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Usuario (Panamá)

Una cerveza para tu mejor amigo". Así promocionan en Holanda la cerveza Kwispelbier, cuya traducción literal sería "Cerveza Menear la Cola". La bebida es una creación de Gerrie Berendsen, que quería los perros pudieran compartir un copetín con sus amos luego de un día agitado. La bebida no contiene alcohol y es apta para consumo humano pero cuesta cuatro veces más que una Heineken. "Una vez por año viajo a Austria a cazar con nuestros perros y al final del día me siento a disfrutar una cerveza. Así que de repente se me ocurrió que mi perro también se había ganado la suya", explicó Berendsen.

"¡Cobardes! ¿Por qué no publican esto?" ...y a continuación encontrábamos una imagen de unas cajas de votación siendo quemadas que "comprobaban el fraude electoral en Venezuela" y que circularon hasta el cansancio a través de redes sociales. Ya saben lo que dicen, que una imagen puede ser más explícita que cualquier texto que se publique sobre un hecho cualquiera. Sí, es bastante cierto. Pero eso vale sólo si la imagen es verídica, si retrata un hecho real. A través de nuestra página en Facebook muchos de nuestros seguidores compartieron esas fotos y videos con nosotros, pidiendo que los publicáramos para mostrar "la verdad" tras las elecciones en Venezuela. Lo mismo a través de twitter. Incluso, cuando mi colega Alfredo Ochoa en este mismo espacio escribía de los retos de cubrir unas elecciones como las venezolanas, donde la polarización es muy elevada, uno de los comentarios no sólo nos exigía la publicación de tales fotos, sino que nos acusaba de recibir dinero del gobierno de Venezuela por no hacerlo. Sin embargo, esas fotos terminaron siendo de procesos electorales anteriores y no arrojaban luz sobre un hecho ya de por sí bastante complicado y que todavía se encuentra bajo cuestionamiento. La polémica incluso no ha terminado. Pero el riesgo de "mentir más que mil palabras" va más allá de Venezuela. También tiene que ver con el caso de Boston, donde la información que circuló por redes sociales llegó incluso a confundir a las autoridades y a medios periodísticos. Ante hechos así, totalmente inesperados, en el pasado nos encontrábamos ante un vacío de información. Pero hoy en día, gracias a la tecnología y a los llamados teléfonos inteligentes, un caudal de relatos, fotos y videos se encuentra potencialmente a la mano. Especialmente tras la maratón de Boston. Piénsenlo. En la línea de meta había miles de espectadores con sus cámaras y celulares en la mano, ni hablar de la cantidad de medios que estaban ahí cubriendo el evento deportivo. Lo ocurrido en la maratón de Boston puede considerarse como un ejemplo típico de cómo una audiencia masiva pudo participar en la cobertura periodística a través de redes sociales. Sin embargo, a la hora de la investigación policial, lo que podría ser visto como una ventaja, terminó siendo un obstáculo. Incluso algunos sitios de noticias en Estados Unidos transmitieron información que al final resultó ser falsa. Recientemente escuché en la radio a Jamie Bartlett, encargado de redes sociales de la ONG Demos, del Reino Unido. En una entrevista con la BBC decía que en la actualidad observar lo que se comparte en redes sociales podría considerarse una nueva rama de inteligencia, una que las autoridades pueden utilizar para obtener información valiosa. Sin embargo, Barlett aclara que esto requiere nuevas herramientas, técnicas y sistemas para poder filtrar la información que puede llegar a ser verdaderamente útil. "Solo porque algo haya sido retuiteado un millón de veces, no lo hace más propenso a ser la verdad", aseguraba el experto en el Today Programme de Radio 4. Lo mismo pasa en el periodismo y es ese un reto constante que tenemos tanto en BBC Mundo como en el resto de la BBC. Eso me aseguró Trushar Barot, editor del UGC (User Generated Content), el departamento central de la BBC que trabaja verificando el contenido generado por usuarios. Al conversar sobre este tema le pregunté cómo hacía él. Su consejo, después de años de lidiar con las imágenes recibidas por parte de nuestra audiencia, es ser siempre escéptico. Siempre. Hay señales para comprobar la autenticidad de una imagen. Lo primero es establecer lo que sí se conoce de un hecho, gracias a lo que nos pueden decir nuestros corresponsales en el terreno u otras agencias de noticias, y sobre esa base comenzar a juzgar. Por ejemplo, uno puede ver si el clima en esa parte del mundo corresponde a lo que se ve en la fotografía, o si no hay algún otro elemento en la imagen que salte a la vista. O -a través de otros procedimientos técnicos con los que no pienso aburrirlos- comprobar si esa imagen fue manipulada o publicada previamente en otro contexto y cuál es su antigüedad. Lo importante acá es reiterar la necesidad de ser cautelosos y verificar los hechos. Hay un riesgo muy grande en nuestro trabajo: desinformar más que informar al ofrecer datos erróneos. Un riesgo que se repite ante hechos noticiosos grandes, en los que bien sea por equivocación o por mala intención, en muchos casos las imágenes compartidas en redes sociales por el público general no corresponden a la realidad. Muchos piensan que en el futuro las redes sociales desplazarán al trabajo periodístico. Yo no estoy muy seguro. De hecho, no lo creo. ¿Qué piensan ustedes?

¿Por qué las mujeres fingen orgasmos?Revela un estudio de la Universidad Columbia que la principal razón puede ser un mecanismo inconsciente empleado para retener a la pareja y evitar que sea infielFALSOS ORGASMOS. Según el estudio 54% de las mujeres admitieron haber fingido un orgasmo La respuesta más común a la pregunta de por qué las mujeres fingen orgasmos por lo general se sustenta en el hecho de que ellas buscan proteger el frágil ego de los hombres, y hacerles creer que se sienten satisfechas sexualmente.Sin embargo, un nuevo estudio realizado en la Universidad Columbia, en Nueva York, sugiriere que la verdadera razón es completamente distinta: para mantener la fidelidad de su hombre.El doctor Farnaz Kaighobadi, que lideró la investigación, asegura que los principales argumentos de las mujeres para hacerlo son "mantener a mi pareja interesada en la relación, evitar que huyan de la relación o que busquen a otra mujer".Los resultados del estudio fueron publicados en la edición de noviembre de Archives of Sexual Behavior (Archivos del comportamiento sexual), y para llevarlo a cabo se entrevistó a 453 mujeres heterosexuales de Estados Unidos que mantenían una larga relación sentimental.Los investigadores encontraron que 54% de las mujeres admitieron haber fingido un orgasmo. En datos más específicos, se reveló que las féminas que pensaban que su pareja podría alejarse fueron más susceptibles a fingir durante el climax sexual.Incluso, esas mismas mujeres resultaron ser más propensas a tener conductas para "retener a su hombre", tales como vestir provocativamente o vigilar a sus parejas cuando se encontraban fuera de casa."Fingir un orgasmo puede ser parte de una amplia estrategia para retener a los hombres que las mujeres han usado durante sus relaciones sentimentales", dijo el doctor Kaighobadi en una entrevista con la cadena CBS News.El doctor sugiera que fingir en el climax sexual para mantener cerca a la pareja puede ser parte de una adaptación evolutiva.Estudios previos sugirieron que cuando la mujer tiene un orgasmo, su cuerpo puede retener más espermatozoides para procrear. La teoría evolutiva sugiere entonces que fingir el orgasmo inconscientemente puede ayudar a la mujer a retener los espermatozoides de un hombre con "buenos genes", dándole mayores posibilidades de tener a un niño saludable.Según el estudio, las mujeres usarían los falsos orgasmos para hacerle saber a sus parejas que "los han seleccionado" sólo a ellos. "Este tipo de manipulación es una estrategia usada comúnmente cuando el riesgo de una infidelidad por parte de la pareja es percibido como mayor", concluyó el especialista.