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Primer post: 8 may 2013Último post: 30 jul 2013
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Expresiones faciales de los bebés cuando están en el úter
Expresiones faciales de los bebés cuando están en el úter
Ciencia EducacionporAnónimo6/10/2013

Los bebés en el útero fruncen el ceño para prepararse para el dolor del parto Una nueva investigación sobre las expresiones faciales de los bebés que todavía están en el útero ha revelado que a las 36 semanas los fetos muestran expresiones de dolor, preparándose para el parto, mientras que sonríen a partir de las 24 semanas. Los investigadores de las universidades de Durham y Lancaster, en el Reino Unido, sacaron imágenes 4D de 15 fetos sanos y llegaron a la conclusión de que los bebés todavía no nacidos hacen muecas de dolor. El director de la investigación, Nadja Reissland, del Departamento de Psicología de la Universidad de Durham, afirma que "es de vital importancia para los niños que sean capaces de mostrar el dolor tan pronto como nacen, para que puedan comunicar a sus cuidadores cualquier angustia o dolor que puedan sentir y nuestros resultados muestran que los fetos sanos aprenden a combinar los movimientos faciales necesarios antes de nacer". La investigación sugiere que se puede determinar el desarrollo normal de los movimientos faciales y potencialmente identificar un desarrollo anormal también. Estos datos podrían proporcionar una indicación médica adicional sobre la salud del bebé por nacer", revela Reissland. Todavía no está claro si los fetos realmente pueden sentir dolor, tampoco sabemos si las expresiones faciales se refieren a cómo se sienten. Nuestra investigación indica que la expresión de los movimientos faciales fetales parece estar relacionada con la maduración del cerebro en lugar de estar vinculado con los sentimientos", supone el científico. El estudio ha sido publicado en la revista médica 'Plos One'. Si lo encuentras interesante, compártelo. Con seguridad le harás un bien a alguien.

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Dormir con el bebé
Salud BienestarporAnónimo6/16/2013

Dormir con ellos (receta de psiquiatra infantil) Así es. En mi consulta de psiquiatría infantil a menudo me encuentro con madres y padres que medio avergonzados terminan confesándolo todo. “Es que …todavía…a veces…no lo puede evitar…en medio de la noche…de vez en cuando…casi siempre… duerme con nosotros”. Se refieren a su hijo o hija, habitualmente de uno, dos, tres, cuatro o cinco años, o más raramente mayor de esa edad. Entonces les miro fijamente y tras un par de segundos de sonrisa por mi parte se lo digo: ¡MUY BIEN!. Estupendo. Fenomenal. ¡Qué suerte! ¡Qué gusto! Claro que sí. A veces el único problema es que duermen en camas pequeñas, no pensadas para el colecho. Entonces mi receta es sencilla: conseguid una cama más grande, 2mx2m a ser posible, o juntad varias camas, o echad los colchones al suelo…lo que sea, pero con sitio para todos. Otras veces es al revés. Cuando vienen niños y niñas que han sufrido o presenciado violencia, como es el caso de muchos niños adoptados, que presentan trastornos de conducta o del vínculo, soy yo la que lo receta: dormid con ellos. El colecho es una maravillosa herramienta terapéutica: los niños que han sufrido violencia suelen mejorar más rápidamente si duermen con la madre, o con el padre, o con hermanos…(Siempre claro está que no sean los padres ni las madres los violentos). El colecho suele producir mejorías rápidas en esos casos y los niños recuperan la confianza bastante más rápido de lo previsible. Y si hablamos de un bebé de pocos meses cuya madre se va a reincorporar al trabajo y pregunta preocupada como minimizar los efectos de separarse de su bebé unas cuantas horas, la receta es la misma: duerme con tu bebé. Como hacen las familias de medio mundo, por cierto. Para todos ellos, este vídeo. (Por cierto, hace poco se ha demostrado que dormir separados de la madre es todo un estrés para los recién nacidos). Si lo encuentras interesante, compártelo. Con seguridad le harás un bien a alguien.

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¿Hasta cuándo es bueno que lacte mi hijo?
Salud BienestarporAnónimo7/23/2013

¿Hasta cuándo es bueno que lacte mi hijo? El patrón de duración de lactancia en los humanos hasta hace menos de 100 años, ha sido de 3 a 4 años con variaciones entre el año y los 7 o más. Todavía hay sociedades y culturas en las que la lactancia prolongada es lo normal. En la actualidad, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) recomiendan mantener la lactancia hasta los dos años o más en todos los países del mundo. El amamantamiento es un acto personal entre madres e hijos. La leche de la madre de la propia especie siempre es mucho mejor que la de un animal de otra especie. En el primer año se recomienda ofrecer el pecho antes de las comidas. Los niños que maman por encima del año siguen obteniendo una cantidad sustanciosa de calorías y micronutrientes (hierro, calcio, vitaminas) de la leche que toman de sus madres (en ocasiones, por encima del 50% de las necesidades diarias). Después del primer año y por lo menos hasta el segundo es recomendable que el niño realice al menos 4 tomas de pecho al día, antes o después de las comidas, por la noche, etc. En esta etapa muchos niños maman como postre y cuando están enfermos es lo único que comen. Cuando la madre desee destetar a su bebé debe hacerlo con delicadeza y paulatinamente. Se puede dulcificar el proceso de varias maneras: Posponer el pecho o darlo con condiciones (cuando termines la comida, cuando vayas a dormir, sólo en casa, o sólo en...) para ir disminuyendo el número de veces que mama. Cuando insista y "no sea el momento elegido", conviene proporcionarle otro tipo de consuelo: jugar, hacer un puzzle, leer un cuento, hacernos cosquillas, cantar, jugar al escondite, guardar los muñecos, etc. Hablar con el niño, darle alguna explicación de por qué "ahora no se puede" (mamá está cansada, ya comes bocadillos y con tenedor...). Los niños son mucho más comprensivos de lo que se espera, si perciben en sus padres un verdadero deseo de comunicarse y de compartir. Darle muestras de cariño continuamente (no sólo se ama dando el pecho). Los niños no llegan a ser más o menos independientes según el alimento que hayan tomado, sino el modo en que se les ha dado éste (condicional o incondicional). En realidad no depende del tipo de alimentación, sino del estilo de crianza. Información elaborada por el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría. Si lo encuentras interesante, compártelo. Con seguridad le harás un bien a alguien.

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Chupetes para el bebé: ¿Sí o no?
Chupetes para el bebé: ¿Sí o no?
Salud BienestarporAnónimo5/20/2013

Chupetes: ¿Sí o no? A favor: Los bebés necesitan succionar. Succionar les calma y tranquiliza. El pecho de la madre no siempre está disponible. Los chupetes son un sustituto práctico. En contra: Los chupetes son pezones artificiales y pueden confundir al bebé, lo cual desemboca en una succión ineficaz al pecho. Los chupetes disminuyen la cantidad de tiempo que el bebé mama y esto puede afectar la provisión de leche de la madre. ¿Es adecuado que una madre lactante ofrezca un chupete a su bebé? La respuesta es... a veces. En muchas partes del mundo angloparlante los chupetes se llaman dummies. Imitan el pecho de la madre, igual que los maniquíes imitan a seres humanos en los escaparate o en pruebas de accidentes automovilísticos. Hay ocasiones en que los maniquíes cumplen una función positiva y útil, también hay veces en que un maniquí sencillamente no basta. Los bebés tienen el instinto de succionar. Sin este instinto quizá no obtendrían el alimento que necesitan para crecer y abrirse camino. Además, la succión les calma. Su ritmo estable, la concentración en una tarea y la placentera estimulación de las extremidades nerviosas les ayudan a sobreponerse y a superar las muchas perturbaciones de un mundo grande y confuso. Hubo un tiempo en que los "expertos" fruncían el ceño ante el uso de chupetes. Estos mismos consejeros también disuadían a los padres de coger en brazos a un bebé que llorara. Afortunadamente, el mundo ha aprendido a tolerar un poco más las necesidades de los bebés, incluida la de succionar. Es muy posible que todos los recién nacidos de un hospital, alineados con aire satisfecho junto a la ventana del nido, lleven chupete. Pero... un momento. ¿Qué hay de malo en esa imagen? Los chupetes son pezones artificiales. Y los pezones artificiales, ya sean tetinas o chupetes, pueden interferir en la lactancia. Es uno de los problemas de ofrecer el chupete a un bebé lactante, especialmente si todavía no domina la técnica de mamar. Succionar un pezón artificial es diferente a succionar el pecho. El pezón artificial ya está formado y es bastante rígido. El pecho es blando y flexible. Para agarrarse al pezón, el bebé debe abrir mucho la boca; el pezón se coloca en la parte posterior de la boca, alejado del movimiento de las encías y de la lengua. Es fácil meterle al bebé un chupete en la boca aunque la tenga cerrada. Los músculos de la boca, la cara y la lengua se mueven de forma diferente cuando succionan un pezón artificial; el movimiento que sirve para beber de un biberón o calmarse con un chupete no lograría sacar leche de un pecho. En los primeros días, pasar constantemente del pecho a un pezón artificial y viceversa es demasiado pedir de un bebé que aún está aprendiendo a mamar. Los bebés que intentan succionar el pecho del mismo modo que succionan una tetina o un chupete se frustran rápidamente y lloran, se ponen nerviosos o rechazan el pecho. No sacan mucha leche y les cuesta aprender a mamar de forma eficaz. Succionar un chupete también puede interferir con el suministro de leche de la madre y, en última instancia, con el crecimiento del bebé. Los bebés que satisfacen parte de sus necesidades de succión con un pezón artificial pasan menos tiempo estimulando el pecho, lo que posiblemente interfiere con la producción de leche. Si se interrumpen las tomas y se le ofrece un chupete al bebé, éste puede verse privado de la leche que se produce al final de la toma, alta en calorías y grasa y muy importante para el crecimiento. Un reciente estudio llevado a cabo en Brasil ha descubierto que los bebés a los que se ofrece el chupete antes del primer mes corren un mayor riesgo de destete durante los siguientes 24 meses (Victora 1993). El chupete puede suponer un riesgo para los bebés amamantados. No sirven para reconfortar a un recién nacido y las madres deberían evitarlos hasta que la lactancia esté bien establecida, al menos durante las primeras tres o cuatro semanas. No debe ofrecerse un chupete a los bebés que tienen problemas para aprender a agarrarse al pecho o succionar correctamente, ni a bebés cuya madre está preocupada por la provisión de leche o porque su bebé se pone nervioso al mamar. Lo que debe ofrecerse a los recién nacidos que necesitan succionar es el pecho de su madre. Algunos bebés maman casi continuamente o durante largos períodos de tiempo los primeros días. Es bueno para ellos. Se benefician del calostro y de una abundante provisión de leche al cabo de los pocos días. Se ahorran la agonía física y emocional de llorar. Aprenden a tranquilizarse. Por supuesto, los bebés tienen que estar con su madre si dependen de la lactancia para reconfortarse. Lo primero es no permitir que se dé la clase de separación postparto entre madre hijo que convierte el chupete en algo útil. Y prestando la debida atención a la postura, a cómo se agarra el niño y a si succiona bien, el dolor de los pezones puede reducirse al mínimo e incluso evitarse por completo. Cuando crece, es posible que el bebé necesite succionar aun teniendo la tripita llena: quizá necesite dormir o despertarse, o simplemente relajarse. Esta succión de consuelo es diferente a la succión activa y vigorosa con la que el bebé extrae la leche para saciar su hambre. En este momento es posible que algunas madres decidan utilizar chupete. Sin embargo, los bebés amamantados pueden consolarse también con el pecho de su madre, ya que el flujo de la leche materna se reduce a un pequeño goteo cuando la succión del bebé pierde intensidad. Los bebés pueden continuar succionando sin empacharse y sin tragar mucho aire. Las tetinas no poseen este sistema de regulación controlado por el bebé. La leche fluye a un ritmo regular, por lo que el bebé saciado que desea succionar durante diez minutos más puede acabar sobrealimentado, con burbujas de gas y potenciales regurgitaciones. Aquí es donde un chupete puede satisfacer una necesidad importante. Los chupetes también pueden ser útiles para un bebé amamantado. Pueden calmarle cuando su madre no puede amamantarle en un momento dado, porque está conduciendo, pagando en el supermercado o atendiendo a un hijo mayor. Pueden calmar a un bebé con cólicos cuya madre tiene los brazos, los pechos y la paciencia gravemente sobrecargados. Pueden reconfortar a un bebé que, por una u otra razón, está demasiado alterado o nervioso para mamar. Las madres de gemelos encuentran útiles los chupetes cuando un bebé tiene que esperar mientras su madre se hace cargo del otro. Los hospitales utilizan chupetes con bebés prematuros, para estimular el reflejo de succión y ayudarles a asociar la succión con el suministro de alimento, incluso cuando se alimentan por sonda. El uso frecuente de chupetes puede crear pequeños "adictos" a los que rara vez se ve sin su "enchufe" en la boca. El abuso del chupete también puede crear problemas de lactancia, así que las madres preocupadas por su provisión de leche o con bebés reticentes a tomar el pecho deben reconsiderar sus decisiones sobre el chupete y el biberón. Sin embargo, es la madre la que conoce mejor a su bebé. Con una buena información sobre el uso del chupete, podrá tomar la decisión acertada para su familia. Tanto los chupetes como la succión de consuelo al pecho tienen su lugar. Hay momentos en que un chupete puede sustituir el pecho de la madre, calmar la inquietud de un bebé y restablecer la paz para todos. La succión de consuelo ayuda a asegurar un abundante suministro de leche y proporciona sensaciones cálidas a la madre y al bebé. Cuando el chupete se utiliza juiciosamente, la madre puede ambas alternativas. Si lo encuentras interesante, compártelo. Con seguridad le harás un bien a alguien.

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Beneficios del contacto piel a piel del recién nacido
Beneficios del contacto piel a piel del recién nacido
Salud BienestarporAnónimo5/21/2013

¿Es beneficioso el contacto piel con piel entre madre e hijo nada más nacer? Favorece la lactancia materna, reduce el estrés del bebé... Es el mejor regalo que mamá y bebé pueden hacerse mutuamente El bebé mejora su ritmo cardíaco al entrar en contacto con la madre Lo hemos visto infinidad de veces en películas acompañado de una música idílica y lágrimas de los protagonistas: tras un parto, sale un bebé (generalmente rosa y como de 4 meses) y la madre se embelesa mirándolo en sus brazos (nadie se lo quita). Todos lloran de alegría y la cámara se aleja y aparecen los títulos de crédito. Final feliz. Pero, ¿es esto real? Por desgracia, no. Al menos en España, no se cumple (por protocolo hospitalario) y salvo unos pequeños segundos de cortesía en los que se presenta a la madre al hijo y viceversa, generalmente el bebé es apartado de su madre más de lo que sería recomendable. Desde luego, no es un capricho de las madres, es una recomendación, nada más y nada menos, que de la Organización Mundial de la Ssalud (OMS). ¿Por qué? Por múltiples razones. Que madre y recién nacido se toquen favorece la lactancia materna Tal y como explica el pediatra Carlos González, «el contacto piel con piel facilita que el recién nacido coja el pecho, mejora la interacción entre madre e hijo, aumenta la tasa de lactancia materna exclusiva a las 48 horas». Y señala otros muchos beneficios: en caso de cesárea, mejora la producción de leche; reduce el dolor y la mortalidad de los prematuros; mejora la estabilidad cardiorrespiratoria; acelera las expectativas sociales de los bebés hacia sus madres y aumenta la conciencia de sí mismos como agentes activos en las interacciones sociales; disminuye la variabilidad de la frecuencia cardiaca y mejora el sueño tranquilo; mejora la termorregulación y disminuye el nivel de cortisol y ACTH (marcadores de estrés) en la madre. Ante todos estos beneficios hay que preguntarse cómo es posible que si la comunidad científica coincide en todas las ventajas que conlleva el contacto piel con piel entre madre e hijo éste no se aplique en los centros sanitarios. Generalmente, se da como razonamiento que es por protocolo hospitalario, es decir, para una mejor organización. Pero lo cierto es que rompe con muchas expectativas de las madres. Parto normal Jesús Martínez, pediatra y autor del blog «El médico de mi hijo», explica que la separación de madre e hijo nada más nacer ha respondido hasta ahora a criterios médicos. «Después de nueve meses dentro de la madre —dice—, el bebé sale al exterior rompiendo el cordón que les ha unido y se produce la separación brusca de un nexo que se mantuvo durante tanto tiempo. Esta separación se ha hecho tradicionalmente de modo demasiado medicalizado, la matrona sale corriendo con el bebé, se lo entrega al neonatólogo para que dictamine rápidamente si el bebé está conforme a lo esperado». La madre disipa sus miedos y se reduce el estrés del bebé En los últimos tiempos se aboga por que esta separación no sea tan brusca y se pueda hacer en varios pasos ¿Es una ñoñería de la madre? No, rotundamente no. El supuesto riesgo de esperar unos minutos en chequear al bebé es asumible con el solo gesto de poner al recién nacido, incluso con el cordón umbilical todavía íntegro, sobre el vientre de la madre para que pueda tocarlo, saludarlo y darle la bienvenida a este mundo. Hay que recordar que es la primera vez que la madre ve al hijo que ha llevado durante tanto tiempo en su vientre. Es un momento mágico porque todos los miedos de la madre se disipan por arte de magia. Además de la ansiedad materna, el contacto inmediato con la madre reduce el estrés del bebé que cambia sus latidos agitados por el esfuerzo y puede superar más fácilmente el trauma de atravesar el canal de parto tan estrecho y salir a un medio hostil para él. Volver a escuchar el corazón de su madre, que le acompañó durante nueve meses, es fundamental para normalizar catecolaminas, neurotransmisores y hormonas alteradas por el titánico trance. Qué ocurre en un parto prematuro El contacto piel con piel resulta también de suma importancia en un parto prematuro para la correcta evolución y posterior recuperación del neonato. Si las cosas se complican, y el bebé necesita los cuidados de la UCI pediátrica, la separación entre madre e hijo es mayor. En estos casos, la presencia de la madre es imprescindible para que el bebé mejore. Se recuperará más rápidamente si permanece el mayor tiempo posible pegado a la piel de su madre, o de su padre. De hecho, en las UCI pediátricas se está imponiendo lo que se conoce como el «método canguro», es decir, voluntarios que permanecen al cuidado de los bebés con el único fin de tenerlos en brazos pegados al pecho, piel con piel para que el bebé pueda seguir teniendo la referencia de un contacto y de un corazón latiendo cerca. Muchos denuncian las cortas visitas de los padres a sus bebés en las UCIS Un método muy diferente a otros protocolos que se siguen en muchas de estas UCI, como los horarios de visita que solo permiten a las madres estar una hora al día con su bebé, cuando está comprobado que el contacto piel con piel del pequeño con un adulto contribuye a su recuperación. Algo que ha denunciado en muchas ocasiones la organización «El parto es nuestro». En este gráfico (extraído de su web) se puede ver cómo los hospitales incumplen sistemáticamente la recomendación de que la madre y el bebé no sean separados sino es estrictamente necesario (por una operación de urgencia, por pruebas neonatales cuando algo va mal o por un ingreso en UCI/UVI). Es importantísimo que las mujeres que van a dar a luz (sean o no primerizas) sepan que eso que su instinto les pide, estar con el bebé en brazos, no sólo es un derechoque ambos tienen, sino que además aporta una gran cantidad de beneficios y ninguna desventaja. Se hace necesario recordar que somos mamíferos, de sangre caliente y que, por lo tanto, necesitamos el contacto físico. Es lícito que una madre quiera que su hijo vaya al nido pero se hace imprescindible dar toda la información necesaria para que las mujeres que no lo sepan, estén concienciadas de que tener al bebé con ellas es el mejor regalo que pueden hacerse mutuamente. Si lo encuentras interesante, compártelo. 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La primera comida del bebe
Salud BienestarporAnónimo6/9/2013

La primera comida del bebe debe mantener una textura suave y espesa Hacia los 6 meses de vida la leche materna ya no es suficiente para el bebe y necesita comer una variedad de otros alimentos. Ese momento en que la lactancia materna deja de ser exclusiva, es decir deja de ser el único alimento o bebida que ingiere el bebe para incluir nuevos alimentos sólidos, se le denomina alimentación complementaria. Hacia los 6 meses de vida la leche materna ya no es suficiente y necesita comer una variedad de otros alimentos para completar sus necesidades de nutrientes y energía. ¿Qué y cuánto dar en las primeras comidas del bebe? es una pregunta frecuente. Debemos partir que desde ese momento la comida debe tratar de tener una combinación de nutrientes y energía, para lograrlo hay que combinar alimentos vegetales y animales (verduras, cereales, carnes, tubérculos etc.). La primera comida debe mantener una textura suave y espesa. Será la primera vez que sienta esa textura y muchas veces el bebe realiza movimientos hacia afuera con la lengua que podría parecerse a un rechazo, sin embargo esto no es así. Es simplemente un reflejo de extrusión que es parte del proceso de aprender a comer. Inicialmente, aunque el bebe debe tener dos comidas y próximamente tres (además de su lactancia), se estima que debe completar media taza de comida. Sin embargo, muchos niños las primeras comidas solo reciben algunas cucharaditas y en pocos días terminan la media taza o más. La temperatura de la comida, el mantener la calma, tener al bebe en una buena postura, evitar actitudes de obligatoriedad y en general ofrecer un ambiente feliz son aspectos a cuidar para lograr una adecuada alimentación en el infante. Recuerde que desde las primeras comidas es necesario tener una mezcla de un alimento de cada grupo para que pueda tener suficientes nutrientes. Un ejemplo de una primera comida es dos o tres cucharadas de verduras diversas cocidas (zapallo, zanahoria, brócoli no hay un orden específico sobre que verdura se ofrece primero busque variedad en los colores) una de hígado de pollo cocido, una de arroz bien cocido y formar un puré espeso (nada se sal ni condimentos). Si lo encuentras interesante, compártelo. Con seguridad le harás un bien a alguien.

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Las mentiras de la lactancia
Las mentiras de la lactancia
Salud BienestarporAnónimo5/8/2013

Las mentiras de la lactancia Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es la mejor vía de alimentación que puede recibir el bebé durante sus seis primeros meses de vida. Una opción que en los países africanos no tiene más misterio que el de ofrecer el pecho al pequeño cada vez que éste lo requiera y, sin embargo, en otros países como España, las dudas que acarrea conllevan en muchas ocasiones el abandono de la lactancia materna. Según el Instituto Nacional de Estadística (los únicos datos disponibles), a las seis semanas de nacer el bebé, el 66% recibe lactancia materna exclusiva, a los tres meses, el porcentaje se reduce al 53% y a los seis meses, al 28%. El hecho de que muchas de las mujeres que han decidido dar el pecho a sus hijos finalmente desistan se debe, más que a las dudas, a las falsas creencias y los mitos heredados de lo que los expertos denominan la generación del 'bibe'. "Ha habido una época en la que se creía que la leche de fórmula era mejor que la materna", explica Juana María Aguilar, enfermera coordinadora de Lactancia Materna del Hospital Materno-Infantil del 12 de Octubre de Madrid. Esta especialista junto a Inma Mellado, consultora acreditada de Lactancia Materna, destierran a ELMUNDO.es algunos de los mitos más extendidos. 1. Mi pecho es pequeño, puede que no tenga suficiente leche. Falso. No se tiene más o menos leche en función del tamaño del pecho. El tamaño lo define la grasa, no los conductos que 'fabrican' leche. De hecho, el pecho produce tanta leche como el niño necesita. Para asegurar la producción basta con encontrar la postura correcta, y que el bebé haga tomas frecuentes. 2. Tener los pezones planos o invertidos va a hacer casi imposible la lactancia. Falso. Los pezones van sufriendo cambios al final del embarazo y durante la lactancia. Además, los niños no se enganchan sólo del pezón, sino de una buena cantidad de pecho que puede abarcar toda la areola, según el tamaño de la misma. No obstante, si existe dificultad, se puede buscar la ayuda de un profesional experto en lactancia. 3. Hasta que me suba la leche, tendré que darle el biberón. Falso. Al principio, el calostro (la primera leche) es todo lo que necesita el bebé si mama a demanda y con frecuencia. Son muy pocas las mujeres que no tienen nada de leche. 4. Creo que mi leche es acuosa y no alimenta. Falso. La leche de todas las madres alimenta. Sólo hay que dársela tantas veces como el bebé necesite. Es verdad que cuando se inicia la toma, la primera leche que sale tiene más cantidad de agua y azúcares. Después de un rato de succión y vaciado se hace más espesa por tener más contenido en grasas que sacia y engorda. 5. Para tener más leche, tengo que beber mucha leche. Falso. La producción de leche aumenta o disminuye en función del vaciado del pecho, no de los alimentos que se toman. Al igual que no hay alimentos que aumenten la producción de la leche, tampoco hay alimentos que provoquen gas en la leche o en el niño. 6. Hay que dar el pecho cada tres horas, para dar tiempo a que "se recargue". Falso. Precisamente lo contrario. Para asegurar una adecuada producción y flujo de la leche durante los seis meses de lactancia materna exclusiva, el lactante tiene que ser amamantado tan frecuentemente como él o ella quiera, tanto de día como de noche. Así lo confirma, además un estudio científico publicado en 'Pediatrics'. Es lo que se conoce como lactancia materna a demanda. Los lactantes se alimentan de acuerdo con su apetito, obtienen lo necesario para un crecimiento satisfactorio. Estos lactantes no vacían completamente el pecho, extraen solamente entre el 63% y el 72% de la leche disponible. Siempre pueden obtener más leche, lo que demuestra que el lactante deja de alimentarse debido a que se ha saciado, y no porque el pecho se haya vaciado, según otro estudio de la revista 'Food and Nutrition'. Hay que tener en cuenta que no todos los pechos tienen la misma capacidad de almacenamiento de leche. Los lactantes de mujeres con baja capacidad de almacenamiento pueden necesitar alimentarse con mayor frecuencia, para extraer la leche y asegurar una ingesta y producción láctea adecuadas. 7. Si les das a demanda a tu bebé, no se acostumbra a comer con unas pautas y eso le puede dañar el estómago. Falso. Si el niño come cuando quiere y el tiempo que desea, su estómago se irá desarrollando de forma adecuada. Imponer horarios y cantidades que no se ajustan a las necesidades del bebé es lo que puede producir malestar e irritabilidad. 8. El bebé sigue llorando, querrá comer más y no tengo suficiente. Falso. Los bebés lloran por muchas razones, no necesariamente tiene que ser por leche insuficiente. Los niños que toman el pecho sin restricción, en la duración y frecuencia de las tomas, no suelen tener cólicos. Si parece que llora porque tiene más hambre, se le puede ofrecer más pecho. La leche de la madre es de fácil digestión y se tolera bien. 9. Las tomas empiezan a ser más frecuentes de lo habitual, quizás mi bebé se queda con hambre. Falso. Unas veces querrán comer más y otras tienen sed y necesita mamar sólo un poco, sobre todo en temporadas de calor. También puede deberse a los brotes de crecimiento. Los niños pueden volverse más demandantes para que la madre aumente la cantidad de leche que ahora necesita. Después de dos o tres días, se recupera un ritmo más relajado sin necesidad de añadir biberones extra. 10. Ya no noto el pecho 'lleno', puede que no tenga suficiente leche. Falso. Al final, casi todas las dudas terminan en la misma pregunta: ¿tendré suficiente leche? Según la enfermera, es normal sentir el pecho menos hinchado con el tiempo, pero esto no indica menos producción. La producción depende de las tomas del bebé. 11. Con el sacaleches, me extraigo poca cantidad. No puedo continuar con la lactancia. Falso. La extracción manual, con o sin sacaleches, no sirve para medir la cantidad de leche que tiene cada mujer, un niño bien enganchado sacará mucho más. 12. "Vuelvo a tener la menstruación, el fin de la lactancia materna. Falso. La producción de leche se mantiene mientras haya estimulación y vaciado de las mamas hasta que la madre y el bebé quieran. 13. El estrés puede 'cortar' la leche. Falso. Al final, muchos miedos tienen la misma explicación y es que la producción de leche se mantiene mientras haya estimulación y vaciado de las mamas. 14. Estar resfriada, tener la gripe o tomar medicamentos es incompatible con la lactancia. Falso. Ni hay que dejar de dar el pecho porque la madre tenga un resfriado o gripe ni tampoco si toma fármacos. Por la leche, transferimos defensas al niño/a que le protegen de la infección. Antes de coger al bebé, conviene lavarse las manos y, si es necesario, nos cubriremos la nariz y la boca con una mascarilla o un pañuelo. En cuanto a los medicamentos, muchos más de los que pensamos y más de los que a priori desaconsejan algunos médicos pueden tomarse durante la lactancia. Existe una web E-lactancia muy recomendable para comprobar la compatibilidad de los medicamentos con la lactancia materna. En caso de que uno fuera incompatible, se puede buscar otro alternativo. Y si no lo hubiera, se puede mantener la producción de leche con extracción mientras dura el tratamiento para después retomar la lactancia y no abandonarla. 15. Si el bebé no duerme del tirón es porque ya necesita un suplemento (leche de fórmula). Falso. No existe relación. Cuando son pequeños, necesitan comer a menudo y no suelen dormir 'del tirón'. Después, van espaciando las tomas y duermen más por la noche, pero algunos quieren seguir comiendo a menudo. No depende de si toman leche materna o de fórmula, sino de cada niño. 16. El aumento de peso del bebé no es tan rápido como se espera. No se está alimentando bien. Falso. Cada niño tiene un patrón de crecimiento. No todos tienen que crecer con los mismos patrones. 17. Me he quedado embarazada, tengo que destetar a mi bebé. Falso. No es una obligación, sino una decisión de cada mujer. Se puede amamantar durante todo el embarazo, siempre que el niño quiera y no se trate de una gestación de riesgo. Cuando llega el nuevo miembro, incluso se puede amamantar en tándem, siempre dando prioridad al más pequeño. 18. Con seis meses, el bebé es muy mayor ya para tomar pecho. Falso. La OMS y la Asociación Española de Pediatría recomiendan la introducción de alimentación complementaria al pecho a partir de los seis meses, pero es eso, complementaria, subraya Juana María Aguilar. Primero el pecho y después lo demás poco a poco. Hasta el año de vida, la leche de madre sigue siendo el alimento principal. Cuando el niño come de todo sigue siendo la principal fuente de leche hasta los dos años o más. 19. Tras la incorporación laboral ya no es posible continuar con la lactancia materna. Falso. Depende de muchos factores, el tiempo que pasan la madre y el bebé separados, si la madre hace extracción durante ese tiempo, si la persona que se queda al cargo puede darle nuestra leche, de la edad del bebé y la expectativa que tengamos. En algunas ocasiones, por las circunstancias, la madre opta por una lactancia complementada o mixta. Si lo encuentras interesante, compártelo. Con seguridad le harás un bien a alguien.

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Buscan el récord mundial de madres amamantando
Salud BienestarporAnónimo7/30/2013

Buscan el récord mundial de madres amamantando Intentarán romper marca establecida el año pasado Madres de familia reynosenses que brindan lactancia a sus hijos, estarán contribuyendo en el intento de imponer un nuevo récord mundial en el rubro del mayor número de bebés amamantados al mismo tiempo, el próximo sábado 3 de agosto en el Parque Cultural Reynosa. La marca lograda en el 2012 fue de 8,862 mujeres alimentando a bebés. La iniciativa es promovida por la asociación civil “La Liga de la Leche México”, organismo con varios años de presencia en este municipio. El intento por establecer un nuevo récord comenzará a partir de las 10:30 horas en varios países del orbe, por lo que se busca que la mayor cantidad posible de madres que brindan lactancia a sus hijos tomen parte en el evento. El esfuerzo tiene como marco el movimiento “The Big Latch On” (http://biglatchon. org/), y la Semana Mundial de la Lactancia que tendrá lugar del 1 al 7 de agosto. La invitación a participar está abierta para todas las mujeres que brinden pecho a sus bebés, una práctica aconsejable en el aspecto médico ya que fortalece el vínculo madre-hijo y provee al menor de todos los nutrientes esenciales que requiere, entre otros beneficios. Si lo encuentras interesante, compártelo. Con seguridad le harás un bien a alguien.

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