P

peruanito23

Usuario (España)

Primer post: 25 ago 2011
2
Posts
0
Puntos totales
0
Comentarios
¿
¿ amor imposible o ¿imposibilidad del amor?
Apuntes Y MonografiasporAnónimo8/25/2011

AMIIGOS ESTA CARTE FUE REMITIDA Y ES MOTIVO DE UNA DIVAGACION PERSONAL ACERCA DE LA FILOSOFIA DEL AMOR Y SU IMPOSIBILIDAD DE ALCANZARLO, ME GUSTARIA SUS OPINIONESLIMA, AGOSTO DE 2011.Hola Miguel, ¿Cuánto tiempo?Durante más de veinticinco años he esperado alguna noticia tuya pero nunca te acordaste de mí, triste ilusión por mi parte, si a lo mejor, ni siquera me has tenido en cuenta a pesar de mi amor no declarado.En la distancia de mi secreto amor, compartíamos, las ilusiones de aquellos años de estudiante. Te escuchaba en los improvisados mítines , donde tú, llevado en hombros de tus compañeros, te sentías más alto para discurrir aquellos mensajes en aras de la lucha social. Tu voz aguda y firme llegaba con convicción. Yo, te escuchaba subida a un cercano podium para verte mejor. Tenías el cabello largo y desaliñado, pero me gustabas así.En algunas tardes, juntos con otros compañeros, nos reuníamos en aquel cafetín de la esquina de la facultad. Todos hablábamos, y tú, unas veces, nos hacías reír con tus ocurrentes frases. Te metías mucho con algunos de nosotros, eras feliz atribuyendo sobrenombres y cualidades imposibles a personajes reales del entorno. Me pregunto, ¿Cuántos se habrían aguantado para no darte un golpe? Eras un especie de L´enfants Terrible, travieso, pero al mismo tiempo sutil y agradable.Tu fragilidad te hacía fuerte . Así te veía y así te amaba en silencio. ¿Has cambiado?Compartí contigo enseñanzas, me explicastes cosas que no comprendía, pero no éramos de la misma clase. Había ingresado un año después que tú.Trabajabas en un diario (“EL Ciclón“ ) leía las noticias que firmabas o que suponía eran tuyas. Una de ellas, recuerdo con mucha gracia, fue cuando publicaste que el “Club de los Feos” había nombrado Presidente al profesor de Medicina Legal . No dejo de sonreir al imaginarme, todavía, la cara que puso Don Ricardo S., cuando se enteró de la noticia . Fue de impacto. La Agencia France Press, la público a nivel mundial, sobre todo , cuando hubo el juicio por la que nuestro catedrático exigía algunos millones por posibles daños y perjuicios derivados de esa información. Al final la sentencia te fue favorable . Te libraste, ¿no?. Me duele saber, aunque sin culparte, que de todo este tiempo (veinticinco años), nunca me escribieras a pesar de tu promesa, la misma, que hiciste a muchos en aquella despedida . Al fin y al cabo, supongo que nunca te enteraste de mis sentimientos, menos aún, si tampoco era parte de tu cerrado círculo chino y de tu cercano entorno político que nunca fue de mi agrado pero que a duras penas aceptaba en mi ilusión de tener todo lo tuyo. De todo esto, estoy segura, no te enterabas.Tampoco he bailado contigo, aunque eso de bailar, creo que no era lo tuyo, más bien saltabas. Me agradaba verte tocar la guitarra y el charango. Ahí, me parecía ver tu otra alma, más tierna y dulce pero siempre revoltosa. En algunas de tus actuaciones, junto a tu grupo, estaba mirándote, ilusionada, entregada, pero no te me acercabas.Como te repito, cuando al final te fuiste de Perú, espere pacientemente alguna noticia tuya, alguna carta. Eso no fue así. Mis ilusiones a pesar de todo estaban vivas y mi pensamiento divagaba en ese mar de amores. Terminé mi carrera y me gradué. Desde tu partida ya habían pasado dos años. Pensé en la posibilidad que me escribieras para felicitarme por ello, pero nada que ver, España , al parecer , te había absorbido.Al final, decidí viajar y radicarme en Lima, abrí mi despacho y con ayuda de mis padres y mis amigos la cosa no me fue mal. Integre algunos que otros bufetes, y; ya, en 1990, decidí abrir las puertas al amor, ese amor, de costumbre social, de matrimonio y de necesidad imperiosa. Me case con un político y viaje por algunos países, Canadá, China, Francia y no quise llegar a Madrid, temiendo, una remota posibilidad de encontrarte. Tengo un hijo que lleva tu nombre. Ahora estoy divorciada.Te preguntaras, ¿ Quién soy ?; ¿Por qué te escribo?; ¿Cómo te he encontrado?.En cuanto a mí, ya soy una mujer madura, profesional y trabajadora. Voy como casi todas a un gimnasio, llevo una dieta, viajo de cuando en cuando, escucho música. Mi hijo estudia en la Universidad Católica de Chile y también sigue Derecho. Es decir me desenvuelvo en un ambiente cotidiano y práctico. ¿Tú haces algo parecido?La razón de escribirte es una necesidad, una especie de quitar la espinita clavada y darte a saber de mis otroras sentimientos, aunque admito, que al hacerlo, te recuerdo con cariño.De tu vida, algo me he enterado gracias a Internet y su moderna tecnología de las redes sociales. Si son ciertas las cosas, sé , que estudiaste un doctorado, trabajaste algunos años en un despacho de abogados, escribiste una que otra cosa, también, te has aplicado en tecnología musical y sigues con la música. Se además que tienes dos hijos y que estas separado. ¿Es cierto?.Tu correo lo encontré en alguna página de Internet, lo he comprobado para saber que no fallaba. Por aquí, también, tenemos nuestras técnicas de investigación con estas modernas tecnologías. No creo que me halla equivocado.Bueno, al comienzo de escribir esta carta, se me había ocurrido hacer un discernimiento de amor y filosofía pero al final he optado por lo práctico, coloquial e inherente a la forma. No te molestes en contestarme, el correo desde el que te escribo esta hecho con datos ficticios y esta bloqueado para no enviar ni recibir más información.Ahora por fin, ya tranquila, te pido que no intentes hacer averiguaciones sobre mí.Me despido aunque te quiero aún.

0
1
C
carta para una filosofia del amor
FemmeporAnónimoFecha desconocida

Esta carta es para comentarLima, agosto de 2011Hola Miguel, ¿Cuánto tiempo?Durante más de veinticinco años he esperado alguna noticia tuya pero nunca te acordaste de mí, triste ilusión por mi parte, si a lo mejor, ni siquera me has tenido en cuenta a pesar de mi amor no declarado.En la distancia de mi secreto amor, compartíamos, las ilusiones de aquellos años de estudiante. Te escuchaba en los improvisados mítines , donde tú, llevado en hombros de tus compañeros, te sentías más alto para discurrir aquellos mensajes en aras de la lucha social. Tu voz aguda y firme llegaba con convicción. Yo, te escuchaba subida a un cercano podium para verte mejor. Tenías el cabello largo y desaliñado, pero me gustabas así.En algunas tardes, juntos con otros compañeros, nos reuníamos en aquel cafetín de la esquina de la facultad. Todos hablábamos, y tú, unas veces, nos hacías reír con tus ocurrentes frases. Te metías mucho con algunos de nosotros, eras feliz atribuyendo sobrenombres y cualidades imposibles a personajes reales del entorno. Me pregunto, ¿Cuántos se habrían aguantado para no darte un golpe? Eras un especie de L´enfants Terrible, travieso, pero al mismo tiempo sutil y agradable.Tu fragilidad te hacía fuerte . Así te veía y así te amaba en silencio. ¿Has cambiado?Compartí contigo enseñanzas, me explicastes cosas que no comprendía, pero no éramos de la misma clase. Había ingresado un año después que tú.Trabajabas en un diario (“EL Ciclón“ ) leía las noticias que firmabas o que suponía eran tuyas. Una de ellas, recuerdo con mucha gracia, fue cuando publicaste que el “Club de los Feos” había nombrado Presidente al profesor de Medicina Legal . No dejo de sonreir al imaginarme, todavía, la cara que puso Don Ricardo S., cuando se enteró de la noticia . Fue de impacto. La Agencia France Press, la público a nivel mundial, sobre todo , cuando hubo el juicio por la que nuestro catedrático exigía algunos millones por posibles daños y perjuicios derivados de esa información. Al final la sentencia te fue favorable . Te libraste, ¿no?. Me duele saber, aunque sin culparte, que de todo este tiempo (veinticinco años), nunca me escribieras a pesar de tu promesa, la misma, que hiciste a muchos en aquella despedida . Al fin y al cabo, supongo que nunca te enteraste de mis sentimientos, menos aún, si tampoco era parte de tu cerrado círculo chino y de tu cercano entorno político que nunca fue de mi agrado pero que a duras penas aceptaba en mi ilusión de tener todo lo tuyo. De todo esto, estoy segura, no te enterabas.Tampoco he bailado contigo, aunque eso de bailar, creo que no era lo tuyo, más bien saltabas. Me agradaba verte tocar la guitarra y el charango. Ahí, me parecía ver tu otra alma, más tierna y dulce pero siempre revoltosa. En algunas de tus actuaciones, junto a tu grupo, estaba mirándote, ilusionada, entregada, pero no te me acercabas.Como te repito, cuando al final te fuiste de Perú, espere pacientemente alguna noticia tuya, alguna carta. Eso no fue así. Mis ilusiones a pesar de todo estaban vivas y mi pensamiento divagaba en ese mar de amores. Terminé mi carrera y me gradué. Desde tu partida ya habían pasado dos años. Pensé en la posibilidad que me escribieras para felicitarme por ello, pero nada que ver, España , al parecer , te había absorbido.Al final, decidí viajar y radicarme en Lima, abrí mi despacho y con ayuda de mis padres y mis amigos la cosa no me fue mal. Integre algunos que otros bufetes, y; ya, en 1990, decidí abrir las puertas al amor, ese amor, de costumbre social, de matrimonio y de necesidad imperiosa. Me case con un político y viaje por algunos países, Canadá, China, Francia y no quise llegar a Madrid, temiendo, una remota posibilidad de encontrarte. Tengo un hijo que lleva tu nombre. Ahora estoy divorciada.Te preguntaras, ¿ Quién soy ?; ¿Por qué te escribo?; ¿Cómo te he encontrado?.En cuanto a mí, ya soy una mujer madura, profesional y trabajadora. Voy como casi todas a un gimnasio, llevo una dieta, viajo de cuando en cuando, escucho música. Mi hijo estudia en la Universidad Católica de Chile y también sigue Derecho. Es decir me desenvuelvo en un ambiente cotidiano y práctico. ¿Tú haces algo parecido?La razón de escribirte es una necesidad, una especie de quitar la espinita clavada y darte a saber de mis otroras sentimientos, aunque admito, que al hacerlo, te recuerdo con cariño.De tu vida, algo me he enterado gracias a Internet y su moderna tecnología de las redes sociales. Si son ciertas las cosas, sé , que estudiaste un doctorado, trabajaste algunos años en un despacho de abogados, escribiste una que otra cosa, también, te has aplicado en tecnología musical y sigues con la música. Se además que tienes dos hijos y que estas separado. ¿Es cierto?.Tu correo lo encontré en alguna página de Internet, lo he comprobado para saber que no fallaba. Por aquí, también, tenemos nuestras técnicas de investigación con estas modernas tecnologías. No creo que me halla equivocado.Bueno, al comienzo de escribir esta carta, se me había ocurrido hacer un discernimiento de amor y filosofía pero al final he optado por lo práctico, coloquial e inherente a la forma. No te molestes en contestarme, el correo desde el que te escribo esta hecho con datos ficticios y esta bloqueado para no enviar ni recibir más información.Ahora por fin, ya tranquila, te pido que no intentes hacer averiguaciones sobre mí.Me despido aunque te quiero aún.

0
1
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.