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¿Dos o tres veces por semana? ¿Todos los días? ¿O una vez cada tanto? La frecuencia sexual es un tema que preocupa a muchas parejas y hasta suele ser motivo de peleas Tanto mujeres como hombres quieren saber: ¿está bien la frecuencia de mis relaciones? ¿Mi cantidad es "normal", es demasiado o, por el contrario, da lástima recordarlo? “No existe una cifra ideal para todos”, respondió la sexóloga Alessandra Rampolla en una entrevista de Clarín. “En Estados Unidos, por ejemplo, se estima que la frecuencia sexual de una pareja promedio es de 3,5 veces por semana. Pero es sólo un promedio, no una cifra ideal. Todo depende de la pareja en cuestión, de su estilo de vida, nivel de libido compartido y expectativas sobre la intimidad sexual”, agregó la especialista. La guerra de los sexos “Los hombres suelen estar preocupados por la frecuencia. Y el tema dispara, muchas veces, discusiones tensionantes en el seno de la pareja”, señala el doctor Juan Carlos Kusnetzoff en su sitio e-sexologia. “Generalmente, los varones sienten que no tienen una vida sexual ´como deberían´. Las mujeres, suelen opinar lo contrario”, detalla el sexólogo. Diversos estudios aseguran que las necesidades son diferentes en ambos géneros, algo que no necesariamente responde a cuestiones biológicas sino socioculturales. Los varones han tenido más permisos para acceder al sexo y satisfacer su placer sexual, y las mujeres, en cambio, no se permiten tan fácilmente contactarse con su deseo. A la vez, la mujer tiene la sexualidad más asociada a lo emocional, algo que muchos varones han logrado separar (algo, a la vez, legitimado socialmente). Cifras mundiales La encuesta Durex de Bienestar Social, realizada en 26 países, arrojó resultados que alumbran algunos rincones del tema: * El promedio es de 103 encuentros sexuales por año. * Hay una mínina diferencia entre la frecuencia masculina (104 al año) y la femenina (101 al año). * El 5% de los adultos tiene sexo todos los días. * Uno de cada cinco adultos lo hace entre 3 y 4 veces a la semana. * La franja de edad con más relaciones es entre los 35 y los 44 años: reconocen mantener unos 112 encuentros sexuales al año. ¿Mucho, poquito, o nada? Entremujeres hizo su propia encuesta: “¿Con qué frecuencia tenés sexo?”. Casi 9.300 mujeres se animaron a participar y estos fueron los resultados: * “Algunas veces por semana”. Ni nada ni demasiado. La opción intermedia fue la más elegida y podríamos decir que arrasó con todo. Tuvo un amplio margen por sobre el segundo puesto. Alcanzó los 4.424 votos, es decir, reunió al 48% de las participantes. * “Los sábados ´me toca´”. Es la realidad de 1.649 mujeres, el 18% de las participantes. La llegada del fin de semana significa, para ellas, el momento de encontrarse con la pareja o, por qué no, ir a un boliche y buscar un amante pasajero. La frase puede tener una connotación positiva (“¡Al fin me toca!”) o de súplica (“Y, si no me queda otra…”). * “Ya ni me acuerdo”. Son 1.533 las participantes (el 17%) que practica la abstinencia. ¿Lo harán por razones religiosas o sociales? ¿Porque se perdió el deseo en la pareja? ¿O porque “mejor estar sola que mal acompañada”? * “Todos los días, es como dormir y comer”. Aman tener relaciones. Tanto, que lo consideran una necesidad primaria. Así lo viven el 10% de las participantes, 973 en total. ¿Fanáticas del placer o adictas al sexo? * “Cada tanto, cuando conozco a alguien”. Son 652 las mujeres que no tienen una pareja estable y se sienten incómodas con la inmediatez del “touch and go”. Mientras esperan encontrar a alguien especial, participan en nuestra encuesta y juntan el 7% de los votos.

Miguel San Martín recuerda bien el momento en el que supo que quería ser un ingeniero espacial: "Fue en una fría noche de invierno, en 1976, mirando el cielo en la chacra de mi familia en Río Negro, mientras escuchaba por la onda corta de la BBC cómo la nave Viking llegaba a Marte". San Martín tenía 17 años. Un año después dejaría su Argentina natal y viajaría a Estados Unidos para hacer realidad su sueño. Primero estudió electrónica y luego hizo una maestría en aeronáutica y astronáutica en el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Apenas concluyó sus estudios pudo cumplir con una fantasía que tienen millones de niños en todo el mundo: ingresar a la agencia espacial estadounidense, la NASA, meca de la investigación cósmica. Difícilmente habría podido imaginar este argentino que casi tres décadas más tarde seguiría trabajando para la NASA y sería uno de los máximos responsables del que hoy es el programa más ambicioso de la agencia: la misión Curiosity (Curiosidad) a Marte. El Curiosity es el vehículo explorador más grande y más sofisticado que ha construido la NASA. Pesa cerca de una tonelada y tiene el tamaño de un auto (el doble que sus antecesores, los rovers Spirit y Opportunity, enviados a la superficie marciana en 2004). La difícil misión de San Martín es garantizar que este enorme vehículo espacial llegue hasta la superficie de Marte sin un solo rasguño, el próximo lunes a las 5.30 GMT (las 22.30 del domingo en Los Ángeles, donde estarán San Martín y el resto de su equipo del Laboratorio de Ciencia de Marte). No es un videojuego Recreación animada del Curiosity El tamaño del vehículo impidió utilizar las tradicionales bolsas de aire como amortiguadores (foto gentileza NASA). "Cuando se enteran de que soy responsable del guiado, navegación y control de esta misión muchos imaginan que manejo el Curiosity de forma remota, como si tuviera un joystick y jugara a un videojuego", se ríe el experto. La realidad es mucho más compleja: debido a la distancia entre la Tierra y Marte (570 millones de kilómetros) las comunicaciones tienen un retraso de 14 minutos, por lo que controlar el amartizaje en vivo es imposible. Por eso, San Martín diseñó un software que permite que todo el proceso sea automático. El desafío será supremo: el Curiosity llegará a la parte más externa de la atmósfera de Marte a 20.000 kilómetros por hora, dentro de una cápsula de protección que es la más grande que ha usado la NASA y empezará a frenar con ayuda de un enorme paracaídas, también de proporciones récord. Diez minutos antes de llegar a la superficie, el rover se desprenderá de su cápsula y seguirá el resto del camino dentro de una grúa espacial que se encargará de depositarlo, utilizando retropropulsores y un sistema de cables, sobre el planeta rojo. "Los llamamos los siete minutos de terror: es el tiempo que tardará el descenso. La nave tiene que accionar 76 dispositivos distintos en ese tiempo para que todo salga con éxito", explicó San Martín. Se trata de una tecnología nueva. Hasta ahora los rovers descendían con ayuda de bolsas de aire que servían como amortiguadores. Pero debido al peso del Curiosity ese sistema debió descartarse. San Martín y su equipo crearon un nuevo sistema de navegación que permitirá que el Curiosity llegue en autopiloto hasta el lugar preciso donde deberá llevar a cabo su labor: el cráter de Gale, uno de los lugares más profundos de Marte. Los expertos de la NASA no podrán mirar lo que está pasando durante el amartizaje, sólo tendrán dos referencias: la información codificada que les llegará desde satélites que orbitan Marte y tonos de radiofrecuencia que se activarán con las diversas acciones que se van suscitando. Una vida dedicada a Marte A pesar de que la primera misión de la NASA a Marte, el Viking, acaparó la atención del mundo en 1976 –e inspiró al joven San Martín- los resultados no fueron los esperados. "Marte es el planeta más cercano a la Tierra y había mucha expectativa de que allí se encontraría vida", recuerda el ingeniero espacial. Esa "decepción" llevó a que el mundo perdiera el interés en el planeta rojo. Pasaron más de dos décadas hasta que la NASA volvió a organizar una nueva misión: esta vez para llevar hasta Marte los vehículos rover, que -a diferencia del Viking, que era una estación fija- permitiría la exploración. Fue así como en 1997 San Martín terminó trabajando en la misión Pathfinder, que llevó hasta Marte al primer rover, el Sojourner. "Cuando seguí la transmisión de la primera misión a Marte de chico nunca imaginé que estaría trabajando en la siguiente misión", se emocionó. Según el experto, lo que impulsó esas primeras misiones sigue siendo lo mismo que impulsa ahora el proyecto Curiosity: saber si alguna vez existió vida en otro planeta. Para averiguarlo, el rover transportará el Laboratorio Científico Marte (MSL, por sus siglas en inglés), el más avanzado hasta ahora, que se encargará de estudiar si hay o hubo alguna vez condiciones para el desarrollo de la vida en Marte. Una cuestión del azar Los expertos creen que el cráter de Gale, el cual, si todo sale bien, el Curiosity estará recorriendo durante los próximos dos años, podría revelar muchas pistas nuevas, ya que la NASA detectó desde órbita la presencia de arcillas en ese lugar, algo que relacionan con la presencia de agua en algún momento del pasado. Miguel San Martín en la NASA San Martín teme a lo que no sabe que no sabe. Para San Martín, la evidencia que se halle dependerá en gran medida de la suerte. "Buscar lugares propicios para la vida desde órbita es más arte que ciencia", aseguró. "Uno planea lo mejor posible pero nunca sabe qué encontrará. El Spirit tardó años en buscar información valiosa mientras que el Opportunity apenas llegó, sacó una foto que fue todo un descubrimiento", ejemplificó. También el descenso exitoso del Curiosity dependerá en parte del azar. "Hemos calculado todos los riesgos posibles, incluyendo los factores que ya sabemos que no vamos a conocer, como el viento", explicó San Martín. "Lo que me quita el sueño de noche son aquellas cosas que no sabemos que no sabemos: esos imprevistos que podrían arruinar la misión", se sinceró. No obstante, el veterano de la NASA apuesta a que todo saldrá bien. Incluso, ya sabe en qué bar de Los Ángeles celebrará con su equipo toda la noche una vez que el Curiosity esté firmemente sobre la superficie de Marte.

Fósiles hallados en el norte de Kenia revelan una nueva especie humana que vivió hace dos millones de años, según un estudio publicado en la revista Nature. El descubrimiento indica que, además de nuestro antepasado directo, el Homo erectus, otras dos especies del género Homo coexistieron en África. Científicos creen tener en sus manos a nuestro eslabón perdido ¿Por qué sólo hay una especie humana? Los tres fósiles nuevos fueron encontrados al este del Lago Turkana y datan de entre 1,78 y 1,95 millones de años. Los restos incluyen dos maxilares inferiores y fueron hallados entre 2007 y 2009 por antropólogos del Proyecto de Investigación Koobi Fora (KFRP, por sus siglas en inglés) en Kenia, dirigido por las paleontóloga británica Meave Leaky y su hija, la paleontóloga keniata Louise Leaky. El hallazgo también cuestiona la posición sostenida durante mucho tiempo de que los seres humanos habrían evolucionado de forma lineal de primates ancestrales. Misterio resuelto Investigadores de KFRP descubrieron en 1972 un cráneo marcadamente diferente de otros del mismo período. Estos restos, denominados KNM-ER 1470 o simplemente 1470, desataron un intenso debate que no había podido resolverse hasta ahora. ¿Cuántas especies diferentes de Homo vivieron junto a Homo erectus en el Pleistoceno? Algunos científicos habían atribuido la morfología inusual de 1470 a variaciones naturales o de género dentro de la misma especie, mientras otros expertos sostenían que se trataba de una especie diferente. El nuevo hallazgo en Kenia permite ahora afirmar con más certeza que el cráneo hallado hace cuatro décadas perteneció a una especie separada denominada Homo rudolfensis. Los tres nuevos fósiles presentan características similares a 1470, probando que no se trataba simplemente de una variación individual sino de una especie nueva. Uno de los maxilares inferiores, por ejemplo, identificado como KNM-ER 60000 y hallado por Cyprian Nyete en 2009, parece encajar perfectamente con el cráneo descubierto hace cuatro décadas. KNM-ER 60000 es el maxilar inferior más completo encontrado hasta ahora de un integrante primitivo del género Homo. "Pasado diverso" Durante mucho tiempo se pensó que nuestro antepasado más antiguo fue Homo erectus, una especie primitiva que vivió hace 1,8 millones de años. Estos individuos tenían cabezas pequeñas, cejas prominentes y podían permanecer erectos. Pero hace medio siglo los científicos descubrieron restos de una especie del género Homo aún más antigua y primitiva llamada Homo habilis que podría haber coexistido con H. erectus. Los antropólogos creen ahora que H. rudolfensis habría sido contemporáneo y la gran pregunta es cuántas otras especies de Homo existieron en esa época. Los nuevos fósiles hallados en Kenia parecen fortalecer un nuevo enfoque que cuestiona la visión tradicional de una progresión linear de nuestra especie a partir de antiguos primates. "Nuestro pasado fue un pasado diverso", le dijo a la BBC la doctora Meave Leaky. "Nuesta especie evolucionó en la misma forma en que lo hicieron otras especies animales. No teníamos ninguna característica única hasta que comenzamos a fabricar herramientas de piedra sofisticadas". "En otros grupos animales se ve la evolución paralela de muchas especies diferentes, cada una con características nuevas, como el plumaje o las patas con membranas interdigitales. Si la nueva característica es más adecuada al ambiente la especie florece, de lo contrario se extingue", explicó la Dra. Leaky. "La evolución realmente funciona. Conduce a adaptaciones y a especies increíbles. Y nosotros somos una esas especies" Dra. Meave Leakey Los nuevos fósiles parecen aportar cada vez más evidencia de que la evolución humana siguió el mismo patrón, según Chris Stringer, profesor del Museo de Historia Natural de Londres. "Los seres humanos parecen haber evolucionado en formas diferentes en distintas regiones. Es como si la naturaleza estuviera desarrollando diferentes prototipos con diferentes atributos. Sólo uno de ellos, un ancestro de nuestra especie, acabó siendo exitoso en términos evolutivos", dijo Stringer a la BBC. Para la Dra. Leaky, los nuevos hallazgos que asimilan la historia evolutiva de los humanos a la de otros grupos animales muestran que "la evolución realmente funciona". "Conduce a adaptaciones y a especies increíbles. Y nosotros somos una esas especies".
link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=4JpPU-SwcbE Barack Obama está dispuesto a ceder a las demandas de Vladimir Putin en torno al escudo antimisiles. Pero sólo si la campaña del otoño le otorga un segundo triunfo electoral. Así se lo explicó el presidente a su colega ruso Dmitry Medvédev en unas palabras que captó a traición un micrófono abierto durante un encuentro bilateral en los prolegómenos de la cumbre de Seúl. Las palabras de Obama despertaron enseguida las críticas de los republicanos, que sembraron dudas sobre su segundo mandato y le acusaron de supeditar los intereses nacionales a su campaña por la reelección. La conversación entre Obama y Medvédev no deja lugar a la interpretación. El presidente ruso interpela a su colega estadounidense sobre el escudo antimisiles y el inquilino de la Casa Blanca le responde escudándose en su condición de candidato electoral: "Todos estos asuntos y especialmente el del escudo antimisiles se pueden resolver, pero es importante que él me dé espacio para hacerlo". Esa tercera persona a la que se refiere Obama no es otra que Vladimir Putin, que asumirá la presidencia rusa en mayo después de su triunfo electoral a principios de marzo. Medvedev asiente y responde: "Claro, ya comprendo. Comprendo tu mensaje sobre el espacio. Espacio para ti". A lo que Obama apostilla: "Estas son mis últimas elecciones. Después de las elecciones, tendré más flexibilidad". El líder ruso concluye el diálogo diciendo: "Le transmitiré esta información a Vladimir". La Casa Blanca ha intentado atenuar el impacto del gazapo asegurando que el presidente no se dispone a cambiar la política sobre el escudo. "Estamos comprometidos con desplegar nuestro escudo antimisiles y hemos dicho una y otra vez que no está dirigido a Rusia", explicó este lunes Ben Rhodes, viceconsejero de Seguridad Nacional del presidente, "pero somos conscientes de que llevará tiempo alcanzar un acuerdo por las diferencias entre Estados Unidos y Rusia en este asunto. Al ser 2012 un año electoral en ambos países, está claro que no es un año en el que vayamos a alcanzar un acuerdo. Por eso los presidentes acordaron que era mejor animar a nuestros expertos a comprender mejor nuestras posiciones respectivas y dar espacio para que siga adelante nuestra cooperación". La explicación no es demasiado convincente. Sobre todo a la luz de las propias palabras de Obama, que deja entrever que retocará su relación con Rusia si los ciudadanos le reeligen en las elecciones de noviembre. El otro desliz El escudo antimisiles es el obstáculo más importante entre los dos países. Así lo explicaba esta semana el presidente Medvedev, que decía en Moscú que se estaba agotando el tiempo para un acuerdo. EEUU siempre ha dicho que el escudo está concebido como una protección contra países como Irán, pero esa es una premisa que los dirigentes rusos nunca han aceptado. La OTAN ha llegado a ofrecer al Kremlin desempeñar un rol en ese proyecto, en el que están implicadas bases en Turquía, Polonia, Rumanía y España. Pero ni Medvedev ni Putin se fían de las intenciones del proyecto y quieren que la Casa Blanca se comprometa por escrito a que el escudo no es una herramienta para frenar a Rusia. No es la primera vez que un micrófono abierto desnuda los pensamientos de Obama. Otro micrófono desveló hace unos meses que no soportaba al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Entonces Nicolas Sarkozy acababa de decirle a Obama que Netanyahu era "un mentiroso" y el presidente estadounidense le respondió: "¿Y tú dices que estás harto de él? ¿Y yo qué? Yo tengo que tratar con él todos los días". Las palabras de Obama sobre Putin desataron una reacción inmediata entre los republicanos, que intentaron retratarlo como un político que antepone sus intereses electorales a los intereses generales del país. Ninguno fue más rápido que Mitt Romney, ex gobernador de Massachusetts y favorito para medirse con Obama en los comicios de noviembre. "El presidente ha indicado que cederá con Rusia en el asunto del escudo antimisiles", dijo este viernes el entorno del candidato, "pero el pueblo tiene derecho a saber en qué más piensa ser 'flexible'. Más impuestos y más deuda están sobre la mesa si Obama sigue en la Casa Blanca".

Un teórico de la conspiración difunde una nueva fecha del apocalipsis relacionada con un cálculo matemático basado en un pasaje bíblico y en la cifra de ‘la bestia 24 de junio de 2018. Esta es la ‘fecha de caducidad’ para la Tierra que ha difundido un teórico de la conspiración llamado Mathieu Jean-Marc Joseph Rodrigue y que, pese a lo descabellado de su teoría, se ha hecho viral en las redes. El agorero, que asegura haber oído una voz en medio de “cuatro seres vivientes”, califica de “sabiduría” el hecho de poder interpretar “la figura de la bestia”, es decir el 666, el número asociado con el diablo, informaron. Rodrigue comenta que la clave de la fecha reside en un pasaje del libro de las Revelaciones que reza así: “le dieron autoridad para actuar durante 42 meses”. Tras realizar algunos cálculos que no quedan bien aclarados, Rodrigue explica que a la cifra 666 se le agregan los 42 meses, resultando la fecha exacta del Armagedón. Pese a lo poco claro del asunto, la predicción se ha hecho viral, siendo comparada por muchos con la teoría del escritor estadounidense, David Meade, aficionado a la astronomía y a la numerología bíblica, que había predicho que la fecha del fin del mundo era el 21 de octubre del año pasado.