picante23
Usuario (Argentina)
Iniciamos esta serie de Hablando de… con el ácido sulfúrico, sintetizado por primera vez por Geber, cuyas ideas inspiraron la búsqueda en la Edad Media de la piedra filosofal por los alquimistas, el más grande de los cuales fue Paracelso, que eligió ese nombre para compararse con Celso, que se pensaba era un médico romano pero realmente era un tratadista que escribió una de las primeras grandes enciclopedias, la mayor de las cuáles es el Siku Quanshu, que contiene tesoros científicos, literarios y filosóficos como los tres textos clásicos del Taoísmo Filosófico, que tenía un concepto de la realidad muy diferente del occidental hasta la llegada de la “realidad cuántica”, puesta en cuestión por algunos físicos, que se enzarzaron en interesantes debates como las discusiones entre Einstein y Bohr, en las que tomaron parte otros genios como John von Neumann, cuyas ideas de máquinas auto-replicantes, junto con el concepto de una inteligencia artificial comparable a la humana de Turing, llevaron a las primeras predicciones de una “singularidad tecnológica“, que podría ser una explicación de la Paradoja de Fermi propuesta por el físico Enrico Fermi, que tuvo una importante participación en el Proyecto Manhattan, iniciado por el gobierno estadounidense como respuesta a una carta de Szilárd y Einstein en la que avisaban de la posibilidad de que los Nazis desarrollaran una bomba atómica, algo que nunca llegó a ocurrir posiblemente gracias a Werner Heisenberg, aunque el bando aliado sí utilizó armas atómicas en los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki. Pero hablando de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki… La ciudad de Nagasaki despúes de la explosión: 70.000 personas muertas. Nota: Este artículo habla sobre los horrores de la guerra y es posible que el texto te resulte incómodo (aunque no hay imágenes de heridos). Si no quieres leer sobre muerte y destrucción, mejor pasas a alguna otra entrada. Como ya hemos mencionado en anteriores artículos de la serie, el bando Aliado inició el Proyecto Manhattan como respuesta a una posible amenaza nuclear Nazi. Irónicamente, a pesar de que esa amenaza nunca se materializó, fueron los Aliados los que utilizaron armas nucleares en la Segunda Guerra Mundial. En la historia de la humanidad sólo se han utilizado armas atómicas contra personas dos veces: en Hiroshima y en Nagasaki. El 16 de Julio de 1945 el Proyecto Manhattan alcanzó su objetivo cuando se hizo explotar la primera bomba atómica de la historia, llamada Gadget, en la prueba “Trinity” en Nuevo México. Tras esta prueba, los Aliados estaban listos para lanzar ataques nucleares contra el Eje. Hoy en día nos causa horror el simple planteamiento de un ataque de esa magnitud contra la población civil. Sin embargo, lanzar ese ataque fue sólo un aumento del horror en aquel momento: tanto el Eje como los Aliados habían masacrado civiles en ataques atroces contra ciudades. Los bombardeos incendiarios Aliados sobre Dresde y Tokio habían matado unas 30.000 y 80.000 personas respectivamente, creando infiernos de más de 1.500 grados: las bombas (de fósforo o napalm) hacían que la gente que ardía se tirase a los canales para apagar las llamas, pero al salir del agua prendían espontáneamente de nuevo. Que unos horrores no nos hagan olvidar otros. En cualquier caso, poco tiempo después de Trinity el Presidente de los Estados Unidos, Harry Truman, tomó la decisión (pues suya fue, en última instancia) de lanzar un ataque nuclear contra Japón. El número de muertos estadounidenses en la contienda (unos 400.000 en ese momento) era tan grande que Truman decidió llevar a cabo algo tan abrumador que Japón no tuviera la menor duda de que la guerra estaba perdida. Sólo diez días después de lanzar Gadget en Nuevo México, el 26 de Julio, los Aliados dieron un ultimatum a Japón: o los nipones se rendían o su país se enfrentaría a una “total y rápida destrucción”. Por supuesto, no se mencionaban armas atómicas en este comunicado – Truman no quería revelar ese hecho por si los japoneses conseguían detener los bombarderos. Sin embargo, Japón rechazó rendirse. El Comité de Objetivos en Los Alamos (del que von Neumann era miembro, como ya dijimos en su momento) propuso varias localizaciones para las bombas: Kyoto, Kokura, Hiroshima y Yokohama eran los más importantes. El Comité no quería lanzar los ataques sobre objetivos meramente militares por dos razones: una era que la propia naturaleza de las bombas, que destruían un área tan grande, se prestaba a objetivos urbanos y no pequeños objetivos militares. La otra razón era la fundamental: propinar un golpe psicológico tan terrible a Japón que la guerra acabase en ese mismo momento. El Secretario de la Guerra, Henry Stimson, eliminó Kyoto de la lista por su significación cultural (contra la opinión de otros miembros del proyecto). Se añadieron un par de objetivos nuevos, Nagasaki y Niigata, para reemplazar a Kyoto. El día 1 de Agosto de 1945, aviones americanos dejaron caer panfletos sobre 35 ciudades japonesas, en los que avisaban a la población de un inminente ataque sobre algunas de esas ciudades, invitando a la población civil a abandonarlas, pues “las bombas no tienen ojos”. Claro, todo esto al mismo tiempo que planeaban un ataque sobre una ciudad para causar bajas civiles a propósito como golpe psicológico. Los seres humanos somos así. El 6 de Agosto, el bombardero Enola Gay, acompañado de otros dos, salió de la base aerea de Tinian, en las Islas Marianas, hacia Hiroshima (con Nagasaki y Kokura como objetivos secundarios si el principal no podía ser alcanzado). A unos 10 kilómetros de altitud sobre Hiroshima, la bomba, Little Boy, fue soltada. Réplica de Little Boy. Little Boy tenía 60 kilogramos de Uranio-235 y tardó un minuto en alcanzar la altitud a la que la bomba estaba preparada para estallar (unos 600 metros). La explosión, de unos 13 kilotones, causó la destrucción total en un radio de 1.600 metros alrededor de ese punto. Más de 11 kilómetros cuadrados se convirtieron en un infierno de llamas: el 90% de los edificios de la ciudad fueron destruidos o dañados severamente. La bomba atómica de Hiroshima. Irónicamente, los japoneses sabían que estos aviones llegaban: los habían detectado por radar. Sin embargo, los aviones japoneses querían conservar combustible y, ¿qué tipo de bombardeo patético iban a llevar a cabo sólo tres aviones americanos? Los ataques aéreos de la época involucraban escuadrilla tras escuadrilla. No puedo imaginar lo que pensarían después. En los dos meses posteriores a la bomba de Hiroshima, 90.000 personas murieron directamente a consecuencia de ella. Los daños posteriores debidos a la radiación mataron a otras 50.000 personas hasta Diciembre: 140.000 muertos en total. Hiroshima después de la bomba. La destrucción fue tan absoluta que los japoneses no sabían lo que estaba pasando: sus fuerzas armadas sólo sabían que las bases de Hiroshima no contestaban, el teléfono no funcionaba y había un silencio absoluto en la radio. El gobierno japonés sólo tuvo conciencia exacta de lo que había pasado cuando la Casa Blanca emitió un comunicado dieciséis horas después del bombardeo. Truman fue implacable. En sus propias palabras hablando al gobierno japonés dijo: “Si después de esto no aceptan nuestras condiciones, pueden esperar una lluvia de ruina desde el aire como nunca se ha visto sobre la Tierra”. Sin embargo, el Emperador Hirohito se negó a rendirse, incluso después de que, sólo tres días despúes de la bomba, la Unión Soviética declarase la guerra a Japón (rompiendo el pacto que ambos países habían firmado en Abril) e invadiese Manchuria justo después de medianoche. Se declaró la Ley Marcial en todo Japón para evitar que nadie pensara en rendirse: la guerra continuaba, pero no por mucho tiempo. El mismo día 9, otro B-29 Superfortress, el Bockscar, partió con otros tres bombarderos hacia Kokura, con Nagasaki como objetivo secundario, acarreando en su interior la bomba llamada Fat Man. Sin embargo, cuando alcanzaron Kokura una cubierta nubosa impedía la visibilidad. Los bombarderos dieron unas cuantas vueltas esperando a ver si el cielo se aclaraba pero, al no ser así, decidieron cambiar de objetivo antes de quedarse sin combustible, y se dirigieron a Nagasaki. Puede que esto resulte difícil de creer, pero estos bombarderos también fueron detectados por los japoneses…pero al ser tan pocos, pensaron que sería una misión de reconocimiento y no dieron la alarma. ¿Cómo es posible? No lo sé. La bomba atómica de Nagasaki. En cualquier caso, el Bockscar dejó caer la bomba de una manera similar a la de Hiroshima. Esta segunda bomba, Fat Man, tenía unos 6.4 kilos de Plutonio-239 y explotó a la altura prefijada de 470 metros sobre el suelo. Esta bomba, de unos 21 kilotones, generó temperaturas de casi 4.000 grados centígrados y vientos de más de 1.000 km/h. Nagasaki antes y después de la bomba. 70.000 personas murieron casi instantáneamente. 1.6 kilómetros de radio alrededor del centro de la explosión fueron totalmente destruidos. En palabras de testigos japoneses de lo que quedó después, era “como si Nagasaki fuera un cementerio en el que hasta las lápidas están destruidas”. Tres días despúes, el Emperador Hirohito comunicó a su familia la decisión de rendirse. El día 14 de Agosto, hizo pública esa decisión en un comunicado a la nación. La Segunda Guerra Mundial había terminado. Por cierto, Truman tenía otras bombas preparadas por si los japoneses no se hubieran rendido: hubiera seguido lanzando ataques cada semana o dos semanas hasta la rendición. Los supervivientes a estas dos explosiones son llamados Hibakusha (algo así como “gente afectada por una explosión”), y aún hay más de 250.000 de ellos en Japón. El sufrimiento del país entero por esas dos explosiones ha generado una mentalidad pacifista en el país desde entonces (cuando su historia era muy militarista), y la petición reiterada por parte de Japón de eliminar las armas atómicas del mundo. El cambio de mentalidad que supuso para el mundo entero el poder de esas armas terribles fue tremendo: la historia desde entonces hasta finales del siglo XX está inextricablemente unida al poder de las “naciones nucleares” y al miedo a una guerra atómica que pudiera borrar a la humanidad de la faz de la Tierra. Nunca antes un único bombardero B-29 hubiera podido ser artífice de una devastación así. espero que le haya sido util

Seguramente has escuchado algo sobre este tema pero, ¿por qué es tan importante donar sangre? La sangre es un tejido vivo muy valioso que no puede ser sustituido por ninguno otro y sólo se puede obtener de una persona viva y sana. Está conformada por glóbulos rojos, plaquetas y plasma. La donación altruista es el único medio de obtenerla. Cada día, millones de personas requieren una transfusión sanguínea; desafortunadamente, muy pocas personas donan sangre, ya sea por temor o desconocimiento, lo cierto es que tu sangre puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte de muchas personas. Algunos de los requisitos para donar sangre son tener una edad entre 18 y 65 años, un peso mínimo de 50 kg y gozar de buena salud. Donar sangre es muy sencillo, rápido y seguro Al llegar al banco de sangre los donantes dan sus datos para que queden integrados al sistema de registro y después pasan por una entrevista médica y un examen clínico. Esto tiene como objetivo verificar que la persona se encuentra sana y, por tanto, apta para donar sangre en forma segura. Esta etapa del proceso es crucial para detectar posibles enfermedades y evitar que puedan ser transmitidas a través de la sangre. La calidad y honestidad de la entrevista médica son elementos esenciales para la obtención de sangre segura. A pesar de los avances tecnológicos en las técnicas de tamizaje y de las pruebas realizadas en la sangre, los riesgos subsisten. Existe un plazo entre el momento en que la persona se infecta y el momento en que la enfermedad es detectable: a este plazo se le llama ventana serológica. Durante este periodo la sangre del donante puede ser infecciosa sin que él lo sepa. Es por ello que el médico interroga al donante sobre su estado de salud anterior y actual, acerca de su vida personal y de determinadas situaciones en las que pudo haberse expuesto al riesgo de infección. La donación es un acto sencillo e indoloro que dura menos de 10 minutos y consiste en extraer de 400 a 500 mil de sangre directamente de la vena del donante. El volumen de sangre que una persona dona es recuperado de manera natural en pocas horas. La sangre es depositada dentro de una bolsa múltiple de plástico que contiene anticoagulante y soluciones nutrientes. Es importante recalcar que todo el material utilizado es estéril y de uso único. Luego de la donación hay un tiempo de reposo, durante el cual se verifica si el donante presenta alguna reacción adversa y se le ofrece un pequeño refrigerio. Al abandonar el banco de sangre, el donante estará en perfectas condiciones. Finalmente, en el banco quedan una bolsa de sangre y dos tubitos que serán analizados en el laboratorio para asegurarse, en la medida de lo posible, de que se trata de sangre segura. En caso de anomalía biológica, es decir, en caso de que se detecte alguna enfermedad o peligro, el donante será notificado personal y confidencialmente de la situación y será canalizado para su atención médica mientras que su sangre será eliminada. El camino que sigue la sangre donada Posterior a la clonación, la sangre sigue un camino vigilado y controlado por medios muy sofisticados que le permiten a los bancos de sangre identificarla, procesarla y verificar que es sangre segura. La sangre es almacenada en una bolsa cerrada y estéril que posee características especiales y bolsas satélites que permiten separar sus diversos componentes (glóbulos rojos, plaquetas, plasma y crio precipitado) con lo que disminuye la posibilidad de contaminación microbiana y se previenen cambios físicos o químicos peligrosos para la salud. La sangre, una vez que ha sido revisada, pasa por un proceso de centrifugación que consiste en someter las bolsas a diferentes velocidades, tiempos y temperaturas, lo cual permite concentrar cada uno de sus componentes en distintas capas. Si los estudios de laboratorio indican que la sangre es segura, las bolsas se etiquetan con los siguientes datos: nombre, dirección y teléfono del banco en donde se hizo la donación; nombre y número de la sangre o componente sanguíneo, grupo y Rh sanguíneo; fecha y hora de extracción y caducidad; nombre del disponente, y resultados de laboratorio (pruebas de hemoglobina, hematocrito, estudios serológicos a VHC, VHB, sífilis, HIV). Los componentes sanguíneos quedan listos para ser utilizados y se almacenan bajo condiciones controladas hasta el momento en que son requeridos por diversos hospitales y clínicas. Se dispone de contenedores especiales para su traslado, con un refrigerante que los mantiene a 20° C. A lo largo de todo el proceso, existe un sistema de identificación anónimo e informatizado que permite hacer un seguimiento desde el donante, la donación, los componentes generados, hasta la localización y utilización de los productos. Toda esta información se halla cubierta por el secreto médico y la donación es anónima con respecto al donante. Por el contrario, el donante no es anónimo para el banco de sangre, que conoce su identidad, su ficha médica y puede contactarlo en caso de alteraciones de los exámenes. Donar sangre es seguro, rápido y vale la pena. Hay un dicho que corre por los pasillos de los bancos de sangre y dice que donar sangre es como un seguro: una pequeña aportación ahora, que puede ayudarte mañana. Las dos muestras sanguíneas tomadas en tubos separados en el momento de la extracción servirán para realizar los siguientes análisis de laboratorio: Determinación de grupo ABO y del grupo sanguíneo Rh D. Investigación de anticuerpos irregulares que puedan tener alguna consecuencia en la transfusión. Detección de sífilis a través de la técnica de VDRLoRPR. Detección de hepatitis B, antígeno de superficie de hepatitis B (HBs). Detección de hepatitis C a través del anticuerpo antihepatitis C (AntiVHC). Detección de infección por virus VIH a través de anticuerpos antiVIH1 y VIH2. La donacion de sangre es uno de los actos mas altruistas y que con mas sencillez podemos realizar, de manera facil, rapida y beneficiosa para todos. La sangre es un componente vital imprescindible, y su presencia y almacenamiento en hospitales para caso de necesidad nunca debe faltar. Desde aqui, modestamente, quiero contribuir a que la donacion de sangre sea mas conocida, y a que se le pierda el miedo o el reparo a la misma. ¿POR QUE DONAR SANGRE? Por que es imprescindible para la vida. Hay muhos pacientes, muchos enfermos que necesitan las transfusiones para vivir, y sin las cuales no podrian seguir adelante. La sangre humana es tan compleja que nadie, ningun cientifico, ningun laboratorio la ha podido reproducir de manera artificial. La sangre, pues, solo puede obtenerse de otras personas, mediante la donación. De ahi que los donantes tengan un papel tan importante. Todos nosotros, con unas condiciones fisicas minimas, podemos donar sangre sin perjuicio para nuestra salud. Es mas, sin duda resultara beneficioso para nosotros. ¿ES SEGURO DONAR SANGRE? Mas que seguro es segurisimo. La donacion de sangre en España cuenta con todas las garantías de control medico y de instrumental aseptico y de un solo uso. Desde que se entra en un centro de donación de sangre, el poco tiempo que esta conlleva está siempre bajo la atenta vigilancia de profesionales de la medicina y la asistencia técnica sanitaria, que velan por el normal desarrollo de la donacion. ¿QUE BENEFICIOS TIENE LA DONACION? El más importante es la vida o las vidas que puede llegar a salvar. Si en un hospital no hubiese reservas de sangre, esas que proporcionan los donantes, cuando se diera una emergencia y hubiera que hacer una transfusion, alguien podria perder la vida de no recibir sangre de inmediato, pues unos segundos pueden llegar a ser vitales. De ahi la importancia de donar periodicamente, sobre todo en epocas de verano cuando las reservas de sangre bajan alarmantemente. Pero a la vez hay un beneficio inmediato para el que dona, a saber: - Esta medicamente demostrado lo beneficioso de la renovacion de la sangre que se produce para reemplazar la pequeña cantidad que donamos. - La sangre donada se somete a todo tipo de analisis, de suerte que cualquier anomalia que pudiese detectarse se le comunica, solo al donante, de inmediato. Es como una garantia de salud sanguinea. . Obtenemos el carnet de donante, donde figura nuestro grupo sanguineo y RH (decid la verdad, ¿a que desconoceis vuestro grupo sanguineo?) y las donaciones realizadas. ¿COMO SE DONA LA SANGRE? Es de lo mas sencillo. En toda España, dependientes de los correspondientes servicios de salud, existen Centros de Transfusion donde realizar las donaciones. Alli te pueden explicar todo lo que quieras saber. Además existen equipos de donación moviles que se desplazan por todo el territorio nacional. Acercate a ellos. De entrada debes leer una serie de condiciones que existen para donar, y que son una garantía para el que dona, como son el tener una edad entre 18 y 65 años, pesar más de 50 kilogramos, y gozar de buena salud. Luego se tomarán tus datos, que solo se utilizará en el marco de la donación y para expedir tu carnet de donante. A continuación pasas a ver al médico. El doctor te tomará la tensión y el pulso para asegurarse de que son correctos y puedes donar. Te preguntará por tu estado de salud, enfermedades recientes, etc. Si no ve ningun problema te hará pasar a la sala de donación. En la sala de donación te antenderán con extrema amabilidad profesionales de la enfermería. La donación en si dura unos diez minutos. Tras un control de que no existe anemia (un pequeño pinchacito indoloro en un dedo) colocaran, casi sin darnos cuenta, en uno de tus brazos la aguja y el cable por donde la sangre llega hasta la bolsa de donación, que no llega al medio litro. Cuando se termina, se llenan dos pequeñas probetas para analisis de la sangre donada y ya esta. Luego esperaremos unos minutos para asegurarnos de que nos encontramos perfectamente, y pasamos a una sala donde nos invitan a tomar liquido (cafe, agua, referescos, zumo) y algo solido (dulces por lo general). Y nada mas, tan solo es conveniente no fumar ni ingerir alcohol en las horas siguientes a la donacion, asi como no practicar deporte en las siguientes 24 horas. Es posible realizar tres donaciones al año sin riesgo alguno, al contrario, todo son beneficios. ¿QUE SE HACE CON LA SANGRE QUE DONAMOS? La sangre producto de las donaciones, una vez sometida a los exhaustivos analisis ya comentados, integra los bancos de sangre de los hospitales y centros de salud, listos para ser usados no solo en casos de emergencia (accidentes, etc.) sino para uso en la realidad diaria de intervenciones quirúrgicas y tratamiento de diversas enfermedades. Es importante que se garantice el abastecimiento de sangre a esos fines, de ahi el papel tan trascendental de los donantes CONCLUSION La realidad es que con tan solo unos minutos, cuando donamos sangre estamos dando parte de nosotros para algo tan bello como salvar una vida, sin importarnos quien. Es un acto medicamente seguro al ciento por ciento, con indudables beneficios para nuestra salud y sin riesgo alguno. Sin donantes no hay sangre, y muchas vidas dependen de ella. Que no te quepa ninguna duda ni temor, HAZTE DONANTE.

¿Por qué se suicidan los Japoneses? Hay mucha gente que ha comentado cosas sobre el liderazgo mundial de Japón en número de suicidios. ¿Por qué? Es muy difícil contestar a esta pregunta, pero me he enterado de algunas de las razonas. Intentaré dar una explicación que puede no ser correcta. Primero debemos entender un poco más la forma de pensar de los japoneses. Una de las religiones más influyentes en la forma de actuar diaria de la gente en Japón es el Shintoismo. Se podría decir, que según el Shintoismo hay que hacer las cosas que “se deben” hacer en cada momento, hay que “seguir el camino marcado”. Si nos remontamos a la época de los samurais, si alguno de ellos fallaba en alguna misión muy importante, al encontrarse otra vez con su superior, sentía que no había hecho lo que debía y a continuación se suicidaba. Esto se ha transladado a la época actual. Hoy en día, si el padre de una família no puede pagar un préstamo, o no puede pagar la boda de su hija/o etc; puede incluso llegar a suicidarse para que que reciban el dinero del seguro de vida. Por otro lado, si trabajas en una empresa y cometes algún gran fallo que les hacer perder millones, una de las opciones que siguen muchos japoneses es el suicidio. En el caso de los jovenes, el suicidio suele venir después de suspender algún exámen muy importante, normalmente el éxamen que se hace antes de entrar en la universidad. Estas parecen ser las razones más típicas por las que se suicidan los japoneses. Fijaros que siempre sucede cuando no se consigue lo que cada uno debería haber hecho. Toda esta explicación se podría resumir en el concepto de “presión social” con el que se suele describir la situación en japón. También he oído algunos comentarios sugiriendo que prefieren vivir en un lugar donde estén presentes tecnologías rudimentarias a vivir en un lugar líder en tecnología pero donde la gente se suicida mucho. Esto es un poco absurdo, porque yo no me pienso suicidar; lo que sí me importa mucho más, es que Tokyo es la ciudad más segura que he visto nunca. Puedo dejar tranquilamente mi portátil, mi bolsa o mi teléfono móvil en cualquier sitio sin que desaparezcan al instante. Notas curiosas: * El lugar favorito para suicidarse de los japoneses es en las vías del tren y metro de Tokyo * Suicidarse en japonés=Jisatsu suru Ahora pensad un poco en lo que hace una persona occidental cuando no hace lo que debe, o no consigue lo que debería haber conseguido. el harakiri Harakiri (en japonés, `abrirse el vientre'), práctica japonesa de suicidio ritual por destripamiento, en origen restringida consuetudinariamente a los nobles y adoptada más tarde por todas las clases. El término también se utiliza para designar cualquier suicidio cometido en aras del honor personal. El harakiri tiene sus orígenes en el Japón feudal, cuando lo practicaban los samurai, o nobles guerreros, para eludir el deshonor de caer capturados por sus enemigos. Más tarde se convirtió de hecho en un método indirecto de ejecución, según el cual, cualquier noble que recibía un mensaje del micado, por el que se le comunicaba que su muerte resultaba esencial para el bien del imperio, se hacía el harakiri. En la mayoría de los casos de los denominados harakiri obligatorios, el comunicado imperial iba acompañado de una daga ricamente adornada para que fuera utilizada como instrumento del suicidio. Al infractor se le concedían un determinado número de días para preparar la ceremonia. En casa del noble ofensor, o en un templo, se levantaba un estrado que se cubría con alfombras rojas. Al comenzar el acto final, el noble, ataviado con atuendo ceremonial y asistido por un grupo de amigos y oficiales, ocupaba su lugar en el estrado. Postrado de rodillas, rezaba sus oraciones, recibía la daga de manos del representante del emperador y públicamente confesaba su culpa; entonces, desnudándose hasta la cintura, hundía la daga en el costado izquierdo del abdomen, la desplazaba lentamente hacia el costado derecho y efectuaba una incisión ligeramente ascendente. En el último momento, un amigo o familiar decapitaba al noble moribundo. A continuación, era costumbre enviar la daga ensangrentada al emperador como prueba de la muerte del noble por este método. Si el transgresor se hacía voluntariamente el harakiri, es decir, actuaba según el dictado de su conciencia culpable en lugar de por mandato del emperador, su honor se consideraba restituido y todas sus posesiones pasaban a manos de su familia. Por el contrario, si el harakiri venía ordenado por el emperador, la mitad de las posesiones del muerto quedaban confiscadas por el Estado. Cuando lo practicaban individuos de todas las clases sociales, el harakiri servía con frecuencia como gesto supremo de devoción hacia un superior que hubiera fallecido, o como forma de protesta contra algún acto o medida gubernamental. Esta práctica llegó a estar tan difundida que, durante siglos, se producían unas 1.500 muertes al año por este método; más de la mitad de ellas eran actos voluntarios. El harakiri como forma de suicidio obligatorio quedó abolido en 1868. En épocas modernas es raro que se produzca como medio de suicidio voluntario. Sin embargo, muchos soldados japoneses recurrieron al harakiri durante los últimos conflictos bélicos, incluida la II Guerra Mundial, para eludir la ignominia que suponía la derrota o el cautiverio. El emperador Meiji Tenno rigió Japón durante el periodo en el que este país afrontó su proceso de modernización, poniendo fin a su secular feudalismo y convirtiéndose en una potencia mundial, industrializada y unificada por la ideología nacionalista proimperial. Trasladó su residencia del antiguo Kioto a Tokio, y recorrió todo el país para fomentar la unidad entre el pueblo ante los cambios radicales. Aunque asumió un papel de carácter representativo, el emperador Meiji Tenno adquirió tal prestigio que tras su muerte, ocurrida en 1912, elgeneral Nogi imagen del general: