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Primer post: 17 sept 2014Último post: 17 sept 2014
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Ciencia ficción
Ciencia ficción
Apuntes Y MonografiasporAnónimo9/17/2014

Aquí les dejo un copy+paste de mis apuntes como estudiante de letras, me fueron muy útiles. Si estás haciendo un trabajo te va a servir, y si no vas a aprender algo nuevo. Literatura de ciencia ficción Caracterización general La ciencia ficción es uno de los géneros derivados de la literatura de ficción. Se considera que nació como subgénero literario en la década de 1920, pero hay muchas obras anteriores que se las considera pertenecientes a este subgénero. Tuvo gran auge en la segunda mitad del siglo XX por el gran interés sobre el futuro que se despertó en la gente, debido al espectacular avance científico y tecnológico alcanzado durante esos años. Sus historias se trasladaron a otros medios: cine, historieta, televisión. Se lo considera también un género especulativo por que relata acontecimientos posibles desarrollados en un marco espacio-temporal cuya verosimilitud se fundamenta narrativamente en los campos de las ciencias físicas, naturales y sociales. La acción se desarrolla en torno a viajes interestelares, conquista del espacio, consecuencias de una hecatombe terrestre o cósmica, evolución humana sobrevenidas por mutaciones, evolución de los robots, realidad virtual, existencia de civilizaciones alienígenas. Esta acción puede tener lugar en un tiempo pasado, presente o futuro, o en tiempos alternativos ajenos a la realidad conocida. Puede tener por escenario los espacios físicos -reales o imaginarios, terrestres o extraterrestres- o el espacio interno de la mente. Los personajes se desarrollan de dos formas. A partir del patrón natural humano, se recorren y explotan modelos antropomórficos hasta desembocar en lo artificial de la creación humana: robot, androide, ciborg. También pueden desarrollarse criaturas no antropomórficas: alienígenas. En la ciencia ficción se tratan una gran cantidad de temas. Algunos de ellos son: • Inventos o descubrimientos científicos y técnicos futuros: biotecnología, nanotecnología, biónica. • Futuro utópico, distópico o apocalíptico. • Ucronía y Viajes en el tiempo. • Vida extraterrestre. • Viajes interestelares e intergalácticos • Exploración y colonización del espacio exterior. • Inteligencia artificial y robótica. • Ordenadores y redes informáticas. • Ciencia ficción militar • Space opera y Space western Estudios sobre el género ciencia ficción Entre los estudiosos del género no se ha podido llegar a un consenso amplio sobre una definición formal, siendo éste un tema de gran controversia. Algunos considera ciencia ficción a los cuentos o historias que versan sobre el impacto que producen los avances científicos, tecnológicos, sociales o culturales, presentes o futuros, sobre la sociedad o los individuos. Una definición posible del género es la propuesta por los escritores Eduardo Gallego y Guillem Sánchez en su artículo ¿Qué es la ciencia-ficción? “La ciencia ficción es un género de narraciones imaginarias que no pueden darse en el mundo que conocemos, debido a una transformación del escenario narrativo, basado en una alteración de coordenadas científicas, espaciales, temporales, sociales o descriptivas, pero de tal modo que lo relatado es aceptable como especulación racional.” Otros estudios se apoyan en la etimología del nombre, derivado de una traducción literal del término en inglés, ya que la traducción apropiada siguiendo las reglas del castellano sería "ficción de/sobre la ciencia" o "ficción científica". Si bien muchos expertos opinan que debería utilizarse esta traducción, la costumbre está demasiado extendida y sólo muy pocos la usan. En inglés también se puede escribir con un guión de unión cuando el término precede a un sustantivo, como science-fiction novel, cuya abreviatura es "sci-fi". Este uso anglosajón del guion ha dado lugar a nuevos malentendidos lingüísticos pues el guion en español aglutina sustantivos donde el segundo modifica al primero, es decir, al contrario que en inglés. Por tanto el uso "ciencia-ficción" en castellano se distancia aún más del significado original en inglés. La proto ciencia ficción o ciencia ficción primitiva Para muchos la primera obra de ciencia ficción con contenidos similares a los del género, tal y como hoy se entiende, se remonta a 1818, año en que es publicado Frankenstein o El moderno Prometeo de Mary Shelley. Otros ven elementos de ciencia ficción en leyendas y mitos muchos siglos antes: • En la mitología griega, se cuenta que Dédalo, el padre de Ícaro y constructor del laberinto de Minos, construyó estatuas de madera que eran capaces de moverse solas -¿una primitiva referencia a los modernos robots?-. • En el folclore judío también está presente el mito del Golem. Incluso el viaje a la Luna fue objeto de iniciativas literarias antes de 1818; dos de las más conocidas son la de Cyrano de Bergerac, en el siglo XVII, y la del Barón de Münchhausen, siglo XVIII. • Carl Sagan e Isaac Asimov coinciden en que Somnium (1623) de Johannes Kepler es el primer relato de ciencia ficción como tal. Somnium describe a un aventurero que viaja a la Luna y muestra la preocupación de Kepler por el tema de cómo se verían los movimientos de la Tierra desde la Luna. Hay quienes cuestionan la calificación de estas obras como ciencia ficción o proto ciencia ficción: • John Clute excluye la obra de Bergerac frente a otros que consideran que Otros Mundos es auténtica ciencia ficción, ya que a pesar de estar escrito en tono de comedia recurre a los términos científicos de la época. En cualquier caso, cualquiera de estos relatos heredan gran parte del espíritu del racionalismo cartesiano del siglo XVII que sentó las bases de la ciencia moderna. • Si bien Clute, en su Enciclopedia Ilustrada, pone en duda la existencia del género antes de finales del siglo XVII, cita como precursor a Tomás Moro. En su famosa obra, Utopía (1516), describe en forma de narración una sociedad perfecta que reside felizmente en la isla Utopía. Sin embargo, casi todos los expertos reconocen que la obra que supuso un antes y un después en la concepción de la literatura de ficción científica fue la obra de Shelley. En los años 30 del siglo XIX, el estadounidense Edgar Allan Poe anticipó igualmente la narrativa de ciencia ficción o ficción científica en relatos como La incomparable aventura de un tal Hans Pfaal, El poder de las palabras, Revelación mesmérica, La verdad sobre el caso del señor Valdemar, Un descenso al Maelström, Von Kempelen y su descubrimiento, etc. Dichos relatos reúnen algunos de los elementos primitivos de la ciencia-ficción, como el mesmerismo y los viajes en globo —muy en boga en aquella época— y la especulación cosmológica, también presente en su visionario ensayo Eureka, en el cual parecen describirse los agujeros negros y algo parecido al Big Bang. En la década de 1850 aparece el que probablemente pasa por ser uno de los autores más prolíficos del siglo XIX en el campo de las aventuras de corte científico: Julio Verne (1828-1905), quien en 1863 publica su primera obra con contenido de ficción científica: Cinco semanas en globo. La aparición de esta obra supone un hito, a partir de su publicación este género empieza a transformar sus intenciones. La ciencia subyacente pasa de ser un motivo de inquietud o de preocupación por lo desconocido a ser un soporte de historias de aventuras y descubrimientos. La ciencia de Julio Verne se centraba más bien en invenciones, lo mismo que las novelas de crítica social con orientación científica de H. G. Wells (1866-1946). Wells y Verne rivalizaron en la primitiva ciencia ficción. Los relatos y novelas cortas con temas fantásticos aparecieron en las publicaciones periódicas en los últimos años del siglo XIX, y muchos de ellos emplearon ideas científicas como una excusa para lanzarse a la imaginación. El único libro en el que Charles Dickens se aventura en el territorio de la especulación científica y los extraños misterios de la naturaleza -en contraposición a los claramente sobrenaturales fantasmas de Navidad- fue en su novela Bleak House (1852) en la que uno de sus personajes muere por «combustión humana espontánea». Dickens investigó casos registrados de tal efecto antes de escribir sobre el tema para ser capaz de contestar a los escépticos que se escandalizaran con su novela. Mucho antes de la novela de H.G. Wells, La máquina del tiempo, el escritor español Enrique Gaspar ya había publicado en 1887, una novela sobre viajes temporales: Anacronópete, que podría ser considerada como la primera novela en la que una máquina del tiempo aparece como elemento central. En Estados Unidos el género puede remontarnos a Mark Twain y su novela Un yanqui en la corte del Rey Arturo, una novela que explora términos científicos aunque fueran enmarcados en una ficción caballeresca. Mediante el recurso a la «transmigración del alma» y la «transposición de épocas y cuerpos» el yankee de Twain es transportado hacia atrás en el tiempo y arrastra consigo todo el conocimiento de la tecnología del siglo XIX. Los resultados son catastróficos, ya que la caballeresca aristocracia del Rey Arturo se ve pervertida por el notable poder de destrucción que ofrecen máquinas como las ametralladoras, los explosivos y el alambre de espino. Escrita en 1889, esta novela parece predecir sucesos que tendrían lugar 25 años después en 1914, cuando las viejas ideas caballerescas europeas en lo tocante al arte de la guerra acabarían hechas pedazos por las armas y las tácticas de la Primera Guerra Mundial. La ciencia ficción: sus inicios El término "ciencia ficción" fue acuñado en 1926 por Hugo Gernsback cuando lo incorporó a la portada de una de las revistas de narrativa especulativa más conocidas de los años 1920 en Estados Unidos: Amazing Stories. Es el canadiense John Clute quien denomina a la época anterior a la eclosión del género con el nombre de proto ciencia ficción. Si bien el uso más temprano del mismo término parece datar de 1851 y es atribuido a William Wilson, se trata de un uso aislado y el término no se generalizó con su acepción actual, hasta que Gernsback lo utilizó de forma consistente. De modo, que hasta el año 1926 la ciencia ficción no existía como tal. Hasta esa fecha las narraciones que hoy día no dudamos en calificar de ciencia ficción recibían diversos nombres, tales como "viajes fantásticos", "relatos de mundos perdidos", "utopías", "romances científicos" o "novelas científicas". El escritor británico de ciencia ficción que siguió a H. G. Wells fue John Wyndham (1903-1969). Este autor gustaba de referirse a la ciencia ficción con el nombre de «fantasía lógica». Antes de la Segunda Guerra Mundial Wyndham escribió exclusivamente para las revistas pulp, pero después se hizo famoso entre el público en general, más allá de la estrecha audiencia de los fans de la ciencia ficción. La fama le vino de la mano de sus novelas El día de los trífidos (1951), El kraken acecha (1953), Las crisálidas (1955) y Los cuclillos de Midwich (1957) Fuera del ámbito anglosajón hay que destacar la figura de Karel Capek, introductor del término robot en su obra teatral R.U.R. y creador del clásico de la ciencia ficción La guerra de la salamandras en 1937. El autor estadounidense que mejor simboliza el nacimiento en Estados Unidos de la ciencia ficción como género de masas es Edgar Rice Burroughs quien, poco antes de la Primera Guerra Mundial, publica Bajo las lunas de Marte (1912) en varios números de una revista especializada en aventuras. Burroughs siguió publicando en este medio durante el resto de su vida, tanto fantasía científica como historias de otros géneros y los relatos sobre su personaje más conocido: Tarzán. Pero, las historias de John Carter -ciclo de Marte- y Carson Napier -(ciclo de Venus-, en la actualidad se consideran joyas de la ciencia ficción más temprana. No obstante, el desarrollo de la ciencia ficción estadounidense como género literario específico hay que retrasarlo hasta 1926, año en el que Hugo Gernsback funda Amazing Stories, creándose la primera revista dedicada exclusivamente a las historias de ciencia ficción. Por otra parte, dado que como es bien conocido, fue él quien eligió el término scientifiction para describir a este género incipiente, el nombre de Gernsback y el vocablo al que dio origen han quedado unidos para la posteridad. La ciencia ficción entre 1938 y 1950: edad de oro En 1938 aparece el editor John W. Campbell con su actividad en la revista Astounding Science Fiction, allí se consagran los nuevos maestros del género: Isaac Asimov, Arthur C. Clarke y Robert A. Heinlein. Fue entonces que la ciencia ficción empezó a ganar estatus como género literario, especialmente con Heinlein, el primer autor que consiguió que se editaran historias del género en publicaciones más generales, le dio madurez al género e influyó en su desarrollo posterior. Las incursiones en el género de autores que no se dedicaban exclusivamente a la ciencia ficción también generaron un mayor respeto hacia el mismo; caben destacar Karel Čapek, Aldous Huxley, C.S. Lewis y en castellano Adolfo Bioy Casares y Jorge Luis Borges. Después de la Segunda Guerra Mundial se produce una transición del género. Es la época en la que los cuentos empiezan a ser desplazados por las novelas y los argumentos ganan en complejidad. Las revistas muestran llamativas portadas con monstruos de ojos de mosca y mujeres medio desnudas, dando una imagen atrayente para lo que era su público principal: los adolescentes. Se fundan nuevas revistas: hasta 15 nuevas publicaciones en un sólo año; y alguna incluso atraviesa el océano Atlántico como la francesa Galaxie -prima hermana de la estadounidense Galaxy que empieza a publicarse el año 1950-, pero ahora el género empieza a salir del terreno exclusivo del pulp. La ciencia ficción entre 1951 y 1965: edad de plata El primer título notable de posguerra no fue escrito por un autor habitualmente catalogado como escritor de ciencia ficción y el libro ni siquiera fue catalogado como tal por su editor; pero sin duda lo es, y le dio a su autor fama mundial: 1984 (1948) de George Orwell. En el período de los 50, una extensa lista de escritores ha sido la columna vertebral del género hasta casi finales de siglo: Robert A. Heinlein, Isaac Asimov, Clifford D. Simak, Arthur C. Clarke, Poul Anderson, Philip K. Dick, Ray Bradbury, Frank Herbert y muchos otros. En cuanto a los títulos, de esta época son libros que hoy son considerados clásicos: Crónicas marcianas o Fahrenheit 451 de Ray Bradbury, Mercaderes del espacio de Frederik Pohl y Cyril M. Kornbluth, Más que humano de Theodore Sturgeon; sin olvidar El fin de la eternidad de Isaac Asimov, y Lotería solar o El hombre en el castillo de Philip K. Dick. Algunas de ellas serían adaptadas al cine o la televisión; La naranja mecánica de Anthony Burgess es un buen ejemplo de ello. También es en esta época cuando empiezan a otorgarse los premios Hugo, cuya primera edición fue en 1953. En realidad, pese a que desde el punto de vista académico se ha venido en calificar como «edad de oro» a la etapa comprendida entre los años 1938 y 1950, para muchos, esta época debería extenderse unos quince años. La ciencia ficción entre 1965 y 1972: la Nueva Ola Los años transcurridos entre 1965 y 1972 son el período de mayor experimentación literaria de la historia del género. Los temas empezaron a distanciarse de los tan manidos robots e imperios galácticos de las edades de oro y plata de la ciencia ficción, centrándose en temas hasta entonces inexplorados: la consciencia, los mundos interiores, relativización de los valores morales. En Reino Unido, se puede asociar con la llegada de Michael Moorcock a la dirección de la revista New Worlds. Moorcock, entonces un joven de 24 años, dio espacio a las nuevas técnicas ejemplificadas en la literatura de William Burroughs y J.G. Ballard. En Estados Unidos, los ecos de los cambios experimentados en el panorama británico tuvieron su reflejo. Autores como Samuel Ray Delany, Judith Merril, Fritz Leiber, Roger Zelazny, Philip K. Dick, Philip José Farmer y Robert Silverberg, representan la esencia de las nuevas vías de este género literario. La ciencia ficción de los ´80: el cyberpunk En la década de 1980 la difusión de las computadoras y la aparición de las primeras redes informáticas globales dispararon la imaginación de jóvenes autores, convencidos de que tales prodigios producirían profundas transformaciones en la sociedad. Este germen cristalizó principalmente a través del llamado movimiento cyberpunk, un término que aglutinaba una visión pesimista y desencantada de un futuro dominado por la tecnología y el capitalismo salvaje con un ideario "punk" rebelde y subversivo, frecuentemente anarquista. Una nueva generación de escritores surgió bajo esta etiqueta, encabezados por los escritores William Gibson y Bruce Sterling. La ciencia ficción de los ´90: el postcyberpunk A principios de la década de los noventa del siglo XX ocurrió un cambio significativo en la literatura de ciencia ficción. Autores antes plenamente cyberpunk o que nunca habían pertenecido a esa corriente, comenzaron a rechazar explícitamente los clichés de dicho género, y de paso, a considerar a la tecnología con una visión más positiva. Es notorio que esto ocurría casi al mismo tiempo que se daba la acelerada introducción de las computadoras e Internet en la vida cotidiana. Conforme los autores empezaron realmente a usar las computadoras y la red global, sus opiniones y obras empezaron a cambiar y a rechazar la rebeldía y exaltación de la marginalidad del cyberpunk. En las novelas postcyperpunk, es mucho más frecuente que los protagonistas sean integrantes respetables de sus comunidades: científicos, militares, policías e incluso políticos. Aun en el caso de personajes más marginales, su interés suele residir en mantener o mejorar el statu quo, no en destruirlo tal y como era lo típico en el cyberpunk; y cuando no lo hacen, suelen ser los antagonistas. La primera novela etiquetada como postcyberpunk es Snow Crash (1992) de Neal Stephenson. Además de Stephenson, han sido etiquetados como postcyberpunk autores tan dispares como Nancy Kress, Greg Egan, Tad Williams, Charles Stross o Richard K. Morgan. La ciencia ficción del 2000: los subgéneros contemporáneos En épocas recientes, a la ciencia ficción se le han agregado varios subgéneros cuyos nombres usan también el postfijo "punk". Esto se da por analogía con el "cyberpunk", que es ciencia ficción centrada en la cibernética. Estos subgéneros responden en ocasiones a impulsos estilísticos de los autores, o a la demanda de los lectores y espectadores, pidiendo más obras con el mismo estilo de ciertas obras originales. Entre estos subgéneros están: • El Steampunk, o ciencia ficción centrada en la presencia anacrónica de ciertas tecnologías avanzadas basadas en, o coexistiendo con el motor a vapor, y situadas durante la Revolución industrial y la época victoriana. • El Biopunk, donde la ficción se centra en el impacto de grandes avances de la biotecnología. Pudiendo situarse tanto en el futuro, presente o en un pasado anacrónico. Ejemplos de obras de este estilo son el filme Gattaca, o el videojuego Bioshock. • El Retrofuturismo, que retoma en tono serio o irónico, el entusiamo por el futuro y la imaginería optimista de las décadas del treinta, cuarenta y cincuenta del siglo XX. Ejemplos de este género son obras como Sky Captain y El mundo del mañana. Y para no dejarlo tan vacío de imágenes le mando algo que nada que ver: Dame puntos o te mando el fantasma de la B

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