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Usuario (Guatemala)

Primer post: 8 jun 2011Último post: 11 nov 2011
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Reflexiones muy buenas
Reflexiones muy buenas
Apuntes Y MonografiasporAnónimo6/8/2011

REFLEXIONES Ahora que no estoy Ahora que he muerto Esta profunda y aleccionadora Reflexión, cuyo autor desconozco, quiero dedicarla muy especialmente a ti, amigo, que tienes como prioridad principal dedicarle todo tu tiempo a tu empresa, a tu trabajo en el campo profesional, recordándote que, es mucho más importante la E M P R E S A de tu familia. Fomentar los valores como la unidad, la convivencia, el amor, el respeto, la entrega desinteresada, etc., tienen un valor y una riqueza incalculable. La verdadera felicidad se encuentra en el seno de la familia. ¿Qué sucede?, no entiendo. Sólo sentí un dolor fuerte en la cabeza, mareos... y ahora estoy tan confundido… ¿Qué pasa?, ¿porqué mi esposa corre y llora? Dicen que morí, pero no, estoy aquí, pero ellos no me ven y no puedo abrazarlos. ¡Oh!, ya veo, están trasladando a alguien en una carroza fúnebre, soy yo mismo, ¡que extraño! Veo a mi familia con gran dolor, todos lloran, los observo, y no siento dolor ni tristeza, es como ser un espectador. Pasan los días, mi familia regresa a casa sin mí, les he dejado un gran vacío. Ya alguien ocupa mi puesto de trabajo, todo vuelve a ser como antes, corren, atienden llamadas, hacen pagos, envían documentos, en fin, es como si nunca hubiese faltado yo. Qué bien, algunos compañeros se acuerdan de mi a ratos y lamentan que ya no esté. Sin embargo, en mi familia, el vacío persiste. Mi esposa llora, está confundida, no sabe cómo hacer sin mí. Mi hija pequeña pregunta: ¿Donde esta papa? y mi esposa le dice que en el cielo. Mi hija mayor acaba de comprender dolorosamente lo que es la muerte, no deja de llorar, no quiere ir a clases, no se puede concentrar, tampoco come. Mi perro se paró en la puerta y de ahí no hay quien lo saque. Come, bebe agua y regresa a su puesto de espera. Pasa el tiempo, mi hijo cumple cuatro años y yo no estoy. Él se aferra a su mamá, se ha vuelto tímido y retraído. No hay una figura paterna para él, ya papá no está. Mi hija, ya de 11 años casi no habla, a veces su mamá la encuentra llorando. Bajó mucho las notas y no muestra interés por nada. Mi querida esposa, con toda la carga sobre sus hombros, la responsabilidad de los hijos pequeños, tiene que sonreír a los niños para darles fortaleza. Ya pasó un año y todo sigue igual, en casa el vacío, la tristeza. En la empresa donde trabajaba, ya nadie me nombra y todo sigue igual, sobre la marcha. ¿Sabes qué dijo el forense? Que morí por estress. En mi cerebro reventó una vena por una subida de tensión que me dio cuando me llamaron de mi trabajo y me dijeron que de los 10 camiones que solicité sólo llegaron 7; y todo acabó. Ahora me doy cuenta que para la empresa que trabajas siempre serás uno más, completamente reemplazable en cualquier momento, pero que para mi familia era único e irreemplazable. Ahora me he dado cuenta que mi mejor empresa siempre fue mi familia, mi querida familia. POR FAVOR, DEDíCATE A LO QUE DE VERDAD ES IMPORTANTE. TODOS NECESITAMOS UN TRABAJO QUE NOS PERMITA CUBRIR NUESTRAS NECESIDADES BASICAS, PERO NO TE ENTREGUES A UNA EMPRESA, ENTRÉGATE A TUS SERES QUERIDOS. ABRAZA A TUS HIJOS, VISITA A TUS PADRES, BESA A TU ESPOSA, LLAMA A TUS AMIGOS, ES A ESTOS SERES A QUIENES DE VERDAD LES HARÁS FALTA CUANDO YA NO ESTÉS... ¡No esperes a que sea demasiado tarde! CON EL DINERO SE PUEDE COMPRAR La cama, pero NO el sueño. La comida, pero NO la digestión El libro, pero NO la inteligencia. El lujo, pero NO la belleza. Una casa, pero NO un hogar. El remedio, pero NO la salud. La convivencia, pero NO el amor. La diversión, pero NO la felicidad. El crucifijo, pero NO la fe. Un lugar en el cementerio, pero No el cielo Preocúpate primero por las cosas de Dios... no siempre te dará todo lo que pidas ¡pero siempre te dará todo lo que necesites! DONDE ESTA DIOS CUANDO MAS LO NECCESITAMOS? Sally saltó de su asiento cuando vió salir al cirujano. Le preguntó: ?Como está mi pequeño?, ?va a ponerse bien?, ?cuándo lo podre ver?". El cirujano dijo: "Lo siento; hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance". Sally dijo, consternada: "?Por qué a los niños les dá cáncer? ? Es que acaso Dios ya no se preocupa por ellos? DIOS, ?Dónde estabas cuando mi hijo te necesitaba?". El cirujano dijo: "Una de las enfermeras saldrá en un momento para dejarte pasar unos minutos con los restos de tu hijo antes de que sean llevados a la Universidad". Sally pidió a la enfermera que la acompañara mientras se despedía de su hijo. Recorrió con su mano su cabello rojizo. La enfermera le preguntó si quería conservar uno de los rizos. Sally asintió. La enfermera cortó el rizo, lo colocó en una bolsita de plástico y se la dió a Sally. Sally dijo: "Fue idea de Jimmy donar su cuerpo a la Universidad para ser estudiado. Dijo que podria ayudar a alguien más. Eso es lo que el deseaba. Yo al principio me negué, pero el me dijo 'Mami, no lo usaré después de que muera, y tal vez ayudará a que un niñito disfrute de un día más junto a su mamá. Mi Jimmy tenia un corazón de oro, siempre pensaba en los demás y deseaba ayudarlos como pudiera". Sally salió del Hospital Infantil por última vez, después de haber permanecido allí la mayor parte de los últimos 6 meses. Colocó la maleta con las pertenencias de Jimmy en el asiento del auto, junto a ella. Fue difícil manejar de regreso a casa, y mas difícil aun entrar a una casa vacía. Llevó la maleta a la habitación de Jimmy y colocó los autos miniatura y todas sus demás cosas justo como el siempre las tenía. Se acostó en la cama y lloró hasta quedarse dormida, abrazando la pequeña almohada de Jimmy. Despertó cerca de la medianoche y junto a ella había una hoja de papel doblada. Abrió la carta, que decía: "Querida mami: Sé que vas a echarme de menos, pero no pienses que te he olvidado o he dejado de amarte solo porque ya no estoy ahí para decirte TE AMO. Pensaré en tí cada día, mamita, y cada día te amaré aun más. Algun día nos volveremos a ver. Si deseas adoptar a un niño para que no estés tan solita, podrá estar en mi habitación y podrá jugar con todas mis cosas. Si decides que sea una niña, probablemente no le gustarán las mismas cosas que a los niños, y tendrás que comprarle muñecas y cosas de esas. No te pongas triste cuando pienses en mí; este lugar es grandioso. Los abuelos vinieron a recibirme cuando llegué y me han mostrado algo de acá, pero tomará algo de tiempo verlo todo. Los ángeles son muy amistosos y me encanta verlos volar. Jesús no se parece a todas las imagenes que ví de El, pero supe que era El tan pronto y lo ví. Jesús me llevó a ver a DIOS! ?Y que crees, mami? Me senté en su regazo y le hablé como si yo fuera alguien importante. Le dije a Dios que quería escribirte una carta para despedirme y todo eso, aunque sabía que no estaba permitido. Dios me dió papel y Su pluma personal para escribirte esta carta. Creo que se llama Gabriel el ángel que te la dejará caer. Dios me dijo que te respondiera a lo que Le preguntaste: '?Dónde estaba El cuando yo lo necesitaba?'. Dios dijo: 'En donde mismo que cuando Jesús estaba en la cruz'. Estaba justo ahí, como lo está con todos Sus hijos. Esta noche estaré a la mesa con Jesús para la cena. Se que la comida será fabulosa. Casi olvido decirte... Ya no tengo ningún dolor; el cáncer se ha ido. Me alegra, pues ya no podía resistir tanto dolor y Dios no podía resistir verme sufrir de ese modo, así que envió al Angel de la Misericordia para llevarme. ?El Angel me dijo que yo era una Entrega Especial!" Firmado con amor, de: Dios, Jesús y Yo El gusto de vivir Felices los que saben reírse de sí mismos, porque nunca terminarán de divertirse. Felices los que saben distinguir una montaña de una piedrita, porque evitarán muchos inconvenientes. Felices los que saben descansar y dormir sin buscar excusas, porque llegarán a ser sabios. Felices los que saben escuchar y callar, porque aprenderán cosas nuevas. Felices los que son suficientemente inteligentes, como para no tomarse en serio, porque serán apreciados por quienes los rodean. Felices los que están atentos a las necesidades de los demás, sin sentirse indispensables, porque serán distribuidores de alegría. Felices los que saben mirar con seriedad las pequeñas cosas y tranquilidad las cosas grandes, porque irán lejos en la vida. Felices los que saben apreciar una sonrisa y olvidar un desprecio, porque su camino será pleno de sol. Felices los que piensan antes de actuar y rezan antes de pensar, porque no se turbarán por los imprevisible. Felices ustedes si saben callar y hasta sonreír cuando se les quita la palabra, se los contradice o cuando les pisan los pies, porque el Evangelio comienza a penetrar en su corazón. Felices ustedes si son capaces de interpretar siempre con benevolencia las actitudes de los demás aún cuando las apariencias sean contrarias. Pasarán por ingenuos: es el precio de la caridad. Felices sobretodo, ustedes, si saben reconocer al Señor en todos los que encuentran, entonces habrán hallado la paz y la verdadera sabiduría. LA MÁS BELLA ORACIÓN - Dios, dame el día de hoy fe para seguir adelante - Dame grandeza de espíritu para perdonar - Dame paciencia para comprender y esperar - Dame voluntad para no caer - Dame fuerza para levantarme si caído estoy - Dame amor para dar - Dame lo que necesito y no lo que quiero - Dame elocuencia para decir lo que debo decir - Haz que yo sea el mejor ejemplo para mis hijos - Haz que yo sea el mejor amigo de mis amigos - Haz de mi un instrumento de tu voluntad - Hazme fuerte para recibir los golpes que me da la vida - Déjame saber que es lo que tu quieres de mí - Déjame tu paz para que la comparta con quien no la tenga - Por último, anda conmigo y déjame saber que así es ¿Por qué lloras? ¿Por qué lloras? Déjame ayudarte. Yo también he caminado por ese sendero. Yo también me he sentido solo. Yo sé lo que es llorar. Yo sé lo que es sufrir. Yo sé lo que es perderlo todo, hasta las esperanzas. Pero también sé lo que es vivir, también sé lo que es reir, también sé lo que es amar. ¿Qué cómo? Era una noche, una noche más oscura que cualquier otra noche, mis lágrimas rodaban por mis mejillas cuando oí una voz que me preguntó: "¿Por qué lloras?" Y yo al mirarlo y él al verme, ví de sus ojos que brotaban lágrimas pero no eran lágrimas naturales, eran lágrimas de sangre, en donde yo podía ver lo que me estaba pasando. Y le pregunté: "¿Por qué lloras?". Y él me respondió: "Yo he visto tus lágrimas y he oído tu clamor, pero esas lágrimas yo las dí en la cruz por ti, y éstas son las que han abierto caminos en el desierto, y ríos en la soledad". Yo estoy a la puerta Un hombre había pintado un lindo cuadro. El día de la presentación al público, asistieron las autoridades locales, fotógrafos, periodistas, y mucha gente, pues se trataba de un famoso pintor, reconocido artista. Llegado el momento, se tiró el paño que velaba el cuadro. Hubo un caluroso aplauso. Era una impresionante figura de Jesús tocando suavemente la puerta de una casa. Jesús parecía vivo. Con el oído junto a la puerta, parecía querer oír si adentro de la casa alguien le respondía. Todos admiraban aquella preciosa obra de arte. Un observador muy curioso, encontró una falla en el cuadro. La puerta no tenía cerradura. Y fue a preguntar al artista: _“¡Su puerta no tiene cerradura! ¿Cómo se hace para abrirla?“. El pintor tomó su Biblia, buscó un versículo y le pidió al observador que lo leyera: Apocalipsis 3, 20: "He aquí, yo estoy a la puerta y llamo: si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré á él, y cenaré con él, y él conmigo.” _”Así es”, respondió el pintor. “Ésta es la puerta del corazón del hombre. Solo se abre por dentro.” Abramos nuestro corazón al amor, a DIOS. Cambiemos, aun estamos a tiempo. Dí lo que sientes Siempre dí lo que sientes y haz lo que piensas... Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma. Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más. Si supiera que esta fuera la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinidamente. Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo diría te quiero y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes. Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuánto te quiero y que nunca te olvidaré. El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si el mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para un sonrisa, un abrazo, un beso, y que estuviste muy ocupado para concederle a alguien un último deseo. Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles "lo siento", "perdóname", "por favor", "gracias" y todas las palabras de amor que conoces. Nadie te recordará por tus pensamientos secretos. Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos. EL CIEGO Había un ciego sentado en la vereda, con una gorra a sus pies y un pedazo de madera que, escrito con tiza blanca, decía: "POR FAVOR AYÚDEME, SOY CIEGO". Un creativo de publicidad que pasaba frente a él, se detuvo y observó unas pocas monedas en la gorra. Sin pedirle permiso tomó el cartel, le dio vuelta, tomó una tiza y escribió otro anuncio. Volvió a poner el pedazo de madera sobre los pies del ciego y se fue. Por la tarde el creativo volvió a pasar frente al ciego que pedía limosna, su gorra estaba llena de billetes y monedas. El ciego reconoció sus pasos y le preguntó si había sido él, el que re escribió su cartel y sobre todo, qué había escrito. El publicista le contestó: "Nada que no sea tan cierto como tu anuncio, pero con otras palabras". Sonrió y siguió su camino. El ciego nunca lo supo, pero su nuevo cartel decía: "HOY ES PRIMAVERA, Y NO PUEDO VERLA". Cambiemos de estrategia cuando no nos sale algo, y verán que puede que resulte mejor de esa manera. Te deseo un Feliz Día... y ten en mente que todo cambio, renueva día a día tu vida... Lo difícil es encontrar nuevas estrategias para lograr respuestas diferentes. Decía Einstein: "Si hace lo que siempre ha hecho, obtendrá los resultados que siempre ha obtenido" Bastante obvio, tanto que se nos olvida... Eso es todo amigos de Taringa! Espero les sirva de algo DEJA TUS COMENTS SI TE GUSTO EL POST

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Feliz Dia del Padre
Feliz Dia del Padre
Apuntes Y MonografiasporAnónimo6/17/2011

Hola amigos bueno aki una pequeña cartita espero les guste y Feliz dia del Padre a todos (los que ya son papas jeje) Bien lo siguiente se llama ............CARTA DESDE EL CIELO Querida familia,deberan comprender por que yo tuve que marcharme. Se lo mucho que debio doler, y que ya nunca podran olvidarme. Pero superenme con fuerza cada dia, asi descansare en paz y con alegria. Sabran que sus penas alcanzo a sentir, no me angustien porque no me fue posible elegir. Por el contrario mi tierno guardian, cada vez que sonrian mi tristeza se esfumara, es que yo entonces estare a su lado feliz de ver cuanto me han amado. Me gustaria encontrar la forma de contarles, la inmensa tranquilidad con la que duermo en mis tardes. Aunque aqui no hay tiempo ni olvido, belleza incomparable a lo que recuerdo haber vivido. Familia, nada debe preocuparnos, ya habra un amanecer para que juntos compartamos. Mientras tanto, en su lugar, no pierdan oportunidad que para la nuestra , tendremos una eternidad. Carta desde el cielo Para mi Papito carta a papa ‘Querido Papá, Sé que me vas a extrañar; pero no pienses que yo te olvidaré, o dejaré de amarte, sólo no estaré físicamente alrededor tuyo para decirte ’Te Amo’ . Yo siempre te amaré, Papá, aún más cada día. Algún día nos volveremos a encontrar. Mientras tanto, si quieres adopta otro niño y así no estarás tan sola, eso estará bien para mí. El podrá usar mi cuarto y mis viejos juguetes. Pero, si decides adoptar una niña, a ella probablemente no le gustará jugar con las cosas de niños.. Tendrás que comprarle muñecas y cosas de niña, tu sabes.. No estés triste pensando en mí. Éste es un lugar realmente maravilloso.. La abuela y el abuelo me reconocieron tan pronto llegué aquí y me mostraron todo el lugar, pero tomará un largo tiempo verlo todo. Los ángeles son extraordinarios. Me encanta verlos volar. … y ¿ sabes? Jesus no se parece a ninguna de las fotos que pintan de él. Aún así tan pronto lo ví, lo reconocí, sabía que era él.., . Jesus mismo me llevó a conocer a Dios ! Y sabes qué papá? Dios me sentó en su rodilla y habló conmigo, como si yo fuera alguien importante…! Ahí fue cuando le dije que yo quería escribirte una carta para despedirme de tí y decirte cómo me siento ahora.. Pero yo creía que no se permitía. Pero sabes qué papá? Dios me dió papel y su pluma personal para que yo te escribiera esta carta. Creo que Gabriel es el nombre del ángel que te llevó esta carta. Dios me dijo que te contestara una de las preguntas que le hiciste.. ‘Dónde estaba él cuando yo lo necesitaba?’ ‘Dios me dijo que estaba en el mismo lugar conmigo, como cuando Su hijo Jesús estaba en la cruz’. Él estaba justo ahí, según está siempre con todas sus pequeñas criaturas.. Pero de todos modos, Papá, nadie más puede ver lo que te he escrito.. Sólo tú… Para todos los demás, ésto es sólo un pedazo de papel en blanco. No es fantástico? Tengo que devolverle la pluma a Dios ahora. Él la necesita para escribir más nombres en el Libro de la Vida. Esta noche voy a sentarme a la mesa con Dios para comer. Estoy seguro que la comida será sabrosa.. Oh, olvidé decirte… Ya no me duele más.. Ya no siento ningún dolor… . Estoy felíz porque puedo estar de pie y correr…sin sentir más dolor y así Dios no me vé angustiado y adolorido.. Por eso Él envió el ángel de la misericordia a rescatarme… El Ángel dijo que era una entrega especial…! Qué crees..? ¡ Nítido..! ¿ verdad ? Firmado con el amor de Dios, Jesus & Yo… Tu Hijo Que Te Ama Bueno una pequeña nota para recordar a nuestro Heroe mas preciado Nuestro Padre yo aun lo tengo y quiero decirle que lo Amo y que muxas gracias por todo lo lindo que me a dado saludos a todos y espero sea de su agrado ............ Porque todo este mes es de ellos y tratenlos como a un rey porque se merecen eso y mucho mas ...........

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Obras Miguel Angel Asturias (Guatemala)
Obras Miguel Angel Asturias (Guatemala)
Apuntes Y MonografiasporAnónimo6/13/2011

Obras de Miguel Ángel Asturias Hola amigos Bueno este post esta dedicado a uno de los mejores Novelistas y Poetas de mi bella Guatemala talvez les parezca aburrido pero no es asi bueno espero les guste y espero sus comentarios saludos . . . A mi madre que me contaba cuentos La carreta llega al pueblo rodando un paso hoy y otro mañana. En el apeadero, donde se encuentran la calle y el camino, está la primera tienda. Sus dueños son viejos, tienen güegüecho, han visto espantos, andarines y aparecidos, cuentan milagros y cierran la puerta cuando pasan los húngaros: esos que roban niños, comen caballo, hablan con el diablo y huyen de Dios. La calle se hunde como la hoja de una espada quebrada en el puño de la plaza. La plaza no es grande. La estrecha el marco de sus portales viejos, muy nobles y muy viejos. Las familias principales viven en ella y en las calles contiguas, tienen amistad con el obispo y el alcalde y no se relacionan con los artesanos, salvo, el día del apóstol Santiago, cuando, por sabido se calla, las señoritas sirven el chocolate de los pobres en el Palacio Episcopal. En verano, la arboleda se borra entre las hojas amarillas, los paisajes aparecen desnudos, con claridad de vino viejo, y en invierno, el río crece y se lleva el puente. Como se cuenta en las historias que ahora nadie cree - ni las abuelas ni los niños -, esta ciudad fue construida sobre ciudades enterradas en el centro de América. Para unir las piedras de sus muros la mezcla se amasó con leche. Para señalar su primera huella se enterraron envoltorios de tres dieces de plumas y tres dieces de cañutos de oro en polvo junto a la yerba-mala, atestigua un recio cronicón de linajes; en un palo podrido, saben otros, o bien bajo rimeros de leña o en la montaña de la que surgen fuentes. Existe la creencia de que los árboles respiran el aliento de las personas que habitan las ciudades enterradas, y por eso, costumbre legendaria y familiar, a su sombra se aconsejan los que tienen que resolver casos de conciencia, los enamorados alivian su pena, se orientan los romeros perdidos del camino y reciben inspiración los poetas.2 Los árboles hechizan la ciudad entera. La tela delgadísima del sueño se puebla de sombras que la hacen temblar. Ronda por Casa-Mata la Tatuana. El Sombrerón recorre los portales de un extremo a otro; salta, rueda, es Satanás de hule. Y asoma por las vegas el Cadejo, que roba mozas de trenzas largas y hace ñudos en las crines de los caballos. Empero, ni una pestaña se mueve en el fondo de la ciudad dormida, ni nada pasa realmente en la carne de las cosas sensibles. El aliento de los árboles aleja las montañas, donde el camino ondula como hilo de humo. Oscurece, sobrenadan naranjas, se percibe el menor eco, tan honda repercusión tiene en el paisaje dormido una hoja que cae o un pájaro que canta, y despierta en el alma el Cuco de los Sueños. El Cuco de los Sueños hace ver una ciudad muy grande - pensamiento claro que todos llevamos dentro -, cien veces más grande que esta ciudad de casas pintaditas en medio de la Rosca de San Blas. Es una ciudad formada de ciudades enterradas, superpuestas, como los pisos de una casa de altos. Piso sobre piso. Ciudad sobre ciudad. ¡Libro de estampas viejas, empastado en piedra con páginas de oro de Indias, de pergaminos españoles y de papel republicano! ¡Cofre que encierra las figuras heladas de una quimera muerta, el oro de las minas y el tesoro de los cabellos blancos de la luna guardados en sortijas de plata! Dentro de esta ciudad de altos se conservan intactas las ciudades antiguas. Por las escaleras suben imágenes de sueño sin dejar huella, sin hacer ruido. De puerta en puerta van cambiando los siglos. En la luz de las ventanas parpadean las sombras. Los fantasmas son las palabras de la eternidad. El Cuco de los Sueños va hilando los cuentos. En la ciudad de Palenque3, sobre el cielo juvenil, se recortan las terrazas bañadas por el sol, simétricas, sólidas y simples, y sobre los bajorrelieves de los muros, poco cincelados a pesar de su talladura, los pinos delinean sus figuras ingenuas. Dos princesas juegan alrededor de una jaula de burriones, y un viejo de barba niquelada sigue la estrella tutelar diciendo augurios. Las princesas juegan. Los burriones vuelan. El viejo predice. Y como en los cuentos, tres días duran los burriones, tres días duran las princesas. En la ciudad de Copán4, el Rey pasea sus venados de piel de plata por los jardines de Palacio. Adorna el real hombro la enjoyada pluma del nahual. Lleva en el pecho conchas de embrujar, tejidas sobre hilos de oro. Guardan sus antebrazos brazaletes de caña tan pulida que puede competir con el marfil más fino. Y en la frente lleva suelta, insigne pluma de garza. En el crepúsculo romántico, el Rey fuma tabaco en una caña de bambú. Los árboles de madre-cacao dejan caer las hojas. Una lluvia de corazones es bastante tributo para tan gran señor. El Rey está enamorado y malo de bubas, la enfermedad del sol. Es el tiempo viejo de las horas viejas. El Cuco de los Sueños va hilando los cuentos. La arquitectura pesada y suntuosa de Quiriguá hace pensar en las ciudades orientales. El aire tropical deshoja la felicidad indefinible de los besos de amor. Bálsamos que demayan. Bocas húmedas, anchas y calientes. Aguas tibias donde duermen los lagartos sobre las hembras vírgenes. ¡El trópico es el sexo de la tierra! En la ciudad de Quiriguá, a la puerta del templo, esperan mujeres que llevan en las orejas perlas de ambar. El tatuaje dejó libres sus pechos. Hombres pintados de rojo, cuya nariz adorna un raro arete de obsidiana. Y doncellas teñidas con agua de barro sin quemar, que simboliza la virtud de la gracia. El Sacerdote llega; la multitud se aparta. El sacerdote llama a la puerta del templo con su dedo de oro; la multitud se inclina. La multitud lame la tierra para bendecirla. El sacerdote sacrifica siete palomas blancas. Por las pestañas de las vírgenes pasan vuelos de agonía, y la sangre que salpica el cuchillo de chay del sacrificio, que tiene la forma del Arbol de la Vida, nimba la testa de los dioses, indiferentes y sagrados. Algo vehemente trasciende de las manos de una reina muerta que en el sarcófago parece estar dormida. Los braseros de piedra rasgan nubes de humo olorosas a anis silvestre, y la música de las flautas hace pensar en Dios. El sol peina la llovizna de la mañana primaveral afuera, sobre el verdor del bosque y el amarillo sazón de los maizales. En la ciudad de Tikal5, palacios, templos y mansiones están deshabitados. Trescientos guerreros la abandonaron, seguidos de sus familias. Ayer mañana, a la puerta del laberinto, nanas e iluminados contaban todavía las leyendas del pueblo. La ciudad alejóse por las calles cantando. Mujeres que mecían el cántaro con la cadera llena. Mercaderes que contaban semillas de cacao sobre cueros de puma. Favoritas que enhebraban en hilos de pita, más blanca que la luna, los chalchihuitls que sus amantes tallaban para ellas a la caída del sol. Se clausuraron las puertas de un tesoro encantado. Se extinguió la llama de los templos. Todo está como estaba. Por las calles desiertas vagan sombras perdidas y fantasmas con los ojos vacíos. ¡Ciudades sonoras como mares abiertos! A sus pies de piedra, bajo la vestidura ancha, ceñida de leyendas, juega un pueblo niño a la politica, al comercio, a la guerra, señalándose en las eras de paz el aparecimiento de maestros-magos que por ciudades y campos enseñan la fabricación de las telas, el valor del cero6 y las sazones del sustento. La memoria gana la escalera que conduce a las ciudades españolas. Escalera arriba se abren a cada cierto espacio, en lo más estrecho del caracol, ventanas borradas en la sombra o pasillos formados con el grosor del muro, como los que comunican a los coros en las iglesias católicas. Los pasillos dejan ver otras ciudades. La memoria es una ciega que en los bultos va encontrando el camino. Vamos subiendo la escalera de una ciudad de altos: Xibalbá, Tuláin, ciudades mitológicas, lejanas, arropadas en la niebla. Iximché, en cuyo blasón el águila cautiva corona el galibal de los señores cakchiqueles. Utatlán, ciudad de señorios. Y Atitlán, mirador engastado en una roca sobre un lago azul. ¡La flor del maiz no fue más bella que la última mañana de estos reinos! El Cuco de los Sueños va hilando los cuentos. En la primera ciudad de los Conquistadores - gemela de la ciudad del Señor Santiago -, una ilustre dama se inclina ante el esposo, más temido que amado. Su sonrisa entristece al Gran Capitán, quien, sin pérdida de tiempo, le da un beso en los labios y parte para las Islas de la Especiería. Evocación de un tapiz antiguo. Trece navíos aparejados en el golfo azul, bajo la luna de plata. Siete ciudades de Cíbola construidas en las nubes de un país de oro. Dos caciques indios dormidos en el viaje. No se alejan de las puertas de Palacio los ecos de las caballerías, cuando la noble dama ve o sueña, presa de aturdimientos, que un dragón hace rodar a su esposo al silo de la muerte, ahogándola a ella en las aguas oscuras de un río sin fondo. Pasos de ciudad colonial. Por las calles arenosas, voces de clérigos que mascullan Ave-Marías, y de caballeros y capitanes que disputan poniendo a Dios por testigo. Duerme un sereno arrebozado en la capa. Sombras de purgatorio. Pestañeo de lámparas que arden en las hornacinas. Ruido de alguna espuela castellana, de algún pájaro agorero, de algún reloj despierto. En Antigua, la segunda ciudad de los Conquistadores, de horizonte limpio y viejo vestido colonial, el espíritu religioso entristece el paisaje. En esta ciudad de iglesias se siente una gran necesidad de pecar. Alguna puerta se abre dando paso al señor obispo, que viene seguido del señor alcalde. Se habla a media voz. Se ve con los párpados caídos. La visión de la vida a través de los ojos entreabiertos es clásica en las ciudades conventuales. Calles de huertos. Arquerías. Patios solariegos donde hacen labor las fuentes claras. Grave metal de las campanas. ¡Ojalá se conserve esta ciudad antigua bajo la cruz católica y la guarda fiel de sus volcanes!7 Luego, fiestas reales celebradas en geniales días, y festivas pompas. Las señoras, en sillas de altos espaldares, se dejan saludar por caballeros de bigote petulante y traje de negro y plata. Ésta une al pie breve la mirada lánguida. Aquélla tiene los cabellos de seda. Un perfume desmaya el aliento de la que ahora conversa con un señor de la Audiencia. La noche penetra ... penetra ... El obispo se retira, seguido de los bedeles. El tesorero, gentil hombre y caballero de la orden de Montesa, relata la historia de los linajes. De los veladores de vidrio cae la luz de las candelas entumecida y eclesiástica. La música es suave, bullente, y la danza triste a compás de tres por cuatro. A intervalos se oye la voz del tesorero que comenta el tratamiento de "Muy ilustre Señor" concedido al conde de la Gomera, capitán general del Reino, y el eco de dos relojes viejos que cuentan el tiempo sin equivocarse. La noche penetra ... penetra ... El Cuco de los Sueños va hilando los cuentos. Estamos en el templo de San Francisco. Se alcanzan a ver la reja que cierra el altar de la Virgen de Loreto, los pavimentos de azulejos de Génova, las colgaduras de Damasco, los tafetanes de Granada y los terciopelos carmesí y de brocado. ¡Silencio! Aquí se han podrido más de tres obispos y las ratas arrastran malos pensamientos. Por las altas ventanas entra furtivamente el oro de la luna. Media luz. Las candelas sin llamas y la Virgen sin ojos en la sombra. Una mujer llora delante de la Virgen. Su sollozo en un hilo va cortando el silencio. El hermano Pedro de Betancourt viene a orar después de medianoche: dio pan a los hambrientos, asilo a los huérfanos y alivio a los enfermos. Su paso es imperceptible. Anda como vuela una paloma. Imperceptiblemente se acerca a la mujer que llora, le pregunta qué penas la aquejan, sin reparar en que es la sombra de una mujer inconsolable, y la oye decir: --¡Lloro porque perdí a un hombre que amaba mucho; no era mi esposo, pero lo amaba mucho! ... ¡Perdón, hermano, esto es pecado! El religioso levantó los ojos para buscar los ojos de la Virgen, y. . ., ¡qué raro!, había crecido y estaba más fuerte. De improviso sintió caer sobre sus hombros la capa aventurera, la espada ceñida a su cintura, la bota a su pierna, la espuela a su talón, la pluma a su sombrero. Y comprendiéndolo todo, porque era santo, sin decir palabra inclinóse ante la dama que seguía llorando. . . ¿Don Rodrigo? Con el tino del loco que se propone atrapar su propia sombra, ella se puso en pie, recogió la cola de su traje, llegóse a é1 y le cubrió de besos. ¡Era el mismo Don, Rodrigo! ... ¡Era el mismo Don Rodrigo! ... Dos sombras felices salen de la iglesia - amada y amante - y se pierden en la noche por las calles de la ciudad, torcidas como las costillas del infierno. Y a la mañana que sigue cuéntase que el hermano Pedro estaba en la capilla profundamente dormido, más cerca que nunca de los brazos de Nuestra Señora. El Cuco de los Sueños va hilando los cuentos. De los telares asciende un siseo de moscas presas. Un razraz de escarabajo escapa de los rincones venerables donde los cronistas del rey, nuestro señor, escriben de las cosas de Indias. Un lero-lero de ranas se oye en los coros donde la voz de los canónigos salmodia al crepúsculo. Palpitación de yunques, de campanas, de corazones ... Pasa Fray Payo Enríquez de Rivera. Lleva oculta, en la oscuridad de su sotana, la luz. La tarde sucumbe rápidamente. Fray Payo llama a la puerta de una casa pequeña e introduce una imprenta. Las primeras voces me vienen a despertar; estoy llegando. ¡Guatemala de la Asunción, tercera ciudad de los Conquistadores! Ya son verdad las casitas blancas sorprendidas desde la montaña como juguetes de nacimiento. Me llena de orgullo el gesto humano de sus muros - clérigos o soldados vestidos por el tiempo -, me entristecen los balcones cerrados y me aniñan los zaguanes abuelos. Ya son verdad las carreras de los rapaces que se persiguen por las calles y las voces de las niñas que juegan a Andares: - "¡Andares! ¡Andares!" - "¿Qué te dijo Andares?" - "¡Que me dejaras pasar!" - ¡Mi pueblo! ¡Mi pueblo, repito, para creer que estoy llegando! Su llanura feliz. La cabellera espesa de sus selvas. Sus montañas inacabables que al redor de la ciudad forman la Rosca de San Blas. Sus lagos. La boca y la espalda de sus cuarenta volcanes. El patrón Santiago. Mi casa y las casas. La plaza y la iglesia. El puente. Los ranchos escondidos en las encrucijadas de las calles arenosas. Las calles enredadas entre los cercos de yerba-mala y chichicaste. El río que arrastra continuamente la pena de los sauces. Las flores de izote. -¡Mi pueblo! ¡Mi pueblo! LEYENDA DE LA TATUANA Ronda por Casa-Mata la Tatuana ... El Maestro Almendro tiene la barba rosada, fue uno de los sacerdotes que los hombres blancos tocaron creyéndoles de oro, tanta riqueza vestían, y sabe el secreto de las plantas que lo curan todo, el vocabulario de la obsidiana - piedra que habla - y leer los jeroglíficos de las constelaciones. Es el árbol que amaneció un día en el bosque donde está plantado, sin que ninguno lo sembrara, como si lo hubieran llevado los fantasmas. El árbol que anda ... El árbol que cuenta los años de cuatrocientos días por las lunas que ha visto, que ha visto muchas lunas, como todos los árboles, y que vino ya viejo del Lugar de la Abundancia. Al llenar la luna del Buho-Pescador ( nombre de uno de los veinte meses del año de cuatrocientos días ), el Maestro Almendro repartió el alma entre los caminos. Cuatro eran los caminos y se marcharon por opuestas direcciones hacia las cuatro extremidades del cielo. La negra extremidad: Noche sortílega. La verde extremidad: Tormenta primaveral. La roja extremidad: Guacamayo o éxtasis de trópico. La blanca extremidad: Promesa de tierras nuevas. Cuatro eran los caminos. - ¡ Caminín ! ¡ Caminito ! ... - dijo al Camino Blanco una paloma blanca, pero el Caminito Blanco no la oyó. Quería que le dieran el alma del Maestro, que cura de sueños. Las palomas y los niños padecen de ese mal. - ¡ Caminín ! ¡ Caminito ! ... - dijo al Camino Rojo un corazón rojo; pero el Camino Rojo no lo oyó. Quería distraerlo para que olvidara el alma del Maestro. Los corazones, como los ladrones, no devuelven las cosas olvidadas. - ¡ Caminín ! ¡ Caminito ! ... - dijo al Camino Verde un emparrado verde, pero el Camino Verde no lo oyó. Quería que con el alma del Maestro le desquitase algo de su deuda de hojas y de sombra. ¿ Cuántas lunas pasaron andando los caminos ? ¿ Cuántas lunas pasaron andando los caminos ? El más veloz, el Camino Negro, el camino al que ninguno habló en el camino, se detuvo en la ciudad, atravesó la plaza y en el barrio de los mercaderes, por un ratito de descanso, dio el alma del Maestro al mercader de joyas sin precio. Era la hora de los gatos blancos. Iban de un lado a otro. ¡ Admiración de los rosales ! Las nubes parecían ropas en los tendederos del cielo. Al saber el Maestro lo que el Camino Negro había hecho, tomó naturaleza humana nuevamente, desnudándose de la forma vegetal de un riachuelo que nacía bajo la luna ruboroso como una flor de almendro, y encaminóse a la ciudad. Llegó al valle después de una jornada, en el primer dibujo de la tarde, a la hora en que volvían los rebaños, conversando a los pastores, que contestaban monosilábicamente a sus preguntas, extrañados, como ante una aparición, de su túnica verde y su barba rosada. En la ciudad se dirigió a Poniente. Hombres y mujeres rodeaban las pilas públicas. El agua sonaba a besos al ir llenando los cántaros. Y guiado por las sombras, en el barrio de los mercaderes encontró la parte de su alma vendida por el Camino Negro al Mercader de Joyas sin precio. La guardaba en el fondo de una caja de cristal con cerradores de oro. Sin perder tiempo se acercó al Mercader, que en un rincón fumaba, a ofrecerle por ella cien arrobas de perlas. El Mercader sonrió de la locura del Maestro. ¿ Cien arrobas de perlas ? ¡ No, sus joyas no tenían precio ! El Maestro aumentó la oferta. Los mercaderes se niegan hasta llenar su tanto. Le daría esmeraldas, grandes como maíces, de cien en cien almudes, hasta formar un lago de esmeraldas. El Mercader sonrió de la locura del Maestro. ¿ Un lago de esmeraldas ? ¡ No, sus joyas no tenían precio ! Le daría amuletos, ojos de namik para llamar el agua, plumas contra la tempestad, mariguana para su tabaco ... El Mercader se negó. ¡ Le daría piedras preciosas para construir, a medio lago de esmeraldas, un palacio de cuento ! El Mercader se negó. Sus joyas no tenían precio, y, además ¿ a que seguir hablando ? -, ese pedacito de alma lo quería para cambiarlo, en un mercado de esclavas, por la esclava más bella. Y todo fue inútil, inútil que el Maestro ofreciera y dijera, tanto como lo dijo, su deseo de recobrar el alma. Los mercaderes no tienen corazón. Una hebra de humo de tabaco separaba la realidad del sueño, los gatos negros de los gatos blancos y al Mercader del extraño comprador, que al salir sacudió sus sandalias en el quicio de la puerta. El polvo tiene maldición. Después de un año de cuatrocientos días - sigue la leyenda - cruzaba los caminos de la cordillera el Mercader. Volvía de paises lejanos, acompañado de la esclava comprada con el alma del Maestro, del pájaro flor, cuyo pico trocaba en jacintos las gotitas de miel, y de un séquito de treinta servidores montados. - ¡ No sabes - decía el Mercader a la esclava, arrendando su caballería - cómo vas a vivir en la ciudad ! ¡ Tu casa será un palacio y a tus órdenes estarán todos mis criados, yo el último, si así lo mandas tú ! - Allá - continuaba con la cara a mitad bañada por el Sol - todo será tuyo. ¡ Eres una joya, y yo soy el Mercader de joyas sin precio ! ¡ Vales un pedacito de alma que no cambié por un lago de esmeraldas ! ... En una hamaca juntos veremos caer el sol y levantarse el día, sin hacer nada, oyendo los cuentos de una vieja mañosa que sabe mi destino. Mi destino, dice, está en los dedos de una mano gigante, y sabrá el tuyo, si así lo pides tú. La esclava se volvía al paisaje de colores diluidos en azules que la distancia iba diluyendo a la vez. Los árboles tejían a los lados del camino una caprichosa decoración de güipil. Las aves daban la impresión de volar dormidas, sin alas, en la tranquilidad del cielo, y en el silencio de granito, el jadeo de las bestias, cuesta arriba, cobraba acento humano. La esclava iba desnuda. Sobre sus senos, hasta sus piernas, rodaba su cabellera negra envuelta en un solo manojo, como una serpiente. El Mercader iba vestido de oro, abrigadas las espaldas con una Manta de lana de chivo. Palúdico y enamorado, al frío de su enfermedad se unía el temblor de su corazón. Y los treinta servidores montados llegaban a la retina como las figuras de un sueño. Repentinamente, aislados goterones rociaron el camino percibiéndose muy lejos, en los abajaderos, el grito de los pastores que recogían los ganados, temerosos de la tempestad. Las cabalgaduras apuraron el paso para ganar un refugio, pero no tuvieron tiempo: tras los goterones, el viento azotó las nubes, violentando selvas hasta llegar al valle, que a la carrera se echaba encima las mantas mojadas de la bruma, y los primeros relámpagos iluminaron el paisaje, como los fogonazos de un fotógrafo loco que tomase instantaneas de tormenta. Entre las caballerías que huían como asombros, rotas las riendas, ágiles las piernas, grifa la crin al viento y las orejas vueltas hacia atras, un tropezón del caballo hizo rodar al Mercader al pie de un árbol, que, fulminado por el rayo en ese instante, le tomó con las raices como una mano que recoge una piedra, y le arrojó al abismo. En tanto, el Maestro Almendro, que se había quedado en la ciudad perdido, deambulaba como loco por las calles, asustando a los niños, recogiendo basuras y dirigiéndose de palabra a los asnos, a los bueyes y a los perros sin dueño, que para e1 formaban con el hombre la colección de bestias de mirada triste. - ¿ Cuántas lunas pasaron andando los caminos ? ... - preguntaba de puerta en puerta a las gentes, que cerraban sin responderle, extrañadas, como ante una aparición, de su túnica verde y su barba rosada. Y pasado mucho tiempo, interrogando a todos, se detuvo a la puerta del Mercader de Joyas sin precio a preguntar a la esclava, única sobreviviente de aquella tempestad: - ¿ Cuántas lunas pasaron andando los caminos ? ... El sol, que iba sacando la cabeza de la camisa blanca del día, borraba en la puerta, claveteada de oro y plata, la espalda del Maestro y la cara morena de la que era un pedacito de su alma, joya que no compró con un lago de esmeraldas. - ¿ Cuántas lunas pasaron andando los caminos ?.. . Entre los labios de la esclava se acurrucó la respuesta y endureció como sus dientes. El Maestro callaba con insistencia de piedra misteriosa. Llenaba la luna del Buho-Pescador. En silencio se lavaron la cara con los ojos, al mismo tiempo, como dos amantes que han estado ausentes y se encuentran de pronto. La escena fue turbada por ruidos insolentes. Venían a prenderles en nombre de Dios y el Rey; por brujo a él y por endemoniada a ella. Entre cruces y espadas bajaron a la cárcel, el Maestro con la barba rosada y la túnica verde, y la esclava luciendo las carnes que de tan firmes parecían de oro. Siete meses después, se les condenó a morir quemados en la Plaza Mayor. La víspera de la ejecución, el Maestro acercóse a la esclava y con la uña le tatuó un barquito en el brazo, diciéndole: - Por virtud de este tatuaje, Tatuana, vas a huir siempre que te halles en peligro, como vas a huir hoy. Mi voluntad es que seas libre como mi pensamiento; traza este barquito en el muro, en el suelo, en el aire, donde quieras, cierra los ojos, entra en é1 y véte ... ¡ Véte, pues mi pensamiento es más fuerte que ídolo de barro amasado con cebollín ! ¡ Pues mi pensamiento es más dulce que la miel de las abejas que liban la flor del suquinay ! ¡ Pues mi pensamiento es el que se torna invisible ! Sin perder un segundo la Tatuana hizo lo que el Maestro dijo: trazó el barquito, cerró los ojos y entrando en é1- el barquito se puso en movimiento -, escapó de la prisión y de la muerte. Y a la mañana siguiente, la mañana de la ejecución, los alguaciles encontraron en la cárcel un árbol seco que tenía entre las ramas dos o tres florecitas de almendro, rosadas todavía. Leyendas del Sombrerón En aquel apartado rincón del mundo, tierra prometida a una Reina por un Navegante loco, la mano religiosa había construido el más hermoso templo al lado de las divinidades que en cercanas horas fueran testigos de la idolatría del hombre-el pecado más abominable a los ojos de Dios-, y al abrigo de los tiempo de montañas y volcanes detenían con sus inmensas moles. Los religiosos encargados del culto, corderos de corazón de león, por flaqueza humana, sed de conocimientos, vanidad ante un mundo nuevo o solicitud hacia la tradición espiritual que acarreaban navegantes y clérigos, se entregaron al cultivo de las bellas artes y al estudio de las ciencias y la filosofía, descuidando sus obligaciones y deberes a tal punto, que, como se sabrá el Día del juicio, olvidábanse de abrir al templo, después de llamar a misa, y de cerrarlo concluidos los oficios... Y era de ver y era de oír y de saber las discusiones en que por días y noches se enredaban los mas eruditos, trayendo a tal ocurrencia citas de textos sagrados, los más raros y refundidos. Y era de ver y era de oír y de saber la plácida tertulia de los poetas, el dulce arrebato de los músicos y la inaplazable labor de los pintores, todos entregados a construir mundos sobrenaturales con los recados y privilegios del arte. Reza en viejas crónicas, entre apostillas frondosas de letra irregular, que a nada se redujo la conversación de los filósofos y los sabios; pues, ni mencionan sus nombres, para confundirles la Suprema Sabiduría les hizo oír una voz que les mandaba se ahorraran el tiempo de escribir sus obras. Conversaron un siglo sin entenderse nunca ni dar una plumada, y diz que cavilaban en tamaños errores. De los artistas no hay mayores noticias. Nada se sabe de los músicos. En las iglesias se topan pinturas empolvadas de imágenes que se destacan en fondos pardos al pie de ventanas abiertas sobre panoramas curiosos por la novedad del cielo y el sin número de volcanes. Entre los pintores hubo imagineros y a juzgar por las esculturas de Cristos y Dolorosas que dejaron, deben haber sido tristes y españoles. Eran admirables. Los literatos componían en verso, pero de su obra sólo se conocen palabras sueltas. Prosigamos. Mucho me he detenido en contar cuentos viejos, como dice Bernal Díaz del Castillo en "La Conquista de Nueva España", historia que escribió para contradecir a otro historiador; en suma, lo que hacen los historiadores. Prosigamos con los monjes... Entre los unos, sabios y filósofos, y los otros, artistas y locos, había uno a quien llamaban a secas el Monje, por su celo religioso y santo temor de Dios y porque se negaba a tomar parte en las discusiones de aquéllos en los pasatiempos de éstos, juzgándoles a todos víctimas del demonio. El Monje vivía en oración dulces y buenos días, cuando acertó a pasar, por la calle que circunda los muros del convento, un niño jugando con una pelotita de hule. Y sucedió... Y sucedió, repito para tomar aliento, que por la pequeña y única ventana de su celda, en uno de los rebotes, colóse la pelotita. El religioso, que leía la Anunciación de Nuestra Señora en un libro de antes, vio entrar el cuerpecito extraño, no sin turbarse, entrar y rebotar con agilidad midiendo piso y pared, pared y piso, hasta perder el impulso y rodar a sus pies, como un pajarito muerto. ¡Lo sobrenatural! Un escalofrío le cepilló la espalda. El corazón le daba martillazos, como a la Virgen desustanciada en presencia del Arcángel. Poco, necesitó, sin embargo, para recobrarse y reír entre dientes de la pelotita. Sin cerrar el libro ni levantarse de su asiento, agachóse para tomarla del suelo y devolverla, y a devolverla iba cuando una alegría inexplicable le hizo cambiar de pensamiento: su contacto le produjo gozos de santo, gozos de artista, gozos de niño... Sorprendido, sin abrir bien sus ojillos de elefante, cálidos y castos, la apretó con toda la mano, como quien hace un cariño, y la dejó caer en seguida, como quien suelta una brasa; mas la pelotita, caprichosa y coqueta, dando un rebote en el piso, devolvióse a sus manos tan ágil y tan presta que apenas si tuvo tiempo de tomarla en el aire y correr a ocultarse con ella en la esquina más oscura de la celda, como el que ha cometido un crimen. Poco a poco se apoderaba del santo hombre un deseo loco de saltar y saltar como la pelotita. Si su primer intento había sido devolverla, ahora no pensaba en semejante cosa, palpando con los dedos complacidos su redondez de fruto, recreándose en su blancura de armiño, tentado de llevársela a los labios y estrecharla contra sus dientes manchados de tabaco; en el cielo de la boca le palpitaba un millar de estrellas. . . -¡La Tierra debe ser esto en manos del Creador! -pensó. No lo dijo porque en ese instante se le fue de las manos -rebotadora inquietud-, devolviéndose en el acto, con voluntad extraña, tras un salto, como una inquietud. -¿Extraña o diabólica?... Fruncía las cejas -brochas en las que la atención riega dentífrico invisible-y, tras vanos temores, reconciliábase con la pelotita, digna de él y de toda alma justa, por su afán elástico de levantarse al cielo. Y así fue como en aquel convento, en tanto unos monjes cultivaban las Bellas Artes y otros las Ciencias y la Filosofía, el nuestro jugaba en los corredores con la pelotita. Nubes, cielo, tamarindos. . . Ni un alma en la pereza del camino. De vez en cuando, el paso celeroso de bandadas de pericas domingueras comiéndose el silencio. El día salía de las narices de los bueyes, blanco, caliente, perfumado. A la puerta del templo esperaba el monje, después de llamar a misa, la llegada de los feligreses jugando con la pelotita que había olvidado en la celda. ¡Tan liviana, tan ágil, tan blanca!, repetíase mentalmente. Luego, de viva voz, y entonces el eco contestaba en la iglesia, saltando como un pensamiento: ¡Tan liviana, tan ágil, tan blanca!. .. Sería una lástima perderla. Esto le apenaba, arreglándoselas para afirmar que no la perdería, que nunca le sería infiel, que con él la enterrarían. . ., tan liviana, tan ágil, tan blanca . . . ¿Y si fuese el demonio? Una sonrisa disipaba sus temores: era menos endemoniada que el Arte, las Ciencias y la Filosofía, y, para no dejarse mal aconsejar por el miedo, tornaba a las andadas, tentando de ir a traerla, enjuagándose con ella de rebote en rebote..., tan liviana, tan ágil, tan blanca . . . Por los caminos -aún no había calles en la ciudad trazada por un teniente para ahorcar- llegaban a la iglesia hombres y mujeres ataviados con vistosos trajes, sin que el religioso se diera cuenta, arrobado como estaba en sus pensamientos. La iglesia era de piedras grandes; pero, en la hondura del cielo, sus torres y cúpula perdían peso, haciéndose ligeras, aliviadas, sutiles. Tenía tres puertas mayores en la entrada principal, y entre ellas, grupos de columnas salomónicas, y altares dorados, y bóvedas y pisos de un suave color azul. Los santos estaban como peces inmóviles en el acuoso resplandor del templo. Por la atmósfera sosegada se esparcían tuteos de palomas, balidos de ganados, trotes de recuas, gritos de arrieros. Los gritos abríanse como lazos en argollas infinitas, abarcándolo todo: alas, besos, cantos. Los rebaños, al ir subiendo por las colinas, formaban caminos blancos, que al cabo se borraban. Caminos blancos, caminos móviles, caminitos de humo para jugar una pelota con un monje en la mañana azul. . . -¡Buenos días le dé Dios, señor! La voz de una mujer sacó al monje de sus pensamientos. Traía de la mano a un niño triste. -¡Vengo, señor, a que, por vida suya, le eche los Evangelios a mi hijo, que desde hace días está llora que llora, desde que perdió aquí, al costado del convento, una pelota que, ha de saber su merced, los vecinos aseguraban era la imagen del demonio... (... tan liviana, tan ágil, tan blanca. . .) El monje se detuvo de la puerta para no caer del susto, y, dando la espalda a la madre y al niño, escapó hacia su celda, sin decir palabra, con los ojos nublados y los brazos en alto. Llegar allí y despedir la pelotita, todo fue uno. -¡Lejos de mí, Satán! ¡Lejos de mí, Satán! La pelota cayó fuera del convento -fiesta de brincos y rebrincos de corderillo en libertad-, y, dando su salto inusitado, abrióse como por encanto en forma de sombrero negro sobre la cabeza del niño, que corría tras ella. Era el sombrero del demonio. Y así nace al mundo el Sombrerón. Bueno amigos eso es un poquito de este gran poeta de mi pais espero les guste y luego posteo mas saludos ............ recuerden que comentar es agradecer y que no cuesta nada . . .

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Steam sufre un ataque Hacker
InfoporAnónimo11/11/2011

.::[STEAN VICTIMA DE UN ATAQUE HACKER]::.Hola amigos de Taringa esto es para los que tienen cuentas STEAM para que cambien sus contraseñas ya que dicha empresa a sufrido de un ataque "HACKER" mucho cuidado y cambien sus contraseñas . . .El servicios de juegos online de Valve Steam ha sufrido una intrusión externa que podría haber comprometido datos personales de los usuarios e información encriptada de tarjetas de crédito. La compañía ha asegurado que aunque los datos han estado expuestos, no han encontrado evidencias de que los 'hackers' hayan sustraído ninguna información. Como medida de precaución, desde Steam han recomendado cambiar las contraseñas que hayan podido estar expuestas en su servicio y en cualquier otro que coincida, además de vigilar los movimientos de las cuentas bancarias. Las compañías de videojuegos se han convertido en uno de los objetivos favoritos para los 'hackers'. Se trata de páginas y sistemas con un gran número de información personal de clientes, además de espacios que registran las tarjetas de crédito de los usuarios para la realización de compras. Los 'hackers' conocen todas estas características y llevan meses atacando a distintas plataformas de videojuegos. Hasta ahora, el intrusión más grave se registró en abril, y tuvo a más de 70 millones de usuarios de Sony como objetivo. La plataforma de juegos online Steam ha sido la última víctima de los piratas informáticos. Desde Steam han confirmado que han sufrido un ataque informático del que todavía no conocen todo su alcance. En una declaración de la compañía publicada por el blog de seguridad Naked Security, Steam ha explicado que el domingo 6 detectaron una intrusión en su sistema de foros, pero tras "investigar se encontró que la invasión iba más allá de los fotos". La compañía ha confirmado que los intrusos "obtuvieron acceso a una base de datos de Steam además de a los foros". La intrusión ha sido más grave de lo que en un principio se esperaba, ya que la base de datos a la que han tenido acceso los 'hackers' "contenía información, incluyendo nombres de usuarios, contraseñas, historiales de compra, direcciones de correo y facturación e información codificada de tarjetas de crédito".PELIGRO POTENCIAL La intrusión se puede considerar grave por el volumen de datos y su nivel de privacidad. Sin embargo, desde Steam ha asegurado que por el momento "no hay evidencia de que los códigos cifrados de tarjetas de crédito o la información personal de identificación hayan sido copiados por los intrusos", ha dicho la compañía. Los responsables de Steam han querido tranquilizar a los usuarios, que dada la gravedad de la intrusión tienen motivos para la preocupación. La compañía ha asegurado que no hay motivos para pensar que la protección de los números de tarjetas de créditos no haya funcionado, por lo que la posibilidad de usar las tarjetas no debería ser elevado. En cualquier caso, como sucede en este tipo de situaciones, se ha recomendado a los usuarios miembros de Steam que cambian su contraseña en los servicios de la compañía, y en todos aquellos en los que estuviese usando la misma. Además, también ha recomendado controlar los movimientos bancarios asociados a las tarjetas usadas en el servicio, como medida de precaución, para comprobar que no hay cargos o movimientos fuera de lo habitual. La compañía ha asegurado que sigue investigando los acontecimientos para aclarar más datos y evitar que en un futuro pueda volver a producirse un incidente de este tipo. ESPERO QUE ESTA INFORMACION SEA DE AYUDA Y PROTEJAN SUS CUENTAS SALUDOS . . .

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