perloguz
Usuario (Argentina)
Lucir más joven es el sueño de la mayoría de las personas, pero lamentablemente la piel va reflejando el paso de los años, lo que se puede ver acelerado por diferentes factores internos y externos. Factores como la contaminación, cambios climáticos y rayos UV pueden envejecer rápidamente la piel, al igual que una mala alimentación e hidratación. Por eso mantener algunos cuidados como por ejemplo una mascarilla para lucir más joven es un gran aliado para cuidar la piel y tener un rostro con menos años. Como este tipo de mascarillas usa ingredientes naturales, sus propiedades cuidan en profundidad la piel, no la dañan ni la irrita. Esta es la mejor ventaja que tienen en comparación a cremas o mascarillas que se pueden comprar en el mercado de los cosméticos y la belleza. Mascarilla para lucir más joven y eliminar las arrugas Una mascarilla para lucir más joven se puede preparar con simples ingredientes como la miel, limón y yogur. Máscara facial que es recomendada para todo tipo de piel y que gracias a las propiedades de sus ingredientes se puede lucir una hermosa piel, ya que la miel da brillo y humecta la piel, el yogur elimina células muertas gracias a su ácido láctico eliminando así signos de envejecimiento; mientras que el limón al ser un potente limpiador elimina manchas y cicatrices, ayudando a recuperar el tono uniforme de la piel. Para preparar esta mascarilla se necesitan 3 cucharadas de miel, 5 gotas de limón y 1/2 taza de yogur natural, ingredientes que se deben mezclar bien en un recipiente. Luego se aplica la mascarilla sobre la piel y se deja actuar por 20 minutos, repitiendo este proceso dos veces a la semana para tener mejores resultados. Es importante enjuagar el rostro con agua tibia, no muy helada o muy caliente, ya que la piel se tiende a resecar. Otra mascarilla para lucir más joven que es fácil de preparar en casa se basa en miel, huevo y aceite de oliva, la que también ayuda a eliminar las arrugas del cuello. Considerando que el cuello es una de las zonas que pierda con más rapidez la elasticidad y firmeza, siempre es recomendable aplicar mascarillas también en este lugar y esta máscara facial casera es especial para el rostro y cuello, ya que sus ingredientes tonifican la piel, la hidratan y regeneran. Los ingredientes a usar son 2 yemas de huevo, 2 cucharaditas de miel pura y 2 cucharaditas de aceite de oliva. Se mezclan todos los ingredientes en un recipiente y se aplica sobre la piel del rostro y cuello, zonas que deben estar previamente limpias. Se realizan suaves masajes circulares para aplicar la máscara y se deja actuar por 15 minutos retirando después con agua tibia. Consejos para lucir más joven naturalmente Así como aplicar una mascarilla para lucir más joven puede ayudar mucho, también se pueden seguir otros simples consejos para mantener la piel del rostro firme, con elasticidad y sin arrugas. Un buen consejo es comer alimentos alcalinos como frutas y vegetales crudos, los que además ayudan a eliminar toxinas a nivel celular, ayudando a que la piel luzca más radiante y hermosa. Hidratar la piel también es importante para lucir más joven y una forma natural de hacerlo es con aceite de jojoba, el que actúa como un increíble hidratante de la piel, manteniendo el colágeno y favoreciendo la eliminación de arrugas. Este es un aceite recomendado para pieles secas o grasos, ya que ayuda a equilibrar el pH sin problemas. Cuando aparecen las arrugas en la piel es cuando pensamos en usar una mascarilla para lucir más joven, pero lo cierto es que esta debería usarse siempre una o dos veces a la semana para cuidar la piel. No es necesario esperar a que parezcan las arrugas para usarla, pudiendo prevenir su aparición, dejando de fumar, durmiendo bien, comiendo pescados y consumiendo vitamina C. Aunque también se pueden eliminar a través de tratamientos naturales y uno muy bueno consiste en mezclar dos cucharadas de pulpa de papaya con una cucharada de harina seca, se aplica sobre el rostro y se deja actuar por 10 minutos; se retira el producto con una toalla suavemente y se repite el proceso dos veces a la semana, aunque otra opción es comer papayas ya que ayuda a desacelerar el proceso de envejecimiento.
A menudo, aquellas personas que cuentan con un cabello largo se enfrentan con el problema de las puntas abiertas, en donde la solución más sencilla es el recortar entre dos a tres centímetros el cabello para deshacerse de esas puntas dañadas, sin embargo, esta no puede ser la solución predilecta para todos, ya que se puede perder la longitud. Si buscamos una forma de como reparar las puntas abiertas de manera natural, la miel puede ser una solución digna de analizar. Si nos preguntamos porque se generan las puntas abiertas, debemos señalar que estas son conocidas científicamente como Tricoptilosis, un problema que es causados por el daño que se genera en la capa de la cutícula de nuestro cabello. La capa de la cutícula externa de nuestro cabello se encuentra compuesta por células y proteínas que protegen la corteza, así como la capa interna. Cuando desaparece esta capa de la cutícula, las fibras en las puntas se dividen en múltiples partes, causando lo que se conoce como las puntas abiertas. Los principales factores que pueden estar detrás de este problema son; el uso de herramientas que generan calor en el cabello como planchas para el cabello, secadores, rizador, etc. El cepillado excesivo del cabello, un exceso de lavado, contar con un cuero cabelludo seco, el uso de productos químicos como algunos tintes para el cabello, presentar una deficiencia nutricional, daño por medio ambiente y presentar un cuidado pobre del cabello. Como reparar las puntas abiertas gracias a la miel Pero porque esta nota se denomina como reparar las puntas abiertas utilizando solo miel, simple, los remedios naturales suelen ser más eficaces que las complejas fórmulas comerciales, eso sin mencionar que suelen ser más económicas y la miel cae dentro de la categoría de remedios naturales. En este punto es fácil preguntarse ¿porque usar miel para las puntas abiertas? La respuesta es que la miel cuenta con una propiedad humectante, cuando se ve aplicada al cabello, esta actúa como una especie de acondicionador natural. La miel también sirve como si fuera una crema hidratante, lo que quiere decir que también podemos usar esta propiedad humectante para mejorar la salud de la piel de nuestro rostro por ejemplo. Como aplicar miel en el cabello Debemos tomar dos cucharadas de miel y estas serán mezcladas en un recipiente con agua tibia. Se recomienda usar solo cuatro tazas de agua tibia. Revolveremos la miel con el agua tibia y dejaremos que reduzca un poco su temperatura antes de aplicar. Mientras dejamos que el agua con la miel tomen una temperatura grata para nuestro cuero cabelludo, deberemos lavar nuestro cabello con nuestro champú de costumbre. Tras el lavado del cabello, aplicaremos la mezcla de agua con miel por todo el largo de nuestro cabello. Tras aplicar el agua tibia con miel en el cabello, dejaremos reposar entre 20 a 30 minutos y luego lavaremos el cabello con agua fría. Como antes fue señalado, la miel básicamente actuara como un acondicionador en este tratamiento, proporcionando humedad a nuestro cabello. Para lograr mejores resultados, se recomienda hacer esto una vez por semana. Una mascarilla de miel con huevo: Pero el tema de como reparar las puntas abiertas haciendo uso de la miel puede ser más complejo que solo mezclar un par de cucharaditas de miel con agua, después de todo, también puede ser mezclado con un huevo. Para esta mascarilla para el cabello, necesitamos: Un huevo Una cucharada de miel Media taza de leche Separaremos la yema de la clara del huevo y pondremos la yema en un recipiente. Al recipiente con el huevo, añadiremos la miel y la leche, prestando atención a que se mezclen bien los ingredientes, lo que generara un pasta la cual se recomienda aplicar después del lavado del cabello con un champú. Esta pasta en nuestro cabello y el cuero cabelludo debe ser aplicado generando un masaje con nuestras manos. Dejaremos que la mascarilla hidratante actué por cerca de 30 minutos, para luego lavar el cabello con agua fría. Tal como sucede con el primer tratamiento, esta mascarilla para el cabello y cuero cabelludo, puede ser aplicada una vez por semana. La gran ventaja de usar esta mascarilla para el cabello, es que no sólo nos ayudará a prevenir las puntas abiertas, también se recomienda para quienes buscan que su cabello sea liso y brillante.

El contar con una piel reseca es algo relativamente común para ciertas personas, especialmente en épocas como el invierno. Debido al aire frío y seco, la piel puede verse afectada más fácilmente, pero los factores vinculados con el clima no son los únicos que afectan a la salud de la piel, por ejemplo, el contar con deficiencias nutricionales, una predisposición genética y el envejecimiento natural, también cobraran un peaje en nuestra piel. Pero como siempre, no todo está perdido, hay una serie de remedios para piel reseca que podemos generar en la comodidad de nuestra casa. Mientras que es cierto que existen muchas lociones y cremas hidratantes las cuales podemos encontrar en el mercado, para quienes tienen una piel reseca, lo mejor siempre es ir por productos naturales, esto por sobre productos comerciales, los cuales muchas veces, solo aumentaran el daño en nuestra piel. Remedios para piel reseca en casa Aceite de oliva: El primero de los remedios para piel reseca es un aceite ideal para hidratar la piel. El aceite de oliva se encuentra en esta lista porque contiene muchos antioxidantes, además de ácidos grasos saludables que destacan por ser buenos para nuestra bella piel. Como un remedio casero, se debe aplicar una capa bastante fina de aceite de oliva extra virgen, una vez que la piel se encuentre limpia. Dejaremos el aceite en nuestra piel por 30 minutos, para luego tomar una ducha. Podemos frotar suavemente el aceite de oliva en nuestra manos, piernas, rostro y en general en todas las zonas de la piel con una textura seca. Tras tomar una ducha, se recomienda aplicar una crema hidratante. Pero las anteriores instrucciones no son la única manera de usar el aceite de oliva contra la piel reseca, ya que podemos mezclar el aceite de oliva con un poco de miel y un poco de azúcar fina, esto para generar un exfoliante casero para el rostro. Si aplicamos este exfoliante, será importante aplicarlo sobre la piel de manera suave y con movimiento circulares por cerca de 6 minutos. Posteriormente enjuagaremos con agua tibia. Miel: Si vamos a hablar de remedios para piel reseca, no podemos dejar de lado a un producto que en general es un gran remedio para cualquier tipo de piel, es decir, se recomienda para quienes tienen una piel grasosa, hasta para quienes tienen una piel muy seca. Todos los beneficios a la piel vinculados con la miel se deben a que este producto es considerado como uno de los mejores humectantes naturales, el cual cuenta con propiedades antioxidantes, humectantes y puede eliminar microbios. Si tenemos una piel seca, el uso de la miel deberá ser antes de tomar un baño, en donde frotaremos la miel en todas las zonas en donde se tenga una piel seca. Dejaremos actuar por 10 minutos. Posterior a ese tiempo, limpiamos nuestro cuerpo con agua tibia. Este es un tratamiento que se puede aplicar todos los días para disfrutar de una piel humectada. Otra manera de hidratar la piel con miel, es mezclando en partes iguales un poco de miel, junto con aceite de oliva y cera de abejas. Es importante derretir esta mezcla a fuego lento. Cuando la mezcla quede con una consistencia liquida, debemos esperar a que se enfrié un poco y aplicaremos en todo el cuerpo, en donde se dejara por no más de 10 minutos, para luego tomar un baño. Este tipo de tratamiento se recomienda aplicar cada tres días. Aceite de coco: Este tipo de aceite no puede faltar si hablamos de remedios para piel reseca, después de todo, cuenta con ácidos grasos que compensaran cualquier pérdida de humedad en nuestra piel. Como un remedio, se recomienda aplicar aceite de coco tibio por todo nuestro cuerpo antes de irnos a dormir. Este aceite deberá ser retirado durante la mañana. Al hacer este tratamiento todos los días, se lograra tener una piel suave y lisa. En el caso de que solo busquemos mejorar la calidad de la piel de nuestro rostro y manos, se puede aplicar el aceite de coco sobre nuestra piel después de que tomemos una ducha con agua tibia. Es importante que cuando nuestra piel se encuentre con una temperatura alta producto del baño, se aplique el aceite de coco, ya que con el cuerpo caliente, el aceite será absorbido más fácilmente. Este tratamiento se puede hacer todos los días.
Las caraotas rojas, también conocidas en muchas regiones con otros nombres como alubias, judías, bean, habichuelas, fabes, mongetes, bajocas, pochas, caparrones o frijoles rojos, es una de las legumbres más importantes y populares en America Latina, en diferentes partes de África y en Europa. Es un alimento rico en fibra, potasio y hierro, siendo el hidrato de carbono el componente principal. Absorben muy bien el sabor de los ingredientes que la acompañen, así que resultan muy apropiadas en la preparación de guisos y potajes, especialmente en recetas para el otoño y el invierno. Existen mil y un maneras de preparar estos sabrosos granos, si le pones chorizo o tocineta, solo con verduras y hortalizas, con cerdo o morcilla, cualquiera de las recetas que escojas siempre tendrá buen resultado, ya que siempre quedan para chuparse los dedos, ya que es un alimento muy noble que sintoniza perfectamente con muchos ingredientes y condimentos. Son perfectas para cocinarlas en mayor cantidad y guardarlas ya listas en la nevera por varios días, e igualmente se pueden congelar durante algunos meses. ¡Vamos a la receta de estas ricas caraotas rojas (alubias, judías o frijoles) con chorizo! INGREDIENTES: 500 gr. caraotas rojas (alubias, frijoles) 2 litros de agua 3 hojas de laurel ½ pimentón (pimiento) rojo mediano ½ cebolla mediana ½ tallo de ajoporro (puerro) pequeño ½ tallo de célery (apio) pequeño 3 dientes de ajo 4 cucharadas de aceite de oliva ½ cucharada de comino molido ½ cucharada de pimentón dulce molido ½ cucharada de pimentón ahumado molido chili en escamas o pimienta cayena a tu gusto sal y pimienta negra recién molida a tu gusto ADEMÁS VAMOS A NECESITAR: 4 papas medianas 100 gr. de chorizo asturiano (o el que tengas a mano) Tabla de calorías PREPARACIÓN DE LAS CARAOTAS ROJAS: Una noche antes, deja las caraotas remojando en abundante agua fresca. Al día siguiente, verás que las caraotas se han hinchado casi al doble. Escurre toda el agua, las lavas bien y agregas agua fresca para cocinarlas (unos 6 cm. por encima de los granos). Si deseas le añades dos hojas de laurel al agua, le dará un aroma bien sabroso a este rico plato. Vamos a cocinar las caraotas rojas: Si vas a utilizar una olla convencional, deberán cocinar a fuego medio y medio tapadas por aprox. 2 horas o hasta que estén blandas. Eso si, debes estar pendiente de que siempre haya agua en la olla, ya que se absorbe y evapora muy rápidamente. Igualmente, debes estar pendiente, ya que se puede formar espuma en la superficie del agua que solo debes retirar para que no se desborde. Si vas a utilizar una olla de presión, deberán cocinar por aproximadamente 60 minutos hasta que estén suaves. MIENTRAS SE COCINAN LAS CARAOTAS, VAMOS PREPARANDO EL SOFRITO, EL CHORIZO Y LAS PAPAS: Vamos a cocinar las papas: Lava, pela y trocea las papas en cubos pequeños. Colócalas en una olla y las cubres con agua. Añade una hoja de laurel y cocina por 15 a 20 minutos hasta que estén blandas. Cuando estén blandas, escurres el agua y reservas hasta que las caraotas estén cocinadas. Vamos a desgrasar un poco el chorizo: Quita la piel del chorizo. Corta el chorizo en cubos pequeños. Coloca el chorizo cortado en una sartencita sin nada de grasa y déjalo a fuego bajo para que salga la grasa. Saca el chorizo de la sartén y lo colocas sobre papel de cocina para que éste absorba toda la grasa posible. Reserva hasta que las caraotas estén blandas. Bota la grasa sobrante. Vamos preparando el sofrito: Lava y corta en pedazos el pimentón, la cebolla, el ajoporro (puerro), el célery y los dientes de ajo. Introdúcelos en un vaso de licuadora y tritura. Añade el aceite de oliva, el comino molido, el pimentón dulce molido, el pimentón ahumado molido, la sal, el chili en escamas y la pimienta a tu gusto y sigue triturando. Coloca este sofrito en una ollita con tapa y cocina durante unos quince minutos a fuego lento. Pasado el tiempo, apaga la hornilla y reserva. CUANDO LAS CARAOTAS ESTÉN BLANDAS: Una vez que los granos estén blanditos, añade el sofrito, el chorizo y las papas a las caraotas. Deja cocinar a fuego lento durante unos 15 minutos más para que el caldo espese un poco y para que los sabores se entremezclen. Prueba la sazón y si es necesario, condimenta con sal y pimienta negra recién molida a tu gusto. Las caraotas las puedes guardar en un envase hermético en la nevera hasta por una semana sin ningún problema y también las puedes congelar por algunos meses. ¡No olvides de compartir esta receta con tus amigos !!! Para cocinar esta receta utilizamos la olla de Le Creuset Evolution – Cocotte redonda, de hierro colado esmaltado.
El ratatouille es un plato netamente vegetariano que tiene su origen en la región de Provenza al sureste de Francia. En España existen variaciones de esta receta que se conocen con los nombres de pisto de verduras en la región de Castilla-La Mancha, el Samfaina o Xamfaina de Cataluña, y el Tumbet de la isla de Mallorca, entre muchos nombres. Igualmente encontramos variaciones en Italia, Hungría, Turquía y Malta. Todos ellos tienen una elaboración muy parecida, sin embargo, difieren en la elección de los vegetales y de las hortalizas según las regiones. Aunque existen muchas variaciones de este plato, por regla general se incluyen las berenjenas, el calabacín o zuchinni, cebollas, ajo, pimientos de varios colores, tomates y hierbas de provincia que se cocinan por separado o todas juntas, según la receta del cocinero. Es un plato que suele comerse en épocas de calor y en donde las hortalizas y los vegetales frescos abundan en todos los mercados. Usualmente se suele servir como plato único acompañado de un trozo de pan, y otras veces, según los gustos y las regiones, se acompaña de arroz, o de cous cous, también de papas y sirve como acompañante para pescados o carnes de cualquier tipo. Se puede servir caliente, tibio o frío y si se guarda herméticamente en la nevera, puede durar unos dos a tres días en perfectas condiciones. INGREDIENTES: 1 berenjena grande 1 calabacín grande ¼ pimentón (pimiento) rojo grande ¼ pimentón (pimiento) verde grande 2 tomates medianos maduros ½ cebolla mediana 1 cebollino 4 dientes de ajo 2 cucharadas de aceite de oliva ½ cucharada de curry 2 cucharadas de salsa de soja sal y pimienta negra recién molida a tu gusto chili en escamas o pimienta cayena a tu gusto perejil fresco albahaca fresca PREPARACIÓN: Corta todos los vegetales en brunoise. En una olla dora en aceite de oliva la cebolla y el ajo hasta que estén traslúcidos. Luego, añade la berenjena en cuadritos pequeños y deja rehogar un rato. Si ves que se pega un poco del fondo de la olla, añade un poco de sal. Esto es para que los vegetales suelten líquido. Después, agrega los pimentones y el calabacín. Cuando veas que los vegetales están suaves, más no hechos puré, añade el tomate, el cebollino y condimenta con curry, salsa de soja, sal, pimienta negra recién molida y chili en escamas a tu gusto. Antes de servir añade perejil y albahaca frescos y cortados.
A este manjar lo conocemos como “pabellón venezolano” o “pabellón criollo” y en Venezuela ha sido siempre un plato emblemático, tradicional y muy popular que se come en todas las mesas venezolanas sin importar clase o profesión. Personalmente, no recuerdo haber pasado ningún fin de semana sin que en mi casa se preparara una olla gigante de caraotas negras, un caldero enorme de carne mechada, una bandeja grandísima de tajadas y arroz blanco en abundancia, por supuesto, no podía faltar el aguacate fresquito, queso blanco recién rallado y las arepitas que se salvaban del desayuno. Y es que en mi casa comían por lo regular trece personas, eso sin contar los amigos que cada quien traía, ya sea para jugar, para estudiar o simplemente para pasar la tarde. Si, así es, vengo de una familia gigante y empezamos la lista con mi papá y mi mamá, seguimos con los seis hijos (tres hembras y tres varones, de los cuales los gemelos que siempre fueron sumamente inquietos y traviesos), los abuelos paternos y la abuela materna y adicionalmente las dos muchachas que trabajaban y ayudaban a tener mi casa limpia, en orden y todo funcionando como si se tratara de una empresa. Además de todo ese batallón, se sumaban por lo general los amigos de la cuadra que sabían que en mi casa en los almuerzos de los sábados no faltaba el pabellón criollo y por supuesto el que quería paladear este rico plato, solo tenía que pasar y tocar el timbre a la hora del almuerzo que segurito que lo invitábamos a entrar y todos nos arrimábamos y buscábamos un plato limpio y cubiertos, para que el invitado comiera a su gusto y antojo. Este plato tiene sus variaciones según las regiones del país: El pabellón con arepa: Se come generalmente para el desayuno y simplemente se sustituye el arroz blanco por arepas. El pabellón mañanero: Igual que el pabellón con arepa, pero se acompaña de queso blanco rallado, aguacate y huevos revueltos o perico. El pabellón con baranda: Es el pabellón criollo servido de tal manera que las tajadas forman una baranda alrededor del plato. El pabellón a caballo: Es el pabellón criollo servido en un plato y adicionalmente se le añade un huevo frito encima. El pabellón alterado: Se suele comer en los estados centrales del país y se llama así porque el arroz blanco se sustituye por espaguetis y se le añade un huevo frito. El pabellón margariteño: Es cuando la carne mechada de res se sustituye por cazón desmechado y guisado, o por mariscos. Igualmente se suele añadir azúcar a las caraotas negras. Esta variación se come en la Isla de Margarita y en las zonas costeras de Venezuela. En los Llanos venezolanos suele sustituirse la carne mechada de res, por carne desmechada de animales de caza como el chigüire, la lapa o el venado. En el estado Lara también se sustituye la carne mechada de res por carne de ganado caprino. En la zona de Los Andes venezolanos y en el estado Zulia las tajadas se sustituyen por los tostones, que son tajadas de plátano verde, y a la carne mechada se le agrega coco en su preparación. Este plato lleva su tiempo, así que, nosotros cocinamos las caraotas negras un día antes y al día siguiente preparamos la carne mechada, de esta manera, no nos tenemos que meter horas en la cocina. Nosotros hacemos el pabellón criollo bien tradicional y el que siempre hemos comido en casa y que consta de: caraotas negras, carne mechada, arroz blanco, tajadas (plátano macho maduro frito), queso blanco rallado, aguacate, si lo tienes a mano y está maduro, y unas arepitas, por si te quieres dar el mejor de los lujos. Vamos a las recetas, que solo de ver la foto se me hace agua la boca … INGREDIENTES PARA LAS CARAOTAS NEGRAS: 500 gr. de caraotas negras 2 litros de agua 2 hojas de laurel ½ pimentón rojo ½ cebolla 3 dientes de ajo 4 cucharadas de aceite de oliva 1 cucharada de comino molido ½ cucharada de pimentón dulce molido 1 cucharada de aceto balsámico (opcional) sal y pimienta negra recién molida a tu gusto PREPARACIÓN DE LAS CARAOTAS NEGRAS: Selecciona las caraotas negras eliminando todas las impurezas, piedritas y granos en mal estado. En un recipiente grande lávalas muy bien con agua corriente y desecha los granos que floten. Introduce las caraotas negras en una olla grande, agrega el agua, las hojas de laurel y las cocinas a fuego medio durante 1 hora y media o hasta que veas que las caraotas están blandas. Es posible que se forme espuma encima del agua, retírala con cuidado para que no se rebose. Si tienes una olla de presión, cocina durante 50-60 minutos. Abre la olla de presión cuando ésta esté fría y ya se haya escapado toda la presión de la misma. MIENTRAS TANTO PUEDES IR PREPARANDO EL SOFRITO: Lava y corta en pedazos el pimentón, la cebolla y los dientes de ajo. Introdúcelos en un vaso de licuadora y tritura. Añade el aceite de oliva, el comino molido, el pimentón dulce molido, la sal y la pimienta a tu gusto y sigue triturando. Coloca este sofrito en una olla con tapa y cocina durante unos quince minutos a fuego lento. Pasado el tiempo, apaga la hornilla y reserva. Una vez que el grano ya se haya ablandado, añade el sofrito a las caraotas y deja cocinar a fuego lento durante unos 30 minutos más para que el caldo espese un poco. Agrega la cucharada de aceto balsámico y sazona con sal y pimienta negra recién molida a tu gusto. Las caraotas negras las puedes guardar en un envase hermético en la nevera hasta por una semana sin ningún problema. Enlace a la receta de las caraotas negras. INGREDIENTES PARA LA CARNE MECHADA: 1½ kg. carne de res para mechar (falda) 2 litros de agua 1 cebolla cortada en cuatro 1 zanahoria pelada y troceada 2 ajíes dulces cortados a la mitad o ½ pimentón (pimiento) en trozos 1 tallo de célery (apio) troceado 1 manojo de cilantro 1 manojo de perejil sal a tu gusto INGREDIENTES PARA EL SOFRITO DE LA CARNE MECHADA: 2 cucharadas de aceite de oliva 1 cebolla mediana 2 dientes de ajo ½ pimentón rojo (también puedes utilizar 4 ajíes dulces) ½ pimentón amarillo 3 tomates cortados o una lata pequeña de tomates troceados ½ cucharadita de comino ½ cucharada de curry 1 cucharadita de pimentón molido caldo de la carne chili en escamas a tu gusto sal y pimienta negra recién molida a tu gusto PREPARACIÓN DE LA CARNE MECHADA: Coloca la carne en una olla. Agrega los trozos de cebolla, zanahoria, célery (apio), los ajíes o el pimentón (pimiento) troceados y los manojos de cilantro y perejil. Cubre con agua, tapa la olla y cocina por una hora y media a fuego medio. Si tienes una olla de presión, cocina por unos 40 minutos. Retira la carne de la olla y la dejas reposar por unos 5 minutos antes de desmecharla. Con la ayuda de dos tenedores, desmecha la carne aún caliente en hebras finas y largas. VAMOS A PREPARAR EL SOFRITO DE LA CARNE MECHADA: En una sartén dora en aceite de oliva, la cebolla y el ajo cortados en brunoise hasta que estén traslúcidos. Añade el comino, el curry, el pimentón molido y revuelve. Agrega un poco del caldo de la carne. Introduce la carne desmechada, los pimentones o ajíes dulces en julianas y el tomate troceado, y mezcla todos los ingredientes. Si ves que la carne está un poco seca, añade más caldo. Deja cocinar tapada y a fuego bajo por unos 15 minutos para que todos los sabores se entremezclen. Condimenta con sal, pimienta negra recién molida y chili en escamas a tu gusto. Cuando ya vayas a servir, rectifica los condimentos. Enlace a la receta de la carne mechada. INGREDIENTES PARA EL ARROZ BLANCO: 2 tazas de arroz 2 cucharadas de aceite de oliva (también puedes utilizar aceite de maíz o aceite de girasol) 4 tazas de agua ½ cebolla mediana 1 ají dulce (opcional) o 1 trocito de pimentón (pimiento rojo) mediano sal a tu gusto PREPARACIÓN DEL ARROZ BLANCO: Corta la cebolla en brunoise. Lava, corta por la mitad el ají dulce y saca las semillas. En una olla, dora la cebolla en el aceite hasta que esté traslúcida. Agrega el arroz, remueve y dora un ratito hasta que todos los granos estén brillantes. Añade el agua, el ají dulce o el trocito de pimentón (pimiento) rojo y sal a tu gusto. Remueve y deja cocinar a fuego medio y destapado hasta que veas que queda poco líquido. Remueve de vez en cuando para que no se pegue en el fondo de la olla. Cuando no quede casi líquido, tapas la olla de manera que quede una pequeña abertura para que salga el vapor y no se rebose. Cuando veas que queda muy poco líquido, baja el fuego a lo más bajo, tapas completamente la olla y deja cocinar hasta que no veas más líquido. Finalmante, apaga la hornilla y deja la olla tapada sobre la hornilla caliente durante unos 10 minutos. Pasado el tiempo, abre la olla y pasas un tenedor por el arroz para separar los granos. INGREDIENTES PARA LAS TAJADAS: 2 plátanos macho maduros (la piel del plátano debe tener muchas manchas marrones oscuras) ½ taza de aceite de maíz o de girasol PREPARACIÓN DE LAS TAJADAS: Pela los plátanos. Corta los plátanos en láminas diagonales de aprox. ½ cm. de grueso y las colocas en un plato. Calienta el aceite en una sartén. Para saber si el aceite está caliente, introduce el mango de una cuchara de madera en el centro de la sartén y si salen burbujitas, es que el aceite está listo para freír. Coloca con mucho cuidado las tajadas dentro del aceite y deja que se frían durante unos 5 minutos dando vuelta y vuelta hasta que veas que están doraditas y suaves. Saca las tajadas del aceite y las vas colocando sobre papel absorbente de cocina para absorber todo el excedente de aceite. Bueno, ya tienes todo listo y los comensales están esperando y salivando. Solo queda rallar el queso blanco y cortar el aguacate. No olvides de rociar un poquito de limón en el aguacate para que no se oxide y se marchite.