pitolindo
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La tendencia argentina a tirar todo por la borda, aun teniendo viento a favor para pasarlo bien, se expresa en la autodestrucción de personajes que la sociedad idolatra Todos somos Charly García: bastante locos, un poco geniales, capaces de tirar todo por la borda sin dudarlo en el momento en que mejor nos va. Un país se refleja en los ídolos que lo representan. Evita, el Che, Gatica, Rodrigo, Gilda, Olmedo, Maradona y Charly cuentan con la imprescindible falla sísmica argentina que convierte todo deseo en dolor. Idolos sufrientes que, a su vez, hacen sufrir. El trágico sino criollo que entusiasma con sueños cortos que se vuelven pesadillas interminables. * * * Un disco que no puede editar, el teléfono cortado, la puerta principal de su casa trabada, el televisor roto, la heladera vacía, el dinero que le depositan en Sadaic embargado, el living no tan revuelto como la habitación, las paredes pintarrajeadas con pintura en aerosol, un sillón desvencijado, dos botellas de whisky a medio tomar. La desoladora descripción que hacía la periodista Mariana Enríquez en la revista Rolling Stone de abril último parecía la de un campo de batalla tras el fragor de la lucha, cuando sólo quedan esparcidos muertos y dolor. Pero era nada más que el prólogo de una reveladora entrevista a Charly García en medio de su devastado búnker de Santa Fe y Coronel Díaz. "Son las mismas canciones -se sinceraba el dueño de casa- las que te arrastran a esos estados emocionales jodidos." Los adoradores del orden absoluto tal vez puedan creer que un Charly García impensadamente atildado y con vida civilizada habría sido capaz de más y mejor. La idea resulta tan peregrina como la voluntariosa combinación de sendos adjetivos calificativos, "lúcido y tranquilo", que una agencia de noticias pretendió endosarle a García tras su regreso de Mendoza en un avión sanitario, como si no se repelieran el uno al otro cuando se los intenta aplicar al autor de "Demoliendo hoteles". Se trata de dos estados de ánimo que rara vez Charly pudo conciliar al mismo tiempo. Con la crisis en pleno de la mediana edad, tiene 56 años, rezonga porque la realidad ya no es la que era y su cuerpo no responde como antes. Distanciado de su hijo, asistido por sus cuñadas, con amigos que se evaporan tras noches fumadas, la notoriedad se le viene encajando últimamente por el lado del escándalo patético y mediático. Y la creatividad genial ya no acude tan rápido en su rescate. Por tercera vez hoteles mendocinos despertaron las tempestades internas de Charly García: la primera vez le sirvió para escribir uno de sus más célebres temas; la segunda demostró que rozaba la inmortalidad (se tiró a una pileta desde un noveno piso y sobrevivió para contarlo); la tercera habrá que ver cómo termina, tras internaciones varias y jueces de por medio, abandonado a su suerte, devorado por la soledad y rehén de los fantasmas que lo habitan. * * * Que a los argentinos nos encanta sufrir, teniendo tantas posibilidades para ser felices, lo prueba el tango, con melodías y letras tan comprometidas con esa conflictividad emotiva con la cual hemos decidido vivir. No sólo no ganamos para sustos gracias a los zarpazos espontáneos y azarosos de la fatalidad, sino que nos esmeramos en competir con ella y ganarle. Cómo seremos de masoquistas los argentinos que en estos últimos tiempos febriles de sufrimientos full time y sin retenciones, el último drama, aún en curso, de Charly García, vino a oficiar, por TV, paradójicamente, de "recreo" intercalado intermitentemente con la guerra Gobierno vs. campo, que nos taladra la cabeza desde hace tres meses, con un video clandestino que muestra al artista en la intimidad de su peor momento. * * * ¿Y cómo calificar la actitud del Gobierno al decidir trasladarlo de Mendoza a Buenos Aires en un avión sanitario y alojarlo en la unidad presidencial del hospital Argerich? Pudo ser oportunista con el oculto fin de permutarle al pobre Charly la simpatía desideologizada que aún mantiene hacia Carlos Menem por una devoción hacia el matrimonio presidencial, tan ávido últimamente de cariños genuinos. Pero dado que los aportes musicales de Charly García a la sociedad argentina han sido tan sustanciales como para convertirlo en un patrimonio nacional, que no eclipsan sus derrapes consuetudinarios, habría que reconocer que el Gobierno no estuvo mal, más allá de segundas intenciones. "Mi capricho es ley", dice Charly García. ¿Acaso no dice en voz alta lo que todos pensamos? Por Pablo Sirvén FUENTE: http://www.lanacion.com.ar/1021532
The Best Conspiracy Theories es un artículo de Wired que enumera diez de las «mejores» teorías conspiranoicas, aunque el concepto «mejores» no está claro si es «más divertidas», «más alocadas» o qué. Son estas: 1. La NASA nunca aterrizó en la luna 2. El gobierno estadounidense coordino los atentados del 11-S 3. La Princesa Diana fue asesinada 4. Wall Street y Hollywood son manejados por «Los Judíos» 5. La cienciología maneja Hollywood 6. Paul McCartney murió y fue reemplazado por un doble 7. El SIDA fue creado por el hombre 8. El pollo frito causa esterilidad en hombres afroamericanos 9. Raza de reptiles, disfrazados de humanos, maneja el mundo 10. Los Illuminati manejan el mundo Éstas son las diez mejores conspiraciones según Wired: 1.- La llegada a la Luna es un montaje televisivo de la NASA. Las versiones son casi infinitas. Como que el escritor de ciencia ficción Arthur C. Clarke fue el guionista de la historia o que el director de cine Stanley Kubrick dirigió la película del alunizaje, rodada en unos estudios londinenses. Genial el falso documental francés Operación Luna, que contó con la complicidad de políticos como Vernon Walters, Henry Kissinger, Alexander Haig, y la propia viuda de Kubrick. Pero algo se ha mejorado. En 1970, una tercera parte de los encuestados creía en esta teoría. Hoy sólo el 6%. 2.- El Gobierno de los Estados Unidos estaba detrás de 11-S. El documental Loose Change, creado por tres chavales de entre 22 y 26 años y superventas en YouTube, se ha convertido en la máxima expresión de esta conspiración orquestada por las autoridades estadounidenses, que ordenaron dinamitar con explosivos las Torres Gemelas. Tampoco ningún avión se estrelló contra el edificio del Pentágono. Fueron misiles amigos 3.- La Princesa Diana fue asesinada. También tiene variantes. La más popular es que los servicios secretos británicos (M16) planearon el asesinato para impedir una crisis en la monarquía, ya que Diana planeaba casarse con Dodi Alfayed, el hijo del magnate egipcio propietario de los almacenes Harrod?s. Precisamente en la web de Alfayed hay un capítulo entero (in memory) alentando esta teoría 4.- Los judíos controlan Wall Street y Hollywood. El mundo en las avaras manos de los judíos, un apestoso clásico desde la Edad Media, justificación de las atrocidades nazis y con actualizaciones permanentes. La última, que planearon el ataque a las Torres Gemelas como prueba el hecho de que ningún judío muriera en el desastre. 5.-La Cienciología domina Hollywood. La lista de celebridades que han abrazado esta religión, con el actor Tom Cruise a la cabeza, ha puesto de moda el bulo. 6.- Paul McCartney está muerto. El cantante de los Beatles murió en 1969 y fue reemplazado por un doble. Bueno, si es cierto, se ha tenido que enfrentar a un costoso divorcio. 7.- El SIDA fue creado por el hombre. El virus se fabricó en unos laboratorios dentro de un plan genocida para exterminar a la población homosexual. El Ejército norteamericano, la CIA o científicos rusos ordenaron su fabricación. 8.- El pollo frito causa esterilidad a la población negra. Una de las teorías racistas del Ku Kux Klan que se hizo más popular. 9.- Una raza de lagartos alienígenas domina la Tierra. Hasta Iker Jiménez tendría reparo en dar pábulo a esta leyenda urbana en sus programas. La popular serie de televisión V de los años ochenta creo una legión de creyentes. La Familia Real británica o George W. Bush están entre ellos, aunque resulta difícil creer que el presidente estadounidense pueda deglutir ratas enteras cuando estuvo a punto de morir atragantado con una galletilla mientras veía la televisión. 10. Los iluminatis dominan el mundo. La secta ocultista fundada por el jesuita judío alemán Adam Weishaupt en el siglo XVIII planeó acabar con todas las religiones y todos los gobiernos. Poco a poco, los iluminati se han infiltrado en todos los ámbitos de poder, en gobiernos, en las logias masónicas, y han sido protagonistas de los grandes hechos históricos, como la independencia de los Estados Unidos o la creación del comunismo. http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_conspirativa
Israel y nosotros El Bloque Nacionalista Galego (BNG), en el poder en Galicia gracias a su alianza con el PSOE que gobierna en España se ha convertido en el primer partido con responsabilidades institucionales en Europa en negarse a condenar el Holocausto, el exterminio de seis millones de judíos. Lo ha hecho en la Comisión Permanente del Parlamento de Galicia al oponerse a una condena del nazismo con motivo del Día de Recuerdo a las Víctimas del Holocausto que se celebra el 27 de enero. El socio de gobierno de Z ha dicho que solo condenará la muerte de los judíos si se condena también a Israel, la patria de los supervivientes y descendientes de las víctimas. Ni socialistas gallegos ni La Moncloa se han distanciado de esta abominable actitud. Ni han sugerido la ruptura de la alianza y los contactos con un partido que manejan así historia y principios. En cualquier democracia europea que se respete a sí misma habría sucedido ya. Por desgracia es lógico que los socialistas y la izquierda española en general callen al respecto. Esos que se irritaban por el populismo del austriaco Jörg Haider u otros líderes derechistas europeos, miran hacia otro lado ante actitudes propias del negacionismo más repugnante del nazismo que en tantos países europeos es perseguido penalmente y en todos política y socialmente inadmisible. Se lamenta Z de que no le inviten a las reuniones europeas de cierto relieve. Si sigue una legislatura más con los aliados que tiene es posible que haya países que pidan sanciones contra su Gobierno por colaboracionismo con formaciones que la cultura antinazi no está dispuesta a tolerar. Aquí sí que cuadra ese «nunca mais» -¡Nie wieder!- que es la base ética de toda la ética democrática europea desde 1945, desde que el 27 de enero fue liberado Auschwitz. Ni la Europa libre ni Israel olvidan a sus víctimas. Es un imperativo moral que a Z y sus socios les resulta inconveniente como demuestran aquí con las víctimas del terrorismo. Cabe esperar que el escándalo del BNG llegue a las máximas instancias europeas. No es siquiera paradójico. El socialismo nacionalista en ciertos territorios de España ha cruzado el rubicón hacia el nacionalsocialismo con su carga de falsificación histórica, voluntad totalitaria y disposición coactiva. La confusión moral de los socialistas españoles y su política de alianzas en permanente angustia por un poder con el que darse de comer a sí mismos han dejado ya de evocar a Franz von Papen -con su relativismo tan necio como letal- para entrar en paralelismo con las actitudes de Pierre Laval o Vidkun Quisling. A los 75 años de la toma de poder de Hitler -catastrofistas llamaban a quienes auguraban males-, Gobierno y socios nacionalistas adoptan actitudes que explican nuestro paulatino pero amenazador alejamiento de los vértices éticos y políticos de las democracias occidentales. La obsesión de Zapatero de lograr sus objetivos ideales -la altura de miras y la bondad intrínseca de sus proyectos justifican precios y esfuerzos-, son una amenaza que demasiados siguen ignorando. No hay baremo más fidedigno de la calidad moral de las democracias y la sociedad abierta occidental que la actitud hacia Israel. Todas las críticas a su política son necesarias. Por injustas que sean. Israel mismo se critica como sociedad abierta y ayer lo volvió a demostrar con su balance sobre la guerra del Líbano. El drama actual de Gaza se debe exclusivamente al diario bombardeo de territorio israelí. Hamás puede ponerle fin cuando quiera. En España, sin embargo, persiste una anomalía que se revela cuando partidos gobernantes y periódicos que se consideran referentes vomitan su odio a Israel con la misma virulencia con que lo hace -ayer mismo también y no por casualidad en el aniversario de la llegada al poder de Hitler-, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, ese otro socio de Zapatero. La esencia de Israel es la superación de la amenaza al exterminio, la defensa a ultranza de la libertad, la dignidad y la conciencia. Es un rotundo y sencillo concepto de vida. Por eso tiene tantos enemigos en todas partes. Pena y pavor da el hecho de que aquí estén en el Gobierno. FUENTE:http://www.abc.es/20080131/internacional-oriente-medio/israel-nosotros_200801310310.html