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2005 Acura NSX Specifications motor tipo: V6 (cc): 194 (3179) caballosde fuerza(kW) en RPM: 290(213) / 7100 Torque lb-ft (Nm) en RPM: 224(304) / 5500 rendimiento en RPM: 8000 frenos y gomas frenos F/R: ABS,discos ventilados gomas F-R: 215/40 R17 - 255/40R17 dimensiones exteriores & peso lrgo × ancho ×altura in: 174.2 × 71.2 × 46.0 peso lb (kg): 3152 (1430) Performance aceleracion 0-62 mph s: 5.0 max velocidad mph (km/h): 165 (270) economia del combustible EPA city/highway mpg (l/100 km): 17/24 (12.0)
Es de Manuel Mujica Lainez: Los dos médicos cruzan el zaguán hablando en voz baja. Su juventud puede más que sus barbas y que sus levitas severas, y brilla en sus ojos claros. Uno de ellos, el doctor Ignacio Pirovano, es alto, de facciones resueltamente esculpidas. Apoya una de las manos grandes, robustas, en el hombro del otro, y comenta: -Esta noche será la crisis. -Sí -responde el doctor Eduardo Wilde-; hemos hecho cuanto pudimos. -Veremos mañana. Tiene que pasar esta noche... Hay que esperar... Y salen en silencio. A sus amigos del club, a sus compañeros de la Facultad, del Lazareto y del Hospital del Alto de San Telmo, les hubiera costado reconocerles, tan serios van, tan ensimismados, porque son dos hombres famosos por su buen humor, que en el primero se expresa con farsas estudiantiles y en el segundo con chisporroteos de ironía mordaz. Cierran la puerta de calle sin ruido y sus pasos se apagan en la noche. Detrás, en el gran patio que la luna enjalbega, la Muerte aguarda, sentada en el brocal del pozo. Ha oído el comentario y en su calavera flota una mueca que hace las veces de sonrisa. También lo oyó el hombrecito del azulejo. El hombrecito del azulejo es un ser singular. Nació en Francia, en Desvres, departamento del Paso de Calais, y vino a Buenos Aires por equivocación. Sus manufactureros, los Fourmaintraux, no lo destinaban aquí, pero lo incluyeron por error dentro de uno de los cajones rotulados para la capital argentina, e hizo el viaje, embalado prolijamente el único distinto de los azulejos del lote. Los demás, los que ahora lo acompañan en el zócalo, son azules corno él, con dibujos geométricos estampados cuya tonalidad se deslíe hacia el blanco del centro lechoso, pero ninguno se honra con su diseño: el de un hombrecito azul, barbudo, con calzas antiguas, gorro de duende y un bastón en la mano derecha. Cuando el obrero que ornamentaba el zaguán porteño topó con él, lo dejó aparte, porque su presencia intrusa interrumpía el friso; mas luego le hizo falta un azulejo para completar y lo colocó en un extremo, junto a la historiada cancela que separa zaguán y patio, pensando que nadie lo descubriría. Y el tiempo transcurrió sin que ninguno notara que entre los baldosines había uno, disimulado por la penumbra de la galería, tan diverso. Entraban los lecheros, los pescadores, los vendedores de escobas y plumeros hechos por los indios pampas; depositaban en el suelo sus hondos canastos, y no se percataban del menudo extranjero del zócalo. Otras veces eran las señoronas de visita las que atravesaban el zaguán y tampoco lo veían, ni lo veían las chinas crinudas que pelaban la pava a la puerta aprovechando la hora en que el ama rezaba el rosario en la Iglesia de San Miguel. Hasta que un día la casa se vendió y entre sus nuevos habitantes hubo un niño, quien lo halló de inmediato. Ese niño, ese Daniel a quien la Muerte atisba ahora desde el brocal, fue en seguida su amigo. Le apasionó el misterio del hombrecito del azulejo, de ese diminuto ser que tiene por dominio un cuadrado con diez centímetros por lado, y que sin duda vive ahí por razones muy extraordinarias y muy secretas. Le dio un nombre. Lo llamó Martinito, en recuerdo del gaucho don Martín que le regaló un petiso cuando estuvieron en la estancia de su tío materno, en Arrecifes, y que se le parece vagamente, pues lleva como él unos largos bigotes caídos y una barba en punta y hasta posee un bastón hecho con una rama de manzano. -¡Martinito! ¡Martinito! El niño lo llama al despertarse, y arrastra a la gata gruñona para que lo salude. Martinito es el compañero de su soledad. Daniel se acurruca en el suelo junto a él y le habla durante horas, mientras la sombra teje en el suelo la minuciosa telaraña de la cancela, recortando sus orlas y paneles y sus finos elementos vegetales, con la medialuna del montante donde hay una pequeña lira. Martinito, agradecido a quien comparte su aislamiento, le escucha desde su silencio azul, mientras las pardas van y vienen, descalzas, por el zaguán y por el patio que en verano huele a jazmines del país y en invierno, sutilmente, al sahumerio encendido en el brasero de la sala. Pero ahora el niño está enfermo, muy enfermo. Ya lo declararon al salir los doctores de barba rubia. Y la Muerte espera en el brocal. El hombrecito se asoma desde su escondite y la espía. En el patio lunado, donde las macetas tienen la lividez de los espectros, y los hierros del aljibe se levantan como una extraña fuente inmóvil, la Muerte evoca las litografías del mexicano José Guadalupe Posada, ese que tantas "calaveras, ejemplos y corridos" ilustró durante la dictadura de Porfirio Díaz, pues como en ciertos dibujos macabros del mestizo está vestida como si fuera una gran señora, que por otra parte lo es. Martinito estudia su traje negro de revuelta cola, con muchos botones y cintas, y la gorra emplumada que un moño de crespón sostiene bajo el maxilar y estudia su cráneo terrible, más pavoroso que el de los mortales porque es la calavera de la propia Muerte y fosforece con verde resplandor. Y ve que la Muerte bosteza. Ni un rumor se oye en la casa. El ama recomendó a todos que caminaran rozando apenas el suelo, como si fueran ángeles, para no despertar a Daniel, y las pardas se han reunido a rezar quedamente en el otro patio, en tanto que la señora y sus hermanas lloran con los pañuelos apretados sobre los labios, en el cuarto del enfermo, donde algún bicho zumba como si pidiera silencio, alrededor de la única lámpara encendida. Martinito piensa que el niño, su amigo, va a morir, y le late el frágil corazón de cerámica. Ya nadie acudirá cantando a su escondite del zaguán; nadie le traerá los juguetes nuevos, para mostrárselos y que conversen con él. Quedará solo una vez más, mucho más solo ahora que sabe lo que es la ternura. La Muerte, entretanto, balancea las piernas magras en el brocal poliédrico de mármol que ornan anclas y delfines. El hombrecito da un paso y abandona su cuadrado refugio. Va hacia el patio, pequeño peregrino azul que atraviesa los hierros de la cancela asombrada, apoyándose en el bastón. Los gatos a quienes trastorna la proximidad de la Muerte, cesan de maullar: es insólita la presencia del personaje que podría dormir en la palma de la mano de un chico; tan insólita como la de la enlutada mujer sin ojos. Allá abajo, en el pozo profundo, la gran tortuga que lo habita adivina que algo extraño sucede en la superficie, y saca la cabeza del caparazón. La Muerte se hastía entre las enredaderas tenebrosas, mientras aguarda la hora fija en que se descalzará los mitones fúnebres para cumplir su función. Desprende el relojito que cuelga sobre su pecho fláccido y al que una guadaña sirve de minutero, mira la hora y vuelve a bostezar. Entonces advierte a sus pies al enano del azulejo, que se ha quitado el bonete y hace una reverencia de Francia. -Madame la Mort... A la Muerte le gusta, súbitamente, que le hablen en francés. Eso la aleja del modesto patio de una casa criolla perfumada con alhucema y benjuí; la aleja de una ciudad donde, a poco que se ande por la calle, es imposible no cruzarse con cuarteadores y con vendedores de empanadas. Porque esta Muerte, la Muerte de Daniel, no es la gran Muerte, como se pensará, la Muerte que las gobierna a todas, sino una de tantas Muertes, una Muerte de barrio, exactamente la Muerte del barrio de San Miguel en Buenos Aires, y al oírse dirigir la palabra en francés, cuando no lo esperaba, y por un caballero tan atildado, ha sentido crecer su jerarquía en el lúgubre escalafón. Es hermoso que la llamen a una así: "Madame la Mort." Eso la aproxima en el parentesco a otras Muertes mucho más ilustres, que sólo conoce de fama, y que aparecen junto al baldaquino de los reyes agonizantes, reinas ellas mismas de corona y cetro, en el momento en que los embajadores y los príncipes calculan las amarguras y las alegrías de las sucesiones históricas. -Madame la Mort... La Muerte se inclina, estira sus falanges y alza a Martinito. Lo deposita, sacudiéndose como un pájaro, en el brocal. -Al fin -reflexiona la huesuda señora- pasa algo distinto. Está acostumbrada a que la reciban con espanto. A cada visita suya, los que pueden verla -los gatos, los perros, los ratones- huyen vertiginosamente o enloquecen la cuadra con sus ladridos, sus chillidos y su agorero maullar. Los otros, los moradores del mundo secreto -los personajes pintados en los cuadros, las estatuas de los jardines, las cabezas talladas en los muebles, los espantapájaros, las miniaturas de las porcelanas- fingen no enterarse de su cercanía, pero enmudecen como si imaginaran que así va a desentenderse de ellos y de su permanente conspiración temerosa. Y todo, ¿por qué?, ¿porque alguien va a morir?, ¿y eso? Todos moriremos; también morirá la Muerte. Pero esta vez no. Esta vez las cosas acontecen en forma desconcertante. El hombrecito está sonriendo en el borde del brocal, y la Muerte no ha observado hasta ahora que nadie le sonriera. Y hay más. El hombrecito sonriente se ha puesto a hablar, a hablar simplemente, naturalmente, sin énfasis, sin citas latinas, sin enrostrarle esto o aquello y, sobre todo, sin lágrimas. Y ¿qué le dice? La Muerte consulta el reloj. Faltan cuarenta y cinco minutos. Martinito le dice que comprende que su misión debe ser muy aburrida y que si se lo permite la divertirá, y antes que ella le responda, descontando su respuesta afirmativa, el hombrecito se ha lanzado a referir un complicado cuento que transcurre a mil leguas de allí, allende el mar, en Desvres de Francia. Le explica que ha nacido en Desvres, en casa de los Fourmaintraux, los manufactureros de cerámica. "rue de Poitiers", y que pudo haber sido de color cobalto, o negro, o carmín oscuro, o amarillo cromo, o verde, u ocre rojo, pero que prefiere este azul de ultramar. ¿No es cierto? N'est-ce pas? Y le confía cómo vino por error a Buenos Aires y, adelantándose a las réplicas, dando unos saltitos graciosos, le describe las gentes que transitan por el zaguán: la parda enamorada del carnicero; el mendigo que guarda una moneda de oro en la media; el boticario que ha inventado un remedio para la calvicie y que, de tanto repetir demostraciones y ensayarlo en sí mismo, perdió el escaso pelo que le quedaba; el mayoral del tranvía de los hermanos Lacroze, que escolta a la señora hasta la puerta, galantemente, "comme un gentilhomme", y luego desaparece corneteando... La Muerte ríe con sus huesos bailoteantes y mira el reloj. Faltan treinta y tres minutos. Martinito se alisa la barba en punta y, como Buenos Aires ya no le brinda tema y no quiere nombrar a Daniel y a la amistad que los une, por razones diplomáticas, vuelve a hablar de Desvres, del bosque trémulo de hadas, de gnomos y de vampiros, que lo circunda, y de la montaña vecina, donde hay bastiones ruinosos y merodean las hechiceras la noche del sábado. Y habla y habla. Sospecha que a esta Muerte parroquial le agradará la alusión a otras Muertes más aparatosas, sus parientas ricas, y le relata lo que sabe de las grandes Muertes que entraron en Desvres a caballo, hace siglos, armadas de pies a cabeza, al son de los curvos cuernos marciales, "bastante diferentes, n'est-ce pas, de la corneta del mayoral del tránguay", sitiando castillos e incendiando iglesias, con los normandos, con los ingleses, con los borgoñones. Todo el patio se ha colmado de sangre y de cadáveres revestidos de cotas de malla. Hay desgarradas banderas con leopardos y flores de lis, que cuelgan de la cancela criolla; hay escudos partidos junto al brocal y yelmos rotos junto a las rejas, en el aldeano sopor de Buenos Aires, porque Martinito narra tan bien que no olvida pormenores. Además no está quieto ni un segundo, y al pintar el episodio más truculento introduce una nota imprevista, bufona, que hace reír a la Muerte del barrio de San Miguel, como cuando inventa la anécdota de ese general gordísimo, tan temido por sus soldados, que osó retar a duelo a Madame la Mort de Normandie, y la Muerte aceptó el duelo, y mientras éste se desarrollaba ella produjo un calor tan intenso que obligó a su adversario a despojarse de sus ropas una a una, hasta que los soldados vieron que su jefe era en verdad un individuo flacucho, que se rellenaba de lanas y plumas, como un almohadón enorme, para fingir su corpulencia. La Muerte ríe como una histérica, aferrada al forjado coronamiento del aljibe. -Y además... -prosigue el hombrecito del azulejo. Pero la Muerte lanza un grito tan siniestro que muchos se persignan en la ciudad, figurándose que un ave feroz revolotea entre los campanarios. Ha mirado su reloj de nuevo y ha comprobado que el plazo que el destino estableció para Daniel pasó hace cuatro minutos. De un brinco se para en la mitad del patio, y se desespera. ¡Nunca, nunca había sucedido esto, desde que presta servicios en el barrio de San Miguel! ¿Qué sucederá ahora y cómo rendirá cuentas de su imperdonable distracción? Se revuelve, iracunda, trastornando el emplumado sombrero y el moño, y corre hacia Martinito. Martinito es ágil y ha conseguido, a pesar del riesgo y merced a la ayuda de los delfines de mármol adheridos al brocal, descender al patio, y escapa como un escarabajo veloz hacia su azulejo del zaguán. La Muerte lo persigue y lo alcanza en momentos en que pretende disimularse en la monotonía del zócalo. Y lo descubre, muy orondo, apoyado en el bastón, espejeantes las calzas de caballero antiguo. -Él se ha salvado -castañetean los dientes amarillos de la Muerte-, pero tú morirás por él. Se arranca el mitón derecho y desliza la falange sobre el pequeño cuadrado, en el que se diseña una fisura que se va agrandando; la cerámica se quiebra en dos trozos que caen al suelo. La Muerte los recoge, se acerca al aljibe y los arroja en su interior, donde provocan una tos breve al agua quieta y despabilan a la vieja tortuga ermitaña. Luego se va, rabiosa, arrastrando los encajes lúgubres. Aun tiene mucho que hacer y esta noche nadie volverá a burlarse de ella. Los dos médicos jóvenes regresan por la mañana. En cuanto entran en la habitación de Daniel se percatan del cambio ocurrido. La enfermedad hizo crisis como presumían. El niño abre los ojos, y su madre y sus tías lloran, pero esta vez es de júbilo. El doctor Pirovano y el doctor Wilde se sientan a la cabecera del enfermo. Al rato, las señoras se han contagiado del optimismo que emana de su buen humor. Ambos son ingeniosos, ambos están desprovistos de solemnidad, a pesar de que el primero dicta la cátedra de histología y anatomía patológica y de que el segundo es profesor de medicina legal y toxicología, también en la Facultad de Buenos Aires. Ahora lo único que quieren es que Daniel sonría. Pirovano se acuerda del tiempo no muy lejano en que urdía chascos pintorescos, cuando era secretario del disparatado Club del Esqueleto, en la Farmacia del Cóndor de Oro, y cambiaba los letreros de las puertas, robaba los faroles de las fondas y las linternas de los serenos, echaba municiones en las orejas de los caballos de los lecheros y enseñaba insolencias a los loros. Daniel sonríe por fin y Eduardo Wilde le acaricia la frente, nostálgico, porque ha compartido esa vida de estudiantes felices, que le parece remota, soñada, irreal. Una semana más tarde, el chico sale al patio. Alza en brazos a la gata gris y se apresura, titubeando todavía, a visitar a su amigo Martinito. Su estupor y su desconsuelo corren por la casa, al advertir la ausencia del hombrecito y que hay un hueco en el lugar del azulejo extraño. Madre y tías, criadas y cocinera, se consultan inútilmente. Nadie sabe nada. Revolucionan las habitaciones, en pos de un indicio, sin hallarlo. Daniel llora sin cesar. Se aproxima al brocal del aljibe, llorando, llorando, y logra encaramarse y asomarse a su interior. Allá dentro todo es una fresca sombra y ni siquiera se distingue a la tortuga, de modo que menos aun se ven los fragmentos del azulejo que en el fondo descansan. Lo único que el pozo le ofrece es su propia imagen, reflejada en un espejo oscuro, la imagen de un niño que llora. El tiempo camina, remolón, y Daniel no olvida al hombrecito. Un día vienen a la casa dos hombres con baldes, cepillos y escobas. Son los encargados de limpiar el pozo, y como en cada oportunidad en que cumplen su tarea, ese es día de fiesta para las pardas, a quienes deslumbra el ajetreo de los mulatos cantores que, semidesnudos, bajan a la cavidad profunda y se están ahí largo espacio, baldeando y fregando. Los muchachos de la cuadra acuden. Saben que verán a la tortuga, quien sólo entonces aparece por el patio, pesadota, perdida como un anacoreta a quien de pronto trasladaran a un palacio de losas en ajedrez. Y Daniel es el más entusiasmado, pero algo enturbia su alegría, pues hoy no le será dado, como el año anterior, presentar la tortuga a Martinito. En eso cavila hasta que, repentinamente, uno de los hombres grita, desde la hondura, con voz de caverna: -¡Ahí va algo, abarájenlo! Y el chico recibe en las manos tendidas el azulejo intacto, con su hombrecito en el medio; intacto, porque si un enano francés estampado en una cerámica puede burlar a la Muerte, es justo que también puedan burlarla las lágrimas de un niño. posteen
Es de Manuel Mujica Lainez: Los dos médicos cruzan el zaguán hablando en voz baja. Su juventud puede más que sus barbas y que sus levitas severas, y brilla en sus ojos claros. Uno de ellos, el doctor Ignacio Pirovano, es alto, de facciones resueltamente esculpidas. Apoya una de las manos grandes, robustas, en el hombro del otro, y comenta: -Esta noche será la crisis. -Sí -responde el doctor Eduardo Wilde-; hemos hecho cuanto pudimos. -Veremos mañana. Tiene que pasar esta noche... Hay que esperar... Y salen en silencio. A sus amigos del club, a sus compañeros de la Facultad, del Lazareto y del Hospital del Alto de San Telmo, les hubiera costado reconocerles, tan serios van, tan ensimismados, porque son dos hombres famosos por su buen humor, que en el primero se expresa con farsas estudiantiles y en el segundo con chisporroteos de ironía mordaz. Cierran la puerta de calle sin ruido y sus pasos se apagan en la noche. Detrás, en el gran patio que la luna enjalbega, la Muerte aguarda, sentada en el brocal del pozo. Ha oído el comentario y en su calavera flota una mueca que hace las veces de sonrisa. También lo oyó el hombrecito del azulejo. El hombrecito del azulejo es un ser singular. Nació en Francia, en Desvres, departamento del Paso de Calais, y vino a Buenos Aires por equivocación. Sus manufactureros, los Fourmaintraux, no lo destinaban aquí, pero lo incluyeron por error dentro de uno de los cajones rotulados para la capital argentina, e hizo el viaje, embalado prolijamente el único distinto de los azulejos del lote. Los demás, los que ahora lo acompañan en el zócalo, son azules corno él, con dibujos geométricos estampados cuya tonalidad se deslíe hacia el blanco del centro lechoso, pero ninguno se honra con su diseño: el de un hombrecito azul, barbudo, con calzas antiguas, gorro de duende y un bastón en la mano derecha. Cuando el obrero que ornamentaba el zaguán porteño topó con él, lo dejó aparte, porque su presencia intrusa interrumpía el friso; mas luego le hizo falta un azulejo para completar y lo colocó en un extremo, junto a la historiada cancela que separa zaguán y patio, pensando que nadie lo descubriría. Y el tiempo transcurrió sin que ninguno notara que entre los baldosines había uno, disimulado por la penumbra de la galería, tan diverso. Entraban los lecheros, los pescadores, los vendedores de escobas y plumeros hechos por los indios pampas; depositaban en el suelo sus hondos canastos, y no se percataban del menudo extranjero del zócalo. Otras veces eran las señoronas de visita las que atravesaban el zaguán y tampoco lo veían, ni lo veían las chinas crinudas que pelaban la pava a la puerta aprovechando la hora en que el ama rezaba el rosario en la Iglesia de San Miguel. Hasta que un día la casa se vendió y entre sus nuevos habitantes hubo un niño, quien lo halló de inmediato. Ese niño, ese Daniel a quien la Muerte atisba ahora desde el brocal, fue en seguida su amigo. Le apasionó el misterio del hombrecito del azulejo, de ese diminuto ser que tiene por dominio un cuadrado con diez centímetros por lado, y que sin duda vive ahí por razones muy extraordinarias y muy secretas. Le dio un nombre. Lo llamó Martinito, en recuerdo del gaucho don Martín que le regaló un petiso cuando estuvieron en la estancia de su tío materno, en Arrecifes, y que se le parece vagamente, pues lleva como él unos largos bigotes caídos y una barba en punta y hasta posee un bastón hecho con una rama de manzano. -¡Martinito! ¡Martinito! El niño lo llama al despertarse, y arrastra a la gata gruñona para que lo salude. Martinito es el compañero de su soledad. Daniel se acurruca en el suelo junto a él y le habla durante horas, mientras la sombra teje en el suelo la minuciosa telaraña de la cancela, recortando sus orlas y paneles y sus finos elementos vegetales, con la medialuna del montante donde hay una pequeña lira. Martinito, agradecido a quien comparte su aislamiento, le escucha desde su silencio azul, mientras las pardas van y vienen, descalzas, por el zaguán y por el patio que en verano huele a jazmines del país y en invierno, sutilmente, al sahumerio encendido en el brasero de la sala. Pero ahora el niño está enfermo, muy enfermo. Ya lo declararon al salir los doctores de barba rubia. Y la Muerte espera en el brocal. El hombrecito se asoma desde su escondite y la espía. En el patio lunado, donde las macetas tienen la lividez de los espectros, y los hierros del aljibe se levantan como una extraña fuente inmóvil, la Muerte evoca las litografías del mexicano José Guadalupe Posada, ese que tantas "calaveras, ejemplos y corridos" ilustró durante la dictadura de Porfirio Díaz, pues como en ciertos dibujos macabros del mestizo está vestida como si fuera una gran señora, que por otra parte lo es. Martinito estudia su traje negro de revuelta cola, con muchos botones y cintas, y la gorra emplumada que un moño de crespón sostiene bajo el maxilar y estudia su cráneo terrible, más pavoroso que el de los mortales porque es la calavera de la propia Muerte y fosforece con verde resplandor. Y ve que la Muerte bosteza. Ni un rumor se oye en la casa. El ama recomendó a todos que caminaran rozando apenas el suelo, como si fueran ángeles, para no despertar a Daniel, y las pardas se han reunido a rezar quedamente en el otro patio, en tanto que la señora y sus hermanas lloran con los pañuelos apretados sobre los labios, en el cuarto del enfermo, donde algún bicho zumba como si pidiera silencio, alrededor de la única lámpara encendida. Martinito piensa que el niño, su amigo, va a morir, y le late el frágil corazón de cerámica. Ya nadie acudirá cantando a su escondite del zaguán; nadie le traerá los juguetes nuevos, para mostrárselos y que conversen con él. Quedará solo una vez más, mucho más solo ahora que sabe lo que es la ternura. La Muerte, entretanto, balancea las piernas magras en el brocal poliédrico de mármol que ornan anclas y delfines. El hombrecito da un paso y abandona su cuadrado refugio. Va hacia el patio, pequeño peregrino azul que atraviesa los hierros de la cancela asombrada, apoyándose en el bastón. Los gatos a quienes trastorna la proximidad de la Muerte, cesan de maullar: es insólita la presencia del personaje que podría dormir en la palma de la mano de un chico; tan insólita como la de la enlutada mujer sin ojos. Allá abajo, en el pozo profundo, la gran tortuga que lo habita adivina que algo extraño sucede en la superficie, y saca la cabeza del caparazón. La Muerte se hastía entre las enredaderas tenebrosas, mientras aguarda la hora fija en que se descalzará los mitones fúnebres para cumplir su función. Desprende el relojito que cuelga sobre su pecho fláccido y al que una guadaña sirve de minutero, mira la hora y vuelve a bostezar. Entonces advierte a sus pies al enano del azulejo, que se ha quitado el bonete y hace una reverencia de Francia. -Madame la Mort... A la Muerte le gusta, súbitamente, que le hablen en francés. Eso la aleja del modesto patio de una casa criolla perfumada con alhucema y benjuí; la aleja de una ciudad donde, a poco que se ande por la calle, es imposible no cruzarse con cuarteadores y con vendedores de empanadas. Porque esta Muerte, la Muerte de Daniel, no es la gran Muerte, como se pensará, la Muerte que las gobierna a todas, sino una de tantas Muertes, una Muerte de barrio, exactamente la Muerte del barrio de San Miguel en Buenos Aires, y al oírse dirigir la palabra en francés, cuando no lo esperaba, y por un caballero tan atildado, ha sentido crecer su jerarquía en el lúgubre escalafón. Es hermoso que la llamen a una así: "Madame la Mort." Eso la aproxima en el parentesco a otras Muertes mucho más ilustres, que sólo conoce de fama, y que aparecen junto al baldaquino de los reyes agonizantes, reinas ellas mismas de corona y cetro, en el momento en que los embajadores y los príncipes calculan las amarguras y las alegrías de las sucesiones históricas. -Madame la Mort... La Muerte se inclina, estira sus falanges y alza a Martinito. Lo deposita, sacudiéndose como un pájaro, en el brocal. -Al fin -reflexiona la huesuda señora- pasa algo distinto. Está acostumbrada a que la reciban con espanto. A cada visita suya, los que pueden verla -los gatos, los perros, los ratones- huyen vertiginosamente o enloquecen la cuadra con sus ladridos, sus chillidos y su agorero maullar. Los otros, los moradores del mundo secreto -los personajes pintados en los cuadros, las estatuas de los jardines, las cabezas talladas en los muebles, los espantapájaros, las miniaturas de las porcelanas- fingen no enterarse de su cercanía, pero enmudecen como si imaginaran que así va a desentenderse de ellos y de su permanente conspiración temerosa. Y todo, ¿por qué?, ¿porque alguien va a morir?, ¿y eso? Todos moriremos; también morirá la Muerte. Pero esta vez no. Esta vez las cosas acontecen en forma desconcertante. El hombrecito está sonriendo en el borde del brocal, y la Muerte no ha observado hasta ahora que nadie le sonriera. Y hay más. El hombrecito sonriente se ha puesto a hablar, a hablar simplemente, naturalmente, sin énfasis, sin citas latinas, sin enrostrarle esto o aquello y, sobre todo, sin lágrimas. Y ¿qué le dice? La Muerte consulta el reloj. Faltan cuarenta y cinco minutos. Martinito le dice que comprende que su misión debe ser muy aburrida y que si se lo permite la divertirá, y antes que ella le responda, descontando su respuesta afirmativa, el hombrecito se ha lanzado a referir un complicado cuento que transcurre a mil leguas de allí, allende el mar, en Desvres de Francia. Le explica que ha nacido en Desvres, en casa de los Fourmaintraux, los manufactureros de cerámica. "rue de Poitiers", y que pudo haber sido de color cobalto, o negro, o carmín oscuro, o amarillo cromo, o verde, u ocre rojo, pero que prefiere este azul de ultramar. ¿No es cierto? N'est-ce pas? Y le confía cómo vino por error a Buenos Aires y, adelantándose a las réplicas, dando unos saltitos graciosos, le describe las gentes que transitan por el zaguán: la parda enamorada del carnicero; el mendigo que guarda una moneda de oro en la media; el boticario que ha inventado un remedio para la calvicie y que, de tanto repetir demostraciones y ensayarlo en sí mismo, perdió el escaso pelo que le quedaba; el mayoral del tranvía de los hermanos Lacroze, que escolta a la señora hasta la puerta, galantemente, "comme un gentilhomme", y luego desaparece corneteando... La Muerte ríe con sus huesos bailoteantes y mira el reloj. Faltan treinta y tres minutos. Martinito se alisa la barba en punta y, como Buenos Aires ya no le brinda tema y no quiere nombrar a Daniel y a la amistad que los une, por razones diplomáticas, vuelve a hablar de Desvres, del bosque trémulo de hadas, de gnomos y de vampiros, que lo circunda, y de la montaña vecina, donde hay bastiones ruinosos y merodean las hechiceras la noche del sábado. Y habla y habla. Sospecha que a esta Muerte parroquial le agradará la alusión a otras Muertes más aparatosas, sus parientas ricas, y le relata lo que sabe de las grandes Muertes que entraron en Desvres a caballo, hace siglos, armadas de pies a cabeza, al son de los curvos cuernos marciales, "bastante diferentes, n'est-ce pas, de la corneta del mayoral del tránguay", sitiando castillos e incendiando iglesias, con los normandos, con los ingleses, con los borgoñones. Todo el patio se ha colmado de sangre y de cadáveres revestidos de cotas de malla. Hay desgarradas banderas con leopardos y flores de lis, que cuelgan de la cancela criolla; hay escudos partidos junto al brocal y yelmos rotos junto a las rejas, en el aldeano sopor de Buenos Aires, porque Martinito narra tan bien que no olvida pormenores. Además no está quieto ni un segundo, y al pintar el episodio más truculento introduce una nota imprevista, bufona, que hace reír a la Muerte del barrio de San Miguel, como cuando inventa la anécdota de ese general gordísimo, tan temido por sus soldados, que osó retar a duelo a Madame la Mort de Normandie, y la Muerte aceptó el duelo, y mientras éste se desarrollaba ella produjo un calor tan intenso que obligó a su adversario a despojarse de sus ropas una a una, hasta que los soldados vieron que su jefe era en verdad un individuo flacucho, que se rellenaba de lanas y plumas, como un almohadón enorme, para fingir su corpulencia. La Muerte ríe como una histérica, aferrada al forjado coronamiento del aljibe. -Y además... -prosigue el hombrecito del azulejo. Pero la Muerte lanza un grito tan siniestro que muchos se persignan en la ciudad, figurándose que un ave feroz revolotea entre los campanarios. Ha mirado su reloj de nuevo y ha comprobado que el plazo que el destino estableció para Daniel pasó hace cuatro minutos. De un brinco se para en la mitad del patio, y se desespera. ¡Nunca, nunca había sucedido esto, desde que presta servicios en el barrio de San Miguel! ¿Qué sucederá ahora y cómo rendirá cuentas de su imperdonable distracción? Se revuelve, iracunda, trastornando el emplumado sombrero y el moño, y corre hacia Martinito. Martinito es ágil y ha conseguido, a pesar del riesgo y merced a la ayuda de los delfines de mármol adheridos al brocal, descender al patio, y escapa como un escarabajo veloz hacia su azulejo del zaguán. La Muerte lo persigue y lo alcanza en momentos en que pretende disimularse en la monotonía del zócalo. Y lo descubre, muy orondo, apoyado en el bastón, espejeantes las calzas de caballero antiguo. -Él se ha salvado -castañetean los dientes amarillos de la Muerte-, pero tú morirás por él. Se arranca el mitón derecho y desliza la falange sobre el pequeño cuadrado, en el que se diseña una fisura que se va agrandando; la cerámica se quiebra en dos trozos que caen al suelo. La Muerte los recoge, se acerca al aljibe y los arroja en su interior, donde provocan una tos breve al agua quieta y despabilan a la vieja tortuga ermitaña. Luego se va, rabiosa, arrastrando los encajes lúgubres. Aun tiene mucho que hacer y esta noche nadie volverá a burlarse de ella. Los dos médicos jóvenes regresan por la mañana. En cuanto entran en la habitación de Daniel se percatan del cambio ocurrido. La enfermedad hizo crisis como presumían. El niño abre los ojos, y su madre y sus tías lloran, pero esta vez es de júbilo. El doctor Pirovano y el doctor Wilde se sientan a la cabecera del enfermo. Al rato, las señoras se han contagiado del optimismo que emana de su buen humor. Ambos son ingeniosos, ambos están desprovistos de solemnidad, a pesar de que el primero dicta la cátedra de histología y anatomía patológica y de que el segundo es profesor de medicina legal y toxicología, también en la Facultad de Buenos Aires. Ahora lo único que quieren es que Daniel sonría. Pirovano se acuerda del tiempo no muy lejano en que urdía chascos pintorescos, cuando era secretario del disparatado Club del Esqueleto, en la Farmacia del Cóndor de Oro, y cambiaba los letreros de las puertas, robaba los faroles de las fondas y las linternas de los serenos, echaba municiones en las orejas de los caballos de los lecheros y enseñaba insolencias a los loros. Daniel sonríe por fin y Eduardo Wilde le acaricia la frente, nostálgico, porque ha compartido esa vida de estudiantes felices, que le parece remota, soñada, irreal. Una semana más tarde, el chico sale al patio. Alza en brazos a la gata gris y se apresura, titubeando todavía, a visitar a su amigo Martinito. Su estupor y su desconsuelo corren por la casa, al advertir la ausencia del hombrecito y que hay un hueco en el lugar del azulejo extraño. Madre y tías, criadas y cocinera, se consultan inútilmente. Nadie sabe nada. Revolucionan las habitaciones, en pos de un indicio, sin hallarlo. Daniel llora sin cesar. Se aproxima al brocal del aljibe, llorando, llorando, y logra encaramarse y asomarse a su interior. Allá dentro todo es una fresca sombra y ni siquiera se distingue a la tortuga, de modo que menos aun se ven los fragmentos del azulejo que en el fondo descansan. Lo único que el pozo le ofrece es su propia imagen, reflejada en un espejo oscuro, la imagen de un niño que llora. El tiempo camina, remolón, y Daniel no olvida al hombrecito. Un día vienen a la casa dos hombres con baldes, cepillos y escobas. Son los encargados de limpiar el pozo, y como en cada oportunidad en que cumplen su tarea, ese es día de fiesta para las pardas, a quienes deslumbra el ajetreo de los mulatos cantores que, semidesnudos, bajan a la cavidad profunda y se están ahí largo espacio, baldeando y fregando. Los muchachos de la cuadra acuden. Saben que verán a la tortuga, quien sólo entonces aparece por el patio, pesadota, perdida como un anacoreta a quien de pronto trasladaran a un palacio de losas en ajedrez. Y Daniel es el más entusiasmado, pero algo enturbia su alegría, pues hoy no le será dado, como el año anterior, presentar la tortuga a Martinito. En eso cavila hasta que, repentinamente, uno de los hombres grita, desde la hondura, con voz de caverna: -¡Ahí va algo, abarájenlo! Y el chico recibe en las manos tendidas el azulejo intacto, con su hombrecito en el medio; intacto, porque si un enano francés estampado en una cerámica puede burlar a la Muerte, es justo que también puedan burlarla las lágrimas de un niño. posteen
ojo alto contenido de belleza (no babes el monitor)prepara todo y a disfrutar estas bellezas 2008 Audi R8 V12 TDI motor Tipo: Turbodiesel V12 cilindrada (cc): 362 (5934) caballos de fuerza en RPM: 500(373) / n.a. Torque en RPM: 738(1000) / 1750 Performance Aceleracion 0-60 mph s: 4 vel max mph (km/h): > 186 (> 300) 2006 Audi Roadjet Concept Specifications motor Tipo: V6 ciclindrada (cc): 195 (3195) caballos de fuerza en RPM: 300(224) / 7000 Torque en RPM: 244(330) / 4500 Performance Aceleracion 0-60 mph s: 6.4 vel max mph (km/h): 155 (250) - con limitador electronico 2004 Nissan Micra R Concept Specifications motor Tipo: Inline-4 cilindrada(cc): 122 (1999) caballos de fuerza en RPM: 265(195) / 8000 Torque en RPM: 184(250) / 6000 Performance Aceleracion 0-62 mph s: <5.0 vel max mph (km/h): 150 (240) 2005 Ford Shelby GR-1 Concept Specifications motor Tipo: V10 cilindrada (cc): 390 (6400) caballos de fuerza en RPM: 605(451) / 6750 Torque en RPM: 501(679) / 5550 Redline en RPM: 7500 Performance Aceleracion 0-62 mph s: <4.0 vel max mph (km/h)? 2006 Dodge Challenger Concept Specifications motor Tipo: V8 cilindrada (cc): 370 (6059) caballos de fuerza en RPM: 425(318) / 6000 Torque en RPM: 420(569) / 4800 Redline en RPM: 6400 Performance Aceleracion 0-60 mph s: 4.5 vel max mph (km/h): 174 (280) 2004 Chrysler ME Four-Twelve Concept Specifications motor Tipo: V12, Quad-turbo cilindrada (cc): 366 (6000) cabllos de fuerza en RPM: 850(626) / 5750 Torque en RPM: 850(1150) / 2500-4500 Performance Aceleracion 0-62 mph s: 2.9 vel max mph (km/h): 248 (400) 2005 Chrysler Firepower Concept Specifications motor Tipo: V8 cilindrada (cc): 370 (6059) caballos de fuerza en RPM: 425(318) / 6200 Torque en RPM: 420(569) / 4800 Redline en RPM: 6400 Performance Aceleracion 0-62 mph s: 4.5 (est.) vel max mph (km/h): 175 (282) (est.) 2006 Dodge Hennessey Viper Venom 1000 Coupe Specifications motor tipo: V10, Twin Turbo cilindrada (cc): 522 (8550) caballos de fuerza en RPM: 1000(746) / 5000 Torque en RPM: 1100(1492) / 3800 Redline en RPM: 7000 Performance aceleracion 0-60 mph s: 2.25 vel max mph (km/h): 255 (410) precio base: 2006 Dodge Hennessey Viper Venom 1000 Coupe - $225,000(dolares) 2006 Bugatti Veyron 16.4 Specifications motor Tipo:cuatri turbo W16 cilindrada(cc): 488 (7993) caballos de fuerza en RPM: 1001(736) / 6000 Torque en RPM: 923(1250) / 2200-5500 Redline at RPM: 6500 Performance aceleracion 0-62 mph s: 2.5 vel maxmph (km/h): 253 (407) precio base: 2006 Bugatti Veyron 16.4 - Approx. $1,700,000 2006 Saleen S7 Twin Turbo Specifications motor Tipo: V8, Twin-Turbo cilindrada (cc): 427 (7004) caballos de fuerza en RPM: 750(560) / 6300 Torque en RPM: 700(950) / 4800 Redline en RPM: 6500 Performance Aceleracion 0-62 mph s: 2.8 vel max mph (km/h): 230 (380) precio base: 2006 Saleen S7 Twin Turbo - $585,000 2007 BMW AC Schnitzer GP3.10 Concept Specifications motor Tipo: V10, LPG-powered cilindrada (cc): 301 (4941) caballos de fuerza en RPM: 552(406) / 8000 Torque en RPM: 400(540) / 6200 Redline en RPM:no se sabe Performance aceleracion 0-60 mph s: 4.3 vel max mph (km/h): 200 (320) precio base: 2007 BMW AC Schnitzer GP3.10 Concept - Est. $270,000 / 198,000 € 2007 Lamborghini Murcielago LP640 Specifications Tipo: V12 cilinadrada(cc): 396 (6496) caballos de fuerza en RPM: 640(471) / 8000 Torque en RPM: 487(660) / 6000 max rpm : 8500 Performance aceleracion 0-60 mph s: 3.3 veloncidad max (km/h): 211mph (340) 2009 Chevrolet Corvette ZR1 Especificaciones Frenos y neumáticos Frenos F / R: ABS, vented disco / disco ventilado Tracción: la rueda trasera Drive Los neumáticos F-R: 285/30 ZR19 - 335/25 ZR20 Motor El desplazamiento en cu (cc): 376 (6162) Potencia CV (kW) a RPM: 620 (462) / N.A. Redline a RPM: N.A. Par lbs-pie (Nm) a RPM: 595 (823) / N.A. Tipo: V8 sobrealimentados Dimensiones exteriores y Peso Longitud x Ancho x Altura: 176,2 × 75,9 × 49 Peso lb (kg): 3350 (1519) Rendimiento Aceleración 0-60 mph s: N.A. La economía de combustible EPA ciudad / carretera mpg (l/100 km): na Top Speed mph (km / h): N.A. 2002 Ferrari Enzo Especificaciones Frenos y neumáticos Frenos F / R: ABS, vented disco / disco ventilado Tracción: la rueda trasera Drive Los neumáticos F-R: 245/35 ZR19 - 345/35 ZR19 Motor El desplazamiento en cu (cc): 365 (5988) Potencia CV (kW) a RPM: 660 (485) / 7800 Redline a RPM: 8200 Par lbs-pie (Nm) a RPM: 484 (657) / 5500 Tipo: V12 Dimensiones exteriores y Peso Longitud x Ancho x Altura: 185,1 × 80,1 × 45,2 Peso lb (kg): 3009 (1366) Rendimiento Aceleración 0-62 mph s: 3,65 La economía de combustible EPA ciudad / carretera mpg (l/100 km): na (23) Top Speed mph (km / h): 225 (362) 2007 Porsche 911 Turbo Mission 400 Plus by Jurgen Alzen Motorsport Especificaciones Frenos y neumáticos Frenos F / R: ABS, vented disco / disco ventilado Tracción: la rueda trasera Drive Los neumáticos F-R: N.A. Motor El desplazamiento en cu (cc): 232 (3800) Potencia CV (kW) a RPM: 1054 (776) / 7700 Redline a RPM: N.A. Par lbs-pie (Nm) a RPM: 760 (1030) / 5800 Tipo: Twin-Turbo-6 Piso Dimensiones exteriores y Peso Longitud x Ancho x Altura en: N.A. Peso lb (kg): N.A. Rendimiento Aceleración 0-60 mph s: N.A. La economía de combustible EPA ciudad / carretera mpg (l/100 km): na Top Speed mph (km / h):> 250 (400) 2000 Volkswagen Golf by Dahlback Racing Especificaciones Frenos y neumáticos Frenos F / R: N.A. Los neumáticos F-R: Bridgestone S-02, 285/30 ZR20 Motor El desplazamiento en cu (cc): 128 (2110) Potencia CV (kW) a RPM: 600-900 CV depende de la configuración del turbo Redline a RPM: 8500 Par lbs-pie (Nm) a RPM: 684 (928) / 5250 Tipo: R5, Twin-turbo Dimensiones exteriores y Peso Longitud x Ancho x Altura en: N.A. Peso lb (kg): 3174 (1440) Rendimiento Aceleración s 0-62 mph: 4,5 La economía de combustible EPA ciudad / carretera mpg (l/100 km): na (50) Top Speed mph (km / h): 183 + (300 + porfavor comenten dedicada:tacheroloco sos un groso
ojo alto contenido de belleza (no babes el monitor)prepara todo y a disfrutar estas bellezas 2008 Audi R8 V12 TDI motor Tipo: Turbodiesel V12 cilindrada (cc): 362 (5934) caballos de fuerza en RPM: 500(373) / n.a. Torque en RPM: 738(1000) / 1750 Performance Aceleracion 0-60 mph s: 4 vel max mph (km/h): > 186 (> 300) 2006 Audi Roadjet Concept Specifications motor Tipo: V6 ciclindrada (cc): 195 (3195) caballos de fuerza en RPM: 300(224) / 7000 Torque en RPM: 244(330) / 4500 Performance Aceleracion 0-60 mph s: 6.4 vel max mph (km/h): 155 (250) - con limitador electronico 2004 Nissan Micra R Concept Specifications motor Tipo: Inline-4 cilindrada(cc): 122 (1999) caballos de fuerza en RPM: 265(195) / 8000 Torque en RPM: 184(250) / 6000 Performance Aceleracion 0-62 mph s: <5.0 vel max mph (km/h): 150 (240) 2005 Ford Shelby GR-1 Concept Specifications motor Tipo: V10 cilindrada (cc): 390 (6400) caballos de fuerza en RPM: 605(451) / 6750 Torque en RPM: 501(679) / 5550 Redline en RPM: 7500 Performance Aceleracion 0-62 mph s: <4.0 vel max mph (km/h)? 2006 Dodge Challenger Concept Specifications motor Tipo: V8 cilindrada (cc): 370 (6059) caballos de fuerza en RPM: 425(318) / 6000 Torque en RPM: 420(569) / 4800 Redline en RPM: 6400 Performance Aceleracion 0-60 mph s: 4.5 vel max mph (km/h): 174 (280) 2004 Chrysler ME Four-Twelve Concept Specifications motor Tipo: V12, Quad-turbo cilindrada (cc): 366 (6000) cabllos de fuerza en RPM: 850(626) / 5750 Torque en RPM: 850(1150) / 2500-4500 Performance Aceleracion 0-62 mph s: 2.9 vel max mph (km/h): 248 (400) 2005 Chrysler Firepower Concept Specifications motor Tipo: V8 cilindrada (cc): 370 (6059) caballos de fuerza en RPM: 425(318) / 6200 Torque en RPM: 420(569) / 4800 Redline en RPM: 6400 Performance Aceleracion 0-62 mph s: 4.5 (est.) vel max mph (km/h): 175 (282) (est.) 2006 Dodge Hennessey Viper Venom 1000 Coupe Specifications motor tipo: V10, Twin Turbo cilindrada (cc): 522 (8550) caballos de fuerza en RPM: 1000(746) / 5000 Torque en RPM: 1100(1492) / 3800 Redline en RPM: 7000 Performance aceleracion 0-60 mph s: 2.25 vel max mph (km/h): 255 (410) precio base: 2006 Dodge Hennessey Viper Venom 1000 Coupe - $225,000(dolares) 2006 Bugatti Veyron 16.4 Specifications motor Tipo:cuatri turbo W16 cilindrada(cc): 488 (7993) caballos de fuerza en RPM: 1001(736) / 6000 Torque en RPM: 923(1250) / 2200-5500 Redline at RPM: 6500 Performance aceleracion 0-62 mph s: 2.5 vel maxmph (km/h): 253 (407) precio base: 2006 Bugatti Veyron 16.4 - Approx. $1,700,000 2006 Saleen S7 Twin Turbo Specifications motor Tipo: V8, Twin-Turbo cilindrada (cc): 427 (7004) caballos de fuerza en RPM: 750(560) / 6300 Torque en RPM: 700(950) / 4800 Redline en RPM: 6500 Performance Aceleracion 0-62 mph s: 2.8 vel max mph (km/h): 230 (380) precio base: 2006 Saleen S7 Twin Turbo - $585,000 2007 BMW AC Schnitzer GP3.10 Concept Specifications motor Tipo: V10, LPG-powered cilindrada (cc): 301 (4941) caballos de fuerza en RPM: 552(406) / 8000 Torque en RPM: 400(540) / 6200 Redline en RPM:no se sabe Performance aceleracion 0-60 mph s: 4.3 vel max mph (km/h): 200 (320) precio base: 2007 BMW AC Schnitzer GP3.10 Concept - Est. $270,000 / 198,000 € 2007 Lamborghini Murcielago LP640 Specifications Tipo: V12 cilinadrada(cc): 396 (6496) caballos de fuerza en RPM: 640(471) / 8000 Torque en RPM: 487(660) / 6000 max rpm : 8500 Performance aceleracion 0-60 mph s: 3.3 veloncidad max (km/h): 211mph (340) 2009 Chevrolet Corvette ZR1 Especificaciones Frenos y neumáticos Frenos F / R: ABS, vented disco / disco ventilado Tracción: la rueda trasera Drive Los neumáticos F-R: 285/30 ZR19 - 335/25 ZR20 Motor El desplazamiento en cu (cc): 376 (6162) Potencia CV (kW) a RPM: 620 (462) / N.A. Redline a RPM: N.A. Par lbs-pie (Nm) a RPM: 595 (823) / N.A. Tipo: V8 sobrealimentados Dimensiones exteriores y Peso Longitud x Ancho x Altura: 176,2 × 75,9 × 49 Peso lb (kg): 3350 (1519) Rendimiento Aceleración 0-60 mph s: N.A. La economía de combustible EPA ciudad / carretera mpg (l/100 km): na Top Speed mph (km / h): N.A. 2002 Ferrari Enzo Especificaciones Frenos y neumáticos Frenos F / R: ABS, vented disco / disco ventilado Tracción: la rueda trasera Drive Los neumáticos F-R: 245/35 ZR19 - 345/35 ZR19 Motor El desplazamiento en cu (cc): 365 (5988) Potencia CV (kW) a RPM: 660 (485) / 7800 Redline a RPM: 8200 Par lbs-pie (Nm) a RPM: 484 (657) / 5500 Tipo: V12 Dimensiones exteriores y Peso Longitud x Ancho x Altura: 185,1 × 80,1 × 45,2 Peso lb (kg): 3009 (1366) Rendimiento Aceleración 0-62 mph s: 3,65 La economía de combustible EPA ciudad / carretera mpg (l/100 km): na (23) Top Speed mph (km / h): 225 (362) 2007 Porsche 911 Turbo Mission 400 Plus by Jurgen Alzen Motorsport Especificaciones Frenos y neumáticos Frenos F / R: ABS, vented disco / disco ventilado Tracción: la rueda trasera Drive Los neumáticos F-R: N.A. Motor El desplazamiento en cu (cc): 232 (3800) Potencia CV (kW) a RPM: 1054 (776) / 7700 Redline a RPM: N.A. Par lbs-pie (Nm) a RPM: 760 (1030) / 5800 Tipo: Twin-Turbo-6 Piso Dimensiones exteriores y Peso Longitud x Ancho x Altura en: N.A. Peso lb (kg): N.A. Rendimiento Aceleración 0-60 mph s: N.A. La economía de combustible EPA ciudad / carretera mpg (l/100 km): na Top Speed mph (km / h):> 250 (400) 2000 Volkswagen Golf by Dahlback Racing Especificaciones Frenos y neumáticos Frenos F / R: N.A. Los neumáticos F-R: Bridgestone S-02, 285/30 ZR20 Motor El desplazamiento en cu (cc): 128 (2110) Potencia CV (kW) a RPM: 600-900 CV depende de la configuración del turbo Redline a RPM: 8500 Par lbs-pie (Nm) a RPM: 684 (928) / 5250 Tipo: R5, Twin-turbo Dimensiones exteriores y Peso Longitud x Ancho x Altura en: N.A. Peso lb (kg): 3174 (1440) Rendimiento Aceleración s 0-62 mph: 4,5 La economía de combustible EPA ciudad / carretera mpg (l/100 km): na (50) Top Speed mph (km / h): 183 + (300 + porfavor comenten dedicada:tacheroloco sos un groso
ojo alto contenido de belleza (no babes el monitor)prepara todo y a disfrutar estas bellezas 2008 Audi R8 V12 TDI motor Tipo: Turbodiesel V12 cilindrada (cc): 362 (5934) caballos de fuerza en RPM: 500(373) / n.a. Torque en RPM: 738(1000) / 1750 Performance Aceleracion 0-60 mph s: 4 vel max mph (km/h): > 186 (> 300) 2006 Audi Roadjet Concept Specifications motor Tipo: V6 ciclindrada (cc): 195 (3195) caballos de fuerza en RPM: 300(224) / 7000 Torque en RPM: 244(330) / 4500 Performance Aceleracion 0-60 mph s: 6.4 vel max mph (km/h): 155 (250) - con limitador electronico 2004 Nissan Micra R Concept Specifications motor Tipo: Inline-4 cilindrada(cc): 122 (1999) caballos de fuerza en RPM: 265(195) / 8000 Torque en RPM: 184(250) / 6000 Performance Aceleracion 0-62 mph s: <5.0 vel max mph (km/h): 150 (240) 2005 Ford Shelby GR-1 Concept Specifications motor Tipo: V10 cilindrada (cc): 390 (6400) caballos de fuerza en RPM: 605(451) / 6750 Torque en RPM: 501(679) / 5550 Redline en RPM: 7500 Performance Aceleracion 0-62 mph s: <4.0 vel max mph (km/h)? 2006 Dodge Challenger Concept Specifications motor Tipo: V8 cilindrada (cc): 370 (6059) caballos de fuerza en RPM: 425(318) / 6000 Torque en RPM: 420(569) / 4800 Redline en RPM: 6400 Performance Aceleracion 0-60 mph s: 4.5 vel max mph (km/h): 174 (280) 2004 Chrysler ME Four-Twelve Concept Specifications motor Tipo: V12, Quad-turbo cilindrada (cc): 366 (6000) cabllos de fuerza en RPM: 850(626) / 5750 Torque en RPM: 850(1150) / 2500-4500 Performance Aceleracion 0-62 mph s: 2.9 vel max mph (km/h): 248 (400) 2005 Chrysler Firepower Concept Specifications motor Tipo: V8 cilindrada (cc): 370 (6059) caballos de fuerza en RPM: 425(318) / 6200 Torque en RPM: 420(569) / 4800 Redline en RPM: 6400 Performance Aceleracion 0-62 mph s: 4.5 (est.) vel max mph (km/h): 175 (282) (est.) 2006 Dodge Hennessey Viper Venom 1000 Coupe Specifications motor tipo: V10, Twin Turbo cilindrada (cc): 522 (8550) caballos de fuerza en RPM: 1000(746) / 5000 Torque en RPM: 1100(1492) / 3800 Redline en RPM: 7000 Performance aceleracion 0-60 mph s: 2.25 vel max mph (km/h): 255 (410) precio base: 2006 Dodge Hennessey Viper Venom 1000 Coupe - $225,000(dolares) 2006 Bugatti Veyron 16.4 Specifications motor Tipo:cuatri turbo W16 cilindrada(cc): 488 (7993) caballos de fuerza en RPM: 1001(736) / 6000 Torque en RPM: 923(1250) / 2200-5500 Redline at RPM: 6500 Performance aceleracion 0-62 mph s: 2.5 vel maxmph (km/h): 253 (407) precio base: 2006 Bugatti Veyron 16.4 - Approx. $1,700,000 2006 Saleen S7 Twin Turbo Specifications motor Tipo: V8, Twin-Turbo cilindrada (cc): 427 (7004) caballos de fuerza en RPM: 750(560) / 6300 Torque en RPM: 700(950) / 4800 Redline en RPM: 6500 Performance Aceleracion 0-62 mph s: 2.8 vel max mph (km/h): 230 (380) precio base: 2006 Saleen S7 Twin Turbo - $585,000 2007 BMW AC Schnitzer GP3.10 Concept Specifications motor Tipo: V10, LPG-powered cilindrada (cc): 301 (4941) caballos de fuerza en RPM: 552(406) / 8000 Torque en RPM: 400(540) / 6200 Redline en RPM:no se sabe Performance aceleracion 0-60 mph s: 4.3 vel max mph (km/h): 200 (320) precio base: 2007 BMW AC Schnitzer GP3.10 Concept - Est. $270,000 / 198,000 € 2007 Lamborghini Murcielago LP640 Specifications Tipo: V12 cilinadrada(cc): 396 (6496) caballos de fuerza en RPM: 640(471) / 8000 Torque en RPM: 487(660) / 6000 max rpm : 8500 Performance aceleracion 0-60 mph s: 3.3 veloncidad max (km/h): 211mph (340) 2009 Chevrolet Corvette ZR1 Especificaciones Frenos y neumáticos Frenos F / R: ABS, vented disco / disco ventilado Tracción: la rueda trasera Drive Los neumáticos F-R: 285/30 ZR19 - 335/25 ZR20 Motor El desplazamiento en cu (cc): 376 (6162) Potencia CV (kW) a RPM: 620 (462) / N.A. Redline a RPM: N.A. Par lbs-pie (Nm) a RPM: 595 (823) / N.A. Tipo: V8 sobrealimentados Dimensiones exteriores y Peso Longitud x Ancho x Altura: 176,2 × 75,9 × 49 Peso lb (kg): 3350 (1519) Rendimiento Aceleración 0-60 mph s: N.A. La economía de combustible EPA ciudad / carretera mpg (l/100 km): na Top Speed mph (km / h): N.A. 2002 Ferrari Enzo Especificaciones Frenos y neumáticos Frenos F / R: ABS, vented disco / disco ventilado Tracción: la rueda trasera Drive Los neumáticos F-R: 245/35 ZR19 - 345/35 ZR19 Motor El desplazamiento en cu (cc): 365 (5988) Potencia CV (kW) a RPM: 660 (485) / 7800 Redline a RPM: 8200 Par lbs-pie (Nm) a RPM: 484 (657) / 5500 Tipo: V12 Dimensiones exteriores y Peso Longitud x Ancho x Altura: 185,1 × 80,1 × 45,2 Peso lb (kg): 3009 (1366) Rendimiento Aceleración 0-62 mph s: 3,65 La economía de combustible EPA ciudad / carretera mpg (l/100 km): na (23) Top Speed mph (km / h): 225 (362) 2007 Porsche 911 Turbo Mission 400 Plus by Jurgen Alzen Motorsport Especificaciones Frenos y neumáticos Frenos F / R: ABS, vented disco / disco ventilado Tracción: la rueda trasera Drive Los neumáticos F-R: N.A. Motor El desplazamiento en cu (cc): 232 (3800) Potencia CV (kW) a RPM: 1054 (776) / 7700 Redline a RPM: N.A. Par lbs-pie (Nm) a RPM: 760 (1030) / 5800 Tipo: Twin-Turbo-6 Piso Dimensiones exteriores y Peso Longitud x Ancho x Altura en: N.A. Peso lb (kg): N.A. Rendimiento Aceleración 0-60 mph s: N.A. La economía de combustible EPA ciudad / carretera mpg (l/100 km): na Top Speed mph (km / h):> 250 (400) 2000 Volkswagen Golf by Dahlback Racing Especificaciones Frenos y neumáticos Frenos F / R: N.A. Los neumáticos F-R: Bridgestone S-02, 285/30 ZR20 Motor El desplazamiento en cu (cc): 128 (2110) Potencia CV (kW) a RPM: 600-900 CV depende de la configuración del turbo Redline a RPM: 8500 Par lbs-pie (Nm) a RPM: 684 (928) / 5250 Tipo: R5, Twin-turbo Dimensiones exteriores y Peso Longitud x Ancho x Altura en: N.A. Peso lb (kg): 3174 (1440) Rendimiento Aceleración s 0-62 mph: 4,5 La economía de combustible EPA ciudad / carretera mpg (l/100 km): na (50) Top Speed mph (km / h): 183 + (300 + 2009 Bentley Continental Flying Spur Speed Especificaciones Frenos y neumáticos Frenos delanteros de discos ventilados 405mm Los frenos traseros de discos ventilados 335mm En cuanto 11.8m de diámetro (38,7 pies) Motor Bore / Stroke 84 x 90.2mm Relación de compresión 9.0:1 Cilindro de 12 cilindros, 6 litros de doble motor turboalimentado Torque 553 libras ft/750Nm @ 1750rev/min Dimensiones exteriores y Peso Altura 1465mm (57.7in) Longitud 5290m m (208.26in) Peso 2475 kg (5.456 libras) Distancia entre ejes 3065mm (120.67in) Ruedas de 20 pulgadas de aleación Ancho (incluyendo los retrovisores) 2118mm (83.39in) Rendimiento 0-100 km / h 4,5 segundos La economía de combustible Cty / Hwy 11.2/24.3 Depósito de combustible gallons/23.8 EE.UU. 19,8 galones Top Speed 200 mph (322 kmh) 2007 KTM X-Bow Concept Especificaciones Frenos y neumáticos Frenos F / R: ABS, discos ventilados / disco Tracción: la rueda trasera Drive Los neumáticos F-R: N.A. Motor El desplazamiento en cu (cc): 122 (1984) Potencia CV (kW) a RPM: 220 (162) / 5900 Redline a RPM: N.A. Par lbs-pie (Nm) a RPM: 221 (300) / 2200-4000 Tipo: turbocompresor Inline-4 Dimensiones exteriores y Peso Longitud x Ancho x Altura en: N.A. Peso lb (kg): 1543 (700) Rendimiento Aceleración s 0-60 mph: 3,9 La economía de combustible EPA ciudad / carretera mpg (l/100 km): na Top Speed mph (km / h): 135 (217) 2006 Ultima GTR720 The Fastest Accelerating and Braking Car in the World Especificaciones Frenos y neumáticos Frenos F / R: N.A. Tracción: la rueda trasera Drive Los neumáticos F-R: N.A. Motor El desplazamiento en cu (cc): N.A. Potencia CV (kW) a RPM: 720 (537) / N.A. Redline a RPM: N.A. Par lbs-pie (Nm) a RPM: N.A. Tipo: V8 Dimensiones exteriores y Peso Longitud x Ancho x Altura: 156 × 72,2 × 41,7 Peso lb (kg): N.A. Rendimiento Aceleración s 0-60 mph: 2,6 La economía de combustible EPA ciudad / carretera mpg (l/100 km): na Top Speed mph (km / h): 200 (322) link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=bYMGreCoWHE link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=fyRTqiSqtcw 2007 SSC Ultimate Aero Especificaciones Frenos y neumáticos Frenos F / R: ABS, vented disco / disco ventilado Tracción: la rueda trasera Drive Los neumáticos F-R: 235/35 YR19 - 335/30 YR20 Motor El desplazamiento en cu (cc): 387 (6342) Potencia CV (kW) a RPM: 1183 (883) / 6950 Redline a RPM: 7200 Par lbs-pie (Nm) a RPM: 1094 (1484) / 6150 Tipo: Twin-turbo V8 Dimensiones exteriores y Peso Longitud x Ancho x Altura: 176,2 × 82,7 × 43 Peso lb (kg): 2750 (1249) Rendimiento Aceleración 0-60 mph s: 2,78 La economía de combustible EPA ciudad / carretera mpg (l/100 km): na Top Speed mph (km / h): 255,83 (411,76) 2007 Tesla Roadster Especificaciones Frenos y neumáticos Frenos F / R: ABS, vented disco / disco ventilado Tracción: la rueda trasera Drive Los neumáticos F-R: 175/55 R16 - 225/45 R17 Motor El desplazamiento en cu (cc): N.A. Potencia CV (kW) a RPM: 248 (185) / N.A. Redline a RPM: 13500 Par lbs-pie (Nm) a RPM: N.A. Tipo: 3-Fase, 4-Polo Motor Eléctrico Dimensiones exteriores y Peso Longitud x Ancho x Altura: 155,4 × 73,7 × 44,4 Peso lb (kg): 2500 (1135) Rendimiento Aceleración 0-60 mph s: ~ 4,0 La economía de combustible EPA mpg combinado: 135 Top Speed mph (km / h): 130 (210) yyy ahora el auto q mata a todos estos ,si puede ser electrico pero te va a dejar con la boca abierta osea chau porsche chau ferrari chau lanborgini y podria seguir nombrando link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=BqqtJpfZElQ porfavor comenten
2007 BMW AC Schnitzer GP3.10 Concept Specifications motor Tipo: V10, LPG-powered cilindrada (cc): 301 (4941) caballos de fuerza en RPM: 552(406) / 8000 Torque en RPM: 400(540) / 6200 Redline en RPM:no se sabe Performance aceleracion 0-60 mph s: 4.3 vel max mph (km/h): 200 (320) precio base: 2007 BMW AC Schnitzer GP3.10 Concept - Est. $270,000 / 198,000 €
2006 BMW M6 CLR600 by Lumma Specifications motor Tipo: V10 cilindrada (cc): 301 (4941) caballos de fuerza en RPM: 500(373) / 7750 Torque en RPM: 383(520) / 6100 Redline en RPM: n.a. Performance Acceleration 0-60 mph s: 4.6 Top Speed mph (km/h): 186 (300)
Por Adrián Paenza Algunas preguntas: ¿Cuánta cocaína se consume por día en la Argentina? ¿Cómo varía por ciudad? ¿Qué diferencia hay en el consumo, entre los días laborables y fines de semana? ¿Cómo incide el poder adquisitivo? ¿Cuánto dinero involucrado hay? ¿Cómo varía con el tiempo? Podría seguir, pero prefiero parar acá, aunque le pido que sea generoso por un par de párrafos hasta que pueda mostrar cómo la ciencia y una idea revolucionaria pudieron y pueden cooperar. No fue casual que hubiera elegido la cocaína. De hecho, me voy a apoyar en un estudio que se conoció en el año 2005 en Italia, siguió en Suiza en el 2006 y se extendió a una parte de España (Barcelona y Catalunya) en el 2007. Era un camino inexplorado hasta acá y tan ingenioso como riesgoso para poder contestar las preguntas que figuran más arriba..., pero valió la pena. En realidad, cualquier gobierno necesitaría poder contestar esas preguntas, si le interesa tener un relevamiento de lo que está pasando en la sociedad y de esa forma poder cuidar la salud de los ciudadanos y establecer políticas preventivas en consecuencia. Un grupo de investigadores italianos, liderados por Ettore Zuccato, del Instituto de Farmacología de Milán, utilizó un procedimiento inédito: decidieron medir los niveles de una sustancia llamada benzoilecognina (a la que voy a llamar BE a lo largo de este artículo) que es eliminada a través de la orina solamente por aquellas personas que son consumidoras de cocaína. Lo extraordinario es que midieron los niveles de BE en dos lugares muy particulares: a) En las aguas del río Po (el más caudaloso e importante de Italia). b) En cuatro piletones hacia donde confluyen las aguas residuales (cloacales) domésticas de más de cinco millones de italianos que viven cerca de Milán. Lo que encontraron los impactó: en cuatro mediciones distintas, las aguas superficiales del río Po llevaban el equivalente de ¡4 kilos de cocaína diaria! Esto les permitió extrapolar los datos y concluir que se consumían en esa zona ¡40.000 dosis diarias! o, lo que es lo mismo, siete dosis por cada 1000 personas por día. Afinando el estudio y considerando que la droga tiene un impacto mayor entre los jóvenes de edades que van entre los 15 y los 34 años, los resultados son más asombrosos: 27 dosis por día por cada 1000 personas de ese grupo. Los datos oficiales del año 2001 decían que en ese grupo el consumo era de aproximadamente 15.000 dosis ¡por mes! Ellos afirman que el consumo linda con las 40.000 dosis por día. Como todo estudio serio, necesita de confirmaciones por otras vías, o verificaciones por otros grupos para darle validez. Entonces, luego de medir las aguas del río Po, se abocaron al estudio de lo que sucedía en los piletones..., y ya sin tanta sorpresa descubrieron que todo cerraba, todo era consistente. Más aún: para corroborar que la metodología (y los lugares) que eligieron para medir eran los adecuados, tomaron un grupo de drogas que los médicos prescriben habitualmente. Seleccionaron las 30 más usadas (ibuprofeno, ansiolíticos, calmantes, anti-histamínicos, anti-depresivos, anti-inflamatorios, etc.) y estudiaron los niveles que aparecían en las mismas aguas en donde habían testeado la existencia de BE. Los niveles que obtuvieron en todos los casos para todas las otras drogas eran los esperables. La conclusión resultaba obvia: “Si funciona con las drogas ‘legales’, debería funcionar con las otras también”. El informe incluye también un –mínimo– análisis del negocio involucrado. Haciendo cuentas muy groseras, si hay un consumo de 4 kg diarios de cocaína, implica un total de 1500 kg por año, lo que a un valor (en la calle, en Italia, en ese momento) de 100 dólares por cada ¡gramo! resulta en un total de 150 millones de dólares..., y sólo en la gente involucrada en el área de estudio. El estudio tuvo impacto en Europa en forma inmediata. Lo repitieron en distintas ciudades, pero quiero detenerme en dos lugares en particular: a) En una pequeña ciudad en Suiza (Saint-Moritz), un lugar dedicado –casi con exclusividad– a esquiar, con una población estable estimada en alrededor de 5600 habitantes, pero que está siempre “repleta de turistas”. Allí detectaron que se consumían 1400 dosis de cocaína ¡por día! b) En Barcelona y alrededores, un área que abarca a 3.200.000 personas. Ahí el resultado es más impactante aún: se consumen ¡más de 73.000 dosis de cocaína por día! Concluyen los autores que estos datos casi duplican los que se obtuvieron no sólo en Milán, sino también en Valencia. Y otro dato interesante: el consumo también se duplica durante los fines de semana y los días feriados. Es obvio que el BE encontrado en todas las mediciones tiene que ser menor que el que mide el consumo real, aunque más no sea porque más allá de recolectar la orina de las aguas cloacales, hay mucha gente que no necesariamente vive en condiciones que incluyan un baño. Por lo tanto, es difícil medir lo que se pierde. Es más: si hay imprecisiones en la medición, es por defecto y no por exceso. Estos son sólo algunos ejemplos. El impacto que produce el estudio es obvio. No hace falta ser muy ingenioso para darse cuenta de que esto permite hacer un relevamiento de la realidad sin necesidad de invadir la privacidad de nadie y en forma totalmente anónima. Lea de nuevo: no viola la privacidad de nadie y es absolutamente anónimo. ¿Les interesará igual a aquellos a los que sólo les importa punir, perseguir, castigar, especialmente si se trata de gente “pobre”? Al mismo tiempo, permite entender un poco mejor la realidad que nos rodea y obrar en consecuencia. Pero, por supuesto, hay que tener la voluntad de hacerlo y reconocerle a la ciencia (y a los científicos) el lugar que les corresponde dentro de esta misma sociedad. * Carlos D’Andrea, matemático argentino, doctorado en la UBA, ex profesor en la Universidad de California en Berkeley y actualmente profesor en la Universidad de Barcelona, es coautor intelectual de este artículo.
Lo hispano está curiosamente ligado al Premio Oscar desde su creación, y en la actualidad en su fabricación. La leyenda del cine mexicano Emilio "Indio" Fernández sirvió de modelo para su diseño, y desde 1982 trabajadores hispanos de Chicago son los primeros en acariciar las preciadas estatuillas. El Oscar es el galardón más preciado por los profesionales del cine. Lo que pocos saben es cómo fabrican las estatuillas El origen del codiciado galardón Poco tiempo después de que se creara en 1927 la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, se organizó una cena en el Crystal Ballron del Hotel Baltimore, en el centro de Los Ángeles, para diseñar los objetivos de la organización. Entre ellos, se decidió entregar un premio que distinguiese los logros sobresalientes en al industria del cine, para fomentar los niveles de calidad en sus diversas facetas. La cuestión del diseño del premio cobró gran importancia y el propio director de arte de la Metro Goldwyn Mayer (MGM), Cedric Gibbons, se encargó de diseñar la famosa estatuilla Indirectamente, lo hispano ya estaba allí, puesto que Gibbons estaba casado entonces con la actriz mexicana Dolores del Río. El escultor George Stanley de Los Ángeles fue elegido para darle la forma tridimensional, y se cuenta que el actor y director mexicano Emilio "Indio" Fernández, le sirvió de modelo. El oficialmente denominado Premio de la Academia al Mérito mide 13 pulgadas y media (33.75 centímetros) y pesa 8 libras y media (3.9 kilogramos). El diseño de la estatuilla nunca ha cambiado desde su concepción original, pero el tamaño de la base ha variado hasta el modelo actual, adoptado en 1945. Las 15 estatuillas entregadas en las ceremonias iniciales eran de bronce sólido y estaban chapadas en oro. En poco tiempo se abandonó el bronce a favor del britannia, una aleación de cobre, estaño y regulo de antimonio, de aspecto similar a la plata o al peltre bruñido, que facilitó el acabado uniforme de las estatuillas. La anécdota de la fabricación es que durante la Segunda Guerra Mundial, los Oscar se realizaron en yeso pintado durante tres años. Había que colaborar al ahorro de materiales para la producción de materiales de guerra, pero eso sí, acabada de contienda todas las figuras de yeso entregadas fueron canjeadas por otras de metal chapado en oro. Hoy día también son manos hispanas las que primero acarician las estatuillas, ya que una decena de trabajadores latinos son los encargados de elaborarlas en la empresa R.S. Owens, de Chicago. "Yo veo nacer cada estatuilla. En mis manos está que el trofeo salga perfecto antes de pasar a ser pulido y bañado en oro", explica Anacleto Medina, que trabaja como supervisor en dicha empresa. Son necesarias una decena de personas para hacer las estatuillas y unas 20 horas de trabajo por cada Oscar, "porque cada uno tiene que quedar perfecto o hay que fundirlo y volverlo a hacer", asegura Medina. El proceso de manufactura consiste en hacer primero la estatuilla en plomo, pulirla y darle varios baños en níquel, plata y cobre, antes de sumergirla durante dos horas en oro líquido de 24 quilates. "Las Oscar son tallados a mano uno por uno", cuenta Scott Siegel, presidente de R. S. Owens. "Esta estatuilla es sólo una pequeña parte de nuestro trabajo total, pero nos hace conocidos en todo el mundo. Ningún otro premio del mundo del espectáculo es tan reconocido a nivel mundial como lo es el Oscar y nosotros lo tratamos con el cuidado y cariño adicional que se merece. Estamos muy orgullosos de que la Academia haya confiado en nosotros para su manufactura", añade Siegel. La estatuilla representa a un caballero sosteniendo una larga espada que reposa en un riel de película con cinco agujeros, símbolo de las cinco ramas originales de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas: actores, escritores, directores, productores y técnicos. La base original era de mármol negro pero desde 1945 se realiza en bronce. Una vez comprobado que la silueta del Oscar es perfecta, sin un grano en su baño de oro, el Oscar pasa a ser montado en su base, pulido nuevamente, limpiado y colocado en una caja de poliestireno un poco más grande que una caja de zapatos. Tras guardarlos en sus cajas, los trabajadores colocan las estatuillas de ocho en ocho en siete cajas más grandes que a su vez son enviadas de forma anónima a las oficinas de la Academia en Hollywood. El 10 de marzo de 2000, 55 estatuillas desaparecieron cuando eran transportadas desde Chicago a Los Ángeles, pero fueron recuperadas nueve días después en un basurero del barrio coreano de esta última ciudad. Desde entonces, los Oscar han sido enviados hasta la Academia en un vuelo especial de United Air Lines, en número suficiente para cubrir cualquier eventualidad. La Academia no sabe cuántos Oscar necesita hasta que no se abran los sobres de los ganadores. La posibilidad de empates y de que múltiples artistas compartan un mismo premio en algunas categorías hace que el número exacto sea impredecible hasta que no concluya el ritual que comienza por el famoso "Y el Oscar es para...". Paso a Paso: Muchos tampoco saben que manos latinas, como las de Abimael Sánchez, protagonizan la fabricación del Oscar El proceso ocurre en la planta R.S. Owens en Chicago e inicia poniendo una aleación de estaño de alto grado en un molde. Después de varias horas de endurecimiento, cada estatuilla es sacada del molde y pulida a mano. Anacleto Medina es uno de los orfebres que desde 1983 trabaja en la fabricación de los Oscar en R.S. Owens en Chicago. Durante el proceso, Medina se encarga de lijar y eliminar cualquier imperfección que la estatuilla pudiera tener Luego Louise White es responsable de gravar un número de serie en cada estatuilla, para evitar cualquier falsificación El Oscar, que se otorga a los más sobresalientes del cine desde 1929, mide 13.5 pulgadas de alto y pesa 8.5 libras. En el proceso de fabricación, el Oscar hecho de la aleación de Brittannia recibe un chapado de cobre, níquel y oro. El brillo dorado de las estatuillas, sin embargo, proviene de un intenso baño de oro en un tanque galvanizado. Con una pulidora estática, Alvaro Landa se encarga de que cada Oscar luzca brillante y a la perfección para la entrega De forma cuidadosa, Landa se encarga de llevar las estatuillas para recibir un baño de calor en un horno especializado. De ahí las estatuillas son enfriadas a temperatura ambiente y llevadas a un lugar para ser nuevamente inspeccionadas Bertha Fuentes le pone el toque final al galardón ensamblando la base, antes de ser enviados a Hollywood. Hasta el año pasado, en las 79 entregas previas del Oscar, se han entregado 2,658 estatuillas Lo que los trabajadores de R.S. Owens no saben es quiénes recibirán sus estatuillas, el próximo 24 de febrero De eso se encarga la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, que este año realiza la entrega 80 del Premio Oscar.