silbandomelodias
Usuario (Argentina)
En mi imaginación Tu voz Es dulce melodía Creada por grandes maestros Suena como pájaros Y bella poesía De cantos De ríos Lleva cuerdas de guitarras Y ruido de risas de campanas. Laureano Asoli Este poema va para aquellas musas desconocidas, que solo las he tenido en contacto ciberneticamente y que uno imagina su voz y su melodia de pajaro.
Sopla un viento sobre el silencio de la noche. Voy caminando un rato por la calle y el viento sopla mi cuerpo para hacerme correr. Me alejo por el soplido del viento que me acerca hasta tu puerta, te llamo como un viento y corres como un vuelo a abrir la puerta, y cuando aparece tu melodía te regalo un puñado de palabras que suenan a tus oídos como un silbido de viento.Laureano Asoli
Llueve y me pierdo entre arbolitos de la lluvia buscando tus hojitas de mujer y tus caricias, me mareo en el camino de los troncos de las ramas y me enredo en los jardines de copas que no llevan el clavel de tus hojas que espero encontrar por las calles de un árbol con tu aroma y tu poesía. En ese momento dejara de llover y me trasformare en otro árbol que crecerá con lluvia de besos de tus hojitas y con lluvia de abrazos de tus ramitas.Laureano Asoli

este es un poema que escribió mi Madre cuando se cumplió el 10 aniversario de la muerte de Neruda, hoy que es el día del nacimiento del poeta, lo comparto: Si trepado entre las escaleras de Temuco, subiste a las estrellas de tus poemas, y aquella madrugada de setiembre una lluvia intratable, vertical y grotesca derramo el universo sobre el suelo de tu Valparaíso. En donde yaces hoy, tan lejos de la trilla y de la noche de tu amor junto al trigo? en que infierno se incendiaron tus sueños de poeta en el exilio de la propia tierra? Qué primavera dejo yermo tu yelmo, matriz de idioma y de lenguaje, querido pablo? Qué flor olorosa no trasformaste en siembra de palabras? Desde esta soledad en que ha quedado la colmena de tus versos, hoy te escribo y te cuento: Querido Pablo, el mundo no ha cambiado y los enamorados en tiempos de guerra repiten entre lágrimas los versos del capitán, sin nombre, porque la guerra sigue y crece sola entre la multitud y el desencuentro, entonces aparece intacto y sin asombro tu recuerdo y se esfuma muriendo entre las balas, querido Pablo. Miriam Brescó (1953/1998)