rodrigoecg
Usuario (México)

Índice Índice…………………………………………………………………………………………………1 El origen del universo………………………………………………………………………………2 El origen de los elementos…………………………………………………………………….......3 El origen de la vida………………………………………………………………………………….5 El origen del hombre……………………………………………………………………………....10 Conclusión………………………………………………………………………………………….12 Referencias…………………………………………………………………………………………13 El origen del universoEdwin Hubble descubrió que el Universo se expande. La teoría de la relatividad general de Albert Einstein ya lo había previsto. Rebobinar Se ha comprobado que las galaxias se alejan, todavía hoy, las unas de las otras. Si pasamos al revés, ¿A dónde llegaremos? Los científicos intentan explicar el origen del Universo con diversas teorías, apoyadas en observaciones y unos cálculos matemáticos coherentes. Las más aceptadas son la del Big Bang y la teoría Inflacionaria, que se complementan entre si. Teoría del Big Bang La teoría del Big Bang o gran explosión, supone que, hace entre 12.000 y 15.000 millones de años, toda la materia del Universo estaba concentrada en una zona extraordinariamente pequeña del espacio, un único punto, y explotó. La materia salió impulsada con gran energía en todas direcciones. Los choques que inevitablemente se produjeron y un cierto desorden hicieron que la materia se agrupara y se concentrase más en algunos lugares del espacio, y se formaron las primeras estrellas y las primeras galaxias. Desde entonces, el Universo continúa en constante movimiento y evolución. Esta teoría sobre el origen del Universo se basa en observaciones rigurosas y es matemáticamente correcta desde un instante después de la explosión, pero no tiene una explicación para el momento cero del origen del Universo, llamado "singularidad". Teoría inflacionaria La teoría inflacionaria de Alan Guth intenta explicar el origen y los primeros instantes del Universo. Se basa en estudios sobre campos gravitatorios fortísimos, como los que hay cerca de un agujero negro. La teoría inflacionaria supone que una fuerza única se dividió en las cuatro que ahora conocemos, produciendo el origen al Universo. El empuje inicial duró un tiempo prácticamente inapreciable, pero la explosión fue tan violenta que, a pesar de que la atracción de la gravedad frena las galaxias, el Universo todavía crece, se expande. No se puede imaginar el Big Bang como la explosión de un punto de materia en el vacío, porque en este punto se concentraban toda la materia, la energía, el espacio y el tiempo. No había ni "fuera" ni "antes". El espacio y el tiempo también se expanden con el Universo. El origen de los elementos En el universo primitivo se formo hidrogeno y helio, a partir de las partículas elementales que existían o se formaban como producto de la explosión primigenia. Sin embargo, el resto de los elementos no podían conformarse en tales condiciones, pues sus núcleos atómicos se disociarían a altas energías. A medida que ocurría la expansión del universo, las temperaturas fueron disminuyendo y con el tiempo, las estrellas se convirtieron en las fábricas naturales de los elementos. La capacidad que tienen las estrellas para producir determinados elementos químicos depende de sus masas, que pueden ir desde 0,1 hasta 100 veces la masa del Sol. De esta forma, la enorme fuerza gravitacional de estos cuerpos estelares propiciara el proceso. Ello tiene lógica: para que dos núcleos atómicos se fusiones es necesario vencer la fuerza eléctrica de repulsión de estas partículas, de tal manera que puedan acercarse a una distancia que les permitan atraerse mediante la denominada “fuerza nuclear fuerte”. En sucesivas fusiones nucleares se han conformado los núcleos de elementos cada vez más pesados, hasta llegar al isotopo más estables del hierro que es el 56. Por ser éste el núcleo más estable, a partir de allí ya no es posible continuar la fusión de núcleos, por lo que entra en vigencia una vía energéticamente menos exigente: la captura de neutrones que, al no tener carga eléctrica, pueden penetrar en los núcleos sin ser repetidos. Luego este núcleo emite radiación beta, dando origen a un nuevo elemento. “Las estrellas mucho más pesadas que el Sol pueden convertirse en supe gigantes. Algunas de ellas explotan dando lugar al fenómeno llamado Supernova, lo que contribuye tanto a la síntesis de nuevos elementos, como su dispersión en otras regiones del Universo. Un fenómeno interesante ocurre cuando las partículas constituyentes de los rayos cósmicos colisionan en el espacio exterior, fuera de las estrellas, produciendo fragmentos más pequeños. Estas reacciones nucleares permiten explicar la formación de los elementos livianos: litio, berilio y boro, debido a que los procesos de fusión tienen una barrera energética muy difícil de salvar para producirlos por esta vía. Todo lo anterior podemos resumirlo así " Hemos empezado a contemplar nuestros orígenes: sustancia estelar que medita sobre las estrellas... Debemos nuestra obligación de sobrevivir no sólo a nosotros sino también a este Cosmos, antiguo y vasto, del cual procedemos. Estos criterios motivaron a los científicos a plantearse por ejemplo que la vida vino del espacio interestelar (supuestas pruebas que en los meteoritos había material orgánico, substrato para la vida) a través de gérmenes (teoría de Cosmozoa). Otro teoría que se manejo y que en la actualidad se plantea es que la materia viva proviene de la materia inanimada, lo cual en apariencia parece ser mas indicado, sin embargo negaba el proceso de formación y desarrollo de la materia: posteriormente otros seudo-experimentos concluyeron que la vida se origina a partir del material orgánica putrefacto (generación espontánea) lo que en lenguaje común es que los parásitos surgen de la basura; ejemplo, carne descompuesta. Esta teoría era muy tomada en cuenca por los científicos de la época, la vida pues resultaba de la materia inanimada. Por estas fechas no se tenía conciencia de los seres ultra pequeños (microrganismos) y es así que la teoría que la generación espontanea cobra fuerza. Tuvo que ser Louis Pasteur que con unos experimentos ingeniosos refutó categóricamente dicha teoría, uno de los más sencillos consistía en aspirar partículas que se depositaba en el algodón y este era sometido a una solución de Éter y alcohol para después ser visto en el microscopio. El hecho de que microrganismos como las bacterias son las causantes de la putrefacción hace suponer que la vida no se origina tan fácilmente. Oparin en el libro “El Origen de la Vida” dice: “Es absolutamente imposible que una organización tan compleja y al mismo tiempo tan definida pueda aparecer ante nuestros ojos surgiendo de organizaciones no organizadas de sustancias orgánicas”. Esta apreciación sin embargo nos lleva a otro extremo a la mas absoluta imposibilidad de una transición de una transición de materia inerte a materia viva. Concluyendo que la vida es eterna. Los primeros indicios en la búsqueda del origen de la vida nos lleva afirmar que las condiciones de alta presión y la temperatura dieron lugar a vapores supe calentados y carburo de hierro, cuando la temperatura de la tierra disminuyo permitió la formación de gotitas de agua en ebullición y al lanzarse dieron lugar al océano primitivo. El Origen de la VidaHace cuatro mil millones de años la Tierra era una bola incandescente con la superficie apenas cubierta por una leve costra continuamente destrozada por la frecuente caída de los meteoritos que en aquella época aún poblaban el sistema solar. Ninguna forma de vida actual hubiera sido capaz de sobrevivir en su superficie, pero en aquel caos continuo provocado por constantes erupciones volcánicas, geiseres y bombardeo de meteoritos y rayos cósmicos, se encontraban presentes todos los elementos necesarios para la vida. En los lugares donde la corteza terrestre había tenido tiempo de solidificarse y enfriarse algo se podían llegar a producir precipitaciones de lluvia formando charcas y lagos de un líquido que no era agua precisamente, sino una mezcla de agua, amoníaco, metano, ácidos y sales en suspensión. Más adelante se unieron a esta atmósfera gases como monóxido y dióxido de carbono y nitrógeno. Todo ello, con el continuo aporte de energía por parte del sol y la temperatura interna del planeta, producía reacciones químicas que generaban moléculas de un cierto grado de complejidad como formaldehido, ácido prúsico, glicinas y alcoholes. También se formaban otras muchas substancias complejas pero en mucha menor proporción, y con el tiempo la atmósfera primitiva contuvo ingentes cantidades de moléculas complejas. Poco después ya no teníamos un caldo de átomos, sino un caldo de moléculas de bastante complejidad. Los sucesivos hervores, las erupciones volcánicas, las descargas eléctricas de los rayos bombardeando ese caldo de moléculas hizo que de vez en cuando muchas de estas moléculas fueran destruidas pero también hizo que se formaran, por azar, algunas moléculas más complejas. El aporte energético era tan grande que las sustancias simples tendían a reagruparse con tanta o más rapidez que las complejas en destruirse, por eso a lo largo de millones de años el caldo fue conteniendo cada vez una mayor proporción de sustancias complejas. El azar producía nuevas moléculas, millones de combinaciones cada día en todo el planeta, las moléculas más inestables eran destruidas con rapidez, las más estables perduraban por más tiempo, las más simples eran usadas en nuevos experimentos, uno tras otro, día tras día, año tras año, milenio tras milenio. Pero por muy complejas que fueran esas moléculas seguían siendo moléculas inertes, hubieron de pasar cientos de millones de años de experimentos para que por azar surgiera una molécula capaz de auto replicarse. Durante casi mil millones de años se había preparado un complejo caldo de cultivo y en ese caldo aquella primera molécula autoreplicante tuvo alimento y energía suficientes para reproducirse durante cientos de generaciones, hasta cubrir la totalidad de la extensión de los mares. Ahora teníamos una molécula capaz de tomar otras moléculas más pequeñas de su entorno para auto replicarse. Apenas necesitó unos cientos de generaciones, quizás menos de un mes, para extenderse por todas las zonas del planeta donde pudiera encontrar alimento y energía. Fue la primera explosión demográfica del planeta y continuó hasta que fueron tantas moléculas que se hizo difícil encontrar alimento para todas ellas. Cuando esto ocurrió ya eran trillones las moléculas idénticas que se habían formado. Pero la auto replicación no siempre se producía en condiciones adecuadas. A veces faltaba algún alimento, alguna sustancia necesaria para la replicación y eso hacía que fallara. Los componentes de aquel fracaso servían de alimento para otras replicaciones, al fin y al cabo eran trillones. Algunas veces el error que se producía no suponía la destrucción de la molécula, ésta era capaz de reproducirse en las mismas condiciones que su progenitora aunque una sutil diferencia podía representar una ligera ventaja o desventaja con respecto a las demás moléculas de su entorno. Eran trillones de moléculas en todo el mundo intentando reproducirse dos o tres veces al día. Casi todas esas replicaciones eran correctas, pero había fallos, quizás una de cada mil replicaciones. De esos fallos la mayor parte eran inviables pero unos pocos, quizás uno cada cien millones de errores, provocaban una molécula que también era capaz de auto replicarse. Pero era una molécula distinta, no mejor ni peor, pero en determinadas condiciones podía ser más fuerte, más estable, o más capaz de replicarse sin errores. Cuando una molécula tenía una cierta ventaja tendía a reproducirse más, por eso las moléculas que aprovechaban mejor alguna característica de su entorno, que eran más fuertes o estables, o que se reproducían con más eficiencia acababan sustituyendo a las más simples y frágiles. Así fue como comenzó la evolución de las especies, aunque sólo había una única molécula (aún no ser vivo) evolucionando. Millones, billones, trillones de experimentos más tarde, surgió una molécula capaz de rodearse de una membrana dando lugar a la primera célula procariota. Anteriormente ya habían surgido por azar moléculas que se rodeaban de una membrana. Pero la composición de esa membrana era demasiado fuerte, demasiado impermeable, demasiado frágil o demasiado lo que sea para que resultara útil. Aquellos experimentos fracasaron. Cuando uno de aquellos trillones de experimentos tuvo éxito apareció la primera célula procariota de la historia, más parecida a una bacteria que a una célula de las que componen nuestros cuerpos, pero ya un ser vivo capaz de reaccionar a su entorno, protegerse de condiciones adversas, alimentarse y reproducirse. Mucho más capaz que las moléculas auto replicantes que poblaban el planeta, la primera célula procariota se reprodujo una y otra vez produciendo la segunda explosión demográfica de la historia. La expansión de la vida no eliminó a las moléculas autos replicantes, aún hoy en día siguen existiendo como virus y otras formas prebióticas, pero el planeta ya no era de las moléculas, sino de las células. Seguían siendo células procariotas, es decir, simple material genético envuelto en una membrana, tal como lo que hoy en día es el núcleo de una célula. Pero su grado de complejidad produjo dos efectos contrapuestos. Por un lado la célula era tan compleja que distintas partes de la molécula actuaban en condiciones diferentes lo que hacía que fuera más adaptable a su entorno. Por otro su complejidad producía errores de replicación con más frecuencia que en el caso de las moléculas. La mayor parte de estos fallos provocaban la destrucción de la célula, pero otros fallos suponían pequeños cambios en su diseño. A veces ese cambio suponía una ventaja, otras veces era un cambio perjudicial y en ocasiones era totalmente neutro. Con el tiempo llegó a haber muchas versiones diferentes de la célula original, cada una con diferentes probabilidades de supervivencia en diferentes entornos. En aquella época había millones de hábitats posibles, algunas células eran más capaces de sobrevivir en unos que en otros lo cual llevó a la primera especialización de la vida, distintos hábitats y distintas células pintando los colores del primer cuadro de la vida en la Tierra. Había células capaces de tomar determinados compuestos y convertirlos en aminoácidos. Otras podían usar la energía del sol para fabricar azúcares. Otras células, en fin, podían ensamblar los aminoácidos para fabricar proteínas. La actividad de cada célula era inconsciente y caótica, pero lo que hacía cada una era dirigirse a los lugares donde podía sobrevivir mejor. Los desechos de unas podían servir de alimento a las otras, era inevitable que al cabo de poco tiempo surgieran agrupaciones de dos o más células procariotas para formar una colonia con mayor posibilidad de supervivencia que las que tenían cada una por separado. Se formaron miles, millones de colonias, billones de experimentos condenados a fracasar. Pero entre todos aquellos fracasos algunas de esas colonias llegaron a encerrarse en una nueva membrana dando lugar a las primeras células eucariotas. De toda aquella producción de células extrañas e inviables, las que no tenían posibilidades de supervivencia eran destruidas de inmediato, pero de vez en cuando surgía una combinación que tenía más posibilidades de supervivencia que sus congéneres. Estas células competían con ventaja contra sus antecesoras más simples y en pocas generaciones eran capaces de acabar con su anterior supremacía. La reproducción de aquellas primeras células seguía siendo delicada y se producían errores con bastante frecuencia. A veces unos componentes de la célula empezaban a replicarse antes que otros, lo que llevaba a la destrucción de la misma. Otras veces la célula mezclaba los cromosomas de distintos componentes de la célula y de ello salía algo totalmente distinto, una mutación. Casi siempre las mutaciones llevaban a la destrucción de las células pero algunas mutaciones eran capaces de seguir sobreviviendo y hasta de reproducirse generando una variedad diferente de la célula original. A veces se producían mutaciones beneficiosas, y eso hizo que las células descendientes fueran más capaces de sobrevivir que sus antecesoras. Con el tiempo se formaron células muy complejas, algunas de tamaños inusitados para nuestra experiencia, se han encontrado células fosilizadas que podían medirse ¡en centímetros!. La vida había estallado ¿Qué probabilidades hay de que ocurra esto? Se ha dicho que la probabilidad de que del caldo primigenio surgiera una célula es algo tan remoto que resultaría absurdo siquiera imaginarlo. Y es cierto, lo que ocurre es que del caldo primigenio no surgió ninguna célula sino que se produjo una evolución paso a paso, escalón a escalón desde el cieno primordial hasta la célula pero pasando por diversos pasos intermedios. Estos pasos eran claros, de un primer caldo primigenio surgió un segundo caldo más complejo. Y eso era inevitable, ahí no contaba para nada el azar. En aquel segundo caldo se formaron moléculas cada vez más complejas. También esto era inevitable. Apareció la primera molécula autoreplicante. Aquí nos encontramos por primera vez con el azar. Puesto que no queda ningún registro fósil no sabemos cómo sería aquella primera molécula. Sí sabemos que sería sumamente compleja pero mucho menos que un virus. La probabilidad de que esta molécula surgiera del caldo primigenio original era muy escasa. Hubiera sido más probable que surgiera del caldo primigenio que existió unos doscientos millones de años más tarde, pero muy poco más. Pero mientras más complejas eran las moléculas que albergaban los mares la aparición de dicha molécula era cada vez más probable. Podría haber tardado más o menos cientos de millones de años de experimentos químicos pero tarde o temprano la complejidad del caldo primigenio haría que la aparición de una molécula autoreplicante fuera un suceso casi seguro. Una vez aparecida la primera molécula autoreplicante, y alimentada por el complejo caldo primigenio, era inevitable que se reprodujese hasta habitar en todos los rincones de la Tierra. También que se encontrase con diversas condiciones medioambientales y que se produjesen errores en la replicación, dando lugar a una casi infinita variedad de moléculas, cada una con ciertas ventajas en determinados ambientes, cada una intentando encontrar una parcela que invadir. Los siguientes pasos resultan tan inevitables como los anteriores, aunque la probabilidad de producir la primera célula eucariota desde ese punto era muy baja, la evolución se produjo paso a paso, haciendo que cada millón de años hubiese algas y bacterias cada vez más complejas. Mientras más tiempo pasaba, más aumentaba la probabilidad de que aparecieran las células, hasta que llegó un momento en que la aparición de la primera célula era casi inevitable. En ocasiones se ha dicho que la aparición de la vida en la Tierra es algo tan improbable como que un mono al teclado de una máquina de escribir y pulsando las teclas al azar pudiera escribir las obras completas de Shakespeare. Intentemos algo más simple: intentemos que un mono escriba la frase: "el hombre desciende del mono". Si tuviera que hacerlo al azar nos encontraríamos con una imposibilidad manifiesta: la frase citada tiene veinticuatro letras, para cada una de ellas existen veintiséis posibilidades lo que dará 26^24 combinaciones distintas, más o menos nueve mil quintillones. Si el mono escribiese una tecla por segundo necesitaría trillones de veces la edad del universo para escribir todas las combinaciones. Ahora bien, un mono puede aprender y si la máquina de escribir tiene un dispositivo que enciende una luz verde cuando el mono pulsa las letras correctas y una roja cuando pulsa letras que no forman parte de la frase, el mono puede aprender a evitar la 'a', la 'u' y las demás consonantes que no forman parte de la frase. Quedan pues las letras 'elhombrdscin', doce letras. Si el mono aprende a evitar las demás teclas, cosa que a nuestro mono le podría llevar unas cuantas horas, las combinaciones posibles serán 12^24, unos ochenta cuatrillones de combinaciones. Hemos avanzado algo, pero aún no lo suficiente. Dividamos ahora la frase en sílabas de dos o tres letras: "el hom-bre des-ci-en-de del mo-no". Cada vez que el mono escriba una de esas sílabas pulsaremos la luz verde, si escribe cualquier otra, una roja. Hay 12^3 (menos de dos mil) combinaciones posibles, en aproximadamente unas dos o tres horas el mono las habrá probado todas y ya sabrá cuáles son las diez sílabas correctas. La probabilidad de que el mono, escribiendo únicamente estas sílabas, llegue a escribir la frase completa es de una entre diez mil millones. Conseguir que el mono escriba esa única combinación al azar requeriría unos pocos siglos, pero no vamos a esperar tanto. Lo que tenemos que hacer ahora es dividir la frase en cuatro partes: "el hombre-desci-ende-del mono". Tras probar las mil combinaciones posibles de tres sílabas, le habremos indicado al mono cuáles son las correctas. Y teniendo cuatro fragmentos de la frase, la probabilidad de teclearlas en el orden exacto es de una entre 256. Si el mono es bastante aplicado, el proceso podría haberle ocupado durante dos o tres días. El origen del hombre El género humano es un recién llegado a la Tierra. No llevamos mucho tiempo aquí, en comparación con la larga existencia del planeta, pero sí más del que se suele pensar. Y periódicamente los científicos siguen encontrando nuevos fósiles y haciendo nuevas mediciones cada vez más antiguas. Aegiptopiteco Con el paso del tiempo se hallaron restos óseos (huesos) de seres que no eran totalmente humanos, aunque se parecían más a éstos que a los simios debido a la estructura de su esqueleto. Se les llamó homínidos, y representan una larga serie de especímenes que fueron antepasados (o ramas colaterales) de los modernos seres humanos. Pero antes que aparecieran los homínidos, en la Tierra, al menos en algunos lugares de ella, campeaba la especie llamada procónsul. En el Mioceno Antiguo africano, de 22 millones a 18 millones de años, se encuentra el género procónsul. Es el más antiguo y recuerda a los grandes primates vivos y al aegiptopiteco. El procónsul era un cuadrúpedo de movimientos lentos, arborícola. Su capacidad craneana oscilaba entre 154 a 180 centímetros cúbicos y su dieta era frugívora. El principal yacimiento del proconsul es Rusinga (Kenia), en donde el medio ambiente se ha supuesto como un bosque tropical húmedo, oscilando hacia un medio más seco con arbolado difuso. Además del procónsul, se conocen cuatro géneros más. El micropithecus y el dendropithecus en Kenia occidental, donde coinciden con restos del procónsul. Sin embargo, el afropithecus y el turcanapithecus aparecen en el norte de Kenia, donde el procónsul es desconocido. Los descubrimientos de la actividad humana primitiva, realizados en los yacimientos donde fue hallado el Australopithecus, no ofrecen dudas. El australopiteco representa probablemente el primer homo faber (hombre fabricante) conocido que tallaba ya los guijarros por una sola cara. Es difícil eludir la tentación de suponer al australopiteco como origen de una raza humana que conduce al Homo sapiens, pero debemos resistir a ello. En efecto, la paleontología humana está condenada a observar únicamente un número limitado de individuos: unos pocos hitos repartidos en un espacio de varios centenares de miles de años. De la evolución de los homínidos nunca se podrán conocer más que unas pocas etapas determinadas. Hace 2,4 millones de años aparecía el Homo habilis ("hombre hábil", primer integrante del genero Homo ("hombre" en latín), del cual formamos parte, y según los paleo antropólogos fue el primero en fabricar herramientas de piedra (las más antiguas datan de 2,5 millones de años). Caminaba erguido y tenía un cerebro mayor (500-800 cc) al de los australopitecos, aunque no su talla (1,40 m de altura y 30-40 kg.). Todos estos primeros homínidos eran de poca talla. No aparecen grandes homínidos hasta hace 1,6 millones de años, época en que entra en escena el Homo erectus (hombre erecto). Este pitecántropo (mono-hombre) fue el primero en extenderse más allá de África, llegando a aparecer en Asia continental (China) e insular (Java), Europa y Medio Oriente. El Homo erectus ya tenía un cerebro bastante desarrollado (750-1.250 cc) y una altura y peso (1,5-1,80 m y 40-80 kg.) como nosotros. Hace aproximadamente un millón de años era el único homínido sobre la tierra, los demás se habían extinguido, y continuó siéndolo hasta hace unos 200 mil años. El australopiteco se sitúa en el peldaño más antiguo y elemental. Los pitecántropos representan el peldaño siguiente y corresponden a un estadio de desarrollo síquico e intelectual más avanzado. Conclusión El origen parte de un conocimiento muy amplio, no se puede hablar de el origen de la vida sin hablar del origen del planeta y no se puede hablar del origen del planeta sin hablar del origen de la galaxia y el universo así como tampoco podemos hablar de nuestro origen sin hablar un poco de todos estos temas. El hombre siempre ha buscado el porqué de las cosas, su origen. Se han hecho muchas teorías a trabes de los años para tratar de explicar esto teorías que van desde que el universo fue creado por deidades hasta la mas moderna que es el big bang. También se han hecho teorías sobre el origen del hombre, algunos siguen creyendo que fue por obra de un dios, otros incluso yugaron a pensar que fue por obra de alienígenas, incluso alguien planteo que podríamos ser solo una simulación de una computadora, algo así como los sims, yo pienso que la creencia de un dios es solo una necesidad de el hombre para explicar lo inexplicable y para no tener miedo a cosas como la muerte, la teoría de que solo somos una simulación seme hace una muy difícil de creer prefiero mas la teoría de que unos alienígenas nos trajeron o nos hicieron, porque no, también puede ser que se origino aquí en la tierra a través de los elementos que proporciono el cosmos. Se dice que en un caldo de átomos del cual se formaron células que hicieron muchas combinaciones y a dataciones en su mayoría fracasadas hasta que de hay surgieron los microrganismos eso en este o en otro planeta o porque no en dos o tres y quizá se realizo un intercambio a trabes de meteoritos, se realizaron muchos experimentos hasta poder generar células esto pudo y al parecer esto dio origen a todas las especies, pero porque generar especies que duran solo algún tiempo y mueren después de reproducirse porque no hacer seres duradero que vivieran por siempre y que no tuvieran mucha necesidad de reproducirse, si lo pensamos bien, a esto es lo que llamamos evolución, gracias a la evolución nosotros estamos aquí, gracias a el capricho de unas células, lo pienso así porque no creo que allá sido una necesidad ya que abecés el organismo mas simple es el organismo mas fuerte como los virus, claro que nosotros nos deshacemos de muchos de ellos pero no de todos. Dicen que descendemos de los monos pero si eso es así porque hay primates que tienen mucho pelo y no hablan, claro que son muy listos, y son capaces de utilizar piedras y palos como herramientas, además son dos veces mas fuertes que nosotros desde que nacen, pero si tiene un código genético casi igual a el nuestro, ¿Por qué no han evolucionado? ¿Será acaso que no se han visto en la necesidad? Digo, yo e vito por ejemplo muchas variedades de tiburones unas muy diferentes de las otras, es decir, pertenecen a la misma familia pero son algo diferentes, una vez vi que encontraron un tiburón prehistórico vivo, lo pusieron en cautiverio y a los dos días se murió, y me pregunte, porque él no había evolucionado, y me dije por su habitad quizá, ósea que si ponemos a el mono en otro habitad en muchos años este evolucionara, no yo creo que lo que nos dio origen fue mas una mutación de algún ancestro en común que tengamos con ellos, para mi eso es lo mas cogerente. Ah ora la pregunta seria si es que estoy en lo correcto ¿Cómo sucedió algo así? Aunque dejo un espacio para la duda, siempre hay que tener la mente abierta a barias opciones, porque la verdad yo creo que ninguna de las teorías pudiera estar escrita a el pie de la letra de como sucedió, aunque lo que es casi seguro es que jamás sabremos exactamente como sucedió (posiblemente no). Referencias http://www.profesorenlinea.cl/universalhistoria/Hombreorigen.htm http://www.maslibertad.net/religion/ideario/elorigen.htm http://earr.webnode.es/nosotros/ http://www.astromia.com/universo/origen.htm http://www.profesorenlinea.cl/universalhistoria/Hombreorigen.htm
Índice Índice…………………………………………………………………………………………………………..1 El origen del universo………………………………………………………………………………2 El origen de los elementos…………………………………………………………………….3 El origen de la vida…………………………………………………………………………………4 El origen del hombre……………………………………………………………………………8 Conclusión………………………………………………………………………………………………10 Referencias…………………………………………………………………………………………11 El origen del universo Edwin Hubble descubrió que el Universo se expande. La teoría de la relatividad general de Albert Einstein ya lo había previsto. Rebobinar Se ha comprobado que las galaxias se alejan, todavía hoy, las unas de las otras. Si pasamos al revés, ¿A dónde llegaremos? Los científicos intentan explicar el origen del Universo con diversas teorías, apoyadas en observaciones y unos cálculos matemáticos coherentes. Las más aceptadas son la del Big Bang y la teoría Inflacionaria, que se complementan entre si. Teoría del Big Bang La teoría del Big Bang o gran explosión, supone que, hace entre 12.000 y 15.000 millones de años, toda la materia del Universo estaba concentrada en una zona extraordinariamente pequeña del espacio, un único punto, y explotó. La materia salió impulsada con gran energía en todas direcciones. Los choques que inevitablemente se produjeron y un cierto desorden hicieron que la materia se agrupara y se concentrase más en algunos lugares del espacio, y se formaron las primeras estrellas y las primeras galaxias. Desde entonces, el Universo continúa en constante movimiento y evolución. Esta teoría sobre el origen del Universo se basa en observaciones rigurosas y es matemáticamente correcta desde un instante después de la explosión, pero no tiene una explicación para el momento cero del origen del Universo, llamado "singularidad". Teoría inflacionaria La teoría inflacionaria de Alan Guth intenta explicar el origen y los primeros instantes del Universo. Se basa en estudios sobre campos gravitatorios fortísimos, como los que hay cerca de un agujero negro. La teoría inflacionaria supone que una fuerza única se dividió en las cuatro que ahora conocemos, produciendo el origen al Universo. El empuje inicial duró un tiempo prácticamente inapreciable, pero la explosión fue tan violenta que, a pesar de que la atracción de la gravedad frena las galaxias, el Universo todavía crece, se expande. No se puede imaginar el Big Bang como la explosión de un punto de materia en el vacío, porque en este punto se concentraban toda la materia, la energía, el espacio y el tiempo. No había ni "fuera" ni "antes". El espacio y el tiempo también se expanden con el Universo. El origen de los elementos En el universo primitivo se formó hidrogeno y helio, a partir de las partículas elementales que existían o se formaban como producto de la explosión primigenia. Sin embargo, el resto de los elementos no podían conformarse en tales condiciones, pues sus núcleos atómicos se disociarían a altas energías. A medida que ocurría la expansión del universo, las temperaturas fueron disminuyendo y con el tiempo, las estrellas se convirtieron en las fábricas naturales de los elementos. La capacidad que tienen las estrellas para producir determinados elementos químicos depende de sus masas, que pueden ir desde 0,1 hasta 100 veces la masa del Sol. De esta forma, la enorme fuerza gravitacional de estos cuerpos estelares propiciara el proceso. Ello tiene lógica: para que dos núcleos atómicos se fusiones es necesario vencer la fuerza eléctrica de repulsión de estas partículas, de tal manera que puedan acercarse a una distancia que les permitan atraerse mediante la denominada “fuerza nuclear fuerte”. En sucesivas fusiones nucleares se han conformado los núcleos de elementos cada vez más pesados, hasta llegar al isotopo más estables del hierro que es el 56. Por ser éste el núcleo más estable, a partir de allí ya no es posible continuar la fusión de núcleos, por lo que entra en vigencia una vía energéticamente menos exigente: la captura de neutrones que, al no tener carga eléctrica, pueden penetrar en los núcleos sin ser repetidos. Luego este núcleo emite radiación beta, dando origen a un nuevo elemento. “Las estrellas mucho más pesadas que el Sol pueden convertirse en supe gigantes. Algunas de ellas explotan dando lugar al fenómeno llamado Supernova, lo que contribuye tanto a la síntesis de nuevos elementos, como su dispersión en otras regiones del Universo. Un fenómeno interesante ocurre cuando las partículas constituyentes de los rayos cósmicos colisionan en el espacio exterior, fuera de las estrellas, produciendo fragmentos más pequeños. Estas reacciones nucleares permiten explicar la formación de los elementos livianos: litio, berilio y boro, debido a que los procesos de fusión tienen una barrera energética muy difícil de salvar para producirlos por esta vía. Todo lo anterior podemos resumirlo así " Hemos empezado a contemplar nuestros orígenes: sustancia estelar que medita sobre las estrellas... Debemos nuestra obligación de sobrevivir no sólo a nosotros sino también a este Cosmos, antiguo y vasto, del cual procedemos. Estos criterios motivaron a los científicos a plantearse por ejemplo que la vida vino del espacio interestelar (supuestas pruebas que en los meteoritos había material orgánico, substrato para la vida) a través de gérmenes (teoría de Cosmozoa). Otro teoría que se manejó y que en la actualidad se plantea es que la materia viva proviene de la materia inanimada, lo cual en apariencia parece ser más indicado, sin embargo negaba el proceso de formación y desarrollo de la materia: posteriormente otros seudo-experimentos concluyeron que la vida se origina a partir del material orgánica putrefacto (generación espontánea) lo que en lenguaje común es que los parásitos surgen de la basura; ejemplo, carne descompuesta. Esta teoría era muy tomada en cuenca por los científicos de la época, la vida pues resultaba de la materia inanimada. Por estas fechas no se tenía conciencia de los seres ultra pequeños (microrganismos) y es así que la teoría que la generación espontánea cobra fuerza. Tuvo que ser Louis Pasteur que con unos experimentos ingeniosos refutó categóricamente dicha teoría, uno de los más sencillos consistía en aspirar partículas que se depositaba en el algodón y este era sometido a una solución de Éter y alcohol para después ser visto en el microscopio. El hecho de que microrganismos como las bacterias son las causantes de la putrefacción hace suponer que la vida no se origina tan fácilmente. Oparin en el libro “El Origen de la Vida” dice: “Es absolutamente imposible que una organización tan compleja y al mismo tiempo tan definida pueda aparecer ante nuestros ojos surgiendo de organizaciones no organizadas de sustancias orgánicas”. Esta apreciación sin embargo nos lleva a otro extremo a la más absoluta imposibilidad de una transición de una transición de materia inerte a materia viva. Concluyendo que la vida es eterna. Los primeros indicios en la búsqueda del origen de la vida nos lleva afirmar que las condiciones de alta presión y la temperatura dieron lugar a vapores supe calentados y carburo de hierro, cuando la temperatura de la tierra disminuyo permitió la formación de gotitas de agua en ebullición y al lanzarse dieron lugar al océano primitivo. El Origen de la Vida Hace cuatro mil millones de años la Tierra era una bola incandescente con la superficie apenas cubierta por una leve costra continuamente destrozada por la frecuente caída de los meteoritos que en aquella época aún poblaban el sistema solar. Ninguna forma de vida actual hubiera sido capaz de sobrevivir en su superficie, pero en aquel caos continuo provocado por constantes erupciones volcánicas, geiseres y bombardeo de meteoritos y rayos cósmicos, se encontraban presentes todos los elementos necesarios para la vida. En los lugares donde la corteza terrestre había tenido tiempo de solidificarse y enfriarse algo se podían llegar a producir precipitaciones de lluvia formando charcas y lagos de un líquido que no era agua precisamente, sino una mezcla de agua, amoníaco, metano, ácidos y sales en suspensión. Más adelante se unieron a esta atmósfera gases como monóxido y dióxido de carbono y nitrógeno. Todo ello, con el continuo aporte de energía por parte del sol y la temperatura interna del planeta, producía reacciones químicas que generaban moléculas de un cierto grado de complejidad como formaldehido, ácido prúsico, glicinas y alcoholes. También se formaban otras muchas substancias complejas pero en mucha menor proporción, y con el tiempo la atmósfera primitiva contuvo ingentes cantidades de moléculas complejas. Poco después ya no teníamos un caldo de átomos, sino un caldo de moléculas de bastante complejidad. Los sucesivos hervores, las erupciones volcánicas, las descargas eléctricas de los rayos bombardeando ese caldo de moléculas hizo que de vez en cuando muchas de estas moléculas fueran destruidas pero también hizo que se formaran, por azar, algunas moléculas más complejas. El aporte energético era tan grande que las sustancias simples tendían a reagruparse con tanta o más rapidez que las complejas en destruirse, por eso a lo largo de millones de años el caldo fue conteniendo cada vez una mayor proporción de sustancias complejas. El azar producía nuevas moléculas, millones de combinaciones cada día en todo el planeta, las moléculas más inestables eran destruidas con rapidez, las más estables perduraban por más tiempo, las más simples eran usadas en nuevos experimentos, uno tras otro, día tras día, año tras año, milenio tras milenio. Pero por muy complejas que fueran esas moléculas seguían siendo moléculas inertes, hubieron de pasar cientos de millones de años de experimentos para que por azar surgiera una molécula capaz de auto replicarse. Durante casi mil millones de años se había preparado un complejo caldo de cultivo y en ese caldo aquella primera molécula auto replicante tuvo alimento y energía suficientes para reproducirse durante cientos de generaciones, hasta cubrir la totalidad de la extensión de los mares. Ahora teníamos una molécula capaz de tomar otras moléculas más pequeñas de su entorno para auto replicarse. Apenas necesitó unos cientos de generaciones, quizás menos de un mes, para extenderse por todas las zonas del planeta donde pudiera encontrar alimento y energía. Fue la primera explosión demográfica del planeta y continuó hasta que fueron tantas moléculas que se hizo difícil encontrar alimento para todas ellas. Cuando esto ocurrió ya eran trillones las moléculas idénticas que se habían formado. Pero la auto replicación no siempre se producía en condiciones adecuadas. A veces faltaba algún alimento, alguna sustancia necesaria para la replicación y eso hacía que fallara. Los componentes de aquel fracaso servían de alimento para otras replicaciones, al fin y al cabo eran trillones. Algunas veces el error que se producía no suponía la destrucción de la molécula, ésta era capaz de reproducirse en las mismas condiciones que su progenitora aunque una sutil diferencia podía representar una ligera ventaja o desventaja con respecto a las demás moléculas de su entorno. Eran trillones de moléculas en todo el mundo intentando reproducirse dos o tres veces al día. Casi todas esas replicaciones eran correctas, pero había fallos, quizás una de cada mil replicaciones. De esos fallos la mayor parte eran inviables pero unos pocos, quizás uno cada cien millones de errores, provocaban una molécula que también era capaz de auto replicarse. Pero era una molécula distinta, no mejor ni peor, pero en determinadas condiciones podía ser más fuerte, más estable, o más capaz de replicarse sin errores. Cuando una molécula tenía una cierta ventaja tendía a reproducirse más, por eso las moléculas que aprovechaban mejor alguna característica de su entorno, que eran más fuertes o estables, o que se reproducían con más eficiencia acababan sustituyendo a las más simples y frágiles. Así fue como comenzó la evolución de las especies, aunque sólo había una única molécula (aún no ser vivo) evolucionando. Millones, billones, trillones de experimentos más tarde, surgió una molécula capaz de rodearse de una membrana dando lugar a la primera célula procariota. Anteriormente ya habían surgido por azar moléculas que se rodeaban de una membrana. Pero la composición de esa membrana era demasiado fuerte, demasiado impermeable, demasiado frágil o demasiado lo que sea para que resultara útil. Aquellos experimentos fracasaron. Cuando uno de aquellos trillones de experimentos tuvo éxito apareció la primera célula procariota de la historia, más parecida a una bacteria que a una célula de las que componen nuestros cuerpos, pero ya un ser vivo capaz de reaccionar a su entorno, protegerse de condiciones adversas, alimentarse y reproducirse. Mucho más capaz que las moléculas auto replicantes que poblaban el planeta, la primera célula procariota se reprodujo una y otra vez produciendo la segunda explosión demográfica de la historia. La expansión de la vida no eliminó a las moléculas autos replicantes, aún hoy en día siguen existiendo como virus y otras formas prebióticas, pero el planeta ya no era de las moléculas, sino de las células. Seguían siendo células procariotas, es decir, simple material genético envuelto en una membrana, tal como lo que hoy en día es el núcleo de una célula. Pero su grado de complejidad produjo dos efectos contrapuestos. Por un lado la célula era tan compleja que distintas partes de la molécula actuaban en condiciones diferentes lo que hacía que fuera más adaptable a su entorno. Por otro su complejidad producía errores de replicación con más frecuencia que en el caso de las moléculas. La mayor parte de estos fallos provocaban la destrucción de la célula, pero otros fallos suponían pequeños cambios en su diseño. A veces ese cambio suponía una ventaja, otras veces era un cambio perjudicial y en ocasiones era totalmente neutro. Con el tiempo llegó a haber muchas versiones diferentes de la célula original, cada una con diferentes probabilidades de supervivencia en diferentes entornos. En aquella época había millones de hábitats posibles, algunas células eran más capaces de sobrevivir en unos que en otros lo cual llevó a la primera especialización de la vida, distintos hábitats y distintas células pintando los colores del primer cuadro de la vida en la Tierra. Había células capaces de tomar determinados compuestos y convertirlos en aminoácidos. Otras podían usar la energía del sol para fabricar azúcares. Otras células, en fin, podían ensamblar los aminoácidos para fabricar proteínas. La actividad de cada célula era inconsciente y caótica, pero lo que hacía cada una era dirigirse a los lugares donde podía sobrevivir mejor. Los desechos de unas podían servir de alimento a las otras, era inevitable que al cabo de poco tiempo surgieran agrupaciones de dos o más células procariotas para formar una colonia con mayor posibilidad de supervivencia que las que tenían cada una por separado. Se formaron miles, millones de colonias, billones de experimentos condenados a fracasar. Pero entre todos aquellos fracasos algunas de esas colonias llegaron a encerrarse en una nueva membrana dando lugar a las primeras células eucariotas. De toda aquella producción de células extrañas e inviables, las que no tenían posibilidades de supervivencia eran destruidas de inmediato, pero de vez en cuando surgía una combinación que tenía más posibilidades de supervivencia que sus congéneres. Estas células competían con ventaja contra sus antecesoras más simples y en pocas generaciones eran capaces de acabar con su anterior supremacía. La reproducción de aquellas primeras células seguía siendo delicada y se producían errores con bastante frecuencia. A veces unos componentes de la célula empezaban a replicarse antes que otros, lo que llevaba a la destrucción de la misma. Otras veces la célula mezclaba los cromosomas de distintos componentes de la célula y de ello salía algo totalmente distinto, una mutación. Casi siempre las mutaciones llevaban a la destrucción de las células pero algunas mutaciones eran capaces de seguir sobreviviendo y hasta de reproducirse generando una variedad diferente de la célula original. A veces se producían mutaciones beneficiosas, y eso hizo que las células descendientes fueran más capaces de sobrevivir que sus antecesoras. Con el tiempo se formaron células muy complejas, algunas de tamaños inusitados para nuestra experiencia, se han encontrado células fosilizadas que podían medirse ¡en centímetros!. La vida había estallado ¿Qué probabilidades hay de que ocurra esto? Se ha dicho que la probabilidad de que del caldo primigenio surgiera una célula es algo tan remoto que resultaría absurdo siquiera imaginarlo. Y es cierto, lo que ocurre es que del caldo primigenio no surgió ninguna célula sino que se produjo una evolución paso a paso, escalón a escalón desde el cieno primordial hasta la célula pero pasando por diversos pasos intermedios. Estos pasos eran claros, de un primer caldo primigenio surgió un segundo caldo más complejo. Y eso era inevitable, ahí no contaba para nada el azar. En aquel segundo caldo se formaron moléculas cada vez más complejas. También esto era inevitable. Apareció la primera molécula autoreplicante. Aquí nos encontramos por primera vez con el azar. Puesto que no queda ningún registro fósil no sabemos cómo sería aquella primera molécula. Sí sabemos que sería sumamente compleja pero mucho menos que un virus. La probabilidad de que esta molécula surgiera del caldo primigenio original era muy escasa. Hubiera sido más probable que surgiera del caldo primigenio que existió unos doscientos millones de años más tarde, pero muy poco más. Pero mientras más complejas eran las moléculas que albergaban los mares la aparición de dicha molécula era cada vez más probable. Podría haber tardado más o menos cientos de millones de años de experimentos químicos pero tarde o temprano la complejidad del caldo primigenio haría que la aparición de una molécula auto replicante fuera un suceso casi seguro. Una vez aparecida la primera molécula auto replicante, y alimentada por el complejo caldo primigenio, era inevitable que se reprodujese hasta habitar en todos los rincones de la Tierra. También que se encontrase con diversas condiciones medioambientales y que se produjesen errores en la replicación, dando lugar a una casi infinita variedad de moléculas, cada una con ciertas ventajas en determinados ambientes, cada una intentando encontrar una parcela que invadir. Los siguientes pasos resultan tan inevitables como los anteriores, aunque la probabilidad de producir la primera célula eucariota desde ese punto era muy baja, la evolución se produjo paso a paso, haciendo que cada millón de años hubiese algas y bacterias cada vez más complejas. Mientras más tiempo pasaba, más aumentaba la probabilidad de que aparecieran las células, hasta que llegó un momento en que la aparición de la primera célula era casi inevitable. En ocasiones se ha dicho que la aparición de la vida en la Tierra es algo tan improbable como que un mono al teclado de una máquina de escribir y pulsando las teclas al azar pudiera escribir las obras completas de Shakespeare. Intentemos algo más simple: intentemos que un mono escriba la frase: "el hombre desciende del mono". Si tuviera que hacerlo al azar nos encontraríamos con una imposibilidad manifiesta: la frase citada tiene veinticuatro letras, para cada una de ellas existen veintiséis posibilidades lo que dará 26^24 combinaciones distintas, más o menos nueve mil quintillones. Si el mono escribiese una tecla por segundo necesitaría trillones de veces la edad del universo para escribir todas las combinaciones. Ahora bien, un mono puede aprender y si la máquina de escribir tiene un dispositivo que enciende una luz verde cuando el mono pulsa las letras correctas y una roja cuando pulsa letras que no forman parte de la frase, el mono puede aprender a evitar la 'a', la 'u' y las demás consonantes que no forman parte de la frase. Quedan pues las letras 'elhombrdscin', doce letras. Si el mono aprende a evitar las demás teclas, cosa que a nuestro mono le podría llevar unas cuantas horas, las combinaciones posibles serán 12^24, unos ochenta cuatrillones de combinaciones. Hemos avanzado algo, pero aún no lo suficiente. Dividamos ahora la frase en sílabas de dos o tres letras: "el hom-bre des-ci-en-de del mo-no". Cada vez que el mono escriba una de esas sílabas pulsaremos la luz verde, si escribe cualquier otra, una roja. Hay 12^3 (menos de dos mil) combinaciones posibles, en aproximadamente unas dos o tres horas el mono las habrá probado todas y ya sabrá cuáles son las diez sílabas correctas. La probabilidad de que el mono, escribiendo únicamente estas sílabas, llegue a escribir la frase completa es de una entre diez mil millones. Conseguir que el mono escriba esa única combinación al azar requeriría unos pocos siglos, pero no vamos a esperar tanto. Lo que tenemos que hacer ahora es dividir la frase en cuatro partes: "el hombre-desci-ende-del mono". Tras probar las mil combinaciones posibles de tres sílabas, le habremos indicado al mono cuáles son las correctas. Y teniendo cuatro fragmentos de la frase, la probabilidad de teclearlas en el orden exacto es de una entre 256. Si el mono es bastante aplicado, el proceso podría haberle ocupado durante dos o tres días. El origen del hombre El género humano es un recién llegado a la Tierra. No llevamos mucho tiempo aquí, en comparación con la larga existencia del planeta, pero sí más del que se suele pensar. Y periódicamente los científicos siguen encontrando nuevos fósiles y haciendo nuevas mediciones cada vez más antiguas. Aegiptopiteco Con el paso del tiempo se hallaron restos óseos (huesos) de seres que no eran totalmente humanos, aunque se parecían más a éstos que a los simios debido a la estructura de su esqueleto. Se les llamó homínidos, y representan una larga serie de especímenes que fueron antepasados (o ramas colaterales) de los modernos seres humanos. Pero antes que aparecieran los homínidos, en la Tierra, al menos en algunos lugares de ella, campeaba la especie llamada procónsul. En el Mioceno Antiguo africano, de 22 millones a 18 millones de años, se encuentra el género procónsul. Es el más antiguo y recuerda a los grandes primates vivos y al aegiptopiteco. El procónsul era un cuadrúpedo de movimientos lentos, arborícola. Su capacidad craneana oscilaba entre 154 a 180 centímetros cúbicos y su dieta era frugívora. El principal yacimiento del proconsul es Rusinga (Kenia), en donde el medio ambiente se ha supuesto como un bosque tropical húmedo, oscilando hacia un medio más seco con arbolado difuso. Además del procónsul, se conocen cuatro géneros más. El micropithecus y el dendropithecus en Kenia occidental, donde coinciden con restos del procónsul. Sin embargo, el afropithecus y el turcanapithecus aparecen en el norte de Kenia, donde el procónsul es desconocido. Los descubrimientos de la actividad humana primitiva, realizados en los yacimientos donde fue hallado el Australopithecus, no ofrecen dudas. El australopiteco representa probablemente el primer homo faber (hombre fabricante) conocido que tallaba ya los guijarros por una sola cara. Es difícil eludir la tentación de suponer al australopiteco como origen de una raza humana que conduce al Homo sapiens, pero debemos resistir a ello. En efecto, la paleontología humana está condenada a observar únicamente un número limitado de individuos: unos pocos hitos repartidos en un espacio de varios centenares de miles de años. De la evolución de los homínidos nunca se podrán conocer más que unas pocas etapas determinadas. Hace 2,4 millones de años aparecía el Homo habilis ("hombre hábil", primer integrante del género Homo ("hombre" en latín), del cual formamos parte, y según los paleo antropólogos fue el primero en fabricar herramientas de piedra (las más antiguas datan de 2,5 millones de años). Caminaba erguido y tenía un cerebro mayor (500-800 cc) al de los australopitecos, aunque no su talla (1,40 m de altura y 30-40 kg.). Todos estos primeros homínidos eran de poca talla. No aparecen grandes homínidos hasta hace 1,6 millones de años, época en que entra en escena el Homo erectus (hombre erecto). Este pitecántropo (mono-hombre) fue el primero en extenderse más allá de África, llegando a aparecer en Asia continental (China) e insular (Java), Europa y Medio Oriente. El Homo erectus ya tenía un cerebro bastante desarrollado (750-1.250 cc) y una altura y peso (1,5-1,80 m y 40-80 kg.) como nosotros. Hace aproximadamente un millón de años era el único homínido sobre la tierra, los demás se habían extinguido, y continuó siéndolo hasta hace unos 200 mil años. El australopiteco se sitúa en el peldaño más antiguo y elemental. Los pitecántropos representan el peldaño siguiente y corresponden a un estadio de desarrollo síquico e intelectual más avanzado. Conclusión El origen parte de un conocimiento muy amplio, no se puede hablar del origen de la vida sin hablar del origen del planeta y no se puede hablar del origen del planeta sin hablar del origen de la galaxia y el universo así como tampoco podemos hablar de nuestro origen sin hablar un poco de todos estos temas. El hombre siempre ha buscado el porqué de las cosas, su origen. Se han hecho muchas teorías a trabes de los años para tratar de explicar esto teorías que van desde que el universo fue creado por deidades hasta la mas moderna que es el big bang. También se han hecho teorías sobre el origen del hombre, algunos siguen creyendo que fue por obra de un dios, otros incluso yugaron a pensar que fue por obra de alienígenas, incluso alguien planteo que podríamos ser solo una simulación de una computadora, algo así como los sims, yo pienso que la creencia de un dios es solo una necesidad de el hombre para explicar lo inexplicable y para no tener miedo a cosas como la muerte, la teoría de que solo somos una simulación seme hace una muy difícil de creer prefiero mas la teoría de que unos alienígenas nos trajeron o nos hicieron, porque no, también puede ser que se origino aquí en la tierra a través de los elementos que proporciono el cosmos. Se dice que en un caldo de átomos del cual se formaron células que hicieron muchas combinaciones y a dataciones en su mayoría fracasadas hasta que de hay surgieron los microrganismos eso en este o en otro planeta o porque no en dos o tres y quizá se realizo un intercambio a trabes de meteoritos, se realizaron muchos experimentos hasta poder generar células esto pudo y al parecer esto dio origen a todas las especies, pero porque generar especies que duran solo algún tiempo y mueren después de reproducirse porque no hacer seres duradero que vivieran por siempre y que no tuvieran mucha necesidad de reproducirse, si lo pensamos bien, a esto es lo que llamamos evolución, gracias a la evolución nosotros estamos aquí, gracias a el capricho de unas células, lo pienso así porque no creo que allá sido una necesidad ya que abecés el organismo mas simple es el organismo mas fuerte como los virus, claro que nosotros nos deshacemos de muchos de ellos pero no de todos. Dicen que descendemos de los monos pero si eso es así porque hay primates que tienen mucho pelo y no hablan, claro que son muy listos, y son capaces de utilizar piedras y palos como herramientas, además son dos veces mas fuertes que nosotros desde que nacen, pero si tiene un código genético casi igual a el nuestro, ¿Por qué no han evolucionado? ¿Será acaso que no se han visto en la necesidad? Digo, yo e vito por ejemplo muchas variedades de tiburones unas muy diferentes de las otras, es decir, pertenecen a la misma familia pero son algo diferentes, una vez vi que encontraron un tiburón prehistórico vivo, lo pusieron en cautiverio y a los dos días se murió, y me pregunte, porque él no había evolucionado, y me dije por su habitad quizá, ósea que si ponemos a el mono en otro habitad en muchos años este evolucionara, no yo creo que lo que nos dio origen fue mas una mutación de algún ancestro en común que tengamos con ellos, para mi eso es lo mas cogerente. Ah ora la pregunta seria si es que estoy en lo correcto ¿Cómo sucedió algo así? Aunque dejo un espacio para la duda, siempre hay que tener la mente abierta a barias opciones, porque la verdad yo creo que ninguna de las teorías pudiera estar escrita a el pie de la letra de como sucedió, aunque lo que es casi seguro es que jamás sabremos exactamente como sucedió (posiblemente no) . Referencias http://www.profesorenlinea.cl/universalhistoria/Hombreorigen.htm http://www.maslibertad.net/religion/ideario/elorigen.htm http://earr.webnode.es/nosotros/ http://www.astromia.com/universo/origen.htm http://www.profesorenlinea.cl/universalhistoria/Hombreorigen.htm C:UsersEdgarDocumentstaringaMàs alla del origen de la vida..pdf