pedro1592
Usuario (Ecuador)

La propuesta ecuatoriana de dejar intocada a perpetuidad una cantidad de petróleo estimada en 850 millones de barriles en la zona de alta biodiversidad del bloque conocido como ITT, dentro del bosque del Parque Yasuní (ver boletín Nº 157 del WRM), marcó un cambio de rumbo hacia la dirección correcta en la estrategia de protección de la diversidad biológica. Ecuador, que basa gran parte de sus ingresos en la exportación de petróleo, evitaría la correspondiente emisión de 410 millones de toneladas de dióxido de carbono a cambio de una compensación monetaria internacional equivalente como mínimo al 50 por ciento de las utilidades que recibiría en caso de explotar esas reservas, en el marco de la deuda ecológica que las potencias industrializadas mantienen con los países del Sur, proveedores de la materia prima de su riqueza. Se trata también de una iniciativa que conjuga la protección de la riquísima diversidad biológica de la selva tropical con la de los pueblos indígenas que la habitan y de ella dependen. Además, va en el sentido de la necesidad de no profundizar la crisis climática en la medida que evita la deforestación y la contaminante explotación petrolera. Y por último, pone en juego valores de responsabilidad y solidaridad, de los que mucho se habla, poco se practican y se tornan cada vez más imprescindibles para rescatarnos del destino de destrucción al que nos encaminamos. Constituye un paso hacia una sociedad y economía post-petroleras. En ese sentido, la propuesta ecuatoriana no se vende en el mercado, no sirve para compensar las contaminaciones de otros, no tapa a un santo para destapar a otro. Pero para tener andamiento necesita apoyos. Apoyos económicos que, por otra parte, son históricamente justos. Para empezar, Ecuador necesita recibir 100 millones de dólares este año, cifra que le implica renunciar a la mitad de lo que recibiría si explotara el petróleo. Y es hora de que los países que históricamente prosperaron a costa de un modelo de desarrollo injusto que además hoy cobra a todos su cuenta de destrucción, respondan y se comprometan en serio. En 2008, el parlamento alemán declaró su disposición a apoyar la propuesta, posición que fue asumida por el gobierno y significó un espaldarazo internacional. Se trató de una decisión que contó con un amplio respaldo y compromiso de grandes sectores de la sociedad alemana. No obstante, con el cambio de gobierno, a mediados de septiembre el nuevo Ministro de Cooperación alemán, el liberal Dirk Niebel - quien se había pronunciado a favor de abolir la ayuda al desarrollo – expresó su reticencia a financiar la Iniciativa Yasuní-ITT. Esgrimió dudas del tipo de cómo se garantizaría a largo plazo la no explotación del petróleo en cuestión y argumentó que existen otras "numerosas alternativas en discusión" para la conservación de los bosques en Ecuador. En ese sentido mencionó el mecanismo REDD (Reducción de emisiones por deforestación y degradación de los bosques) y el programa "Sociobosque" – cuestionado porque busca comercializar como "servicios ambientales" el agua, la biodiversidad y el carbono y porque no evitaría que se realicen actividades destructivas como minería o extracción de petróleo en las áreas sujetas al convenio. La noticia cayó como un balde de agua fría para los impulsores del proyecto. Pero la sociedad civil respondió de inmediato. La red internacional Oilwatch envió una carta abierta a los parlamentarios alemanes reflexionando que la declaración de Niebel abre una crisis que, de todas maneras, puede resultar en una oportunidad para discutir temas de fondo: "¿Cómo enfrentaremos la crisis climática? ¿Cuáles son las responsabilidades Norte-Sur con relación a la crisis? ¿Cómo evitar nuevas formas de despojo? ¿Cómo enfrentaremos la aceleración de la producción y el declive petrolero?" Oilwatch recuerda que "En el escenario internacional sobre la crisis climática los contaminadores, los bancos y las empresas responsables de la misma, han invertido tiempo y dinero para transformar los problemas reales de destrucción de ecosistemas, contaminación, enfermedades y desastres climáticos, a discusiones virtuales sobre moléculas de carbono y finanzas, que casi nadie alcanza a entender. De esta manera distraen las soluciones y las sustituyen por una serie de evasivas muchas veces no solo inviables o absurdas sino también perversas". En cambio, "la fortaleza de la iniciativa Yasuní-ITT ha sido siempre mantenerse por fuera del mercado del carbono y de REDD, ajena a las negociaciones impulsadas bajo el protocolo de Kioto. Las pretensiones de vincular la propuesta Yasuní a REDD, no contribuye al éxito de la misma. Al contrario, siembran dudas, pues REDD -y su probable versión nacional SocioBosque-, no cumple ni con las expectativas de las organizaciones indígenas ni sirven para solucionar el problema del clima. Las críticas además señalan que podrían acarrear pérdida de derechos colectivos de las comunidades involucradas e incumplen el espíritu y letra de la Constitución ecuatoriana que reconoció a la naturaleza como nuevo sujeto de derechos (Art. 10 y 71) y que en tanto sujeto dice: '..los servicios ambientales no serán susceptibles de apropiación' (Art. 74)". Desde hace 4 años vivimos al borde de termino de un plazo otorgado por el Presidente de la República para la iniciativa Yasuní ITT. El fin del plazo equivale a decir el inicio de las operaciones de extracción en el Yasuní. Las condiciones para explotación petrolera están dadas. Cualquier intento de sacar petróleo del lugar (aunque sea una parte de ese crudo; o alterar los límites del Parque; o hablar de extracción direccional) no funcionaron, afectando, por el contrario, la credibilidad nacional e internacional. En esta línea de pérdida de credibilidad se inscribe el anuncio de iniciar operaciones petroleras en el Bloque 31 - el corazón del Parque Nacional Yasuní-. Este anuncio sin duda golpea nuevamente la posibilidad de contar con contribuciones internacionales, no se ajusta a la legalidad (para colmo pretende hacer uso de los fondos de los afiliados BIESS). De todas formas, hoy se puede decir que la sociedad ecuatoriana ya tomó una decisión sobre el Yasuní: Dejar el crudo en el subsuelo. El Presidente -en año electoral- lo comprendió. El éxito de la iniciativa está determinado por la gente, por los movimientos sociales por los jóvenes, niñas y niños dispuestos a movilizarse por el Yasuní. Se ha dicho que sí se alcanzó la meta de dinero establecida por el gobierno, sin embargo lo que existen aun son "ofrecimientos" y en algunos casos ni eso... lo cierto es que en dinero contante y sonante, más se ha recogido en la campaña nacional que en la internacional.

Como saben, en el último tiempo insisto en el concepto de reutilizar, ya que es en muchos casos es mas ecológico que el reciclaje, requiere de poca o ninguna energía, se utilizan procesos que no necesitan mucha tecnología, hay muchos productos no se reciclan, por no salir rentable. Sin embargo muchos se pueden reutilizar fácilmente evitando la compra de productos nuevos para ese uso en particular y por último pero no menos importante en estos tiempos, ahorramos algo de dinero. Hoy les traigo un ejemplo, de algo que normalmente se usa y mucho, como son los sacos de té o infusiones (si usamos directamente hojas de té o infusiones que es mucho mas ecológico y barato también sirven estos consejos). Algunas de las formas de re-utilización, pueden ser complementarias por lo que podemos llegar a hacer 2 o tres cosas distintas con un mismo saco de té. Primera opción, el té o infusiones y las plantas: Las plantas adoran la comida y los residuos de té (de ahora en adelante solo pondré té pero también puede ser infusiones, té verde, rojo, yerba mate etc.) resultan una excelente comida para nuestra plantas, por lo que podemos utilizarlas de varias formas se pueden mezclar directamente en la tierra, o enterrarlas, se pueden usar a modo de manto vegetal, que ademas como ya hemos visto otras veces ahora agua, la rompemos y vamos cubriendo la superficie de la tierra con las hojas de té, si no utilizamos sacos, vaciamos directamente el contenedor de la hojas en la maceta, otra forma es hacer un segundo té, que saldrá débil, aguado pero no es para nosotros; esperamos a que enfrié y lo usamos para regar, también cuando nos sobra se nos olvida la taza por ahí, se enfría y hasta puede que le salgan hongos, en vez de tirarlo al fregadero dáselo a tus plantas que ya veras que el gusta el te mas que a los Ingleses. Otra opción es utilizarlo directamente en el compost el té aporta varios minerales a la tierra. Segunda opción, desodorante de nevera: ponemos varios sacos en algún contenedor donde puedan respirar, puede ser por ejemplo un envase viejo de mantequilla, al que le haremos varios agujeros y ponemos dentro el te, este ira absorbiendo los malos olores de la nevara, también podemos usar bicarbonato para este fin, pero el té usado es gratis. Tercera opción, tratamientos de la piel, bolsas en los ojos, picaduras de insectos, anti-inflamatorio. El té, tiene una pequeña parte de ácido tánico que funciona como anti-inflamatorio, lo que lo hace útil para todos estos usos antes mencionados; podemos tener siempre alguna bolsita en la nevara, para usarlo en caso de necesidad, con lo que estaríamos dándole dos usos ya que también captaría los malos olores como vimos en el punto anterior. Cuarta opción, tintura de telas: desde hace siglos el te ha sido utilizado para teñir tela. Le da a la tela blanca un tinte como antiguo o sepia, que puede ser bastante frío. También se utilizan bolsas de té, para los blancos grises o darle vida a un proyecto de artesanía, pienso que incluso puede servir para teñir madera. Quinta opción, hacer mas té: bueno el proceso es sencillo, hacemos el té guardamos la bolsa, hacemos un segundo té y separamos otra vez las bolsa, cuando llegue el momento de hacer el tercero en vez de sacar otra bolsa de la caja, usamos las dos bolsas reservadas, con lo que ahorramos una tercera parte de las mismas, si gastamos por ejemplo 3 cajas al mes, haciendo algo tan sencillo, como lo propuesto gastaríamos tan solo dos, y una vez reutilizados, podemos volver a usarlos por ejemplo para las plantas como vimos en primera instancia.

