sucesivamente a una incontable cantidad de espíritus subordinados; en esta escala jerárquica y piramidal, se ubican los diferentes reinos de Exù, por ejemplo: REINO DA ENCRUZILHADA. REINO DOS CRUZEIROS. REINO DAS MATAS REINO DAS ALMAS REINO DA CALUNGA PEQUEÑA REINO DA LIRA O CANDOMBLE REINO DA PRAIA O CALUNGA GRANDE ahora algunos ejemplos de exu: seu tranca ruas SEU TRANCA-RÚAS, también conocido como SEU FECHA-RÚAS o aún invocando su poder para Abrir: SEU ABRE-RÚAS o SEU DESTRANCA-RÚAS. Todos estos apelativos que sirven para hablar de la misma Entidad. Siendo que todos los Exu pueden ser denominados como mínimo bajo dos nombres opuestos, dado la neutralidad de los mismos o su ambivalencia. exu tiriri Este Exu es el jefe de la falange que trabaja en las Encruzilhadas de los campos, cuyos caminos son de tierra. Existen además los Señores que se presentan en las "giras" y son enviados por este Exu, EXU VELUDO. Este Exu, viene de las costas orientales de Africa, era swahili ( negro arabizado). Usa un turbante en la cabeza, y ricas telas de terciopelo traídas de oriente, que le valieron el apodo en Kimbanda de "veludo" (terciopelo - en portugués). Dado su forma lujosa de vestirse, de estilo musulmán, muchos que vieron su tipo de presentación a través de la mediunidad, lo confundieron con un gitano y lo asociaron con los mismos. Esto no significa que no trabaje con los gitanos, por el contrario, tiene incluso un pasaje o camino que se presenta como uno. EXU CIGANO. Este como su nombre lo indica, se manifiesta bajo la apariencia de un gitano. Cuando vivía fue un gitano árabe, que vino como esclavo al Brasil junto con un contingente que provenía de Africa Oriental. Su nombre en vida era Hassam. EXU CAVEIRA Sobre todo, el Exu Caveira tiene el poder para ayudar a todos y cualquiera, enseñando todas las artimañas de la guerra y de la manera de nosotros, o nuestros enemigos ganan. Se confía la vigilancia, los cementerios y los lugares dónde allí se entierran las personas. EXU OMOLÚ También conocido como exu rei das almas, es el encargado y amo de arriar espíritus errantes del plano físico al plano espiritual, también se encarga de curar enfermedades y retirar calamidades espirituales, siendo un gran hechicero en estos casos. LA POMBA GIRA La Pomba Gira es una de las entidades más conocida en Sudamérica.- Es considerada un Exú femenino de origen Yoruba, se la conocía en los rituales de Ketó, Efán y Nagó, es la mensajera entre los hombres y los Orixás.- En lengua ritual Bantú el término es Bombogirá es así que en su deformación del idioma llego a ser Pomba Gira, de allí que ha quedado este término para la cualidad femenina de Exú. Es dueña de un lugar muy importante dentro de las entidades africanistas y algunas corrientes de pensamiento kardecianista la toman por una mujer de bajos principios morales, capaz de dominar a los hombres, amante de los lujos y los placeres de todo tipo. Por esto es muy solicitada para trabajar en cuestiones sentimentales. La Pomba Gira tiene una identidad propia que no hace distinción entre el bien y el mal en el sentido judeo-cristiano, pues las cuestiones de conciencia quedarán a cargo de quien encargue el trabajo.- ALGUNAS DE LAS POMBAS GIRAS MAS CONOCIDAS Pomba Gira Rainha Das Almas: Esta entidad representa a una reina, es una mujer joven y hermosa de largos cabellos negros que porta una tiara y un cetro, tiene vestimentas finas de colores negro y blanco. Se la invoca para la solución de temas de pareja, para limpieza en lugares donde existen egunes. Sus despachos se realizan en el reino de las Almas, o sea, Lombas de cementerios donde está la cruz mayor, puertas de Iglesias etc. Pomba Gira María Mulambo: Esta Pomba Gira es una de las más conocidas, temidas y respetadas en la Kimbanda, en vida fue una mujer muy rica que se enamoró de un muchacho muy pobre y ella por amor a su prometido escapó con el, logrando así el desprecio de su familia. Siempre se viste con harapos o farrapos. Es una de las Pombas Giras que más comprende el sufrimiento por amor y es muy buena realizando trabjos de orden sentimental. El lugar de despacho es en basurales, pero como la Mai Maulambo atravieza reinos, se le puede dejar en los lugares en donde la entidad lo indique.- Pomba Gira María Padilha: Es una de las Pombas Giras más populares, se presenta como una mujer de mediana edad, de piel muy blanca y muy seductora. Muchas son las historias de la vida de estas entidades cuando vivieron en la tierra. Una de las leyendas cuenta que fue en vida la amante de Pedro I, rey de Castilla, que tenía fama de ser una gran amante y volver locos a los hombres con sus proezas sexuales y su alta magia. Encontramos a esta Pomba Gira en diferentes reinos, o sea que hay María Padilha Das Almas, Maria Padilha de encruzilhada y se dice también que la reina del Candomble o Reino de la Lira es María Padilha o reina de las Marías.- Bebe anís con sidra fuma cigarrilos rubios y se le da rosas despinadas de color según el reino al que pertenezca (Rojas, blancas, etc) Pomba Gira María Quiteria: Esta Pomba Gira trabaja las órdenes directas de María Padilha.- Se presenta como una mujer madura, a veces de avanzada edad, con capa amplia polleras capelina guantes largos y joyas muy finas.- Su reino es el de la Lira o Candomblé y como se halla a las órdenes de Exú Lucifer, quien trabaja con 7 facas, su arma es el puñal. ahora les dejo unos puntos cantados, de exu y pomba gira exu tiriri Pomba Gira Das 7 Saias SEU SECHI CATACUMBAS Lamento de Cigana du Oriente Punto de Exù Caveira Maria Mulambo Mulambo bueno gente... espero que les guste, y como digo siempre, los que no entienden del tema, tenga respeto y no bardeen por favor
continuacion de mega post "el principito"(parte 1) El séptimo planeta fue, por consiguiente, la Tierra. ¡La Tierra no es un planeta cualquiera! Se cuentan en él ciento once reyes (sin olvidar, naturalmente, los reyes negros) , siete mil geógrafos, novecientos mil hombres de negocios, siete millones y medio de borrachos, trescientos once millones de vanidosos, es decir, alrededor de dos mil millones de personas mayores. Para darles una idea de las dimensiones de la Tierra yo les diría que antes de la invención de la electricidad había que mantener sobre el conjunto de los seis continentes un verdadero ejército de cuatrocientos sesenta y dos mil quinientos once faroleros. Vistos desde lejos, hacían un espléndido efecto. Los movimientos de este ejército estaban regulados como los de un ballet de ópera. Primero venía el turno de los faroleros de Nueva Zelanda y de Australia. Encendían sus faroles y se iban a dormir. Después tocaba el turno en la danza a los faroleros de China y Siberia, que a su vez se escabullían entre los bastidores. Luego seguían los faroleros de Rusia y de las Indias, después los de África y Europa y finalmente, los de América del Sur y América del Norte. Nunca se equivocaban en su orden de entrada en escena. Era grandioso. Solamente el farolero del único farol del Polo Norte y su colega del único farol del Polo Sur, llevaban una vida ociosa e indiferente: trabajaban dos veces por año. Cuando se quiere ser ingenioso, sucede que se miente un poco. No he sido muy honesto al hablar de los faroleros y corro el riesgo de dar una falsa idea de nuestro planeta a los que no lo conocen. Los hombres ocupan muy poco lugar sobre la Tierra. Si los dos mil millones de habitantes que la pueblan se pusieran de pie y un poco apretados, como en un mitin, cabrían fácilmente en una plaza de veinte millas de largo por veinte de ancho. La humanidad podría amontonarse sobre el más pequeño islote del Pacífico. Las personas mayores no les creerán, seguramente, pues siempre se imaginan que ocupan mucho sitio. Se creen importantes como los baobabs. Les dirán, pues, que hagan el cálculo; eso les gustará ya que adoran las cifras. Pero no es necesario que pierdan el tiempo inútilmente, puesto que tienen confianza en mí. El principito, una vez que llegó a la Tierra, quedó sorprendido de no ver a nadie. Tenía miedo de haberse equivocado de planeta, cuando un anillo de color de luna se revolvió en la arena. -¡Buenas noches! -dijo el principito. -¡Buenas noches! -dijo la serpiente. -¿Sobre qué planeta he caído? -preguntó el principito. -Sobre la Tierra, en África -respondió la serpiente. -¡Ah! ¿Y no hay nadie sobre la Tierra? -Esto es el desierto. En los desiertos no hay nadie. La Tierra es muy grande -dijo la serpiente. El principito se sentó en una piedra y elevó los ojos al cielo. -Yo me pregunto -dijo- si las estrellas están encendidas para que cada cual pueda un día encontrar la suya. Mira mi planeta; está precisamente encima de nosotros... Pero... ¡qué lejos está! -Es muy bella -dijo la serpiente-. ¿Y qué vienes tú a hacer aquí? -Tengo problemas con una flor -dijo el principito. -¡Ah! Y se callaron. -¿Dónde están los hombres? -prosiguió por fin el principito. Se está un poco solo en el desierto... -También se está solo donde los hombres -afirmó la serpiente. El principito la miró largo rato y le dijo: -Eres un bicho raro, delgado como un dedo... -Pero soy más poderoso que el dedo de un rey -le interrumpió la serpiente. El principito sonrió: -No me pareces muy poderoso... ni siquiera tienes patas... ni tan siquiera puedes viajar... -Puedo llevarte más lejos que un navío -dijo la serpiente. Se enroscó alrededor del tobillo del principito como un brazalete de oro. -Al que yo toco, le hago volver a la tierra de donde salió. Pero tú eres puro y vienes de una estrella... El principito no respondió. -Me das lástima, tan débil sobre esta tierra de granito. Si algún día echas mucho de menos tu planeta, puedo ayudarte. Puedo... -¡Oh! -dijo el principito-. Te he comprendido. Pero ¿por qué hablas con enigmas? -Yo los resuelvo todos -dijo la serpiente. Y se callaron. El principito atravesó el desierto en el que sólo encontró una flor de tres pétalos, una flor de nada. -¡Buenos días! -dijo el principito. -¡Buenos días! -dijo la flor. -¿Dónde están los hombres? -preguntó cortésmente el principito. La flor, un día, había visto pasar una caravana. -¿Los hombres? No existen más que seis o siete, me parece. Los he visto hace ya años y nunca se sabe dónde encontrarlos. El viento los pasea. Les faltan las raíces. Esto les molesta. -Adiós -dijo el principito. -Adiós -dijo la flor. El Principito El principito escaló hasta la cima de una alta montaña. Las únicas montañas que él había conocido eran los tres volcanes que le llegaban a la rodilla. El volcán extinguido lo utilizaba como taburete. "Desde una montaña tan alta como ésta, se había dicho, podré ver todo el planeta y a todos los hombres..." Pero no alcanzó a ver más que algunas puntas de rocas. -¡Buenos días! -exclamó el principito al acaso. -¡Buenos días! ¡Buenos días! ¡Buenos días! -respondió el eco. -¿Quién eres tú? -preguntó el principito. -¿Quién eres tú?... ¿Quién eres tú?... ¿Quién eres tú?... -contestó el eco. -Sed mis amigos, estoy solo -dijo el principito. -Estoy solo... estoy solo... estoy solo... -repitió el eco. "¡Qué planeta más raro! -pensó entonces el principito-, es seco, puntiagudo y salado. Y los hombres carecen de imaginación; no hacen más que repetir lo que se les dice... En mi tierra tenía una flor: era siempre la primera en hablar... Pero sucedió que el principito, habiendo atravesado arenas, rocas y nieves, descubrió finalmente un camino. Y los caminos llevan siempre a la morada de los hombres. -¡Buenos días! -dijo. Era un jardín cuajado de rosas. -¡Buenos días! -dijeran las rosas. El principito las miró. ¡Todas se parecían tanto a su flor! -¿Quiénes sois? -les preguntó estupefacto. -Somos las rosas -respondieron éstas. -¡Ah! -exclamó el principito. Y se sintió muy desgraciado. Su flor le había dicho que era la única de su especie en todo el universo. ¡Y ahora tenía ante sus ojos más de cinco mil, todas semejantes, en un solo jardín! Si ella viese todo esto, se decía el principito, se sentiría vejada, tosería muchísimo y simularía morir para escapar al ridículo. Y yo tendría que fingirle cuidados, pues sería capaz de dejarse morir verdaderamente para humillarme a mí también... " Y luego continuó diciéndose: "Me creía rico con una flor única y resulta que no tengo más que una rosa ordinaria. Eso y mis tres volcanes que apenas me llegan a la rodilla y uno de los cuales quizá esté extinguido para siempre. Realmente no soy un gran príncipe... " Y tendido sobre la hierba, el principito lloró. Entonces apareció el zorro: -¡Buenos días! -dijo el zorro. -¡Buenos días! -respondió cortésmente el principito que se volvió pero no vio nada. -Estoy aquí, bajo el manzano -dijo la voz. -¿Quién eres tú? -preguntó el principito-. ¡Qué bonito eres! -Soy un zorro -dijo el zorro. -Ven a jugar conmigo -le propuso el principito-, ¡estoy tan triste! -No puedo jugar contigo -dijo el zorro-, no estoy domesticado. -¡Ah, perdón! -dijo el principito. Pero después de una breve reflexión, añadió: -¿Qué significa "domesticar"? -Tú no eres de aquí -dijo el zorro- ¿qué buscas? -Busco a los hombres -le respondió el principito-. ¿Qué significa "domesticar"? -Los hombres -dijo el zorro- tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían gallinas. Es lo único que les interesa. ¿Tú buscas gallinas? -No -dijo el principito-. Busco amigos. ¿Qué significa "domesticar"? -volvió a preguntar el principito. -Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro-, significa "crear vínculos... -¿Crear vínculos? -Efectivamente, verás -dijo el zorro-. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos y no te necesito para nada. Tampoco tú tienes necesidad de mí y no soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si tú me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo... -Comienzo a comprender -dijo el principito-. Hay una flor... creo que ella me ha domesticado... -Es posible -concedió el zorro-, en la Tierra se ven todo tipo de cosas. -¡Oh, no es en la Tierra! -exclamó el principito. El zorro pareció intrigado: -¿En otro planeta? -Sí. -¿Hay cazadores en ese planeta? -No. -¡Qué interesante! ¿Y gallinas? -No. -Nada es perfecto -suspiró el zorro. Y después volviendo a su idea: -Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me domesticas, mi vida estará llena de sol. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo. El zorro se calló y miró un buen rato al principito: -Por favor... domestícame -le dijo. -Bien quisiera -le respondió el principito pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y conocer muchas cosas. -Sólo se conocen bien las cosas que se domestican -dijo el zorro-. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, los hombres no tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame! -¿Qué debo hacer? -preguntó el príncipito. -Debes tener mucha paciencia -respondió el zorro-. Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca... El principito volvió al día siguiente. -Hubiera sido mejor -dijo el zorro- que vinieras a la misma hora. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto; ¡descubriré así lo que vale la felicidad!. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunca sabré cuándo preparar mi corazón... Los ritos son necesarios. -¿Qué es un rito? -inquirió el principito. -Es también algo demasiado olvidado -dijo el zorro-. Es lo que hace que un día no se parezca a otro día y que una hora sea diferente a otra. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. Los jueves bailan con las muchachas del pueblo. Los jueves entonces son días maravillosos en los que puedo ir de paseo hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones. De esta manera el principito domesticó al zorro. Y cuando se fue acercando el día de la partida: -¡Ah! -dijo el zorro-, lloraré. -Tuya es la culpa -le dijo el principito-, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te domestique... -Ciertamente -dijo el zorro. - Y vas a llorar!, -dijo él principito. -¡Seguro! -No ganas nada. -Gano -dijo el zorro- he ganado a causa del color del trigo. Y luego añadió: -Vete a ver las rosas; comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás a decirme adiós y yo te regalaré un secreto. El principito se fue a ver las rosas a las que dijo: -No son nada, ni en nada se parecen a mi rosa. Nadie las ha domesticado ni ustedes han domesticado a nadie. Son como el zorro era antes, que en nada se diferenciaba de otros cien mil zorros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo. Las rosas se sentían molestas oyendo al principito, que continuó diciéndoles: -Son muy bellas, pero están vacías y nadie daría la vida por ustedes. Cualquiera que las vea podrá creer indudablemente que mí rosa es igual que cualquiera de ustedes. Pero ella se sabe más importante que todas, porque yo la he regado, porque ha sido a ella a la que abrigué con el fanal, porque yo le maté los gusanos (salvo dos o tres que se hicieron mariposas ) y es a ella a la que yo he oído quejarse, alabarse y algunas veces hasta callarse. Porque es mi rosa, en fin. Y volvió con el zorro. -Adiós -le dijo. -Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple : no se ve bien sino con el corazón; lo esencial es invisible para los ojos. -Lo esencial es invisible para los ojos -repitió el principito para acordarse. -Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella. -Es el tiempo que yo he perdido con ella... -repitió el principito para recordarlo. -Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa... -Soy responsable de mi rosa... -repitió el principito a fin de recordarlo. -¡Buenos días! -dijo el principito. -¡Buenos días! -respondió el guardavías. -¿Qué haces aquí? -le preguntó el principito. -Formo con los viajeros paquetes de mil y despacho los trenes que los llevan, ya a la derecha, ya a la izquierda. Y un tren rápido iluminado, rugiendo como el trueno, hizo temblar la cabina del guardavías. -Tienen mucha prisa -dijo el principito-. ¿Qué buscan? -Ni siquiera el conductor de la locomotora lo sabe -dijo el guardavías. Un segundo rápido iluminado rugió en sentido inverso. -¿Ya vuelve? -preguntó el principito. -No son los mismos -contestó el guardavías-. Es un cambio. -¿No se sentían contentos donde estaban? -Nunca se siente uno contento donde está -respondió el guardavías. Y rugió el trueno de un tercer rápido iluminado. -¿Van persiguiendo a los primeros viajeros? -preguntó el principito. -No persiguen absolutamente nada -le dijo el guardavías-; duermen o bostezan allí dentro. Únicamente los niños aplastan su nariz contra los vidrios. -Únicamente los niños saben lo que buscan -dijo el principito. Pierden el tiempo con una muñeca de trapo que viene a ser lo más importante para ellos y si se la quitan, lloran... -¡Qué suerte tienen! -dijo el guardavías. -¡Buenos días! -dijo el principito. -¡Buenos días! -respondió el comerciante. Era un comerciante de píldoras perfeccionadas que quitan la sed. Se toma una por semana y ya no se sienten ganas de beber. -¿Por qué vendes eso? -preguntó el principito. -Porque con esto se economiza mucho tiempo. Según el cálculo hecho por los expertos, se ahorran cincuenta y tres minutos por semana. -¿Y qué se hace con esos cincuenta y tres minutos? -Lo que cada uno quiere... " "Si yo dispusiera de cincuenta y tres minutos -pensó el principito- caminaría muy suavemente hacia una fuente..." Era el octavo día de mi avería en el desierto y había escuchado la historia del comerciante bebiendo la última gota de mi provisión de agua. -¡Ah -le dije al principito-, son muy bonitos tus cuentos, pero yo no he reparado mi avión, no tengo nada para beber y yo también sería feliz si pudiera caminar muy suavemente hacia una fuente! -Mi amigo el zorro..., me dijo... -Mi pequeño hombrecito, ¡ya no se trata más del zorro! -¿Por qué? -Porque nos vamos a morir de sed... No comprendió mi razonamiento y replicó: -Es bueno haber tenido un amigo, aún si vamos a morir. Yo estoy muy contento de haber tenido un amigo zorro. "No mide el peligro -me dije- Nunca tiene hambre ni sed. Un poco de sol le basta..." El principito me miró y respondió a mi pensamiento: -Tengo sed también... vamos a buscar un pozo... Tuve un gesto de cansancio; es absurdo buscar un pozo, al azar, en la inmensidad del desierto. Sin embargo, nos pusimos en marcha. Después de dos horas de caminar en silencio, cayó la noche y las estrellas comenzaron a brillar. Yo las veía como en sueño, pues a causa de la sed tenía un poco de fiebre. Las palabras del principito danzaban en mi mente. -¿También tú tienes sed? -le pregunté. Pero no respondió a mi pregunta, diciéndome simplemente: -El agua puede ser buena también para el corazón... No comprendí sus palabras, pero me callé; sabía muy bien que no había que interrogarlo. El principito estaba cansado y se sentó; yo me senté a su lado y después de un silencio me dijo: -Las estrellas son hermosas, por una flor que no se ve... Respondí "seguramente" y miré sin hablar los pliegues que la arena formaba bajo la luna. -El desierto es bello -añadió el principito. Era verdad; siempre me ha gustado el desierto. Puede uno sentarse en una duna, nada se ve, nada se oye y sin embargo, algo resplandece en el silencio... -Lo que más embellece al desierto -dijo el principito- es el pozo que oculta en algún sitio... Me quedé sorprendido al comprender súbitamente ese misterioso resplandor de la arena. Cuando yo era niño vivía en una casa antigua en la que, según la leyenda, había un tesoro escondido. Sin duda que nadie supo jamás descubrirlo y quizás nadie lo buscó, pero parecía toda encantada por ese tesoro. Mi casa ocultaba un secreto en el fondo de su corazón... -Sí -le dije al principito- ya se trate de la casa, de las estrellas o del desierto, lo que les embellece es invisible. -Me gusta -dijo el principito- que estés de acuerdo con mi zorro. Como el principito se dormía, lo tomé en mis brazos y me puse nuevamente en camino. Me sentía emocionado llevando aquel frágil tesoro, y me parecía que nada más frágil había sobre la Tierra. Miraba a la luz de la luna aquella frente pálida, aquellos ojos cerrados, los cabellos agitados por el viento y me decía : "lo que veo es sólo la corteza; lo más importante es invisible... " Como sus labios entreabiertos esbozaron una sonrisa, me dije: "Lo que más me emociona de este principito dormido es su fidelidad a una flor, es la imagen de la rosa que resplandece en él como la llama de una lámpara, incluso cuando duerme... " Y lo sentí más frágil aún. Pensaba que a las lámparas hay que protegerlas: una racha de viento puede apagarlas... Continué caminando y al rayar el alba descubrí el pozo. -Los hombres -dijo el principito- se meten en los rápidos pero no saben dónde van ni lo que quieren. . . Entonces se agitan y dan vueltas... Y añadió: -¡No vale la pena!... El pozo que habíamos encontrado no se parecía en nada a los pozos saharianos. Estos pozos son simples agujeros que se abren en la arena. El que teníamos ante nosotros parecía el pozo de un pueblo; pero por allí no había ningún pueblo y me parecía estar soñando. -¡Es extraño! -le dije al principito-. Todo está a punto: la roldana, el balde y la cuerda... Se rió y tocó la cuerda; hizo mover la roldana. Y la roldana gimió como una vieja veleta cuando el viento ha dormido mucho. -¿Oyes? -dijo el principito-. Hemos despertado al pozo y canta. No quería que el principito hiciera el menor esfuerzo y le dije: -Déjame a mí, es demasiado pesado para ti. Lentamente subí el cubo hasta el brocal donde lo dejé bien seguro. En mis oídos sonaba aún el canto de la roldana y veía temblar al sol en el agua agitada. -Tengo sed de esta agua -dijo el principito-, dame de beber... ¡Comprendí entonces lo que él había buscado! Levanté el balde hasta sus labios y el principito bebió con los ojos cerrados. Todo era bello como una fiesta. Aquella agua era algo más que un alimento. Había nacido del caminar bajo las estrellas, del canto de la roldana, del esfuerzo de mis brazos. Era como un regalo para el corazón. Cuando yo era niño, las luces del árbol de Navidad, la música de la misa de medianoche, la dulzura de las sonrisas, daban su resplandor a mi regalo de Navidad. -Los hombres de tu tierra -dijo el principito- cultivan cinco mil rosas en un jardín y no encuentran lo que buscan. -No lo encuentran nunca -le respondí. -Y sin embargo, lo que buscan podrían encontrarlo en una sola rosa o en un poco de agua... -Sin duda, respondí. Y el principito añadió: -Pero los ojos son ciegos. Hay que buscar con el corazón. Yo había bebido y me encontraba bien. La arena, al alba, era color de miel, del que gozaba hasta sentirme dichoso. ¿Por qué había de sentirme triste? -Es necesario que cumplas tu promesa -dijo dulcemente el principito que nuevamente se había sentado junto a mi. -¿Qué promesa? -Ya sabes... el bozal para mi cordero... soy responsable de mi flor. Saqué del bolsillo mis esbozos de dibujo. El principito los miró y dijo riendo: -Tus baobabs parecen repollos... -¡Oh! ¡Y yo que estaba tan orgulloso de mis baobabs! -Tu zorro tiene orejas que parecen cuernos; son demasiado largas. Y volvió a reír. -Eres injusto, muchachito; yo no sabía dibujar más que boas cerradas y boas abiertas. -¡Oh, todo se arreglará! -dijo el principito-. Los niños entienden. Dibujé, pues, un bozal. Y sentí el corazón oprimido cuando se lo di. - Tienes proyectos que ignoro... Pero no me respondió y me dijo: -¿Sabes? -me dijo-. Mañana hace un año de mi caída en la Tierra... Y después de un silencio, añadió: -Caí muy cerca de aquí... El principito se sonrojó y nuevamente, sin comprender por qué, experimenté una extraña tristeza. Sin embargo, se me ocurrió preguntar: -Entonces no te encontré por azar hace ocho días, cuando paseabas por estos lugares, a mil millas de distancia del lugar habitado más próximo. ¿Es que volvías al punto de tu caída? El principito enrojeció nuevamente. Y añadí vacilante. -¿Tal vez por el aniversario? El principito se ruborizó una vez más. Aunque nunca respondía a las preguntas, su rubor significaba una respuesta afirmativa. -¡Ah! -le dije- tengo miedo. Pero él me respondió: -Debes trabajar ahora. Debes volver junto a tu máquina. Te espero aquí. Vuelve mañana por la tarde. Pero yo no estaba tranquilo y me acordaba del zorro. Si uno se deja domesticar, corre el riesgo de llorar un poco... Al lado del pozo había una ruina de un viejo muro de piedras. Cuando volví de mi trabajo al día siguiente por la tarde, vi desde lejos al principito sentado en lo alto con las piernas colgando. Lo oí que hablaba. -¿No te acuerdas? ¡No es aquí con exactitud! Alguien le respondió sin duda, porque él replicó: -¡Sí, sí; es el día, pero no es este el lugar! Proseguí mi marcha hacia el muro, pero no veía ni oía a nadie. Y sin embargo, el principito replicó de nuevo. -¡Claro! Ya verás dónde comienza mi huella en la arena. No tienes más que esperarme, que allí estaré yo esta noche. Yo estaba a veinte metros y continuaba sin distinguir nada. El principito, después de un silencio, dijo aún: -¿Tienes un buen veneno? ¿Estás segura de no hacerme sufrir mucho? Me detuve con el corazón oprimido, siempre sin comprender. -¡Ahora vete -dijo el principito-, quiero volver a bajarme! Dirigí la mirada hacia el pie del muro e instintivamente di un brinco. Una serpiente de esas amarillas que matan a una persona en menos de treinta segundos, se erguía en dirección al principito. Echando mano al bolsillo para sacar mi revólver, apreté el paso, pero, al ruido que hice, la serpiente se dejó deslizar suavemente por la arena como un surtidor que muere, y, sin apresurarse demasiado, se escurrió entre las piedras con un ligero ruido metálico. Llegué junto al muro a tiempo de recibir en mis brazos a mi principito, que estaba blanco como la nieve. -¿Pero qué historia es ésta? ¿De charla también con las serpientes? Le quité su eterna bufanda de oro, le humedecí las sienes y le di de beber, sin atreverme a hacerle pregunta alguna. Me miró gravemente rodeándome el cuello con sus brazos. Sentí latir su corazón, como el de un pajarillo que muere a tiros de carabina. -Me alegra -dijo el principito- que hayas encontrado lo que faltaba a tu máquina. Así podrás volver a tu tierra... -¿Cómo lo sabes? Precisamente venía a comunicarle que, a pesar de que no lo esperaba, había logrado terminar mi trabajo. No respondió a mi pregunta, sino que añadió: -También yo vuelvo hoy a mi planeta... Luego, con melancolía: -Es mucho más lejos... y más difícil... Me daba cuenta de que algo extraordinario pasaba en aquellos momentos. Estreché al principito entre mis brazos como sí fuera un niño pequeño, y no obstante, me pareció que descendía en picada hacia un abismo sin que fuera posible hacer nada para retenerlo. Su mirada, seria, estaba perdida en la lejanía. -Tengo tu cordero y la caja para el cordero. Y tengo también el bozal. Y sonreía melancólicamente. Esperé un buen rato. Sentía que volvía a entrar en calor poco a poco: -Has tenido miedo, hombrecito... Lo había tenido, sin duda, pero sonrió con dulzura: -Esta noche voy a tener más miedo... Me quedé de nuevo helado por un sentimiento de algo irreparable. Comprendí que no podía soportar la idea de no volver a oír nunca más su risa. Era para mí como una fuente en el desierto. -Hombrecito, quiero oír otra vez tu risa... Pero él me dijo: -Esta noche hará un año. Mi estrella se encontrará precisamente encima del lugar donde caí el año pasado... -¿No es cierto -le interrumpí- que toda esta historia de serpientes, de citas y de estrellas es tan sólo una pesadilla? Pero el principito no respondió a mi pregunta y dijo: -Lo más importante nunca se ve... -Indudablemente... -Es lo mismo que la flor. Si te gusta una flor que habita en una estrella, es muy dulce mirar al cielo por la noche. Todas las estrellas han florecido. -Es indudable... -Es como el agua. La que me diste a beber, gracias a la roldana y la cuerda, era como una música ¿te acuerdas? ¡Qué buena era! -Sí, cierto... -Por la noche mirarás las estrellas; mi casa es demasiado pequeña para que yo pueda señalarte dónde se encuentra. Así es mejor; mi estrella será para ti una cualquiera de ellas. Te gustará entonces mirar todas las estrellas. Todas ellas serán tus amigas. Y además, te haré un regalo... Y rió una vez más. -¡Ah, hombrecito, hombrecito, cómo me gusta oír tu risa! -Mi regalo será ése precisamente, será como el agua... -¿Qué quieres decir? La gente tiene estrellas que no son las mismas. Para los que viajan, las estrellas son guías; para otros sólo son pequeñas lucecitas. Para los sabios las estrellas son problemas. Para mi hombre de negocios, eran oro. Pero todas esas estrellas se callan. Tú tendrás estrellas como nadie las ha tenido... -¿Qué quieres decir? -Cuando por las noches mires al cielo, al pensar que en una de aquellas estrellas estoy yo riendo, será para ti como si todas las estrellas riesen. ¡Tú tendrás estrellas que saben reír! Y rió nuevamente. -Cuando te hayas consolado (siempre se consuela uno) estarás contento de haberme conocido. Serás mi amigo y tendrás ganas de reír conmigo. Algunas veces abrirás tu ventana sólo por placer y tus amigos quedarán asombrados de verte reír mirando al cielo. Tú les explicarás: "Las estrellas me hacen reír siempre". Ellos te creerán loco. Y yo te habré jugado una mala pasada... Y se rió otra vez. -Será como si en vez de estrellas, te hubiese dado multitud de cascabelitos que saben reír... Una vez más dejó oír su risa y luego se puso serio. -Esta noche ¿sabes? no vengas... -No me separaré de ti. -Parecerá que sufro... Parecerá un poco que me muero. Es así. No vengas a verlo, no vale la pena... -No me separaré de ti. Pero estaba preocupado. -Te digo esto... también por la serpiente. No debe morderte... Las serpientes son malas. Pueden morder por placer... -He dicho que no me separaré de ti. Pero algo lo tranquilizó. -Bien es verdad que no tienen veneno para la segunda mordedura... Aquella noche no lo vi ponerse en camino. Cuando le alcancé marchaba con paso rápido y decidido y me dijo solamente: -¡Ah, estás ahí! Me cogió de la mano y todavía se atormentó: -Has hecho mal. Tendrás pena. Parecerá que estoy muerto, pero no es verdad. Yo me callaba. -¿Comprendes? Es demasiado lejos. No puedo llevar mi cuerpo allí. Es demasiado pesado. Seguí callado. -Será como una corteza vieja que se abandona. No son tristes las viejas cortezas... Yo me callaba. El principito perdió un poco de ánimo. Pero hizo un esfuerzo y dijo: -Será agradable ¿sabes? Yo miraré también las estrellas. Todas serán pozos con roldana enmohecida. Todas las estrellas me darán de beber. Yo callaba. -¡Será tan divertido! Tú tendrás quinientos millones de cascabeles y yo quinientos millones de fuentes... El principito se calló también por que lloraba. -Es allí; déjame ir solo. Se sentó porque tenía miedo. Dijo aún: -¿Sabes?... mi flor... soy responsable... ¡y ella es tan débil y tan inocente! Sólo tiene cuatro espinas insignificantes para defenderse contra todo el mundo... Me senté, ya no podía mantenerme en pie. -Bien... eso es todo... Vaciló todavía un instante, luego se levantó y dio un paso. Yo no pude moverme. Un relámpago amarillo centelleó en su tobillo. Quedó un instante inmóvil, sin exhalar un grito. Luego cayó lentamente como cae un árbol, sin hacer el menor ruido en la arena. Ahora hace ya seis años de esto. Jamás he contado esta historia y los compañeros que me vuelven a ver se alegran de encontrarme vivo. Estaba triste, pero yo les decía: "Es el cansancio". Ahora me he consolado un poco. Es decir... no del todo. Pero sé que verdaderamente volvió a su planeta, pues, al nacer el día, no encontré su cuerpo. Y no era un cuerpo tan pesado... Y por la noche me gusta oír las estrellas. Son como quinientos millones de cascabeles... Pero sucede algo extraordinario. Al bozal que dibujé para el principito se me olvidó añadirle la correa de cuero; no habrá podido atárselo al cordero. Entonces me pregunto: "¿Qué habrá sucedido en su planeta? Quizá el cordero se ha comido la flor..." A veces me digo: "¡Seguro que no! El príncipito cubre la flor con su globo de vidrio todas las noches y vigila bien a su cordero". Entonces me siento dichoso y todas las estrellas ríen dulcemente. Pero otras veces pienso: "Alguna que otra vez se distrae uno y eso basta. Si una noche ha olvidado poner el globo de vidrio o el cordero ha salido sin hacer ruido, durante la noche...". Y entonces los cascabeles se convierten en lágrimas... Y ahí está el gran misterio. Para vosotros que también amáis al principito, como para mí, nada en el universo sigue siendo igual si en alguna parte, quien sabe dónde, un cordero desconocido se ha comido o no se ha comido una rosa... Pero mirad al cielo y preguntad: el cordero ¿se ha comido la flor? Y veréis cómo todo cambia... ¡Ninguna persona mayor comprenderá jamás que esto sea verdaderamente importante! Este es para mí el paisaje más hermoso y el más triste del mundo. Es el mismo paisaje de la página anterior que he dibujado una vez más para que lo vean bien. Fue aquí donde el principito apareció sobre la Tierra, desapareciendo luego. Mirad atentamente este paisaje para que sepáis reconocerlo, si viajáis algún día por el África, en el desierto. Si por casualidad llegáis a pasar por allí, os suplico, no os apresuréis; esperad un momento, exactamente debajo de la estrella. Si entonces un niño llega hacia vosotros, si este niño ríe y tiene cabellos de oro y nunca responde a vuestras preguntas, adivinaréis en seguida quién es. ¡Sed amables entonces! No me dejéis tan triste. Escribidme enseguida, decidme que el principito ha vuelto... Libro y AudioLibro en un solo archivo bueno gente espero que les guste me tomo mucho trabajo hacer este post y espero que lo valoren abraso taringueros disculpen que lo puse en 2 partes pasa que en una sola no entraba
Las Almas Como la palabra lo sugiere, son almas de personas desencarnadas. Muchas de ellas no cuentan con el grado de luz necesario y entonces deben someterse a trabajos o encomiendas hechas por los Exús para poder evolucionar espiritualmente. Dado el grado de evolución de cada una, pueden recibir "un bautismo en la Umbanda" y pasar a formar parte del pueblo de Exú. Esto debe realizarse por un Pae o Mae calificado. Se procede, bajo un ritual, a dar bautismo al alma el pasará a formar parte del "povo". Muchas Almas se rehúsan a recibir ordenes de los Exús y vagan por el astral en busca de personas débiles para desarrollar su maldad atormentando a las personas. A veces lo hacen en forma sutil y el hecho pasa desapercibido, otras, en cambio, atormentan en todos los estilos y formas imaginables. Las más sutiles son aquellas que producen por ejemplo: Discordias, sin motivo aparente, entre las personas: desgano continuo; dolencias que no tienen explicación para la ciencia, etc. En cambio, las más dañinas, puedan llegar incluso hasta a matar a una persona. Pueden llevarla al suicidio o hacerla cometer las más terribles atrocidades. Las Almas se manifiestan cómo sensaciones de frió inexplicables en algunas partes de la casa, intensos dolores de cabeza en todos los integrantes de la casa, a veces en el movimiento de cosas; la ruptura desmedida de artefactos eléctricos e incluso, la invasión de insectos. Estos síntomas deben ser tomados con gran importancia ya que denotan posesión de la casa o persona, y debe revertirse. Esto se logra a través de limpiezas y ofrendas hacia esas Almas para que dejen de atormentar a las personas. Después se pasa a retirar el alma en pena con un ritual de la Mae Oía la cual es madre de todas las almas del universo. Nunca debe echarse a las Almas en forma brusca ya que podría enojarse de tal manera que no se imaginan. Las almas son como las personas saben hasta donde pueden llegar y hasta donde no pero hay trabajos específicos que ponen fin a esa situaciones. Deben ser realizados por el bien de todos por personas capaces y no por cualquier entrometido o animista. Este Reino es comandado por Exú Rey Omolú das Almas y Pomba-Gira Rainha das Almas. EXU REY OMOLÚ DAS ALMAS Pomba-Gira Rainha das Almas. Quién se presenta como una elegante mujer, alta, vestida con tonos blanco y lila, con guantes largos, a veces capelina, tacos altos. Sus carcajadas parecen un lamento de ultratumba. Ellos también son conocidos por "Rey y Rainha da Lomba", porque gobiernan todos los Exús que trabajan en lugares altos, también en hospitales, morgues, etc. La morada mateerial del Reino es en lugares elevados ya que a estas entiddes espirituales les agradan las lomas, montañas, cimas, etc... También los podemos encontrar sobre los techos, campanarios, hospitales, velatorios, morgues, y puertas de iglesias. Espiritualmente moran en las emociones de las personas. Estos seres tienen la misión de transportar cosas de un lugar a otro, pero principalmente las "Almas" que no encuentran su camino o no reconocen su propia muerte, a las que guían hasta el cementerio. ahora les dejo unos de los exu de almas qe mas me gustan ! TRANCA RUAS a Trancarúas le incumbe ser el primer Exu dentro del Reino de las Encruzilhadas, quien tiene como finalidad abrir los caminos justamente para el Reino que abre los caminos para los demás Exus y la gente toda ( el reino de las encrucijadas). Por esto Seu Trancarúas generalmente es guardián o portero en las Casas aquellas personas cuyo Exu sea Seu Sete; Rei das Sete Encruzilhadas; Veludo; Tirirí u otro Exu cuya energía sea mayor dentro del Reino de la Encruzilhada. De ahí que sea tan importante, rindiéndosele homenaje casisiempre inmediatamente después que al Exu dueño de la Casa, pidiendo de este modo que Seu Trancarúas cierre la puerta para que ningún mal pueda venir a perturbar el buen desenvolvimiento de la "Gira" y al mismo tiempo que permita el buen flujo por los caminos espirituales para que las Entidades de las Encrucijadas puedan llegar. Luego obviamente se cantará y homenajeará a todas las demás Entidades de la Encrucijada para que al mismo tiempo vayan abriendo el camino para que los Exu de otros Reinos se hagan presentes: EXU TRANCARÚAS link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=A1rvt-kiDss&feature=PlayList&p=43A49EF640314B56&index=5 Maria Padilha Entre muchas más variantes que revelan alguna cualidad o característica especial de esta Mujer, lo que servirá en los terreiros como apodo o nombre secundario que acompañará al primero. Recibe además otros apodos que algunos pueden pensar que se trate de otra Pombagira, pero en realidad es Ella: "Rainha dos Infernos"; "Rainha do Candomblê"; "Rainha das Marias"; "Rainha das Facas"; "Mulher de Lucifer"; "Rainha da Malandragem"; "Rainha dos Ciganos"; etc. En cada lugar le ponen diferentes motes, que en realidad buscan elogiar a la Entidad y transmiten una mayor intimidad. Tiene predilección - al igual que su principal marido, Rei das 7 Liras ( Lúcifer ) - por las navajas, las sevillanas, cuchillas y armas blancas en general, especialmente aquellas que son filosas y cortas, donde se debe utilizar mucha agilidad en la lucha para no ser cortado. Como toda pombagira, posee además numerosos amantes o parejas, con las cuales puede "adjuntarse" o "trabajar", siendo esa pareja la que protegera a determinada persona. Cabe aclarar que no siempre se forman las mismas parejas, pues las mismas dependerán de la morada en donde trabaje la Pombagira y lo que indique la zimba (ponto riscado o firma espiritual ). Se presenta bajo la apariencia de una hermosa mujer, de largos cabellos negros, piel morena ( a veces más clara y a veces más oscura ); su edad y físico varían también de acuerdo al tipo de camino o pasaje de esta Pombagira, pues existen pasajes jovenes y viejos, siendo igualmente de atractiva en cualquiera de sus pasajes, esto ocurre con todos los Exu de kimbanda, no importando la edad que representen, pues tienen el don de la seducción. Ella gusta del lujo, los hombres, el dinero, las joyas, la buena vida, los juegos de azar, el baile y la música. Es una gran bailarina, cuyos movimientos pueden incluso parecerse a los de las gitanas en algunos momentos, meciendo sensualmente sus caderas y brazos, como quien disfruta plenamente de seducir con el cuerpo en movimiento. Su porte es altivo, orgulloso, magestuoso, aunque posee características de las mujeres arrabaleras, que no se achican ni le tienen miedo a nada. Es muy invocada para atraer amantes, abrir los caminos, amarrar parejas, pero principalmente es muy temida por su fiereza y su implacable poder en cuestión de demandas link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=IyIMy8aXIog&feature=PlayList&p=43A49EF640314B56&index=23 TATA CAVEIRA TATA CAVEIRA "Proculo" Tata Caveira es un exu, o sea una entidad que trabaja en la Umbanda a través de la incorporación en los médium. Antes de ser una entidad Tata Caveira vivió en la tierra física como todos nosotros.Creemos que nació en el año 670 (d.c), y vivió hasta diciembre del698 (d.c), en Egipto, o como dice la propia entidad "en mi tierra sagrada a la vera del gran rio".Su nombre era Proculo (de origen Romano), llamado así en homenaje al jefe de la guardia Romana de aquella época.Proculo vivía en una aldea y formaba parte de una familia muy humilde. Durante toda su vida, lucho para crecer y acumular riquezas;principalmente su patrimonio estaba compuesto por cabras, camellos y tierras. En ese tiempo para tener una mujer era necesario comprarla a su padre o responsable. Era esta motivación que llevo a Proculo a batallar tanto por el crecimiento financiero. Proculo vivió de hecho un gran romance con una joven mujer, que se crió con él desde su nacimiento, era una amiga.Su firme propósito de unirse a la joven hizo que acumulara muchas riquezas, para no correr el riego de que el padre de la joven se la vendiera a otro hombre.. El destino le depararía un trago muy amargo en la vida de Proculo; ya que su hermano sabiendo de la intención que Proculo tenia en relación a la joven, seria autor de una traición muy grave Justamente cuando Proculo consiguió adquirir mas de la mitad de la aldea donde vivían y estando seguro de esta manera seguro de que nadie podría ofrecer mayor cuantía por la moza, sintió recibir como una puñalada por la espalda; debido a que horas antes de que Proculo concretara la compra, su hermano compro la moza, la noche anterior a la mañana a que Próculo tenia previsto realizar la compra. Al enterarse de lo que había ocurrido, Próculo quedo muy apenado,herido y traicionado por su propio hermano. Sin embargo lo respeto por ser sangre de su sangre.Su hermano a pesar de ser mas viejo que él, era una persona muy envidiosa y no poseía ni la mitad de las riquezas que Próculo había acumulado. LA INVASIÓN:La aldea de Próculo era muy rica y prospera, esto generaba mucha envidia en las aldeas vecinas.Cierto día una aldea próxima a la de Próculo, mucho mayor en habitantes, pero con menos riquezas, por estar apartada del río Nilo,comenzó a poner su atención sobre la aldea de Próculo. Así una guerra tuvo inicio.La aldea de Próculo fue invadida repentinamente y tomo a todos por sorpresa.Al encontrarse en inferioridad numérica, fueron todo muertos,restando solamente 49 personas. Estos 49 sobrevivientes indignados por lo sucedido se unieron y partieron hacia la aldea vecina para buscar venganza. Fue entonces que invadieron la aldea enemiga donde se encontraban muchas mujeres y niños, y se desencadeno la represalia planeada,donde murieron muchos inocentes.Debido a que eran solo 49 personas las que encabezaron el ataque a la aldea, fueron cercados y capturados. De esta manera Próculo y sus compañeros fueron quemados vivos. Pero el dolor mayor que Próculo sintió no fue el del fuego, sino el de su corazón, por la traición que sufrió de su propio hermano que ahora se quemaba a su lado. Fue este el origen de los 49 exus de la línea de Caveira,constituidos por todos los hombres y mujeres que en aquel día desencarnaron. Entre los exus de la linea de caveira existen, Tata Caveira, Joao Caveira, Caveirinha, Rosa Caveira, Dr. Caveira, Sete Caveiras, Quebra Osso, entre muchos otros.Por motivos de respeto no será indicado aquí cual fue el exu de lalínea de Caveira que fue hermano de Tata en la vida terrena. LA ENTIDAD:Como entidad el jefe de la falange Tata Caveira, es muy incomprendido y tiene pocos cávalos. Son raros los médium que lo incorporan, pues tiene fama de bravo y quisquilloso. Sin embargo muchos médium incorporan exus de su falange. Tata es muy bromista y alegre, y al mismo tiempo serio y rígido.Cuando dice alguna cosa, lo hace con firmeza y nunca con dudas; tiene un temperamento inconstante, dado a que a veces se presenta alegre,otras veces nervioso, otras calmo, y otras apresurado, es por eso que es considerado por muchos como loco.Mas allá de todo, Tata Caveira es un amigo muy leal, llegando a veces a ser un poco celoso. La fidelidad es una de sus características mas destacadas, por eso mismo Tata no perdona la traición, y valoriza mucho la amistad verdadera; Tata considera que la peor de las traiciones es la traición de un amigo. Tata es muchas veces criticado, por su personalidad, pero son pocas las personas que tienen la oportunidad de conocer a fondo a Tata jefe de falange.El cávalo de Tata, demora en adquirir confianza e intimidad con este exu, ya que es puesto a prueba todo el tiempo.Sin embargo una vez amigo de Tata se tiene un amigo para el resto de esta vida y de otras evoluciones link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=A5BFg7yUBEs&feature=related pd: a los que no conoscan del tema no bardeen por favor, y ha los que si espero que les guste ! saludo a todos
El Principito, Libro y AudioLibro Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona mayor. Tengo una seria excusa: esta persona mayor es el mejor amigo que tengo en el mundo. Pero tengo otra excusa: esta persona mayor es capaz de comprenderlo todo, incluso los libros para niños. Tengo una tercera excusa todavía: esta persona mayor vive en Francia, donde pasa hambre y frío. Tiene, por consiguiente, una gran necesidad de ser consolada. Si no fueran suficientes todas esas razones, quiero entonces dedicar este libro al niño que fue hace tiempo esta persona mayor. Todas las personas mayores antes han sido niños. (Pero pocas de ellas lo recuerdan). Corrijo, por consiguiente, mi dedicatoria: A LEON WERTH, cuando era niño. Cuando yo tenía seis años vi en un libro sobre la selva virgen que se titulaba "Historias vividas", una magnífica lámina. Representaba una serpiente boa que se tragaba a una fiera. Esta es la copia del dibujo. En el libro se afirmaba: "La serpiente boa se traga su presa entera, sin masticarla. Luego ya no puede moverse y duerme durante los seis meses que dura su digestión". Reflexioné mucho en ese momento sobre las aventuras de la jungla y a mi vez logré trazar con un lápiz de colores mi primer dibujo. Mi dibujo número uno era de esta manera: Enseñé mi obra de arte a las personas mayores y les pregunté si mi dibujo les daba miedo. -¿por qué habría de asustar un sombrero? - me respondieron. Mi dibujo no representaba un sombrero. Representaba una serpiente boa que digiere un elefante. Dibujé entonces el interior de la serpiente boa a fin de que las personas mayores pudieran comprender. Siempre estas personas tienen necesidad de explicaciones. Mi dibujo número dos era así: Las personas mayores me aconsejaron abandonar el dibujo de serpientes boas, ya fueran abiertas o cerradas, y poner más interés en la geografía, la historia, el cálculo y la gramática. De esta manera a la edad de seis años abandoné una magnífica carrera de pintor. Había quedado desilusionado por el fracaso de mis dibujos número uno y número dos. Las personas mayores nunca pueden comprender algo por sí solas y es muy aburrido para los niños tener que darles una y otra vez explicaciones. Tuve, pues, que elegir otro oficio y aprendí a pilotar aviones. He volado un poco por todo el mundo y la geografía, en efecto, me ha servido de mucho; al primer vistazo podía distinguir perfectamente la China de Arizona. Esto es muy útil, sobre todo si se pierde uno durante la noche. A lo largo de mi vida he tenido multitud de contactos con multitud de gente seria. Viví mucho con personas mayores y las he conocido muy de cerca; pero esto no ha mejorado demasiado mi opinión sobre ellas. Cuando me he encontrado con alguien que me parecía un poco lúcido, lo he sometido a la experiencia de mi dibujo número uno que he conservado siempre. Quería saber si verdaderamente era un ser comprensivo. E invariablemente me contestaban siempre: "Es un sombrero". Me abstenía de hablarles de la serpiente boa, de la selva virgen y de las estrellas. Poniéndome a su altura, les hablaba del bridge, del golf, de política y de corbatas. Y mi interlocutor se quedaba muy contento de conocer a un hombre tan razonable. Viví así, solo, nadie con quien poder hablar verdaderamente, hasta cuando hace seis años tuve una avería en el desierto de Sahara. Algo se había estropeado en el motor. Como no llevaba conmigo ni mecánico ni pasajero alguno, me dispuse a realizar, yo solo, una reparación difícil. Era para mí una cuestión de vida o muerte, pues apenas tenía agua de beber para ocho días. La primera noche me dormí sobre la arena, a unas mil millas de distancia del lugar habitado más próximo. Estaba más aislado que un náufrago en una balsa en medio del océano. Imaginaos, pues, mi sorpresa cuando al amanecer me despertó una extraña vocecita que decía: - ¡Por favor... píntame un cordero! -¿Eh? -¡Píntame un cordero! Me puse en pie de un salto como herido por el rayo. Me froté los ojos. Miré a mi alrededor. Vi a un extraordinario hombrecito que me miraba gravemente. Ahí tenéis el mejor retrato que más tarde logré hacer de él, aunque mi dibujo, ciertamente es menos encantador que el modelo. Pero no es mía la culpa. Las personas mayores me desanimaron de mi carrera de pintor a la edad de seis años y no había aprendido a dibujar otra cosa que boas cerradas y boas abiertas. Miré, pues, aquella aparición con los ojos redondos de admiración. No hay que olvidar que me encontraba a unas mil millas de distancia del lugar habitado más próximo. Y ahora bien, el hombrecito no me parecía ni perdido, ni muerto de cansancio, de hambre, de sed o de miedo. No tenía en absoluto la apariencia de un niño perdido en el desierto, a mil millas de distancia del lugar habitado más próximo. Cuando logré, por fin, articular palabra, le dije: - Pero… ¿qué haces tú por aquí? Y él respondió entonces, suavemente, como algo muy importante: -¡Por favor… píntame un cordero! Cuando el misterio es demasiado impresionante, es imposible desobedecer. Por absurdo que aquello me pareciera, a mil millas de distancia de todo lugar habitado y en peligro de muerte, saqué de mi bolsillo una hoja de papel y una estilográfica. Recordé que yo había estudiado especialmente geografía, historia, cálculo y gramática y le dije al hombrecito (ya un poco malhumorado), que no sabía dibujar. - No importa - me respondió-, píntame un cordero! Como nunca había dibujado un cordero, rehice para él uno de los dos únicos dibujos que yo era capaz de realizar: el de la serpiente boa cerrada. Y quedé estupefacto cuando oí decir al hombrecito: - ¡No, no! Yo no quiero un elefante en una serpiente. La serpiente es muy peligrosa y el elefante ocupa mucho sitio. En mi tierra es todo muy pequeño. Necesito un cordero. Píntame un cordero. Dibujé un cordero. Lo miró atentamente y dijo: ¡No! Este está ya muy enfermo. Haz otro. Volví a dibujar. Mi amigo sonrió dulcemente, con indulgencia. -¿Ves? Esto no es un cordero, es un carnero. Tiene Cuernos… Rehice nuevamente mi dibujo: fue rechazado igual que los anteriores. -Este es demasiado viejo. Quiero un cordero que viva mucho tiempo. Falto ya de paciencia y deseoso de comenzar a desmontar el motor, garabateé rápidamente este dibujo, se lo enseñé, y le agregué: -Esta es la caja. El cordero que quieres está dentro. Con gran sorpresa mía el rostro de mi joven juez se iluminó: -¡Así es como yo lo quería! ¿Crees que sea necesaria mucha hierba para este cordero? -¿Por qué? -Porque en mi tierra es todo tan pequeño… Se inclinó hacia el dibujo y exclamó: -¡Bueno, no tan pequeño…! Está dormido… Y así fue como conocí al principito. Me costó mucho tiempo comprender de dónde venía. El principito, que me hacía muchas preguntas, jamás parecía oír las mías. Fueron palabras pronunciadas al azar, las que poco a poco me revelaron todo. Así, cuando distinguió por vez primera mi avión (no dibujaré mi avión, por tratarse de un dibujo demasiado complicado para mí) me preguntó: -¿Qué cosa es esa? -Eso no es una cosa. Eso vuela. Es un avión, mi avión. Me sentía orgulloso al decirle que volaba. El entonces gritó: -¡Cómo! ¿Has caído del cielo? -Sí -le dije modestamente. -¡Ah, que curioso! Y el principito lanzó una graciosa carcajada que me irritó mucho. Me gusta que mis desgracias se tomen en serio. Y añadió: -Entonces ¿tú también vienes del cielo? ¿De qué planeta eres tú? Divisé una luz en el misterio de su presencia y le pregunté bruscamente: -¿Tu vienes, pues, de otro planeta? Pero no me respondió; movía lentamente la cabeza mirando detenidamente mi avión. -Es cierto, que, encima de eso, no puedes venir de muy lejos… Y se hundió en un ensueño durante largo tiempo. Luego sacando de su bolsillo mi cordero se abismó en la contemplación de su tesoro. Imagináos cómo me intrigó esta semiconfidencia sobre los otros planetas. Me esforcé, pues, en saber algo más: -¿De dónde vienes, muchachito? ¿Dónde está "tu casa"? ¿Dónde quieres llevarte mi cordero? Después de meditar silenciosamente me respondió: -Lo bueno de la caja que me has dado es que por la noche le servirá de casa. -Sin duda. Y si eres bueno te daré también una cuerda y una estaca para atarlo durante el día. Esta proposición pareció chocar al principito. -¿Atarlo? ¡Qué idea más rara! -Si no lo atas, se irá quién sabe dónde y se perderá… Mi amigo soltó una nueva carcajada. -¿Y dónde quieres que vaya? -No sé, a cualquier parte. Derecho camino adelante… Entonces el principito señaló con gravedad: -¡No importa, es tan pequeña mi tierra! Y agregó, quizás, con un poco de melancolía: -Derecho, camino adelante… no se puede ir muy lejos. De esta manera supe una segunda cosa muy importante: su planeta de origen era apenas más grande que una casa. Esto no podía asombrarme mucho. Sabía muy bien que aparte de los grandes planetas como la Tierra, Júpiter, Marte, Venus, a los cuales se les ha dado nombre, existen otros centenares de ellos tan pequeños a veces, que es difícil distinguirlos aun con la ayuda del telescopio. Cuando un astrónomo descubre uno de estos planetas, le da por nombre un número. Le llama, por ejemplo, "el asteroide 3251" Tengo poderosas razones para creer que el planeta del cual venía el principito era el asteroide B 612. Este asteroide ha sido visto sólo una vez con el telescopio en 1909, por un astrónomo turco. Este astrónomo hizo una gran demostración de su descubrimiento en un congreso Internacional de Astronomía. Pero nadie le creyó a causa de su manera de vestir. Las personas mayores son así. Felizmente para la reputación del asteroide B 612, un dictador turco impuso a su pueblo, bajo pena de muerte, el vestido a la europea. Entonces el astrónomo volvió a dar cuenta de su descubrimiento en 1920 y como lucía un traje muy elegante, todo el mundo aceptó su demostración. Si os he contado todos estos detalles sobre el asteroide B 612 y hasta os he confiado su número, es por consideración a las personas mayores. A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo. Nunca se les ocurre preguntar: "¿Qué tono tiene su voz? ¿Qué juegos prefiere? ¿Le gusta coleccionar mariposas?" Pero en cambio preguntan: "¿Qué edad tiene? ¿Cuántos hermanos? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre?" Solamente con estos detalles creen conocerle. Si les decimos a las personas mayores: "He visto una casa preciosa de ladrillo rosa, con geranios en las ventanas y palomas en el tejado", jamás llegarán a imaginarse cómo es esa casa. Es preciso decirles: "He visto una casa que vale cien mil francos". Entonces exclaman entusiasmados: "¡Oh, qué preciosa es!" De tal manera, si les decimos: "La prueba de que el principito ha existido está en que era un muchachito encantador, que reía y quería un cordero. Querer un cordero es prueba de que se existe", las personas mayores se encogerán de hombros y nos dirán que somos unos niños. Pero si les decimos: "el planeta de donde venía el principito era el asteroide B 612", quedarán convencidas y no se preocuparán de hacer más preguntas. Son así. No hay por qué guardarles rencor. Los niños deben ser muy indulgentes con las personas mayores. Pero nosotros, que sabemos comprender la vida, nos burlamos tranquilamente de los números. A mí me habría gustado más comenzar esta historia a la manera de los cuentos de hadas. Me habría gustado decir: "Era una vez un principito que habitaba un planeta apenas más grande que él y que tenía necesidad de un amigo…" Para aquellos que comprenden la vida, esto hubiera parecido más real. Porque no me gusta que mi libro sea tomado a la ligera. Siento tanta pena al contar estos recuerdos. Hace ya seis años que mi amigo se fue con su cordero. Y si intento describirlo aquí es sólo con el fin de no olvidarlo. Es muy triste olvidar a un amigo. No todos han tenido un amigo. Y yo puedo llegar a ser como las personas mayores, que sólo se interesan por las cifras. Para evitar esto he comprado una caja de lápices de colores. ¡Es muy duro, a mi edad, ponerse a aprender a dibujar, cuando en toda la vida no se ha hecho otra tentativa que la de una boa abierta y una boa cerrada a la edad de seis años! Ciertamente que yo trataré de hacer retratos lo más parecido posibles, pero no estoy muy seguro de lograrlo. Uno saldrá bien y otro no tiene parecido alguno. En las proporciones me equivoco también un poco. Aquí el principito es demasiado grande y allá es demasiado pequeño. Dudo también sobre el color de su traje. Titubeo sobre esto y lo otro y unas veces sale bien y otras mal. Es posible, en fin, que me equivoque sobre ciertos detalles muy importantes. Pero habrá que perdonármelo ya que mi amigo no me daba nunca muchas explicaciones. Me creía semejante a sí mismo y yo, desgraciadamente, no sé ver un cordero a través de una caja. Es posible que yo sea un poco como las personas mayores. He debido envejecer. Cada día yo aprendía algo nuevo sobre el planeta, sobre la partida y sobre el viaje. Esto venía suavemente al azar de las reflexiones. De esta manera tuve conocimiento al tercer día , del drama de los baobabs. Fue también gracias al cordero y como preocupado por una profunda duda, cuando el principito me preguntó: -¿Es verdad que los corderos se comen los arbustos? -Sí, es cierto. -¡Ah, qué contesto estoy! No comprendí por qué era tan importante para él que los corderos se comieran los arbustos. Pero el principito añadió: -Entonces se comen también los Baobabs. Le hice comprender al principito que los baobabs no son arbustos, sino árboles tan grandes como iglesias y que incluso si llevase consigo todo un rebaño de elefantes, el rebaño no lograría acabar con un solo baobab. Esta idea del rebaño de elefantes hizo reír al principito. -Habría que poner los elefantes unos sobre otros… Y luego añadió juiciosamente: -Los baobabs, antes de crecer, son muy pequeñitos. -Es cierto. Pero ¿por qué quieres que tus corderos coman los baobabs? Me contestó: "¡Bueno! ¡Vamos!" como si hablara de una evidencia. Me fue necesario un gran esfuerzo de inteligencia para comprender por mí mismo este problema. En efecto, en el planeta del principito había, como en todos los planetas, hierbas buenas y hierbas malas. Por consiguiente, de buenas semillas salían buenas hierbas y de las semillas malas, hierbas malas. Pero las semillas son invisibles; duermen en el secreto de la tierra, hasta que un buen día una de ellas tiene la fantasía de despertarse. Entonces se alarga extendiendo hacia el sol, primero tímidamente, una encantadora ramita inofensiva. Si se trata de una ramita de rábano o de rosal, se la puede dejar que crezca como quiera. Pero si se trata de una mala hierba, es preciso arrancarla inmediatamente en cuanto uno ha sabido reconocerla. En el planeta del principito había semillas terribles… como las semillas del baobab. El suelo del planeta está infestado de ellas. Si un baobab no se arranca a tiempo, no hay manera de desembarazarse de él más tarde; cubre todo el planeta y lo perfora con sus raíces. Y si el planeta es demasiado pequeño y los baobabs son numerosos, lo hacen estallar. "Es una cuestión de disciplina, me decía más tarde el principito. Cuando por la mañana uno termina de arreglarse, hay que hacer cuidadosamente la limpieza del planeta. Hay que dedicarse regularmente a arrancar los baobabs, cuando se les distingue de los rosales, a los cuales se parecen mucho cuando son pequeñitos. Es un trabajo muy fastidioso pero muy fácil". Y un día me aconsejó que me dedicara a realizar un hermoso dibujo, que hiciera comprender a los niños de la tierra estas ideas. "Si alguna vez viajan, me decía, esto podrá servirles mucho. A veces no hay inconveniente en dejar para más tarde el trabajo que se ha de hacer; pero tratándose de baobabs, el retraso es siempre una catástrofe. Yo he conocido un planeta, habitado por un perezoso que descuidó tres arbustos…" Siguiendo las indicaciones del principito, dibujé dicho planeta. Aunque no me gusta el papel de moralista, el peligro de los baobabs es tan desconocido y los peligros que puede correr quien llegue a perderse en un asteroide son tan grandes, que no vacilo en hacer una excepción y exclamar: "¡Niños, atención a los baobabs!" Y sólo con el fin de advertir a mis amigos de estos peligros a que se exponen desde hace ya tiempo sin saberlo, es por lo que trabajé y puse tanto empeño en realizar este dibujo. La lección que con él podía dar, valía la pena. Es muy posible que alguien me pregunte por qué no hay en este libro otros dibujos tan grandiosos como el dibujo de los baobabs. La respuesta es muy sencilla: he tratado de hacerlos, pero no lo he logrado. Cuando dibujé los baobabs estaba animado por un sentimiento de urgencia. ¡Ah, principito, cómo he ido comprendiendo lentamente tu vida melancólica! Durante mucho tiempo tu única distracción fue la suavidad de las puestas de sol. Este nuevo detalle lo supe al cuarto día, cuando me dijiste: -Me gustan mucho las puestas de sol; vamos a ver una puesta de sol… -Tendremos que esperar… -¿Esperar qué? -Que el sol se ponga. Pareciste muy sorprendido primero, y después te reíste de ti mismo. Y me dijiste: -Siempre me creo que estoy en mi tierra. En efecto, como todo el mundo sabe, cuando es mediodía en Estados Unidos, en Francia se está poniendo el sol. Sería suficiente poder trasladarse a Francia en un minuto para asistir a la puesta del sol, pero desgraciadamente Francia está demasiado lejos. En cambio, sobre tu pequeño planeta te bastaba arrastrar la silla algunos pasos para presenciar el crepúsculo cada vez que lo deseabas… -¡Un día vi ponerse el sol cuarenta y tres veces! Y un poco más tarde añadiste: -¿Sabes? Cuando uno está verdaderamente triste le gusta ver las puestas de sol. -El día que la viste cuarenta y tres veces estabas muy triste ¿verdad? Pero el principito no respondió. Al quinto día y también en relación con el cordero, me fue revelado este otro secreto de la vida del principito. Me preguntó bruscamente y sin preámbulo, como resultado de un problema largamente meditado en silencio: -Si un cordero se come los arbustos, se comerá también las flores ¿no? -Un cordero se come todo lo que encuentra. -¿Y también las flores que tienen espinas? -Sí; también las flores que tienen espinas. -Entonces, ¿para qué le sirven las espinas? Confieso que no lo sabía. Estaba yo muy ocupado tratando de destornillar un bulón demasiado apretado del motor; la avería comenzaba a parecerme cosa grave y la circunstancia de que se estuviera agotando mi provisión de agua, me hacía temer lo peor. -¿Para qué sirven las espinas? El principito no permitía nunca que se dejara sin respuesta una pregunta formulada por él. Irritado por la resistencia que me oponía el bulón, le respondí lo primero que se me ocurrió: -Las espinas no sirven para nada; son pura maldad de las flores. -¡Oh! Y después de un silencio, me dijo con una especie de rencor: -¡No te creo! Las flores son débiles. Son ingenuas. Se defienden como pueden. Se creen terribles con sus espinas… No le respondí nada; en aquel momento me estaba diciendo a mí mismo: "Si este bulón me resiste un poco más, lo haré saltar de un martillazo". El principito me interrumpió de nuevo mis pensamientos: -¿Tú crees que las flores…? -¡No, no creo nada! Te he respondido cualquier cosa para que te calles. Tengo que ocuparme de cosas serias. Me miró estupefacto. -¡De cosas serias! Me miraba con mi martillo en la mano, los dedos llenos de grasa e inclinado sobre algo que le parecía muy feo. -¡Hablas como las personas mayores! Me avergonzó un poco. Pero él, implacable, añadió: -¡Lo confundes todo…todo lo mezclas…! Estaba verdaderamente irritado; sacudía la cabeza, agitando al viento sus cabellos dorados. -Conozco un planeta donde vive un señor muy colorado, que nunca ha olido una flor, ni ha mirado una estrella y que jamás ha querido a nadie. En toda su vida no ha hecho más que sumas. Y todo el día se lo pasa repitiendo como tú: "¡Yo soy un hombre serio, yo soy un hombre serio!"… Al parecer esto le llema de orgullo. Pero eso no es un hombre, ¡es un hongo! -¿Un qué? -Un hongo. El principito estaba pálido de cólera. -Hace millones de años que las flores tiene espinas y hace también millones de años que los corderos, a pesar de las espinas, se comen las flores. ¿Es que no es cosa seria averiguar por qué las flores pierden el tiempo fabricando unas espinas que no les sirven para nada? ¿Es que no es importante la guerra de los corderos y las flores? ¿No es esto más serio e importante que las sumas de un señor gordo y colorado? Y si yo sé de una flor única en el mundo y que no existe en ninguna parte más que en mi planeta; si yo sé que un buen día un corderillo puede aniquilarla sin darse cuenta de ello, ¿es que esto no es importante? El principito enrojeció y después continuó: -Si alguien ama a una flor de la que sólo existe un ejemplar en millones y millones de estrellas, basta que las mire para ser dichoso. Puede decir satisfecho: "Mi flor está allí, en alguna parte…" ¡Pero si el cordero se la come, para él es como si de pronto todas las estrellas se apagaran! ¡Y esto no es importante! No pudo decir más y estalló bruscamente en sollozos. La noche había caído. Yo había soltado las herramientas y ya no importaban nada el martillo, el bulón, la sed y la muerte. ¡Había en una estrella, en un planeta, el mío, la Tierra, un principito a quien consolar! Lo tomé en mis brazos y lo mecí diciéndole: "la flor que tú quieres no corre peligro… te dibujaré un bozal para tu cordero y una armadura para la flor…te…". No sabía qué decirle, cómo consolarle y hacer que tuviera nuevamente confianza en mí; me sentía torpe. ¡Es tan misterioso el país de las lágrimas! Aprendí bien pronto a conocer mejor esta flor. Siempre había habido en el planeta del principito flores muy simples adornadas con una sola fila de pétalos que apenas ocupaban sitio y a nadie molestaban. Aparecían entre la hierba una mañana y por la tarde se extinguían. Pero aquella había germinado un día de una semilla llegada de quién sabe dónde, y el principito había vigilado cuidadosamente desde el primer día aquella ramita tan diferente de las que él conocía. Podía ser una nueva especie de Baobab. Pero el arbusto cesó pronto de crecer y comenzó a echar su flor. El principito observó el crecimiento de un enorme capullo y tenía le convencimiento de que habría de salir de allí una aparición milagrosa; pero la flor no acababa de preparar su belleza al abrigo de su envoltura verde. Elegía con cuidado sus colores, se vestía lentamente y se ajustaba uno a uno sus pétalos. No quería salir ya ajada como las amapolas; quería aparecer en todo el esplendor de su belleza. ¡Ah, era muy coqueta aquella flor! Su misteriosa preparación duraba días y días. Hasta que una mañana, precisamente al salir el sol se mostró espléndida. La flor, que había trabajado con tanta precisión, dijo bostezando: -¡Ah, perdóname… apenas acabo de despertarme… estoy toda despeinada…! El principito no pudo contener su admiración: -¡Qué hermosa eres! -¿Verdad? -respondió dulcemente la flor-. He nacido al mismo tiempo que el sol. El principito adivinó exactamente que ella no era muy modesta ciertamente, pero ¡era tan conmovedora! -Me parece que ya es hora de desayunar - añadió la flor -; si tuvieras la bondad de pensar un poco en mí... Y el principito, muy confuso, habiendo ido a buscar una regadera la roció abundantemente con agua fresca. Y así, ella lo había atormentado con su vanidad un poco sombría. Un día, por ejemplo, hablando de sus cuatro espinas, dijo al principito: -¡Ya pueden venir los tigres, con sus garras! -No hay tigres en mi planeta -observó el principito- y, además, los tigres no comen hierba. -Yo nos soy una hierba -respondió dulcemente la flor. -Perdóname... -No temo a los tigres, pero tengo miedo a las corrientes de aire. ¿No tendrás un biombo? "Miedo a las corrientes de aire no es una suerte para una planta -pensó el principito-. Esta flor es demasiado complicada…" -Por la noche me meterás bajo un globo… hace mucho frío en tu tierra. No se está muy a gusto; allá de donde yo vengo… La flor se interrumpió; había llegado allí en forma de semilla y no era posible que conociera otros mundos. Humillada por haberse dejado sorprender inventando un mentira tan ingenua, tosió dos o tres veces para atraerse la simpatía del principito. -¿Y el biombo? -Iba a buscarlo, pero como no dejabas de hablarme… Insistió en su tos para darle al menos remordimientos. De esta manera el principito, a pesar de la buena voluntad de su amor, había llegado a dudar de ella. Había tomado en serio palabras sin importancia y se sentía desgraciado. "Yo no debía hacerle caso -me confesó un día el principito- nunca hay que hacer caso a las flores, basta con mirarlas y olerlas. Mi flor perfumaba mi planeta, pero yo no sabía gozar con eso… Aquella historia de garras y tigres que tanto me molestó, hubiera debido enternecerme". Y me contó todavía: "¡No supe comprender nada entonces! Debí juzgarla por sus actos y no por sus palabras. ¡La flor perfumaba e iluminaba mi vida y jamás debí huir de allí! ¡No supe adivinar la ternura que ocultaban sus pobres astucias! ¡Son tan contradictorias las flores! Pero yo era demasiado joven para saber amarla". Creo que el principito aprovechó la migración de una bandada de pájaros silvestres para su evasión. La mañana de la partida, puso en orden el planeta. Deshollinó cuidadosamente sus volcanes en actividad, de los cuales poseía dos, que le eran muy útiles para calentar el desayuno todas las mañanas. Tenía, además, un volcán extinguido. Deshollinó también el volcán extinguido, pues, como él decía, nunca se sabe lo que puede ocurrir. Si los volcanes están bien deshollinados, arden sus erupciones, lenta y regularmente. Las erupciones volcánicas son como el fuego de nuestras chimeneas. Es evidente que en nuestra Tierra no hay posibilidad de deshollinar los volcanes; los hombres somos demasiado pequeños. Por eso nos dan tantos disgustos. El principito arrancó también con un poco de melancolía los últimos brotes de baobabs. Creía que no iba a volver nunca. Pero todos aquellos trabajos le parecieron aquella mañana extremadamente dulces. Y cuando regó por última vez la flor y se dispuso a ponerla al abrigo del fanal, sintió ganas de llorar. -Adiós -le dijo a la flor. Esta no respondió. -Adiós -repitió el principito. La flor tosió, pero no porque estuviera resfriada. -He sido una tonta -le dijo al fin la flor-. Perdóname. Procura ser feliz. Se sorprendió por la ausencia de reproches y quedó desconcertado, con el fanal en el aire, no comprendiendo esta tranquila mansedumbre. -Sí, yo te quiero -le dijo la flor-, ha sido culpa mía que tú no lo sepas; pero eso no tiene importancia. Y tú has sido tan tonto como yo. Trata de ser feliz. . . Y suelta de una vez ese fanal; ya no lo quiero. -Pero el viento... -No estoy tan resfriada como para... El aire fresco de la noche me hará bien. Soy una flor. -Y los animales... -Será necesario que soporte dos o tres orugas, si quiero conocer las mariposas; creo que son muy hermosas. Si no ¿quién vendrá a visitarme? Tú estarás muy lejos. En cuanto a las fieras, no las temo: yo tengo mis garras. Y le mostraba ingenuamente sus cuatro espinas. Luego añadió: -Y no prolongues más tu despedida. Puesto que has decidido partir, vete de una vez. La flor no quería que la viese llorar : era tan orgullosa... Se encontraba en la región de los asteroides 325, 326, 327, 328, 329 y 330. Para ocuparse en algo e instruirse al mismo tiempo decidió visitarlos. El primero estaba habitado por un rey. El rey, vestido de púrpura y armiño, estaba sentado sobre un trono muy sencillo y, sin embargo, majestuoso. -¡Ah, -exclamó el rey al divisar al principito-, aquí tenemos un súbdito! El principito se preguntó: "¿Cómo es posible que me reconozca si nunca me ha visto?" Ignoraba que para los reyes el mundo está muy simplificado. Todos los hombres son súbditos. -Aproxímate para que te vea mejor -le dijo el rey, que estaba orgulloso de ser por fin el rey de alguien. El principito buscó donde sentarse, pero el planeta estaba ocupado totalmente por el magnífico manto de armiño. Se quedó, pues, de pie, pero como estaba cansado, bostezó. -La etiqueta no permite bostezar en presencia del rey -le dijo el monarca-. Te lo prohíbo. -No he podido evitarlo -respondió el principito muy confuso-, he hecho un viaje muy largo y apenas he dormido... -Entonces -le dijo el rey- te ordeno que bosteces. Hace años que no veo bostezar a nadie. Los bostezos son para mí algo curioso. ¡Vamos, bosteza otra vez, te lo ordeno! -Me da vergüenza... ya no tengo ganas... -dijo el principito enrojeciendo. -¡Hum, hum! -respondió el rey-. ¡Bueno! Te ordeno tan pronto que bosteces y que no bosteces... Tartamudeaba un poco y parecía vejado, pues el rey daba gran importancia a que su autoridad fuese respetada. Era un monarca absoluto, pero como era muy bueno, daba siempre órdenes razonables. Si yo ordenara -decía frecuentemente-, si yo ordenara a un general que se transformara en ave marina y el general no me obedeciese, la culpa no sería del general, sino mía". -¿Puedo sentarme? -preguntó tímidamente el principito. -Te ordeno sentarte -le respondió el rey-, recogiendo majestuosamente un faldón de su manto de armiño. El principito estaba sorprendido. Aquel planeta era tan pequeño que no se explicaba sobre quién podría reinar aquel rey. -Señor -le dijo-, perdóneme si le pregunto... -Te ordeno que me preguntes -se apresuró a decir el rey. -Señor. . . ¿sobre qué ejerce su poder? -Sobre todo -contestó el rey con gran ingenuidad. -¿Sobre todo? El rey, con un gesto sencillo, señaló su planeta, los otros planetas y las estrellas. -¿Sobre todo eso? -volvió a preguntar el principito. -Sobre todo eso. . . -respondió el rey. No era sólo un monarca absoluto, era, además, un monarca universal. -¿Y las estrellas le obedecen? -¡Naturalmente! -le dijo el rey-. Y obedecen en seguida, pues yo no tolero la indisciplina. Un poder semejante dejó maravillado al principito. Si él disfrutara de un poder de tal naturaleza, hubiese podido asistir en el mismo día, no a cuarenta y tres, sino a setenta y dos, a cien, o incluso a doscientas puestas de sol, sin tener necesidad de arrastrar su silla. Y como se sentía un poco triste al recordar su pequeño planeta abandonado, se atrevió a solicitar una gracia al rey: -Me gustaría ver una puesta de sol... Deme ese gusto... Ordénele al sol que se ponga... -Si yo le diera a un general la orden de volar de flor en flor como una mariposa, o de escribir una tragedia, o de transformarse en ave marina y el general no ejecutase la orden recibida ¿de quién sería la culpa, mía o de él? -La culpa sería de usted -le dijo el principito con firmeza. -Exactamente. Sólo hay que pedir a cada uno, lo que cada uno puede dar -continuó el rey. La autoridad se apoya antes que nada en la razón. Si ordenas a tu pueblo que se tire al mar, el pueblo hará la revolución. Yo tengo derecho a exigir obediencia, porque mis órdenes son razonables. -¿Entonces mi puesta de sol? -recordó el principito, que jamás olvidaba su pregunta una vez que la había formulado. -Tendrás tu puesta de sol. La exigiré. Pero, según me dicta mi ciencia gobernante, esperaré que las condiciones sean favorables. -¿Y cuándo será eso? -¡Ejem, ejem! -le respondió el rey, consultando previamente un enorme calendario-, ¡ejem, ejem! será hacia... hacia... será hacia las siete cuarenta. Ya verás cómo se me obedece. El principito bostezó. Lamentaba su puesta de sol frustrada y además se estaba aburriendo ya un poco. -Ya no tengo nada que hacer aquí -le dijo al rey-. Me voy. -No partas -le respondió el rey que se sentía muy orgulloso de tener un súbdito-, no te vayas y te hago ministro. -¿Ministro de qué? -¡De... de justicia! -¡Pero si aquí no hay nadie a quien juzgar! -Eso no se sabe -le dijo el rey-. Nunca he recorrido todo mi reino. Estoy muy viejo y el caminar me cansa. Y como no hay sitio para una carroza... -¡Oh! Pero yo ya he visto. . . -dijo el principito que se inclinó para echar una ojeada al otro lado del planeta-. Allá abajo no hay nadie tampoco. . -Te juzgarás a ti mismo -le respondió el rey-. Es lo más difícil. Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo, que juzgar a los otros. Si consigues juzgarte rectamente es que eres un verdadero sabio. -Yo puedo juzgarme a mí mismo en cualquier parte y no tengo necesidad de vivir aquí. -¡Ejem, ejem! Creo -dijo el rey- que en alguna parte del planeta vive una rata vieja; yo la oigo por la noche. Tu podrás juzgar a esta rata vieja. La condenarás a muerte de vez en cuando. Su vida dependería de tu justicia y la indultarás en cada juicio para conservarla, ya que no hay más que una. -A mí no me gusta condenar a muerte a nadie -dijo el principito-. Creo que me voy a marchar. -No -dijo el rey. Pero el principito, que habiendo terminado ya sus preparativos no quiso disgustar al viejo monarca, dijo: -Si Vuestra Majestad deseara ser obedecido puntualmente, podría dar una orden razonable. Podría ordenarme, por ejemplo, partir antes de un minuto. Me parece que las condiciones son favorables... Como el rey no respondiera nada, el principito vaciló primero y con un suspiro emprendió la marcha. -¡Te nombro mi embajador! -se apresuró a gritar el rey. Tenía un aspecto de gran autoridad. "Las personas mayores son muy extrañas", se decía el principito para sí mismo durante el viaje. El segundo planeta estaba habitado por un vanidoso: -¡Ah! ¡Ah! ¡Un admirador viene a visitarme! -Gritó el vanidoso al divisar a lo lejos al principito. Para los vanidosos todos los demás hombres son admiradores. -¡Buenos días! -dijo el principito-. ¡Qué sombrero tan raro tiene! -Es para saludar a los que me aclaman -respondió el vanidoso. Desgraciadamente nunca pasa nadie por aquí. -¿Ah, sí? -preguntó sin comprender el principito. -Golpea tus manos una contra otra -le aconsejó el vanidoso. El principito aplaudió y el vanidoso le saludó modestamente levantando el sombrero. "Esto parece más divertido que la visita al rey", se dijo para sí el principito, que continuó aplaudiendo mientras el vanidoso volvía a saludarle quitándose el sombrero. A los cinco minutos el principito se cansó con la monotonía de aquel juego. -¿Qué hay que hacer para que el sombrero se caiga? -preguntó el principito. Pero el vanidoso no le oyó. Los vanidosos sólo oyen las alabanzas. -¿Tú me admiras mucho, verdad? -preguntó el vanidoso al principito. -¿Qué significa admirar? -Admirar significa reconocer que yo soy el hombre más bello, el mejor vestido, el más rico y el más inteligente del planeta. -¡Si tú estás solo en tu planeta! -¡Hazme ese favor, admírame de todas maneras! -¡Bueno! Te admiro -dijo el principito encogiéndose de hombros-, pero ¿para qué te sirve? Y el principito se marchó. "Decididamente, las personas mayores son muy extrañas", se decía para sí el principito durante su viaje. El planeta siguiente estaba habitado por un bebedor. Fue una visita muy corta, pues hundió al principito en una gran melancolía. -¿Qué haces ahí? -preguntó al bebedor que estaba sentado en silencio ante un sinnúmero de botellas vacías y otras tantas botellas llenas. -¡Bebo! -respondió el bebedor con tono lúgubre. -¿Por qué bebes? -volvió a preguntar el principito. -Para olvidar. -¿Para olvidar qué? -inquirió el principito ya compadecido. -Para olvidar que siento vergüenza -confesó el bebedor bajando la cabeza. -¿Vergüenza de qué? -se informó el principito deseoso de ayudarle. -¡Vergüenza de beber! -concluyó el bebedor, que se encerró nueva y definitivamente en el silencio. Y el principito, perplejo, se marchó. "No hay la menor duda de que las personas mayores son muy extrañas", seguía diciéndose para sí el principito durante su viaje. El cuarto planeta estaba ocupado por un hombre de negocios. Este hombre estaba tan abstraído que ni siquiera levantó la cabeza a la llegada del principito. -¡Buenos días! -le dijo éste-. Su cigarro se ha apagado. -Tres y dos cinco. Cinco y siete doce. Doce y tres quince. ¡Buenos días! Quince y siete veintidós. Veintidós y seis veintiocho. No tengo tiempo de encenderlo. Veintiocho y tres treinta y uno. ¡Uf! Esto suma quinientos un millones seiscientos veintidós mil setecientos treinta y uno. -¿Quinientos millones de qué? -¿Eh? ¿Estás ahí todavía? Quinientos millones de... ya no sé... ¡He trabajado tanto! ¡Yo soy un hombre serio y no me entretengo en tonterías! Dos y cinco siete... -¿Quinientos millones de qué? -volvió a preguntar el principito, que nunca en su vida había renunciado a una pregunta una vez que la había formulado. El hombre de negocios levantó la cabeza: -Desde hace cincuenta y cuatro años que habito este planeta, sólo me han molestado tres veces. La primera, hace veintidós años, fue por un abejorro que había caído aquí de Dios sabe dónde. Hacía un ruido insoportable y me hizo cometer cuatro errores en una suma. La segunda vez por una crisis de reumatismo, hace once años. Yo no hago ningún ejercicio, pues no tengo tiempo de callejear. Soy un hombre serio. Y la tercera vez... ¡la tercera vez es ésta! Decía, pues, quinientos un millones... -¿Millones de qué? El hombre de negocios comprendió que no tenía ninguna esperanza de que lo dejaran en paz. -Millones de esas pequeñas cosas que algunas veces se ven en el cielo. -¿Moscas? -¡No, cositas que brillan! -¿Abejas? -No. Unas cositas doradas que hacen desvariar a los holgazanes. ¡Yo soy un hombre serio y no tengo tiempo de desvariar! -¡Ah! ¿Estrellas? -Eso es. Estrellas. -¿Y qué haces tú con quinientos millones de estrellas? -Quinientos un millones seiscientos veintidós mil setecientos treinta y uno. Yo soy un hombre serio y exacto. -¿Y qué haces con esas estrellas? -¿Que qué hago con ellas? -Sí. -Nada. Las poseo. -¿Que las estrellas son tuyas? -Sí. -Yo he visto un rey que... -Los reyes no poseen nada... Reinan. Es muy diferente. -¿Y de qué te sirve poseer las estrellas? -Me sirve para ser rico. -¿Y de qué te sirve ser rico? -Me sirve para comprar más estrellas si alguien las descubre. "Este, se dijo a sí mismo el principito, razona poco más o menos como mi borracho". No obstante le siguió preguntando : -¿Y cómo es posible poseer estrellas? -¿De quién son las estrellas? -contestó punzante el hombre de negocios. -No sé. . . De nadie. -Entonces son mías, puesto que he sido el primero a quien se le ha ocurrido la idea. -¿Y eso basta? -Naturalmente. Si te encuentras un diamante que nadie reclama, el diamante es tuyo. Si encontraras una isla que a nadie pertenece, la isla es tuya. Si eres el primero en tener una idea y la haces patentar, nadie puede aprovecharla: es tuya. Las estrellas son mías, puesto que nadie, antes que yo, ha pensado en poseerlas. -Eso es verdad -dijo el principito- ¿y qué haces con ellas? -Las administro. Las cuento y las recuento una y otra vez -contestó el hombre de negocios-. Es algo difícil. ¡Pero yo soy un hombre serio! El principito no quedó del todo satisfecho. -Si yo tengo una bufanda, puedo ponérmela al cuello y llevármela. Si soy dueño de una flor, puedo cortarla y llevármela también. ¡Pero tú no puedes llevarte las estrellas! -Pero puedo colocarlas en un banco. -¿Qué quiere decir eso? -Quiere decir que escribo en un papel el número de estrellas que tengo y guardo bajo llave en un cajón ese papel. -¿Y eso es todo? -¡Es suficiente! "Es divertido", pensó el principito. "Es incluso bastante poético. Pero no es muy serio". El principito tenía sobre las cosas serias ideas muy diferentes de las ideas de las personas mayores. -Yo -dijo aún- tengo una flor a la que riego todos los días; poseo tres volcanes a los que deshollino todas las semanas, pues también me ocupo del que está extinguido; nunca se sabe lo que puede ocurrir. Es útil, pues, para mis volcanes y para mi flor que yo las posea. Pero tú, tú no eres nada útil para las estrellas... El hombre de negocios abrió la boca, pero no encontró respuesta. El principito abandonó aquel planeta. "Las personas mayores, decididamente, son extraordinarias", se decía a sí mismo con sencillez durante el viaje. El quinto planeta era muy curioso. Era el más pequeño de todos, pues apenas cabían en él un farol y el farolero que lo habitaba. El principito no lograba explicarse para qué servirían allí, en el cielo, en un planeta sin casas y sin población un farol y un farolero. Sin embargo, se dijo a sí mismo: "Este hombre, quizás, es absurdo. Sin embargo, es menos absurdo que el rey, el vanidoso, el hombre de negocios y el bebedor. Su trabajo, al menos, tiene sentido. Cuando enciende su farol, es igual que si hiciera nacer una estrella más o una flor y cuando lo apaga hace dormir a la flor o a la estrella. Es una ocupación muy bonita y por ser bonita es verdaderamente útil". Cuando llegó al planeta saludó respetuosamente al farolero: -¡Buenos días! ¿Por qué acabas de apagar tu farol? -Es la consigna -respondió el farolero-. ¡Buenos días! -¿Y qué es la consigna? -Apagar mi farol. ¡Buenas noches! Y encendió el farol. -¿Y por qué acabas de volver a encenderlo? -Es la consigna. -No lo comprendo -dijo el principito. -No hay nada que comprender -dijo el farolero-. La consigna es la consigna. ¡Buenos días! Y apagó su farol. Luego se enjugó la frente con un pañuelo de cuadros rojos. -Mi trabajo es algo terrible. En otros tiempos era razonable; apagaba el farol por la mañana y lo encendía por la tarde. Tenía el resto del día para reposar y el resto de la noche para dormir. -¿Y luego cambiaron la consigna? -Ese es el drama, que la consigna no ha cambiado -dijo el farolero-. El planeta gira cada vez más de prisa de año en año y la consigna sigue siendo la misma. -¿Y entonces? -dijo el principito. -Como el planeta da ahora una vuelta completa cada minuto, yo no tengo un segundo de reposo. Enciendo y apago una vez por minuto. -¡Eso es raro! ¡Los días sólo duran en tu tierra un minuto! -Esto no tiene nada de divertido -dijo el farolero-. Hace ya un mes que tú y yo estamos hablando. -¿Un mes? -Sí, treinta minutos. ¡Treinta días! ¡Buenas noches! Y volvió a encender su farol. El principito lo miró y le gustó este farolero que tan fielmente cumplía la consigna. Recordó las puestas de sol que en otro tiempo iba a buscar arrastrando su silla. Quiso ayudarle a su amigo. -¿Sabes? Yo conozco un medio para que descanses cuando quieras... -Yo quiero descansar siempre -dijo el farolero. Se puede ser a la vez fiel y perezoso. El principito prosiguió: -Tu planeta es tan pequeño que puedes darle la vuelta en tres zancadas. No tienes que hacer más que caminar muy lentamente para quedar siempre al sol. Cuando quieras descansar, caminarás... y el día durará tanto tiempo cuanto quieras. -Con eso no adelanto gran cosa -dijo el farolero-, lo que a mí me gusta en la vida es dormir. -No es una suerte -dijo el principito. -No, no es una suerte -replicó el farolero-. ¡Buenos días! Y apagó su farol. Mientras el principito proseguía su viaje, se iba diciendo para sí: "Este sería despreciado por los otros, por el rey, por el vanidoso, por el bebedor, por el hombre de negocios. Y, sin embargo, es el único que no me parece ridículo, quizás porque se ocupa de otra cosa y no de sí mismo . Lanzó un suspiro de pena y continuó diciéndose: "Es el único de quien pude haberme hecho amigo. Pero su planeta es demasiado pequeño y no hay lugar para dos... " Lo que el principito no se atrevía a confesarse, era que la causa por la cual lamentaba no quedarse en este bendito planeta se debía a las mil cuatrocientas cuarenta puestas de sol que podría disfrutar cada veinticuatro horas. El sexto planeta era diez veces más grande. Estaba habitado por un anciano que escribía grandes libros. -¡Anda, un explorador! -exclamó cuando divisó al principito Este se sentó sobre la mesa y reposó un poco. ¡Había viajado ya tanto! -¿De dónde vienes tú? -le preguntó el anciano. -¿Qué libro es ese tan grande? -preguntó a su vez el principito-. ¿Qué hace usted aquí? -Soy geógrafo -dijo el anciano. -¿Y qué es un geógrafo? -Es un sabio que sabe donde están los mares, los ríos, las ciudades, las montañas y los desiertos. -Eso es muy interesante -dijo el principito-. ¡Y es un verdadero oficio! Dirigió una mirada a su alrededor sobre el planeta del geógrafo; nunca había visto un planeta tan majestuoso. -Es muy hermoso su planeta. ¿Hay océanos aquí? -No puedo saberlo -dijo el geógrafo. -¡Ah! (El principito se sintió decepcionado). ¿Y montañas? -No puedo saberlo -repitió el geógrafo. -¿Y ciudades, ríos y desiertos? -Tampoco puedo saberlo. -¡Pero usted es geógrafo! -Exactamente -dijo el geógrafo-, pero no soy explorador, ni tengo exploradores que me informen. El geógrafo no puede estar de acá para allá contando las ciudades, los ríos, las montañas, los océanos y los desiertos; es demasiado importante para deambular por ahí. Se queda en su despacho y allí recibe a los exploradores. Les interroga y toma nota de sus informes. Si los informes de alguno de ellos le parecen interesantes, manda hacer una investigación sobre la moralidad del explorador. -¿Para qué? -Un explorador que mintiera sería una catástrofe para los libros de geografía. Y también lo sería un explorador que bebiera demasiado. -¿Por qué? -preguntó el principito. -Porque los borrachos ven doble y el geógrafo pondría dos montañas donde sólo habría una. -Conozco a alguien -dijo el principito-, que sería un mal explorador. -Es posible. Cuando se está convencido de que la moralidad del explorador es buena, se hace una investigación sobre su descubrimiento. -¿ Se va a ver? -No, eso sería demasiado complicado. Se exige al explorador que suministre pruebas. Por ejemplo, si se trata del descubrimiento de una gran montaña, se le pide que traiga grandes piedras. Súbitamente el geógrafo se sintió emocionado: -Pero... ¡tú vienes de muy lejos! ¡Tú eres un explorador! Vas a describirme tu planeta. Y el geógrafo abriendo su registro afiló su lápiz. Los relatos de los exploradores se escriben primero con lápiz. Se espera que el explorador presente sus pruebas para pasarlos a tinta. -¿Y bien? -interrogó el geógrafo. -¡Oh! Mi tierra -dijo el principito- no es interesante, todo es muy pequeño. Tengo tres volcanes, dos en actividad y uno extinguido; pero nunca se sabe... -No, nunca se sabe -dijo el geógrafo. -Tengo también una flor. -De las flores no tomamos nota. -¿Por qué? ¡Son lo más bonito! -Porque las flores son efímeras. -¿Qué significa "efímera"? -Las geografías -dijo el geógrafo- son los libros más preciados e interesantes; nunca pasan de moda. Es muy raro que una montaña cambie de sitio o que un océano quede sin agua. Los geógrafos escribimos sobre cosas eternas. -Pero los volcanes extinguidos pueden despertarse -interrumpió el principito-. ¿Qué significa "efímera"? -Que los volcanes estén o no en actividad es igual para nosotros. Lo interesante es la montaña que nunca cambia. -Pero, ¿qué significa "efímera"? -repitió el principito que en su vida había renunciado a una pregunta una vez formulada. -Significa que está amenazado de próxima desaparición. -¿Mi flor está amenazada de desaparecer próximamente? -Indudablemente. "Mi flor as efímera -se dijo el principito- y no tiene más que cuatro espinas para defenderse contra el mundo. ¡Y la he dejado allá sola en mi casa!" Por primera vez se arrepintió de haber dejado su planeta, pero bien pronto recobró su valor. -¿Qué me aconseja usted que visite ahora? -preguntó. -La Tierra -le contestó el geógrafo-. Tiene muy buena reputación... Y el principito partió pensando en su flor. continuea en... mega post "el principito" (parte 2)

¿Los hombres piensan en sexo cada seis segundos? Muchas afirmaciones, a base de repetirse y de tener un sustento aparentemente científico, se han consolidado como premisas indiscutibles, pero no todas lo son. Un ejemplo: los hombres piensan en sexo cada seis segundos. Falso. No existe en el mundo una tecnología desarrollada que sea capaz de medir los pensamientos del ser humano, por lo que ese dato solo podría basarse en cuestionarios y los resultados varían mucho según los estudios que se tengan en cuenta. Así lo mantiene al menos el periodista y escritor Alberto Granados en el libro "¿Es eso cierto?. Fraudes, errores, experimentos inauditos... Todas las respuestas sobre el mundo científico" (Aguilar). Granados, quien presenta en la Cadena SER los programas "Gran Vía" y "Ser curiosos", desgrana en esta obra muchas de esas leyendas, explica por qué se han extendido hasta popularizarse y por qué muchas de ellas no son ciertas. El ser humano sólo utiliza el diez por ciento del cerebro; falso también, según Granados, quien mantiene en el libro que ya está suficientemente demostrado que casi la totalidad del cerebro permanece activa, incluso mientras el ser humano duerme. El autor repasa también en el libro algunos de los experimentos más absurdos e inverosímiles, muchos de los cuales han ganado alguno de los nada prestigiosos premios "Ig Nobel" que patrocinan la revista satírica americana "Anales de una investigación improbable" y varias asociaciones científicas. Revisa el autor experimentos como el de unos biólogos noruegos que estudiaron los efectos de la cerveza, el ajo y la vinagreta en el apetito de las sanguijuelas , o el de un profesor americano que suministró "Prozac" a unas almejas. España tiene también sus propio s "Ig Nobel", aunque sólo tres: uno por la invención de una lavadora automática para perros y gatos; otro por un estudio sobre la velocidad ultrasónica en el queso cheddar afectada por la temperatura; y otra por la demostración de que las ratas, "a veces", no distinguen entre el japonés y el holandés cuando las personas hablan esas lenguas al revés. Entre las leyendas urbanas que se han extendido, pero que son falsas , el autor cita la de que la Muralla China se ve desde el espacio, que las uñas y el pelo crecen después de muertos (lo que ocurre es que el cuerpo se empequeñece), que el pelo crece más fuerte después de afeitarse, o que el sentido de rotación de la tierra cambiaría si todos los chinos saltaran a la vez. Pero otras, aparentemente más absurdas, no son leyenda y sí tienen una base científica , según Granados, y refiere en su libro algunas de ellas: que se puede morir de risa (el pulso puede llegar a acelerarse tanto que la hilaridad resulta mortal); o que el bostezo se contagia (como se contagian el enfado o la sonrisa). El periodista y escritor trata de desmontar en el libro algunas leyendas urbanas que se han popularizado en el ámbito de la salud, algunas de ellas como consecuencia -a su juicio- de las campañas de publicidad de las marcas . Cita entre ésas que hay que beber dos litros de agua al día, pero advierte también que ingerir líquido en exceso obliga al riñón a trabajar en exceso y puede llegar a provocar problemas renales. Entre los errores y fraudes científicos más sonados, Alberto Granados relata en el libro el caso del ingeniero coreano Hwang Woo Suk y la creación de células madre que nunca existió.
Abuso y Maltrato en contra de la Mujer introducción La investigación acerca del Abuso y Maltrato en contra de la Mujer que se realiza tiene una motivación especial. Si bien es cierto que la Constitución de la República reconoce como finalidad principal del Estado, la protección efectiva de los derechos de la persona y el mantenimiento de los medios que le permitan perfeccionarse progresivamente dentro de un orden de libertad individual y de justicia social, compatible con el orden público, el bienestar general y los derechos de todos y todas, no es menos cierto que la realidad dominicana indica otro tipo de situaciones. Siendo así que cada 72 horas muere una mujer en manos de su compañero de vida y que el índice de mortalidad de la mujer por causa de violencia aumenta cada año sin que las autoridades y organismos gubernamentales y no gubernamentales puedan aunar esfuerzos para proteger en gran escala a este sector poblacional todavía marginado por la sociedad patriarcal en que vivimos. La presente investigación refleja la crisis social, económica, política e histórica en que se ha desarrollado por décadas el ciclo de violencia contra la mujer. Medios de comunicación, gobiernos, intelectuales, políticos, la Iglesia se han confabulado para hacer de la mujer el blanco principal de las agresiones y los abusos no sólo en nuestro país sino en el mundo. Pero, las estadísticas arrojan datos importantes. Mientras la mujer da pasos agigantados para su inserción en la productividad y se prepara intelectualmente acudiendo, en el caso nacional, en un número más alto que el hombre, a las universidades y centros educativos formales e informales, sigue colocada en el renglón inferior en cuanto a género se refiere. Nuestro objetivo es identificar las diferentes causas de violencia contra la mujer y definir cada una de las modalidades de abuso que existen contra la mujer. Asimismo, se revelan datos estadísticos de los casos de violencia en el país como también las diferentes leyes que existen en la República Dominicana para defender los derechos de ellas. El marco metodológico utilizado fue la investigación bibliográfica consultando libros, periódicos, revistas y publicaciones de las leyes que tratan sobre asuntos de la mujer. Además, el trabajo de campo que se llevó a cabo fue por medio de consultas a diferentes personas en instituciones sin fines de lucro que estudian y dan seguimiento a la problemática de género. De igual modo, se revisaron diferentes páginas virtuales en el Internet, lo que aportó datos interesantes para el tema en cuestión. Planteamiento del Problema. La misoginia, definida como la aversión u odio hacia las mujeres, existe desde tiempos inmemoriales. Para citar un ejemplo histórico se puede señalar que, el Positivismo en sus inicios fue misógino. Augusto Comte, el padre de la Sociología Moderna, reiteró antiguas y falsas creencias sobre la mujer en sus influyentes escritos. En 1839 (año del nacimiento de Hostos) escribió: "La relativa inferioridad de la mujer en este sentido es incontestable, poco capacitada como está, en comparación con el hombre, para la continuidad en intensidad del esfuerzo mental, o bien debido a la debilidad intrínseca de su raciocinio, o a su ligera sensibilidad moral y física, que son hostiles a la abstracción científica y a la concentración". "Esta indudable inferioridad orgánica del genio femenino ha sido confirmada por experimentos decisivos, incluso en las Bellas Artes, y en medio de las mejores circunstancias, en cuanto a los fines del gobierno, la radical ineptitud del sexo femenino es aún más evidente, incluso en el nivel más elemental que es el gobierno de la familia". Jean Jacques Rousseau, con su "Emilio", era un misógino rabioso. Decía "una mujer sabia es un castigo para el esposo, sus hijos, sus criados, para todo el mundo. Desde la elevada estatura de su genio, desprecia todos los deberes femeninos, y está siempre intentando hacerse a sí misma un hombre". Kant, llegó a ser ofensivo: "Una mujer que se ocupa de las controversias fundamentales sobre la mecánica, se podría también dejar la barba". "El estudio laborioso y las arduas reflexiones, incluso en el caso de que una mujer tenga éxito al respecto, destrozan los méritos propios del sexo". Herbert Spencer afirmaba que "las mujeres muestran una perceptible deficiencia en dos facultades, la intelectual y la emocional, que son el resultado final de la evolución humana, la capacidad de razonamiento abstracto y la que es la más abstracta de las emociones, el sentimiento de la justicia". Por el contrario, otros filósofos como John Stuart Mill, afirmaban que "la subordinación de las mujeres destaca como rareza aislada dentro de las instituciones sociales modernas, la única reliquia de un viejo mundo de pensamiento y de práctica que en todo lo demás ha desaparecido. Esta radical contradicción entre un hecho social y todos los que le rodean, y la oposición entre su naturaleza y la marcha hacia el progreso de que el mundo moderno hace alarde, es sin duda un asunto serio sobre el que reflexionar". Este filósofo junto a su esposa, Harriet Hardy Taylor Mill, fue quien propugnó a favor del sufragio femenino publicando un Ensayo sobre el particular en 1851, informando sobre la Convención de los Derechos de la Mujer que se había realizado en Estados Unidos. Eugenio María de Hostos, gran pensador y educador humanista, contribuyó ampliamente con el desarrollo social de la mujer en cuanto a educación y equidad de género. En Santo Domingo, Hostos crea, el 14 de febrero de 1880, la Escuela Normal de Maestros, -en la que incluye por primera vez en América la enseñanza de la Sociología. Desde 1881 lucha por la fundación de una Escuela Normal para Mujeres, cultivando para ello la amistad de la poeta más notable de su tiempo: Salomé Ureña de Henríquez, a quien profesa gran admiración, y a quien convence gradualmente de asumir el proyecto que en poco tiempo, le hizo trascender a la posteridad. A partir de ahí se forman las primeras maestras y así la mujer dominicana va insertándose en las decisiones nacionales. En la actualidad, la mujer dominicana camina hacia la conquista de su espacio participativo en la toma de decisiones. Sin embargo, continúa siendo el blanco de agresión y marginalidad preferido por los hombres. Desde tiempos de nuestros ancestros, la violencia doméstica es considerada como parte de la cultura, y en cierto modo, se acepta como integrante de la formación familiar. Hoy día existen reglas que condenan el abuso y maltrato a la mujer, las que se condensan en la Ley 24-97 sobre Violencia Intrafamiliar, que introduce modificaciones al Código Penal, al Código de Procedimiento Criminal y al Código para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes del 27 de enero de 1997. La violencia contra la mujer y la niña es un importante tema de salud y derechos humanos. Tomando como referente la población femenina mundial, por lo menos una de cada cinco mujeres ha sido maltratada física o sexualmente por un hombre o varios hombres en algún momento de su vida. En muchos casos, incluyendo las mujeres embarazadas y las niñas jóvenes, son objeto de ataques graves, sostenidos o repetidos. En todo el mundo, se ha calculado que la violencia contra la mujer es una causa de muerte e incapacidad entre las mujeres en edad reproductora tan grave como el cáncer y es una causa de mala salud mayor que los accidentes de tránsito y la malaria combinados. El maltrato de la mujer es condenado de hecho en casi todas las sociedades. El encausamiento y la condena de los hombres que golpean o violan a las mujeres o las niñas son poco frecuentes en comparación con el número de agresiones. Por lo tanto, la violencia opera como un medio para mantener y reforzar la subordinación de la mujer. ¿Qué se entiende por Violencia? La violencia es la presión síquica o abuso de la fuerza ejercida contra una persona con el propósito de obtener fines contra la voluntad de la víctima". Los llamados "crímenes pasionales"constituyen una expresión viva del ejercicio de la violencia doméstica en el país que arroja una cifra alarmante de muertes que, según las organizaciones de protección a la mujer, señala que "cada 72 horas es asesinada una mujer, siendo esta la sexta causa de muerte en las féminas dominicanas". Definición de las Naciones Unidas. La Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1993, define la violencia contra la mujer como "todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o sicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la privada". Abarca, sin carácter limitativo, "la violencia física, sexual y sicológica en la familia, incluidos los golpes, el abuso sexual de las niñas en el hogar, la violencia relacionada con la dote, la violación por el marido, la mutilación genital y otras prácticas tradicionales que atentan contra la mujer, la violencia ejercida por personas distintas del marido y la violencia relacionada con la explotación; la violencia física, sexual y sicológica al nivel de la comunidad en general, incluidas las violaciones, los abusos sexuales, el hostigamiento y la intimidación sexual en el trabajo, en instituciones educacionales y en otros ámbitos, el tráfico de mujeres y la prostitución forzada; y la violencia física, sexual y sicológica perpetrada o tolerada por el Estado, dondequiera que ocurra". VIOLENCIA CONTRA LA MUJER A TRAVES DEL CICLO DE VIDA El índice de muertes por abuso y maltrato es más alto que por enfermedades. Hace algunos años, enfermedades como la tuberculosis, el cáncer de mama, la preeclampsia, diezmaban la población femenina. Sin embargo, en el 2003 los casos de muerte por abuso y maltrato en contra de la mujer se colocan entre las primeras diez causas de muerte en la mujer dominicana. Así las violaciones sexuales se registran una cada siete minutos en la República Dominicana. Respecto de estupros o violación sexual a menores de edad, constituye el 75 por ciento. Cada vez se eleva el número de niñas y mujeres violadas por amigos o familiares cercanos o que viven en la misma casa. Incluso, muchas mujeres no sólo son violadas sexual mente sino que también son agredidas física y verbalmente por sus maridos. Formas más comunes de Violencia contra la Mujer. En las familias . La forma más común de violencia contra la mujer es la violencia en el hogar o en la familia. Las investigaciones demuestran sistemáticamente que una mujer tiene mayor probabilidad de ser lastimada, violada o asesinada por su compañero actual o anterior que por otra persona. Los hombres pueden patear, morder, abofetear, dar un puñetazo o tratar de estrangular a sus esposas o compañeras; les pueden infligir quemaduras o tirar ácido en la cara; pegar o violar, con partes corporales y objetos agudos; y usar armas letales para apuñalarlas o dispararles. Maltrato físico. Algunas mujeres pueden creer que merecen las golpizas por alguna acción equivocada de su parte. Otras mujeres se abstienen de hablar sobre el maltrato porque temen que su compañero las lastime aun más en represalia por revelar "secretos familiares", o posiblemente por avergonzarse de su situación. Además, en muchos países no existen sanciones legales o sociales en los casos de violencia perpetrada por un compañero íntimo. Violación en una relación íntima. En muchas sociedades, la mujer no define el coito forzado como una violación si está casada o vive con el agresor. En algunos países esto es condenado como delito penal. Las encuestas de varios países indican que 10 a 15% de las mujeres informan que sus parejas las obligan a tener relaciones sexuales. Entre las mujeres que son agredidas físicamente en su relación, las cifras son más altas. Violencia sicológica o mental. Esta incluye maltrato verbal en forma repetida, acoso reclusión y privación de los recursos físicos, financieros y personales. Para algunas mujeres, los insultos incesantes y la tiranía que constituyen el maltrato emocional quizá sean más dolorosos que los ataques físicos, porque socavan eficazmente la seguridad y la confianza de la mujer en sí misma. Un solo episodio de violencia física puede intensificar enormemente el significado y el impacto del maltrato emocional. Se ha informado que las mujeres opinan que el peor aspecto de los malos tratos no es la violencia misma sino la "tortura mental" y "vivir con miedo y aterrorizada". Mujeres bajo custodia. Con frecuencia, las mujeres que ingresan a las prisiones ya han sido víctimas de violencia. La violencia contra la mujer recluida en instituciones y prisiones puede ser generalizada. La naturaleza del maltrato puede abarcar desde el acoso físico o verbal hasta la tortura sexual y física. Diversos informes sobre las mujeres reclusas han revelado que los guardias las desnudan, colocan grillos en sus tobillos e inspeccionan sus cavidades corporales. Las mujeres de muchos países informan haber sido violadas mientras se encontraban en centros de detención. Leyes Dominicanas que protegen los Derechos de la Mujer. Atentados contra la dignidad y personalidad. Todo patrón de conducta mediante el empleo de fuerza física, o violencia sicológica, verbal, intimidación o persecución, contra uno o varios miembros de familia o contra cualquier persona que mantenga una relación de convivencia, consensuada o no, que cause daño a su persona o a sus bienes, realizado por el padre, madre, tutor o conviviente o ex pareja, es condenada en la Ley 24-97. Así también se condena todo acto de discriminación en contra de la mujer que constituye abuso por considerarse no apta para desarrollar cualquier trabajo o estudio, ya sea por causa de raza, etnia, preferencia sexual, política, económica, escala social, edad, enfermedad, discapacidad física, lo que muchas veces se viola en la República Dominicana, especialmente en los centros de trabajo masivos como son las zonas francas nacionales y extranjeras (art. 9 de la Ley 24-97 que modifica los artículos 336, 337 y 338). Existen mitos y prácticas culturales legitimados que de manera histórica han contribuido a sembrar la cultura del abuso, el maltrato y la marginalidad. Se trata de una división de roles y perfiles de personalidad que definen al hombre como activo, agresivo, posesivo-dominante y proveedor, mientras que a la mujer se le define como pasiva, sumisa y dependiente económicamente. Al hombre se le endurece y se le resta su capacidad de ternura a cambio de un modelo que suele degenerar en casos de conductas antisociales. Mujer y Medios de Comunicación Masivos. De igual modo, la mujer es objeto de burla, marginación y abuso cuando los medios de comunicación masivos o "mass media" la utilizan como objeto sexual para promociones de productos o programas de televisión diseñados para incitar al deseo sexual heterosexual u homosexual. La guía práctica sobre Temas de Salud contenidos en la Declaración y en la Plataforma de Acción de Beijing (Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, del 4 al 15 de septiembre de 1995) recoge varios temas relacionados con la salud de las niñas y las mujeres y temas afines que ejercen un efecto profundo en la salud de las mismas. La definición de violencia en esta guía es más que completa, contundente. A saber: "La violencia contra la mujer, una violación de los derechos humanos y las libertades fundamentales de la mujer, es uno de los obstáculos para poder lograr los objetivos de la Plataforma... La violencia que ocurre en privado dentro de la familia, incluye golpes, abuso sexual de niñas en el hogar, abuso relacionado con la dote, abuso por parte del marido, la mutilación genital femenina y otras prácticas tradicionales que atentan contra la mujer, el abuso ejercido por personas otras ajenas al marido y el abuso relacionado con la explotación". "En el ámbito público, el abuso y maltrato incluye violación, abuso sexual, hostigamiento e intimidación sexual en el trabajo, en instituciones educativas y en otros lugares; trata de mujeres y prostitución forzada. También incluye la violencia perpetrada o condonada por el Estado, donde sea que ocurra. Actos de violencia contra la mujer también incluyen la esterilización forzada, o el aborto forzado, la utilización coercitiva o forzada de anticonceptivos, el infanticidio de niñas y la selección prenatal del sexo, así como las violaciones de los derechos de la mujer en situaciones de conflicto armado, en particular el asesinato, la violación sistemática, la esclavitud sexual y los embarazos forzados". La Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing creen necesario concienciar sobre la responsabilidad de los medios de comunicación en cuanto a: * Examinar la repercusión de los estereotipo sexistas que fomentan la violencia basada en género; * Eliminar la presentación de patrones de conducta generadores de violencia; * Establecer directrices y códigos de conducta profesionales; * Promover imágenes no estereotipadas de mujeres y hombres; * Informar a la población acerca de la violencia contra la mujer y estimular al debate público sobre el tema. Cada vez se precisa ser más explicativos y evidentes en los mensajes publicitarios, especialmente en los que se dedican a la promoción de prendas de vestir, licores y cigarrillos. Ya nada se deja a la imaginación. "En este tiempo de tanta tecnicidad hay muy poco espacio para la creatividad y eso produce el fomento de la cultura del abuso y maltrato en los niños y niñas a través de los medios de comunicación". Estadísticas de Abusos contra la Mujer desde Octubre 2002. Las estadísticas reflejan el proceso de avance o estancamiento de las querellas que se presentan a diario en los destacamentos policiales en el país. En el año 2001, las estadísticas reflejan que 104 mujeres murieron en manos de esposos violentos y en el año 2002, la cifra fue aumentada en 12 mujeres más. Lo más lamentable en la mayoría de los casos es que estas víctimas habían agotado todo método de denuncia sin conseguir la atención requerida para estos casos por parte de los oficiales de la Policía. Las cifras actuales mantienen un porcentaje cada vez más alto debido a que los actos de abuso, violaciones y maltratos en contra de la mujer son producto de diferentes causas, entre estas, la crisis económica que hace cada vez la situación de convivencia más difícil en la familia. TABLA DE ESTADÍSTICAS POR CASOS (según información ofrecida en la Policía Nacional) Tráfico de mujeres, prostitución forzada y Abuso contra Trabajadoras Domésticas. Cada año miles de mujeres en todo el mundo son engañadas, coercidas, secuestradas o vendidas en condiciones similares a la esclavitud y son obligadas a trabajar como prostitutas, trabajadoras domésticas, trabajadoras en fábricas en condiciones de explotación, o como esposas. Las trabajadoras domésticas son vulnerables a las agresiones violentas, tales como el maltrato físico y la violación, de parte de sus empleadores. Las mujeres migratorias se encuentran especialmente en peligro puesto que los empleadores pueden retener sus sueldos, pasaportes y documentos personales. Esto limita el movimiento de trabajadores en los países en que los extranjeros están obligados a llevar prueba de su situación jurídica, lo cual impide por lo tanto, cualquier intento de reclamar protección en sus embajadas. En algunos países, las trabajadoras domésticas no están amparadas por las leyes laborales. En los casos en que hay leyes vigentes, los trabajadores y trabajadoras pueden no ser informados de sus derechos, especialmente en los países donde el idioma del anfitrión les resulta desconocido o son separados de su grupo social. En la República Dominicana, existe una Ley que dio creación al comité Interinstitucional de Protección a la Mujer Migrante (CIPROM), conocida también como la Ley 86-99. Esta Ley fue promulgada por el Presidente Leonel Fernández durante su período gubernamental de 1996-2000 para velar por la aplicación de las políticas migratorias puesta en vigencia por los Estados receptores y para proteger a la mujer migrante en cuanto a leyes laborales, derechos humanos, fuentes de trabajo y planes de retorno en interés de que se realice la mejor integración al desarrollo sostenible del país. El Comité Interinstitucional de Protección a la Mujer Migrante se creó como fruto de la necesidad de dar respuesta a la problemática de las dominicanas migrantes y en su formación contó con la asesoría de la Organización Internacional para la Migración (OIM). La base internacional del CIPROM, parte de la Convención Contra todas Formas de Discriminación Contra la Mujer, celebrada en 1979, en Belén Do Pará (Brazil) de la cual el gobierno dominicano es signatario y la ratificó en 1995. Además, el tema de la mujer migrante fue debatido en la Convención sobre los Derechos Humanos, celebrada en Viena en 1994. En la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer, celebrada en Beijing en 1995, se aprobó en el acápite J sobre la creación de mecanismos institucionales de protección a la mujer migrante. La Secretaría de Estado de la Mujer en el país, cumpliendo con estas resoluciones creó el CIPROM como mecanismo interinstitucional para proteger los derechos de la mujer migrante. Mutilación genital femenina (MGF). En la actualidad, el número de niñas y mujeres que han sido sometidas a la MGF se calcula en más de 130 millones en todo el mundo, y otros dos millones más de niñas están en riesgo de esa práctica. La MGF, una forma de violencia contra la niña que afecta su vida como mujer adulta, es una práctica cultural tradicional. En las sociedades donde se practica, se cree que la MGF es necesaria para garantizar la dignidad de la niña y su familia y aumenta sus posibilidades de contraer matrimonio. La MGF comprende todos los procedimientos que incluyen la remoción parcial o total de los genitales femeninos externos y otra lesión a los órganos genitales femeninos ya sea por motivos culturales y otras razones no terapéuticas. Otras formas de discriminación. La preferencia por un hijo varón se puede manifestar en otras prácticas que son discriminatorias contra la niña. En la mayoría de las sociedades, se asigna mayor valor a los hijos varones. En casos extremos, el estado reducido de las hijas puede dar lugar a la violencia. La selección prenatal del sexo puede ocasionar un número desproporcionado de abortos de fetos femeninos en comparación con los fetos masculinos. Después del nacimiento, en las familias donde la demanda de hijos varones es más elevada, se puede practicar el infanticidio de los lactantes del sexo femenino. 25 de Noviembre: Día de la NO Violencia contra la Mujer. Cada vez en más países este día simboliza el clamor y la denuncia ante un problema que afecta negativamente a la sociedad: el maltrato físico y sicológico hacia las mujeres y las niñas. La conmemoración tiene su origen en el Primer Encuentro Feminista celebrado en Colombia en 1981, en el que se propuso esa fecha en honor a tres heroínas de la República Dominicana que fueron brutalmente asesinadas el 25 de Noviembre de 1960: Las Hermanas Mirabal. Patria, Minerva y María Teresa fueron tres mujeres luchadoras contra el régimen dictatorial de Rafael L. Trujillo que se atrevieron a desafiar al tirano siendo perseguidas y encarceladas, al igual que a sus esposos, Manuel Tavárez Justo, Leandro Guzmán y Pedro González. Las hermanas Mirabal son representadas por el símbolo de las mariposas porque este nombre "mariposa" era el seudónimo usado por Minerva en sus actividades clandestinas en contra de Trujillo. Prevención de la violencia: una prioridad de salud pública. Durante la 49ª Asamblea Mundial de la Salud en 1996, los Estados miembros acordaron que la violencia es una prioridad de salud pública. La resolución 49.25 de la Asamblea apoya las recomendaciones efectuadas en las conferencias internacionales previas para acometer el problema de la violencia contra la mujer y la niña y abordar sus consecuencias para la salud. Las consecuencias de la violencia contra la mujer pueden no ser mortales y adoptar la forma de lesiones físicas, desde cortes menores y equimosis a discapacidad crónica o problemas de salud mental. También pueden ser mortales; ya sea por homicidio intencional, por muerte como resultado de lesiones permanentes o SIDA, o debido a suicidio, usado como último recurso para escapar a la violencia. Existen tres razones que explican por qué la violencia contra la mujer debe ser un tema prioritario para los trabajadores de salud: * La violencia produce considerablemente padecimiento y consecuencias negativas para la salud a una proporción significativa de la población femenina (más de 20% en la mayoría de los países); * Tiene un impacto negativo directo sobre varios temas importantes de salud, como la maternidad sin riesgo, la planificación familiar y la prevención de las enfermedades de transmisión sexual y la infección por el VIH/SIDA; * Para muchas mujeres que han sido maltratadas, los trabajadores de salud son el principal o único punto de contacto con los servicios públicos que pueden ofrecer apoyo e información. Conclusión. Las diversas modalidades de agresión y abuso contra la mujer se ven expresadas diariamente en los hogares dominicanos y del mundo, atravesando el círculo de la violencia que, en la mayoría de los casos, suele dejar una o varias víctimas. Estas agresiones se agudizan por crisis generadas debido a marginalidad, pobreza, bajo nivel educacional, desórdenes conductuales y problemas de autoestima del victimario. Es bueno señalar el patrón patriarcal que impone determinadas conductas sociales a los seres humanos, así como que las leyes y normas de convivencia han sido por décadas creadas para la supremacía del hombre sobre la mujer. Por otro lado, el abuso y maltrato contra la mujer afecta enormemente la salud no sólo de ella sino también de sus hijos o personas de su entorno. Por tanto, existe un riesgo de que la violencia predisponga a la mujer a la mala salud. Un número cada vez mayor de estudios acerca de la salubridad indica el aumento de los efectos negativos de la violencia. No obstante, la verdadera medida de las consecuencias que provoca es difícil de evaluar, porque los registros médicos carecen generalmente de detalles vitales en cuanto a las causas violentas de las lesiones o la mala salud. Recomendaciones. align=center]La posición y condición de las mujeres no sólo define el grado de desarrollo socio-económico de una nación, sino también su grado de desarrollo democrático. Según señala lo emanado de la Convención Para la Eliminación de Todas Formas de Discriminación Contra la Mujer, la discriminación por razón de género viola los principios de la igualdad de derechos y del respeto a la dignidad humana..." Las nuevas normativas sobre derechos humanos que se desprenden de esa Convención y posteriormente ratificadas por la Conferencia Mundial de Derechos Humanos de las Naciones Unidas de 1993 y otros instrumentos internacionales, no sólo amplían la vigencia de estos a ámbitos que antes no se consideraban sujetos de derechos, sino que además establecen diferencias entre la igualdad formal y la igualdad sustantiva. Se reconoce así que los llamados Derechos Universales del Hombre –aún cuando garantizan en términos formales la igualdad jurídica de hombres y mujeres- se definieron a partir de la vida y experiencias de los hombres y no toman en cuenta las necesidades y experiencias cotidianas de las mujeres. Por tanto, y basándonos en esas experiencias, se recomienda lo siguiente: * Ampliación de la democracia, basada en la participación efectiva de la ciudadanía y la vigencia plena de los derechos humanos. * Elaborar un Plan Nacional con garantías del Estado para el cumplimiento del principio de la equidad de género. * Mejorar las iniciativas gubernamentales para mejorar la condición social de la mujer. * Enfrentar la violencia contra la mujer y asegurar un manejo adecuado de estos casos por parte de las instituciones responsables (policía, fiscalía, hospitales, registros estadísticos y otros). * Velar por la aplicación de la Ley 24-97 y las otras que existen para eliminar toda forma de discriminación contra la mujer. * Promover la inclusión de la mujer en todos los ámbitos de reformas y modernización del tren del Estado. * Promover que cada vez más surjan lideresas capaces de participar en la política y los torneos electorales. * Propiciar la producción de informaciones estadísticas actualizadas que permitan visibilizar las brechas e iniquidades de género en todos los ámbitos. * Penalizar los medios de comunicación y profesionales vinculados en los casos que por medio de campañas promocionales se utilice a la mujer como objeto o se le reduzca a marginalidad social, intelectual, racial o económica. * Sensibilizar a los organismos de aplicación de la justicia y el orden público para que los casos de abuso y maltrato contra la mujer sean atendidos con la prontitud que ameritan y de manera solidaria hacia la agredida. * Introducir en el sistema educativo dominicano los temas de género para concienciar a la familia desde la escuela. Bibliografía consultada. Ley 24-97 sobre Violencia Intrafamiliar. DGPM. 1997. Primera Edición. Rep. Dominicana. Ley 86-99 sobre la creación de la Secretaría de Estado de la Mujer. SEM. 2001. Tercera Edición. Rep. Dominicana. Ley 55-97 sobre Reforma Agraria. Versión popular y explicada. SEM. 2001. Rep. Dominicana. " Marcha mundial de las mujeres". 2000 buenas razones de marchar. Palabras #7. 2000. Editora El Mundo de las Mujeres. Bruselas. Pp. 40-52. Vicioso, Chiqui. Hostos y su concepción sobre la mujer. Sección Ventana. Periódico Listín Diario. 1 de julio de 2001. Rep. Dominicana. Pp. 9 y 11. Randall M., Haskell L. Violencia sexual en la vida de las mujeres: Tras la búsqueda de un Proyecto de Seguridad para la Mujer. 1995. Pág. 631. Secretariado de Salud Comunitaria. Confrontando la violencia: Un manual para acción comunitaria y programas de desarrollo femenino. Londres, Reino Unido, 1992. World Health Organization. Violence and Injury Prevention. http://www.who.int/violence_injury_prevention/vaw/violencia.htm
¿amor u obsesion? Amor u obsesión. ¿Cuál es la línea que las separa? Ahora sí que me mezclé, que el rumbo de la tesis se desvía un poco. Lo que diferencia amor y obsesión, desde mi punto de vista (y otras personas lo comparten), es sencillo: el sacrificado "déjala ser". Me refiero al "está bien. ¿No me querés? Andá. Seguí tu camino." Es JODIDÍSIMO decir eso. Pero creo que ahí está la clave. Me enamoré dos veces, lamentablemente (un número demasiado elevado, me parece). Y las dos veces, no me quisieron lo suficiente. Y es ahí cuando decís: "está bien, no soy para vos. Pero te quiero, así que... andá." Suena a "tomátela, gil", pero no, no es así. Yo lo dije con el tono de "... que seas feliz". A tu manera. Pero yo no quiero tomarte de la mano si tirás para otro lado. Es eso a lo que me refiero. A no atar a una persona, a coartarle la libertad, a censurarla... Así es cuando se sufre más, me parece. Sufre la persona que quiere al otro. Sufre el que es retenido. Sufre el tercero, que quiere a alguno de los dos. La obsesión, entonces, me parece que incluye algo más egoísta: el "te quedás conmigo". ¿Quién no busca la felicidad propia? Pero ¿acaso se llega a la felicidad coartando la del otro? A mí me parece que no. Creo que el amor es todo lo contrario al egoísmo. Ya lo dijo Gottfried Leibniz, «amar es encontrar en la felicidad de otro tu propia felicidad». Es jodido interpretarlo, pero lean entre líneas. Hay algo de egoísmo en la frase en sí, pero, a la vez, habla de la felicidad de otro. De un individuo ajeno a nosotros, pero que nos influye. Entonces, volvemos a lo opuesto al egoísmo. El sacrificio propio por la felicidad de quien amamos. Suena difícil, casi incomprensible, pero, sobre todo, contradictorio. Depende de cada uno interpretarlo. Yo lo expliqué así, es un tema bastante complejo, y más si querés lograr algo a través del escrito. Ahora, si te llegó el mensaje telepático, depende de vos la asimilación. Y la conclusión final. La mía, prefiero quedármela, guardarla como algo más personal. bueno me gusto compartir con ustedes esto que esta muy bien escrito espero que les guste y dejen su opinio sobre el tema. les cuento que la pesona que lo escribio tiene 16 años y para mi tiene un gran futuro bueno espero qe les guste aclaro de vuelta no lo escribi yo, lo escribio una amiga ® (soy muy bruto para escribir algo asi) jaja buen comenten, dejen su opinion ha todos nos sirve
Síndrome de Estocolmo La identificación de la víctima con el agresor en actos delictivos en que hay secuestros y/o toma de rehenes no es un hecho nuevo. La psicología, particularmente la criminal, lo ha estudiado y nos ha brindado numerosos ejemplos, pero adquirió la categoría de síndrome como consecuencia de un hecho delictivo sucedido en agosto de 1973 en la capital de Suecia. En Estocolmo se produjo en esa fecha un asalto a un banco con toma de rehenes, siendo estos cuatro empleados del mismo. Los delincuentes para liberarlos exigieron que se dejara en libertad a un encarcelado por homicidio además de una cantidad de coronas y la provisión de un avión para la fuga y salir del país. El no cumplimiento de lo pedido generaría la voladura del banco y la muerte de los rehenes y de ellos mismos. Durante cinco días mantuvieron a los rehenes - entre ellos dos mujeres - atados con cuerdas hasta que la policía logró liberarlos, y en ese momento un periodista fotografió a una de las rehenes y a uno de los captores besándose. Tiempo después contrajeron matrimonio. Esta conducta "extraña" y paradójica sirvió para estudiar estos casos denominándolos Síndrome de Estocolmo. No hay dudas que el secuestro es uno de los psicotraumas más graves que puede sufrir una persona, con indiferencia que se produzcan o no injurias físicas. El sufrimiento psíquico está signado por la sensación de desamparo, de amenaza permanente, de incertidumbre, aislamiento y soledad a lo que se agrega una profusa y variada signosintomatología de orden psíquico de dispar intensidad acorde a factores individuales acompañada de severos componentes neurovegetativos, aparición de dolencias, agravamiento de patologías pre-existentes, etc..- Es necesario considerar, la importancia del factor tiempo de cautiverio ya que cuando más prolongado sea éste más posibilidad existe para que se desarrolle el síndrome. Esta circunstancia es conocida y utilizada por los "negociadores" que en su mediación tratan de "estirarla" para dar lugar a que se desarrolle aquel dentro de un proceso en el que participan en principio en forma inconsciente el rehén y el agresor. Esta extraña, compleja y paradojal situación debe ser diferenciada de aquellas, concientes, buscadas voluntariamente cuyo objeto es obtener cierto dominio de la misma y beneficios por parte de los captores, siendo así una actitud pragmática de defensa, fingida para sobrevivir, de pseudo sometimiento sin que medie ningún mecanismo de identificación. García Andrade, expone en su "Psiquiatría Criminal y Forense" que la respuesta de la víctima dependerá de la actitud delos secuestradores, que varía de la hostilidad agresiva hasta cierto trato paternalista, llegando a manifestarles al rehén las razones que han llevado al secuestro, brindando "sus" argumentos, tratando así de despersonalizar los hechos en el sentido que la víctima resulta impuesta por las circunstancias. Estas argumentaciones desconciertan y confunden al rehén y alteran sus mecanismos de defensa. Se vá distorsionando la realidad, se difuma el rol pudiendo establecerse mecanismos de identificación, hasta su simpatía y agrado hacia el captor en forma inconsciente que le va permitiendo negar y no sentir la permanente amenaza y agresión de los captores pudiendo hasta llegar a alcanzar, dentro del mismo plano, un componente de gratitud por continuar sobreviviendo. Esta respuesta es una de las tantas que puede presentar la víctima generada sobre todo por su gran vulnerabilidad y extrema indefensión, que no por ser infrecuente deja de ser comprensible psicológicamente, avalando la sentencia freudiana cuando destaca que lo inconsciente tiene una influencia decisiva en la conducta humana. Skurnik, uno de los autores que más se interesó en el tema, señala que la forma de identificación inconsciente de la víctima con su agresor se produce al asumir aquella la participación -hasta responsable- de la injuria de que es objeto, adoptando actitudes que no llega a internalizar ni asumir el mecanismo de identificación que se está operando. Es por lo expuesto, que para diagnosticar al Síndrome de Estocolmo se requieren dos condiciones básicas. La primera es que la víctima haya asumido inconscientemente una manifiesta identificación en las actitudes, comportamiento y modos de pensar de los captores, llegando a considerarlos propios y la segunda es que las manifestaciones iniciales, que se producen durante el cautiverio se prolonguen en el tiempo después de la liberación ya integrada a sus rutinas habituales. Un hecho tan delaznable y afrentoso como es ser secuestrado aparece como un impedimento insalvable para que se desarrolle y establezca el síndrome, de allí la calificación de respuesta extraña, contradictoria, paradojal. Partiendo de la identificación, como mecanismo de defensa y adaptación inconsciente, van mutando las vivencias, transitando seguramente sentimientos ambivalentes, hasta alcanzar la ausencia de resentimiento hacia los captores llegando a establecerse un vínculo de atracción, hasta de gratitud. Se han podido obtener testimonios, señala S. G. Raymond, surgidos de narraciones de personas que fueron secuestradas de los que "surge una especie de agradecimiento hacia los captores" - no exenta en algunos casos de connotaciones de afecto - "como si quisieran reconocerles el haberlos colocado en una situación que les permitió reestructurar su personalidad, replantear algunos aspectos de su vida y sistema de valores". El vínculo afectivo puede profundizarse, pero siempre hay que evaluarlo en el tiempo transcurrido ente la finalización del secuestro y la formulación diagnóstica. Es necesario un lapso prudencial para hacerlo ya que se debe descartar el estado de ánimo, de elación y euforia que produce la finalización de la situación de cautiverio. Del análisis psicogenético del síndrome, que surge de una crisis con severo compromiso anónimo, se advierte que no se trata - como muchas veces se lo define ligeramente, sin ningún sustento razonable - como aquellos casos donde "un captor y su rehén se enamoran". Si bien el episodio que le dió origen tiene tal connotación, la etiología sindromática es de compleja resolución. No debe ser confundido con actitudes que respondan a diversas causas, que se presentan, desde el inicio, en el plano conciente como lo son las disposiciones pragmáticas con el anhelo de sobrevivir y ser liberado, peculiares relaciones sado-masoquistas entre delincuente y víctima, etc. Abundante bibliografía literaria y producción fílmica espejan dichos casos, en los que se advierte la interacción de la diada delincuente/víctima (captor/rehén) en el peculiar mundo circundante de cautiverio. No es el de Estocolmo un síndrome frecuente, pero han sido reportados casos paradigmáticos, y tanto en el extranjero como en nuestro país son cada día mas frecuentes. Su diagnóstico precoz tiene particular trascendencia psíquica y médico legal dado que ya instalado significa haber ligado y transferido a nuestro propio ego cualidades y elementos que se asocian a la personalidad o intereses de otros, lo que suele implicar privación de la autonomía psicofísica y algo mucho más importante aún la pérdida de la libertad de pensamiento. el primer síndrome de estocolmo