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Primer post: 22 may 2008
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Problemas de la Dilexia ¿Que es y como afrontarla?
InfoporAnónimo10/17/2009

“¿CUÁL es su teléfono?”, pregunta Julie. La persona que ha llamado responde. Pero las cifras que Julie anota tienen poco que ver con el número que se le ha dado. ‘Mi maestra rompió el dibujo que había hecho —dice Vanessa lamentándose—. Nunca me acordaba de lo que ella decía.’ David, un señor de más de 70 años, batalla por leer palabras sencillas que reconocía sin dificultad hace más de seis decenios. Julie, Vanessa y David padecen un trastorno de aprendizaje que produce frustración: la dislexia. ¿Cuáles son las causas de este problema? ¿Cómo pueden superar los disléxicos la frustración que sienten? ¿Qué es la dislexia? Un diccionario define la dislexia como “trastorno de la capacidad de leer”. Aunque suele verse como una alteración en el aprendizaje de la lectura, la dislexia puede englobar mucho más.* Los componentes de la palabra “dislexia” vienen del griego dys, que significa “dificultad”, y lexis, “palabra”. Este trastorno abarca dificultades con las palabras o el lenguaje e incluso con la ordenación de elementos, como los días de la semana y las letras de una palabra. La dislexia, según el doctor H. T. Chasty, del Instituto Británico de la Dislexia, “es una incapacidad para organizar que afecta a la memoria inmediata, la percepción y la coordinación manual”. Se comprende, pues, que la dislexia cause frustración a quienes la sufren. Piense en el caso de David. ¿Por qué este hombre, que anteriormente leía con soltura y avidez, necesitó la ayuda de su esposa para aprender a leer de nuevo? Porque un derrame cerebral le lesionó una zona del cerebro vinculada al uso del lenguaje. Su progreso en la lectura ha sido desesperadamente lento. No obstante, las palabras largas le dan menos problemas que las cortas. A pesar de su dislexia adquirida, la capacidad de conversar y la agudeza mental de David no se han visto afectadas. El cerebro humano es tan complejo que los científicos todavía no entienden a plenitud cómo procesa las señales sonoras y visuales que recibe. Julie y Vanessa, por otro lado, tienen dislexia del desarrollo, que se manifestó en su niñez. La conclusión general de los investigadores es que los niños que a la edad de siete u ocho años manifiestan una inteligencia normal pero presentan problemas infrecuentes en el aprendizaje de la lectura, la escritura y la ortografía, posiblemente sean disléxicos. Los niños con esta anomalía a menudo escriben invertidas las letras que intentan copiar, es decir, que las representan como si estuvieran reflejadas en un espejo. Imagínense la frustración de Julie y Vanessa cuando los maestros las tildaban de tontas, torpes y perezosas. En Gran Bretaña, 1 de cada 10 personas padece dislexia. La incomprensión ajena de los problemas a los que se enfrentan no hace más que aumentar su frustración. (Véase el recuadro.) ¿Qué ocasiona la dislexia? Los defectos visuales suelen causar trastornos de aprendizaje, de modo que la dislexia que obedece a estos problemas desaparece al corregirlos. Una pequeña proporción de los que tienen dificultades para aprender a leer, enfocan mejor las palabras cuando colocan sobre el texto una lámina delgada de plástico coloreado. A otros no les ha dado resultado este método. Algunos entendidos ofrecen una explicación basada en la genética, en vista de que algunos disléxicos presentan antecedentes familiares de este problema. La revista New Scientist publicó recientemente los resultados de un estudio sobre “la conocida relación entre los genes implicados en enfermedades autoinmunes, como la migraña y el asma, y los genes que causan la dislexia”. Puesto que los disléxicos y sus familiares son más propensos a las enfermedades autoinmunes, los científicos suponen que los genes causantes de la dislexia se hallan en la misma zona del genoma que los que ocasionan tales enfermedades. Pero, como observa Robert Plomin, especialista en la ciencia de la conducta, los investigadores “solo han identificado una zona cromosómica, no un gen que origine la dificultad para leer”. La región del cerebro que controla la postura, el equilibrio y la coordinación se llama cerebelo. Ciertos científicos afirman que este también interviene en el procesamiento del lenguaje y los pensamientos. Cabe señalar que unos investigadores de la Universidad de Sheffield (Inglaterra) han creado una prueba para diagnosticar la dislexia, en la que se evalúa el equilibrio y la coordinación. Ellos razonan que cuando existen ciertas deficiencias en el cerebelo, zonas sanas del cerebro las compensan. A los niños normalmente no les cuesta mantener el equilibrio cuando se les pide que permanezcan inmóviles con un pie delante del otro y los brazos extendidos. Pero si se les vendan los ojos, los disléxicos se bambolean mucho más que los demás niños, pues dependen en gran medida de la vista para mantener el equilibrio. Otros investigadores indican que el cerebro de los niños disléxicos manifiesta diferencias anatómicas. Por lo general, la parte posterior del hemisferio izquierdo es ligeramente más grande que la parte correspondiente del hemisferio derecho, pero en el cerebro del disléxico ambos hemisferios presentan el mismo desarrollo. También hay quienes aseguran haber descubierto irregularidades en la disposición de las neuronas de las zonas del cerebro relacionadas con el lenguaje. Pero sea cual fuere la causa física de la dislexia, ¿cómo puede ayudarse a quienes la padecen? Ayuda de los padres Algunos padres de niños disléxicos se culpan del problema que sufren sus hijos. Si este es su caso, consuélese pensando que nadie es perfecto y que todos somos diferentes. Comience por admitir que, tal como un niño daltónico necesita ayuda para sobrellevar su defecto, también la necesita su hijo disléxico. Usted, en su calidad de padre o madre, desempeña un papel fundamental en la educación de su hijo. Aunque por el momento no puede prevenirse ni curarse la dislexia, sí es posible mitigarla. ¿De qué forma? El profesor T. R. Miles, autor del libro Understanding Dyslexia (Comprensión de la dislexia), aconseja a los padres que, en primer lugar, averigüen qué es exactamente lo que presenta dificultad al niño disléxico. De este modo podrán hacer una evaluación realista de sus limitaciones y de lo que pueden esperar de él. “Debe pedírsele al niño que haga las cosas lo mejor que pueda —recomienda Reading and the Dyslexic Child (La lectura y el niño disléxico)—, pero no más que eso.” Siendo compasivos y animadores, y sobre todo proporcionándole una ayuda pedagógica adecuada, los padres pueden reducir los efectos de la dislexia y, a la vez, la tensión que sufre el niño. Ayuda de los maestros Como ayuda para concentrarse, mantenga una regla bajo la línea que va a leer Recuerde que la dislexia es un trastorno de aprendizaje. Por consiguiente, los profesores tienen que dedicar tiempo a los estudiantes disléxicos en sus clases y hacer un esfuerzo por ayudarlos. Reduzca la frustración de tales niños siendo realista respecto a lo que espera de ellos. Después de todo, es muy posible que un niño disléxico se convierta en un adulto al que aún le resulte difícil leer en voz alta. No sea derrotista. Más bien, encomie a los niños por sus progresos, y especialmente por su empeño. Por otra parte, evite la adulación. El profesor Miles recomienda que cuando los maestros observen cierto progreso en un alumno disléxico, le digan: “Es verdad que has cometido algunos errores. Pero, aún así, lo has hecho bien; has mejorado con respecto a la semana pasada y, teniendo en cuenta tu problema, el resultado es satisfactorio”. Cuando no ha habido ninguna mejora, aconseja decir: “Parece que tal o cual asunto todavía te causa problemas; vamos a ver si encontramos otra manera de ayudarte”. Guárdese de hacer comentarios despectivos sobre el modo como lee el niño. Trate de que los libros y la lectura le resulten placenteros. ¿Cómo? Tanto los padres como los maestros pueden sugerirle que coloque un marcador, tal vez una regla pequeña, bajo la línea que está leyendo, ya que al leer muy despacio es fácil desconcentrarse. Si el problema consiste en que lee las letras de la palabra en orden incorrecto, pregúntele bondadosamente cuál es la primera letra. Imagínese cuánto desanima a un niño disléxico que su profesor de matemáticas le repita constantemente que sus respuestas son erróneas. Es mucho mejor plantearle problemas algo más sencillos para que en lugar de sentirse frustrado por fallar, se sienta satisfecho por resolverlos. “El factor clave para los disléxicos es —según una maestra especializada en el tema— aprender a través de todos los sentidos.” Combine la vista, el oído y el tacto para ayudar al niño a leer y escribir correctamente las palabras. “El alumno debe mirar y escuchar atentamente, fijarse en los movimientos de su mano mientras escribe y en los de su boca mientras habla”, explica el profesor Miles. De esta manera el niño asociará la forma escrita de una letra con su sonido y con los movimientos de la mano al escribirla. Para ayudarle a distinguir las letras que confunde, enséñele a comenzar a escribir cada una de ellas en un punto diferente de la letra. “Lo ideal —recomienda el libro Reading and the Dyslexic Child—, es que todo niño [disléxico] reciba una hora diaria de enseñanza individualizada.” Por desgracia, las circunstancias raramente lo permiten. No obstante, los disléxicos pueden ayudarse a sí mismos. Autoayuda Si usted es disléxico, propóngase realizar la mayor parte de la lectura en las horas en las que se sienta más descansado. Los investigadores han observado que los estudiantes que padecen este trastorno obtienen buenos resultados durante la primera hora y media de lectura, pero que si siguen leyendo, su rendimiento disminuye. “Probablemente sea más provechoso dedicar al estudio períodos limitados pero regulares todos los días, que un día completo de vez en cuando”, indica Dyslexia at College (Dislexia en la universidad). Es cierto que usted necesitará más tiempo para aprender a leer y escribir correctamente, pero persevere. Utilice una máquina de escribir portátil o, mejor aún, un procesador de textos con un programa de verificación ortográfica. Al mismo tiempo, aprenda a organizar y utilizar la información. (Vea el recuadro.) Consejos para organizarse mejor Utilice lo siguiente: * un tablero de anuncios personal * un calendario * una bandeja de asuntos pendientes * un archivador * una agenda * una libreta de direcciones Disfrute de los libros escuchando los que estén grabados en audiocasetes. Esta revista, por ejemplo, así como su compañera La Atalaya, se editan periódicamente en casete en muchos idiomas, modalidad en la que también existe la Biblia completa. Si después de leer el recuadro de esta página usted cree que es disléxico, no trate de ocultarlo. Acéptelo y téngalo en cuenta. Por ejemplo, supongamos que está preparándose para una entrevista de trabajo. Puede que, debido a la presión de las circunstancias, le cueste expresarse clara y concisamente, tal como les sucede a muchas otras personas. ¿Por qué no ensaya algunas veces de antemano, simulando que están entrevistándose? Las dificultades que origina la dislexia no tienen remedio fácil. Pero el cerebro, como órgano maravilloso que es, compensa el problema, por lo que es poco probable que el desaliento de los afectados sea permanente. Julie, Vanessa y David han puesto mucho empeño en superar su frustración. Usted puede hacer lo mismo. Mentalícese de que su dificultad particular no tiene por qué impedirle aprender. Siga esforzándose por leer y escribir bien. Todo ello le ayudará a superar la frustración que causa la dislexia. * Algunos entendidos en la materia emplean el término “disgrafía” para referirse a las dificultades de aprendizaje relacionadas con la escritura, y “discalculia” para las relacionadas con el cálculo.

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Problemas de la Dilexia ¿Que es y como afrontarla?
InfoporAnónimo10/17/2009

“¿CUÁL es su teléfono?”, pregunta Julie. La persona que ha llamado responde. Pero las cifras que Julie anota tienen poco que ver con el número que se le ha dado. ‘Mi maestra rompió el dibujo que había hecho —dice Vanessa lamentándose—. Nunca me acordaba de lo que ella decía.’ David, un señor de más de 70 años, batalla por leer palabras sencillas que reconocía sin dificultad hace más de seis decenios. Julie, Vanessa y David padecen un trastorno de aprendizaje que produce frustración: la dislexia. ¿Cuáles son las causas de este problema? ¿Cómo pueden superar los disléxicos la frustración que sienten? ¿Qué es la dislexia? Un diccionario define la dislexia como “trastorno de la capacidad de leer”. Aunque suele verse como una alteración en el aprendizaje de la lectura, la dislexia puede englobar mucho más.* Los componentes de la palabra “dislexia” vienen del griego dys, que significa “dificultad”, y lexis, “palabra”. Este trastorno abarca dificultades con las palabras o el lenguaje e incluso con la ordenación de elementos, como los días de la semana y las letras de una palabra. La dislexia, según el doctor H. T. Chasty, del Instituto Británico de la Dislexia, “es una incapacidad para organizar que afecta a la memoria inmediata, la percepción y la coordinación manual”. Se comprende, pues, que la dislexia cause frustración a quienes la sufren. Piense en el caso de David. ¿Por qué este hombre, que anteriormente leía con soltura y avidez, necesitó la ayuda de su esposa para aprender a leer de nuevo? Porque un derrame cerebral le lesionó una zona del cerebro vinculada al uso del lenguaje. Su progreso en la lectura ha sido desesperadamente lento. No obstante, las palabras largas le dan menos problemas que las cortas. A pesar de su dislexia adquirida, la capacidad de conversar y la agudeza mental de David no se han visto afectadas. El cerebro humano es tan complejo que los científicos todavía no entienden a plenitud cómo procesa las señales sonoras y visuales que recibe. Julie y Vanessa, por otro lado, tienen dislexia del desarrollo, que se manifestó en su niñez. La conclusión general de los investigadores es que los niños que a la edad de siete u ocho años manifiestan una inteligencia normal pero presentan problemas infrecuentes en el aprendizaje de la lectura, la escritura y la ortografía, posiblemente sean disléxicos. Los niños con esta anomalía a menudo escriben invertidas las letras que intentan copiar, es decir, que las representan como si estuvieran reflejadas en un espejo. Imagínense la frustración de Julie y Vanessa cuando los maestros las tildaban de tontas, torpes y perezosas. En Gran Bretaña, 1 de cada 10 personas padece dislexia. La incomprensión ajena de los problemas a los que se enfrentan no hace más que aumentar su frustración. (Véase el recuadro.) ¿Qué ocasiona la dislexia? Los defectos visuales suelen causar trastornos de aprendizaje, de modo que la dislexia que obedece a estos problemas desaparece al corregirlos. Una pequeña proporción de los que tienen dificultades para aprender a leer, enfocan mejor las palabras cuando colocan sobre el texto una lámina delgada de plástico coloreado. A otros no les ha dado resultado este método. Algunos entendidos ofrecen una explicación basada en la genética, en vista de que algunos disléxicos presentan antecedentes familiares de este problema. La revista New Scientist publicó recientemente los resultados de un estudio sobre “la conocida relación entre los genes implicados en enfermedades autoinmunes, como la migraña y el asma, y los genes que causan la dislexia”. Puesto que los disléxicos y sus familiares son más propensos a las enfermedades autoinmunes, los científicos suponen que los genes causantes de la dislexia se hallan en la misma zona del genoma que los que ocasionan tales enfermedades. Pero, como observa Robert Plomin, especialista en la ciencia de la conducta, los investigadores “solo han identificado una zona cromosómica, no un gen que origine la dificultad para leer”. La región del cerebro que controla la postura, el equilibrio y la coordinación se llama cerebelo. Ciertos científicos afirman que este también interviene en el procesamiento del lenguaje y los pensamientos. Cabe señalar que unos investigadores de la Universidad de Sheffield (Inglaterra) han creado una prueba para diagnosticar la dislexia, en la que se evalúa el equilibrio y la coordinación. Ellos razonan que cuando existen ciertas deficiencias en el cerebelo, zonas sanas del cerebro las compensan. A los niños normalmente no les cuesta mantener el equilibrio cuando se les pide que permanezcan inmóviles con un pie delante del otro y los brazos extendidos. Pero si se les vendan los ojos, los disléxicos se bambolean mucho más que los demás niños, pues dependen en gran medida de la vista para mantener el equilibrio. Otros investigadores indican que el cerebro de los niños disléxicos manifiesta diferencias anatómicas. Por lo general, la parte posterior del hemisferio izquierdo es ligeramente más grande que la parte correspondiente del hemisferio derecho, pero en el cerebro del disléxico ambos hemisferios presentan el mismo desarrollo. También hay quienes aseguran haber descubierto irregularidades en la disposición de las neuronas de las zonas del cerebro relacionadas con el lenguaje. Pero sea cual fuere la causa física de la dislexia, ¿cómo puede ayudarse a quienes la padecen? Ayuda de los padres Algunos padres de niños disléxicos se culpan del problema que sufren sus hijos. Si este es su caso, consuélese pensando que nadie es perfecto y que todos somos diferentes. Comience por admitir que, tal como un niño daltónico necesita ayuda para sobrellevar su defecto, también la necesita su hijo disléxico. Usted, en su calidad de padre o madre, desempeña un papel fundamental en la educación de su hijo. Aunque por el momento no puede prevenirse ni curarse la dislexia, sí es posible mitigarla. ¿De qué forma? El profesor T. R. Miles, autor del libro Understanding Dyslexia (Comprensión de la dislexia), aconseja a los padres que, en primer lugar, averigüen qué es exactamente lo que presenta dificultad al niño disléxico. De este modo podrán hacer una evaluación realista de sus limitaciones y de lo que pueden esperar de él. “Debe pedírsele al niño que haga las cosas lo mejor que pueda —recomienda Reading and the Dyslexic Child (La lectura y el niño disléxico)—, pero no más que eso.” Siendo compasivos y animadores, y sobre todo proporcionándole una ayuda pedagógica adecuada, los padres pueden reducir los efectos de la dislexia y, a la vez, la tensión que sufre el niño. Ayuda de los maestros Como ayuda para concentrarse, mantenga una regla bajo la línea que va a leer Recuerde que la dislexia es un trastorno de aprendizaje. Por consiguiente, los profesores tienen que dedicar tiempo a los estudiantes disléxicos en sus clases y hacer un esfuerzo por ayudarlos. Reduzca la frustración de tales niños siendo realista respecto a lo que espera de ellos. Después de todo, es muy posible que un niño disléxico se convierta en un adulto al que aún le resulte difícil leer en voz alta. No sea derrotista. Más bien, encomie a los niños por sus progresos, y especialmente por su empeño. Por otra parte, evite la adulación. El profesor Miles recomienda que cuando los maestros observen cierto progreso en un alumno disléxico, le digan: “Es verdad que has cometido algunos errores. Pero, aún así, lo has hecho bien; has mejorado con respecto a la semana pasada y, teniendo en cuenta tu problema, el resultado es satisfactorio”. Cuando no ha habido ninguna mejora, aconseja decir: “Parece que tal o cual asunto todavía te causa problemas; vamos a ver si encontramos otra manera de ayudarte”. Guárdese de hacer comentarios despectivos sobre el modo como lee el niño. Trate de que los libros y la lectura le resulten placenteros. ¿Cómo? Tanto los padres como los maestros pueden sugerirle que coloque un marcador, tal vez una regla pequeña, bajo la línea que está leyendo, ya que al leer muy despacio es fácil desconcentrarse. Si el problema consiste en que lee las letras de la palabra en orden incorrecto, pregúntele bondadosamente cuál es la primera letra. Imagínese cuánto desanima a un niño disléxico que su profesor de matemáticas le repita constantemente que sus respuestas son erróneas. Es mucho mejor plantearle problemas algo más sencillos para que en lugar de sentirse frustrado por fallar, se sienta satisfecho por resolverlos. “El factor clave para los disléxicos es —según una maestra especializada en el tema— aprender a través de todos los sentidos.” Combine la vista, el oído y el tacto para ayudar al niño a leer y escribir correctamente las palabras. “El alumno debe mirar y escuchar atentamente, fijarse en los movimientos de su mano mientras escribe y en los de su boca mientras habla”, explica el profesor Miles. De esta manera el niño asociará la forma escrita de una letra con su sonido y con los movimientos de la mano al escribirla. Para ayudarle a distinguir las letras que confunde, enséñele a comenzar a escribir cada una de ellas en un punto diferente de la letra. “Lo ideal —recomienda el libro Reading and the Dyslexic Child—, es que todo niño [disléxico] reciba una hora diaria de enseñanza individualizada.” Por desgracia, las circunstancias raramente lo permiten. No obstante, los disléxicos pueden ayudarse a sí mismos. Autoayuda Si usted es disléxico, propóngase realizar la mayor parte de la lectura en las horas en las que se sienta más descansado. Los investigadores han observado que los estudiantes que padecen este trastorno obtienen buenos resultados durante la primera hora y media de lectura, pero que si siguen leyendo, su rendimiento disminuye. “Probablemente sea más provechoso dedicar al estudio períodos limitados pero regulares todos los días, que un día completo de vez en cuando”, indica Dyslexia at College (Dislexia en la universidad). Es cierto que usted necesitará más tiempo para aprender a leer y escribir correctamente, pero persevere. Utilice una máquina de escribir portátil o, mejor aún, un procesador de textos con un programa de verificación ortográfica. Al mismo tiempo, aprenda a organizar y utilizar la información. (Vea el recuadro.) Consejos para organizarse mejor Utilice lo siguiente: * un tablero de anuncios personal * un calendario * una bandeja de asuntos pendientes * un archivador * una agenda * una libreta de direcciones Disfrute de los libros escuchando los que estén grabados en audiocasetes. Esta revista, por ejemplo, así como su compañera La Atalaya, se editan periódicamente en casete en muchos idiomas, modalidad en la que también existe la Biblia completa. Si después de leer el recuadro de esta página usted cree que es disléxico, no trate de ocultarlo. Acéptelo y téngalo en cuenta. Por ejemplo, supongamos que está preparándose para una entrevista de trabajo. Puede que, debido a la presión de las circunstancias, le cueste expresarse clara y concisamente, tal como les sucede a muchas otras personas. ¿Por qué no ensaya algunas veces de antemano, simulando que están entrevistándose? Las dificultades que origina la dislexia no tienen remedio fácil. Pero el cerebro, como órgano maravilloso que es, compensa el problema, por lo que es poco probable que el desaliento de los afectados sea permanente. Julie, Vanessa y David han puesto mucho empeño en superar su frustración. Usted puede hacer lo mismo. Mentalícese de que su dificultad particular no tiene por qué impedirle aprender. Siga esforzándose por leer y escribir bien. Todo ello le ayudará a superar la frustración que causa la dislexia. * Algunos entendidos en la materia emplean el término “disgrafía” para referirse a las dificultades de aprendizaje relacionadas con la escritura, y “discalculia” para las relacionadas con el cálculo.

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Programa Radio Taringa-El Rincon del Aldeano- Todo sobre sus
Programa Radio Taringa-El Rincon del Aldeano- Todo sobre sus
InfoporAnónimo6/29/2008

Bueno Amigos, para mis fieles oyentes del sabado a las 9.00 de la mañana y los que todavia no me an escuchado les doy una cordial Bienvenida a uno de los programas mas españolizao de Radio Taringa.jejeje.Para los que crean o me llamen Gallego no lo soy en absoluto los gallegos son de Galicia una región al Nor-Oeste de España y yo soy mas del oeste direccion Lisboa, o lo que es lo mismo Cáceres (Extremadura).Bueno os preguntareis que qué hace un español en esta página Argentina y aún más participar en la radio de tal. Bueno el motivo de mi ingreso aquí es muy sencillo y entendible, soy un usuario de internet bastante activo y nervioso jajaja y bueno una vez enreando por internet me topé con taringa! , pienso sinceramente que minimamente y lo peor q pienso es q es estupenda.La Radio, bueno ví el anuncio y me lancé haber si había suerte y me metian en ella y bien aquí estoy dandoos guerra todas las mañanas del sabado de 9 a 11. La Radio es un medio que me relaja en el expresarme, me rio muxo y sobre todo me gusta que participeis, por eso....e aquí un propuesta que necesito respuesta aquí abajo.Necesito sugerencias y las que parezca interesantes las anunciaré aquí y diré publicamente en el aire quien me hizo la propuesta y probablemente poder salir en la radio en una llamada de skype. Bueno espero Vuestras sugerencias y os doy muchisimas gracias por aguantar a este Loco Español jajajajaja. Ah y recordad.....NO SOY GALLEGO.jejejejeje un saludo a todos.

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Post Dedicado a nuestro querido Alf (mi avatar)XD
HumorporAnónimoFecha desconocida

Bueno como os prometí en el post del lago mas Profundo del mundo e aquí el post de ALF,jajajaja.Asi que bueno,espero que me lo curre lo suficiente como para que os guste,jeje. Bueno a ALF le gusta ser guay, aquí le tenemos de buen rollo: Deberiamos tomar Ejemplo de este personaje ya que es uno de los pocos que se toman la vida a su bola, jajajaja,viva la vida a nuestra bola!! Eh áquí uno de esos ejemplos: link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=jfmDx4sM4iY TOTALMENTE UN CRACK!! jajajajajaja, eso si recojer las cosas q se tiran cuando formas ese tipo de idas de cabeza. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=GK8pN53RWss Y weno eh aquí su amor a una de las mejores cervezas del mundo: Bueno hasta aquí el post de ALF, espero que les haya gustado. OS REGALO MI AVATAR, XD: P.D: Si quieren alguna historia de algun personaje pidanmelo por mensaje privado. UN SALUDO MUY GRANDE A TODOS

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¿Por que es Bueno Ir al Dentista?
¿Por que es Bueno Ir al Dentista?
InfoporAnónimo5/22/2008

¿Por qué conviene ir al dentista? ANTES de la aparición de la odontología moderna, la gente solía experimentar dolor y pérdida de piezas dentales desde su juventud. Tener los dientes manchados o mal alineados, o incluso haberlos perdido, afeaba a muchas personas. Las que ya no tenían dientes en su vejez no podían masticar y, como consecuencia, sufrían desnutrición y morían prematuramente. En la actualidad, la mayoría de quienes acuden al dentista se libran del dolor, conservan los dientes toda su vida y lucen una atractiva sonrisa. ¿Cómo ha logrado la odontología alcanzar estas tres metas notables? La odontología preventiva, que se centra principalmente en la educación y en las revisiones regulares, ha sido un factor clave para evitar el dolor y la pérdida de piezas dentales. Jesús declaró: “Los que están sanos no necesitan médico” (Lucas 5:31). En efecto, algunas personas se han beneficiado tanto de las campañas de educación sobre higiene oral que pocas veces necesitan tratamiento.* No obstante, son muchas las que evitan ir al dentista. Algunas no buscan tratamiento dental por indiferencia, otras por los gastos que supone, y las hay que no van por miedo. Sea cual sea su caso, sería bueno que se preguntara: “¿Qué puede hacer el dentista por mí? ¿Merece la pena hacerle una visita?”. Para comprender la importancia de la odontología preventiva, es necesario entender qué tratan de prevenir los dentistas. Cómo empiezan los problemas dentales El dentista puede ahorrarnos el tormento del dolor y la pérdida de dientes. Con la colaboración del paciente, el especialista intenta contrarrestar los efectos de la placa, una fina película de bacterias que se pega a los dientes. Las bacterias se alimentan y multiplican gracias a las partículas de comida; transforman el azúcar en ácidos que atacan el esmalte dental y hacen que se vuelva poroso. Con el tiempo, se produce la caries cuando el esmalte poroso se desmorona y origina una cavidad o agujero. En esta etapa no hay malestar, pero cuando la infección llega a la cavidad pulpar del diente, suele presentarse un dolor agudo. Las bacterias que forman la placa tienen otro modo de atormentarnos. Si no se elimina bien mediante cepillado, la placa se endurece y forma un depósito calcificado llamado cálculo, o sarro, que puede hacer que las encías se inflamen y se separen de los dientes formando un hueco donde se acumulan restos de comida, un festín para las bacterias que pueden infectar las encías. Es posible controlar este problema con ayuda del dentista, pero si no se busca tratamiento, el tejido que sostiene los dientes puede quedar tan dañado que estos lleguen a caerse. Se pierden más dientes por esta causa que por la caries. La saliva proporciona cierta protección contra este ataque doble de las bacterias. Sea que se haya tomado una comida completa o tan solo una galleta, la saliva necesita entre quince y cuarenta y cinco minutos para eliminar las partículas de comida y neutralizar los ácidos presentes en la placa dental. La cantidad de tiempo dependerá de cuánto azúcar o restos de alimentos se hayan pegado a los dientes. Aparentemente, durante este intervalo es cuando la dentadura se ve afectada. Así, el alcance del daño no depende de la cantidad de azúcar ingerido, sino de la frecuencia con que se toman comidas y bocaditos dulces. Como el flujo de saliva se reduce durante el sueño, una de las cosas más destructivas que uno puede hacerle a sus dientes es irse a la cama sin cepillarlos después de haber ingerido comidas o bebidas azucaradas. Por otra parte, se dice que masticar chicle sin azúcar después de comer incrementa el flujo de saliva y ayuda a proteger los dientes. Caries dental Cavidad Un empaste impide que la caries se propague Caries y enfermedad de la encía Encías enfermas La placa se debe cepillar o limpiar con hilo dental El sarro es difícil de eliminar y provoca retracción de las encías Odontología preventiva Los especialistas recomiendan someterse a revisiones una o dos veces al año, dependiendo del estado de los dientes. Durante la revisión es probable que el dentista tome algunas radiografías y examine cuidadosamente la dentadura para ver si hay caries. Valiéndose de un anestésico local y un torno de alta velocidad, por lo general puede empastar las cavidades que encuentra sin causar dolor al paciente. En el caso de los más miedosos, hay especialistas que han empezado a utilizar láseres o geles para disolver las caries. Estos pueden reducir e incluso eliminar la necesidad del torno o de un anestésico local. Cuando se trata de niños, los dentistas se fijan especialmente en las muelas que acaban de salir para ver si tienen fisuras o huecos en la superficie de mordida que resultaría difícil limpiar con el cepillo. De ser así, quizás recomienden cubrir tales huecos con un sellador para que la superficie del diente permanezca suave y sea fácil de limpiar, protegiéndola así de la caries. En el caso de los pacientes adultos, el dentista se preocupa sobre todo por la prevención de las enfermedades de las encías. Por ello, si encuentra cualquier depósito de sarro endurecido, lo raspará para eliminarlo. Muchas personas tienden a pasar por alto ciertas zonas de sus dientes durante el cepillado; por eso quizás su dentista le indique a usted cómo puede cepillarlos mejor. Algunos incluso envían a sus pacientes a un higienista dental especializado para que les dé las orientaciones necesarias. Odontología correctiva Si sus dientes están dañados o mal alineados, o le falta alguno, le alegrará saber que existen muchas técnicas nuevas para corregir dichas situaciones. No obstante, los tratamientos correctivos son caros, por eso debe tener cuidado para no excederse de su presupuesto. A pesar de todo, hay mucha gente que piensa que el gasto merece la pena. Quizás el dentista pueda devolverle la capacidad de masticar o conseguir que su sonrisa se vuelva más atractiva, un asunto de no poca importancia, puesto que una dentadura poco agradable puede influir en su calidad de vida. Cuando los dientes frontales estén rotos o manchados, el dentista tal vez recomiende una funda, quizás de porcelana translúcida, que se parece mucho al esmalte natural. Las fundas se pegan a la superficie de los dientes dañados, dándoles una nueva forma y apariencia. Si los dientes están más estropeados, es posible que se utilice una corona. Esta pieza recubre lo que queda del diente y le proporciona una superficie completamente nueva, ya sea de oro, o de un material de apariencia natural. ¿Cómo puede ayudarle el dentista si ha perdido usted algún diente? Puede hacerle una dentadura parcial extraíble, o un puente fijo que se apoye a cada lado sobre una pieza dental y mantenga sujetos uno o más dientes postizos. Otra opción que se está volviendo muy popular es el implante. Consiste en insertar en la mandíbula un anclaje de titanio en el lugar que ocupaba el diente; cuando el hueso y la encía se han regenerado, se coloca una pieza artificial sobre el anclaje. Es casi como tener un diente propio. Un puente fijo apoya cada uno de sus lados sobre una pieza dental y mantiene sujeto un diente postizo Odontología correctiva Los dientes mal alineados pueden ser motivo de vergüenza; además, resultan difíciles de limpiar, lo que los expone a enfermedades. Asimismo, la mala alineación puede ocasionar dolor y dificultades para masticar. Afortunadamente, los dentistas por lo general pueden corregir estos problemas con la ayuda de aparatos ortodóncicos. Gracias a los recientes avances en su diseño, los aparatos modernos son menos visibles y no es necesario ajustarlos con tanta frecuencia. Algunos dentistas le están dando ahora más importancia a tratar el mal aliento. La mayoría de las personas tienen mal aliento de vez en cuando, y algunas lo padecen de forma regular. Las causas posibles son varias. Hay dentistas que cuentan con medios para diagnosticar la causa específica. En muchos casos se trata de la presencia de bacterias, con frecuencia en la zona posterior de la lengua. Cepillar o raspar la lengua puede ayudar, así como masticar chicle sin azúcar para incrementar el flujo de saliva. Lavarse la boca es particularmente importante tras consumir productos lácteos, carne o pescado. Pierda el miedo Si le causa demasiada ansiedad visitar al dentista, él sin duda lo ayudará a perder el miedo. Por eso, cuéntele cómo se siente y dígale qué gesto le hará con la mano cuando le duela o tenga miedo. Muchos pacientes han descubierto que eso les da más confianza. Quizás tema que el dentista lo regañe o lo menosprecie por no cuidar mejor de sus dientes. Pero, dado que ese tipo de comentarios espantaría a la clientela, es probable que sus temores sean bastante infundados. A la mayoría de los dentistas les interesa ser amables al hablar con sus clientes. Mucha gente evita ir al dentista porque le preocupa lo que le va a costar. Pero si a usted le es posible hacerse una revisión ahora, evitará problemas en el futuro y no tendrá que someterse a un tratamiento caro. En muchos sitios hay diferentes niveles de servicios dentales adaptados a cada bolsillo. Hasta el consultorio dental con el equipo más básico suele contar con aparatos para hacer radiografías y con un torno de alta velocidad. Los dentistas pueden realizar la mayoría de los procedimientos sin apenas causar incomodidad al paciente. Además, el costo de los anestésicos locales es lo suficientemente bajo para la mayoría de las personas, incluso si sus recursos son limitados. La misión del dentista es aliviar el dolor, no causarlo. El tratamiento dental ha dejado ya de ser la experiencia traumática que nuestros abuelos de seguro recuerdan. Puesto que la dentadura sana contribuye a una mejor salud general y le puede ayudar a disfrutar mucho más de la vida, ¿por qué no le hace una visita al dentista? Quedará gratamente sorprendido. ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO EL ARTICULO link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=N3iW3ZyN-os

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