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No me gusta Grondona, pero esta nota me pareció barbara y despojada de ideologias. Espero que los argentinos nos despertemos.¿Nos hemos rendido ante la mentira? El vocablo indoeuropeo men , que significa "pensar", alude a las múltiples avenidas que puede tomar la mente. De él provienen el latín mens, "mente", y una larga lista de palabras ligadas a los empleos sanos o enfermos de la mente. Para abreviar esta lista casi interminable, podríamos aludir a voces como "memoria" "amnesia", "mentecato", "vehemente", "mensaje" y hasta "mandarín" (consejero que usa su mente), "manía" y "manicomio". El verbo mentir , que según el Diccionario de la lengua española consiste en "decir lo contrario de lo que se sabe", corresponde al lado sombrío de esa lista. Del lado del receptor de la mentira, mentir es "engañarlo", "inducirlo a error". "Mentiroso" es aquel que ha contraído el vicio de mentir. También hay que reconocer que la mentira admite diversos grados. El más leve de ellos, la "mentira venial", consiste, por ejemplo, en exagerar algo que tiene un fondo de verdad, en omitir lo que se sabe sin decir por eso lo contrario o en mentir para evitar un daño mayor, como ocurre cuando se disimula la gravedad de su mal a un enfermo terminal. Lo contrario del vicio de mentir es la veracidad. "Veraz", ligado a "ver", es la cualidad de aquel que ha asumido el compromiso de decir la verdad, de reconocer lo que ve. Valoramos la veracidad, pero no al punto de exigirla siempre, sin matiz alguno. He aquí un ejemplo sacado de los tratados de moral: ¿elogiaríamos acaso a una persona tan veraz que, preguntada por el escondite de un niño al que está buscando un asesino serial, se lo revelara? Cuando condenamos la mentira, no nos referimos por lo general al amplio abanico de las mentiras "veniales". Cuando alguien contradice lo que sabe en temas graves, para inducir a error a aquel que necesita o merece escuchar la verdad, entra en cambio en el escabroso terreno de las "mentiras mortales". Esto es particularmente condenable en la vida de las "repúblicas", cuyo bien mayor es, como lo dice la palabra, la fe del público en lo que manifiestan las autoridades. El bien mayor de las repúblicas es la confianza de los ciudadanos. El alcance de la mentira Decimos que una persona es mentirosa por vicio cuando miente aun sin necesidad, compulsivamente. Pero también decimos que una persona es mentirosa cuando miente cada vez que le conviene, despreciando "pragmáticamente" el valor de la verdad. Se ha llegado a decir en estos días que el Gobierno, cuando miente porque le conviene, comete el delito de "malversación de la fe pública". En lugar de malversar los fondos confiados a él por la comunidad, el gobierno al que no le importa mentir malversa otro capital aún más importante. La confianza de los ciudadanos. ¿No es esto lo que han venido haciendo nuestros gobernantes cuando simulan los datos de la inflación? ¿Cuando alteran, como consecuencia, las cifras reales del crecimiento económico, el desempleo y la pobreza? ¿No es esto inducir a error a los votantes de quienes dependerá, en cuatro semanas, su propia subsistencia? Cuando el Gobierno organiza giras espectaculares para su candidata presidencial por Europa y los Estados Unidos, ¿no está disimulando también que esos gastos supuestamente institucionales forman parte de su campaña electoral? Cuando asigna fondos a candidatos que le responden en las provincias y en las intendencias, ¿lo hace para ayudar a sus distritos o para asegurar sus votos? No debe olvidarse que fingir , hacer como si se hiciera algo cuando en realidad se hace lo contrario, es la forma gestual de la mentira. Desde Córdoba sabemos que las cuentas de los escrutinios pueden ser mentirosas, como también lo han sido las encuestas que, en más de un distrito, favorecieron falsamente a los candidatos oficiales. Es imposible no ligar estas graves enfermedades con la corrupción porque, siendo ella un delito furtivo por definición, es un disfraz de lo incorrecto como si fuera correcto y entra en la larga lista de los comportamientos mentirosos. En su reciente informe, la reconocida organización Transparencia Internacional ubica a la Argentina entre las naciones más corruptas, advirtiendo que, por debajo de la nota 4, se considera que un país padece "una corrupción desenfrenada". La nota de la Argentina es 3,9. En un país donde el presupuesto se altera sin controles y los fideicomisos sirven con tanta frecuencia para eludir las exigencias de las licitaciones públicas, y donde un número no menor de agentes públicos y privados que las eluden mediante coimas fingen transparencia allí donde no la hay, construyendo fortunas mal habidas de la mano de testaferros, ¿no hay una "corrupción desenfrenada"? Un presidente que sigue sin explicar dónde están los millones de Santa Cruz, ¿debe ser incluido en la lista de los dirigentes veraces? ¿Se cree que los delitos que están siendo investigados por una justicia lenta en torno de Skanska, Southern Winds, la bolsa de Miceli y la valija de Antonini Wilson son excepcionales? El capitalismo existe auténticamente allí donde los empresarios están obligados a competir bajo la severa vigilancia de un Estado imparcial. ¿Es éste nuestro capitalismo o es, al contrario, ese otro llamado crony capitalism , el "capitalismo de los amigos", en el que los que ganan son los socios no confesados del Gobierno? En la Argentina actual, ¿no se está formando en consecuencia una nueva clase de ricos y poderosos al margen de la ley? ¿Engaño o sumisión? Abraham Lincoln dijo alguna vez que "se puede engañar a mucha gente por poco tiempo y a poca gente por mucho tiempo, pero no a toda la gente todo el tiempo". Este famoso pasaje, que abre las puertas de la esperanza democrática, ¿tuvo en cuenta el tipo de mentiras que hoy ganan terreno entre nosotros? Lincoln suponía que el fin de la mentira es engañar al pueblo. ¿Qué pasa, en cambio, cuando las mentiras se pronuncian sin la pretensión de engañar? ¿Qué pasa cuando, en vez de furtivas, son abiertas ? Quizás el genio de Guillermo Moreno haya consistido en refutar la buena fe de Lincoln, ya que, cuando el Gobierno miente con las cifras de la inflación a través del Indec, lo hace a sabiendas de que la gente le cree cada vez menos. ¿A qué se debe entonces que un gobierno le mienta a la gente abiertamente y no se observe en ella la indignada reacción que Lincoln imaginaba? Este es el enigma que hoy acompaña el despliegue de la mentira entre nosotros. ¿Cómo no se ha manifestado el pueblo contra ella? Una respuesta parcial es que aún hay en el pueblo sectores tan ingenuos que creen en las cifras del Indec. Pero entre aquellos que todavía callan cunde, sin embargo, la creciente certeza de que les mienten. ¿Por qué no reaccionan? Una parte, porque teme afectar la recuperación de la economía que estamos experimentando desde 2002. ¿Vamos a seguir entonces como si no hubiera inflación, para no aguar el clima complaciente que nos rodea? ¿Estamos haciendo como si no nos engañaran? Si alguien me miente y sé que denunciándolo me puede ir mal, ¿callo porque me indujo a error o porque, sabiendo que me engaña, temo denunciarlo? Cuando el Gobierno publica agresivamente sus mentiras sobre la inflación ante un pueblo que ya las ha descubierto, ¿qué está intentando en realidad? ¿Engañarlo o someterlo? Por Mariano Grondona
SE JUEGA LA FINAL MAS BOCHORNOSA DEL FÚTBOL ARGENTINOIndependiente quería ser campeón en 1963. Pero en la última fecha San Lorenzo lo hizo sufrir. El Rojo ponía pierna fuerte y el referí se hacía el desentendido. Los de Boedo dejaron de jugar y hasta se hicieron un memorable gol en contra. El 24 de noviembre El Partido era Independiente – San Lorenzo en Avellaneda. Era la última fecha y solo El Rojo y River tenían chances. Pero con ganar, Independiente ya era campeón. Lo raro fue que en la tribuna visitante había tantos hinchas de River como de San Lorenzo. Iban a empujar al Ciclón para que los Millo –que jugaban contra Argentinos Juniors- dieran la vuelta.A los 18’ la tribuna de los esperanzados estalló: gol del Bambino Veira. Dios existía y vivía en Nuñez. Independiente empezó a poner pierna fuerte y Veira debió retirarse lesionado. El árbitro Manuel Velarde solo cobró tiro libre. Navarro le hizo penal a Casa cuando se iba rumbo al 2 a 0. Pero Velarde dijo no. Independiente logró empatar sin merecerlo y pasó a ganar gracias a un penal dudoso. El Rojo siguió pegando, Velarde siguió dejando y Telch y Páez acompañaron al Bambino a la enfermería. Y ojo con quejarse, porque el árbitro advertía que tenía la roja lista. En ese caos, Independiente siguió pegando.Entonces, San Lorenzo se cruzó de brazos y dejó de jugar. El resultado final fue Independiente 9 – San Lorenzo 1. Pero el último tanto fue de antología. El Ciclón sacó desde mitad de cancha por el octavo gol y Oscar “Coco” Rossi apuntó a su arco; Irusta, el arquero de san Lorenzo, la miró pasar y así terminó el bochorno, con el gol en contra más distante de la historia. Independiente fue campeón y Velarde no dirigió nunca más en su vida. Independiente: Toriani; Navarro y rolan; Ferreiro, Paflik y Maldonado; Bernao, Mura, J. Alvarez, Mario rodriguez y Savoy.San Lorenzo: Irusta; Mariotti y S. Ruiz; Paez, Telch y albretch; Facundo, Oscar Rossi, Zarate, Veira y Casa.Goles: PT.: 18’ Veira (SL), 30’ y 44’ Savoy (I) ST.: 19’ Bernao (I), 29’ Savoy (I), 30’ Vazquez (I), 35’ Rodriguéz (I), 38’ Bernao (I), 41’ savoy (I) y 43’ Rossi (SL e/c) Fuente: www.superfutbol.com.ar Cuenta gente que presenció el encuentro que Coco Rossi, en su memorable gol de medio campo, cuando San Lorenzo saca del medio luego del 8vo. gol de independiente, recibe la pelota, se da vuelta, le marca a su arquero (Irusta) el angulo del arco y se la clava desde 45 metros.
Que me van a hablar de amor !! Si mi vieja y mi viejo me dicen que antes de nombrarlos a ellos dije Hucacàn. Que me van a hablar de locuras si nunca fueron a entrenar ...a Barracas Central. Que me van a hablar de sentimiento si no estuvieron presentes cuando Huracàn descendiò adentro del vestuario. Que me van a hablar de sentimiento tambièn si nunca se pelearon defendiendo al globo en la secundaria. Que me van a hablar de nervios si nunca el tècnico te llamò y te dijo veni debutà, entrà y hace lo que sabes. Que me van a hablar de alegrìas si nunca hicistes un gol con la del Globo y te subistes al alambrado. Que me van a hablar de Gloria si nunca hicistes el gol del Campeonato del equipo de tu amor. Que me van a hablar de amor , si la mujer de mi vida, mi esposa que me dio 4 hijos hermosos, la conocì por Huracàn. Que me van a hablar de lealtad, si nunca te quedò picando en la Bombonera y la tocaste para atràs. Que me van a hablar de tristezas si no llorastes con tus jugadores abrazados despuès de perder una final en el vestuario. Que me van a hablar de sueños, si todos los dìas sueño yo con volver a Primera Y esperar que termine ese famoso partido, el ùltimo, levantar la cara, mirar al cielo, solamente decirle a mi viejo, a mi viejo querido...GRACIAS POR HACERME QUEMERO
Este tipo de situaciones se conocen como “problemas gödelianos” o “problemas de Gödel”, en honor a uno de los más famosos lógicos de la historia. Un desafío: Usted, ¿qué diría? Supongamos que yo pongo sobre una mesa dos objetos: a) una moneda de un peso. b) un televisor plasma de última generación. Entonces, le propongo un desafío (sí, a usted que está leyendo): Lo invito a que piense y haga una afirmación cualquiera. Pero de lo que usted afirme va a depender lo que yo haga con la moneda y/o con el televisor. Si la frase que usted me dice es “verdadera”, entonces yo le prometo que le doy alguna de las cosas que están arriba de la mesa, pero no le digo cuál de las dos. En cambio, si lo que usted dice es falso, entonces no le doy nada. Ese es el planteo del problema. Sencillo y fácil de entender. Las preguntas que surgen inmediatamente son las siguientes (al menos, las que se me ocurren a mí): a) ¿habrá alguna afirmación que usted pueda hacer que me obligue a darle el televisor? O sea, ¿existirá tal frase? b) Si la respuesta fuera sí, ¿cuál es? Es decir, ¿qué podría decir usted de manera tal que para que yo pueda mantener mi palabra, no me quede más remedio que darle el televisor? Antes de dejarla/o pensando sola/o, le comento, que como siempre, no hay trampas, no hay nada escondido. Se trata de un problema de lógica. Nada más. Nada menos. SOLUCION La primera respuesta es que sí, que tal afirmación, existe. De hecho, sospecho que debe haber varias frases que funcionen, en el sentido de que me obliguen a tener que darle el televisor. Yo voy a proponer una, pero no creo que sea la única. En todo caso, si a usted se le ocurrió otra, compárela con esta que escribo acá abajo y fíjese si tienen algo en común. Supongamos que usted me dijera: “Ud. no me va a dar la moneda de un peso”. Ahora, pensemos juntos. Su afirmación no puede ser falsa, porque si lo fuera, eso querría decir que yo SI le voy a dar la moneda. Pero de acuerdo con las reglas que yo mismo establecí, si su frase es falsa, yo no le doy nada. O sea, para que yo considere darle algo, lo primero que tiene que pasar es que lo que usted me diga tiene que ser verdadero. Luego, su frase no puede ser falsa. Pero entonces, su afirmación tiene que ser verdadera. Por lo tanto, yo tengo que darle o bien la moneda, o bien el televisor. Pero como acabamos de ver que su frase es verdadera, eso implica dos cosas: a) yo tengo que darle algo (porque lo que usted dijo es cierto). b) yo no puedo darle la moneda, porque si no, su frase sería falsa. Luego, no me queda más remedio que ¡darle el televisor! El aporte de Kurt Gödel Este tipo de situaciones se conocen como “problemas gödelianos” o “problemas de Gödel”, en honor a uno de los más famosos lógicos de la historia, el austro-húngaro Kurt Gödel (1906-1978). Gödel se dedicó a la matemática y, dentro de ella, a la lógica. También se especializó en filosofía. Uno de los grandes científicos del siglo XX, Gödel revolucionó lo que se pensaba en esa época (1931), cuando demostró que la apuesta que hacían varios pensadores respecto de que todos los fundamentos de la matemática se podían demostrar desde la lógica y la Teoría de Conjuntos era falsa. De hecho, con la aparición de su famoso Primer Teorema de Incompletitud (cuando sólo tenía 25 años), sorprendió a gente del prestigio de Bertrand Russell y David Hilbert (entre otros), quienes estaban convencidos de que a partir de un grupo de axiomas, se podía demostrar toda la matemática. Gödel probó que eso no sería posible. Hasta principios de la década del ‘30, se suponía que toda afirmación que se hiciera dentro de la matemática se podía probar mediante el uso de la lógica, que o bien era cierta o bien era falsa. Kurt Gödel probó, justamente en 1931, que había “verdades” que estaban más allá de la lógica, “verdades” que la lógica “sola” no podía comprobar. El Teorema de Incompletitud de Gödel dice que la verdad de algunas afirmaciones matemáticas no se puede comprobar dentro de su propio universo lógico. Es decir, que hace falta “mirarlas desde afuera (de ese universo)”, para decidir sobre su veracidad. Supongamos que yo dijera: “Esta frase no es cierta”. Si fuera cierta, entonces, querría decir que es falsa. Pero, ¿si es falsa... puede ser cierta? Al final, es como tratar de “morderse la cola”, andando en círculos. La realidad es que no hay ninguna manera lógica de demostrar que es cierta o falsa, porque la frase “habla de sí misma”. Como usted imagina, lo que antecede es una primerísima aproximación a lo que hizo Gödel y lo que significó su decisivo aporte en el siglo pasado. Y, una vez más, también es “hacer” matemática Fuente
PARA REFLEXIONAR: Su nombre era Fleming, un agricultor pobre de Inglaterra. Un día, mientras trataba de ganarse la vida para su familia, escuchó a alguien pidiendo ayuda desde un pantano cercano. Inmediatamente soltó sus herramientas y corrió hacia el pantano. Allí, enterrado hasta la cintura en el lodo negro, estaba un niño aterrorizado, gritando y luchando tratando de liberarse del lodo. El agricultor Fleming salvó al niño de lo que pudo ser una muerte lenta y terrible. Al día siguiente, un carruaje muy pomposo llegó hasta los predios del agricultor ingles. Un noble inglés, elegantemente vestido, se bajó del vehículo y se presentó a si mismo como el padre del niño que Fleming había salvado. -"Yo quiero recompensarlo," dijo el noble británico. "Usted salvó la vida de mi hijo". - “No, yo no puedo aceptar una recompensa por lo que hice" respondió el agricultor ingles, rechazando la oferta. En ese momento el propio hijo del agricultor salió a la puerta de la casa de la familia. - "¿Es ese su hijo?" preguntó el noble. - "Si," repuso el agricultor lleno de orgullo. - "Le voy a proponer un trato. Déjeme llevarme a su hijo y ofrecerle una buena educación. Si él es parecido a su padre crecerá hasta convertirse en un hombre del cual usted estará muy orgulloso". El agricultor aceptó. Con el paso del tiempo, el hijo de Fleming el agricultor se graduó en la Escuela de Medicina de St. Mary's Hospital en Londres y se convirtió en un personaje conocido a través del mundo, el notorio Sir Alexander Fleming, el descubridor de la Penicilina. Algunos años después, el hijo del noble ingles, cayó enfermo de pulmonía. ¿Qué lo salvó?...la Penicilina. ¿El nombre del noble inglés?...Randolph Churchill. ¿El nombre de su hijo?...Sir Winston Churchill. Y luego Dicen que las pequeñas cosas no son importantes... Fuente; http://aluzinformacion.blogia.com/2004/010804-fleming-churchill-y-la-penicilina.php
Nobel en Matemática ¿Premio Nobel en qué le dieron a Nash? (Página 12) En el año 2001 se estrenó la película Una mente brillante (A Beautiful Mind), dirigida por Ron Howard y protagonizada por Russel Crowe. Es una adaptación de un libro escrito por Sylvia Nasar, quien fue candidata al Premio Pulitzer por ese trabajo. La película es una versión libre de la biografía del famoso matemático norteamericano John Forbes Nash, quien trabajó en Teoría de Juegos, Geometría Diferencial y Ecuaciones Diferenciales en Derivadas Parciales. El atractivo que tuvo la vida de Nash fue que era esquizofrénico y, por lo tanto, siempre es mejor pintar a un científico si está loco, y si es matemático, mucho mejor. Hasta acá, todo muy bien. Pero el hecho es que, en 1994, a Nash le dieron el Premio Nobel junto con otros dos economistas (Reinhard Selten y John Harsanyi) y ése es el motivo de esta nota. Si usted vio la película y/o si conoce gente que la vio, hágase/hágale esta pregunta: ¿Premio Nobel en qué le dieron a Nash? Se va a sorprender con las respuestas. Es que la mayoría (y con buena razón) dice que le dieron el Nobel en Matemática. Pero lo curioso es que no existe tal cosa. Sí, otra vez: ¡no hay Premio Nobel en Matemática! En la película, el director y guionista se cuidaron muy bien de que ese detalle no apareciera, tanto que en ningún lugar se menciona que le dieron el Premio Nobel ¡en Economía! Y no es que no haya habido razones para hacerlo. De hecho, las contribuciones de Nash forman parte del aporte esencial que la matemática teórica hizo a la economía, sin ninguna duda. Pero lo sorprendente es que en función de lo que sucedía en la película, ese episodio queda marginado. Se dice, por supuesto, que Nash ganó el Nobel, pero específicamente no se dice en qué disciplina. Lo que más me interesa acá, sin embargo, es contar alguno de los mitos que hay respecto de que no haya Nobel en Matemática. El más famoso de los argumentos es el siguiente: Alfred Nobel no quiso que ninguna parte de su fortuna fuera a la matemática, porque había descubierto que su mujer lo engañaba con uno (con un matemático). Para enfatizar más el episodio, la historia sostiene que el tal matemático era Gosta Magnus Mittag-Leffler, un científico muy conocido y re-conocido como tal. ¿A quién se le podría ocurrir inventar una historia de este tipo y encima tener el nombre del autor del "crimen"? Se esgrimen varias razones para disputar esta historia. Primero, Nobel no estaba casado. Claro, eso no sería impedimento para que alguien lo estuviera engañando con su compañera (que sí tenía). Pero el inconveniente es que Nobel había emigrado de Suecia en 1865, cuando Mittag-Leffler era un estudiante y la diferencia de edades obraba como otro impedimento. Más aún: Nobel volvió muy pocas veces a Suecia, y su compañera menos. El prestigio de Mittag–Leffler se generó cuando Nobel ya no vivía más en su país de origen. Por supuesto, algún asidero para la fantasía existe, y es que Mittag-Leffler y Nobel estaban enfrentados (casi en el final de la vida de Nobel), ambos muy poderosos/ricos, y como Mittag-Leffler era además un científico prominente, si Nobel dejaba también en su legado un premio a la matemática, lo peor que podía pasarle era que nada menos que él (Mittag-Leffler) obtuviera un premio que llevara el nombre de su fundación... su propio nombre. La historia es simpática, pero en realidad lo más probable es que Nobel (como varios en esa época) no considerara a la Matemática como una ciencia independiente y/o relevante por sí misma. Nobel dejó en su fundación una fortuna en 1895 estimada en nueve millones de dólares, cuyos intereses debían cubrir los premios en cinco disciplinas: física, química, medicina-fisiología, literatura y de la paz. El propio Adolf Nobel estaba relacionado con todas estas áreas, salvo medicina. Un sexto premio se agregó en 1969 (Economía) y, naturalmente, existe la especulación de que en un futuro no muy lejano la propia Matemática tenga el reconocimiento que merece como ciencia pura. Por el momento, lo más parecido al Nobel es lo que se conoce con el nombre de medalla Fields. Este premio se entrega a dos, tres o cuatro matemáticos, no mayores de 40 años, cada vez que se hace el Congreso de la Unión Matemática Internacional. Esto sucede cada 4 años, y la diferencia en dinero con el Nobel es abismal: $15.000 (quince mil dólares) para los ganadores de la medalla (último dato, año 2006), contra casi 1.600.000 (un millón seiscientos) que obtuvieron los ganadores del Nobel en el año 2007. La medalla Fields lleva su nombre en honor al matemático canadiense John Charles Fields, y los primeros ganadores (en el año 1936) fueron Lars Ahlfors de Finlandia y el americano Jesse Douglas. Desde entonces, y hasta acá (2008), se entregaron sólo a 48 personas. En la última edición, en el 2006, se produjo un episodio sorprendente, porque el matemático ruso Gregori Perelman se negó a recibir la medalla y ni siquiera concurrió al congreso, que se hizo en Madrid, disgustado con que se hubiera puesto en duda la importancia de su contribución. Perelman vive ahora recluido en su Rusia natal (en Leningrado), luego de haber resuelto uno de los problemas más importantes de la matemática: la conjetura de Poincarè. Si hubiera habido premios Nobel en Matemática, la Argentina hubiera tenido dos candidatos muy sólidos que sobresalen del resto. El increíble Alberto Pedro Calderón –posiblemente el matemático argentino más importante de la historia– nacido en Mendoza, ingeniero en principio y especialista en Análisis Armónico, fallecido en 1998 y sin ninguna duda el matemático de mayor prestigio internacional en el siglo XX. El otro es Luis Caffarelli, actualmente radicado en Austin, Texas, miembro de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos y uno de los científicos que estuvo en la reunión que se hizo en New York con Cristina Fernández de Kirchner en septiembre del año pasado. Es el matemático líder en el mundo en problemas de Ecuaciones Diferenciales en Derivadas Parciales con frontera libre. Con Luis fuimos compañeros en Exactas hace 40 años. Su potencial en ese momento era obvio para cualquiera de nosotros, aun como estudiantes. De una u otra forma, la Argentina tiene matemáticos de alto nivel internacional, produce Matemática en el país de excelente nivel y no sólo en la UBA, sino en Rosario, Córdoba (Famaf), La Plata (UNLP), por nombrar algunos lugares. Y por supuesto, tiene también esparcidos por el mundo extraordinarios referentes en diferentes áreas. Con la creación del nuevo Ministerio de Ciencia y Tecnología, y la necesidad que tiene el país de aprovechar lo que genera en las universidades nacionales, la Matemática tiene los pantalones largos puestos hace tiempo y ahora sólo necesita que alguien le escriba. Ya es hora de invitarla a la mesa.
SE JUEGA LA FINAL MAS BOCHORNOSA DEL FÚTBOL ARGENTINO Independiente quería ser campeón en 1963. Pero en la última fecha San Lorenzo lo hizo sufrir. El Rojo ponía pierna fuerte y el referí se hacía el desentendido. Los de Boedo dejaron de jugar y hasta se hicieron un memorable gol en contra. El 24 de noviembre El Partido era Independiente – San Lorenzo en Avellaneda. Era la última fecha y solo El Rojo y River tenían chances. Pero con ganar, Independiente ya era campeón. Lo raro fue que en la tribuna visitante había tantos hinchas de River como de San Lorenzo. Iban a empujar al Ciclón para que los Millo –que jugaban contra Argentinos Juniors- dieran la vuelta. A los 18’ la tribuna de los esperanzados estalló: gol del Bambino Veira. Dios existía y vivía en Nuñez. Independiente empezó a poner pierna fuerte y Veira debió retirarse lesionado. El árbitro Manuel Velarde solo cobró tiro libre. Navarro le hizo penal a Casa cuando se iba rumbo al 2 a 0. Pero Velarde dijo no. Independiente logró empatar sin merecerlo y pasó a ganar gracias a un penal dudoso. El Rojo siguió pegando, Velarde siguió dejando y Telch y Páez acompañaron al Bambino a la enfermería. Y ojo con quejarse, porque el árbitro advertía que tenía la roja lista. En ese caos, Independiente siguió pegando. Entonces, San Lorenzo se cruzó de brazos y dejó de jugar. El resultado final fue Independiente 9 – San Lorenzo 1. Pero el último tanto fue de antología. El Ciclón sacó desde mitad de cancha por el octavo gol y Oscar “Coco” Rossi apuntó a su arco; Irusta, el arquero de san Lorenzo, la miró pasar y así terminó el bochorno, con el gol en contra más distante de la historia. Independiente fue campeón y Velarde no dirigió nunca más en su vida. Independiente: Toriani; Navarro y rolan; Ferreiro, Paflik y Maldonado; Bernao, Mura, J. Alvarez, Mario rodriguez y Savoy. San Lorenzo: Irusta; Mariotti y S. Ruiz; Paez, Telch y albretch; Facundo, Oscar Rossi, Zarate, Veira y Casa. Goles: PT.: 18’ Veira (SL), 30’ y 44’ Savoy (I) ST.: 19’ Bernao (I), 29’ Savoy (I), 30’ Vazquez (I), 35’ Rodriguéz (I), 38’ Bernao (I), 41’ savoy (I) y 43’ Rossi (SL e/c) http://www.superfutbol.com.ar/efemerides.htm Cuenta gente que presenció el encuentro que Coco Rossi, en su memorable gol de medio campo, cuando San Lorenzo saca del medio luego del 8vo. gol de independiente, recibe la pelota, se da vuelta, le marca a su arquero (Irusta) el angulo del arco y se la clava desde 45 metros. Lo agrego yo: una vez tuve la oportunidad de conocer personalmente a Coco Rossi -tendria unos 78 años (segun mi viejo mejor que Maradona -es su opinion) y le pregunté acerca de esta anecdota, si fué verdad que le clavó la pelota en un angulo a su propio arquero, el humildemente me contestó (con una sonrisa picara), que en esa epoca se le podia pasar la pelota al arquero y que lo que quizo hacer fué precisamente eso.
Mejor historia de abogados del año, de la década y, probablemente, del siglo. Charlotte, North Carolina. Un abogado compró una caja de cigarros muy raros y caros, luego los aseguró contra, entre otras cosas, el fuego. En el lapso de un mes, habiendo fumado su stock de estos grandiosos cigarros y sin haber hecho siquiera el pago de su primer cuota de la póliza, el abogado presentó un reclamo contra la compañía de seguros. En su demanda, el abogado declaraba que los cigarros se habían perdido 'en una serie de pequeños fuegos.' La compañía de seguros se negó a pagar, citando la obvia razón, que el hombre había consumido los cigarros de la forma normal. El abogado hizo el juicio.. y GANÓ! Al leer el fallo, el juez estuvo de acuerdo con la compañía de seguros de que el reclamo era frívolo. El juez declaró, no obstante, que el abogado tenía una póliza de la compañía, la cual garantizaba que los cigarros eran asegurables y también garantizaba que los aseguraría contra el fuego, sin definir lo que es considerado 'fuego inaceptable' y fue forzado a pagar el reclamo. Antes de enfrentar un largo y costoso proceso de apelación, la compañía de seguros aceptó el fallo y pagó u$s 15,000 al abogado por su pérdida de los cigarros en los 'fuegos'. AHORA LA MEJOR PARTE Luego que el abogado cobró el cheque, la compañía de seguros lo hizo arrestar por 24 cargos de INCENDIO INTENCIONAL! ! Con su propio reclamo de seguro y testimonio del caso anterior siendo usado contra él, el abogado fue condenado por quemar intencionalmente su propiedad asegurada y fue sentenciado a 24 meses en la cárcel y una multa de u$s 24,000. Esta es una historia real y fue la ganadora del Primer Puesto en el reciente Concurso de Premios de Abogados Criminalistas. Fuente: RP News Fuente: http://www.atinachile.cl/content/view/123257/La_Mejor_Historia_de_Abogados_del_A_o.html