schvemler93
Usuario (Argentina)
Encuesta hecha en Twitter por TeleSur. https://twitter.com/teleSURtv/status/669247077545869312
Esto es una reflexión interesante de un tipo llamado J.G.Barcala. Y dice así: "Hace unos días se levantó un revuelo en la red social Twitter, a raíz de un comentario divulgado por el astronauta Edwin “Buzz” Aldrin. El mensaje de apenas 61 caracteres (en inglés), originalmente escrito por el profesor de Física de Partículas de la Universidad de Manchester, Brian Cox, básicamente animaba a los que no creen que el hombre llegó a la Luna en 1969 a que se consiguieran un cerebro nuevo. Ya fuese por el tono del mensaje o por la larga lista de candidatos al trasplante en cuestión, la controversia estaba servida y el tweet llegó a ser trending topic. Curioso e interesado por el tema, me leí algunas de las muchas respuestas de los muchos usuarios, en pro y en contra de la evidencia y de las teorías conspiranóicas, y dándole vueltas al asunto, decidí que sería buena idea tratarlo en Ciencia Histórica. Si bien la recomendación de cambiar de cerebro me parece algo exagerada, y algunos la podrían tomar como un insulto, hay que recordar el medio en el que se divulgó, más bien informal, petulante y frecuentemente sarcástico. Seguramente la intención de Cox era provocar, y lo consiguió, a la masa de individuos que creen que la llegada del hombre a la Luna fue un montaje. A Aldrin no lo culpo, pues lleva décadas siendo insultado por estos mismos, que le consideran un mentiroso, y nadie, por muy figura pública que sea, está obligado a aguantar para siempre. En todo caso, yo respondería a Aldrin y a Cox que de nada serviría que sus antagonistas se buscaran un cerebro nuevo, pues su trastorno no tiene nada que ver con la idiocia (un trastorno caracterizado por una deficiencia muy profunda de las facultades mentales, congénita o adquirida en las primeras edades de la vida, RAE), y no es más que un claro ejemplo de ignorancia. Utilizo este último término como lo que es, un adjetivo descriptivo, y no en su variante peyorativa. Que nadie se sienta insultado, no es esa mi intención. Ignorantes somos todos, yo el que más, en cuanto nos referimos a la falta de conocimiento sobre muchos aspectos del universo que nos rodea y la vida. No hay nadie en el mundo que lo sepa todo, y no hay por qué avergonzarse de tener lagunas en nuestra cultura. Desafortunadamente, la ignorancia no tiene cura, es crónica, lo cual no impide que exista un remedio para paliar sus síntomas, el estudio, que al menos nos permite disfrutar de un nivel de vida medianamente aceptable. Lo que sí queda claro, es que algunos somos más ignorantes que otros. Respecto al tema del hombre en la Luna, la mayoría de los descreídos con los que me he topado, presentan los mismos síntomas que aquellos que abrazan otras de las conspiranoias más famosas, como los negacionistas que creen que todo lo que sucede en el mundo son ataques de falsa bandera o que todo forma parte de la esfera del poder yanqui: 1) Ninguno ha estudiado a profundidad el tema; 2) basan sus “argumentos” en falsedades desbancadas hasta la saciedad, y no responden nunca a otras cuestiones planteadas; 3) creen que ellos son los únicos dueños de la verdad, y que los demás simplemente nos creemos todo lo que nos dicen los “poderes fácticos”. Esta semana publiqué un par de artículos relacionados con el aniversario de la misión Apolo XI, y cómo no, me encontré con varios “escépticos”. La vieja teoría de que el alunizaje de Armstrong y Aldrin fue un montaje hecho por Stanley Kubrick en un estudio de Hollywood aún sigue viva. Según sus defensores, en 1969 no existía la tecnología necesaria para llegar a nuestro satélite, mucho menos para volver, y por ello la NASA, para no quedar en ridículo y ganar una batalla frente a la Unión Soviética, organizó todo el tinglado para engañar al mundo. Existe una serie de fotografías de la misión que supuestamente demuestran “fallos”, que si las estrellas no se ven, que si la bandera se mueve a pesar de que en la Luna no hay viento, que si se ve una mota de polvo terrestre. No voy a perder más tiempo aquí explicando todos esos detalles, por falta de espacio y porque de nada servirían. Cuando alguien cree en una conspiración, esta se convierte en dogma y no hay evidencia que le haga cambiar de opinión. Sin embargo, os dejo aquí un par de enlaces: http://es.gizmodo.com/una-nueva-simulacion-desmiente-dos-bulos-sobre-la-llega-1636873640 Otra de las armas comunes de los no-creyentes es la de decir que “la historia la escriben los vencedores”, lo cual no es siempre cierto. Cualquier historiador serio estudiará todas las fuentes disponibles, y llegará a sus conclusiones basándose en todas las pruebas. Uno de los tweets de Aldrin hace un par de días mencionaba una cuestión clave, ¿por qué la Unión Soviética no reveló como mentira la misión del Apolo XI? Ellos tenían mucho prestigio que perder y la tecnología para demostrar que se trataba de un engaño si así fuese, pero no, al contrario, felicitaron a sus colegas estadounidenses por la hazaña que ellos mismos habían seguido desde sus estaciones. Pero repito, de nada servirá el argumento para convencer a los iluminados. De nada servirá decirles que sondas lunares de otros países, Japón, India y China, por ejemplo, han encontrado en la Luna restos de las misiones Apolo, y al menos al último país, nadie podrá acusar de pertenecer a la esfera del poder yanqui. Estimados seguidores de las teorías de la conspiración, quiero que sepáis que no es mi intención insultaros, ni denigraros, simplemente quiero recomendaros que reviséis vuestras fuentes, que ampliéis vuestros estudios. Muchos de vosotros, y me consta, creéis que quedáis muy bien yendo contracorriente, que tenéis la mente muy abierta y no os dejáis comer el coco por la prensa y la televisión, pero la verdad es que quedáis muy mal. No creo que seáis idiotas ni mucho menos, pero sí creo que ignoráis la realidad, las pruebas, los hechos, y hay un remedio para ello. Suerte."