shaqazulu
Usuario (Argentina)
no paro de pensar en él ... "la lluvia sigue cayendo sobre un asfalto gris aquí en Longchamps..." JUANSE “A Pappo lo conozco desde que tengo 12 o 13 años. Tuve la extraña suerte de tenerlo como pariente ‘postizo’. El destino quiso que nos conociéramos. Era un genio, un visionario. Después nos distanciamos, se dio un desgaste lógico por haber compartido tantas cosas. Se ve que en la época que él estaba con Blues local a él siempre le preguntaban por dos cosas: por el tema Mi Vieja, que lo molestaba bastante, y sobre los Ratones. Y en una nota saltó: ‘Los Ratones, Los Ratones, dejame con Los Ratones’. Así que lo llamé. Lo que nadie sabe de Pappo es que cuando te hacía una maldad, en vez de pedirte disculpas se reía: jejeje, se escuchaba por el tubo. Era como un niño... terrible. Hace unos meses atrás me llamó y me dijo: ‘Olvidáte de todo eso que te dije, Juanse’. Iba a tocar en los 3 recitales.” “Como ser humano, de Pappo rescato todo, porque yo crecí un poco debajo de su enorme y abarcadora ala de Carposaurio. Desde chico lo veía a él y a la noche no dormía, porque decía: ‘Este está haciendo todo lo que hace y yo que soy chico no puedo hacerlo’. Y desde esa época es que fue para mí como un sistema de vida, que creo que todavía tengo dentro.” “Era tan fanático de Pappo que cada vez que me veía decía ‘ah que hacés, ¿otra vez vas a venir? ¿No te cansás de ver mis shows’?’” “Pappo era un tipo muy gracioso y ácido a la vez, pero también era muy difícil cuando se ponía malo. Yo, además de ser el artista con que más veces subió al escenario, tengo otro récord: nunca se enojó conmigo. Cuando discutíamos, sabíamos controlarlo, porque nos respetábamos mucho. Y haberlo producido a él y a John Lee Hooker en Pappo 8 y Caso cerrado es algo que ahora valoro enormemente.” GUSTAVO “CHIZZO” NAPOLI “Cuando era pendejo, para mí Pappo era el dios de la guitarra. Acá se formaban guerras y a mí siempre me gustó el Flaco (Spinetta), sus letras y su música, pero Pappo era el maestro del rock pesado.” “La muerte del Carpo fue otro de los bajones que nos pegaron en los últimos tiempos. La canción Viva Pappo me salió casi como un reflejo. Me enteré dos días más tarde porque estaba en Perú. Había llamado a mis viejos y ellos me dieron la noticia. Colgué el teléfono y, quizá por el golpe de la tristeza, quise recordarlo como lo que significaba para mí. La canción nombra muchos títulos de sus temas porque me bajó una nostalgia de todo lo que aprendí de él, de esas frases que tenemos tan incorporadas. Me pareció un lindo homenaje y por eso lo pusimos enseguida en internet, para que la gente lo tuviera.” “Lo había cruzado un par de veces en un boliche de motos, pero nada más. Pero cuando estaba grabando El auto rojo (‘99), vino un día a la sala cuando estábamos ensayando, pidió una viola e hicimos una zapada como de dos horas. Y cuando terminamos, nos dijo: ‘Hola, yo soy Pappo’; y fue muy loco para nosotros, porque el lenguaje musical se anticipó a la palabra. Onda que el chabón nos probó, a ver si zapábamos...” CALAMARO “Pappo fue un artífice de mi regreso, responsable de mi rehabilitación y de mi credibilidad, y voy a estar eternamente agradecido por eso.” (sobre las canciones ‘¿Para qué?’ y ‘No va más’) “Van juntas. Una gran pregunta y una pequeña respuesta. Toca Pappo, que alguna vez dijo que lo único que tenía yo de negro era el agujero del culo. Ahora me respeta un poquito más”. ANDRÉS CIRO Pappo sorprendía con su humor y sus definiciones sintéticas. Una vez le recordé cuando él había elegido como mejor músico de rock a Charlie Parker: "Ah sí", me dijo con el inconfundible vozarrón. "Es que vos lo escuchás, pipiri biribiribiri... ¡y tiene razón!" Cuando mi hija —de entonces cuatro años— lo conoció (subía al auto y me pedía: "¡Poné Pappo!", por los nervios lo saludó con un beso y le dijo "hola Pepe", y cuando le pregunté a ella qué le había parecido (estábamos en el backstage de Vélez) me dijo: "Es igual a Papá Noel, pero con el pelo negro y aliento a vino". Nos morimos de risa. Y aunque en ese momento se cuidaba y apenas tomó un vaso, hoy esa frase que resulta graciosa puede ser una definición interesante. Porque le gustaba la buena vida y disfrutar el momento. Porque negro era el color de su alma. Y porque a través de su guitarra era capaz de regalar, a todos al mismo tiempo, un momento único e inolvidable de la más pura magia. Pappo se ha ido en un momento en que comenzaba a disfrutar de lo sembrado, y que como demuestra en su último disco, tenía muchísimo para dar. Nos da tristeza su muerte por él y porque nos daba alegría. Y porque en un mundo en el que siempre sobraron los mentirosos y charlatanes, él era el mejor guitarrista de blues. Y en el blues, no es posible mentir. Dios lo tenga en la Gloria. BOTAFOGO –Usted quedó muy dolido por la muerte de su gran amigo Pappo y no quiso hablar en público sobre el tema. ¿Sigue en silencio? –Sólo digo que hoy no va a estar en el Ateneo porque tiene una zapada inminente con Steve Ray Vaughan, Albert King, Jesús y Buda. SPINETTA “La primera vez que lo vi fue a través de una foto de Los Abuelos de la Nada. En esa foto se lo ve con el pelo revuelto, llamando la atención a lo Frank Zappa. Ya estaba bien ubicado. Luego lo conocí en La Cueva de Rivadavia. Cuando lo escuchamos tocar, con Emilio (Del Guercio) y Edelmiro (Molinari) no lo podíamos creer. Era todo garra y swing.” “Pappo es un actor excepcional. Con Pappo y Del Guercio improvisábamos obras de teatro del ridículo. En un segundo nos caracterizábamos y empezaba la obra. Nos sacaba del libreto, nos hacía reír y no aguantábamos más.” En Spinettalandia y sus amigos, Spinetta había incluído dos temas de Norberto Napolitano: Era de tontos y Castillos de piedra. Por un error nunca aclarado, la compañía que editó ese disco, muy experimental y grabado en apenas 30 horas, no le reconoció a Pappo la autoría. “Carpo me hizo escuchar esos temas y pidió que los cantara, y por eso los incluí. Ya los tenía armados. El bajo lo tocó él mismo. Ese disco es una experiencia con no-músicos, por así decirlo, excepto por esos arrolladores riffs de Pappo, quien siempre fue el autor de esas dos músicas y letras, pero que la editorial me las atribuyó durante años. Yo jamás volví a cantarlos. Son geniales.” (respecto al golpe a Lucas Martí, ahijado del flaco, guitarrista de A Tirador Láser) “Sin rencores, pienso que eventualmente hasta Lucas, como otro gran violero que es, le perdona todo, como todos lo hicimos ya. Dios ya le pidió que bajara el volumen, pero después, al escucharlo un ratito, no le dijo nada más y sonríe, porque lo tiene cerca.” “Una vez tocó con Spinetta Jade en el Astral. Un encuentro genial. Luego en los camarines, para festejar, hizo uno de sus famosos “sospechoso” estirando su mandíbula inferior hasta formar una especie de “cantero semicircular” para luego verter cerveza que chorreaba por entre sus dientes. Hizo de fuente humana y moríamos de risa.” “Tocar o cantar con Pappo siempre era bueno. Acá o en el más allá, siempre voy a estar haciéndole la base.” HÉCTOR STARC Starc nunca tocó en forma oficial con Pappo. Pero compartió decenas de zapadas. Se conocieron a fines de los ’60 en un colectivo de la línea 89. “Se sentó al lado mío y me dijo ‘vamos a La Cueva’. Si no fuera por él seguiría trabajando en OCA”, agradece el ex guitarrista de Tantor y Aquelarre. Recuerda, por ejemplo, las comidas que compartían los músicos de Pappo’s Blues, Aquelarre y Pescado Rabioso en un bar de la calle Mendoza, en Belgrano. “Era un lugar con ventanas altas y si entrabas por ahí no veías qué había adentro. Un día Pappo, que tenía esa costumbre, saltó y cayó sobre una mesa donde estaba comiendo una pareja de viejos. Por supuesto fue nuestra última cena ahí. Me pasaba a buscar por mi casa de Floresta, íbamos a buscar a Spinetta a Belgrano y de ahí a la pizzería Boca, que estaba en Nazca y Rivadavia. Todo ese despliegue de cientos de kilómetros era para que el Pappo pidiera una pizza, se la pegara en la frente y le dijera al mozo: ‘Tráigame otra’. Después le decía a Luis ‘dame la mano’ y se la daban con una porción de muzza entre medio.” Starc recuerda una serie de zapadas en las villas que Pappo frecuentaba por entonces. “Ibamos a zapar con Black Amaya y David Lebon. Yo zafaba porque tocaba el bajo, pero Lebon y Pappo tocaban con unos equipos de mierda, y sin embargo la gente estallaba. Pappo nunca se quejó diciendo ‘qué guitarra de mierda’... le dabas una escoba y la tocaba.” “Estaba el Pappo-personaje de la campera de cuero y el otro que venía a buscarte a tu casa para patinar con un Dodge por las calles de Flores.” “Un día me dijo ‘acaba de pasar una injusticia, a Nebbia le regalaron una Les Paul ¿para qué mierda la quiere? La tendrías que tener vos’. Y qué hizo Pappo: convenció a Nebbia de que mi Telecaster tenía un sonido ‘español’, más afín para hacer temitas melodiosos. Y dijo ‘Litto, dale la guitarra a Héctor’, ‘Héctor, dale la guitarra a Litto’ y salimos corriendo. Después le sacaba los discos de blues y rock que Litto compraba, los llevaba a la casa para sacar los solos de Cream y Hendrix en el Winco.” “Después de su primer accidente, nos fuimos a Pinamar en moto. Me prestó la Harley y yo soñaba con tener una. Recuerdo que me dijo ‘para qué te vas a gastar 20 lucas sólo por el ruido que hace. Te grabás la mía en un casete y te vas con los auriculares puestos –carcajadas–’. Pero la mejor fue cuando encaró a Antelo (gerente de Renault) en una de esas fiestas conchetas a las que no sé cómo carajo lo invitaban y le dijo: “Por culpa tuya casi me mato con esa mierda que fabricaste, aprendé, gil, si iba con la Chevy lo hacía mierda al camión”. CARLOS ‘MACHI’ RUFINO Pappo, según narra Machi, tenía la costumbre de deformar los nombres. A él le había cambiado su apellido (Rufino) por Tocino y después dobló la deformación al inglés con resultado desopilante. “Tocins era; pasé de ser Rufino a ser Tocins” “Pappo me abrió la puerta grande del rock en la Argentina, cuando en 1972 me propuso formar parte de Pappo’s Blues, junto a Pomo en batería. Grabamos un solo disco, el Volumen III, donde además de proponerme cantar un tema (“El Sur de la ciudad”) también compartimos la autoría de “Sandwiches de miga” y grabamos un tema que salió en el Volumen IV: “Con Elvira es otra cosa”. Eramos todos muy jóvenes, y la verdad es que la pasábamos muy bien tocando. Cuando terminábamos los shows nos juntábamos a comer con los integrantes de Pescado Rabioso y Aquelarre, en un bodegón en Belgrano: Pappo hacía una especie de personaje que llamaba “Sospechoso” y era muy gracioso: si alguno de esos músicos está leyendo estas líneas, estará al menos sonriendo. En 1992 volvimos a tocar como Pappo’s Blues en un lugar llamado New Order, en trío con Black Amaya. Esa fue mi última vez en un escenario con Pappo, y nos vimos por última vez en un concierto de Divididos en 2001, donde tocamos como invitados. Y me saludó de una manera especial: a Pappo no le gustaba besar a otro hombre, pero cuando me vio, me dio un gran abrazo y un beso. Nunca olvidaré ese gesto, yo venía de perder a mi hija Laura, y sé que me quiso decir algo que iba más allá de las palabras. Ebrio de tristeza, te doy las gracias por todo lo que nos dejaste.” Cuenta Machi que un día, estando Pappo en EE.UU., un tipo le tocó el timbre en su departamento y le dijo que venía de su parte. “A mí me gustaba Chicago, banda que a Pappo no, pero sin embargo se tomó la molestia de comprar cuatro vinilos de ellos, inéditos acá, y me los mandó con una carta que decía ‘acá te mando el Chicago este de mierda y la puta que los parió. Para que no me rompas más las bolas’. Y lo más cómico era el remitente ‘Pappo, 7ma Aveniú, con acento en la u. Increíble. Cada vez que miro el disco, lo veo a él y me digo ‘no sé si yo lo hubiera hecho’.” HÉCTOR ‘POMO’ LORENZO “Nos juntábamos a tocar cuando salíamos del taller sin sacarnos los mamelucos llenos de grasa. En el barrio le decían el loco del Jeep, que doblaba en las esquinas a dos ruedas.” “Es increíble que haya salido de La Paternal y que los grandes maestros de la guitarra hayan arrugado ante la fuerza de esos dedos.” OSCAR MORO Moro se erige como el hombre que le ponía los puntos al Carpo ante sus arrebatos pugilísticos. “Lo cagaba a pedos cuando se ponía loco y me daba pelota. Un día íbamos en tren a Mendoza y creyó que un tipo le quería afanar la viola ‘con el tren en movimiento’. Y, sin mediar palabra, le puso una trompada y le rompió la nariz. Un desastre. Era buena persona, pero había que controlarlo” B.B. KING B. B. King recordó a su amigo Pappo, a quien conoció en 1980 cuando el Carpo se le acercó a los aposentos del rey con una horma de queso en mano como obsequio. Desde aquella anécdota con la horma de queso, Pappo fue para King “Mr. Cheeseman” (Señor Queso), en honor a ese regalo iniciático. “Lo conozco hace más de veinte años, no me acuerdo exactamente cuántos, pero éramos muy amigos. El era un gran guitarrista, siempre lo fue, siempre lo será” “Sin él estando vivo allá, Argentina ya no será lo mismo para mí” CHARLY GARCÍA “¿Tenés la anécdota del pibe que tocaba con mi hijo, que Pappo le rompió la cara de una piña? Ok, estuvo exageradísimo, pero en un punto tenía razón. Estábamos ahí y Pappo dice algo de un disco de no sé qué, que se llamaba Alive, y lo dice así, como se escribe, “alive”. Y el pibe le dice “alaiv”. Pappo lo miró, se metió la mano en el bolsillo, le dio cincuenta pesos y le dijo: “Es para el hospital, pibe”, y lo surtió. ¡Aguanten los bornes!” “Me enteré de la noticia por un fan que me llamó el jueves a la noche, y de entrada no lo creía: recién cuando me empezaron a llamar varias personas lo tomé en serio, y la verdad es que me puso muy mal. La muerte de Pappo significa un cacho de rock que ya no está, y me pone muy triste. Yo estaba un poco resentido con él porque le había pegado a un compañero de banda de mi hijo, pero en su momento le pedí explicaciones y me dijo que esa noche estaba un poco borracho, me pidió disculpas y lo entendí. El ya me había invitado a tocar con él e incluso tocamos juntos una vez en un show a beneficio de una chica que tenía sida, pero recién después que aclaramos ese asunto pudimos hacer lo del Cosquín Rock de este año, que fue un gusto para mí. Realmente creo que Pappo era uno de los grandes en el rock argentino, y su pérdida se va a sentir mucho, se lo va a extrañar mucho. Era, sin dudas, uno de los mejores guitarristas que teníamos. Más allá de esas peleas mediáticas, en realidad había un afecto y un respeto mutuo, ese respeto que hacía que hubiera invitaciones a tocar. Y yo sabía sus temas, ¿quién no? Estoy triste por eso, porque si bien no era un tipo a quien yo frecuentara mucho, de chico escuchaba sus discos y respetaba su mito, su carisma... tenía un touch en la guitarra inconfundible. Les mando mis condolencias a la madre, al hijo y a los amigos que tanto lo querían.” LITO NEBBIA “He leído por ahí tonterías como que cuando Pappo llega a Los Gatos cambia el grupo y nos obliga a modificar el estilo…..eso no es más que pura mierda del ambiente…Pappo estaba orgulloso de integrar Los Gatos en ese tiempo. Hizo para el grupo excelentes solos, sobre canciones que nunca supo los acordes exactos que tenían….así era él…un tipo para estar en un grupo y esperar que llegue su solo” BLACK AMAYA “Se murió un pedazo de mi vida. Al día siguiente del accidente, recibí mails de David Lebón y de Spinetta, y ellos estaban destrozados. Se lo extraña y se lo va a extrañar toda la vida. Siempre traté de cuidarle la salud. Él era muy frágil. Sin querer le hice un tema tributo (Blues de otoño) para el disco del Quinteto.” VITICO Vitico tiene mil anécdotas con Pappo, pero el aire del Delta lo lleva a contar una que tuvo lugar allí, entre las aguas marrones del río Luján, una noche. “Era sábado, estábamos los dos solos acá y se nos acabó el vodka. Entonces, agarramos el bote, cruzamos a los boliches y aparecimos. ¡Pappo y Vitico!, los monos se volvieron locos y nos invitaron a tomar un vino. De repente, uno dice ‘mi moto’, miro hacia atrás y Pa-ppo venía como hormiga negra en la moto del pibe. El tipo se tiraba de los pelos y decía ‘¡no puede ser!’. La última vuelta, yo me puse en el medio de la calle, pero Pappo me esquivó y se fue contra todas las mesas. El tipo me decía ‘tengo una itaka, ¿la saco?’. Y yo le respondía, ‘dejate de joder, no pasa nada’. Cuando se calmó eso, Pappo empezó a agarrar sillas y tirarlas al río. El dueño estaba a las puteadas, pero se tranquilizó cuando le pregunté cuánto valía cada silla y le dije a Pappo: ‘no tires más de cuatro’. Después se subió al bote, fue a parar al medio del río y empezó a gritar. Ahí dije ‘nos vamos antes de que sigan pasando cosas’.” “Una vez, en Córdoba, estaba por pegarle a un pibe y le iba a costar una causa. Yo, sólo por frenarlo, me comí un golpe suyo en la mandíbula que me desmayó. Me desperté en la camilla del hospital, me levanté y seguimos peleando. Fue algo realmente bravo, porque cuando volvimos al Hotel Dorá nos cruzamos con una señora de 75 y otra de 78 años y Pappo le dijo a una: “señora, ¿quiere coger?”. Estaba bravísimo ese día... empezó a patear las puertas de todas las habitaciones hasta que llegamos a nuestra suite. El se sentó en un escritorio y empezó “la puta madre, me hacen pelear con mi mejor amigo”, mientras le pegaba piñas al escritorio: lo hizo mierda. Habían quedado los cables sueltos y alguien le dijo “Pappo, cuidado con los cables” y él respondió ¿querés ver qué hago con los cables? Entonces unió dos y voló la instalación eléctrica: fue terrible. Aún hoy, cuando paso por el hotel, me junto con el gerente, tomamos Fernet y nos cagamos de risa de esa secuencia.” “Hay una escena que se me viene todo el tiempo a la cabeza. Allá por los años 80, a nosotros nos venían a ver muchos punks y una vez, en Córdoba, nos estaban escupiendo como una forma de gratitud y yo me tragué un pollo cantando ´Mucho por hacer´.En un momento, las guitarras ya eran una baba, empezó a sonar todo mal y tuvimos que parar de tocar. Entonces Pappo agarra y les dice a todos: ‘Che, loco, no escupan más, si escupen una sola vez más, saco una manguera de mierda que hay atrás del escenario y los lleno a todos de mierda’.” MICHEL PEYRONEL "El era un poco difícil con las palabras y yo tenía que explicarme un poco de vez en cuando. Por ejemplo, al final de ''Susy Cadillac'', dice ''tan sólo queda rouge en los cromados'': Pappo me dijo: ''¡¿Cómo vas a poner rouge?!''. Lo más poético le parecía como de trolo. ''No, pongamos sangre en los cromados'', insistía El Carpo. Y ahí le conté que me había inspirado en Jane Mansfield para esa canción (prueba de que ya en esos días pensaba en lounge), y ella murió decapitada en un accidente de auto, por eso lo del rouge, porque la cabeza había ido rebotando... Entonces le encantó y quedó así". RICARDO TAPIA “Fue bastante triste. Nosotros nos enteramos en Río Negro, en un show en el que compartíamos escenario con Divididos. Yo bajaba del escenario y un plomo me cuenta que se había matado Pappo con la moto. Yo estaba hablando con Mollo y no le dije nada porque estaban por subir ellos. Y decirle eso a alguien que está por subir al escenario es fatal. Para nosotros Pappo era un amigo, un tipo muy gracioso y ocurrente de una forma que la gente no quizás veía, un tipo de ideas muy interesantes. Pocos tipos tenían la capacidad de simplificar una idea en dos palabras como él. En Longchamps Boggie cuando dice ‘los hombres crearon los dioses y también la gran ciudad’ es una descripción perfecta de lo urbano. Otro tipo se hubiera enroscado en si Dios existía o no… Él tiene cosas así que son como de mecánico zen, que se iluminaba, veía las cosas y después se le iban. Tiene frases increíbles: ‘son muchos pensamientos para una sola cosa’ es espectacular. Eso es algo que se va a extrañar mucho. El era un punto de unión para muchos músicos. Era el tipo que sostenía el movimiento entre el rock y el blues, y dejo un agujero grande, porque es un tipo patriarcal.” NORBERTO ‘RUSO’ VEREA “A Mediados de los 80, yo tenía una parrilla que se llamaba Choripalandia, que quedaba enfrente del Cine Avellaneda donde ahora hay un ‘Jesús te Salva’. Un día nos falta el parrillero y en medio de la locura de atender todo, la parrilla, la ensalada, la bebida, cae Pappo, que solía venir de vez en cuando. Nos saluda y le cuento: ‘No vino el boludo del parrillero’. Enseguida se saca la remera y me pregunta: ‘¿cómo están haciendo los chorizos? ¿están marcados? ¿de qué tamaño son las fetas de vacío?. El tipo, con sus pantalones de cuero, hizo de parrillero toda la noche. La parrilla cerraba tarde por que esperábamos a que termine la última función del cine. A eso de la una de la mañana, caen tres pibes del Docke que piden tres choris y un litro de vino. Entonces uno le dice al otro. ‘che, ese es Pappo’, ‘callate, vos estás en pedo!!’. Pappo, que estaba escuchando la escena, se acerca y dice ‘Sí, soy Pappo ¿que te pasa pelotudo? ¿no puedo ser Pappo y hacer chorizos?’ ” DANIEL CHINO (productor de MTS) “Habíamos llevado a tocar a Gilby Clarke y Steven Adler, dos ex Guns N´ Roses a Córdoba, con Pappo de soporte. Ellos ya se conocían de antes, tenían buena onda. Resulta que cuando nos bajamos en Aeroparque, a eso de las seis de la tarde, suena el celular de Pappo: era el Corcho Rodríguez que estaba en la casa de Susana, por Pilar. Ahí Pappo le pregunta si podíamos ir todos para allá, para tocar un rato, zapar. Corcho le dijo que todo bien, nos fuimos todos al hotel antes y Pappo arrancó directamente para allá. Nosotros éramos como veinte, imaginate, los músicos, las amigas de los músicos, un montón de gente. Ya llegando al country, empezamos a pasar un montón de controles hasta que en el último no nos dejaban pasar por que nos habían avisado que íbamos a ir, por que había sido todo muy informal. En eso lo llamo a Pappo para decirle que nos vengan a buscar a la puerta. Entonces aparece arriba de una Harley, y empieza a decirle a los de seguridad: ‘eh, ¿cómo no dejan pasar a mis amigos?’. Cuando lo saluda a Gilby, saca un revólver, como el de El Llanero Solitario y comienza a disparar al aire, delante de todos, al grito de ‘¿quién es el Guns N´ Roses? ¿vos sos el Guns N´ Roses? ¿por qué no le decís a la gente quién es el Guns N´ Roses? ¡Deciles!’ Gilby no lo podía creer, y Steven Adler, que estaba medio mareado, le pedía por favor que se fuera de ahí. Después se pusieron a tocar, Corcho había llevado promotoras de cerveza y cigarrillos, había montado todo un evento... yo nunca había ido a una zapada con sponsors. A eso de las cuatro vino el mayordomo de Susana y nos pidió, después de tres avisos: ‘la señora dice si podrían retirarse, por favor’.” ALEJANDRO MEDINA “Cuando estábamos por formar Aeroblues, a fines de 1975, Pappo se vino conmigo a San Pablo, Brasil. Allá yo vivía en una finca que tenía un lago, una montaña y hasta una iglesia, donde habíamos montado un estudio. Cuando llegamos, pusimos una cama en la iglesia para que Pappo viviera ahí, por que yo vivía en la mansión (risas). Un día, salí a buscar a mi novia de entonces y a Junior, el batero de Aeroblues, y lo dejé solo a Pappo como tres días. cuando volvimos, se puso a correr y a ladrar como un perro, y me dijo:´No sabés lo que me pasó... Vení, mirá lo que tuve que hacer´. Y al entrar en la iglesia, vi que había hecho cruces con palitos e hilo y las había puesto por todos lados. Cuando le pregunté qué había pasado, me respondió: ´estalló una tormenta y se cortó la luz justo mientras veía (la pelicula de terror) El hombre y la bestia... Así que tuve que hacer las cruces para alejar a los malos espíritus.” “En 1976, unos pibes de Florencio Varela nos invitaron a festejar la Nochebuena. Cuando llegamos, los pibes se pusieron re contentos. Yo estaba charlando con un montón de minitas y vino un flaco a decirme ‘Parece que Pappo esta con problemas y se está por pelear’. Fui hasta donde estaba él para preguntarle qué pasaba ‘¿sabes que pasa? este chabón está loco... Dice que es Dios’, me dijo mientras señalaba a un flaco. Y cuando le pregunté si era verdad que era Dios, el pibe me respondió que sí. Entonces Pappo le pegó una piña, me miró y me dijo: ‘Bueno, cayó Dios’ (risas). Y empezamos todos a las tortas. Los padres de los pibes que nos habían invitado se asustaron y nos dijeron que por favor nos fuéramos. Con Pappo siempre estábamos haciendo quilombo.” "Durante la época de Aeroblues había una mafia que pegaba afiches. Para un show, nosotros les pagamos para que pegaran como mil afiches y no lo hicieron. "Estos hijos de puta nos cagaron la mosca, pero yo sé com les vamos a cobrar", le dije a Pappo y los fuimos a buscar con una bolsita de plástico para simular que teníamos una bomba y amenazarlos. Los tipos nos empezaron a explicar que no habían podido pegar los carteles. Pappo les dijo que nos devolvieran la guita, pero se hicieron los giles. Entonces les dije "Miren, en esta bolsita tengo explosivo plástico y si no nos devuelven la mosca les hago volar todo" ... Y ahí nomás el Carpo me dijo "Bueno, entonces yo te espero en la puerta. Y, como se la creyeron, nos fuimos todos corriendo..." LUCIANO NAPOLITANO “Mi viejo en algún momento me lo dijo. Íbamos en un auto por Tigre y yo iba del lado del acompañante y pasa uno y me ve y dice '¡PAPPO, PAPPO!'. Y cuando mira así, ve bien adentro y dice '¡Uh, PAPPO!' Cuando nos fuimos, mi viejo me dice '¿Viste? Ahora sos vos PAPPO. Ahora tenés que empezar a hacerte cargo vos de la máquina del rock', me dijo. Porque él lo decía, 'Yo soy NORBERTO NAPOLITANO, y laburo de PAPPO', es así.” “ "El tren de las 16" y "El tropezón" son los dos temas que me ligan directamente a él. Con "El tren de las 16" descubrí a Pappo’s Blues, antes de saber que Pappo era mi viejo y sin conocer la carrera artística que él tenía. Yo sólo sabía que tenía un padre, que vivía allá, y listo. Mi vieja siempre laburó y cuando fue el momento de tomarme un bondi por mis propios medios, fui y busqué a mi viejo sin saber que él era el de "El tren de las 16". Cualquiera. “La noche del accidente yo no lo podía creer. Volví a Luján, me llevó un amigo. Había un concierto previsto. Yo estaba hecho mierda. Pero me vino la voz de él acá en la nuca: "No dejés de tocar, no dejés de tocar". A El as de espadas llamaron como 600 personas que querían saber si el recital se hacía o no. Fui, lo hicimos y fue impresionante. Toda la gente gritando por Pappo. Yo estaba totalmente sedado.” “Todas las mañanas y todas las noches, a parte de llorar a mi padre, sueño con mi viejo y me dice que yo tengo que tener el instrumento. Me pasó dos veces ya, el otro día me pasó de nuevo, me dijo en el sueño que la tengo que recuperar. Yo no voy a estar tranquilo hasta que tenga la guitarra... ni él. Se lo pido a Dios y a la conciencia de la persona que la tiene que, entre paréntesis, yo la quiero mucho. Hasta que no tenga la guitarra las cosas no van a seguir su curso.” BOLSA GONZALEZ (baterista de Pappo’s Blues) “Veníamos de tocar en varias ciudades de la costa y el medio de la ruta, cerca de Lezama, se rompió el micro. Me bajé, y cuando pasé por al lado del capot, pateé un tornillo. Eran como las 7 de la tarde, nadie lo encontró y no pudieron terminar de arreglar el motor... De repente se acercaron unos pibes en una moto y le preguntaron a Pappo si quería ir a tocar esa noche a Lezama. Pappo les dijo que sí, y al rato, nos fueron a buscar a todos en una camioneta. Fuimos a tocar y cuando terminamos Norberto ser reía y me decía: ‘Si no hubieras pateado el tornillo, capaz que nuca hubiésemos tocado en Lezama’. Y todos se cagaban de risa.” FABIAN GIORDANO (SONIDISTA) “La mayoría de las anécdotas de Pappo fueron en la ruta y en cabarets. Un día de la semana me llamó para ir a dar una vuelta y terminamos en un cabarulo re tumba. Nos veníamos tomando todo y estábamos re borrachos. Pappo tenía una loca sentada en cada pierna. Una era una mina flaquita, pero la otra era una gorda que tenía un culo para 5 tipos y 2 tetas que pesaban 20 kilos c/u. El mozo se acercó a la mesa y nos preguntó si queríamos tomar algo más. Pappo le dijo que no quería tomar nada, pero sí quería comer una milanesa a la napolitana. El mozo le respondió que no había cocina en el cabaret y que no iba a poder ser. pero Pappo insistió tanto que el tipo mandó a comprar una a la rotisería de la esquina. Al rato, le pusieron una milanesa enorme arriba de la mesa. Pappo la agarró con la boca y la puso entre las tetas de la gorda, que le empezó a decir: "Me estás ensuciando toda" Y el loco le respondió. "Tranquila que yo te limpio". Le sacó la milanesa, la puso de nuevo en el plato y le empezó a chupar las tetas. Cuando le sacó toda la salsa, agarró otra vez la milanesa con la boca y se la puso de nuevo entre las tetas .... pero para comérsela. Usó las tetas de la gorda como porta milanesas." “Una vez dimos vueltas por un montón de cabarets y terminamos en Cocodrilo. Yo estaba muerto de hambre desde que habíamos salido y le decía a Pappo que tenía que comer algo antes de seguir chupando. El loco se metió en una puertita del boliche y me trajo un pedazo de carne. Cuando casi nos lo estábamos terminando, salió un empleado que lo re - conocía a Pappo y le preguntó de dónde lo había sacado. El Carpo se empezó a reir y le tipo le dijo: "Pero ésa es la comida del perro". Resulta que Pappo había entrado a la cocina y lo primero que vió fue el plato del perro, que tenía polenta y carne. Agarró la carne, la lavó con agua y me la trajo... Yo empecé a vomitar y Pappo seguía comiendo.” “En un boliche de Rosario no querían dejar pasar a CACTUS. Pappo le dijo al bolichero que si no lo dejaban pasar con su perro él no entraba a tocar. Como el tipo se re cagó, le dijo que pasara. CACTUS se acostó en la puerta del baño de mujeres y no dejaba entrar ni salir a nadie. Pappo se tiró a dormir un rato con la cabeza apoyada en la panza de CACTUS. Y le bolichero venía a decirnos "Por favor fíjese si los puede levantar porque las minas se me están meando encima" .... Al rato se levantaron los 2 y habilitaron la puerta.” FELIPE ANGELIZZI (PRESENTADOR) "Pappo era un cómico de primera, en el último viaje que hicimos nos vinimos cagando de la risa desde Casquín hasta Buenos Aires. Siempre estaba rompiendo las pelotas, el chabón no dormía nunca, no sé si del cagazo, o qué. Una vez nos comimos un garrón en Mar deL Plata. Pappo siempre llevaba a CACTUS. Ese perro era una de sus locuras, dormía con él, viajaba con nosotros, a todos lados, teníamos quilombo en los hoteles porque no lo dejaban entrar, en los restaurantes también. Hará 2 años fuimos a tocar al parador de la Rock & Pop y CACTUS siempre andaba suelto por la playa. Cuando Pappo empezaba a tocar, volvía y se subía al escenario. Esa vez terminamos de tocar a eso de las 6 de la tarde y el perro no aparecía. Nos quedamos toda la noche buscándolo, el loco estaba enloquecido, decía "Yo no me voy hasta que no encuentre a CACTUS". La banda se volvió y yo me quedé con él y un par de personas más 3 días en Mar del Plata buscando al perro. A la tarde alquilábamos caballos para buscarlo por la playa. Pappo salió en televisión pidiendo ayuda, ofreció una de sus violas como recompensa, nos gastamos como 2000 pesos en estadía. Hasta que un día íbamos en auto por el centro y había un chabón paseándolo con una cadena, nos bajamos y se lo arrebatamos de frente manteca.” TOTI IGLESIAS “Cuando vino a la sala nosotros le ofrecimos whisky, nos dijo no... le ofrecimos cerveza, nos dijo no... que es muy temprano... y tomate un fernet... no tampoco... no sé ¿y qué querés? algo de comer dijo... algo de comer???.. ‘sí una torta’. Y se comió una torta entera!!” RICARDO MOLLO “Tengo mucha tristeza, porque es de las personas que pensás que nunca vas a perder. Imaginate la importancia de Pappo en mi vida: es Jimi Hendrix y Pappo. La decisión de encaminar mi vida hacia la guitarra fue al escuchar «Pappo´s Blues I» el álbum de 1971. Yo ya había empezado a tocar, pero cuando escuché ese disco creo que se fortaleció la decisión de dedicarme a la guitarra. Pappo y Hendrix han sido mis dos referentes más fuertes. Me hubiera gustado ir [a despedirlo], pero está en mi pensamiento para siempre." ALEJANDRO AMARO (AUTOR DEL MURAL HOMENAJE A PAPPO) “Un día fui a verlo y le dije: ¿Qué tengo que hacer para tocar con vos? Y Pappo me contestó: Traé un cable,” “Yo siempre respeté y admiré mucho a Pappo, y a pesar de que fui a su casa varias veces, nunca me atreví a pedirle un autógrafo. Era un tipo muy simple y siempre que podía ayudaba, por eso ahora estoy haciendo esto (el mural), para devolverle las manos que me dio.” Más de Pappo Postales de Pappo http://www.taringa.net/posts/info/856229/Postales-de-Pappo.html El tren de las 16 http://www.taringa.net/posts/info/855455/El-Tren-de-las-16.html Viva Pappo Y que sea Rock
DEFENSA Y PROTECCIÓN DEL CONSUMIDOR Los consumidores podrán reclamar la devolución del importe abonado por la entrada Asesoramiento a quienes no pudieron ingresar al recital de Viejas Locas La Dirección General de Defensa y Protección del Consumidor del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires informa que las personas que no pudieron ingresar al estadio de Vélez Sarsfield para ver el recital de Viejas Locas, el pasado sábado 14 de noviembre, podrán solicitar asesoramiento telefónico, llamando al 147 o concurriendo de manera personal a todos los Centros de Gestión y Participación Comunal (CGPC). Desde el organismo se entiende que este impedimento podría configurar una presunta infracción a la Ley 24.240 de Defensa del Consumidor. Esta postura se basa en el artículo 19 de dicha Ley el cual establece que “quienes presten servicios de cualquier naturaleza están obligados a respetar los términos, plazos, condiciones, reservas y demás circunstancias conforme a las cuales hayan sido ofrecidos, publicitados o convenidos”. Por tanto, para aquellos que compraron su entrada y se dirigieron al estadio sin poder ingresar al mismo, correspondería obtener la devolución del importe total abonado, toda vez que los consumidores se vieron impedidos de disfrutar del espectáculo por razones ajenas a su voluntad. También se podrá reclamar la indemnización administrativa de daño directo si, por ejemplo, el damnificado viajó exclusivamente a la Ciudad para el recital aludido – en tal caso se deberá adjuntar a la presentación los boletos de pasajes y factura de pago del hotel- (Art. 40 bis Ley 24.240, hasta $ 6.800). Los consumidores deberán, en primera instancia, reclamar la devolución del importe abonado ante el organizador. De recibir una negativa, podrán dirigir sus consultas por las vías mencionadas. Publicación: 18 de noviembre de 2009 FUENTE
Algo, cualquier cosa 02/12/09 Por Claudia Cesaroni “El campo es el espacio que se abre cuando el estado de excepción comienza a devenir la regla” (Giorgio Agamben, ¿Qué es un campo?) (APe).- El discurso es recurrente: “No se puede vivir”. “No podemos seguir así”. “Nos matan por 20 pesos”. Acto seguido, se reclama: “Que (la hiena, la yegua, esa que tenemos de presidenta) haga algo, lo que sea”. Luego se explicitan las medidas concretas: pena de muerte, encierro eterno, baja de edad de imputabilidad a los 10 años, más policía, más gendarmería y si es posible, fuerzas armadas en la calle. Cuando se sostiene que se puede hacer cualquier cosa, porque una situación supuestamente insostenible así lo reclama, estamos a un paso del estado de excepción. Y cuando se habla de excepcionalidad, acto seguido se plantean medidas que, con el argumento de combatir a un enemigo, se llevan por delante derechos elementales. Algunos se acuerdan porque lo vivieron, otros porque lo leyeron. Para quienes no lo hayan vivido ni lo hayan leído, basta ir a una biblioteca y revisar diarios viejos. En el verano de 1976, el discurso era semejante: “Así no se puede seguir”. “Salís a la calle y te matan”. “Que alguien haga algo, lo que sea”. Poco después, el 24 de marzo, vino el golpe. En ese entonces, el enemigo eran los subversivos, y quienes venían a salvar a la sociedad eran los militares. Ahora, el enemigo son los delincuentes, y a quien se le pide intervención es a la policía, a la que el gobernador Scioli convoca a “recuperar la calle”; y a las demás fuerzas de seguridad. En uno y otro caso, a los que se define como enemigos se les quitan todos sus atributos de humanidad. Se habla hoy de los delincuentes como entonces se hablaba de los subversivos: no tienen sentimientos, son hienas, bestias, monstruos asesinos. El que no tiene humanidad, no es persona. Por eso, se lo puede picanear y tirarlo de un avión. O pegarle hasta que desfallezca, someterlo a submarinos secos y húmedos, o encerrarlo por décadas. No sufre, no padece. Una parte de la sociedad cree que se salva a sí misma entregando la vida, la libertad y los derechos de otra parte de la sociedad, formada por los que percibe como ajenos, como otros. No ve -porque no puede, o porque no quiere, enceguecida por el discurso que le machacan día y noche- que la tragedia de esos otros la va a alcanzar también a ella más temprano que tarde. En esta visión, quienes rozan la definición de enemigo, les pase lo que les pase, no son reconocidos como víctimas. Luciano Nahuel Arruga, por ejemplo. Un adolescente de 17 años que está desaparecido desde hace diez meses. Como es pobre, morocho, y alguna vez fue detenido por la policía, no parece ser considerado como víctima, no aparece su foto en la televisión, el gobernador Scioli no recibe a su familia. Los policías denunciados en su desaparición son restituidos en sus puestos. Una testigo de la causa es detenida y torturada, sin escándalo alguno. Esta sociedad debe preguntarse si volverá a aceptar para algunos de sus integrantes un destino de campo de concentración, porque aunque se convierta a la ESMA en un museo, la aplicación sistemática de la tortura, los barrios cercados por la Gendarmería, los operativos policiales televisados, las detenciones masivas y la desaparición de Luciano son trágicos ejemplos de que lo que la ESMA significa continúa brutalmente vigente. FUENTE
La incorporación de temáticas en el Censo como la discapacidad, pueblos originarios y afrodescendientes ubican a la Argentina en el conjunto de países que se han comprometido y han dado respuesta en el plano de las operaciones estadísticas, no sólo a los convenios internacionales, sino a una deuda, de larga data, existente con ciertos sectores de la población de Argentina. La pregunta sobre pueblos originarios fue incluida en el Censo de 2001. En el Censo 2010 se apunta, por una parte a la identificación de hogares que expresan su pertenencia a alguno de los pueblos originarios que habitan el territorio nacional y por otra, al reconocimiento de alguno de esos pueblos en particular. La inclusión de esta temática en el censo de población resulta de utilidad para la elaboración de posteriores estudios o encuestas que deseen profundizarla, con vistas a la realización de políticas públicas focalizadas. fuente
Ecosocialismo: hacia una nueva civilizacion por Michael Löwy* Las presentes crisis económica y ecológica son parte de una coyuntura histórica más general: estamos enfrentados con una crisis del presente modelo de civilización, la civilización Occidental moderna capitalista/industrial, basada en la ilimitada expansión y acumulación de capital, en la “mercantilización de todo” (Immanuel Wallerstein), en la despiadada explotación del trabajo y la naturaleza, en el individualismo y la competencia brutales, y en la destrucción masiva del medio ambiente. La creciente amenaza de ruptura del equilibrio ecológico apunta a un escenario catastrófico –el calentamiento global– que pone en peligro la supervivencia misma de la especie humana. Enfrentamos una crisis de civilización que demanda un cambio radical.[1] Ecosocialismo es un intento de ofrecer una alternativa civilizatoria radical, fundada en los argumentos básicos del movimiento ecológico, y en la crítica marxista de la economía política. Opone al progreso destructivo capitalista (Marx) una política económica basada en criterios no monetarios y extraeconómicos: las necesidades sociales y el equilibrio ecológico. Esta síntesis dialéctica, intentada por un amplio espectro de autores, desde James O’Connor a Joel Kovel y John Bellamy Foster, y desde André Gorz (en sus escritos juveniles) a Elmar Altvater, es al mismo tiempo una crítica de la “ecología de mercado”, que no desafía el sistema capitalista, y del “socialismo productivista”, que ignora la cuestión de los limites naturales. Según James O’Connor, el objetivo del socialismo ecológico es una nueva sociedad basada en la racionalidad ecológica, en el control democrático, en la equidad social, y el predominio del valor de uso sobre el valor de cambio. Agregaría que este objetivo requiere: a) propiedad colectiva de los medios de producción –“colectiva” quiere decir propiedad pública, cooperativa o comunitaria–; b) planificación democrática que permita a la sociedad definir metas de inversión y producción; y c) una nueva estructura tecnológica de las fuerzas productivas. En otros términos: una transformación social y económica revolucionaria.[2] El problema con las tendencias dominantes de la izquierda durante el siglo XX –la socialdemocracia y el movimiento comunista de inspiración soviética– fue la aceptación del modelo de fuerzas productivas realmente existente. Mientras la primera se limita a una versión reformada –a lo sumo keynesiana– del sistema capitalista, el segundo desarrolló una forma colectivista – o capitalista de Estado– de productivismo. En ambos casos, la cuestión del medio ambiente quedó descartada, o fue marginada. Los propios Marx y Engels no ignoraban las consecuencias ambientales destructivas del modo de producción capitalista: hay varios pasajes en El capital y otros escritos que muestran esta comprensión.[3] Creían además que el objetivo del socialismo no era producir cada vez más mercancías,sino dar a los seres humanos tiempo libre para el pleno desarrollo de sus potencialidades. De modo que ellos tienen poco en común con el “productivismo”, esto es, con la idea de que la ilimitada expansión de la producción es un objetivo en sí mismo. Sin embargo, hay algunos pasajes en sus escritos que parecen sugerir que el socialismo permitiría el desarrollo de las fuerzas productivas más allá de los límites impuestos a estas por el sistema capitalista. Según este enfoque, la transformación socialista solo tendría que ver con las relaciones de producción capitalistas, convertidas en un obstáculo para el libre desarrollo de las fuerzas productivas existentes (se suele decir que las “encadena”); el socialismo significaría sobre todo la apropiación social de estas capacidades productivas, que las pondría al servicio de los trabajadores. Para citar un pasaje del Anti-Dühring, un trabajo canónico para varias generaciones de marxistas: el socialismo permitiría “que la sociedad, abiertamente y sin rodeos, tome posesión de esas fuerzas productivas que ya no admiten más dirección que la suya”.[4] La experiencia de la Unión Soviética ilustra los problemas que se derivan de una apropiación colectivista del aparato de producción capitalista: desde el comienzo, predominó la tesis de la socialización de las fuerzas de producción existentes. Es cierto que, durante los primeros años tras la Revolución de Octubre, pudo desarrollarse una corriente ecológica y algunas (limitadas) medidas proteccionistas fueron tomadas por las autoridades soviéticas. Sin embargo, con el proceso de burocratización stalinista, las tendencias productivas, en la industria y la agricultura, fueron impuestas con métodos totalitarios, en tanto los ecologistas fueron marginados o eliminados. La catástrofe de Chernobil es un ejemplo extremo de las desastrosas consecuencias que tuvo la imitación de las tecnologías productivas de Occidente. Un cambio en las formas de propiedad que no sea seguido por la gestión democrática y la reorganización del sistema productivo solo puede llevar a un final terrible. Los marxistas pueden inspirarse en lo que destacaba Marx en relación con la Comuna de Paris: los trabajadores no pueden tomar posesión del aparato del Estado capitalista y ponerlo a funcionar a su servicio. Deben “demolerlo” y reemplazarlo por una forma de poder político radicalmente diferente, democrático y no estatal. Lo mismo es aplicable, mutatis mutandis, al aparato productivo: por su naturaleza, su estructura, no es neutral, sino que está al servicio de la acumulación de capital y de la ilimitada expansión del mercado. Está en contradicción con las necesidades de protección del ambiente y de la salud de la población. Es preciso, por lo tanto, “revolucionarlo”, en un proceso de transformación radical. Esto puede significar cancelar ciertas ramas de la producción: por ejemplo, las plantas nucleares, algunos métodos masivos/industriales de pesca (responsables por el exterminio de varias especies en los mares), la tala destructiva de selvas tropicales, etcétera (¡la lista es muy larga!). En cualquier caso, las fuerzas productivas, y no solo las relaciones de producción, deben ser transformadas profundamente, comenzando por una revolución del sistema energético, reemplazando los actuales recursos –esencialmente fósiles– responsables de la contaminación y envenenamiento del ambiente, por otros renovables, como el agua, el viento y el sol. Por supuesto, muchos logros científicos y tecnológicos modernos son valiosos, pero el sistema de producción debe ser transformado en su conjunto, y esto solo puede hacerse a través de métodos ecosocialistas, esto es, a través de una planificación democrática de la economía que tenga en cuenta la preservación del equilibrio ecológico. El tema de la energía es decisivo para este proceso de cambio civilizatorio. Las energías fósiles (petróleo, carbón) son grandes responsables de la contaminación del planeta, como ocurre con el desastroso cambio climático; la energía nuclear es una falsa alternativa, no solo por el peligro de nuevos Chernobils, sino también porque nadie sabe qué hacer con las miles de toneladas de desperdicio radioactivo –tóxicos durante cientos, miles y en algunos casos millones de años– y las masas gigantescas de plantas obsoletas contaminadas. La energía solar, que nunca despertó mucho interés en las sociedades capitalistas, por no ser “rentable” ni “competitiva”, se convertiría en un objeto de investigación y desarrollo intensivo, y jugaría un papel central en la construcción de un sistema de energía alternativo. Sectores enteros del sistema productivo deberían ser suprimidos o reestructurados, y otros nuevos deben desarrollarse, bajo la necesaria condición de pleno empleo para toda la fuerza laboral, en iguales condiciones de trabajo y salario. Esta condición es esencial, no solo porque es un requerimiento de la justicia social, sino para asegurar el apoyo de los trabajadores al proceso de transformación estructural de las fuerzas productivas. Proceso que es imposible sin el control público sobre los medios de producción y planificación, es decir, sin decisiones públicas sobre inversión y cambio tecnológico, que deben tomarse de los bancos y empresas capitalistaspara ponerlos al servicio del bien común de la sociedad. La sociedad misma, y no un pequeño grupo de propietarios oligárquicos –ni una élite de tecno-burócratas– deben poder elegir, democráticamente, qué líneas productivas han de privilegiarse, y cuántos recursos deben invertirse en educación, salud o cultura. Los precios de los propios bienes no deben quedar librados a las “leyes de oferta y demanda” sino, hasta cierto punto, determinados de acuerdo con opciones políticas y sociales, así como con criterio ecológico, imponiendo impuestos a ciertos productos y precios subsidiados para otros. En términos ideales, a medida que avance la transición hacia el socialismo, cada vez más productos y servicios se distribuirían libres de cargo, de acuerdo con el deseo de los ciudadanos. Lejos de ser algo “despótico” en sí misma, la planificación es el ejercicio, por la sociedad toda, de sus libertades: libertad de decisión, y liberación de las alienantes y cosificadas “leyes económicas” del sistema capitalista, que determina la vida y muerte de los individuos, y los encierra en una “jaula de hierro” económica(Max Weber).La planificacióny la reducción de las horas de trabajo son los dos pasos decisivos de la humanidad hacia lo que Marx llamó “el reino de la libertad”. Un incremento significativo del tiempo libre es una condición para la participación democrática del pueblo trabajador en la discusión democrática y el manejo de la economía y la sociedad. La concepción socialista de planificación no es más que la radical democratización de la economía: si las decisiones políticas no deben ser dejadas en manos de una pequeña élite de gobernantes, ¿por qué no aplicar el mismo principio a las decisiones económicas? Estoy dejando de lado el tema de la proporción específica entre planificación y mecanismos de mercado: durante los primeros pasos de una nueva sociedad, los mercados mantendrían ciertamente un lugar importante, pero al avanzar la transición hacia el socialismo, la planificación se volvería cada vez más predominante, a expensas de la ley del valor de cambio. En tanto en el capitalismo el valor de uso es solo un medio, a veces un engaño, al servicio del valor de cambio y la ganancia –lo que explica, dicho sea de paso, por qué tantos productos en la sociedad son sustancialmente innecesarios–, en una economía socialista planificada el valor de uso es el único criterio para la producción de bienes y servicios, con consecuencias económicas, sociales y ecológicas de largo alcance. Como observó Joel Kovel: “El acrecentamiento de los valores de usoy la correspondiente reestructuración de las necesidades se convierten ahora en los reguladores sociales de la tecnología, en lugar de ser esta, como bajo el capital, conversión de tiempo en plusvalía y dinero”.[5] En una producción racionalmente organizada, el plan concierne a las principales opciones económicas, no a la administración de restaurantes, verdulerías y panaderías, negocios pequeños, empresas de artesanos o servicios. Es importante enfatizar que la planificación no es contradictoria con la autogestión por los trabajadores de sus unidades de producción: mientras que la decisión de transformar una planta automotrizen una que produce colectivos y tranvías es tomada por la sociedad como un todo mediante el plan, la organización interna y el funcionamiento de la planta estarán democráticamente manejados por sus propios trabajadores. Mucho se ha discutido sobre el carácter “centralizado” o “descentralizado” de la planificación, pero puede decirse que la cuestión es realmente el control democrático del plan a todos los niveles, local, regional, nacional, continental y, esperemos, internacional: temas ecológicos como el calentamiento global son planetarios y solo pueden ser tratados a escala global. Se podría llamar esta propuesta “planeamiento democrático global”; y es bastante opuesta a lo que usualmente se describe como “planificación central”, dado que las decisiones económicas y sociales no son tomadas por algún “centro”, sino democráticamente decididas por la población en cuestión. Una planificación ecosocialista está basada entonces en un debate pluralista y democrático, en todos los niveles donde las decisiones deben ser tomadas: las diferentes propuestas son sometidas a la gente en cuestión, bajo la forma de partidos, plataformas, o cualquier otro movimiento político, y de acuerdo con esto se eligen delegados. Sin embargo, la democracia representativa debe ser completada –y corregida– por una democracia directa, donde la gente directamente elige –nivel local, nacional y, por último, global– ntre grandes opciones sociales y ecológicas: ¿el transporte público debe ser gratis? ¿Deben impuestos especiales los dueños de autos privados pagar para subsidiar el transporte público? ¿Debe la energía solar ser subsidiada para que compita con la energía fósil? ¿Deben reducirse las horas de trabajo semanal a 30, 25 o menos horas, aunque esto signifique la reducción de la producción? La naturaleza democrática de planificación no es contradictoria con la existencia de expertos, pero el papel de estos no es decidir, sino presentar sus puntos de vista –a veces distintos, si no contradictorios– a la población y dejar que esta elija la mejor solución. ¿Qué garantía hay de que la gente vaya a tomar decisiones ecológicas correctas, al precio de dejar de lado algunos hábitos de consumo? No existe una “garantía” que no sea apostar a la racionalidad de las decisiones democráticas, una vez que el poder del fetichismo de la mercancía esté roto. Por supuesto, existirán errores en las opciones populares, pero ¿quién cree que los expertos mismos no cometen errores? Uno no puede imaginar el establecimiento de dicha nueva sociedad sin que la mayoría de la población haya logrado, por sus luchas, su propia educación, y experiencia social, un alto nivel de conciencia socialista/ecológica; y esto hace razonable suponer que los errores, incluyendo decisiones que son inconsistentes con las necesidades del medio ambiente, van a corregirse. De cualquier modo, ¿no son acaso las alternativas propuestas –el mercado ciego, o una ecológica dictadura de “expertos”. mucho más peligrosas que el proceso democrático, con todas sus contradicciones? El pasaje del “progreso destructivo” capitalista al ecosocialismo es un proceso histórico, una transformación permanentemente revolucionaria de la sociedad, de la cultura y de las mentalidades. Esta transición debe llevar, no solo a un nuevo modo de producción y a una sociedad igualitaria y democrática, sino también a un modo de vida alternativo, a una nueva civilización ecosocialista, mas allá del reino del dinero, mas allá de los hábitos de consumo artificialmente producidos por la publicidad, y mas allá de la producción sin límites de mercancías innecesarias y/o nocivas para el medio ambiente. Es importante enfatizar que semejante proceso no puede comenzar sin una transformación revolucionaria en las estructuras sociales y políticas, y el apoyo activo, por una vasta mayoría de la población, a un programa ecologista. El desarrollo de la conciencia socialista y la preocupación ecológica es un proceso, donde el factor decisivo es la propia experiencia de lucha popular, desde confrontaciones locales y parciales al cambio radical de la sociedad. ¿Hay que promover el desarrollo, o se debe elegir el “decrecimiento”? Me parece que ambas opciones comparten una concepción meramente cuantitativa del “crecimiento” –positivo o negativo– o de desarrollo de las fuerzas productivas. Hay una tercera postura, que me parece más apropiada: una transformación cualitativa del desarrollo. Esto significa poner fin al monstruoso despilfarro de recursos del capitalismo basado en la producción a gran escala de productos innecesarios y/o nocivos: las industrias de armamentos de son un buen ejemplo de esto, pero una gran parte de los “bienes” producidos en el capitalismo –con sus inherentes obsolescencias– no tienen mas utilidad que generar ganancias para las grandes corporaciones. La cuestión central no es el “consumo excesivo” en abstracto, sino el prevaleciente tipo de consumo, basado como está en la apropiación ostentosa, el desperdicio masivo, la alienación mercantilista, la obsesiva acumulación de bienes, y la compulsiva adquisición de seudonovedades impuestas por la “moda”. Una nueva sociedad orientaría la producción hacia la satisfacción de bienes auténticos, comenzando con aquellos que podrían describirse como “bíblicos” –agua, comida, ropa, hogar– pero incluyendo también servicios básicos: salud, educación, transporte, cultura. Obviamente, los países del Sur, donde estas necesidades están lejos de ser satisfechas, van a necesitar de un nivel de “desarrollo” mucho mayor que los países avanzados industrialmente: construcción de rutas, hospitales, sistemas de cloacas, y otras infraestructuras. Pero no hay razón por la cual esto no pueda llevarse a cabo con un sistema productivo que sea amigable con el ambiente y que esté basado en energías renovables. Estos países necesitarán cultivar grandes cantidades de comida para nutrir su población hambrienta, pero esto puede ser mucho mejor alcanzado –como los movimientos campesinos organizados en el mundo en la red Via Campesina han estado reclamando por años– por una agricultura campesina biológica basada en unidades familiares, granjas cooperativas o colectivistas, mas que por los métodos destructivos y antisociales de empresas industriales/ganaderas, basadas en el uso intensivo de pesticidas, químicos y OGMs (Organismos Genéticamente Modificados). En vez del monstruoso sistema actual de endeudamiento y de explotación imperialistas de los recursos del Sur por parte de los países capitalistas/industriales, debería haber una corriente de ayuda tecnológica y económica desde el Norte hacia el Sur, sin que sea necesario –como algunos puritanos y ascéticos ecologistas parecen creer– que la población en Europa o Norteamérica “reduzca su calidad de vida”: solo deberán privarse del consumo obsesivo, inducido por el sistema capitalista, de mercancías inútiles que no corresponden a ninguna necesidad real. ¿Cómo distinguir las necesidades autenticas de las artificiales, falsas y provisionales? Las últimas son introducidas por la manipulación mental, esto es, la publicidad. El sistema publicitario ha invadido todas las esferas de la vida humana en las sociedades capitalistas modernas: no solo en cuanto al alimento y la ropa, sino también a los deportes, la cultura, la religión y la política que son moldeadas de acuerdo con sus reglas. Ha invadido nuestras calles, casillas de correo electrónico, pantallas de televisión, periódicos, paisajes, de un modo permanente, agresivo e insidioso que definitivamente contribuye a hábitos de consumo indudables y compulsivos. Además, desperdicia una cantidad astronómica de petróleo, electricidad, tiempo de trabajo, papel, químicos, y otras materias primas -todas pagadas por los consumidores- en una rama de producción que no es solo innecesaria desde el punto de vista humano, sino directamente contrapuesta a las necesidades reales de la sociedad. Mientras la publicidad es una dimensión indispensable de la economía de mercado capitalista, no tendría lugar en una sociedad en transición al socialismo, donde sería reemplazada por información sobre bienes y servicios facilitados por asociaciones de consumo. El criterio para distinguir una necesidad autentica de una artificial, es su persistencia después de la supresión de la publicidad (¡Coca-Cola!). Por supuesto, durante algunos años, los hábitos de consumo persistir inútiles persistirán; y nadie tiene el derecho de decirle a la gente cuáles son sus necesidades. El cambio en los patrones de consumo es un proceso histórico, así como un desafío educativo. Algunas mercancías, como el auto individual, implican problemas más complejos. Los autos particulares son un problema público: matan y lesionan anualmente a miles de personas a escala mundial, contamina el aire en las grandes ciudades –con directas consecuencias para la salud de los niños y ancianos– y contribuyen de manera significativa al cambio climático. Sin embargo, responden a necesidades reales, al transportar a la gente a sus trabajos, casas o actividades de ocio. Experiencias locales en algunas ciudades europeas con administraciones con cuidados ecológicos muestran que es posible –con aprobación de la mayoría de la población– limitar progresivamente el porcentaje de automóviles individuales en circulación a favor de colectivos y tranvías. En un proceso de transición al ecosocialismo, donde el transporte público –subterráneo o no– estaría ampliamente extendido y sería gratuito para los usuarios, y donde los peatones y ciclistas tendrían sendas protegidas, el auto privado tendría un papel mucho menor que en la sociedad burguesa, donde se ha convertido en un una mercancía fetiche –promovida con una incisiva y agresiva publicidad–, un símbolo de prestigio, un signo de identidad (en los Estados Unidos, la licencia de conducir es un documento de identidad reconocido) central en la vida personal, social y erótica. El ecosocialismo está basado en una apuesta que ya había promovido Marx: el predominio, en una sociedad sin clases y liberada de la alienación capitalista, del “ser” por encima del “tener”; vale decir, de tiempo libre para la realización personal mediante actividades culturales, deportivas, lúdicas, científicas, eróticas, artísticas y políticas, en lugar del deseo de poseer una infinidad de productos. La adquisición compulsiva es inducida por el fetichismo de la mercancíainherente al sistema capitalista, por la ideología dominante y por la propaganda: no existe ninguna prueba de que esto sea parte de la “eterna naturaleza humana”, como el discurso reaccionario quiere hacernos creer. Como Ernest Mandel enfatizó: La continua acumulación de cada vez más mercancías (con una “utilidad marginal” decreciente) no es de ninguna manera una característica universal o incluso predominante de la naturaleza humana. El desarrollo de talentos e inclinaciones por su propio bien; la protección de la salud y la vida; el cuidado de los niños; el desarrollo de ricas relaciones sociales [...]; todos estos factores se convierten en motivaciones fundamentales una vez que las necesidades materiales básicas han sido satisfechas.[6] Esto no significa que no surgirán conflictos, particularmente durante el proceso de transición, entre los requerimientos de la protección del ambiente y las necesidades sociales, entre los imperativos ecológicos y la necesidad de desarrollar infraestructuras básicas, particularmente en los países pobres, entre los hábitos de consumo populares y la escasez de recursos. ¡Una sociedad sin clases no es una sociedad sin contradicciones ni conflictos! Estos son inevitables: resolverlos será la tarea de una planificación democrática, en una perspectiva ecosocialista, liberada de los imperativos del capital y la obtención de ganancias, mediante una discusión abierta y pluralista, que desemboque en la toma de decisiones por la misma sociedad. Esta democracia arraigada y participativa es el único camino, no de prevenir errores, sino de permitir la autocorrección, por parte de la colectividad social, de sus propios errores. ¿Es esta una utopía? En su sentido etimológico –“algo que existe en ningún lado”–, ciertamente lo es. ¿Pero no son las utopías visiones de un futuro alternativo, imágenes deseadas de una sociedad diferente, un aspecto necesario de cualquier movimiento que quiere desafiar el orden establecido? Como explicó Daniel Singer en su testamente literario y político, Whose Millenium?, en un intenso capitulo titulado “Utopía realista”: si el establishment ahora se ve tan sólido, a pesar de las circunstancias, y si el movimiento obrero o la izquierda en general están tan incapacitados, tan paralizados, es por la inaptitud para ofrecer una alternativa radical. [...] La regla básica del juego es que no se cuestione ni lo fundamental del argumento ni los fundamentos de la sociedad. Solo una alternativa global, que rompa con esas reglas de resignación y abdicación, puede dar al movimiento emancipatorio un impulso genuina.[7] La utopía socialista y ecológica es solo una posibilidad objetiva, no el inevitable resultado de las contradicciones del capitalismo, o de las “leyes de hierro de la historia”. No es posible predecir el futuro sino en términos condicionales: ante la ausencia de una transformación ecosocialista, de un cambio radical en el paradigma civilizatorio, la lógica del capitalismo llevará al planeta a desastres ecológicos dramáticos, amenazando la salud y la vida de billones de seres humanos, y tal vez hasta la supervivencia de nuestra especie. * * * * Soñar y luchar por una nueva civilización no significa que no se pelee por concretas y urgentes reformas. Sin ninguna ilusión en un “capitalismo limpio”, uno debe tratar de ganar tiempo, y de imponer, a los poderes existen, algunos cambios elementales: la prohibición de HCFCs que están destruyendo la capa de ozono, una moratoria general en organismos genéticamente modificados, una drástica reducción en la emisión de gases con efecto invernadero, el desarrollo del transporte público, los impuestos para autos contaminantes, el reemplazo progresivo de camiones por trenes, una regulación severa de la industria pesquera, así como del uso de pesticidas y químicos en la producción agroindustrial. Estos y otros temas similares están en el corazón de la agenda del Global Justice Movement y el Foro Social Mundial, que han permitido, desde Seattle en 1999, la convergencia de movimientos sociales y ambientales en una lucha común en contra del sistema. Estas urgentes demandas ecosociales pueden llevar a procesos de radicalización, a condición de no aceptar que se limiten sus objetivos conforme a los requerimientos del “mercado (capitalista)” o de la “competitividad”. De acuerdo a la lógica de lo que los marxistas llaman “un programa transicional”, cada pequeña victoria, cada avance parcial puede llevar inmediatamente a una demanda mayor, a un objetivo más radical. Dichas luchas alrededor de temas concretos son importantes, no solo porque las victorias parciales son bienvenidas en sí mismas, sino también porque contribuyen a aumentar la conciencia social y ecológica, y porque promueven la actividad y autoorganización desde abajo: ambos son precondiciones decisivas y necesarias para una transformación radical del mundo, es decir, revolucionaria. No hay razón para el optimismo: las entrelazadas élites gobernantes del sistema son increíblemente poderosas y las fuerzas radicales de oposición aún son chicas. Pero constituyen la única esperanza de que el catastrófico curso del “crecimiento” capitalista sea detenido. Walter Benjamin no definió la revolución como la locomotora de la historia, sino como el acto por el cual la humanidad acciona los frenos de emergencia del tren antes de caer al precipicio… — Publicado en Herramienta. Artículo enviado por el autor, traducido del inglés por María Luján Veiga. * Löwy, Michael. Sociólogo brasileño e investigador del Consejo Nacional de Investigación Científica (CNRS) de Francia. Autor, entre otros, de: Sublevación de melancolía: el romanticismo de contramano con la modernidad; El pensamiento del Che; La revolución en el Joven Marx; Dialéctica y Revolución; Marxismo y Teología de la Liberación. Colaborador y miembro del Consejo Asesor de Herramienta. [1] Un notable análisis de la lógica destructiva del capital puede encontrarse en Joel Kovel, The Enemy of Nature. The End of Capitalism or the End of the World ?, N.York,; Zed Books, 2002. [Edición en castellano: El enemigo de la naturaleza. ¿El fin del capitalismo o el fin del mundo?, Buenos Aires, Asociación Civil Tesis 11, 2005.] [2] John Bellamy Foster usa el concepto de “revolución ecológica”, pero argumenta que “una revolución ecológica global merecedora del nombre solo puede ocurrir como parte de una más amplia revolución social; y, yo insistiría, socialista. Dicha revolución [...] demandaría, como insistía Marx, que los productores asociados regulen racionalmente la relación metabólica del hombre con la naturaleza. [...] Debe inspirarse en William Morris, uno de los mas originales y ecologistas seguidores de Karl Marx, de Gandhi, y de otras figuras radicales, revolucionarias y materialistas, incluyendo a Marx mismo, llegando tan lejos como a Epicuro”. (“Organizing Ecological Revolution”, Monthly Review 57.5 (octubre de 2005), pp. 9-10). [3] Ver John Bellamy Foster, Marx’s Ecology. Materialism and Nature, Nueva York, Monthly Review Press, 2000. [4] F.Engels, Anti-Dühring, París, Ed. Sociales, 1950, p. 318. [Hay muchas ed. en castellano; cf.: México, Ediciones Fuente Cultural, 1945, p. 284. [5] Joel Kovel, Enemy of Nature, p. 215 [ed. en castellano: p. 222] [6] Ernest Mandel, Power and Money. A Marxist Theory o Bureaucracy, Londres, Verso, 1992, p. 206. [Hay edición en castellano: El Poder y el Dinero. Contribución a la teoría de la posible extinción del estado, México, Siglo Veintiuno, 1994, p. 294. [7] D. Singer, Whose Millenium? Theirs or Ours?,Nueva York, Monthly Review Press, 1999, pp. 259-260. FUENTE

Area metropolitana de Buenos Aires: Convocatoria viernes 9 de octubre en Plaza de Mayo 05-10 Unión Diaguita Blogspot Jornadas Indígenas en el Centro Cultural "Paco Urondo" 05-10 Fuente: ORCOPO Acto de repudio al 12 de octubre de 1942: convocatoria y documento 05-10 Fuente: ORCOPO Clase Especial Osvaldo Bayer: "La Ética de Ellos y la Ética de Nosotros" 04-10 Marcelo Valko Reconociéndonos América 04-10 Museo Etnográfico Festejo-Contrafestejo 10 de Octubre 04-10 IMPERIO ÐIABLO Padua: 11 de octubre aún estamos de pie… 04-10 11:17AM - diego Uqhamau, concierto de música aymara 29-09 Carolina Menke 4º Encuentro de la Resistencia Indígena 27-09 Encuentro de la Resistencia Encuentro por la memoria de la tierra en la Escuela 24 de Flores 27-09 Nelin Wyatt La Plata y provincia bonaerense: La Plata: Mes de la Memoria y la Identidad de los Pueblos Indígenas 05-10 Fuente: Diego Bermeo La Plata: Ciclo por La Palabra de Radio Futura 05-10 Fuente: Radio Futura Mar del Plata: Documental La Nación Mapuche en el Auditorium 05-10 Fuente: Maria Eugenia Cabut Mar del Plata: 11 de Octubre Último día de Libertad de los Pueblos Indígenasa 05-10 Grupo Abya Yala Mar del Plata: I Jornada Intercultural de Reflexión y Defensa de La Madre Tierra 04-10 joselo kunaka Actividades en otras regiones del país: Chaco: Pueblos originarios se movilizarán el 12 de octubre próximo 02-10 Prensa Idach Córdoba: Octubre mes del "des- cubrimiento" mes de "reflexión" 04-10 Biblioteca Popular María Saleme Córdoba: Tercer Congreso de Culturas Originarias 04-10 Área de Vínculo con la Comunidad Rosario: Contrafestejo al 12 de octubre 04-10 Cristina Choque Abya Yala: La Minga Global por la Madre Tierra en agenda comunicacional 24-09 Minga Informativa de Movimientos Sociales Otras actividades anunciadas: Hacia el I Encuentro Latinoamericano de Derechos de los Pueblos Indígenas 01-10 Gajat Obra teatral sobre Nunca Más australiano en Buenos Aires 30-09 Ansa / Italia Ciclo 'Reencuentros': El cine y los Pueblos Originarios 24-09 Maria Ines Mac Lenman FUENTE si alguien tiene más info pásenmela que la sumo
Del 15 al 18 y del 22 al 25 de Octubre se relizara en el Centro Cultural Del Sur, Caseros 1750, el 5º Festival de Bossa Nova en Argentina. El evento se realiza bajo la consigna “la música brasileña no tiene fronteras”, con tres espectáculos por noche y actividades complementarias: charlas, talleres, clases abiertas, artesanías y degustaciones. Artistas participantes: Broder Bastos, Flavia Benkadi, El búho, Dúo Taquini-Nunnes, Trilogía MPB y Falsos Baianos, entre tantos otros. Jueves 15 21 h. Música. Broder Bastos, Flavia Benkadi MPB y El búho en la vitrina. Viernes 16 21 h. Música. Dúo Taquini-Nunnes, Trilogía MPB y Falsos Baianos. Sábado 17 19 h. Charla “Bossanova, un principio”, por Cássio ‘Catito’ Carvalho 21 h. Música. Germán Bense, Marcela Viciano y Manda Cairo. Domingo 18 19 h. Charla “A fé nossa de cada día”, por la profesora Cibele Nascente Barbosa representante de la “Casa do Brasil”. 20 h. Música. Dúo Frangipani-Parra, Annabella Casales y Mambembe. Jueves 22 21 h. Música. Dúo Pretos, Cuarteto Rafa Sarmiento y Vadiagem. Viernes 23 19 h. Clase abierta “Rítmicas de samba y bossanova”, por Juan Pola. 21 h. Música. Ricardo Mascaro, Leandro Cacioni Trío y Josi Días. Sábado 24 21 h. Música. Dúo Pearson-Pola, Sala do Som, Cássio ‘Catito’ Carvalho. Domingo 25 19 h. Clase abierta de danzas brasileras, a cargo de Claudio de Oliveira y Laisa Roberta. 20 h. Música. Claudia María y la Orquesta de Música Brasilera. FUENTE
Investigar la deuda, Enfrentar a la derecha (AW)Reproducimos el pronunciamiento de los Economistas de Izquierda ante la situación conflictiva que se vive entre el Gobierno, Redrado y la Oposición nucleada en torno a Cobos y el congreso renovado a patrir de Diciembre. Otro conflicto de imprevisibles consecuencias ha estallado entre el gobierno y la oposición de derecha. La iniciativa gubernamental de constituir un fondo especial con una porción de las reservas para garantizar el pago de la deuda externa desató este conflicto. La derecha rechaza este fondo y exige hacer frente a los pagos con las partidas del presupuesto sin tocar las reservas. La diferencia entre ambos bandos son los mecanismos para cumplir con las exigencias de los acreedores. Pero bajo esta discusión subyace una coincidencia plena: pagar una deuda fraudulenta que ya ha sido pagada varias veces. Este acuerdo ya se manifestó cuando hace pocos meses los legisladores del gobierno y la oposición votaron por unanimidad la derogación de la \"ley cerrojo\", que bloqueaba la reapertura del canje con los bonistas que quedaron afuera de ese arreglo. Ninguno de ellos se indignó en ese momento con la \"violación de la seguridad jurídica\" implícita en la anulación de una disposición que se presentó varias veces como inmodificable. Unos y otros aceptaron concretar este nuevo ofrecimiento de canje sin reparar que aumenta la deuda (en 7000 millones de dólares) y que incrementará el pago de interés (en 500 millones). La operación incluye, además, elevados pagos de comisión a los bancos intermediarios (Citi, Barclays, Deustche), que además han hecho un gran negocio con la suba del precio de los bonos. La derecha y el gobierno se enfrentan ahora por la modalidad de pago de una deuda que absorbe el dinero requerido para incrementar los salarios, mejorar las jubilaciones, poner fin al deterioro de los hospitales públicos, asegurar el inicio de clases satisfaciendo las demandas de los docentes u otorgar los fondos que exigen los desocupados que cortan las rutas. Durante casi tres décadas los legisladores de ambas bancadas han cajoneado todas las investigaciones de este desfalco. Incluso miraron para otro lado cuando la investigación de Olmos y el fallo del juez Ballesteros declaro la inconstitucionalidad de la deuda. A través de las sucesivas renegociaciones y canjes de títulos buscaron borrar las huellas para sepultar el origen de ese negociado. De estas operaciones participaron todos los ex funcionarios del Banco Central, que actualmente protagonizan el debate y estimulan el conflicto, sea a favor de la oposición o del gobierno (González Fraga, Prat Gay, Blejer, Redrado) y que anteriormente sirvieron fielmente a los gobiernos de Menem, la Alianza, Duhalde y los Kirchner. Todos instrumentaron variantes de la misma política de pago de la fraudulenta deuda. Hay en todo este conflicto una gran hipocresía. Hipocresía derechista: ajuste con argumentos republicanos El titular del Banco Central, Martín Redrado, atizó el conflicto al negarse a concretar el Fondo del Bicentenario por 6.569 millones de dólares. Su argumento principal: \"cuidar las reservas que son de los argentinos y no del gobierno\", y ha logrado concitar el apoyo incondicional de todo el arco opositor y de los políticos y funcionarios que dilapidaron varias veces esas reservas durante administraciones anteriores. La derecha considera inadmisible utilizar esos recursos para el pago de la deuda, pero no objetaron el mismo uso para abonarle por adelantado al FMI en el 2005. En ese momento el gobierno canceló toda la deuda con ese organismo, con el mismo mecanismo de decretos de necesidad y urgencia (DNU) y por un monto muy superior, 9.900 millones de dólares ( un 50% más que ahora). Tampoco objetaron el DNU del 2008 que habilitaba el pago, nunca concretado hasta ahora, al Club de París. A muchos cínicos les cuesta explicar porqué hoy rechazan lo que ellos mismos aprobaran una y otra vez. El segundo argumento es mucho más siniestro: \"la autonomía del Banco Central\". Afirman que el gobierno ha violado la Carta Orgánica de \"una entidad independiente\", que no está \"sujeta al despotismo del Ejecutivo\". Lo que en realidad defienden es el manejo de esa entidad por los banqueros. Postulan que el Banco Central sea autónomo para que los financistas mantengan un control indisputado del mismo. Como sabemos la principal función de esa falaz independencia ha sido justamente asegurar que las reservas internacionales operen como garantía de pago a los acreedores externos. Con esa finalidad los neoliberales introdujeron desde los años ‘70 atribuciones que convierten al BCRA en una institución con poderes y facultades superiores a cualquier otro organismo del Estado. Las tonterías que pusieron a circular en estos días para justificar esta suerte de virreinato vuelven a la primera plana, nuevamente se reclama que el Banco Central \"debe cuidar la moneda\" y \"proteger el dinero del país\" por medio de un grupo de \"expertos ajenos a las presiones políticas\". Estos mitos simplemente ocultan que los encargados de cumplir una misión tan noble son el puñado de banqueros que maneja la deuda pública, los mismos que provocaron el colapso y las confiscaciones que sufrió Argentina. La oposición de derecha simplemente promueve volver a los viejos ajustes de los años ‘90. Como hay un evidente deterioro de la solvencia fiscal ahora buscan recortar el gasto social. Por supuesto que no lo enuncian en estos términos, pero es la misma cantinela que han usado una y otra vez para imponer políticas de austeridad. Su verdadero propósito es volver al FMI y sortear así la crisis fiscal, sometiéndose a los controles y auditorias del organismo internacional. Hipocresía progresista: desendeudarse para volver a la deuda Las justificaciones del gobierno para pagar la deuda con reservas son simétricas a las de la oposición de derecha. Afirman que utilizando estos recursos \"se liberan fondos excedentes para mantener el gasto productivo y social\". Pero si la intención es utilizar esas partidas presupuestarias que quedarían liberadas es porque ya han definido que la primera prioridad es el giro de fondos a los acreedores. Se da por sentado la legitimidad del pago y la sacralización de su prioridad frente a cualquier otro objetivo económico, luego se considera lógico destinar el sobrante al gasto interno. Con este razonamiento, que naturaliza el reembolso de un desfalco como dato inamovible, los funcionarios repiten los mensajes de la ortodoxia neoliberal que tanto objetan desde la tribuna. Afirman que \"pagar con reservas permite enviar mensajes de seriedad y solvencia a los acreedores\" y retoman así los viejos códigos de los ‘90 con posturas que convocan a \"hacer los deberes\" y \"seducir a los financistas del exterior\". Los economistas oficiales utilizan todos los argumentos corrientes del mercado para justificar el uso de las reservas. Hablan de lograr un \"retorno al mercado privado de crédito\", olvidando todos los cuestionamientos a ese endeudamiento y explican cómo se \"abaratan las tasas\", sin explicar cuál es el beneficio para el país de refinanciar el pago de un pasivo que ya ha sido reembolsado varias veces. Esta actitud demuestra cuánta hipocresía subyace en las disputas verbales con la oposición. A los hombres del gobierno les toca ahora el rol de objetores de la independencia del Banco Central. No explican porqué sostuvieron durante tantos años esa autonomía, bloqueando incluso los tres proyectos de reforma del sistema financiero que recortaban ese atributo. Ahora remarcan que \"el Banco Central debe ajustarse a la política económica\", pero sin aclarar que el centro de esa orientación es la recomposición de las relaciones con el capital financiero. Por esta razón, la principal asociación de los banqueros del país (ADEBA) tomó partido rápidamente a favor del Ejecutivo en su conflicto con Redrado, y el principal candidato a remplazarlo es nada menos que Mario Blejer, otra gran figura de los ‘90 y la ortodoxia neoliberal, que acredita en su haber dos décadas de trabajo en la crema de las finanzas internacionales. Que esta política se desenvuelva creando un Fondo denominado \"Bicentenario\" ilustra hasta dónde ha llegado el doble discurso oficial. Un emblema de la independencia nacional es utilizado para recomponer las relaciones con los acreedores foráneos. Toda la lógica de utilizar reservas para el pago de la deuda está inspirada en el inicio de un nuevo ciclo de endeudamiento. La deuda pública situada en 128.000 millones de dólares luego del canje se incrementó a 145.700 millones en la actualidad. Los vencimientos de los servicios de la deuda (capital e intereses) de los próximos años son muy condicionantes por lo que el gobierno busca sortearlos con prórrogas y canjes. Por esta razón la política de desendeudamiento ya quedó en el pasado y ahora se discute cómo volver a tomar deuda. A los banqueros les interesa prestar y cobrar. Por eso tratan de atenuar el conflicto actual, promoviendo algún arreglo \"para que los mercados no se inquieten\", quieren el menor ruido posible para que los negocios funcionen. Ofensiva política de la reacción conservadora Aunque las clases dominantes quieren tranquilidad la crisis en curso puede descontrolarse e incentivar hasta la ingobernabilidad las disputas entre el Ejecutivo y el Legislativo, con el poder Judicial tironeado entre los dos poderes. El trasfondo de la disputa actual es básicamente política, no hay divergencias importantes en la gestión financiera y tampoco choques irreductibles en lo económico. Lo que convierte cualquier episodio menor en un gran descalabro es la gran tensión política que separa gobierno y oposición desde el conflicto del campo. En esta disputa hay un claro objetivo de la derecha; avanzar sobre medidas de los últimos años que incluyen algún logro social o avance democrático. Busca una reversión reaccionaria especialmente en cuatro áreas: la ley de medios, la nacionalización de las AFJP, los juicios contra genocidas de la dictadura y la política de relaciones con los gobiernos de Venezuela, Ecuador y Bolivia. La reacción conservadora abomina de estos tibios cambios y busca sepultarlos. En esta campaña es activamente acompañada por los grandes medios de comunicación que pretenden perpetuar su impunidad para manipular la información y por toda la elite conservadora que ve la oportunidad para enterrar con represión el legado de protestas sociales que dejó la rebelión del 2001. Esta acción sintoniza con la contraofensiva imperial que en la región se expresa en el golpe en Honduras y la instalación de nuevas bases en Colombia, la ofensiva contra Lugo en Paraguay y el avance neopinochetista en Chile, y las siempre renovadas presiones sobre Bolivia, Venezuela y Cuba. Como en el resto del continente la derecha disfraza aquí sus objetivos con campañas institucionalistas y se presentan como custodios de la legalidad. Por el momento sólo busca el desgaste del gobierno para que llegue rengueando a los comicios, mientras disputan entre ellos quién asumirá el liderazgo del sector. Pero la crisis puede desmadrarse y aunque el reiterado tanteo de un juicio político a la Presidente es por ahora sólo conspirativo, tampoco es una pura fantasía. Si en algún momento desconocen abiertamente alguna medida del gobierno con llamados a cacerolazos la tentativa puede hacerse realidad. Mientras tanto el gobierno sigue a los tumbos, respondiendo con la misma ceguera que exhibe desde el año pasado. A pesar de la reconstitución de la autoridad estatal, del sostenido crecimiento económico y las buenas previsiones macroeconómicas para el 2010, el kirchnerismo no ha podido mantener el consenso social que logró en el período 2003-2007. Se desgastó al confrontar con la derecha desde las arcaicas estructuras del Justicialismo y con el apoyo de la desprestigiada burocracia sindical cegetista. No sólo rehuye cualquier sostén popular genuino y encubre a las patotas. Sostiene también a los barones del conurbano e impone una reforma política proscriptiva hacia la izquierda. Hostiliza además a los movimientos sociales (cooperativas sin punteros), se niega a conceder la libertad sindical (subtes-CTA) e incluso ha reprimido las luchas más consecuentes de los trabajadores (Kraft-Terrabussi). No es posible a priori conocer cómo concluirá el conflicto pero muchos hablan ya de una resolución 126. Hacen referencia así a la ineludible comparación con la confrontación con el campo. Sin embargo es necesario marcar algunas diferencias entre aquella crisis y la actual. En el plano económico, las retenciones expresaban la captura por el Estado de renta extraordinaria y tenían un carácter indiscutiblemente positivo y progresivo, más allá de su utilización y alcance. Ahora no se discute nada progresivo, sino la forma y el origen de los recursos para pagar la deuda. En el plano político hay similitudes con la conformación de un bloque opositor con liderazgo de la derecha, pero en el plano social hay una gran incógnita: ¿Podrá la oposición de derecha incentivar nuevamente una movilización conservadora de la clase media? En los últimos meses no han podido reproducirlo y si no recuperan las calles seguramente perderán la pulseada. Otro camino para superar la crisis Para quiénes nos ubicamos en el arco genuinamente progresista y de izquierda la experiencia de lo ocurrido durante del conflicto con el campo es decisiva para no volver a repetir en esta coyuntura los errores de un emblocamiento con la derecha. Esa política es francamente suicida. Si se repite sepultará a todas las corrientes que aspiran a lograr la superación del kirchnerismo por izquierda, como contrapartida dejará abierta una involución a derecha, por el desprestigio del gobierno actual. Por el contrario se trata de sacar la discusión del círculo vicioso e interesado en que la han colocado. De señalar otro camino para superar progresivamente esta crisis, que ya varias corrientes políticas y personalidades han planteado, a nuestro entender en forma acertada: Organizar una campaña para colocar el debate de la deuda y el sistema financiero en el centro de la agenda. Pero esta campaña perdería todo sentido si se acepta la distorsión que imponen los medios de comunicación o si se hace causa común con la derecha en las críticas al gobierno. No sólo importa lo que se dice, sino también cómo y dónde se lo enuncia. La mayoría popular ha quedado convertida en una audiencia que recepta mensajes televisivos y es nefasto que la izquierda aparezca formando parte de una indiscriminada oposición, se pierden los matices, que no son menores, y se hace el juego a la reacción conservadora. La derecha debe ser objeto de nuestra crítica en cualquier intervención, para que no queden dudas sobre dónde está ubicada la izquierda. Por esta razón es otro error presentar denuncias penales contra el gobierno en pleno clima de judicialización derechista del conflicto, nadie percibe los pormenores diferenciados de esa denuncia en este clima. Mucho peor es repetir directamente los argumentos de los reaccionarios sobre la institucionalidad o la autonomía del Banco Central. Hay que poner el centro en el cuestionamiento de la deuda, pero no hacer comparsa a los reaccionarios. Es totalmente absurdo discutir la cuestión de las reservas como un tema técnico-financiero con abstracción del clima que ha creado la oposición. La batalla contra la derecha no requiere necesariamente de apoyo o consideración hacia el gobierno. Para la izquierda lo esencial es actuar en forma independiente con una política propia, que es vital para romper con la trampa de reyertas que protagonizan la oposición con el gobierno y que impiden madurar un planteo alternativo. En este sentido: Es un verdadero despropósito que mientras se habla de custodiar las reservas se mantengan intactos todos los mecanismos que periódicamente facilitan la fuga de capitales (40.000 millones de dólares desde el inicio de la crisis internacional): el Control de Cambios es la única medida efectiva que puede contener este drenaje de riqueza, solo producida por los trabajadores y de la que otros se apropian y fugan. Carece de sentido discutir acerca de las atribuciones del Banco Central si no se lo hace en el marco de la discusión de una Reforma Financiera Integral, que apunte a forjar un sistema financiero asentado en la control estatal de los depósitos y plenamente nacionalizado. Poner la Deuda a Debate requiere la suspensión inmediata de las negociaciones con los bonistas que no ingresaron al canje y con el Club de París. Resulta indispensable poner en marcha inmediatamente la Auditoría Ciudadana de la Deuda. Es una salida política a la crisis actual, es la forma de retomar la investigación ya realizada de los fraudes y someter todas las operaciones posteriores a una rigurosa verificación de su legalidad y legitimidad. En los casos que correspondan estas medidas deben ser acompañadas por la suspensión de pagos. Desarmar los perversos mecanismos de la deuda externa es también parte esencial del combate contra la derecha. Para nosotros la disyuntiva vuelve a ser: los acreedores o los trabajadores y el pueblo. Y en esto no puede haber dudas. Buenos Aires, enero 11 de 2010. Claudio Katz, Jorge Marchini, Eduardo Lucita Integrantes del colectivo EDI-Economistas de Izquierda FUENTE
Obama, Premio Nobel de la guerra 2009 Luis Arce Borja En 1851 Carlos Marx escribía que la lucha de clases creaba circunstancias y condiciones que hacían posible que personajes mediocres y grotescos jueguen el rol de héroes. Si en esa época Marx hablaba de Francia y de Napoleón, ahora se trata de una intensa lucha de clases y de guerras imperialistas a nivel mundial, en cuyo centro gravita como personaje principal el presidente de Estados Unidos a quien acaban de otorgar el premio Nobel de la Paz. ¿Por qué el Nobel de la Paz para Obama? Este premio en manos del presidente de la potencia más criminal y agresiva de la historia de la humanidad forma parte de la nueva estrategia política de Estados Unidos y demás potencias mundiales. En primer lugar, este premio esta relacionado con la profunda crisis moral, económica y política del sistema imperialista mundial y la necesidad que tiene EE.UU. de reforzar su imagen internacional. El gobierno estadounidense, a causa de sus agresiones militares, ha acumulado tanto odio en los pueblos del mundo, que en el terreno político este factor resulta una debilidad para su estrategia de seguir siendo una potencia militar y política hegemónica a nivel mundial. El Nobel de la Paz 2009, forma parte de un plan publicitario cuyo objetivo es hacer creer a los pueblos que sufren las guerras imperialistas que Obama no es responsable de la guerra en Iraq ni en Afganistán, y menos aún en el apoyo al Estado israelí para que siga exterminando a la población Palestina. Un periódico belga (Le Soir), señala que el viernes 9 de octubre (mismo día del consagrado premio Nobel), Obama tenía una reunión con el Consejo de Seguridad para discutir la mejor forma de continuar la guerra en Afganistán. Santificar a Obama es uno de los objetivos de este montaje publicitario realizado en complicidad con la ONU, Amnistía Internacional, los gobiernos de los países de la Comunidad Europea y los grandes medios de comunicación mundial. Para el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, el premio al presidente de Estados Unidos, "refleja las esperanzas que ha despertado con su visión de un mundo sin armas nucleares". Hay que ver cómo Obama se ha paseado por casi todo el mundo hablando de paz y democracia, pero sin embargo ha reforzado la guerra de agresión contra los pueblos de Iraq y Afganistán. Iraq, con 1,2 millones de personas muertas (de 2003 a septiembre del 2007) resulta un verdadero genocidio a cuenta del invasor estadounidense. (Cifras de la empresa encuestadora británica, Opinión Research Business). Los recientes discursos "pacifistas" de Obama tienen similitud en su contenido demagógico y falso con los que utilizó en su campaña electoral y que lo llevó la presidencia de Estados Unidos. Habla de "reconciliar America y los musulmanes", pero al mismo tiempo grita amenazadoramente que Irán constituye una "amenaza para la paz", y pide al Movimiento de Resistencia Palestina (Hamas) que deje las armas y se someta a las condiciones de Estados Unidos e Israel. Si Obama prometió en su campaña electoral retirar las tropas militares de Iraq, recientemente anunció lo contrario y dijo que por razones de seguridad y estratégicas este retiro no se efectuaría. Hace pocas semanas, Obama ha decidido enviar 40.000 soldados para reforzar su contingente militar en Afganistán, y según Robert Gates del departamento de Defensa USA, el aumento de militares para los tres próximos años será de 22.000 soldados, además de los 68.000 que desde 2001 participan en esta guerra. El mismo Gates acaba de anunciar que el congreso estadounidense, a petición de Obama, ha aprobado una partida de 80.000 millones de dólares para financiar operaciones militares en Iraqk y Afganistán hasta el próximo 30 de septiembre, y otros 10.000 millones de dólares de ayuda humanitaria para repartir entre Kabul y otros países de la región. En segundo lugar, mediante la publicidad en torno a este premio las potencias mundiales en particular el gobierno estadounidense, pretenden hacer creer que Obama y Estados Unidos quieren la paz mundial y que en un futuro inmediato se concretizará una paz de mil años, donde los ricos y pobres del mundo, las victimas y los victimarios vivan en plena armonía celestial. Los que se opongan a esta paz (paz de cementerio) son los "terroristas", y todos aquellos que hacen resistencia activa a la intervención estadounidense en Oriente Medio, America Latina y otras partes del mundo. Este galardón en manos de Obama no es un instrumento de paz sino más bien un taparrabo para encubrir nuevas agresiones imperialistas a los países pobres. Se equivocan o mienten quienes piensan que este premio compromete al presidente de EE.UU. a efectuar hechos concretos por la paz mundial. La grave crisis del sistema imperialista es un factor de desequilibrio social mundial, y ello atizará la lucha de clases y las luchas de carácter nacional en los países pobres. En Colombia, por ejemplo, los estadounidenses han instalado siete bases militares y se mantiene un régimen corrupto y criminal. A mediados de este año (2009) el jefe del Comando Sur de Estados Unidos encargado de la "seguridad" de America Latina, anunció que había que permanecer alerta contra las fuerzas terroristas que podrían amenazar las riquezas acuíferas de Brasil, Argentina y otros países. En otras palabras, las tropas estadounidenses están listas para intervenir militarmente en cualquier país latinoamericano donde se amenacen los intereses de esta potencia. En tercer lugar, el Nobel de la paz, convertido en instrumento político, será utilizado como cobertura para encubrir los genocidios y crímenes de guerra cometidos por Estados Unidos y otras potencias mundiales. Éste es uno de los objetivos del premio Nobel de la Paz y su entrega al mandatario de Estados Unidos. De esta manera se fabrica un héroe de color y se camufla la naturaleza política de este personaje, y sobre todo se encubre que él representa al país más peligroso para la paz mundial. Obama es presidente de Estados Unidos por que así lo decidieron las grandes transnacionales, principalmente las que se enriquecen con la explotación del petróleo que se roba a sangre y fuego a los países de Oriente Medio y aquellas que se dedican a la fabricación de armas de guerra. Iraq, que cuenta con la tercera reserva mundial de petróleo (115.000 millones de barriles), ha sido el botín de transnacionales estadounidenses como la petrolera Exxon Mobil que en el año 2008 tuvo ganancias de 442.851 millones de dólares; Chevron, que sólo en el año 2008 ganó 263.159 millones de dólares; y ConocoPhillips, con 230.764 millones de dólares de ganancias en 2008. Es legítimo reclamar la paz para los pueblos invadidos de Oriente Medio, pero es justo también reclamar sanción para los criminales de guerra, en particular para los responsables civiles y militares de Estados Unidos, Inglaterra y otros países comprometidos en crímenes, torturas y genocidios de miles de personas. No se trata de voltear la página y decir "borrón y cuenta nueva". La paz mundial no podrá ser viable mientras existan individuos como Obama que hablan de paz y democracia, pero sin embargo siguen invadiendo países y enviando miles de soldados a masacrar pueblos como ahora ocurre en Afganistán e Iraq. Si Obama ha recibido el premio Nobel de la Paz, no es por algún merito contra las guerras, sino porque personifica mejor que nadie la táctica política empleada a escala a mundial, cuya medula es usar el discurso político como un elemento de marketing, donde las palabras nada tiene que ver con la realidad. En diciembre de 2008, James Petras, hablando de la elección presidencial de Obama, señalaba que la elección del candidato negro del partido demócrata, era la mayor estafa de la historia reciente. Para ello, anotaba, había una diferencia abismal "entre la demagogia de su campaña ‘populista' y sus antiguas relaciones cada vez más estrechas con los personajes políticos más retrógrados de los corredores de poder y con el apoyo millonario financiero de los grupos de poder. A sólo tres semanas de su elección presidencial, señalaba Petras, Obama nombró en altos cargos de su gobierno a "todos los políticos que habían provocado las guerras interminables de las últimas dos décadas y a los diseñadores de las políticas económicas responsables de la quiebra financiera y la recesión cada vez más profunda que azota a decenas de millones de estadounidenses". Obama, denunciaba Petras, prometió la paz para Oriente Próximo, pero al mismo tiempo juraba servilmente lealtad eterna al Partido de la Guerra de los sionistas estadounidenses que obedecen a un poder colonial extranjero (Israel). Podemos afirmar, sentenciaba el analista y profesor estadounidense, "que la elección de Obama ciertamente representa un hito en la historia estadounidense: La victoria del mayor estafador de la historia reciente". La entrega del Nobel de la Paz a Obama ha desnudado la naturaleza perversa de este premio. Ahora en su fase inmoral y caricaturesca, se ha convertido abiertamente en un instrumento político de Estados Unidos, país responsable de las guerras y agresiones criminales de los pueblos oprimidos. El Nobel de la Paz a Obama deja al descubierto, como nunca, que el interés político de los organizadores de este premio no es la paz ni la democracia, sino más bien camuflar la agresión imperialista y encubrir la esencia reaccionaria y guerrerista del sistema imperialista mundial. Este montaje se ha diseñado con la colaboración y complicidad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que inmediatamente publicó un comunicado de felicitación para el flamante premio Nobel de la Paz. Lo mismo ocurrió con Amnistía Internacional, que en un comunicado (9 de octubre) señaló sin remordimientos que el premio otorgado al presidente de los Estados Unidos, es merecido en tanto "el presidente Obama ha tomado algunas medidas que favorecen el respeto de los derechos humanos en Estados Unidos y en el resto del mundo". Por su parte el Dalai Lama, premio Nobel de la Paz 1989, se dirigió a Obama, para alabarlo y reconocer "su intención de resolver los conflictos internacionales a través de la sabiduría y el poder del diálogo". Hasta Adolfo Pérez Esquivel, otro premio Nobel de la Paz, tomó la palabra para comparar a Obama con Luther King, y en tono mentecato, señalar que el presidente de Estados unidos y Premio Nobel de la Paz tiene que "construir un Nuevo Contrato Social para la humanidad, de respeto e igualdad para todos". FUENTE
¿Hambre en la Argentina? Yo, apetito Por Alfredo Grande “dime qué comes, dónde comes, y cuánto pagas lo que comes. Te diré quién eres” (aforismo implicado) Según relevamientos de institutos privados hay 4 millones de argentinos con hambre El INDEC realizó por última vez en 2004 una medición nacional sobre la nutrición de niños y mujeres embarazadas. Informes de organismos independientes sostienen que el 10% de la población no come lo suficiente. No alcanzan los planes sociales. “Cuando uno gasta en comida más del 30% de lo que gana, está pasando hambre. En este país hay más de 4 millones de niños -sólo niños- con necesidades básicas insatisfechas. Hay 45 mil familias miserables”, asegura a Crítica de la Argentina Abel Albino, titular de Red Conin, una ONG que lucha contra la desnutrición infantil. Por fuera del método de medición oficial, cada año la Comisión Técnica del INDEC, integrada por la Junta Interna del gremio ATE, junto al grupo de trabajo del diputado Claudio Lozano, hace un cálculo estimativo de la pobreza, a partir de los números de inflación que aporta la Universidad de Buenos Aires. Los datos de diciembre de 2008 revelaron que 13.414.179 de personas viven en la Argentina en situación de pobreza y 5.918.738 “directamente pasan hambre”. ARGENTINA Y EL MUNDO. Hace menos de un mes el Programa Mundial de Alimentos (PMA) advirtió que el número de personas que pasa hambre en todo el mundo en 2009 llegó a superar los mil millones, por primera vez en la historia. “Este año tenemos más personas hambrientas que nunca”, describió Josette Sheeran, directora del PMA, y advirtió: “Muchas personas se despiertan y no cuentan ni con un plato de comida”. (Diario Crítica de la Argentina 13/10/09) (APe).- Según cuenta esa mezcla apasionante de invento e historia que son los mitos populares (que no es lo mismo que una leyenda urbana pero a veces se le parece) el “yo, argentino” tuvo su origen en una de las habituales cacerías de extranjeros, sospechados de anarquistas, comunistas, socialistas. Al ser detenidos, respondían intentando una inútil defensa con esa poco creíble afirmación. El tiempo que borra algunas cosas y a otras simplemente las degrada, terminó haciendo de esa afirmación, el símbolo de la despreocupación, del “nada tengo que ver”, del “a mí que me importa”, y otras delicias de “el pueblo no quiere saber de qué se trata”. O quizá sepa, pero no le importa demasiado. Decimos por estas tierras del otrora virreynato, que sigue sufriendo la vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser: “andá a cantarle a Gardel”, por la íntima convicción que “al mudo” ningún canto podría conmoverlo. Los sonidos del hambre distan demasiado de ser un canto. Son un grito desgarrador, pero sin volumen. Apagado como mp3 en colectivo. Si el que no llora no mama, al que no come ni fuerzas para llorar, gritar, patalear le quedan. Alberto Morlachetti escribió que el hambre es un “asesino serial”. Agregaría que además ha perfeccionado la forma más silenciosa, más sencilla, más cruel y más cobarde de matar: por pura sustracción alimentaria. El hambre es quizá el acto destituyente por excelencia. Pérfida excelencia, desde ya. Porque destituye la organicidad cerebral, el desarrollo corporal, la capacidad simbólica, la trama vincular, el despliegue deseante, la construcción de la esperanza y la alegría y apenas permite que, a empujones y sopapos, algunas necesidades básicas puedan ser eternamente no satisfechas. Porque esa forma acotada, estéril, miserable, indigna, de no ganar el pan a pesar del sudor de la frente, ha desarrollado una escala industrial de la beneficencia, la limosa, la caridad, la piedad como el revés de la más brutal indiferencia. Un psicoanalista diría que es la más formidable formación reactiva jamás construida. La maldita maldad del hambre engendra a diferentes super héroes, patronos del choripán y el tintillo, diáconos del mate cocido y los refrescos no aptos para consumo humano, lores de las leches contaminadas. Y los más importantes: los capitalistas que han visto que la pobreza es un tremendo negocio. En vez de la conmovedora lucha de la “pelota de trapo”, se amasijan por el “balón de oro”. Con seguridad, el niño deprimido superará la melancolía que la sombra del Diego arrojó sobre su deportivo Yo. De la misma forma saldará las pesadillas de Fiorito en las lujosas habitaciones de un spa. El hambre da vergüenza, porque no permite pensar en nada más. El frío tiene la defensa del abrazo, de tiritar en grupo, de cubrirse con todo lo que se encuentra y con lo que no se encuentra. Claro, hay gente que muere de frío, o intoxicada por un dióxido de carbono de un brasero, pero como dios es argentino, el frío-frío dura poco. Y hablando de formaciones reactivas: las pocas veces que nieva es una fiesta. Al menos en la reina del plata. Pero la eternidad del hambre ha creado una grieta donde antes había un sendero peligroso. Los Quilapayún cantaban: “es peligroso ser pobre, amigo” en la inolvidable Cantata Santa María de Iquique. Ha dejado de ser peligroso. Ahora ser pobre es una sentencia de muerte. A mediano o corto plazo. Muerte real. Muerte simbólica. La patética discusión sobre porcentajes de pobreza y de indigencia es quizá el rostro más sombrío de esta democracia. Expertos estableciendo una frontera que divida al pobre del indigente, frontera débil como los cuerpos de aquellos que se amontonan de uno y otro lado. En una de esas, uno se levanta pobre y se duerma indigente. O ni siquiera se levante, como el pobre Benito de la canción de Serrat. El sargento Cabral, el soldado heroico: ¿habría muerto contento si el enemigo a batir hubiera sido el porcentaje de niños pobres y de pobres niños? Podemos suponer que hubiera muerto con la inmensa tristeza de no poder batir a ese enemigo burocratizado, de uñas limpias y culo sucio, que embarra la cancha para que ni siquiera una pelota de trapo ruede, y que se empeña en ningunear trabajadores que reclaman personería jurídica. Paradoja total: los mismos burócratas que reinan en la columna vertebral del movimiento obrero organizado, han sido bautizados hace décadas como “los gordos”. Obviamente, no es justamente hambre lo que tienen. No es justamente el hambre lo que podrían llegar a entender. No es justamente el hambre lo que les puede llegar a importar. Aunque seis millones de personas padezcan hambre, los millones que no lo sufren, no desarrollan ninguna empatía con aquellos que sufren y son desgarrados por el flagelo de los hambreadores. El hambre, el asesino serial, es una construcción social y política de una jauría brutal de administradores y productores de la carencia y la miseria. O sea: el hambre no implica una carencia, una falta, una pura negatividad. El hambre es la resultante necesaria del sobrante, del exceso, de la pura positividad de lo que se llama generosamente “el agro negocio”. Algo así como una mafia de los garbanzos. La misma ayuda social, que supuestamente debería enfrentar, paliar, atemperar al terrible flagelo, está impregnada de otros mecanismos sustitutivos para sostener y ampliar poder mirando bien a quien. El Hambre (de alimentos, educación, salud, vivienda, justicia, amor)es una espada de Damocles que no está encima de la cabeza, sino que con frecuencia las corta. Me parece que tendremos que empezar a pensar en los hambreadores, verdaderos simuladores de la abundancia. No hay hambre ni hambrientos, sin la presencia cuasi invisible de esta casta saqueadora. Hambreadores que legitimados por la democracia representativa, son deslegitimados por la cotidianeidad del desgarro. Pero a no dudarlo, si enfrentáramos a los hambreadorescon la realidad real o incluso con la realidad estadística, nos mirarían con cara de ángel sorprendido y dirían: “¿hambre en la argentina? Yo, apetito.” FUENTE