pepeguapo05
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"Cheee" era una de las muletillas preferidas de Jose "Pepito" Marrone. José Carlos Marrone (Buenos Aires, Argentina, 25 de octubre de 1915 – Vicente López, Argentina, 27 de junio de 1990) fue un reconocido humorista y actor argentino. Hijo de un taxista y una pantalonera de la tienda Gath y Chávez, tuvo una infancia pobre y violenta por los castigos físicos impuestos por su padre, un poco por costumbre y otro porque era un chico rebelde. Llegó hasta segundo grado. Fue plomero, carnicero, albañil y levantador de quiniela antes de sumergirse en cafetines de mala muerte, rodearse de bataclanas y convertirse en lo que siempre fue: un payaso genial. Comenzó trabajando como cómico en el Teatro de Revistas y en la radio. Más tarde fue la figura estelar de diversos programas televisivos orientados al público infantil, como El Circo de Marrone, interpretando al payaso Pepitito. Su muletilla preferida era "Cheee!". De las tablas del bajo al varieté y de allí a la radio, formando parte de la compañía del dúo Buono-Striano, llegó a conocer la magia del teatro. Fueron muchos años de trajinar entre el estudio de Radio del Pueblo y las bambalinas del Teatro Comedia y luego el templo de la revista el Maipo, en el que compartió cartel con los grandes del género: Dringue Farías y Alberto Anchart. Se convirtió en sinónimo del doble sentido, un cómico de revistas que no usaba palabrotas para arrancar carcajadas de la audiencia. “Aunque me censuraron más de una vez, lo mío no son las palabras soeces. Odio las malas palabras, prefiero la picardía y la doble intención”. Si brillaba en la revista porteña no fue menor su popularidad cuando llegó la televisión. Los pibes repitieron por generaciones lo que decía ese payaso de nariz gorda y colorada “me saco el saco y me pongo el pongo” o el inolvidable “Cheeeee” y la inolvidable ¡Mamita querida! Cuando se “asustaba” en alguna escena o sketch. Más de una veintena de películas y antológicas temporadas teatrales a lo largo de 65 años de vida artística, no alcanzan para explicar la bondad que prodigaba. “Hago lo que puedo por ayudar. Trato de evitar que otros pibes pasen por lo que yo pasé y si lo cuento es para que mi actitud sirva y que otras personas sigan el ejemplo”. "A veces quiero hablar en serio y la gente se ríe igual", solía decir José "Pepe" Marrone, quien no tenía trucos para robarle carcajadas a su público. Juanita, que lo subestimó por bruto cuando lo conoció, terminó totalmente enamorada de ese hombre generoso y sencillo. Con Rosa, su primera esposa, tuvo a su hija Coqui. Estando casado se enamoró de Juanita Martínez, aunque esperaron a la muerte de Rosa para vivir juntos. Pepe Marrone murió de un ataque cardíaco en Vicente López (provincia de Buenos Aires), el 27 de junio de 1990 En 2001, una década después del fallecimiento de Marrone, Juanita se suicidó. link: http://www.youtube.com/watch?v=K9cuUcUN6_w

Las guerras han sido plasmadas en multitud de ocasiones en fotografía y pintura , pero hoy nos quedamos con un pintor que vivió la guerra en su propia carne y supo dibujarla con la gran diversidad de estilos que como excepcional pintor tocó. Su nombre: Otto Dix.Aunque calificado siempre como expresionista, la verdad es que Otto Dix tocó diferentes estilos que plasmó en sus dibujos, desde el expresionismo hasta el dadaísmo, pasando por el cubismo y el expresionismo. La misma diversidad mostró con los materiales, ya que dibujaba a carboncillo, acuarela o lienzo. Años más tarde, parte de su obra abanderaría el movimiento pictórico llamado “Nueva Objetividad”.Nacido en Gera, Alemania el 2 de diciembre de 1891, en el seno de una familia obrera y sin recursos, pero de gran cultura, pronto sintió pasión por el dibujo y atracción por los pintores renacentistas, a pesar que su mentor le dijo que no tendría futuro como dibujante, sin llegar a adivinar que sería uno de los grandes pintores del siglo XX.Al inicio de la I Guerra Mundial, Dix se alista como voluntario en el regimiento de artillería alemán. Desde entonces, todo lo que ve en el frente le deja marcado, y a su regreso, esos horrores se convertirán en uno de los temas más recurrentes en su obra junto a la crítica social de lo que en su país esta comenzando a ocurrir gracias al auge del nacionalsocialismo a partir de 1933.Debido a esta critica,la Gestapo le coloca en su lista negra y llega a considerarlo un “artista degenerado”. Dix comenzó a vagar por Alemania viviendo en distintas ciudades. Pero la figura de Dix era ya conocida y admirada por artistas y en su ciudad natal Gera, se expuso parte de su obra que fue rápidamente retirada por los nazis.En 1938 es detenido, tras un atentado fallido a Hitler, en el que no estuvo implicado, pero que la Gestapo aprovechó para detener a todas personas “non gratas” del régimen. Al poco y por falta de pruebas es excarcelado, pero 260 de sus obras fueron requisadas, y la mayor parte quemadas.Al estallar la II GuerraMundial, Dix, es obligado a combatir y cae prisionero en Francia, en 1945, estando cautivo 1 año. Lo que ve en esta guerra se suma a los horrores ya conocidos de la anterior y cuando regresa a casa trabaja sin descanso exponiendo en la RDA y en la RFA, y siendo igual de valorado en ambas Alemanias.Realiza varias exposiciones y recibe numerosas galardones, incluida la Cruz del Mérito, y es nombrado ciudadano honorario de Gera, hasta su muerte por un ataque de apoplejía el 25 de julio de 1969 en Singen.Fuente
¿Qué dirían si les cuentan que un buque navegó durante al menos 25 años sin tripulación?Antes que digan que estan loco, les aclaro que se trata de un caso real. Paso a explicarles:El Baychimo era un vapor de 1.300 toneladas que tenía base en Vancouver. Excelente buque, estaba revestido de acero, precisamente para encarar sin contratiempos la navegación por las zonas árticas.El 1o. de octubre de 1931 quedó atrapado en el hielo, a la altura de Wainwright (Alaska), llevando un valioso cargamento de pieles en su bodega. Si las masas de hielo continuaban ejerciendo presión, el Baychimo corría el riesgo de ser destruído, por lo cual el capitán decidió hacer campamento en tierra y esperar el deshielo.Se puede decir que el buque comenzó a tener "vida propia" el día 2 de noviembre de 1931, cuando una repentina tempestad causó la elevación de la temperatura y liberó al Baychimo de los hielos.Por lo menos, eso es lo que se presume: la ventisca duró tres días, durante los cuales la tripulación que acampaba en tierra tuvo cero visibilidad. Y al cabo de esas 72 horas descubrieron que el Baychimo ya no estaba donde lo habían dejado.Lo siguiente que se supo fue una información proveniente de un cazador esquimal, que afirmó haber visto la embarcación casi cincuenta millas al sur de su posición inicial.En vista de ello, la tripulación se hizo presente en el lugar y, con ayuda de una cuadrilla esquimal, lograron recuperar gran parte de la carga. Pero al volver de uno de los viajes de descarga, se encontraron con que el Baychimo había desaparecido.Cinco meses más tarde, fue visto nuevamente, esta vez en las proximidades de la isla Herschel.Para el verano de 1932 fue abordado por un grupo de gambusinos, que informaron que el buque estaba en perfecto estado. Sin embargo, a los pocos días ya no se encontraba en la posición informada.¿Por qué no abordarlo y llevarlo a puerto? Eso es lo que deben haber pensado los esquimales que lo vieron pasar frente a Point Barrow en 1933. Treinta personas acudieron en botes pequeños y lograron alcanzar al Baychimo. Pero al parecer el buque ya no quería ser gobernado por una tripulación humana: apenas pusieron pie en cubierta, una tremenda ventisca se desató y se mantuvo por espacio de diez días, impidiendo toda maniobra de control del barco.Finalmente, los esquimales se rindieron: tras perder tres hombres por congelación, desembarcaron en un témpano y abandonaron el Baychimo a su suerte. Casi de inmediato, la ventisca cesó.En 1934 fue abordado por la tripulación de la goleta "Trader", que se limitó a constatar que el barco estaba en buenas condiciones y luego lo dejó tal como estaba. Cuando un avión trató de localizarlo en la posición informada por la goleta, el Baychimo ya había "huído" de la zona.De allí en más, sería visto año tras año por balleneros, esquimales y buques mercantes. El último abordaje documentado fue realizado en el año 1939, cuando otro buque se le acercó y su tripulación logró poner pie en cubierta.Como no podía ser de otra manera, se desató una tempestad que cortó sus intenciones de remolcarlo a puerto. Volvieron entonces a su barco y se retiraron.El tiempo pasó y los informes de avistamientos del Baychimo se multiplicaron. El último de ellos data de marzo de 1956, cuando fue localizado navegando con rumbo norte en el mar de Beaufort, con dirección tan firme que, el vigía que lo vio, pensó que estaba tripulado (hasta que constató con binoculares que nadie estaba a bordo).Para esa fecha, llevaba casi veinticinco años navegando sin tripulación y eludiendo firmemente todo intento de ser llevado a puerto.De modo que si lo ven por ahí, mejor lo dejan pasar.