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Usuario (Argentina)

Los efectos negativos de la publicidad de la cerveza en la sociedad Las publicidades venden más que el producto. Ofrecen ideas o mensajes que animan a la gente a que compre. Las compañías que producen cerveza gastan mucho tiempo y dinero en crear imágenes que hacen que el beber alcohol parezca atractivo. El mensaje que dan es que por tomar tendrás una mejor vida. Hace una década las cervezas competían con el vino, hoy lo hacen con las gaseosas, el porcentaje de adolescentes que consumen alcohol es cada día mayor y las mujeres beben a la par de los hombres. En los últimos años el consumo de alcohol y de drogas ha cambiado. Estos cambios se encuentran ligados a las cantidades de consumo, a la proporción de consumidores más o menos abusivos, a las horas en que se bebe, sino también al significado que adquiere para muchos jóvenes. Participaciones en competencias absurdas y abusivas entre adolescentes donde se trata de averiguar "quien aguantara mas tiempo" bebiendo, para probar a los demás y así mismo en un papel de "duro" o que es "un hombre", incide para que en los propios jóvenes tengan de esta conducta una valoración positiva Las pautas publicitarias hoy se pueden observar en los distintos medios de comunicación, siendo la televisión y la radio moneda corriente para estos mensajes, un ejemplo válido es Internet, donde para acceder a un diario online, debe sortear la publicidad de una cerveza reconocida. Por otra parte cabe resaltar, la falta de coherencia que existe entre las publicidades de "estas drogas" y las actividades deportivas a las que muchas veces auspician. Sabiendo todos los perjuicios producidos por el alcohol resulta paradójico que ciertas actividades, denominadas como sanas y que fortalecen la prevención del consumo de drogas, sean justamente drogas, solo que legales. El fútbol, ciclismo, tenis, etc., muchas veces son auspiciados por firmas de cerveza, esto debería hacer reflexionar a las autoridades encargadas de decidir las políticas de auspicio de los diferentes deportes, porque ninguna campaña de prevención dará resultado si los "héroes" de los niños usan una camiseta con logotipos alusivos al consumo. Aquí es donde la cerveza y sus mensajes publicitarios hacen mas evidentes hacia que publico se dirige, ya que podemos establecer diferencias en publicidades como las de vinos, en donde se intenta mostrar en casi todas como una bebida para las comidas, reuniones de familias, no apelan al publico joven o a la noche, sino mas bien al ámbito familiar, pero para compartir en familia en alguna cena o almuerzo sin recurrir a escenas de exceso o perdida de control. La juventud, en especial la adolescencia, es una etapa donde se buscan estereotipos. Por eso el adolescente se encuentra tan vulnerable a cualquier tipo de estimulo, quedando así fácil de persuadir o convencer. A esta falta o vulnerabilidad en los estereotipos de los jóvenes, las empresas venden, publicitan sus productos, colocando distintos referentes o modos de vida, los cuales los adolescentes compran ya que estos referentes siempre se encuentran en situaciones ideales para cualquier persona ejemplo: fiestas, vacaciones, noche, mujeres u hombres etc. Logrando así convencer al consumidor que su producto es la llave para acceder a todo eso, y es la única forma de poder ser parte de la sociedad o grupo. Un dato confirma que una investigación realizada en EE.UU. con bebedores y abstemios demuestra que ver más TV o videos musicales eleva significativamente la cantidad de alcohol consumida por los jóvenes cuando posteriormente salen con los amigos. Además, entre los jóvenes de 15 a 26 años, por cada anuncio adicional de bebidas alcohólicas que ven, el consumo se incrementa en un uno por ciento. Las publicidades de bebidas alcohólicas influyen de manera activa e importante en el consumo de alcohol en los jóvenes, por eso es importante analizar y pensar cuales son las intenciones de la pautas publicitarias, no dejarnos llevar por impulsos y pensar seriamente que significan esos mensajes y si no atentan contra la salud nuestra y de los demás consumidores o espectadores de las publicidades, no dejarse llevar por esos estereotipos, slogans pegadizos, canciones con ritmos llamativos o escenas graciosas, sino pensar en el consumo y tener noción de cuanto es lo permitido y cuando pasa a ser perjudicial. ---------------------------------------------------------------------------------------------- Una birra a la salida del colegio Lunes, antes de las 21 , frente a un pequeño quiosco un adolescente de menos de 16 años se vuelca una botella de cerveza y bebe del pico, dos amigos esperan su turno. A ninguno de los transeúntes parece asombrarles la escena, ni mucho menos que a pocos metros esté el colegio privado donde concurren los chicos. En la cadena de responsabilidades se pueden detectar en falta a varios de sus eslabones. ¿Dónde están los padres? ¿Por qué el quiosquero les vendió? ¿Por qué la Municipalidad no controla y multa?. Y en el juego del “Gran Bonete” hay un participante que nunca tiene el firulete. Las empresas cerveceras son las beneficiarias directas del aumento de consumo de esta bebida en nuestro país. Según datos de la Cámara de la Industria Cervecera Argentina en 2007 el consumo per cápita alcanzó los 41,4 litros anual. Veinte años antes, en 1987, apenas superaba los 15 litros por año por habitante. El incremento del consumo está, entre otros factores, impulsado por la penetración que tuvo la bebida en el universo de los más jóvenes. Siendo este sector el blanco de las campañas publicitarias más agresivas. El mensaje contradictorio es adrede. Las empresas cerveceras mientras fomentan el consumo responsable de quienes alcanzan la edad legalmente establecida; invierten millones de pesos en campañas publicitarias destinadas a vender más. Acaso ¿Qué generará más impacto en un adolescente? La solemne recomendación de beber con moderación o la imagen de una voluptuosa joven bailando en minishort amarillo los acordes de “dame duro, dame duro” ante la mirada desorbitada dirigida a su parte trasera de un muchacho vestido de payaso con otro vaso de cerveza. La publicidad emitida hasta el hartazgo corresponde a una de las marcas que explota Cervecería y Maltería Quilmes. La empresa tiene más del 80% de la producción cervecera del país, mediante sus productos de las líneas Andes, Iguana, Liberty, Norte, Patagonia, Brahma, Quilmes y Stella Artois. Según un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste realizado en 2004 el 70% de los jóvenes de entre 14 y 20 años consume alcohol periódicamente. Casi el 50% se inició en el consumo a los 15 y casi un 20% a los 14 años. Y el tipo de bebida mayormente consumida es la cerveza. Ante este escenario no es necesario repensar el rol de uno de los eslabones de la cadena de responsabilidades. En algunos países analizan poner límites sobre las ventas de cerveza en el comercio minorista. Otros aumentan los impuestos que gravan a este tipo de productos. La Organización Mundial de la Salud en su "Global Status Report: Alcohol Policy", plantea que el precio de la cerveza siempre debe ser sustancialmente mayor que el de una gaseosa. Distintas son las medidas que se pueden aplicar. Deberá realizarse un análisis exhaustivo de la conveniencia de cada una. Pero la gran empresa que obtiene importantes utilidades del negocio no debe hacerse la distraída frente a ese chico de no más de 16 que empina el envase ámbar, un lunes antes de las 21, a la salida del colegio. Fuente: www.Corrientesonline.com