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rocknmethos

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Primer post: 15 abr 2009Último post: 17 ago 2009
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De la influencia del calzado
HumorporAnónimo4/15/2009

En la vida hay cosas importantes y otras menos importantes. No es ninguna novedad, por supuesto, pero he notado (por alguna razón) que somos muy propenzos a pasar por alto el calzado. Zapatos, zapatillas, ojotas, alpargatas, pantuflas, chatitas, tacones, suecos, botas, botines, sandalias... Todo un mundo de pies cubiertos. Las costumbres modernas nos han llevado a ser poseedores de una gran variedad de calzados. Todos tenemos un par de ojotas, unas zapatillas y unos zapatos, por lo menos. Pero no nos hemos dado cuenta de que el calzado dice mucho de cada uno de nosotros. Y lo que es aún más extraño: esto tiene un sentido y una lógica razonable. Por ejemplo, podemos agrupar los calzados según el lugar, según quien lo usa, según la temporada (la estación del año), la moda o incluso la hora. Veamos algunas situaciones. El lugar: Puede resultar bastante práctico fijarse que lleva en los pies una persona, en determinado lugar, para deducir algo acerca de la misma. Si nos ubicamos en una playa, por ejemplo, veremos una proliferación de ojotas, sandalias, hilos atados a una suela de maneras poco práctuicas y hasta algún que otro colgado que se olvido de que las pantuflas y la arena no combinan. Pero de repente aparece uno con zapatillas. Lo mas probable, es que sea otro tipo de colgado, ese que vino de repente y con la guita justa. O si cae con terribles aparatejos, es el tipo de persona que va a hacer facha y solo a hacer facha. O está uno que aparece de zapatos: el profesional que fue a una conferencia y no quiso irse sin ir al mar, se lo suele ver con los zapatos y el saco en la mano, corriendo por la arena, tratando de no quemarse, con los pantalones arremangados. También el hippie que nunca se saca las alpargatas esas, y nunca es NUNCA. Con suerte podemos ver a la de tacos, (en general en la mano, ya que el calzado de cuero y la arena tienen un par de problemas violentos sin solución) que anda paseando bamboleante después del casamiento, bien tempranito. Con un poco de suerte se encuentra con el Doctor de los zapatos y dan una vueltita a la mañana. Existen los casos opuestos, claro, aquel que cae a la montaña a esquiar y viene todo abrigado con unas zapatillas de lona (que fue lo unico que trajo, muy seguro de que no iba a hacer TAAAAANTO frio en la nieve, valga la redundancia). En el mismo lugar puede aparecer uno con los mejores borcegos, esos que nadie se pudo comprar porque era el equivalente a el pasaje de vuelta, anti frio, anti nieve, anti agua, anti garrapatas, anti aliens, peeeeeero... con suela de goma, es decir: patinazo asegurado. Y, por supuesto, el de las raquetitas para nieve, que no las uso nunca pero se cree re canchero, y termina tropezándose con si mismo cada 12 pasos y ganandose las puteadas de los que tienen las botitas esas incómodas que te da Travel Rock, que son horribles, pero podés caminar al menos... Siempre y cuando procures pisar con la suela, lo que no siempre pasa. El usuario: En nuestros tiempos, donde las tribus urbanas son la moda, y las costumbres aún siguen arraigadas (casi siempre) se pueden examinar los "pro y contras", las ventajas y desventajas, la utilidad e inutilidad, el sentido y el arácnido de la utilización de cubre-pies modernos. Desde que nacimos hemos visto que quien va a la oficina, estudio o carcel, perdón, o lugar similar usa zapatos. En el caso de los hombres van desde mocasines hasta esos feos zapatos acordonados deformes que se inventaron aparentemente a solo efecto de insultar a la moda y el buen gusto. Pero están. Y esa costumbre de usar zapatos en estos casos, también está. Porque claro, ¿que otra cosa se puede usar cuando uno se pone un traje? ¿zapatillas? ¿como los jóvenes principalmente estadounidenses, que se ponen un traje (e incluso un smocking) con las zapatillas mas viejas, raídas, blancas y sucias que tenían? No, claro que no. Resulta que en este país (por suerte) aún nos ponemos traje con zapatos, y a lo sumo con esas zapatillas de vestir, que parecen zapatos, que se usan como si fueran zapatos, pero tienen colchón de aire. Y ocurre entonces que los zapatos en el centro son el bien más popular entre los millares de oficinistas. Para los hombres que no usan traje, resultan acordes a la causa. Lucen bien, pegan... Pero... La verdad, es que si uno se pasa una buena parte del día pateando la ciudad... ¡NO ES NADA CÓMODO! Ahora bien, comparemos: Una bolsa de cuero frío en invierno y caliente en verano, comprimiendo los pies duramente durante horas, cual fábrica de callos, sin permitir que el aire circule, y una zapatilla, con una suela que se acolchona y se adapta al pié, siendo un bien creado para el arte de mover los pies contra el piso. Es una lástima que no se lleven mejor las Reebook y la camisa con el pantalón de vestir. En cuanto a las mujeres, han de ir vestidas con zapatos, más o menos tacos, siempre a su despacho, para pasarse el día haciendo equilibrio y desarrollando unos talones tan curtidos que serían la envidia de cualquier dedo de cosedora. ¿Con qué fín? ¿Medir 5 mugrosos centímetros más? Desistan, chicas, la mayoría no lo nota, es la verdad. Y si es por comodidad, no se los cree nadie. Si es por costumbre, a que al principio lo odiaban, ¿no? En cuanto a los otros calzados, se reperten de las más diversas formas, aunque algunos han sido adoptados por ciertos grupos, y son marca identificatoria de los mismos. Están esas ojotas caras de marcas reconocidas, que solo esas personas que tienen la necesidad de sentirse de algún modo superior compraría, ya que carece de sentido gastar $250 en OJOTAS, por amor de Jesús, María y José el carpintero. Están esos productos zapatillosos con más resortes que tela, y con más variedad trucha que original, adoptado por gente que requiere resaltar de alguna manera extraña, o que siente determinada inclinación a escuchar cumbia o jugar al basket. Es decir, puntualemente asustan. O tenemos también las lonas. En su preferencia blancas, usadas por rollingas y similares, con una tendencia la no limpieza. Uno puede preguntarse, ¿cuál es el sentido de comprar algo blanco que tiende a esuciarse si va a ser utilizado para meterse en un amontonamiento de gente donde se recibirán millares de pisotones, y luego negarse a sacar la suciedad tan concientemente adquirida? Tenemos también las nuevas zapas flúo, muy flogger, que solo ellos usan, dado que tienen la particularidad de asemejarse a un semáforo. Advertencia, no se acerque mucho a la calle por si un auto se confunde y frena en el momento equivocado. Ni hablar de los precios. O los borcegos, cada vez más bizarros, grandotes y lúgubres, adoptados por cada vez más gente bizarra, grandota y lúgubre, quien le inserta tantas tachas u objetos metálicos como sea posible, y a pesar del peso y del cuero, los usan aún así la temperatura sea de 45º a la sombra. No podemos obviar las alpargatas, negras, blancas, marrones, a cuadritos, limpias, sucias... Proliferan entre chetos que se quieren hacer los modestos, y hippies que se quieren hacer los "me importa tres carajos que ya tenga moho, no me la voy a sacar." En resumen, las personas se identifican por lo que tienen en la base de su cuerpo. Nunca falla. La temporada / La moda: Hay quien sabe que usar. Pero escasea aquel que sabe CUANDO usarlo. Suele verse en nuestros días, por más extraño que paresca, mucha gente usando ropa total y completamente fuera de ubicación climática. Buzos (estampados, obvio) en verano y al sol, pantalones largos en la playa (de cuero inclusive, los hay), algunos con grandes sacos negros llenos de pins en pleno verano... Pero nada tan llamativo, o extraño, como los calzados contraclimáticos. No he podido entender cómo puede una persona caminar con botas o borcegos cuando el asfalto está como para freír un huevo. A aquellos que usan ojotas cuando se calan hasta los huesos (el que no me crea, que pase por Drago alguna mañana de estas fresquitas). O incluso con botas (si, las mujeres, claro) en esos días en que el aire acondicionado se lleva hasta el nobel de la paz. Es incoherente, pero existe una razón prioritaria por la cual acontece esto: la MODA. Sin faltarle el respeto a la diversidad, por supuesto, es entendible que uno quiera ser dark, o lo que sea, pero... Esas botas militares en verano son insalubres. Esos sobretodos abajo del sol son criminales. O se puede querer estar linda, pero habiendo tanta variedad de calzados, mujeres, tienen que ponerse esas botas hasta en el día mas caluroso del año con excusas como "no tenía nada que fuera con esto" (claro, tienen 6 armarios llenos de ropa y no podían elegir otra remera) o "pensé que no íbamos a andar por la calle" (máquinas de teletransportación todavía no tenemos, igual). Es que quien tiene que ver a una persona así de emponchada sufre una especie de calor psicológico también, es un daño mutuo. ¿O es que de verdad quieren transmutar sus pies por dos empanadas? Seamos francos, no hay moda que justifique semejante tortura. A ver si los que determinan la indumentaria se les ocurre una idea para poder estar aclimatado en todos los climas sin perder la hidratación corporal o las extremidades por congelamiento. La hora: Existen aquellos casos en que uno necesita cambiarse algunas veces en el día. Y existen también casos en que no lo puede hacer por más que quiera. Hemos de darnos cuenta cuando vemos a una persona ventida con ropa de esquí en un restaurante a la noche. Claro, se olvidó que el hotel quedaba en la otra punta. Pero es que la ropa puede solucionarse facilmente, comprando o pidiendo prestada, en cambio el calzado es demasiado personal. El número, el precio, el estilo. Factores determinantes que nos obligan a permanecer calzados a veces no acorde a la situación, lo que en mi opinión es el origen del ya citado traje con zapatillas, dado que otra posibilidad de su origen, sería bastante poco lógica. Por otro lado, aquel que dispone de los medios y le es necesario, puede cambiar su calzado acorde a la necesidad. Botines para el picadito, ojotas para no cocinarse al mediodía y zapatos para la cena con los parientes esos que no caen bien, pero no queda otra. Después los borcegos bien darky para salir con los "Hell's Satans". Todo el mismo día. Es decir, uno puede variar tanto de calzado como de actitud, si se da la necesidad. Claro, parece que no tiene sentido, pero yo me preocuparía si veo a la misma persona con borcegos y ojotas con 2 horas de diferencia, hciendo obvia referencia al punto anterior. En conclusión: Siempre hay algo deducible al mirarle los piés a alguien. Es todo un arte, una ciencia, una disciplina. Siempre y cuando no estén descalzos. Ahí, me tiran toda la teoría a la mierda. Saludos

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Callejeros - Olavarría 15/08/2009
OfftopicporAnónimo8/17/2009

Algunas palabras con motivo del recital de Callejeros que se realizó en el Club Estudiantes de Olavarría el pasado sábado 15 de agosto. Pocas veces en mi vida he presenciado un espectáculo de semejante contenido. Entre trece mil y quince mil personas nos hicimos presentes en esta ciudad, ubicada en el centro de la Provincia de Buenos Aires, unidos por un sentimiento común, por las ganas de ver a nuestra banda favorita una vez más. Es indescriptible la sensación de estar allí. El recital, de comienzo a fin, desde los primeros acordes de "Los Invisibles" hasta el final con "Imposible", pasando por cada uno de los 30 temas que sonaron en el medio, fue simplemente perfecto. Cada tema, cada letra, cada momento, cada acorde nos recuerdan ese fuego de pasión que arde en cada uno de los que amamos a la banda. Tapados de emociones, por los recuerdos y las sensaciones que nos encontraron durante las 3 horas en esa pista de atletismo en donde la tierra se elevaba dando la impresión de que cada corazón saltaba con todo lo que podía, algunos de nosotros pudimos volver a sentir esa felicidad que no se equipara con nada. Últimamente, se oyen miles de voces, miles de opiniones acerca de aquella tan conocida tragedia que se cierne sobre Callejeros y todo lo que los rodea. Y los medios publican, y la gente comenta, y los que no somos nadie pensamos. En mi opinión, todos tenemos el mismo derecho de opinar, creer y decir cuanto queramos, y por eso mismo, no creo correcto imponerse a los demás, no al menos sin pensar lo suficiente. Y eso es lo que sufrimos hoy en día todas aquellas personas a quienes nos gusta la banda. Muchas personas buscan la forma de poner trabas en los shows, en complicarlos, muchas mentiras se dicen para influir en la opinión pública de manera perjudicial. Y es que parece que nos olvidamos de que todos somos personas, tanto aquellos que perdieron un hijo, como los que nos plantamos tres horas abajo de un escenario y el tipo que toca un instrumento o canta para el público. Hemos, lamentablemente, transformado el dolor en odio, la sed de justicia en la sed de sangre. No parece que nos diéramos cuenta de que del otro lado de nuestra boca hay un oído que escucha nuestras palabras. Todas las opiniones son merecedoras de respeto, todas los puntos de vista son dignos de ser considerados, pero les pido que no perdamos la humanidad. El sábado muchas personas vivimos algo único, algo especial, algo que consideramos perfecto. Y eso, mas allá de las consideraciones y la (no) aprobación de quienes no participaron, no causó mas que algo positivo en quienes pudimos estar. Esto me lleva a preguntarme, ¿cuál es la necesidad de impedirle a alguien una consecuencia positiva? ¿Quién decide qué es bueno y qué malo para aquellas personas que son felices en un recital de Callejeros? ¿Con qué objeto se inventan injurias contra la gente que ya tiene bastantes problemas? Argentina siempre ha sido un país corrupto, donde aquellas personas que tienen un poco de poder pocas veces han actuado con corrección y por el bien de quienes han de representar. Y queda en nuestros actos dejar que esto siga haciendo así, dejar que se manipule a las personas con mentiras, con actitudes deshonestas. Así como cada cuál tiene su opinión, que todos tienen que respetar, juguemos limpio y creamos en la justicia, pero en la justicia de verdad, esa que impartimos entre todos (esa que vimos en piel y carne en diciembre del 2001). Se que mucha gente está en contra de Callejeros, en contra de su actitud, de su música o de su comportamiento, y lo respeto, así como espero que respeten a los que pensamos distinto. Corte de por medio, quiero creer, se hará justicia sobre ellos, y sobre todos aquellos que hoy no pueden decir qué piensan. Seamos personas, y coexistamos como tales. Hoy yo estoy más que contento por haber podido hacer lo que me gusta, vivir algo que me produce una pasión inexplicable. Y se que no para todo el mundo va a poder ser así. Sin embargo, suelo vérmelas del otro lado. Respetemos la felicidad ajena. Para todos aquellos que compartan esta pasión que es Callejeros, les dejo estos temas que vivimos con tanta alegría. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=JkFj0wiRUCE link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=fxyPnIOxX7g Y un gigante abrazo para todos los Invisibles, que nos veremos allí donde haya que luchar sin atajos, agitando rocanroles irresistibles...

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