santiago_taringa
Usuario (Argentina)
Más de 900 personas fueron detenidas recientemente en China por fraudes con alimentos, entre ellos la venta de ratas y zorros presentados como carne vacuna o de oveja, indicó el viernes el ministerio de Seguridad pública. El anuncio de la operación, que se desarrolló los últimos tres meses, se produce cuando el país aún tiene presente los escándalos vinculados a la industria alimenticia tales como el aceite reciclado o la leche en polvo para bebes voluntariamente contaminada con productos químicos peligrosos. Según la página internet del ministerio de Seguridad Pública, se descubrieron "382 casos de carne cortada con agua, falsa carne de oveja o vacuna, carne perimida y productos que contenían carne tóxica y peligrosa". "Se procedió a detener a 904 sospechosos, más de 20.000 toneladas de productos cárnicos fraudulentos o de calidad inferior" fueron confiscados. En la provincia de Jiangsu (este), comerciantes vendían "oveja" hecha con carne de rata y de zorro, a la que se agregaban productos químicos. En Guizhou (sur) otros comerciantes mezclaban una solución de peróxido de hidrógeno con patas de pollo. El ministerio de Seguridad Pública subrayó que la operación se inscribía en una investigación más importante sobre seguridad alimenticia, que incluye el descubrimiento en marzo de miles de cerdos flotando en el río de Shanghai o la venta de aceite de cocina reciclado. Este aceite reciclado sobre la base de aceite desechado de los restaurantes está disponible en todas partes del país. El escándalo alimenticio más importante de los últimos años fue provocado por el descubrimiento en 2008 de melamina en leche en polvo para bebés, lo que provocó la muerte de seis infantes y enfermedades en unos 300.000. Más de 900 personas fueron detenidas recientemente en China por fraudes con alimentos, entre ellos la venta de ratas y zorros presentados como carne vacuna o de oveja, indicó el viernes el ministerio de Seguridad pública.

Este tipo afila a mano cualquier lápiz que le des por 15 dólares. David Rees es un dibujante, escritor y, además, el único y autoproclamado afinador de lápices. Claro que esta última tarea la realizar con sus manos, ayu8dado de herramientas como lijas y cuchillos. Sí, leyeron bien. Rees es un verdadero sacapuntas humano. Por solo 15 dólares, este hombre de 39 años recibe pedidos de gente que quiere que sus lápices se conviertan en una obra única y artesanal. Pero, ¿Quién querrá pagar 15 dólares por un servicio que puede realizar cualquiera que tenga a mano un simple sacapuntas que se consigue por un dólar en cualquier librería? ´´Afilo los lápices con una precisión que ninguna herramienta o máquina pude lograr´´, explica David, y justifica su trabajo. El servicio proporcionado incluye el envió del lápiz en un tubo con las virutas de la madera separadas y un certificado de autenticidad. ´´Tomo trabajos por pedido´´, cuenta David. ´´Para satisfacer a mis clientes utilizo lijas, navajas y hasta una maquina especial que cuesta 450 dólares. Todo depende del tipo de punta que quiera cada uno en su lápiz´´. Claramente es un servicio raro pero, si se cuenta con el dinero, ¿Por qué no darse el lujo de dibujar o escribir con un lápiz cuya punta ha sido sacado un profesional? ¿Qué les parece?.
Barranquitas (Puerto Rico), 20 may (EFE).- El artesano Luis Colón Ortiz ha confeccionado un gigantesco cuatro puertorriqueño, de nueve metros de largo y de más de 1.600 kilos de peso, y presume de que es el instrumento acústico más grande del mundo. Colón Ortiz explicó que el propósito de construir el cuatro, considerado el instrumento nacional de Puerto Rico, no era para "buscar algún récord", sino "una satisfacción propia" que, tras su confección, "causó sensación". El también músico, de 40 años, dijo que creó este monumental instrumento años después de tener un sueño en el que caminaba dentro de un cuatro. En su interior caben unas quince personas, que pueden leer textos y vídeos de presentaciones de reconocidos cuatristas puertorriqueños que Colón Ortiz exhibe. Este instrumento de cuerdas tiene además tres metros de altura, está hecho de madera de caoba y su construcción demoró doce meses, explicó. El cuatro originalmente tenía cuatro cuerdas (ahora son diez en cinco pares) cuando fue inventado por los jíbaros (campesinos puertorriqueños) del siglo XVI que residían en los pueblos del centro de la isla influenciados por los instrumentos que trajeron los españoles como la bandurria, el laúd o la mandolina. "Llevo 14 años haciendo instrumentos, ya que toda mi familia ha estado en grupos musicales. No solamente es una pieza, como si fuese una estatua, sino un instrumento musical", destacó Colón Ortiz en el almacén donde guarda el gigante cuatro, en Barranquitas, municipio del centro de Puerto Rico. Colón Ortiz dijo que siente "demasiado orgullo" por este trabajo, pues es una obra que "resalta la cultura puertorriqueña" al ser el instrumento el más importante de la tradición musical de la isla caribeña. "Veo la satisfacción de la gente, que ven este instrumento y se alegran demasiado. El cuatro significa mucho porque yo crecí alrededor de esto por mi familia, y lo considero nuestro guía económico, artesanal y musical", sostuvo. Destacó además que el cuatro puertorriqueño ha sido el instrumento que se ha convertido en el medio de llevar la música de la isla al mundo entero, a través de géneros como la salsa, el jazz, el merengue y el pop. Algunos de los cuatristas puertorriqueños más destacados son Yomo Toro, quien fuera miembro de la legendaria orquesta de salsa Las Estrellas de la Fania; Masso Rivera, Quique Domenech y Christian Nieves, quien ha colaborado con artistas como Ricky Martin, Draco Rosa y Tommy Torres. Colón Ortiz exhibirá su gigante proyecto por primera vez el próximo domingo en el Primer Día Internacional de La Música Romántica, que se llevará a cabo en Aibonito, municipio central de Puerto Rico. El organizador del evento, Fernando Colón, confía en que el instrumento logre la certificación del récord mundial, después de realizar, junto a su creador, un trabajo de documentación para facilitar toda la información a los responsables del libro Guinness de los Récords. "Esta obra ha sido construida con mucho cuidado y pendiente de cada detalle para que, cuando los jueces evalúen la obra, no haya duda alguna que impida lograr el récord mundial", aseguró Colón.
Joe Berti es un muchacho que sobrevivió a las dos grandes tragedias que sufrió estados Unidos. Según informo el diario The Mirror, Joe termino de correr la maratón de Boston apenas unos segundos antes de las explosiones que ocurrieron cerca de la línea de meta. Berti, así como su esposa Amy y sus amigos, salieron ilesos a pesar de estar solo a 10 metros del lugar de las explosiones que mataron a 3 personas. ´´Acababa de cruzar la línea de meta´´, contó Berti. ´´Y 30 segundos después escuche la primera explosión, me di vueltas y vi el humo. Supe de inmediato que se trataba de una bomba. Entonces se produjo la segunda explosión, y vi una ola de gente corriendo´´, relató el muchacho. Berti y su mujer dejaron Boston el día siguiente y regresaron a su casa en Texas, con la esperanza de volver a su vida normal, con sus hijas de 8 y6 11 años. Sin embargo, dos días después, cuando Berti se dirigía a su hogar luego de una reunión, vio un intenso humo negro delante suyo en la carretera. Al acercarse al lugar, sintió una fuerte explosión y varios escombros cayeron sobre si auto. El incendio de la fábrica de fertilizantes ubicados en West Vecinos de la ciudad de Waco, se convirtió en una tragedia, con varios muertos y heridos. Y por segunda vez en menos de una semana, Berti esquivo la muerte.
Mientras repara una máquina de escribir Underwood de 1930 para Tom Hanks, el italiano Ermanno Marzorati señala la enorme cantidad de trabajo que tiene en su taller en Beverly Hills y concluye que asiste al nacimiento de una nueva tendencia: la recuperación de la lentitud. Marzorati ha restaurado las máquinas de escritores como Ian Fleming, Tennesse Williams, Jack London, Ray Bradbury, Ernest Hemingway y Orson Welles; además de celebridades del espectáculo como Julie Andrews, Greta Garbo y John Lennon, relata, mostrando las fotografías de sus obras maestras. "Aquí Welles escribió 'Ciudadano Kane'", detalla, indicando una Underwood naranja de 1926. "Estaba destruida cuando la recibí". Steve Soboroff, el dueño de esa millonaria colección, dice que "adora" la idea de que "los autores, los famosos, pasaran tanto tiempo en estas máquinas". "Son tan personales. Sólo hay una de ellas por cada celebridad", agrega el mayor cliente de Marzorati, cuyo taller está atiborrado de viejas impresoras, máquinas de escribir y calculadoras mecánicas. En los archiveros del escritorio de Marzorati, huérfano de computadoras, se acumulan órdenes de compra y facturas llenas de polvo y escritas a mano. Ocasionalmente, Tom Hanks tuitea fotos de las máquinas de su colección, recuperadas por el técnico milanés de 68 años, quien dedica a su cliente más estelar un anaquel donde ahora se acumulan doce nuevas adiciones del protagonista de "Forrest Gump". En total, el locuaz italiano tiene ahora unas 60 máquinas de escribir en espera, una cifra enorme respecto al volumen que manejaba hace tres años: "Tengo trabajo para seis meses", dice con asombro. "Los coleccionistas son la excepción. La mayoría de las máquinas que reparo son para clientes que las van a usar", cuenta Marzorati, quien vive en Los Ángeles desde 1969 y se dedica a este nicho de mercado desde 2003. "Me parece que la gente comienza a hartarse de la tecnología, los iPhones, los aparatos electrónicos. Quieren volver a lo básico", especula el técnico, quien para recuperar una máquina debe siempre destruir otra, de donde obtiene las piezas. ¿Pero por qué querría alguien forcejear con un teclado duro e incómodo, sin la posibilidad de borrar, guardar, copiar y pegar? "Porque te obliga a ir despacio. Tienes que elegir las palabras con cuidado porque no puedes corregir. Toma mucho tiempo presionar una tecla", dice Marzorati. "Cuando escribes en una computadora hay muchas distracciones. Te llega un correo electrónico, tipeas una palabra, la borras, la cambias, te bloqueas", agrega. Coincide con él Christopher Lockett, quien ocasionalmente carga su Hermes Baby de 1950 en el morral y se va al Parque Griffith del barrio "hipster" de Los Ángeles, Los Feliz, a escribir al aire libre. "No te saltan ventanas de chat, no puedes poner música...", enumera. "Apago mi iPhone, saco mi máquina, no hago caso a los errores y escribo, pa pa pa pa ¡ding!", cuenta, imitando la campana cuyo sonido los menores de 30 años tal vez desconozcan. "Es básicamente como la bicicleta: es la alternativa a una manera más eficiente de hacer algo, es sobre disfrutar el camino", dice. "La máquina de escribir en el siglo XXI" (The Typewriter in the 21st Century) es el título del documental que Lockett realizó el año pasado, actualmente en exhibición en el circuito independiente de Los Ángeles. "Pensé que si la máquina de escribir estaba desapareciendo, tomando en cuenta que es responsable de muchas grandes novelas del siglo XX, pues merecía una despedida adecuada", dijo este camarógrafo y documentalista independiente. Pero cuando preparaba esta "despedida", el cineasta se encontró con una sorpresa: las máquinas no sólo no estaban desapareciendo, sino que la tendencia a resucitarlas parece tomar fuerza. Abundan los foros dedicados a coleccionistas y los blogueros "a la antigua", que cuelgan sus textos escritos a máquina, escaneados, como nuevas entradas. El artista Tim Youd ejecuta este mes en Nueva York una performance en la que reescribe una novela de Henry Miller con el mismo modelo que el escritor utilizaba; mientras la pintora Louise Marler en Los Ángeles realiza serigrafías donde da un valor icónico al viejo aparato devenido en objeto pop. Además, el joven inventor Jack Zylkin creó un "hack" que permite conectar la vieja máquina de escribir, vía USB, a la pantalla de un iPad. El inquietante "transformer" tecnológico puede verse en su página web "USB Typewriter". "Nadie en la película dice que sean la única manera de trabajar", señala Lockett, recordando que la máquina de escribir suele ser atacada con saña por los enemigos de la lentitud, a diferencia de las bicicletas, que curiosamente son tratadas con mayor simpatía. "Solamente defendemos algo que todo el mundo está tirando a la basura".
Wimbledon es el único de los cuatro Grand Slam que se disputa sobre césped. De hecho, en la rama masculina apenas hay seis torneos al año en esta superficie, frente a 22 en polvo de ladrillo y 37 en canchas duras. Las 19 canchas que se utilizan en el torneo se componen de 100% "raigrás perenne" (Lolium perenne), para mejorar la durabilidad y fortalecer el césped y soportar mejor el creciente desgaste del juego moderno. Se corta a una altura exacta de 8 mm. Ningún jugador que llega al The All England Lawn Tennis & Croquet Club quiere enfrentarse a los oficiales encargados de asegurar el cumplimiento del código de vestimenta. En 1963 se introdujo la regla de que la indumentaria de los deportistas debía ser 'predominantemente' blanca. Y en 1995 se ajustó para indicar que sería 'casi enteramente' blanca. El juez del torneo tiene la última palabra sobre el atuendo. Las directrices son: Sin masa sólida de color. Poco o ningún color oscuro ni llamativo. Sin colores fluorescentes. Preferencia hacia colores pastel. Preferencia de que la espalda sea totalmente blanca. Preferencia de que los pantalones cortos y las faldas sean totalmente blancos. Todas las demás prendas de vestir, como sombreros, medias y zapatos, deben ser casi totalmente blancos. Roger Federer es sinónimo de Wimbledon. Ha ganado el torneo 7 veces (récord, empatado con Pete Sampras). Pero hasta Roger ha tenido problemas. El suizo violó el estricto código de vestimenta con zapatillas de suela color naranja, y recibió un tirón de orejas de la organización. Visitar Wimbledon e irse sin comer fresas con crema es (casi) una herejía. La leyenda indica que el rey Jorge V, coronado en 1911, las introdujo en el torneo. Pero en realidad se remonta a los inicios del torneo. Al disputarse en el verano inglés, coincide con la llegada de las fresas, y se convirtió en el plato de moda. Pero no se trata de cualquier tipo. La oficial del torneo es la de la variedad Elsanta, cultivada en granjas de Kent, en el sureste de Inglaterra. Son recogidas el día antes de su venta, llegan a las instalaciones en el suroeste de Londres, a las 5:30 AM para ser inspeccionadas. A las 10:30, cuando se abre el club, empiezan a venderse. En dos semanas de torneo se consumen unos 28.000 kilos de fresas. Es decir, 112.000 canastillas. Wimbledon sin lluvia no es Wimbledon. Desde 1922 siete torneos (1931, 1976, 1977, 1993, 1995, 2009, 2010) no resultaron interrumpidos en algún momento por la lluvia. Aunque se realice en verano, el paraguas es parte del equipamiento indispensable a la hora de visitar el evento. Pero desde 2009 la lluvia no es un problema tan grave. Ese año fue instalado un techo retráctil en la cancha central que se cierra en menos de diez minutos. Decir que los británicos son tradicionalmente tolerantes a las filas es un eufemismo. Algunos se atreven a asegurar que es casi un motivo de orgullo. Y Wimbledon es uno de esos momentos. Hacer 'La Cola' es para del folclore del torneo. Históricamente ha sido uno de los eventos deportivos con mayor demanda en Reino Unido. La organización pone a disposición del público un puñado de entradas cada día: 500 para cada una de las tres canchas principales y algunos miles para las auxiliares. Pero conseguir un asiento en cancha central haciendo cola implica, para no perder la costumbre, una serie de rituales. Oficialmente denominada Aorangi Terrace, es el espacio verde dentro del club donde miles de personas sin entradas para los estadios principales ven partidos en pantalla gigante. Hasta hace poco era conocida como 'Henman Hill', la 'colina de Henman', por el inglés Tim Henman, quien se retiró en 2007 sin haber podido llegar a la final de un grande tras perder cuatro veces en semifinales en Wimbledon. Desde hace unos años se la conoce como 'Murray Mound', el 'montículo de Murray', por Andy Murray, el escocés de 26 años, encargado de deshacerse de una vez por todas del fantasma de Fred Perry, el último británico en ganar Wimbledon. En 1936. Murray rozó la gloria el año pasado al perder la final contra el suizo Roger Federer. Luego ganaría su primer Gran Slam en el Abierto de Estados Unidos. Tras su derrota, en la que con sus lágrimas se terminó de ganar al público, todos aquí esperan que 2013, finalmente, sea el año de un británico. ¿Qué estadio puede llevar la inscripción de parte un poema? La cancha central de Wimbledon, claro. 'Si puedes conocer al triunfo y la derrota, y tratar de la misma manera a esos dos impostores' Se trata de la tercera y cuarta línea de la segunda estrofa del poema 'Si' (If) del escritor británico Rudyard Kipling. Se encuentran justo en el camino que toman los jugadores antes de ingresar a la cancha. Pero la relación de Wimbledon y la poesía no se queda ahí. En 2010, Matt Harvey se convirtió en el primer poeta oficial del torneo, encargado de escribir un poema diario. Durante el partido, las tenistas son nombradas como 'Miss' o 'Mrs' (soltera o casada) La regla no se aplica para los hombres. La excepción es cuando alguno de ellos pide un challenge, la repetición a través del llamado ojo del halcón (hawk eye), un sistema informático para seguir la trayectoria de la pelota. Anteriormente, el 'Miss' o el 'Mrs' también se colocaba delante del nombre de las competidoras en los tableros. Pero esta tradición se abandonó en 2009 para ponerlas a la par de los hombres, que nunca llevaron el 'Mr'. Conocido en inglés como 'Middle Sunday', se trata del primer domingo del torneo y se caracteriza por la ausencia de partidos. Se lo considera un día de descanso, único torneo de Gran Slam que lo realiza. En tres ocasiones las lluvias caídas durante la primera semana forzaron la disputa de partidos atrasados en tres ocasiones: 1991, 1997 y 2004. 'Uno de los principales objetivos del club es realzar el carácter único y la imagen de The Championships, manteniendo nuestros estadios y canchas relativamente libre de patrocinios comerciales y de posicionamiento de productos, de ahí la ausencia de publicidad manifiesta alrededor de las canchas', dice el club. Otra muestra de las particularidades de Wimbledon.

Lo llaman "Deseo de Muerte" Un hombre de Nueva York comenzó a vender el café más fuerte del mundo, llamado "Deseo de Muerte". Según explica el comerciante, esta bebida tiene el doble de potencia de un expreso, y advierte que quienes lo tomen podrán pasar varias noches sin dormir. Mike Brown, el hombre detrás de esta mezcla, cuenta que le ocurrió crearla cuando trabajaba en una pequeña tienda y muchos de sus clientes le pedían un café mas fuerte que el normal. "Así fue que comenzó mi viaje para encontrar y tostar el grano de este nuevo café", contó Brown. "Por suerte, después de mucho trabajo, errores y diferentes procesos, lo encontré". "El proceso verdadero es un secreto porque hemos creado halgo revolucionario y no queremos que se lo roben", explicó el hombre y se negó a compartir la formula. Este café extra fuerte esta disponible para comprarlo en Amazon y de puede pedir en paquetes de café molido o granos enteros. ¿Se animarían a probarlo?.

Vecinos usaban una valla púbica para secar sus trapitos íntimos… La alcaldesa de la ciudad de Opa-Locka, en Florida Estados Unidos, ha ordenado a los residentes de un edificio de departamentos que dejaban de colgar su ropa interior en una valla de seguridad que es propiedad pública. Según informó el diario Miami Herald, Los Vecinos del edificio utilizaban un ´´guardarail´´ para poner a secar sus calzones y bombachas y la imagen que daban a los otros habitantes de la ciudad, no era la más bella. Fue por esa razón que durante una reunión del consejo de la ciudad, la alcaldesa Myra Taylor decreto que los habitantes del complejo habitacional tienen, de ahora en más, prohibido usar esa valla pública que separa el edificio de una carreta, para secar la ropa interior recién lavada. Así mismo, la policía ordenó que se estudie la posibilidad de construir otro vallado para que los vecinos no puedan acceder al improvisado secarropa, con lo cual nos surge la siguiente pregunta: ¿Los vecinos podrán usar esa nueva valla para colgar sus calzones?.