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Usuario (Colombia)
La doctora Diana Esguerra, especialista en medicinas alternativas, indicó que desde su experiencia personal ha aprendido que en ocasiones las herramientas que se enseñan en las facultades de medicina no son suficientes para procurar un bienestar en los pacientes. “Desde siempre mi intención fue procurar un estado saludable más que tratar síntomas. Así me empecé a dar cuenta que hay más opciones”. En ese sentido, dijo que la medicina tradicional es amplia en temas como cirugía, ortopedia y tratamientos técnicos, pero tiene limitaciones pues “va a los síntomas más que a buscar el origen de la enfermedad. Así se quitan dolores pero pocas veces se busca el origen profundo del dolor”. De esta manera, cuenta que en la medicina alopática “hablamos de la relación médico-paciente pero no lo hacemos a profundidad, pero en la medicina ayurvédica se analizan muchas más cosas. Primero, la relación del individuo con su estado de salud de la cual se desprende la reciprocidad consigo mismo, con su creencia religiosa y con su entorno y diario vivir”. “Si una vez revisado todo esto se concluye que la responsabilidad con la salud propia es la adecuada, se contacta al médico ayurveda”, añade. Agrega, sin embargo, que la medicina alopática se basa también en el uso de yerbas, “pues más del 90% de las medicinas que hoy tomamos tiene los principios activos de plantas”. “Durante mi formación de medicina ayurvédica se dio cuando una profesora se le cayó dos gotas de un aroma y empezó con un ataque de risa. Lo que pasó es que se le cayó un aroma esencial puro y terminamos todos riéndonos no de la risa contagiosa sino del efecto de lo que llamo el aroma de la felicidad”. Cuenta la experta que el aroma de la felicidad se forma con varias esencias como “bergamota, lima, limón y mandarina”. “La mejor medicina es la preventiva. No hay que esperar a tener un tumor para buscar plantas que nos ayuden, sino llevar buenos hábitos de vida”, concluyó. -Consulte a continuación un breve listado de plantas medicinales y sus efectos sobre la salud: Lavanda: Calmante natural, alivia el dolor de cabeza y el insomnio. Menta: Puede sustituir varios analgésicos. Regaliz: Ayuda a tratar algunos problemas digestivos y malestar estomacal. Valeriana: Ayuda a superar el insomnio. Hipérico o Yerba de San Juan: Ayuda a la depresión leve; sin embargo, evítela si consume medicamentos antidepresivos. Ortiga: Ayuda con la circulación y alivia problemas de artritis. Diente de León: Funciona como laxante con efectos leves. Semillas de Zaragatona: Laxante. Sauco: Alivia el dolor de garganta, los resfriados y las vías respiratorias. Fuente: Somos La Oportunidad
(CNN) - La vida como un bebé prematuro es precaria... especialmente si estás en la zona rural de la India. Cada año, alrededor de 750.000 muertes neonatales tienen lugar en la India, siendo una de las más altas tasas de mortalidad en el mundo. El acceso a incubadoras es mínimo en las áreas rurales; la tecnología neonatal es costosa, especialmente para instalaciones médicas locales. Sin embargo, esto pronto será cosa del pasado. Una empresa conjunta entre Wipro y General Electric ha desarrollado una incubadora más segura, más fuerte y más eficiente para el mercado de la India y su concepto es, literalmente, a prueba de balas. La máquina de alta tecnología está equipada con material a prueba de balas y es capaz de manejar sobrecargas eléctricas impredecibles. La incubadora llamada Lullaby Warmer Prime, está diseñada para funcionar en áreas con infraestructura deficiente. Además de la unidad de potencia modificada para manejar picos de energía eléctrica, se actualizó un indicador de temperatura equipado con Kevlar y las bombillas ahora cuentan con luces LED de larga duración... y también duran mucho más tiempo. Lo que es más, cada unidad, fabricada en Bangalore, es un 30% más barata de lo que costaría en Estados Unidos. Lucha contra una estadística no deseada El calor es esencial para la supervivencia de los bebés prematuros y muchas madres campesinas se ven obligadas a conformarse con lo que tienen para mantener con vida a su hijo. El doctor, Sahana Devadas, pediatra del hospital más grande de niños de Bangalore, dice que las madres a menudo improvisan, cubriendo a su bebé y colocándolo "bajo la luz de una bombilla" para mantener la temperatura corporal. Sin embargo, ahora la esperanza es que las incubadoras más baratas y más sólidas desarrolladas por Wirepro y GE llegarán incluso a los hospitales más remotos y frenarán la alta tasa de mortalidad infantil. Un enfoque únicamente de la India Con sede en Bangalore, el Silicon Valley de la India, el equipo del proyecto describe su enfoque como "la innovación inversa". Tomando las tecnologías existentes, ellos perfeccionaron, economizaron y desarrollaron una versión de incubadoras prevalentes en Europa y Estados Unidos, todo por una fracción del costo. Eso no quiere decir que el desempeño se vea comprometido. El Dr. Devadas afirma que la mortalidad infantil se ha reducido a la mitad en su hospital desde que se introdujeron las nuevas unidades. El objetivo a largo plazo es que las incubadoras sean enviadas a todo el mundo, reduciendo el costo de la atención neonatal a nivel mundial, mientras que al mismo tiempo se aumenta la ubicuidad y por lo tanto el acceso a estos dispositivos que salvan vidas. Buenas noticias para cualquier persona que pronto se volverá padre. Fuente: Factores de Transferencia
En España, en septiembre de 2008, cuando comenzó una campaña masiva de vacunación de niñas contra el virus del papiloma humano, como la que acaba de lanzar el gobierno colombiano para aplicársela a 400.000 menores y adolescentes, la Asociación Mundial para la Investigación del Cáncer hizo llegar a los medios el siguiente comunicado: “La World Association for Cancer Research (WACR), ante el comienzo en España de la inoculación masiva en niñas de la llamada Vacuna del Virus del Papiloma Humano, reitera públicamente que tal acción no se justifica ni médica ni científicamente porque ni se ha probado que la vacuna sea eficaz, ni es cierto que impida a las vacunadas contraer en el futuro cáncer cervico-uterino, ni hay estudios que avalen su seguridad. Antes bien, hay datos suficientemente alarmantes como para aplazar esa decisión cuya urgencia no se justifica en absoluto”. Y en efecto, meses después se fundó en España la Asociación de Afectadas por la Vacuna del Papiloma (AAVP), creada por una veintena de familias españolas cuyas hijas fueron las primeras víctimas de los efectos secundarios de este medicamente. Y según el boletín difundido hoy jueves 4 de octubre por el portal www.dsalud.com, dicha asociación acaba de informar que en septiembre pasado murió una niña de 13 años, tras recibir la segunda dosis. Pero el caso de Andrea no es único en el mundo. El Vaccine Adverse Event Reporting System (VAERS), la autoridad pública en farmacovigilancia de vacunas de Estados Unidos tiene notificadas 119 muertes (ahora habrá que añadir una más) y 26.564 casos de reacciones adversas de personas que recibieron la vacuna del papiloma. Hace poco, incluso, se publicó que la dosis de la vacuna que se le aplicó a una joven muerta en Nueva Zelanda contenía ADN del virus del papiloma. Ambos hechos están referenciados en los medios, como el portal http://teatrevesadespertar.wordpress.com/2012/09/14/andrea-muere-unos-dias-despues-de-vacunarse-contra-el-papiloma/. A su vez, la revista Discovery Salud de España desde hace rato viene denunciando irregularidades relacionadas con la aplicación masiva de esta vacuna en ese país, situación a la cual también dedicaron un editorial que titularon ‘Más de un centenar de niñas españolas, víctimas de Gardasil’. “En el (el editorial) se denunció “que la que Vacuna contra el cáncer de cuello de útero, que se comercializa en Europa como Gardasil por Sanofi-Pasteur-MSD y como Cervarix por GlaxoSmithKline, había provocado en más de un centenar de niñas efectos adversos de suficiente consideración como para que los médicos que las atendieron informaran de ello a las autoridades sanitarias. Treinta y cinco de ellas con reacciones consideradas graves de las que cinco necesitaron hospitalización urgente. Dos de las cuales tuvieron que permanecer más de diez días en la Unidad de Cuidados Intensivos de un hospital valenciano y los padres temieron seriamente por sus vidas. Posteriormente hicimos numerosas denuncias a nivel institucional que fueron ignoradas vergonzosamente porque hoy se sabe que tras vacunarse con ella han muerto en el mundo centenares de niñas habiendo sufrido decenas de miles más graves efectos secundarios”, informa la publicación en su boletín más reciente. Lo cierto es que el Gobierno colombiano acaba de iniciar un programa para aplicar esta misma vacuna, sobre al cual existen muchas dudas sobre su efectividad y sobre sus efectos secundarios, a 480.000 niñas y adolescentes entre los 9 y 17 años, para lo cual invertirá 26 millones de dólares, que salen del bolsillo de todos los colombianos y que pasarán a engrosar las cuentas de las grandes multinacionales de los medicamentos. ¿No se precipitó acaso el Gobierno en adelantar esta vacunación masiva como si el país padeciera de una epidemia? ¿Siguen estas industrias haciendo negocios con medicamentos que aún no están debidamente probados como ocurrió recientemente con el denominado virus de la gripe aviar, por lo cual vendieron miles de millones de vacunas a países como Colombia porque supuestamente padecíamos de una epidemia como las que venos en las películas? Por eso vale la pena recordar el editorial del periódico EL TIEMPO, del pasado 21 de agosto, titulado ‘Practicas éticas al desnundo’ (http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-12144752). Allí se cuestionó el hecho de que las grandes farmacéuticas del mundo hayan tenido que reconocer, en los últimos meses, ser autoras de prácticas ilegales y antiéticas por cuenta de las cuales enfrentaban procesos que terminaron en acuerdos extrajudiciales y multas millonarias para evitar mayores complicaciones…. Y que vale la pena volver a leer hoy cuando el Gobierno vacunará miles de niñas en todo el país con una vacuna sobre la cual existen muchas dudas y cuestionamientos: (También recomiendo leer el libro ‘La verdad acerca de la industria farmacéutica, cómo nos engaña y qué hacer al respecto’. De Marcia Angell, M.D. – Editorial Norma). Prácticas antiéticas, al desnudo Las grandes farmacéuticas del mundo han tenido que reconocer, en los últimos meses, ser autoras de prácticas ilegales y antiéticas por cuenta de las cuales enfrentaban procesos que terminaron en acuerdos extrajudiciales y multas millonarias para evitar mayores complicaciones. Hace apenas unas semanas, Glaxo Smith Kline tuvo que pagar 3.000 millones de dólares por estimular durante años la prescripción en niños de un antidepresivo que solo estaba aprobado para adultos, también por recomendar un fármaco para enfermedades sobre las que no tenía efectos demostrados y por ocultar los riesgos de otro de sus medicamentos para la diabetes. En mayo, Abott tuvo que pagar, en una conciliación similar, una multa cercana a los 1.500 millones de dólares por recomendar que un medicamento para la epilepsia fuera utilizado para el manejo de enfermedades en las cuales su eficacia no había sido probada. Con un agravante: al parecer el laboratorio habría estimulado con dádivas y sobornos a médicos para que lo formularan. Y aunque Pfizer, otro grande, había acordado pagar hace tres años una multa cercana a los 2.000 millones de dólares por la promoción fraudulenta de 13 de sus medicamentos, el 8 de agosto se supo que esta farmacéutica concilió con el Departamento de Justicia de EE. UU. otra cercana a los 60 millones de dólares por sobornar a médicos, reguladores y funcionarios en el extranjero, particularmente de China y Europa. Por esta misma razón, Johnson & Johnson ya había pagado una multa de 70 millones de dólares. Aunque de este modo las compañías se ponen ‘al día’ en materia judicial, son escalofriantes las implicaciones que en términos de salud entrañan estas acciones, pues los protagonistas de estos escándalos son medicamentos que consumen, en forma masiva, seres humanos de carne y hueso. Ningún fármaco, por benéfico que parezca, está exento de efectos colaterales que incluso pueden afectar a quienes lo necesitan. Prácticas como recetar medicamentos a gente que no los requiere, prolongar los tratamientos más allá de lo debido, incrementar las dosis injustificadamente, recomendarlos para dolencias frente a las cuales no son eficaces o, peor aún, inventarse enfermedades donde no las hay, hacen parte de una perversa estrategia que busca vender más, a expensas de la salud de las personas. Por supuesto, tampoco ayuda el hecho de que muchos investigadores olvidan mencionar en los artículos donde dan a conocer sus resultados, quién los financia. Es antiético que los trabajos que anuncian efectos benéficos de un fármaco no referencien, con claridad, quiénes los pagaron, mucho más si entre quienes aportaron recursos está la empresa fabricante. Se sabe que algunas casas farmacéuticas han creado revistas o publicaciones de corte científico que solo divulgan artículos que resultan ser propaganda para sus productos. Algunos ya han sido señalados con nombre propio y castigados. Esto no solo exige una celosa vigilancia por parte de autoridades sanitarias de todo el mundo, también demanda una necesaria autorregulación de los médicos, que son los llamados a llevar a la práctica los rigurosos códigos de ética que definan los límites que su profesión debe tener con los laboratorios. En medio de todo está la salud de la humanidad. La industria, por su parte, debe entender de una vez por todas que su naturaleza exige un respeto absoluto por la salud y la vida, en lugar de poner por encima de ellas sus rendimientos financieros. Se trata de una práctica criminal que no se resuelve pagando multas con dineros que han salido de sus propios fraudes. Y eso es doblemente grave.
Para enfrentarse con alguna posibilidad de éxito a las enfermedades más graves, como el cáncer o el alzhéimer, se sabe desde hace mucho que la clave se encuentra en identificar la presencia de la enfermedad cuando aún es invisible. Eso es lo que está empezando a lograr un grupo de investigadores del Instituto para la Investigación del Cáncer (ICR, de sus siglas en inglés) de Londres (Reino Unido). En una investigación que se publica esta semana en la revista Science Translational Medicine, explican cómo han desarrollado un análisis de sangre para identificar qué mujeres bajo un tratamiento para el cáncer de mama sufrirán una recaída. Los investigadores, liderados por el español Isaac García-Murillas, analizaron a 55 mujeres con cáncer de mama en una fase poco avanzada a las que habían dado quimioterapia y habían sometido a cirugía. Durante dos años después de la cirugía, se extrajo sangre a las pacientes para buscar material genético del tumor y analizar el progreso de sus mutaciones. En 12 de las 15 mujeres que sufrieron una recaída, el análisis del ADN del tumor que se encontró en la sangre sirvió para predecir lo que iba a suceder. Esta información se obtuvo ocho meses antes de que los métodos convencionales de imagen médica fuesen capaces de detectar que el cáncer se expandía de nuevo. Se espera poder identificar las mutaciones más peligrosas para prevenir recaídas o retrasarlas El sistema de los investigadores del ICR permite observar cómo se acumulan las mutaciones en los genes del tumor. El progreso de esas mutaciones hace que el cáncer sea cada vez más difícil de combatir y la información de este tipo de pruebas puede ayudar a tratarlo cuando aún es más manejable. Además, con ese seguimiento, los autores del estudio esperan poder identificar las mutaciones más peligrosas para adaptar el tratamiento y “prevenir la recaída o retrasarla de forma sustancial”, apunta Nicholas Turner, autor principal del estudio. “Sin embargo, estamos en una fase temprana de la investigación y necesitamos más estudios antes de que el test pueda aplicarse a los pacientes de manera convencional”, añade. Aunque las técnicas de secuenciación genética permiten descubrir los restos de ADN tumoral vertidos al torrente sanguíneo, esto ha sido más sencillo cuando la enfermedad está en su fase metastásica y ya ha invadido partes del cuerpo alejadas del foco inicial del mal. En el caso del cáncer de mama, en el que el 95% de los diagnósticos se produce en una fase temprana, cuando el tumor está aún localizado, se han encontrado más dificultades para identificar la presencia del cáncer en la sangre y seguir su evolución a través del análisis de su material genético. Medicina personalizada Métodos como el que presenta el ICR en una fase inicial de desarrollo son pasos en lo que se conoce como medicina de precisión, un enfoque que trata de personalizar al máximo los tratamientos en lugar de buscar soluciones generales que valgan, aunque solo a medias, para muchas personas. A principios de este año, veinte hospitales de España comenzaron a implantar la biopsia líquida para mejorar el tratamiento del cáncer. En este caso, se trata de buscar, a partir de una muestra de sangre, si los pacientes con cáncer de colon metastásico tienen o no la mutación del gen RAS. Se sabe que entre el 55 % y el 65 % de los pacientes con este tipo de cáncer tienen la mutación y no responden a la terapia con los medicamentos cetuximab y panitumumab, que es eficaz para otras variantes genéticas. La información sirve para elegir mejor el tratamiento adecuado. También a principios de este año, un equipo del Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona publicaba la creación de un examen genético que servía para calcular el riesgo de un paciente con cáncer de colon de desarrollar tumores secundarios y llegar a la fase metastásica. Esta información, si este avance llega a los hospitales, permitirá tratar solo a las personas que están en riesgo y evitar aplicar la quimioterapia a otros cuyos tumores no tienen el mismo perfil de riesgo. Fuente: Noticias de salud
¿Qué es el cáncer de próstata? La próstata es una glándula del tamaño de una nuez que se encuentra detrás de la base del pene del hombre, adelante del recto y debajo de la vejiga, su función es producir líquido seminal, el líquido en el semen que protege y ayuda a transportar los espermatozoides. Cuando las células normales de la próstata cambian y crecen sin control, forman una masa llamada tumor que puede ser benigno o canceroso, el último puede diseminarse a otras partes del cuerpo y a la larga causar la muerte según Cancer.Net, el sitio de información de la Sociedad Americana de Oncología Clínica, en Estados Unidos. Existen más de 200 tipos de cáncer en el ser humano y cada uno tiene diferentes causas. En el cáncer de pulmón, por ejemplo, se sabe que el detonante es el tabaquismo, explicó director del departamento para la prevención del cáncer en el Instituto de Cáncer del Washington Hospital Center. “En el cáncer de próstata no se sabe por qué aparece, no tenemos una razón específica, por lo que no hay manera de prevenirlo”, señaló el especialista en entrevista con CNN en Español. Al desconocerse por qué aparece, la detección temprana es la única opción que se tiene, pero ¿cuándo debes hacerte un examen de detección? Factores de riesgo Según la Secretaría de Salud existe poca relación entre el cáncer de prostáta y el tabaquismo, uso de alcohol, patrón de enfermedades, circuncisión, peso, estatura o grupo sanguíneo, debido a que se desconocen sus causas, los doctores recomiendan exámenes periódicos de detección a partir de los 50 años, sobre todo si se presentan los siguientes factores. Familiares con cáncer. Si los afectados son el padre y el abuelo, el riesgo de padecer este cáncer se eleva a 9 veces, en este caso es necesario iniciar los exámenes desde los 40 años. Enfermedades de transmisión sexual (ETS). El antecedente de ETS en casos de personas con cáncer de próstata es mayor. Algunos investigadores han encontrado partículas seudo virales en el tejido prostático maligno como el Herpes virus 2, SV 40 y citomegalovirus (CMV). Factores genéticos. Las razas negras y los escandinavos tienen una alta incidencia de cáncer de próstata, mientras que los japoneses tienen la más baja. Detección y tratamiento El cáncer de próstata solo presenta síntomas cuando su tamaño rebasa el nivel normal y tiene algún grado de invasión. En las primeras etapas de la enfermedad, el cáncer se limita a la próstata y no suele ser mortal; la detección temprana impide la progresión de la enfermedad. El examen de detección requiere una exploración física completa y un análisis de sangre conocido como Antígeno Prostático Específico (APE), es el examen más importante, si se encuentran alteraciones en los niveles de antígeno entonces se hace una biopsia. El urólogo es el médico más capacitado para diagnosticar y tratar la enfermedad. El tratamiento depende del tamaño y la localización del tumor. Para el cáncer que se detecta temprano, el médico puede recomendar mantener al paciente en observación e iniciar el tratamiento solo cuando el cáncer muestra signos de diseminación, causa dolor u obstruye las vías urinarias, según Cancer.Net. Cuando el tumor no se ha diseminado fuera de la próstata se puede realizar la cirugía para extirpar el órgano glandular y los ganglios linfáticos cercanos, como en el caso del presidente Santos, o la radioterapia. Cuando el cáncer se encuentra avanzado entonces el tratamiento es la quimioterapia. Entre los efectos secundarios del tratamiento están la incontinencia y la disfunción sexual, pero se pueden prevenir o controlar con la ayuda del equipo de atención médica. “Una vez detectado, lo que el paciente tiene que hacer es sentarse con su médico para ver si lo van a tratar, si lo van a operar”, señaló el doctor Elmer Huerta, quien explicó que en algunos casos los hombres pueden vivir con el cáncer sin que se presenten síntomas mayores. “Hay muchísimos hombres, cientos, en los Estados Unidos y en el mundo que están viviendo con su cáncer porque es de bajo riesgo, cada seis meses regresan, se hacen su chequeo de sangre, un examen rectal y el cáncer sigue dormido y pueden vivir muchos años sin necesidad de tratamiento”, comentó en entrevista con CNN en Español.