pokerus220
Usuario (Argentina)

La nafta está cara, no tenés auto, ni moto, y tenés 30 kilos de más como para hacerte el valiente y viajar 10 km en bicicleta. No tenés más remedio, te tenés que tomar el colectivo, esa forma de viajar que a veces puede ser tan fastidiosa como tener a las Xipolitakis en casa charlando pelotudeces. Ahora te traemos un ranking para que compartamos los disgustos: #1 El chofer pícaro: Saliste de casa con un billete de 5 pesos para pagar el boleto que sale 4. Vas muy contento de la vida, hasta que te subís al micro y ves la mirada codiciosa estilo “Precioso”. Ya empezó todo mal. Encima, cuando le pasás el billete te sale con esa temerosa pregunta: “¿no tenés una moneda de un peso?”- Cagamos, ya es un peso más rico. Lo peor es cuando ese mismo chofer te ve al día siguiente y ¡hace lo mismo! Y no es lo único que hacen estos tipos de conductores. Ha habido casos en los que se baja a comprar y te deja esperando como un dolobu mientras ves como el del parripollo le embolsa un pollito asado y encima le reclama las papas. Este mismo tipo de persona si te pueden garcar la jermu lo hace, asi que ¡tené ojo salame! #2 El FastCar Omnibus: Es el colectivero que anda a velocidades crucero, estilo “Rápido y Furioso” (aunque la velocidad es más cercana a la de las naves en Star Trek) y no tiene ni escrúpulos cuando la ancianita que apenas puede mantenerse parada aún no consigue asientos. Viajar en estos bondis es como jugar a la calesita con cuatro balas en el tambor de la pistola. A veces se siente como un remake de “Máxima Velocidad (película con Sandra Bullock)” pero con gente fea y sin una bomba, aunque la bomba tal vez sean las ganas del chofer de llegar a la terminal para echarse un jón-mo marca patito. #3 El Chivatero: Felicidad: primera vez en la semana que cazás un asiento vacío en el micro de vuelta a tu casa a la 1 de la tarde. No hay felicidad más grande después de que te hayan garcado un peso. Pero las cosas tienen que empeorar, pues la felicidad no viene sin sufrimiento: se sienta al lado una extraña figura en musculosa que según se ve (o siente mejor dicho) está acumulando bacterias hace rato en sus prodigiosas axilas velludas. Es tanta la baranda que despide éste por los sobacos que el compadre que viene eructando la cebolla al escabeche detrás directamente queda eclipsado por el primero. A veces el efecto se siente hasta antes de que te subas. Y no falta la típica señora disimulada que saca el desodorante Impulse para rociar el ambiente. Nadie se dio cuenta. #4 El Asardinamiento: En este caso la más afectada es la mujer, porque por lo general el hombre se ve victorioso. Ha pasado más de una vez en que uno se sube al primer micro que ve venir desde el horizonte. Sabés que son las 7:30 de la mañana y vas a encontrar pocas posibilidades de encontrar un colectivo vacío. Lo que jamás te imaginaste era que es legal jugar al tetris con las personas y el chofer te metió medio pueblo adentro ya. Acá tenés al apoyador, ese personaje típico que cuando ve el espacio acomoda el zodepa en las carnes traseras de sus pobres víctimas. Tenés al hurgador, ese personaje que te agarra distraído y sin darte cuenta te revisó hasta las hojas de la carpeta que llevás en la mochila (en una ocasión sustrajeron una joroba por error) y se llevó todo lo de valor (un borratinta y el colgante del cierre). Y también están los que pierden a su familia dentro de este lugar, pues nadie reclama a los niños que se pierden entre la multitud. #5 El que no tiene auriculares: Te creés con toda la buena racha del mundo: el chofer te dio bien el vuelto, el micro va semi-vacío, vas sentado cómodo al lado de alguien que se bañó mínimo hace 1 día y no andás con el corazón en la mano por las velocidades que lleva el conductor. Pero no todo es color de rosa, ya lo hemos dicho: sube extraño personaje con el teléfono andando a todo lo que da (las 10 rayitas loco, ¡las 10 rayitas!) sin preguntarte siquiera si querés que le baje UNA barrita al sonido. Te escuchás todo su repertorio poco grato y deseas que el chofer transforme el bondi en el FastCar de la muerte para no sufrir más. Good Bye buena racha.<<