saltenia
Usuario (Argentina)
Aqui les dejo una nota que me emociono muchisimo cuando la lei en Rolling Stone...como fan de Gustavo..mi mas profundo deseo es verlo despertar...FUERZAS GUS!!!.....TE VEREMOS VOLVER... Cerati: antes y después del colapso Los días de grabación de Fuerza natural y la intimidad de la gira por Latinoamérica antes del ACV. Las primeras horas de incertidumbre en el hospital en Venezuela, sus días en coma y las esperanzas de su familia ] Dura 9 segundos. Hay ruido de fondo de unos chicos corriendo por ahí atrás. Una familia pasea entre las góndolas del giftshop de Temaikèn. Es el comienzo del EPK que Gustavo Cerati grabó junto a los músicos de su banda entre las jaulas de los animales como material de prensa de Fuerza natural. Atrás se ven estantes con remeras, buzos y rompevientos con tiburones estampados. Y en primer plano está él, con unos anteojos oscuros, una chaqueta negra de corte militar y unos guantes de cuero. Parece de buen humor. Es la tarde del 21 de agosto de 2009. La cámara lo enfoca y, como al pasar, con una media sonrisa, dice: "Si yo me retirara ahora, en este momento, que no creo que sea muy factible, pero supongamos que sí, me iría contento, por Fuerza natural". Hoy, un año y medio después, todo suena distinto. Todo parece resignificarse a la luz de la oscuridad en la que respira. Después de siete meses hundido en un coma del que no despierta, en un estado incierto que está más allá de la vida y más acá de la muerte, con un pronóstico muy delicado, asistencia respiratoria y un parte médico que habla de un "extenso daño cerebral", es difícil no caer en la tentación de escuchar en las palabras de Cerati un eco de lo que vendría, una vibración premonitoria. Sus palabras, sin embargo, sirven para registrar el gran momento creativo que Cerati estaba atravesando a sus 50 años y lo satisfecho que estaba con su nuevo álbum. En 2006, con Ahí vamos, había grabado el mejor disco de su vida y su carrera post Soda Stereo ganaba una consistencia envidiable que no le debía nada a su pasado y el Gardel de Oro que le dieron fue la confirmación. Después, se había dado el lujo de reunirse con Charly Alberti y Zeta Bosio por un rato y por unos cuantos millones sin que eso hiciera peligrar su plan solista. Y en Fuerza natural, por el que iba a terminar ganando otro Gardel de Oro y siete estatuillas más, la onda expansiva de sus composiciones abarcaba nuevos paisajes, nuevos sonidos y, por primera vez, tenían una búsqueda conceptual definida, más allá de esa sustancia pop que solía darles cuerpo a sus letras. Después de que la gira de Soda Stereo terminara en diciembre de 2007, Gustavo se había tomado la primera parte del año para descansar. Y recién a mediados de agosto había vuelto a estudio para empezar el proceso de composición del nuevo disco. Tenía que estar solo. Días enteros sin ver a nadie. Y siempre lo hacía de una forma diferente. Los primeros discos de Soda de Temaikèn habían salido de la guitarra criolla, en la casa de sus padres. Más tarde, en Dynamo, ya cansado de la porta-estudio, había empezado a componer con sequencers. Sueño Stereo, en cambio, había salido de la banda tocando en la sala. En Bocanada, había trabajado sobre loops. Y para Fuerza natural había empezado a trabajar a partir de pedazos de diferentes discos de otras bandas, cambiándoles el tono, sampleándolos y llevándolos hacia lugares y atmósferas enrarecidas. "He visto a Lucy", el track número 13 del disco, salió a partir de un fragmento de una canción de Billy Bond y la Pesada del Rock and Roll. "Cactus" lo armó sampleando unas grabaciones que le habían quedado de cuando Domingo Cura, uno de los percusionistas más importante del folclore argentino, grabó unos bombos para un tema de Siempre es hoy. También usó pedazos de canciones de Ney Matogrosso, Hot Chip, Devo, Todd Rundgren y Yes. Dos meses más tarde, ya tenía unas veinte canciones nuevas, más algunas que le habían quedado de Siempre es hoy y Ahí vamos. El 4 de noviembre citó a todos sus músicos en Unísono, su estudio de Vicente López, para hacerles escuchar los demos que había grabado y, una semana después, ya estaban ensayando todos los días. A Richard Coleman, amigo de toda la vida y guitarrista de su banda, le propuso que escribiera las letras de unas seis canciones y le dio un demo con las melodías cantadas en fonética para que se guiara. "Gustavo sentía que las letras eran su punto débil y lo que hacía era armar una lista de palabras que le gustaban por su sonoridad y por las imágenes que le sugerían, así que me pasó la lista para esas canciones", cuenta Coleman. Además de incansable, en el estudio Gustavo era extremadamente meticuloso. Durante la gira con Soda, su estudio había estado en remodelación. El techo había sido reconstruido y había levantado una pared de piedra en el fondo, con unos telones rojos corredizos para reforzar u opacar el brillo y el peso del sonido. Llegó a haber once baterías en el estudio. Desde una de los años 50 hasta unos platillos prestados por Charly Alberti. Cerati quería que las guitarras sonaran pesadas sin usar distorsión, a través del tramado de los arreglos y cargando los arpegios. Como siempre, las jornadas de grabación empezaban después de las tres de la tarde y se extendían hasta la madrugada, con interrupciones mínimas para comer algo o jugar al fifa 2008 en una Xbox. Esos días olían a Nag Champa, un incienso de la India que Gustavo quemaba compulsivamente. Y en el pizarrón del estudio, los tracks tenían proto-nombres como "Aquablues", "Alba", "Dilón", "Diska" y "Orbis". En diciembre, viajó a Nueva York para grabar en los Philip Glass Studios unas baterías con Sterling Campbell, ex miembro de Duran Duran y colaborador de David Bowie. Y para fin de año se instaló dos meses en su chacra de Los Altos de Medellín, en Punta del Este. Había programado un mes de vacaciones junto a su novia de entonces, Leonora Balcarce, y otro mes con sus dos hijos, Lisa y Benito. Durante ese verano, las canciones siguieron creciendo y, para sorpresa de todos, a la vuelta tenía todas las letras terminadas, algo que siempre dejaba para el final. Además de trabajarlas con el cantautor Adrián Paoletti, Gustavo había creado una dupla compositiva con Benito. "Tenían como una forma muy increíble de trabajar", cuenta Adrián Taverna, íntimo amigo de Gustavo y su sonidista desde los comienzos de Soda hasta el último show de Caracas. "Gustavo le daba una carta a Benito con unas anotaciones, Benito se iba a la noche a la cama, se ponía a escribir las letras y a la mañana le devolvía la carta a Gustavo, que la leía durante el día y después le decía qué le parecía, le sugería cosas y así." A partir de esas letras, Gustavo volvió a Buenos Aires con algunas modificaciones en la cabeza para las partes musicales de las canciones y con un nuevo tema, el track escondido de FN "#". Las grabaciones volvieron a empezar el 8 de abril, que cayó miércoles. Y el primer track sobre el que trabajaron fue "Sal", sobregrabando unos tones a modo de timbales sinfónicos. Volvieron a grabar de lunes a lunes, a veces hasta el amanecer. "A esa altura de la grabación, las sesiones duraban un tiempo imprevisible", cuenta Fernando Samalea, a cargo de la mayor parte de las baterías. "Me acuerdo de que la noche que grabamos «#» terminamos ya de día." En total, había diecinueve tracks. Cerati y Héctor Castillo, el productor del disco, terminaron descartando cinco y quedaron catorce. "Se los notaba muy seguros de priorizar el estilo western sobre otras opciones con tempos altos o de mayor ritmo como «Déjà vu», que seguramente le hubiesen dado al resultado general una tendencia más dance-rock", detalla Samalea. De Punta del Este, Gustavo también había vuelto con el nombre del disco. El concepto definitivo había aparecido en una de las canciones escritas con Benito: una idea vital y trascendente, que sintonizaba con el costado folk y el costado psicodélico de las canciones. En el disco había una búsqueda que iba más allá de su fascinación estética y la numerología, por ejemplo, era parte de esa búsqueda. Un intento de encontrar un rumbo, unas pistas que señalizaran el camino del que hablaba en las canciones. En una cara interna del vinilo doble de Fuerza natural, en lo que parece un gráfico que orbita en torno a una estrella, hay diferentes círculos con figuras, palabras, letras y signos. Una de las palabras que hay en la ilustración interna y a doble página del vinilo es "The Athanor". Es la única palabra que aparece en la página de la derecha y es sencillo llegar hasta ella aunque se dé una mirada rápida al gráfico. El atanor es el pequeño hornillo en el que los alquimistas depuraban los metales para tener sus visiones. Por deducción, el jinete que cabalga un caballo pampeano de frente en la portada del disco y que le devuelve la caja de cuero misteriosa a Cerati en el final del video de "Rapto" representaría, entonces, a un alquimista. Y esa caja sería el atanor que vendría a ser, al mismo tiempo, el elemento fundamental de la película que Cerati quería filmar, porque había una película. Cerati tenía fecha para operarse el hombro derecho este 3 de junio. "Ya se le salía con mucha asiduidad. Bajando de un micro, en la gira, se había agarrado de arriba de la puerta, hamacándose, y de repente escuchamos que hizo crack. Gustavo empezó a decir «ay, ay, ay» y le quedó el brazo torcido, para afuera", cuenta Taverna. "Decía que nadie lo tocara y se lo acomodaba solo, onda medio Arma mortal, que Mel Gibson se pegaba contra un armario. Pero no es que él se pegara contra ningún lado, hacía como un movimiento y se le volvía a poner en posición." En la gira viajaba con su kinesiólogo, Charly Michell y para tocar usaba una venda ortopédica de neoprén. En algunos shows, un asistente tenía que ayudarle a colgarse y descolgarse la guitarra. Otra cosa que impresionaba a sus compañeros era la desinhibición que tenía para inyectarse anticoagulantes en la panza estuviera donde estuviera. "Se subía al avión y de repente lo veías que sacaba una jeringa y se la clavaba en la panza mientras la gente pasaba a su lado", cuenta Taverna. Después de la trombosis que había tenido en una de sus piernas en 2006, se tenía que inyectar los anticoagulantes si tenía por delante un vuelo de más de cuatro horas. Además de todo lo que fumaba y su ritmo de vida, tantas horas de vuelo acumuladas habían sido un factor decisivo para que se le hubiera formado un coágulo en la pierna. Ultimamente, además, subirse a un avión le daba miedo. Y para no tomar pastillas para dormir, Cerati se compraba una pila de revistas Gente, Caras, Pronto, Noticias y Paparazzi en el aeropuerto para entretenerse en el avión. El disco había salido en septiembre y, antes de cerrar el año en el Club Ciudad de Buenos Aires, lo habían presentado en México y Chile. Después de unas vacaciones, en abril volvieron a subirse a un avión para empezar el segundo tramo de la gira, que arrancó el 24 de abril en Lima. En el verano, Gustavo había conocido a la modelo Chloé Bello y la había invitado a acompañarlo en el tour, así que en esa parte de la gira casi no estuvo con sus músicos abajo del escenario. "Estaba como muy de novio. Entonces salía mucho con ella y hacían más la suya", cuenta Taverna. "Estaba re bien. Lo único, no paraba nunca. Al estar de novio, había días que directamente ni lo veíamos." En las giras, Gustavo siempre había sido un comprador compulsivo: además de salir con bolsas y bolsas de las disquerías, comprarse libros sobre numerología, astrología, física o civilizaciones antiguas, últimamente también se compraba mucha ropa y sus amigos lo cargaban porque nunca se ponía dos veces lo mismo. En los tres días que la banda tuvo libres en Los Angeles, donde dieron un segundo show, se alquiló un Dodge convertible para pasear con su novia por la ciudad y las playas del Pacífico. Y el último día, se compró una guitarra con doble diapasón, una edición limitada de diez ejemplares, que le enviaron cuando -después de tocar en Tijuana y Acapulco- la gira pasó por Miami. Ninguna de las canciones del setlist que estaban haciendo (una primera parte en la que tocaba el disco nuevo entero y una segunda parte con un random de sus canciones solistas) lo convencía demasiado para usarla, así que aprovechó para incluir "Tratame suavemente" de Soda Stereo, que le gustaba a su novia. Después del show en Miami, Chloé se fue a Europa a posar para unas campañas gráficas, así que las últimas fechas las pasó junto a su crew y acá, entonces, todo empieza a parecerse a una despedida. "En Bogotá y Medellín ya volvimos a estar más juntos, volvimos a salir después de tocar", apunta Taverna. Una vez terminado el show en Caracas, donde terminaba este tramo del tour, Gustavo se iba a ir directo a España a promocionar el disco y ahí se iba a volver a encontrar con su novia. Y aunque hasta entonces la gira había sido bastante distendida, con varios días libres entre show y show, en ese último tramo cobró velocidad y en cinco días tuvieron tres shows. Martes en Medellín, jueves en Bogotá y sábado en Caracas. "Ahí fue donde sintió más el trajín por lo poco descansado que venía", analiza Taverna. Nunca había sido de dormir mucho, pero durante esos días sus compañeros lo notaron cansado y un poco fastidioso. "El día que llegamos a Caracas, le dije que aprovechara a descansar y me dijo que sí, que iba a pedir room service y se iba a dormir temprano. Y después me enteré de que a la una de la mañana se levantó y se fue a la mierda, solo. Y volvió a cualquier hora. Medio se nos escapó", agrega Taverna. Al día siguiente, el 15 de mayo, antes del show en la Universidad Simón Bolívar, estuvo un rato en el hotel hablando con Andy Fogwill vía Skype, definiendo algunos detalles del clip de "Magia", el tercer corte de Fuerza natural. La idea era que los videos del disco conformaran una road-movie psicodélica. "Lo que estábamos haciendo con Gustavo antes de su acv, era Fuerza natural, la película", cuenta Andy Fogwill. Gustavo cortó la charla porque se tenía que ir a tocar. "Ahora., ¡it's show-time!", se despidió. En la Bolívar, estuvo de muy buen humor. "El lugar donde tocamos no podía ser más lindo, era un predio en el medio de la montaña; imaginate el escenario rodeado de montañas y de una vegetación de un verde irreal", recuerda Coleman. En general, Gustavo no era muy comunicativo con la gente y, después de los shows, cuando volvía al hotel y se metía en YouTube a ver los videítos que habían subido los fans, solía arrepentirse de las cosas que decía. Pero ese día, sin embargo, se la pasó haciendo chistes. El último tema de la noche fue "Lago en el cielo", de Ahí vamos. ] Cuando terminó el show, Cerati bajó al camarín que tenía para él solo y pidió que le sirvieran algo de comer. Richard Coleman entró a saludarlo y Gustavo le preguntó: "¿Dije muchas estupideces?". "Y sí, como siempre.", le respondió Coleman. "Pero a la gente le encanta que digas estupideces." Media hora más tarde, cuando Taverna bajó del escenario después de desarmar la consola, también pasó por el camarín para charlar sobre cómo había sonado el show. Se lo encontró comiendo un medallón de lomo y una ensalada. "Ya sé a qué viniste", le dijo Gustavo. "Ya me di cuenta que sonó bien." Taverna lo vio demasiado apagado y le preguntó: "«¿Te pasa algo»." "No, estoy cansado", le respondió Cerati. "¿Querés hacer algo?" "No, no, quiero dormir hoy." Taverna salió del camarín un poco desconcertado por la respuesta. En toda una vida compartida en shows, Gustavo nunca se había querido ir a dormir después de tocar. Afuera se encontró con el resto de los músicos, que estaban organizando la foto que sacaban cuando terminaba el tramo de una gira. Fernando Samalea estaba acomodando la cámara en automático, subido a una banqueta. Gustavo apareció a último minuto, cuando ya estaban todos acomodados. Se había cambiado la ropa del show por un saco, una camisa y un jean. La primera foto salió sin flash, así que Samalea les pidió que se quedaran donde estaban. Taverna se dio vuelta para preguntarle cómo estaba. "Lo miré y estaba blanco, con los ojos desorbitados y la boca abierta", dice. "No me lo olvido más en mi vida." "Te pasa algo", le preguntó. Gustavo no pudo contestarle. Medio perdido, se fue caminando hacia su camarín, se sacó el saco, se abrió un poco la camisa y se desplomó sobre el sillón. Pensando que tenía un pico de presión o algo así, Nicolás Bernaudo, su asistente, llamó a los paramédicos para que lo atendieran. Pero eran tan jovencitos que cuando se encontraron en el camarín con Cerati que no podía hablar, no supieron qué hacer; así que Charly, su kinesiólogo, se tuvo que hacer cargo de la situación y les pidió que fueran a buscar la camilla. Gustavo todavía se podía mover por sus propios medios, pero estaba como abrumado, sin poder articular palabra. Lo cargaron en una camilla y se lo llevaran en una ambulancia hasta la clínica La Trinidad. Cuando llegaron a la clínica no había luz, así que tuvieron que cargarlo de nuevo en la ambulancia y llevarlo hasta un centro de estudios para hacerle unos estudios. Gustavo seguía consciente: con los ojos abiertos, mirando la nada, sin poder hablar. Después de los exámenes lo volvieron a llevar a la clínica y lo dejaron internado. Llamaron a un cardiólogo, pero les dijo que recién al día siguiente a las 10 de la mañana iba a ir al hospital. La habitación, en el tercer piso de la clínica, tenía una sala de estar en la que se acomodaron Taverna, Michell y su manager, Nando Travi. A esa altura, las enfermeras le habían dado un sedante y Cerati dormía. Al día siguiente, también estuvo consciente, aunque seguía sin poder hablar. Acostado en la camilla, se agarraba el brazo derecho todo el tiempo, que ya no le respondía y golpeaba con la mano izquierda la baranda de la cama, nervioso, con fastidio. En un momento, se levantó para ir al baño y, como tenía varias cánulas conectadas, Taverna lo tuvo que ayudar. "Y ahí pasó una cosa muy fuerte", cuenta su amigo. "Cuando entró en el baño se ve en el espejo, se quedó quieto y empezó a tocarse la cara. Se miraba como extrañado, se tocaba, me miraba a mí por el espejo y después se volvía a mirar, perdido. Tenía medio dormida la comisura derecha de la boca." Un rato después llegó una enfermera con la comida. Un caldo de verduras, una ensalada y un pollo con salsa que Taverna le tuvo que cortar para que pudiera comerlo. El brazo derecho seguía inmóvil. Después de terminar de comer, se lo llevaron a hacer unos estudios y cuando volvió a la habitación, se pasó el resto de la tarde inquieto, yendo de la cama al sillón. Después de comer una arepa de carne desmechada y media de queso, le hizo un gesto a Taverna para que prendiera la tele. Y al rato le manoteó el control remoto y empezó a pasar los canales él mismo. Después de dar tres vueltas por los doscientos ochenta canales, terminó dejando una película ya empezada. Era Dark City, un film oscuro de ciencia ficción. "Ese fue su pico máximo de expresión. Me fui re contento al hotel, pensando que al día siguiente nos íbamos a casa." Al día siguiente, las enfermeras lo encontraron a Cerati agarrándose la cabeza con su brazo izquierdo y sacudiéndose en la cama, con los ojos apretados y un fuerte gesto de dolor. "Ahí es cuando se le produjo el acv, sin duda", dice Taverna. Unos camilleros se lo llevaron para hacerle una tomografía y un centellograma, pero Gustavo no se dejaba de mover y agarrarse la cabeza, hasta que en un momento se quedó dormido. La camilla no pasaba por la puerta del cuarto en el que tenían que hacerle un centellograma, así que Taverna lo tuvo que cargar él mismo y acostarlo para el estudio. Cuando lo volvieron a llevar a la habitación, decidieron avisarle a la familia. Esa misma noche, su hermana Laura viajó a Venezuela y, no bien llegó, tuvo que firmar un permiso para que operaran a Gustavo: tenían que descomprimir el cerebro. Lo que siguió fueron veinte días en el hospital, esquivando las guardias periodísticas de la puerta y pasando el tiempo en la habitación contigua a la de Gustavo, que estaba en terapia intensiva. Los médicos hablaban de las dificultades motrices y de habla que podía llegar a tener cuando despertara. Sin embargo, después de su trasladarlo al Insituto Fleni, en Argentina, el parte médico fue mucho menos alentador. "La tomografía computada realizada a su ingreso mostró un infarto extenso en el hemisferio cerebral izquierdo y daño del tronco cerebral secundario", decía el informe. Después de cuatro meses en una cama de FLENI, donde Gustavo pasó de terapia intensiva a un cuarto común, sin despertarse nunca, la familia decidió trasladarlo a ALCLA para que tuviera una mayor privacidad. Además, FLENI es un instituto de rehabilitación y Gustavo no está en ese proceso. En la habitación en la que está internado, en el primer piso de la clínica, hay una imagen de la Virgen de Guadalupe velando por él. También hay una foto de Lisa y Benito, sus dos hijos. Un iPod que le cargaron con música entre su amigo y sonidista de toda la vida Adrián Taverna y su hijo Benito, que se encargó de incluir varios tracks de Michael Jackson y algunas bandas nuevas que se bajó últimamente. Y cuando todavía estaba en Fleni, también había una guitarra que le había llevado Luis Alberto Spinetta. A su lado, su familia no pierde las esperanzas. Un amigo de Gustavo los describe como "ultra optimistas". Hay un laboratorio en el norte de Brasil donde están trabajando en la regeneración de neuronas con buenos resultados. Hay otro lugar en Asia. Por ahora, las búsquedas en internet mantienen las esperanzas, aunque la realidad de los días y los meses que se acumulan sin que Gustavo despierte por momentos es demasiado pesada. "Saco fuerzas donde no las hay, tengo 80 años y no me queda otra", le dijo Lilian Clark, su madre, a Rolling Stone. "Gustavo es un leoncito, confío en ese león que tiene adentro: sé que va poder salir de esta situación porque siempre fue una persona muy fuerte." En su entorno, hay una especie de acuerdo tácito de seguir refiriéndose a él en presente (a Gustavo le gusta tal cosa, Gustavo piensa tal otra), aunque ese tiempo verbal deposita en él una carga de acción que ya no tiene. Por otro lado, hablar de él en pasado, aunque sea una forma de referirse a su vida antes de perder la conciencia, para su entorno es como darlo por muerto y es un matiz demasiado fino para la gravedad de la situación. "Lo primero que se espera es que despierte y, después, ver cómo despierta. Lo que tuvo es bien grave, porque fueron dos accidentes cerebrales: una isquemia en el show y un infarto cerebral en el hospital", dice Taverna. "Yo creo que hubo un tiempo perdido muy importante entre medio de los dos accidentes y tengo la sensación horrible de que por ahí hasta se podría haber evitado o minimizado bastante el segundo". Y después agrega: "No hay que perder la fe, aunque a veces es muy difícil." FUENTE:http://www.rollingstone.com.ar/1331538-cerati-antes-y-despues-del-colapso
Mujeres: los 10 errores en su primera cita Para un hombre soltero, las primeras citas pueden llegar a ser muchas cosas: momentos mágicos y emocionantes, una experiencia romántica, pero también, en algunos casos, terminan transformándose en situaciones muy incómodas. Si consultas este tema a cualquier hombre que se encuentre atrapado por las telarañas del amor, seguramente él describirá una lista interminable de acciones desagradables que cientos de mujeres cometen durante las primeras citas. Para tu suerte, vos ya no tendrás que hacerle este tipo de preguntas a ninguno. Aquí te diremos qué hacer para evitarlas. Hablamos con hombres solteros, con sus amigos y con sus parientes. También hablamos con algunos extraños que mientras caminando pasaban junto a nosotros, escucharon nuestras conversaciones y no pudieron evitar incluirse en la conversación para contarnos (de una forma molesta) lo que a ellos más los vuelve locos durante las primeras citas. ¡Y recibimos un montón de respuestas! Por supuesto, nosotros los hombres sabemos que no somos perfectos y puedes estar en desacuerdo si lo deseas, pero existe una extensa lista de errores que las mujeres no saben que comenten, y que pueden ponerlas a ellas dentro de la categoría de "No te volveré a hablar de por vida". Estos son los 10 graves errores que frecuentemente cometen las mujeres durante sus primeras citas. 1 - Hablar del ex ¡A mi ex nunca le gustó la carne tan cruda como a vos!..ó ¡Mi ex jamás se hubiese puesto una campera como la tuya!...Grave error. Escucha, nosotros los hombres queremos ir a una cena para conocerte mejor a vos, no para conocer a quien dejaste hace un par de meses. Entre más hables de él, más pensaremos que sólo somos el "otro" para ti. También existe un pequeño detalle, y un poco curioso por cierto, entre más mal hables del tipo, es muy probable que nosotros empecemos a entender su postura y nos pongamos de su lado. ¡Nadie puede ser tan malo!, pensaremos. Tal vez fuiste muy dura con él. Peor aún, comenzaremos a divagar y a pensar que igualmente podrías llegar a ser igualmente de resentida o vengativa con nosotros si continuamos con esta relación. Y de ser así, el hombre pensará ¿para qué debo seguir perdiendo tiempo contigo? ¿Por qué no mejor salimos a divertirnos y disfrutamos de una noche de pasión? De esta forma, terminamos bien la noche y lograremos escapar antes de que nos jodas el resto de la vida. 2 - Hacerle demasiadas preguntas que estén relacionadas con su economía personal o con su trabajo Es bueno mostrar interés en lo que hacemos, pero es aconsejable que borres preguntas como: ¿En tu trabajo en la empresa te regalan acciones o bonos? Por eso, si te preocupa mucho su economía, estas preguntas conviene recién hacerlas cuando lleven varias citas saliendo juntos. Probablemente el mejor momento para preguntar esto es cuando ya tengan una relación más formal. 3 - No comer nada durante la cena Un amigo mío hizo su mejor esfuerzo cuando le dijo a ella en la primera cita: "No tengo ningún deseo de salir con Gandhi". En este sentido, hacernos sentir como un cavernícola hambriento durante la primera cita resulta patético. Esto simplemente nos hace sentir como unos tontos y provoca que no podamos disfrutar de nuestro delicioso bife, mientras vos seguramente estás comiendo una pequeña ensalada de verduras. Además, muchos chicos piensan que si vos realmente querés saber cómo se comporta un hombre en la cama, debes observar cómo come. Si no muestras señales de disfrutar de una variedad de platos, difícilmente obtendrás el corazón de un hombre y posiblemente también harás que se imagine cómo serán el resto de sus días juntos. 4 - Elegir restaurantes muy caros ¡En tu cumpleaños, claro, estamos a favor de que lo hagas! Pero ¿Para tu primera cita? Olvídalo: intentar utilizar a cualquier hombre para disfrutar de una buena comida en el restaurante más "top" de la ciudad es una de las peores cosas que una mujer puede hacer en su primera cita. No solamente porque te hace quedar a vos como una persona sumamente materialista e interesada. También actúa como veneno para cucarachas y ahuyenta a todo hombre de manera instantánea. 5 - Actuar como si ya fueran novios Los hombres se excitan, al igual que vos, cuando conocen a una mujer agradable y divertida. Por eso, tenés que actuar naturalmente y guardarte los comentarios personales para después. Si le mostras un exceso de confianza en vos misma, esto podría perjudicarte y hacer que él quiera salir corriendo. A ningún chico le gusta salir con una sabelotodo. El exceso de confianza y tu manera de dirigirte a él son muy importantes. No hay nada peor que inventarle un apodo cada 15 minutos como "amorcito", y aún más durante una primera cita. 6 - Quejarte acerca de lo difícil que es conocer gente estos días "Cuando una mujer insiste mucho en lo difícil que es conocer a personas en el mundo actual, no puedo evitar en pensar, ¿qué le sucede a esta mujer que nadie quiere estar con ella?". Además, esto no hace que un tipo se sienta especial y menos si él sabe que es el onceavo en la lista de hombres con los que saliste durante ese mes. 7 - Usarlo como terapeuta Uno de los grandes beneficios de una relación larga y de confianza, es el hecho de poder tener a alguien con quien charlar cuando estás deprimida. Un hombro sobre el cual te puedas recostar cuando sientes que el mundo se te viene encima y estás muy estresada. En esto estamos de acuerdo. Pero, por favor, ahórrate las discusiones de asuntos no resueltos con tu mamá, para mucho después del minuto 12 en tu primera cita. Si realmente quieres dejarlo pensando en algo como: "Vaya, ella sí que es genial" y no en algo como: "Vaya, ella sí que es estresante", trata de que la primera cita sea divertida. Pues de eso se trata, ¿no? 8 - Coquetear con otros chicos en el bar, o peor aún, con sus amigos Tal y como lo mencionamos en el punto anterior. Las primeras citas deben ser divertidas. ¡Pero no te sobrepases! Existe una línea muy clara entre ser expresiva y extrovertida, y el hecho de ser extremadamente cariñosa con cualquier hombre. 9 - Nunca tener una opinión Él te pregunta: ¿te gustaría ir a ver una película o a tomar unos tragos? Tú decides. ¿Te gusta la comida Italiana? ¿Qué quieres comer? Uno de los objetivos principales de una primera cita, pasa por averiguar si dos personas son compatibles. Como hombres, queremos saber qué es lo que te gusta, y qué es lo que pensás al respecto de algo. Entonces, olvídate de tu máscara de amabilidad ya que necesitamos darnos cuenta de lo que cruza por tu mente. Honestamente, no te estamos pidiendo que te conviertas en un político, pero por favor necesitamos tu opinión. ¿Cómo podremos disfrutar de nuestra pasta preferida, si nos dejas con el miedo de que tal vez odias el ajo, o peor aún, si eres alérgica al vino? 10 - Comportarte como una mamá Olvídate de los comentarios maternales en tu primera cita. Guarda los comentarios como: "Necesitas un corte de pelo" y/o "Abróchate la camisa" para mucho después. ¡A los hombres no sólo nos molesta esto, lo odiamos! Fuentee: http://www.diarioveloz.com/notas/26503-mujeres-los-10-errores-su-primera-cita
Más chicas se muestran en Internet Cada días más adolescentes se exhiben “hot” on line, pero odian que se las confunda con prostitutas. Buscan fama y reafirmar su ego.“Me gusta mi cuerpo y no tengo drama en mostrarlo”, dice Eliana, una mendocina de 18 años. En la vidriera. “Esto es un servicio para las chicas”, coinciden los creadores de estos sitios que llegan a las 40 mil entradas diarias. Chicas adolescentes, poca ropa y pose provocativa a la vista del mundo en una página web parece motivo de escándalo y comentarios del estilo “¡esta juventud está perdida!” ¿Pero vale la pena rasgarse las vestiduras por una tendencia que crece y se impone? Definitivamente no, dicen los profesionales que instan a ver que el problema no es la acción de las adolescentes, sino más bien las deficiencias del sistema legal respecto al avance tecnológico y la poca educación sexual, que parece un tabú que se rompe muy lentamente. “En esta vorágine de erotizar el cuerpo no se dan cuenta que al exponerse pueden perder el control de la situación. Por suerte ya hay educación sexual que habla de los permisos de la sexualidad sin necesidad de terminar con esta exhibición”, expresa Alejandrina Román de Giro, psicóloga y educadora sexual. Muchos sitios son usados por miles de adolescentes para exponerse al juicio popular y quienes los administran tratan de evitar problemas legales, aunque la realidad evidencia un vacío legal. “Si parecen muy chicas no las pongo, pero si una chica de 14 años parece de 20 no tengo forma de saberlo. Si me gusta la foto, la subo”, aclara Alejandro Sena, creador de altapendeja.com. “La ley es siempre lenta y va detrás de los avances tecnológicos y eso se suple con una buena educación sexual. Así padres y chicos tienen conductas protectoras. Así sus fantasías las pueden escribir o filmar pero no subirlas a una página que llega a todo el mundo”, manifiesta Román de Giro. Se mira y no se toca Pero ¿Qué dicen las chicas? “Es un reflejo de la histeria que tenemos todas. Es una cuestión de ego, el mismo que alimento en la facultad cuando voy con un escote”, dice Mariana (20), una chaqueña que ahora vive en Corrientes. Yemina (19), que vive en Capital Federal, lo define de otra forma: “La primera vez fue un juego y cuando me llegaron comentarios lindos, seguí”. Lo lúdico es el principal motor y parece ser la excusa que todo lo permite. “Me divierte muchísimo, pero suele pasar que que los pibes son babosos y te dicen cualquiera”, explica Florencia (19) desde Adrogué, en Buenos Aires. ¿Y papás, novios y amigos que opinan? “Mis viejos bardean bastante porque no se sienten seguros, pero una vez se quedaron al lado mío cuando mandaba fotos y chateaba y se dieron cuenta de que no es como dicen”, cuenta Florencia. A los padres que controlan se suman los resignados, como los de Mariana. “Mis viejos creen que es uno más de mis caprichos, como cuando cambié de carrera. Supongo que dirán ‘dejala, ya se le va a pasar eso de las fotos”. Otras, no dicen nada a sus padres por temor, pero se animan con sus novios aunque, como relata Yemina, no siempre cae bien. “A mi novio al principio no le gustaba, discutimos y nos peleamos. Pero volvimos y ahora él me saca algunas fotos que publico”. De eso, sí habla “Es una ironía de la vida, por un lado se erotiza y por el otro a nivel mundial ha bajado el deseo sexual por estrés y otros factores. Estos juegos de erotización son una incitación sexual que no termina en sexo. Es una histeria propia de los tiempos”, sostiene la especialista. Para las chicas también es un juego que no pasa a la acción de lo que se sugiere. “Algunos pibes creen que por que mandás fotos sos una puta”, dice Florencia y Mariana asegura: “Me saco fotos sola y sin nadie molestando. Es como seducir, pero sin pagar los costos”. Sin embargo, nada es gratuito y a pesar del aparente control, hay cosas que no se ven como peligrosas. “El riesgo es que no saben quiénes las miran. Existen y se han desbaratado redes de parafílicos (personas con desviaciones sexuales) que las terminan metiendo a una red de prostitución”, afirma la psicóloga. Visto así, una adolescente en casa frente a su PC está tan expuesta como una que sale a bailar con sus amigas. Pero claro, no hace falta prender fuego la computadora para acabar con el peligro. “Creo que la clave es educar a la población y que se le dé a la sexualidad la parte que le corresponde, ni que es la única ni la más importante, sino una parte más; así vamos a entrar en una etapa más de reflexión, de valoración de la sexualidad como un elemento que nos humanice y que no se limite a vernos como un objeto”, concluye Román de Giro.
Los músicos más sobrevalorados de la historia Los usuarios de Facebook y Twitter de ROLLING STONE han votado para elegir qué artistas cosechan más fama y prestigio del que merecen. Y hay unos irlandeses que ganan por goleada. Por 'Rolling Stone' En la historia de la música, han existido y existen músicos geniales, mediocres y malos. Otras veces, ocurre que algunos artistas son encumbrados por crítica y público ante el asombro de unos cuantos. Suele ayudar el carisma, la buena visión para el márketing o una imagen acertada. A lo mejor, simplemente se trata de una sola canción genial publicada en el momento oportuno. O de una actuación memorable y aislada. En cualquier caso, la percepción general del talento de este músico se eleva a la enésima potencia, mucho más de su peso real. Estos son los cinco músicos más sobrevalorados de la historia, según los usuarios de Facebook y Twitter de ROLLING STONE. Ojo, es una opinión de nuestros lectores que la redacción de la revista no se plantea compartir. Empezamos con la banda que más votos ha sumado: 1. U2. Aquí defienden en concierto With or without you: link: http://www.youtube.com/watch?v= _Ye8GLPUVsM&feature=player_embedded 2. Kurt Cobain (Nirvana). Escuchemos Smells like teen spirit: link: http://www.youtube.com/watch?v= hTWKbfoikeg&feature=player_embedded 3. Bon Jovi. Mítica It's my life: link: http://www.youtube.com/watch?v= vx2u5uUu3DE&feature=player_embedded 4. Alejandro Sanz. Dejamos una de sus baladas más coreadas, Amiga mía: link: http://www.youtube.com/watch?v= NMcCeecvWQk&feature=player_embedded 5. Justin Bieber. Así suena su popular Baby: link: http://www.youtube.com/watch?v= kffacxfA7G4&feature=player_embedded FUENTE:http://www.rollingstone.es/noticias/view/los-musicos-mas-sobrevalorados-de-la-historia En mi opinion coincido en todo menos con Nirvana..Saludosss!