santyblanc1
Usuario (Argentina)
http://www.rainymood.com/ link: http://www.youtube.com/watch?v=G-iDrLYILas PD : SI SE ACABA VOLVELO A PONER HOLA FELICIDADES LLEGASTE AL PASO 2 DE TU PEOR PESADILLA A CONTINUACION VAS A LEER LAS HISTORIAS REALES MAS ESCALOFRIANTES YA NO HAY VUELTA TRAS MÁS ALLÁ DE LOS SUEÑOS: La tarde moría lentamente en el horizonte, cuando Sonia estuvo de nuevo frente a su casa. No había vuelto a ella desde que fuera al velatorio de Samuel, su marido, el día anterior, y le costaba horrores tener que abrir la puerta y enfrentarse a las sombras de su anterior vida. La última vez que le vio fue hace tan poco y estaba tan rebosante de vida que le costaba asimilar el golpe que la vida le había dado. Aunque, cuando más lo pensaba, menos culpaba a la vida y más al conductor ebrio que se empotró contra el coche de su marido hacía dos noches. Sonia sacó las llaves de casa y se quedó inmóvil, sin poder meterlas en la cerradura. Entonces guió su mano con dulzura Ángela, logrando así que la puerta cediese ante ellas. Vamos cariño, tienes que entrar. No sirve de nada evitarlo – susurró Ángela al oído de Sonia, mientras le acariciaba con ternura el hombro – él lo habría querido así Sonia, y lo sabes. Él no habría querido morir Ángela – zanjó Sonia. Su amiga se quedó entonces en silencio, mirando al suelo avergonzada. Hablarle a una persona que acaba de perder un ser querido nunca era fácil ni tampoco era el fuerte de Ángela. Las dos amigas entraron finalmente en la casa, que estaba en penumbras. En el hall se encontraba el inmenso reloj de pared lanzando tic tacs regulares. Era el único sonido que daba una apariencia de vida a la casa, aunque ésta fuera mecánica. ¿Quieres que te coja la urna? – preguntó Ángela Sonia se quedó entonces mirando atónita la urna que tenía bajo el brazo. Las cenizas de su marido aún estaban calientes, emanando de ellas una agradable calidez que estremecía a Sonia. Sí por favor. Ponla sobre la repisa de la chimenea. Le encantaba ese sitio – balbuceó Sonia, rompiendo en lágrimas. Su amiga se apresuró en tomar la urna y colocarla donde le había indicado Sonia para volver seguidamente junto a ella, para tratar de consolarla. Vamos Sonia, trata de descansar un poco. Ha sido un par de días duros. Necesitas dormir. Por favor. Sonia la miró con los ojos enrojecidos, dos grandes surcos negros arañaban su rostro lívido, dándole un aire tétrico. Tienes que limpiarte el maquillaje cariño – dejó caer Ángela mientras le limpiaba los restos de pintura a Sonia con la manga del vestido. No quiero Sonia. Quiero estar a solas con Samuel – suplicó mirando en dirección a la urna. Te entiendo pero no me iré hasta que te duches y te pongas el pijama. Si quieres, mientras te duchas te preparo un caldito ¿vale? Sonia iba a negarse pero Ángela la cortó. Y no aceptaré un no por respuesta…amenazó con tono fingidamente ofendido. Sonia sonrió entonces débilmente y se dirigió cabizbaja hacia el dormitorio en el cual había compartido tanto con Samuel. Todo le recordaba a su marido. La casa parecía una cáscara vacía en la que únicamente cabía el eco de sus pasos. No habría más carcajadas cómplices ni caricias. Toda la vida de su marido estaba en una urna, esperando que el viento se la lleve a su antojo. En el pasillo se paró un momento ante la puerta cerrada del despacho de Samuel. Giró el picaporte y abrió la puerta. Todo estaba como lo había dejado dos días antes. Junto a una montaña de notas y manuscritos se alzaba la torre del ordenador, exánime. La pantalla, tan sombría como el ánimo de Sonia, revelaba que no estaba trabajando Samuel en su nueva novela. Sonia se esforzó por no llorar recordando la ilusión que Samuel derrochaba con aquel nuevo proyecto. Según le comentó una semana antes casi había terminado la historia. Un capítulo más y voilà, otra gran obra maestra de Samuel – bromeó cuando estuvo bajo del edredón con Sonia – espero que mi bichillo me lo corrija antes de mandarlo a estos de la editorial. Siempre leía sus novelas. Le gustaba que fuera así. Aunque a ella no le gustaba demasiado el mote que le puso de “bichillo”, y más sabiendo que surgió a raíz de la crítica bastante ácida que hizo de su primera novela. Pero según le dijo luego Samuel, esa crítica hizo que se replantease la novela y que resultara finalmente un Best Seller. Así que bueno, al final se acostumbró a lo de “bichillo”. Sonia cerró la puerta y entró en su dormitorio. Sus gestos eran lentos y torpes. Parecía estar viviendo una pesadilla de la que costaba despertarse. Un par de veces tuvo incluso que sentarse para hundir su rostro entre las manos y sollozar lo más silenciosamente posible para no alertar a Ángela, que estaba preparando el caldo en la cocina. Tras la ducha volvió al comedor. Allí la estaba esperando Ángela, una sonrisa en la cara y un bol de caldo humeante delante de una silla vacía. Era el sitio de Samuel pero claro, ella no lo sabía. Toma, te sentará bien cariño. Sonia se sentó y bebió a desgana el caldo, sorbito a sorbito. Así me gusta, tómatelo y luego a la cama, a dormir un poco. Tras apurar el bol, Ángela fue a fregarlo. ¿Oye, quieres que me quede esta noche contigo Sonia? – tanteó su amiga – sabes que no me importa. Ni tampoco le importará a Miguel. No te preocupes estaré bien, vale. Vete a casa. Si me hace falta algo te llamaré, descuida. Su amiga dejó el bol limpio en la encimera y miró con cara de preocupación a Sonia. No me gusta dejarte así… No te preocupes, estaré bien, en serio – sonrió sin demasiada convicción Sonia. Vale. Me iré pero sólo si me prometes que si me necesitas me llamarás – inquirió con semblante grave. Que sí. Te lo prometo. Cuando finalmente se fue Ángela, la casa le parecía aún más solitaria. Le daba la sensación que las estancias se encogían al ritmo del latido metálico del reloj de pared. Tic tac, tic, tac y así pasaba la vida. Sonia se tumbó en el sillón y trató de mirar la tele. Hizo zapping un rato pero no echaban más que programas estúpidos con gente sonriente y feliz. Verlos acrecentaba su tristeza, así que apagó la tele, mirando su propio reflejo deforme en la pantalla vacía. Cuando la fatiga empezó a apoderarse de ella supo que el momento había llegado y se fue a la cama dando tumbos. Una vez acostada se echó el edredón encima, tapándose parte del rostro. Cuando cerró los ojos percibió el olor masculino de Samuel. Olerlo hizo que brotaran de sus ojos cerrados lágrimas que mojaron la tela. Y así se quedó dormida. El sueño era intranquilo e inconexo. En su fantasía se sucedían imágenes aleatorias de su vida junto con Samuel. De repente estaba en el altar cuando en el instante siguiente se encontraba delante de un Samuel adolescente que la invitaba a salir. Los recuerdos se sucedieron a una velocidad cada vez más endiablada hasta que se vio a ella misma en un pasillo estrecho y kilométrico. Parecía el pasillo de su casa aunque algo en él era diferente. En el fondo del pasillo se insinuaba la forma difusa de una puerta. Parecía la puerta del despacho de Samuel. Se acercó lentamente hacia ella. A cada paso que daba parecía que se hundía ligeramente el suelo. Pero cuando miraba hacia abajo no veía nada anormal. Siguió caminando hacia la puerta, una luz grisácea filtrándose bajo ella. Poco a poco iba recortando la distancia que la separaba del final del pasillo. De repente escuchó el sonido de las teclas del ordenador de Samuel agitándose con frenesí. Al escuchar aquel sonido emprendió una carrera desesperada para alcanzarlo, aunque a cada zancada que daba se alejaba la puerta, además de acrecentarse la sensación de hundirse en un suelo gelatinoso. Cuando comprendió que correr no le iba a acercar más rápidamente se frenó en seco, cayendo de rodillas. Empezó a llorar mirando al suelo. Sin embargo una luz llamó su atención. Era la luz grisácea que momentos antes había visto emanar de debajo de la puerta. Y ahí se alzaba el marco de madera, a un par de pasos de ella. Se levantó temblando, temiendo lo que pudiera esconderse tras aquel obstáculo onírico. Aunque cuando volvió a escuchar el tamborilear de las teclas se animó, abriendo la puerta de par en par. Vio el despacho de Samuel, con sus manuscritos apilados y los libros en las estanterías laterales. Pero también estaba una persona escribiendo en el ordenador, que estaba encendido. ¿Samuel, eres….eres tú? La figura se giró y miró a Sonia con una sonrisa en la cara. Era él, con su encantadora sonrisa dibujada en el rostro. Parecía pletórico. Perdona si te he despertado Sonia. Ya he terminado la novela. ¿Te acercas y la lees? Sonia abrió entonces los ojos de par en par. Estaba en su cuarto, tumbada bajo el edredón. Todo parecía igual que antes de dormirse aunque había una diferencia. Flotaba en el aire la colonia que Samuel ponía cada vez que presentaba a la prensa alguna novela. Y la última vez que la usó fue hace varios meses. Aquella certeza catapultó de la cama a Sonia que salió corriendo por el pasillo oscuro de su casa. Tras unos pocos metros se plantó delante de la puerta del despacho de Samuel, filtrándose bajo ella una luz grisácea. No…no puede ser. ¿Samuel, eres tú? – preguntó al silencio. Giró el picaporte lentamente y lo que vio la paralizó un instante. El ordenador estaba encendido. En la pantalla se veían párrafos enteros redactados. Se acercó con los ojos abiertos como platos. Era la nueva novela de Samuel. Leyó en silencio la última página escrita, observando como alguien había redactado a su intención un Post Data que decía así: “Dedicado a mi mujer Sonia, a la que tanto he querido y a la que siempre querré. Espero que te guste esta novela Bichillo. Siempre tuyo. Samuel” Mientras releía sin cesar este último mensaje de Samuel sintió como un soplo cálido le acarició el cuello, arropado por el tic tac del reloj de pared. GO TO SLEEP Regresaba de trabajar, cerca de las 8:30 PM. Le llamé a mi novia para saber como había estado, a los minutos recibi una foto, era la imagen de Go to sleep, de la cual ya había visto, no me asuste en nada, ya que leí que era una foto manipulada de Marilyn Manson. Cuando me dirigía a mi cama note que en la mesa de noche estaba un juego de Scrabble, raramente utilizado, el día lo comencé al 120% por una tarea en la universidad y por tanto no recordaba haberlo dejado allí, lo guarde pero al tomarlo note que que dos lineas formaban las palabras, una decía sweet y la otra decía "dreams" supuse que era un mensaje de mi novia del día anterior. Estando en la cama, el UPS de mi computadora se encendió, como si alguien lo hubiese encendido para que me levantara, al estar a medio camino, mi celular empezó a sonar, quede a mitad de llegar al celular y llegar al UPS, en ese instante se encendió la TV, al encenderse aparecio en un canal nacional, en el cual se encontraba en el mensaje para los niños, el cual dice duerme con los angelitos, me aproxime a la tele, apague todo y me dormí. Lo que paso a continuacion es algo que no se si realmente paso o era un sueño, porque despues de haberme dormido, mi telefono sonó era un mensaje de texto, el cual contenia nuevamente la imagen Go to sleep, pero al revisar el numero me aparecia desconocido el numero era el 47240182, lo extraño era el inicio porque todos en mi pais el inicio de un numero se da con 7, seguia y al instante de colocarlo sobre la mesa de noche volvio a sonar, pero era un sonido diferente, como cuando la TV no tiene cable o y la pantalla queda en blanco,otra vez esa imagen aparecía, me asuste y lo termine apagando llevaba segundos cuando el telefono encendio de la nada y aparecio por tercera ocasion esa imagen, al tomarlo se encendio la TV y en ella tambien aparecia como si fuese un canal la imagen de Go to sleep, no entendia el porque y la radio tambien sono con la musica extraña que tiene la imagen del video en youtube sobre, sonaba muy alto pensé que estaba soñando por eso me pare y me dirigí al baño a lavarme la cara, en eso también se encendio la computadora exactamente en youtube donde se encuentra el video despues de verlo corri al baño al llegar llegue al lavamanos y me tire agua sobre la cara, al levantar la cara para verme en el espejo estaba otra vez viendome esa imagen, el cual al verla me asuste tanto que solo se que me dirigi a mi cuarto a recoger mi sueter para salir , pero una extraña figura se acercaba a mi de manera rapida como corriendo pero sin mover un pie, como si flotara, el ultimo que se es que al tratar de escapar termine golpeandome contra la puerta de mi armario. Desperte al siguiente día asustado, sin saber que lo de anoche habia sido un sueño, pero note que la TV estaba encendida, pero estaba puesta en video, tambien la computadora, y la radio. La computadora estaba en youtube, pero el video visto era de mi banda favorita y la radio estaba en mi estacion favorita, al cabo de unos minutos cayo una llamada, no supe que hacer imagine que era esta terrible imagen, pero al ver decia Ana, era mi novia, le conteste pero no quise decirle lo ocurrido, me pregunto si estaba bien pero amaneci con gripe, era fin de semana, ella concluyo la llamada diciendo "Descansa un poco y ve a dormir" link: http://www.youtube.com/watch?v=ZIXwC73DL_0 EL FANTASMA DEL ESPEJO Estabamos todos tomando unas copas en un bar de mi ciudad. Estabamos de risas y bebiendo lo normal, cuando apareció un muchacho moreno, de unos 16 años, como nosotros. Alberto, uno de mis amigos que allí se encontraban, le saludó, puesto que eran amigos. Se sentó con nosotros y hablamos durante unas horas. Al cabo de unas, más o menos, 3 horas, el tema de conversación pasó a ser historias de miedo, puesto que ya había anochecido y nos encontrabamos ahora en un botellón en un descampado. Nos contabamos historias terroríficas y acabamos realmente asustados. Entonces Safías, el chaval gótico amigo de Pablo, dijo que conocía una forma de ver al Diablo. Le escuchamos con, la verdad, una atención de cuando te cuentan un chiste. El procedimiento que hay que seguir es el siguienteTextualmente)"En Nochebuena, justamente a las 12 de la noche, el Diablo hace la inspección en la Tierra, la única en el año, así que si queremos verle tiene que ser ese mismo día a esa misma hora. Vete al baño, puesto que es el lugar más propicio para realizar el evento, y cierra la puerta. Enciende 12 velas, al poder ser negras, y situate enfrente del espejo. Cuando quede poco para que sean las 12, cierra los ojos y situate, como dije antes, enfrente del espejo. Mantenlos cerrados hasta que quede solo una campanada de las doce que debe sonar. En ese segundo verás al Diablo en el espejo"Todos nos lo tomamos a broma, pero David, otro amigo con el mayor valor que he visto nunca, dijo que lo haría sin problema. Estabamos a 20 de Diciembre, así que en cuatro días lo haría, solo pedía que hubiese un testigo, y que sería en su casa. Ese testigo fui yo.24 de Diciembre, las 23:55. Todo preparado y nadie que nos moleste. Entró David solo, yo tengo mucho miedo a esas cosas. Se cerró la puerta y esperé sentado afuera. Las campanadas sonaron, y yo estaba al acecho de que algún ser estuviese espiando para darme un susto, pero no pasó nada. Suspiré, aliviado, y llamé a David. No contestó. Atemorizado, abrí la puerta de un golpe, y encontré a David en el suelo, agarrandose el corazón. Y en el aire se olía el inconfundible rastro del azufre. Llamé a la ambulancia a toda prisa y como pude, y se lo llevaron al hospital.Le diagnosticaron un infarto al corazón a causa de un sobresalto, una crisis nerviosa. Yo no pude dormir durante meses, hasta que fui tratado por un psicólogo. Cuando por fin David se recuperó, me dijo a mí sus primeras palabras:"Lo he visto . . . Tengo mucho miedo"Ahora ya he conseguido dormir, pero David no es ya el mismo. Recuperó algo de su vitalidad, pero aún se le nota muy apagado, triste. Dicen que es porque el infarto lo deja a uno mal. No fue eso: fue lo que vió en el espejo. Y estará así hasta que se muera. NO MIRES HACIA ATRAS No mires hacia atras Alguna vez cuando tu estas en algún lugar solo ¿No sentiste que alguien te mira pero tú sabes que estás solo? Bueno yo te diré la lo que te podría estar observando. Hace algún tiempo un niño de 7 años llamado Antonni como todos los días iba de regreso del colegio hacia su casa por el mismo lugar, pero un día un perro negro lastimado de una pata se cruzo por su camino, Antonni conmovido fue tras el perro, lo siguió hasta un lugar desolado, y mientras el niño se dio la vuelta para ver donde estaba, el perro desapareció, entonces el niño perdido, fue en busca de ayuda para poder volver a su casa pero no encontró más que una pequeña casona, al ver que que anochecía se metió sin dudarlo, pero al entrar se dice que Antonni grito y grito de desesperación pero no había nadie para socorrerlo, pero ¿Por qué gritaba Antonni? Se dice que cuando entro a la casona una sombra sin cuerpo lo miro a los ojos con unos ojos amarillos, entonces Antonni se quedo petrificado del susto y murió. Al día siguiente la policía junto a su madre lo fueron a buscar, y por la información que les dieron llegaron a la casona, apenas entraron vieron el cuerpo sin vida de Antonni en el suelo, pero lo mas extraño fue que al acercarse al cuerpo vieron que lo ojos de Antonni estaban de un color amarillo, los policías con un poco de miedo se lo llevaron. En el momento que iban de salida un policía miro atrás porque creyó que algo lo observaba, lo que vio fue dos pares de ojos amarillos ¿pero de quien eran ese par de ojos adicionales?, entonces el policía lleno de miedo no dijo nada, pero en el camino enloqueció y se suicido con su pistola pero nadie supo porque lo hizo. Y ahora lo que te voy a decir no es un juego, cuando te encuentres solo y repites tres veces el nombre de Antonni en voz clara y fuerte sentirás que alguien te mira atrás tuyo, pero te aconsejo que no te des vuelta o podrías quedar marcado de por vida, yo lo intente apenas una vez, pero no lo hice directamente, sino a través de un espejo y lo que vi fue un par de ojos amenazantes color amarillos que me hipnotizaron por algunos segundos, de no haber sido por mi madre que llamo a la puerta tal vez jamás hubiera despertado. Por eso te aconsejo no mirar hacia atrás, porque aunque no lo vi se dice que no solo te aparece un par de ojos, sino dos pares que se dice que un par son de Antonni, pero el otro par no se puede saber con exactitud pero se dice que son los mismos que miro Antonni antes de morir. A LAS 8 El chico en cuestión se llamaba Angel (no exactamente así, pero casi, obsérvese el significado del nombre: ángel). Tenía catorce años, y llevaba unos días en el hospital porque vomitaba todo lo que comía y tenía mucha fiebre. En pocos días de enfermedad su cuerpo se había estirado hasta el punto en que sobrepasaba los dos metros cuando lo metieron en la ambulancia, y tuvieron que flexionar sus rodillas en la camilla. En el hospital le hicieron muchísimas pruebas buscando una causa. La madre sospechaba de un envenemiento, pero ningún médico supo decir qué tenía. ¡Sólo tenía catorce años y no había comido nada en días!. Su cuerpo no lo toleraba. El ocho de abril de aquel año, su tía, nerviosa e impaciente porque los médicos llenaban a su sobrino de pastillas y no le curaban ni conseguían averiguar qué le ocurría, decidió irse del hospital y visitar al que fuera su pediatra durante años. La madre salió a dar una vuelta por los pasillos del hospital mientras Angel hablaba con su hermano y la novia de éste. - Me voy a morir. - No digas eso, -le dijo la futura cuñada- aún tienes que venir a nuestra boda. Cuando la madre llegó no quisieron decirle nada y les dejaron a solas. Angel tomó su reloj, puso la alarma y le dijo a su madre que dejara el reloj sobre la mesilla. La madre se giró, y la alarma sonó. En ese mismo instante a su tía se le bloqueó el volante en la misma puerta del hospital. Un hombre que apareció de la nada le dijo unas palabras muy misteriosas, y acto seguido ella alzó la mirada y el tipo ya no estaba. El hombre y el bloqueo del volante le hicieron reaccionar y salió rauda del coche para entrar de nuevo en el hospital. Cuando llegó a la habitación, todos lloraban. Al sonar la alarma que Angel había puesto a las ocho el día ocho de abril, su alma abandonó su cuerpo, y su madre lo supo desde el mismo instante en que oyó el primer pitido. Las luces Esta historia me la contó una chica de unos 16 años, y no le sucedió a ella, sino a su madre, una española que emigró a Alemania para buscarse la vida, teniendo que alquilarse una casa con su joven esposo que apenas tenía comodidades. Eso sí, tenía visitantes misteriosos. Al principio sólo eran sonidos, rasguños en la almohada que mantenía abrazada mientras trataba de descansar después de tantas horas de trabajo. Le asustó, cierto, pero mantuvo la calma y pensó que era su propio agotamiento el que la hacía tener alucinaciones auditivas. Los rasguños en la cama no son tan inhabituales ¿no?. Muchos los hemos oído. Son visitantes que quieren comunicarnos que "están ahí también, que no estamos solos". La joven vivió con esa extraña experiencia unos días y terminó por acostumbrarse, pero una noche ocurrió algo terrible. Estaba tumbada en la cama, descansando, su marido estaba afeitándose en el cuarto de baño, y de pronto unas lucecitas de un tamaño algo mayor que el de las canicas, blancas azuladas y brillantes, comenzaron a salir de debajo de la cama. Subieron, ascendieron hasta ponerse encima de ella, y bailaron. La chica las miró estupefacta, tragó saliva y respiró profundamente. ¿Qué era aquello? ¿De dónde salían? ¿Qué las producía? Y entonces las luces comenzaron a bailar con movimientos más bruscos, y una poderosa fuerza salió de ellas. La chica notó esa fuerza en puñetazos y patadas invisibles que la golpeaban y estampaban contra las paredes... Gritó, y su marido se cortó con la gillette. Cuando él iba a salir la puerta del cuarto de baño se cerró de golpe. La joven española emigrante sufrió una paliza que la dejó destrozada, y no pudo hacer una denuncia, porque en qué comisaría de policía iban a escuchar semejante historia sin echarse a reir. No volvió a ocurrirle porque volvió a España entre lágrimas y terrores. Durante años jamás contó la historia, y cuando lo hizo, fue para contárselo a su hija -mi confidente-, quien me confesó que su madre no podía hablar del tema sin echarse a llorar y a temblar. No es para menos. Su hija también lloró al contármelo. Los vecinos Rubén paseaba por su nueva propiedad. Caminaba por un sendero que comenzaba en el jardín de la casa, se adentraba en el bosque y serpenteaba entre aquellos árboles añosos. En algunas partes el sendero desaparecía bajo una capa de hojas secas, y a Rubén, un hombre de ciudad (como el mismo se calificaba) le costaba volver a encontrarlo. En un momento de su caminata se detuvo y miró extrañado su entorno próximo: no recordaba haber cruzado por allí. Esa parte del bosque era más tupida, más intrincada. Tras voltear y volver a mirar lo que lo rodeaba, aceptó que estaba perdido. No sabía hacia dónde estaba la casa, aunque intuía que no era muy lejos de allí. El sol del medio día brillaba entre las copas de los árboles. Rubén siguió avanzando, en procura del sendero. Cada tanto soplaba una ráfaga de viento, y volaban hojas, y se agitaban las ramas; entonces aquel lugar se llenaba de crujidos, de rechinidos de ramas que rozaban entre si. Después el viento calmaba y el silencio volvía a reinar allí. Llegó a una parte donde el bosque se habría en un claro. Rubén caminaba mirando hacia el suelo, para evitar tropezar con las incontables raíces y otros obstáculos que encontraba a cada paso. De pronto, al levantar la vista se encontró frente a una construcción que lo dejó estupefacto, con la boca abierta. Ante él se erguía una cripta. La cripta estaba construida en piedra, y todo en ella indicaba que era muy antigua. Unas enredaderas ya secas cubrían las paredes entrecruzándose entre ellas. Tenía aquella cripta una gran puerta de hierro que estaba rojiza de tanto herrumbre. Rubén contemplaba aquella cripta cuando una nueva ráfaga de viento sacudió todo, y entonces, creyó escuchar ahora, entre el rumor del bosque, un, ¡aahhh…! Largo y cavernoso que salió del interior de la cripta. Aquel sonido lo asustó tanto que inmediatamente quiso alejarse de allí; mas apenas le dio la espalda a la construcción, rechinó lastimosamente la puerta de hierro, y unos pasos presurosos salieron de allí rumbo a él; y a esos pasos se sumaron otros, y todos corrían hacia Rubén que, desesperado por el terror repentino que lo invadió se echó a correr como un loco, sin atreverse a voltear. De milagro alcanzó el sendero que partía de su casa, y al verse cerca de ésta se atrevió a mirar sobre su hombro pero no vio nada. El santo sudario Es una tela de lino la cual presenta marcas relativas a un ser humano víctima de una crucifixión junto a otros totalmente atípicos, pero que coinciden a los relatados en la pasión. El catolicismo asume que es la tela con la cual se envolvió a Jesucristo en el santo sepulcro y que en su resurrección, su imagen quedó grabada en el lienzo. A pesar de haber sido sometido a muchas pruebas y estudios científicos, no se ha podido determinar si realmente cumplió la función que se le atribuye. En 1988 el manto fue sometido a las pruebas del Carbono 14, la cual dató la fecha de origen en mediados del S XIV, lo cual lo convertía en un fraude, pero sus defensores atribuyen un error a la prueba, ya que el lienzo está muy contaminado, además de sobrevivir a tres incendios, lo cual supone una contaminación que puede afectar su composición química. LA MOMIA DEL TITANIC (solo es misterioso) Aparte de más de 2.000 pasajeros, la tripulación, integrada por 904 miembros, 11.524 piezas individuales, 40 toneladas de alimentos, 12.000 botellas de agua mineral, 7.000 sacos de café, y un cargamento adicional de 5.800 toneladas de carbón, el Titanic trasportaba una momia egipcia. Se trataba del cuerpo embalsamado de una princesa-sacerdotisa de los tiempos de Amenofis IV, también conocido como Akenatón, cuya momia estaba provista de los adornos y amuletos de rigor. En su cabeza tenía un amuleto con la figura de Osiris y la inscripción: “Despierta de tu postración y el rayo de tus ojos aniquilará a todos aquellos que quieran adueñarse de ti” de un terrible poder maligno enquistado en el despojo de su envoltura, que para muchos provocó la espantosa tragedia del Titanic, cuya travesía inicial duraría sólo 6 días, pero que para muchos, el trágico destino o la maldición de los faraones quiso que fuera para siempre, es decir, para no regresar jamás. OK YA ES TARDE AHORA final dedicado a @Trincafranco