rodri56
Usuario (Argentina)
Checkpoint Charlie 1961 - Alta tensión en la Guerra Fría Checkpoint Charlie es el nombre que dieron los aliados occidentales al paso fronterizo en la línea que dividía Berlín Este y Berlín Oeste durante la Guerra Fría, localizado en la unión entre las calles Friedrichstraße, Zimmerstraße y Mauerstraße, en el barrio Friedrichstradt, que fué dividido por el muro. Sólo se permitía el paso a extranjeros o miembros de la fuerza aliada, trabajadores de la delegación permanente de la RFA y funcionarios de la RDA. Se convirtió en un símbolo de la Guerra Fría y, para muchos ciudadanos alemanes, la puerta hacia la libertad. Los cuatro poderes que gobernaban en Berlín (Francia, URSS, UK y USA) acordaron en 1945, en la Conferencia de Postdam, que el personal aliado no sería detenido por la policía alemana en ningún sector de Berlín. Pero el 22 de Octubre de 1961, sólo dos meses después de la construcción del muro, el Jefe de la Misión norteamericana en Berlín Oeste, E. Allan Lightner, fué detenido en su automóvil (que tenía placas identificativas de las fuerzas de ocupación) mientras iba al teatro en Berlín Este. El General retirado Lucius D. Clay, consejero especial de John F. Kennedy en Berlín, decidió demostrar la decisión norteamericana y envió a un diplomático norteamericano, Albert Hemsing, a ver que estaba sucediendo. Cuando inspeccionaba en un vehículo diplomático fué parado por la policía de tráfico de la RDA y le pidieron el pasaporte. Una vez aclarada su identidad apareció la policía militar. La policía de tráfico escoltó el vehículo diplomático mientras conducía por Berlín Este. Al día siguiente a un diplomático Inglés también le pidieron su pasaporte, lo que indignó a Clay. Un día después Hemsing volvió a acercarse con un coche diplomático a la zona. Pero Clay no sabía como iban a responder los soviéticos y, por si acaso, envió un batallón de infantería y un grupo de tanques al cercano aeródromo de Tempelhof. Las tropas y los tanques regresaron a la zona Oeste. Inmediatamente 33 tanques soviéticos se desplazaron hasta la puerta de Brandenburgo. Curiosamente, Nikita Khrushchev dijo en sus memorias que el entendió que los Jeep americanos se retiraron al ver a los tanques soviéticos acercarse. Esto fué desmentido por el Coronel Jim Atwood, entonces Comandante de la misión militar de los EEUU en Berlín Occidental. Diez de los tanques soviéticos continuaron hasta Friedrichstraße y se detuvieron a unos 50-90 metros del Checkpoint Charlie en la parte oriental. Los tanques norteamericanos se posicionaron haciéndoles frente a una distancia similar en el lado occidental. Desde el 27 de Octubre de 1961 a las 17:00h hasta el 28 de Octubre de 1961 hasta aproximadamente las 11:00h las respectivas tropas estuvieron cara a cara y cargados los tanques de munición. Los niveles de alerta de las guarniciones estadounidenses en Berlín Occidental, de la OTAN, y de la Comandancia Aérea Estratégica de EEUU fueron muy altos. Los dos grupos de tanques tenían órdenes de responder si se abría fuego. Khrushchev y Kennedy acordaron (parece que por un canal de comunicación establecido un mes antes) reducir tensiones retirando los tanques. El paso fronterizo de la parte soviética tenía contacto directo con el General Anatoly Gribkov del Estado Mayor soviético, quien a su vez tenía contacto con Khrushchev. El checkpoint norteamericano tenía un oficial de la policía militar en contacto telefónico con el Cuartel General de la misión militar de los EEUU en Berlín Occidental, quienes estaban en contacto con la Casa Blanca. Kennedy ofreció flexibilidad norteamericana en lo relativo a Berlín para el futuro, a cambio de que los soviéticos retirasen primero los tanques. Pensando que habían ganado una batalla política, los soviéticos aceptaron, y un tanque soviético se retiraró unos 4-5 metros. Entonces un tanque americano hizo lo mismo. Uno a uno, los tanques retrocedieron y se retiraron. Si te gusta la Historia militar unite a Historia de la Guerra
Cualquiera que haya visto las noticas o haya leido el diario conocerá el denominado conflicto entre Israel y Palestina. ¿Pero cuántos de nosotros sabe realmente cuales son los motivos del conflicto? Porque claro, lo único que vemos es a personas exigiendo una Palestina libre. Pero ¿realmente ha existido alguna vez una nación palestina? ¿El pañuelo palestino es realmente algodón? ¿Qué hacen allí los judíos dando por saco? ¿No estarían mejor en Australia? Intentaremos explicarlo y mostraremos la actualidad del conflicto ANTECEDENTES HISTÓRICOS 12 tribus de Israel Muchos y malos. Pero intentaremos explicarlos. Se remonta a el momento de la publicación de las sagradas escrituras. En la Biblia, Corán y Torá aparece que dios le promete Jerusalén a los descendientes de Abraham y Sara, Ismael, engendrado a los 86 años e Isaac, engendrado cuando Abraham había cumplido 100. Los ismaelitas (musulmanes) pensaban que Jerusalén les correspondía a ellos como descendientes de Ismael, y los israelitas (judíos) pensaban que era a ellos a quien les correspondía. Es decir, que por el intento de explicar sus cuernos mediante mandato divino, Abraham la lió muy parda creando 2 religiones. Pero Sara hija... ha sido el polvo con mayor repercusión de la historia, una tripita de cordero por condón, por favor. Luego los judíos han ido siendo apaleados por todo dios que ha pasado por allí, romanos, otomanos,... CREACIÓN DEL ACTUAL ESTADO DE ISRAEL Protectorado británico de Gaza y Transcisjordania Inicialmente Gaza y Transjordania era un principado del Imperio Británico que fue conquistado en lucha contra los turcos en 1917 con el fin de usarse como apoyo a los EEUU durante la primera guerra mundial. Y una vez finalizada la guerra, la Sociedad de Naciones (SDN ahora ONU) organismo encargado de la administración territorial de los paises intervinientes, creó la división territorial cumpliendo la promesa de Inglaterra de establecer un territorio para los árabes y otro para los judíos. Administración territorial que sería efectiva desde 1922 hasta su implantación en 1948. En ese periodo ya empezaron a ver muchos conflictos entre los judíos que llegaban y compraban los territorios a los terratenientes árabes a precios desorbitados. Terrenos baldíos en su mayoría, que convirtieron con el sistema de granjas israelí en treméndamente productivos. Pero lo que desconocían es que según los contratos árabes las tierras les pertenecían pero los árboles pertenecían a los agricultores árabes y no al dueño de las tierras. Creando grandes problemas y revueltas. Durante la IIGM el holocausto nazi obligó a los judíos al éxodo, asentándose masívamente en los territorios británicos de Siria y Palestina. Ya que en Europa no fueron bien recibidos en ninguna nación. Entonces el 14 de Mayo de 1948 Reino Unido bajo resolución de la ONU cedió los territorios a judíos (el 23%) y musulmanes (77% del territorio). Los árabes no estaban de acuerdo y 24 horas más tarde Egipto, Jordania, Siria, Líbano e Irak emprendieron un ataque contra el recién creado estado de Israel. EL INICIO DEL ACTUAL CONFLICTO Israel ganó la guerra y además amplió su territorio de 8.000km2 a 21.000. Los árabes que decidieron quedarse recibieron la nacionalidad y los derechos de los ciudadanos de Israel, como única democracia en Oriente Medio, pero los que no, tuvieron que salir exiliados y quedando afinados en los campamentos de refugiados, ya que los gobiernos invasores no los acogieron y hoy por hoy siguen engañados. En 1949 se firmó el armisticio, por todos los países excepto Irak. En 1956, en la denominada guerra del Sinaí, Egipto, Jordania y Libia volvieron a atacar Israel con la intención de recuperar la ya prolífica nación, pero Israel volvió a ganar y conquistó toda la península del Sinaí, aunque tuvo que cederla de nuevo un par de semanas después. En 1967 en la llamada guerra de los 6 días, Israel cometió una ofensiva alegando legítima defensa en respuesta a las incursiones y saqueos de Egipto, Libia y los bombardeos que durante 19 años sufrían por parte de Siria los habitantes de Galilea. De esta manera pasó de tener 21.000Km2 a 67000Km2. En 1973 en la guerra de Yon Kipur (día festivo judío) Egipto y Siria volvieron a lanzar un ataque contra Israel con la intención de recuperar la península del Sinaí. Israel volvió a ganar y pasó de 67.000Km2 a 88.000. En 1978 en los Acuerdos de Camp David, Israel negoció con Egipto bajo la tutela de EEUU la retirada de la península del Sinaí, acabando así con 30 años de guerras. RESUMEN DE LA SITUACIÓN ACTUAL Nunca ha existido un estado palestino, al igual que hasta 1948 no existía un estado israelí. Los israelíes tomaron inicialmente el territorio legítimamente, pero los árabes debido a la gran oleada de judíos que les quitaban sus trabajos y medios de vida tomaron enormes replesalias que duran hasta el día de hoy. Posteriormente los israelíes fueron tomando territorios árabes, ellos alegando (con mayor o menor credibilidad) legítima defensa debido a los ataques y saqueos de éstos, que fueron constantes durante años. Los actualmente llamados palestinos, son reductos de musulmanes que se quedaron afinados en territorio israelí y se negaron a obtener su ciudadanía, requiriendo un estado propio alegando motivos históricos y religiosos. Los palestinos insurgentes son considerados por Israel como terroristas y crearon un muro de la vergüenza al rededor de los barrios de la franja de Gaza y Cisjordania. Éstos a su vez consideran a Israel como invasores y hacen constantes atentados terroristas o revolucionarios (según la interpretación de cada uno) para dar fuerza a sus reivindicaciones. El problema es que ya da igual si el territorio pertenece a uno o a otro, la cuestión es que los palestinos de Israel están sometidos a un boicot de libertades, derechos y suministros por parte de Israel que tiene sometida a la población. Y es que mientras Egipto siga pasando armas a través de túneles subterraneos a los palestinos y éstos sigan atentando contra Israel, los judíos seguirán aplastando mediante la fuerza a la población de la franja. Si Egipto, Siria, Líbano, Irán e Irak hubiesen querido el bien de los palestinos los hubiesen recogido en sus respectivos países en lugar de proporcionarles armas y esperanzas de que el régimen sionista iba a desaparecer de la faz de la tierra. La religión como excusa sigue creando brechas entre estas naciones, y dejando desamparados a los residentes y casi prisioneros palestinos. No tiene una fácil solución, porque ninguna de las partes está dispuesta a ceder a las propuestas del otro, y mientras los palestinos engañados y ciegos de odio y fé religiosa, son los que pagan las consecuencias, así como los ciudadanos judíos que son asesinados en constantes atentados y los estados musulmanes no les proporcionan la ayuda que ellos necesitan. Espero os haya quedado un poco más claro mis supervillanitos: no podemos basarnos en antecedentes históricos para reclamar un territorio, porque si nos ponemos a remontarnos o era de los otomanos o era de los romanos. Hay que vivir el presente y llevarse bien con los vecinos, aunque sean judíos... Palestina ha pedido formar parte del consejo de seguridad de la ONU y formar parte de pleno derecho de las Naciones Unidas, con lo que si EEUU no lo veta, podría ser reconocido como estado independiente. DESARROLLO DEL CONFLICTO EN LOS ULTIMOS DIAS 14 de noviembre La operación se inició a las 16:00 (hora de Israel) con un ataque aéreo dirigido contra Ahmed Jabari, jefe del ala militar de Hamás. Las fuerzas de defensa israelíes aseguran que Jabari tenía "las manos manchadas de sangre israelí". Acto seguido, su portavoz informó de que era el comienzo de una operación mayor contra la cadena de mando de Hamás. Las reacciones se desataron en cadena en Gaza. Los minaretes de las mezquitas empezaron a informar del ataque y las calles se empezaron a vaciar. Hamás, por su parte, dijo que el ataque había abierto las "puertas del infierno". Esta acción fue seguida por ataques israelíes contra 20 objetivos de Hamás en la Franja de Gaza, en los que se incluían lanzacohetes subterráneos y un almacén de municiones y misiles Fajr-5 de largo alcance de fabricación iraní. El ejército israelí dijo que muchos de los zulos donde escondían armas se encontraban en las zonas residenciales, demostrando "el patrón de Hamás de usar a la población de Gaza como escudos humanos". Israel afirmó haber destruido la mayor parte del armamento de largo alcance; un portavoz de las FDI confirmó que el objetivo principal de la operación es "el retorno de la tranquilidad al sur de Israel, y ... para atacar a las organizaciones terroristas."25 La flota israelí en el Mediterráneo también se sumó a la operación y bombardeó objetivos en la ciudad. Militantes de Gaza continuaron disparando cohetes a las ciudades israelíes de Beerseba, Asdod, Ofakim y los Consejos Regionales de Shaar Hanegev y Eshkol. El sistema de defensa antimisiles Cúpula de Hierro intercepto 27 misiles disparados por los palestinos. Alrededor de 55 misiles fueron lanzados durante la noche del 14 de noviembre, incluyendo uncohete Grad, disparados en dirección del Centro de Investigación Nuclear del Néguev cerca de Dimona. Esa misma noche, el Primer Ministro Benjamin Netanyahuanunció que el gabinete israelí autorizo un llamado parcial de reservistas en caso de que fueran necesarios para una gran operación terrestre. 15 de noviembre En el segundo día de la operación, Hamás continuó el lanzamiento masivo de cohetes y misiles. Todas las escuelas dentro de los 40 kilómetros de distancia de la Franja de Gaza fueron cerradas. El bombardeo nocturno por parte de los palestinos fue continuo. Tres israelíes, un hombre y dos mujeres, murieron cuando un misil cayó en un edificio de cuatro pisos en Kiryat Malachi. El Magen David Adom atendió con paramédicos a cinco heridos en el lugar, entre ellos un niño de 11 meses de edad que fue herido de gravedad. Otros trece israelíes fueron atendidos por heridas sufridas durante el incesante bombardeo palestino. Otros cinco misiles fueron disparados contra la ciudad cuando los servicios de emergencia intentaban rescatar a personas atrapadas de entre los escombros. Una residencia en Ashdod y una escuela en Ofakim fueron alcanzadas por misiles lanzados por palestinos. La fuerza aérea israelí distribuyó folletos sobre Gaza advirtiendo a sus residentes de mantener distancia de las bandas palestinas, sus bases e instalaciones. Ese mismo día, al menos dos misiles Fajr cayeron en las afueras de Tel Aviv. Esta fue la primera vez que la región del Gush Dan fue blanco de misiles desde la Guerra del Golfo Pérsico, cuando Saddam Hussein lanzó una serie de misiles Scud contra Israel. Durante la noche la Fuerza Aérea Israelí lanzó una serie de 70 bombardeos para destruir las instalaciones subterráneas de de lanzamiento de cohetes de mediano y largo alcance. Durante los ataques de la aviación israelí, murieron 12 civiles palestinos, entre ellos el hijo de un cronista de la BBC (de 11 meses de edad, junto a otras 6 personas menores de 21 años) y a un docente de la ONU que daba clases en la región. Posibles consecuencias de una guerra en la actualidad entre Israel y Gaza En el caso de que el lanzamiento de cohetes a Israel y los ataques aéreos a la Franja de Gaza desemboquen en una nueva disputa militar de larga duración, esto podría tener consecuencias para varios países de la región. El papel de los los egipcios En Egipto deciden los Hermanos Musulmanes la política exterior. La organización comparte la ideología de Hamas y para ellos apoyar a los palestinos en la Franja de Gaza resulta natural. A cambio, la nueva cúpula política en El Cairo pone en peligro sus relaciones con Estados Unidos y la Unión Europea. Que los egipcios quieran volver a verse envueltos en una guerra, puede descartarse. La revolución siria El movimiento islamista palestino Hamas mantuvo hasta el año pasado buenas relaciones con Siria. La cúpula de Hamas en el exilio tenía su sede principal en Damasco y recibía el apoyo del régimen del presidente Bashar al Assad. Desde que Hamas se ha puesto del lado de los rebeldes, entre los que se encuentran también los Hermanos Musulmanes, se ha roto la relación con Damasco. Una guerra entre Irsael y los militantes palestinos en la Franja de Gaza podría retrasar la caída del régimen de Al Assad, pues los esfuerzos de los socios árabes y occidentales de la oposición siria se concentrarían durante un tiempo en Israel y los territorios palestinos. La frontera con Líbano El Estado libanés y su Ejército se mantendrían en cualquier caso fuera de la disputa. En lo referente a la milicia chiita Hizbollah, dotada de armas por Irán, es difícil de predecir si apoyaría a Hamas abriendo un segundo frente, pues el conflicto en Siria ha modificado los frentes en la región al completo. Las armas de Irán Los iraníes pueden ahora contemplar de lejos cómo las armas que han entregado a los palestinos hacen sonar las sirenas en Israel. Tal vez ha especulado Teherán con la posibilidad de que los ataques contra territorio israelí podrían mantener al gobierno israelí demasiado ocupado como para planear a medio plazo un ataque contra instalaciones nucleares iraníes. Si este cálculo se cumple, es cuestionable. Las monarquías árabes Para las monarquías árabes, una guerra sería por un lado bienvenida, para mantener ocupados a sus propios súbditos. Tanto en Jordania, como en Kuwait, Bahrein y algunas regiones de Arabia Saudí hay crisis en estos momentos. Por otra parte, podrían también producirse protestas de ciudadanos insatisfechos, que exigen de sus gobernantes más empeño a favor de los palestinos. La única excepción es Kuwait, donde hay grandes resentimientos contra los palestinos. Si te gusta la Historia militar unite a Historia de la Guerra

Las Fuerzas Rangers de Us Army El 75º Regimiento Ranger (Airborne) (en inglés: 75th Ranger Regiment), también conocido como Rangers del Ejército de los Estados Unidos (United States Army Rangers), es un comando de elite del Ejército de los Estados Unidos. El regimiento, con sede en Fort Benning, Georgia, opera como una fuerza de elite de infantería ligera, dentro de las fuerzas de operaciones especiales pertenecientes al Mando de Operaciones Especiales del Ejército de los Estados Unidos (United States Army Special Operations Command USASOC). El regimiento se compone de fuerzas de infantería ligera de despliegue rápido con habilidades especializadas que les permiten realizar una variedad de misiones de operaciones especiales, fuerzas aerotransportadas, asalto aéreo, las incursiones, infiltración por vía aérea, terrestre o marítima, la recuperación de personal y equipo especial. Cada batallón puede ser desplegado en cualquier lugar del mundo en 18 horas.. Orígenes La historia de los Ranger es anterior a la Guerra de la Independencia. El Capitán Benjamin Church formó los Rangers de Church, que lucharon contra las tribus de indios americanos durante la Guerra del rey Felipe.1 El Mayor Robert Rogers creó una unidad de Rangers durante la Guerra Franco-india que llegaría a ser conocida como los "Rangers de Rogers". El Congreso Continental formó ocho compañías de fusileros expertos en 1775 para luchar en la Guerra de Independencia. En 1777, esta fuerza pionera estaba comandada por Dan Morgan y era conocida como "El Cuerpo de Rangers". Durante la Guerra de Independencia, Francis Marion, El Zorro del pantano (The Swamp Fox), organizó otro grupo de Rangers conocido como Los Partisanos de Marion. Durante la guerra de 1812, las compañías de Rangers de los Estados Unidos estaban formadas por los pobladores de la frontera como parte del Ejército regular, que a lo largo de la guerra patrullaban la frontera de Ohio al oeste de Illinois a caballo y en barco. Participaron en muchas escaramuzas y batallas con los británicos y sus aliados los Indios Americanos. Durante la Guerra de Secesión, los Rangers combatieron en los dos bandos. John Singleton Mosby fue el Ranger más famoso de la Confederación durante la Guerra Civil. Sus incursiones en los campos y bases de la Unión al mando del 43° Batallón de Caballería de Virginia eran tan eficaces, que la zona Norte-Central de Virginia pronto fue conocida como la Confederación de Mosby. Al finalizar la Guerra Civil, se disolvieron las unidades de Rangers, y no fue hasta medio siglo más tarde cuando se volvieron a crear. Batallones de la Segunda Guerra Mundial 1er Batallón Ranger El 8 de diciembre de 1941, Estados Unidos entró en la Segunda Guerra Mundial cuando declaró la guerra a Japón. A la vez, el Mayor William Orlando Darby, el fundador de los rangers modernos, fue asignado al servicio en Belfast, Irlanda del Norte. Darby, frustrado por su falta de experiencia, es asignado como ayudante del General Russell Hartle, que había sido puesto a cargo de una unidad nueva. El General George C. Marshall, que quería crear una unidad de elite de 50 hombres seleccionados voluntariamente de la 34ª División, creía que Darby era el hombre para encargarse de esta misión. Por lo tanto, el 8 de junio de 1942, Darby se puso oficialmente a cargo del 1er Batallón Ranger al mando del general Hartle. En noviembre de 1942, el 1er Batallón Rangers entró por primera vez en combate como un batallón, cuando fueron enviados a las costas del norte de África, o más específicamente a Arzew, Argelia. El 1er Batallón se dividió en dos grupos con la esperanza de atacar a las baterías y fortificaciones francesas de Vichy antes de que la 1ª División de Infantería desembarcara en la playa. La operación fue un éxito, con un número muy escaso de bajas y heridos. El 11 de febrero los Rangers hicieron un trayecto de 51 km, 20 de ellos a pie, para realizar su primera incursión en un campamento italiano en Sened Station. Utilizando el manto de la noche como aliado, los Rangers se deslizaron a 50 m del puesto italiano y comenzaron su ataque. En sólo 20 minutos lograron el control de la zona. Las bajas italianas fueron 50 muertos y se hicieron 10 prisioneros. Darby y los demás comandantes fueron galardonados con la Estrella de Plata por esta victoria, y el propio batallón ganó el apodo de "Muerte Negra (Black Death)" por parte de los italianos. En ese momento, los italianos se encontraban en Djebel El Ank, situado en el extremo este de El Guettar. Apoyados por los ingenieros y el 26º Regimental Combat Team, los Rangers recibieron la orden de tomar la zona, que permaneció durante algún tiempo en un punto muerto. El 1er Batallón Rangers recibió la orden de tomar un peligroso desfiladero a unos 20 km, con la esperanza de flanquear al enemigo. Llegaron momentos antes de la hora cero a un lateral del desfiladero que carecía de vigilancia. En ocho horas de lucha los estadounidenses despejaron la zona, y el 1er Rangers había capturado 200 prisioneros Creación del 3er y 4º Batallón Ranger Tras el éxito del 1er batallón durante la campaña de Túnez, el Coronel Darby puso en marcha la formación del 3er y 4º batallones. El problema con el 1er Batallón era que todos sus miembros eran voluntarios. Darby, que sabía que el mejor hombre para el trabajo no siempre era voluntario, buscó a los hombres en torno a Orán. A pesar de que sólo podía aceptar voluntarios, empezó a encontrar maneras de resolver esto. Por ejemplo, comenzó a dar discursos, poner carteles y alentar a sus oficiales a explorar en torno a los candidatos elegibles y conseguir que se alistaran. A partir de junio de 1943, los tres batallones de Rangers estaban en pleno funcionamiento. El 1er Batallón estaba todavía al mando del Coronel Darby, el 3er a las órdenes del Mayor Herman Dammer y el 4º al mando del Mayor Roy Murray, ambos subordinados directamente a Darby. El 1er y 4º Batallón fueron emparejados juntos y colocados como punta de lanza de la 1ª División de Infantería al mando del General Terry Allen, en la campaña de Sicilia. Desembarcaron en las afueras de Gela, los Rangers tomaron la ciudad a mediados de julio y fueron enviados rápidamente a San Nicola. Tras más de dos días de duros combates, los Rangers se apoderaron de la ciudad de San Nicola con la ayuda de una división blindada a su lado. Durante esos dos días soportaron continuos bombardeos por parte de la aviación, fuego de artillería y el ataque de los blindados. Esas 50 horas serían una de las experiencias más terribles para los Rangers. A pesar las circunstancias, tuvieron éxito en el cumplimiento de su misión. A estos dos batallones de Rangers se les ordenó tomar el pueblo de Butera. Después de duros combates que obstaculizaron su avance y casi logran que se retiren, solicitaron el apoyo de la artillería y lograron despejar la ciudad. Un pelotón de pudo abrir una brecha. Dos soldados, John Constantine y John See, consiguieron llegar tras las líneas enemigas y conminaron a los italianos y los alemanes a rendirse. Mientras tanto, el 3er Batallón Ranger se dirigió a la zona de Agrigento, donde marcharon con éxito a través de Campobello di Licata, Naro, Favara ocupando cada pueblo sucesivamente. El 3er Batallón recibió la orden de virar de nuevo hacia las costas de Porto Empedocle. La playa en sí no estaba ocupada pero en el alto del acantilado las ametralladoras pesadas y los cañones seguían disparando contra los Rangers. El batallón fue destruyendo cada nido de ametralladoras y consiguieron terminar con toda la oposición antes de que los batallones de infantería llegaran a la orilla. El coronel Darby fue galardonado con la Cruz por Servicio Distinguido por comandar al 75º Rangers. El General George Patton le propuso para un ascenso. Darby lo rechazó ,ya que el ascenso lo obligaba a separarse de sus hombres. Aniquilación del 1er, 3er y 4º Batallón El 30 de enero de 1944, después de las vacaciones de Navidad, los Rangers participaron en una operación conjunta. Su objetivo era apoderarse de la ciudad de Cisterna en un ataque sorpresa y mantenerla hasta que llegaran los refuerzos que venían más atrás. Esa noche el 1er y 3er Batallón se trasladaron a la ciudad, pasando entre los soldados alemanes que no parecían darse cuenta de la presencia de los Rangers. El 4º Batallón se encontró con oposición casi de inmediato al tomar un camino opuesto a la carretera. Durante la noche el 1er y 3er Batallón se separaron alrededor de 3 km, y al amanecer el 1er Batallón se encontraba en campo abierto, lo cual fue aprovechado por los alemanes para atacarles. No pudieron escapar y fueron rodeados por completo. Los dos batallones Ranger lucharon hasta que se agotaron las municiones. El 4º Batallón intentó socorrer a sus compañeros, pero no tuvieron éxito y se retiraron. Los Rangers fueron atacados por unidades de la 715ª División de Infantería Motorizada, paracaidistas de la División Hermann Göring, incluyendo algunos tanques Panzer IV. De los 760 hombres que componían los dos batallones, sólo seis lograron escapar. Esto marcó el final de los tres batallones. Los 400 rangers restantes fueron destinados a unidades del 504º Regimiento de Infantería Paracaidista (504th Parachute Infantry Regiment (504th PIR)), y 137 de los primeros rangers originales fueron enviados a casa. El 26 de octubre de 1944, los tres batallones de Rangers originales fueron dados de baja en el Camp Burneo, Carolina del Norte. 2º y 5º Batallones Rangers El 2º Batallón y el 5º Batallón de Rangers comenzaron su entrenamiento en Camp Forrest, Tennessee, el 1 de abril de 1943. Los dos batallones entrarían en acción por primera vez el 6 de junio de 1944 en el marco de la Operación Overlord. Durante el día D, a las compañías D, E y F del 2° Batallón se les ordenó que tomaran un puesto estratégico alemán, Pointe du Hoc. En este acantilado se encontraban varias piezas de artillería de 155mm apuntando hacia la playa.4 Una vez que llegaron al pie del acantilado, comenzaron la escalada bajo el intenso fuego de los alemanes. El 2º Batallón logró ocupar la zona a pesar de la intensa resistencia alemana, pero los cañones no se hallaban en lugar indicado. Una patrulla de exploración encontró los cañones costeros de 155mm a 1,5 km de distancia; la patrulla pudo inutilizarlos y eliminar toda la resistencia alemana. En el artículo "Rangers take Pointe", Lenoard Lomell y Jack Kuhn son entrevistados sobre los acontecimientos que tuvieron lugar ese día. Lomell explica: dijo:Las armas fueron retiradas de Pointe. Buscamos cualquier tipo de evidencia que nos indicara el lugar al que fueron trasladadas, parecía que había algunas marcas en la carretera secundaria donde se unía a la carretera principal. Decidimos avanzar. Le dije a Jack que me cubriera, y me adelanté unos metros. Desde aquí pude cubrir a Jack hasta mi posición. Era una hondonada con setos muy altos, con árboles y arbustos. Era lo suficientemente amplia como para albergar una columna de tanques y tenerlos bien escondidos. No vimos a nadie, así que sólo teníamos una oportunidad: corrimos tan rápido como pudimos, mirando por encima del cerco. Por lo menos teníamos la protección de los setos altos. Cuando pude mirar por encima, le dije a Jack: "¡Dios, aquí están!" Estaban en un huerto, camuflados entre los árboles. Mientras tanto, el resto del 2º y 5º Batallón de Rangers, junto con la 116ª División de Infantería, encabezaron el desembarco en la playa de Omaha. Es aquí donde se escuchó por primera vez el famoso lema de los Rangers, cuando el coronel Max F. Schneider, comandante del 5º Batallón de Rangers, gritó: "RANGERS LEAD THE WAY". Esta unidad cortó las líneas alemanas permitiendo el avance al resto de las unidades del ejército. Los batallones 2º y 5º lucharon en la campaña de Normandía en colaboración con el ejército en las tareas de operaciones especiales. Los dos batallones participaron en numerosas batallas, como la Batalla de Brest y la Batalla del Bosque de Hürtgen. El 2º Batallón consiguió conquistar Le Conquet, inutilizó varias piezas de artillería de 280mm e hizo muchos prisioneros alemanes. En su avance por territorio enemigo, el 2º Batallón conquistó posiciones claves de los alemanes, como fue el corte de sus líneas en la zona de Renania. En el Sarre al oeste de Zerf, el 5º Batallón tomó una posición interrumpiendo todas las rutas de suministro a las fuerzas alemanas. El 2º y 5º Batallones continuaron su avance hasta el final de la guerra, siendo licenciados al término de ésta. 6º Batallón Ranger El 6º Batallón Ranger estaba estacionado en el Pacífico, sobre todo en Filipinas y Nueva Guinea. Todas las operaciones ejecutadas por el 6º Batallón fueron a nivel de compañía o de pelotón tras las líneas enemigas. Fueron los primeros soldados en combatir en Filipinas, tres días antes de que el ejército pusiera en marcha la primera invasión. El 6º Batallón efectuó misiones de reconocimiento de largo alcance o de unidades de combate, operando a 1,5 km de la primera línea. En Cabanatuán, en la isla de Luzón, una compañía del 6º Batallón Ranger ejecutó en enero de 1945 uno de los más atrevidos rescates en la historia estadounidense. Los Rangers penetraron 47 km tras las líneas enemigas, los últimos 1,6 km arrastrándose en campo abierto. Durante el asalto final, los rangers eliminaron una guarnición de soldados japoneses dos veces mayor y rescataron a 500 prisioneros de guerra. La misión final del 6º Batallón fue asegurar una zona de saltos para los paracaidistas 400 km dentro de territorio enemigo. Guerra de Corea El comienzo de la Guerra de Corea, en junio de 1950, sirvió para la reactivación de los Rangers. Se formaron diecisiete Korean War Ranger Companies. Durante la guerra, los Rangers entraron en combate entre finales de 1950 y principios de 1951. En este período, las compañías fueron designadas a varios regimientos. Actuaron en misiones de exploración, patrulla, incursiones, emboscadas, asaltos y como fuerzas de contraataque para recuperar posiciones perdidas. Los Rangers se reorganizaron de nuevo el 1 de enero de 1969 en el 75º Regimiento Ranger de Infantería (aerotransportado), en el marco del U.S. Army Combat Arms Regimental System. Quince compañías de Rangers se formaron a partir de esta reorganización. Este regimiento sirve de base para la creación del actual 75º Regimiento Ranger. Trece compañías de Rangers sirvieron en la Guerra de Vietnam hasta el 18 de agosto de 1972. Batallones actuales Al finalizar la guerra de Vietnam, algunos altos mandos militares se dieron cuenta de que el Ejército de EE.UU. necesitaba una infantería ligera de elite capaz de un despliegue rápido. En 1974, el General Creighton Abrams creó el 1er Batallón de Rangers. Ocho meses después se crea el 2º Batallón de Rangers, en 1984 el 3er de Rangers y el Cuartel General del regimiento. En 1986, el 75º Regimiento Ranger fue formado y autorizado oficialmente. El 4º, 5º y 6º también se reactivaron, convirtiéndose en el Ranger Training Brigade, los instructores actuales de la Ranger School. Estas unidades son parte del United States Army Training and Doctrine Command (TRADOC) y no están incluidas en el 75º Regimiento Ranger. En 1980, elementos del 1er Batallón participaron en la fallida Operación Eagle Claw, una misión de rescate de los rehenes estadounidenses secuestrados en su embajada en Teherán, Irán. En octubre de 1983, el 1er y 2º Batallón formaron parte de las primeras fuerzas en la Operación Furia Urgente en Granada, realizaron un salto en paracaídas a baja altura y consiguieron apoderarse del Aeródromo de Point Salines y rescatar a los ciudadanos estadounidenses en la Universidad de St. George. En 1989, la totalidad del 75º Regimiento Ranger participó en la Operación Causa Justa en Panamá. Los Rangers encabezaron la acción mediante dos importantes operaciones. Realizaron saltos simultáneos en paracaídas en el Aeropuerto Internacional Omar Torrijos, en el Aeropuerto Río Hato y en la casa de la playa de Manuel Noriega, para neutralizar las Fuerzas de Defensa Panameñas. Los Rangers capturaron 1.014 prisioneros de guerra enemigos y más de 18.000 armas de diversos tipos. Elementos de la Compañía B y de la Compañía A, 1er Pelotón, 1er Batallón se desplegaron en Arabia Saudita del 12 de febrero de 1991 al 15 de abril de ese mismo año, en apoyo de la Operación Tormenta del Desierto. En agosto de 1993, la Compañía B, 3er Batallón, fue enviada a Somalia para ayudar a las Naciones Unidas en misiones humanitarias como parte de las fuerzas de la Operación Restaurar la Esperanza. El 3 de octubre de 1993, los Rangers llevaron a cabo la Operación Serpiente Gótica con unidades de la Delta Force, en el intento de capturar al señor de la guerra Mohamed Farrah Aidid y sus lugartenientes. Durante casi 18 horas, los Rangers lucharon contra los guerrilleros somalíes en lo que fue el combate más feroz sobre el terreno para personal militar de EE.UU. desde la guerra de Vietnam. El 1er y 2º Batallón y una compañía del 3er Batallón fueron enviados a Haití en 1994. La operación fue cancelada a los cinco minutos de su ejecución cuando un equipo de negociadores, enviados por el Presidente Bill Clinton y dirigido por el ex Presidente Jimmy Carter, fueron capaces de convencer al General Raoul Cédras a que renunciara al poder. Unidades del 1er y 2º Batallón operaron en el país hasta la restauración del orden. Esta es también la primera operación en la que el Ejército de EE.UU. fue la principal fuerza en un portaaviones estadounidense, el USS América (CV-66). En el barco había Fuerzas de Operaciones Especiales del USSOCOM integrado por los Rangers y las Fuerzas Especiales. El 24 de noviembre de 2000, el 75º Regimiento Ranger se desplegó en Kosovo como Regimental Reconnaissance Detachment Team 2 en apoyo de la Task Force Falcon. Tras los ataques del 11 de septiembre, los Rangers fueron llamados a participar en la Guerra contra el Terrorismo. El 19 de octubre de 2001, el 3erBatallón encabezó las fuerzas de tierra mediante un asalto aerotransportado, dentro de la Operación Rhino en Afganistán en apoyo de la Operación Libertad Duradera. El 28 de marzo de 2003, el 3er Batallón realizó por primera vez un asalto aerotransportado en Irak en apoyo de la Operación Libertad Iraquí. Debido a la naturaleza cambiante de la guerra y la necesidad de una ágil y sostenible unidad de los Rangers, el Batallón de Tropas Especiales del Regimiento (Regimental Special Troops Battalion) fue activado 17 de julio de 2006. Las funciones que el RSTB lleva a cabo son las de apoyo, inteligencia, reconocimiento y misiones de mantenimiento, funciones de las que anteriormente se encargaban pequeños destacamentos asignados al Cuartel General del regimiento. Las unidades de RSTB se unen a cada uno de los tres batallones de Rangers. Lemas Lema Ranger: Rangers lead the way! El 6 de junio de 1944, durante el desembarco en el sector Dog White de la playa de Omaha como parte de la invasión de Normandía, el General de Brigada Norman Cota (asistente del Comandante de la 29ª División de Infantería (Estados Unidos)) se dirigió, bajo un intenso fuego de ametralladoras, al Mayor Max Schneider (Comandante del 5º Batallón Ranger) y le preguntó: ¿Qué equipo es éste?. Alguien gritó: 5º Rangers!, a lo que Cota respondió: Bueno, entonces ¡Maldita sea, Rangers lideren el camino!. Lo que no supo el General Cota es que sin proponérselo había dado origen al lema de los Rangers (Rangers lead the way!). Lema del Regimiento: Sua Sponte Sua Sponte (Por su propia voluntad) es el lema del 75º Regimiento Ranger. Los actuales Rangers se alistan como voluntarios tres veces: en el Ejército de los EE.UU., en la Escuela Aerotransportada, en el 75º Regimiento Ranger. Formación Ranger Calificación La formación de los nuevos soldados consta de dos partes: en la primera, asisten durante nueve semanas a una United States Army Airborne School. Su formación incluye Entrenamiento Básico de Combate (Basic Combat Training -BCT), Entrenamiento Individual Avanzado (Advanced Individual Training -AIT), así como 8 semanas en el Programa de Selección y Evaluación Ranger (Ranger Assessment and Selection Program -RASP1). Los soldados ya cualificados como aerotransportados, transferidos de otras unidades, están separados en dos grupos: de Soldado (E-1) a Sargento (E-5)6 asistirán al RASP1, mientras que desde Sargento de Estado Mayor (E-6) y superiores (incluidos los oficiales) asistirá al RASP2. Todos los suboficiales y los oficiales necesitan estar calificados en la Escuela Ranger antes de asistir a RASP2. Al graduarse de RASP1/RASP2, los Rangers serán asignados a uno de los tres batallones Ranger, al Cuartel General del 75º Regimiento o el recientemente formado Batallón de Tropas Especiales Ranger (Ranger Special Troops Battalion RSTB). A partir de ese momento están autorizados a llevar la característica boina de los Rangers, el distintivo Ranger de su unidad y el característico uniforme negro de entrenamiento. Formación continuada A lo largo de su etapa en el Regimiento, los Rangers pueden asistir a muchos tipos de escuelas especiales y de formación. Algunas de estas escuelas incluyen formación:HALO/HAHO, Supervivencia, Evasión, Resistencia y Escape (SERE), instructor de Combate, primeros auxilios. Los Rangers con puestos de trabajo especializados también podrán asistir a varias escuelas especiales y de formación relacionados con su ámbito de trabajo. Los observadores de artillería podrán asistir a cursos de formación de fuego naval de apoyo y apoyo aéreo cercano, los especialistas en comunicaciones a cursos de comunicaciones conjuntas. RFS / RFM Al ser una unidad del USASOC, los Rangers mantienen un alto nivel entre su personal. Si en algún momento los superiores consideran que un Ranger no cumple estas normas Ranger, puede ser dado de baja en el Regimiento. Esto se conoce comúnmente como RFSed, abreviatura de Relieved For Standards. Un Ranger puede RFSed prácticamente por múltiples razones, que van desde la falta de motivación a los problemas de disciplina. Del mismo modo, un Ranger físicamente incapaz de cumplir su misión a causa de una enfermedad prolongada o lesión, también puede ser dado de baja en el Regimiento a través de un proceso conocido como RFM o Relieved Fo Medical. Los Rangers que por alguna razón fueran dados de baja, son enviados a otras unidades, como la 82ª División Aerotransportada. Reglamento de los Roger's Rangers 1756 Estas instrucciones, escritas por el fundador de los rangers originarios, son tan válidas hoy como hace 200 años. El comandante Rogers organizó nueve compañías de hombres para combatir a los franceses y a sus aliados indios durante la guerra de los Siete Años. Su unidad es especializó en la patrulla y fue pionera de las técnicas de reconocimiento modernas. Los actuales Ranges del US Army tienen susu origenes en aquellos pioneros y en sus 19 reglas escritas, que son las siguientes. 1. No olvides nada. 2. Ten el mosquete limpio como un silbato, y el hacha, preparada: 60 disparos, pólvora yy balas; y estáte preparado para partir en un minuto. 3. Cuando marches, compórtate como si estuvieses siguiendo y acechando a unc iervo. Descubre al enemigo antes de que él te vea. 4. Di la verdad de cuanto veas y hagas. Un ejército depende de la veracidad de nuestra información. Exagera cuanto quieras cuando charles con tus amigos sobre los Ranges, pero nunca exageres a un Range ni a un oficial. 5. Nunca asumas un riesgo al que no puedas hacer frente. 6. Cuando marchemos, lo haremos en columna y manteniendo la distancia necesaria para que un disparo no pueda herir a dos hombres. 7. Si encontramos pantanos u otro sueldo blando, nos desplegaremos en fila de frente para restar al enemigo posibilidades de seguirnos. 8. Cuando marchemos, nos moveremos hasta entrada la noche, pues así el enemigo tendrá menos oportunidad de seguirnos. 9. cuando acampemos, la mitad de la partida permanecerá alertas mientras la otra mitad duerme. 10. Si tomamos prisioneros, los mantendremos separados hasta que tengamos tiempo para interrogarlos, y así evitaremos que puedan urdir entre ellos una história falsa. 11. Nunca regresaremos a nuestro campamento por el mismo camino. Tomemos una ruta diferente y evitaremos que puedan emboscarnos. 12. Tanto si nos movemos en un grupo numeroso como en pequeñas partidas, desplegaremos siempre un explorador 20 yardas a cada flanco y 20 yardas a la retaguardia con el fin de que el grupo principal no pueda ser atacado por sorpresa y eliminado. 13. Cada noche elegiremos un punto de reunión por si somos rodeados por el enemigo y tenemos que dispersarnos. 14. No nos detendremos a comer sin haber colocado centinelas. 15. No dormiremos después del alba. Los indios y los franceses atacan al amanecer. 16. Nunca cruces un río por un vado conocido. 17. Si alguien te sigue, da un rodeo, vuelve sobre tus propios pasos y embosca a los tipos que pretendían emboscarte. 18. Cuando esperes al enemigo, nunca lo hagas en pie. Echa rodilla en tierra, tiéndete u ocúltate detrás de un arbol. 19. Deja que el enemigo se acerque hasta que casi puedas tocarlo. Entonces abre fuego y salta sobre él para rematarle con el hacha. Entrenamiento de los Rangers Material recientemente desclasificado sobre el entrenamiento de los rangers en Hawaii, durante la Segunda Guerra Mundial, en 1942. Es un video en color subido a youtube en 9 partes. A juzgar por el escenario tipo jungla en el que entrenan y las técnicas de artes marciales, estos rangers se preparan para enfrentarse a los japoneses. El material original era sin sonido, el audio es música instrumental actual. Imagenes Si te gusta la estrategia militar , los aviones militares, batallas, etc. unite a Historia de la Guerra Gracias por pasar...
La batalla del Nilo Los meses previos A principios de ese año, el primer Lord del almirantazgo británico, conde George John Spencer, escribía al flamante conde de S. Vicente (John Jervis): “cuando se informa que la presencia de una escuadra inglesa en el Mediterráneo es una condición de la que se dice puede depender el destino de Europa, no debe Ud. sorprenderse de que estemos dispuestos a tensar cada nervio y asumir un riesgo considerable para llevarlo a cabo”, a continuación la carta decía: “...y tal escuadra podría encomendarse a Horacio Nelson”. El ascenso de Nelson tras la batalla del cabo S. Vicente no había sido visto con muy buenos ojos por sus compañeros de promoción. Su actuación “por libre” en dicho combate había levantado ampollas entre los oficiales al mando de Jervis e incluso en el almirantazgo aceptaron a regañadientes subir un grado al polémico marino. Nelson fue llamado a la fastuosa cabina del almirante Jervis en el Prince of Wales, a la sazón al mando de la flota de bloqueo frente a la rada de Cádiz, y allí, tras informarle que la inteligencia británica había detectado preparativos expedicionarios de la flota francesa en el puerto de Toulon, le hizo saber que sería enviado a reconocer ese puerto y que el honor y la integridad de Inglaterra descansaban en sus exiguas espaldas. En los días postreros de abril, marineros norteamericanos que venían de Italia habían transmitido a Jervis el insistente rumor que aseguraba que los galos preparaban la invasión de Irlanda o Inglaterra y que una ingente cantidad de efectivos y pertrechos militares estaba siendo amasada en algún puerto francés del Mediterráneo. Desde finales de 1796 este mar no había visto a la Royal Navy y fue precisamente Nelson el último en surcar sus aguas al mando de una pequeña flotilla encabezada por la fragata Minerve. Una refriega con dos fragatas españolas frente a Cartagena dio como resultado el apresamiento de la Sta. Sabina y, cuando el navío Príncipe de Asturias junto con la fragata Ceres se acercaban para investigar el origen de los cañonazos, Nelson ordenó cortar el cable de remolque y orzó a toda vela, “declinando usar la fuerza”, eufemismo muy manido en la Royal Navy como sinónimo de la menos elegante “huyó”. Como consecuencia del encargo del almirantazgo, Nelson, enarbolando su insignia de contralmirante en el Vanguard de 74 cañones, escogió al Alexander y al Orion, del mismo porte, y a las fragatas Emerald y Terpsichore y una pequeña balandra, para su derrota de reconocimiento de aquel puerto meridional francés, partiendo el 9 de mayo. La travesía a lo largo de la costa hispana no ofreció nada relevante los siguientes diez días. El 22, cuando se encontraban a la altura del golfo de Lyon, fueron sorprendidos por una galerna que voló los masteleros y el palo del trinquete del Vanguard e hizo desaparecer a las embarcaciones menores. Nelson se salvó de caer al agua de milagro, cuando se empeñaba en ver lo que sucedía a su pequeña escuadra. Parece un serio revés, pero ese día la providencia estuvo del lado de la marina británica. Exactamente hacía 3 horas que el grueso de la flota revolucionaria (13 navíos de línea, entre los que se encontraba el buque insignia del almirante D´Aigalliers, L´Orient, 120 cañones y uno de los mayores buques del mundo, y 3 de 80, amén de cuatro fragatas) había zarpado de Toulon escoltando la tropa de desembarco del general Bonaparte, huésped de honor en el insignia, de más de 200 barcos cargueros con destino a Egipto. Las anotaciones de los capitanes del Vanguard y del L´Orient registraban sus posiciones a escasas 2 millas uno del otro en el momento de la tormenta, por lo que, de haberse encontrado, es evidente que, con su barco inutilizado y sin poder darle a la vela, Nelson hubiese sucumbido ante fuerzas tan superiores. El Alexander remolcó al Vanguard y los tres navíos se dirigieron a Cerdeña. Las fragatas y la balandra habían sido perdidas de vista definitivamente al amanecer del 23, lo que suponía un grave contratiempo para la finalidad de la expedición, ya que Nelson no podía permitirse el lujo de destacar un buque durante mucho tiempo en labores de reconocimiento adelantado, mermando la, ya de por sí, pequeña flotilla. Aún así el Orion se alejó para escrutar una posible hacia St. Pierre, en donde fueron recibidos el 24 de muy malas maneras, pues las autoridades galas habían dejado instrucciones de no admitir a ningún buque británico en el puerto. Debido a la perseverancia de los capitanes Berry del Vanguard y Ball del Alexander, los desperfectos de aquél pudieron ser reparados y el 28 pudieron seguir su rumbo. Las fragatas dispersadas durante la tempestad pudieron regresar a Gibraltar y enviaron aviso a Jervis de sus consecuencias sobre la flotilla al mando de Nelson, pero ni una palabra de dónde estaban los franceses. Como consecuencia y, tras dos despachos del conde de S. Vicente al almirantazgo, éste decidía el envío de una flota que se desgajaría de la del canal de la Mancha con destino a ocupar el lugar, en la de bloqueo de Cádiz, que dejarían los diez buques que el capitán Troubridge encabezaba en el Culloden (74) con el objeto de adentrarse en el Mediterráneo para unirse y reforzar a Nelson. Al barco de Troubridge le seguían el Majestic, Bellerophon, Defence, Minotaur, Theseus, Goliath, Audacious, Zealous, Swiftsure, todos de 74, y el Leander, de 50. El capitán Hardy, viejo camarada de Nelson y futuro capitán del Victory en Trafalgar, a bordo de la fragata La Mutine de 16 cañones, destacada de la flota de bloqueo de Cádiz, se unió a la flotilla de Nelson el 4 de junio y fue el encargado de darle esta buena nueva. Hardy y los demás capitanes fueron invitados a cenar en el camarote de Nelson en el Vanguard y allí, aliviado y eufórico, Nelson brindó porque ahora “ya podría enfrentarse al enemigo en condiciones honrosas”, una vez que la escuadra de Troubridge hiciese un número de 13 navíos ingleses en el Mare Nostrum. En ese momento Nelson no tenía ni idea de la cantidad de efectivos franceses que se dirigían a Alejandría, aunque suponían serían muy superiores a sus tres bajeles, uno de los cuales había sido vapuleado duramente durante la tormenta del 22 de mayo, en caso de que fuese cierto el rumor de la salida de una numerosa tropa de invasión, ya que de esto se infería que la escolta tendría que ser poderosa. Dos días después, el 6 de junio, el capitán Ball, a bordo del Alexander, volvía al grupo y comunicaba a Nelson que había avistado varias velas en lontananza hacia la bordada del sur y continuó para decir que se trataba de un gran convoy español cargado de tesoros y mercancías con destino a Cartagena, información que había recabado, dijo, tras interceptar a uno de los barcos. Nelson adujo que su objetivo no era el enriquecimiento personal, sino salvar a su patria y cumplir con su deber como marino, e ignoró al convoy. Los registros oficiales españoles hablan de una escuadra española de seis navíos de guerra que, a principios de junio de 1798, volvía a Cádiz escoltando un grupo de mercantes desde la costa berberisca. A pesar de que aquélla es la versión ofrecida por el héroe británico en su informe oficial, todo parece indicar que Nelson, “declinó el uso de la fuerza” de nuevo cuando Ball, balbuceando, contó a su jefe que una flota enemiga muy superior se encontraba en las inmediaciones, y que convenía alejarse lo máximo posible y el contralmirante, soslayando su carácter guerrero y contumaz, no contradijo a su subordinado y ordenó aumentar aparejo y desaparecer. Era la segunda vez que la presencia de barcos españoles generaba un aumento inusitado del tracto intestinal, en su fase rectal, de Sir Horatio, que anunciaba una inminente necesidad de evacuar y decidía evitar a los Don. Parece que no gustó nada al Lord el recibimiento que se le ofreció en la tacita de plata y en Sta. Cruz de Tenerife el año anterior, a pesar de los empeños de las autoridades locales de hacerle un presente, mediante el uso de salvas y fuegos de artificio que, en el caso canario, incluyó un regalo personal en forma de esfera de plomo, eso sí, propulsada a distancia desde “el Tigre” y que él recibió, no muy agradecido por cierto, en el brazo derecho. Efectivamente, no es muy verosímil que Nelson ignorase un convoy español, país al que Inglaterra consideraba tan peligroso como Francia, debido a los tratados recientes de alianza mutua, e informase de ello ecuánimemente a sus superiores en un despacho oficial, pues sabía que le supondría una corte marcial, como mínimo, por allanarse en sus obligaciones como guerrero ante una escuadra enemiga de porte similar. De todos modos, los sucesos que se avecinaban eclipsarían este incidente por su escasa relevancia en el desarrollo de la campaña. El anhelado refuerzo se verificó el 8 de junio cuando la escuadra de Troubridge se fundió con la de Nelson, elevando a 13 el número de buques. Ahora el contralmirante estaba más seguro de su capacidad y de poder ofrecer resistencia a casi cualquier flota enemiga. Troubridge, sin embargo, no traía instrucciones concisas sobre el paradero de la flota francesa y por tanto Nelson, con sólo una fragata de observación, debía confiar en las muchas y, en ocasiones, contradictorias informaciones que recabaría de sus encuentros accidentales con pescadores o lugareños de los distintos puertos a los que se dirigían para reabastecerse. La Mutine fue enviada a Civita Vecchia en la costa romana y el resto de la flota se dirigió a Córcega, a donde llegó el 12 de junio. Hardy se reencontró con la escuadra a la altura de la isla de Elba y dijo a Nelson que un enorme convoy había sido visto pasar por las inmediaciones recientemente. En Sicilia, Nelson supo que Malta había caído en manos galas y que el 18 algunos pescadores había visto pasar una gran cantidad de navíos extranjeros con viento en popa del norte-noroeste. El 29 se toparon con dos barcos que venían de Alejandría y aseguraron no haber visto buque francés alguno. A pesar de ello, Nelson se dirigió al puerto egipcio y no encontró más que bajeles mercantes turcos. Desde el día 4 de julio hasta el 15, la flota británica deambuló por la costa del levante palestino y el 18 regresaron a Siracusa, Sicilia. Nuevas informaciones de la presencia de una gran flota francesa en dirección sur precipitaron la salida de la escuadra inglesa rumbo a Egipto. La casualidad volvió a jugar un importante papel en el desarrollo de los acontecimientos, pues tanto en su bordada el sur como en su regreso a Siracusa, Nelson estuvo de nuevo a punto de toparse con el convoy francés en alta mar. Lo que evitó ese choque fue que la flota de D´Aigalliers se dirigió a Alejandría pasando por Candia (costa africana), describiendo una línea angular, mientras que la británica navegaba directamente a ese puerto desde Siracusa y viceversa. Por dos veces Nelson halló el puerto egipcio vacío de buques franceses. Había llegado con dos días de antelación y se fue un día antes de que lo hiciese Napoleón y su ejército invasor. El Culloden fue destacado a Coron y Troubridge retornó con las mismas nuevas: el enemigo había sido visto en dirección sureste hacía 4 semanas. De nuevo las proas británicas apuntaron hacia el puerto egipcio y, por fin, el 1 de agosto divisaron un enorme grupo de buques franceses fondeados, eran los transportes que habían desembarcado todos los efectivos para llevar a cabo la invasión. El puerto estaba saturado y la flota de guerra tuvo que atracar en la bahía de Aboukir, 37 km. al este, la única rada en toda la costa egipcia, excepto Alejandría. La flota de Nelson llegó allí a las 5.30 de la tarde de ese mismo día. Pintura del navío L'Orient en Tolón en 1797. El enfrentamiento En numerosos consejos de guerra a bordo del Vanguard, durante la penosa travesía, Nelson había explicado hasta la saciedad a todos sus capitanes el plan de ataque en caso de encontrar al enemigo, en cualquier de sus formas o posiciones. Desde el puerto de Alejandría, las tropas francesas desembarcadas habían vislumbrado, varias veces, el ir y venir de embarcaciones inglesas menores de reconocimiento y eran, por tanto, conscientes de que la flota británica podía aparecer en el horizonte en cualquier momento y lanzar un ataque. Estos informes llegaron puntualmente al almirante Brueys D´Aigalliers en Aboukir, a 37 km de distancia. El almirante galo reforzó la posición de sus barcos y arrimó la cabeza de la línea lo máximo que pudo a aguas someras, con objeto de, en caso de aparecer la flota británica, frustrar su entrada tras la línea francesa por ese punto, pues era poco probable que lo intentase por la retaguardia, ya que de vuelta encontrada tendría el viento en proa y obligarla, así, a iniciar la acción por estribor. Además, y como refuerzo defensivo, los galos montaron varias baterías en la isla de Aboukir, que incluían fuegos de mortero y cañones de grueso calibre, hacia la que apuntaba la línea de navíos, que, unido al castillo ya existente, suponía otro escollo para el avance de la flota inglesa por ese punto. La batalla del Nilo, 1 de agosto de 1798. El principio de la acción. El buque francés más próximo a los bajíos era el Guerrier (74) y tras él y a una distancia de menos de 20 mts aparecía el bauprés del Conquerant (74) y a su popa y en sucesión los navíos Spartiate (74), Aquilón (74), Peuple Souverain (74), Franklin (80), insignia del contralmirante Blanquet de Chayla, L´Orient (120), insignia del almirante D´Aigalliers, Tonnant (80), Heureux (74), Mercure (74), Guillaume Tell (80), insignia del contralmirante Villeneuve, Genereux (74) y Timoleon (74), todos ellos anclados en una línea prieta. Entre esta formidable muralla artillada y la playa se encontraban las fragatas francesas Serieuse, Artemise, Diane y Justice, así como las cañoneras L´Oranger, Portugaise y Hercule y las balandras de 18 cañones Salamine y Railleur. Una buena parte de las tripulaciones se hallaba en las inmediaciones cavando fosos de donde sacar agua fresca, un bien muy preciado en aquellas latitudes, sobre todo en pleno verano y tras una frenética actividad física, cuando se presentó la escuadra de Neslon. Normalmente, las fragatas son destacadas en labores de vigilancia y advertencia de la aproximación de flotas enemigas por su movilidad y maniobrabilidad. En este caso, todas las fragatas francesas estaban ancladas e inertes, asistiendo a la marinería en sus labores zapadoras. Cuando a las 17.30 horas del 1 de agosto, y después de la confirmación de que las velas que se aproximaban por el oeste eran enemigas, el capitán Gillet del Franklin sugirió a Brueys salir a su encuentro, éste, después de consultar con el resto de oficiales de la flota y obtener una negativa, declinó la propuesta y ordenó izar el estandarte de guerra en su buque insignia al lado de la tricolor, a la vez que mandaba despejar todas las cubiertas y prepararse para servir las piezas, principalmente las de estribor, que era por donde se esperaba llegase el enemigo. El L´Orient estaba recibiendo una capa de pintura en el casco y algunos botes permanecían abiertos, junto con disolventes y otros materiales necesarios para esa labor. Suele argüirse que la flota francesa fue cogida por sorpresa y su tripulación inmersa en múltiples tareas y sus cañones todavía con las bocazas. Esto no es cierto. Desde la llegada de los buques a Aboukir, el almirante Brueys había tomado todas las precauciones propias de la defensa ante un posible ataque enemigo, pues la inteligencia en Alejandría le había informado que una flota británica surcaba el Mediterráneo en su busca desde hacía varios meses, lo que queda demostrado por la cuidadosa disposición de sus navíos cuyos bauprés, en algunos casos, se encaramaban en la toldilla precedente. Lo que sí es verdad es que el almirante francés contaba con que el lado de sotavento de su línea (a babor) quedaría completamente protegido por la situación próxima a la isla de Aboukir y que sólo un loco intentaría penetrar por tan angosto espacio, arriesgándose a sufrir el fuego de las baterías de costa y de los propios buques, amén de encallar. Sin embargo, la marea vespertina se alió con los barcos ingleses, facilitando su paso a través de esas aguas poco profundas. A las 18.00, la escuadra de Nelson, con el viento en popa, dejaba ver claramente sus banderas, a pesar de que la luz empezaba a escasear y el primer navío, Culloden, embarrancó en las inmediaciones de la isla de Aboukir. Tras él, el Goliath del capitán Foley avanzaba hacia la cabeza de la línea francesa, procurando evitar los costados del Guerrier y aproximándose por la aleta de proa de estribor y, al mismo tiempo, soltando cable de sondeo para alejarse del fondo arenoso y evitar lo sucedido a su predecesor, que fue asistido por la fragata La Mutine. El Zealous era el matalote de popa de Foley, a escasos 150 mts., también avanzando con sumo cuidado para no encallar, con toda la tripulación y oficiales echados sobre cubierta, conscientes del poderío de los barcos franceses de 74 cañones. Las baterías costeras empezaron a aullar y algunos balazos atravesaron el aparejo inglés. Varios de los cañones de babor de la primera batería del Guerrier habían sido trasladados a estribor del castillo de proa y estos empezaron un fuego vivo sobre el bauprés del Goliath, dando como resultado el destrozo del mastelero de velacho y verga del trinquete, así como varios muertos y heridos en cubierta por astillazos y metralla. La cabeza de William Davies, ayudante del reverendo de abordo, fue arrancada de cuajo y el guardia marina de la primera batería Andrew Brown quedó desmembrado. La segunda sacudida del Guerrier abrasó la piel del teniente Wilkinson y las tablas voladas de la borda hirieron de gravedad a los guardia marinas Graves y Payne y al maestro Strachan. La ortodoxia marinera francesa aconsejaba disparar al aparejo para inutilizar y dejar al navío enemigo al pairo. Desde su buque, D´Aigailliers estaba perplejo ante la osadía del enemigo y confiaba que embarrancasen en cualquier momento, dado que en ese tramo de la bahía la profundidad no era superior a 10 mts, justo el límite de calado de la mayoría de los navíos de 74 cañones. Cuando el Goliath se deslizó a través de la proa del barco francés, redujo aparejo y descargó al unísono toda su artillería de babor, provocando una carnicería en la primera batería del buque galo. En ese momento, el capitán D´Albarde, del Conquerant, ya había dispuesto que los servidores de las piezas de babor, hasta ese momento reforzando las de estribor, tomasen sus puestos inmediatamente. El suspense que provocaba el posible éxito de la maniobra británica de surcar aguas someras para doblar la línea francesa por la vanguardia había dictado, hasta el momento en que el Goliath dobló al Guerrier, la disposición y los preparativos de lucha en toda la flota gala, pues Brueys estaba convencido que los navíos de línea encallarían uno detrás de otro a estribor y que las baterías de babor se quedarían sin objeto de fuego. Cuando el Zealous siguió sus aguas fue recibido por el Guerrier con una horrible descarga que partió en dos a un infante de marina y mutiló severamente a otros 7. Sin embargo, el buque británico que hasta ese momento había aguantado estoicamente el bombardeo, pasó a su vez detrás del Guerrier y escupió todos sus cañones de enfilada, destrozando completamente la popa del barco francés. El almirante ordenó a la fragata Serieuse desanclar y servir de cebo para que los navíos británicos fuesen a su encuentro, mientras se reforzaba el lado de babor de la línea. El Goliath se prolongó al Conquerant y el Zealous al Guerrier. Las baterías de babor del Zealous descargaron su furia con una cadencia tal que, exactamente a las 18.41, el barco francés había sido silenciado, es decir, su defensa había durado 11 minutos, aunque hay que hacer notar que ya había recibido 4 andanadas (dos de cada barco británico al ser doblado por la popa) de 35 cañonazos cada una en menos de 9 minutos, antes de la puntilla administrada por el Zealous. El Conquerant había tenido algo más de tiempo y se resistía numantinamente al demoledor ataque del Goliath de Foley, pero no pudo evitar una masacre entre su tripulación, sobre todo en su primera batería, donde la mitad de las piezas habían sido desmontadas. Foley, muy querido por Nelson y reputado como uno de los mayores carniceros de la Royal Navy, debido a su preferencia de utilizar el arma más terrible a medio tiro de pistola (40 mts), es decir, a quemarropa: la carronada. Ordenó dos descargas más sobre el agujereado casco del navío francés, una vez que éste había casi arriado su pabellón. Cuando el Conquerant fue tomado, un infante de marina inglés de la dotación de presa tuvo que ser atendido por los médicos de a bordo por un episodio de lipotimia aguda, después de ver varias extremidades y vísceras humanas colgando del aparejo e incrustadas en los restos de la arboladura. Foley intentó tranquilizar al chaval diciéndole que esos desgraciados no habían sentido nada. Otro mito de la marina de guerra inglesa, el capitán James Samaurez, del Orion, después de descargar dos andanadas más al Guerrier, cuyas cubiertas eran ya un amasijo de sangre y restos humanos, de enfilada y otras dos por la aleta de popa al Conquerant, descerrajó otra con sus baterías de estribor a media distancia sobre la fragata Seuriuse, que a duras penas avanzaba de bolina hacia la vanguardia francesa y que supuso su hundimiento casi inmediato. Samaurez ancló su navío entre el cuarto y quinto franceses, el Franklin y el Peuple Souverain, cuyas piezas de babor ya estaban preparadas para distribuir fuego. Las baterías del Franklin devolvieron el fuego al Orion casi de inmediato y una astilla voló la cabeza de Baird, ayudante del capitán y casi mata a éste. Mapa de posiciones y movimientos durante la batalla. Los buques británicos representados en rojo y los franceses en azul. Los pasos intermedios de algunos buques también están representados. Las líneas diagonales en gris representan las peligrosas aguas poco profundas. El Peuple se encontraba en paralelo a escasos 100 metros del buque inglés, que ancló para evitar los costados franceses, pero tardó en ponerse en facha y ofreció un blanco perfecto al deslizarse por la inercia de la marcha. En ese momento, bramaron las baterías del Peuple y, el impacto sobre el buque inglés lo dejó sin su primer timonel, P. Sadler, que apareció adherido en el alcázar, mientras que los guardamarinas Richardson, Miell y Lanfesty quedaron contusos e inútiles para el resto del combate. La acción entre el Theseus, capitán Miller, que se emparejó con el Spartiate (futuro integrante de la línea inglesa en Trafalgar), fue de las más sangrientas. El navío británico se ensañó con el ya maltrecho Guerrier, al seguir las mismas aguas que sus predecesores, pero, cuando tuvo que maniobrar para evitar al Orion, un golpe de viento lo acercó más de lo que Miller hubiese deseado al Spartiate de Emerlau y éste le envió una salva de recepción mortífera que descuartizó a cinco marineros que operaban los cañones del castillo de proa y decapitó al teniente Hawkins. Parte de la arboladura se precipitó sobre el entrepuente y causó varias heridas a los que allí se encontraban, a pesar de las redes de protección. Mientras todo esto sucedía por babor de la línea gala, Nelson, consciente de que los buques galos habían sido suficientemente castigados, llevó su buque en dirección al lado de estribor de la formación francesa, siendo el primero de los británicos en tomar esta derrota. Ese lado estaba prácticamente intacto, si acaso algún desperfecto en el Guerrier por los sucesivos ametrallamientos en hilera, pero los capitanes franceses veían como, debido a la mortandad en sus filas, una buena parte de las armas no podían ser utilizadas, al tener que repartir a sus tripulaciones entre ambos costados. El Vanguard, que parecía un barco fantasma con su tripulación invisible desde la línea gala, se acercó en perpendicular a la aleta de proa del desmantelado barco francés, sin que éste pudiese efectuar un solo disparo. Con una suave brisa del noreste, la maniobra de aproximación del buque inglés duró más de 15 minutos y la visibilidad ya era muy escasa. En su paso sobre la línea francesa, el siguiente buque era el Conquerant, que se batía con el Goliath por babor. Parte de las piezas de estribor del Conquerant vomitaron su carga sobre la arboladura del insignia inglés y provocaron la caída del mastelero de velacho y partió por la mitad el palo de trinquete. Emerlau, desde el castillo de popa del Spartiate, el siguiente barco francés, vio como el Vanguard encajaba su andanada aterradora que se llevaba por delante a 8 marinos y al capitán de infantería de marina Faddy. Hasta ese momento, el navío inglés no había abierto la boca. Avanzaba por la vanguardia francesa lenta y deliberadamente. De repente, el Vanguard, que se había situado a medio cable en paralelo al Spartiate, descargó toda su artillería de estribor y arrancó casi todo la borda del castillo de proa. El barco francés devolvió el fuego y dejó la 1ª batería inglesa ciscada de cadáveres y contusos, así como el entrepuente, donde se podían contar hasta 20 cuerpos desintegrados, entre ellos los de los oficiales Seymour y Taylor, cuya cabeza fue lanzada por la borda de babor. Nelson no se arredró y viendo que su enemigo tardaba en disparar, se acercó un poco más y el Vanguard fusiló a bocajarro al Spartiate, que, con varios disparos a la lumbre del agua, empezó a escorarse, mientras su madera se teñía de rojo por el efecto terrible de las carronadas. Inexplicablemente, el navío francés se recuperó y volvió a escupir plomo sobre el barco inglés, cuyas baterías fueron casi desmontadas por completo, sobre todo la segunda, hiriendo severamente a los tenientes Vassal y Adye. Una de las astillas arañó la frente del contralmirante inglés, desprendiéndola parcialmente sobre su ojo sano. Creyendo que la herida era mortal, la tripulación bajó a Nelson a la enfermería que, viendo una fila interminable de heridos que esperaban a ser atendidos, insistió en aguardar su turno. Allí, el cirujano certificó que se trataba de un rasguño y no había afectado al cráneo. Berry, segundo al mando de Nelson, veía como el siguiente barco inglés, el Minotaur, al mando de Thomas Louis, estaba a punto de prolongarse al Aquilón de Thevenard y podría aliviar un poco su situación entre dos fuegos, pues aquél ya había infligido un severo daño a la proa del Vanguard, cuando se puso a tiro de sus cañones del castillo. Cuando el Minotaur se prolongó al Aquilón, el barco inglés llevó, inicialmente, la peor parte, tras recibir el impacto de lleno de 35 cañones disparados al unísono en la andanada francesa más certera de toda la batalla, ya que, la mitad de los marineros fueron arrasados de sus cubiertas, dejando casi al pairo al barco, después de 15 minutos de intercambio de fuego. Además, una segunda ráfaga destrozó a 18 marinos de la batería principal, además de acabar con la vida del teniente de infantería de marina Kirchner y al clérigo ayudante Walters. El desplome de la arboladura hirió de gravedad al teniente Irwin y al teniente de marines Jewell. Una astilla se clavó en el brazo del segundo clérigo Thomas Foxten y una bala de cañón segó el pié derecho del guarda marina Martín Wills. Sin embargo, la última andanada de este intercambio fue demoledora para el Aquilón, ya que cuando los cañones del Minotaur se recuperaron de la conmoción y devolvieron el fuego, convirtieron los puentes del bajel galo en una carnicería y arrancó de cuajo el mascarón de proa. El Defence de John Payton seguía de cerca al Minotaur y se emparejó con el Peuple, que ya había sido castigado por babor por el Orion. Sin embargo y, ante la llegada de un nuevo enemigo por estribor, el buque francés ametralló al barco de Payton, que vio como su casco era agujereado en la aleta de estribor, amén de despedazar a cuatro marinos en las inmediaciones del palo mayor. Por su parte, el navío de Payton, que todavía no había contribuido a la humareda con sus cañones, y una vez que su proa estuvo a medio cable de la popa del Peuple, iluminó el atardecer egipcio mediante la descarga de toda su artillería sobre el ya agujereado casco del buque galo, que quedó ligeramente escorado, haciendo agua por ambos costados. Aprovechando la incipiente oscuridad y con su farol de proa apagado, el Leander de Thomas Thompson maniobró, casi abarloándose con su hermano Defence, para situarse en la aleta de popa del Peuple. Los cañones guardatimones de éste aullaron al unísono con los del alcázar y la arboladura anterior del Leander quedó hecha trizas. Thompson, que hasta ese momento se congratulaba porque ninguno de sus hombres había sido herido, quedó aterrado al ver como una de las vergas y el mastelero de velacho aplastaban a 5 marinos en la cubierta. Pero el buque británico había conseguido su propósito y estaba ahora casi perpendicular al Peuple, por estribor a tiro de pistola, y al Franklin, por babor. A pesar de ser sólo 20, cuando sus armas del costado derecho vomitaron la carga, convirtieron la galería de popa del navío galo en un montón de escombros; astillas y cristales atravesaron raudos el puente inferior, acuchillando las figuras, algunas de ellas ya moribundas, que apenas se veían en una completa oscuridad, tras haber despedazado todos los faroles. En este momento de la batalla, tras haber sido ametrallado por ambos costados durante casi dos horas ininterrumpidamente y sin poder cortar sus cables para evitar el castigo, en las baterías del Peuple se hacinaban los muertos, principalmente en la primera, y los heridos emitían horribles quejidos que sólo eran apagados con cada nueva andanada. El Leander, al disparar de enfilada, no hizo más que rematar las pocas esperanzas de este buque al que no le quedaba un solo palo donde izar la tricolor. Fue uno de los primeros en rendirse. Gillet, capitán del Franklin, tras ver el desarrollo del plan de ataque británico, había saturado de cañones el castillo de proa y, cuando el Leander se ensañaba con el Peuple, sostuvo el fuego unos instantes hasta que los destellos de los fogonazos de éste le indicaron dónde se encontraba. Entonces, 12 bolas de hierro propulsadas a una velocidad infernal, segaron por completo la arboladura del navío inglés. Mientras, el contralmirante Blanquet de Chayla, que enarbolaba su insignia en el 80 cañones francés, ordenaba que las piezas de estribor estuviesen preparadas, al ver la aproximación del siguiente buque británico, el Swiftsure de Benjamín Hallowell, que navegaba casi en paralelo a babor del Leander. Siguiendo órdenes específicas de Nelson, sus navíos sólo llevaban encendidos los faroles de popa, para servirse de guía unos a otros y dificultar al máximo su localización al enemigo. Cuando el Leander perforó la línea francesa, Hallowell dirigió su proa directamente hacia la aleta de popa del Franklin, maniobra en la que invirtió apenas 9 minutos. Prácticamente noche cerrada, los navíos se aproximaban en silencio a sus enemigos y su presencia era sólo advertida por la luz cegadora de la deflagración de las andanadas. El Swiftsure todavía no había hecho un disparo cuando los 35 cañones de estribor del insignia de Chayla fueron descargados, perforando su proa y desmembrando a tres infantes de marina, el palo de trinquete salió despedido, el bauprés quedó reducido a un muñón y el mascarón de proa desfigurado. El navío británico vaciló en su acercamiento debido al efecto monstruoso de la siguiente andanada del Franklin, que conservaba intacto su poder artillero. La dirección del viento impidió a aquél un acercamiento por la aleta. Cuando la proa del barco de Hallowell se hallaba a menos de medio cable por estribor, encajó una ráfaga mortífera que arrasó a cuatro marineros en la primera batería e hirió a otros 15, 4 de ellos de gravedad, como resultado de diversas amputaciones, entre ellas, la de la mano derecha del guardia marina Smith. El potente 80 cañones francés fue uno de los mayores escollos para los ingleses, no sólo por su formidable estructura y despliegue armero, sino también debido a su situación en el medio de la línea, protegido a popa por el insignia de D´Aigalliers y a proa por el Peuple, pero aún así no pudo evitar que la caída de una astilla hiriese a De Chayla. Pero la consecuencia más dramática para el lado británico, por haber atacado una fuerte línea cerrada, quedó patente a bordo del HMS Bellephoron, capitán Darby. Según el plan diseñado por Nelson, sus barcos, uno por uno, debían atacar sucesivamente la flota francesa empezando por la vanguardia. El navío de Henry Darby venía justo detrás del Defence y tuvo que ceder el paso a los más rápidos Swiftsure y Leander, que había hecho una aproximación casi perpendicular, mientras que los primeros que se acercaron por estribor de la línea gala habían descrito una trayectoria en 90º para evitar, en lo posible, los ametrallamientos en hilera. Pintura de Derek G. M. Gardner que representa al HMS Bellerophon en 1793. Este fue el navío que quedó más maltrecho de la escuadra británica tras el combate, quedando completamente desarbolado y a la deriva. Cuando el comandante en jefe de la flota francesa se enteró de su designación para ayudar a transportar al ejército de invasión a Egipto, supo que debería albergar en su navío a Napoleón. Reservó su camarote más lujoso para alojar al general Bonaparte durante la travesía desde Toulon. El mismísimo D´Aigalliers había accedido a morar en el del capitán Gillet, para ceder su habitáculo al héroe de la invasión de Italia. Cuando el ejército y material bélico había sido desembarcado en Alejandría, el coloso francés, maniobrando para salir del puerto, aplastó una pequeña balandra, causando la muerte de todos sus pescadores, salvo uno que se lanzó al agua in extremis. Con sus casi 2.200 toneladas de desplazamiento, el L´Orient era uno de los buques más pesados del mundo y los costados infundían terror a sus enemigos. Una auténtica muralla artillada flotando en medio de la línea francesa y con el palo mayor elevándose más de 90 metros sobre la superficie, el L´Orient ya había disparado varias salvas en la distancia al Swiftsure cuando éste se cernía sobre el Franklin. Imitando a sus predecesores, el Bellerophon se aproximaba mudo y sombrío. El Guerrier y el Conquerant, al principio de la línea ya habían arriado bandera y sólo se oían algunos cañonazos en el tercer y cuarto emparejamiento, por lo que el capitán del insignia francés, Gantaume, se hallaba con el catalejo sellado al ojo derecho. Cuando el juanete anterior del buque inglés delató su presencia, el capitán hizo una señal con el brazo y, segundos después, un estruendo espantoso rasgó la noche africana. A pesar de encontrarse a más de un cable, la madera de la aleta de proa del Bellerophon quedó completamente desecha y su entrepuente sembrado de cuerpos mutilados, entre ellos el del teniente de marines Robert Savage. El buque inglés, sin embargo, ya tenía amartillados todos sus cañones de estribor. Gracias a la iluminación momentánea, ubicó al gigante galo y, cuando no había pasado un minuto, soltó una andanada que acribilló parcialmente su casco, desmontando algunas piezas en el puente inferior. Pintura que representa el momento en el que el navío insignia francés comienza a arder. A la derecha vemos al HMS Bellerophon totalmente desarbolado. Las baterías del navío francés dispararon de nuevo. La contestación del L´Orient supuso una carnicería en el barco de Darby, además de desarbolarlo casi completamente. En este intercambio de metralla, el inglés recibió la peor parte, pues a los 20 minutos se hallaba a la deriva, y se acercó a tiro de pistola involuntariamente. Con la mitad de su tripulación fuera de combate y el propio Darby herido de gravedad, el Bellerophon era ahora un blanco casi inmóvil. Dos ráfagas más del barco francés a bocajarro lo dejaron raso como un pontón. De sus 590 hombres, casi doscientos habían sido inutilizados, de los cuales 50 yacían inertes en las cubiertas. Los cuerpos de los tenientes Watson Launder y Geroge Joliffe estaban destrozados y el clérigo Thomas Ellison se había desangrado tras un cañonazo en la ingle. Sin posibilidad de maniobra y con sus cubiertas encharcadas de sangre, el buque inglés era un enorme casco a la deriva. El Orient explotando en Aboukir El capitán Ball, desde el castillo del Alexander, tuvo que ordenar reducir aparejo para no colisionar con el Bellerophon, que abandonaba la lucha completamente desmantelado. El Alexander venía a todo trapo en auxilio de su hermano y, cuando su proa se encontraba a menos de un cable del insignia francés, sufrió una rociada de consecuencias sangrientas. De los 55 cañones que montaba el L´Orient por estribor, todavía estaban útiles 45, el resto había sido silenciado por las baterías del Bellerophon. El insignia galo volvió a bramar. Una de las balas de palanqueta descuartizó al teniente John Collins, que se hallaba a escasos metros del capitán Ball, e hirió gravemente al capitán de marines Cresswell y al clérigo William Lawson. El Alexander no podía devolver el fuego, pues se acercaba de cara, intentando mantenerse por la aleta de popa del barco francés. La siguiente ráfaga de éste partió en dos el palo mayor, provocando la caída del aparejo sobre los guarda marinas Bulley y Anderson, que resultaron heridos. Además, los balazos que entraron por las bocas de sus cañones se llevaron por delante a 13 infantes de marina y desmontaron 3 piezas. Sin embargo, todos estos fogonazos estaban indicando al buque inglés la posición exacta de la popa del L´Orient. El Alexander consiguió situarse de enfilada y descargó 30 balazos dobles que arruinaron la galería trasera y parte de la metralla hirió al almirante D´Aigailliers en el tórax. En menos de 3 minutos, otra andanada sembró de cadáveres la primera batería y mató al capitán Casabianca, cuyo hijo de diez años se encontraba a bordo. En estos momentos el insignia estaba siendo ametrallado por dos buques enemigos, siendo el otro el Swiftsure que se había situado perpendicular a su proa. Una nueva descarga del Alexander, que había anclado casi a toca penoles, provocaron un pequeño fuego en la toldilla. Mientras todo esto sucedía a estribor de la línea francesa, el Leander había conseguido pasar a babor, después de haber contribuido a la rendición del Peuple Souverain, y, junto con el Orion, acribillaron el costado izquierdo del Franklin y se dirigían ahora sobre el L´Orient. El capitán del Leander, Thompson, ordenó concentrar su artillería en la popa, donde se había declarado el incendio, para evitar que la tripulación pudiese extinguirlo. En menos de dos minutos, y tras pequeñas explosiones de cubos de material inflamable, las llamas devoraban el palo de mesana y el fuego se extendió por toda la popa. Una ráfaga servida por el Swiftsure desmontó todos los cañones del castillo de proa y atravesó la cintura del almirante D´Aigailliers, que se desplomó partido en dos. A las 9.45, el fuego adquirió proporciones enormes y la noche egipcia se iluminó como consecuencia de la gigantesca tea que era ahora el L´Orient. Casi todos los botes estaban desechos por los cañonazos y a bordo se encontraban 400 hombres todavía con vida. Los navíos de las inmediaciones se esforzaban por alejarse, pues la deflagración era inminente, mientras la tripulaciones humedecían el aparejo. El capitán Ganteaume, futuro almirante de la flota de Brest, ignorando las normas de evacuación caballeresca, se lanzó al agua y nadó hasta la fragata Artemise; 70 hombres siguieron su ejemplo. Ganteaume sería quien, en octubre de 1799, llevaría a Napoleón de vuelta a Francia en la fragata La Muiron. Nelson, todavía en la enfermería, fue enviado a buscar para presenciar el espectáculo. Los cañonazos cesaron momentáneamente y toda la atención se centró en la mitad de la línea francesa. A las 9.55, una apocalíptica explosión, audible en Rosetta a 40 km de distancia, dejó sordos por un momento a todos los que observaban. El resplandor se vio en Alejandría, a 37 km al oeste. La onda expansiva abrasó parte del velamen del Leander. Segundos después, una lluvia de escombros y astillas apuñalaron la bahía. Uno de los masteleros, todavía en llamas, cayó sobre el Alexander, iniciándose un pequeño fuego que fue extinguido rápidamente. Vísceras y extremidades se precipitaron al interior de los navíos. Las aguas se tiñeron de rojo, donde empezaban a ser visibles algunas aletas de escualo. El carbonizado palo de mesana fue hallado en la playa, a casi un kilómetro, mientras que el palo mayor se desintegró, parte cayó en el Swiftsure y el capitán Hallowell lo convirtió en un ataúd que regaló a Nelson. El timón, de más de 15 toneladas, apareció flotando a más de un kilómetro. Batalla del Nilo, 1 de agosto de 1798, a las 10 de la noche. Después de la conmoción, se inició una frenética recogida de náufragos. Los navíos ingleses hicieron todo lo posible por salvar a los desdichados que todavía quedaban con vida, principalmente los que había saltado antes del estruendo. Instantes después los cañonazos continuaron, aprovechando la tétrica luminosidad. El Majestic de Westcott siguió su bombardeo al Tonnant de Thouars, mientras que el Theseus y el Goliat, que habían avanzado a sotavento de la línea francesa, ya habían infligido un severo daño al Mercure de Cambon y al Heureux de Etienne, respectivamente. Los 40 cañones de estribor del Tonnant habían descerrajado varias andanadas deletéreas sobre el Majestic antes de que el capitán Thouars, en un lugar privilegiado, hubiese presenciado horrorizado la hecatombe del buque insignia. La última de ellas se había llevado por delante a vida del capitán Westcott, del guardia marina Ford y del timonel Gilmour, así como a 30 marineros. Pero la respuesta del buque inglés no se hizo esperar. Una ráfaga a bocajarro arrancó de cuajo las piernas al capitán Thouars. Aplicados dos torniquetes in situ, el oficial insistió en que lo subieran a un barril de cereal para seguir el combate desde allí, murió desangrado a los pocos minutos, pero antes ordenó que la bandera fuera clavada al palo mayor y no rendida. La siguiente salva del Majestic redujo la primera batería del barco galo a un montón de carne desecha. La réplica gala hirió de gravedad a los guarda marinas Seaward y Royle y al ayudante del capitán, Overton. Ya en la madrugada del día dos, el Tonnant había sido capturado. El Heurex y el Mercure, viendo la debacle sufrida en sus filas, cortaron sus cables e intentaron abandonar la bahía, pero embarrancaron. En el intercambio de andanadas con sus parejas y antes de rendirse, ya de madrugada, ambos sufrieron una mortandad horrible, a pesar de la ayuda de las fragatas Diane y Artemise. El contralmirante de Crest, que enarbolaba su insignia en la primera, fue destrozado por un cañonazo del Theseus. Nelson, ya recuperado de su herida, mandó que los últimos barcos franceses, el Guillaume Tell, Genereux y Timoleon fueses cañoneados cuando empezaba a despuntar el día. Durante la batalla, estos tres barcos habían visto las señales emitidas desde el buque insignia que ordenaban apoyar la vanguardia y el centro de la línea. Villeneuve, futuro comandante en jefe de la combinada en Trafalgar y que volaba su insignia en el primero, había hecho caso omiso, ya fuese porque tenía el viento en contra y por cualquier otra razón. Ante la horrible visión que se extendía ante sus ojos, con la bahía salpicada de cuerpos desmembrados, Villeneuve cortó sus cables y ordenó a los otros barcos que le siguieran, así como a la fragata Diana y Justice. El propio Nelson dijo “victoria no es una palabra que pueda justificar semejante escabechina”. El Timoleon fue capturado e incendiado, pero los demás consiguieron huir. El Genereux, sin embargo, todavía no había dicho su última palabra en este enfrentamiento. Villeneuve, rabioso e impotente, había ordenado a sus navíos una búsqueda y destrucción pertinaces en las inmediaciones de la costa africana de cualquier embarcación inglesa, para acallar los ecos de la reciente humillación infligida por la escuadra de Nelson. Así, el 18 de agosto, cuando el Genereux del capitán Joille patrullaba a cinco millas (ocho kilómetros) al oeste de Goza, cerca de la isla de Candia, vislumbró al alba una vela por la bordada del oeste. Joille, con el viento en popa, ordenó ampliar toda la lona y se lanzó en su persecución, mientras el extraño hacía lo posible por alejarse, lo que confirmaba que se trataba de un barco enemigo. A medida que se iban acercando, los vigías de las cofas lo señalaron como un navío inglés de dos puentes y con el aparejo medio deteriorado. A las 8 de la mañana, se hallaba a tiro de cañón de larga distancia (unos tres kilómetros) y Joille disparó varias salvas para que se detuviese de inmediato. El buque inglés navegaba renqueante y pronto se dio cuenta que la huída era inútil. Una hora más tarde el Genereux se hallaba a menos de un kilómetro. En ese momento, el navío británico empezó a disparar sobre el francés. Joille devolvió el fuego y varios balazos perforaron su casco. El bajel inglés había reducido completamente el aparejo y se había puesto de costado ante la aproximación inminente del Genereux, que enarbolaba visiblemente la tricolor francesa en el palo mayor. A las 9.30 su costado de estribor se hallaba a menos de dos cables y empezó un cañoneo ensordecedor. El buque inglés resultó ser el Leander, de 50 cañones, capitán Thompson, en el que iba el capitán Berry con los despachos oficiales de Nelson sobre la batalla y se dirigía a Gibraltar. Superviviente de su enfrentamiento con el L´Orient, el Leander distaba mucho de ser rival para el Genereux (74), intacto en sus baterías y velamen. Joille había presenciado toda la acción desde su posición al final de la línea francesa y no llegó a disparar un solo tiro, mientras que el Leander se había batido con varios buques galos y estaba falto de muchos masteleros y vergas y tenía varios cables pasados a balazos. Consciente de esto, Joille se acercó a tiro de pistola y bombardeó sin piedad al ya maltrecho Leander. Éste devolvía el fuego como podía. Al cabo de media hora, el buque inglés empezó a derivar. Con un tercio menos de su tripulación tras la batalla del día 1, el servicio de las piezas estaba considerablemente desatendido. El Genereux buscó mayor proximidad para culminar su captura mediante un abordaje. En ese momento, desde el barco inglés, que ya llevaba algún tiempo silenciado, se solicitó el cese del fuego. En sus cubiertas yacían 24 marinos muertos, así como 8 guarda marinas y casi 60 heridos, 15 de ellos con amputaciones severas. Antes del mediodía, el Leander era rendido y los oficiales supervivientes transbordados al Genereux. Los despachos dirigidos al almirantazgo fueron incautados, lo que retrasó considerablemente la llegada de tan dichosas noticias a la Gran Bretaña. Al final de la campaña de Aboukir, los británicos tuvieron en torno a 1.000 bajas, con cerca de 400 muertos. La escuadra de Brueys cerca de 1.500 muertos y 2.000 heridos, además de 3.000 prisioneros que fueron devueltos al comandante del puerto de Alejandría, ya que la flota británica no podía atenderlos. Estudios arqueológicos recientes En 2000, Paolo Gallo, arqueólogo italiano, descubrió un lugar de enterramiento en la Isla de Nelson, en la Bahía de Aboukir. Éste contenía los restos de los marineros, oficiales, infantes de marina, mujeres (algunas de las cuales podrían haber disimulado su sexo para servir como marineros) y, sorprendentemente, tres niños. Los trabajos posteriores del historiador y arqueólogo inglés Nick Slope determinaron que algunos de los sepulcros datan de poco después de la batalla, mientras que otros pertenecen a otra batalla de 1801. En abril de 2005, treinta de los marineros y oficiales británicos recibieron un funeral militar en Alejandría, acompañados por la tripulación del buque HMS Chatham (F87), de visita en Egipto. Sólo uno de los cuerpos, el del comodoro James Russel, quien murió durante la batalla de 1801, fue identificado con éxito. Su descendiente presenció la ceremonia. Si te gusta la Historia militar unite a Gracias Por Pasar...

]Flame, también conocido como Flamer, sKyWIper, y Skywiper, es un malware modular descubierto en 2012 que ataca ordenadores con el sistema operativo Microsoft Windows. El programa se ha usado para llevar a cabo ataques de ciber espionaje en países de Oriente Medio. Su descubrimiento fue anunciado el 28 de mayo de 2012 por MAHER (el Equipo de Respuesta ante Emergencias Informáticas de Irán), Kaspersky Lab6 y el CrySyS Lab. de la Universidad de Tecnología y Economía de Budapest. Este último afirma que "sKyWIper es el malware más sofisticado que hemos encontrado durante nuestros años de trabajo, es el malware más complejo que se ha encontrado". Flame puede propagarse a otros sistemas a través de la red de área local (LAN) y mediante memorias USB. Puede grabar audio, capturas de pantalla, pulsaciones de teclado y tráfico de red. El programa también graba conversaciones de Skype y puede controlar el Bluetooth para intentar obtener información de los dispositivos bluetooth cercanos. Estos datos, junto con los documentos almacenados en el ordenador, son enviados a uno o varios servidores dispersos alrededor del mundo. Cuando termina, el programa se mantiene a la espera hasta que recibe nuevas instrucciones de esos servidores. De acuerdo a las estimaciones de Kaspersky, Flame ha infectado aproximadamente 1.000 máquinas. Entre las víctimas se encuentran organizaciones gubernamentales, instituciones educativas y usuarios privados. En mayo de 2012, los países más afectados son Irán, Israel, Sudán, Siria, Líbano, Arabia Saudí y Egipto. Historia Flame fue identificado en mayo de 2012 por Kaspersky Lab, MAHER (el Equipo de Respuesta ante Emergencias Informáticas de Irán) y el CrySyS Lab de la Universidad de Tecnología y Economía de Budapest cuando la Unión Internacional de Telecomunicaciones pidió a Kaspersky Lab que investigara unos informes sobre un virus que estaba afectando a los ordenadores del Ministerio del Petróleo de Irán. Mientras Kaspersky investigaba, encontraron un hash MD5 y un nombre de archivo que solo aparecía en ordenadores de Oriente Medio. Después de descubrir más piezas, los investigadores nombraron al programa como "Flame". Según Kaspersky, Flame ha estado operativo al menos desde febrero de 2010. CrySyS informa que el nombre de archivo del componente principal ha sido visto por primera vez en diciembre de 2007. Sin embargo, su fecha de creación no puede ser determinada directamente, puesto que las fechas de creación han sido manipuladas a fechas anteriores a 1994. Algunos expertos en informática lo consideran el causante del ataque que en abril de 2012 causó que los terminales de las petroleras de Irán fueran desconectados de Internet. En el momento del ataque la agencia de noticias Iranian Students se refirió al malware como "Wiper". Sin embargo, Kaspersky Lab cree que Flame puede ser "una infección completamente separada" del malware Wipe. Debido al tamaño y a la complejidad del programa, descrito como veinte veces más complicado que Stuxnet, Kaspersky declaró que un análisis completo puede llevar hasta diez años. El 28 de mayo, el Equipo de Respuesta ante Emergencias Informáticas de Irán anunció que habían desarrollado un programa que detectaba y eliminaba Flame y que había distribuido este a "organizaciones seleccionadas" durante varias semanas. Especificaciones El malware tiene un tamaño inusual grande de 20 MB, está escrito parcialmente en el lenguaje de programación interpretado Lua con código C++ compilado y permite que otros módulos atacantes sean cargados después de la infección inicial. El malware usa cinco métodos diferentes de cifrado y una base de datos SQLite para almacenar información. El método usado para inyectar el código en varios procesos es silencioso, de forma que los módulos malware no aparecen en la lista de los módulos cargados en un proceso y las páginas de memoria son protegidas con los permisos READ, WRITE y EXECUTE que la hacen inaccesible para las aplicaciones en modo usuario. El código interno tiene pocas similitudes con otros malware, pero aprovecha dos vulnerabilidades que también fueron usadas previamente por Stuxnet para infectar sistemas. El malware determina qué software antivirus está instalado en el sistema y modifica su comportamiento (por ejemplo, cambiando la extensión de archivo que utiliza) para reducir la probabilidad de ser detectado por ese software. Indicadores adicionales de que un sistema está infectado son la exclusión mutua (mutex) y la actividad del registro. También la instalación de un driver de audio falso que permite al software iniciarse al arrancar el sistema. Uso Al igual que otras ciber-armas conocidas, Stuxnet y Duqu, Flame se emplea en objetivos concretos y puede eludir el software de seguridad actual a través de un rootkit. Flame puede propagarse a otros sistemas a través de la red de área local (LAN) y mediante memorias USB. Puede grabar audio, capturas de pantalla, pulsaciones de teclado y tráfico de red. El programa también graba conversaciones de Skype y puede controlar el Bluetooth para intentar obtener información de los dispositivos bluetooth cercanos. Estos datos, junto con los documentos almacenados en el ordenador, son enviados a uno o varios servidores dispersos alrededor del mundo. Cuando termina, el programa se mantiene a la espera hasta que recibe nuevas instrucciones de esos servidores. A diferencia de Stuxnet, el cual fue diseñado para dañar procesos industriales, Flame parece haber sido escrito solo con propósitos de espionaje. No parece dirigirse a un sector determinado, sino que más bien es "un conjunto de herramientas diseñadas para el ciber-espionaje". Flame no contiene una fecha predefinida en la cual se desactiva, pero permite a los operadores enviar un comando "kill" que elimina todos sus rastros de un sistema. Especulación sobre su origen Según Eugene Kaspersky, "la ubicación geografía de los objetivos y la complejidad de la amenaza no dejan dudas acerca de que existe un estado-nación apoyando el desarrollo de este malware." También añade que este malware no se parece a Stuxnet, pero puede haber sido un proyecto paralelo solicitado por los mismos atacantes. El Equipo de Respuesta ante Emergencias Informáticas de Irán afirma que el cifrado del malware tiene "un patrón especial que solo se ve procedente de Israel." The Daily Telegraph informó que debido a los aparentes objetivos, los cuales incluyen a Irán, Siria y Cisjordania, Israel se convirtió en "sospechoso de los comentaristas principales". Otros comentaristas nombraron a China y EE. UU. como posibles autores. Richard Silverstein, un comentarista crítico con las políticas de Israel, declaró que el había confirmado con una "fuente israelí de alto rango" que el malware fue creado por expertos informáticos de Israel. The Jerusalem Post escribió que el Viceprimer Ministro israelí Moshe Ya'alon parece haber dado a entender que su gobierno fue el responsable, mientras que funcionarios de seguridad de Israel señalaron que las máquinas infectadas en Israel son una prueba de que EE. UU. está detrás del malware. Una red de 80 servidores a lo largo de Asia, Europa y América del Norte han sido usados para acceder a las máquinas infectadas de forma remota. Gracias y Comenten[/size]

Bienvenidos a mi post. El FMA IA-58 Pucará (en quechua, ‘fortaleza’) es un bimotor turbohélice de diseño y construcción argentina (designación Fábrica Militar de Aviones), que voló por primera vez el 20 de agosto de 1969. Está diseñado para operar en pequeñas, y no necesariamente preparadas, pistas de tierra. Su misión primordial fue la de apoyo a tierra, antihelicópteros y especialmente misiones COIN (contrainsurgencia). Esta aeronave es inusual debido a su cabina en tándem en un bimotor a hélice, sin embargo, comparte similitudes con el OV-10 Bronco estadounidense. Especificaciones Características generales • Tripulación: 2 • Longitud: 14,5 m • Envergadura: 14,25m • Altura: 5,36 m • Superficie alar: 30,3m2 • Peso vacío: 4.020 kg • Peso máximo al despegue: 6.400 kg. • Planta motriz: 2× Turbohélice Turbomeca Astazou XVI-G. o Potencia: 1.021 CV cada uno. Rendimiento • Velocidad máxima operativa (Vno): 590 km/h 5.600 m • Velocidad crucero (Vc): 500 km/h • Alcance: 3.700 km • Techo de servicio: 10.800 m Armamento • Armas de proyectiles: • 2 cañones Hispano-Suiza HS.804 de 20 mm • 4 ametralladoras FM M2-20 de 7,62 mm • POD para cañón de 30 mm • Bombas: • Bombas Napalm de 100 kg. • Bombas de 125 kg. • Bombas de 225 kg. • Bombas Snakeye Mk-82 de 500 lbs. • Cohetes: • Coheteras de 70 mm (19 cohetes c/u). • Coheteras LAU-68 2,75" (7 cohetes c/u). • Otros: • Lanzagranadas 74 mm Características Se trata de un biplaza bimotor de ataque y apoyo táctico de construcción enteramente metálica, provisto de turbohélices, de ala baja cantilever, su empenaje está provisto de una deriva en "T". Posee un tren de aterrizaje triciclo de alta resistencia que le permite operar desde pistas semipreparadas. Los asientos eyectables son Martin-Baker de tipo cero-cero. Está diseñado para apoyo de fuerzas terrestres: posee gran maniobrabilidad, pero no está capacitado para luchar contra aeronaves a reacción. Resulta muy eficaz, en cambio, para trabar combate contra helicópteros, especialmente cuando éstos carecen de cobertura aérea. Comparte características comunes con el OV-10 Bronco como su ala recta y angosta, dos motores turbohélice, una cabina biplaza con asientos en tándem y eyectables de capacidad cero-cero Martin-Baker y una gran capacidad de carga de combate. Su tren de aterrizaje de tipo triciclo, le brinda excelente resistencia en todo tipo de pistas. En el aire a pesar de no ser un aparato veloz para enfrentarse a un reactor, si posee suficiente maniobrabilidad para enfrentarse a helicópteros y principalmente brindar apoyo aéreo cercano en el campo de batalla. Permite operación normal aún en pistas de tierra. Prueba de ello fue la actividad del Pucará en Malvinas desde las tres bases aéreas, dos de ellas con pista de tierra: Base Cóndor y Base Calderón. Variantes El IA-58 ha tenido pocas modificaciones a lo largo de su vida; durante el conflicto de las Malvinas se ensayó la posibilidad de lanzar torpedos, pero el proyecto no prosperó. Para mejorar las características del avión y su aviónica se han propuesto distintos programas: IA-58B ("Bravo". Versión con aviónica mejorada y dos cañones automáticos DEFA de 30 mm. El único prototipo se conserva en el Museo Aeronáutico de Río Cuarto. IA-58C ("Charlie". Estaría equipado con un cañon automático DEFA de 30 mm, dos cañones (Hispano Suiza) de 20 mm, dos ametralladoras (Browning) de 7,62 mm y misiles aire-aire, el prototipo es monoplaza. IA-58D ("Delta". Versión actual, similar al IA-58A, pero con mejoras en aviónica y navegación satelital. IA-58E ("Echo". Versión proyectada con instrumental digital («glass cockpit») y motores más potentes. Por ahora es un proyecto detenido a la espera de las necesidades operacionales asignadas. En combate El bautismo de fuego del Pucará sucedió en la Operación Independencia (1977) de la Fuerza Aérea Argentina contra las fuerzas guerrilleras argentinas del ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo) en el monte tucumano. Guerra de las Malvinas En mayo y junio de 1982 fue utilizado durante la Guerra de Malvinas en misiones de apoyo a superficie, exploración y cazahelicópteros. En este papel logró el derribo confirmado de un helicóptero Scout británico y se destacó en la Batalla de Pradera del Ganso. Seis Pucarás fueron destruidos simultáneamente, por el SAS (Servicio Especial del Aire) británico en el ataque británico a la isla Borbón (14 y 15 de mayo de 1982). Sin embargo, muchos Pucarás fueron destruidos en suelo por la fuerza británica,en especial en el Ataque al Aeródromo Auxiliar Calderón 3 4 ,de los cuales uno se encuentra en el Museo Imperial de la Guerra de Duxford. De todos los aviones capturados en Puerto Argentino, los cinco que estaban en condiciones de vuelo o casi, fueron llevados a Inglaterra para su evaluación. Después de evaluar todas las células se decidió que el A-515 sería el elegido para volverlo a condición de vuelo y ser evaluado, sirviendo los demás como fuente de repuestos. Así, en abril de 1983 el ZD485 (ex A-515) voló por primera vez. Los ensayos concluyeron en septiembre del mismo año. Por lo tanto el A-515 volvió al museo de la RAF en Cosford con un esquema distinto al que tenía cuando volaba para la FAA. En Malvinas, 24 Pucarás fueron capturados por los ingleses en el campo de batalla o en las bases aéreas desde las cuales habían operado con el Escuadrón Aeromóvil Pucará Malvinas. Seis ejemplares cayeron en manos británicas en la Estación Aeronaval Calderón (isla Borbón/Pebble Island), otros once fueron capturados en BAM Malvinas (Puerto Argentino/Port Stanley), tres en BAM Cóndor (Pradera del Ganso/Goose Green) y los cuatro restantes yacían destruidos en el campo de batalla donde habían sido derribados o se habían accidentado. Los niveles de daños que registraban los aviones capturados variaban notablemente, desde algunos que estaban casi completamente destruidos hasta unos pocos que supuestamente se mantenían en condición de vuelo o casi. La acción de saqueadores y cazadores de recuerdos llevó a que la mayoría de los Pucarás quedaran efectivamente fuera de servicio tras la rotura de sus superficies de control, disparo de asientos eyectables o el robo de partes y piezas (las puertas de inspección y las escarapelas, banderas y matrículas parecen haber sido especialmente buscadas por estos coleccionistas).5 A comienzos de 1982, el Grupo 3 de Ataque estaba conformado por dos escuadrones con un total de 34 IA-58 operativos. El 1 de abril, el Comando de Operaciones Aéreas le ordenó al Grupo 3 de Ataque desplegar la escuadrilla Nahuel, con 4 IA-58, hacia las islas Malvinas antes de las 7.00 del día siguiente. Se les une el 8 de abril una sección de 8 Pucarás. Desde un principio quedó claro que la pista de Puerto Argentino quedaría rápidamente congestionada y que sería el principal objetivo a atacar por las fuerzas enemigas. Por ello se empezó la búsqueda de campos de aterrizaje para uso de los Pucarás. Durante la primera incursión inglesa sobre Puerto Argentino tres Sea Harrier lanzan bombas de 1000 libras y de fragmentación Beluga. El Pucara A-527 (Tigre 4) recibió un impacto directo de una bomba Cluster, que provocó su destrucción total. El Pucará A-502 sufrió numerosos impactos de esquirlas y daños en la carlinga. El Escuadrón D del 22 SAS ejecutó un audaz golpe de mano el día 15 de mayo en el aeródromo de Isla Peeble. Como resultado de ello, fueron destruidos los Pucarás A-502 y A-520 quedando dañados además los aviones A-523, A-529, A-552 y A-556. Entre el 16 al 20 de mayo se cumplieron 19 salidas de reconocimiento ofensivo las que culminaron en ataques contra objetivos terrestres en la zona de Bahía Howard, el 21 de mayo. En el transcurso de la acción del 21 de mayo el Capitán Benítez fue derribado sobre Flat Shanty, tras un impacto de misil FIM-92 STINGER. Mientras tanto una sección de tres Sea Harrier es guiada por la HMS Brillant, contra otros Pucara, que batían el blanco asignado. En el enfrentamiento el Sea Harrier XZ451 derribó al Pucará A-511 que cayó a tierra próximo a Drone Hill. El 24 de mayo, a causa de un impacto de bomba, el A-509 queda fuera de servicio. La jornada del 28 de mayo caracterizada por una pésima meteorología con techos de servicio reducidos a tan solo 50 metros no impidió que los Pucarás participaran en el combate en Darwin. La primera misión atacó con tres aviones, de los cuales el A-537 retornó con múltiples impactos. En la siguiente ola de ataque el A-533 quedó fuera de servicio tras recibir 58 impactos en el fuselaje y cuatro en el motor izquierdo. La tercera sección de Pucaras debía atacar objetivos en la zona de Camilla Creek. Sin embargo interceptaron dos Scout MK.1 del 3º CBAS /B FLIGHT de los Royal Marines. El A-537 consiguió derribar al helicóptero Scout XT 629/DR; pero, debido al reducido techo, su avión chocó con el Cerro Azul entre Darwin y Puerto Argentino. En el transcurso de la misión el A-555 tras recibir numerosas impactos cae a tierra en Peter`s Park. Las últimas operaciones realizadas por el Escuadrón el 10 de junio incluyeron misiones de reconocimiento, exploración marítima y un ataque contra posiciones de artillería terrestre en el Monte Kent. Durante el 13 de junio y ante la inminencia del desenlace de la batalla, se decidió alistar a los últimos cuatro Pucarás para una misión de ataque con posterior repliegue hacia el continente. Cada avión fue equipado con dos tanques subalares de 318 L y tres lanza cohetes LAU 61 en el soporte ventral. Esta misión planificada para las primeras horas del 14 de junio fue cancelada al cesar las hostilidades. Durante el mes de mayo se realizaron experiencias conjuntamente con el Arsenal Naval Puerto Belgrano, con vistas a adaptar al Pucará como avión torpedero; desde la Base Aeronaval Comandante Espora se efectuaron algunos vuelos con el AX-04 equipado con un torpedo inerte MK 45. Preservacion Dada su trayectoria internacional y el hecho de que varias células incompletas sobrevivieron luego del cierre de la cadena de producción, el Pucará tiene asegurada una buena fauna de supervivientes; tanto en Argentina (donde sobreviven dos prototipos y varios ejemplares de serie) como en el extranjero (donde casi todos los países que lo emplearon conservan algún ejemplar almacenado, en exhibición o monumento). Entre las máquinas que lograron sobrevivir a su carrera operacional se destacan cinco ejemplares preservados en museos británicos luego de la guerra de 1982, dos de los seis prototipos construidos a lo largo de su historial de desarrollo y otros tantos ejemplares que Colombia y Sri Lanka han conservado en museos o monumentos tras operar el modelo en las décadas de 1980 y 1990. El primer Pucará que alcanzó la condición de preservado fue el prototipo AX-01. Ese ejemplar concluyó su carrera de vuelo a mediados de la década de 1970 y pasó a desempeñarse como demostrador estático en exhibiciones y ferias realizadas a lo largo y ancho del país. Para octubre de 1992, la máquina había abandonado su rol publicitario y, repintada en un esquema gris y celeste relativamente similar al empleado cuando se desempeñaba como prototipo de desarrollo, fue observado a la entrada del AMC. Ante la inminente privatización de la factoría cordobesa, la máquina fue retirada de ese emplazamiento hacia agosto de 1994 y embalada para su traslado a Buenos Aires. Una vez en la capital, el AX-01 fue incorporado a la exhibición del Museo Nacional de Aeronáutica en el Aeroparque “Jorge Newbery”, donde fue visto por primera vez el 6 de noviembre de 1994. Tras ocho años expuesto al aire libre en distintas ubicaciones del predio, el aparato fue trasladado a la nueva sede de Morón (B.A.) junto con el resto de la colección del museo y puesto a buen recaudo en el hangar principal de la institución. El legado malvinense La derrota argentina en el Conflicto del Atlántico Sur de 1982 fue una fuente inesperada de células que engrosaron la fauna de Pucaráes preservados en forma tal vez anticipada (no resulta natural que comenzaran a surgir como preservados ejemplares de un modelo que había entrado en servicio tan solo ocho años antes). Sucede que tras la rendición argentina del 14 de junio, las fuerzas británicas se hicieron de un ingente botín de guerra compuesto por todo tipo de armamentos argentinos entre municiones y aviones y pasando por armas cortas y largas, cañones, tanquetas, misiles, cohetes, jeeps, helicópteros, radares, etc. Incluidos en este bagaje se encontraban 24 Pucaráes recogidos en el campo de batalla o en las bases aéreas desde las cuales habían operado con el Escuadrón Aeromóvil Pucará Malvinas. Seis ejemplares cayeron en manos británicas en la Estación Aeronaval Calderón (Isla Borbón/Pebble Island), otros once fueron incautados en BAM Malvinas (Puerto Argentino/Port Stanley), tres en BAM Cóndor (Pradera del Ganso/Goose Green) y los cuatro restantes yacían destruidos en el campo de batalla donde habían sido derribados o se habían accidentado. Pucaráes capturados en Malvinas Lugar Fecha Aeronaves capturadas Lafonia 21 May A-511 (derribado en combate). Flat Shanty 21 May A-531 (derribado en combate). Pradera del Ganso 28 May A-555 (derribado en combate). BAM Cóndor 28 May A-506, A-517 y A-527. EAN Calderón ¿Jun? A-502, A-520, A-523, A-529, A-552 y A-556. BAM Malvinas 14 Jun A-509 (2), A-513, A-514, A-515, A-516, A-522, A-528, A-532, A-533, A-536 y A-549. Mte. Blue 30 Jun A-537 (desaparecido en combate). En forma resumida, la tabla detalla la distribución de las 24 aeronaves capturadas tras finalizar la guerra y la fecha en la cual fueron incautadas por los británicos. Los niveles de daños que registraban los aviones capturados variaban notablemente, desde algunos que estaban casi completamente destruidos hasta unos pocos que supuestamente se mantenían en condición de vuelo o podrían haber sido restaurados a esa condición con relativa facilidad. Infelizmente, el accionar de depredadores y cazadores de recuerdos llevó a que la mayoría de ellos quedaran efectivamente fuera de servicio tras la rotura de sus superficies de control, disparo de asientos eyectables o el robo de partes y piezas (las puertas de inspección y las escarapelas, banderas y matrículas parecen haber sido especialmente buscadas por estos coleccionistas). Poniendo algo de orden en el inventario capturado, los ingleses identificaron los ejemplares en mejores condiciones y los prepararon para su despacho a la metrópoli, donde se esperaba hacerlos volar o al menos mostrarlos en ferias y museos aeronáuticos. Los aparatos más dañados, por su parte, quedaron en las islas y corrieron con menos suerte ya que fueron chatarreados, enterrados o trasladados a polígonos militares donde las prácticas de tiro y bombardeo, la corrosión ambiental y el paso del tiempo borrarían casi todo rastro de ellos. El A-517 fotografiado en Pradera del Ganso un año y medio antes de iniciar el exótico periplo que lo llevaría hasta Gran Bretaña (foto Ian Howat, 10 de julio de 1983). Los primeros ejemplares que cayeron efectivamente en manos del enemigo fueron los tres aparatos de la BAM Cóndor, todos ellos en muy malas condiciones: Uno destruido en un ataque aéreo del 1 de mayo (A-527) y dos (A-506 y A-517) con daños acumulados en accidentes operativos y bombardeos enemigos. Todos permanecieron en el improvisado aeródromo hasta 1984, cuando parece haberse decidido su limpieza. En febrero de ese año, el A-506 fue trasladado por un Chinook de la RAF hasta el polígono de tiro Rabbit, aunque la parte trasera del fuselaje se desprendió en vuelo y quedó abandonada en el aeródromo. En el curso del año le tocó el turno a los restos del A-527, que fueron removidos del área y presumiblemente enterrados o echados al basurero del pueblo. En octubre, el aparato restante fue cedido por el Ministry of Defence a los residentes de Pradera del Ganso, quienes el mismo día lo vendieron a un caballero de apellido Harrison de la firma Grampian Helicopters; quien lo despachó hacia Puerto Argentino a bordo del carguero "Monsunen" el 30 de enero de 1985. Con la partida del A-517 (sobre el que volveremos más adelante), el aeródromo quedó desprovisto de células completas; aunque existe la remota posibilidad de que algunas piezas (p. ej. el timón del A-527 y la parte trasera del fuselaje del A-506) sobrevivieran algo más de tiempo en esa ubicación. El botín aeronáutico de la Estación Aeronaval Calderón cayó en manos de los británicos en fecha no determinada del mes de junio; aunque las 11 aeronaves que lo integraban (6 Pucaráes, 4 Turbo Mentors aeronavales y un Skyvan de la Prefectura Naval) habían quedado fuera de servicio en un ataque comando realizado el 15 de mayo y a merced del enemigo a partir de la evacuación de la base el 1 de junio. Los seis Pucaráes sobrevivieron a la guerra con daños más o menos severos pero en 1983 fueron rápidamente dispersados. En enero (o antes), el A-502 fue hecho explotar y sus restos fueron enterrados y el A-520 y el A-556 fueron trasladados hasta un polígono de tiro ubicado cerca del establecimiento Chartres, Isla Gran Malvina (West Falkland). El 21 de julio, los tres restantes (A-523, A-529 y A-552) fueron embarcados en el buque "Sand Shore" por un helicóptero Chinook del 18 Squadron de la RAF en Bahía Elefante. Llegados a Bahía San Carlos al día siguiente, el A-523 y el A-556 fueron trasladados nuevamente por un Chinook hasta un polígono de tiro ubicado en la isla Gran Malvina. El A-529, por su parte, continuó viaje hasta Puerto Argentino, donde fue desembarcado después del 24 de julio y trasladado en un Chinook hasta RAF Stanley para convertirse en gate guardian de esa base aérea. Vista parcial del "cementerio de aviones" que los ingleses montaron al Este de la torre de la recién creada estación RAF Stanley en la que se advierten seis IA-58 de la FAA y un UH-1H del EA Los 11 sobrevivientes de BAM Malvinas fueron incautados por los británicos el 14 de junio tras la rendición de las fuerzas que comandaba el Grl. Menéndez. Las máquinas fueron encontradas en los puntos donde quedaron estacionadas al momento del cese del fuego: Dos máquinas en la plataforma de vuelo (A-515 y A-549), dos en posiciones de dispersión entre la plataforma y la pista de vuelo, dos frente a la plataforma al Norte de la pista y otras cinco desperdigadas por el resto del aeródromo. En la semana posterior al fin de la guerra, se detonaron, retiraron o aseguraron sus elementos pirotécnicos (asientos eyectables, armamento lanzable, munición de ametralladoras y cañones) y 8 ejemplares (A-513, A-514, A-522, A-528, A-532, A-533, A-536 y A-549) fueron reubicados en doble fila al Este de la plataforma para poner orden en el aeródromo. Paralelamente, se evaluaron los ejemplares en mejores condiciones y se decidió su traslado por la vía marítima hacia la metrópoli británica. Transportados por helicópteros Chinook HC.2 del 18 Sqdn hasta Puerto Groussac (Port William), los siguientes aparatos partieron rumbo a Europa: A-515 y A-549 embarcados en el "Atlantic Causeway" (12 de junio), A-533 embarcado en el "Tor Caledonia" (1 de agosto) y A-522 y A-528 embarcados en el "Contender Bezant" (6 de septiembre). Para cuando los dos últimos ejemplares partieron hacia Gran Bretaña, cinco de los seis restantes (A-509 (2), A-513, A-514, A-532 y A-536) fueron reagrupados (por no decir arrumbados) al Sudoeste de la cabecera 08, mientras que los restos del sexto (A-516) fueron enterrados en algún lugar del aeródromo. Al año siguiente, tres de ellos fueron trasladados por helicópteros Chinook a polígonos de tiro dispersos por las islas: el A-536 el 14 de mayo y los A-513 y A-532 en o antes de julio de 1983. A fines de ese mes, llegó al aeródromo proveniente de Isla de Borbón el A-529. Recuperando partes y piezas del A-509 (2) y del A-514, mecánicos de la RAF reconstruyeron entre 1984 y 1985 el A-529 con la intención de exponerlo como gate guardian de la base. No sabemos con certeza si llegó a cumplir esa función ya que la apertura del aeropuerto de Mount Pleasant determinó su traslado a ese complejo militar, donde quedaría bajo la custodia de la 1435 Flt. Los A-509 (2) y A-514 sobrevivieron en el aeródromo en muy malas condiciones hasta por lo menos abril de 1987, oportunidad en la que se los vio por última vez al Sudoeste de la cabecera 08. Pocos tiempo después, ambos aparatos fueron trasladados en un bulldozer hasta una playa cercana, donde fueron enterrados en un pozo en el que sin dudas deben haberse desintegrado por acción de la corrosión marina. Un testigo exhibe restos del A-537 tras ser localizados en junio de 1986 en el monte Azul Los aparatos caídos en el campo de batalla fueron poco intervenidos y quedaron abandonados a la intemperie y librados a su suerte. Algunos han ido desapareciendo lentamente. Otros lograron sobrevivir al paso del tiempo para transformarse en escalas de tours de interés bélico que recorren la Isla Soledad; tales como el que Patrick Watts (director de Falklands Radio durante la guerra de 1982) ofrece a los turistas bajo el título "Battlefield Sites". En el primer grupo se encuentra el A-511 del My. Tomba, cuyos restos podían verse cerca del monte Drone Hill, Lafonia (Isla Soledad), hasta por lo menos marzo de 2002 permitiendo discernir con claridad que se trataba de un Pucará. El A-531 del Cap. Benítez (Establecimiento Flat Shanty, Isla Soledad) y el A-555 del Ten. Cruzado (Goose Green/Pradera del Ganso) no habrían corrido la misma suerte: El primero fue visto por última vez en octubre de 1990 y de él solo quedaban unos pocos restos informes. Mención especial merece el A-537 del Ten. Giménez, desaparecido en acción el 28 de mayo y localizado nada menos que cuatro años más tarde en la zona de las Alturas Rivadavia (Blue Mountain), Isla Soledad (East Falkland), sitio donde se estrelló bajo condiciones meteorológicas adversas tras derribar un helicóptero Scout británico durante la batalla de Darwin y Pradera del Ganso. La "colección británica" Los primeros Pucaráes despachados desde Malvinas a bordo del "Atlantic Causeway" (A-515 y A-549) llegaron a la metrópoli por Devonport (puerto próximo a la ciudad de Plymouth, condado de Devon) el 27 de julio. El primero en desembarcar fue el A-549, que el 28 de julio fue trasladado por un Chinook de la RAF hasta la estación aeronaval de Yeovilton (Somerset) para ser expuesto estáticamente en el "Air Day" que se realizaría allí el 31. Infelizmente, el aparato sufrió daños en el plano principal durante el vuelo de casi 100 km y quedó efectivamente inhabilitado para volver a volar. Tras su exhibición en el festival antes citado, siguió camino hacia Boscombe Down (Wiltshire) el 9 de agosto. Para evitar la repetición del problema del A-549, el A-515 fue desembarcado cuidadosamente, desarmado y montado sobre camiones playos que el 1 de agosto lo trasladaron hasta Boscombe Down. El A-533, embarcado en el "Tor Caledonia" a principios de agosto, llegó a Felixtowe (Suffolk) el día 20 y siguió por tierra hasta Finningley (Sheffield) y Abingdon (Oxford), donde participó en sendos "Battle of Britain displays" el 4 y 18 de septiembre; terminando su recorrido en Boscombe Down el 23. La concentración de tres ejemplares en ese misterioso y relativamente secreto aeródromo del condado de Oxford se debía a que fueron asignados al Aircraft & Armament Experimental Establishment, quien debía evaluar en vuelo al Pucará con la metodología aplicada a infinidad de sistemas de armas capturados por las fuerzas armadas británicas desde por lo menos la II Guerra Mundial. El proyecto se desarrolló entre agosto de 1982 y septiembre de 1983 y concluyó con la cesión de los tres aparatos involucrados a calificados museos británicos: El A-515 (empleando matrícula británica ZD485) pasó el 9 de septiembre al Cosford Aerospace Museum (Shropshire), el A-549 fue cedido al Imperial War Museum en Duxford (Cambridge) el 2 de noviembre y el A-533 pasó al Museum of Army Flying de Middle Wallop (Wiltshire) el 15 de febrero de 1984. Recién arribado a Gran Bretaña, el A-528 transitó entre Southampton, Abingdon y St. Athan en un remolque plano Los dos aparatos restantes (A-522 y A-528) llegaron a Southampton (Sussex) y fueron desembarcados el 23 de septiembre del carguero "Contender Bezant". Entre el 25 y el 30 del mismo mes, ambos ejemplares fueron trasladados hasta Abingdon, donde se integraron a la "RAF Museum Regional Collection" con asiento en Saint Athan (Glamorgan). Por ese motivo, se les asignaron los "RAF Maintenance Numbers" 8768M (A-522) y 8769M (A-528); identidades que realmente nunca emplearían porque mantendrían intactas sus matrículas argentinas. Tras un par de años participando en exhibiciones, muestras y festivales aéreos con los que Gran Bretaña celebraba su triunfo en el Atlántico Sur, ambos aparatos encontrarían destino más o menos estable: El A-522 se integró a la colección del Fleet Air Arm Museum de Yeovilton el 7 de diciembre de 1982 y el A-528 hizo lo propio con el MAF el 16 de mayo de 1985, donde se unió al A-533 en la exposición al aire libre. Los tres ejemplares restantes, por el contrario, se conservarían bajo techo. Con esos últimos movimientos, la disposición de los cinco Pucaráes exportados a Gran Bretaña luego de la guerra quedaría estabilizada por casi una década. Sin embargo, La inclemente meteorología británica y la gradual pérdida de interés por el Conflicto del Atlántico Sur (que pasó a segundo plano con la Operación Tormenta del Desierto) conspirarían para erosionar ligeramente la "colección británica" y provocar nuevos cambios en su distribución geográfica. Sus primeras víctimas, naturalmente, serían los ejemplares expuestos al aire libre en Middle Wallop: A principios de la década de 1990, el húmedo clima del Sudeste inglés los había corroído al punto en que el museo decidió deshacerse de ellos. El aparato en mejores condiciones (A-528) fue cedido al North East Air Museum de Sunderland (Northumberland) el 12 de octubre de 1993. Pero como este museo había conseguido casi al mismo tiempo la cesión del A-522 por parte del FAAM, su gerente ofreció al Norfolk and Suffolk Aviation Museum de Flixton (Suffolk) hacerse cargo del A-528. Como resultado de esta operación, el 24 de julio de 1994 el A-528 fue entregado al NASAM y el A-522 al NEAM. Es interesante destacar que las máquinas cambiaron de ubicación geográfica pero no de propiedad porque ambas fueron cedidas "a préstamo". De todos modos, llama la atención que el MAF cediera el A-528 por un plazo de 99 años... A pesar de su buen estado de conservación, el A-522 requirió algún trabajo de restauración por parte del NEAM; motivo por el cual el A-528 hubo de ceder algunos de sus componentes antes de partir hacia Flixton. A su llegada al NASAM, la condición del A-528 era razonable para una máquina con su historial (daños en combate, un mes de viaje por mar y casi 10 años de abandono al aire libre en Middle Wallop). Según Ian Hancock, curador del NASAM, el avión registraba bastante corrosión en la parte inferior de las alas y el fuselaje, tenía una gran incisión debajo del cockpit, los tableros carecían de instrumentos, faltaban un motor y el otro no tenía eje para montarle la hélice; faltaban los asientos eyectables, la trompa, las tapas del tren delantero y varias puertas de inspección. A pesar de este poco auspicioso panorama, Hancock y su tropa de voluntarios realizaron un paciente proceso de restauración que insumió casi 10 años y permitió que el A-528 recuperase al menos su apariencia externa. Atraído por su "relevancia como aeronave militar y por su agradable diseño visual", Hancock realizó importantes esfuerzos para conseguir varias de las partes faltantes: un motor (incompleto y desmontado), varios paneles, seis palas de hélice, dos cúpulas de la cabina, flaps, una puntera de ala con luz de navegación, la puntera del timón de dirección y las tapas del tren delantero. Para mediados de 2001, el aparato había recuperado sus motores, hélices y conjunto timón completo, se le había restaurado las demás superficies externas y se lo había repintado en un esquema que representaba con fidelidad su condición al momento de partir desde Comodoro Rivadavia rumbo a la guerra. El segundo ejemplar del MAF no correría tan buena suerte. En el invierno de 1996/1997, su condición se agravó a tal punto que el teniente coronel Derek Armitage, curador del museo, aseguraba que constituía un peligro para el público y se encontraba "más allá de cualquier reparación". Por ese motivo, en marzo de 1997 se decidió entregarlo a una planta de reciclaje en Andover, donde fue chatarreado el 28 de abril. Poco antes de su destrucción, sin embargo, Ian Hancock del NASAM logró rescatar varias partes para la reconstrucción del A-528 y Tony Dyers, propietario de una colección de cockpits conocida como la "Air Defence Collection", se hizo con la parte delantera del fuselaje (desde el cono de la trompa hasta el panel de instrumentos del piloto). Por tratarse de un residente de Amesbury, localidad vecina de la base aérea de Boscombe Down, Dyers poco tiempo después integró la pieza a la colección de un pequeño museo alojado en esa unidad de la RAF. Pero todo parece indicar que la historia no acaba aquí, ya que en una visita realizada al MAF, un corresponsal británico aseguraba haber observado "un Pucará no identificado (ala y parte móvil de la deriva)" el 30 de diciembre de 2003... Disposición actualizada de la "colección británica" El último ejemplar que realizó el periplo desde Malvinas hasta Gran Bretaña fue el A-517, aunque su trayecto fue mucho menos convencional que el de sus cinco predecesores. Como vimos más arriba (Legado Malvinense), los maltratados restos del aparato fueron trasladados por barco desde Pradera del Ganso hasta Puerto Argentino a fines de enero de 1985. Desmontado y almacenado en un container, el aparato quedó a la espera de un buque carguero que lo trasladara hasta la metrópoli británica junto con un UH-1H Huey del Ejército Argentino. Ambas máquinas eran en ese momento propiedad de la firma Grampian Helicopters International, que había inscripto el Pucará en el registro de aeronaves civiles británicas bajo la matrícula G-BLRP el 3 de diciembre de 1984. El traslado marítimo se concretó aparentemente en 1987 y su presencia en suelo británico fue confirmada a fines de septiembre de ese año, cuando fueron vistos en el Lashenden Air Warfare Museum, de Headcorn (Kent), aún en containers y a la espera de su eventual restauración a condición de vuelo. A partir de ese momento, su rastro se hace un tanto difuso y difícil de seguir. A principios de 1989, una firma denominada Dopatm Limited anunciaba en periódicos aeronáuticos tales como Aeromart que tenía a la venta un FMA IA-58A "Pucará" y azuzaba al potencial cliente a "poseer una pieza histórica con este biplaza, turbohélice bimotor recuperado de Goose Green luego del conflicto de las Falklands". La oferta parece haber sido suficientemente atractiva para un tal Rodney John Halsey Butterfield, con domicilio en la localidad de Witney (Oxfordshire), a cuyo nombre fue transferida la matrícula el 15 de septiembre de 1989. Como la máquina seguía sin aparecer y su propietario no renovó la matrícula, la Civil Aviation Authority inglesa decidió darla de baja el 16 de noviembre de 1995. Aumentando el halo de misterio que lo rodea, en algún momento se especuló que residía en la Isla de Jersey porque a ella correspondía el número telefónico que Dopatm incluía en sus anuncios de venta. A fines de 2002, un corresponsal británico anunció tener una fuente que aseguraba que "un Pucará se hallaba almacenado en uno de los hangares no aeronáuticos [del aeródromo] de Bicester (Oxfordshire)" y que este era propiedad de un vecino de la región (lo que cuadra muy bien con el domicilio de Butterfield, distante unos 80 km.). El testigo, sin embargo, aseguraba no haber visto a nadie en ese hangar en varios años. Agravando la incertidumbre, Dopatm y Grampian Helicopters han desaparecido como empresas y el señor Butterfield parece no residir más en Witney; con lo que las vías de investigación y las posibilidades de localizar al A-517 aparecen por ahora agotadas. Más preservados argentinos El IA-58A(M) A-559, veterano de la IX Br Aé, se conserva en un pedestal frente a la Escuela de Aviación Militar En Argentina, mientras tanto, el desgaste operativo de células determinaría un gradual crecimiento de la flota de Pucaráes preservados. La mayoría de ellas se concentraría, naturalmente, en las zonas con mayor afinidad operacional con el modelo: las ciudades de Córdoba (Cba.) y Reconquista (S.F.) y sus áreas de influencia. Hacia ellas confluirían a partir de la segundo mitad de la década de 1980 células vencidas, aparatos accidentados más o menos gravemente y aeronaves desactivadas con daños menores pero económica o técnicamente irrecuperables. En Córdoba, el AMC y posteriormente LMAASA constituyeron un polo concentrador de células no operativas que, de no ser chatarreadas, se reciclaban en forma de repuestos, monumentos, simuladores, material didáctico, etc. La III Br Aé de Reconquista, por su parte, sirve de almacén de células que la FAA puede no operar pero tampoco está dispuesta a dar de baja. Fuera de estas áreas, también pueden localizarle Pucaráes preservados en en Museo Nacional de Aeronáutica, de Morón (B.A.), y el Museo Aeronáutico Regional "La Romana", cerca de Justo Daract (S.L.). La provincia de Córdoba posee hoy en día la colección más grande de Pucaráes sobrevivientes. Si bien el grueso de la colección se aloja en distintos puntos de la capital mediterránea, otras se localizan en localidades importantes del interior provincial tales como Oliva, Pilar, Río III y Río IV. La misma parece haber comenzado a formarse hacia 1994, cuando un aparato apareció en una plazoleta de la localidad de Río III asumiendo la identidad del Pucará en el que el Ten. Giménez había desaparecido en combate en 1982 (A-537). Con el tiempo, se confirmó que la aeronave en cuestión era el igualmente histórico y colorido prototipo AX-04, retirado del servicio en 1987 tras acumular 1.050 hs. de vuelo en programas de armamentos tales como Pucará Torpedero y Martín Pescador. Mas o menos en el mismo período, el primer aparato de serie (A-501) fue retirado del servicio y cruzó la Avenida Fuerza Aérea para instalarse como material didáctico de la Escuela de Suboficiales. Orillando el nuevo mileno, varios ejemplares encontraron nuevos hogares en la provincia. El primero fue un aparato cedido en 1999 al Museo Nacional de Malvinas, con sede en Oliva. Si bien se lo identifica como A-581, se trata realmente un aparato híbrido que fue armado con el fuselaje del propio A-581, alas del AX-06, tapas de tren de aterrizaje del A-550 y partes del timón de dirección del A-559. El A-559 propiamente dicho, por su parte, fue emplazado en un pedestal en la plazoleta sita en la intersección de las avenidas Fuerza Aérea y Circunvalación, frente a la Escuela de Aviación, en vísperas del Día de la Fuerza Aérea de 2001. Además de lo bien presentado del monumento, el A-559 se distingue por lucir el escudo del Escuadrón IV de Ataque, recuerdo de su paso por la IX Br Aé de Comodoro Rivadavia (Chb.). Un año más tarde, el prototipo de los programas IA-66 e IA-58C (AX-06) fue presentado en las jornadas de puertas abiertas del AMACUAR, con sede en Las Higueras, tras ser rescatado y recuperado del "cementerio de aviones" de LMAASA por los restauradores del MTA. El A-514 (2), construido con partes y piezas del A-505 y el A-573, decora el interior de la III Br Aé en Reconquista La provincia también aloja un par de células incompletas dignas de destacar. La primera de ellas proviene del A-573, retirado del servicio en 1990 y chatarreado para recuperar partes y piezas. Sus restos (fuselaje entero sin cúpula ni motores) fueron vistos por última vez en 1994 en un depósito anexo del AMC sito en el barrio de la Guarnición Aérea Córdoba. Cuando se sospechaba que habría sido transformado en aluminio fundido, las III Jornadas de Puertas Abiertas de la EAM realizadas en agosto 1995 revelaron que su cockpit había sido empleado por alumnos de la escuela técnica de LMAASA para montar un simulador de vuelo controlado por PC. En 2001 también detectamos en la Escuela de Suboficiales un simulador de procedimientos de cabina de origen no del todo conocido. Esta revisión de sobrevivientes cordobeses no estaría completa si omitimos mencionar a LMAASA, cuyas instalaciones alojan frecuentemente células incompletas remanentes de la línea de producción, ejemplares discontinuados o accidentados, mock-ups de demostración, células de ensayos estáticos y partes y piezas que eventualmente terminaron en otros destinos del país o el exterior. La III Br Aé de Reconquista, principal operador histórico del modelo, ha restaurado y conserva un ejemplar en monumento. El primero de ellos es un ejemplar matriculado A-514 y fue detectado por un corresponsal británico en 1996. Al igual que muchos otros IA-58 devenidos en monumentos, este ejemplar es un híbrido construido con partes del A-505 y el A-573 (ambos retirados del servicio a mediados de 1990) y puesto en un pedestal al interior de la brigada. Adicionalmente, la unidad suele alojar aeronaves accidentadas, inactivas o almacenadas a la espera de circunstancias que permitan su reparación y puesta en servicio. Digna de mención entre esas células (o partes de ellas) es la sección delantera (cabina completa) del prototipo AX-02, que dejó de ser visto en el AMC a principios de la década de 1980 tras cumplir su ciclo como célula de ensayos estáticos. Colombia y Sri Lanka Los tres Pucaráes colombianos paralizados y juntando humedad en la Base Aérea "Luis Gómez Niño" varios años después de quedar fuera de servicio Otros reductos en los que se pueden encontrar ejemplares sobrevivientes del Pucará son Colombia y Sri Lanka. Los tres ejemplares donados por la Administración Menem a Colombia a fines de 1989, que se dice acumularon solo 150 hs. de vuelo hasta quedar fuera de servicio por falta de mantenimiento, permanecieron varios años en su base de asiento, la Base Aérea "Luis Gómez Niño", de Apiay (Villavicencio). Si bien existen rumores bien fundados que hablan de su venta a la Fuerza Aérea Uruguaya en canje por cursos de capacitación para aviadores militares colombianos, en febrero de 2005 fuentes de la FAC confirmaron que las máquinas se encontraban en la Base Aérea "Luis Gómez Niño" (Departamento del Meta); paralizadas, selladas y a la espera "de que la Jefatura de Operaciones Logísticas de la FAC su destino". Sri Lanka, por su parte, conserva dos de los cuatro ejemplares adquiridos en 1992 y empleados en su guerra contra la guerrilla tamil hasta aproximadamente 1998. Uno de los ejemplares (CA-603) se conserva en un monumento bajo la torre de control de la base desde la cual actuaron a lo largo de toda su carrera operativa: Anuradhapura, 100 Km. al Norte de Colombo. El segundo ejemplar (CA-605) fue trasladado hasta Ratmalana, 60 Km. al Sur de la capital isleña, y cedido al museo de la Sri Lanka Air Force. Videos Historia del Pucara link: http://www.youtube.com/watch?v=imdpmWkiTg0 Pucara Argentino en Accion en el Estrecho de San Carlos, Islas Malvinas (Simulacion por computadora) link: http://www.youtube.com/watch?v=YTU2R2r8dZ8&feature=related Pucara en Puerto Argentino link: http://www.youtube.com/watch?v=u60MIqEOAmw&feature=related Si te gusta la Historia militar unite a Historia de la Guerra Gracias por pasar...
Batalla (Definicion y Concepto) Generalmente, una batalla se podría definir como un combate entre dos o más contendientes en donde cada uno de ellos tratará de derrotar a los demás. Las batallas tienen lugar más a menudo durante las guerras o las campañas militares y normalmente pueden ser bien definidas por el espacio, el tiempo y la acción llevada a cabo. Las guerras y las campañas son guiadas por la estrategia mientras que las batallas son las fases en las que se emplea la táctica. El estratega alemán Carl von Clausewitz manifestó que "el empleo de batallas para ganar el fin de la guerra" era la esencia de la estrategia. Antiguamente, también era denominado batalla el centro de un ejército, distinguiéndolo así de la vanguardia de este y de su retaguardia. Aunque, también antiguamente se usaba batalla para definir cada uno de los grupos en los que era dividido un ejército. La Batalla de Waterloo por William Sadler. Características de una batalla El historiador militar británico Sir John Keegan sugirió una definición ideal de batalla como "algo que ocurre entre dos ejércitos dirigidos por la moral para luego desintegrarse físicamente alguno de ellos" aunque los orígenes y los resultados de muchas batallas raramente pueden ser resumidos así. La "acción" de una batalla se fundamenta en cumplir un objetivo — el objetivo ideal es la victoria pero la estrategia y las diversas circunstancias que pueden darse suelen precisar un compromiso. Se estima que un contendiente logra la victoria cuando su adversario se ha rendido, ha huido, ha sido forzado a retirarse o bien se ha vuelto militarmente ineficaz. Sin embargo, una batalla puede acabar en una victoria pírrica que finalmente favorezca al contendiente derrotado. Si no se cumple ningún objetivo de la batalla, el resultado se considera un empate. Un conflicto en el que uno de los bandos alcanza involuntariamente un objetivo suele terminar convertido en una insurgencia. Hasta el siglo XIX la mayoría de las batallas han sido de corta duración, durando un día o menos — La Batalla de Gettysburg y la Batalla de Leipzig fueron excepcionalmente largas llegando a durar tres días. Esto fue debido principalmente a la dificultad de avituallar a un ejército en el campo de batalla. La típica forma de prolongar una batalla era llevar a cabo un asedio. Las mejoras en el transporte y la guerra de trincheras, incrementaron la duración de las batallas hasta semanas y meses, como se pudo observar durante la Primera Guerra Mundial. No obstante, en una batalla larga la rotación regular de unidades permitía que los períodos de combate intensivo a los que se veía sometido un soldado a nivel individual tendieran a ser más breves. Las batallas pueden ser a pequeña escala, involucrando a un bajo número de individuos, quizás dos brigadas, o bien a gran escala, implicando así a ejércitos enteros donde miles de hombres luchan a la vez. El espacio que ocupa una batalla depende de la capacidad ofensiva de las armas de los combatientes. Hasta el advenimiento de la artillería y las aeronaves, el espacio donde se desarrollaba una batalla no iba más allá de donde alcanzaba la vista. Además, la profundidad del campo de batalla también ha aumentado en la guerra moderna, con unidades de respaldo en las retaguardias — suministro, artillería, enfermería, etc. — que exceden en número a las tropas de combate de avanzada. Por lo general, las batallas son una multitud de combates individuales donde el individuo sólo experimentará una pequeña parte de los acontecimientos. Para el soldado de infantería, puede ser muy difícil distinguir entre un combate como parte de un asalto menor o como parte de una ofensiva mayor, y muy improbable que sea capaz de anticipar el curso de la batalla. Muy pocos soldados de la infantería británica que estuvieran presentes en el Primer día del Somme, 1 de julio de 1916, habrían anticipado que ellos estarían luchando en esa misma batalla en menos de cinco meses. Sitio de Gravelinas, donde se produjo la Batalla de Gravelinas, con una victoria española sobre las tropas francesas que obligó al rey francés a firmar la paz, y desistir de su invasión de Italia. Esta batalla se produjo después de la batalla de San Quintín, y en honor a esta victoria, el rey Felipe II mandó construir el Monasterio del Escorial. Espacio de batalla Espacio de batalla es una estrategia unificada para integrar y combinar las fuerzas armadas para el teatro de operaciones militar, incluyendo el aire, información, tierra, mar y espacio. Incluye el entorno, los factores y condiciones que deben ser comprendidos para poder aplicar con éxito el poder de combate, proteger a la fuerza o completar la misión. Esto incluye a las fuerzas amigas y enemigas; instalaciones; tiempo atmosférico; terreno y el espectro electromagnético dentro de las áreas de operaciones y las áreas de interés Comprensión del espacio de batalla La comprensión del espacio de batalla es el conocimiento y comprensión del entorno del área operacional, los factores y condiciones, incluyendo el estatus de las fuerzas amigas y adversarias, los neutrales y los no combatientes, el tiempo atmosférico y el terreno, que posibilita una valoración segura, comprensiva, relevante y a tiempo para conseguir aplicar con éxito el poder de combate, proteger a la fuerza y/o completar la misión. Preparación de la inteligencia del espacio de batalla Preparación de la inteligencia del espacio de batalla La preparación de la inteligencia del espacio de batalla es un método analítico empleado para reducir las incertidumbres que conciernen al enemigo, entorno y el terreno para todos los tipos de operaciones. La preparación de la inteligencia del espacio de batalla crea una base de datos extensa para cada área potencial en la que una unidad puede que tenga que operar. La base de datos se analiza entonces en detalle para determinar el impacto sobre las operaciones del enemigo, del entorno y del terreno, y presentarlo de una manera gráfica. La preparación de la inteligencia del espacio de batalla es un proceso continuo. Preparación de la inteligencia conjunta del espacio de batalla La preparación de la inteligencia conjunta del espacio de batalla es el proceso analítico que usan las organizaciones de inteligencia conjuntas para producir valoraciones de inteligencia, estimaciones y otros productos de inteligencia para apoyar el proceso de toma de decisiones del comandante de la fuerza conjunta. Es un proceso continuo que incluye la definición del entorno del espacio de batalla total; la descripción de los efectos del espacio de batalla; la evaluación del adversario; determinar y describir los cursos de acción del adversario potencial. El procesa se usa para analizar las dimensiones aérea, terrestre, marítima, espacial, electromagnética, del ciberespacio y humanas del entorno y para determinar las capacidades del oponente para operar en cada una de ellas. La preparación de la inteligencia conjunta del espacio de batalla usa la fuerza conjunta y el personal que compone el mando para preparar sus estimaciones y también se aplican durante el análisis y selección de cursos de acción amistosos. Formación del espacio de batalla La formación del espacio de batalla es la doctrina militar para la eliminación de la capacidad de lucha del enemigo de una manera coherente antes de emplear y usar fuerzas en operaciones decisivas. Factores que influyen en una batalla El desarrollo de una batalla y su resultado se ven influidos por diversos factores. El número de hombres, los comandantes de cada ejército y las ventajas debidas al terreno se encuentran entre los factores más importantes. En términos generales, podemos describir los siguientes: *Moral: Las batallas que han tenido lugar a lo largo de la historia han demostrado que el estado de ánimo y la calidad de las tropas son a menudo más importantes que la cantidad. Las Guerras Médicas, por ejemplo, nos muestran como un ejército con una moral superior puede vencer frente a las desventajas numéricas, especialmente en la Batalla de las Termópilas. Un buen ejemplo de lo contrario es la Batalla de Gaugamela. La calidad del ejército viene determinada por el estado de ánimo, el cual dependerá del espíritu de las tropas, el equipo y el entrenamiento que hayan recibido dichas tropas. Una unidad que cargue sin ningún tipo de disciplina pero con la moral elevada puede llegar a salir victoriosa del enfrentamiento. Esta táctica fue eficazmente empleada por el ejército de la Revolución francesa. *Armamento: Las armas y las armaduras también pueden llegar a ser un factor decisivo, pero no siempre es así, como se pudo observar en las Guerras de independencia de Escocia, donde los escoceses vencieron a los ingleses a pesar de poseer un armamento muy inferior. *Disciplina: La disciplina dentro de las tropas es otro factor muy importante. En la Batalla de Alesia, los romanos, a pesar de encontrarse en inferioridad numérica, vencieron gracias a la férrea disciplina de su entrenamiento. *Terreno: Las batallas también pueden decidirse por el terreno en el que se desarrollan. Capturar un terreno elevado, por ejemplo, ha sido la estrategia principal en innumerables batallas. Un ejército que se asienta en un terreno elevado obliga al enemigo a trepar, lo cual desgasta y sitúa al ejército en una posición de inferioridad. Además, es físicamente más fácil atacar desde una posición elevada que desde una posición inferior. Aunque este factor ha perdido importancia en la guerra moderna con el advenimiento de las aeronaves, el terreno aún puede ser vital para el camuflaje, especialmente para la guerra de guerrillas. *Generales: Los generales y los comandantes también juegan un papel decisivo durante el combate. Julio César y Napoleón Bonaparte fueron ambos generales excelentes cuyos ejércitos tuvieron un éxito legendario. Un ejército que puede confiar en las órdenes de su líder con convicción de su éxito siempre tendrá un estado de ánimo superior que un ejército que duda cada movimiento. Los británicos en la Batalla de Trafalgar, por ejemplo, achacan su éxito a la reputación del famoso almirante Lord Nelson. *Estrategia: La estrategia empleada en una batalla puede ser decisiva como demostró Aníbal en la Batalla de Cannas teniendo muy pocas bajas frente a un enemigo superior en número. Dentro de estrategia quedaría englobado el orden de batalla. Tipos de batallas Las batallas pueden tener lugar en tierra, mar o aire. Mientras que las batallas navales son anteriores al siglo V a. C., las batallas aéreas apenas tienen un siglo de historia, siendo la más emblemática la Batalla de Inglaterra en 1940. Durante la Segunda Guerra Mundial, las batallas navales y terrestres se han convertido en un soporte aéreo. De hecho, durante la Batalla de Midway, cinco portaaviones fueron hundidos sin necesidad de que las flotas entrasen en contacto directo. Hay diversos tipos de batallas: *Una "batalla de encuentro" es una batalla premeditada, donde ambos contendientes se enfrentan en el campo de batalla sin haber preparado su ataque o su defensa. *Una "batalla de desgaste" pretende infligir una mayor pérdida al enemigo que la sufrida por uno mismo. Muchas batallas de la Primera Guerra Mundial fueron intencionadamente (Verdún) o involuntariamente (Somme) batallas de desgaste. *Una "batalla de paso adelante" tiene como objetivo principal acabar con las defensas del enemigo exponiendo los flancos, que quedan en una posición vulnerable y así pueden ser destruidos. *Una "batalla de circunvalación" — el Kesselschlacht del Blitzkrieg alemán — rodea al enemigo en una bolsa (es prácticamente igual a una batalla envolvente a mayor escala, pero rompiendo una brecha por las líneas enemigas para colarse por ellas avanzado rápidamente, y a poder ser sin obstáculo hasta finalizar el movimiento de tenaza). *Una "batalla envolvente" implica un ataque por uno o por ambos flancos. El ejemplo clásico es la doble envolvente de la Batalla de Cannas. *Una "batalla de aniquilación" es aquella en la que la parte derrotada es destruida en el campo de batalla, como ocurrió con la flota francesa en la Batalla del Nilo. *Una "batalla decisiva" es de particular importancia, bien porque pone fin a las hostilidades, como en la Batalla de Hastings, bien porque determina un momento decisivo entre los contendientes, como en la Batalla de Stalingrado. Una batalla decisiva puede tener un gran impacto tanto a nivel político como a nivel militar, cambiando el balance del poder y las fronteras entre países. El concepto de "batalla decisiva" se hizo popular con la publicación en 1851 de Edward Creasy The Fifteen Decisive Battles of the World. Los historiadores militares británicos J.F.C. Fuller (The Decisive Battles of the Western World) y B.H. Liddell Hart (Decisive Wars of History), entre muchos otros, han escrito libros al estilo del trabajo de Creasy. La Batalla de Gettysburg, 1-3 de julio de 1863, por Currier e Ives. Diferencias entre las batallas terrestres a lo largo de la historia Hay una diferencia obvia en el modo de luchar en las batallas a lo largo del tiempo. Las primeras batallas debieron de ser entre rivales totalmente desorganizados. Recientemente se ha descubierto la primera evidencia convincente de una importante batalla de la Edad del Bronce.1 Sin embargo, durante la Batalla de Megido, la primera batalla documentada con una fuente fidedigna, en el siglo XV a. C., ya se puede observar como la disciplina real se va imponiendo en ambos ejércitos. Esto continuó durante toda la Edad Antigua y la Edad Media. Sin embargo, durante las Guerras del Imperio romano, los bárbaros continuaron usando métodos que implicaban multitudes desorganizadas (o solo puntualmente organizadas, como para una emboscada). Ya en el Siglo de las Luces, los ejércitos comenzaron a luchar en líneas altamente disciplinadas, donde cada una seguía las órdenes de sus oficiales y luchaba como una unidad sola en lugar de como individuos aislados, retomando la tradición romana de combate. Cada ejército estaba dividido en regimientos, batallones, compañías y pelotones. Estos ejércitos marcharían alineados y en divisiones. Por otro lado, los indígenas americanos, no luchaban en líneas, sino que utilizaban en su lugar métodos de guerrilla. Los Estados Unidos durante la Revolución Americana también utilizaron esta táctica. En Europa, durante las Guerras Napoleónicas, se continuaron usando líneas disciplinadas, incluso en la Guerra Civil Estadounidense. Más tarde, durante la Primera Guerra Mundial, se impuso un nuevo estilo denominado guerra de trincheras, indispensable ante la escasa movilidad del ejército y el uso masivo de artillería y ametralladoras, la guerra se volvió estática al no poder abrir brechas de suficiente profundidad. A esto le siguió la radio, para la comunicación entre batallones. Posteriormente, la guerra química también emergió con el uso de gas venenoso durante la Primera Guerra Mundial y la Guerra Austro-Prusiana. En la Segunda Guerra Mundial, el uso de divisiones más pequeñas, pelotones y compañías, cobraron mucha más importancia como cuerpos de operaciones precisas y vitales. En lugar de la guerra de trincheras cerrada de la Primera Guerra Mundial, durante la Segunda Guerra Mundial una red dinámica de combates tenía lugar donde grupos pequeños se encontraban con otros pelotones. Como consecuencia, las brigadas de elite pasaron a ser unidades reconocidas y distinguidas. Los vehículos de guerra también se han desarrollado y han evolucionado rápidamente en el último siglo, con el advenimiento del tanque, que pudo reemplazar los |cañones arcaicos de la época de la Ilustración. Desde entonces, la artillería ha ido reemplazando gradualmente al uso de tropas frontales. Actualmente, las batallas modernas mantienen un estilo semejante al que imperaba durante la Segunda Guerra Mundial, aunque se han ido agregando los últimos avances tecnológicos. El combate indirecto a través del uso de aviones y misiles ha sustituido una gran parte de las batallas de las guerra, donde las batallas van quedando reservadas para aquellas ciudades que son capturadas. Diferencias entre las batallas navales a lo largo de la historia Una diferencia significativa entre las batallas navales modernas y las primeras formas de combate naval es el uso de infantería de marina, lo que introdujo la guerra anfibia. Hoy, la infantería de marina es, de hecho, un regimiento de la infantería que algunas veces lucha solamente en tierra y no permanece durante mucho tiempo vinculado a la marina. Un buen ejemplo de una batalla naval antigua es la Batalla de Salamina. En la mayoría de batallas navales antiguas el enfrentamiento era llevado a cabo por barcos muy rápidos que usaban un ariete en la proa con el fin de chocar con los barcos enemigos y hundirlos, o bien maniobraban rápidamente para colocarse lo suficientemente cerca como para permitir un abordaje y entrar así en combate cuerpo a cuerpo. Esta táctica fue utilizada a menudo por aquellas civilizaciones que no tenían capacidad de atacar al enemigo mediante artillería de largo alcance. Otra invención de principios de la Edad Media fue el uso del fuego griego por los bizantinos, con el fin de incendiar a distancia las flotas enemigas. Los barcos de demolición utilizaban el método de chocar y explotar violentamente contra los barcos enemigos. Con la invención de los |cañones, los barcos de guerra pasaron a tener una utilidad adicional como unidades de apoyo para la guerra terrestre. Durante el siglo XIX, el desarrollo de minas explosivas dio lugar a un nuevo tipo de guerra naval. Además, durante la Guerra Civil de los Estados Unidos, se utilizaron por primera vez los barcos acorazados, un nuevo tipo de barcos capaces de soportar los impactos de los cañones, que rápidamente desbancaron y dejaron obsoletos a los barcos de madera. Más tarde, durante la Primera Guerra Mundial, los alemanes inventan el U-Boot ampliando el espectro de acción de las guerras navales al terreno submarino. Con el desarrollo de la aviación durante la Segunda Guerra Mundial, las batallas pasaron a tener un nuevo escenario, el aire. Desde entonces, los portaaviones se han convertido en una pieza fundamental en el ámbito de la guerra naval, actuando como una base móvil para las aeronaves de guerra. Portaaviones USS Yorktown (CV-5) días antes de la Batalla de Pearl Harbor. Las batallas aéreas a lo largo de la historia Aunque el uso de la aviación, en la mayoría de los casos, siempre ha sido como unidad de apoyo para los enfrentamientos terrestres o navales, ha ido adquiriendo progresivamente una mayor importancia desde su implantación en la Primera Guerra Mundial, donde comenzó siendo utilizada como unidad de reconocimiento y de bombardeo a pequeña escala, altamente ineficaz ya que lanzaban bombas de mano. El uso de la aviación en la guerra pasó a ser crucial desde la Guerra Civil Española y especialmente durante la Segunda Guerra Mundial. El diseño de aviones se dirigió principalmente en dos sentidos: los bombarderos, capaces de lanzar cargas explosivas a blancos terrestres o a barcos; y los interceptores, que eran utilizados para derribar aviones enemigos o bien para escoltar a los bombarderos hasta su destino (los enfrentamientos entre aviones eran conocidos como “luchas de perros” (del inglés: dog fights)). Entre las batallas aéreas más notables de este período cabe señalar la Batalla de Inglaterra y la Batalla de Midway. Otro importante avance en el mundo de la aviación llegó con el desarrollo del helicóptero, usado por primera vez de forma efectiva durante la Guerra de Vietnam. Actualmente el helicóptero sigue siendo ampliamente utilizado para transportar unidades terrestres a zonas de difícil acceso para un avión. A día de hoy, los enfrentamientos aéreos directos son bastante raros. Los interceptores más modernos están mucho más preparados y equipados para bombardear blancos terrestres con gran precisión, que para enfrentarse a otra aeronave en vuelo. De hecho, para defenderse de los interceptores enemigos es más común utilizar baterías antiaéreas que flotas de aviones. A pesar de esto, la aviación es utilizada hoy día como herramienta principal y fundamental de apoyo para el ejército de tierra y la marina, como ha quedado patente en el indispensable uso de los helicópteros para transportar y apoyar a las tropas, en el uso de los bombarderos como primer ataque en muchos enfrentamientos y en el reemplazo de los barcos de guerra por portaaviones, que actúan como base aérea móvil y centro de operaciones. Bombardero B-17 Flying Fortress utilizado durante la Segunda Guerra Mundial. Nombre de las batallas Las batallas casi siempre reciben su nombre por alguna característica geográfica del campo de batalla, como el nombre de una ciudad, de un bosque o de un río. Ocasionalmente, las batallas pueden recibir su nombre por la fecha en la que tuvo lugar, como El glorioso 1 de junio. En la Edad Media se consideraba muy importante escoger un nombre adecuado para las batallas, ya que estos podían quedar inmortalizados por los cronistas. Por ejemplo, tras la victoria de Inglaterra sobre el ejército francés el 25 de octubre de 1415, el rey de entonces Enrique V de Inglaterra quedó con el heraldo mayor francés para acordar el nombre de la batalla, la cual, por la cercanía del castillo, fue llamada la Batalla de Agincourt. También se ha dado el caso en que ambos contendientes adoptan diferentes nombres para la misma batalla, como es el caso de la Batalla de los Dardanelos, que en Turquía es conocida como la Batalla de Galípoli. Algunas veces, en las contiendas desarrolladas en desiertos, puesto que no hay ciudades cercanas con las que nombrar las batallas, se adopta un nombre que coincide con las coordenadas de la zona en un mapa, como es el caso de la Batalla del 73 Este en la Primera Guerra del Golfo. Ciertos nombres de algunos lugares se han convertido en sinónimos de las batallas que ahí tuvieron lugar, como es el caso de Paschendaele, Pearl Harbor o El Álamo. Las operaciones militares, muchas de las cuales acaban en batalla, tienen nombres en clave que no tienen por qué estar relacionados necesariamente con el tipo o la localización de la operación. Algunas de estas operaciones que han terminado en batalla han dado su nombre en clave a la batalla, como es el caso de la Operación Market Garden y la Operación Rolling Thunder. Cuando en un campo de batalla se desarrolla más de una batalla del mismo conflicto, se hacen distinciones con números ordinales como, por ejemplo, la Primera y la Segunda batalla de Bull Run. Un caso extremo de esta situación se puede observar en las doce Batallas del Isonzo – Primera a Duodécima – entre Italia y el Imperio austrohúngaro, durante la Primera Guerra Mundial. Algunas batallas son nombradas por convenio entre los historiadores militares con objeto de ordenar y distinguir los períodos de los combates entre sí. Tras la Primera Guerra Mundial, se formó un Comité de Nomenclatura de Batallas Británico, con el objetivo de decidir unos nombres estándar para todas las batallas y sus acciones subsidiarias. Para los soldados que habían luchado, la distinción era puramente académica: un soldado que hubiera luchado en Beaumont Hamel el 13 de noviembre de 1916 probablemente ignorara que estaba tomando parte en lo que el comité denominaría “Batalla del Ancre”. Muchos combates son demasiado pequeños para merecer un nombre. Los términos como “acción”, “escaramuza”, “asalto” o “patrulla ofensiva” son utilizados para describir enfrentamientos o batallas a pequeña escala. Estos combates suelen tener lugar dentro de una batalla propiamente dicha y, si bien tienen objetivos concretos, no son necesariamente decisivos. Algunas veces, los soldados no son capaces de decidir si el enfrentamiento en el que han participado es realmente una batalla o simplemente una acción. Tras la Batalla de Waterloo algunos oficiales británicos dudaban de si los eventos acaecidos a lo largo de ese día merecían el título de “batalla” o habían sido una mera “acción”. Batalla de Gibraltar (1607) por Hendrick Cornelisz Vroom. Efectos de una batalla Las batallas tienen efectos tanto a nivel individual (personal) como a nivel global (político). El efecto a nivel personal de una batalla puede ser tanto psicológico como físico. Los efectos psicológicos pueden provocar trastornos mentales graves en aquellos individuos que hayan pasado por situaciones traumáticas durante la batalla. Por ejemplo, hay muchos supervivientes de una batalla que sufren pesadillas recurrentes o reacciones anormales ante ciertas imágenes y/o sonidos. Los efectos físicos son aquellos que afectan únicamente a la integridad física de la persona como cicatrices, amputaciones, lesiones, pérdida de audición, ceguera y parálisis. El efecto a nivel político también es evidente. Cuando un contendiente vence en una batalla decisiva puede lograr la capitulación del enemigo forzándole a someterse a los intereses del vencedor, bien cediendo territorio, bien cambiando políticas internacionales en favor del vencedor. Las batallas que han tenido lugar en guerras civiles han decidido el destino de monarcas y de facciones políticas enfrentadas. Un ejemplo de esto puede verse en la Guerra de las Dos Rosas y en el Levantamiento Jacobita. También cabe destacar como las batallas pueden afectar a la continuación o final de una guerra. Un ejemplo de esto es la Batalla de Inchon. Por último hay que mencionar también el caso de numerosas batallas que teniendo cuantiosos efectos personales, carecen finalmente de efectos políticos. Un ejemplo manido es lo que se conoce como victoria pírrica. Si te gusta la estrategia militar , los aviones militares, batallas, etc. unite a Historia de la Guerra http://www.taringa.net/comunidades/historia-de-la-guerra/ Nueva Comunidad Gracias por pasar
Batalla (Definicion y Concepto) Generalmente, una batalla se podría definir como un combate entre dos o más contendientes en donde cada uno de ellos tratará de derrotar a los demás. Las batallas tienen lugar más a menudo durante las guerras o las campañas militares y normalmente pueden ser bien definidas por el espacio, el tiempo y la acción llevada a cabo. Las guerras y las campañas son guiadas por la estrategia mientras que las batallas son las fases en las que se emplea la táctica. El estratega alemán Carl von Clausewitz manifestó que "el empleo de batallas para ganar el fin de la guerra" era la esencia de la estrategia. Antiguamente, también era denominado batalla el centro de un ejército, distinguiéndolo así de la vanguardia de este y de su retaguardia. Aunque, también antiguamente se usaba batalla para definir cada uno de los grupos en los que era dividido un ejército. La Batalla de Waterloo por William Sadler. Características de una batalla El historiador militar británico Sir John Keegan sugirió una definición ideal de batalla como "algo que ocurre entre dos ejércitos dirigidos por la moral para luego desintegrarse físicamente alguno de ellos" aunque los orígenes y los resultados de muchas batallas raramente pueden ser resumidos así. La "acción" de una batalla se fundamenta en cumplir un objetivo — el objetivo ideal es la victoria pero la estrategia y las diversas circunstancias que pueden darse suelen precisar un compromiso. Se estima que un contendiente logra la victoria cuando su adversario se ha rendido, ha huido, ha sido forzado a retirarse o bien se ha vuelto militarmente ineficaz. Sin embargo, una batalla puede acabar en una victoria pírrica que finalmente favorezca al contendiente derrotado. Si no se cumple ningún objetivo de la batalla, el resultado se considera un empate. Un conflicto en el que uno de los bandos alcanza involuntariamente un objetivo suele terminar convertido en una insurgencia. Hasta el siglo XIX la mayoría de las batallas han sido de corta duración, durando un día o menos — La Batalla de Gettysburg y la Batalla de Leipzig fueron excepcionalmente largas llegando a durar tres días. Esto fue debido principalmente a la dificultad de avituallar a un ejército en el campo de batalla. La típica forma de prolongar una batalla era llevar a cabo un asedio. Las mejoras en el transporte y la guerra de trincheras, incrementaron la duración de las batallas hasta semanas y meses, como se pudo observar durante la Primera Guerra Mundial. No obstante, en una batalla larga la rotación regular de unidades permitía que los períodos de combate intensivo a los que se veía sometido un soldado a nivel individual tendieran a ser más breves. Las batallas pueden ser a pequeña escala, involucrando a un bajo número de individuos, quizás dos brigadas, o bien a gran escala, implicando así a ejércitos enteros donde miles de hombres luchan a la vez. El espacio que ocupa una batalla depende de la capacidad ofensiva de las armas de los combatientes. Hasta el advenimiento de la artillería y las aeronaves, el espacio donde se desarrollaba una batalla no iba más allá de donde alcanzaba la vista. Además, la profundidad del campo de batalla también ha aumentado en la guerra moderna, con unidades de respaldo en las retaguardias — suministro, artillería, enfermería, etc. — que exceden en número a las tropas de combate de avanzada. Por lo general, las batallas son una multitud de combates individuales donde el individuo sólo experimentará una pequeña parte de los acontecimientos. Para el soldado de infantería, puede ser muy difícil distinguir entre un combate como parte de un asalto menor o como parte de una ofensiva mayor, y muy improbable que sea capaz de anticipar el curso de la batalla. Muy pocos soldados de la infantería británica que estuvieran presentes en el Primer día del Somme, 1 de julio de 1916, habrían anticipado que ellos estarían luchando en esa misma batalla en menos de cinco meses. Sitio de Gravelinas, donde se produjo la Batalla de Gravelinas, con una victoria española sobre las tropas francesas que obligó al rey francés a firmar la paz, y desistir de su invasión de Italia. Esta batalla se produjo después de la batalla de San Quintín, y en honor a esta victoria, el rey Felipe II mandó construir el Monasterio del Escorial. Espacio de batalla Espacio de batalla es una estrategia unificada para integrar y combinar las fuerzas armadas para el teatro de operaciones militar, incluyendo el aire, información, tierra, mar y espacio. Incluye el entorno, los factores y condiciones que deben ser comprendidos para poder aplicar con éxito el poder de combate, proteger a la fuerza o completar la misión. Esto incluye a las fuerzas amigas y enemigas; instalaciones; tiempo atmosférico; terreno y el espectro electromagnético dentro de las áreas de operaciones y las áreas de interés Comprensión del espacio de batalla La comprensión del espacio de batalla es el conocimiento y comprensión del entorno del área operacional, los factores y condiciones, incluyendo el estatus de las fuerzas amigas y adversarias, los neutrales y los no combatientes, el tiempo atmosférico y el terreno, que posibilita una valoración segura, comprensiva, relevante y a tiempo para conseguir aplicar con éxito el poder de combate, proteger a la fuerza y/o completar la misión. Preparación de la inteligencia del espacio de batalla Preparación de la inteligencia del espacio de batalla La preparación de la inteligencia del espacio de batalla es un método analítico empleado para reducir las incertidumbres que conciernen al enemigo, entorno y el terreno para todos los tipos de operaciones. La preparación de la inteligencia del espacio de batalla crea una base de datos extensa para cada área potencial en la que una unidad puede que tenga que operar. La base de datos se analiza entonces en detalle para determinar el impacto sobre las operaciones del enemigo, del entorno y del terreno, y presentarlo de una manera gráfica. La preparación de la inteligencia del espacio de batalla es un proceso continuo. Preparación de la inteligencia conjunta del espacio de batalla La preparación de la inteligencia conjunta del espacio de batalla es el proceso analítico que usan las organizaciones de inteligencia conjuntas para producir valoraciones de inteligencia, estimaciones y otros productos de inteligencia para apoyar el proceso de toma de decisiones del comandante de la fuerza conjunta. Es un proceso continuo que incluye la definición del entorno del espacio de batalla total; la descripción de los efectos del espacio de batalla; la evaluación del adversario; determinar y describir los cursos de acción del adversario potencial. El procesa se usa para analizar las dimensiones aérea, terrestre, marítima, espacial, electromagnética, del ciberespacio y humanas del entorno y para determinar las capacidades del oponente para operar en cada una de ellas. La preparación de la inteligencia conjunta del espacio de batalla usa la fuerza conjunta y el personal que compone el mando para preparar sus estimaciones y también se aplican durante el análisis y selección de cursos de acción amistosos. Formación del espacio de batalla La formación del espacio de batalla es la doctrina militar para la eliminación de la capacidad de lucha del enemigo de una manera coherente antes de emplear y usar fuerzas en operaciones decisivas. Factores que influyen en una batalla El desarrollo de una batalla y su resultado se ven influidos por diversos factores. El número de hombres, los comandantes de cada ejército y las ventajas debidas al terreno se encuentran entre los factores más importantes. En términos generales, podemos describir los siguientes: *Moral: Las batallas que han tenido lugar a lo largo de la historia han demostrado que el estado de ánimo y la calidad de las tropas son a menudo más importantes que la cantidad. Las Guerras Médicas, por ejemplo, nos muestran como un ejército con una moral superior puede vencer frente a las desventajas numéricas, especialmente en la Batalla de las Termópilas. Un buen ejemplo de lo contrario es la Batalla de Gaugamela. La calidad del ejército viene determinada por el estado de ánimo, el cual dependerá del espíritu de las tropas, el equipo y el entrenamiento que hayan recibido dichas tropas. Una unidad que cargue sin ningún tipo de disciplina pero con la moral elevada puede llegar a salir victoriosa del enfrentamiento. Esta táctica fue eficazmente empleada por el ejército de la Revolución francesa. *Armamento: Las armas y las armaduras también pueden llegar a ser un factor decisivo, pero no siempre es así, como se pudo observar en las Guerras de independencia de Escocia, donde los escoceses vencieron a los ingleses a pesar de poseer un armamento muy inferior. *Disciplina: La disciplina dentro de las tropas es otro factor muy importante. En la Batalla de Alesia, los romanos, a pesar de encontrarse en inferioridad numérica, vencieron gracias a la férrea disciplina de su entrenamiento. *Terreno: Las batallas también pueden decidirse por el terreno en el que se desarrollan. Capturar un terreno elevado, por ejemplo, ha sido la estrategia principal en innumerables batallas. Un ejército que se asienta en un terreno elevado obliga al enemigo a trepar, lo cual desgasta y sitúa al ejército en una posición de inferioridad. Además, es físicamente más fácil atacar desde una posición elevada que desde una posición inferior. Aunque este factor ha perdido importancia en la guerra moderna con el advenimiento de las aeronaves, el terreno aún puede ser vital para el camuflaje, especialmente para la guerra de guerrillas. *Generales: Los generales y los comandantes también juegan un papel decisivo durante el combate. Julio César y Napoleón Bonaparte fueron ambos generales excelentes cuyos ejércitos tuvieron un éxito legendario. Un ejército que puede confiar en las órdenes de su líder con convicción de su éxito siempre tendrá un estado de ánimo superior que un ejército que duda cada movimiento. Los británicos en la Batalla de Trafalgar, por ejemplo, achacan su éxito a la reputación del famoso almirante Lord Nelson. *Estrategia: La estrategia empleada en una batalla puede ser decisiva como demostró Aníbal en la Batalla de Cannas teniendo muy pocas bajas frente a un enemigo superior en número. Dentro de estrategia quedaría englobado el orden de batalla. Tipos de batallas Las batallas pueden tener lugar en tierra, mar o aire. Mientras que las batallas navales son anteriores al siglo V a. C., las batallas aéreas apenas tienen un siglo de historia, siendo la más emblemática la Batalla de Inglaterra en 1940. Durante la Segunda Guerra Mundial, las batallas navales y terrestres se han convertido en un soporte aéreo. De hecho, durante la Batalla de Midway, cinco portaaviones fueron hundidos sin necesidad de que las flotas entrasen en contacto directo. Hay diversos tipos de batallas: *Una "batalla de encuentro" es una batalla premeditada, donde ambos contendientes se enfrentan en el campo de batalla sin haber preparado su ataque o su defensa. *Una "batalla de desgaste" pretende infligir una mayor pérdida al enemigo que la sufrida por uno mismo. Muchas batallas de la Primera Guerra Mundial fueron intencionadamente (Verdún) o involuntariamente (Somme) batallas de desgaste. *Una "batalla de paso adelante" tiene como objetivo principal acabar con las defensas del enemigo exponiendo los flancos, que quedan en una posición vulnerable y así pueden ser destruidos. *Una "batalla de circunvalación" — el Kesselschlacht del Blitzkrieg alemán — rodea al enemigo en una bolsa (es prácticamente igual a una batalla envolvente a mayor escala, pero rompiendo una brecha por las líneas enemigas para colarse por ellas avanzado rápidamente, y a poder ser sin obstáculo hasta finalizar el movimiento de tenaza). *Una "batalla envolvente" implica un ataque por uno o por ambos flancos. El ejemplo clásico es la doble envolvente de la Batalla de Cannas. *Una "batalla de aniquilación" es aquella en la que la parte derrotada es destruida en el campo de batalla, como ocurrió con la flota francesa en la Batalla del Nilo. *Una "batalla decisiva" es de particular importancia, bien porque pone fin a las hostilidades, como en la Batalla de Hastings, bien porque determina un momento decisivo entre los contendientes, como en la Batalla de Stalingrado. Una batalla decisiva puede tener un gran impacto tanto a nivel político como a nivel militar, cambiando el balance del poder y las fronteras entre países. El concepto de "batalla decisiva" se hizo popular con la publicación en 1851 de Edward Creasy The Fifteen Decisive Battles of the World. Los historiadores militares británicos J.F.C. Fuller (The Decisive Battles of the Western World) y B.H. Liddell Hart (Decisive Wars of History), entre muchos otros, han escrito libros al estilo del trabajo de Creasy. La Batalla de Gettysburg, 1-3 de julio de 1863, por Currier e Ives. Diferencias entre las batallas terrestres a lo largo de la historia Hay una diferencia obvia en el modo de luchar en las batallas a lo largo del tiempo. Las primeras batallas debieron de ser entre rivales totalmente desorganizados. Recientemente se ha descubierto la primera evidencia convincente de una importante batalla de la Edad del Bronce.1 Sin embargo, durante la Batalla de Megido, la primera batalla documentada con una fuente fidedigna, en el siglo XV a. C., ya se puede observar como la disciplina real se va imponiendo en ambos ejércitos. Esto continuó durante toda la Edad Antigua y la Edad Media. Sin embargo, durante las Guerras del Imperio romano, los bárbaros continuaron usando métodos que implicaban multitudes desorganizadas (o solo puntualmente organizadas, como para una emboscada). Ya en el Siglo de las Luces, los ejércitos comenzaron a luchar en líneas altamente disciplinadas, donde cada una seguía las órdenes de sus oficiales y luchaba como una unidad sola en lugar de como individuos aislados, retomando la tradición romana de combate. Cada ejército estaba dividido en regimientos, batallones, compañías y pelotones. Estos ejércitos marcharían alineados y en divisiones. Por otro lado, los indígenas americanos, no luchaban en líneas, sino que utilizaban en su lugar métodos de guerrilla. Los Estados Unidos durante la Revolución Americana también utilizaron esta táctica. En Europa, durante las Guerras Napoleónicas, se continuaron usando líneas disciplinadas, incluso en la Guerra Civil Estadounidense. Más tarde, durante la Primera Guerra Mundial, se impuso un nuevo estilo denominado guerra de trincheras, indispensable ante la escasa movilidad del ejército y el uso masivo de artillería y ametralladoras, la guerra se volvió estática al no poder abrir brechas de suficiente profundidad. A esto le siguió la radio, para la comunicación entre batallones. Posteriormente, la guerra química también emergió con el uso de gas venenoso durante la Primera Guerra Mundial y la Guerra Austro-Prusiana. En la Segunda Guerra Mundial, el uso de divisiones más pequeñas, pelotones y compañías, cobraron mucha más importancia como cuerpos de operaciones precisas y vitales. En lugar de la guerra de trincheras cerrada de la Primera Guerra Mundial, durante la Segunda Guerra Mundial una red dinámica de combates tenía lugar donde grupos pequeños se encontraban con otros pelotones. Como consecuencia, las brigadas de elite pasaron a ser unidades reconocidas y distinguidas. Los vehículos de guerra también se han desarrollado y han evolucionado rápidamente en el último siglo, con el advenimiento del tanque, que pudo reemplazar los |cañones arcaicos de la época de la Ilustración. Desde entonces, la artillería ha ido reemplazando gradualmente al uso de tropas frontales. Actualmente, las batallas modernas mantienen un estilo semejante al que imperaba durante la Segunda Guerra Mundial, aunque se han ido agregando los últimos avances tecnológicos. El combate indirecto a través del uso de aviones y misiles ha sustituido una gran parte de las batallas de las guerra, donde las batallas van quedando reservadas para aquellas ciudades que son capturadas. Diferencias entre las batallas navales a lo largo de la historia Una diferencia significativa entre las batallas navales modernas y las primeras formas de combate naval es el uso de infantería de marina, lo que introdujo la guerra anfibia. Hoy, la infantería de marina es, de hecho, un regimiento de la infantería que algunas veces lucha solamente en tierra y no permanece durante mucho tiempo vinculado a la marina. Un buen ejemplo de una batalla naval antigua es la Batalla de Salamina. En la mayoría de batallas navales antiguas el enfrentamiento era llevado a cabo por barcos muy rápidos que usaban un ariete en la proa con el fin de chocar con los barcos enemigos y hundirlos, o bien maniobraban rápidamente para colocarse lo suficientemente cerca como para permitir un abordaje y entrar así en combate cuerpo a cuerpo. Esta táctica fue utilizada a menudo por aquellas civilizaciones que no tenían capacidad de atacar al enemigo mediante artillería de largo alcance. Otra invención de principios de la Edad Media fue el uso del fuego griego por los bizantinos, con el fin de incendiar a distancia las flotas enemigas. Los barcos de demolición utilizaban el método de chocar y explotar violentamente contra los barcos enemigos. Con la invención de los |cañones, los barcos de guerra pasaron a tener una utilidad adicional como unidades de apoyo para la guerra terrestre. Durante el siglo XIX, el desarrollo de minas explosivas dio lugar a un nuevo tipo de guerra naval. Además, durante la Guerra Civil de los Estados Unidos, se utilizaron por primera vez los barcos acorazados, un nuevo tipo de barcos capaces de soportar los impactos de los cañones, que rápidamente desbancaron y dejaron obsoletos a los barcos de madera. Más tarde, durante la Primera Guerra Mundial, los alemanes inventan el U-Boot ampliando el espectro de acción de las guerras navales al terreno submarino. Con el desarrollo de la aviación durante la Segunda Guerra Mundial, las batallas pasaron a tener un nuevo escenario, el aire. Desde entonces, los portaaviones se han convertido en una pieza fundamental en el ámbito de la guerra naval, actuando como una base móvil para las aeronaves de guerra. Portaaviones USS Yorktown (CV-5) días antes de la Batalla de Pearl Harbor. Las batallas aéreas a lo largo de la historia Aunque el uso de la aviación, en la mayoría de los casos, siempre ha sido como unidad de apoyo para los enfrentamientos terrestres o navales, ha ido adquiriendo progresivamente una mayor importancia desde su implantación en la Primera Guerra Mundial, donde comenzó siendo utilizada como unidad de reconocimiento y de bombardeo a pequeña escala, altamente ineficaz ya que lanzaban bombas de mano. El uso de la aviación en la guerra pasó a ser crucial desde la Guerra Civil Española y especialmente durante la Segunda Guerra Mundial. El diseño de aviones se dirigió principalmente en dos sentidos: los bombarderos, capaces de lanzar cargas explosivas a blancos terrestres o a barcos; y los interceptores, que eran utilizados para derribar aviones enemigos o bien para escoltar a los bombarderos hasta su destino (los enfrentamientos entre aviones eran conocidos como “luchas de perros” (del inglés: dog fights)). Entre las batallas aéreas más notables de este período cabe señalar la Batalla de Inglaterra y la Batalla de Midway. Otro importante avance en el mundo de la aviación llegó con el desarrollo del helicóptero, usado por primera vez de forma efectiva durante la Guerra de Vietnam. Actualmente el helicóptero sigue siendo ampliamente utilizado para transportar unidades terrestres a zonas de difícil acceso para un avión. A día de hoy, los enfrentamientos aéreos directos son bastante raros. Los interceptores más modernos están mucho más preparados y equipados para bombardear blancos terrestres con gran precisión, que para enfrentarse a otra aeronave en vuelo. De hecho, para defenderse de los interceptores enemigos es más común utilizar baterías antiaéreas que flotas de aviones. A pesar de esto, la aviación es utilizada hoy día como herramienta principal y fundamental de apoyo para el ejército de tierra y la marina, como ha quedado patente en el indispensable uso de los helicópteros para transportar y apoyar a las tropas, en el uso de los bombarderos como primer ataque en muchos enfrentamientos y en el reemplazo de los barcos de guerra por portaaviones, que actúan como base aérea móvil y centro de operaciones. Bombardero B-17 Flying Fortress utilizado durante la Segunda Guerra Mundial. Nombre de las batallas Las batallas casi siempre reciben su nombre por alguna característica geográfica del campo de batalla, como el nombre de una ciudad, de un bosque o de un río. Ocasionalmente, las batallas pueden recibir su nombre por la fecha en la que tuvo lugar, como El glorioso 1 de junio. En la Edad Media se consideraba muy importante escoger un nombre adecuado para las batallas, ya que estos podían quedar inmortalizados por los cronistas. Por ejemplo, tras la victoria de Inglaterra sobre el ejército francés el 25 de octubre de 1415, el rey de entonces Enrique V de Inglaterra quedó con el heraldo mayor francés para acordar el nombre de la batalla, la cual, por la cercanía del castillo, fue llamada la Batalla de Agincourt. También se ha dado el caso en que ambos contendientes adoptan diferentes nombres para la misma batalla, como es el caso de la Batalla de los Dardanelos, que en Turquía es conocida como la Batalla de Galípoli. Algunas veces, en las contiendas desarrolladas en desiertos, puesto que no hay ciudades cercanas con las que nombrar las batallas, se adopta un nombre que coincide con las coordenadas de la zona en un mapa, como es el caso de la Batalla del 73 Este en la Primera Guerra del Golfo. Ciertos nombres de algunos lugares se han convertido en sinónimos de las batallas que ahí tuvieron lugar, como es el caso de Paschendaele, Pearl Harbor o El Álamo. Las operaciones militares, muchas de las cuales acaban en batalla, tienen nombres en clave que no tienen por qué estar relacionados necesariamente con el tipo o la localización de la operación. Algunas de estas operaciones que han terminado en batalla han dado su nombre en clave a la batalla, como es el caso de la Operación Market Garden y la Operación Rolling Thunder. Cuando en un campo de batalla se desarrolla más de una batalla del mismo conflicto, se hacen distinciones con números ordinales como, por ejemplo, la Primera y la Segunda batalla de Bull Run. Un caso extremo de esta situación se puede observar en las doce Batallas del Isonzo – Primera a Duodécima – entre Italia y el Imperio austrohúngaro, durante la Primera Guerra Mundial. Algunas batallas son nombradas por convenio entre los historiadores militares con objeto de ordenar y distinguir los períodos de los combates entre sí. Tras la Primera Guerra Mundial, se formó un Comité de Nomenclatura de Batallas Británico, con el objetivo de decidir unos nombres estándar para todas las batallas y sus acciones subsidiarias. Para los soldados que habían luchado, la distinción era puramente académica: un soldado que hubiera luchado en Beaumont Hamel el 13 de noviembre de 1916 probablemente ignorara que estaba tomando parte en lo que el comité denominaría “Batalla del Ancre”. Muchos combates son demasiado pequeños para merecer un nombre. Los términos como “acción”, “escaramuza”, “asalto” o “patrulla ofensiva” son utilizados para describir enfrentamientos o batallas a pequeña escala. Estos combates suelen tener lugar dentro de una batalla propiamente dicha y, si bien tienen objetivos concretos, no son necesariamente decisivos. Algunas veces, los soldados no son capaces de decidir si el enfrentamiento en el que han participado es realmente una batalla o simplemente una acción. Tras la Batalla de Waterloo algunos oficiales británicos dudaban de si los eventos acaecidos a lo largo de ese día merecían el título de “batalla” o habían sido una mera “acción”. Batalla de Gibraltar (1607) por Hendrick Cornelisz Vroom. Efectos de una batalla Las batallas tienen efectos tanto a nivel individual (personal) como a nivel global (político). El efecto a nivel personal de una batalla puede ser tanto psicológico como físico. Los efectos psicológicos pueden provocar trastornos mentales graves en aquellos individuos que hayan pasado por situaciones traumáticas durante la batalla. Por ejemplo, hay muchos supervivientes de una batalla que sufren pesadillas recurrentes o reacciones anormales ante ciertas imágenes y/o sonidos. Los efectos físicos son aquellos que afectan únicamente a la integridad física de la persona como cicatrices, amputaciones, lesiones, pérdida de audición, ceguera y parálisis. El efecto a nivel político también es evidente. Cuando un contendiente vence en una batalla decisiva puede lograr la capitulación del enemigo forzándole a someterse a los intereses del vencedor, bien cediendo territorio, bien cambiando políticas internacionales en favor del vencedor. Las batallas que han tenido lugar en guerras civiles han decidido el destino de monarcas y de facciones políticas enfrentadas. Un ejemplo de esto puede verse en la Guerra de las Dos Rosas y en el Levantamiento Jacobita. También cabe destacar como las batallas pueden afectar a la continuación o final de una guerra. Un ejemplo de esto es la Batalla de Inchon. Por último hay que mencionar también el caso de numerosas batallas que teniendo cuantiosos efectos personales, carecen finalmente de efectos políticos. Un ejemplo manido es lo que se conoce como victoria pírrica. Si te gusta la estrategia militar , los aviones militares, batallas, etc. unite a Historia de la Guerra Nueva Comunidad Gracias por pasar